Extraña Felicidad __________________________ Hoy me siento extrañamente feliz; más ligero, más anheloso, levemente reconfortado de algo.

Hoy siento que puedo volar. Camino sin rumbo, pero sé adonde me dirijo; algo mecánicamente humano guía mis pasos. Me lleva a probar mis nuevas alas. Esta ligereza me hace apenas el suelo rozar, y éste, con estremecimiento, casi con sufrimiento, se mueve bajo mis pies. Algo anómalo, alienizado lo tiene intranquil o; no sé cuál será la razón por lo que el suelo llora indignado. Mejor me dirijo al mar. Azul intenso que extravías mi vista buscando tu límite boreal; inmenso espejo que r eflejas el color del infinito, déjame caminar por tu cuerpo misteriosamente tranqu ilo, con extremidades sin paz. Creyendo oír su respuesta, las leyes pasé a llevar; m e siento como un ser divino, errando por la superficie del mar, obviando su prof undidad me siento feliz. No tengo miedo a hundirme, jamás podría hacerlo en lo profu ndo de mi superficialidad, porque tengo ansias de flotar; ahora no me siento pes ado, dejé de valorar, mas ambicionar es lo que me ha dado esta extraña felicidad. Mi recorrido por el suelo y el mar, me ha hecho sentir un hambre existencial. To do viajero necesita alimentarse cuando está en plena travesía; aunque me atreví a dege nerar ciertas leyes, aún soy mortal. Seguí mi ruta no establecida, buscando con qué poderme alimentar. Hallé un poco de di nero, vanidad, poder y mucha vitalidad en lo no inmaterial. Alimenté mi alma con e sto; no pensé que mi espíritu estuviera tan hambriento. Ahora que me siento ilusoria mente satisfecho; creo sentirme feliz, pero ¿por qué a pesar de tenerlo todo, me sie nto tan solo y vacío ? ¿ será porque no entiendo bien lo que es la felicidad? Cuando n iño me dijeron que con las cosas que hice, con las cosas que me alimenté, encontraría la felicidad, pero si ahora soy feliz , ¿ por qué no disfruto de esta felicidad ? Al go falta dentro de mí, algo que terceros no me han dicho, algo que un ajeno no me ha dado, ¿estará en donde comienza y termina nuestro Ser? Lo buscaré en el lugar que l o perdí. Me dejé guiar tanto por la pluralidad que lo singular pasó a ser insustancial e inúti l. La pluralidad me hizo tergiversar el valor y la esencia de lo singular. Ambic ioné tanto lo que no tiene un mortal que, ahora que lo tengo, he perdido la capaci dad de a mi espíritu tranquilizar. Cada vez que obtengo algo, pierdo algo, el círculo del vacío en mi ser gira. Me dedi qué a buscar lo que tenía que mantenerse oculto y alejado de mi voluntad; ambicioné ma l. Necesito sentirme en lo profundo, quiero dejar de flotar. Parado al borde de mi propio abismo, me he decidido lanzar; mi cadena con lo ma terial e insustancial ya no quiero arrastrar. Me arrojaré al abismo de lo inmateri al. Me dejo caer en la profundidad, pero ¿ porqué me siento igual ? Abro mis ojos y me doy cuenta que en vez de descender, mi alrededor es lo que desciende, yo sigo ig ual. Por atreverme a desear lo que no debe anhelar un mortal, cambié la naturaleza de las cosas, ahora caigo hacia arriba. ¡Quiero cortar estas alas del mal! Ahora entiendo porqué el suelo se repugnaba a mi andar; él sentía en su superficie a lgo que no debía pisar con su superficialidad, bastante peso tenía que soportar para que, irónicamente, otra superficie sobre su ser él tuviese que cargar. El mar con s u siniestra tranquilidad, ni un gesto me hizo, sólo me dejó deambular, porque él siemp re deja a flote aquello que le causa malestar.

. Mi abismo me enseñó realmente lo que es la felicidad. Ahora por fin comprendo mi ilusión de extraña felicidad. Poco a poco dejo de s entirme liviano. sus alas artificiales con el sol se derritieron. mis alas con el e ntendimiento se partieron. Lentamente mi espír itu y voluntad vuelven a tener su propio peso y mi ambición vuelve a su cause norm al. y ést a se halla más allá de lo material y excrencencias del espíritu. ahora siento el peso de las cosas en mi alma. Vi la única verdad que está a mi alcance.Tal cual Ícaro.