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INTRODUCCIÓN

Desde sus orígenes, el hombre ha tratado de


comunicarse mediante grafismos o dibujos. Las
primeras representaciones que conocemos son las
pinturas rupestres, en ellas no solo se intentaba
representar la realidad que le rodeaba, animales, astros,
al propio ser humano, etc., sino también sensaciones,
como la alegría de las danzas, ó la tensión de las
cacerías.
A lo largo de la historia, este ansia de comunicarse
mediante dibujos, ha evolucionado, dando lugar por un
lado al dibujo artístico y por otro al dibujo técnico.
Mientras el primero intenta comunicar ideas y
sensaciones, basándose en la sugerencia y estimulando
la imaginación del espectador, el dibujo técnico, tiene
como fin, la representación de los objetos lo más Imagen generada con 3DStudio 4 BLL
exactamente posible, en forma y dimensiones.
Hoy en día, se está produciendo una confluencia entre
los objetivos del dibujo artístico y técnico. Esto es
consecuencia de la utilización de los ordenadores en el
dibujo técnico, con ellos se obtienen recreaciones
virtuales en 3D, que si bien representan los objetos en
verdadera magnitud y forma, también conllevan una
fuerte carga de sugerencia para el espectador.

EL DIBUJO TÉCNICO EN LA ANTIGÜEDAD


La primera manifestación del dibujo técnico, data del año 2450 antes de Cristo, en un dibujo
de construcción que aparece esculpido en la estatua del rey sumerio Gudea, llamada. El
arquitecto, y que se encuentra en el museo del Louvre de París. En dicha escultura, de forma
esquemática, se representan los planos de un edificio.
Del año 1650 a.C. data el papiro de Ahmes. Este escriba egipcio, redactó, en un papiro de
33 por 548 cm., una exposición de contenido geométrico dividida en cinco partes que
abarcan: la aritmética, la estereotomía, la geometría y el cálculo de pirámides. En este
papiro se llega a dar valor aproximado al número p.
En el año 600 a.C., encontramos a Tales, filósofo griego nacido en Mileto. Fue el fundador de
la filosofía griega, y está considerado como uno de los Siete Sabios de Grecia. Tenía
conocimientos en todas las ciencias, pero llegó a ser famoso por sus conocimientos de
astronomía, después de predecir el eclipse de sol que ocurrió el 28 de mayo del 585 a.C.. Se
dice de él que introdujo la geometría en Grecia, ciencia que aprendió en Egipto. Sus
conocimientos, le sirvieron para descubrir importantes propiedades geométricas. Tales no
dejó escritos; el conocimiento que se tiene de él, procede de lo que se cuenta en la
metafísica de Aristóteles.
Del mismo siglo que Tales, es Pitágoras, filósofo griego, cuyas doctrinas influyeron en
Platón. Nacido en la isla de Samos, Pitágoras fue instruido en las enseñanzas de los primeros
filósofos jonios, Tales de Mileto, Anaximandro y Anaxímedes. Fundó un movimiento con
propósitos religiosos, políticos y filosóficos, conocido como pitagorismo. A dicha escuela se
le atribuye el estudio y trazado de los tres primeros poliedros regulares: tetraedro, hexaedro
y octaedro. Pero quizás su contribución más conocida en el campo de la geometría es el
teorema de la hipotenusa, conocido como teorema de Pitágoras, que establece que "en un
triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa, es igual a la suma de los cuadrados de
los catetos".
En el año 300 a.C., encontramos a Euclides, matemático griego. Su obra principal
"Elementos de geometría", es un extenso tratado de matemáticas en 13 volúmenes sobre
materias tales como: geometría plana, magnitudes inconmensurables y geometría del
espacio. Probablemente estudio en Atenas con discípulos de Platón. Enseñó geometría en
Alejandría, y allí fundó una escuela de matemáticas.
Arquímedes (287-212 a.C.), notable matemático e inventor griego, que escribió
importantes obras sobre geometría plana y del espacio, aritmética y mecánica. Nació en
Siracusa, Sicilia, y se educó en Alejandría, Egipto. Inventó formas de medir el área de figuras
curvas, así como la superficie y el volumen de sólidos limitados limitados por superficies
curvas. Demostró que el volumen de una esfera es dos tercios del volumen del cilindro que
la circunscribe. También elaboró un método para calcular una aproximación del valor de pi
(p), la proporción entre el diámetro y la circunferencia de un círculo, y estableció que este
número estaba en 3 10/70 y 3 10/71.
Apolonio de Perga, matemático griego, llamado el "Gran Geómetra", que vivió durante los
últimos años del siglo III y principios del siglo II a.C. Nació en Perga, Panfilia (hoy Turquía). Su
mayor aportación a la geometría fue el estudio de las curcas cónicas, que reflejó en su
Tratado de las cónicas, que en un principio estaba compuesto por ocho libros.

EL DIBUJO TÉCNICO EN LA ERA MODERNA


Es durante el Renacimiento, cuando las
representaciones técnicas, adquieren una verdadera
madurez, son el caso de los trabajos del arquitecto
Brunelleschi, los dibujos de Leonardo de Vinci, y tantos
otros. Pero no es, hasta bien entrado el siglo XVIII,
cuando se produce un significativo avance en las
representaciones técnicas.
Uno de los grandes avances, se debe al matemático
francés Gaspard Monge (1746-1818). Nació en
Beaune y estudió en las escuelas de Beaune y Lyon, y
en la escuela militar de Mézières. A los 16 años fue
nombrado profesor de física en Lyon, cargo que ejerció
hasta 1765. Tres años más tarde fue profesor de
matemáticas y en 1771 profesor de física en Mézières.
Contribuyó a fundar la Escuela Politécnica en 1794, en
la que dio clases de geometría descriptiva durante más
de diez años. Es considerado el inventor de la
geometría descriptiva. La geometría descriptiva es la
que nos permite representar sobre una superficie
bidimensional, las superficies tridimensionales de los
objetos. Hoy en día existen diferentes sistemas de
representación, que sirven a este fin, como la
perspectiva cónica, el sistema de planos acotados, etc.
pero quizás el más importante es el sistema diédrico,
que fue desarrollado por Monge en su primera
publicación en el año 1799.
Finalmente cave mencionar al francés Jean Victor
Poncelet (1788-1867). A él se debe a introducción en
la geometría del concepto de infinito, que ya había sido
incluido en matemáticas. En la geometría de Poncellet,
dos rectas, o se cortan o se cruzan, pero no pueden ser
paralelas, ya que se cortarían en el infinito. El desarrollo
de esta nueva geometría, que él denominó proyectiva,
lo plasmó en su obra "Traité des propietés projectivas
des figures" en 1822.
La última gran aportación al dibujo técnico, que lo ha
definido, tal y como hoy lo conocemos, ha sido la
normalización. Podemos definirla como "el conjunto
de reglas y preceptos aplicables al diseño y fabricación
de ciertos productos". Si bien, ya las civilizaciones
caldea y egipcia utilizaron este concepto para la
fabricación de ladrillos y piedras, sometidos a unas
dimensiones preestablecidas, es a finales del siglo XIX
en plena Revolución Industrial, cuando se empezó a
aplicar el concepto de norma, en la representación de
planos y la fabricación de piezas. Pero fue durante la 1ª
Guerra Mundial, ante la necesidad de abastecer a los
ejércitos, y reparar los armamentos, cuando la
normalización adquiere su impulso definitivo, con la
creación en Alemania en 1917, del Comité Alemán de
Normalización.
CLASIFICACIÓN DE LOS TIPOS DE DIBUJOS TÉCNICOS
Veremos en este apartado la clasificación de los distintos tipos de dibujos técnicos
según la norma DIN 199. Aclaramos que la utilización de una norma extranjera se debe
únicamente a la carencia de una norma española equivalente.
La norma DIN 199 clasifica los dibujos técnicos atendiendo a los siguientes criterios:
– Objetivo del dibujo
– Forma de confección del dibujo.
– Contenido.
– Destino.
Clasificación de los dibujos según su objetivo:
– Croquis: Representación a mano alzada respetando las proporciones de los objetos.
– Dibujo: Representación a escala con todos los datos necesarios para definir el objeto.
– Plano: Representación de los objetos en relación con su posición o la función que
cumplen.
– Gráficos, Diagramas y Ábacos: Representación gráfica de medidas, valores, de
procesos de trabajo, etc., Mediante líneas o superficies. Sustituyen de forma clara y
resumida a tablas numéricas, resultados de ensayos, procesos matemáticos, físicos,
etc.
Clasificación de los dibujos según la forma de confección:
– Dibujo a lápiz: Cualquiera de los dibujos anteriores realizados a lápiz.
– Dibujo a tinta: Ídem, pero ejecutado a tinta.
– Original: El dibujo realizado por primera vez y, en general, sobre papel traslúcido.
– Reproducción: Copia de un dibujo original, obtenida por cualquier procedimiento.
Constituyen los dibujos utilizados en la práctica diaria, pues los originales son
normalmente conservados y archivados cuidadosamente, tomándose además las
medidas de seguridad convenientes.
Clasificación de los dibujos según su contenido:
– Dibujo general o de conjunto: Representación de una máquina, instrumento, etc., en
su totalidad.
– Dibujo de despiece: Representación detallada e individual de cada uno de los
elementos y piezas no normalizadas que constituyen un conjunto.
– Dibujo de grupo: Representación de dos o más piezas, formando un subconjunto o
unidad de construcción.
– Dibujo de taller o complementario: Representación complementaria de un dibujo,
con indicación de detalles auxiliares para simplificar representaciones repetidas.
– Dibujo esquemático o esquema: Representación simbólica de los elementos de una
máquina o instalación.
Clasificación de los dibujos según su destino:
– Dibujo de taller o de fabricación: Representación destinada a la fabricación de una
pieza, conteniendo todos los datos necesarios para dicha fabricación.
– Dibujo de mecanización: Representación de una pieza con los datos necesarios para
efectuar ciertas operaciones del proceso de fabricación. Se utilizan en fabricaciones
complejas, sustituyendo a los anteriores.
– Dibujo de montaje: Representación que proporciona los datos necesarios para el
montaje de los distintos subconjuntos y conjuntos que constituyen una máquina,
instrumento, dispositivo, etc.
– Dibujo de clases: Representación de objetos que sólo se diferencian en las
dimensiones.
– Dibujo de ofertas, de pedido, de recepción: Representaciones destinadas a las
funciones mencionadas.

TRIÁNGULOS
DEFINICÓN, NOMENCLATURA, CLASIFICACIÓN Y PROPIEDADES
El triángulo es el polígono de menor número de lados, y a pesar de ello es el más
importante, tanto por la gran cantidad de construcciones que se pueden plantear, como
por tratarse de la figura que servirá de base para la construcción de otras más
complejas, tanto planas como espaciales.

Se define como la porción de plano delimitada por tres rectas que se cortan dos a dos, o
como la porción común de tres semiplanos pertenecientes a un mismo plano.

En la figura siguiente se puede apreciar la nomenclatura a utilizar, para designar los


diferentes elementos de un triángulo.
Los vértices se designarán mediante letras mayúsculas, y los ángulos correspondientes,
mediante la misma letra mayúscula, pero con acento circunflejo, o un pequeño ángulo
sobre la letra. Los lados se designarán mediante la misma letra del vértice opuesto,
pero en minúscula.
El orden de las letras será el inverso a las agujas del reloj, y cuando se trate de
triángulos rectángulos, la hipotenusa se designará con la letra "a".

