UNIVERSIDAD DE CARABOBO FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACION DIRECCION DE POSTGRADO

CURSO DE FORMACION DOCENTE

La Educación y nuestro legado como Docentes
"La espiritualidad no consiste en conocer las escrituras y en trabarse en debates filosóficos sino en cultivar el corazón, en poseer una fortaleza inconmensurable". Mahatma Ghandí

La educación actual desarrolla el intelecto y las habilidades, pero poco hace para desarrollar las buenas cualidades. Hoy en día, el conocimiento ganado con la educación está mal empleado. Se usa meramente para obtener y disfrutar de las comodidades materiales y los placeres sensoriales, en la sociedad actual abunda el materialismo a causa de la preocupación por los placeres mundanos. En la actualidad, la educación es un proceso en el cual se llena la mente con los contenidos de los libros, derramándolos en la sala de clases y volviendo con la cabeza vacía. (Sathya, Baba. 2006) El mejor sistema de educación y el más fructífero es el que transmite cultura y contribuye a que ésta se infiltre y purifique todo lo que se aprende, donde la educación debe ser para la vida, no para la subsistencia, sólo el que comprende esta verdad es una persona verdaderamente educada, dado que el conocimiento no significa únicamente saber de los libros y la transferencia de los libros al cerebro sino su aplicación en el contexto en donde vivimos y en el bienestar de la comunidad y de nosotros como humanos. Ante esta realidad el docente, debe cambiar su postura y su estrategia donde debe formar alumnos responsables, mejorar su entorno educativo, enseñarlos para el mañana y a manejar inteligentemente sus emociones, pero sobre todo nunca le debe faltar su magia como educador en el acto de enseñar para transformar y ser transcendente. Entender la docencia como un acto sin objetivos pedagógicos verdaderos, llena de simulaciones y desapegos deontológicos es vivir la inercia de un profesional sin profesión, de un profesor que no profesa una convicción, es asumir la vida sin trascendencia educadora. Un ejercicio de la docencia de esta manera, es actuar pegado a la mentira y a la falsificación, es ocultarse en el disimulo, la maña y la tramoya. (Rivas, 2006) La transcendencia, de nosotros como educadores, debe ser para crear, transformar, dejar legado y educar. Hoy en día, es necesario que la educación impartida, transcienda hacia lo positivo y deje huella para la elevación de nuestros alumnos como individuos (Rodríguez, 2009). La verdadera educación consistirá en el cultivo del corazón, donde lo aprendido debe hacerse parte de todo el ser, sólo así se tendrá un sentimiento de logro, y se establecerá una armonía total en pensamiento, palabra y acto.

Ensayo Nro. 3. La Educación y nuestro legado como Docentes. Prof. Yajaira Linares. FCJP. C.I: 7.130.499

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CURSO DE FORMACION DOCENTE Es por tal motivo, que de todas las profesiones, la docencia, es la más difícil y la más importante, los profesionales de la docencia tienen que cultivarse en sí mismos la humildad, la compasión y un espíritu de servicio amoroso, mucho más que en las otras profesiones, porque es un ideal y un ejemplo para sus alumnos. Si un alumno tiene un defecto, sólo sufre él; pero si un docente tiene un defecto, se contaminarán miles de seres humanos, como un virus o enfermedad. El Docente es un faro que tiene que conducir y guiar; si deja de iluminar, muchos perecerán en las rocas. Así mismo, cuando el corazón del docente esté lleno de bondad, generosidad y amor, los alumnos expresarán estas virtudes en cada uno de sus actos, pensamientos y obras. Es allí nuestra primera tarea como docentes, el cultivo de la virtud en nosotros mismos y en los corazones de los alumnos. Esto es mucho más importante que fomentar el aprendizaje. En nuestra actividad docente, debemos inspirar a los alumnos, debemos practicar lo que profesamos, debido a que como somos, así serán nuestros alumnos, no hay que olvidar que el ejemplo personal es el mejor método de enseñanza. Hoy en día nuestro rol ha cambiado a ser facilitadores de aprendizajes, donde los alumnos son selectivos y en nuestro rol como docentes debe existir la horizontalidad, circularidad, respeto, negociación y responsabilidad social. Basada en mi experiencia docente, profesional y como persona, deseosa de continuar desarrollando mi proyecto de vida, esto implica trascender mediante el servicio educativo y profesional a los demás, considero, que debemos rescatar la dignidad y el valor de nosotros como seres humanos; propiciando no sólo en cada uno de los estudiantes, sino también en cada una de aquellas personas con las cuales compartimos: esposo(a), hijos, compañeros de trabajo y familiares, el desarrollo de su ser y de aquellos valores que contribuyen a afianzar su identidad personal, su realidad ontológica y como diría Víktor Frankl (Lucas, 1996) el descubrimiento de lo que para cada persona, le da sentido a su vida. Entonces, para finalizar, nosotros como docentes antes de dirigir nuestra mirada hacia aquellas personas que están compartiendo como estudiantes o compañeros de labor el proceso educativo, debemos primero mirarnos a nosotros mismos, con el fin de identificar cómo estamos nosotros realizando nuestra tarea educativa; qué tanta claridad, responsabilidad, vocación, entusiasmo, ética y preparación tenemos, para luego poder encontrar el camino que nos permita asumir adecuadamente nuestra misión de acompañar a nuestros estudiantes hacia el encuentro con ellos mismos, con su aprendizaje y con la realidad que les rodea.

Ensayo Nro. 3. La Educación y nuestro legado como Docentes. Prof. Yajaira Linares. FCJP. C.I: 7.130.499

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