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TEMA 9: LA SOCIEDAD Y LAS PERSPECTIVAS METODOLOGICAS

Epígrafe 1. Hombre y sociedad.

El hombre es un animal social y político. Es social porque necesita de la conciencia de sus semejantes para subsistir, y es político en la medida que necesita que esta convivencia tenga una vigilancia.

El hombre recibe en una familia los primeros hábitos, el lenguaje y los primeros tratos con la sociedad, en una ciudad, una asociación, una nación. Esto es lo que se conoce como cuerpos sociales básicos.

No hay sociedad, sino sociedades o una pluralidad de situaciones y de grupos que

conforman la personalidad

y

que

pueden imprimirle su carácter.

Quizás el Estado nacional se puede definir como un grupo sobre otros grupos, pero es más correcto definirlo como una organización política que establece, desenvuelve y garantiza el orden jurídico que regula ese complejo proceso de relaciones sociales entre los hombres

Y los grupos. Al conjunto de situaciones, relaciones y grupos circunscritos por el orden del Estado es a lo que podemos llamar sociedad

La sociabilidad humana no se desarrolla por tanto en un único grado, el individuo al estado, sino que se realiza de forma muy diversa mediante la inserción de grupos semejantes. Estos cuerpos sociales básicos son en los que el hombre desarrolla su sociabilidad y personalidad de forma autónoma sin ayuda del estado.

La organización política se sobrepone a esa pluralidad de situaciones y grupos con la pretensión de definir y sancionar un orden cuyos procesos, conflictos y tensiones se ajusten en una paz jurídica y se coordinen hacia un bien público. El Estado no debe intervenir ni dominar estos grupos, sino tan sólo garantizar su existencia.

Lo expuesto anteriormente lo desarrolla la Constitución Española en su artículo 9.2 “corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales o efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”.

La doctrina piensa que se desarrolla el principio de subsidiariedad, pero no hay ni una sola sentencia del Tribunal Constitucional donde este se desarrolle.

El único sujeto con la vida sustantiva es el hombre. Los grupos tienen objetividad, pero no sustantividad. Se pueden subrayar los siguientes caracteres:

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- El grupo se manifiesta objetivamente como unitario en nuestro conocimiento reflexivo; percibimos, por ejemplo, la unidad e individualidad objetiva de la familia conjuntamente con la personalidad varia de sus miembros

- Esta percepción de unidad se funda:

o

En cierta conciencia de la unidad del grupo, latente en sus miembros

(tengo conciencia de que pertenezco a una familia o a una nación); unida

a

la conciencia de una diferencia (mi familia o mi nación es distinta de

otras familias o naciones).

o

En una unidad coordinada o coincidente de la conducta de sus miembros.

o

En la unidad del fin o fines hacia los que se orienta el grupo.

o

En la estructura, relativamente autónoma, constituida en razón de esas funciones del grupo (roles y status).

o

En el sentido de responsabilidad solidaria con que reaccionan los

miembros del grupo, atribuyéndose todos y cada uno parte en los méritos

y deméritos de los demás.

- El grupo manifiesta en su característica autonomía o independencia respecto a sus miembros, en cuanto a su estructura y en cuanto a su duración.

- El grupo segrega usos, convenciones o normas que se imponen a quienes participan en él.

El estado total es una expresión acuñada por François y pronunciada en un discurso de Mussolini. En este tipo de estado el poderoso asume de forma plena la dirección de la vida de los individuos. En el estado total, todas las fronteras entre individuo y estado son abolidas, de formar tal, que el individuo se queda solo frente al estado. La característica común a todos los regímenes totalitarios es la ausencia de oposición. Los grupos divergentes o son asimilados por el estado, o son declarados disidentes.

El estado debe de abstenerse de intervenir en aquellos grupos en los que el individuo se desarrolla.

El pueblo del estado, o nación, tiene una estructura compleja. Al conjunto de situaciones, relaciones y grupos circunscritos por el orden del estado se le denomina sociedad.

