Cuadernos LIRICO

3  (2007) Movimiento y nominación poéticos
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Pedro Araya

Baja Andesia: sed y poéticas tramontinas. Un desvío etnográfico a mano alzada
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Referencia electrónica Pedro Araya, « Baja Andesia: sed y poéticas tramontinas. Un desvío etnográfico a mano alzada », Cahiers de LI.RI.CO [En línea], 3 | 2007, Puesto en línea el 01 julio 2012, consultado el 12 octubre 2012. URL : http:// lirico.revues.org/770 Editor : Réseau interuniversitaire d'étude des littératures contemporaines du Río de la Plata http://lirico.revues.org http://www.revues.org Documento accesible en línea desde la siguiente dirección : http://lirico.revues.org/770 Ce document PDF a été généré par la revue. Tous droits réservés

¿Qué hora es? Vicente Huidobro 1. hubiera olvidado. Algo recuerda: notas. una nota dactilografiada que lee: Baja Andesia. dice. entre una cosa y la otra. dos caras de una moneda que no cae del todo y de la que nadie se hace cargo. Dos supuestas provincias de una supuesta república (Andesia) imaginada por el poeta dandy Vicente Huidobro en sus años de candidato a la presidencia. l antropólogo-poeta-ponencista despierta luego de un sueño intranquilo. No la suya. Tiene sed. tantea y da con una hoja. recuerda. como de vino y el fumadero de las caras. Sabe. la criba. El antropólogo-poeta-ponencista se lanza. «País de narradores». el sesgo. Para E . La pata de los caballos. algo de lo exagerado de una opinión. Équipe anthropologie de l’écriture. entonces. Para encontrar otro modo. se dice. La tribu estará reunida. en la misma. Un escozor. Un desvío etnográfico a mano alzada Poeta. Sabe que debe hablar aquella misma mañana. como si.Baja Andesia: sed y poéticas tramontinas. imágenes. Algo recuerda. Baja Andesia y poesía. hurga. como de ron. trapeando aún bajo la lengua la minucia y el enfermante relevo de detalles. «País de poetas». se pregunta. Dos provincias surcadas por dos tribus. No se suscita la imaginación ni se apela a la libertad ajena impunemente. IIAC/EHESS-CNRS Pedro Araya Si yo fuese dromedario no tendría sed. Algo recuerda. un poco antes. apenas. devanea. La mano cuelga y se anima. con la arrogancia de arrogarse un lado y un peso. Etiquetas. pedazos de entrevistas truncadas. Poetas. piensa.

Valdivia. El monte cordillerano como paso. como estoy dentro de la misma sensibilidad. lugar de acceso y no de corte. en sus diversas acepciones. Sed. Bajo la almohada una nota: Entrevista al antropólogo-poeta Yanko González Cangas. Suponer que escribir significa algo más que tomar lápiz y papel. flujo. Y al margen. práctica de lectura. apropiarse de su voracidad y su sed. toma 2. Lee: la poesía en tanto que práctica. Universidad Austral de Chile. supuestas modalidades materiales de intercambio y la existencia previa de una sed común.48 no caer en lo mesmo: eso de seguir a uno y otro lado. etc. ir tanteando y sopesando de contrario. que buscan airearse más allá de su propio lugar. Allí mismo. frustración debida al abandono técnico. apenas legible. 3. Como en el allí que puede ser remontado. porque en realidad. Lee: Entrevista a Yanko en su oficina de la Escuela de Antropología. La primera nota la descubre bajo la cama. eso que estropea la nación y su resonancia. indicaciones imprecisas en torno a los años 80 y 90. impermeables al tránsito. al trueque libresco. claro. compartimos algunos de los referentes comunes con los autores . Práctica de escritura. a proyectos truncos y vueltos a retomar. parco. envío y deriva. Irse pa’l monte pues el monte es sutura. filigranas. Comenzar por la extrañeza del amigo. o teclear sobre una máquina dada. daría lugar a búsquedas de encuentro en torno a la sobremesa rociada de alcoholes. los pálidos lectores que conoce. rumores. primero en el marco de las dictaduras a uno y otro lado. para caminar errático. Saciedad y desalteración. como si «uno» y «otro lado» fueran dos estancos distantes. señales apenas señaladas. y posteriormente al desparpajo neoliberal. Sed que posibilitaría el surgimiento de poéticas tramontinas. abril del 2006 (transcripción)  Mi convicción personal es que desde hace al menos quince años la poesía argentina brincó tan lejos que muchos de los coqueteos liricones latinoamericanos aparecen remedos vinagres. Para arremeter otra vez y partir esta vez por filamentos. dentro de las mismas coordenadas de sensibilidad. inicio del devaneo. práctica de biblioteca y de beber esa circulación. levantarse con la izquierda. al intercambio oral. a revistas efímeras. Y en realidad es una lectura presentista. Con lápiz rojo una indicación: secuencia interrupta. 2. Sed que.

