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FOCUSING Escuchar el propio cuerpo Proceso y técnica del enfoque corporal 1

FOCUSING

Escuchar el propio cuerpo Proceso y técnica del enfoque corporal

FOCUSING Escuchar el propio cuerpo Proceso y técnica del enfoque corporal 1
FOCUSING “Cuando empecemos a confiar en nosotros mismos para introducirnos en la corriente de nuestra

FOCUSING

“Cuando empecemos a confiar en nosotros mismos para introducirnos en la corriente de nuestra experiencia organísmica, hallaremos la guía que necesitamos para renunciar a lo que no nos está ayudando y para movernos hacia un mayor desarrollo de todo nuestro potencial” (J. Amodeo)

Nos desarrollamos cuando nuestro deseo de vivir y de hacer cosas surge desde dentro de nosotros, cuando nuestros anhelos y deseos nos mueven, cuando nuestras percepciones y evaluaciones nos generan una nueva seguridad, cuando aumenta nuestra capacidad de estar en nuestra realidad y cuando somos capaces de tener en cuenta a los demás y a sus necesidades. Se trata de crecimiento cuando algo que había permanecido inmóvil y silencioso se mueve y nos produce cierta inquietud interior. En definitiva, se trata de crecimiento cuando nuestra energía vital fluye de una forma novedosa.” (E. Gendlin)

“Focusing no es un nuevo método terapéutico ni una enseñanza innovadora. Focusing es la descripción de un proceso básico de cambio en nuestras vivencias, que nos ayuda a enfrentarnos a un problema, a una situación difícil o a buscar una solución creativa”. (M. Siems)

FOCUSING Presentación del curso 3

FOCUSING

Presentación del curso

FOCUSING Presentación del curso 3
FOCUSING Escuchar el propio cuerpo: El proceso y la técnica del enfoque corporal Intenciones y
FOCUSING Escuchar el propio cuerpo: El proceso y la técnica del enfoque corporal Intenciones y

FOCUSING Escuchar el propio cuerpo: El proceso y la técnica del enfoque corporal

Intenciones y objetivos:

- Conocer los conceptos básicos y fundamentales de las aportaciones de Eugene Gendlin.

- Iniciarnos en el aprendizaje del proceso y la técnica del focusing.

- Transmitir la filosofía subyacente al focusing como herramienta de autoayuda: El darse cuenta de las sensaciones corporalmente sentidas y su significado emocional.

- Practicar el autofocusing y el focusing en parejas.

- Aprender a escuchar el propio cuerpo, nuestras sensaciones y nuestras emociones.

Elementos de contenido:

Los antecedentes: Carl Rogers y la tendencia actualizante.

Gendlin y la filosofía experiencial: el núcleo interior y el lugar corporal de nuestra experiencia. Conceptos fundamentales de la filosofia experiencial y el focusing:

- El referente directo: conectarse con uno mismo.

- Lo que está implícito y lo que está explícito.

- El experiencing: el proceso corporal de vivenciar sentimientos, emociones y sensaciones.

- El felt sense o la sensación-sentida corporalmente.

- El body shift o el cambio corporal.

El focusing a partir de un problema, una situación o una relación personal. Tu cuerpo tiene la respuesta. Sentir-expresar-comprobar Los 6 pasos del focusing Aplicaciones del focusing: autofocusing, focusing en pareja, focusing por escrito

-

-

Metodología:

- Introduciones y explicaciones teóricas.

- Ejercicios de sensibilización.

- Focusing en grupo.

- Autofocusing.

- Focusing en pareja.

- Focusing por escrito

- Demostracions de focusing.

- Comentarios en grupo.

Ponente: Tomeu Barceló, maestro diplomado en filología y licenciado en filosofía, master en filosofía de la ciencia, especialista en Dinámica de Grupos y Relaciones Humanas por el Center for Studies of the Person de la Jolla (California) Certified Focusing Professional y Certifying Coordinator por el The International Focusing Institute of New York, Director del Instituto de Formación Ramon Serra (Palma), Coordinador Nacional del Instituto Español de Focusing (Madrid). Autor de los libros: Centrar-se en les persones. (Ed. Pleniluni), Crecer en Grupo. Una aproximación desde el enfoque centrado en la persona. (Desclée) y Entre Personas. Una mirada cuántica a nuestras relaciones humanas. (Desclée). Es coautor del libro Manual Práctico del focusing de Gendlin. (Desclée) y escribe artículos en revistas especializadas de educación, filosofía y psicología. Imparte cursos, talleres y conferencias en centros de formación permanente del profesorado, hospitales, universidades y otras instituciones.

Mail: barcelo1@arrakis.es, tbarcelo@educacio.caib.es

Lugar: Belo Horizonte:

Días: 26/08/2009 de 6 pm a 10 pm, 29/08/2009 todo el día, hasta las 6 pm del 30/08/2009

Motivación

Focusing y yo

Nombre

Rasgo de personalidad

Deseo

FOCUSING Teoría experiencial 6

FOCUSING

Teoría experiencial

FOCUSING Teoría experiencial 6

CARL R. ROGERS Y EUGENE T. GENDLIN: LA RELACIÓN QUE CONFIGURÓ UN NUEVO PARADIGMA.

(Extracto del capítulo del mismo nombre publicado en el libro Manual práctico del focusing de Gendlin. Ed Desclée)

Por Tomeu Barceló.

He escuchado durante muchas horas entrevistas terapéuticas grabadas y he procurado hacerlo con toda la ingenuidad de que soy capaz. Me he esforzado por absorber todos los indicios reveladores del proceso que pude detectar, todos los elementos que inciden significativamente en el cambio. Luego he tratado de glosar, a partir de esas sensaciones, las abstracciones más sencillas que permitieran describirlas. En esta tarea he recibido el estímulo y la colaboración del pensamiento de muchos colegas, entre los que quisiera mencionar especialmente a Eugene Gendlin, William Kirtner y Fred Zimring, cuya conocida capacidad de pensar de manera original acerca de estos asuntos me ha sido sumamente útil, y en quienes me he inspirado muy a menudo. (Carl. R. Rogers) 1 .

Llegué a la psicoterapia cuando estaba finalizando mi doctorado en filosofía. Carl Rogers me admitió en su ‘practicum’. Pensó que un filósofo podría aportar algo distinto. Sólo me preguntó si yo pensaba que era una persona obtusa en relación con la gente, como carente de sensibilidad con relación

a las personas. (Esto era algo que él había observado en algunos filósofos). Le contesté: ‘No, no creía que fuera así, ya que la gente solía acercarse a mí y contarme sus problemas a todas horas; sólo quería poder ayudarlos’. En todos estos años –desde aquel día- siempre que cometo un error particularmente estúpido durante la terapia, todavía sigo diciéndome a mí mismo: ‘tal vez sea un obtuso total, un torpe de ’

Pero sé que fui lo suficientemente afortunado como para ser una persona sensitiva y lo

tomo y lomo

suficientemente removida interiormente, como para ser capaz de sentir junto a las personas que hablan desde ese lugar más intrincado y complejo en donde las soluciones simplistas ya no sirven para nada.

(Eugene T. Gendlin). 2

De Chicago a Wisconsin: la intuición paradigmática.

Eugene Gendlin ingresó en 1953 en el “practicum” dirigido por Carl Rogers en la Universidad de Chicago en la que Rogers trabajaba desde 1945 y continuaron conjuntamente sus investigaciones en la Universidad de Wisconsin en 1957, combinando su tarea docente investigadora con la intervención en un programa de investigación terapéutica con personas esquizofrénicas. El traslado de Rogers a la Jolla (California) en 1964 para organizar un centro de investigación, formación y práctica psicológica denominado Center for Studies of the Person supuso, prácticamente, el fin amistoso de una relación

intensa, no exenta de desaveniencias ni debates, pero extraordinariamente fructífera para ofrecer una nueva modalidad en las relaciones de ayuda basada fundamentalmente en el estar presente del facilitador

o terapeuta. No debió ser fácil que Gene Gendlin fuera admitido inicialmente al programa de formación de Carl Rogers. De hecho Rogers no sentía una simpatía especial hacia los estudiantes provenientes de una formación filósofica. Sin embargo, Gene Gendlin, estudiante de postgrado en Chicago y mientras realizaba su tesina de filosofía sobre Dilthey, estaba interesado en el proceso de simbolización de la experiencia interna y sintió, después de leer por casualidad algunos artículos de Rogers, que trataban

sobre las emociones y los efectos de la empatía, que formarse con Carl Rogers podría ayudar a dar forma

a sus iniciales inquietudes:

Yo me entrené con Carl Rogers y su grupo. Luego trabajé junto a él durante once años

realizó un punto de partida totalmente renovado. Al principio yo no conocía demasiado este campo. No

sabía lo diferente que era el punto de partida de Rogers, ni las limitaciones comunicativas de largo

alcance que implican estas diferencias en nuestro campo. Quiero enfatizar lo drástico de las suposiciones

básicas de Rogers en relación con las normales de nuestro campo

Rogers presuponía que la

experiencia organísmica de un ser humano es una fuente interna de dirección vital, de crear sentido y de

Rogers

valores

Gendlin fue admitido. La interacción entre ambos se había iniciado y el fruto de la misma ha significado una gran contribución en el mundo de las ciencias sociales, la psicoterapia, la filosofía, la educación y la resolución de conflictos. La máxima intensidad de esta interacción, y también las diferencias, afloraron en la etapa de trabajo conjunto con enfermos esquizofrénicos crónicos en el Mendota State Hospital adscrito a la Universidad de Winsconsin que tuvo lugar en 1957 hasta 1964. La investigación llevada a cabo fue

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1 ROGERS, C. (1972): El proceso de convertirse en persona.Buenos Aires: Paidós, p. 120.

2 GENDLIN, E. (1997): “Prefacio “ en ALEMANY, C. (1997): Psicoterapia Experiencial y Focusing. La aportación de E.T. Gendlin. Bilbao: Desclée De Brouwer, pp. 21-22.

3 GENDLIN, E. (1994): “Logros y problemas en la psicología humanista” en ALEMANY, C. (1997):

Psicoterapia Experiencial y Focusing. La aportación de E. T. Gendlin. Bilbao: Desclée De Brouwer, pp.

426-427.

abrumadora: grabaciones de entrevistas, medidas de los procesos terapéuticos, estudio de las

partiendo de la suposición de que existe

una relación lícita entre las condiciones actitudinales provistas por el terapeuta y el proceso de terapia y

cambio de personalidad producidos en el cliente e intentando entrever si esta relación se mantendría por igual en la terapia con esquizofrénicos, neuróticos o individuos normales. 4 Los descubrimientos que fueron vislumbrándose fueron sorprendentes. También los nuevos interrogantes que incidieron en la reformulación de la terapia de Rogers y supusieron la búsqueda de un enfoque capaz de ofrecer una teoría y una práctica terapéutica que garantizara las condiciones exitosas en los procesos de cambio. Se iniciaba pues una interdependencia significativa y apasionante entre Rogers y Gendlin que conduciría a una revisión de la psicoteracia centrada en la persona de Rogers que abrió paso a la psicoterapia experiencial de Gendlin.

