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UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL

UNIDAD 211 PUEBLA


SUBCENTRO ZACATLÁN.

Maestría en educación
Campo Formación Docente en el Ámbito Regional

Curso: Enfoques sobre Formación Docente.

IMPARTIDO POR:
Mtro. Rafael Sampedro.
LA FORMACIÓN DOCENTE: MODELOS Y TENDENCIAS

Alumna:

PROFRA. SARA MOTE DOMÍNGUEZ.

Junio / 09

INTRODUCCIÓN

Por medio del presente trabajo pretendo revisar algunas consideraciones que
me lleven a reflexionar sobre la profesión docente desde la perspectiva de su
formación inicial y continua.

La formación inicial que se recibe de la institución normal considero que es


buena en términos generales, pero su ejercicio reclama la continua preparación
teórico-pedagógica para enfrentar los retos en todas las dimensiones de su praxis
tomando muy en cuenta la vocación de servicio y la responsabilidad social que
implica ejercer el oficio más bonito del mundo.
Es de vital importancia tener siempre presente el perfil de egreso. Por otro
lado la formación continua de los profesores es una prioridad ineludible en la
búsqueda de la calidad educativa y tiene que ver con las prácticas pedagógicas, con
las formas que los maestros usan para enseñar y las condiciones en que los alumnos
aprenden. Una y otras dependen en buena medida de la formación profesional de
los docentes; mucho con el carácter de la formación inicial recibida; pero muy
especialmente, la que corresponde con la adecuación constante a los cambios que
se producen en el entorno educativo.

Que el aprendizaje constante y permanente es durante todo el tiempo de


ejercicio de la profesión docente y sobre todo tenga un impacto real sobre el
aprendizaje de los alumnos. La Alianza por la Calidad Educativa (ACE) aborda el
tema de la profesionalización de los maestros y de las autoridades educativas en
donde uno de sus temas es el Ingreso y promoción en donde para obtener una plaza
base se concursará mediante el examen de oposición para seleccionar a los mejores
candidatos pero considero que esto no garantiza que todos los que aprueben vayan
a ser profesionales en su trabajo.

El Examen Nacional de Conocimientos y Habilidades Docentes que


presentan los candidatos, además de seleccionar a los maestros a ocupar las
plazas vacantes, sirve para hacer un diagnóstico a nivel nacional de las
carencias que hace falta superar en la formación inicial. Sin embargo no se
garantiza que todos los aprobados vayan a ser profesionales en su trabajo.
Para mejorar se requiere conocer primero la problemática a la que se enfrentan
los docentes en sus grupos, para detectar necesidades y con base en ellas
elaborar un programa de profesionalización.

La función de los docentes es más compleja y diferente de la ejercida en


décadas anteriores. Existiendo una tensión entre la teoría y la práctica ya que
el docente se enfrenta a situaciones no conocidas durante su formación pues la
vida en la escuela y en especial en el aula es única y así logra conformar un
saber práctico ya que entra en tensión con la teoría aprendida en la escuela.

No entendiendo loa anterior como una supresión en formación inicial ni


en los criterios de selección de todo lo que supone dominio de contenidos y
recursos que están presentes en el proceso enseñanza aprendizaje. Los
profesores, además de saber lo que requiere su función hace años, debe saber
más cosas y lo que es más importante, debe facilitar aprendizajes en un medio
como del aula y la escuela; sin limitarse al exclusivo escenario del aula.
Tomar en cuenta las relaciones con las familias y la comunidad aún cuando la
imagen del docente, y fundamentalmente la imagen social percibida a través
de las familias, no es la más adecuada.
La función docente debe cambiar, a pesar de que la formación inicial y
los programas de formación no son siempre los más adecuados.

