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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD PEDAGOGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR


INSTITUTO MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTAERIO
CATEDRA: LENGUAJE Prof. Zulima Franco

Lenguaje y
literatura

Integrante:
Keyla Rodriguez
C.I:: 12.591.215
Lingüística Ciencia que estudia el Lenguaje

La Lingüística es una ciencia humana que data de muy antiguo. La primera noticia
que se tiene sobre el estudio sistemático del lenguaje humano nos llega de Grecia.
Debemos a Aristóteles la primera reflexión filosófica acerca de cómo y por qué medios
nos comunicamos los hombres.
Abarca tanto el lenguaje oral como el escrito, y durante el siglo XX se le fueron acercando
otras ciencias —Psicología, Sociología, Etnografía, Biología— que fueron sumándose a la
que tradicionalmente ya trabajaba con ella, la Historia.

Diacronía

Una primera aproximación nos lleva a estudiar el lenguaje en su aspecto evolutivo.

La pregunta por el origen de algunos vocablos, el desarrollo de las expresiones y


de las grafías, dieron a la lingüística diacrónica su objeto de estudio. Diversas teorías
explicarían por qué las lenguas romances, por ejemplo, fueron cambiando hasta lo que
ahora son.
Hay algunas dignas de mención, como aquella que sostiene que los dialectos
preexistentes (=sustrato) en cada región conquistada por los romanos dieron su especial
matiz al español, al italiano, al francés, al rumano. Esta misma teoría puede explicar
también por qué las pronunciaciones del español son tan diversas enAmérica.
La más interesante sea, tal vez, la posición del movimiento romántico: las lenguas
han cambiado teniendo en cuenta la comodidad del hablante: el camino del cambio tiene
una sola meta, y ésta es sentirse bien sin esforzarse demasiado.
El estudio diacrónico ha posibilitado también fechar documentos y hasta canciones
populares tradicionales, convirtiendo el estudio en un apasionante juego de detectives con
pistas científicas. Por sobre todo, ha mostrado cómo un estadio lingüístico determinado
responde a una idiosincrasia específica.

Sincronía

Una segunda aproximación —tradicional— es la que lleva al estudio del lenguaje


en su aspecto puntual, sin historicidad de ninguna índole.
La pregunta es cómo se habla aquí (sea cual fuere el “aquí” de referencia) y ahora; cómo
se expresan los hablantes de diferentes edades y clases sociales, de diferentes
ambientes culturales y profesionales.
Esta forma de abordaje hace de vehículo para el reconocimiento de cuáles son las
ideologías subyacentes en cada hecho comunicativo. Veremos entonces de qué manera
surgen los fanatismos, las cuestiones de género, la trasposición de términos científicos al
lenguaje común.
Y como no podía ser de otra forma, da pie a que otras ciencias aporten sus saberes, con
el único fin de conocernos mejor cuando hablamos.
Comunicándonos

El lenguaje que usamos en el trato diario nos identifica como pertenecientes a una
determinada clase social, cultural, profesional y hasta revela nuestra edad. El léxico y los
giros empleados en nuestras interacciones dicen bien a las claras si estamos en la “ola”
de cómo se habla, teniendo en cuenta los parámetros de los jóvenes. Hay otros signos
que también indican quiénes somos: los gestos y las posturas revelan cuánto hemos
aprendido acerca de los contratos sociales de comunicación. La proxemia es la que
estudia la interacción comunicativa en lo que a espacios se refiere, y determina la relación
entre lo público, lo privado y lo íntimo. Si alguna vez nos hemos sentido “invadidos” por
alguien, es que se ha acercado a menos de 30 centímetros, cuando no debería tener tal
grado de confianza. Es la típica situación de quienes se sienten inseguros de que se les
preste atención, o el llamado de los niños, que suelen “colgarse” del adulto si éste no
repara en ellos.
Los gestos juegan también un papel importante: nuestro cuerpo comunica aquello que no
podemos expresar con palabras. Nuestras alegrías, nuestras tristezas, nuestras
esperanzas e ilusiones: todo se ve en nuestras caras y en nuestros ojos.

Afortunadamente, las ciencias llamadas “duras” han venido a contribuir a que nos
conozcamos mejor, transformando a la Lingüística en Ciencias del Lenguaje.