La búsqueda de respuestas comportó que Rogers efectuara múltiples aportaciones: el aparcamiento de la respuesta-reflejo como única herramienta de intervención del terapeuta, el planteamiento de una relación terapéutica basada más en el encuentro que no en las disposiciones y habilidades del terapeuta, la formulación de las condiciones necesarias y suficientes del cambio terapéutico, la sustanciacilidad de la autenticidad del terapeuta que abarca la congruencia entre la experiencia, la conciencia y la comunicación; la formulación de la teoría de la personalidad en funcionamiento pleno y el proceso de conectar con la experiencia inmediata y, en fin; le impulsó a interrogarse sobre otros aspectos que iban configurando un paradigma nuevo más relacionado con la interacción y el encuentro, los nuevos descubrimientos de la física cuántica e incluso todo lo relacionado con lo transpersonal. También Gendlin se sorprendió de lo que iba surgiendo en estos trabajos y notó los cambios profundos en el esquema teórico de Rogers:

En mi opinión, el proceso psicoterapéutico es el mismo ya se trate de esquizofrénicos o neuróticos; sin embargo, las diferencias manifestadas por los primeros tienen importancia porque revelan con amplios e inevitables rasgos algunos de los factores que podemos pasar por alto en la psicoterapia

habitual

Rogers propuso tres conclusiones

esquizofrénicos, de modo que no emitiré formulaciones evaluativas

Todavía no poseemos datos concluyentes sobre la eficacia de la psicoterapia entre los

condiciones del cambio terapéutico en clientes no motivados

necesarias y suficientes para la psicoterapia: empatía, aprecio incondicional y congruencia o

Ésta última condición ha adquirido cada vez más importancia en nuestro trabajo con

esquizofrénicos. Ya no hay fórmulas, ni aun aquel modo de respuesta denominado reflexión del

En verdad creo que Rogers

formuló la esencialidad de esta condición de congruencia movido en parte por la indeseable tendencia a las fórmulas y las respuestas estereotipadas. 5 Esta incidencia en la congruencia indujo a Gendlin a buscar herramientas para facilitarla y de ahí surgió, más tarde, su propuesta novedosa de focusing, también se planteó el funcionamiento pleno de la personalidad que derivó hacia la formulación del concepto de experiencing, señaló una forma diferente de empatía mucho más experiencial y fue vislumbrando una nueva filosofía de lo implícito que aunaba lo preconceptual sentido corporalmente y la simbolización que sería la base de la psicoterapia experiencial. Todo ello lo realizó con bases extraordinariamente científicas buscando una forma objetiva de medir que expresaría con la Escala Experiencial cuyos inicios fueron la Escala de Proceso que publicaría Rogers en su famoso libro El proceso de convertirse en persona. 6

El Enfoque Centrado en la Persona, diseñado por Carl Rogers, configuró una base significativamente relevante para que Eugene Gendlin mantuviera su propio afán investigador y pudiera realizar notables aportaciones psicológicas y filosóficas que le impulsaron a formular su psicoterapia experiencial, el focusing y la filosofía de lo implícito. La relación fluida entre la filosofía de Eugene Gendlin y la investigación de Carl Rogers nos puede proporcionar un punto de referencia novedoso y original desde el cual entender el comportamiento humano y los procesos de desarrollo personal. Rogers había identificado la capacidad de las personas de sentir los propios sentimientos de manera física y permitir que simbolizaran esta experiencia correctamente con la ayuda empática del terapeuta como clave del crecimiento. La falta de congruencia entre la experiencia sentida y la conciencia tenía como consecuencia una profunda desconexión interna y derivaba en serias dificultades en las relaciones interpersonales y en ocasiones en desajustes patológicos. Gendlin se propuso aprender más acerca de este proceso interno de la experiencia para

sentimiento, el más característico de los modos centrados en el cliente

autenticidad

4 “En la Universidad de Wisconsin se está desarrollando un estudio cuyos principales investigadores somos el doctor Eugene Gendlin y yo. En este trabajo nos ocupamos de comparar el proceso terapéutico en pacientes esquizofrénicos (agudos y crónicos) y en individuos normales. Parte de la hipótesis fundamental del estudio sostiene que dadas las condiciones necesarias de la terapia en la persona esquizofrénica se observará el mismo proceso de cambio terapéutico que en el individuo normal”. En ROGERS, C. (1972): El proceso de convertirse en persona. Buenos Aires: Paidós, pp. 236-237. El artículo está escrito originariamente en 1960.

5 GENDLIN, E. (1964): “Comunicación subverbal y expresividad del terapeuta. Tendencias de la terapia centrada en el cliente en el tratamiento de esquizofrénicos”, en ROGERS, C. y STEVENS, B. (1980):

Persona a persona. Buenos Aires: Amorrortu, p. 124.

6 ROGERS, C. ( 1972): El proceso de convertirse en persona. Buenos Aires: Paidós.

poder apreciar condiciones que hicieran posible a las personas vivir de manera coherente y conectadas con su interior. Descubrió que el significado no consistía en un pensamiento de la mente sino que era sentido en el cuerpo y se dio cuenta de que el cuerpo, más que ser el canal por el cual las emociones, los

sentimientos y las sensaciones depositan los datos del mundo exterior para posteriormente ser procesados en el cerebro; contenía su propio conocimiento implícito y su significado sentido, por lo que no es un elemento pasivo sino que impulsa hacia delante de manera dinámica la evolución de la persona y su crecimiento. La confluencia de las aseveraciones de estos dos pensadores humanistas puede ayudarnos, hoy en día, a seguir construyendo un paradigma experiencial y centrado en la persona que nos permita captar los significados profundos del comportamiento humano y acrecentar mecanismos esenciales para facilitar

el crecimiento y la sanación. Mucho más cuando pareciera que estamos a punto de comprender nuestro

lugar en el mundo, la magnitud de nuestras posibilidades latentes y la flexibilidad y trascendencia de que somos capaces. Y es que los descubrimientos científicos de estas últimas décadas nos lanzan un continuo desafío: si puede ser verdad que nuestro cerebro y nuestra memoria tiene tanta capacidad como sugieren las investigaciones, si nuestra conciencia es tan vasta y nuestros cuerpos tan sensibles que podemos realizar cambios fisiológicos a voluntad en una sola de nuestras células ¿por qué seguimos siendo tan mediocres y tan poco inteligentes para profundizar, expandir y aplicar tan extraordinarios descubrimientos?

Una hipótesis compartida: la tendencia actualizante.

Carl Rogers (1902-1987) era un tímido e inquieto psicólogo americano que inicia su vida profesional en 1928 y se da cuenta de que las tendencias psicológicas dominantes de la época, el conductismo y el psicoanálisis no dan respuesta a las necesidades profundas del ser humano ni sirven para favorecer el crecimiento y el autodesarrollo personal. Su trabajo e investigaciones realizadas primero en Rochester y más tarde en Ohio le conducen a formular un sistema terapéutico que denominó terapia no-directiva y a proponer una técnica basada en la escucha que se conoce como respuesta-reflejo. Posteriormente, y a partir de 1945 se traslada a la Universidad de Chicago con alguno de sus colaboradores. Combina, en este centro, el trabajo docente universitario con la práctica terapéutica, especialmente facilitando sesiones a soldados provenientes de la segunda guerra mundial. La estancia de Rogers en Chicago representa una de las épocas más productivas en lo referente a la investigación y el desarrollo sistemático de sus aportaciones. Elabora escritos sobre psicoterapia, traslada sus investigaciones al desarrollo de las relaciones interpersonales, descubre las condiciones facilitadoras para promover el desarrollo de la personalidad y establece los principios básicos que enmaracarán el Enfoque Centrado en la Persona. Es posible que su timidez fuera una de las causas de su pretensión de escuchar más y hablar menos, y su inquietud tuvo como consecuencia su largo historial investigador en el campo de la psicoterapia. Ciertamente esta actitud de Rogers se sustentaba en su convicción profunda basada en la existencia en las personas de una tendencia a la supervivencia, al crecimiento y a la autorrealización. En realidad esta convicción constituía una hipótesis sobre la positividad del desarrollo humano. Esta tendencia al crecimiento no forma parte exclusivamente del ámbito de la moral, más bien tiene que ver con el desarrollo biológico y con la capacidad de adaptación en la satisfacción de las propias necesidades, con el impulso intrínseco de cada individuo al restablecimiento del equilibrio emocional y con el deseo interno de desarrollar las propias potencialidades. El mismo Rogers resume así su tesis

principal: La hipótesis central de este enfoque puede ser fácilmente resumida. Los individuos tienen dentro de sí vastos recursos de autocomprensión y para la alteración de conceptos propios, actitudes básicas y conducta autodirigida. Estos recursos son susceptibles de ser alcanzados si se logra crear un clima definible de actitudes psicológicas facilitativas. Cada individuo, en opinión de Rogers, posee vastos recursos propios para su autocomprensión y para modificar sus propios conceptos, actitudes básicas y conductas autodirigidas, estos recursos podrán actuar siempre que se disponga de un clima característico de actitudes psicológicas adecuadas. Rogers, sorprendido por los descubrimientos cuánticos de Fritjof Capra, físico teórico, las aseveraciones de Magohah Murayama, filósofo de la ciencia y las proposiciones físicas del Premio Nobel

Ilya Prigogine, químico y físico, extenderá este concepto de tendencia actulizante al conjunto del universo

y relacionará esta tendencia al crecimiento y a la actualización en las personas con una tendencia

direccionalmente constructiva que opera en todo el universo; una tendencia evolutiva presente tanto en la vida orgánica, como en microorganismos, o materia inorgánica como la formación de cristales. Es sensato, para Rogers, imaginar una corriente que opera en el universo a muchos niveles y hace posible que cada forma se origine, a su vez, de una forma más sencilla anterior. Esto es, en todo organismo, a cualquier nivel, existe un flujo subyacente hacia la realización constructiva de sus posibilidades inherentes. Esta tendencia podrá contrarrestarse o desviarse, pero no destruirse a menos que se destruya

el organismo.

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7 ROGERS, C. (1987): El camino del ser. Barcelona: Kairós, p. 61.

Para Rogers, cuanto más compleja es la estructura, bien sea de una sustancia química o la de una persona, más energía gastará para mantener esa complejidad. Este sistema no es estable, sino que tiene fluctuaciones que, cuando aumentan, llevan al sistema a un nuevo estado alterado, más ordenado y coherente que el anterior 8 y así, la transformación de un estado a otro se lleva a cabo mediante un cambio repentino, no de forma gradual, y son varios los factores que actúan al mismo tiempo. Gendlin llamará a este cambio body shift ya que, para él, este acto interno es sentido corporalmente y la experiencia tiene un significado corporalmente sentido. Rogers reconoce esta aportación novedosa de Gendlin que, en realidad, esclarece el funcionamiento de esta tendencia actualizante en las personas:

Eugene Gendlin (1926) nació en Viena en el seno de una familia judía y tuvo que emigrar en 1938 a Estados Unidos con sus padres a causa de la persecución nazi. En Washington estudia filosofía y continúa su postgrado en Chicago donde se encontrará con Carl Rogers. El perfil de Gene Gendlin es diferente del de Rogers. Se presenta como una persona de talante eminentemente filosófica con un acercamiento progresivo hacia un carácter pragmático ante muchas situaciones y conflictos. Sus raíces europeas y su desencanto a causa del exilio forzoso de su ciudad natal contribuyen a sus convicciones fenomenológicas. Gendlin trabaja en el equipo de Rogers en Chicago y posteriormente en Wisconsin hasta 1964 desarrollando trabajos precisos de investigación y sistematización teórica. De esta época surge la La búsqueda y la creación del significado (1962), el

desarrollo de su Escala Experiencial y los inicios de la formulación de la filosofía de lo implícito. En 1969 titula por primera vez con la palabra focusing uno de sus artículos 9 . Ha continuado trabajando y

publicando

materiales sobre focusing, psicoterapia experiencial, sueños, filosofía de lo implícito.

Últimamente desde el The International Focusing Institute of New York, Gendlin sigue sus disertaciones ocupado en un nuevo modelo que ha denominado Thinking At the Edge 11 .

Eugene Gendlin aprendió de Rogers que los procesos más profundos se originan desde el

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interior y sin duda compartía la hipótesis básica de Rogers. Sin embargo, su preocupación principal no era definir el qué era esta tendencia sino cómo funciona en las personas. A este reto dedicó buena parte de su trabajo y llegó a formular una teoría filosóficamente consistente y un instrumento –el enfoque corporal- que permitiera a las personas estar en contacto con su experiencia interna. La fuente interior, dentro de cada persona, tiene implícitamente el conocimiento lingüístico de todo lo que esa persona ha aprendido, oído o pensado alguna vez, pero también contiene una más básica organización del organismo humano y también la progresiva diferenciación única y el desarrollo del vivir de esa persona hasta ahora. Esta es la razón por la que, cuando una persona presta atención primeramente a una sensación y sentimiento global no claros, es tanta la sabiduría implícita en ella, que

resulta impensable para esta persona o para cualquier otra, hasta este momento

persona ha descubierto esta fuente interna, el sujeto ya no puede ser suplantado por alguien, o por algo distinto, porque percibe con gran claridad que ningún otro puede conocer mejor la propia vida de uno así como los pasos de su posterior evolución. Uno está abierto a toda clase de aprendizajes, pero la evaluación última siempre procede de dentro. 12 Para Gendlin la naturaleza es sumamente compleja y no constituye un sistema mecánico conformada por factores diferenciados. Las acciones de las personas, sus pensamientos y sus discursos implican siempre un proceso vital que trasciende los procesos. El experienciar puede generar nuevos factores que no se siguen linealmente de lo que ya estaba constituido o de lo que creíamos haber deducido cognitivamente. Para Gendlin el funcionamiento de este proceso vital tiene lugar a causa del fenómeno que denomina experiencing. 13 La existencia es preconceptual y diferenciable internamente y es sentida corporalmente. El acceso a la experiencia es la vida del cuerpo sentido en su interioridad. El cuerpo vive la experiencia por medio de una sensación-sentida (felt-sense) que es prelógica pero que implícitamente

Una vez que la

8 Rogers se inspira, para esta formulación, en las teorías de las estructuras disipativas del físico Prigogine que intenta una respuesta a la cuestión básica de cómo surge el orden y la complejidad a partir del proceso de entropía.

