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TERRITORIO Y DESARROLLO (1) Carlos Calderón Azócar

Globalización multidimensional La globalización de la economía está llevando aceleradamente al agotamiento de modelos y referentes convencionales de desarrollo económico, imponiendo en los ámbitos más diversos nuevas dinámicas y desafíos, y con ello, nuevos conceptos. En materia de desarrollo económico, ya no se habla de incrementar la producción como antaño, y el mejoramiento de la productividad que fuera la clave del discurso económico hasta fines del siglo XX, va cediendo protagonismo al imperativo de la competitividad que se globaliza (Porter, 1991), redefiniéndose a la vez los parámetros de lo que hoy se entiende e implica ‘ser competitivo’. Es así que el surgimiento del tema del desarrollo territorial y, específicamente, de las políticas de desarrollo territorial, está fuertemente asociado a las nuevas condiciones y componentes de la competitividad y, específicamente, de las relaciones entre dichos componentes para que ella sea sistémica (Messner, 1996); en el marco más amplio de las dinámicas asociadas a las características que ha venido adquiriendo el proceso de mundialización de la globalización. Pero no es sólo la economía, la competencia y la competitividad lo que se globaliza; sino también se generaliza la preocupación y la ocupación por los derechos humanos, económicos y sociales; así como por el medioambiente, la inclusión social y la participación ciudadana, entre otras dimensiones. Ante ello el discurso de un desarrollo local, territorial o endógeno, más cercano y amigable con las personas y al medio, aparece como parte de una respuesta ante estas nuevas demandas ciudadanas, crecientemente mundiales. En particular, constituye parte de un discurso más amplio de vías de respuesta frente a algunos efectos de la globalización de sistemas productivos concentradores y de consumo masificantes, como la reducción del trabajo a factor de producción o la inclusión social a la capacidad de consumo, el agotamiento de los recursos o la contaminación del ambiente, o la pérdida de identidad frente a los procesos de masificación. Ante ello, ofrece o evoca posibilidades o alternativas de protagonismo local, de desarrollo de identidad o, incluso, de singularidad distintiva y, desde todo ello y de algún modo, de ciudadanía mundial.
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Este artículo se corresponde con el capítulo sobre enfoque analítico de la tesis de magister del autor “La dimensión del desarrollo territorial en las políticas chilenas de fomento productivo 1990-2010”, UAHC, Santiago de Chile, 2011; el que sólo ha sido subtitulado y realizado una mínima edición para facilitar su lectura. Esta versión no ha sido aún actualizada con nueva bibliografía en la materia surgida a contar de 2010; entre otras: Porter, M. (2011); Waissbluth, M., y Arredondo, C. (2011): Goic, P. (2011), Calderón, C. (2012); Toloza, I. (2012); Alburquerque, F. (2013); Ferreiro, A. (2013); von Baer, H., Toloza, I., y Torralbo, F. (2013); Marcel, M. (2013); y diversos/as autores/as (RIMISP, 2013)..