El problema de la imagen actual del docente es lo que me lleva a a


reflexionar sobre la mìstica, vocación, sensibilidad y posición que tenía en el
pasado, quizá tal vez como la que tenía el primer maestro del siglo XII: Pedro
Abelardo el cual motivaba a sus alumnos tanto que lo buscaban a pesar su
lejanía y encierro para escuchar sus clases. Es de llamar la atención la
importancia que le daba a su preparación profesional y las metas que se
imponía de dominar todo lo que era nuevo para el solo por el arte de enseñar a
sus discípulos. Es por eso que me permito citar el siguiente texto de: Le Goff,
Jacques. Los intelectuales en la Edad Media.

París, favorecida por el creciente prestigio de la dinastía de los Capetos,


es el más brillante. Profesores y estudiantes se reúnen en la Cité y en su
escuela catedral o bien, cada vez más numerosos, en la orilla izquierda donde
gozan de mayor independencia. Canónigos de Saint-Victor y de Santa
Genoveva, unos maestros más independientes, los profesores agregados que
recibieron del obispo la licentia docendi, el permiso de enseñar, atraen
alumnos y estudiantes en número cada vez mayor.

De manera que París, tanto en la realidad como simbólicamente, es para


unos la ciudad faro, la fuente de todo goce intelectual.

Los goliardos
Grupo de intelectuales: los goliardos. Para ellos, París es el paraíso en la tierra,
la rosa del mundo, el bálsamo del universo.

Aquellos intelectuales goliardos o errantes son llamados vagabundos,


bribones, juglares, bufones.

Abelardo
Si Pedro Abelardo gloria del medio parisiense, fue goliardo, significó y
aportó mucho más que los goliardos. Es la primera gran figura de intelectual
moderno —dentro de los límites de la modernidad del siglo XII— Abelardo es
el primer profesor.
Si Abelardo renuncia a las armas del guerrero lo hace para entablar
otros combates. Siempre batallador, habrá de ser según las palabras de Paul
Vignnux, “el caballero de la dialéctica”. Siempre inquieto, se encuentra en
todas aquellas partes en que haya que librar un combate. Suscitador de ideas,
promueve discusiones apasionadas.

Abelardo sufre por no tener ya un adversario de su estatura. Es un


lógico y se irrita al ver que los teólogos son colocados por encima de todos,
Hace un juramento: también él será teólogo. Vuelve a la condición de
estudiante y se precipita a Laón para escuchar las lecciones del teólogo más
ilustre de la época, Anselmo. La gloria de Anselmo no resiste mucho tiempo
ante la pasión iconoclasta del ardiente antitradicionalista.

Eloísa es una conquista que habrá de agregarse a las conquistas de la


inteligencia. Es un asunto de cabeza como un asunto de carne. El canónigo le
confía a la joven Eloísa como alumna halagado de poder darle semejante
maestro. Abelardo abandona su actividad docente, sus trabajos, con el diablo
en el cuerpo. La aventura dura, se hace cada vez más profunda. Ha nacido un
amor que ya no acabará nunca, un amor que resistirá los disgustos y luego el
drama. Eloísa da a luz un hijo al que bautizan como Astrolabio.., por el peligro
que entraña ser el hijo de una pareja de intelectuales..

Nuevos combates
La pasión intelectual cura a Abelardo. Una vez vendadas sus heridas,
recupera todo su espíritu combativo.
Los numerosos discípulos que van a suplicar al maestro que reanude su
enseñanza. Abelardo escribe para ellos su primer tratado de teología.
El libro es quemado y Abelardo condenado a terminar sus días en un
convento. Abelardo no dejó de escribir desde que fue condenado su libro en
Soissons.