9 Este artículo forma parte del compendio realizado por el Doctor Carlos Alemany en el libro Psicoterapia Experiencial y Focusing. La aportación de E.T. Gendlin. Bilbao: Desclée De Brouwer, pp.

109-124.

10 En este libro se ofrecen las referencias de las publicaciones de Gendlin traducidas al español.

11 Pensando al filo.

12 GENDLIN, E. (1982): “Prólogo” a la edición española de GENDLIN, E. (1988): Focusing. Proceso y técnica del enfoque corporal. Bilbao: Mensajero, pp. 9-10.

13 El concepto de experiencing (experienciar) ha sido formulado ampliamente por Gendlin en 1955 y, sin duda, constituye una aportación decisiva al enfoque centrado en la persona de Rogers, aunando el rigor científico con la filosofía existencial. En el libro GENDLIN, E. (1962): Experiencing and the Creation of Meaning. New York: The Press of Glencoe, Gendlin define el experiencing como un proceso cambiante, orgánico, espacio-temporal, una corriente continua de sentimientos y unos pocos contenidos explícitos. En realidad el experiencing es el proceso de sentimientos que continuamente acontece en el campo fenoménico del individuo.

contiene un significado. El lenguaje pues se halla implícito en cualquier experiencia pero el cuerpo responde con más complejidad que todo el lenguaje. Si el cuerpo es depositario de un conocimiento organísmico y una evaluación interna, entonces ya no hace referencia a una máquina sino que significa algo inherentemente interaccional que proyecta sus acciones desde dentro. Esta interacción consiste en movimiento permanente. Tu sensación-sentida es tu interacción corporal con las diferentes situaciones. El cuerpo humano lleva implícitamente consigo las situaciones y el lenguaje. Nuestros cuerpos implican cada momento siguiente de nuestra vida. Rogers presuponía que la experiencia organísmica de un ser humano es una fuente interna de dirección vital, de crear sentido y de valores. Para Gendlin, en cambio, la idea de que hay una dirección hacia la vida no significa que haya ciertas cosas buenas para todo el mundo y esta dirección hacia la vida, después de unos cuantos pasos, puede requerir algo que parece opuesto a lo que se hizo en pasos anteriores. Por eso Gendlin da una significación absoluta al propio proceso de experienciar, en este proceso un fragmento de experiencia implica en sí mismo una ulterior interacción con el entorno que, a su vez, lleva adelante el proceso hacia ese cambio que, al mismo tiempo, es continuidad proveniente de lo que ya estaba implicado. También para Gendlin, como para Rogers, la experiencia tiene siempre una finalidad, una dirección, pero Gendlin cree que el proceso irá adelante sólo de ciertas maneras, si no, se estancará. La finalidad de la experiencia corporal significa que su continuidad implica ulteriores interacciones con el entorno y, en cualquier caso, es la experiencia la que proyecta la dirección. Así que Eugene Gendlin introduce extraordinarias novedades: el concepto de experiencing que Rogers recogió como experiencia inmediata que se experimenta al instante y genera una distancia reducida entre el sujeto y la experiencia, unida a un sentimiento subjetivo de movimiento y de cambio; destacó el carácter corporal de la experiencia –algo que Rogers no había tenido suficientemente en cuenta-, y formuló la dinámica del funcionamiento de este proceso sentido otorgándole primacía frente a cualquier otro factor. Hacer explícito lo implícito, simbolizar la experiencia es, para Gendlin, la clave de la reconstitución y el desarrollo personal. Pero, es más, Gendlin diseñó el focusing como método para poder enseñar este procedimiento de cambio y desarrollo y facilitar la conexión con la experiencia interna, con la sabiduría que tenemos en nuestro interior. Focusing es utilizable para todas las personas en todas las situaciones y no es más que la habilidad formalizada de un proceso natural. Quizás algunos tipos de personas tienen esta destreza de un modo natural, mientras que otros deben aprenderla. Focusing es el proceso de darse cuenta de una sensación corporalmente sentida a partir de la experiencia de notar cómo sentimos algo en el centro de nuestro cuerpo que tiene significado emocional; esta sensación tiene que ver con la globalidad de algo, un problema, una decisión, una relación personal, una situación existencial. Al conseguir otorgar significado a esa sensación sentida que surge como globalidad de algo, parece como si sintiéramos un alivio y el propio cuerpo nos indica un nuevo paso, una nueva dirección. Se trata de descubrir como el cuerpo ya sabe lo que la mente todavía desconoce y de posibilitar una relación de confianza con nuestro cuerpo, que nos permite ponernos en contacto con la sabiduría interior que nos indica el siguiente paso para conducirnos hacia una existencia más satisfactoria con independencia de valoraciones externas y con autonomía frente al propio sistema de creencias. Cuando prestamos atención a una sensación interior que tiene que ver con la globalidad de algo parece que el cuerpo, con el fluir de esa sensación, nos diera la respuesta a nuestra búsqueda. Lo extraordinario de la investigación de Gendlin es haber descubierto el funcionamiento de este proceso natural que intuyera Rogers, y haber determinado las pautas para su aprendizaje y su práctica. Las ciencias contemporáneas, desde muy diversos ámbitos entre los que destacan la física, la química, la astronomía o la biología; están confirmando la intuición de Rogers. El nuevo paradigma de la física cuántica considera la existencia de un orden implicado en la naturaleza que impulsa la generación de sistemas más complejos a partir de las interacciones, a veces caóticas, de los elementos de sistemas anteriores que forman nuevas estructuras dinámicas y flexibles (estructuras disipativas). Las leyes de la entropía otorgan direccionalidad al fenómeno que, por ello mismo, es irreversible. Este orden generado desde sistemas anteriores invade todos los aspectos de la vida y puede ser entendido como diferencias semejantes y semejanzas diferentes. Gendlin halló, en sus investigaciones, que el paciente que lograba éxito y mostraba un cambio real y tangible, podía ser seleccionado por las sesiones grabadas de terapia, y lo que estos pacientes hacían era distinto a lo de los demás. Averiguó que no era la técnica utilizada por el terapeuta la que promovía el cambio sino que la diferencia estaba en cómo hablaban los pacientes. Y esa manera de hablar era sólo una señal externa de lo que los pacientes con éxito hacían dentro de sí mismos. Este hallazgo era contrario a sus predicciones iniciales, pues suponía que la psicoterapia ordinaria no enseñaba a los pacientes esta habilidad, que llamó acto interno, promovedora del cambio y la sanación. La investigación le mostraba repetidamente que los pacientes con resultados positivos mejoraban en esta

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14 GENDLIN, E. (1991): “El entramado y la profundización: algunos términos relativos a la línea divisoria entre la comprensión natural y la formulación lógica”, en ALEMANY, C. (1997): Op cit. p. 446. 15 GENDLIN, E. (1969): “Focusing”, en ALEMANY, C. (1997): Op. cit. p.123.

destreza pero, hasta cierto punto, ya la disponían desde el principio. Los que fracasaban no la tenían en absoluto ni la conseguían sólo mediante psicoterapia. Gendlin descubrió que este acto interno era un proceso en el que el paciente establecía contacto con una clase especial de conocimiento consciente, interno y corporal al que Gendlin denominó felt- sense 16 , y que consistía en el sentir del cuerpo de un problema o situación particular:

Cuando las personas cambian, lo muestran físicamente. Al principio, puede ser que esto no se note al exterior, excepto en la relajación momentánea y la facilitación de un cambio coproal, una circulación mejor y el respirar más profundo. Pero después de una temporada más larga, con muchos cambios en distintos problemas, es decididamente notable en la cara, el porte, todo el cuerpo. Y puede ser un cambio asombroso. Esta experiencia inmediata, corporal, se experimenta en el instante como confluencia de

sentimiento y conocimiento que genera una distancia reducida entre el sujeto y la experiencia unida a una sensación de cambio y movimiento. Al principio esa sensación es difusa y pre-conceptual pero si se le atiende se convierte en referente de cambio y direccionalidad realmente sentida. Carl Rogers quedó sorprendido y maravillado por este descubrimiento de extraordinarias consecuencias potencialmente constructivas para el cambio y el crecimiento, pues implicaban, por primera vez, las posibilidades de ayuda y facilitación a personas desmotivadas y reacias a la curación por no detectar su propio estado de angustia. Y vislumbró, también por vez primera, la significación del cuerpo como depositario de significado y agente de ese acto interno experiencial. El cliente a menudo no advierte con claridad qué es lo que acaba de golpearlo en ese momento. No obstante, eso no parece demasiado importante, puesto que el hecho en cuestión es una entidad, un

referente al que puede recurrir una y otra vez para descubrir más acerca de él

constituyen puntos de referencia sólidos, a los cuales el cliente puede acudir cuantas veces quiera, hasta satisfacer su necesidad de saber qué son. Tal vez se trate de un acontecimiento fisiológico definido con claridad, de un sustrato de la vida consciente al que el cliente puede recurrir con propósitos de investigación. Gendlin ha llamado mi atención acerca de esta significativa cualidad de la vivencia como referente. Estos hallazgos estimularon a Gendlin a buscar una técnica para enseñar ese importante acto interno crucial y gradualmente fue descubriendo los pasos para hacer exactamente lo que estos pacientes con éxito habían hecho de forma natural. Así prescribió el procedimiento de seis pasos –focusing- despojando a la terapia de su exclusividad en enseñarlo porque la gente puede hacerlo por sí misma y unos con otros, y sustrajo a los terapeutas del poder distintivo de estar a cargo de este proceso de cambio. Toda una revolución. Rogers, por su parte, pudo aplicar su enfoque a la educación –sin partir de la suposición de que los estudiantes estuvieran motivados-, a los grupos, a los conflictos internacionales y a las relaciones interpersonales en el seno de las cuales no tiene que darse un estatus diferenciado entre las personas que la conforman. Al mismo tiempo, consideró que una relación interpersonal basada en el resto de condiciones facilitadoras promueve el despliegue de la tendencia actualizante, del cambio y del desarrollo sin necesidad de que establezca un proceso terapéutico definido. Gendlin, a partir de ahí, expandió el focusing en parejas en situaciones en las que ambos participantes son “clientes y terapeutas” y, por tanto, ambos participan intersubjetivamente del encuentro en situación de absoluta igualdad. Focusing es una herramienta que nos ayuda a ser más congruentes, sin interferencias entre ser mi yo auténtico y mi yo que me gustaría ser. Esta congruencia cubre la experiencia, la conciencia y la comunicación. Ser uno mismo en estos tres niveles es ser mi yo auténtico, ser una persona unificada. Se trata de que la persona deje fluir sus sentimientos en cada instante, se percate de su proceso experiencial y de las emociones que experimenta aquí y ahora que van siendo accesibles a la conciencia y sea capaz de vivir estos sentimientos, de experimentarlos en la relación y de comunicarlos si persisten. Establece así una relación de persona a persona. La autenticidad o congruencia es, entonces, una disposición interna a estar abiertos a la experiencia, percatarnos y comunicarla. Significa que el nivel de la experiencia, el de la conciencia y el de la comunicación son congruentes, forman una unidad. Ser auténtico –dirá Rogers- implica la difícil tarea de familiarizarse con el propio flujo interior de vivencia que se caracteriza especialmente por su complejidad y continua variación. Resulta cuando menos curioso que el máximo descubrimiento del trabajo conjunto de Rogers y Gendlin como es el detallar este proceso interno hacia la congruencia, esto es; el proceso de definir la conexión entre los niveles de la experiencia, la conciencia y la comunicación; independientemente del desarrollo posterior por parte de cada uno de ellos, no sea atribuible, en exclusiva, a ninguno de los dos; por el contrario, ambos se reconocen mutuamente la originalidad y manifiestan la fuerza de este descubrimiento. Así, dice Rogers, a propósito del proceso de experienciar:

A pesar de ello

17

18

16 Sensación-sentida.

17 GENDLIN, E. (1988): Focusing. Proceso y técnica del enfoque corporal. Bilbao: Mensajero, p. 51.

18 ROGERS, C. (1972): El proceso de convertirse en persona. Buenos Aires: Paidós, p. 138.

Gendlin ha

explicado de manera excelente la importancia del concepto de vivencia y su relación con el counseling y la terapia; su trabajo puede complementar lo que he tratado de decir. 19

