RINCÓN DE IDEAS Y ABRAZOS

Es un espacio preparado para destinar un tiempo a pensar y ayudar a los niños y niñas desde los tres años a utilizar procesos de reflexión, metacognición y conciencia sobre el propio pensamiento. Además en el rincón también trabajaremos sobre la gestión de los pequeños conflictos, habituales en cualquier contexto en el que convivimos personas y no es menor en el aula de tres años. Concretaremos las posibilidades del rincón en función de los materiales que nos encontramos en él:

CARTEL DE LAS 3 NORMAS BÁSICAS
Las tres normas fundamentales para una buena convivencia se basan en ser responsable con uno mismo con los demás y con el entorno. Utilizamos la representación de un corazón para cuidar de nosotros mismos, una mano para los demás y una nube en el cuidado del entorno.

Si cumplimos estas tres normas de responsabilidad, todas las normas habituales de cualquier aula se cumplirán. Tener sólo tres normas tan claras y con una representación tan sencilla facilita que las recordemos, además las enunciaremos en primera persona para que cada niño o niña entienda que es responsable de cumplirlas: 1. Me cuido, para estar sano y para aprender. 2. Cuido a mis compañeros y a las demás personas con las que vivo. 3. Cuido los materiales del colegio y la naturaleza.

SILLAS PARA LLEGAR A ACUERDOS
Son dos sillas una tiene una oreja y un cartel que dice “Te toca escuchar” otra silla tiene una boca con el cartel “Te toca hablar” se trabajará para que los niños y niñas puedan acudir autónomamente al rincón cuando surjan pequeños conflictos, acudir a las sillas debe ser algo voluntario, les ofrecemos a los niños y niñas la posibilidad de resolver su problema, en educación infantil debemos reforzar la importancia de resolver los conflictos mediante la negociación “hablando y escuchando” ese refuerzo se realiza facilitando a las criaturas

elementos de análisis y atención sobre la situación, incentivamos mediante el diálogo y dirigimos a los niños a la opción de la gestión negociada del conflicto, actuamos como mediadores proporcionando herramientas para el análisis de la situación: 1. Las dos partes en conflicto tienen competencias y nivel similar. En este proceso de negociación con ayuda del adulto mediador, se sentarán en las sillas y podrá hablar quien tenga “el micrófono” ¿qué ha pasado? ¿Tenéis un problema? ¿Estáis cumpliendo las normas? ¿Os estáis tratando bien? ¿Estáis cuidando bien las cosas de la clase. Podéis hablar para solucionarlo, ¿Queréis que os ayude?, ¿Qué ha pasado? ¿Qué necesitas? ¿Y tú? ¿Cómo podéis conseguir lo que queréis y respetar las normas? 2. Una de las partes domina con fuerza a otra. En este caso por un lado es importante que quien domina sea consciente de las consecuencias de sus actos, también es importante que existan consecuencias lógicas y reparadoras, dependiendo del nivel del conflicto será posible o no el que sólo se gestione con la negociación. Por otro lado es importante que la persona que actúa bajo presión tome un papel activo en la situación. En ese sentido se dirige la intervención del adulto. 3. Cuando ya se ha entrenado el procedimiento y antes de que los conflictos lleguen a explotar, se propondrá a los niños y niñas que gestionen sus necesidades en las sillas de llegar a acuerdos, progresivamente lo van haciendo con mayor nivel de autonomía y cuando el procedimiento se interioriza, los niños y niñas son capaces de generalizar la negociación a otros momentos y sin la existencia de la herramienta de las sillas.

