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Un enfoque terapéutico que abarca varias generaciones

Cómo evitar que las familias


repitan errores

Tiiu Bolzmann, psicoterapeuta nacida en Alemania que


dirige en Buenos Aires el Centro Bert Hellinger
Ayuda cuando en la historia del grupo se reiteran afecciones físicas o
psíquicas, accidentes, suicidios o vínculos conflictivos

• No es necesaria la presencia de todos los integrantes


• La persona que busca soluciones plantea su problema frente a un grupo
• Busca restablecer el equilibrio que la familia perdió

Entre las distintas modalidades que ofrece el mundo psi, la propuesta de las
Constelaciones Familiares, método creado por el alemán Bert Hellinger (ver recuadro)
es un auténtico desafío, y esto en varios sentidos.

Primero, no se basa centralmente en la palabra: muchas veces importan más los


silencios, las miradas, los movimientos espontáneos del cuerpo, las emociones que van
surgiendo.

Segundo, no es sencillo contar de qué se trata, ya que genera una entrega muy
profunda de quien consulta, porque en un tiempo cronológico brevísimo
(generalmente, menos de una hora) la técnica pone en evidencia nada más y nada
menos que las conexiones inconscientes de cada uno con los miembros de su familia.

La persona no necesita de ninguna preparación para realizar una constelación.


"Preguntamos quiénes pertenecen y pertenecieron a la familia, quién murió joven y en
qué circunstancias, si hubo accidentes, suicidios, si algún integrante fue excluido",
explica la psicoterapeuta Tiiu Bolzmann, de origen estoniano, pero nacida en Alemania.
Bolzmann, de 56 años, dirige el Centro Bert Hellinger en Buenos Aires desde 1999.

Todos a escena

Para las Constelaciones Familiares, todas las personas forman parte de una familia y
están ligadas por medio de profundos lazos de amor y lealtad, aun cuando estos
sentimientos no puedan ser aceptados.

"Cada sistema familiar -explica Tiiu Bolzmann- está dirigido por una conciencia común,
que une a todos los miembros. Cuando un integrante es excluido, marginado u
olvidado, esa conciencia se altera y altera así el orden interno del sistema familiar, que
como pide o necesita del reconocimiento de todos sus miembros, comienza a generar a
nivel inconsciente enredos e implicancias sistémicas. Así, de pronto nos encontramos
con que dos generaciones más tarde un joven integrante de la familia se identifica sin
saberlo con el miembro que fue apartado, porque la conciencia familiar no tolera la
exclusión y hace que más tarde alguien de la familia repita ese destino para expiar la
culpa de otros. Este tipo de procesos causa trastornos psíquicos a menudo
incomprensibles, enfermedades físicas, incapacidad para desarrollarse."

Bolzmann agrega que el trabajo se realiza en grupos. "La persona que quiere constelar
expresa qué desea lograr -dice la psicoterapeuta-. Por ejemplo, aclarar una mala
relación con la madre, el padre, el marido, los hijos... O encontrar otra perspectiva
frente a una enfermedad física o mental, como cáncer, esquizofrenia, depresión. Luego
responde algunas preguntas y es invitada a elegir entre el grupo de participantes que
observan el trabajo a distintas personas que representen a los miembros de su familia.
Los posiciona en el espacio según su intuición y a partir de ahí el terapeuta observa
qué ocurre."
La especialista comenta que, sin embargo, es frecuente que falte algún integrante en
esa constelación, generalmente un antepasado ya muerto, algún hijo que no llegó a
nacer (abortado espontánea o provocadamente) o incluso relaciones de pareja previas
al matrimonio del padre, la madre o los abuelos.

Las personas no reciben ninguna indicación acerca de qué hacer o decir. Sólo describen
brevemente cómo se sienten en su personaje. Y, asombrosamente, muchos de ellos
logran parecerse demasiado a los verdaderos protagonistas de la trama.

"Además de la dinámica de la exclusión -agrega Bolzmann- también ocurren con


frecuencia la de la expiación y la del te sigo. Un antepasado, por ejemplo un abuelo,
cometió un grave error y no lo asumió. La conciencia familiar toma ese hecho
silenciado que reaparece como culpa ajena en un nieto, que por ejemplo sufre una
severa depresión. Es esta transmisión transgeneracional de problemas familiares lo
que puede crear destinos trágicos. En cuanto al te sigo es una dinámica casi siempre
vinculada con la muerte de un ser muy querido, después de la que algún integrante,
por ejemplo, se enferma."

Cuando han quedado expuestos estos enredos o identificaciones, el terapeuta indica


decir algunas frases muy sencillas, como "te tomo en mi corazón" o "te dejo ir" que sin
embargo tienen un efecto muy profundo.

"La constelación busca que cada integrante tome su lugar en la dinámica familiar -dice
Tiiu Bolzmann-. Generalmente es una sola intervención y luego de un tiempo se puede
hacer otra. Es un impulso hacia la sanación y, en tanto impulso, hay que permitir que
el alma nos lleve, sin pensar ni analizar demasiado. Pero es importante tener en
cuenta que si bien ayuda mucho, no reemplaza el tratamiento médico o
psicoterapéutico que realice la persona."

Por Gabriela Navarra


De la Redacción de LA NACION

El creador de una teoría muy original


En 1943, a los 17 años, Bert Hellinger ya tenía ideas claras: nunca concurría a las
reuniones de Organización de Hitler para la Juventud e integraba una organización
ilegal católica alemana contraria al nazismo.

Fue prisionero de guerra, sacerdote católico, vivió en Sudáfrica con los zulues, luego
dejó los hábitos y se casó, estudió psicoanálisis, gestalt, terapia familiar, análisis
transaccional, hipnoterapia.

En su visión, todos tenemos derecho a pertenecer a un sistema familiar. Además, la


vida se desarrolla a través del dar y el tomar, que deben ser equilibrados y, en este
sentido, los que vinieron antes les dan a quienes vinieron después. Los hijos no
pueden devolverles la vida a los padres porque éstos se la dieron. Es por eso que,
fuera de la estatura moral de los progenitores, Hellinger dice que honrar a los padres
por habernos dado la vida ordena las emociones en las profundidades del alma.

El terapeuta alemán trabajó en casos de violencia política, con torturados,


discriminados por motivos étnicos, prisioneros de guerra.
Su método se extendió también a otras áreas. El 22 del actual, por ejemplo, llegará al
país su discípulo Gunthard Weber, especialista en Constelaciones Sistémicas en
Organizaciones y Empresas, quien conducirá un taller sobre el tema. Informes: 4902-
7574. E-mail: centrobhellinger@mail.abaconet.com.ar

http://www.lanacion.com.ar/02/08/10/sl_421259.asp
LA NACION | 10/08/2002 | Página 12 | Ciencia/Salud