Estas sensaciones cambian en el instante mismo en que intento expresarlas

Y Gendlin también reconoce las enseñanzas de su maestro:

Rogers descubrió que desde el interior surge un proceso de autopropulsión

Para los terapeutas

formados con Rogers era obvio que cada persona se encuentra en el centro de dirección de su propia vida y que sólo se la puede ayudar mediante los significados de su propia complejidad y de sus propios

pasos

se desenvolvió con soltura: es muy cierto que en educación los procesos más profundos se originan desde el interior. 20 Gendlin, convencido de que el proceso interaccional funcionaba por sí mismo si se enseñaba al cliente la destreza de estar en contacto con su propio experienciar, se fue dedicando a la expansión del focusing. De este modo, Gendlin descartó definitivamente la idea de que la terapia que tenía éxito conduciría de forma automática hacia un vivir más experiencial y se centró en investigar un procedimiento que le ilustrara la ecuación de saber cómo funcionaba cuando funcionaba este proceso interno. La consecuencia filosófica es inevitable: si la habilidad para enfocar tenía que ser lo suficientemente alta desde el principio con el fin de lograr el éxito terapéutico, entonces el reto consistía en buscar la mejor forma de enseñarlo cuando se diera con suficiente intensidad. Carl Rogers y Eugene Gendlin se vieron por última vez en 1986, unos meses antes de morir Rogers (febrero de 1987), participaron juntos en una mesa redonda sobre las semejanzas y diferencias entre sus enfoques en la que los asistentes entablaron un debate en el cual algunos defendían el “método puro centrado en el cliente” y otros mantenían su integración junto a otros métodos como el experiencial. Gendlin dijo: “Creo que necesitamos a ambos”, Rogers respondió: “Yo no quise dar con un método centrado en el cliente. Lo que pretendía era hallar una forma de ayudar a la gente”.

descubrimientos de Rogers han tenido muchas implicaciones en otros campos y en los que

Los

21

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ALEMANY, C. (1997): Psicoterapia Experiencial y Focusing. La aportación de E.T. Gendlin. Bilbao:

Desclée De Brouwer. BARCELO, B. (2003): Crecer en grupo. Una aproximación desde el enfoque centrado en la persona. Bilbao: Desclée De Brouwer. GENDLIN, E. (1962): Experiencing and the Creation of Meaning. New York: The Press of Glencoe. GENDLIN, E. (1988): Focusing. Proceso y técnica del enfoque corporal. Bilbao: Mensajero. GENDLIN, E. (1999): El focusing en psicoterapia. Manual del método experiencial. Barcelona: Paidós. PRIGOGINE, I y STENGERS, I. (1990): Entre el tiempo y la eternidad. Madrid: Alianza Editorial. ROGERS, C. (1957): “The necessary and sufficient conditions of therapeutic personality change” en Journal Consulting Psychology, (21). ROGERS, C. ( 1972): El proceso de convertirse en persona. Buenos Aires: Paidós. ROGERS, C. (1977): Psicoterapia Centrada en el Cliente. Buenos Aires: Paidós. ROGERS, C. (1979): Grupos de Encuentro. Buenos Aires: Amorrortu. ROGERS, C. (1982): Terapia, personalidad y relaciones interpersonales. Buenos Aires: Nueva Visión. ROGERS, C. (1986): “Fundamentos del Enfoque Centrado en la Persona” en Revista de Psiquiatría y Psicología Humanista, (17). Barcelona. ROGERS, C. (1986): El camino del ser. Barcelona: Kairós. ROGERS, C. y STEVENS, B. (1980): Persona a persona. Buenos Aires: Amorrortu. ROGERS, C. y ROSENBERG, R. (1981): La persona como centro. Barcelona: Herder.

19 ROGERS, C. y STEVENS, B. (1980): Op. cit. p. 94.

20 GENDLIN, E. (1988) en ALEMANY, C. (1997): Op. cit. pp. 369-370.

21 Este acontecimiento está contado por varios autores, entre otros por el mismo Eugene Gendlin en una Necrológica publicada en 1988 en la revista American Psychologist, Vol. 43, 2, 127-128. Está traducido en el libro ALEMANY, C. (1997). Op. cit.

TEORÍA EXPERIENCIAL. Conceptos Básicos Extracto del capítulo 11: Psicoterapia Experiencial de Eugene Gendlin en el

TEORÍA EXPERIENCIAL. Conceptos Básicos

Extracto del capítulo 11: Psicoterapia Experiencial de Eugene Gendlin en el libro Psicoterapia Experiencial y Focusing: la aportación de Eugene Gendlin, de C. Alemany, Ed. Desclée.

Cuatro conceptos básicos son 1 existencia, 2 encuentro, 3 autenticidad, 4 valor. Para ser concreto con estos confusos términos se debe utilizar la teoría experiencial:

1. la existencia es preconceptual, internamente diferenciable y sentida corporalmente.

2. la persona es interacción.

3. la autenticidad es el proceso de llevar adelante el presente, no un

puro presente, sino un pasado llevado hacia adelante por la atracción del futuro.

4. la experiencia es valorativa, dirigida a un fin y focal.

La experiencia

Es el concepto básico (experiencing). La existencia es preconceptual e internamente diferenciable. Esta es la respuesta que se ha de dar a la pregunta de qué es ahora mismo la existencia. Uno existe en su experiencia concreta y eso no es asimilable a conceptos, estructuras conceptuales, definiciones o unidades de ninguna clase. Las estructuras y unidades se hacen a partir de la experiencia, peroésta jamás es igual a las palabras que la expresan. Esto es lo que se quiere decir con la palabra “preconceptual”. La existencia es sentida corporalmente. Esta es la respuesta a las preguntas “¿cómo se tiene acceso a la propia existencia?” y “¿cómo se puede trabajar y vivir a partir de la propia existencia?” La existencia se siente corporalmente. La experiencia de la existencia y el acceso a ella es la vida del cuerpo sentido en su interioridad, “la sensación de ser un cuerpo que vive en ese instante”. Para acceder a nuestra existencia sentimos el cuerpo desde su interioridad, esto es algo más que la percepción de los propios músculos o de la postura. Es el sentimiento íntimo de estar vivo en ese instante y contiene implícitamente un gran número de aspectos que se podrían distinguir. La existencia sentida corporalmente hace que tengamos acceso a nuestra experiencia visceral, que podamos sentir como una sola sensación algo que nos afecta.

Interacción

El hombre, tal como escribieron los existencialistas es ser-en-el-mundo. Un ser, un suceso, es a la vez la persona y las situaciones (o circunstancias) en las que una persona vive. Los seres humanos son encuentros en el mundo

y con los demás. Lo que uno siente no es un ruido de fondo sino el juicio de lo que está pasando en su vida exterior. Una persona en un momento dado es interacción-con, es un miedo-de, una esperanza-de, un enfado-por, un tratar-

Por eso la experiencia que sentimos es tan compleja, es la

vida en toda su complejidad de situaciones. Las situaciones implícitas en la experiencia son en el presente tal como son. Puesto que todo está implícito en el cuerpo y es con el cuerpo con lo que uno siente, es con todo esto con lo que podemos decirnos “¿cómo me encuentro ahora?” y no responder, sino dejarnos a uno mismo sentirlo. Lo que uno siente en cualquier momento siempre es interaccional, es vivir en un universo infinito y en situaciones, en un contexto de otras personas, de palabras y signos, de entornos físicos, de sucesos presentes, de pasados y futuros. La experiencia no es subjetiva sino interaccional, no es intrafísica sino interaccional. Lo que uno siente no es un resumen de lo que ocurre, sino lo que ocurre. La experiencia funciona como interiormente sentida y situacionalmente vivida y está siempre referida como interacción.

de, un rechazo-de

La autenticidad

La autenticidad es un proceso que se lleva adelante en el presente. La persona existe en sus sensaciones corporales, en las situaciones con otros y en el pasado y futuro. Uno vive el presente junto con su pasado y el futuro que ha proyectado. En el intento de que se produzcan ciertos hechos (que todavía no han pasado, que son futuro) el presente puede obstruir o frustrar y puede enfadar. Lo que se teme del futuro hace que un hecho presente nos asuste. El futuro guía el presente pero los proyectos de futuro y presente son vividos por y con el cuerpo que es o tiene el pasado en sí mismo. Cualquier momento dado de la vida corporal implica o tiende a una dinámica vital que procede a través de unos pasos determinados. Esta continuidad en el cambio la denominamos “llevar adelante” para distinguirlo de un cambio brusco y de lo que no es cambio. Cuando uno simboliza su propia experiencia eso en en sí mismo una nueva experiencia, un llevar adelante la experiencia que se simboliza y, por consiguiente, un cambio en ella. Decir lo que se siente cambia la primera experiencia. Lo que uno experimenta implica ciertos sucesos futuros que interaccionan con el entorno, cuando pasa algo así “lleva adelante” el proceso corporal que implicó. Algo como ese acontecimiento en el entorno hace que la interacción continú y es esta continuación la que denominamos “llevar adelante”. Esas palabras, actos o respuestas a otros son “auténticas”. Ese proceso de “llevar adelante” define la autenticidad.

Orientación (Valor)

La experiencia tiene siempre una finalidad, tiene una dirección. Sólo unos pasos y no otros “llevarán adelante”. Por ejemplo, si hace mucho calor en una habitación, la experiencia corporal de la persona implica algo más, implica hacer o decir algo para refrescar la habitación. Cuando una persona tiene calor puede no estar claro si se ha de abrir laventana, o salir fuera, si conectar el aire acondicionado o abanicarse, pero la implicación de algo que refresque está allí y no está separada del tener calor.

De la misma forma , la dirección del siguiente paso psicoterapéutico está siempre implícito en la experiencia presente de uno mismo, no es cuestión de elegir metas, como si la dirección pudiese ser cualquiera y se añadiese desde fuera a la experiencia presente. Más bien lo que se experimenta como doloroso, tenso, paralizador o cualquier otra cosa, no puede ser llevado delante de cualquier modo elegido desde afuera. Sólo unos determinados pasos llevarán adelante la experiencia de modo concreto, vivenciado, corporal y lo demás no es un avance terapéutico. Si uno se abandona al sentimiento global del presente, emerge una sensación direccional. La dirección que se siente se diferencia claramente de cualquier noción de lo que uno debería ser o hacer, que se siente como un peso o una tensión. La experiencia es la que proyecta la dirección.

AUTENTICIDAD Es una experiencia muy gratificante sentirse cerca de lo que sucede dentro de uno

AUTENTICIDAD

Es una experiencia muy gratificante sentirse cerca de lo que sucede dentro de uno mismo. Me gusta escucharme a mí mismo. Saber realmente qué estoy experimentando en el momento no es fácil, pero con los años he ido progresando en este sentido. He aprendido que la autenticidad es la base fundamental de la comunicación y de una mejor comunicación con los demás. Cuando puedo comunicar lo que es auténtico en mí me embarga un sentimiento de satisfacción. Esto no es fácil, en parte porque lo que estoy experimentando cambia a cada momento, y en parte porque los sentimientos son muy complejos. Pero es muy gratificante comunicar mis sentimientos auténticos en el momento en que surgen, es cuando soy coherente, espontáneo y vivo. Es maravilloso cuando encuentro autenticidad en otra persona y siempre me arrepiento si he reprimido mis sentimientos durante un tiempo y luego explotan, se deforman, atacan o hieren. Me gusta darme permiso para ser realmente yo mismo.

(Carl R. Rogers)

Cuando las personas están en posesión de sí mismas, cuando realmente saben lo que son

y lo son realmente,

entonces pueden abrirse realmente

a los demás.

Cuando desistes de abstraer de las personas aquello que no te pueden dar, entonces puedes empezar a disfrutar de lo que te pueden ofrecer. Podemos compartir el mundo entero con los demás, pero primero es preciso tener acceso

a nuestro propio mundo.

(Newman-Berkowitz)

FOCUSING La técnica del enfoque corporal 18

FOCUSING

La técnica del enfoque corporal

FOCUSING La técnica del enfoque corporal 18
¿QUÉ ES FOCUSING? Focusing constituye una de las más importantes aportaciones del filósofo experiencial y
¿QUÉ ES FOCUSING? Focusing constituye una de las más importantes aportaciones del filósofo experiencial y

¿QUÉ ES FOCUSING?