Los triángulos se clasifican en función de la longitud de sus lados, o del valor de sus tres
ángulos internos.
Teniendo en cuenta la longitud de sus lados, los triángulos se denominan: Equiláteros
si tienen sus tres lados iguales, Isósceles si tienen dos lados iguales y uno desigual, y
Escalenos si tienen los tres lados desiguales.
Teniendo en cuenta el valor de sus tres ángulos internos, los triángulos se denominan:
Acutángulos si tienen sus tres ángulos agudos, Rectángulos si tienen un ángulo
recto, y obtusángulos si tienen un ángulo obtuso.

1. Los ángulos interiores de un


triángulo, siempre suman 180º.
Como consecuencia de esta
propiedad, se cumple que:
-Un triángulo no puede tener más de un ángulo obtuso o recto.
-En un triángulo rectángulo los dos ángulos agudos suman 90º.
-Un ángulo exterior de un triángulo, es igual a la suma de los otros dos ángulos
interiores no adyacentes.
2. Cualquier lado de un triángulo, es menor que la suma de los otros dos, y
mayor que su diferencia.
3. En todo triángulo, a lados iguales se oponen ángulos iguales.
4. En un triángulo rectángulo, la hipotenusa es mayor que cualquiera de los
catetos.
5. 5. Si los tres lados de un triángulo son iguales, y por consiguiente sus
ángulos, el triángulo es regular, y se denomina isósceles.
ELEMENTOS NOTABLES DEL TRIÁNGULO
Si trazamos las mediatrices de los tres lados de un triángulo, estas se cortarán en un
mismo punto, que se demomina Circuncentro(Oc), y que resulta ser el centro de la
circunferencia circunscrita al triángulo.

Si trazamos las bisectrices de los tres ángulos internos de un triángulo, estas se


cortarán en un mismo punto, que se denomina Incentro(Oi), y que resulta ser el centro
de la circunferencia inscrita al triángulo.
Si trazamos las bisectrices de los ángulos formados por un lado y la prolongación de los
otros dos, ambas bisectrices se cortan en un punto, por el que también pasa la bisectriz
del ángulo interno, opuesto al lado elegido, dicho punto se denomina Exicentro(Oe), y
que resulta ser el centro de una circunferencia tangente exterior al triángulo. Según la
pareja de lados del triángulo que se prolonguen, podremos obtener hasta tres
Exicentros.

Las Alturas de un triángulo, son las tangentes trazadas desde cada vértice al lado
opuesto, o su prolongación.
Las tres alturas de un triángulo se cortan en un mismo punto, que se denomina
Ortocentro(Oo). El triángulo resultante de unir las tres bases de las alturas (Ha,Hb,Hc),
se denomina triángulo órtico, y el Ortocentro(Oo) resulta ser el incentro de dicho
triángulo órtico.

Si por cada unos de los vértices de un triángulo, trazamos rectas paralelas al lado
opuesto, dichas rectas determinan un triángulo, que se denomina triángulo
circunscrito del dado, siendo ambos triángulos semejantes, y como vemos en la
figura, el Ortocencentro (Oo) del triángulo dado es el centro de la circunferencia
circunscrita del triángulo circunscrito.

Las medianas de un triángulo, son las rectas que unen cada vértice con el centro del
lado opuesto.
Las tres medianas de un triángulo se cortan en un mismo punto, que se denomina
Baricentro(Ob). El segmento de mediana que va desde cada vértice al baricentro es 2/3
de la mediana, y en consecuencia, el segmento de mediana restante será 1/3 de la
misma.
Si por los pies de las medianas, trazamos rectas paralelas a las otras dos medianas,
veremos como se dibuja un hexágono. Dicho hexágono está compuesto por seis
triángulos, cuyos lados son 1/3 de cada mediana.

En todo triángulo, el Ortocentro, el Baricentro y el Circuncentro están alineados, y el


segmento que definen se denomina segmento de Euler.
El centro del Segmento de Euler, es el centro (Oe) de la Circunferencia de Euler. La
Circunferencia de Euler tiene la propiedad de pasar por nueve puntos:
– Los 3 pies de las alturas
– Los 3 pies de las mediatrices de los lados
– Los 3 puntos medios de los segmentos A-Oo, B-Oo y C-Oo
Las Rectas de Simpson son las rectas que unen los pies de las perpendiculares trazadas
desde un punto de la circunferencia circunscrita, a los tres lados del triángulo o sus
prolongaciones.

La Circuferencia de Taylor es la circunferencia que pasa por los pies de las


perpendiculares trazadas desde los pies de las alturas a los lados del triángulo. Y es una
circunferencia de Tucker.
Dado un triángulo cualquiera ABC, si construimos los triángulos equiláteros exteriores,
cuyas bases sean los lados de dicho triángulo, los centros de esos tres triángulos 1-2-3,
serán los vértices del triángulo de Napoleón exterior.
Si sobre ese mismo triángulo construimos los triángulos equiláteros interiores, cuyas
bases sean los lados de dicho triángulo, los centros de esos tres triángulos 1'-2'-3',
serán los vértices del triángulo de Napoleón interior.
Los dos triángulos de Napoleón son triángulos equiláteros, y se cumple que la diferencia
entre sus áreas, es igual al área del triángulo base ABC.

POLÍGONOS REGULARES
CONSIDERACIONES GENERALES
Un polígono se considera regular cuando tiene todos sus lados y ángulos iguales, y por
tanto puede ser inscrito y circunscrito en una circunferencia. El centro de dicha
circunferencia se denomina centro del polígono, y equidista de los vértices y lados del
mismo.
Se denomina ángulo central de un polígono regular el que tiene como vértice el centro
del polígono, y sus lados pasan por dos vértices consecutivos. Su valor en grados
resulta de dividir 360º entre el número de lados del polígono (ver figura).
Se denomina ángulo interior, al formado por dos lados consecutivos. Su valor es igual
a 180º, menos el valor del ángulo central correspondiente.

Si unimos todos los vértices del


polígono, de forma consecutiva,
dando una sola vuelta a la
circunferencia, el polígono obtenido
se denomina convexo. Si la unión de los vértices se realiza, de forma que el polígono
cierra después de dar varias vueltas a la circunferencia, se denomina estrellado. Se
denomina falso estrellado aquel que resulta de construir varios polígonos convexos o
estrellados iguales, girados un mismo ángulo, es el caso del falso estrellado del
hexágono, compuesto por dos triángulos girados entre sí 60º.
Para averiguar si un polígono tiene construcción de estrellados, y como unir los vértices,
buscaremos los números enteros, menores que la mitad del número de lados del
polígono, y de ellos los que sean primos respeto a dicho número de lados. Por ejemplo:
para el octógono (8 lados), los números menores que la mitad de sus lados son el 3, el 2
y el 1, y de ellos, primos respecto a 8 solo tendremos el 3, por lo tanto podremos
afirmar que el octógono tiene un único estrellado, que se obtendrá uniendo los vértices
de 3 en 3 (ver figura).
En un polígono regular convexo, se denomina apotena a la distancia del centro del
polígono al punto medio de cada lado (ver figura).
En un polígono regular convexo, se denomina perímetro a la suma de la longitud de
todos sus lados.
El área de un polígono regular convexo, es igual al producto del semi-perímetro por la
apotema.
CONSTRUCCIONES DE POLÍGONOS REGULARES DADA LA CIRCUNFERENCIA
CIRCUNSCRITA
La construcción de polígonos inscritos en una circunferencia dada, se basan en la
división de dicha circunferencia en un número partes iguales. En ocasiones, el trazado
pasa por la obtención de la cuerda correspondiente a cada uno de esos arcos, es decir
el lado del polígono, y otras ocasiones pasa por la obtención del ángulo central del
polígono correspondiente.
Cuando en una construcción obtenemos el lado del polígono, y hemos de llevarlo
sucesivas veces a lo largo de la circunferencia, se aconseja no llevar todos los lados
sucesivamente en un solo sentido de la circunferencia, sino, que partiendo de un vértice
se lleve la mitad de los lados en una dirección y la otra mitad en sentido contrario, con
objeto de minimizar los errores de construcción, inherentes al instrumental o al
procedimiento.
IÁNGULO, HEXÁGONO Y DODECÁGONO (
construcción exacta)
Comenzaremos trazando dos diámetros perpendiculares entre sí, que nos determinarán,
sobre la circunferencia dada, los puntos A-B y 1-4 respectivamente.
A continuación, con centro en 1 y 4 trazaremos dos arcos, de radio igual al de la
circunferencia dada, que nos determinarán, sobre ella, los puntos 2, 6, 3 y 5. Por último
con centro en B trazaremos un arco del mismo radio, que nos determinará el punto C
sobre la circunferencia dada.
Uniendo los puntos 2, 4 y 6, obtendremos el triángulo inscrito. Uniendo los puntos 1, 2,
3, 4, 5 y 6, obtendremos el hexágono inscrito. Y uniendo los puntos 3 y C, obtendremos
el lado del dodecágono inscrito; para su total construcción solo tendríamos que llevar
este lado, 12 veces sobre la circunferencia.
De los tres polígonos, solo el dodecágono admite la construcción de estrellados,
concretamente del estrellado de 5. El hexágono admite la construcción de un falso
estrellado, formado por dos triángulos girados entre sí 60º.
NOTA: Todas las construcciones de este ejercicio se realizan con una misma
abertura del compás, igual al radio de la circunferencia dada.

Comenzaremos trazando dos diámetros perpendiculares entre sí, que nos determinarán,
sobre la circunferencia dada, los puntos 1-5 y 3-7 respectivamente.
A continuación, trazaremos las bisectrices de los cuatro ángulos de 90º, formados por la
diagonales trazadas, dichas bisectrices nos determinarán sobre la circunferencia los
puntos 2, 4, 6 y 8.
Uniendo los puntos 1, 3, 5 y 7, obtendremos el cuadrado inscrito. Y uniendo los puntos
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8, obtendremos el octógono inscrito.
El cuadrado no admite estrellados. El octógono sí, concretamente el estrellado de 3. El
octógono también admite la construcción de un falso estrellado, compuesto por dos
cuadrados girados entre sí 45º.
NOTA: De esta construcción podemos deducir, la forma de construir un
polígono de doble número de lados que uno dado. Solo tendremos que trazar
las bisectrices de los ángulos centrales del polígono dado, y estas nos
determinarán, sobre la circunferencia circunscrita, los vértices necesarios
para la construcción.

Comenzaremos trazando dos diámetros perpendiculares entre sí, que nos determinarán
sobre la circunferencia dada los puntos A- B y 1-C respectivamente. Con el mismo radio
de la circunferencia dada trazaremos un arco de centro en A, que nos determinará los
puntos D y E sobre la circunferencia, uniendo dichos puntos obtendremos el punto F,
punto medio del radio A-O
Con centro en F trazaremos un arco de radio F-1, que determinará el punto G sobre la
diagonal A-B. La distancia 1-G es el lado de pentágono inscrito, mientras que la
distancia O-G es el lado del decágono inscrito.
Para la construcción del pentágono y el decágono, solo resta llevar dichos lados, 5 y 10
veces respectivamente, a lo largo de la circunferencia.
El pentágono tiene estrellado de 2. El decágono tiene estrellado de 3, y un falso
estrellado, formado por dos pentágonos estrellados girados entre sí 36º.
Comenzaremos trazando una diagonal de la circunferencia dada, que nos determinará
sobre ella puntos A y B.
A continuación, con centro en A, trazaremos el arco de radio A-O, que nos determinará,
sobre la circunferencia, los puntos 1 y C, uniendo dichos puntos obtendremos el punto
D, punto medio del radio A-O. En 1-D habremos obtenido el lado del heptágono inscrito.
Solo resta llevar dicho lado, 7 veces sobre la circunferencia, para obtener el heptágono
buscado. Como se indicaba al principio de este tema, partiendo del punto 1, se ha
llevado dicho lado, tres veces en cada sentido de la circunferencia, para minimizar los
errores de construcción.
El heptágono tiene estrellado de 3 y de 2.
NOTA: Como puede apreciarse en la construcción, el lado del heptágono
inscrito en una circunferencia, es igual a la mitad del lado del triángulo
inscrito.

