JURISPRUDENCIA PENAL & PROCESAL PENAL - ANALISIS ESPECIALIZADO

JURISPRUDENCIA PENAL & PROCESAL PENAL

ANALISIS ESPECIALIZADO

¿Vigencia o abandono del “Animus Difamandi”?
Juan Antonio MICHUE H. (*)

Sumario:
I. Introducción, II. El bien jurídico protegido en los delitos contra el honor, III. El delito de difamación, IV. Sobre la vigencia del “animus difamandi”, V. Participación del Ministerio Público en un delito de acción privada, VI. Apreciación de la resolución judicial, VII. Conclusión Reseña: En Animus Difamandi consiste en la voluntad de lesionar el honor de una persona y la conciencia de que se está obrando con mala intención y deseo de dañar dicho bien jurídico. Sin embargo esta institución del dercho penal viene siendo cuestionada por algún sector de l doctrina encontrandose dos posturas las cuales serán desarolladas en el presente artículo.

Resolución
Sala Penal Permanente R.N. Nº 4644-2006 Lima

Lima, veintiocho de febrero de dos mil ocho. VISTOS; interviniendo como Vocal Ponente el señor Zecenarro Mateus; el recurso de nulidad interpuesto por el agraviado César Flores Castillo contra la sentencia de fojas doscientos cuarenta y dos, penal; y considerando: del diecinueve de junio de dos mil seis; de conformidad con el dictamen del señor Fiscal Supremo en lo PRIMERO: que el agraviado César Flores Castillo en su recurso formalizado a fojas doscientos cua–––––––––– (*) Abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con estudios de Maestría en Ciencias Penales por la misma casa de estudios.

renta siete alega que el Colegiado Superior no efectuó una adecuada valoración de las pruebas acompa-

Mayo de 2009

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en su condición de lo bajo el título: “¿Qué pasa en la institución matriz 460 adjetivos u ofensas hacia su persona. advirtiéndose alegatos efectuados en su defensa como es de verse de fojas doscientos treinta y siete. en el senla revisión de autos no se aprecia escrito con el cual hubiera solicitado el uso de la palabra para el infor. SALAS GAMBOA denomina “animus difamandi”. que condena cuarenta y dos del diecinueve de junio de dos mil soltar el cargo desde el año mil novecientos novenque el querellante consideró que dichas expresiones ta y cuatro ¿cuándo va rendir cuentas al pueblo?”. actuado y de conformidad con lo establecido en de Procedimientos Penales..s. sin advertirse PONCE DE MIER URBINA GANVINI PARIONA PASTRANA ZECENARRO MATEUS 422 Mayo de 2009 . hoy en día se ha adueñado de la institución y no rinde cuentas ni convoca a elecciones. modificado por el De SEXTO: que. agrega que se le recortó el palabra que solicitó por escrito. en consecuencia. ciento treinta y dos del Código Penal.. toda vez que las frases que se consignan en la revista mancillan su imagen y buena reputación. que revocando la apelada de fojas doscientos del veintiséis de julio de dos mil cinco. la sentencia elevada en grado se ha dictado de acuerdo a lo el artículo doscientos ochenta y cuatro del Código creto Ley veinte mil quinientos setenta y nueve. en el caso sub examine. derecho de defensa al no concedérsele el uso de la SEGUNDO: que del examen de autos. REFORMÁNDOLA: lo absolvió suspendida por el mismo plazo. conciencia de que se obra con mala intención y deseo de dañar dicho bien jurídico tutelado. sino como una que viene realizando en el cargo que ocupa.en agravio de César Flores Castillo a un año de pena privativa de libertad respecto contiene. y por ende. se atribuye a Jesús Ochoa Ríos que. no se advierte contenido difapública del querellante en su condición de director matorio.462 me oral.¿Vigencia o abandono del “Animus Difamandi”? ñadas. voluntad de lesionar el honor de una persona. con lo demás que s. esto es. efec- en la citada revista.” “señor César Flores usted no quiere se apodera de la dirección del centro fraternal dis- mento esgrimido en su recurso de nulidad. que la sentencia incurrió en error al precisar que en la conducta imputada al querellado existe ausencia del animus difamandi. que su conducta se encuentra prevista en el artículo TERCERO: que el delito de difamación. tuando un análisis del tenor del artículo publicado CUARTO: que. precisa como elemento fundamental lo que la doctrina 461 a Jesús Ochoa Rojas como autor del delito contra el honor -difamación agravada .. con lo demás que al de los cargos imputados por el indicado delito en perjuicio del referido agraviado. dañan su imagen y buena reputación. es allí en donde de una manera sorprendente trito de Belén el señor César Flores Castillo en el año mil novecientos noventa y cuatro. toda ánimo de difamar precedentemente comentado. sin ningún proceso eleccionario. de redactor de la revista “Rikchari” publicó un artícuBelén?” de cuyo contenido aparece textualmente: “. de otro lado. POR TALES FUNDAMENTOS: declararon no haber nulidad en la sentencia de fojas doscientos seis. pues solo se hace referencia a la función del Centro Fraternal Distrito Belén.. expresión de desacuerdo y crítica a las actividades vez que de las frases consignadas no se evidencia el QUINTO: que. con relación al argutido de habérsele recortado el derecho de defensa. y los devolvieron. contiene y es materia del recurso.

