¡DIOS A LA VISTA!

«¡El Señor está cerca!» (Fil 4,5) Llega nuevamente el tiempo de Adviento, en el cual nos preparamos con gozo para celebrar el nacimiento del Señor Jesús. Y vamos a revivir la experiencia de quienes esperaron y acogieron al Salvador, para hacernos solidarios con quienes todavía esperan que algo les cambie la vida y colme sus ansias de felicidad. La palabra «Adviento» viene del latín adventus, que traduce el griego παρουσία (parusía), y significa «llegada» o «venida». El Adviento que vamos a vivir tiene tres sentidos complementarios: 1. Hacia el pasado: conmemoramos la venida de Jesús «en carne» y celebramos su nacimiento. 2. En el presente: aceptamos gozosos su venida «con fuerza» y nos abrimos a su Espíritu. 3. Hacia el futuro: esperamos anhelantes su venida «con gloria» y trabajamos por su reinado. El tiempo de Adviento nos recuerda cuál es el designio de Dios: darnos vida para hacernos felices. El tema dominante del Adviento es, pues, la vida, la vida humana, que es la luz de la humanidad:  En primer lugar, la vida a la que Dios Padre nos llamó. Él quiere que participemos de su vida (el Espíritu) para que nos realicemos plenamente.  En segundo lugar, la vida que llevamos; quizá no sea la más satisfactoria para nosotros. Él quiere que la cambiemos para que seamos felices.

Es Adviento. El Padre nos ofrece una oportunidad para mejorar la calidad de nuestra vida. Y vamos a aprovecharla con alegría. ¡Dios a la vista! “El Señor está cerca, no se agobien por nada” (Fil 4,5b.6a). Él viene a salvar.

2. El árbol. Simboliza la vida que produce frutos. Vale la pena ponerle nombre a cada uno de los frutos ( fidelidad, amor, honradez, bondad…) a fin de tenerlo presente y de educar a los niños. 3. La corona. Simboliza el paso que vamos realizando de las tinieblas a la luz, es decir, de una vida infeliz a una vida plena. Jesús es la luz que ilumina a todo ser humano al llegar al mundo. Hay otros símbolos que tuvieron origen cristiano pero luego se desdibujaron como tales, por ejemplo Santa Claus (originalmente: San Nicolás de Bari), que ahora es un «logotipo» comercial.

LOS SÍMBOLOS DEL ADVIENTO
«Estén siempre alegres» (Fil 4,4) La alegría es la nota característica del Adviento. La esperanza cristiana es alegre. Esta esperanza se expone con diversos símbolos: Liturgia. Las celebraciones oficiales de la Iglesia se hacen con color morado, símbolo de la enmienda propia de este tiempo. Indica sobriedad, no tristeza. No se canta el himno «Gloria a Dios en el cielo» (salvo en las solemnidades), pero sí se canta el «Aleluya». Se pide moderación en el uso de instrumentos musicales y en la utilización de flores. Serán cuatro semanas. Sus domingos se denominan: 1°, 2°, 3° y 4° de Adviento. Y los días de esas semanas se denominan ferias de Adviento. Al final, a partir del día 17 de diciembre, se realiza una «octava» (ocho días) para preparar más intensamente la fiesta de Navidad. Piedad popular. El pueblo de Dios crea símbolos tomados de las diferentes culturas para expresar la expectativa que lo anima. Estos son los que más se usan, pero no los únicos: 1. El pesebre. Una escenificación del lugar en donde nació Jesús, la cuna vacía, y todos, María, José y los demás, esperando que él llegue. Es un símbolo muy hermoso y expresivo, además de tradicional.

