Cuadernos LIRICO

3  (2007) Movimiento y nominación poéticos
................................................................................................................................................................................................................................................................................................

Pedro Araya

Baja Andesia: sed y poéticas tramontinas. Un desvío etnográfico a mano alzada
................................................................................................................................................................................................................................................................................................

Advertencia El contenido de este sitio está cubierto por la legislación francesa sobre propiedad intelectual y es propiedad exclusiva del editor. Las obras publicadas en este sitio pueden ser consultadas y reproducidas en soporte de papel o bajo condición de que sean estrictamente reservadas al uso personal, sea éste científico o pedagógico, excluyendo todo uso comercial. La reproducción deberá obligatoriamente mencionar el editor, el nombre de la revista, el autor y la referencia del documento. Toda otra reproducción está prohibida salvo que exista un acuerdo previo con el editor, excluyendo todos los casos previstos por la legislación vigente en Francia.

Revues.org es un portal de revistas de ciencias sociales y humanas desarrollado por Cléo, Centre pour l'édition électronique ouverte (CNRS, EHESS, UP, UAPV).
................................................................................................................................................................................................................................................................................................

Referencia electrónica Pedro Araya, « Baja Andesia: sed y poéticas tramontinas. Un desvío etnográfico a mano alzada », Cahiers de LI.RI.CO [En línea], 3 | 2007, Puesto en línea el 01 julio 2012, consultado el 12 octubre 2012. URL : http:// lirico.revues.org/770 Editor : Réseau interuniversitaire d'étude des littératures contemporaines du Río de la Plata http://lirico.revues.org http://www.revues.org Documento accesible en línea desde la siguiente dirección : http://lirico.revues.org/770 Ce document PDF a été généré par la revue. Tous droits réservés

dice. Dos provincias surcadas por dos tribus. hubiera olvidado. imágenes. se pregunta. como si. entre una cosa y la otra. Etiquetas. «País de poetas». apenas. Équipe anthropologie de l’écriture. recuerda. Para E . trapeando aún bajo la lengua la minucia y el enfermante relevo de detalles. se dice. piensa. Un escozor. Para encontrar otro modo. algo de lo exagerado de una opinión. tantea y da con una hoja. Algo recuerda. hurga. La mano cuelga y se anima. Dos supuestas provincias de una supuesta república (Andesia) imaginada por el poeta dandy Vicente Huidobro en sus años de candidato a la presidencia. con la arrogancia de arrogarse un lado y un peso. Algo recuerda.Baja Andesia: sed y poéticas tramontinas. la criba. devanea. No se suscita la imaginación ni se apela a la libertad ajena impunemente. l antropólogo-poeta-ponencista despierta luego de un sueño intranquilo. como de vino y el fumadero de las caras. Un desvío etnográfico a mano alzada Poeta. Poetas. dos caras de una moneda que no cae del todo y de la que nadie se hace cargo. ¿Qué hora es? Vicente Huidobro 1. un poco antes. pedazos de entrevistas truncadas. en la misma. una nota dactilografiada que lee: Baja Andesia. La tribu estará reunida. El antropólogo-poeta-ponencista se lanza. Algo recuerda: notas. No la suya. «País de narradores». Sabe. IIAC/EHESS-CNRS Pedro Araya Si yo fuese dromedario no tendría sed. Baja Andesia y poesía. Tiene sed. el sesgo. entonces. La pata de los caballos. Sabe que debe hablar aquella misma mañana. como de ron.