” (Calderón. va haciendo que lo global ya no se corresponda necesariamente con lo físicamente distante. ni ello de lo inmediato. del tiempo. inteligentes— seguramente empiezan a ser otros. reduciéndose asimetrías de poder. la organización vertical se cambia por redes más horizontales. Con ello las estructuras económicas. y que lo local ya no sea equivalente obligado de lo materialmente cercano. lo que no es así. Este proceso planetario de redefinición de las distancias (espacio) y. ni esto con lo tardío. Las políticas macro ya no tienen el poder de antaño para incidir con la misma fuerza en dichas dinámicas. así como por encima de las distancias y fronteras nacionales (Friedman. la importancia del petróleo cede a la del micro chip. o conglomerados empresariales y asociaciones de consumidores (colaborativas o conflictuales). sino del conocimiento. propias del modelo fordista de fin del milenio pasado. 2 El análisis del autor referido (Friedman. Ello connota que podrían ser significativamente menos concentradas. . Al mutar los parámetros o referentes básicos y esenciales hasta ahora conocidos --tiempo y espacio (el cuándo y el dónde)— los comportamientos que resultan adaptativos —en dicho sentido. Ello estaría dando origen a un nuevo tipo y orden de relaciones que. 2006). permitiendo que las interrelaciones entre localidades y continentes. son otros los espacios. “La gran usina da paso a otra más grácil. y la sociedad del futuro en ciernes ya no es industrial. aunque no necesariamente menos concentradas o asimétricas ( 2). 1-2). p. ni siquiera de eficacia. y en muchas circunstancias muy diferentes. y derivando con ello en que se tornen más democráticas o inclusivas. “En la medida que lo anterior ocurre. ámbitos. de la misma forma que las políticas micro sólo pueden influir en una parte menor de lo que hace a la competitividad empresarial. puedan ahora realizarse a una velocidad casi instantánea. sectores y tipos de relaciones en los que empiezan a concentrarse las dinámicas económicas significativas. 2007. emergiendo como alternativas que constituyen diferencia la flexibilidad y el funcionamiento en red de las empresas y otros agentes para asegurar calidad con innovación permanente. 2006). (…). haría que la competencia y cooperación se realice crecientemente fuera de las jerarquías formales de tipo empresarial y pública. al menos. lo moderno ya no es lo manufacturado sino lo informatizado. jefes son reemplazados por líderes. sostiene que estas estructuras pasarían de ser rígidamente verticales a francamente horizontales. con ello.2 Nuevo tiempo-espacio Estas tendencias y contra tendencias se aceleran de la mano con el ritmo de “muerte de las distancias” que estaría “aplanando” el planeta. no así necesariamente. al ponerlos “a un click de distancia” con la masificación de las nuevas tecnologías de información y comunicación. comerciales y políticas estarían pasando de ser crecientemente más flexibles y dinámicas. ciudades y países. “Las monolíticas grandes empresas de producción masiva de bienes a bajos precios relativos. ya no son referentes de eficiencia. en el plano económico.

se produce o tiene que producir una expansión (al menos relativa) del espacio local y de las relaciones (no virtuales) que en él se desarrollan o. con ello de energía y. No hay claridad respecto de quien acuña o difunde por primera vez la noción de glocalización o de desarrollo glocal. Glocalización de los procesos Globalización y localización. como la desarrollo glocal y otras. En este nuevo escenario. sino intrínsecamente relacionados. es la velocidad cuyo límite superior es el de la luz (la velocidad a la que se desplaza la información en el ciberespacio). 1988). señala que espacio y tiempo no son dimensiones o variables separadas. Esta suerte de reducción del espacio distal (planetario) junto al incremento relativo del espacio proximal (local). lo que requiere de un mayor uso de energías. buscan referirse a lo intrínseco de esta relación. 1988. lo hacen las relativas a masa y energía (ver Hawking. “pensar localmente y actuar globalmente”. de su valor relativo y niveles de significados (3). además de variaciones en los patrones de demanda y búsqueda de diversidad de los bienes. sino crecientemente. también. 4 5 . La esenc ia de este último paradigma es la diversidad. desde la teoría de la relatividad en adelante. al menos. En términos normativos pareciera estar asociada a la complementación conceptual de la idea de “pensar globalmente y actuar localmente”. La reducción del espacio distal podría contribuir a generar economías de información y transacción. También nuestra Física señala que. 22-23).3 “La economía global se caracteriza por frecuentes innovaciones de productos y frecuentes cambios. En la medida que se incrementan las transacciones económicas virtuales entre espacios distales. a la que ahora se añade la “necesidad” de. como no la hay respecto de neoruralidad. podría estar siendo la nueva configuración del espacio-tiempo en que se desarrolla la actividad humana así como la relación entre sus componentes. p. En el contexto de estas nuevas interacciones posibles. la