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ROSARIO DE LAS SANTAS LLAGAS

“Yo concederé todo lo que se me pida por la invocación de las Santas Llagas. Es necesario
difundir esta devoción”. Nuestro Señor Jesucristo.
DATOS BIOGRAFICOS DE LA HERMANA
MARIA MARTHA CHAMBON
La hermana maría Martha Chambón, nacida en Francia en la Provincia de Chambéry, el 24
de mayo de 1.844. Pertenecía a una familia humilde de labradores muy cristianos. A los 18
años ingresa al Monasterio de la Visitación de Santa María en Chambéry. Nuestro Señor
quiso revelarse a esta alma tan pura, humilde y sencilla a muy temprana edad, cuando ella
tenía 9 años, un viernes santo acompañando a su tía en la adoración de la cruz, Jesús se le
aparecía como estuvo en el calvario. Esta fue la primera revelación que Nuestro Señor le
hiso de su PASION, con el paso de los años, hacia 1.866 cuando ya estaba de religiosa,
comienzan a ser más frecuentes estas revelaciones de Nuestro Salvador, a la vez que la
Santísima Virgen María, los Santos Fundadores de la Orden de la Visitación – San
Francisco de Sales y Santa Juana Francisca de Chantal – y las almas del purgatorio también
le visitan.
Casi diariamente se le aparecía Jesús Crucificado, enseñándole sus Divinas Llagas para que
las contemplara y le pedía que se uniera a los dolores de su Santa Pasión para así, lograr la
salvación del mundo. En una visión el Padre Celestial la invita a contemplar en un rayo que
bajaba del cielo hacia ella, la Cruz de su Hijo dándole a comprender las Llagas de Jesús
para el mundo entero. Nuestro Padre Eterno le aseguraba “DE LAS LLAGAS DE JESUS
TOMARAS CONSTANTEMENTE CON QUE PAGAR LAS DEUDAS DE LOS
PECADORES”.
Luego de toda una vida dedicada al Señor en la que realiza innumerables esfuerzos para
propagar la devoción a las Santas Llagas del Salvador, no sólo en su misma Comunidad
sino a todos su alrededor, la hermana María Martha fue recibida para siempre en el Sagrado
Corazón de Jesús, el 21 de marzo de 1.907, después de cinco semanas de padecer agonías
físicas y morales semejantes a la Pasión de Jesús.
DEVOCION A LAS SANTAS LLAGAS