Suponer que escribir significa algo más que tomar lápiz y papel. Comenzar por la extrañeza del amigo. práctica de biblioteca y de beber esa circulación. filigranas. Bajo la almohada una nota: Entrevista al antropólogo-poeta Yanko González Cangas. Como en el allí que puede ser remontado. La primera nota la descubre bajo la cama. dentro de las mismas coordenadas de sensibilidad. Y en realidad es una lectura presentista. ir tanteando y sopesando de contrario. frustración debida al abandono técnico. al trueque libresco. al intercambio oral. flujo. práctica de lectura. envío y deriva. para caminar errático. 3. abril del 2006 (transcripción)  Mi convicción personal es que desde hace al menos quince años la poesía argentina brincó tan lejos que muchos de los coqueteos liricones latinoamericanos aparecen remedos vinagres. primero en el marco de las dictaduras a uno y otro lado. levantarse con la izquierda. Saciedad y desalteración. impermeables al tránsito. eso que estropea la nación y su resonancia. y posteriormente al desparpajo neoliberal. los pálidos lectores que conoce. 2. supuestas modalidades materiales de intercambio y la existencia previa de una sed común. Práctica de escritura. El monte cordillerano como paso. inicio del devaneo. Sed. rumores. Lee: Entrevista a Yanko en su oficina de la Escuela de Antropología. en sus diversas acepciones. daría lugar a búsquedas de encuentro en torno a la sobremesa rociada de alcoholes. Irse pa’l monte pues el monte es sutura. como si «uno» y «otro lado» fueran dos estancos distantes. indicaciones imprecisas en torno a los años 80 y 90. o teclear sobre una máquina dada. Allí mismo. lugar de acceso y no de corte. Lee: la poesía en tanto que práctica. a proyectos truncos y vueltos a retomar. apropiarse de su voracidad y su sed.48 no caer en lo mesmo: eso de seguir a uno y otro lado. Con lápiz rojo una indicación: secuencia interrupta. porque en realidad. claro. que buscan airearse más allá de su propio lugar. Valdivia. etc. Sed que. apenas legible. Para arremeter otra vez y partir esta vez por filamentos. como estoy dentro de la misma sensibilidad. compartimos algunos de los referentes comunes con los autores . toma 2. señales apenas señaladas. Universidad Austral de Chile. Sed que posibilitaría el surgimiento de poéticas tramontinas. a revistas efímeras. parco. Y al margen.

airearse un . del pelo caen gotas. sin aspavientos de Anwandter. El ejercicio es breve. Porque. por esos referentes comunes. A mi derecha Gambarotta. comemos. media y participa. Conversan. se dice. Anota: la transcripción anterior es un recorte. Ortiz. abril del 2005. Generosidad. siempre también lo he dicho. una lectura de poetas frustrada en la Universidad de Chile. llamado el hombre de negro. Debe refrescarse. Surgen imágenes que. Tomamos. en su sentido amplio. ¿cachái? […]. Recibo un libro de Gambarotta. Ahora. Recordando el eco. Conversación: la música. se dice. El antropólogo-poeta-ponencista se toma una ducha. Criba. mas también recorte óptico de quien habla y de quien escucha. poco puedo decir. Por la noche reunión en un bar. un país con una historia de… plic plic pliiiiiiic 4. Escribir es levantar la cabeza. es cuestión también de probabilidades. A mi izquierda Andrés Anwandter. el país. que me hacen valorar. Recorte que sirve de envío. Parra. Por ahora no sabe qué escribir. El agua ayuda. Piensa acaso. En la cafetería. mucho. No sé qué decir. es decir. música electrónica y otras que desconozco. en la medida en que estoy evaluando con elementos del presente la Historia. Sesgo que es recorte que es criba. falta de público. anota con rapidez: Imagen I: Santiago de Chile. Por la tarde. no iba a ser de otro modo. Es presentado a los poetas. se le amontonan en la cabeza. Conocer a los poetas argentinos. de los Beach Boys (clase magistral. Angola. el tiempo mínimo para conocer a Martín Gambarotta. A los días González vuelve y me cuenta lo bien que lo ha pasado. Encuentro de poesía Juan L. Lo que te conversaba ayer era que. Raimondi. Piensa que en la práctica de la poesía estriba lo mismo. creo. si bien borrosas. […] hay códigos emergentes compartidos. de afiche. Yo de observador. poeta. Quizás hay un sesgo de presentismo. al encuentro. Me lo presenta Sergio Parra. más allá otros de su tribu que han venido. El papel es poco. por ahora. el tipo calmo que se las sabe). La estela de sus pasos van del baño a la mesa a un lado de la cama.49 argentinos. Argentina. Recorte técnico. de organización. El antropólogo-poeta Yanko González viaja a Santiago. debe anotar en un papel. me parece que ocurrió un salto cualitativo y es un enorme aporte dentro de la poesía latinoamericana actual. Son sus amigos. me hacen tener una alta valoración estética por la producción poética argentina. Una mesa. Alejandro Rubio. Se levanta. recorte sonoro. entre otros. tomamos. Al día siguiente debo viajar al sur.