En la sociedad los hombres se unen para satisfacer sus necesidades o para atender a sus intereses comunes. Esta sociedad esta estratificada. La estratificación define unas posiciones de superioridad o inferioridad en razón de unos criterios que tienen una vigencia social valorativa. Una sociedad está compuesta de estratos, compuestos a su ve por el conjunto de personas que disfrutan del mismo status.

Hay tres tipos de estratificación:

- La estratificación que se refiere a lo que se llama clases sociales. Está relacionada con la profesión, la familia y la educación.

- La estratificación política o clase política, definida por la posesión de poder político.

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- La estratificación derivada, se trata de personas que conocen directamente los hechos, lo cual le permite formar juicios de opinión.

Las formas de estratificación pueden ser: la estructura de clases o la estructura estamental o funcional.

Las clases sociales.

La clase social no es un grupo ni una asociación, le falta para ello la condición esencial de una comunidad de vida dotada de mayor o menor cohesión. La convivencia entre los que integran una clase social deriva de un grupo en el que la clase está comprendida como un estrato, y los miembros de esta, poseen un mismo status social.

Concepto de clase económica.

Para C. Marx las relaciones económicas vinculadas a la propiedad de los medios de producción son la estructura de base de la sociedad, y sobre esta base se configuran las clases según posean o no esos medios de producción en una decisión dialéctica que las opone, como burguesía y proletariado.

M. Weber, define clase social como la situación de vida que es común a un gran número de hombres, integrada por intereses económicos de posesión de bienes o de lucro que se establecen en las condiciones de un mercado de bienes de trabo.

El factor económico aparece en Weber como preponderante, pero no es el único.

Consecuencias de la distinción de clase y de la conciencia de clase en la organización política.

El sufragio censitario, es un sufragio de clase para quienes propugnan el sufragio universal.

- Las asociaciones profesionales, como asociaciones de los que ejercen una misma profesión u oficio.

- Los partidos políticos de clase.

- El status profesional y el origen y cuantía de la renta tienen una relativa repercusión en el sufragio.

- La ideología y los regímenes marxistas.

La conciencia de clase se revela así en todas sus manifestaciones como un elemento disfuncional del orden político.

Distinción entre estamento y clase social.

Existen varias diferencias:

- La clase, es una situación común a todos los miembros, mientras que el estamento constituye una verdadera comunidad en el sentido estricto.

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- Tanto la clase como el estamento se constituyen necesariamente como partes de un grupo más amplio, pero la clase supone una división asistemática y accidental, mientras que el estamento, supone una división sistemática y orgánica.

- La división de clases está fundada radicalmente, en situaciones de carácter privado, mientras que el estamento se nos presenta como una comunidad basada en la función pública de quienes lo integran.

- La jerarquía de clases en que se halla dividida una sociedad está determinada por valoraciones económicas, mientras que es estamento opone a estas valoraciones un sentimiento de honor.

- Mientras las diferencias entra las clases son diferencias económicas sobre la base de una igualdad jurídica, los estamentos determinan diferencias jurídicas.

- Mientras que la división en clases es flexible, los estamentos son rígidos.

Clasificación de los grupos sociales

A) La mayor parte de estas clasificaciones tienden a trazarse como una dicotomía, esto es, como una visión en dos términos que se contraponen como opuestos. Las dicotomías más importantes que pueden citarse como empleo usual de las ciencias sociales, y cuyos términos no siempre están bien definidos son las siguientes:

o

Personal e impersonal: En los primeros predomina la afectividad humana y el contacto reiterado a través de los sentidos; los segundos tienen vínculos formales de incorporación.

o

Institucional y contractual: Institucionales son los grupos que apoyan su unidad y desenvolvimiento en ideas objetivas; contractuales, aquellos cuyo fundamento ha de encontrarse en la voluntad.

o Orgánico o natural y mecánico o artificial: El primero indica la unidad y el desenvolvimiento espontáneo y flexible de los organismos biológicos; el segundo, la unidad racional y el movimiento rígido y preciso de la máquina. La doctrina institucional francesa distingue entre sociedad-contrato (aparece determinada y dependiente de la voluntad de quienes la constituyen) y sociedad- institución. (Determinada por una idea objetiva de una función a la que se adhieren las voluntades).