Comenzaremos trazando dos diámetros perpendiculares, que nos determinarán, sobre


la circunferencia dada, los puntos A-B y 1-C respectivamente.
Con centro en A, trazaremos un arco de radio A-O, que nos determinará, sobre la
circunferencia dada, el punto D. Con centro en B y radio B-D, trazaremos un arco de
circunferencia, que nos determinará el punto E, sobre la prolongación de la diagonal 1-
C. Por último con centro en E y radio E-B=E-A, trazaremos un arco de circunferencia que
nos determinará el punto F sobre la diagonal C-1. En 1-F habremos obtenido el lado del
eneágono inscrito en la circunferencia.
Procediendo como en el caso del heptágono, llevaremos dicho lado, 9 veces sobre la
circunferencia, para obtener el heptágono buscado.
El eneágono tiene estrellado de 4 y de 2. También presenta un falso estrellado, formado
por 3 triángulos girados entre sí 40º.

Comenzaremos trazando dos diámetros perpendiculares, que nos determinarán, sobre


la circunferencia dada, los puntos A-B y 1-6 respectivamente.
Con centro A, y radio A-O, trazaremos un arco que nos determinará los puntos C y D
sobre la circunferencia, uniendo dichos puntos, obtendremos el punto E, punto medio
del radio A-O. A continuación trazaremos la circunferencia de centro en E y radio E-O.
Trazamos la recta 1-E, la cual intercepta a la circunferencia anterior en el punto F,
siendo la distancia 1-F, el lado del decágono inscrito.
Procediendo con en el caso del heptágono, llevaremos dicho lado, 10 veces sobre la
circunferencia, para obtener el decágono buscado.
El decágono como se indicó anteriormente presenta estrellado de 3, y un falso
estrellado, formado por dos pentágonos estrellados, girados entre sí 36º.
Esta construcción se basa en la obtención del ángulo de 24º, correspondiente al ángulo
interior del pentadecágono. Dicho ángulo lo obtendremos por diferencia del ángulo de
60º, ángulo interior del hexágono inscrito, y el ángulo de 36º, ángulo interior del
decágono inscrito.
Comenzaremos con las construcciones necesarias para la obtención del lado del
decágono (las del ejercicio anterior), hasta la obtención del punto H de la figura.
A continuación, con centro en C trazaremos un arco de radio C-H, que nos determirá
sobre la circunferencia el punto 1. de nuevo con centro en C, trazaremos un arco de
radio C-O, que nos determinará el punto 2 sobre la circunferencia.
Como puede apreciarse en la figura, el ángulo CO1 corresponde al ángulo interior del
decágono, de 36º, y el ángulo CO2 corresponde al ángulo interior del hexágono, de 60º,
luego de su diferencia obtendremos el ángulo 1O2 de 24º, ángulo interior del
pentadecágono buscado, siendo el segmento 1-2 el lado del polígono. Solo resta llevar,
por el procedimiento ya explicado, dicho lado, 15 veces sobre la circunferencia dada.
El pentadecágono presenta estrellado de 7, 6, 4 y 2, así como tres falsos estrellados,
compuesto por: tres pentágonos convexos, tres pentágonos estrellados y 5 triángulos,
girados entre sí, en todos los casos, 24º.

Este procedimiento se utilizará solo cuando el polígono buscado no tenga una


construcción particular, ni pueda obtenerse como múltiplo de otro, dado que este
procedimiento lleva inherente una gran imprecisión.
Comenzaremos con el trazado del diámetro A-B, que dividiremos, mediante el Teorema
de Tales en tantas partes iguales como lados tenga el polígono que deseamos trazar, en
nuestro caso 11.
Con centro en A y B trazaremos dos arcos de radio A-B, los cuales se interceptarán en
los puntos C y D. Uniendo dichos puntos con las divisiones alternadas del diámetro A-B,
obtendremos sobre la circunferencia, los puntos P, Q, R, .. etc., vértices del polígono.
Igualmente se procedería con el punto D, uniéndolo con los puntos 2, 4, etc., y
obteniendo así el resto de los vértices del polígono.
Solo restaría unir dichos puntos para obtener el polígono buscado.
CONSTRUCCIONES DE POLÍGONOS REGULARES DADO EL LADO DEL CONVEXO,
EL LADO DEL ESTRELLADO O LA DISTANCIA ENTRE CARAS

Dividiendo el lado del pentágono en media y extrema razón, obtendremos la diagonal


del pentágono buscado, solo restará construirlo por simple triangulación.
Comenzaremos trazando la perpendicular en el extremo 2 del lado, con centro en 2
trazaremos un arco de radio 1-2, que nos determinará sobre la perpendicular anterior el
punto A, y trazaremos la mediatriz del segmento A-2, que nos determinará su punto
medio B.
A continuación, con centro en B, trazaremos la circunferencia de radio A-B. Uniremos el
punto 1 con el punto B, la prolongación de esta recta, interceptará a la circunferencia
anterior en el punto C, siendo 1-C el lado del estrellado, o diagonal del pentágono
buscado.
Por triangulación obtendremos los vértices restantes, que uniremos convenientemente,
obteniendo así el pentágono buscado.

Operaremos como en el caso anterior, obteniendo en la media razón del lado del
estrellado, el lado del convexo.
Como en el caso anterior, trazaremos la perpendicular en el extremo A del lado, con
centro en A, trazaremos un arco de radio A-1, que determinará el punto B, sobre dicha
perpendicular, y trazaremos la mediatriz del segmento A-B, que nos determinará punto
medio C.
A continuación, con centro en C trazaremos una circunferencia de radio A-C. Uniendo el
punto 1 con el punto C, esta recta determinará sobre la circunferencia anterior el punto
5, siendo el segmento 1-5, el lado del convexo del pentágono buscado.
Completaremos el trazado por triangulación, obteniendo así los vértices restantes, y
uniéndolos convenientemente.
Siendo el segmento 1-2 el lado del heptágono, comenzaremos trazando la mediatriz de
dicho lado, y trazaremos la perpendicular en su extremo 2.
A continuación, en el extremo 1 construiremos el ángulo de 30º, que interceptará a la
perpendicular trazada en el extremo 2, en el punto D, la distancia 1-D, es el radio de la
circunferencia circunscrita al heptágono buscado, con centro en 1 y radio 1-D, trazamos
un arco de circunferencia que interceptará a la mediatriz del lado 1-2 en el punto O,
centro de la circunferencia circunscrita.
Solo resta construir dicha circunferencia circunscrita, y obtener los vértices restantes
del heptágono, que convenientemente unidos, nos determinarán el polígono buscado.

Siendo el segmento 1-2 el lado del octógono, comenzaremos trazando un cuadrado de


lado igual al lado del octógono dado.
A continuación, trazaremos la mediatriz del lado 1-2, y una diagonal del cuadrado
construido anteriormente, ambas rectas se cortan en el punto C, centro del cuadrado.
Con centro en C trazaremos la circunferencia circunscrita a dicho cuadrado, dicha
circunferencia intercepta a la mediatriz del lado 1-2, en el punto O, centro de la
circunferencia circunscrita al octógono buscado.
Solo resta construir dicha circunferencia circunscrita, y obtener los vértices restantes
del octógono, que convenientemente unidos, nos determinarán el polígono buscado.

Dado el lado 1-2 del eneágono, construiremos un triángulo equilátero con dicho lado,
hallando el tercer vértice en A.
A continuación, trazaremos la mediatriz del lado A-2, de dicho triángulo, que pasará por
el vértice 1, y la mediatriz del lado 1-2, que pasará por A. Con centro en A y radio A-B,
trazaremos un arco, que determinará sobre la mediatriz anterior el punto O, que será el
centro de la circunferencia circunscrita al eneágono buscado.
Solo resta trazar dicha circunferencia circunscrita, y determinar sobre ella los vértices
restantes del polígono, que convenientemente unidos nos determinarán el eneágono
buscado.
Dividiendo el lado del decágono en media y extrema razón, obtendremos el radio de la
circunferencia circunscrita al polígono.
Comenzaremos trazando la perpendicular en el extremo 2 del lado, con centro en 2
trazaremos un arco de radio 1-2, que nos determinará sobre la perpendicular anterior el
punto A, trazaremos la mediatriz del segmento A-2, que nos determinará su punto
medio B, y con centro en B trazaremos la circunferencia de radio B-A.
Uniendo el punto 1 con el B, en su prolongación obtendremos el punto C sobre la
circunferencia anterior, siendo 1-C, el radio de la circunferencia circunscrita al polígono.
A continuación, trazaremos la mediatriz del lado 1-2, y con centro en 1 un arco de radio
1-C, que determinará sobre la mediatriz anterior, el punto O, centro de la circunferencia
circunscrita.
Solo resta trazar dicha circunferencia circunscrita, y determinar sobre ella los vértices
restantes del polígono, que convenientemente unidos nos determinarán el decágono
buscado.
Dividiendo el lado del decágono en media y extrema razón, obtendremos el radio de la
circunferencia circunscrita al polígono y el lado del convexo.
Comenzaremos trazando la perpendicular en el extremo 2 del lado, con centro en 2
trazaremos un arco de radio 2-A, que nos determinará sobre la perpendicular anterior el
punto B, trazaremos la mediatriz del segmento B-2, que nos determinará su punto
medio C, y con centro en C trazaremos la circunferencia de radio C-B.
A continuación, uniremos A con C, determinando el punto D, sobre la circunferencia
anterior, siendo A-D el radio de la circunferencia circunscrita. Trazando un arco con
centro en A, y radio A-D, determinaremos sobre el lado del estrellado dado el punto 1,
resultando en 1-2 el lado del decágono convexo correspondiente. Con centro en 1 y 2
trazaremos dos arcos, de radio igual R, que nos determinarán en O, el centro de la
circunferencia circunscrita al polígono.
Solo resta trazar dicha circunferencia circunscrita, y determinar sobre ella los vértices
restantes del polígono, que convenientemente unidos nos determinarán el decágono
buscado.
Comenzaremos trazando dos rectas paralelas, r y s, y trazaremos una perpendicular a
ambas rectas, que nos determinará los puntos 1 y 3.
Con vértice en 1, construiremos un ángulo de 30º, que nos determinará sobre la recta s
el punto 4, por dicho punto trazaremos una perpendicular que nos determinará el punto
6 sobre la recta r. En los segmentos 3-4 y 1-6, habremos obtenido el lado del hexágono
buscado, la obtención de los dos vértices restantes, se hará por simple triangulación.
Solo nos resta unir todos los vértices, para obtener el hexágono buscado.

Dada la distancia entre caras d, con dicha distancia construiremos un cuadrado de


vértices A, B, C y D, mediante el trazado de sus diagonales obtendremos su centro en O.
Con centro en los cuatro vértices del cuadrado anterior, trazaremos arcos de radio igual
a la mitad de la diagonal del cuadrado, arcos que pasarán por O, y que nos
determinarán sobre los lados del cuadrado, los puntos 1, 2, 3, ... y 8, vértices del
polígono.
Solo nos resta unir todos los vértices, para obtener el octógono buscado.