cual permite adecuarse a los cambios en las preferencias de los consumidores y las innovaciones tecnológicas. Ver Hawking. y otras. y crecientemente. lo hace la masa de mercancías que se trasladan en largas distancias. es que algunas de ellas adquieren nuevos significados. La noción de glocalización y sus derivadas. singular al menos en términos de su magnitud (5). La utilización de “las capacidades y recursos endógenos” de un territorio (sus “fortalezas”). mientras que otras se resignifican. maritorio. variables directa y necesariamente interdependientes (como lo sería también energía y masa). para alcanzar los niveles requeridos de competitividad se torna necesario reemplazar el antiguo sistema de producción “fordista” por el nuevo sistema “toyotista”. y que la dimensión interviniente que permite explicar las variaciones. incluida la actividad económica. de deseconomías de traslado (transporte) de mercancías físicas. 2008 . como fenómenos o procesos planetarios simultáneos parecen estar íntima. Pero junto a una suerte de reducción virtual del espacio planetario hasta el límite temporal del ‘click’ necesario para recorrerlo o conectar sus puntos más distantes (velocidad de la luz). de agotamiento o degradación de recursos ( 4). 3 La Física contemporánea. para el aprovechamiento de las “oportunidades exógenas” a él.” (Meller. en la medida que se modifican las relaciones espacio-temporales. no ya sólo para producir las mercancías (masa). constituyendo una sola dimensión (espacio-tiempo) o. con el incremento sustantivo de éstas. con esto. parecen estar vinculadas a las propuestas de aportar a un desarrollo glocal (ver más adelante). o adquieren nuevo valor significante. para transportarlas. al menos. pero también.

clientes y mercados. o de las nuevas formas de participación y protagonismo en asuntos de interés público. de las identidades locales. y por Glenn Loury en los 70 para analizar el problema de desarrollo económico en grandes urbes. De los últimos. Por su parte. . La noción habría sido usada por primera vez por Ludia Judson en 1916 aplicándola a experiencias educativas. 6 Como la ya comúnmente aceptada noción de “capital social”. entre ellos. Es así que. también adquieren nuevos significados y significaciones antiguas o nuevas realidades y relaciones en el plano económico y. han surgido para expresar que la actividad empresarial se realiza en el marco de redes formales e informales. lo que cuestiona tanto los modelos neoclásicos como los estatistas respecto de la competitividad y el fomento de la misma. externalidades. por las diferentes formas que puede tener (individual.” (Moncayo. cuyo éxito aparece fuertemente asociado a una serie de dimensiones consideradas hasta hace no poco como “extra económicas” (6). instituciones y organizaciones que facilitan la confianza. que hace referencia a aquella forma de capital colectivo conformado por las normas. valor económico. la ayuda recíproca y la cooperación entre quienes las comparten o integran el que. refuerzan la importancia de estas dimensiones. Robert Bates. (debidamente) aplicado al plano económico. Johan Olsen y Mark Granovetter. innovación. corresponden también al descubrimiento reciente de una antigua realidad y dinámica económica. puede constituirse en recurso para la generación o desarrollo de economías vía reducción de costos de transacción. progresista) que las aplicaciones de ello pueden llegar a adquirir (Stein. Amin). nodos y redes de redes de comunicación y transacción. y habría adquirido un carácter más elaborado recién por los años ’80 con las contribuciones de Bourdieu y Coleman. s/f. aglomeración. Las relativamente recientes “teorías de encadenamientos. 44). asociatividad. producción de bienes públicos y desarrollo de formas de gestión más efectivas (Durston. el de su potencial de acumularse. comunitario. incluso superando el valor históricamente asignado a organizaciones e instituciones. ampliarse y reproducirse. relaciones y determinados eslabonamientos productivos con proveedores. 2003). retomándose por Jane Jacobs en los años 60 para referirse a redes sociales urbanas. así como en 2001 John Durston habría llamado la atención acerca de los cuidados que hay que tener con el concepto. si se trata de una forma de capital.) y por las implicancias de distinto signo (conservadora. 2000). etc. etc. reflejando experiencias de endogeneización del desarrollo” (Madoery. sistemas productivos locales (Vázquez Barquero). 2002. Dichas nociones. medio innovador (Groupe de Recherche Europeen sur le Milieux Innovateurs – GREMI). u otras como las de zonas emprendedoras. “Una serie de conceptos como los de distritos industriales (Marshall. p. Por cierto. con ello. James March. networking. puede ser la revalorización de las relaciones directas dentro del propio territorio proximal. cooperación. tendría los atributos propios del mismo. p. proximidad.4 De las primeras pueden ser expresión el desarrollo de redes. 8). relevándose hacia el 2000 por Augusto Franco su perspectiva económica al identificar la contribución que habrían hecho en esa materia autores como Douglas North. Becattini. clusters (Porter).