B) Otro grupo de clasificaciones tienden, por el contrario, a analizar los vínculos que establecen la unidad de estructura de los grupos:

o Criterios tecnológicos: la clasificación se establece en razón del fin o de la función objetiva, o por los intereses comunes que unen al grupo.

C) Un tercer punto de vista de clasificación es aquel que esta fundamentalmente orientado a analizar la correlación de los diversos grupos. Las categorías más importantes de esta correlación son las siguientes:

o Coordinación: Grupos que, por su naturaleza, tienden a relacionarse, sin confundirse ni sobreponerse

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o

Superposición: Grupos entre los que se establece una coincidencia que alcanza normalmente a sus elementos personales y a algunos caracteres secundarios.

o

Oposición: Grupos cuya relación es polémica, que tienden a excluirse o a anularse recíprocamente.

Concepto y funciones de la familia

La familia, como grupo social, es una comunidad primaria, de naturaleza institucional, que tienen un carácter parcial y coordinado con las funciones de los otros grupos con los que coexiste. La familia se manifiesta como grupo de la comunidad política.

Funciones de la familia:

- Continuidad de la especie.

- La educación familiar.

- Unidad económica por la solidaridad frente al exterior y la participación en común d ellos bienes de consumo.

Grupos de interés, promoción y presión.

Podemos definir el grupo de interés como el conjunto de individuos que, sobre el fundamento de una comunidad de actitudes (interés u opinión), expresan reivindicaciones, alegan pretensiones o toman posesiones que afectan de manera directa

o indirecta a otros actores o instituciones de la vida social. El concepto de interés se refiere

a objetivos que satisfacen una necesidad.

Los grupos de presión no aspiran a la posesión directa del poder, sino que proponen sus intereses como pretensiones o exigencias, y normalmente pretenden un fin o un interés parcial.

Existen diferentes formas de presión:

- La información y propaganda (folletos, estadísticas, estudios…)

- La intimidación mediante campañas de prensa o conspiraciones del silencio, la negación de ayudas o creación de dificultades. (huelgas, boicot)

- La corrupción efectiva o velada (subvenciones a los partidos, obsequios e invitaciones a los políticos etc.)

Los grupos de promoción tienen una base que puede ser ilimitada e incluso comprender

a toda una nación o extender sus pretensiones o su acción al ámbito internacional.

Epígrafe 2º. Formas de colectividad.

Max Scheler, filósofo alemán, realiza una clasificación ideal de las formas de colectividad, atendiendo a su ranking axiológico atendiendo a sus valores que predominan en estas colectividades. Se trata de una calificación ideal, que no se da de forma pura en la práctica pues esta siempre se presentara formando mezclas de unas u otras unidades

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sociales. Será muy útil esta calificación para comprender la realidad social en función de la primacía de todos o algunos de estos elementos. Max Scheler muestra cuatro tipos de colectividad:

- Masa.

- Comunidad.

- Sociedad.

- Persona Colectiva.

Dada que todos los tipos de ideales de coexistencia compenetran en diversas “mezclas” fácticas, el ethos de las unidades sociales distintas de la persona colectiva también debe jugar algún papel en el proceso de generación del Derecho.

¿Cómo cooperan las formas jurídicas propias de cada unidad social en la conformación de un Derecho entendido como producto social del espíritu?