Este fundamento ha sido reiteradamente considerado por los órganos 464 –––––––––– (1) MAURACH – SCHROEDER – MAIWALD. p. Así. Finalmente. el más difícil de aprehender con los toscos guantes del Derecho Penal y por lo tanto el menos eficazmente protegido”(1). p.JURISPRUDENCIA PENAL & PROCESAL PENAL . El concepto fáctico del honor se construye a partir de un dato de la realidad que 463 La resolución judicial in comento corresponde a una Ejecutoria emitida por la Sala Penal de la Corte Suprema de la República sobre el delito contra el Honor – Difamación agravada por el medio empleado. que consiste en la voluntad de lesionar el honor de una persona y la conciencia de que se está obrando con mala intensión y deseo de dañar dicho bien jurídico. 215. Protección Penal del Honor. Alfonso. normativas y mixtas. Introducción jurisdiccionales para resolver ilícitos contra el honor. sin ningún proceso eleccionario. Citado por CARDENAL MURILLO. no podíamos dejar de lado el análisis de la función que desempeña el Ministerio Público a fin de entender su participación en un delito netamente de acción privada.ANALISIS ESPECIALIZADO COMENTARIO I. 27. que se han desarrollado diferentes teorías con el objeto de determinar el bien jurídico. que bien ha descrito el profesor alemán. 1988. José Luis. Besonderer Teil. Mayo de 2009 423 . y SERRANO GONZALEZ DE MURILLO. Es por esta razón. 1993. MAURACH manifestaba que “el honor es el bien jurídico más sutil. así se tienen: las concepciones fácticas. Madrid. Por ello. Séptima Edición. siempre ha generado dificultades.. El querellante alega que su imagen y su buena reputación fueron dañadas por el redactor de una revista al haber publicado un artículo bajo el título: “¿Qué pasa en la institución matriz Belén?” de cuyo contenido aparece textualmente: “…es allí en donde de una manera sorprendente se apodera de la dirección del Centro Fraternal Distrito de Belén el señor César Flores Castillo en el año de 1994. Strafrecht. además de poner en debate la vigencia de la institución del animus en los delitos contra el honor frente a los que propugnan su abandono. resulta relevante conceptualizar el bien jurídico protegido en esta clase de delito. Editorial Civitas. Volumen I.A. hoy día se ha adueñado de la institución y no rinde cuentas ni convoca a elecciones…” “…señor César Flores usted no quiere soltar el cargo desde el año 1994 ¿Cuándo va a rendir cuentas al pueblo?”. S. Al respecto. la Corte Suprema ha considerado que de la conducta desplegada por el querellado se aprecia la ausencia de la figura del animus difamandi. II. El bien jurídico protegido en los delitos contra el honor Hablar del bien jurídico protegido en los delitos contra el honor.