música electrónica y otras que desconozco. por ahora. más allá otros de su tribu que han venido. Raimondi. creo. Ahora. No sé qué decir. es decir. entre otros. Al día siguiente debo viajar al sur. Es presentado a los poetas. Generosidad. llamado el hombre de negro. siempre también lo he dicho. Angola. Ortiz. […] hay códigos emergentes compartidos. ¿cachái? […]. Anota: la transcripción anterior es un recorte. En la cafetería. Encuentro de poesía Juan L. en la medida en que estoy evaluando con elementos del presente la Historia. una lectura de poetas frustrada en la Universidad de Chile. no iba a ser de otro modo. al encuentro. comemos. Parra. Argentina. me hacen tener una alta valoración estética por la producción poética argentina. recorte sonoro. Criba. un país con una historia de… plic plic pliiiiiiic 4. se le amontonan en la cabeza. Surgen imágenes que. es cuestión también de probabilidades. Conocer a los poetas argentinos. Piensa acaso. Escribir es levantar la cabeza. del pelo caen gotas. Me lo presenta Sergio Parra. A mi izquierda Andrés Anwandter. Una mesa. poeta.49 argentinos. El antropólogo-poeta Yanko González viaja a Santiago. que me hacen valorar. A mi derecha Gambarotta. Conversación: la música. Por ahora no sabe qué escribir. El papel es poco. La estela de sus pasos van del baño a la mesa a un lado de la cama. Recibo un libro de Gambarotta. mucho. se dice. el tiempo mínimo para conocer a Martín Gambarotta. Yo de observador. Quizás hay un sesgo de presentismo. A los días González vuelve y me cuenta lo bien que lo ha pasado. Sesgo que es recorte que es criba. me parece que ocurrió un salto cualitativo y es un enorme aporte dentro de la poesía latinoamericana actual. airearse un . Recorte que sirve de envío. por esos referentes comunes. Alejandro Rubio. debe anotar en un papel. Recordando el eco. anota con rapidez: Imagen I: Santiago de Chile. si bien borrosas. El antropólogo-poeta-ponencista se toma una ducha. poco puedo decir. Se levanta. el país. media y participa. Conversan. sin aspavientos de Anwandter. Debe refrescarse. abril del 2005. en su sentido amplio. Recorte técnico. Tomamos. Piensa que en la práctica de la poesía estriba lo mismo. el tipo calmo que se las sabe). El ejercicio es breve. falta de público. de organización. de los Beach Boys (clase magistral. El agua ayuda. de afiche. Por la tarde. se dice. Lo que te conversaba ayer era que. mas también recorte óptico de quien habla y de quien escucha. Porque. Por la noche reunión en un bar. Son sus amigos. tomamos.