Masa. Fenómeno animal dentro de la vida social. No es exclusivo del hombre, sino que también vemos animales con este modelo, se corresponde con la imagen del rebaño. Precisa de normación de las relaciones sociales. Está forma de unión se constituye por la vía del “contagio afectivo”. La “imitación” del líder. La masa constituye un todo homogéneo, no es imposible individualizar al hombre del rebaño pues se confunde con sus semejantes. La masa posee un alma instantánea siempre cambiante. No se mueve por ningún valor, si no que su conducta viene determinada por el contagio afectivo, hacer lo que los demás hacen y por la imitación de líder. La masa es imprevisible porque no es libre. Los miembros de la masa que forman parte de la masa carecen de capaz reflexiva, son incapaces de marcarse fines propios, y por esta razón es muy difícil predecir su conducta. En la masa, predomina la voluntad del líder, por eso no existe el Derecho en sentido estricto, orden objetivo de justicia, en el caso de existir normas su contenido vendrá determinado por el arbitrio del líder. En ella no existe “reconocimiento práctico” alguno de leyes ni de normas. No esta bajo ningún sentido de valor.

La masa es mutante, imprevisible y es esclava, genera un tipo de Derecho que esclaviza. Nada de esta concepción de Derecho es aprovechable para la teoría del Derecho como “producto social del espíritu”. Este análisis reviste cierto interés como forma de compresión de ordenamientos jurídicos y como forma de comprender el hecho de que fueran obedecidos. La masa sirve para explicar la forma de Derecho totalitario.

último, la masa tiene un importante contenido de coactividad. Los diferentes son

Por

expulsados.

Comunidad. Se corresponde con la imagen del organismo y el hombre una parte del mismo imprescindible para que le organismo este completo. En la comunidad no existen individuos sino miembros de la comunidad. El hombre se define por su pertenencia a la comunidad fuera de ella carece de sentido, la regla general es el todo ante las partes. Anteponer el bienestar conjunto al bienestar particular. Los valores que informan la vida en comunidad son la solidaridad y confianza mutua, no hace falta precisos criterios para el conocimiento de la verdad, ni promesas ni contratos para la

Hay un clima de colaboración entre sus miembros

formación de una “voluntad” común

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de entrega y sacrificio mutuo y la confianza en que los demás miembros actuaran del mismo modo.

Se forma una voluntad común de manera natural y espontanea gracias a los lazos de hermandad y solidaridad pero la misma es irreflexiva o inconsciente como los menores de edad por eso la forma típica del derecho será la costumbre que no incluye la existencia de una voluntad consciente que se propone fines. Scheler escribe: “la comunidad de vida no tiene, por naturaleza, ethos ninguno, mas sólo costumbres y usos”.

La comunidad de vida es un tipo de unidad social “preconsciente”. El hombre se sienta sí mismo como miembro de un “todo”, y no como individuo autónomo.

Existe en comunidad “una determinada estructura en la preferencia y la postergación involuntaria y subconsciente de valores y objetivos de apetición, en forma de costumbre tradicional, uso, culto, indumentaria, etc.; pero no existe una voluntad unitaria y plenamente responsable en el sentido moral, capaz de elegir y proponer fines, voluntad que es lo que pertenece y define a una persona. La costumbre no es un producto espiritual. Posee un sentido “democrático” del que están privados los productos espirituales. La costumbre no brota de la mayoría, sino del pueblo considerado como unidad. Köster señala que la forma jurídica de la comunidad es un tipo de Derecho fundamentalmente simple. No ha nacido la distinción entre la persona íntima y persona social, la preeminencia en ella de los valores de forma por encima de los de persona o de relación.

El derecho se define en virtud de los fines propios de las normas de vida en común, cuyo valor está por encima de la simple felicidad demócrata del gran número. La justicia rige el principio si duo tamtum, non est idem, es decir, en comunidad el Derecho se construye a partir del principio de desigualdad ante la ley: es el concepto del privilegio. Sólo los iguales pueden juzgar justamente a los iguales.

La costumbre está al servicio del bienestar de la comunidad. El valor de las personas que forman la comunidad se mide por su capacidad para cumplir su fin. Los miembros se distinguen mediante “oficios”. ¿Juega algún papel la costumbre en la construcción del Derecho como producto de la cultura? Sí, porque la costumbre es un medio para la realización de la idea del orden jurídico. ¿En qué forma incide la costumbre desde el punto de vista de la realización de la idea del Derecho? Scheler no nos dice nada, pero podemos imaginar a la costumbre como determinada por el impulso de reproducción o por la estructura de las relaciones de sangre.