Aunque en este caso, se trata de la construcción de un decágono, el procedimiento es


aplicable a cualquier otro polígono.
Comenzaremos por la construcción de un decágono inscrito en una circunferencia
cualquiera, por el procedimiento ya visto en el tema anterior, obteniendo en este caso,
uno de sus lados en 1'-2'.
A partir del vértice 1', y sobre la prolongación del lado 1'-2', llevaremos la longitud del
lado del decágono buscado, obteniendo el punto G. Prolongaremos los radios O-1' y O-
2'. Por G trazaremos una paralela al radio O-1', que determinará sobre la prolongación
del radio O-2', el punto 2, siendo este uno de los vértices del polígono buscado, y
resultando la distancia O-2, el radio de la circunferencia circunscrita a dicho polígono.
Trazaremos dicha circunferencia con centro en O, que interceptará a la prolongación del
radio O-1' en el punto 1, otro vértice del polígono buscado, obteniendo en la cuerda 1-2
el lado del polígono buscado.
Solo resta determinar sobre la circunferencia circunscrita, los vértices restantes del
polígono, que convenientemente unidos nos determinarán el decágono buscado.
Como en caso anterior, aunque se trata de la construcción de un decágono, el
procedimiento es aplicable a cualquier otro polígono.
Procederemos, como en el caso anterior, construyendo un decágono inscrito en una
circunferencia cualquiera, por el procedimiento ya visto en el tema anterior, obteniendo
en este caso, uno de los lados del estrellado en 1'-4'.
A partir del vértice 1', y sobre la prolongación del lado 1'-4', llevaremos la longitud del
lado del estrellado dado, obteniendo el punto G. Prolongaremos los radios O-1' y O-4'.
Por G trazaremos una paralela al radio O-1', que determinará sobre la prolongación del
radio O-4', el punto 4, siendo este uno de los vértices del polígono buscado, y
resultando la distancia O-4, el radio de la circunferencia circunscrita a dicho polígono.
Trazaremos dicha circunferencia con centro en O, que interceptará a la prolongación del
radio O-1' en el punto 1, otro vértice del polígono buscado, obteniendo en la cuerda 1-4
el lado del estrellado buscado.
Solo resta determinar sobre la circunferencia circunscrita, los vértices restantes del
polígono, que convenientemente unidos nos determinarán el decágono buscado.

CURVAS CÓNICAS
CONSIDERACIONES GENERALES
Se denomina superficie cónica de revolución, a la superficie generada por una recta
denominada generatriz, al girar en torno a otra recta denominada eje.
El punto donde la generatriz corta al eje se denomina vértice V de la superficie cónica.

Si un plano a, intercepta a una superficie cónica de revolución, la sección producida se


denomina superficie cónica, y su contorno es una curva plana de segundo grado.
Las curvas cónicas propiamente dichas son tres Elipse, Parábola e Hipérbola.
La Elipse se genera cuando el plano a es oblicuo respecto al eje, y corta a todas las
generatrices.
La Parábola se genera cuando el plano a es paralelo a una generatriz.
La Hipérbola se genera cuando el plano a es paralelo a dos generatrices. Por
cuestiones didácticas y de mejor comprensión, se suele representar utilizando un plano
a paralelo al eje de la superficie cónica de revolución.
ELIPSE PARÁBOLA HIPÉRBOLA
En las siguientes figuras puedes apreciar mejor las curvas cónicas obtenidas.

ELIPSE PARÁBOLA HIPÉRBOLA


Al interceptar una superficie cónica de revolución con un plano, podemos contemplar
dos ángulos, el a formado por el eje y la generatriz, y el b formado por el eje y el plano
de corte.
La relación entre estos ángulos determina el tipo cónica generada, como se puede
apreciar en las figuras siguientes.
a<b a=b a>b

ELIPSE PARÁBOLA HIPÉRBOLA


En función de la posición del plano de corte y las propiedades del cono, se pueden
obtener otras curvas cónicas que se denominan singulares o degeneradas.

Punto Círculo Círculo 2 Triángulos Rectángulo Línea Línea

Según el teorema de Dandelín, si trazamos las esferas tangentes interiores a la


superficie cónica de revolución y al plano el a que la corta, los puntos de intersección f y
f' de dicha esfera con la recta r, eje de las curvas cónicas, son los denominados focos de
las curvas.
Mientras en la elipse y en la hipérbola hay dos focos, en la parábola solo tendremos
uno.

Elipse Parábola Hipérbola

GEOMETRIA DESCRIPTIVA
SISTEMAS DE REPRESENTACIÓN
Todos los sistemas de representación, tienen como objetivo representar sobre una
superficie bidimensional, como es una hoja de papel, los objetos que son
tridimensionales en el espacio.
Con este objetivo, se han ideado a lo largo de la historia diferentes sistemas de
representación. Pero todos ellos cumplen una condición fundamental, la
reversibilidad, es decir, que si bien a partir de un objeto tridimensional, los diferentes
sistemas permiten una representación bidimensional de dicho objeto, de igual forma,
dada la representación bidimensional, el sistema debe permitir obtener la posición en el
espacio de cada uno de los elementos de dicho objeto.
Todos los sistemas, se basan en la proyección de los objetos sobre un plano, que se
denomina plano del cuadro o de proyección, mediante los denominados rayos
proyectantes. El número de planos de proyección utilizados, la situación relativa de
estos respecto al objeto, así como la dirección de los rayos proyectantes, son las
características que diferencian a los distintos sistemas de representación.
En todos los sistemas de representación, la proyección de los objetos sobre el plano del
cuadro o de proyección, se realiza mediante los rayos proyectantes, estos son líneas
imaginarias, que pasando por los vértices o puntos del objeto, proporcionan en su
intersección con el plano del cuadro, la proyección de dicho vértice o punto.
Si el origen de los rayos proyectantes es un punto del infinito, lo que se denomina punto
impropio, todos los rayos serán paralelos entre sí, dando lugar a la que se denomina,
proyección cilíndrica. Si dichos rayos resultan perpendiculares al plano de proyección
estaremos ante la proyección cilíndrica ortogonal, en el caso de resultar oblicuos
respecto a dicho plano, estaremos ante la proyección cilíndrica oblicua.
Si el origen de los rayos es un punto propio, estaremos ante la proyección central o
cónica.

Proyección cilíndrica ortogonalProyección cilíndrica oblicuaProyección central o


cónica
Los diferentes sistemas de representación, podemos dividirlos en dos grandes grupos:
los sistemas de medida y los sistemas representativos.
Los sistemas de medida, son el sistema diédrico y el sistema de planos
acotados. Se caracterizan por la posibilidad de poder realizar mediciones directamente
sobre el dibujo, para obtener de forma sencilla y rápida, las dimensiones y posición de
los objetos del dibujo. El inconveniente de estos sistemas es, que no se puede apreciar
de un solo golpe de vista, la forma y proporciones de los objetos representados.
Los sistemas representativos, son el sistema de perspectiva axonométrica, el
sistema de perspectiva caballera, el sistema de perspectiva militar y de rana,
variantes de la perspectiva caballera, y el sistema de perspectiva cónica o central.
Se caracterizan por representar los objetos mediante una única proyección, pudiéndose
apreciar en ella, de un solo golpe de vista, la forma y proporciones de los mismos.
Tienen el inconveniente de ser mas difíciles de realizar que los sistemas de medida,
sobre todo si comportan el trazado de gran cantidad de curvas, y que en ocasiones es
imposible tomar medidas directas sobre el dibujo. Aunque el objetivo de estos sistemas
es representar los objetos como los vería un observador situado en una posición
particular respecto al objeto, esto no se consigue totalmente, dado que la visión
humana es binocular, por lo que a lo máximo que se ha llegado, concretamente,
mediante la perspectiva cónica, es a representar los objetos como los vería un
observador con un solo ojo.
En el siguiente cuadro pueden apreciarse la características fundamentales de cada unos
de los sistemas de representación.
Planos de
Sistema Tipo Sistema de proyección
proyección
Proyección cilíndrica
Diédrico De medida Dos
ortogonal
Proyección cilíndrica
Planos acotados De medida Uno
ortogonal
Perspectiva Proyección cilíndrica
Representativo Uno
axonométrica ortogonal
Perspectiva
Representativo Uno Proyección cilíndrica oblicua
caballera
Perspectiva militar Representativo Uno Proyección cilíndrica oblicua

Perspectiva de rana Representativo Uno Proyección cilíndrica oblicua

Perspectiva cónica Representativo Uno Proyección central o cónica

NORMALIZACION
INTRODUCCIÓN
La palabra norma del latín "normun", significa etimológicamente:

"Regla a seguir para llegar a un fin determinado"

Este concepto fue más concretamente definido por el Comité Alemán de Normalización
en 1940, como:

"Las reglas que unifican y ordenan lógicamente una serie de fenómenos"

La Normalización es una actividad colectiva orientada a establecer solución a problemas


repetitivos.

La normalización tiene una influencia determinante, en el desarrollo industrial de un


país, al potenciar las relaciones e intercambios tecnológicos con otros países.

Los objetivos de la normalización, pueden concretarse en tres:


La economía, ya que a través de la simplificación se reducen costos.
La utilidad, al permitir la intercambiabilidad.
La calidad, ya que permite garantizar la constitución y características de un
determinado producto.
Estos tres objetivos traen consigo una serie de ventajas, que podríamos concretar en
las siguientes:
Reducción del número de tipos de un determinado producto. En EE .UU. en un
momento determinado, existían 49 tamaños de botellas de leche. Por acuerdo
voluntario de los fabricantes, se redujeron a 9 tipos con un sólo diámetro de boca,
obteniéndose una economía del 25% en el nuevo precio de los envases y tapas de
cierre.
Simplificación de los diseños, al utilizarse en ellos, elementos ya normalizados.
Reducción en los transportes, almacenamientos, embalajes, archivos, etc.. con
la correspondiente repercusión en la productividad.
En definitiva con la normalización se consigue:

PRODUCIR MÁS Y MEJOR, A TRAVÉS DE LA REDUCCIÓN DE TIEMPOS Y COSTOS.


Sus principios son paralelos a la humanidad. Basta recordar que ya en las civilizaciones
caldea y egipcia, se habían tipificado los tamaños de ladrillos y piedras, según unos
módulos de dimensiones previamente establecidos. Pero la normalización con base
sistemática y científica nace a finales del siglo XIX, con la Revolución Industrial en los
países altamente industrializados, ante la necesidad de producir más y mejor. Pero el
impulso definitivo llegó con la primera Guerra Mundial (1914-1918). Ante la necesidad
de abastecer a los ejércitos y reparar los armamentos, fue necesario utilizar la industria
privada, a la que se le exigía unas especificaciones de intercambiabilidad y ajustes
precisos.