Focusing constituye una de las más importantes aportaciones del filósofo experiencial y psicoterapeuta Eugene Gendlin, nacido en Viena en 1926 y afincado en Estados Unidos, colaborador durante una docena de años de Carl Rogers e investigador incansable de los procesos terapéuticos. Este método corporal fue desarrollado a partir de los años 60. El doctor Gendlin descubrió, luego de investigar cientos de grabaciones de sesiones terapéuticas, que las personas que se ponían en contacto con la consciencia corporal, con sus sensaciones corporales, concluían con éxito su terapia. Se abocó entonces a la manera de enseñar este poderoso recurso emocional al que llamó Focusing.

Focusing es un proceso de autoconciencia y curación emocional corporalmente orientado. Es el proceso de “enfocar”, de encontrar esa “sensación sentida” que todos tenemos en nuestro cuerpo que sabe muchas cosas de nosotros y de los que nos pasa ante una situación, una relación personal, una decisión a adoptar y nos permite manejar mejor aquello que nos preocupa o que se interpone en nuestro camino.

El cuerpo registra emociones y sensaciones por las que atravesamos. Por medio del proceso experiencial del enfoque corporal que llamamos focusing es posible reconocer primero y luego cambiar la forma en que nos afrontamos a los distintos problemas de nuestra vida.

Con focusing podemos brindar atención a nuestro cuerpo, de una manera amable, con aceptación. Así estamos en contacto con emociones, sentimientos y sensaciones desde una sensación corporalmente sentida que llamamos felt-sense (sensación sentida). Esta sensación al principio es vaga y difusa, poco clara, pero si prestamos atención se manifiesta generalmente en la zona de la garganta, el pecho, el estómago o el abdomen. Se presenta como un “algo”, o como una imagen, posee cualidades emocionales que al ser aceptadas y reconocidas pueden cambiar positivamente.

En realidad, saber el porqué de las cosas, aunque sea muy acertado, no cambia nada, sólo se produce un cambio verdadero cuando una decisión, o un deseo de pasar a la acción se siente corporalmente como algo real, y no cuando se razona solamente de forma cognitiva.

Focusing enseña cómo hacerlo y:

- Nos pone en contacto con nuestra sabiduría interior: nadie mejor que uno mismo sabe en realidad lo que necesita.

- Nos permite crear una relación de comunicación y confianza con el cuerpo para poder oír la sabiduría interna a través de la conciencia corporal.

- Nos ayuda a conocer y aceptar la realidad de nuestro momento experiencial, de nuestros puntos débiles y los fuertes y, desde ahí, lograr el cambio verdadero, coherente y duradero.

- Nos propone crear lugares internos despejados y protegidos que amplían el

espacio vital, que nos permiten descansar incluso ante el fracaso, y a mantener la distancia adecuada con los problemas para entenderlos mejor y manejarlos mejor.

Focusing es, por tanto, un proceso de toma de conciencia y de sanación emocional que trabaja con la experiencia corporalmente sentida.

¡Y se puede aprender fácilmente!

LOS 6 PASOS DE FOCUSING Primer paso: despejar un espacio El primer paso consiste en
LOS 6 PASOS DE FOCUSING Primer paso: despejar un espacio El primer paso consiste en

LOS 6 PASOS DE FOCUSING

Primer paso: despejar un espacio

El primer paso consiste en crear un espacio para ti mismo. Busca un lugar cómodo, lejos de ruidos externos, como concediéndote unos minutos para ti. Puedes sentarte relajadamente en una silla o en un sofá, cerrar los ojos, olvidándote también de los ruidos interiores, de lo que tienes en la cabeza, de las preocupaciones inmediatas, de lo que debes hacer, del trabajo estresante que te condiciona, de cualquier cosa que sea un ruido para ti en ese instante.

Intenta introducirte en el interior de ti mismo, como buscando un espacio para contemplar tu propia experiencia interna, de manera relajada y tranquila, sin forzar

nada y deja que tu atención se concentre en el centro de tu cuerpo, en la garganta, en

aquí es donde acontecen nuestros

sentimientos y emociones. Puedes respirar para concentrar tu atención en este centro, hazlo pausadamente como dándote tiempo de situarte en el momento presente. Sitúate aquí, durante un minuto, en el centro de tu cuerpo y deja que tu atención permanezca aquí por un momento.

el pecho, en el estómago, en el abdomen

Aparta de momento lo que pueda pesarte, deja espacio para ti mismo como observador, como intentando vivir una experiencia novedosa contigo mismo. Si

empiezas a estar relajado y centrado en el interior de tu cuerpo puedes empezar

y puedes decirte algo

prestando atención a tu estómago, a tu pecho, a tu garganta

así como: parece que mi vida marcha bien, me siento realmente satisfecho últimamente ¿no es verdad?

No contestes con tu mente, deja que surja algo, alguna vaga sensación que emerge del interior de tu cuerpo, mira cómo es, qué textura tiene, si es densa,

asustada, vacilante

sea lo que sea deja que asome del interior.

Date cuenta de cualquier asunto o preocupación que aflora y mira si puedes dejarla a un lado de momento, como encontrando distancia entre tú y ese algo que ha surgido, imagina que lo colocas a un lado, o debajo, o frente a ti mismo; no lo expulsas completamente pero experimentas un cierto distanciamientio entre tú y esa sensación vaga y difusa, como diciéndote: esto está ahí, pero yo no soy completamente eso.

Si consigues esta distancia vas despejando espacio para ti. Continúa preguntándote algo así como: si no fuera por eso, a pesar de eso, ¿hay alguna cosa que se interponga para sentirme realmente bien?

No te contestes tampoco, pregunta y espera a ver qué emana del interior, del centro de tu cuerpo. Respira nuevamente esta sensación vaga, coporalmente sentida,

como si le dieras volumen e intenta nuevamente dejarla a un lado, cerca de ti, pero distinta de ti mismo.

Puedes ir repitiendo este breve proceso algunas veces, como si hicieras un inventario de lo que va surgiendo, de lo que hay entre tú y el sentirte realmente bien. Lo importante es que lo que mana venga del interior del propio cuerpo, no de los análisis racionales que tantas veces hacemos, y dejar que vayan fluyendo las distintas sensaciones. Pronto notarás que hay un gran espacio en tu interior dispuesto para lo que quieras enfocar, un espacio silencioso en el que has distanciado las estridencias que impedían sentirte realmente bien contigo mismo. Ahora ya puedes seguir en el camino de focusing.

Segundo paso: formar la sensación-sentida (felt sense)

Una vez dispones de espacio interior, tu cuerpo está preparado para enfocar. Te puedes preguntar: de todas esas sensaciones de mi inventario ¿qué quiere ser atendido en este momento?

Una vez más pregunta y espera. Deja que el mismo cuerpo elija el tema, el aspecto, el problema o la situación que desea atender ahora. Si te resulta difícil esta elección no te preocupes, puedes elegir de manera cognitiva alguna situación importante para ti, también puedes preguntarte cómo te sientes en estos momentos.

Cuando creas que puedes esfocar ese “algo”, ese problema, esa situación, esa

relación

el pecho, en el estómago

Pregunta y espera nuevamente, no

analices ni te metas dentro de eso, deja que tu cuerpo responda. Esa sensación global de algo que aparece corporalmente sentida, con significado emocional es el felt sense.

de ese algo? ¿cómo me hace sentir todo esto

dirige nuevamente tu atención en el centro de tu cuerpo, en la garganta, en

y observa que ocurre con eso: ¿cuál es la sensación global

?

Es todavía una sensación imprecisa que no tiene palabras, es algo que lentamente va apareciendo en el centro del cuerpo, es la globalidad de todo ese asunto hecha emocionalidad corporalmente sentida que se expande por el tórax o por el estómago o por la garganta. Quizá sea una sensación curiosa o sorprendente, distinta a lo que hayas podido imaginarte sobre lo que te genera este asunto cuando lo analizas con la razón, pero acoge esta sensación difusa como dándole la bienvenida, intenta respirarla, como expandiéndola. Permanece un rato con esta sensación como haciéndole compañía y aceptándola.

A veces ocurre que la mente intenta intervenir como indicándote “lo que deberías sentir” pero intenta hacer silencio interior y acallar estos ruidos internos. Es cuestión de hacer silencio, de escuchar tu cuerpo, esperar y sentir. Si lo consigues notarás como el pecho se abre lentamente y empieza a emerger esa sensación- sentida difusamente hasta que se expande. Estate con ella un rato dejándola estar ahí sin imponerle nada y ve percibiendo su cualidad emocional.

Tercer paso: conseguir un asidero, nombrarla.

Esa sensación sentida ¿qué cualidad tiene? Intenta encontrar una palabra, una frase o una imagen que se vaya ajustando a esa sensación. Puede ser algo pegajoso,

o “como apretado”, o “como una olla a presión”, o pesado, o punzante, o varias cosas

a la vez. Intenta que emerja alguna palabra o expresión que encaje con ella. Desecha

cualquier cosa que no se ajuste, no intentes imponerle a la sensación este asidero, deja que aparezca por sí solo con paciencia.

Es como si te fueras acercando a la sensación, ir probando, permitiéndote equivocarte y no encontrar la palabra o expresión a la primera. Mantén la atención en la sensación de todo eso y deja que las imágenes o las palabras vengan desde ahí.

Permítete ir y venir de tu sensación a tu imagen o palabra, o frase y ver la

cualidad de todo ello: “como un peso que aprieta”, “un deseo de volar”, “un agujero

frío”

puede ser inquieto, agachado, difuso

Cuarto paso: resonar.

En el ir y venir de tu sensación a la palabra o frase date tiempo, mantén la conexión con la sensación y si la imagen o la palabra cambian, muévete con ella como dejándote fluir. Intenta preguntarte: ¿es realmente así como me siento? ¿se ajusta de verdad? No contestes, pregunta y espera que el cuerpo responda. Tómate tiempo, al menos un minuto para entrar en contacto de nuevo con la sensación. Tal vez aparezcan nuevas imágenes o palabras que se ajusten mejor, recíbelas con curiosidad. Normalmente puedes irte diciendo palabras y dejar que vuelva la sensación, suele hacerlo en unos veinte segundos. Ve resondando hasta que coincidan exactamente. Deja que la sensación diga si se ajusta o no. Quizá notes un ligero movimiento, como si se abriera, como un pequeño alivio que acontence al nombrarla. Recibe eso, es como si sintieras: ¡ajá, eso es! Tu cuerpo cambia al dar nombre correcto a la sensación, permanece con ello un poco, no te des prisa. Respira. Al ajustarse sentirás un interesante alivio.

Quinto paso: preguntar

Ha llegado el momento de preguntar a la sensación-sentida de qué se trata. Cualquiera que sea la imagen o la palabra que tengas, pregunta a tu cuerpo: ¿Cuál o como es la sensación global de todo eso? Deja pasar algún tiempo hasta que el mismo cuerpo responda. Necesitas ayudarte del asidero para hacer preguntas a la sensación, puedes preguntar algunas cosas, o simplemente aquellas preguntas que puedan serte iluminadoras o adecuadas, por ejemplo:

- ¿qué es lo realmente tan

de todo eso?

- ¿que es lo peor de toda esa sensación

?

- ¿cómo sería sentirse realmente bien ahora?

-¿qué es lo que realmente hay en esa sensación?

- ¿qué necesitaría esa sensación para estar del todo bien, a qué me invita todo

eso?

Esas preguntas son sólo llaves, alguna puede abrir y notarás un cambio interno. Lo importante en este paso es preguntar y esperar a que el cuerpo responda. A veces este paso es el más difícil porque aparecen muchos pensamientos que hacen que la sensación permanezca inmutable. Intenta pasar de largo estos pensamientos y seguir enfocando el centro de tu cuerpo, en uno o dos minutos ya vas a poder percibir ligeros movimientos en la sensación, como si se abriera más y más. Si percibes algún movimiento corporal sentido, si puedes permanecer un rato con esa ligera sensación aunque no sepas exactamente lo que es, estás haciendo correctamente el proceso del enfoque corporal.

Sexto paso: recibir y acoger.

Recibe con curiosidad cualquier cosa que haya surgido dándole la bienvenida. Acoge este pequeño cambio, que siempre es positivo, de la sensación. Respira este minúsculo movimiento como si le dieras volumen y valóralo porque forma parte de ti mismo. Agradece a tu cuerpo lo que te ha mostrado y acepta cualquier cosa que hayas experienciado. Puedes buscar alguna imagen que te ayude a protegerlo de voces críticas y a recordártelo más adelante. Con esa actitud de estar recibiendo nada te abrumará. Es probable que no puedas solucionar justo ahora esta situación o problema, pero tu cuerpo te habrá dado la dirección para ello y después podrás intencionarlo. Respira suavemente y mira a ver si está bien dejarlo aquí por hoy.