el hombre de negro. 2006. por marroca pelo rizo ojera ancha le insultan le mentan el coño la madre disimula. me digo. Claro. me dice. tomar. acusado de pornografía. dedicado a un tal martín g. Encuentro Salida al Mar. al bajarse en el bareto. Veo cosas de Belleza y Felicidad. Aunque igual me lo recuerda después de 5 mojitos que le “caen tan bien al estómago. Al poco tiempo aparece en la revista virtual de Gambarotta una serie de poemas de Tom Raworth traducidos por Anwandter. Paradiso. cada uno tiene una copa de vino en la mano. veo libros de Eloísa Cartonera. por ejemplo. de sólo tres números y en actual stand-by: consejo editorial. La poesía venía del callejeo bajo la dictadura. Mismo sistema que sigue utilizando. tal como se indica en la nota que lo acompaña. Hablar de esos “libritos” que le llegaban en los 90. Y no para. Vox et al. Llegaban en las maletas de los que viajaban. ¿El callejeo? Claro. Buenos Aires. No por nada. sigue sin más silbando por su marcha. sobre todo Buenos Aires. Zelarayán de un tal Cucurto. Tomar. pero por dentro está muriendo O QUÉ PENSABAS. libro quemado. hablándome del “callejeo” como premisa y motor de la obra de varios de sus congéneres.50 poco. Nuevamente Parra: su primera librería. Pero ya no. Libros de ida. Al año González viaja a Buenos Aires. libros de vuelta. funcionamiento: revistas por revistas. Será. Hay una sed que se vislumbra. ha publicado allí también. publicaciones de inéditos y también de pequeños libros ya editados en otras latitudes. La leyenda de la foto indica que ambos se están tomando “hasta la molestia”. Imagen IV: . hace unos años. Salir al mar implica bañarse en él. Interzona. Algo que se perdió. Tres poetas chilenos han sido invitados al encuentro. el transeúnte que divaga entre las ruinas de la ciudad. Su primera revista. amigos (poetas) de latitudes diversas. conversar. Matadero. Como otros. a base de alcohol y trueque. con Parra y Pepe Cuevas al encuentro de poesía Salida al Mar. Imagen III: Sergio Parra. Metales Pesados (título del libro de González). revistas y libros de América Latina. González y Gambarotta conversan. Vox. con su nueva librería. No por nada. Leer con ellos. etc. a veces. González me envía unos poemas recientes: uno de ellos. dice. Que se reúne con otros a conversar y a tomar. Imagen II: Una serie de fotos. será por la yerbabuena”. inencontrables a este lado de la verdad: Flores de Bellatín. Algo que nos une con los poetas argentinos de aquellos años.

Nos preparamos para una noche larga. poemas publicados. quien ha venido a un encuentro. Quizás a ello mismo se refiere en la entrevista trunca el antropólogo-poeta YG. Quizás hay en esa mirada algo de común a la nuestra: es esa misma sed de/por el otro.51 Nuevamente el departamento céntrico de nuestro hombre de negro. Compramos comida y vino. que son flujos de lecturas. Quizás a ello se vincula su observación que constata ese brincar lejos que deja muchos de los coqueteos liricones latinoamericanos como remedos vinagres. Hurga mientras deja preparándose el café. Cena con el poeta sureño Jorge Torres. aunque conozca más un lado que el otro). antología. de aireo. de lectura. Libro en el que la escritura tiene su parte. La escritura como acción. Recuerdo la conversación. El curioseo por las tribus cercanas. sed práctica. 6. piensa. conjeturo. Entre los temas. Intuye que estas imágenes algo dicen de una práctica que se expande a uno y otro lado (y esto. sobre todo. sed de conversa. que le da sentido a los itinerarios individuales. Luego de continuar unos metros. para dejar más en claro que su objeto se mantiene: la relación con y hacia los otros. El antropólogo-poeta-ponencista intuye. poesía. liderada por González y Samoilo. por ese juego de despliegue y repliegue efectuado por las tribus a uno y otro lado de los territorios. no hay dinero para restaurantes. intuye. González y el poeta argento Daniel Samoilovich. sed antropológica. Algo intuye. sensibilidades comunes descubiertas por la sed. . aquella del recorte subjetivo. Vergüenza. Curioseo que es básicamente una sed. de lecturas. se pregunta el antropólogo-poeta-ponencista. en torno al libro Un etnólogo en el metro (Marc Augé). que viene en mayor grado del país de narradores. no tengo dinero y él paga. de posibles colaboraciones con la revista Diario de Poesía (en eso seguimos). año 1999. que son gatilladores de escritura. que le da sentido a nuestras individualidades. pido al taxi que pare. Pero desde cuándo. De vuelta en taxi con Samoilo. Flujos de libros que son flujos de poéticas. a no. Sensibilidades compartidas. me bajo y sigo a pie. Más aún. Práctica de construcción de bibliotecas curiosas. me parece. Al tiempo leo que González colabora efectivamente con la revista: una columna de comentarios y evaluación de revistas electrónicas de poesía. Sed poética. 5. Se conversa de proyectos.