“No hay que temer mostrar mis llagas a las almas… ¡El camino de mis llagas es tan
sencillo y tan fácil para ir al cielo”.
Estas son algunas de las hermosas y alentadoras palabras que Jesús Nuestro Divino
Salvador nos dirige a todos nosotros a través de le Hermana maría Martha Chambón, a
quien confía la misión de dar a conocer la devoción a sus Santas Llagas.
“No hay que temer, hija mía, el expansionarás en mis Llagas, porque ahí jamás se verá uno
engañado aún cuando las cosas parecieran imposibles”.
“Yo concederé todo lo que se me pida por la invocación de las Santas Llagas. Es necesario
difundir esta devoción”.
“Todo lo obtendréis porque es el mérito de mi Sangre, que es de un precio infinito”.
“Con mis Llagas y mi Corazón Divino, podéis obtenerlo todo”.
En alguna preocupación o sufrimiento Nuestro Divino Salvador nos aconseja a través de la
Hermana María Martha su confidente y apóstol “Cuando tengáis alguna pena o cosa que
sufrir, es necesario llevarlo pronto a mis llagas y la pena se suavizará”.
Cierto día, exclamaba llena de angustia la hermana María Martha “Jesús mío: Cuidad de
vuestros hijos, no miréis a sus pecados” horrorizada por los castigos que sobrevendrían por
la iniquidad en la tierra y Jesús mismo le enseña la siguiente aspiración: “Jesús mío: Perdón
y misericordia por los méritos de tus Santas Llagas” y le asegura “Muchas personas
experimentan la eficacia de esta aspiración. Yo deseo que los sacerdotes le den estas
aspiraciones de mis Llagas a menudo a sus penitentes en el Santo Tribunal”. “El pecador
que diga la siguiente jaculatoria obtendrá se conversión: Padre Eterno yo os ofrezco las
Llagas de Nuestro Señor Jesucristo para curar las de nuestras almas.
“Mis Santas Llagas os salvarán infaliblemente… Ellas salvarán al mundo. No habrá muerte
para el alma que expire en mis Santas Llagas, ellas dan la verdadera vida”.
“Cuando ofrezcáis mis Santas Llagas por los pecadores, no hay que olvidar hacerlo por las
almas del purgatorio, porque hay pocas personas que piensan en aliviarlas”. “El beneficio
de las Santas Llagas hace bajar las gracias del cielo y subir al cielo las almas del
purgatorio”. Las Santas Llagas son el tesoro de los tesoros para las almas del purgatorio”.
“Tu camino le dice Jesús es darme a conocer y hacer que me amen por mis Santas Llagas”.
“El que está necesitado, que venga con fe y confianza, que saque constantemente del tesoro
de mi Pasión y de mis Llagas”. Este tesoro os pertenece. Todo está ahí. Mi Padre se
complace en el ofrecimiento de mis Sagradas Llagas y de los dolores de mi divina Madre.
Ofrecérselos, es ofrecerle su gloria, ofrecer el cielo al cielo”. “No hay que quedarse pobres,
porque Nuestro Padre es muy rico”. ¡Vuestra riqueza…? ¡Es mi Santa Pasión!
“La devoción a mis Llagas es el remedio para este tiempo de iniquidad. Soy yo quien lo
quiero, es necesario hacer vuestras aspiraciones con grande fervor. Estoy contento de veros
honrar mis Santas Llagas, ahora puedo derramar más largamente los frutos de mi
Redención”.
La Santísima Virgen María le decía a la Hermana María Martha: “Tú hija mía, eres la
escogida para detener la justicia de Dios, haciendo valer los méritos de la Pasión y de las
Santas Llagas de mi Unico y muy amado Hijo Jesús. Si queréis riquezas, id a sacarlas en las
Santas Llagas de mi Hijo… Todas las luces del Espíritu Santo brotan de las Llagas de Jesús,
pero estos dones los recibiréis en proporción de vuestra humildad”.
ROSARIO DE LAS SANTAS LLAGAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO O DE
LA MISERICORDIA

V Oh Jesús, Salvador divino, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.


R Amén.
V Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal
R Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
V Gracia y misericordia. Jesús mío, en los peligros presentes. Cúbrenos con tu
preciosísima Sangre.
R Amén.
V Eterno Padre, muéstranos tu misericordia por la Sangre de tu querido Hijo. Te lo
suplicamos, muéstranos tu misericordia.
R Amén.
Llagas de los Pies
Señor mío Crucificado, adoro las sagradas Llagas de tus pies. Por el dolor que en ellas
sufriste y por la sangre que derramaste, concédeme la gracia de evitar el pecado y de seguir
constantemente, hasta el fin de mi vida, el camino de las virtudes cristianas.
(Después de cada Llaga, se reza diez veces lo siguiente)
V Jesús mío, piedad y misericordia
R Por los méritos de tus Santas Llagas.
(una vez)
V Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo.
R Para que cures las llagas de nuestras almas.
Llaga del sagrado costado
Señor mío Crucificado, adoro la Llaga de tu sagrado costado. Por la Sangre que en ella
derramaste, te ruego enciendas en mi corazón el fuego de tu divino amor y me concedas la
gracia de amarte por toda la eternidad.
Llaga de la mano izquierda
Señor mío Crucificado, adoro la Llaga sagrada de tu mano izquierda. Por el dolor que
sufriste y la Sangre que derramaste, te ruego no me encuentre a tu izquierda con los
condenados en el juicio final.
Llaga de la mano derecha
Señor mío Crucificado, adoro la Llaga sagrada de tu mano derecha. Por el dolor que en ella
sufriste y la Sangre que derramaste, te ruego que me bendigas y me conduzcas a la vida
eterna.
Llagas de la Cabeza
Señor mío Crucificado, adoro las Llagas de tu Santa cabeza. Por el dolor que en ellas
sufriste y la Sangre que derramaste, te ruego me concedas constancia en servirte a ti y a los
demás.
Al terminar el Rosario se dice tres veces:
V Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo.
R Para que cures las llagas de nuestras almas.
Este Rosario puede rezarse con cualquier Rosario los cinco o los quince misterios.