Abelardo fue ante todo un lógico y, como todos los grandes filósofos,
aportó un método. Abelardo fue el gran campeón de la dialéctica. Con su
Manual de lógica para principiantes (Lógica ingredientibus) y sobre todo con
el Sic et Non de 1122 dio al pensamiento occidental su primer Discurso del
Método. Con una asombrosa simplicidad, Abelardo demuestra la necesidad de
recurrir al razonamiento. Los padres de la Iglesia no estuvieron de acuerdo
sobre ninguna cuestión; cuando uno dice blanco el otro dice negro. Sic et Non.
De ahí la necesidad de una ciencia del lenguaje. Las palabras están
hechas para significar -nominalismo—, pero están fundadas en la realidad
pues corresponden a las cosas que ellas significan. Todo el esfuerzo de la
lógica debe consistir en permitir esa adecuación significante del lenguaje a la
realidad que éste manifiesta. Para ese espíritu exigente, el lenguaje no es el
velo que cubre lo real, sino que es su expresión. Ese profesor cree en el valor
ontológico de su instrumento, la palabra. Fue también un moralista. En su
Ética o conócete a ti nismo (Ethica seu Scito te ipsum), aquel cristiano nutrido
de filosofía antigua asigna a la introspección una importancia tan grande como
la que le asignan los místicos ¡monásticos, como un san Bernardo o un
Guillermo de Saint-Thierry.

Abelardo responde que el pecado no es más que una falta: “Pecar es


despreciar a nuestro Creador, es decir, no renunciar por él a los actos de los
cuales creemos que tenemos el deber de renunciar. De esta manera Abelardo
contribuyó vigorosamente a modificar las condiciones de uno de los
sacramentos esenciales del cristianismo: la penitencia. En adelante, lo
importante es el pecador, es decir, su intención, y el acto capital de la
penitencia será la contrición. Abelardo dice: “La contrición del corazón hace
entonces desaparecer el pecado, esto es, el desprecio de Dios o también el
consentimiento del mal. Pues la caridad divina, que inspira estos gemidos (de
la contrición), es incompatible con el pecado”.
Como Abelardo dice a Eloísa: “Más preocupado por la enseñanza que por la
elocuencia, cuido la claridad de la exposición, no el brillo de la elocuencia, el
sentido literal, no el ornamento retórico”.

El intelectual urbano del siglo XII se considera y se siente como un


artesano, como un hombre de oficio comparable a los otros habitantes de la
ciudad. Un arte es toda actividad racional y justa del espíritu aplicada a la
fabricación de instrumentos, tanto materiales como intelectuales; es una
técnica inteligente del hacer. El día en que Abelardo, reducido a la miseria,
comprueba que es incapaz de cultivar la tierra y que tiene vergüenza de
mendigar, retorna al profesorado (scolarun regirnen). “Retorné al oficio que
sabía; incapaz de trabajar con mis manos, me vi reducido a valerme de mi
lengua”. Las escuelas son talleres de los que salen las ideas, como
mercancías.

Me resulta interesante recuperar la idea de la escuela como un talles pero


dentro de lo limites que establece ahora la escuela principalmente a las 5 s
japonesas de calidad.
En otro tiempo, el estatus social de los maestros era mucho mejor, aun
con salarios bajos, la profesión gozaba de una buena consideración general
pero no obstante a todo sigo pensando que ser maestro es lo mejor que me ha
pasado.

De acuerdo a la historia la profesión docente era ejercida de manera


libre y no era considerada como una profesión de estado. Posteriormente fue
municipal, estatal y federal hasta llegar a ser lo que es actualmente; como lo
señala la literatura que cito: Santoni, Antonio. Nostalgia del maestro artesano.

En este periodo existieron varios proyectos oficiales para establecer


centros de enseñanza normal, pero ninguno de ellos fructificó. La falta de
estos centros fue cubierta en parte por la Compañía Lancasteriana, cuyo
sistema consistía precisamente en sustituir casi por completo a los maestros
especializados en la enseñanza de las primeras letras. La Compañía también
tuvo durante algún tiempo una amplia intervención en la concesión de
licencias para el ejercicio de la docencia de las primeras letras.

Ejerciciocomo profesión libre. El ingreso a la profesión no dependía de


un sistema de formación especializado sino de la autorización del ejercicio de
la docencia por los ayuntamientos y, en menor grado, por los gobiernos de los
estados o departamentos, a partir de una serie de exámenes. Se produce una
tendencia hacia la transformación del magisterio en una profesión de Estado.