Sociedad. También llamado societarismo, es un tipo de unidad social plenamente consciente. Se corresponde con la imagen de una máquina y el hombre con la pieza de la misma que valdrá tanto, más o menos, en función de la importancia que tenga para el funcionamiento de la maquina. Su realidad es puramente artificial.El hombre se vive a sí mismo como adulto, es el hombre que se propone fines. Nace por primera vez el individuo y con él el egoísmo y desconfianza mutua. La sociedad se rige por desvalores. El egoísmo supone perseguir nuestro interés particular por encima del bienestar conjunto, de esta manera instrumentalizamos a nuestros semejantes porque los vemos como medios para alcanzar nuestros propios fines, creándose un clima de desconfianza mutua fundada en el conocimiento defectuoso del otro pues pensamos a su vez que los demás nos ven como instrumentos.

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Se renueva con la extinción y el perfeccionamiento de cada contrato, que es la figura constitutiva y típica de la sociedad.

Por esto, a la solidaridad entre sus miembros sustituye la búsqueda del interés individual como principio en torno al que se sustenta las relaciones de los hombres en sociedad. Se llama solidaridad a una transitoria coincidencia de intereses. No responden todos por todos.

La sociedad no es una realidad natural, sino artificial, se crea y se extingue por medio del contrato. En la sociedad es imposible que surja una voluntad común por ellos es necesario crearla mediante la ficción y violencia de la ley. La ficción de que lo que quieren los más numerosos es la voluntad común y la violencia de imponer la voluntad de los más numerosos a las minorías.

En definitivo, la sociedad posee una naturaleza conflictiva porque la búsqueda del interés individual es fuente permanente de conflicto cuando choca con los intereses de otros individuos.

La sociedad posee su forma típica de “Derecho”. La forma jurídica de la sociedad es el contrato, el acuerdo de voluntad entre individuos autónomos, considerados en tanto seres racionales e iguales y como individuos con un peculiar espíritu. El individuo no posee ninguna persona íntima, ni ninguna esfera íntima de su ser. Ingresa únicamente en como persona social. Puesto que el hombre se vive a sí mismo como “uno”, vive a los demás “por analogía” con esta experiencia fundamental. El conocimiento del otro se basa en el razonamiento por analogía. Si bien existe este conocimiento del otro como “otro”, se trata aquí de un conocimiento “mediato”, medido en virtud de la propia experiencia personal de los actos dirigidos hacia uno mismo.

El Estado mismo es interpretado como el fruto de una operación contractual que se articula en torno a la ficción de considerar que lo que quieren los mas puede identificarse con el <<querer común>>. La forma jurídica de la sociedad es el contrato. Y el contrato se basa en la última instancia de la promesa y esta es la idea de la fidelidad.

En la sociedad, el principio de justicia ordena que si duo factum idem, est idem, porque al construirse la socio de analogía, no es capaz de tener en cuenta las diferencias de valor entre las personas íntimas que son sujetos de un orden jurídico. Las personas operan como particulares y formales, en este sentido todos son iguales. Las diferencias de valor radican en el mayor o menor utilidad que es susceptible de prestar cada individuo. Toda desigualdad de trato es considerad injusta.

La igualdad de valor ante la ley, como el propio Scheler aclara, no excluye a las “leyes de excepción” para determinados colectivos.

En esta unidad social, en la que prevalecen la utilidad y los valores de la civilización, no existe el genio; así es que el contenido del contrato responde a la voluntad de los contratantes que actúa guiados por su propia utilidad y no por ninguna determinación espiritual.