como concreciones mínimas o básicas. 579. que no se obstaculice esa valoración social. y. El primero. esta tesis es cuestionada por presentar algunas dificultades como: i) el honor objetivo puede negar la tutela jurídica de aquellas personas que carezcan de reputación social con lo cual se estaría contraviniendo el principio constitucional de igualdad. p. 32. Manual de Derecho Penal. Lima. etc. y RUIZ SALAZAR. José Luis. José Armando. Octava Edición. p. Cuarta Edición. Manual de Derecho Penal. 1993. Mario. Luis Alberto. del libre desarrollo de la personalidad. Al respecto. Alfonso. Sin embargo.A. 1998.¿Vigencia o abandono del “Animus Difamandi”? bien puede ser sociológico o psicológico. de otro. Bogotá. Editorial Civitas.(2) 465 Partidarios de esta postura. pero esas valoraciones deben hallarse limitadas por consideraciones normativas que deben ser dirigidas por el contenido mínimo del libre desarrollo de la personalidad que permita de un lado. 135. Madrid. corresponde a la autovaloración del sujeto. Por su parte.(5) 466 –––––––––– (2) BRAMONT-ARIAS TORRES. los impulsores de la conceptualización normativista del honor consideran que el patrimonio moral del ser humano. Partes General y Especial. se refiere a la valoración que los individuos de una sociedad hacen de la personalidad de otro. centro laboral. Editorial Leyer. el objeto de protección en los delitos contra el honor es la estima que una persona tiene de sí misma (honor subjetivo). p. son PORTOCARRERO HIDALGO y BRAMONT-ARIAS TORRES. María del Carmen. es el valor interno de la persona basado en su dignidad humana valorada de acuerdo al cumplimiento de un determinado código moral. es decir el juicio que toda persona tiene de sí mismo. el cual se protege. (5) Ibidem.. grupo de amigos. en la medida que ambos emanan. mientras el segundo. y ii) una persona puede tener diversas valoraciones según interactúe en diversos círculos sociales (entorno familiar. y GARCÍA CANTIZANO. SERRANO GONZALEZ DE MURILLO. S. distinguiéndose así entre un honor objetivo y un honor subjetivo. Protección Penal del Honor. de ahí la calificación de normativista. se puede decir que. así como la ponderación sociológica que un grupo social determinado e identificable tiene de ella (honor objetivo). 424 Mayo de 2009 . en el Perú. que la intimidad de cualquier persona no sea objeto de intromisiones por parte de terceros.habría que considerar objeto de protección.) lo que implicaría decidir cuál de ellas –qué valoración. por cuanto teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad pluralista no podemos sujetarnos a ciertos códigos morales ya que limitaría el libre desarrollo de la personalidad. (4) ARBOLEDA VALLEJO. grupo religioso.(4) En ese sentido. (3) CARDENAL MURILLO. Parte Especial. CARDENAL MURILLO y SERRANO GONZALEZ DE MURILLO manifiestan que en la actualidad se han abandonado prácticamente las concepciones normativistas(3). Editorial San Marcos. La concepción mixta (fáctico – normativista) señala que el honor no debe ser desligado de su origen psico-sociológico porque en ello encontramos las valoraciones personales y sociales del individuo.

la prensa u otro medio de comunicación social.ANALISIS ESPECIALIZADO III. (8) PORTOCARRERO HIDALGO. con el fin de menoscabar su honor. esta institución del derecho penal clásico en la actualidad viene siendo cuestionada por algún sector de la doctrina penal. tal como lo precisa PORTOCARRERO HIDALGO. Editorial Jurídica Portocarrero.). por un lado cuando a una persona se le atribuye la comi- sión de un falso delito (difamación calumniosa) y. 51. figura que deviene en cuestionable tal como se verá más adelante. pp.. quien manifiesta que además del dolo en la difamación [no sólo en este ilícito contra el honor] “se exige un elemento subjetivo del tipo concretado en el animus difamandi”(7). atribuye a una persona. Sin embargo. internet. pues la culpabilidad no requiere del animus.JURISPRUDENCIA PENAL & PROCESAL PENAL . cualidad o conducta que pueda perjudicar el honor del sujeto pasivo. Juan. El delito de difamación La acción difamatoria está prevista en el artículo 132º del Código Penal. un hecho. En ese sentido también viene pronunciándose la jurisprudencia nacional. Sin embargo. la difamación se agrava. la presencia del animus difamandi. pp. 2) los que propugnan su abandono. reunidas o separadas. cit. 35 y ss. María del Carmen. Delitos contra el Honor. es decir el sujeto agente al momento de desplegar su conducta conoce y tiene la voluntad de efectuar la divulgación del hecho. 137-250. Ob. GARCIA CANTIZANO. p. Mayo de 2009 425 . Esta acción se agrava cuando: 1) la difamación se refiere a imputaciones calificadas como calumnias y 2) la difamación se comete por medio del libro. además. por otro. Ob. (9) Véase MORAL GARCÍA. sancionando al sujeto que ante varias personas. BRAMONT-ARIAS TORRES. por lo tanto el delito se configura con los principios comunes del dolo. Esta atribución debe difundirse ante la colectividad para su conocimiento. La conducta prohibida consiste en atribuir a una persona (natural o jurídica) un hecho. Antonio Del. Para algún sector de la doctrina es necesario.(8) 467 468 469 –––––––––– (6) PORTOCARRERO HIDALGO. IV. quien manifiesta que su vigencia altera la estructura del tipo. correspondiéndole mayor pena. cualidad o conducta. prensa. Sobre la vigencia del “animus difamandi” La Sala Penal de la Corte Suprema basa su decisión en la figura del animus difamandi. Lima. Por lo tanto. elemento subjetivo del injusto penal. una cualidad o una conducta que pueda perjudicar a su honor o reputación. cuando la acción difamatoria se comete empleando medios de comunicación social (libro. Es un delito netamente doloso. Juan. que consiste en la voluntad de lesionar el honor de una persona y la conciencia de que se está obrando con mala intensión y deseo de dañar dicho bien jurídico. p. que bien puede ser falsa o verdadera(6).cit. Algunos Aspectos Sustantivos y Procesales de los Delitos de Injuria y Calumnia. etc. Luis Alberto. por ejemplo. Cuadernos de Derecho Judicial /3/ 1993. 142. (7) BRAMONT-ARIAS TORRES. pero de manera que pueda difundirse la noticia. 1999. nos encontramos ante dos posturas: 1) los que están a favor.