Guía breve del proceso de enfoque corporal 1. DESPEJAR UN ESPACIO Cuando consigas un perfecto
Guía breve del proceso de enfoque corporal 1. DESPEJAR UN ESPACIO Cuando consigas un perfecto

Guía breve del proceso de enfoque corporal

1.

DESPEJAR UN ESPACIO

Cuando consigas un perfecto ajuste entre la sensación corporal y la imagen o la palabra o frase, permítete estar un minuto o así para sentirlo realmente.

.

“¿Cómo estás? ¿Qué hay entre ti y el sentirte bien? Mi vida ultimamente va completamente bien, ¿es así? (No contestes; deja que lo que viene en tu cuerpo dé la respuesta)

5.

PREGUNTAR

No entres en nada. Saluda cada preocupación que aparezca. Por un rato haz un hueco y coloca en esos espacios estas preocupaciones, ahí cerca, junto a ti.

.

“¿Qué es lo que acerca de este problema me hace tan…?” “¿Qué es lo peor de todo eso? Lo peor es que me hace sentir… “¿Qué necesita para estar bien? ¿Cómo me sentiría si estuviera realmente bien?”

“Excepto por eso, ¿estás completamente bien?”

2.

FORMAR LA SENSACIÓN SENTIDA

.

No respondas. Espera que la sensación se mueva y dé una respuesta.

 

6.

RECIBIR

.

Deja que tu cuerpo escoja un problema para enfocarlo.

.

No te metas dentro del problema.

Da la bienvenida a lo que vino. Acógelo, sabes que está ahí y puedes volver cuando lo desees. Protégelo de voces críticas que te interrumpen.

.

“¿Qué sensación corporalmente sentida surge en tu cuerpo cuando recuerdas “el todo” de ese asunto?

3.

CONSEGUIR UN ASIDERO

“¿Cuál es la cualidad de esa sensación-sentida? ¿Cómo me hace sentir eso?

“¿Qué palabra, frase o imagen surge de esa sensación?

4.

RESONAR

.

Ve de la palabra o frase a la sensación y viceversa hasta que se ajuste. “¿Es así?

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FOCUSING Y SONDAS 1.- La técnica de “sondas” proviene de la terapia Hakomi de Ron

FOCUSING Y SONDAS

1.- La técnica de “sondas” proviene de la terapia Hakomi de Ron Kurtz. Hakomi proviene del lenguaje de los indios Hopi y significa “¿Cuál es tu mundo?” o “¿Dónde estás tú en relación a estos muchos mundos?” que para los Hopis significa tanto como decir “¿Quién eres?”. La sonda puede tener un efecto positivo, cuando el cuerpo se la cree y se siente relajado y liberado. O se puede producir un “no” después de oír la sonda. Por medio de palabras o tensiones corporales, el cuerpo puede expresar que no cree en la frase. Si ocurre esto, podemos explorar más a fondo este “no”, utilizando focusing. Si se trabaja en solitario, se puede buscar y decirse solamente la sonda y ver cómo responde el cuerpo. (los cuatro primeros pasos de focusing).

2.- Despejar un espacio.

3.- Sondas:

Aquí te puedes seguir seguro.

Puedes conseguirlo.

Eres importante para nosotros.

La vida te pertenece. Eres libre de decidir.

Está bien como eres.

4.- Sondas en pareja:

Todas las sondas tienen esta forma:

¿Qué ocurre cuando oyes: (pausa) de 3 segundos), (tu nombre)

(sonda)?

Elegir una sonda y hacer un mini-focusing

ALGUNAS PREGUNTAS POSIBLES 1. ¿Qué es lo tan… (palabra, imagen) en todo este asunto? 2.
ALGUNAS PREGUNTAS POSIBLES 1. ¿Qué es lo tan… (palabra, imagen) en todo este asunto? 2.

ALGUNAS PREGUNTAS POSIBLES

1. ¿Qué es lo tan… (palabra, imagen) en todo este asunto?

2. ¿Qué es lo que, de todo este asunto, me produce toda esta sensación de…?

3. ¿Qué es lo peor de todo eso?

4. ¿Qué es lo que en mi cuerpo llevo tan mal de todo ese asunto?

5. Realmente ¿ccómo me afecta todo eso?

6. Esta sensación-sentida ¿qué está necesitando?

7. ¿Qué es lo que aportaría un poco de aire fresco inmediato en todo ese asunto?

8. De todo ese asunto ¿qué es realmente lo principal, lo que me hace sentirlo así?

9. ¿A qué me está invitando todo ese asunto?

10.¿Qué es lo mejor de todo eso?

FOCUSING La actitud del guía 29

FOCUSING

La actitud del guía

FOCUSING La actitud del guía 29

FOCUSING Y EMPATÍA

Extracto del capítulo “Focusing y empatía” del libro Manual práctico del focusing de Gendlin, Ed. Desclée, Bilbao 2007, pp. 223-239

Por Tomeu Barceló.

Hoy en día estudiamos el escuchar desde un punto de vista experiencial. Ya no les damos las liosas instrucciones a los terapeutas de que repitan todo aquello que sus clientes digan. En cambio, creemos que lo mejor es vernos como si nos metiésemos dentro de nosotros mismos, permitir sin rechazo alguno que aflore cualquier sentimiento que aflore en nuestro interior. Creemos que en la relación de uno consigo mismo, uno no debe luchar inmediatamente con lo que venga, o intentar explicarlo, o intentar ocultarlo. Más bien, uno debe permitir que poco a poco, sea lo que sea, esté ahí.” (Eugene T. Gendlin ). 22

La comunicación entre las personas no consiste simplemente en decir o en oír algo. Como fundamento de la vida social es un fenómeno humano y no solamente lingüístico. Es verdad que el lenguaje es el instrumento de comunicación más importante que el hombre posee, y el proceso de su pensamiento depende en gran medida del lenguaje y de su significación. Pero no es menos cierto que una gran parte de la comunicación, en los intercambios entre las personas, fluye de manera no verbal – consciente o inconscientemente-, y abarca todas las sensaciones que el hombre puede concebir con independencia de las palabras mismas. En realidad, a través de las comunicaciones no verbales, aun siendo extraordinariamente complejas, captamos las actitudes, emociones y mensajes que los demás nos transmiten y, muchas veces, nuestra receptividad a los indicadores no verbales modifica totalmente nuestra comprensión de los demás. Comprender el cuerpo en los mecanismos de comunicación no verbal es capital. El hombre es, de hecho, una unidad; y el cuerpo, la mente, los sentimientos, la conducta interpersonal y el espíritu son todas manifestaciones de una esencia única. Toda idea, gesto, tensión muscular, sentimiento, ruido en el estómago, ademán de rasgarse la nariz, melodía entonada, desliz verbal: todo es significativo y lleno de sentido, y se relaciona con el presente. Si sabemos lo que nos indica nuestro cuerpo quizás sea posible conocernos más a nosotros mismos. Así que es plausible que el cuerpo sea fuente de verdad, el lugar donde encontrar la propia identidad y donde está registrada toda la historia vital de un individuo. En él están asentadas todas las experiencias, y disponibles para ser exteriorizadas. Existen dos fenómenos que han llamado mi atención en estos últimos años. Por una parte, lo que Knapp denomina “sincronía interaccional” y lo hace citando una investigación de Condon :”Condon sostiene que entre dos interactuantes existe siempre una sincronía análoga. En algunos casos, esta sincronía interaccional puede ser imitativa o una imagen especular de la conducta de otra persona.” 23

22 GENDLIN, E. (1974): “Psicoterapia centrada en el cliente y experiencial” en ALEMANY, C. (1997):

Psicoterapia experiencial y focusing. La aportación de E.T. Gendlin. Bilbao: Desclée De Brouwer, p.

203.

23 KNAPP, M. (2001): La comunicación no verbal. El cuerpo y el entorno. Barcelona: Paidós, p. 182.

En segundo lugar, resulta llamativa la relación que pueda existir entre cuerpo y experiencia a través de lo que Gendlin llama felt-sense . Lo interesante del felt-sense es que no consiste en una emoción sino en una sensación preconceptual que, de forma implícita, contiene significado. “Lo que yo quiero decir con sensación realmente es el significado sentido, una riqueza preconceptual, implícitamente ‘toda esta situación’, o ’

Ese tipo de sensación no es una mera tonalidad

emocional, sino más bien todo aquello que ha ocurrido y que la vida y yo seamos de la forma que somos ahora”. 24 Desde estos fenómenos de sincronicidad o empatía corporal y experienciación desde el cuerpo en el proceso de comunicación intrapersonal es posible experienciar corporalmente, en mi propio cuerpo, las sensaciones-sentidas del otro y, al mismo tiempo, ser capaz de no identificarme con esta experiencia interna mediante la vivencia -también corporalmente sentida- de ponerla “a un lado”, y experimentar el reconocimiento de lo que forma parte de mi propio proceso experiencial y del proceso experiencial de la otra persona. Esta forma de ejercer la empatía precisa, sin duda, de mucho entrenamiento; al mismo tiempo, constituye un enorme potencial en la relación de ayuda y en la facilitación de grupos. Uno de los muchos y complejos fenómenos que se producen en una situación cara a cara es la sincronicidad imitativa de los movimientos corporales de los interactores, especialmente cuando la comunicación que se establece se caracteriza por una cierta “intimidad”. La empatía, o sincronía interaccional –en términos de Knapp- presupone la capacidad de adoptar la perspectiva y el rol de otra persona y tiene que ver con una tendencia a sentirse uno mismo “dentro” de una situación. Cuando vemos, que algún objeto está a punto de caerse sobre la pierna o el brazo de otra persona, tendemos naturalmente a recoger y retirar nuestra pierna o nuestro brazo. Este es un ejemplo de una acción producida por un observador y que es apropiada o acorde con la situación de la otra persona más que con la propia. El observador actúa como si ocupara el lugar del otro hasta el punto de fruncir el entrecejo con su dolor, de sonreir con su alegría o de intentar eludir el peligro de esa persona. Es una especie de empatía o sincronicidad refleja, más que conciente, casi primitiva, que funciona como un proceso comunicativo paralelo de la situación “normal” de interacción. Es plausible pensar que esta sincronicidad corporal no es necesariamente expresiva de ningún estado interno de la persona que la manifiesta; sin embargo sí es expresiva “para” la otra persona en la situación social. Watzlawick y otros, por ejemplo, proponen 25 que las conductas no verbales transmiten información analógica a otros sobre nuestras relaciones con ellos. Aplicando el principio de Watzlawick a la sincronicidad corporal, -que las conductas no verbales transmiten información analógica a otros sobre nuestras relaciones con ellos-, podemos advertir que el observador se autovivencia momentáneamente como sintiendo lo mismo que siente el otro al inclinarse, sobresaltarse o sonreir como si estuviera en la situación del otro. En lugar de decir simplemente “ya sé cómo te sientes”, el observador “muestra” cómo te sientes utilizando el código analógico equivalente al enunciado verbal. Esto sugiere que la sincronicidad corporal, o esta clase de empatía con el cuerpo, es más que una conducta no verbal; es una comunicación no verbal dirigida a transmitir “sentimiento de compañerismo” a la otra persona.

‘todo lo que tiene que ver con

24 GENDLIN, E. (1969): “Focusing” en ALEMANY, C. (1997): Op. cit. p.114. 25 WATZLAWICK, P, y otros (1989): Teoría de la comunicación humana. Barcelona: Herder , pp. 62-67.

