Está en la página 1de 39

Índice

Prólogo
Introducción
1ª Parte.- Crímenes y un túnel Subterráneo
Capítulo 1.- Un cortijo de Leyenda
Capítulo 2.- Visitante Furtivo
Capítulo 3 .- Extraños Accidentes
Capítulo 4 .- Jurado y Colmenares - Almas Gemelas
Capítulo 5.- El Patriarca de los Heredia

2ª Parte .- Los Muertos Piden Justicia


Capítulo 6 .- Fenómenos Extraños en la Finca
Capítulo 7 .- Cámara Acción
Capítulo 8.- Ellas Claman Venganza
Capítulo 9 .- Crónica de Una Noche de Radio

3ª Parte .- Testigos de lo Insólito


Capítulo 10.- Voces del Más Allá
Capítulo 11.- Hablan las imágenes
Capítulo 12 .- El Secreto de las Videocámaras
Epílogo.- El Misterio de los Cuerpos Incorruptos
Enlaces de Internet sobre el Cortijo Jurado

Prólogo
Desde hace mucho el tema del Cortijo Jurado ha sido emblemático en torno al mundo del
misterio. Quizás sea algo que pasó desapercibido por que nunca se había hecho un estudio
sobre los posibles fenómenos que dicen que allí se producía.
Ya en las páginas de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas,
presentábamos algún artículo relacionado sobre este caso y el interés que demostró al público
fue muy grande. Por ello, cuando José Manuel Frías me propuso la idea de publicar este libro
sobre el tema, me pareció algo muy interesante y desde luego pienso que es la oportunidad
para que nuestra humilde editorial virtual, tenga un estudio sobre este caso. De todos es sabido
la valía de José Manuel Frías como investigador, y además de ser periodista del mundo del
misterio se adentra en el mundo de la investigación para encontrar esas respuestas que a
todos se nos plantean con determinadas preguntas a lo desconocido. Por ello aquí les dejamos
este libro y esperamos que disfrute de su lectura ya que ha costado muchas horas, tanto de
investigación, como de estudio.
INTRODUCCIÓN
SESION OUI-JA (Año 2003)

El grupo, formado por apenas cinco personas, se adentró temeroso en las fauces del edificio,
que los recibía con un manto de oscuridad y silencio que no invitaba para nada a la
tranquilidad. Los corazones, de eso no cabe duda, palpitaban a una velocidad más pronunciada
de lo habitual.
Tras subir la escalera principal, de manera lenta y cautelosa como temiendo encontrar alguna
sorpresa inesperada, eligieron habitación y seguidamente la limpiaron como buenamente
pudieron, extendiendo en el suelo viejas mantas polvorientas.
El tablero fue colocado en el centro. Sus letras apenas se distinguían a la luz de dos o tres
velas. Los presentes sentaron plaza alrededor, unos junto a otros, formando un desnivelado
círculo.
Aunque en un principio nada hacia intuir que presencia alguna quisiera hacerse presente a
través de la Oui-ja, poco a poco el master fue adquiriendo movimiento, primero de manera lenta
y torpe, y en pocos minutos las palabras eran legibles e inteligentes.

-¿Quién eres? - preguntó uno de los asustados chicos.


Aquel master del tablero circuló elegantemente por entre las letras, formando las siguientes
palabras: "E L E N A"
Todos se miraron incrédulos. Parecía que una "puerta" se acababa de abrir y era el momento
de intentar contactar con esa "otra realidad", para saber de una vez que estaba sucediendo en
aquel antiguo edificio.

¿Qué edad tienes? 12

¿Por qué estas muerta? M E + M A T A R O N

¿Fuiste una de las victimas de los dueños de esta casa? S E C U E S T R O

Unos golpes en la habitación contigua hicieron que todos brincaran de sus asientos. De
repente, un frío tremendo parecía envolver el ambiente. Aun así, y pese a los numerosos y
desconocidos ruidos que se iban manifestando en el cortijo, los participantes de aquella sesión
continuaron la práctica de la Oui-ja.

¿Hicieron contigo algún tipo de ritual? M U C H O + D A Ñ O


¿Había más gente inocente contigo? N I Ñ A S

¿En que año ocurrió todo? N O + S E

¿Dónde estas enterrada? E N + E L + P A T I O

Aquello fue demasiado para el grupo. Al parecer, todas las sospechas podrían confirmarse de
ser aquello cierto. Quizá no era ficción el rumor de secuestros y crímenes rituales satánico-
sexuales. Con entereza, continuaron la inédita "entrevista", intentando ubicar el lugar exacto del
macabro enterramiento.

¿Estas a mucha profundidad? 4

¿Metros? S I

¿Estas sola? N O

¿Hay más niñas contigo? S I

Dinos el lugar exacto e intentaremos buscarte S E Ñ A L

¿A que te refieres?

¿Estas ahí?

¿Estas ahí?

El master descansaba inerte y nada ni nadie parecía ser capaz de hacerlo mover. Todos se
miraban sin hablar, intentando digerir el breve diálogo que ante sus ojos se había manifestado.
Finalmente, y viendo que no había nada más que hacer, se levantaron y caminaron en
dirección a la escalera.
Antes de llegar al primer escalón, y pasando al lado de una ventana que daba al patio principal
de la casa, uno de los chicos profirió un grito ahogado, detonante de un caos tremendo entre
los demás. Los cinco se agruparon asustados, ya que casi todos fueron testigos de algo que
nadie esperaba.
Una especie de luz había aparecido espontáneamente en uno de los laterales del patio,
desapareciendo inmediatamente, pero dando el tiempo justo de ser observada por el personal.
El grupo, que apenas respiraba, tuvo una certeza. Quizá en aquel lugar, a cuatro metros de
profundidad, se encontraba el gran secreto que guarda el Cortijo Jurado. Los cuerpos inocentes
de unas niñas que hace cerca de un siglo, fueron secuestradas para saciar los sádicos
caprichos de unos señores adinerados…
PRIMERA PARTE
CRÍMENES... Y UN TUNEL SUBTERRÁNEO

CAPITULO 1

UN CORTIJO DE LEYENDA

Debía ser un niño aun, cuando mis ojos se


posaban asombrados por primera vez,
sobre la estructura imponente del Cortijo
Jurado. Su figura estilizada me recordaba
las típicas mansiones que había visto en
los clásicos del cine.
Su ubicación es privilegiada, en plena
autovía, y ese era el motivo de que pudiera
disfrutar de su visión de manera frecuente.
A menudo, dejaba volar la imaginación,
soñando con llegar a ser algún día dueño
de la enorme finca, o en última instancia,
poder visitarla y recorrer cada una de sus
estancias.
Quien iba a decirme que muchos años
después, sería invitado de excepción de
las sombras de un turbulento pasado, y
que lograría penetrar en casa uno de sus
rincones.
El Cortijo Jurado, importante vestigio del
siglo XIX, se encuentra asentado en el
pueblo malagueño de Campanillas, en el
valle que forman los ríos Guadalhorce y
Campanillas. Este pueblo malagueño
delimita al Norte con el término municipal
de Almogía, al Suroeste con el de Alhaurín
de la Torre, al Oeste con el de Cártama, y
al Sur con los ríos anteriormente
mencionados.

Por ese motivo, dudo que exista un solo habitante de Málaga,


que no haya sentido algún tipo de atracción hacia el cortijo,
único en su especie y el más antiguo y mejor conservado de
todos los que podemos encontrar en la provincia andaluza.
Finca de Rasgos Anglosajones, Villa residencial, de recreo y
edificio de transformación agrícola y ganadera, con una
construcción de acuerdo a los gustos y lenguajes estilísticos
en uso por la burguesía malagueña. Construido con fecha
desconocida, todas las sospechas apuntan hacia mediados del
siglo XIX, a cargo de integrantes de la familia Heredia,
importantes industriales en la provincia malacitana. Sobre el
año 1925, la crisis económica que asolaba a sus dueños,
provocó la cesión de esta y otras propiedades a la familia
Larios, quienes a su vez tenían parentescos familiares con los
propios Heredias.
Cortijo Jurado se erige orgulloso sobre una ladera, un altozano que domina el sector de
Campanillas, situado en la zona conocida como Valle del Guadalhorce. Mantiene una
estructura cerrada y compacta en torno a un patio principal con accesos a la vivienda, la capilla,
cocheras y establos. Un segundo patio se usaba en tareas y labores del campo e incluía tres
alas dedicadas a la ganadería que la familia poseía en aquel entonces.

Un alto mirador de planta rectangular y cubierta plana domina la escena de innumerables


metros de tierra, donde trabajadores se afanaban en plantación de diversos productos
agrícolas. La estructura de Jurado se basa en muros de mampostería y ladrillo, así como vigas
y viguería. Su lenguaje arquitectónico responde a un culto estilo ecléctico historicista de rasgos
góticos anglosajones, lo que no extraña a nadie, ya que existieron diferentes parentescos
familiares con familias Loring y Livermoore, que con toda probabilidad habitaron en ocasiones
el inmenso caserío

En la fachada principal se observan dos alas que sobresalen, con dos buhardillas bajo los
grandes vuelos de sus aleros. En la capilla se aglutinan elementos decorativos y artísticos, con
entrada tanto desde el exterior como desde el interior. Lenguaje neogótico y un campanario
sobre la portada, de planta cuadrada y ventanas apuntadas.
Memoria Popular de Campanillas

La historia y la leyenda de Cortijo Jurado reposan de manera imborrable en la memoria popular


de cada uno de los ciudadanos de ese pueblo (oficialmente barriada por motivos de situación),
llamado Campanillas.
Y no solo los vecinos de esta pequeña localidad son conocedores de las supuestas
circunstancias trágicas que envuelven a la finca, sino que la leyenda ha traspasado la barrera
del espacio, para asentarse, alimentada a veces por la fábula y la imaginación, al resto de los
ciudadanos malagueños.
Historias tan rocambolescas como la instalación del Santo Oficio entre los muros de Cortijo
Jurado. Máquinas de tortura que la inquisición usó para solventar sus problemas con los que no
acataban la “ley cristiana”, y que se encontrarían ocultas en rincones insondables de la
mansión. Murmuraciones populares exageradas y grotescas que casi nada tienen que ver con
la realidad. Una realidad, por cierto, no menos repleta de supuestas conspiraciones contra la
libertad y la vida humana.
Nada más arribar a Campanillas, los testimonios, ideas, pensamientos, recuerdos y
manifestaciones al respecto fueron sucediéndose de manera imparable. Todo lugareño tenía
algo que contar, y abrían sus corazones sintiéndose en cierto modo aliviados de descargar tan
pesado lastre.

Desapariciones de Muchachas

De una generación a otra, ha ido pasando aquella aterradora leyenda, la que nos habla de
continuas y misteriosas desapariciones de chicas en el entorno. Los actuales habitantes del
pueblo, únicamente transmiten lo que sus padres y abuelos comentaban en aquella oscura
época. El desconocimiento de una fecha concreta, hace situarnos en un amplio margen que
abarcaría desde finales del siglo diecinueve, hasta aproximadamente el primer cuarto del
pasado siglo. Cincuenta años en los que se habrían producido, de ser cierto el rumor, los más
terribles y sangrientos crímenes que uno pueda imaginar.
El desagradable proceso sería el siguiente. Las niñas, de una edad comprendida entre los doce
y los diecisiete años, serían "engatusadas" por los señoritos de la alta sociedad, de la más
exquisita burguesía malagueña, atrayéndolas a la "boca del lobo" (Cortijo Jurado), comenzando
la función. Cuando el rumor de desapariciones era palpable entre las jóvenes, el secuestro era
la única manera de lograr que las inocentes víctimas pusieran pie en la enorme y temida finca.
Después de eso, y ya en el interior de la casa, comenzarían las vejaciones contra ellas.
Violaciones, depravaciones de todo tipo, rituales satánico-sexuales, y una serie de actos
innombrables que acabarían con la dolorosa muerte de las chicas. Las sospechas que más
adelante recaerían contra los dueños del Cortijo serían acalladas a base de sobornos en
efectivo. Y al parecer, el dinero no faltaba.
Todo lo que ocurría en el interior de la mansión era exclusivamente llevado a cabo y teniendo
de testigos a los propios familiares, quizá algún que otro amigo visitante de países lejanos que
podían o no participar en la horrible "fiesta", y por qué no, quizá todo aquello fue visto más de
una vez por los trabajadores que tenían a su cargo y que habitaban en un ala de la casa.
Debido a eso, o al menos es lo que se cree, la historia pudo "filtrarse" y trascender hasta
nuestros días. Puede que esos trabajadores vieran en alguna ocasión a través de una
cerradura el nauseabundo espectáculo, puede que oyeran en mitad de la noche gritos
desgarradores, además de los extraños "movimientos" en el interior de Cortijo Jurado que se
producirían a lo largo de los días, los meses y los años.