Las principales escuelas primarias o corno funcionarios intermedios y


maestros de las escuelas de mayor prestigio. La Escuela Normal Veracruzana
(ENV) produjo mayor número de profesores normalistas que la de la ciudad
de México, fundada unos días antes. Enrique C. Rébsamen (director fundador,
maestro y caudillo pedagógico de los veracruzanos) diseñó y dirigió, junto con
sus discípulos, la reforma pedagógica e institucional de la enseñanza primaria,
además de fundar escuelas normales en diversos estados de la república. Por
ello no es raro que los veracruzanos hayan tenido mayor presencia a lo largo y
ancho del país: tanto en el Distrito Federal como en varios estados de la
república encontramos maestros veracruzanos como directores de las oficinas
educativas, de las escuelas normales. De la profesión libre a la profesión de
estado y de la profesión autorizada a la profesión especializada.
Nuestro sistema educativo, a partir de la suscripción del Acuerdo Nacional
para la Modernización de la Educación Básica en mayo de 1992, experimenta
un proceso de reforma que ha abarcado los principales campos de acción de la
política educativa: el financiamiento, la organización general del sistema, los
planes y programas de estudio, los materiales educativos (en el caso de la
educación primaria, no puede olvidarse la renovación de los libros de texto
gratuitos y la producción de otros materiales para todos los alumnos), la
elaboración de materiales de apoyo para la enseñanza, el establecimiento de
Centros de Maestros (a la fecha, 445 en toda la República) y una oferta
federal y estatal de cursos y talleres de actualización. Además de estas
medidas nacionales y generales se han puesto en marcha los denominados
"programas compensatorios", destinados a regiones marginadas de 31
entidades federativas. Todas estas acciones han tenido como propósito mejorar
la calidad de la educación, entendida en términos prácticos como el logro de
los propósitos educativos fundamentales del nivel educativo.