Basta con observar una conversación entre terceras personas a cierta distancia, o interrumpir el sonido del televisor durante la emisión de un debate, para ver aparecer de forma manifiesta la multitud de movimientos que esbozan, a menudo tan sólo de forma incipiente y vaga, contenidos del discurso. Una parte de estos gestos son sincrónicos, imitativos de los gestos del otro interlocutor. La sincronicidad corporal transmite un mensaje que es de vital importancia para nuestra relación con otros: yo puedo sentir como tú sientes; yo soy como tú. Así, la sincronicidad corporal tendría la función de expresar empatía al otro. En esa tarea no espera comprender plenamente la situación del otro, ni requiere que el observador experimente primero los sentimientos del otro; su primera prioridad consiste en manifestar semejanza con el otro y esto lo hace rápidamente y precisamente. Si el fenómeno de la sincronía interaccional resulta interesante, parece que no lo es menos el de la auto-sincronía –utilizando el término de Knapp- que se refiere a esa sensación general de las conexiones entre el flujo de pensamiento y el flujo de movimientos corporales”. 26 Este fenómeno entra en el ámbito de la comunicación intra- personal, más que en el ámbito interaccional y quizás por eso la teoría de la comunicación no le ha dedicado muchos esfuerzos investigadores. Parece que este fenómeno ha sido más estudiado en el ámbito terapéutico y en su relación con el lenguaje. La experiencia tiene lugar en un mundo hablado y siempre se encuentra saturada de lenguaje. Pero el cuerpo responde con más complejidad que todo el lenguaje y las normas sociales juntos. El cuerpo humano vive de forma inmediata y directa cada situación. Este fenómeno de auto-sincronía es en realidad un proceso que realiza nuestro organismo y está presente a lo largo de nuestra existencia. Siempre podemos acceder a ella, aunque no seamos conscientes de esto en todo momento. Esta experiencia sentida, o sensación general o auto-sincronía 27 significa darse cuenta de lo que estamos experimentando directamente en nuestro interior, sin la influencia mediadora de pensamientos, creencias, evaluaciones etc. Incluye sentimientos, emociones y sensaciones que surgen del propio cuerpo. Es obvio, y de ahí la importancia del fenómeno para la teoría de la comunicación, que el lado corporal subjetivo no es privado. Es tan público e interaccional como el propio lenguaje. La “sensación general” es la interacción corporal con las diferentes situaciones. Lo que uno siente en cada momento siempre es

interaccional, se refiere al universo infinito y a las situaciones en un contexto con otras

personas, palabras, signos, entornos físicos, sucesos

La experiencia no es “subjetiva”

ni intrafísica, sino interaccional. Cuando una persona, en una situación de interacción, comunica algo de su estado interno, el receptor suele percibir si el contenido de la comunicación verbal es genuino en el sentido de si aquello que se comunica responde exactamente a lo que se siente, o más bien se percibe un desajuste entre lo que se dice y lo que realmente se transmite. Cuando notamos un desajuste entre la comunicación verbal y la no-verbal, cuando las palabras “dicen” una cosa y el cuerpo expresa otra, nos sentimos “engañados”, o notamos que esa persona en cuestión “no dice la verdad”. En la interacción percibimos pues si la persona comunicante está en auto- sincronía, es decir, si la comunicación verbal y la no verbal que se produce simultáneamente están en ajuste. Y sin duda el proceso comunicativo es más auténtico y

26 KANPP, M. (2001): Op. cit. p. 183.

27 El filósofo experiencial E. Gendlin la llama felt sense. Véase: GENDLIN, E. (1962): Experiencing and the Creation of Meaning. New York: Macmillan.

transparente cuando la comunicación verbal y la no verbal que se suscitan en una determinada situación social se manifiestan congruentemente. Rogers descubrió que desde el interior de las personas surge un proceso de autopropulsión hacia el cambio y el crecimiento. Para facilitar este despliegue eliminó todo tipo de respuestas interpretativas y, en su lugar, las sustituyó por la aceptación incondicional y la empatía para tratar de captar exactamente lo que el paciente intentaba transmitir. Gendlin elaboró un método de seis pasos, que denominó focusing, para ayudar a las personas a estar más en contacto con esta “sensación general” que inherentemente contiene esta direccionalidad de cambio contructivo y les ayuda a comunicarse desde este “referente directo”. Si podemos relacionar estos dos fenómenos, el de la sincronía interaccional y el de la auto-sincronía, ya no tanto para ayudar a las personas a ser más auténticas y coherentes entre su manera de expresarse y su comunicación no verbal, sino para que los terapeutas puedan llegar a sentir plenamente en su propio cuerpo la “sensación general” de su client para comprender no sólo el significado que para el paciente tiene esa sensación sino el propio proceso por el que le otorga este significado, entonces tiene sentido y posibilidad el “comprender plenamente” al otro, y mucho potencial curativo. La empatía consiste en captar estos procesos perceptivos del otro. La empatía es mucho más profunda si, además de captar los procesos perceptivos, reconocemos lo previo, es decir, el mismo proceso del experienciar del otro. En realidad la empatía puede incluir formas comprensivas más complejas que abarcan no solamente los constructos de la otra persona, sino que puede participar, hasta cierto punto, de la misma experiencia del otro, en una especie de sintonía común con el otro.

Carl Rogers, el maestro de la empatía, no identificó nunca la empatía con el “reflejo” sino con un genuino interés por penetrar en el mundo privado del otro intentando estar dentro del otro. Este estar “dentro” implica sentir la complejidad de todo lo que le está sucediendo al client por lo que abarca tanto su percepción como también su experiencia. Este tipo de empatía envuelve la propia presencia personal del terapeuta o del facilitador en una dinámica interaccional en su relación con el otro. En realidad es una empatía relacional que hace referencia a la comprensión del vivenciar ajeno. Se trata de un proceso activo caracterizado por el deseo intencional de conocer la consciencia plena, presente y cambiante de otra persona, de adelantarse para recibir su comunicación y el significado que intenta transmitir, y de traducir sus palabras y signos a un significado experienciado que se corresponda como mínimo con aquellos aspectos de su conciencia que en este momento sean más importantes para ella. Sin duda si el terapeuta o el facilitador es capaz de experienciar en su propio cuerpo el proceso experiencial del client, de sentir vivencialmente lo que siente el otro, será más capaz de reflejar el significado que la experiencia tiene, en el aquí y ahora, para el propio client y, en suma, el potencial curativo y de ayuda de la empatía será enormemente más intenso y eficaz. Ahora bien, no podemos obviar que este tipo deseable de empatía, que se experiencia por medio del felt sense del propio terapeuta, que “siente corporalmente” lo mismo que le está sucediendo al client “como si” fuera el propio client; puede confundirse con las sensaciones propias (que también son experienciadas corporalmente por el terapeuta) dando lugar a procesos identificativos más que empáticos. Me parece que, en la medida en que un facilitador no sea capaz de discriminar sus propios sentimientos de los del otro y se identifique con los sentimientos del otro o, inconscientemente, proyecte sentimientos propios en su percepción de la experiencia del

otro, o de cualquier otra forma confunda las experiencias del otro con experiencias que tienen su origen en sí mismo, su comprensión empática se verá reducida. A través de focusing podemos aprender a sentir corporalmente aquello que nos transmite otra persona. Se tratará de atender completamente, no sólo con nuestra cognición, aquello que captamos de la totalidad del otro y, acto seguido, dejar que se forme nuestro propio felt-sense, escuchar nuestro propio interior corporalmente sentido, darle nombre y significado y cotejarlo con el felt-sense del otro y su significado. En un segundo momento, poner a un lado esta sensación, a la distancia adecuada, a modo de despejar un espacio (en términos de Gendlin), para percibir y experienciar que entre esta sensación y yo mismo hay más cosas que me afectan. Este ejercicio es el instrumento que nos posibilita empatizar real y plenamente con el otro y no confundirnos. Al principio cuesta un poco, pero con el tiempo y con entrenamiento seremos capaces de hacerlo de manera natural. A partir del método de Gendlin, podemos adaptar el procedimiento para entrenarnos para ser más empáticos y captar el felt-sense del otro a través de nuestro propio felt-sense, para permitir movernos con familiaridad en el mundo subjetivo del otro y, al mismo tiempo, poner a un lado esta sensación-sentida para no confundir nuestra propia experiencia con la del otro.

De forma esquemática podemos expresar el procedimiento como sigue:

1.- Disponerse para atender.

Antes de una entrevista o de un sesión de grupo es preciso que el facilitador se tome unos minutos para relajarse, centrar la atención en su propio interior, en la parte

central de su cuerpo: en la garganta, el pecho, el corazón, el estómago, el vientre

intentar seguir el ritmo de la respiración, sin forzarla, y vaciar de sensaciones esta parte interior, como poniéndolas a un lado, a modo de despejar un espacio. Como si entre esa sensación y yo se generara una distancia adecuada. La respiración profunda ayuda a

Cabe

generar distancia entre mi yo y estas diversas sensaciones físicas. Desde este vacío uno está dispuesto para atender.

2.- Atender empáticamente.

Este segundo paso consiste en atender con escucha activa y empatía las manifestaciones del otro. Se trata de captar todas sus manifestaciones y dejar que resuenen en mi interior, no en la cabeza, sino en la parte central de mi cuerpo. No es un esfuerzo mental sino corporal y actitudinal. Se trata de mantenerse presente y dejar que la expresión verbal y no verbal del otro afecte a mi propio experiencing.

3.- Ayudar a formar el felt-sense del client.

Indicar al otro que centre la atención en el centro de su cuerpo si noto disonancia entre la expresión verbal y la no verbal. Ayudarle a formar su sensación-sentida de todo ese asunto, darle tiempo para que su propio proceso experiencial vaya configurando una sensación que estará repleta de significado sentido. Indicarle que, si quiere, puede comunicarme esa sensación general que siente sobre todo este problema, situación o persona

4.- Dejar que resuene en mi felt-sense.

Deja que esta sensación, comunicada o no, del otro, resuene en tu propio cuerpo a ver qué ocurre. Casi siempre podrás sentir esta misma sensación del client, la sentirás en tu cuerpo y habrás captado el significado subjetivo del otro como si fueras el otro.

5.- Intervenir.

Ahora ya puedes intervenir resonando, lo puedes hacer con “respuesta-reflejo”, con “metáforas”, con un mensaje de autenticidad y aceptación, con silencios o gestos. Tu propio cuerpo, de forma intuitiva te indicará la respuesta adecuada. Notarás el impacto que genera en el otro esta comprensión profunda.

6.- Poner a un lado mi sensación-sentida.

Vuelve a poner a un lado esta sensación que no es tuya y es del otro. Una respiración profunda te ayudará a despejar este espacio para que puedas estar disponible para otra intervención. Este proceso se realiza de forma relativamente rápida, a medida que se tenga entrenamiento casi se hace de forma natural. Y resulta muy potente para la relación de ayuda y la facilitación de grupos. Referencias bibliográficas

ALEMANY, C. (1997): Psicoterapia experiencial y focusing. La aportación de E.T. Gendlin. Bilbao: Desclée De Brouwer. GENDLIN, E. (1962): Experiencing and the Creation of Meaning. New York:

Macmillan. KNAPP, M. (2001): La comunicación no verbal. El cuerpo y el entorno. Barcelona:

Paidós. WATZLAWICK, P, y otros (1989): Teoría de la comunicación humana. Barcelona:

Herder.

MOMO “Pero, ¿por qué? ¿Es que Momo era tan increiblemente lista que tenía un buen

MOMO

“Pero, ¿por qué? ¿Es que Momo era tan increiblemente lista que tenía un buen consejo para cualquiera? ¿Encontraba siempre las palabras apropiadas cuando alguien necesitaba consuelo? ¿Sabía hacer juicios sabios y justos? No; Momo, como cualquier otro niño, no sabía hacer nada de todo eso. Entonces, ¿es que Momo sabía algo que ponía a la gente de buen humor? ¿Sabía cantar muy bien? O ¿es que –ya que vivía en una especie de circo- sabía bailar o hacer acrobacias? No, tampoco era eso. ¿Acaso sabía magia? ¿Conocía algún encantamiento con el que se pudiera ahuyentar todas las miserias y preocupaciones? ¿Sabía leer en las líneas de la mano o predecir el futuro de cualquier otro modo? Nada de eso. Lo que la pequeña Momo sabía hacer como nadie era escuchar. Eso no es nada especial, dirá, quizás, algún lector; cualquiera sabe escuchar. Pues eso es un error. Muy pocas personas saben escuchar de verdad. Y la manera en que sabía escuchar Momo era única. Momo sabía escuchar de tal manera que a la gente tonta se le ocurrían, de repente, ideas muy inteligentes. No porque dijera o preguntara algo que llevara a los demás a pensar esas ideas, no; simplemente estaba presente y escuchaba con toda su atención y toda simpatía. Mientras tanto miraba al otro con sus grandes ojos negros y el otro en cuestión notaba de inmediato cómo se le ocurrían pensamientos que nunca hubiera creído que estaban en él. Sabía escuchar de tal manera que la gente perpleja o indecisa sabía muy bien, de repente, que era lo que quería. O los tímidos se sentían de súbito muy libres y valerosos. O los desgraciados y agobiados se volvían confiados y alegres. Y si alguien creía que su vida estaba totalmente perdida y que era insignificante y que él mismo no era más que uno entre millones, y que no importaba nada y que se podía sustituir con la misma facilidad que una maceta rota, iba y le contaba todo eso a la pequeña Momo, y le resultaba claro, de modo misterioso mientras hablaba, que tal como era sólo había uno entre todos los hombres y que, por eso, era importante a su manera para el mundo. ¡Así sabía escuchar Momo! “

Michel Ende

FOCUSING Plan de formación y bibliografía 37

FOCUSING

Plan de formación y bibliografía

FOCUSING Plan de formación y bibliografía 37

The International Focusing Institute - New York

Instituto Español de Focusing - Madrid

Institute - New York Instituto Español de Focusing - Madrid FORMACIÓN ESPECIALIZADA EN FOCUSING Las personas

FORMACIÓN ESPECIALIZADA EN FOCUSING

Las personas que lo deseen pueden iniciar un entrenamiento y una formación en focusing desde la filsofía experiencial que les permita adquirir las actitudes y las destrezas necesarias para aplicar esta herramienta tanto en el ámbito del crecimineto personal, en los grupos, en la educación, en la psicoterapia, en la salud o en cualquier ámbito caracterizado por una relación de ayuda.