dedicado a un tal martín g. Metales Pesados (título del libro de González). Zelarayán de un tal Cucurto. Tomar. cada uno tiene una copa de vino en la mano. Aunque igual me lo recuerda después de 5 mojitos que le “caen tan bien al estómago. La poesía venía del callejeo bajo la dictadura. González me envía unos poemas recientes: uno de ellos. libros de vuelta. hace unos años. por marroca pelo rizo ojera ancha le insultan le mentan el coño la madre disimula. Veo cosas de Belleza y Felicidad. me dice. Y no para. Al poco tiempo aparece en la revista virtual de Gambarotta una serie de poemas de Tom Raworth traducidos por Anwandter. Libros de ida. Salir al mar implica bañarse en él. ha publicado allí también. funcionamiento: revistas por revistas. Matadero. Imagen II: Una serie de fotos. Leer con ellos. acusado de pornografía. veo libros de Eloísa Cartonera. dice. Paradiso.50 poco. me digo. Imagen IV: . al bajarse en el bareto. Claro. Buenos Aires. sigue sin más silbando por su marcha. Vox et al. revistas y libros de América Latina. Hablar de esos “libritos” que le llegaban en los 90. La leyenda de la foto indica que ambos se están tomando “hasta la molestia”. No por nada. Al año González viaja a Buenos Aires. Nuevamente Parra: su primera librería. González y Gambarotta conversan. Tres poetas chilenos han sido invitados al encuentro. con su nueva librería. Algo que nos une con los poetas argentinos de aquellos años. sobre todo Buenos Aires. Imagen III: Sergio Parra. libro quemado. Será. tal como se indica en la nota que lo acompaña. Su primera revista. Hay una sed que se vislumbra. Que se reúne con otros a conversar y a tomar. Llegaban en las maletas de los que viajaban. a base de alcohol y trueque. Vox. el hombre de negro. por ejemplo. Mismo sistema que sigue utilizando. amigos (poetas) de latitudes diversas. Interzona. Pero ya no. tomar. publicaciones de inéditos y también de pequeños libros ya editados en otras latitudes. Algo que se perdió. ¿El callejeo? Claro. a veces. el transeúnte que divaga entre las ruinas de la ciudad. inencontrables a este lado de la verdad: Flores de Bellatín. pero por dentro está muriendo O QUÉ PENSABAS. conversar. de sólo tres números y en actual stand-by: consejo editorial. hablándome del “callejeo” como premisa y motor de la obra de varios de sus congéneres. Encuentro Salida al Mar. 2006. Como otros. etc. No por nada. será por la yerbabuena”. con Parra y Pepe Cuevas al encuentro de poesía Salida al Mar.

Práctica de construcción de bibliotecas curiosas. La escritura como acción. De vuelta en taxi con Samoilo. Al tiempo leo que González colabora efectivamente con la revista: una columna de comentarios y evaluación de revistas electrónicas de poesía. Luego de continuar unos metros. no hay dinero para restaurantes. 5. Sensibilidades compartidas. a no. Libro en el que la escritura tiene su parte. Curioseo que es básicamente una sed. por ese juego de despliegue y repliegue efectuado por las tribus a uno y otro lado de los territorios. Cena con el poeta sureño Jorge Torres. Flujos de libros que son flujos de poéticas. Quizás a ello mismo se refiere en la entrevista trunca el antropólogo-poeta YG. conjeturo. El curioseo por las tribus cercanas. Recuerdo la conversación. Se conversa de proyectos. quien ha venido a un encuentro.51 Nuevamente el departamento céntrico de nuestro hombre de negro. Más aún. Pero desde cuándo. Entre los temas. de lectura. año 1999. que le da sentido a los itinerarios individuales. no tengo dinero y él paga. Quizás hay en esa mirada algo de común a la nuestra: es esa misma sed de/por el otro. aunque conozca más un lado que el otro). antología. que viene en mayor grado del país de narradores. Nos preparamos para una noche larga. Compramos comida y vino. Algo intuye. de aireo. pido al taxi que pare. que son gatilladores de escritura. piensa. 6. Vergüenza. liderada por González y Samoilo. sed antropológica. sed práctica. intuye. Intuye que estas imágenes algo dicen de una práctica que se expande a uno y otro lado (y esto. para dejar más en claro que su objeto se mantiene: la relación con y hacia los otros. Hurga mientras deja preparándose el café. . poemas publicados. aquella del recorte subjetivo. sobre todo. González y el poeta argento Daniel Samoilovich. de lecturas. sensibilidades comunes descubiertas por la sed. sed de conversa. que son flujos de lecturas. Quizás a ello se vincula su observación que constata ese brincar lejos que deja muchos de los coqueteos liricones latinoamericanos como remedos vinagres. que le da sentido a nuestras individualidades. Sed poética. poesía. de posibles colaboraciones con la revista Diario de Poesía (en eso seguimos). en torno al libro Un etnólogo en el metro (Marc Augé). se pregunta el antropólogo-poeta-ponencista. El antropólogo-poeta-ponencista intuye. me bajo y sigo a pie. me parece.