Pese a todas estas acciones, que se concretan con mayor o menor


intensidad en cada escuela o zona escolar, todavía se enfrentan serios
problemas en materia de mejoramiento de la calidad de los resultados
educativos. Las mediciones del aprovechamiento escolar realizadas por el
Programa Nacional de Carrera Magisterial y otras evaluaciones promovidas
por la SEP, indican que aunque se observan avances importantes el promedio
general está por debajo de lo esperado.
Cuando la tarea de enseñar y educar se asume responsablemente, es decir,
cuando el profesor o la profesora sabe que de su trabajo depende que sus
alumnos logren los propósitos educativos del grado que atiende y del nivel
educativo, cuando se interesa por ellos como personas y se propone "sacarlos
adelante", es evidente que el trabajo docente es muy complicado. Veamos, a
título de ejemplo, algunas de las acciones que implica atender
responsablemente a un grupo de alumnos, y que se corresponde con la jornada
de muchos profesores:
Antes de la jornada, aunque sea por un momento, es necesario dedicar un
tiempo a planificar las actividades del día: cómo interesar a los niños, cómo
mantener su atención, cómo lograr que comprendan tal o cual concepto o
avancen en el desarrollo de alguna habilidad, qué hacer con los niños más
atrasados, etcétera.
Durante la clase el maestro tiene que verificar constantemente si lo que
pensó -y a veces escribió- funciona: ¿los niños se interesan?, ¿entienden las
indicaciones?, ¿se involucran en las actividades? Si esto no ocurre, es
necesario ajustar el plan sobre la marcha. Cuando alguna actividad funciona es
necesario prestar atención a las opiniones, a las preguntas sobre diversos
aspectos del tema, y tratar de ayudar a quienes más dificultades tienen. Casi
siempre, cualquier profesor se encontrará con algún propósito educativo para
el que no tiene estrategias probadas, además del reto que supone la atención
específica a cada uno de sus alumnos.
Ante esta variedad de situaciones, de problemas y de preguntas, la
formación inicial -aún cuando hubiera sido de buena calidad- resulta
insuficiente; el conjunto de desafíos del trabajo en el aula hace necesaria la
colaboración entre los profesores. Pero además, si la escuela ha fijado metas
comunes que todos los alumnos deben alcanzar al egresar de sexto grado o ha
establecido acuerdos sobre la forma de funcionamiento de la escuela, el
trabajo colegiado resulta imprescindible: es necesario intercambiar
experiencias, establecer prioridades del trabajo docente, acordar algunas
estrategias comunes, dar seguimiento a las tareas planificadas, etcétera.
La colaboración profesional entre maestros exige dedicar más tiempo al
trabajo colegiado, no sólo en el espacio del consejo técnico sino también en
reuniones de maestros de un mismo grado o ciclo o, en secundaria, de los que
atienden a un mismo grupo. Pero estas reuniones deben tener definida la
materia de trabajo; de poco serviría aumentar el tiempo de reuniones si no se
define antes el propósito y el tipo de actividades que deben tratarse allí.
Además, el trabajo en equipo exige habilidades de comunicación, disposición
para analizar colectivamente asuntos que tradicionalmente se consideran
personales (como el trabajo en grupo) y capacidad para tomar decisiones,
características que no siempre están presentes en la escuela y cuya formación
exige también un proceso de aprendizaje.
Asimismo, al analizar los problemas educativos de la escuela y al
intercambiar experiencias exitosas de enseñanza, el personal docente y
directivo dispondría- como ya sucede en muchas escuelas involucradas en el
proyecto La gestión en la escuela - de un espacio de autoformación que puede
ser mucho más eficaz que las variadas ofertas externas de actualización,
puesto que respondería d las necesidades concretas de cada escuela.
A lo largo de la década de los años ochenta se señaló que el sistema de educación
primaria, en particular el de carácter público, mostraba insuficiencias para formar
a los alumnos que requería la sociedad mexicana tal como ésta se gestaba a
finales de la década de los años setenta. Asimismo, se afirmaba que ese
sistema de educación contribuía poco a atender las necesidades del aparato
productivo. Con base en estos cuestionamientos, distintos actores y sectores
sociales (intelectuales, representantes del sector empresarial, gobierno federal,
legisladores, maestros, etcétera) se dieron a la tarea de reflexionar y plantear
sus puntos de vista sobre la problemática educativa del país.1

A principios de la década de los noventa se comenzaron a instrumentar políticas


educativas para atender dicha situación de crisis, entre las cuales se pueden señalar las
siguientes: a) en mayo de 1992 se firma el Acuerdo Nacional para la Modernización de
la Educación Básica (ANMEB); b) en 1993 se introducen modificaciones al Artículo
Tercero Constitucional, a partir de las cuales se estableció la obligatoriedad de la
secundaria y se abrió el camino a la posibilidad de impartir educación religiosa en
escuelas particulares; c) en julio de 1993, se sustituye la Ley Federal de Educación por
la Ley General de Educación. Todo ello en apoyo al Programa para la Modernización
Educativa, del gobierno de Carlos Salinas de Gortari 0989-1994).
De manera especial, se pueden sintetizar los ejes centrales del ANMEB en los
siguientes aspectos, que se utilizaron como referentes para abordar los objetivos
básicos del Artículo Tercero: a) reorganización del sistema educativo (que se concretó
en la política de descentralización, conocida como federalización del sistema), b)
reformulación de contenidos y materiales (a partir de los cuales se dio mayor

1El Colegio Nacional, Seminario sobre Educación Superior, coordinado por Bernardo Sepúlveda y con la participación de académicos
de diversas instituciones, principalmente de El Colegio de México. Sobre el mismo tema, por esas fechas aparecieron dos trabajos de
quien fuera secretario de Educación Pública: Fernando Solana et al., Historia de la educación pública en México, 2 tomos,
SEP/FCE, México, 1982, y F. Solana, Tan lejos como llegue la educación, FCE, México, 1982. Posteriormente, en 1983, la
Asociación Mexicana de Investigadores de la Educación organizó el Primer Congreso sobre Investigación Educativa.
importancia a la enseñanza del español, a la consolidación del conocimiento en las
matemáticas y al fortalecimiento de la formación científica.