NORMAS DIN
Fue en este momento, concretamente el 22 de Diciembre de 1917, cuando los
ingenieros alemanes Naubaus y Hellmich, constituyen el primer organismo dedicado a
la normalización:
NADI - Normen-Ausschuss der Deutschen Industrie - Comité de Normalización de la
Industria Alemana.
Este organismo comenzó a emitir normas bajo las siglas:
DIN que significaban Deustcher Industrie Normen (Normas de la Industria Alemana).
En 1926 el NADI cambio su denominación por:
DNA - Deutsches Normen-Ausschuss - Comité de Normas Alemanas que si bien siguió
emitiendo normas bajos las siglas DIN, estas pasaron a significar "Das Ist Norm" - Esto
es norma
Y más recientemente, en 1975, cambio su denominación por:
DIN - Deutsches Institut für Normung - Instituto Alemán de Normalización
Rápidamente comenzaron a surgir otros comités nacionales en los países
industrializados, así en el año 1918 se constituyó en Francia el AFNOR - Asociación
Francesa de Normalización. En 1919 en Inglaterra se constituyó la organización privada
BSI - British Standards Institution.
NORMAS ISO
Ante la aparición de todos estos organismos nacionales de normalización, surgió la
necesidad de coordinar los trabajos y experiencias de todos ellos, con este objetivo se
fundó en Londres en 1926 la: Internacional Federación of the National Standardization
Associations – ISA
Tras la Segunda Guerra Mundial, este organismo fue sustituido en 1947, por la
International Organization for Standardization - ISO - Organización Internacional para la
Normalización. Con sede en Ginebra, y dependiente de la ONU.

A esta organización se han ido adhiriendo los diferentes organismos nacionales


dedicados a la Normalización y Certificación N+C. En la actualidad son 140 los países
adheridos, sin distinción de situación geográfica, razas, sistemas de gobierno, etc.

El trabajo de ISO abarca todos los campos de la normalización, a excepción de la


ingeniería eléctrica y electrónica que es responsabilidad del CEI (Comité Electrotécnico
Internacional).

Como consecuencia de la colaboración Hispano-Aleman durante la Guerra Civil


Española, y sobre todo durante la 2ª Guerra Mundial, en España se comenzaron a
utilizar las normas DIN alemanas, esta es la causa de que hasta hoy en los diferentes
diseños curriculares españoles, se haga mención a las normas DIN, en la última
propuesta del Ministerio para el bachillerato, desaparece la mención a dichas normas, y
solo se hace referencia a las normas UNE e ISO.
El 11 de Diciembre de 1945 el CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas),
creo el Instituto de Racionalización y Normalización IRANOR, dependiente del
patronato Juan de la Cierva con sede en Madrid.
IRANOR comenzó a editar las primeras normas españolas bajo las siglas UNE - Una
Norma Española, las cuales eran concordantes con las prescripciones internacionales.
A partir de 1986 las actividades de normalización y certificación N+C, recaen en España
en la entidad privada AENOR (Asociación Española de Normalización). AENOR es
miembro de los diferentes organismos internacionales de normalización:
ISO - Organización Internacional de Normalización.
CEI - Comité Electrotécnico Internacional
CEN - Comité Europeo de Normalización
CENELEC - Comité Europeo de Normalización Electrotécnica
ETSI - Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones
COPANT - Comisión Panamericana de Normas Técnicas
Las normas UNE se crean en Comisiones Técnicas de Normalización - CTN. Una vez
estas elaboran una norma, esta es sometida durante seis meses a la opinión pública.
Una vez transcurrido este tiempo y analizadas las observaciones se procede a su
redacción definitiva, con las posibles correcciones que se estimen, publicándose bajo las
siglas UNE. Todas las normas son sometidas a revisiones periódicas con el fin de ser
actualizadas.
Las normas se numeran siguiendo la clasificación decimal. El código que designa una
norma está estructurado de la siguiente manera:
A BC
UNE 1 032 82
A - Comité Técnico de Normalización del que depende la norma.
B - Número de norma emitida por dicho comité, complementado cuando se trata de una
revisión R, una modificación M o un complemento C.
C - Año de edición de la norma.
Independiente de la clasificación decimal de las normas antes mencionada, se puede
hacer otra clasificación de carácter más amplio, según el contenido y su ámbito de
aplicación:
Según su contenido, las normas pueden ser:
Normas Fundamentales de Tipo General, a este tipo pertenecen la normas relativas
a formatos, tipos de línea, rotulación, vistas, etc..
Normas Fundamentales de Tipo Técnico, son aquellas que hacen referencia a las
característica de los elementos mecánicos y su representación. Entre ellas se
encuentran las normas sobre tolerancias, roscas, soldaduras, etc.
Normas de Materiales, son aquellas que hacen referencia a la calidad de los
materiales, con especificación de su designación, propiedades, composición y ensayo. A
este tipo pertenecerían las normas relativas a la designación de materiales, tanto
metálicos, aceros, bronces, etc., como no metálicos, lubricantes, combustibles, etc..
Normas de Dimensiones de piezas y mecanismos, especificando formas,
dimensiones y tolerancias admisibles. A este tipo pertenecerían las normas de
construcción naval, máquinas herramientas, tuberías, etc.
Según su ámbito de aplicación, las normas pueden ser:
Internacionales. A este grupo pertenecen las normas emitidas por ISO, CEI y UIT-Unión
Internacional de Telecomunicaciones.
Regionales. Su ámbito suele ser continental, es el caso de las normas emitidas por el
CEN, CENELEC y ETSI.
Nacionales. Son las redactadas y emitidas por los diferentes organismos nacionales de
normalización, y en concordancia con las recomendaciones de las normas
Internacionales y regionales pertinentes. Es el caso de las normas DIN Alemanas, las
UNE Españolas, etc.
De Empresa. Son las redactadas libremente por las empresas y que complementan a
las normas nacionales. En España algunas de las empresas que emiten sus propias
normas son: INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial), RENFE, IBERDROLA,
CTNE, BAZAN, IBERIA, etc.
FORMATOS
Se llama formato a la hoja de papel en que se realiza un dibujo, cuya forma y
dimensiones en mm., están normalizados. En la norma UNE 1026-2 83 Parte 2,
equivalente a la ISO 5457, se especifican las características de los formatos.
Las dimensiones de los formatos responden a las reglas de doblado, semejanza y
referencia. Según las cuales:
• 1- Un formato se obtiene por doblado transversal del inmediato superior.
• 2- La relación entre los lados de un formato es igual a la relación existente entre

el lado de un cuadrado y su diagonal, es decir 1/ .


• 3- Y finalmente para la obtención de los formatos se parte de un formato base de
1 m2.
Aplicando estas tres reglas, se determina las dimensiones del formato base llamado A0
cuyas dimensiones serían 1189 x 841 mm.
El resto de formatos de la serie A, se obtendrán por doblados sucesivos del formato A0.
La norma estable para sobres, carpetas, archivadores, etc. dos series auxiliares B y C.
Las dimensiones de los formatos de la serie B, se obtienen como media geométrica de
los lados homólogos de dos formatos sucesivos de la serie A.

Los de la serie C, se obtienen como media geométricas de los lados homólogos de los
correspondientes de la serie A y B.

Serie A Serie B Serie C


A0 841 x 1189 B0 1000 x 1414 C0 917 x 1297
A1 594 x 841 B1 707 x 1000 C1 648 x 917
A2 420 x 594 B2 500 x 707 C2 458 x 648
A3 297 x 420 B3 353 x 500 C3 324 x 456
A4 210 X 297 B4 250 x 353 C4 229 x 324
A5 148 x 210 B5 176 x 250 C5 162 x 229
A6 105 x 148 B6 125 x 176 C6 114 x 162
A7 74 x 105 B7 88 x 125 C7 81 x 114
A8 52 x 74 B8 62 x 88 C8 57 x 81
A9 37 x 52 B9 44 x 62
A10 26 x 37 B10 31 x 44
Excepcionalmente y para piezas alargadas, la norma contempla la utilización de
formatos que denomina especiales y excepcionales, que se obtienen multiplicando por
2, 3, 4 ... y hasta 9 veces las dimensiones del lado corto de un formato.
FORMATOS ALARGADOS FORMATOS ALARGADOS
ESPECIALES EXCEPCIONALES
A3 x 3 420 x 891 A0 x 3 1) 1189 x 1682
A3 x4 420 x 1189 A0 x3 1189 x 2523 2)
A A
A4 x3 297 x 630 A1 x3 841 x 1783
A4 x4 297 x 841 A1 x4 841 x 2378 2)
A4 x5 297 x 1051 A
A2 x3 594 x 1261
A2 x4 594 x 1682
A2 x5 594 x 2102
A
A3 x5 420 x 1486
A3 x6 420 x 1783
A3 x7 420 x 2080
A
A4 x 6 297 x 1261
A4 x 7 297 x 1471
A4 x 8 297 x 1682
A4 x 9 297 x 1892

La norma UNE - 1027 - 95, establece la forma de plegar los planos. Este se hará en zig-
zag, tanto en sentido vertical como horizontal, hasta dejarlo reducido a las dimensiones
de archivado. También se indica en esta norma que el cuadro de rotulación, siempre
debe quedar en la parte anterior y a la vista.
MÁRGENES:
En los formatos se debe dibujar un recuadro
interior, que delimite la zona útil de dibujo.
Este recuadro deja unos márgenes en el
formato, que la norma establece que no sea
inferior a 20 mm. para los formatos A0 y A1,
y no inferior a 10 mm. para los formatos A2,
A3 y A4. Si se prevé un plegado para
archivado con perforaciones en el papel, se
debe definir un margen de archivado de una
anchura mínima de 20 mm., en el lado
opuesto al cuadro de rotulación.
CUADRO DE ROTULACIÓN:
Conocido también como cajetín, se debe
colocar den de la zona de dibujo, y en la
parte inferior derecha, siendo su dirección de
lectura, las misma que el dibujo. En UNE -
1035 - 95, se establece la disposición que
puede adoptar el cuadro con su dos zonas: la
de identificación, de anchura máxima 170
mm. y la de información suplementaria, que
se debe colocar encima o a la izquierda de
aquella.
SEÑALES DE CENTRADO:
Señales de centrado. Son unos trazos
colocados en los extremos de los ejes de simetría del formato, en los dos sentidos. De
un grosor mínimo de 0,5 mm. y sobrepasando el recuadro en 5 mm. Debe observarse
una tolerancia en la posición de 0,5 mm. Estas marcas sirven para facilitar la
reproducción y microfilmado.
SEÑALES DE ORIENTACIÓN:
Señales de orientación. Son dos flechas o triángulos equiláteros dibujados sobre las
señales de centrado, para indicar la posición de la hoja sobre el tablero.
GRADUACIÓN MÉTRICA DE REFERENCIA:
Graduación métrica de referencia. Es una reglilla de 100 mm de longitud, dividida en
centímetros, que permitirá comprobar la reducción del origina en casos de
reproducción.
LÍNEAS NORMALIZADAS

En los dibujos técnicos se utilizan diferentes tipos de líneas, sus tipos y espesores, han sido
normalizados en las diferentes normas. En esta página no atendremos a la norma UNE 1-032-
82, equivalente a la ISO 128-82.

CLASES DE LÍNEAS

Solo se utilizarán los tipos y espesores de líneas indicados en la tabla adjunta. En caso de
utilizar otros tipos de líneas diferentes a los indicados, o se empleen en otras aplicaciones
distintas a las indicadas en la tabla, los convenios elegidos deben estar indicados en otras
normas internacionales o deben citarse en una leyenda o apéndice en el dibujo de que se
trate.
En las siguientes figuras, puede apreciarse los diferentes tipos de líneas y sus aplicaciones. En
el cuadro adjunto se concretan los diferentes tipos, su designación y aplicaciones concretas.
Línea Designación Aplicaciones generales
A1 Contornos vistos
Llena gruesa
A2 Aristas vistas
B1 Líneas ficticias vistas
B2 Líneas de cota
B3 Líneas de proyección
B4 Líneas de referencia
Llena fina (recta o curva B5 Rayados
B6 Contornos de secciones
abatidas sobre la superficie
del dibujo
B7 Ejes cortos
Llena fina a mano alzada C1 Límites de vistas o cortes
(2) parciales o interrumpidos, si
estos límites
Llena fina (recta) con D1 no son líneas a trazos y
zigzag puntos

E1 Contornos ocultos
Gruesa de trazos
E2 Aristas ocultas
F1 Contornos ocultos
Fina de trazos
F2 Aristas ocultas
G1 Ejes de revolución
G2 Trazas de plano de
Fina de trazos y puntos
simetría
G3 Trayectorias

Fina de trazos y puntos,


gruesa en los extremos y
H1 Trazas de plano de corte
en los cambios de
dirección

J1 Indicación de líneas o
Gruesa de trazos y puntos superficies que son objeto de
especificaciones particulares
K1 Contornos de piezas
adyacentes
K2 Posiciones intermedias y
extremos de piezas móviles
Fina de trazos y doble K3 Líneas de centros de
punto gravedad
K4 Contornos iniciales antes
del conformado
K5 Partes situadas delante de
un plano de corte
(1) Este tipo de línea se utiliza particularmente para los dibujos ejecutados de una manera
automatizada
(2) Aunque haya disponibles dos variantes, sólo hay que utilizar un tipo de línea en un
mismo dibujo.

ANCHURAS DE LAS LÍNEAS

Además de por su trazado, las líneas se diferencian por su anchura o grosor. En los trazados a
lápiz, esta diferenciación se hace variando la presión del lápiz, o mediante la utilización de
lápices de diferentes durezas. En los trazados a tinta, la anchura de la línea deberá elegirse,
en función de las dimensiones o del tipo de dibujo, entre la gama siguiente:
0,18 - 0,25 - 0,35 - 0,5 - 0,7 - 1 - 1,4 y 2 mm.
Dada la dificultad encontrada en ciertos procedimientos de reproducción, no se aconseja la
línea de anchura 0,18.
Estos valores de anchuras, que pueden parecer aleatorios, en realidad responden a la
necesidad de ampliación y reducción de los planos, ya que la relación entre un formato A4 y
un A3, es aproximadamente de . De esta forma al ampliar un formato A4 con líneas de
espesor 0,5 a un formato A3, dichas líneas pasarían a ser de 5 x = 0,7 mm.
La relación entre las anchuras de las líneas finas y gruesas en un mismo dibujo, no debe ser
inferior a 2.
Deben conservarse la misma anchura de línea para las diferentes vistas de una pieza,
dibujadas con la misma escala.

ESPACIAMIENTO ENTRE LAS LÍNEAS

El espaciado mínimo entre líneas paralelas (comprendida la representación de los rayados) no


debe nunca ser inferior a dos veces la anchura de la línea más gruesa. Se recomienda que
este espacio no sea nunca inferior a 0,7 mm.

ORDEN DE PRIORIDAD DE LAS LÍNEAS COINCIDENTES

En la representación de un dibujo, puede suceder que se superpongan diferentes tipos de


líneas, por ello la norma ha establecido un orden de preferencias a la hora de representarlas,
dicho orden es el siguiente:
1. Contornos y aristas vistos.
2. Contornos y aristas ocultos.
3. Trazas de planos de corte.
4. Ejes de revolución y trazas de plano de simetría.
5. Líneas de centros de gravedad.
6. Líneas de proyección
Los contornos contiguos de piezas ensambladas o unidas deben coincidir, excepto en el caso
de secciones delgadas negras.

TERMINACIÓN DE LAS LÍNEAS DE REFERENCIA

Una línea de referencia sirve para indicar un elemento (línea de cota, objeto, contorno, etc.).
Las líneas de referencia deben terminar:
1. En un punto, si acaban en el interior del contorno del objeto representado
2. En una flecha, si acaban en el contorno del objeto representado.
3. Sin punto ni flecha, si acaban en una línea de cota.

1 2 3

ORIENTACIONES SOBRE LA UTILIZACIÓN DE LAS LÍNEAS


1 - Las líneas de ejes de simetría, tienen
que sobresalir ligeramente del contorno
de la pieza y también las de centro de
circunferencias, pero no deben
continuar de una vista a otra.
2 - En las circunferencias, los ejes se
han de cortar, y no cruzarse, si las
circunferencias son muy pequeñas se
dibujarán líneas continuas finas.
3 - El eje de simetría puede omitirse en
piezas cuya simetría se perciba con
toda claridad.
4 - Los ejes de simetría, cuando
representemos media vista o un cuarto,
llevarán en sus extremos, dos pequeños
trazos paralelos.
5 - Cuando dos líneas de trazos sean
paralelas y estén muy próximas, los
trazos de dibujarán alternados.
6 - Las líneas de trazos, tanto si acaban
en una línea continua o de trazos,
acabarán en trazo.
7 - Una línea de trazos, no cortará, al
cruzarse, a una línea continua ni a otra
de trazos.
8 - Los arcos de trazos acabarán en los
puntos de tangencia.

ESCALAS

Para el desarrollo de este tema se han tenido en cuenta las recomendaciones de la


norma UNE-EN ISO 5455:1996.
La representación de objetos a su tamaño natural no es posible cuando éstos son muy
grandes o cuando son muy pequeños. En el primer caso, porque requerirían formatos de
dimensiones poco manejables y en el segundo, porque faltaría claridad en la definición
de los mismos.
Esta problemática la resuelve la ESCALA, aplicando la ampliación o reducción
necesarias en cada caso para que los objetos queden claramente representados en el
plano del dibujo.
Se define la ESCALA como la relación entre la dimensión dibujada respecto de su
dimensión real, esto es:
E = dibujo / realidad
Si el numerador de esta fracción es mayor que el denominador, se trata de una escala
de ampliación, y será de reducción en caso contrario. La escala 1:1 corresponde a un
objeto dibujado a su tamaño real (escala natural).
Basado en el Teorema de Thales se utiliza un sencillo método gráfico para aplicar una
escala.
Véase, por ejemplo, el caso para E 3:5
1º) Con origen en un punto O arbitrario se
trazan dos rectas r y s formando un ángulo
cualquiera.
2º) Sobre la recta r se sitúa el denominador de la
escala (5 en este caso) y sobre la recta s el
numerador (3 en este caso). Los extremos de
dichos segmentos son A y B.
3º) Cualquier dimensión real situada sobre r
será convertida en la del dibujo mediante una
simple paralela a AB.
Aunque, en teoría, sea posible aplicar cualquier valor de escala, en la práctica se
recomienda el uso de ciertos valores normalizados con objeto de facilitar la lectura de
dimensiones mediante el uso de reglas o escalímetros.
Estos valores son:
Ampliación: 2:1, 5:1, 10:1, 20:1, 50:1...
Reducción: 1:2, 1:5, 1:10, 1:20, 1:50...
No obstante, en casos especiales (particularmente en construcción) se emplean ciertas
escalas intermedias tales como:
1:25, 1:30, 1:40, etc...
EJEMPLO 1
Se desea representar en un formato A3 la planta de un edificio de 60 x 30 metros.
La escala más conveniente para este caso sería 1:200 que proporcionaría unas
dimensiones de 30 x 15 cm, muy adecuadas al tamaño del formato.

EJEMPLO 2:
Se desea representar en un formato A4 una pieza de reloj de dimensiones 2 x 1 mm.
La escala adecuada sería 10:1
EJEMPLO 3:
Sobre una carta marina a E 1:50000 se mide una distancia de 7,5 cm entre dos islotes,
¿qué distancia real hay entre ambos?
Se resuelve con una sencilla regla de tres:
si 1 cm del dibujo son 50000 cm reales
7,5 cm del dibujo serán X cm reales
X = 7,5 x 50000 / 1... Y esto da como resultado 375.000 cm, que equivalen a 3,75 km.
La forma más habitual del escalímetro es la de una regla de 30 cm de longitud, con
sección estrellada de 6 facetas o caras. Cada una de estas facetas va graduada con
escalas diferentes, que habitualmente son:

1:100, 1:200, 1:250, 1:300, 1:400, 1:500


Estas escalas son válidas igualmente para valores que resulten de multiplicarlas o
dividirlas por 10, así por ejemplo, la escala 1:300 es utilizable en planos a escala 1:30 ó
1:3000, etc.

Ejemplos de utilización:
1. Para un plano a E 1:250, se aplicará directamente la escala 1:250 del escalímetro
y las indicaciones numéricas que en él se leen son los metros reales que
representa el dibujo.
2. En el caso de un plano a E 1:5000; se aplicará la escala 1:500 y habrá que
multiplicar por 10 la lectura del escalímetro. Por ejemplo, si una dimensión del
plano posee 27 unidades en el escalímetro, en realidad estamos midiendo 270 m.
Por supuesto, la escala 1:100 es también la escala 1:1, que se emplea normalmente
como regla graduada en cm.
REPRESENTACION NORMALIZADA DE CUERPOS
OBTENCIÓN DE LAS VISTAS DE UN OBJETO
Se denominan vistas principales de un objeto, a las proyecciones ortogonales del mismo
sobre 6 planos, dispuestos en forma de cubo. También se podría definir las vistas como,
las proyecciones ortogonales de un objeto, según las distintas direcciones desde donde
se mire.
Las reglas a seguir para la representación de las vistas de un objeto, se recogen en la
norma UNE 1-032-82, "Dibujos técnicos: Principios generales de
representación", equivalente a la norma ISO 128-82.
Si situamos un observador según las seis direcciones indicadas por las flechas,
obtendríamos las seis vistas posibles de un objeto.

Estas vistas reciben las siguientes


denominaciones:
Vista A: Vista de frente o alzado
Vista B: Vista superior o planta
Vista C: Vista derecha o lateral derecha
Vista D: Vista izquierda o lateral izquierda
Vista E: Vista inferior
Vista F: Vista posterior
Para la disposición de las diferentes vistas sobre el papel, se pueden utilizar dos
variantes de proyección ortogonal de la misma importancia:
– El método de proyección del primer diedro, también denominado Europeo
(antiguamente, método E)
– El método de proyección del tercer diedro, también denominado Americano
(antiguamente, método A)
– En ambos métodos, el objeto se supone dispuesto dentro de un cubo, sobre cuyas
seis caras, se realizarán las correspondientes proyecciones ortogonales del mismo.
La diferencia estriba en que, mientras en el sistema Europeo, el objeto se encuentra
entre el observador y el plano de proyección, en el sistema Americano, es el plano de
proyección el que se encuentra entre el observador y el objeto.
SISTEMA EUROPEO SISTEMA AMERICANO

Una vez realizadas las seis proyecciones ortogonales sobre las caras del cubo, y
manteniendo fija, la cara de la proyección del alzado (A), se procede a obtener el
desarrollo del cubo, que como puede apreciarse en las figuras, es diferente según el
sistema utilizado.

SISTEMA EUROPEO SISTEMA AMERICANO


El desarrollo del cubo de proyección, nos proporciona sobre un único plano de dibujo,
las seis vistas principales de un objeto, en sus posiciones relativas.
Con el objeto de identificar, en que sistema se ha representado el objeto, se debe
añadir el símbolo que se puede apreciar en las figuras, y que representa el alzado y
vista lateral izquierda, de un cono truncado, en cada uno de los sistemas.