no compite sólo la empresa de forma aislada. y van Hemelryck. Todo lo que. excluían de ellas a quienes les resultaban disfuncionales o incómodos para su aplicación. a uno u otro tipo de situación. Esta caracterización permitiría ampliar las distinciones al interior de las categorías más comunmente usadas de capital económico o físico. identifica 9 formas de capital susceptibles de articularse en un entramado mayor que denomina “capital sinergético”. (8) Redes de coopetencia Así se van descubriendo –o redescubriendo— y estudiando. hasta los clusters nor-europeos o el Silicon Valley en USA. sicosocial. que podría ser el catalizador de las otras (aunque debe fomentarse. simbólico. ya que no operaría “automáticamente”).” Redes que. acumular distintas formas de capital. antiguas o nuevas experiencias exitosas basadas en la incorporación de estas dimensiones (9). viene a complicar aquellos enfoques que para sustentar análisis simplificados excluían estas dimensiones declarándolas “externalidades” y que. cultu ral. Las 9 formas específicas de capital serían: económico. Desde los ahora clásicos distritos italianos o sus recientes pactos territoriales. o “no sujetos” de políticas de fomento. por cierto. y humano. sino las redes o eslabonamientos de ellas que en alianza con otros agentes pueden aprovechar oportunidades exógenas a partir del uso de capacidades y recursos endógenos --endogeneizar oportunidades exógenas— (González. pasando por los presupuestos participativos impulsadas por el PT en Brasil desde antes de ser gobierno federal (o del impulso actual al desarrollo de los Aranjos Productivos Locais). y ambos pueden generar economías específicas en ciertas dimensiones. competencia y cooperación ya no aparecen necesariamente antinómicos. Irlanda. la cooperación público privada y las estrategias concertadas entre los diferentes actores. capital social y capital humano. institucional. aunque no siempre resultan nítidas las distinciones (de hecho el mismo autor señala que “capital sinergético. s/f) (7). capital social (y) capital cívico están inextricablemente vinculados”). por lo que resulta clave poder establecer las distinciones que corresponda. o los análisis relativos al carácter sistémico de la competitividad y a la necesidad de incidir en los niveles meta y meso económicos y no sólo en las dimensiones macro y micro (Messner. la coherencia y coordinación eficiente de los servicios y recursos estratégicos. más refinadamente. s/f). 7 Sergio Boisier (Boisier. también deben cooperar “hacia adentro”. las de desarrollo comarcal europeas con fondos estructurales de la Unión (Leader. fruto de ello. las propuestas basadas en el desarrollo de clusters (Porter. cognitivo. social. Con ello. 2005). sino más bien “objeto” de políticas “sociales o asistenciales”. cívico. “En pocas palabras. así como deseconomías en otros. 1991). y no ya las empresas en particular. “refractarios” a dichas políticas. otros). destacándose a los territorios subnacionales como ámbitos gravitantes para la competitividad.5 Lo mismo que las nuevas miradas sobre las diferentes formas de capital hasta hace poco calificadas de intangibles (Boisier. algunos del Sudeste Asiático o la emergencia de China. sino la red y el territorio. 8 9 . es decir el conjunto de actores e instituciones que lo conforman. Urbal. entre los cuales hay que citar el capital social y los elementos de identidad territorial. agregando y capturando valor y. o los “casos en observación” de países como Australia y Nueva Zelanda. para justif icar las políticas simplistas correspondientes. declarándolos “inviables” o “sin potencial” o. para menor competir “hacia afuera”. 1996).