Nuevos escenarios en el cual se configura la profesión docente:

SUPERACIÓN, ACTUALIZACIÓN, EVALUACIÓN E INDIVIDUALIZACIÓN


DEL TRABAJO DOCENTE

Desde hace algunos años, tanto los maestros como la Secretaría de Educación
Pública y los organismos sindicales del magisterio reconocieron la necesidad de
modificar sustancialmente las instituciones, los contenidos de los programas y las
estrategias a partir de las cuales se han puesto en marcha las políticas de capacitación,
actualización y superación profesional de los profesores, para asumirlos como
procesos académicos permanentes, con el propósito explícito de acortar la distancia
entre lo que se transmite en términos de conocimientos científicos, desarrollo de
habilidades, aptitudes y destrezas, y los conocimientos de los procesos actuales de
cambio social y las nuevas necesidades sociales. Consideraron que era necesario poner
el acento en el desarrollo de habilidades y destrezas en correspondencia con los nuevos
procesos tecnológicos y organizativos de la producción, así como mantener o adecuar
los valores y tradiciones de nuestra visión cultural.
La actualización en tomo de los nuevos contenidos básicos de los libros de
texto, en el manejo de información complementaria que permita al profesor enriquecer
y ampliar dichos contenidos para responder a las preguntas de los alumnos, padres de
familia ya sus propias interrogantes puede o no derivarse de los planteamientos y
desarrollos hechos en los libros de texto o de los vacíos que en ellos se detectan, pero
sobre todo de la oferta que en diversos espacios se realiza para la actualización y
superación de los profesores sobre los nuevos contenidos, y también sobre las nuevas
manifestaciones de la sociedad, del individuo, de la familia, de la biotecnología, de la
ingeniería genética, de la preservación del medio ambiente o de los avances
tecnológicos, etcétera.
El desarrollo de habilidades, aptitudes y destrezas o la transmisión de determinados
conocimientos científicos hacia el alumno de educación primaria no se restringe a lo
aprendido por los profesores en su formación inicial o cómo lo han entendido y
enriquecido a lo largo de su experiencia profesional,2 sino también a través de lo
aprendido y debatido en los cursos de actualización y superación que muchos de los
profesores han realizado a lo largo de sus años de trabajo frente a grupo, ahora
estructurados en una concepción orientada a potenciar su transmisión y adecuarlos a las
exigencias sociales y culturales contemporáneas.

Frente a esta situación, se presentan dos grandes retos para el profesor del futuro.
Por un lado, actualizarse permanentemente no sólo en el avance del conocimiento
científico, de las nuevas modalidades y exigencias de habilidades, aptitudes y
destrezas, sino también en el conocimiento de los cambios de nuestra realidad social,
de informarse de la dirección y del impacto de estos cambios sobre su práctica
profesional. Ahora, además de estar formando a individuos, tiene el reto de atender a
ciudadanos y también a trabajadores potenciales o en activo.3
Lo anterior no quiere decir que el magisterio no se hubiese preocupado por
superarse o actualizarse al contrario, a pesar de sus condiciones de trabajo y de
disponibilidad de tiempo, ha participado en diversos programas de superación
profesional. Así lo demuestran los datos de la investigación aplicada a profesores de

2Con base en los años de docencia, para los profesores del Distrito Federal manejamos, como media de experiencia profesional, 17 años
de ejercicio frente a grupo. Cfr. Ibarrola, Silva y Castelán