52 Junto al pantalón encuentra una nota. barrios. Fue muy intensa la amistad que había entre los poetas. origen. . por decir algunos. tachada y subrayada. realmente es un pololeo intenso. En Buenos Aires: […] La librería se ha convertido en una de las más famosas de Santiago. a tomarse un café. ya que nuestro único techo fue bombardeado. (la moneda) y las calles eran nuestro hangar creativo. Desde entonces tenemos una correspondencia fluida de libros. Pasa todo el mundo por allí. que para nosotros era como alguien llegado de otro planeta con todas esas noticias de traducciones. no guardaban ninguna relación con el poder. En 198629 llegaron en bus 35 poetas argentinos a un encuentro en Chile y ahí nos hicimos todos amigos. poeta. En Santiago: Los 80 era un estado Bukosquiano en alguna forma. Entrevistas al hombre de negro: Sergio Parra. que nos mandábamos los libros. también con el Diario de Poesía. se juntan. En una segunda hoja de papel: II. ni con el hijo rebelde de familia acomodada que se liga a la oposición para sacarle canas a su padre. ergo de Chile. En los ochenta los de plaza Italia para abajo no teníamos techo. […] En Chile existe la autoedición. vivíamos en piezas y luego a las calles. escribí 29 Habría que corregir la fecha. Daniel Durand y los que de alguna forma marcaron la poesía de los 90 en Buenos Aires. Y fueron ellos mismos los que nos mostraron a los más jóvenes como Washington Cucurto. es más barato publicar. recortes de diarios. En cambio. G Helder. Pero eso no quiere decir que sea de la misma calidad. Fabián Casas. Martín Gambarotta o María Medrano. En la Argentina hoy se escribe una de las mejores poesías de Latinoamérica: hay mucha autocrítica gracias a la buena lectura de la tradición que hacen los poetas de menos de 30 años. en Chile hay más ingenuidad en los poetas jóvenes. todos los escritores de América Latina y Europa que están se dan una vuelta. ni con los herederos de la estructura del gobierno o los gobiernos anteriores a la dictadura […]. a conversar. Aunque sea lo de menos… le dice D. de mucha relación de amistad. sopesar los datos. un amorío frenético. ya que nuestros apellidos. hasta se han armado proyectos. y los más Bukosquiano éramos los de plaza Italia para abajo. [Al margen: En donde se habla de la relación con la poesía argentina] Ah. librero y editor I. y hasta participamos en conjunto de algunas antologías como ZurDos.

es un signo de respeto a sus muertos. Mito local que habla de otra cosa que de su ilusión de verdad Se vislumbra una sed que obliga a descubrir a los otros. Localismo que se deja leer en otras latitudes. a uno y otro lado de los montes. a Los jorobados. a Viena (en su momento) etc. publicados ambos en Buenos Aires. que fuerza a buscar claridad en otra parte. Poetas que son lectores. si lo podemos plantear así. pero acaso bizco. Sensibilidades comparables que se vislumbran en los más jóvenes. encuentros e intercambios. tal vez por aquello el rock argentino es tan fuerte. claro) que se extiende como eje. “Luca Vive”. algo de las historias posteriores a dichos viajes. discutiendo. seres obsesos acaso distraídos. en Tierra Firme y Último Reino. publicaciones que comenzaron a dar la pauta: el Primer Libro de Soledad Fariña. con la pupila abierta a lo que se le opone. . El Rock que dejaba ver la médula de su producción. acaso. Se vislumbra una escena inicial. en aquel escenario era necesario permanecer de pie. El golpe como evento común y que necesita ser tensionado. Amistades intermitentes que forman red. La lectura como arte de la réplica. en un devaneo vagabundo. el vino sobre todo y los deseos. y algo de los indicios anteriores: revistas como el Diario de Poesía que incluyeron varios dossiers de poesía y/o poetas chilenos. a lo que le sale al paso. sino que se transforma en una conversación estética (y acaso política. acaso siempre inactual. […] En mi visita a Buenos Aires vi un graffiti el cual decía. puesto sobre la mesa de las significaciones. saben que después de todo las canciones no son un juego. Poetas burlonamente actuales con una lógica y un diálogo que permea no sólo su escritura y lecturas. La bandera de Chile de Elvira Hernández. Un escenario de barriada. Una práctica de lectura. donde la cesantía crecía de forma vertiginosa junto a la generación de la desesperanza. diría el viejo Pound. a la memoria. Sopesar líneas de lectura. colaboraciones directas de poetas. a Sumo. La fuerza de la situación. por lo tanto el individualismo ahí no tuvo cabida y el cuerpo social se estructuró en base a otros valores como el compartir. ritmos incipientes en la prosodia. de contacto. la serie inaugurada por el evento de la destrucción del techo común.53 muchas veces de pie. en movimiento. de un Santiago atestado por la fuerza pública. 7. Algo sabemos. manifestando las ideas. escuchando a Los prisioneros.