Y fueron ellos mismos los que nos mostraron a los más jóvenes como Washington Cucurto. (la moneda) y las calles eran nuestro hangar creativo. a tomarse un café. de mucha relación de amistad. En una segunda hoja de papel: II. sopesar los datos.52 Junto al pantalón encuentra una nota. barrios. un amorío frenético. […] En Chile existe la autoedición. Pero eso no quiere decir que sea de la misma calidad. y los más Bukosquiano éramos los de plaza Italia para abajo. y hasta participamos en conjunto de algunas antologías como ZurDos. ni con el hijo rebelde de familia acomodada que se liga a la oposición para sacarle canas a su padre. . Aunque sea lo de menos… le dice D. [Al margen: En donde se habla de la relación con la poesía argentina] Ah. G Helder. recortes de diarios. realmente es un pololeo intenso. En la Argentina hoy se escribe una de las mejores poesías de Latinoamérica: hay mucha autocrítica gracias a la buena lectura de la tradición que hacen los poetas de menos de 30 años. origen. En Buenos Aires: […] La librería se ha convertido en una de las más famosas de Santiago. En los ochenta los de plaza Italia para abajo no teníamos techo. ya que nuestros apellidos. Martín Gambarotta o María Medrano. Daniel Durand y los que de alguna forma marcaron la poesía de los 90 en Buenos Aires. tachada y subrayada. que nos mandábamos los libros. ya que nuestro único techo fue bombardeado. Desde entonces tenemos una correspondencia fluida de libros. ni con los herederos de la estructura del gobierno o los gobiernos anteriores a la dictadura […]. también con el Diario de Poesía. Pasa todo el mundo por allí. librero y editor I. Entrevistas al hombre de negro: Sergio Parra. se juntan. por decir algunos. no guardaban ninguna relación con el poder. es más barato publicar. a conversar. En 198629 llegaron en bus 35 poetas argentinos a un encuentro en Chile y ahí nos hicimos todos amigos. vivíamos en piezas y luego a las calles. en Chile hay más ingenuidad en los poetas jóvenes. poeta. que para nosotros era como alguien llegado de otro planeta con todas esas noticias de traducciones. todos los escritores de América Latina y Europa que están se dan una vuelta. escribí 29 Habría que corregir la fecha. ergo de Chile. hasta se han armado proyectos. Fue muy intensa la amistad que había entre los poetas. En cambio. Fabián Casas. En Santiago: Los 80 era un estado Bukosquiano en alguna forma.

es un signo de respeto a sus muertos. Poetas burlonamente actuales con una lógica y un diálogo que permea no sólo su escritura y lecturas.53 muchas veces de pie. El golpe como evento común y que necesita ser tensionado. y algo de los indicios anteriores: revistas como el Diario de Poesía que incluyeron varios dossiers de poesía y/o poetas chilenos. Un escenario de barriada. Algo sabemos. que fuerza a buscar claridad en otra parte. discutiendo. puesto sobre la mesa de las significaciones. Poetas que son lectores. encuentros e intercambios. a Los jorobados. colaboraciones directas de poetas. 7. a Viena (en su momento) etc. a Sumo. en Tierra Firme y Último Reino. La bandera de Chile de Elvira Hernández. donde la cesantía crecía de forma vertiginosa junto a la generación de la desesperanza. Mito local que habla de otra cosa que de su ilusión de verdad Se vislumbra una sed que obliga a descubrir a los otros. acaso. de un Santiago atestado por la fuerza pública. Se vislumbra una escena inicial. a la memoria. claro) que se extiende como eje. tal vez por aquello el rock argentino es tan fuerte. El Rock que dejaba ver la médula de su producción. manifestando las ideas. “Luca Vive”. . diría el viejo Pound. Localismo que se deja leer en otras latitudes. publicaciones que comenzaron a dar la pauta: el Primer Libro de Soledad Fariña. […] En mi visita a Buenos Aires vi un graffiti el cual decía. La fuerza de la situación. sino que se transforma en una conversación estética (y acaso política. Una práctica de lectura. la serie inaugurada por el evento de la destrucción del techo común. saben que después de todo las canciones no son un juego. Sensibilidades comparables que se vislumbran en los más jóvenes. en un devaneo vagabundo. el vino sobre todo y los deseos. Amistades intermitentes que forman red. ritmos incipientes en la prosodia. publicados ambos en Buenos Aires. en aquel escenario era necesario permanecer de pie. acaso siempre inactual. seres obsesos acaso distraídos. pero acaso bizco. a uno y otro lado de los montes. con la pupila abierta a lo que se le opone. Sopesar líneas de lectura. por lo tanto el individualismo ahí no tuvo cabida y el cuerpo social se estructuró en base a otros valores como el compartir. en movimiento. si lo podemos plantear así. escuchando a Los prisioneros. a lo que le sale al paso. de contacto. algo de las historias posteriores a dichos viajes. La lectura como arte de la réplica.