La formación recibida está certificada por el Instituto Español de Focusing y la titulación final de Trainer es otorgada por el The International Focusing Institute of New York. Los criterios generales que determina el Instituto de Nueva Cork para esta formación pueden consultarse en el apartado “How to Become a Trainer” en www.focusing.org/trainer.html

En España, de acuerdo con el apartado tercero del artículo 2 de los Estatutos de nuestra asociación inscrita en el Registro Nacional Nacional de Asociaciones Grupo 1/Sección 2/ Núm 587580, corresponde a la Asociación Española de Focusing “Impulsar y ordenar la formación de especialistas en el uso del focusing y acreditar esta formación a través del Instituto Español de Focusing”.

En consecuencia y atendiendo a los criterios generales del The Internacional Focusing Institute of New York, el Instituto Español de Focusing RESUELVE:

1.- La formación especializada en focusing contiene aspectos experienciales, teóricos y prácticos y estará encaminada a entrenar a personas para que puedan utilizar con garantías la herramienta del focusing en distintos ámbitos y puedan, asimismo, formar a otras personas en el uso de focusing. Esta formación se acreditará mediante las certificaciones pertinentes de los trainers y diplomados acreditados y, cuando haya lugar, mediante las titulaciones de Diplomado en Focusing que será expedida por el Instituto Español de Focusing y la titulación de Certified Focusing Professional- Trainer que será expedida por el The Internacional Focusing Institute of New York.

2.-La formación tendente a la obtención de la titulación de Diplomado en Focusing se estructura en estos diferentes niveles:

Nivel de Introducción

2. 1.- Focusing I. Conocer y vivenciar el enfoque corporal. Módulo de entre 10 y 12 horas impartido por especialistas Trainers o Diplomados en Focusing que, fundamentalmente hace incidencia en los siguientes elementos:

- Escuchar el propio cuerpo.

- ¿Qué es focusing?

- Los 6 pasos del focusing.

2.2.- Focusing II.- Práctica de los 6 pasos y autofocusing. Módulo de entre 10 y 12 horas impartido por especialistas Trainers o Diplomados en Focusing que, fundamentalmente hace incidencia en los siguientes elementos:

- Práctica de los 6 pasos.

- Iniciación del focusing en parejas.

- Focusing con imágenes, movimiento etc.

- Autofocusing.

Con estos dos módulos las personas adquieren destrezas y habilidades suficientes para utilizar el focusing como herramienta de autoayuda en su crecimiento personal y en la mejora de sus relaciones interpersonales.

Nivel de profundización

2.3.- Focusing III.- Guiar y ser guiado: a la búsqueda de soluciones para las dificultades posibles. Módulo de entre 10 y 12 horas impartido por especialistas Trainers que, fundamentalmente hace incidencia en los siguientes elementos:

- Práctica de focusing en parejas.

- Dificultades de cada paso.

- Vislumbrar soluciones prácticas para un proceso adecuado del enfoque corporal.

- Comentarios teóricos de filosofía experiencial y focusing.

2.4.- Focusing IV.- Aplicaciones del focusing, emociones profundas, cambio corporal. Módulo de entre 10 y 12 horas impartido por especialistas Trainers que, fundamentalmente hace incidencia en los siguientes elementos:

- Aplicaciones del focusing.

- El cambio corporal o body shift

- La sensación de fondo o background feeling.

- Focusing para el reconocimiento de emociones y el cambio emocional.

- Nuevas aportaciones de la filsofía experiencial.

Módulo monográfico de entre 10 y 12 horas

impartido por especialistas Trainers . El participante deberá elegir tres de entre varios módulos que se ofertan:

2.5.- Focusing V.- Focusing y

- Focusing y espiritualidad.

- Focusing y duelo.

- Focusing y sueños.

- Focusing y empatía.

- Focusing y relaciones interpersonales.

- Focusing para niños.

- Focusing en grupos.

Nivel de práctica del focusing con supervisión.

2.6. Grupo experiencial. Participación en un grupo experiencial para la práctica del modelado y el focusing en pareja supervisado. Este nivel tiene una duración mínima de 20 horas y será facilitado por Trainers certificados.

Nivel de profundización teórica.

2.7. Filosofía experiencial. Módulo de 40 horas de profundización teórica,

comentario de lecturas y aprendizaje de los conceptos fundamentales de la filosofía experiencial. Las personas en formación serán tutorizadas por un Trainer para realizar un seguimiento personalizado de su formación, indicarle bibliografía, comentar dificultades etc. Los contenidos mínimos de esta formación teórica contendrán los siguientes elementos:

Bloque 1: Bases filosóficas y psicológicas del Focusing.

1.1 Rogers y Gendlin: “El nuevo paradigma experiencial”.

1.2 La filosofía de lo Implícito, el sistema de Gendlin.

Bloque 2: El proceso experiencial.

2.1. El espacio interior.

2.2. Características del proceso experiencial.

2.3. Dificultades y estancamientos del proceso.

2.4. La crucial atención corporal.

Bloque 3: La importancia del significado.

3.1. El significado sentido.

3.2. La relación entre símbolos y experiencia.

Bloque 4: El acompañamiento del proceso.

4.1. La empatía corporal.

4.2. La facilitación existencial.

4.3. Las habilidades del terapeuta.

Bloque 5: Aplicaciones prácticas.

5.1. Guía de referencia para casos apurados.

5.2. Aplicaciones del Focusing

Nivel de intercambio

2.8. El nivel de intercambio consiste en asistir a la Escuela de Verano de

Focusing organizada por el Instituto Español de Focusing (50 horas) en la que se pretende afianzar la utilización de la técnica, desarrollar aspectos teóricos referentes a la filosofía experiencial, intercambiar práctica y experiencias y profundizar en los procesos de aprendizaje. Para inscribirse a la Escuela de Verano los participantes acreditarán haber realizado los módulos del nivel introductorio de Focusing I y Focusing II.

2.9.

El número total de horas mínimas de esta formación se establece en 180

horas. El Coordinador Nacional podrá convalidar parte de esta formación a las personas que acrediten la participación en otras actividades formativas de focusing impartidas por

entidades universitarias u otros Institutos de Focusing de otros países siempre y cuando hayan sido impartidas por Trainers certificados y los contenidos se correspondan con los criterios establecidos.

2.10. Una vez finalizado este proceso formativo, las personas que deseen obtener

la titulación presentarán un trabajo-memoria final que, al menos, contendrá los siguientes apartados:

-Reflexión sobre las bases filosóficas y psicológicas del Focusing. -Reflexión sobre el proceso experiencial y el significado de este proceso en la experiencia personal del alumno. -Aspectos más significativos del acompañamiento del proceso en otras personas. Características significativas del acompañar y experiencias personales. -Aplicaciones prácticas. Experiencia, proceso y resultados de alguna aplicación.

2.11. Finalizado el proceso formativo y habiendo presentado la memoria, el alumno, si reúne las condiciones establecidas y ha adquirido las competencias suficientes habiendo obtenido una evaluación positiva de su proceso de aprendizaje podrá solicitar la expedición de su título de Diplomado en Focusing que le será expedido por el Instituto Español de Focusing. Con esta titulación se le supone acreditado para aplicar focusing en diversos ámbitos: terapéutico, educativo, sanitario etc. Y para facilitar formación de los módulos de Focusing I y II.

3.- Para optar al Título de Focusing Certified Professional- Trainer por el The International Focusing Institute of New York, además de esta formación la persona interesada debe acreditar los siguientes requisitos mediante el documento “Registro personal de actividades y requisitos para ser trainer” que será facilitado por el Instituto Español de Focusing:

3.1. Al menos tres años de pertenencia al The International Focusing Institute of

New York, en la categoría de Trainer-in training.

3.2. 100 horas de prácticas supervisables en varias de las siguientes áreas:

clínica, intervención psicosocial y socioeducativa, didáctica, autofocusing y práctica

personal, investigación, publicaciones.

3.3. 50

horas

de

supervisión

realizada

con

Coordinadores

Certifying

Coordinator Focusing” realizada según dos modalidades:

3.3.1. Seminarios de supervisión que serán ofrecidos por el Instituto Español de

Focusing.

3.3.2. Acudir a la supervisión realizada directamente por el The International

Focusing Institute of New York para lo que se precisa un dominio adecuado del idioma inglés y la participación en la Long Week Training de una semana intensiva de duración.

3.4. Práctica de focusing en pareja.

3.5.Contribución al Instituto: participación en jornadas nacionales, congresos internacionales etc.

3.6. Una vez se han cumplido estos requisitos, el alumno deberá redactar rellenar de forma explicativa el documento de “Registro Personal de Actividades para ser Trainer” que le será entregado por el Coordinador Nacional y redactar una memoria personal de todo lo realizado valorando, especialmente, su experiencial personal. Asimismo podrá solicitar al Coordinador Nacional la titulación de Trainer.

3.7. Si finalizado este proceso se considera que la persona ha adquirido suficientemente las competencias prácticas, teóricas y de aplicación y tiene actitudes personales para ser Trainer, se remitirá el oportuno informe al The Internacional Focusing Institute of New York quien expedirá la titulación correspondiente. Con esta titulación, reconocida internacionalmente, la persona podrá ejercer todas las competencias establecidas para la aplicación y práctica de focusing y podrá formar y entrenar a otras personas.

BIBLIOGRAFIA SOBRE FOCUSING EN CASTELLANO Libros: ALEMANY, C (1997) La psicoterapia experiencial y focusing. La

BIBLIOGRAFIA SOBRE FOCUSING EN CASTELLANO

Libros:

ALEMANY, C (1997) La psicoterapia experiencial y focusing. La aportación de E. Gendlin. Desclée de Brouwer.Bilbao ALEMANY, C. (Ed) (2007). Manual práctico del Focusing de Gendlin. Desclée de Brouwer. Bilbao. AMODEO, J y WENTWORT, K (1999). Crecer en intimidad. Desclée de Brouwer. Bilbao. BÄRLOCHER, D. (2006) Aliviar el dolor con focusing.Técnicas efectivas para combatir el dolor de cabeza. Arkano Books. Madrid. FLANAGAN, K. (2001) A la búsqueda de nuestro genio interior. Desclée de Brouwer. Bilbao. GENDLIN, E (1988) Focusing. Proceso y técnica del enfoque corporal. Mensajero. Bilbao. GENDLIN, E (1999) El focusing en psicoterapia. Manual del método experiencial. Paidós. Barcelona. GENDLIN, E (2001) Deja que tu cuerpo interprete tus sueños. Desclée de Brouwer. Bilbao. JAISON, B. (2006) La integración de la terapia experiencial y la terapia breve. Un manual para terapeutas y orientadores. Desclée de Brouwer. Bilbao. RENN, K. (2008). Tu cuerpo te dice quién puedes ser. Focusing: el camino de la atención interior. Sal Terrae. Santander. RIVEROS, E. (2000) El nuevo paradigma del experiencing. Lom. Santiago de Chile. RIVEROS, E. (2005) Focusing experiencial y existencial. Lom. Santiago de Chile. RIVEROS, E. (2008) Focusing. Un paradigma para la psicología del siglo XXI. Oscar Lermanda. Santiago de Chile. SIEMS, M (1997) Tu cuerpo sabe la respuesta. Mensajero. Bilbao. WEISER, A (1999) El poder del focusing. Obelisco. Barcelona.

Revista Monográfica

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Artículos

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