Un Túnel de dos Kilómetros

Existe un segundo punto que cobra fuerza en esta, a veces increíble, historia de crímenes y
atentados contra el ser humano. ¿Dónde se deshacían de aquellas víctimas?. ¿Dónde reposan
los cuerpos de aquellas pobres muchachas?.
También en el pueblo, y desde antaño, se mantiene la firme convicción de la existencia de una
larga gruta subterránea que partiría del interior de Cortijo Jurado, para adentrarse finalmente en
la vecina finca Colmenares, hoy día sede social de un campo de golf. Aquellas chicas muertas
serían trasladadas por este angosto sendero bajo tierra, alejándose así de un lugar tan vistoso
como es Jurado, para deshacerse de ellas en la otra casona, perdida entre la espesura de
árboles y matojos. De esta forma quedaría todo el proceso oculto a la vista de curiosos.
No es difícil de creer la proeza de tan magnánimo túnel, ya que en aquellos tiempos eran
frecuentes dichas construcciones, aunque muchas de ellas no pasaban de ser refugios para
tiempos de guerra o despensas para el contrabando. En este caso en particular, su cometido
era mucho más desagradable. Un conducto que sería tapiado con extrema perfección a
mediados del siglo pasado. Los cuerpos, de ser cierto todo lo que narran, serían enterrados en
cualquier fosa común, o en cualquier lugar desconocido hasta la fecha.
Por desgracia, de todo lo sucedido no quedan testigos con vida. Todos murieron llevándose
gran parte de su secreto a la tumba. Los crímenes nunca podrán corroborarse mientras no
aparezcan esos cuerpos quizá olvidados en la gruta, o algún resto que al menos sirva de
prueba.
Pero aun no era tarde para encontrar a alguna persona, quizá ya anciana, que hubiera podido
visualizar con sus propios ojos aquel túnel, antes de que alguna mano lo hiciera desaparecer
como por arte de magia. En Campanillas, aun podía existir algún testigo que nos ayudara a
esclarecer el asunto, y hacer justicia a aquellas víctimas de crímenes pasados y olvidados. Una
justicia que llegaría tarde. Muy tarde…
CAPITULO 2
VISITANTE FURTIVO (AÑO 1932)

Manuel Martín era un joven que recién alcanzaba la mayoría de edad. Siendo uno más de
tantos muchachos en la zona de Campanillas, dedicaba gran parte de su tiempo a las labores
del campo, único sustento de centenares de familias en la Málaga de aquella época.
A tan temprana edad, guardaba en su interior el temperamento rebelde y visceral propio de
adolescentes, lo que le llevaba a concertar su voluntad temeraria con varios de sus
contemporáneos. Hazañas, desafíos y gamberradas eran actos frecuentes en el devenir de las
vidas de los habitantes de aquel barrio alejado de la capital.

Pero aquella vez la aventura llevaría al joven Martín a una experiencia que le marcaría de por
vida. Cuando todos los chicos se reunieron para planear uno de sus esperados "golpes", el
punto de mira se centró en un antiguo caserón en lo alto de una ladera, vivienda rodeada de
misterios y leyendas, y punto neurálgico de temor para muchos malagueños.
Ya conocía las historias que de él se contaban a través del tiempo, sí, pero aun así Manuel
acepto realizar una furtiva incursión entre sus muros, para intentar descubrir parte del secreto
del Cortijo Jurado. Cuando esperaba contar con la compañía de alguno de sus amigos, todos
ellos se echaron atrás negándose a realizar la "peligrosa" visita. No queriendo caer en burla,
Martín finalmente decidió emprender solo su camino.

Adentrándose en el Misterio

Con extremo sigilo, Manuel trepó agazapado la pendiente ladera que llevaba al cortijo, por
aquel entonces solo habitado por temporadas. Supuestamente sus dueños, a los que Martín no
conocía, debían estar de viaje o residiendo en otros lugares de la geografía española. De todas
las maneras, el caserón impresionaba a esas horas de la noche.
La puerta principal estaba cerrada a cal y canto, pero su agilidad le permitió sortear un muro de
las caballerizas, y penetrar a través de un estrecho orificio de ventilación en una de las paredes
laterales. Solo cuando estuvo al otro lado, después de una caída de tres metros, comprendió la
dificultad que le esperaría a la hora de pretender regresar al exterior.
Temeroso de cambiar de sitio algún objeto que alertara de su presencia en la finca, Martín
caminó sin siquiera plantearse la posibilidad de rebuscar cosas en las numerosas habitaciones
de la casona. De forma inmediata, intentó localizar el patio principal, punto de partida de
cualquier zona del Cortijo Jurado.

Pronto descubrió un acceso que llevaba directamente a una especie de bodega subterránea
totalmente vacía. La trampilla le resultó misteriosa y decidió descender con sumo cuidado.
Hacía años que había escuchado hablar de túneles bajo tierra, y su deseo de descubrir alguno
de aquellos conductos se encendió ante la visión de aquella "boca" oscura.
Un Gigantesco Conducto

Una escalera de peldaños de madera le indicaba el camino, a la vez que provocaba incómodos
y sonoros sonidos a su paso. En breves segundos, sus pies se posaban en aquella pequeña
habitación circular, que aun siendo de tamaño reducido, permitía estar de pie sin necesidad de
inclinar cuerpo o cabeza.
Pronto descubrió con asombro y casi una insoportable presión en el pecho, que distintos
conductos llevaban a lugares diferentes, no abarcando el subterráneo (de unos diez metros)
solamente el contorno del cortijo, sino aparentemente llegando más allá, en base al cauteloso
recorrido que nuestro sagaz joven realizó linterna en mano. El ruido de agua cercana en una de
las grutas, advertía la proximidad del río Campanillas.
Manuel comenzó a recorrer a través de uno de los conductos que parecían adquirir una
perfecta rectitud sin curvas en su trazado. Al principio su paso era lento, pero tras varios
minutos de camino, y sin poder creer lo que estaba viendo, sus pies se aceleraron presa del
pánico, y en pocos segundos aquello se convirtió en una particular maratón. Casi sin aliento, se
topó con una escalera que llegaba a una trampilla imposible de abrir. Por los dos o tres
kilómetros recorridos, el joven sospechó que estaba ante la entrada de otra finca de identidad
desconocida.

Antro de Visiones Espeluznantes

El aire viciado provocó un principio de asfixia en Martín, por lo que decidió retroceder en sus
pasos cuanto antes, aunque esta vez con cierta parsimonia para recuperar la compostura.
Debido a eso, tuvo tiempo de contemplar con más detalle el "pequeño universo" de misterios
que le rodeaba.
La gruta era de una perfección geométrica, siendo los contornos de la roca totalmente
simétricos. Piedra pura que protegía la improvisada caverna de cualquier posible movimiento
de tierra o inclemencia del tiempo. El suelo aparecía cubierto con unas baldosas antiguas pero
que se mantenían bien conservadas.

Al fin llegó al centro de aquel lugar, desde el cual divisaba la escalera que le llevaría de nuevo
al Cortijo Jurado. Pero antes de subir, enfocó la linterna a uno y otro lado, en un desganado
empeño por iluminar rápidamente lo que le rodeaba, antes de marcharse cuanto antes y para
siempre de aquel lugar. Pero quiso el destino que el haz de luz reflejara en una superficie
asimétrica, revelando la existencia de objetos o "bultos" en otro de los túneles.
La curiosidad pudo más que el miedo y el cansancio juntos, y Manuel se acercó a aquel recodo
en el camino. Lo que allí vio le puso la piel de gallina, provocándole un escalofrío que recorrió
toda su espalda. Aunque quiso huir, el desagradable espectáculo que le rodeaba le impidió
realizar ningún movimiento, dejándolo como clavado en el suelo e inerte.
Nichos realizados de forma bastante rudimentaria, tumbas improvisadas en el suelo de tierra,
aparatos que recordaban míticas máquinas de tortura, polvorientos y mohosos látigos de
puntas metálicas, y lo que es peor, restos óseos de personas de edad y sexo indefinido, que
aparecían amontonados a uno y otro lado. Una muñeca de trapo, sucia y desaliñada,
descansaba junto a un cráneo con abundante y largo cabello, añadiendo un toque dantesco a
la espeluznante escena.
Jurado, 70 años después

Manuel palidecía mientras me contaba su intrépida aventura, que tantos sobresaltos y


posteriores pesadillas le produjo. Acabo su narración con una frase usual de aquellos que se
enfrentan a lo insólito y lo desconocido: “Se me pusieron los pelos de punta. Nunca había
pasado tanto miedo”. La resaca fue tremenda y muy pocos lo creyeron. Pensaron que todo era
imaginación provocada por la sugestión que de por sí causaba Cortijo Jurado.

Después de seis décadas, el Cortijo ha cambiado. Sus fuertes paredes de antaño se han
convertido en algo ruinoso. Los continuos desvalijos han dejado gran parte del lugar con una
apariencia irreal de desolación y abandono.
En mis múltiples incursiones, siempre a la búsqueda de aquel acceso secreto, me he tenido
que enfrentar, y casi acostumbrarme, a las continuas frustraciones, desengaños y tremendos
fracasos. En el lugar donde Manuel Martín había descubierto un conducto, hoy día no hay
nada, solo tierra apelmazada.

Las excavaciones furtivas dieron resultados pésimos. La entrada podría estar a un determinado
número de metros en el subsuelo, taponada de manera fiable. Las palas y picos, como me
demostró la experiencia, solo servía para demostrar que alguien había vertido a conciencia
aquella tierra allí. Hasta un metro de profundidad, esa tierra se funde con ropa vieja, de manera
que las herramientas no pueden realizar fácilmente su labor. Solo la maquinaria pesada podría
descubrir el secreto, dejando al descubierto lo que guarda las entrañas de Cortijo Jurado.
Pero no debíamos olvidar ese otro punto “caliente” en la leyenda del túnel: el lugar donde
desembocaría el conducto, a dos kilómetros de allí. ¿Quizá se podría encontrar alguna prueba
en Cortijo Colmenares, ubicado en el otro extremo de la endemoniada gruta?.
CAPITULO 3

EXTRAÑOS ACCIDENTES (Año 1985)

El Cortijo Colmenares fue residencia de la importante familia burguesa de los marqueses de


Larios, manteniendo a la vez un uso de explotación agrícola e industrial. Colmenares se sitúa
sobre un pequeño desnivel en una zona llana y encuadrada por dos grandes vías de agua, los
ríos Guadalhorce y Campanillas. Su antigüedad es enorme, nombrándose en el Libro de
Composiciones del Archivo Municipal de Málaga, apareciendo en el Catastro del Marques de
Ensenada en 1747.

El edificio adopta las estructuras y formas actuales a mediados del siglo XIX, de mano de la
nombrada familia Larios. El proyecto arquitectónico historicista ecléctico debe pertenecer casi
con toda probabilidad a Diego Clavero y Zafra, quien por aquel entonces construía el Asilo de la
Hermanitas de los Pobres, propiedad de los marqueses. Véase el similar aspecto general de la
capilla en el Cortijo Colmenares, y la fachada del Cementerio Ingles en la capital, obra del
arquitecto anteriormente mencionado. Aun así, se sospecha que el proyecto pudo haber sido
gestado en países anglosajones, tendencia propia de la burguesía malacitana de aquella
época.
Planta en forma de "U" en torno a un patio interior abierto, con dos naves independientes
dedicadas probablemente al secado de granos. Diversos pajares y almacenes, y un frente
dedicado al señorío, con accesos secundarios para carruajes y servicios. Una torre mirador
culmina el cuerpo central, y todo el conjunto adopta una forma homogénea y con proporciones
armónicas.