SISTEMA EUROPEO SISTEMA AMERICANO

Como se puede observar en las figuras anteriores, existe una correspondencia obligada
entre las diferentes vistas. Así estarán relacionadas:
a) El alzado, la planta, la vista inferior y la vista posterior, coincidiendo en anchuras.
b) El alzado, la vista lateral derecha, la vista lateral izquierda y la vista posterior,
coincidiendo en alturas.
c) La planta, la vista lateral izquierda, la vista lateral derecha y la vista inferior,
coincidiendo en profundidad.
Habitualmente con tan solo tres vistas, el alzado, la planta y una vista lateral, queda
perfectamente definida una pieza. Teniendo en cuenta las correspondencias anteriores,
implicarían que dadas dos cualquiera de las vistas, se podría obtener la tercera, como
puede apreciarse en la figura:

También, de todo lo anterior, se deduce que las diferentes vistas no pueden situarse de
forma arbitraria. Aunque las vistas aisladamente sean correctas, si no están
correctamente situadas, no definirán la pieza.

ELECCIÓN DE LAS VISTAS DE UN OBJETO, Y VISTAS ESPECIALES


En la norma UNE 1-032-82 se especifica claramente que "La vista más característica
del objeto debe elegirse como vista de frente o vista principal". Esta vista representará
al objeto en su posición de trabajo, y en caso de que pueda ser utilizable en cualquier
posición, se representará en la posición de mecanizado o montaje.
En ocasiones, el concepto anterior puede no ser suficiente para elegir el alzado de una
pieza, en estos casos se tendrá en cuenta los principios siguientes:
1) Conseguir el mejor aprovechamiento de la superficie del dibujo.
2) Que el alzado elegido, presente el menor número posible de aristas ocultas.
3) Y que nos permita la obtención del resto de vistas, planta y perfiles, lo más
simplificadas posibles.
Siguiendo las especificaciones anteriores, en la pieza de la figura 1, adoptaremos como
alzado la vista A, ya que nos permitirá apreciar la inclinación del tabique a y la forma en
L del elemento b, que son los elementos más significativos de la pieza.

En ocasiones, una incorrecta elección del alzado, nos conducirá a aumentar el número
de vistas necesarias; es el caso de la pieza de la figura 2, donde el alzado correcto sería
la vista A, ya que sería suficiente con esta vista y la representación de la planta, para
que la pieza quedase correctamente definida; de elegir la vista B, además de la planta
necesitaríamos representar una vista lateral.
Para la elección de las vistas de un objeto, seguiremos el criterio de que estas deben
ser, las mínimas, suficientes y adecuadas, para que la pieza quede total y
correctamente definida. Seguiremos igualmente criterios de simplicidad y claridad,
eligiendo vistas en las que se eviten la representación de aristas ocultas. En general, y
salvo en piezas muy complejas, bastará con la representación del alzado planta y una
vista lateral. En piezas simples bastará con una o dos vistas. Cuando sea indiferente la
elección de la vista de perfil, se optará por la vista lateral izquierda, que como es sabido
se representa a la derecha del alzado.

Cuando una pieza pueda ser representada por su alzado y la planta o por el alzado y
una vista de perfil, se optará por aquella solución que facilite la interpretación de la
pieza, y de ser indiferente aquella que conlleve el menor número de aristas ocultas.

En los casos de piezas representadas por una sola vista, esta suele estar
complementada con indicaciones especiales que permiten la total y correcta definición
de la pieza:

1) En piezas de revolución se incluye el símbolo del diámetro (figura 1).


2) En piezas prismáticas o tronco-piramidales, se incluye el símbolo del cuadrado
y/o la "cruz de San Andrés" (figura 2).
3) En piezas de espesor uniforme, basta con hacer dicha especificación en lugar
bien visible (figura 3).
Con el objeto de conseguir representaciones más claras y simplificadas, ahorrando a su
vez tiempo de ejecución, pueden realizarse una serie de representaciones especiales de
las vistas de un objeto. A continuación detallamos los casos más significativos:
VISTAS DE PIEZAS SIMÉTRICAS
En los casos de piezas con uno o varios ejes de simetría, puede representarse dicha
pieza mediante una fracción de su vista (figuras 1 y 2). La traza del plano de simetría
que limita el contorno de la vista, se marca en cada uno de sus extremos con dos
pequeños trazos finos paralelos, perpendiculares al eje. También se pueden prolongar
las arista de la pieza, ligeramente más allá de la traza del plano de simetría, en cuyo
caso, no se indicarán los trazos paralelos en los extremos del eje (figura 3).

VISTAS CAMBIADAS DE POSICIÓN


Cuando por motivos excepcionales, una vista no ocupe su posición según el método
adoptado, se indicará la dirección de observación mediante una flecha y una letra
mayúscula; la flecha será de mayor tamaño que las de acotación y la letra mayor que
las cifras de cota. En la vista cambiada de posición se indicará dicha letra, o bien la
indicación de "Visto por .." (figuras 4 y 5).

VISTAS DE DETALLES
Si un detalle de una pieza, no quedara bien definido mediante las vistas normales,
podrá dibujarse un vista parcial de dicho detalle. En la vista de detalle, se indicará la
letra mayúscula identificativa de la dirección desde la que se ve dicha vista, y se
limitará mediante una línea fina a mano alzada. La visual que la originó se identificará
mediante una flecha y una letra mayúscula como en el apartado anterior (figuras 6).
En otras ocasiones, el problema resulta ser las pequeñas dimensiones de un detalle de
la pieza, que impide su correcta interpretación y acotación. En este caso se podrá
realizar una vista de detalle ampliada convenientemente. La zona ampliada, se
identificará mediante un círculo de línea fina y una letra mayúscula; en la vista
ampliada se indicará la letra de identificación y la escala utilizada (figuras 7).

VISTAS LOCALES
En elementos simétricos, se permite realizar vistas locales en lugar de una vista
completa. Para la representación de estas vistas se seguirá el método del tercer diedro,
independientemente del método general de representación adoptado. Estas vistas
locales se dibujan con línea gruesa, y unidas a la vista principal por una línea fina de
trazo y punto (figuras 8 y 9).

VISTAS GIRADAS
Tienen como objetivo, el evitar la representación de elementos de objetos, que en vista
normal no aparecerían con su verdadera forma. Suele presentarse en piezas con nervios
o brazos que forman ángulos distintos de 90º respecto a las direcciones principales de
los ejes. Se representará una vista en posición real, y la otra eliminando el ángulo de
inclinación del detalle (figuras 10 y 11).
VISTAS DESARROLLADAS
En piezas obtenidas por doblado o curvado, se hace necesario representar el contorno
primitivo de dicha pieza, antes de su conformación, para apreciar su forma y
dimensiones antes del proceso de doblado. Dicha representación se realizará con línea
fina de trazo y doble punto (figura 12).

VISTAS AUXILIARES OBLICUAS


En ocasiones se presentan elementos en piezas, que resultan oblicuos respecto a los
planos de proyección. Con el objeto de evitar la proyección deformada de esos
elementos, se procede a realizar su proyección sobre planos auxiliares oblicuos. Dicha
proyección se limitará a la zona oblicua, de esta forma dicho elemento quedará definido
por una vista normal y completa y otra parcial (figuras 13). En ocasiones determinados
elementos de una pieza resultan oblicuos respecto a todos los planos de proyección, en
estos casos habrá de realizarse dos cambios de planos, para obtener la verdadera
magnitud de dicho elemento, estas vistas se denominan vistas auxiliares dobles.
Si partes interiores de una pieza ocupan posiciones especiales oblicuas, respecto a los
planos de proyección, se podrá realizar un corte auxiliar oblicuo, que se proyectará
paralelo al plano de corte y abatido. En este corte las partes exteriores vistas de la
pieza no se representan, y solo se dibuja el contorno del corte y las aristas que
aparecen como consecuencia del mismo (figura 14).
Con el objeto de clarificar y simplificar las representaciones, se conviene realizar ciertos
tipos de representaciones que se alejan de las reglas por las que se rige el sistema.
Aunque son muchos los casos posibles, los tres indicados, son suficientemente
representativos de este tipo de convencionalismo (figuras 15, 16 y 17), en ellos se
indican las vista reales y las preferibles.

En ocasiones las intersecciones de superficies, no se produce de forma clara, es el caso


de los redondeos, chaflanes, piezas obtenidas por doblado o intersecciones de cilindros
de igual o distinto diámetro. En estos casos las líneas de intersección se representarán
mediante una línea fina que no toque los contornos de la piezas. Los tres ejemplos
siguientes muestran claramente la mecánica de este tipo de intersecciones (figuras 18,
19 y 20).
CORTES, SECCIONES Y ROTURAS I
En ocasiones, debido a la complejidad de los detalles internos de una pieza, su
representación se hace confusa, con gran número de aristas ocultas, y la limitación de
no poder acotar sobre dichas aristas. La solución a este problema son los cortes y
secciones, que estudiaremos en este tema.
También en ocasiones, la gran longitud de determinadas piezas, dificultan su
representación a escala en un plano, para resolver dicho problema se hará uso de las
roturas, artificio que nos permitirá añadir claridad y ahorrar espacio.
Las reglas a seguir para la representación de los cortes, secciones y roturas, se recogen
en la norma UNE 1-032-82, "Dibujos técnicos: Principios generales de
representación", equivalente a la norma ISO 128-82.
Un corte es el artificio mediante el cual, en la representación de una pieza, eliminamos
parte de la misma, con objeto de clarificar y hacer más sencilla su representación y
acotación.

En principio el mecanismo es muy sencillo. Adoptado uno o varios planos de corte,


eliminaremos ficticiamente de la pieza, la parte más cercana al observador, como
puede verse en las figuras.

Como puede verse en las figuras siguientes, las aristas interiores afectadas por el corte,
se representarán con el mismo espesor que las aristas vistas, y la superficie afectada
por el corte, se representa con un rayado. A continuación en este tema, veremos cómo
se representa la marcha del corte, las normas para el rayado del mismo, etc...

Se denomina sección a la intersección del plano de corte con la pieza (la superficie
indicada de color rojo ), como puede apreciarse cuando se representa una sección, a
diferencia de un corte, no se representa el resto de la pieza que queda detrás de la
misma. Siempre que sea posible, se preferirá representar la sección, ya que resulta más
clara y sencilla su representación.

Cuando se trata de dibujar objetos largos y uniformes, se suelen representar


interrumpidos por líneas de rotura. Las roturas ahorran espacio de representación, al
suprimir partes constantes y regulares de las piezas, y limitar la representación, a las
partes suficientes para su definición y acotación.
Las roturas, están normalizadas, y sus tipos son los siguientes:
a) Las normas UNE definen solo dos tipos de roturas (figuras 1 y 2), la primera se
indica mediante una línea fina, como la de los ejes, a mano alzada y ligeramente
curvada, la segunda suele utilizarse en trabajos por ordenador.
b) En piezas en cuña y piramidales (figuras 3 y 4), se utiliza la misma línea fina y
ligeramente curva. En estas piezas debe mantenerse la inclinación de las aristas
de la pieza.
c) En piezas de madera, la línea de rotura se indicará con una línea en zig-zag
(figura 5).
d) En piezas cilíndricas macizas, la línea de rotura de indicará mediante las
característica lazada (figura 6).
e) En piezas cónicas, la línea de rotura se indicará como en el caso anterior,
mediante lazadas, si bien estas resultarán de diferente tamaño (figura 7).
f) En piezas cilíndricas huecas (tubos), la línea de rotura se indicará mediante una
doble lazada, que patentizarán los diámetros interior y exterior (figura 8).
g) Cuando las piezas tengan una configuración uniforme, la rotura podrá indicarse
con una línea de trazo y punto fino, como la las líneas de los ejes (figura 9).
CORTES, SECCIONES Y ROTURAS II
Cuando la trayectoria de un corte sea evidente, no será necesaria ninguna indicación
(figura 1). En el caso de que dicha trayectoria no sea evidente o se realice mediante
varios planos de corte, el recorrido se indicará mediante una línea de trazo y punto fino,
que se representará con trazos gruesos en sus extremos y cambios de dirección (figuras
2, 3 y 4).