piensa el antropólogo-poeta-ponencista. que podrían perfectamente aplicarse a la obra de algunos de ambos lados: ésa idea de una poética que quiere redimir la ficción. en la presentación del libro Punctum. ya no de la obra sino de la teoría de la lectura.. «La campana de palo». Sensibilidades emergentes. Rasgos.. sed literal acaso. añadiría el antropólogo-poeta-ponencista. Teoría y práctica. pero relativizadas por el cambio de universo cultural. en la propia poesía de los jóvenes de una suerte de micropolítica de la lectura que borra los géneros o los desestabiliza mediante una omnilectura u omnipresencia crítica de los mismos. y sobretodo. con una vuelta de tuerca. Creo que esta frase contiene una revelación que cambia la historia de la poesía contemporánea31. insiste Carrera.pagina12. 4 de enero de 2004. sed literaria. Beber de otras aguas. disponible en la web : www.ar/diario/suplementos/libros/10-888-200401-04. estéticas y éticas. con un realismo crítico. que se las ve. Ésta es una perfecta excusa para quien prefiera flojear30». Radar Libros.letras. también. Cussen. Prácticas en definitiva ubicables en los textos mismos. mientras subraya las siguientes palabras del poeta en su ensayo: Hace unos años.”). ímpetu de poetas. De allí las palabras de Felipe Cussen: «Uno de los efectos más perjudiciales de la estúpida leyenda “Chile. «El silencio no es tiempo perdido». país de poetas” es creer que basta con leer a los 2 ó 3 próceres nacionales para darnos por satisfechos en nuestro conocimiento de la poesía universal y cerrarnos de paso a las importantísimas tradiciones de otros países. De allí también la sensación que pervive la lectura de las palabras del lúcido Arturo Carrera al referirse (en el ensayo La campana de palo) a algunos de los rasgos de la poesía de los jóvenes de los noventa. disponible en la web: www.com/fc270405.html 31 . escuché lo siguiente: “Siento que no puedo escribir si no leo a mis contemporáneos”. siguiendo a Carrera. siguen.htm A. Carrera. formal.54 8. más que temática. sumadas a la formación de 30 F. Deseo de desalteración.com. beber con otras tribus. Pero más aún: habría otro punto. Página/12. Creación. incluidos vecinos como Argentina (“país de narradores. Las querellas. del joven poeta argentino Martín Gambarotta. ímpetu de lecturas poéticas y críticas. s5. 9.