En general, Cortijo Colmenares es una villa de recreo aristocrática con formas clásicas, entrada
sobre arco de medio punto y balcón central en el primer piso. Capilla de lenguaje neogótico y
arco apuntado. Exterior con fuente adosada y restos de un jardín romántico con esculturas
antiguas y pequeños surtidores.
Una Pesada Carga

Hacía años que Colmenares, la antigua finca de los Marqueses de Larios, se había convertido
en un moderno club social de un campo de golf. Lugar tranquilo y recogido, distaba varios
kilómetros de cualquier punto habitable, escondido entre la maleza de árboles, plantaciones y
pequeñas fincas particulares.
Su aspecto nada difería de aquellas épocas gloriosas, aunque determinadas zonas requerían
con urgencia algunos arreglos sin importancia, a fin de mantener un aspecto digno para los
socios que cada tarde, se acercaban al cortijo a disfrutar de una agradable velada de golf con
sus amigos.
Cuando aquel camión de gran tonelaje traspasó la linde del camino principal, dirigiéndose a la
finca, nadie sospechaba el extraño y anecdótico accidente que iban a contemplar en breve. La
carga del vehículo constaba de numerosas piezas de metal, una hormigonera, y herramientas
diversas para trabajar en la reforma del Cortijo Colmenares.

Estruendoso Sonido

El camión traspasó la entrada principal y tras surcar un caminito cercano al terreno de juego, se
detuvo finalmente en una zona muy cercana a la puerta de acceso al patio del edificio, objetivo
de los futuros arreglos.
Un par de trabajadores con ropa de faena descendieron del inmenso y pesado vehículo y se
adentraron en la finca para avisar de su llegada. Una pequeña oficina les acogió mientras se
organizaban con los dueños de la casa sobre los arreglos a realizar y los días en que debían
regresar para acabar el trabajo de reforma.
Un ruido en el exterior, como de un desprendimiento de rocas, les alertó y se pusieron
inmediatamente en pie. Por el sonido, bien parecía que la tierra se había abierto para tragarlos
a todos. No estaban muy desencaminados.
Tras salir al exterior, descubrieron preocupados que bajo el pesado tonelaje del camión, el
suelo asfaltado había cedido, dejando medio vehículo hundido literalmente en un oscuro y
enorme orificio.

La Gruta Subterránea

Con rapidez estudiaron la situación, asustados de que una mayor parte de tierra pudiera
hundirse. Pero parecía que no era así, ya que tras alumbrar el foso recién creado entendieron
que aquello era una gruta creada inteligentemente, o sea, un túnel circular que llevaba una
dirección especifica, siendo el terreno circundante totalmente estable.
Una sana curiosidad les llevó a indagar rápidamente el insólito descubrimiento, alertando a los
dueños de que aquella gruta tenía capacidad perfecta para albergar a varias personas en pie, y
que el grosor de la construcción era de al menos cincuenta centímetros.
En un intento por saber la dirección que enfocaba, volvieron la vista, entendiendo que el hasta
ahora desconocido túnel partía de algún lugar interior del propio Colmenares. Tras girar la
cabeza en sentido contrario, no vieron nada indicativo del otro extremo del conducto.¿O tal vez
sí?. A unos dos kilómetros en línea recta, se dejaba ver la imponente figura de un legendario
caserón malagueño: el Cortijo Jurado.
Sin investigaciones ni Preguntas

Aquel camión fue extraído con la ayuda de una grúa, sí, pero el orificio fue tapado con rapidez
ante las miradas atónitas de los empleados. El dueño de la finca no aceptó las propuestas de
investigar exactamente qué era aquello y con qué motivo se había erigido, y en todo caso,
hacia donde llevaba. Quizá por temor a una paralización de las obras o a una detención de la
actividad del club, los directivos decidieron olvidar la historia e intentar que pasara al olvido.
Así fue, como también ocurrió cuando un desprendimiento de un bloque en la capilla de
Colmenares, provocó un nuevo hundimiento de tierra en la misma diagonal del anteriormente
descubierto túnel. En este caso, el bloque se perdió en una oscuridad total dentro de aquella
gruta misteriosa.
Galerías varias que han sido tapadas en diversas tareas de reformas, ocultadas por completo
sin cuestionarse las lógicas preguntas que podrían surgir al respecto. Grutas y túneles
subterráneos que parecen comunicar dos importantes cortijos malagueños: Colmenares y
Jurado. ¿Con qué enigmático motivo?.

Eco en las Cocinas

Nada más llegar, aquello llamó mi atención. En las inmediaciones de Cortijo Colmenares, y
construido a la par de la casa, existían unos conductos para el agua de gran grosor, unos
veinticinco o treinta centímetros. Unos enormes tubos de piedra y medio arco que sirven de
muestra de lo que podría ser un túnel perfecto, en este caso con un poco más de envergadura
y diámetro.
Pero la mayor sorpresa se produjo al penetrar en las cocinas. Los trabajadores ya me habían
advertido de ello. La zona de dicha cocinas es un piso bajo tierra, donde hoy día modernos
cocineros preparan la comida para una gran multitud de jugadores de golf españoles y
extranjeros.
Al chef debió importunarle mi visita en tan lamentable momento. La prisa y el desasosiego eran
tremendos ante la inminente preparación de un festín. Los platos y ollas abundaban por
doquier, mientras unos y otros se afanaban por lograr un trabajo rápido, riguroso y bien echo.
No hizo falta malgastar mucho tiempo. Nada más descender la escalera y poner un pie en el
suelo, lo noté. Todo era hueco. Mis pasos retumbaban y dejaban entrever algún tipo de
conducto o gruta. Allí abajo había algo extraño. Quizá la respuesta a uno de los enigmas de
este apasionante caso.
Ante las preguntas formuladas, silencio. Nadie quería o sabía dar un motivo a aquello. Nadie se
había preocupado por averiguar que aguardaba a apenas unos centímetros bajo tierra. Quizá
alguien lo impedía. Los gerentes de Colmenares no querían ver interrumpidos sus servicios al
público, por el descubrimiento inoportuno de algo desconocido.
Pero aquella curiosidad daba lugar a muchas hipótesis, muchas ideas que podrían explicar el
misterio de Cortijo Jurado. Claro está, antes era necesario esclarecer otros asuntos. ¿Qué
extraño lazo unía a Colmenares con Jurado?. ¿Quiénes habían sido sus dueños a lo largo de la
historia?. ¿Cuál la relación entre ambas y misteriosas fincas?.
CAPITULO 4

JURADO Y COLMENARES: ALMAS GEMELAS

La búsqueda de archivos, en un caso tan complejo como este, apenas puede dar frutos.
Agustina Aguilar Simón, funcionaria del Archivo Histórico Provincial de Málaga, me lo
comentaba mientras ambos desempolvábamos las raídas hojas de antiguos legajos. Esta
mujer, nacida en Campanillas y una auténtica autoridad en cuanto a la localidad se refiere, ha
sido autora de, entre otras, la obra "Libro de Condenaciones de Cámara y Gastos de Justicia
del Cabildo de Málaga (1559-1581)". Su fascinación por la historia de la provincia malacitana,
la ha llevado a sumergirse a fondo en los miles de papeles que se custodian en el Archivo de la
Alameda Principal.
En su compañía, pude hacerme una idea superficial de la trayectoria de Cortijo Jurado y sus
dueños. En primer lugar, la casa se erigió sin permiso de obras, lo que produce enormes
dificultades a la hora de encontrar datos que se puedan atribuir a la finca.
Casi todos los historiadores locales, incluida Agustina, opinan que la construcción hubo de ser
obra de Manuel Agustín Heredia, conocido e ilustre benefactor y empresario malagueño del
siglo XIX. Sus dominios llegaron a alcanzar gran parte de la provincia, siendo dueño de gran
cantidad inmuebles. Entre los papeles en los que se cuentan las propiedades de la familia
Heredia, es imposible encontrar específicamente el Cortijo Jurado, ya que ese nombre lo
adquiere hace escasas décadas.

Aferrándonos a esos datos no oficiales pero apoyados por todos los estudiosos en la materia y
grandes personajes investigadores de la historia de Málaga, la finca se debió construir
aproximadamente en el año 1850. Durante casi setenta y cinco años, la hermosa mansión fue
dominio de la prestigiosa familia, hasta que una crisis provocada por los numerosos gastos de
la descendencia Heredia, unida a la crisis de la filoxera, provocó una bancarrota en la familia,
vendiendo gran parte de sus dominios, incluidos el cortijo, a otra conocida familia, los
Marqueses de Larios.
Allá por el 1925, los Larios adquieren su nueva propiedad, que se suma al Cortijo Colmenares,
propiedad de ellos desde siempre. Debemos resaltar aquí la amistad entre Heredias y Larios,
los negocios en común, e incluso las posibles uniones sentimentales.

No se sabe exactamente en que momento venden Cortijo Jurado a otras familias, pero se
sospecha que fue entre 1940 y 1950. Quizá pasó en ese corto lapso de tiempo por distintas
manos, entre ellas por la familia Quesada. Finalmente, en el año 1952, un medico de Valladolid,
adinerado terrateniente que no ejerce la medicina, la compra y queda bajo su cargo durante
veintitrés años, cuando es vendida a otros compradores hasta que los Vega Jurado la
adquieren.
Son los Vega los que "donan" el nombre por el que hoy día es conocida la finca, Cortijo Jurado.
Sobre el año 2000, la empresa Mirador les compra la casa y gran parte del terreno, con la
intención de construir un hotel que rodearía a la finca, reformándose Jurado, pero manteniendo
su estructura original, lo que daría lugar a un curioso espectáculo visual. Aun está pendiente
dicha construcción, que se ha ido retrasando año tras año por motivos desconocidos.
La Historia de Regino

Durante una de mis múltiples visitas a Campanillas, tuve la suerte de encontrar a un hombre
que ha convivido bajo el techo de Cortijo Jurado durante veintitrés años. Él es Regino Carriedo
Campano, natural de Valladolid, y la persona encargada de la administración de la finca
mientras fue dueño D. Agustín Martín Gutiérrez, ese médico terrateniente del que antes
hablábamos, quien ocupó la finca desde 1952 hasta 1975.
En aquella época, según palabras del propio Regino, eran muchos los trabajadores que
estaban a su cargo, cultivándose en las extensas tierras del cortijo diversos productos tales
como tabaco, algodón, maíz, melones, sandias, alcachofas, remolacha, cañas de azúcar, etc...,
así como la producción de ganado, entre ellos mulas, vacas y caballos.
Algo que el señor Carriedo me repetía hasta la saciedad era la inexistencia de ese túnel. En
base a su experiencia, y lo decía con palpable sinceridad, durante los largos años que había
trabajado a cargo D. Agustín, nunca había divisado un subterráneo ni nada que se le pareciera.
Por eso mismo, estaba en contra de la leyenda de crímenes y túneles, por el único motivo de
no haber visto el supuesto conducto durante su estancia en Jurado.
Aquello no era de extrañar, ni restaba veracidad a la leyenda, ya que por un lado nos daba una
valiosa pista de la época aproximada en la que el túnel fue tapado, o sea, antes del año 1952.
Y es lógico que durante esos veintitrés años, Regino no se ha debido de encargar de buscar la
gruta con una lupa, inspeccionando cada rincón. En mi modesta opinión, una obra para intentar
ocultar una entrada no debe ser tan difícil, y su taponamiento correcto podría provocar el total
anonimato de la entrada hasta el día de hoy.

El Puzzle Comienza a Encajar

Las Ovejas Negras

Algo digno de atención, es el tremendo parecido entre Cortijo Jurado y Cortijo Colmenares.
Parecen erigidos por la misma mano, y es más, supuestamente pude haber sido así. Me refiero
a los mismos arquitectos, venidos tal vez de Inglaterra. Eso es fácil de apreciar en las líneas
anglosajonas de ambas fincas. No es de extrañar esta procedencia, si nos fijamos en las
uniones matrimoniales de Heredias con familias inglesas como los Loring o los Livermoore.
Además, Jurado y Colmenares son únicos en estilo, uso y tamaño. Se encuentran situados en
la misma zona, a apenas dos kilómetros de distancia el uno del otro. Tanto el primero como el
segundo eran, resaltando de los humildes cortijos colindantes, villas residenciales, de recreo y
de transformación agrícola. Parece claro por lo tanto, en primer lugar la relación de Heredias
con la fecha de los supuestos crímenes, y también la comunión durante los mismos con la
también prestigiosa familia de los Marqueses de Larios.
Por lo tanto, una vez acabado el monopolio de Heredias y Larios en Málaga, y antes de
abandonar el Cortijo Jurado y Cortijo Colmenares, habrían hecho desaparecer todo rastro del
túnel, para que se mantuvieran en secreto sus supuestos actos violentos contra la vida
humana.