3En relación con esto, sería pertinente revisar el tiempo que se dedica a la superación dentro y fuera del aula y a las actividades dentro del salón de clases, por lo
que es necesario redefinir el uso del tiempo del maestro para reorganizar su desempeño e incorporar como parte de su tiempo de trabajo el que se destina a los
programas de actualización y superación.
educación primaria frente a grupo, en el Distrito Federal: las maestras y maestros
egresados de normales públicas, que en la actualidad (1996) tienen dos turnos, en
comparación con los egresados de escuelas normales privadas, son quienes mostraron
mayor interés por realizar otros estudios después de su formación inicial.4
Por otro lado, la participación del magisterio en programas de
actualización, superación y capacitación, además de haberse integrado a
políticas de evaluación y remuneración diferenciada, ha individualizado las
actividades y las relaciones de los profesores, ha introducido una nueva lógica
organizativa del trabajo del maestro condicionada fuertemente por la necesidad
de obtener certificados reconocidos por el sindicato y la SEP para evaluar su
participación en dichos programas. Asimismo, ha incorporado el parámetro de
evaluación individual del desempeño académico, lo cual ha traído nuevas
reglas del juego (tanto académicas como laborales) entre los maestros, ha
posibilitado repensar las alternativas de integración de nuevos colectivos
dentro del aula, trastocando, incipientemente, la cultura corporativa de vieja
tradición en el gremio magisterial, combinándola con nuevos elementos de
cultura profesional e individual.

Las políticas educativas propuestas por cada gobierno en turno no han sido a
largo plazo porque no han atacado la raíz del problema para que se convirtieran en
verdadera políticas de Estado y no estuviéramos copiando o ensayando políticas
ajenas manteniéndonos en un retraso mínimo de veinte años y entre los mas bajos
resultados internacionales..

Considerando que nuestro país ha venido realizando grandes cambios o


mejor dicho “reformas” que contemplan solo aspectos cuantitativos en detrimento
4Ibidem, p.143
de los cualitativos. La investigación educativa era pobre y de muy bajos resultados
porque solo se dedicaba a copiar sin probar nada tal como fue con el estilo
estadunidense que se caracterizo por una organización curricular por áreas. En
1982 se realizó un estudio consistente en una prueba de conocimientos aplicada por
el Instituto de Internacional de Evaluación Educativa (IEA) con sede en Holanda y
se produjo un escándalo.

Estados Unidos quedó rezagado en las últimas posiciones.

Ejemplos de los cambios de política en las aspiraciones del Estado y su


impacto sobre la formación docente:

Actualmente en nuestro país como Política de Estado y Educativa tenemos


el Programa Sectorial de Educación 2007-2012, que en lo personal le
encuentro similitud con el PEP: 1993, en tres de sus objetivos.

El documento del Plan Sectorial 2006-2012 está organizado en seis


objetivos principales y en referencia a cada nivel del sistema educativo, así
como en función de algunos temas transversales (evaluación, infraestructura,
sistema de información, marco jurídico y mejora de la gestión institucional).

Para cubrir cada uno de los seis objetivos hacia el 2012, se presenta una
amplia cantidad de propuestas pero muy pocas de ellas se concretan en metas
puntuales.

Objetivo 1.- Elevar la calidad de la educación.


Objetivo 2.- Ampliar las oportunidades de educación e impulsar la equidad.
Objetivo 3.- Impulsar el desarrollo y utilización de tecnologías de la
información y comunicación.
Objetivo 4.- Ofrecer una educación integral que equilibre la formación en
valores ciudadanos.
Objetivos 5.- Ofrecer servicios educativos de calidad.
Objetivo 6.- Fomentar una gestión escolar e institucional que fortalezca la
participación de los centros escolares en la toma de decisiones.

Pese a haber transcurrido casi dos años entre la toma de posesión y la


publicación del Programa sectorial (PSE), este muestra una falta de coherencia
aunque se encuentra fortalecido por la Alianza por la calidad de la Educación
(ACE). Aunque se diga que la ACE surge como una estrategia para impulsar
una profunda transformación del sistema educativo mexicano en la educación
básica orientándola hacia el fortalecimiento de la calidad a lo que yo agregaría
a la descalificación del maestro y en perjuicio del salario del docente que lejos
de beneficiarlo le ha venido a perjudicar en sus derechos laborales y
sindicales.