Cussen. que podrían perfectamente aplicarse a la obra de algunos de ambos lados: ésa idea de una poética que quiere redimir la ficción. pero relativizadas por el cambio de universo cultural. «El silencio no es tiempo perdido». 9. Beber de otras aguas. beber con otras tribus.pagina12. siguiendo a Carrera.. De allí también la sensación que pervive la lectura de las palabras del lúcido Arturo Carrera al referirse (en el ensayo La campana de palo) a algunos de los rasgos de la poesía de los jóvenes de los noventa. país de poetas” es creer que basta con leer a los 2 ó 3 próceres nacionales para darnos por satisfechos en nuestro conocimiento de la poesía universal y cerrarnos de paso a las importantísimas tradiciones de otros países. insiste Carrera. formal. del joven poeta argentino Martín Gambarotta. escuché lo siguiente: “Siento que no puedo escribir si no leo a mis contemporáneos”. De allí las palabras de Felipe Cussen: «Uno de los efectos más perjudiciales de la estúpida leyenda “Chile. más que temática. Prácticas en definitiva ubicables en los textos mismos. ya no de la obra sino de la teoría de la lectura. Carrera. disponible en la web : www. Las querellas. siguen. incluidos vecinos como Argentina (“país de narradores. Sensibilidades emergentes. Rasgos. s5. Teoría y práctica. también.html 31 . en la propia poesía de los jóvenes de una suerte de micropolítica de la lectura que borra los géneros o los desestabiliza mediante una omnilectura u omnipresencia crítica de los mismos.com/fc270405. con un realismo crítico. «La campana de palo». piensa el antropólogo-poeta-ponencista. Pero más aún: habría otro punto. 4 de enero de 2004. sed literaria..letras. Deseo de desalteración. sumadas a la formación de 30 F.com.htm A. con una vuelta de tuerca. y sobretodo. Creo que esta frase contiene una revelación que cambia la historia de la poesía contemporánea31. en la presentación del libro Punctum.ar/diario/suplementos/libros/10-888-200401-04. Radar Libros. ímpetu de lecturas poéticas y críticas. sed literal acaso.”). Ésta es una perfecta excusa para quien prefiera flojear30». Página/12. disponible en la web: www.54 8. añadiría el antropólogo-poeta-ponencista. Creación. que se las ve. estéticas y éticas. mientras subraya las siguientes palabras del poeta en su ensayo: Hace unos años. ímpetu de poetas.