como dice Jesús. La tercera semana prolonga la exhortación a la enmienda de vida urgiendo la escucha del mensaje del Precursor. Estas pueden ser las tentaciones que experimentaremos: 1. En Adviento. con la cual le tributa culto al Padre. pues constituye un verdadero culto satánico y eterniza la opresión. El tercer domingo invita a la alegría porque ya se vislumbra el triunfo de la luz LA «NOVENA DE NAVIDAD» “Cuando se cumplió el plazo envió Dios a su hijo. La primera semana anuncia los valores básicos para la vida y la convivencia humanas y denuncia los correspondientes anti-valores. Por eso. nacido de mujer…” (Ga 4.21) La liturgia del cristiano es su vida. cánticos y otras acciones de tipo cultural. 3. ansiamos el Espíritu de Dios. Ésta se nutre de su fe. Las celebraciones constituyen un itinerario para «preparar el camino del Señor». oraciones. Por estar dotados de inteligencia y voluntad y potenciados por el Espíritu de Dios. 4. El pueblo católico disfruta celebrando la novena de navidad con derroche de creatividad y rebosante entusiasmo. nos invita a la responsabilidad presente y a proyectar la historia futura. Se dan a veces resistencias. Sólo en el don generoso de nosotros mismos hallamos nuestra propia plenitud. La ansias de vida plena no se satisfacen con meros bienes materiales o. Ellas nos devuelven a la vida ordinaria con un nuevo ímpetu. la obra y el mensaje de Jesús. Satanismo. El consumismo es indolencia e insolidaridad y falta de respeto a los pobres.4) La piedad popular creó su típico modo de preparar el camino del Señor ideando una «novena» (nueve días) en la cual hay lecturas bíblicas. y de hecho han variado. En Adviento afirmamos nuestra adhesión a Jesús y nuestra victoria sobre «el mundo». 3. el niño pobre. con «solo pan». al Señor que llega. 2. La novena es tradicional. El amor no puede reemplazarse con nada. la explotación y la humillación de la gente. Por extensión. Los aguinaldos y las tarjetas no nos llenan. El primer domingo. como dice Jesús. contrapone lo que esperaban los hombres de la Antigua Alianza con el cumplimiento que hace Jesús de las promesas. Particularmente. Nuestra alegría se basa en la dicha de ser hijos de Dios y en la felicidad de amar a los demás. podemos alcanzar nuestras propias metas. porque lo que no se renueva se envejece y perece. el dinero o la gloria humana. Ese es un engaño que termina volviéndose contra la humanidad. Nuestro ejemplo es Jesús. Providencialismo. No debemos ceder al fácil providencialismo de «dejarle a Dios» nuestras responsabilidades para que él se haga cargo de solucionar lo que está en nuestras manos resolver. esas celebraciones se organizan así: 1. . Esto no es confiar en el amor de Dios sino dudar de él o. 2. sus expresiones pueden variar. como en otros momentos de la vida cristiana. es una buena ocasión para hacerles llegar el mensaje cristiano a los niños. manso y humilde del pesebre. Consumismo. la fuerza de vida que nos da el Espíritu para amar como Jesús. En cambio. El cuarto domingo introduce la figura de la Virgen María e invita a acoger con fe. «tentarlo». El segundo domingo introduce la figura del Precursor (Juan Bautista) y nos invita a enmendar la vida personal produciendo los frutos de la justicia. Hoy las exigencias de renovación parten del proyecto de nueva evangelización. podemos ceder a la presión de comportarnos sin tener en cuenta el designio del Padre.4) En Adviento. Eso contradice lo que contemplamos en el pesebre. La segunda semana anuncia la pronta intervención liberadora y salvadora de Dios y concreta la exhortación a la enmienda. como ella. llamamos «liturgia» a las celebraciones en las cuales sintonizamos con la persona. por ella recibe el Espíritu. que es la «octava antes de Navidad». con textos del evangelio que se refieren a la venida de Jesús «en gloria». no debemos ceder al engaño de pensar que Adviento es tiempo de «comprar y vender» para ser felices. el cual le da la nueva vida. Es una grave tentación pensar que la salida para la infelicidad de las personas está en el poder. sobre la tiniebla (la vida sobre la muerte). sobre todo de los pobres e indefensos.LAS TENTACIONES «No nos dejes ceder a la tentación» (Lc 6. LA LITURGIA DE ADVIENTO “Los que dan culto verdadero adorarán al Padre con espíritu y lealtad” (Jn 4. La cuarta semana. las individuales y las sociales.

Esas resistencias derivan más de motivaciones sentimentales que de razones de fe. Hay que procurar que la novena difunda el primer anuncio («kerigma») conservando su estilo familiar. su mensaje. su obra. Pero sí hay que insistir en que el futuro de la novena está en la capacidad evangelizadora que despliegue. cálido. Si renovamos la novena volviéndola evangelizadora. Si no lo hace. lo denunciaremos. su persona. sencillo y espontáneo. anunciemos a Jesús. Convoquemos a vecinos y lejanos. No hay que desesperarse ni maltratar. y en vez de apuntalar ese satánico sistema social que hace infeliz a la gente.lo cual resulta comprensible. trabajaremos por una humanidad feliz («el reino de Dios»). daremos ardoroso testimonio de fe responsable. Celebremos con alegría la novena de navidad en todos los barrios. Anudemos vínculos de amistad y preparémonos con alegría para saludarnos diciéndonos: ¡Feliz Navidad! ¡PREPAREN EL CAMINO DEL SEÑOR! 2009 . se expone a perder su auténtico sentido cristiano y a convertirse en un hecho folclórico de museo. en vez de una expresión religiosa providencialista. en vez de hacernos cómplices del consumismo.

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