Pero existe algo importante de aclarar, y es lo siguiente. Según las fechas que estamos
barajando, el culpable de estos sucesos no pudo ser ni por asomo el propio Manuel Agustín
Heredia, personaje que murió en el año 1846. Se trataría de su prole, de algunas ovejas negras
de la familia Heredia que heredaron la casa y la usaron a su antojo. Quizá uno o varios de sus
nueve hijos, de los cuales Manuel se contrajo matrimonio con la afamada Trinidad Grund, fue o
fueron los encargados de llevar a cabo las supuestas vejaciones con inocentes muchachas del
pueblo o barriada de Campanillas.
Igualmente sucedería con la familia de los Marqueses de Larios. Serían sus descendientes los
que por aquel entonces cometerían los supuestos desvaríos criminales. Dos familias ilustres
que a punto estuvieron de verse desprestigiadas por los actos de una o varias "ovejas negras".
Los salvó el silencio y el ocultar a tiempo el resultado de su masacre humana.
Pero, ¿Quienes eran realmente estas dos importantes familias malagueñas?. ¿Que sabemos
después de tantas décadas, de esa época dorada de Heredias y Larios?.

Basándonos en las fechas en las que supuestamente el túnel fue tapado, esto es, entre 1850 y
1952, y a pesar de haber existido algunos otros dueños en los últimos años de ese estadio,
todo parece indicar que los dueños que habitaron Cortijo Jurado en la época de los crímenes
eran los propios Heredias. Recordemos que las gentes hablaban de señoritos de la alta
sociedad, la más distinguida burguesía, gente adinerada e influyente en la Málaga de aquel
entonces, etc...
Siendo así, y basándonos en esas pistas, las piezas del puzzle encajan de manera correcta.
Con toda certeza, los supuestos crímenes estarían relacionados con los Heredias. Además, el
túnel debió ser construido, casi con total probabilidad y así lo afirman los entendidos en
arquitectura, en la misma época de construcción de la casa. Una obra de esa magnitud hubiera
sido muy complicada de realizar posteriormente, y hubiera requerido obras peligrosas y poco
discretas.
Ahora bien, si el túnel desemboca en Cortijo Colmenares, propiedad de los Marqueses de
Larios, ¿qué relación tenían estos últimos con los Heredias?. Y por lo tanto, ¿hasta qué punto
estaban inmiscuidos en los secuestros y crímenes?.
Son muchos los datos que apuntan a una completa relación entre Heredias y Larios. Primero,
sus frecuentes negocios en común, tanto en Málaga como en el extranjero. Segundo, sus
uniones sentimentales y de amistad entre unos y otros, como queda palpable también en
numerosas fotografías encontradas en los archivos. Y tercero, el hecho de que tras la ruina de
la casa Heredia, el Cortijo Jurado pasara a manos de los Larios.

Pero ante todo y lo que es más importante, que durante la época en que los Heredias
supuestamente llevaban a cabo aquellos "aquelarres" de muerte y desolación, el otro extremo
del siniestro túnel daba a Colmenares, propiedad de los Larios. Necesariamente debían
conocer, si no participar, en los supuestos rituales sexuales.
CAPITULO 5

EL PATRIARCA DE LOS HEREDIA (Años 1786 -1932)

Manuel Agustín, el más afamado Heredia de todos los tiempos, vino al mundo un cuatro de
mayo de 1786, en Rabanera de Cameros, La Rioja. Siendo el menor de cinco hermanos,
estaría destinado a convertirse en un importante hombre de negocios e industrias en la ciudad
de Málaga, donde se traslada siendo ya un adulto para buscar mejores horizontes.
Del joven Heredia se cuenta que era trabajador constante, y ya en su niñez resaltaba por ser
un chico con una inteligencia muy desarrollada, que no dudaba en usar para poder avanzar en
su trayectoria laboral y profesional. En un principio trabajó como simple dependiente en la
localidad malacitana de Vélez Málaga. Sería alrededor de 1800, cuando desarrolla su etapa en
los negocios de sociedades compartidas. En 1808 lleva a cabo la creación de una sociedad en
Vélez Málaga y Gibraltar, donde comercia con frutos secos y vinos.
Poco a poco se convierte en un veterano industrial que llega a poseer gran cantidad de
negocios y terrenos en Málaga, siendo dueño de diversas fincas y cortijos, así como de una
particular flota marítima. Una carrera fulminante durante la cual no se detuvo ante ningún
obstáculo. Tal es el caso de la desertización que causó en Ojen y Marbella, por la tala de
árboles que durante años utilizó como combustible para las calderas de su ferrería industrial
ubicada en la zona marbellí.
El doce de abril de 1813 contrae matrimonio con una mujer de gran influencia en Málaga,
Isabel Livermoore Salas, parte integrante de la clase burguesa en capital y una de las más
importantes familias adineradas. Con ella llega a tener nueve hijos.
A partir de 1831, elabora de manera más intensa su aventura industrial, creando negocios
donde llegó a tener empleados a más de dos mil personas. Muere de una apoplejía el 14 de
agosto de 1846, con más de sesenta millones de reales, cuatro fincas rústicas, veintisiete
fincas urbanas, una empresa siderúrgica, una fundición de plomo, una fábrica de productos
químicos, tres fábricas de jabón, poseyendo acciones en sociedades de mineros, de seguros,
de transportes y de barcos.

Descendencia del Clan

De entre la descendencia de ambos e ilustres personajes, encontramos a su hijo Manuel


Heredia Livermoore, cuyo enlace matrimonial le une a Trinidad Grund, otra dama de la alta
sociedad que ha dejado su impronta en la capital malacitana, considerada como una mujer
culta y estudiosa.
Una de las hijas es Amalia Heredia Livermoore, que posteriormente se une en matrimonio con
el marques Jorge Loring, entrando a formar parte del complejo Heredia una nueva familia
inglesa de gran influencia en Europa.
Tomas Heredia Livermoore, otro de los nueve hijos, el cual se casaría con Julia Grund, tendría
como hija a Maria Pía Heredia Grund, quien escribiría unas interesantes memorias que ponen
de manifiesto ciertos aspectos poco conocidos del clan Heredia y sus enlaces con miembros de
las casas de Livermoore y de Loring.
Aunque en un principio, la casa de los Heredia posee un capital importante, a partir del año
1925, los descendientes entran en una etapa de fracaso económico, necesitando vender gran
parte de sus propiedades para subsistir.
Fragmentos Inéditos (Memorias de una Nieta)

"En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ahora que soy tan vieja que estoy hecha una ruina y que por falta de vista no me puedo
entretener en otras cosas, me pongo a escribir esto, que saldrá como cosa de familia para
internos.
Lo empiezo a escribir el 26 de marzo de 1952 y cumplí ochenta y siete años el 20 de febrero.
He nacido en el 1865"

"Tía Tola era manca, porque, estando su madre aquí, en Málaga, pasando una temporada con
una de sus hermanas, nació ella, y como tenía en el brazo una mancha oscura, el médico dijo
que antes de veinticuatro horas había que cortarle el brazo, porque, si no, se moriría, ya que
era gangrena.
Su padre no estaba aquí; así, su pobre madre tuvo que decidir la cosa, y cuando tío Serafín lo
supo se puso furioso, porque creía era mejor morir que ser manca. Así, tía Matilde no quiso
que su hija fuese nunca a un colegio ni jugase con otras niñas que le hablasen del brazo
cortado. La educó con maestros en casa..."

"Tanto tía Trinidad como tía María guardaron los vestidos que llevaban puestos cuando el
naufragio (donde a punto estuvieron de perder la vida), para que les sirviese para su entierro.
El de tía Trinidad se le había quedado tan chico que se lo echaron por encima sobre el vestido
que usaba al morir, a los setenta y cinco años, el 28 de agosto de 1896..."

"Mi padre organizó una partida de caza con varios amigos, y debiendo hacer noche en Motril,
estando cenando y con mucha broma, se levantó tío Manuel y fue a una alcoba que tenía
puerta de cristal, y de pronto sonó un tiro; corrieron todos a la alcoba y encontraron muerto a
tío Manuel, y todos quisieron pensar que no lo hizo a propósito, pero el pobre estaba muerto...
Al día siguiente, tía Trinidad, antes de que le dieran la noticia, dijo: ¿Que me vienes a decir?.
No me lo digas. Manuel se ha muerto; lo acabo de soñar..."

"Tía Trinidad perdió también a su hijo, que tuvo ´crup´ y le operaron para salvarlo, pero no lo
consiguieron, y mi padre contaba que, al ver el pobre niño los aparatos y preparativos para la
operación, le dijo a mi padre: Tío Tomás, que no me maten, que voy a ser bueno..."

"Mi primo, Manuel Loring Heredia, hijo de Jorge y Amalia, murió siendo aun muy joven por tres
tiros recibidos por parte de un periodista, en la Plaza del Carbón..."
Trinidad Grund, Influyente Malagueña

Todo el mundo la veneraba, y en los barrios la llamaban la "Señora". Cuando hubo el cólera en
Málaga, ella se quedó yendo a los barrios y hospitales, asistiendo a pobres y ricos. Ciertos
familiares la llamaban cariñosamente "Virgen de la Victoria", la Patrona, porque decía que era
el amparo de todos los malagueños.
En marzo de 1858, cuando ocurrió el naufragio en el que a punto estuvo de perder la vida, y en
el que solo se salvaron dos marineros y ella, Trinidad dio una buena suma de dinero a uno de
los marineros que le salvó la vida, creando también cerca de la costa de Benalmádena (lugar
de la desgracia) una ermita. Incluso llegó a pagar los salarios de un capellán que estuviera al
servicio del pueblo.
Siendo muy niña, y porque su hermana mayor, que se llamaba Rafaela, tuvo una desviación en
la espina dorsal y fue ingresada en una clínica, ella hizo en el hospital la misma vida diaria que
hacían las niñas enfermas aun estando Trinidad totalmente sana. De esta forma, su hermana
se encontraba más tranquila.

Unión Heredia - Larios

El inicio del marquesado de la Casa de los Larios se inicia en 1810. Pablo Larios y Gregoria
Herreros tienen como hijo a Martín Larios, que nace en Logroño en 1798, convirtiéndose en el
Primer Marqués de Larios. Creando varios negocios en Málaga, Martín se convierte en dueño
del Asilo San José. Fallece en 1873.
El hijo proveniente del matrimonio entre Martín Larios y su sobrina Margarita Larios, toma el
puesto de segundo Marqués. Su nombre es Manuel Domingo Larios Larios.
En Málaga, nace una unión importante entre las dos destacadas familias adineradas, los
Heredia y los Larios. El 23 de abril de 1847, se crea una sociedad conjunta, en la cual los
Heredia llevan a cabo las labores de industriales ferreteros, mientras los Larios los hacen como
industriales textiles y azucareros. Los Loring, tras la unión con la Casa Heredia, harían las
labores y gestiones de comerciantes dentro de la misma sociedad.
Pocos años después, en 1856, la sociedad es todo un éxito. Desgraciadamente, por el año
1925 la Casa Heredia cae en la ruina, y los Larios continuarían hasta aproximadamente 1932
con el negocio, fecha en la cual necesitan ampliar capital por fracaso económico.
Huecos y Dobles Paredes

Podemos apreciar que la vida de los Heredias y los Marqueses de Larios, en rasgos generales,
no dista mucho de la historia de otras tantas familias adineradas que crearon sus imperios
partiendo de la nada, con el esfuerzo y la labor a través de muchos años.
Aunque es destacable, no cabe duda, ciertos comportamientos extraños como los que
anteriormente hemos visto destacados en la obra literaria de María Pía, sobrina de D. Manuel
Agustín Heredia. Una serie de anécdotas y curiosidades de los descendientes del clan, que los
convierten en seres algo extravagantes. No a todos, pero sí a ciertos “garbanzos negros” de la
descendencia del patriarca.
Como comentábamos en anteriores reflexiones, los supuestos sucesos trágicos manifestados
en Cortijo Jurado y Colmenares pudieron venir de manos de estos herederos de la fortuna de
Heredias y Larios, los hijos que ocuparon ambas fincas hasta casi mediados del siglo XX.
Y además, ¿cómo explicar las extrañas e inexplicables paredes falsas que podemos encontrar
en Cortijo Jurado?, ¿qué función tenían esas dobles paredes, o qué pretendían ocultar en
ellas?.

En mis últimas visitas, y tras difundir en prensa, radio y televisión mis conclusiones sobre este
apasionante caso, he podido descubrir cómo muchos de esos puntos estratégicos han sido
hábilmente abiertos. Espacios concretos en paredes y rocas, que nadie sino quien supiera su
ubicación exacta, hubiera podido hacerlo.
Puntos situados en distintas habitaciones, así como en el patio y la capilla. Sobre todo en esta
última, pequeña ermita llena de misterios, y que posiblemente y según la tradición popular, fue
el centro neurálgico de las supuestas violaciones, rituales y muertes.

¿Se escondía allí, en esos dobles fondos, documentos o residuos de aquel siniestro pasado?.
¿Quizá las pruebas físicas de aquella etapa de dolor y sufrimiento de decenas de muchachas?.
Más importante aún, ¿quién sabía de esos puntos concretos, tan escasamente repartidos por la
casa?. Evidentemente, debían ser personas que tuvieron contacto con los antiguos y siempre
supuestos criminales. ¿Hablaríamos de descendientes actuales de las familias Heredias y
Larios, que de alguna manera han querido borrar las ultimas huellas, si las había, de ese
oscuro pasado?.
Con huellas o sin huellas, el misterio continúa fluctuando entre los muros de Cortijo Jurado. Un
lugar de leyenda que tal vez guarde en sus entrañas aún, los cuerpos o algún que otro resto de
aquellas muchachas supuestamente asesinadas. Unas jóvenes que tal vez clamen desde el
más allá pidiendo justicia...
SEGUNDA PARTE
Los Muertos Piden Justicia
CAPITULO 6

FENÓMENOS EXTRAÑOS EN LA FINCA (Año 2002-03)


Hace aproximadamente dos años, que mis conceptos al respecto de Cortijo Jurado cambiaron
por completo. En aquel entonces, no me dejaba impresionar por sus viejos y desconchados
muros, no me asustaba ante la palpable oscuridad de sus angostos pasillos y tiznadas
habitaciones, y no sentía temor ante el sugestivo espectáculo de su interior en una noche sin
luna.
La gente me miraba con cierto asombro e incluso con admiración, cuando en alguna ocasión
entraba a Jurado después del atardecer. Pero a mi entender, la historia de Jurado era una
historia de supuestos crímenes, en la que existía una leyenda de un túnel sobre la que pesaban
pruebas tan palpables, que no había duda de que algo se ocultaba en el subsuelo de los dos
míticos cortijos.
Pero el tiempo fue pasando, y fue descubriendo la otra cara de Cortijo Jurado, un rostro que
hasta aquel entonces no había conocido o no había querido conocer, y que lejos de quitar
veracidad a la leyenda, parecía concordar con la antigua historia de secuestros y asesinatos.
Me refiero a los fenómenos paranormales que en los últimos años se han venido manifestado
en este antiguo cortijo, "capilla sixtina" del misterio en Málaga.

Enigmáticas Experiencias

Son muchos los vecinos de Campanillas, que a través de mis apariciones en medios de
comunicación, se han puesto en contacto conmigo para contarme sus experiencias. Vivencias
sin explicación que provocan pavor entre todos los ciudadanos del entorno. Muchos de estos
lugareños han llegado a ver, desde la carretera, extrañas luces paseando de un lugar a otro de
las estancias en la primera planta del Cortijo. Afirman que no era nada parecido a linternas ni
velas, y que aquella iluminación parecía proceder del propio cuerpo de aquel desconocido ser.
Durante las incursiones de algunos grupos de personas al interior de la finca, como fue el caso
de una visita capitaneada por José María García Ortiz, se han vivido extrañas anécdotas. Estas
van desde escuchar desgarradores gritos a lo lejos cortando el aire, antes de penetrar en
Jurado, hasta sentir tirones de la ropa en el interior, o la total sensación de que alguien te
sujetara de la cadera, sin que nadie se encuentre en ese momento a tu alrededor. Además, los
golpes en diversas estancias son diversos, lo que puede explicarse en base a la gran cantidad
de ventanas sin cristales y el viento que golpea con fuerza en la cumbre de la ladera.
Cristina Candela, estudiante de periodismo y curiosa de estos temas, visitó cierta vez el cortijo
en compañía de algunas otras personas. Nada más llegar, apreció como las linternas
comenzaron a fallar, a pesar de haber comprobado anteriormente su correcto funcionamiento.
Una vez en el patio central, comenzaron a caminar a la deriva, esperando encontrar algo. De
pronto, en una de las zonas comenzó a moverse la tierra, de manera que ésta se arremolinó de
manera incomprensible, alzándose a más de un metro del suelo y tomando formas blancas y
brillantes de vestimentas de mujer. El enigmático suceso duró tan solo un segundo, sin permitir
que pudieran apreciar rasgos de ningún tipo. Aquello provocó el pánico y la huida
descontrolada de los presentes.

La Dama de Blanco

Cuando Jonathan Blanca se dirigía en su vehículo hacía Campanillas, no imaginaba la extraña


visión de la cual iba a ser testigo, sin necesidad de llegar a entrar en Cortijo Jurado. Dejó el
coche al comienzo de la ladera, con la intención de realizar una primera ojeada del entorno
antes de adentrarse en la finca. Comenzó a subir lentamente el empinado camino, mientras
miraba con recelo a uno y otro lado. A la vez, conectó su viodecamara para grabar todo lo que
pudiera acontecer.
En aquel momento sucedió algo que es radicalmente distinto a los habituales fenómenos
visuales. Sus ojos percibieron algo que, una vez chequeada la cinta, no aparecía como
grabado por el aparato.

En el rellano de entrada al cortijo se encontraban dos personas. En un primer momento pensó


que eran visitantes, aunque le extrañó no ver automóviles junto a la casa. Uno de aquellos
"bultos oscuros" era un hombre de aspecto rudo, que con la cabeza parecía negar, como si
fuera una advertencia para que Jonathan no continuara andando. Eso lo instó a detenerse.
El otro ser era una especie de mujer, con ropas antiguas y blancas, una especie de vestimenta
usual en épocas antiguas por las "amas de llaves". Su cabeza tenía el pelo recogido en un
moño que podía visualizarse por la parte superior.
Jonathan grababa todo aquel espectáculo con pavor. De pronto, aquellos seres desaparecieron
en apenas milésimas de segundo. El joven se marchó a casa horrorizado. Como antes decía,
tras visualizar la grabación, en ella no aparecían los dos siniestros personajes. En cambio, un
grito desgarró el aire en dos ocasiones, algo que no había oído en el momento de la
experiencia. Desde luego, un extraño fenómeno poco usual en la historia de la parapsicología.
Testigo de lo Insólito

Nunca me he considerado una persona sensitiva, si por ello entendemos a alguien capaz de
percibir otro tipo de energías ocultas a la visión o audición natural. Por ello siempre he
mantenido frente a los fenómenos, y quisiera seguir haciéndolo, un trato escéptico y abierto a la
vez. Investigando, pero no dejándome influir directamente por las cosas que se manifiestan a
mi alrededor, para de esa forma poder cuestionar la información de una forma razonable y
objetiva.
Pues como era de esperar, fue en el Cortijo Jurado donde tuve mi primera experiencia de
percepción extrasensorial. Algo que me pilló por sorpresa, y fue quizá el detonante que provocó
en mí ciertos cambios, los cuales me permitieron, en alguna que otra ocasión, vivir experiencias
similares a la de aquella noche. Quizá había llegado el momento de sintonizar la frecuencia de
mi radar interno con esas otras realidades que ocultamente nos envuelven.

Entre al cortijo acompañado de Estefanía, David y Carmen. El cuarteto de curiosos recorrió una
vez más la finca, a pesar de que nos la conocíamos, al menos un servidor, como la palma de la
mano. Podría recorrerla con los ojos vendados sin temor a equivocarme de camino.

Entramos pues en el patio una vez más, ese lugar céntrico donde el frío parece concentrarse
hasta calar en los huesos. Un terreno cuadrado cercano a la derruida capilla, y donde bajo su
tierra, si no estaba equivocado, se encontraba la boca del túnel que tanto ansiaba encontrar.
Curiosamente, las luces de las linternas comenzaron a fluctuar, como si les fallara la energía, lo
que se repitió poco después en mi cámara de fotos digital y mi grabadora analógica. Aquello no
tenía explicación, ya que las baterías eran nuevas. Algo extraño debía provocar aquellos
"desarreglos técnicos".
Fue totalmente imprevisto. En un determinado momento, una voz de mujer, metálica y chillona
gritó: "Venid". El sonido procedía de todos lados y de ninguno a la vez. No sabría como
explicarlo mejor. Pero estaba claro que quien fuera se encontraba cerca, en el mismo patio. En
décimas de segundo miré a mis compañeros. David y Carmen miraban distraídos el suelo,
como si no se hubieran dado cuenta de nada. Estefanía, en cambio, fijó su vista en mí,
respondiendo afirmativamente a un gesto de mi rostro.
Al rato salimos de dudas; solo nosotros dos habíamos oído la misma voz, coincidiendo en la
misma palabra pronunciada por alguien invisible a nuestros ojos. Una mujer que habitaba en
aquel terrorífico y solitario caserón. ¿Venid?... ¿A donde?...
CAPITULO 7

Cámara ... Acción ( Año 2000 )

La escena transcurría bajo las órdenes de Jorge Rivera. El grupo de teatro independiente de
Málaga se afanaba por reproducir hábilmente las líneas del excéntrico escritor H.P.Lovecraft. El
conocido relato narra las peripecias de dos ladrones que intentan robar en la casa equivocada,
donde residía un extraño y poco sociable anciano.
Lo que ambos rateros nunca imaginaban era el desagradable e inesperado final que les
aguardaba en el interior de aquella vivienda. Aquel esquivo anciano poseía la facultad de poder
encerrar el alma humana en botellas de vidrio, algo que precisamente practicó con aquel
binomio de inocentes visitantes.
Por lo tanto, y dada la forma tétrica y antigua de la fachada del Cortijo Jurado, Jorge y su
equipo decidieron realizar en el lugar las tomas de exteriores, simulando la casa del "ladrón de
almas" de Lovecraft. Una vez que la cámara se acercara a las ventanas para otear su interior,
la toma cambiaría de escenario para dar paso a una grabación en un local del centro
malagueño. Y es que el ruinoso estado interior del cortijo no era lugar ideal para rodar el resto
de la película. El presupuesto de limpieza, adecentamiento y atrezzo hubiera sido más elevado
de lo que podían permitirse.
Finalmente, en Noviembre del año 2000, y después de varios días de intenso trabajo, la
grabación de exteriores concluyó, uniéndosele al poco tiempo las tomas del supuesto interior.
El tiempo apremiaba para Jorge y su grupo de teatro si querían tener la obra lista para su
inclusión en el Festival del Cine Español de Málaga. Desde aquel mismo instante dio comienzo
el montaje informático...y la leyenda negra.

Un Accidente Inexplicable

Apenas unos días después del inicio del trabajo en ordenadores, Jorge Rivera recibe la
inesperada noticia de que uno de los actores, Antonio, quien asumía el guión del maléfico
anciano, había sufrido un grave accidente y se encontraba ingresado en la Unidad de Cuidados
Intensivos (U.C.I.) de la ciudad, donde se esperaba su pronta recuperación.
Tanto el director del grupo de teatro como sus compañeros fueron a visitarle. Cuando el
enfermo recuperó la conciencia, y con ella el habla, contó al resto del equipo lo que había
sucedido. Todos quedaron perplejos y nadie daba crédito a la historia que el dolido anciano les
contaba desde su lecho.
Antonio regresaba de noche a su domicilio, después de haber tomado varias copas con unos
amigos cerca de casa. La oscuridad y el silencio reinaban en el portal del edificio donde vivía.
Algo mareado por el alcohol ingerido, se acercó tambaleante al ascensor y presionó el botón de
llamada. Distraído, escuchó el sonido del aparato descendiendo, así como el timbre
característico de haberse detenido en la planta baja.
La puerta se abrió sola y el anciano se sorprendió al ver el habitáculo sumido en una completa
negrura. El estado alcoholizado le impidió cuestionarse tranquilamente la situación. "Se habrá
fundido el foco de luz", pensó. Lentamente fue a poner su pie derecho en el suelo del ascensor,
sintiendo de improviso como su cuerpo entero se inclinaba como succionado por la ley de la
gravedad.
La lógica pudo más que el alcohol, y Antonio entendió que la puerta se había abierto sin estar
el ascensor en esa planta, que estaba cayendo al vacío, y que si no se producía un milagro,
aun le esperaban dos plantas de aparcamiento en una caída libre hacia un futuro
completamente incierto.

El golpe no fue precisamente suave, ya que en el fondo lo recibió un amasijo de hierros y


muelles, provocándole fuertes magulladuras y contusiones por todo el cuerpo. Una de aquellas
oxidadas puntas le atravesó la pierna de lado a lado.
Para colmo de males, aun habría de pasar largo tiempo en aquel infierno metálico, hasta que
uno de los vecinos oyó los gemidos de agonía y llamó al servicio médico de urgencias y al
cuerpo de bomberos.
Tanto el dolorido anciano como sus compañeros de trabajo se hacen la lógica e inevitable
pregunta: ¿Por qué se abrió la puerta del ascensor cuando el aparato no se encontraba en
aquella planta?.

Fuego en el Local

Aquel no fue el único suceso trágico que pareció saciarse con el entorno de la obra
cinematográfica. Como decíamos anteriormente, otra de las tomas del cortometraje se llevó a
cabo en una tienda del centro de la ciudad.
Dentro del pequeño local se reprodujo otra de las escenas donde el anciano de la obra de
H.P.Lovecraft guardaba sus botellas de cristal, y allí fue donde los ladrones intentaron abordarle
para acabar siendo ellos las víctimas.
Ya habían pasado un par de semanas desde que finalizaran la toma definitiva en la tienda, y el
comercio había recuperado la normalidad. Pero una mañana, el dueño descubrió con pavor en
el momento de abrir el negocio, que un inexplicable incendio había asolado el interior por
completo.
Curiosamente, el fuego no había trascendido al exterior ni a los comercios vecinos, y sólo fue
descubierto al levantar la persiana metálica. No existía rastro de fuego en la fachada y ninguno
de los habitantes cercanos vio humo ni olieron el incendio durante la noche.
Parecía que una terrible maldición había caído sobre la obra desarrollada en el mítico Cortijo
Jurado.

Error en el Disco Duro

Pasaron las semanas y los ánimos, agitados en un principio, se fueron calmando. Como si
hubiera renacido la calma tras la tempestad, el montaje informático parecía transcurrir de
maravilla. Las tomas innecesarias se iban separando de las definitivas, y las primeras pruebas
tenían un aspecto inmejorable.
Jorge Rivera y su equipo llegaron una tarde al domicilio donde realizaban las tareas de
montaje, con la intención de finalizar el trabajo y poder entregar en breve a la productora el
cortometraje definitivo.
Al encender el ordenador, el caos fue tremendo entre los presentes, ya que descubrieron con
auténtica furia que el disco duro de la computadora se había autoformateado por completo,
perdiendo absolutamente toda la información en el custodiada, y fruto de varias jornadas de
intenso trabajo.
Todos los intentos por solucionar el problema, entre ellos contratar a un experto en informática,
fueron nulos, con lo cual tuvieron que empezar desde el principio con el montaje de las
imágenes.
Alimentando la Leyenda Negra

El tiempo apremiaba más que nunca y aquella personal cruzada se convirtió en una carrera
contrarreloj. Los días transcurrían en un acelerado pulso, en un intento por finalizar lo antes
posible el cortometraje.
Después de muchas horas de trabajo, el equipo de actores visualizó el resultado de su
esfuerzo. El video les mostraba un trabajo bien hecho, idéntico al que ya anteriormente habían
realizado y que desgraciadamente perdieron.
El día indicado entregaron el master original a la productora, donde finalmente editarían el
video para su posible difusión, así como para los varios pases de muestra en cines y teatros.
Mientras esto ocurría, los actores descansaban tranquilos y satisfechos, contentos de haber
superado con valentía aquella racha de mala suerte, y pensando que todo fue debido a una
simple pero molesta casualidad.
Un par de semanas después Jorge Ribera recibe una llamada de la productora. El actor no se
inquieta, ya que esperaba aquel contacto en el cual le indicarían que todo había concluido y
que podían recoger las cintas ya finalizadas por completo.
Pero el director de la productora lo llamaba por un asunto más escabroso. De todos los
ordenadores que poseían en la central, sólo uno había sufrido un desconocido accidente,
provocando la destrucción de información del disco duro.
Precisamente, el equipo en cuestión era el que contenía el resultado final del cortometraje
basado en la obra de H.P.Lovecraft. Un suceso que volvía a destruir la información de la obra
cinematográfica. Una circunstancia inesperada que alimentaba aun más la leyenda negra del
Cortijo Jurado.

Euromedia Consulting

Paulino Cuevas, gerente de la empresa Euromedia, encargada de realizar la producción de


diversos cortometrajes rodados en media España, me recibió con la gentileza que le
caracteriza. Apenas pude resistir mis nervios, pues estaba a punto de ver las escenas
originales del cortometraje llevado a cabo en el cortijo malagueño. A su lado crucé un pulcro y
ordenado despacho, para penetrar en una sala estrecha repleta de cámaras y aparatos de los
cuales desconocía su utilidad.
Y allí estábamos los dos absolutamente solos y rodeados de un silencio solo roto por el
mecanismo de los videos y grabadoras analógicas y digitales. Paulino, con su cuidada melena
y ojos inquietos, escuchaba de mi boca los últimos acontecimientos en Cortijo Jurado, mientras
sonreía enigmáticamente.

-Hace algunos meses, intentamos doblar el cortometraje y para ello, fuimos a la búsqueda de
cada uno de los actores originales. Antonio ha desaparecido....

¿Desaparecido?. No entendía qué estaba pasando. Aquello me pilló por sorpresa y me dejó
completamente desarmado. Solo quería ver una cuantas tomas del corto, y nunca hubiera
sospechado que mi corazón recibiría tan tremendo golpe. Sentí que el miedo se apoderaba de
mí, como si el asunto del cortijo se me estuviera escapando de las manos.
-Desde hace ya bastante tiempo, no coge su teléfono y tampoco esta en su casa. La gente que
lo conoce, así como los vecinos, no lo han vuelto a ver. Es como si se lo hubiera tragado la
tierra. Hemos tenido que contratar a un doble para que pusiera voz a sus imágenes.

Mientras me contaba todo aquello, Paulino tomó cinco cintas de una estantería. Eran los
originales. Meses antes, el propio Jorge Rivera desistiría del montaje y maquetación
defraudado por los continuos errores de las computadoras, de manera que pasó el material al
completo al propio productor, para que él mismo apreciara, si se daban de nuevo, las
anomalías.
Insertó una cinta en el video principal y puso en contacto el monitor. Las imágenes fueron
pasando frente a mí, mientras mi cámara fotográfica trabajaba sin descanso. El cortijo desde
lejos, la puerta de entrada, un coche que llega, un ladrón al volante, el compañero a su lado,
ambos ladrones que se colocan las mascaras, etc... Tomas falsas, risas generales, los rostros
de cada uno de ellos. Antonio me miraba desde el otro lado de la pantalla, con mirada fría y
ausente. Aquel rostro del recientemente desaparecido actor quedo plasmado en mi memoria.
Tardaría mucho en olvidarlo.
De pronto, la cinta comenzó a presentar unas franjas que recorrieron el monitor de arriba a
abajo. Paulino detuvo la cinta maldiciendo. "Solo hacia falta que se estropearan las
grabaciones originales", dijo con el gesto serio. Sacó la cinta, la revisó y volvió a colocarla. Las
franjas aumentaron en intensidad, dando a entender que con toda probabilidad, se perderían
gran parte de los fotogramas protagonizados en la tétrica casa de Campanillas…
CAPITULO 8

ELLAS CLAMAN VENGANZA (Año 2003)

Los sucesos paranormales continuaban produciéndose a casi todo aquel que optara por
traspasar las puertas del Cortijo Jurado. Parecía que algún tipo de energía o entidad, si no
varias, intentaban hacerse ver o manifestar algo. Quizá sus pretensiones eran las de manifestar
una injusticia tan enorme como la que supuestamente se llevó a cabo en aquel lugar muchas
décadas atrás. Y esa sensación de comunicación entre dos mundos comenzó a hacerse más
palpable que nunca a partir de ese momento.
Aventurándonos en terrenos pantanosos, podríamos encontrar una relación directa entre estos
últimos y sorprendentes sucesos, con la reciente adquisición del terreno por la empresa
Mirador Inmobiliaria. La construcción del nuevo hotel podría sepultar para siempre las últimas
pruebas de la masacre, y daba la impresión de que ciertas energías pretendían impedirlo.
Fue a partir de entonces cuando los fenómenos ya no solo se producían de manera alocada,
sino que dejaban entrever una necesidad palpable por indicarnos lugares y circunstancias,
como si esos seres intentaran manifestarnos de forma directa una serie de mensajes que a
nosotros nos tocaría descifrar con franciscana paciencia.

Una Noche Irrepetible

Aquel viernes del mes de diciembre del año 2003, algo palpitaba en el cortijo. Una fuerza
incontenible que iba a estallar de un momento a otro. Poco tiempo atrás, una sesión oui-ja nos
ponía en contacto con el supuesto ente de Elena, una niña de que murió con doce años,
víctima de las vejaciones producidas dentro de la finca. Su cuerpo, según las palabras
aparecidas en el tablero, estaría enterrado a cuatro metros de profundidad en el patio,
probablemente dentro de aquel conducto tapado hace mucho tiempo. Una experiencia como
aquella, tan subjetiva y cuestionable como toda vivencia espiritista, no dejaba al menos de ser
curiosa y encajaba además con la verdadera historia. Además, sucesos posteriores parecían
corroborarlo.

Nada más traspasar la puerta del cortijo, un fuerte olor a incienso me golpeó en el rostro. Un
olor, por cierto, característico y preludio de los fenómenos paranormales, como he podido
comprobar en diversas ocasiones y en lugares distantes. Aquel olor fue muy intenso, pero
desapareció en décimas de segundo como si nunca hubiera existido. Solo uno de mis
acompañantes, entre los que se contaba a la sensitiva Pilar Ramírez, había percibido el mismo
olor. ¿Cómo era posible que los demás no se hubieran percatado?.
Tras recorrer las estancias con la presión de siempre en el pecho, y con la sensación de tener
a alguien en la espalda, fuimos ascendiendo a la planta principal. Girando a la derecha hay una
escalera estrecha que conduce a un mirador sobre el patio. Allí se dirigieron tres de las chicas
que venían con nosotros, mientras el resto luchábamos con las cámaras de fotos para intentar
que funcionaran, lo que a veces era inexplicablemente difícil.
Los gritos de sorpresa fueron inmediatos. Las chicas nos requerían desde la planta superior y
fuimos prestos a su llamada. Había ocurrido algo inédito, y las tres eran testigos. En el solitario
patio apareció ante ellas una especie de sombra blanquecina y vaporosa de una mujer joven.
Una figura totalmente apreciable a pesar de los metros que la separaba del trío de
observadoras. Los rasgos no eran visibles en la distancia, pero su juventud se palpaba en sus
vivos movimientos y su delgadez pronunciada. Ropajes ligeros que parecían ondular en el
viento y una cabellera larga que envolvía una tez pálida. Todo su cuerpo parecía poseer una
iluminación más allá del color propio de su ropa.
Tras pasear rápidamente de un lado a otro del patio, se paró en un lugar concreto,
desapareciendo momentos después. Aquello nos trajo a la memoria el recuerdo de la sesión
oui-ja, de la señal que aquel día nos dieron, y pudimos en cierto modo relacionar una cosa con
la otra. Si no me equivocaba, esa energía pretendía hacerse ver para que supiéramos que aun
vagaba por el cortijo, y que se encontraba enterrada bajo aquella misma tierra apelmazada,
quizá en el túnel del que tanto hablan los lugareños del pueblo de Campanillas. Aquella mítica
noche, el espectro de una muchacha, quizá asesinada y enterrada en Cortijo Jurado, se estaba
comunicando con nosotros.
Percepción Extrasensorial

Pero la noche no había hecho más que empezar. Con mucho más miedo en el cuerpo, fuimos a
refugiarnos todos en una de las habitaciones de primera planta. No negábamos a huir en un
momento tan crucial. Así que, con mucho cuidado para evitar los fragmentos de cristales y
astillas de madera, nos sentamos en el cuarto que se encuentra al final del pasillo principal.
Desde aquel punto estratégico, podríamos ver y oír cualquier cosa que se manifestara a
nuestro alrededor. Dos grabadoras fueron puestas en funcionamiento.
Pasaron los minutos mientras charlábamos animadamente, dando cada uno su versión de los
últimos sucesos y las teorías que rondaban por nuestras mentes. Inesperadamente, un sonido
intenso de perros ladrando nos sorprendió. Debían estar cerca, quizá en el patio principal.
Efectivamente existen perros en el entorno, que lo conforma un terreno de varios kilómetros
cuadrados, pero nunca se suelen acercar al cortijo. Aquello nos asustó, ya que en cualquier
momento podríamos ser atacados por la agitada jauría de canes. ¿Que había provocado el
revuelo entre los animales?.
No habrían pasado ni treinta segundos, cuando un alarido de mujer rompió el silencio,
helándonos la sangre. Sin saber que hacer, nos quedamos rígidos. Los gritos se repitieron dos
veces más, siendo la última tan sonora, que hizo que nos levantáramos todos de golpe.
Olvidando por completo el asunto paranormal, entendimos que alguna mujer estaba siendo
atacada por los perros, razón por la cual los chicos nos dirigimos rápidamente al patio. Allí no
había nadie y los perros, por suerte para nosotros, se habían marchado.
Al volver a la planta superior, totalmente desconcertados por la invisible dama que había
gritado a destajo, nos encontramos con un siniestro panorama. Pilar Ramírez había entrado en
un estado de trance que le provocaba una serie de visiones escalofriantes. Con los ojos
vidriosos y sudor palpable en su frente, nos contaba una serie de escenas en las veía algo
parecido a la leyenda que se cernía sobre Cortijo Jurado. Un par de niñas de corta edad eran
atraídas hacia la mansión. Todas las estancias eran lujosas y cómodas, y un agradable olor a
flores lo envolvía todo. Las escenas pasaban a velocidad de vértigo, hasta que las muchachas
eran obligadas a entrar en la capilla, donde comenzaron a practicarle los supuestos rituales.

Mientras nos contaba esto, Pilar se agitaba intranquila. Sentía el miedo y el daño que hace
muchas décadas pudieron sentir aquellas muchachas. Al parecer, fueron atadas con algún tipo
de cuerda o cuero por las muñecas. Nuestra improvisada médium se palpaba los brazos con el
rostro contorsionado. En ambas muñecas le habían aparecido extrañas marcas circulares. Pilar
volvió en sí, con los nervios aflorando de manera incontenible, y pidiendo que por favor nos
marcháramos de allí. Así lo hicimos, tras recoger nuestras grabadoras, y montar inquietos en el
vehículo.
Al día siguiente, Pilar Ramírez se despertó con el cuerpo entumecido. Había vivido una
autentica experiencia de percepción extrasensorial. Mirándose al espejo, ahogó un grito de
espanto. Su espalda estaba repleta de marcas como si de latigazos se tratara. ¿Que había
ocurrido la noche anterior en Cortijo Jurado?. ¿Habíamos conocido a través de las palabras de
Pilar, una realidad oculta que se estaba manifestando en su mente y cuerpo, guiadas tal vez
por esa misteriosa entidad?.¿Fue aquel lamento desgarrador de mujer el preludio de una
experiencia aterradora, quizá provocada voluntariamente por las ánimas de aquellas víctimas
del pasado?.
CAPITULO 9

CRÓNICA DE UNA NOCHE DE RADIO (Año 2004)

-!Adentro compañeros! - gritaba Contreras a la una y media de la madrugada. Como impulsado


por un resorte, el grupo penetró en Cortijo Jurado.
Pocas veces en la historia de la parapsicología, tres investigadores de lo paranormal se habían
unido en la labor de retransmitir en directo desde un lugar donde se manifiesta de forma
frecuente una serie de sucesos paranormales. Y allí estábamos Francisco Contreras, Luis
Mariano Fernández y un servidor, portando nuestros micrófonos inalámbricos y todo un arsenal
de elementos de grabación.
Mientras tanto, Iker Jiménez y Carmen Porter dirigían la aventura desde el estudio 1 de la
Cadena Ser, en Madrid. El espacio de misterios "Milenio 3" acababa de empezar, y nos
quedaban por delante noventa minutos de vivencias maravillosas en lo que fue una noche, sin
duda alguna, memorable. El trío de investigadores se desplegó a lo largo y ancho de la enorme
finca, mientras nuestro buen amigo Francisco J. Vázquez inmortalizaba todos nuestros pasos
con su cámara de fotos digital.

Instalación del Equipo Electrónico

Para nosotros, la noche había comenzado mucho antes. A eso de las diez, dos unidades
móviles de la Ser Málaga y nuestros propios vehículos, avanzábamos por el estrecho carril de
tierra. Una cadena y un candado clausuraron la cancela a nuestra espalda. No queríamos que
al comenzar el programa, aquello se llenara de coche, que de una u otra forma interrumpieran
la correcta transmisión del programa. Aun así, el camino a pie estaba abierto a todo aquel de
que de forma respetuosa quisiera contemplar el transcurso de la experiencia desde el porche
del Cortijo.
Pero eso sería a partir de la una y media, ya que ninguno de nosotros habíamos publicitado el
programa especial, y en teoría nadie debía acercarse a esa hora. Mientras los técnicos
controlaban y probaban el sonido y atravesaban la finca de claves, nosotros comenzamos a
realizar experiencias parapsicológicas previas. Teníamos aun un par de horas para realizar
pruebas qué, si daban un resultado óptimo, podrían ser comentadas durante el directo.
Tres viodecámaras con sistema de infrarrojos, dos minidisc, tres grabadoras analógicas, dos
cámaras de fotos digitales y una reflex. Previo ronda, decidimos colocar las cámaras de video
en puntos que consideramos estratégicos. Una de ellas en el semisótano, con un gran campo
de visión, y las dos restantes en el pasillo de la primera planta, una de ellas tomando el largo
del pasillo, con una perspectiva estupenda, y la otra de forma transversal grabando la entrada a
un semisótano y una escalera adjunta al campanario.
Las grabadoras de sonido se depositaron en lugares tan diversos como la capilla, el sótano, la
cocina, las vaquerizas y las habitaciones de arriba. Durante el transcurso de la noche, algunos
de estos componentes serían trasladados de lugar, recogiendo unos documentos sonoros y
visuales de gran parte del cortijo.
Los botones "Rec" fueron activados. La noche de misterio acababa de comenzar para
nosotros...

En el Aire

La sintonía de Milenio 3 sonaba en nuestros auriculares, y cada uno tomó posiciones. Iker,
maestro de ceremonias, anunciaba a más de setecientas mil personas la experiencia que todos
estábamos a punto de vivir. A lo largo del programa, de hora y media, conectaría diversas
veces con nosotros para que de alguna forma, compartiéramos con todos los oyentes las
novedades que se pudieran producir.
Se me formó un nudo en la garganta cuando realicé mi primer "discurso", unas breves
pinceladas de la leyenda de Cortijo Jurado. Y es que el vértigo del directo, y más aun inmerso
en una casona con tantos enigmas entre sus muros, era demasiado para este aprendiz de
investigador. Más mal que bien, comenté las historias que el pueblo de Campanillas me había
trasmitido, dando paso después a mis otros compañeros.
Francisco Contreras, en un determinado momento, indica con la cabeza que me asome a la
puerta principal. Así lo hago, descubriendo con asombro una gran cantidad de coches, más de
quince, aparcados en batería al otro lado de la cancela. Y decenas de personas que subían la
cuesta, y otras tantas que ya lo habían hecho, que observaban con ojos curiosos y asombrados
la estilizada figura de Cortijo Jurado. Aquella respuesta del público malagueño, y el respeto
demostrado a la hora de no pasar al interior de la casa, causó en mi alma una tremenda
emoción, convirtiendo esa escena en una de las más hermosas de la noche.
Retransmitiendo el Misterio

El equipo estaba preparado para compartir lo insólito. Nuestros aparatos habían recogido
algunas cosas interesantes, y eso, unido a ciertas experiencias inexplicables a nuestro
alrededor, estaban convirtiendo la velada en una noche mágica, e imposible de borrar de
nuestra memoria.
-!Iker!, han sucedido ciertas cosas importantes de compartir con tus oyentes. Uno de los tres
coches desplazados por nosotros ha quedado totalmente descargado. La batería ha "muerto"
nada más aparcar a la puerta del Cortijo, y tres de las cámaras de fotos, entre ellas la del
compañero Vázquez, han dejado de funcionar, como si las pilas, totalmente nuevas, se
hubieran gastado en segundos. Algo muy extraño- comentaba Luis Mariano Fernández en
directo.

Los ánimos empezaban a caldearse. Por si fuera poco, minutos después Francisco Contreras
entrevistaba desde el patio a Cristina y Pilar. Como él mismo afirmaría días después, fue una
experiencia inolvidable el retransmitir desde el lugar del misterio, junto a las testigos que habían
vivido aquellas insólitas experiencias.
Iker y Carmen incluían alternativamente desde el estudio 1 de la Ser, los testimonios grabados
de otros testigos, así como documentos sonoros y psicofonías que hicieron palidecer a más de
uno. Casi al final del programa, Contreras realizaba de la mano de Pilar, una autentica
experiencia de percepción extrasensorial, recorriendo diferentes lugares, mientras la muchacha
comentaba sus sensaciones y visiones.

Esferas de Luz

Durante el transcurso del programa, los oyentes, como es habitual, enviaban mensajes a
Milenio 3, algunos de los cuales eran comentados en antena. En total, !más de novecientos!.
Algo inédito, y la mayor parte de ellos desde Málaga, lo que demostraba lo afincada que estaba
la leyenda de Cortijo Jurado en el alma de todos los malagueños. Algunos de esos SMS,
independientemente de los que ofrecían comentarios y dudas, eran para manifestar que desde
sus casas, escuchaban de fondo voces extrañas, gritos y ruidos de dudoso origen tras nuestras
propias voces. Los oyentes colaboraban de esta particular manera en la investigación.
Pero lo más importante estaba por venir. En dos de las videocámaras, las colocadas en el
pasillo de la primera planta, se había manifestado un curioso fenómeno. Unas esferas de luz
surcaban en campo visual del infrarrojo, pasando de uno a otro lado. A veces esas luces
estaban cerca y otras veces más lejos, lo que echaba por tierra la posibilidad de que un insecto
o partícula hubiera sobrevolado cerca del objetivo. Aun quedaba investigar informativamente
las imágenes, pero aun así, Luis Mariano comentó el suceso en directo, causando una
impresión sobrecogedora en gran parte del público, tanto el presente en la puerta del cortijo,
como el que se encontraba en casa.

-Son las almas en pena de aquellas niñas- comentaba una oyente a través de un SMS.
A las tres en punto, y finalizado el programa, los tres investigadores salíamos por la puerta
principal, recibiendo los vítores de una multitud plantada en el porche. Nos hacían preguntas,
traían nuestros libros para que fueran firmados, y nos comentaban historias que conocían al
respecto del cortijo. Todos coincidían en que la noche pasaría a los anales de la investigación.
Y así debía ser.

La experiencia fue todo un éxito a nivel personal, y algunos de los fenómenos que se habían
producido a nuestro alrededor, tales como las descargas de baterías en linternas, cámaras y un
coche, eran inexplicables. Así parecían serlo también esas misteriosas esferas de luz que
nuestras videocámaras de infrarrojos habían logrado captar.

Pero aun quedaban por revisar en días posteriores las grabaciones de audio y las fotografías
realizadas. Algo que daría un resultado estremecedor. Una voz masculina y un misterioso
fenómeno lumínico nos aguardaban. ¿Que significaba todo aquello?. ¿De nuevo nos
enfrentábamos, como comentaba una de las oyentes de Milenio 3, a las manifestaciones de
almas en pena que habitaban el Cortijo?. ¿Víctimas femeninas de un siniestro pasado, que
intentaban comunicarse con nosotros?. ¿Hasta que punto eran ciertos esos supuestos
contactos con el más allá?.
TERCERA PARTE
TESTIGOS DE LO INSÓLITO

CAPITULO 10

VOCES DESDE EL MÁS ALLÁ

Son varias las evidencias que han quedado plasmadas en distintos soportes físicos a lo largo
de mis investigaciones en el Cortijo Jurado, y que vienen a ofrecer una veracidad de la historia
en su conjunto. Eso no hace desmerecer los importantes testimonios de personas que a lo
largo de este trabajo han dejado evidenciar sus experiencias personales. Aun así, siempre es
importante poder captar a través de grabadoras de audio, video o cámaras fotográficas, lo
inaudito, lo insólito, lo absurdo.
Intentaré realizar un breve recorrido por estas pruebas de lo paranormal, algunas de las cuales
se han manifestado, como veremos, a la vez que otras experiencias testimoniales descritas en
anteriores capítulos. Estas evidencias de otras energías, sea cual su procedencia, parecen
siempre coincidir en ciertos puntos comunes que dan un peso importante a la mítica leyenda de
antiguos crímenes y de un túnel subterráneo.
Como veremos, las voces e imágenes que presentaré una a una, nos remiten siempre a voces
y gritos de mujer, a figuras blanquecinas y vaporosas parecidas a las visualizadas por
numerosos testigos. Si a eso unimos los testimonios de gente sencilla que han vivido
experiencias terroríficas, tendremos una amalgama de pruebas que unen la experiencia
paranormal a supuestos crímenes cometidos en la antigüedad, a la muerte de muchachas, y a
la existencia aún de restos esparcidos en la gruta subterránea, a varios metros bajo tierra.

Inclusiones Psicofónicas

Antonio Guerrero es malagueño, uno de esos investigadores que realizan su meticulosa labor
alejado en cierto modo de las publicaciones nacionales y los medios de comunicación. Toda
una vida dedicado al mundo del misterio, discretamente, en silencio, con una impecable
trayectoria en el campo de la Transcomunicación Instrumental. Dos libros a sus espaldas dejan
al descubierto sus importantes conclusiones sobre esas evidencias de la vida tras la muerte, y
el posible contacto entre vivos y difuntos.
No podía ser de otra forma y quise contar con su experiencia y sus máquinas de grabación. De
esa forma, propuse a mi buen amigo la realización de diversas experiencias de grabación en la
finca de Campanillas. No era la primera vez que trabajábamos juntos en casos paranormales, y
podía dar constancia de su pasión y empeño por estas cuestiones trascendentes.
Cuando aparqué a las puertas del cortijo, allí estaba Antonio con su cámara de fotos digital
colgada del cuello, su grabadora de sobremesa, un micrófono inalámbrico y los auriculares
para controlar la experiencia en todo momento. Atravesamos la entrada principal, y tras
situarnos en un lugar resguardado del viento, comenzamos a montar el equipo, de manera que
pudiéramos cambiar de sitio de una forma rápida y eficaz, o incluso realizar grabaciones en
movimiento.
En ese momento dio comienzo la experiencia, que se extendería durante una hora y que
recogería ciertas voces no captadas por el oído humano.
¿Quién habla al otro lado?

“¿Dónde estás?.....................

La primera voz hizo acto de presencia probablemente a los diez minutos. De vez en cuando
parábamos para revisar las cintas analógicas. Una voz masculina nos hablaba mientras
paseábamos por una de las habitaciones de la primera planta. La voz tenía un tono serio,
autoritario y perfectamente audible.
¿A quien preguntaba su ubicación?. ¿A nosotros?. ¿O era una impregnación ambiental de un
suceso de décadas anteriores?.

“Antonio.....ah..ah.....al fondo........

Aquello me dejó helado. Ya habíamos captado momentos antes unos ruidos extraños, unos
“raps” que se repetían de forma intermitente en diferentes lugares de la grabación, y que
podían perfectamente ser la antesala de una manifestación paranormal.
Pero esta voz fue la más resaltante de todas. Su lenta cadencia y su sonido fundido con el
ambiente, la convertía en una psicofonía muy particular. Volvía a ser una voz de hombre,
aunque en este caso con un tono lastimero, como requiriendo ayuda.
Parecía claro que la voz estaba nombrando al experimentador que llevaba la grabadora,
Antonio Guerrero, y que nos indicaba una dirección. ¿Al fondo?. Difícil era averiguar a qué
lugar estaban intentando dirigirnos.

“Manoli...............

Esta es probablemente la ultima psicofonía “comprobada” de aquella velada. Surgieron


decenas de inclusiones, pero la mayor parte se mezclaban con nuestras propias
conversaciones. De esa forma, he querido admitir como válidas, aquellas en las cuales
guardábamos silencio absoluto.
Creo que esta voz en particular, perfectamente nos podría estar mostrando parte del misterio
del Cortijo Jurado. Un nombre de mujer. Manoli. Una voz aparentemente de hombre la
nombraba, manifestándose entre las paredes de una casa donde supuestamente habían
muerto numerosas muchachas. ¿Quién era Manoli, y cual sería su relación con la finca?.
Palabras de Incertidumbre

Hablábamos en anteriores capítulos de una enigmática experiencia, que nos sucedió durante
una de nuestras incursiones a Jurado, y en la que la sensitiva Pilar Ramírez tuvo una serie de
visiones, que fueron acompañadas por unos gritos desgarradores que todos escuchamos de
manera natural. Unos gritos que estaban siendo grabados, y que al escuchar la cinta horas
después, dejó al descubierto unos sonidos tras los propios lamentos, que se asemejaban a
latigazos. Todos los que han escuchado la grabación, han coincidido en la misma descripción.
Pero esa misma cinta analógica había captado, al menos quince minutos antes de los
fragmentos de gritos, una voz de origen desconocido qué, como las típicas inclusiones
psicofónicas, parecía mezclarse con el sonido ambiente.
“No me entero...no me entero de ná.................

No había duda de su autenticidad, ya que en el momento de incluirse en la grabación, Jurado


se encontraba en completo silencio. Ninguno de los presentes había escuchado la voz en aquel
momento, diferenciándose de este modo del fenómeno de los gritos “parafónicos”. En este
caso, también voz masculina, con un extraño tono mecánico, como si fueran unas palabras
expresadas sin inteligencia ni sentimiento.
Este tipo de manifestaciones nos hacen pensar que en determinadas ocasiones, la teoría de la
impregnación, independientemente de los otros fenómenos inteligentes y aparentemente
voluntarios, cobra un gran valor. Existe la posibilidad de que algunos de los fenómenos de
Cortijo Jurado se deban a esa energía remanente, que queda plasmada en los lugares donde
han sucedido terribles tragedias.
En este caso, palabras de incertidumbre, que se repetirían meses después en la mítica
retransmisión en directo para Milenio 3, de la Cadena Ser. Varias voces se habían captado,
algunas de las cuales están aun siendo estudiadas.

“No sé donde estás.......................

Esas eran exactamente las palabras que mi grabadora personal había logrado captar. Una voz
nuevamente masculina que hablaba igualmente de manera seca y mecánica. Palabras de
incertidumbre, de dudas, quizá emitidas o sentidas en la época de los atentados contra
aquellas muchachas secuestradas.
Pero, ¿son estos los únicos fenómenos que han quedado registrados en soportes físicos?. En
absoluto. Las pruebas de lo inédito no han hecho más que empezar...
CAPITULO 11

HABLAN LAS IMÁGENES

Niña con Rizos:

En la fotografía original, encontramos a la izquierda un amplio ventanal sin cristales, en la parte


inferior. Dada la inexistencia de material reflectante, la extraña imagen que vemos cobra un
valor inusual. En ella parecen existir dos imágenes diferentes. Hay quien dice ver dentro del
recuadro la imagen de un hombre desde el cuello hasta a los pies, o sea, sin cabeza, y los
brazos cruzados en el pecho, Los pantalones resaltarían en blanco.
La otra imagen, mas palpable a mi entender y que reproducimos aumentada, nos muestra el
rostro inocente y sorprendido de una niña de corta edad, doce años a lo sumo, que nos mira
con ojos tristes. Los rizos de la parte izquierda de su cabeza son singulares. A su lado, y con la
mirada perdida, observamos atónitos la imagen de lo que posiblemente pudiera ser la cabeza
de un borrego o una cabra.
¿Imágenes del pasado?...

Energías Luminosas:

Las luces de origen desconocido son frecuentes en Cortijo Jurado. Durante la retransmisión en
directo para el programa Milenio 3, de la Cadena Ser, se realizaron diversas tomas fotográficas.
Una de ellas, en el patio, nos muestra en la parte superior izquierda un extraño “vortex” de
energía. Recordar que en ese instante la oscuridad era absoluta exceptuando un par de
linternas, que difícilmente pudieron causar el extraño efecto.
Pero no es la única ocasión. Una luz con similares características ocupaba la toma completa de
una fotografía echa al vacío, como si de alguna manera sobre el objetivo se hubiera situado
algo invisible a nuestros ojos. Todo el panorama se muestra anaranjado y con “tubos” de luz.

Extraño Ser:

De manera relativamente frecuente, nos enfrentamos en este antiguo caserón a imágenes que
desafían a la lógica. Tal es el caso de este extraño ser antropomorfo que parece estar sentado,
cuyo rabo llega a entrar y salir por el asa de un común bolso de mano. Vemos distintos análisis
que nos plantean la realidad física de este curioso personaje.

Ectoplasma:

A la mediación de esta fotografía, en la parte derecha, aparece una extraña masa negra que
nos recuerda un tétrico rostro de perfil. Algo así como un ectoplasma que aparece en los
negativos, no dejando lugar a dudas en cuanto a su autenticidad. En la ampliación apreciamos
mejor sus formas.
Nebulosa:

Desde luego no sabemos que extraña imagen ha captado la cámara fotográfica, pero no deja
de ser extraña por mostrarnos una especie de nebulosa o humo blanco que se aprecia aun
más bajo los análisis informáticos. Más de uno cree ver en la parte superior de la masa blanca
un malvado rostro sonriente.

Niña en la Ventana:

A pesar de que personalmente no logro visualizar con precisión esta imagen, casi todos los que
en algún momento la han visto, han afirmado ver sin ninguna duda un cuerpo y rostro de una
niña tras los ventanales.
En el círculo de la derecha parece ser más palpable, aunque en el de la izquierda también hay
algo posible de apreciar.

OVNIs:

Increíble pero cierto. A veces ha sucedido que tras la realización de tomas fotográficas del
Cortijo desde lejos, se han podido captar objetos no identificados en el cielo. Sin tener relación
aparente con los fenómenos, no deja de resultar interesante.
La primera imagen con sus dos ampliaciones, nos muestran dos objetos en la parte derecha de
la imagen, en la zona superior, que parecen dejar tras de si una estela de humo. La otra
fotografía, mas reciente, nos muestra en el mismo lugar de la imagen (superior derecha) un
objeto que resalta aun siendo un día nublado y de tormenta.

Esfera:

Las esferas de luz son habituales en los lugares donde lo insólito esta presente. En Cortijo
Jurado se han filmado y fotografiado estas “bolas” luminosas. En este caso vemos una de estas
esferas en el pasillo principal, donde se aprecian sus formas gracias al relieve informático.
Diablillo:

En una fotografía a los ventanales desde el exterior, podemos apreciar algo tan inusual al
realizar la ampliación como esta extraña forma antropomorfa. Una especie de diablillo que se
burla de nosotros desde su lugar, fuera de la captación del ojo humano.

Humo:

En esta fotografía, realizada bajo un clima estable y sin que nadie fumara en el entorno, se
puede apreciar una extraña nebulosa o humo que acoge toda la parte inferior de la imagen.
Quizá estuviera tomando una forma que aun no hemos conseguido distinguir ni identificar.

De Nuevo la Niña:

Un rostro infantil vuelve a presentarse en esta imagen. Realizada al patio interior, nos muestra
dos ventanas con una marca circular. Dentro de esos círculos vemos algo bastante extraño. En
el izquierdo parece haber una figura que se asoma disimuladamente, y en la ventana de la
derecha aparece el rostro infantil y casi de caricatura de una niña. Sobre uno de sus ojos
parece estar formándose una nueva imagen.