se dice. a ambos lados. de las mezclas y reagenciamientos como enfoque renovado de lo real. Cambio de una impostura por otra. ¿y la forma. da la impresión de que se piensan menos hoy en día en términos inmediatamente jerárquicos de «alto» y «bajo». Escribir poesía. publicación de libros y antologías. Sabe que lo esperan. La impureza de las ficciones. Pero. la poesía actual. y así obvia y afortunadamente difieren mucho a veces. premios y toma del espacio público. El antropólogo-poeta-ponencista debe marchar hacia el lugar de su intervención. cenáculos o simplemente recitales. De seguro que «la poesía de los 90 ya fue». Hemos pasado de un período de exclusiones y de confrontaciones a un período de mezclas y de aleaciones. Pero no se ha terminado. acaso. y obviamente pureza del no-uso. relaciones entre los modos del ser. Los pensamientos de «o» dando paso a los de «y».55 grupos. Lo deja. Decide darse unos minutos para garabatear. El antropólogo-poeta-ponencista relee lo anterior y no sabe. las prácticas. La ciudad se ve invadida por grupos que se organizaban en torno a talleres. por lo que el sesgo es notorio. como manera «de construir cartografías de lo visible. de los compromisos estéticos. de conformación de bibliotecas. Las tribus siguen escribiendo. sino también políticas. que en términos de coexistencia horizontal de diferencias asumidas. de producir efectos en lo real. buscando . de la inutilidad). el acento ? Modalidades acaso no puramente estilísticas. construyendo ficciones. los universos. La impureza como manera para la poesía de ser política. los modos del hacer y los modos del decir» (Jacques Rancière). de las referencias. La cultura y el arte de hoy en día son controlados por la coexistencia y la acepción de las diferencias. «la re realidad». de las formas. por la circulación y los intercambios entre los territorios. de las prácticas. trayectorias entre lo visible y lo decible. Se sabe en medio del baile también. reconocibles. dando un nuevo empuje a la tradición. exponerla. ése del sermo plebeius (aquí vuelve sobre Carrera) que se instalaría en el poema. Lejos de las obligaciones modernistas de pureza (pureza de los soportes. teje relaciones impuras con lo real. Y avanza: si las prácticas de lectura. 10. no son equivalentes. anotar la conjetura de un quiasma. los materiales. procediendo a reagenciamientos materiales de signos e imágenes. o parte de ella al menos. de escritura. el ritmo. lugares de anclaje de micropolíticas a descifrar y expandir. revistas. por si acaso.

Sergio Parra Sin llaves y a oscuras Era uno de esos días en que todo sale bien. las notas. Es transitorio. Había limpiado la casa y escrito dos o tres poemas que me gustaban. 11. Mucha. Aquella de los desconocidos dándose forma. La sed sigue. De ésta no se libra. Pero entonces el antropólogo-poeta-ponencista debe partir. de alguna manera. Anota: la puerta queda abierta a la exploración de sus partes. Cita de memoria dos textos.56 el pulso de las experiencias actuales. «explorando voces y géneros que expresen los nuevos desafíos que la urbe amplifica». piensa. una puerta cerrada con la llave adentro la basura en la mano. La prueba de ello se encuentra en los desbordes de nuestros tamices que los propios poemas llevan a cabo. para llevar a cabo su propia práctica y observarse observar. la puerta se cerró. Pues siempre nos quedamos cortos de contención. La heterogeneidad como marca se amplía. me dije. Volver desde esta idea de la poesía en tanto práctica de la sed a visitar los textos de aquende y allende. por una correntada. Tiene sed. formas nacientes. Fabián Casas . Quedé sin llaves y a oscuras sintiendo las voces de mis vecinos a través de sus puertas. uno de cada lado: Quevedo Retirado en la paz de este pequeño apartamento con pocos pero doctos libros vivo en conversación con los vecinos con los cuales nos cruzamos al dejar pequeñas bolsas de basura junto a la escalera del séptimo piso Por las mañanas salgo a la calle al local más cercano bebo café miro lo que sube y baja también junto migas de pan de secretas formas sobre el mantel de plástico y miro a las muchachas con sus uniformes azul – amarillo mi vida creo no podrá hacerse notoria y bien lo sabemos los dos cuando salimos a buscar por las calles de la ciudad (como antaño otro poeta) la sucia trapería del corazón. No pedía más. indicios de nuevas sensibilidades. La pata de los caballos. Se incorporan nuevos nombres. El antropólogo-poeta-ponencista se siente obligado entonces a volver sobre lo escrito. Entonces salí al pasillo para tirar la basura y detrás de mí. pero así también podría ser la muerte: un pasillo oscuro. el orden de su devaneo.

. aunque el terreno había cambiado» (Malamud). 12.57 Y sin dudas que ve algo. Antes de cerrar la puerta y encender un cigarrillo el antropólogo-poetaponencista coge sus llaves. Vecinos. imagina una calle de la ciudad. conversación. mira por el pasillo a oscuras. Cada uno sabía dónde estaba el otro. como aquellos: «se perseguían mutuamente en los rellanos. Se dice: no te olvides de agradecer. Aunque tal vez. Poetas cruzándose al dejar sus pequeñas bolsas de basura en el edificio Baja Andesia. Tal vez así. agradece. sed. tantea unos papeles en su bolsillo que no existe. Llegado el momento. Inquilinos.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful