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Combinaciones...¿C´ uanto hay de estrategia y cu´ anto de c´ alculo?

En este encuentro el tema a tratar es la ´ COMBINACION, uno de los m´ as atractivos del ajedrez, el cual re´ une no s´ olo elementos puramente anal´ ıticos, sino tambi´ en creativos y estrat´ egicos. La idea es concentrarnos en dos ejemplos en los cuales se llega a una posici´ on en donde hay que tomar una decisi´ on. ¿Realizar o no la combinaci´ on? Y esta pregunta se realiza debido a que en estas posiciones no est´ a claro el resultado definitivo de la combinaci´ on debido a la exigencia que requiere en cuanto a c´ alculo ya que son muchos los movimientos que hay que predecir. Por esta raz´ on nos vamos a concentrar en dos elementos a tener en cuenta para justificar la combinaci´ on. El primer elemento es la “acumulaci´ on de ventajas previas” Con este elemento estamos haciendo referencia a todas las ventajas que se han conseguido hasta el momento justo antes de ejecutar la combinaci´ on. Ejemplos de este elemento considerado son los tiempos de ventaja en desarrollo, dominio de columnas y diagonales, mayor cantidad de piezas que atacan respecto a las que defienden, posesi´ on del par homog´ eneo, mayor espacio disponible para las piezas propias, etc. El poseer estas ventajas a la hora de realizar la combinaci´ on es un indicio de que la combinaci´ on va a ser correcta. El segundo elemento es la “est´ etica de las variantes” Con este elemento nos referimos a que si dentro de las variantes que conforman
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las ramificaciones de la combinaci´ on existe alguna que involucra sacrificios espectaculares es un indicio de que la l´ ınea principal es correcta. Desde luego estos elementos que consideraremos son proposiciones y con las dos partidas siguientes se mostrar´ an ejemplos de lo correcto o no de las mismas. A continuaci´ on mostrar´ e una partida en la que se puede apreciar c´ omo a medida que transcurren los movimientos, el blanco se adue˜ na de la partida acumulando peque˜ nas ventajas, hasta que decide que el momento ha llegado y que la partida merece ser rematada. Lo m´ as interesante ocurre en los an´ alisis de la posici´ on final, en donde el negro podr´ ıa haber incurrido en una defensa f´ errea aparentemente salvadora. Los an´ alisis demuestran que el blanco posee una jugada at´ ıpica que sella la posici´ on a su favor.

Ovejero, J. - Pavignano, M. (Villa Mar´ ıa 2007) 1 2 3 4 e4 d4 Nc3 NXe4 e6 d5 dXe4 Nf6

Esta jugada otorga una peque˜ na concesi´ on. Luego de 5 1 NXf6+
Autor: Lic. Juan Manuel Ovejero

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el negro tiene que elegir entre arruinar su estructura de peones con 5...gxf6 o dejar expuesta su dama como sigui´ o efectivamente en la partida. 5
8 7

...

QXf6

rmbZka0s opo0Zpop 6 0Z0Zpl0Z 5 Z0Z0Z0Z0 4 0Z0O0Z0Z 3 Z0Z0Z0Z0 2 POPZ0OPO 1 S0AQJBMR a b c d e f g h
6 7 8 9 Nf3 Bc4 Qe2 O -O h6 Bd7 Bd6 O-O

De esta manera el blanco evita que el caballo negro se ubique en c6, y tambi´ en hace lo propio impidiendo la futura liberaci´ on con e5. Adem´ as vemos c´ omo el blanco toma la iniciativa, haciendo uso de un concepto que la mayor´ ıa de los jugadores tienen incorporado por intuici´ on. Explay´ andome un poco acerca de este tema que me parece bastante importante, me remito a las palabras del autor de una obra magistral llamada “Del ejemplo al concepto”1 quien dice, EL PAR HOMOG´ eNEO SUPERA AL HETEROG´ eNEO. De esta manera vemos c´ omo en la posici´ on de la partida, la que llamaremos “tercera pieza”, por ser la pieza diferente, o sea, el caballo, emprende su marcha hacia el centro del tablero, sin importar lo que pase con su futuro, debido a que cualquier cambio que se produzca favorece al bando blanco. Por ejemplo, si en este momento el negro decidiera realizar el movimiento 10...BXe5 entonces luego de 11.dXe5 el blanco se habr´ ıa quedado con la pareja de alfiles contra el par heterog´ eneo del negro. La raz´ on por la cual este concepto se sustenta, se debe a la mayor cooperaci´ on del par homog´ eneo, pareja de alfiles o de caballos, en la acci´ on conjunta.

El negro se dispone a completar su desarrollo y liberarse mediante la jugada e5 que eliminar´ ıa la causa de su falta de espacio. 10
8

Ne5

10

...

Bc6

rm0Z0skZ 7 opobZpo0 6 0Z0apl0o 5 Z0Z0M0Z0 4 0ZBO0Z0Z 3 Z0Z0Z0Z0 2 POPZQOPO 1 S0A0ZRJ0 a b c d e f g h
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Esta jugada pretende continuar con la siguiente secuencia, 11...Bd5 y 12...Nc6 completando el desarrollo. Entonces por ejemplo si 11.Re1 Bd5 12.Bd3 Nc6 13.Nd7 falla por lo siguiente

Del ejemplo al concepto. Dos teor´ ıas y un sistema, Ram´ on Huertas Sor´ ıs.

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Autor: Lic. Juan Manuel Ovejero

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rZ0Z0skZ 7 opoNZpo0 6 0Znapl0o 5 Z0ZbZ0Z0 4 0Z0O0Z0Z 3 Z0ZBZ0Z0 2 POPZQOPO 1 S0A0S0J0 a b c d e f g h
8

rZ0Z0skZ opo0Zpo0 6 0mbZpZ0o 5 Z0Z0O0Z0 4 0ZPZ0O0l 3 Z0ZBA0Z0 2 PO0ZQZPO 1 S0Z0ZRJ0 a b c d e f g h
8 7

13...Qh4 14.g3 Qh3 y el blanco no gana la calidad y debe afrontar serias amenazas.

Vemos c´ omo el blanco despu´ es de las transformaciones que han ocurrido en la posici´ on ha logrado obtener mayor espacio y posee el “famoso y ansiado par”. 15 16 ... b4 Rad8

11

Bd3

11 NXc6 estar´ ıa de acuerdo con el principio del par homog´ eneo, aunque ser´ ıa moment´ aneo debido a que luego de 11... NXc6 12.c3 e5 el negro iguala en el centro y se dispone a cambiar una de las piezas menores quedando ambos bandos sin su par.

Esta jugada pretende ganar mayor espacio en el flanco dama y luego de 16 ... a6

11 12

... f4

Qh4

al no poder completar el desarrollo el negro se ve obligado a ceder la pareja de alfiles.

surge una nueva posibilidad que es de jugar en alg´ un momento cuando convenga BXb6 Esto es un concepto importante, y retomando las palabras de Ram´ on Huertas, “aquel que posee las opciones de transformar la posici´ on es el que posee ventaja” Analizando esta frase, nos damos cuenta que el blanco no tiene intenciones de realizar el cambio en b6 inmediatamente porque atentar´ ıa contra su propia idea de conservar la pareja de alfiles, pero posee “la llave”del juego, siendo libre de elegir cuando crea conveniente, el momento de efectuar el cambio. 17 18 Rac1 Rc3 Rd7 Rfd8

12 13 14 15
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... dXe5 Be3 c4

BXe5 Nd7 Nb6

Teniendo la torre en la tercera fila, el blanco se dispone a operar en el flanco de rey. 3
Autor: Lic. Juan Manuel Ovejero

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Bc2

h5

Esta jugada le otorga a la dama una casilla extra de apoyo. El momento ha llegado y la posici´ on exige firmeza en la toma de decisiones. El blanco ha dispuesto todo su arsenal y est´ a ansioso por entrar en combate.