pero. Por tanto. y que otros agentes. dotación de servicios. de las distancias/tiempo internas máximas. adquiriendo valor meta-económico. F.): Manual de desarrollo local. 11 . en el caso de Chile generalmente es de nivel sub-regional y supra-comunal. social y cultural local no es ya sólo un factor de producción. pues.6 “Los sistemas productivos locales son. (ed. sino como un recurso para que las empresas. 10 Alburquerque (2007) sobre economías externas generales y locales cita a Sforzi. sino también para mejor cooperar. no sólo económicas. y como un ambiente que facilita que las capacidades colectivas de sus agentes económicos y actores sociales que forman parte de su capital básico. al menos. la solidaridad e. un recurso o potencial de desarrollo de carácter esencial. sino como una fuente endógena de recursos naturales y culturales para ello. Flexible porque no se corresponden necesariamente con límites políticos administrativos o incluso fronteras nacionales. 4) (10). ganando todas. en que el ‘recurso’ humano. entre otras dimensiones. como la igualdad. y dado que en el espacio se activan relaciones de todo tipo. en Rodríguez. no sólo para mejor competir. incluso. y variable porque se amplían o contraen según el tipo y alcance de las relaciones que establecen sus actores entre si y con el exterior. el Territorio puede ser considerado. se acepta que también es posible la construcción social de ellos. territorios o mercados establecen con ellos. unidades de análisis territorial en las cuales las economías de la producción internas a las empresas se funden con las economías externas”: las “‘economías externas generales’ (del agrupamiento de empresas del que forma parte) y las ‘economías externas locales’. F. en que también aparecen como fines determinados principios. en la medida que operen en una lógica de competencia cooperativa. se empieza a concebir al territorio ya no sólo como un espacio geofísico en que existen o se instalan empresas. Dichos espacios se entienden como de geografía flexible y variable. 2007. Asociado a esto último. se expresen e incrementen para ir aprovechando las oportunidades que implica la globalización. p. el territorio local aparece como un espacio o un ámbito de oportunidad para el desarrollo de otras aspiraciones. y de la cantidad de población. y tejido empresarial mínimos. que cada una de ellas pueda internalizar para si. incluidas las de una economía más cercana e inclusiva. la propia cooperación. en competitividad. aunque se entiende que existe un rango de escala (11) para el espacio territorial que. Gijón (Asturias). pueden desarrollar en conjunto economías derivables de los fenómenos de aglomeración. correspondientes al territorio concreto donde se sitúan” (Alburquerque. Se reinterpretan no ya como simples límites físicos en los que se puede hacer desarrollo.. Así entendido. y el propio territorio o conglomerado. 1999: “La teoría marshalliana para explicar el desarrollo local”. y para enfrentar o soslayar sus amenazas. Territorio como recurso de desarrollo De este modo. Determinado por la conjunción.