Y para seguir con estos planes perversos de los programas de gobierno y


de la alianza tan bien se ha adicionada la Ley General de Educación con la
fracción XIV que a la letra dice: Fomentar la cultura de la transparencia y la
rendición de cuentas, así como el conocimiento en los educandos de su
derecho al acceso a la información pública gubernamental y de las mejores
prácticas para ejercerlo. Publicado el 15-07-08. Es aquí precisamente donde
se pretende atar a la evaluación no solo a la calidad sino a la rendición de
cuentas.
El Examen Nacional ENLACE e internacional PISA es un importante
instrumento de transparencia y rendición de cuentas del sistema educativo
nacional de México pero no se trata de evaluar por evaluar sin tener claros
propósitos de mejora que en mi criterio sería lo mejor. Que la evaluación de
nuestro país como lo señala Díaz Barriga no solo de fomentar la cultura por la
evaluación sino que además le sirva al maestro y a las autoridades educativas
de cada estado implementar sus propias políticas de evaluación que sean
verdaderos instrumentos para la toma de decisiones y no solo para responder a
demandas o a intereses ajenos o mezquinos.

CONCLUSIONES

Es preocupante que el sistema educativo se mantenga atrapado en el


juego de intereses políticos y económicos de diversos grupos de interés.

La falta de compromiso del Estado para establecer mecanismos y


normas claras en la designación y distribución de los recursos hacia sus
políticas educativas y de Estado, han venido provocando que cada año el
presupuesto educativo se siga definiendo discrecionalmente en razón de
coyunturas políticas respondiendo a intereses totalmente ajenos a los
participantes del sistema educativo convirtiendo a las políticas de Estado y
Educativas en verdaderas políticas de Gobierno que solo subsisten con el
gobernante en turno como el tema de Enciclomediadel sexenio anterior.

Con respecto a la rendición de cuentas por medio de una evaluación


nacional estandarizada y que supuestamente mide el aprovechamiento escolar
sin considerar el nivel socioeconómico y cultural de los alumnos produciendo
verdaderas situaciones de desigualdad y exclusión pero mas que nada una total
injusticia Social.
Por otro lado un normalista no es un instructor, sino un educador que
descubre y alienta las capacidades de los alumnos y el modelo neoliberal
pretende que los normalistas sean simples instructores. Hoy esta en juego la
escuela pública, el normalismo, la calidad de vida de los docentes, la equidad
y la justicia social. Como docente debo revalorar y mejorar mi trabajo con
una formación continua que me lleve a obtener las competencias profesionales
para que con acciones defendamos el patrimonio educativo y cultural que nos
ha legado el normalismo en la obra de Rébsamen, Rafael Ramírez y tantos
insignes maestros. Exigir al gobierno federal y estatal a que cumpla con la
obligación de brindar educación pública, laica, gratuita y obligatoria. Buscar
cada uno de nosotros como docentes nuestra identidad profesional y ética.
BIBIOGRAFIA

1. Ley General de Educación Actualizado (Últimas reformas).

2.- Programa Sectorial de Educación. Secretaria de Educación Pública


2007-2012.

3.- Sánchez Cerón Manuel y Corte Cruz Francisca María del Sagrario,
Competitividad y exclusión. Una década de Carrera Magisterial en
Tlaxcala en Revista latinoamericana de estudios educativos, Volumen
XXXV, Páginas 293-315.

4.- Campos Río, Guillermo, “Los viejos y los nuevos escenarios en la


educación en el estado de Puebla”, en Ornelas, Jaime et al., (coord.),
Puebla, Modelo para armar, Puebla, BUAP, 1998, pp. 143-171.

5.- Gran Enciclopedia Ecisa. Ediciones Culturales Internacionales.

6.-Le Goff, Jacques. Los intelectuales en la Edad Media. Barcelona,


Gedisa, 1993, pp. 25-70

7.- Santoni, Antonio. Nostalgia del maestro artesano. México, CESU-


ENM-UNAM, 1994, pp. 92-132.

8.- Antología: Curso-Taller Fortalecimiento para Docentes.