0Z0s0ZkZ ZporZpo0 6 pmbZpZ0Z 5 Z0Z0O0Zp 4 0OPZ0O0l 3 Z0S0A0Z0 2 PZBZQZPO 1 Z0Z0ZRJ0 a b c d e f g h
8 7

0Z0s0ZkZ ZporZpo0 6 pm0ZpZ0Z 5 Z0Z0OPZp 4 0OPZbZqZ 3 Z0S0A0Z0 2 PZBZ0LPO 1 Z0Z0ZRJ0 a b c d e f g h
8 7

22 23

h3 Qh4

QXf5 QXe5

23. . . BXc2 24 RXf5 BXf5 quiz´ as hubiera prolongado la partida, pero la posici´ on blanca contin´ ua siendo superior. 24 25 26 27
8

QXe4 Qh7+ Bc5+ Bg6

QXc3 Kf8 Rd6

20

f5

La ruptura que la posici´ on exige. 20 ... Qg4

El negro busca aliviar la posici´ on mediante el cambio de damas pero el blanco no est´ a dispuesto a frenar su caballer´ ıa. 21 Qf2 Be4

0Z0s0j0Z Zpo0ZpoQ 6 pm0spZBZ 5 Z0A0Z0Zp 4 0OPZ0Z0Z 3 Z0l0Z0ZP 2 PZ0Z0ZPZ 1 Z0Z0ZRJ0 a b c d e f g h
7

Desde este momento el blanco encuentra una manera de concentrar todas sus fuerzas acorralando al rey enemigo a cambio de material.
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La secuencia ha sido obligada. El blanco cuenta con esta posici´ on que cree ganadora, sin tener claro todav´ ıa cu´ al es la respuesta contra 4
Autor: Lic. Juan Manuel Ovejero

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27...f5 que parece salvadora. Si me hubiera enfrentado contra la r´ eplica 27...f5 seguramente mis capacidades hubiesen sido exigidas al m´ aximo y no estoy seguro de si hubiera encontrado la respuesta correcta. Lo importante a destacar es que habiendo reconocido la “acumulaci´ on de ventajas previas” que en este caso fueron: mayor espacio, pareja de alfiles, dominio de la columna central como consecuencia de la pareja, poseer la ruptura de la posici´ on, se tom´ o la determinaci´ on en la jugada 20.f5 de dar comienzo a la combinaci´ on, sin saber cu´ al era el resultado definitivo pero con la confianza de poseer indicios de que la combinaci´ on estaba fundamentada. Afortunadamente o no, mi rival en el apuro de tiempo no encontr´ o la defensa apropiada y la partida sigui´ o como les muestro a continuaci´ on. 27 28 ... Qh8+ R8d7

del rey enemigo en el centro del tablero y la falta de desarrollo, mediante el sacrificio de una pieza que no fue aceptado. La decisi´ on de llevar a cabo el sacrificio se sustenta en la est´ etica de una de las variantes en donde se genera un mate mediante el sacrificio de dama. Si bien las variantes analizadas no corresponden a las jugadas realizadas en la partida, muchas veces es m´ as provechoso estudiar lo que no ocurri´ o en el tablero. En el an´ alisis concreto de la combinaci´ on, se ve claramente la necesidad de tener entrenado el c´ alculo exacto de variantes ya que lo que parec´ ıa una combinaci´ on maravillosa, se convierte de repente en algo desastroso para el bando que inici´ o la combinaci´ on.

Duarte, Leonardo - Ovejero, Juan (Rafaela 2008)

y el mate es inevitable. Debido a que muchas veces lo que no fue es much´ ısimo m´ as interesante e instructivo que lo que realmente ocurri´ o les muestro la continuaci´ on PRINCIPAL. 27...f5 28.Bf2!! y esta jugada magn´ ıfica cierra con un broche el trabajo realizado por el blanco durante toda la partida. Esta jugada tiene la virtud, que toma las casillas negras que permit´ ıan el escape al Rey negro de su prisi´ on, y junto a la amenaza c5, la posici´ on del negro es como una torre de arena derrumbada por un hurac´ an. Por ejemplo, si 28...Rd1 29.Qh8+ Ke7 30.Bh4+ ganando, por otra parte, si 28...Rc8 29.BXb6 cXb6 30.Qh8+ y si el negro se decide por iniciar la hu´ ıda 28...Ke7 29.Bh4+ Kd7 30.BXd8 con ventaja. Por u ´ltimo, si 28...Qf6 29.Bh4! QXh4 30.Qh8+ Ke7 31.QXg7++ En la siguiente partida se muestra un ejemplo en el cual se intenta aprovechar la situaci´ on
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1 2 3 4 5 6

e4 Nf3 d4 NXd4 Nb5 a4

c5 Nc6 cXd4 e5 d6

Con esta jugada las blancas pretenden evitar la expansi´ on en el flanco de dama del negro. 6 7 8 9 10 11 12 13 14 5 ... N1c3 Na3 Bg5 BXf6 Nc4 Nd5 eXd5 a5 Be6 a6 Nf6 Be7 BXf6 Nd4 BXd5 O-O

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rZ0l0skZ 7 ZpZ0Zpop 6 pZ0o0a0Z 5 O0ZPo0Z0 4 0ZNm0Z0Z 3 Z0Z0Z0Z0 2 0OPZ0OPO 1 S0ZQJBZR a b c d e f g h
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0ZrlrZkZ ZpZ0Zpop 6 pZ0o0a0Z 5 O0ZPo0Z0 4 0ZNm0Z0Z 3 Z0O0Z0Z0 2 0O0Z0OPO 1 S0ZQJBZR a b c d e f g h
8 7

El blanco paraliza el flanco de dama, a costa de un tiempo de desarrollo, lo cual justificar´ ıa la b´ usqueda por parte del negro de alguna manera de aprovechar esta concesi´ on.

A partir de este momento el an´ alisis de la partida carece de sentido porque el blanco no acept´ o el sacrificio, y si bien la partida tom´ o otro rumbo interesante, no nos detendremos en ella. El negro ha sido persuadido por la est´ etica de la variante que se describe a continuaci´ on, creyendo que todo era obra del correcto despliegue de su juego. La variante calculada era la siguiente: 16.cXd4 eXd4+ 17.Kd2 (17.Be2 RXc4) 17...b5 18.aXb6 d3 19.BXd3 (19.Ne3 QXb6 con muy fuerte ataque.) 19...QXb6 20.NXb6 Bg5+ 21.f4 BXf4++

14 15

... c3

Rc8

En este momento, el negro que posee todas sus piezas en juego, intenta aprovechar la falta de desarrollo del blanco buscando jugar activamente. Al analizar la posici´ on, y siguiendo con la l´ ogica del juego, es sensato pensar que el negro debiera poder sacar provecho de su ventaja de desarrollo. Por eso, jugadas de retroceso no fueron tenidas en cuenta en el an´ alisis de la posici´ on. De ello se desprende la siguiente jugada

0ZrZrZkZ 7 Z0Z0Zpop 6 pM0o0Z0Z 5 Z0ZPZ0Z0 4 0Z0Z0a0Z 3 Z0ZBZ0Z0 2 0O0J0ZPO 1 S0ZQZ0ZR a b c d e f g h
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15
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...

Re8 6

Pero lo que el negro no logr´ o calcular, y
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con eso la valoraci´ on de la posici´ on cambia completamente, fue lo siguiente: 20. BXh7+ KXh7 21.NXb6 ganando la dama y la partida ya que al no estar el alfil en d3 no existe la posibilidad de recibir el mate terror´ ıfico. Con estos ejemplos podemos concluir que la herramienta que nos brinda la certeza de si una combinaci´ on es correcta o no es el c´ alculo exacto de variantes, pero tener en cuenta la acumulaci´ on de ventajas previas y la est´ etica de las variantes nos pueden motivar a crear escenarios propicios para mejorar en el c´ alculo y de esa manera generar exitosas combinaciones.

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