se ha hablado de “cooperar para (mejor) competir”. probablemente. Las iniciativas locales de desarrollo”. regional y municipal. sobre el enunciado cita a Greffe. 1990: “Descentralizar a favor del empleo. Ello lleva a la valorización económica de la negociación. por la incorporación de nuevos significados. y éstos no son ni los beneficiarios de aquéllos ni los exclusivos creadores de riqueza. dicha esperada correspondencia entre fines y principios. por ejemplo. 2007. se encuentra aún en proceso de ampliación. y del logro de consensos entre actores de diversas condiciones y con distintos intereses. Y que dicha reivindicación. y el sector privado con finalidad de lucro y finalidad social. del establecimiento de acuerdos. que pueden ser en torno a algunos de los principios asociados a fines a nivel meta señalados. Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. 2002. como el mejoramiento del acceso a la información por parte de los distintos agentes económicos). que las “fallas” de mercado eran posibles de “corregir” con medidas relativamente simples y no mayormente costosas. 13 14 .. la antigua economía. para si. Dicha noción. en su tiempo. con el normativo (el cómo se suponía que “debía” funcionar un mercado perfecto). dotado de nuevos atributos como los ya señalados. sino potencialmente complementarias en torno a objetivos comunes pactados. Madrid. supone la aplicación de una gestión compartida del desarrollo económico no solamente basada en directrices emanadas del sector público. Al respecto. Acuerdos pactados del uso del territorio Es en este marco y por ello es que competencia y cooperación entre agentes y actores territoriales ya no aparece necesariamente antinómica. Es por ello que “El establecimiento de redes y mecanismos de cooperación y gestión público privadas de carácter territorial (. la posibilidad y las vías para un mejor desarrollo económico. “El impulso de la cooperación público-privada y la concertación estratégica de actores socioeconómicos territoriales para diseñar las estrategias locales de desarrollo. en más de una ocasión o dimensión. posteriormente. públicos y privados. y el factual (el suponer que funcionaban de modos cercanos a la perfección normativa y. p.” (Alburquerque. incluidos los de sustentabilidad y sostenibilidad de la economía territorial (13). 7) (14). X.” (Romo.. Alburquerque. se realice extrapolando aspiracionalmente.) resulta clave para contar con espacios de concertación en que puedan concurrir los diferentes actores en torno a oportunidades comunes de desarrollo: el sector público sectorial. desde el plano meta al normativo y de éste al factual (12). en que se mezclaba el nivel meta (aspiración a que lo que ordenara la economía fuesen mercados que funcionaran de modo perfecto). p.7 Probablemente ello explique en buena medida por qué el llamado enfoque de desarrollo territorial o local suele reivindicar. con su teoría de “mercados perfectos”. además de “competencia cooperativa”. 12 De forma análoga a que lo hiciera. o de “competir (con otros) cooperando (entre si)”. 2007. 18). acuñando incluso un neologismo para ello: coopetencia. en que los primeros no son ni los promotores ni los ayudantes de los segundos. o simplemente guiadas por el libre mercado. que nace del marketing (más bien del “co-marketing”).

empresas. Como lo ha indicado recientemente el informe de la OCDE sobre desarrollo territorial en Chile. macro. ya que sólo en conjunto y confluencia con ellos se obtendrían las condiciones para el desarrollo de una competitividad que sea sistémica (Messner. (15) En consecuencia. es el desarrollo de la competitividad-país. cuando no un obstáculo a su crecimiento y desarrollo futuros (16). que señala que sus desigualdades territoriales han llegado a constituirse en un límite ya estructural para el crecimiento y desarrollo futuros. micro y meso económicos. Uno de ellos. así como la definición de políticas y estrategias que lo faciliten o fomenten.puede ser sujeto de desarrollo. y a las brechas de productividad y competitividad de las MIPYME’s respecto de las empresas de mayor tamaño (OCDE.8 Dichos espacios de cooperación y concertación. que favorezcan el desarrollo de la actividad económica con perspectiva de largo plazo. de economía ‘intermedia’— dice relación con el entramado de relaciones de cooperación. instituciones y la sociedad en su conjunto en cuatro planos o niveles complementarios: el meta. ambas en relación-. como por la existencia de determinadas situaciones hasta hace poco consideradas extra económicas asociadas a la generación de bienes transables. El macroeconómico se refiere a la consecución de condiciones macro equilibradas y estables. los servicios de apoyo y la autoridad pública. y hace referencia a los grandes acuerdos estratégicos respecto del modelo y de la forma de avanzar hacia ello. así como en las severas brechas de productividad y capital humano existentes entre territorios y regiones. 