En los extremos del plano de corte se situarán dos letras mayúsculas, que servirán de
referencia del mismo, estas letras podrán ser repetidas A-A o consecutivas A-B. También
en los extremos se consignan dos flechas, que indican el sentido de observación. Sobre
la vista afectada del corte, se indicarán las letras definidoras del corte.

Un corte puede realizarse por diferentes tipos de planos: un único plano (figura 1), por
planos paralelos (figura 2), por planos sucesivos (figura 3), y por planos concurrentes
(figura 4), en este último caso, uno de ellos se gira antes del abatimiento.
Las superficies de una pieza afectadas por un corte, se resaltan mediante un raya de
líneas paralelas, cuyo espesor será el más fino de la serie utilizada. Basándonos en las
normas UNE, podemos establecer las siguientes reglas, para la realización de los
rayados:

1) La inclinación del rayado será de 45º respecto a los ejes de simetría o contorno
principal de la pieza (figura 1).
2) La separación entre las líneas de rayado dependerá de tamaño de la pieza, pero
nunca deberá ser inferior a 0,7 mm. ni superior a 3 mm. (figura 2).
3) En piezas de gran tamaño, el rayado puede reducirse a una zona que siga el
contorno de la superficie a rayar (figura 3).

4) En los casos de cortes parciales o mordeduras, la separación entre la parte


seccionada y el resto de la pieza, se indica con una línea fina a mano alzada, y
que no debe coincidir con ninguna arista ni eje de la pieza (figura 4).
5) Las diferentes zonas rayadas de una pieza, pertenecientes a un mismo corte,
llevarán la misma inclinación y separación (figura 5), igualmente se mantendrá el
mismo rayado cuando se trate de cortes diferentes sobre una misma pieza (figura
6).
6) En piezas afectadas por un corte por planos paralelos, se empleará el mismo
rayado, pudiendo desplazarse en la línea de separación, para una mayor
comprensión del dibujo (figura 7).

7) En cortes sobre representaciones de conjuntos, las diferentes piezas se rayarán


modificando la inclinación de 45º, y cuando no pueda evitarse, se variará la
separación del rayado (figura 8).
8) Las superficies delgadas, no se rayan, sino que se ennegrecen. Si hay varias
superficies contiguas, se dejará una pequeña separación entre ellas, que no será
inferior a 7 mm. (figura 9).
9) Debe evitarse la consignación de cotas sobre superficies sobre las superficies
rayadas. En caso de consignarse, se interrumpirá el rayado en la zona de la cifra
de cota, pero no en las flechas ni líneas de cota (figura 10).
10)No se dibujarán aristas ocultas sobre las superficies rayadas de un corte. Y solo
se admitirán excecionalmente, si es inevitable, o con ello se contribuye
decisivamente a la lectura e interpretación de la pieza (figura 11).

Las normas establecen como piezas no seccionables: los tornillos, tuercas, arandelas
pasadores, remaches, eslabones de cadena, chavetas, tabiques de refuerzo, nervios,
orejeras, bolas de cojinetes, mangos de herramientas, ejes, brazos de ruedas y poleas,
etc.. A modo de ejemplo se incluyen los ejemplos siguientes: tornillo, tuerca y remache
(figura 1), eslabón de cadena (figura 2), mango de herramienta (figura 3), tabiques de
refuerzo (figura 4), unión roscada (figura 5), y brazos de polea (figura 6).
CORTES, SECCIONES Y ROTURAS III
Los diferentes tipos de cortes que podemos realizar, pueden ser clasificados en tres
grandes grupos:
1) Corte total, es el producido por uno o varios planos, que atraviesan totalmente
la pieza, dejando solamente en vista exterior las aristas de contorno (figuras 1 y
2).
2) Semicorte o corte al cuarto (figura 3). Se utilizan en piezas que tienen un eje
de simetría, representándose media pieza en sección y la otra mitad en vista
exterior. En este tipo de corte nose representarán aristas ocultas, con objeto de
que la representación sea más clara. En ocasiones coincide una arista con el eje
de simetría, en dicho caso prevalecerá la arista. En este tipo de corte, siempre
que sea posible, se acotarán los elementos exteriores de la pieza a un lado, y los
interiores al otro.
3) Corte parcial o mordedura (figura 4). En ocasiones solo necesitamos poder
representar pequeños detalles interiores de una pieza, en estos casos no será
necesario un corte total o al cuarto, y será suficiente con este tipo de corte. El
corte parcial se delimitará mediante una línea fina y ligeramente sinuosa.

Este tipo de secciones se utilizan siempre que no obstaculicen la claridad de la


representación. Están producidas por planos perpendiculares a los de proyección, y se
representan girándolas 90º sobre su eje, hasta colocarlas sobre el mismo plano del
dibujo. Podremos utilizar los siguientes tipos:

1) Secciones abatidas sin desplazamiento. Se representarán delimitadas por


una línea fina (figuras 1 y 2).
2) Secciones abatidas con desplazamiento. Se representarán delimitadas por
una línea gruesa. La sección desplazada puede colocarse en la posición de
proyección normal, cerca de la pieza y unida a esta mediante una línea fina de
trazo y punto (figura 3), o bien desplazada a una posición cualquiera, en este
caso se indicará el plano de corte y el nombre de la sección (figura 4).

3) Secciones abatidas sucesivas. El desplazamiento de la sección se podrá


realizar a lo largo del eje (figura 5); desplazadas a lo largo del plano de corte
(figura 6), o desplazadas a una posición cualquiera (figura 7).
ACOTACIONES
GENERALIDADES, ELEMENTOS Y CLASIFICACIÓN DE LAS COTAS

GENERALIDADES

La acotación es el proceso de anotar, mediante líneas, cifras, signos y símbolos, las mediadas
de un objeto, sobre un dibujo previo del mismo, siguiendo una serie de reglas y
convencionalismos, establecidos mediante normas.
La acotación es el trabajo más complejo del dibujo técnico, ya que para una correcta
acotación de un dibujo, es necesario conocer, no solo las normas de acotación, sino también,
el proceso de fabricación de la pieza, lo que implica un conocimiento de las máquinas-
herramientas a utilizar para su mecanizado. Para una correcta acotación, también es
necesario conocer la función adjudicada a cada dibujo, es decir si servirá para fabricar la
pieza, para verificar las dimensiones de la misma una vez fabricada, etc..
Por todo ello, aquí daremos una serie de normas y reglas, pero será la práctica y la
experiencia la que nos conduzca al ejercicio de una correcta acotación.

PRINCIPIOS GENERALES DE ACOTACIÓN


Con carácter general se puede considerar que el dibujo de una pieza o mecanismo, está
correctamente acotado, cuando las indicaciones de cotas utilizadas sean las mínimas,
suficientes y adecuadas, para permitir la fabricación de la misma. Esto se traduce en los
siguientes principios generales:

1. Una cota solo se indicará una sola vez en un dibujo, salvo que sea indispensable
repetirla.
2. No debe omitirse ninguna cota.
3. Las cotas se colocarán sobre las vistas que representen más claramente los elementos
correspondientes.
4. Todas las cotas de un dibujo se expresarán en las mismas unidades, en caso de utilizar
otra unidad, se expresará claramente, a continuación de la cota.
5. No se acotarán las dimensiones de aquellas formas, que resulten del proceso de
fabricación.
6. Las cotas se situarán por el exterior de la pieza. Se admitirá el situarlas en el interior,
siempre que no se pierda claridad en el dibujo.
7. No se acotará sobre aristas ocultas, salvo que con ello se eviten vistas adicionales, o se
aclare sensiblemente el dibujo. Esto siempre puede evitarse utilizando secciones.
8. Las cotas se distribuirán, teniendo en cuenta criterios de orden, claridad y estética.
9. Las cotas relacionadas. como el diámetro y profundidad de un agujero, se indicarán
sobre la misma vista.
10. Debe evitarse, la necesidad de obtener cotas por suma o diferencia de otras, ya que
puede implicar errores en la fabricación.
ELEMENTOS QUE INTERVIENEN EN LA ACOTACIÓN

En el proceso de acotación de un dibujo, además de la cifra de cota, intervienen líneas y


símbolos, que variarán según las características de la pieza y elemento a acotar.
Todas las líneas que intervienen en la acotación, se realizarán con el espesor más fino de la
serie utilizada.
Los elementos básicos que intervienen en la acotación son:

Líneas de cota: Son líneas paralelas a la


superficie de la pieza objeto de medición.
Cifras de cota: Es un número que indica la
magnitud. Se sitúa centrada en la línea de
cota. Podrá situarse en medio de la línea de
cota, interrumpiendo esta, o sobre la misma,
pero en un mismo dibujo se seguirá un solo
criterio.
Símbolo de final de cota: Las líneas de cota
serán terminadas en sus extremos por un
símbolo, que podrá ser una punta de flecha,
un pequeño trazo oblicuo a 45º o un pequeño
círculo.

Líneas auxiliares de cota: Son líneas que


parten del dibujo de forma perpendicular a la
superficie a acotar, y limitan la longitud de las
líneas de cota. Deben sobresalir ligeramente
de las líneas de cota, aproximadamente en 2
mm. Excepcionalmente, como veremos
posteriormente, pueden dibujarse a 60º
respecto a las líneas de cota.

Líneas de referencia de cota: Sirven para


indicar un valor dimensional, o una nota
explicativa en los dibujos, mediante una línea
que une el texto a la pieza. Las líneas de
referencia, terminarán:
En flecha, las que acaben en un contorno de
la pieza.
En un punto, las que acaben en el interior de
la pieza.
Sin flecha ni punto, cuando acaben en otra
línea.
La parte de la línea de referencia don se rotula
el texto, se dibujará paralela al elemento a
acotar, si este no quedase bien definido, se
dibujará horizontal, o sin línea de apoyo para
el texto.

Símbolos: En ocasiones, a la cifra de cota le


acompaña un símbolo indicativo de
características formales de la pieza, que
simplifican su acotación, y en ocasiones
permiten reducir el número de vistas
necesarias, para definir la pieza. Los símbolos
más usuales son:

CLASIFICACIÓN DE LAS COTAS

Existen diferentes criterios para clasificar las cotas de un dibujo, aquí veremos dos
clasificaciones que considero básicas, e idóneas para quienes se inician en el dibujo técnico.

En función de su importancia, las cotas se


pueden clasificar en:
Cotas funcionales (F): Son aquellas cotas
esenciales, para que la pieza pueda cumplir su
función.
Cotas no funcionales (NF): Son aquellas
que sirven para la total definición de la pieza,
pero no son esenciales para que la pieza
cumpla su función.
Cotas auxiliares (AUX): También se les suele
llamar "de forma". Son las cotas que dan las
medidas totales, exteriores e interiores, de
una pieza. Se indican entre paréntesis. Estas
cotas no son necesarias para la fabricación o
verificación de las piezas, y pueden deducirse
de otras cotas.
En función de su cometido en el plano, las
cotas se pueden clasificar en:
Cotas de dimensión (d): Son las que indican
el tamaño de los elementos del dibujo
(diámetros de agujeros, ancho de la pieza,
etc.).
Cotas de situación (s): Son las que
concretan la posición de los elementos de la
pieza.