Para Scheler, la sociedad está sometida a la persona colectiva a través del intermedio de las comunidades de vida a las que pertenece. Los fines de la sociedad se deben subordinar a los de las comunidades de vida que las sostienen. De esto se deduce la necesidad de

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establecimiento de un principio general de la autoadministración de las comunidades vitales, por encima de las colisiones de intereses sociales que en si marco tiene lugar.

La aparición del hombre adulto reclamado la consideración que le es debida y la superación de la amenaza “tribal” que se cierne sobre la costumbre.

Podemos decidir cuál debe ser el papel conferido al ethos vivido en la realización de la idea del Derecho. La sociedad en el sentido de “reducción de la contemplación a aquello que está determinado y unido por los valores de lo agradable y de lo útil funciona como factor selector dentro de lo que puede llegar a ser derecho positivo.

Persona Colectiva. Como realidad política la persona colectiva no existe ni tenemos verdaderos datos para afirmar que existirá, pero se supone que es una necesidad racional. Existen pequeños indicios de persona colectiva. La persona colectiva se encarga de organizar el orden colectivo para las comunidades de vida que están en su base. Por lo que respecta al Estado, conviene recordar que es únicamente un centro de la voluntad espiritual. El no ser persona colectiva supone que para cumplir la misión que le es propia ha de someterse al ethos de las personas colectivas que están detrás de él en cierto modo sobre él la Nación o el Circulo de Cultura y la Iglesia, esto cito Scheler.

En la persona colectiva se mantiene la individualidad, pero se supera en egoísmo y la desconfianza gracias a una ética de solidaridad y entrega mutua. Se forma así una voluntad común, pero no irreflexiva como la del menor de edad sino consciente y reflexiva, superando de ese modo la conflictividad propia de la sociedad. Scheler comienza a hablar de ciencia ficción.

La persona colectiva es la encargada de realizar los bienes que pertenecen a la esfera de los valores jurídicos, y de establecer una voluntad de poder colectiva y una autoridad, que se ejerce hacia el interior y el exterior, y que se caracteriza porque es la única capaz de enlazar “los fines de la comunidad de vida con los de la comunidad de cultura y la sociedad, y guardar(los) de la desviación”.

Sin la vigencia del principio de solidaridad no hay deber conforme a Derecho que se derive del contrato.

Cada idea del orden jurídico es relativa al ethos vigente en cada sociedad particular. Esto determina la forma de preferir y postergar valores y una determinada selección de bienes que merecen la protección del Derecho que es un orden de bienes jurídicos.

“Ordo amoris”, “destino colectivo” y “determinación colectiva” constituyen de esta forma, los tres factores que condicionan la aprehensión de lo justo y su posterior funcionalización. El destino está determinado por el modo de formación del “ordo amoris”. El destino no es todo lo que le pasa a determinada colectividad, sino lo que puede pasarle y esta deriva del hecho de vivir inmersa en el ámbito de una determinada estructura espiritual que le es dada como comprendiendo todas sus posibilidades. El destino es la unidad de sentido que representa en el hombre y en torno a él la conexión individual entre el c. humano y el acontecer.

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Todas las afirmaciones que se refieren a la pers. Individual son extensibles a la pers.

Colectiva. El destino es un <<coincidencia entre el mundo y el hombre, o entre el mundo

y la persona colectiva, que se nos hace patente en la unidad de sentido de la historia de una concreta colectividad.

Existe para cada persona una serie de valoraciones y quehaceres que solo a ella pertenecen. Según Deeken, tanto los individuos como los grupos tienen que esforzarse por alcanzar el equilibrio entre la realización de los valores universales y el cultivo de sus valores específicos. Se trata del respecto a lo que Scheler denomina la << debida relación entre el universalismo y el individualismo de los valores>>. Es necesario que cada idea del orden jurídico propia de una pers. Colectiva nacional será diversa, porque distintos son determinación individual como colectivo y su destino en el mundo. Esto le permite afirma a Scheler que “El Derecho instituido por el Estado jamás es independiente del destino del Estado en el mundo”.

Epígrafe 3. Dominación. Los tres tipos puros de la dominación legítima.