2009). el apoyo de instituciones especializadas. e incluye regulaciones que brinden igualdad de oportunidades para ello. con base en las empresas y sistemas productivos que integran. Por ello es que resulta posible la construcción de un discurso de desarrollo económico territorial.está referido a las metas u objetivos del desarrollo económico. tanto por razones de equilibrios internos. Y el nivel mesoeconómico –etimológicamente. Territorio. entre los tejidos. el territorio –espacio y sus recursos entendidos en forma ampliada. macro y micro de dicha política. formales e informales. los agentes económicos individuales. que también podría entenderse como integral por una parte y sostenible o sustentable por otra. redes o entramados productivos. El microeconómico se refiere a la introducción de innovaciones y desarrollo de capacidades de gestión en los tejidos empresariales y laborales específicos y de sus entornos inmediatos. Entre los desequilibrios internos que se requieren superar se encuentran los de tipo territorial: existencia de zonas o áreas desarrolladas y otras atrasadas. serían constitutivos del nivel meso de una política de desarrollo económico. ubicados en un plano intermedio entre el mercado. Todos ellos. en función del mejoramiento de sus factores también específicos de competitividad. 1996). lo que se expresaría en su alta concentración económica y territorial. 16 . competitividad y sustentabilidad Es en dicho marco que el desarrollo territorial empieza a ser una materia de interés y a aparecer como una oportunidad para propósitos que lo trascienden. según Messner implica la interacciones ‘sistémicas’ del Estado. así como actores y sus capacidades. 15 El desarrollo de una competitividad sistémica. y la promoción de su desarrollo desde el Estado a través de políticas públicas. cuyo fortalecimiento sería tan importante como el correspondiente a los ámbitos meta. lo que constituye un lastre que hace menos competitivo al país en su conjunto. las instituciones y el Estado en función del desarrollo de los primeros. El nivel metaeconómico –que etimológicamente va ‘mas allá’ de lo económico-.

existen situaciones asociadas a la producción de bienes y servicios transables que inciden negativamente en la competitividad-país por los efectos comerciales que pueden acarrear frente a los mercados internacionales. . crecientemente se exige certificar estos nuevos atributos. incluida la trazabilidad de todo el proceso y de todos los procesos. muchos de los países que. etc. de trabajo decente (y no infantil ni semi-esclavo). fruto de lo cual una parte significativa de la población no tiene posibilidades de sumarse como factor de desarrollo o crecimiento. el desarrollo territorial con base en las empresas locales. Por su parte. generalmente pequeñas. a partir de un determinado momento. Por otra parte. En dicho marco. han optado por aplicar estrategias y políticas de desarrollo territorial. étnico o cultural. se asumen como nuevos desafíos frente a los cuales se van tomando un conjunto de medidas hasta entonces no estructuradas. Entre ellas se encuentran todas aquellas externalidades hasta hace poco no consideradas y hoy crecientemente exigidas por los consumidores finales como parte de nuevos estándares de calidad: acreditar de un modo globalmente creíble que el origen. entre otros. Para ello. según los casos. De hecho. lo han hecho en el contexto de asumir los desafíos de desarrollar o recuperar competitividad ante sus propios mercados. así como la correspondiente a la identidad de dicho origen en los casos de los productos que se ofertan bajo esas denominaciones (17). mujeres. y en los diferentes niveles y planos. personas con discapacidad). de producción artesanal o por parte de determinados sectores de población (vg. no son posibles de asumir y resolver por las empresas individualmente consideradas. lo que entienden se puede lograr más eficazmente con la participación de los actores locales (Meyer-Stamer. en algunos casos adquiere relevancia en relación con ciertos objetivos-país que. Políticas de desarrollo territorial y competitividad sostenible Estos emergentes y crecientes nuevos desafíos. sea por brechas en los niveles de ingresos o en los de capital humano. requiriéndose la concurrencia de todos los actores que participan del proceso. s/f). producción y comercialización de dichos bienes y servicios satisfacen determinados atributos de sanidad o inocuidad sanitaria. o se acumulan niveles de conflictividad que afectan los equilibrios de nivel macro. de sustentabilidad ambiental y de buena vecindad con el entorno correspondiente. las dinámicas y políticas de desarrollo territorial pueden ser un factor que contribuya a la construcción de estas cada vez más necesarias externalidades positivas.9 Lo mismo ocurre con los desequilibrios económico-sociales. 17 Origen. a partir de ciertos problemas nacionales acumulados que en determinadas circunstancias se deciden enfrentar. desde el origen de la producción hasta su comercialización final. de carácter territorial. y como parte de la verificación de la calidad.