altruistas. que sirven para excluir el animus difamandi. José Luis.cit. 199-229. de manera tal que a su través adquieran los jueces un estado anímico de conocimiento cierto respecto de la pretensión del actuante”. Alfonso. para confirmar o desvirtuar el dato objetivo. sirve para desvirtuar la existencia del animus cuando por ejemplo. 90. su situación social y sus intereses (sean económicos. se confirma el animus difamandi cuando el agente reitera la ofensa. por ello “el dolo ha de inducirse. p. su profesionalidad. por ejemplo. como elemento subjetivo del tipo. O. (11) Véase S. también debe tenerse en consideración la existencia de otros ánimos tales como: bromear (animus iocandi).a de 7 de mayo de 1993. se necesita valorar las circunstancias que rodean al hecho. entre otros. criticar (animus criticandi). Ob.T. deviniendo en atípica la conducta por falta del elemento subjetivo especial. que resulta complicado extraerlo al mundo objetivo. Sin bien es cierto. su formación. sus conocimientos. sin embargo.(10) Los que propugnan el abandono de la figura in comento consideran que basta con el dolo para configurar el ilícito penal. en Cuadernos de Derecho Judicial /33/ 1994. lícita y racionalmente. pues con ello se exige que el sujeto agente al momento de desplegar su conducta conozca que ésta es objetivamente deshonrante y. y SERRANO GONZALEZ DE MURILLO. pues es un elemento enterrado en la mente del sujeto.(11) 471 470 –––––––––– (10) CARDENAL MURILLO. a la vez tenga la voluntad de proferirlas a pesar de ese conocimiento. se aprecia en la persona del agente un escaso grado de cultura o educación. entendiendo que la intensión de informar desplaza en determinados supuestos a la de ofender. 426 Mayo de 2009 . Con la primera cuestión se determina a simple vista aquellas acciones cargadas de expresiones ofensivas lo cual permite presumir la concurrencia del ánimo difamatorio. de cuantas circunstancias giran alrededor de la conducta enjuiciada. pues con ello se aprecia que actúa con mayor reflexión. CARDENAL MURILLO y SERRANO GONZALEZ DE MURILLO manifiestan que de esta vía se ha servido el Tribunal Supremo español para abrir la puerta al ejercicio del derecho a informar y la libertad de expresión. durante muchos años han sostenido que en los delitos contra el honor no es suficiente que se profieran expresiones que atenten objetivamente contra el patrimonio moral de la persona (honor). Sin embargo. etc.). por cuanto también es necesario que la conducta esté guiada por el propósito específico de mancillar el honor(9) Ahora bien. Así. Pedro. profesionales. citado por MARTÍN GARCÍA. en primer lugar.¿Vigencia o abandono del “Animus Difamandi”? Los partidarios de la aplicación del animus. Al respecto. se debe realizar una valoración de los elementos objetivos y luego valorar los elementos circunstanciales que rodean a la acción.S. narrar (animus narrandi). en cuyo análisis no pueden faltar el estudio de la personalidad del agente. el problema radica en probar el dolo. 2. pp. Problemas procesales del dolo: su prueba. para identificar el animus con que actuó el agente. ya que son propósitos aceptados por el ordenamiento legal. reprender (animus corrigendi). se debe tener en cuenta los motivos por los cuales el sujeto activo desplegó las acciones que menoscaben el honor de otra.