Destacamos que resulta fundamental que la propuesta sea siempre una invitación y no una imposición ya que su uso ha de ser voluntario. Con el transcurso del tiempo los alumnos acuden cada vez más al rincón por iniciativa propia sin que sea la profesora quien se los sugiera. Este comportamiento se consolida con el paso de los meses y se va haciendo más frecuente y más automático. En el rincón cada uno de las personas ocupa una de las sillas. El lugar está separado del resto de la clase, cuando se interioriza el procedimiento los niños están solos y su conversación es privada. El niño sentado en la oreja tiene como tarea escuchar lo más atentamente posible a su compañero y no puede hablar, ni siquiera despegar los labios, para evitar interrupciones. El niño sentado en la boca tiene la palabra y su tarea es contar qué ha ocurrido, cómo se siente y qué quiere. Una vez que el primer niño ha terminado de hablar cambian de silla e invierten sus papeles. El niño que ha sido el primer oyente toma la palabra una vez que ha parafraseado correctamente a su compañero y este lo toma por válido. El niño que ha sido el primer hablante tiene ahora que escuchar sin interrumpir y luego parafrasear. Este proceso consta habitualmente de un turno para hablar y escuchar, aunque en ocasiones los alumnos pasan dos o más veces por cada una de las sillas hasta que encuentran una solución al conflicto. La creación del rincón es un mecanismo empleado de forma sistemática para tratar los pequeños conflictos cotidianos que surgen entre los niños y las niñas. Los objetivos que cubre el rincón son los siguientes: . Permitir alcanzar la calma, es un espacio en el que se tranquilizan. . Aprender a escuchar a las personas. . Interiorizar el diálogo como primera herramienta ante el conflicto. . Aprender a solucionar sus conflictos por sí mismos con autonomía y responsabilidad.

. Desarrollar las destrezas y habilidades necesarias para llegar a un resultado ganar-ganar. . Iniciación en las herramientas de negociación y la mediación para la resolución pacífica de conflictos. . Desarrollar positivamente la autoestima: el conflicto es consustancial a las personas, podemos tener dificultades pero podemos aprender a resolverlas.

MATERIALES PARA CONSEGUIR LA CALMA
En el rincón se encontrarán herramientas que nos permiten mantener la calma o recuperarla: Pelota anti estrés, mandalas, saquitos de olores, cojín de los abrazos, trapo de descarga, palo de lluvia, mantita, cojín o alfombrilla, libro infantil de yoga “Mi padre es de plastilina”. Los materiales del rincón están disponibles para el uso individual y como espacio de recursos colectivo. Describimos el uso de los materiales como recurso colectivo, entendiendo que individualmente se pueden utilizar cuando las personas los necesitan, o que simplemente se puede acudir al rincón con intención de indagar y explorar: Palo de agua: Contribuirá a alcanzar un nivel sonoro adecuado, disminuyendo el nivel de ruido en el aula, se maneja delante de los niños y niñas pidiendo que escuchen. Saquitos de olores: Se utilizarán para favorecer respiraciones profundas y para evocar recuerdos con los ojos cerrados desde la memoria olfativa. Trapo de descarga: Con una posición adecuada de piernas y espalda, destacando la necesidad de buscar un espacio seguro para el cumplimiento de las tres normas de la clase, se utiliza el trapo con las técnicas bioenergéticas de sacudir, descargando el enfado cumpliendo con nuestras normas. Las imágenes de yoga: nos servirán para tomar una buena postura, tranquilizar la respiración y para hacer masajes por parejas.

SOMBRERO DE LAS IDEAS
Es un casco con ilustración de cerebro. Nos lo ponemos para pensar, para buscar soluciones difíciles, o para buscar ideas. También utilizamos el sombrero para explicar que algunas personas actúan desde la alarma, como cuando necesitamos escapar de una fiera, tenemos que actuar rápido y defendernos. Pero cuando estamos con otras personas, tenemos que pensar lo que hacemos porque no podemos hacerles daño, ni hacernos daño a nosotros mismos, tampoco podemos estropear las cosas, necesitamos pensar para resolver los conflictos y ganar las dos personas.

CAJA DE LAS BUENAS IDEAS
Cuando se nos ocurre una buena idea, podemos guardarla en una caja, podemos pedir ayuda a la maestra o intentar dibujarla. Son las ideas que no queremos que se olviden, o los proyectos que nos gustaría hacer. También se pueden escribir los compromisos que se alcanzan cuando se resuelven los conflictos.

CUENTO: “EL MONSTRUO DE COLORES”, un monstruo, lanas de colores y recipientes

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