nacional y local”. 18 Vis à vis. el desarrollo económico territorial no es la vía para un mejor desarrollo nacional. s/f). por lo que la inversión “pro-empleo” habría que hacerla con éstas. estaría generando una nueva geografía de responsabilidades institucionales para el desarrollo en que. de trabajo digno y decente. la Organización Internacional del Trabajo (OIT) plantea la estrecha relación entre trabajo decente y desarrollo económico local (Di Meglio. el desarrollo económico territorial surge como una oportunidad de hacer más eficiente la inversión pública en función de objetivos pro empleo. La reacción de varios países europeos frente a las crisis estructurales de empleo que enfrentaron hace un par de décadas. 2005). pasó por estrategias de desarrollo económico local o territorial. En este sentido. entre otras preocupaciones. respecto de los que hay que empezar un poco desde cero. a través de ello. pag. rápidamente derivan a los problemas de desigualdad de ingresos y. “un asunto de cooperación entre diferentes niveles de gobierno. propiciando y esperando la llegada de grandes inversiones privadas externas en las que se deposita la confianza respecto de sus posibilidades de desarrollo. que no aporta sólo dinero. las opciones que consideran a los territorios como una suerte de tábula rasa en materia de capacidades y recursos.10 Es el caso de los temas relativos a la desigualdad y a la cohesión social los que. facilitando su eslabonamiento en cadenas de valor que se traduzcan en empleos de mejor calidad. En la actualidad. Al menos en una economía mundializada como la actual. en el caso de Chile. a las cuestiones relativas al desempleo y empleo precario. sino nacional”. junto a las amenazas y oportunidades que implica para el desarrollo local. si “es un actor de desarrollo local. dado que la globalización traería aparejado el surgimiento de una nueva cartografía: de espacio único global con múltiples territorios de identidad singular (García Canclini. . si bien el Estado-Nación no es el único vertebrador de los sistemas económicos. lleva al análisis de que la principal fuente de empleo no está en la gran empresa sino en la pequeña. La búsqueda de una construcción nacional con empleos de calidad o. por lo que “el desarrollo local requiere de un gobierno central fuerte. una vez planteados. porque es fundamental para promover y estimular el funcionamiento de los sistemas productivos locales” (Madoery. 2005). “Hace falta una política nacional para el desarrollo local (…porque…) no es un problema de gobiernos locales. “solo es posible el desarrollo local en el espacio global” (Barreiro. todo ello a partir de los sistemas productivos y tejidos empresariales y laborales pre-existentes (18). sin adecuadas políticas que lo promuevan. no sería posible un efectivo desarrollo local o territorial. Ello. sino sólo uno de sus componentes o dimensiones esenciales. 4). En dicho sentido. sino que ayuda a los territorios a desarrollarse” (Viesti. De este modo. 1998). ya que resulta más integrador de dicho tipo de unidades productivas. 2007.

como ha ocurrido.11 En efecto. . con ello. legitimando desde la supresión de mecanismos de compensación territorial hasta la instalación de disputas territoriales por el destino de impuestos originados localmente (19) y. exclusiva o preferentemente por el Mercado. los empresarios. franquicias o prebendas tributarias. con el propósito de atraer capital financiero o inversiones. la Nación. en nombre de una supuesta eficiencia o ineficiencia de los territorios. una eventual exacerbación del desarrollo económico territorial como base en alguna medida excluyente de un mejor desarrollo general o nacional. en definitiva. el Estado. como también lo sería y ha sido cuando se ha intentado que todo pase sólo. En este caso. el incremento de los desequilibrios inter-territoriales ya existentes y. con una mayor pérdida de los ya precarios e insuficientes niveles de inclusión y cohesión social. 19 O guerras’ de exenciones. si todo pasara por el desarrollo económico territorial. daría origen o justificaría la existencia o surgimiento de territorios “ganadores” y “perdedores”. de las desigualdades ya socialmente intolerables. o determinada área o sector empresarial o de actividad económica. en determinados países. en algunos casos. se producirían desequilibrios y distorsiones en diferentes planos.

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