156. José Armando. en fin. de los antecedentes en la relación de los sujetos.ANALISIS ESPECIALIZADO En síntesis. entre las cuales se destaca su defensa por la legalidad (defensor de la legalidad). pues. quien interpone su acción (querella) directamente ante el Juez penal. por ejemplo. en atención al art. Mayo de 2009 427 . es en este ámbito de la estructura del tipo (tipicidad subjetiva) donde “se debe desentrañar qué circunstancias rodearon al hecho.cit. Con lo anotado. Ob. es decir el titular de la acción penal es el sujeto que se siente afectado en su honor. V. Tal como está previsto en el art. la presunción de inocencia. 302º y ss.(12) DEL MORAL GARCÍA manifiesta que la doctrina del animus “fue útil en otras épocas para eludir una rigurosa aplicación de los tipos penales en otro contexto constitucional y atemperar las rechazables consecuencias a que se hubiese llegado ante el limitadísimo juego que nuestro derecho positivo concede a la exceptio veritatis y las reticencias a admitir causas de justificación genéricas en estas infracciones”(13). televisión o cualesquiera otros medios de comunicación social. Ahora 473 472 474 –––––––––– (12) ARBOLEDA VALLEJO. entre los cuales se tiene los delitos que se cometen por medio de la prensa. 6) de la referida Ley Orgánica. es en ese espacio de la estructura del tipo penal donde el operador del derecho debe determinar si la acción desplegada por el agente es considerada difamatoria y por lo tanto menoscabar el patrimonio moral de la persona. de los medios utilizados. 83º inc. señalando que el Fiscal Supremo en lo Penal emitirá dictamen previo a la sentencia en determinados procesos. este cuerpo legal regula la actuación de los fiscales. mediante Decreto Legislativo Nº 052 se promulga la Ley Orgánica del Ministerio Público. Mario. de sus condiciones intelectuales y sociales. 459º y ss. consideramos que se debe abandonar la figura del animus y centrar la atención en la tipicidad objetiva y subjetiva del injusto. (13) MORAL GARCÍA. calumnia y difamación) son delitos de acción privada. del Código de Procedimientos Penales y en el art. asumiendo la carga de la prueba. y atendiendo a los principios generales del derecho penal liberal. y RUIZ SALAZAR. del Nuevo Código Procesal Penal. Antonio Del. Este procedimiento está regulado en el art. Asimismo. cit. p. radio. Sin embargo.JURISPRUDENCIA PENAL & PROCESAL PENAL . Participación del Ministerio Público en un delito de acción privada Los delitos contra el honor (injuria. Ob. reconociéndole su autonomía y señalándole sus principales funciones. En 1981. los delitos contra el honor que se comentan empleando los medios de comunicación estarán sujetos a un procedimiento denominado “Juicios por Delito de Imprenta y Otros Medios de Publicidad”. Esta exigencia legal hace posible la participación del Ministerio Público en un escenario netamente de acción privada. 582. de todo aquello que permita obtener certeza sobre la intensión del autor de las imputaciones”. 314º del Código de Procedimientos Penales.

sin el ánimo de difamar. para ello debemos desentrañar factores ex ante. 1373. Editorial Jurídica Grijley. el Fiscal sólo interviene como simple auxiliar ilustrativo. el mismo que debe probarse mediante la valoración de cada eslabón de una cadena de datos (anteriores. Conclusión Mediante los delitos contra el honor se protege el patrimonio moral (honor) de la persona. Volumen II. Cesar. Es en este sentido. la resolución judicial de la Suprema Corte se sirve de la figura del animus para determinar que la acción del querellante no configura delito de difamación. por cuanto éste desplegó su acción tan solo cuestionando las deficiencias en el manejo de una institución pública. Lima. según SAN MARTÍN CASTRO. 2006. aquí aflora una interrogante ¿sobre que versa la opinión del Fiscal Supremo en esta clase de procedimiento? Al respecto.(14) VI.tenemos que encontrarlo introduciéndonos en la psique del agente. durante y ex post que giran en torno a la acción delictuosa. Derecho Procesal Penal. que la Sala Penal debió comprobar la tipicidad subjetiva del delito. Apreciación de la resolución judicial Como ya hemos señalado. la utilización de esta clásica institución del derecho penal para solucionar los delitos contra el honor permite al juzgador abstraerse fácilmente de una adecuada valoración fáctica y jurídica de la conducta imputada.¿Vigencia o abandono del “Animus Difamandi”? bien. VII. relegando así el análisis del dolo cuya prueba -por cierto. basta con el dolo para determinar la intención del agente. –––––––––– (14)SAN MARTÍN CASTRO. coetáneos y posteriores) que permitan materializar la voluntad querida por el agente. lo que nos va a permitir evidenciar la voluntad querida por el autor. Respecto a la tipicidad subjetiva del injusto. Es evidente que. desde mi punto de vista. 428 Mayo de 2009 . elemento esencial e imprescindible para su vida en sociedad. p. de difícil acreditación.

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