por si acaso. Y avanza: si las prácticas de lectura. anotar la conjetura de un quiasma. por la circulación y los intercambios entre los territorios. lugares de anclaje de micropolíticas a descifrar y expandir. sino también políticas. reconocibles. que en términos de coexistencia horizontal de diferencias asumidas.55 grupos. Decide darse unos minutos para garabatear. ése del sermo plebeius (aquí vuelve sobre Carrera) que se instalaría en el poema. Lo deja. los modos del hacer y los modos del decir» (Jacques Rancière). las prácticas. los universos. de las referencias. «la re realidad». exponerla. no son equivalentes. de producir efectos en lo real. los materiales. El antropólogo-poeta-ponencista debe marchar hacia el lugar de su intervención. ¿y la forma. revistas. Lejos de las obligaciones modernistas de pureza (pureza de los soportes. de las prácticas. De seguro que «la poesía de los 90 ya fue». Se sabe en medio del baile también. Pero. el ritmo. Las tribus siguen escribiendo. 10. La ciudad se ve invadida por grupos que se organizaban en torno a talleres. La impureza de las ficciones. Los pensamientos de «o» dando paso a los de «y». La cultura y el arte de hoy en día son controlados por la coexistencia y la acepción de las diferencias. de escritura. Escribir poesía. de las formas. acaso. por lo que el sesgo es notorio. procediendo a reagenciamientos materiales de signos e imágenes. y obviamente pureza del no-uso. El antropólogo-poeta-ponencista relee lo anterior y no sabe. premios y toma del espacio público. Sabe que lo esperan. La impureza como manera para la poesía de ser política. dando un nuevo empuje a la tradición. de los compromisos estéticos. la poesía actual. el acento ? Modalidades acaso no puramente estilísticas. o parte de ella al menos. de las mezclas y reagenciamientos como enfoque renovado de lo real. a ambos lados. cenáculos o simplemente recitales. de conformación de bibliotecas. construyendo ficciones. buscando . publicación de libros y antologías. como manera «de construir cartografías de lo visible. Cambio de una impostura por otra. Pero no se ha terminado. da la impresión de que se piensan menos hoy en día en términos inmediatamente jerárquicos de «alto» y «bajo». se dice. de la inutilidad). teje relaciones impuras con lo real. Hemos pasado de un período de exclusiones y de confrontaciones a un período de mezclas y de aleaciones. relaciones entre los modos del ser. y así obvia y afortunadamente difieren mucho a veces. trayectorias entre lo visible y lo decible.

Volver desde esta idea de la poesía en tanto práctica de la sed a visitar los textos de aquende y allende. indicios de nuevas sensibilidades. el orden de su devaneo. La pata de los caballos. Entonces salí al pasillo para tirar la basura y detrás de mí. La heterogeneidad como marca se amplía. pero así también podría ser la muerte: un pasillo oscuro. Pero entonces el antropólogo-poeta-ponencista debe partir. una puerta cerrada con la llave adentro la basura en la mano.56 el pulso de las experiencias actuales. de alguna manera. La prueba de ello se encuentra en los desbordes de nuestros tamices que los propios poemas llevan a cabo. Cita de memoria dos textos. Fabián Casas . para llevar a cabo su propia práctica y observarse observar. piensa. Anota: la puerta queda abierta a la exploración de sus partes. por una correntada. Mucha. Quedé sin llaves y a oscuras sintiendo las voces de mis vecinos a través de sus puertas. Sergio Parra Sin llaves y a oscuras Era uno de esos días en que todo sale bien. La sed sigue. Había limpiado la casa y escrito dos o tres poemas que me gustaban. Aquella de los desconocidos dándose forma. De ésta no se libra. Pues siempre nos quedamos cortos de contención. El antropólogo-poeta-ponencista se siente obligado entonces a volver sobre lo escrito. formas nacientes. 11. Tiene sed. la puerta se cerró. uno de cada lado: Quevedo Retirado en la paz de este pequeño apartamento con pocos pero doctos libros vivo en conversación con los vecinos con los cuales nos cruzamos al dejar pequeñas bolsas de basura junto a la escalera del séptimo piso Por las mañanas salgo a la calle al local más cercano bebo café miro lo que sube y baja también junto migas de pan de secretas formas sobre el mantel de plástico y miro a las muchachas con sus uniformes azul – amarillo mi vida creo no podrá hacerse notoria y bien lo sabemos los dos cuando salimos a buscar por las calles de la ciudad (como antaño otro poeta) la sucia trapería del corazón. me dije. Se incorporan nuevos nombres. Es transitorio. las notas. No pedía más. «explorando voces y géneros que expresen los nuevos desafíos que la urbe amplifica».

Vecinos. Antes de cerrar la puerta y encender un cigarrillo el antropólogo-poetaponencista coge sus llaves. Tal vez así. 12. Poetas cruzándose al dejar sus pequeñas bolsas de basura en el edificio Baja Andesia. agradece. como aquellos: «se perseguían mutuamente en los rellanos. . mira por el pasillo a oscuras.57 Y sin dudas que ve algo. Inquilinos. tantea unos papeles en su bolsillo que no existe. Se dice: no te olvides de agradecer. Aunque tal vez. imagina una calle de la ciudad. Cada uno sabía dónde estaba el otro. conversación. aunque el terreno había cambiado» (Malamud). Llegado el momento. sed.