(PREGUNTA DE EXAMEN, COMPLETAR)

La dominación. La probabilidad de hallar obediencia a un mandato y puede fundarse en

el

interés particular, en el respeto a los usos o la tradición o en la mera inclinación afectiva,

o

de la mera costumbre o puede fundarse en el puro afecto, en la mera inclinación personal

del súbdito. La relación entre dominantes y dominados debe fundarse en motivos más profundos, en la convicción de su juridicidad. Esto es su legitimidad, la legitimidad en su forma estrictamente pura tiene tres modalidades; racional o legal, tradicional y carismática.

Legitimación racional o legal. Se basa en la creencia de que cualquier derecho pueda crearse o extinguirse por medio de una norma formalmente sancionada. La asociación dominante y su equipo administrativo tienen la consideración de servicios, un servicio suele designarse por la autoridad. Los dominados se consideran ciudadanos, el tipo del que ordena se le denomina superior, y ejerce su poder en virtud de una norma que fija su contenido de su mandato, es decir, su competencia se obedece no a la persona sino a la norma que establece quien manda y en qué medida. El tipo del que obedece se le denomina funcionario, es de formación profesional, y se encuentra ligado al superior en virtud de un contrato que establece el contenido de su obediencia un salario en función del cargo que ocupa y no del servicio que presta. Su administración es trabajo profesional en virtud del deber objetivo del cargo. Posee además un derecho de que reglamentado para el caso de que el superior se extralimite. La obediencia se encuentra graduada mediante una jerarquía de subordinación de los superiores a los inferiores y dispone de in derecho de queja reglamentado. El fundamento del funcionario técnico es la disciplina del servicio. Su forma totalmente pura es la dominación burocracia.

La empresa capitalista privada, el municipio y las provincias y cualquier otro grupo jerárquicamente articulado encajaría dentro de este tipo de dominación. La burocracia constituye el tipo técnicamente más puro de la dominación legal. No obstante, el Estado ni ninguna dominación puede ser exclusivamente burocrático, ya que ninguna es ejercida por funcionarios contratados, y el poder demandado de los más altos cargos responde a otro tipo de legitimidad. La monarquía corresponde al carisma hereditario. Los presidentes selectos al carisma plebiscitario.

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Las asociaciones políticas modernas solo constituyen los representantes más conspicuos del tipo. Sin duda, el dominio de una empresa capitalista moderna es en parte heterónomo:

su ordenación se halla prescrita parcialmente por el estado pero es autocéfalo en su organización administrativa cada vez más burocrática. El hecho de que el ingreso en la asociación de dominio sea de modo formalmente voluntario nada cambia en el carácter del domino, cuyo parentesco sociológico con el moderno domino estatal se pondrá de manifiesto todavía al examinar los fundamentos económicos del mismo. El hecho del <contrato> constituya la base de una empresa capitalista caracteriza a este tipo de dominación.

Toda la historia del desarrollo del Estado Moderno, en particular, se identifica con la de la moderna burocracia y de la empresa burocrática del mismo modo que toda la evolución del gran capitalismo moderno se identifica con la burocratización creciente de las explotaciones económicas.

La burocracia no es solo tipo de dominación legal.

Legitimación tradicional. La obediencia se fundamenta en la creencia de la santidad de los ordenamientos, de las ordenar, tradición o poderes señoriales existentes de siempre. El tipo que ordena se le denominan señor su equipo administrativo lo forman los servidores y los que obedecen se denominan súbditos, en la medida que el poder del señor se funda en la tradición la misma será el único límite que encuentre su acción de gobierno pues violar la tradición supondría negar su fuente de poder. Fuera del contenido de la tradición su poder no encuentra límites y es absolutamente arbitrario. La asociación de dominio es comunicación; el tipo del que ordena es el “señor”, y los que obedecen son “súbditos” en tanto que el cuerpo administrativo lo forman los “servidores”. El contenido de las órdenes está ligado por la tradición, cuya violencia desconsiderada por parte de señor pondría en entredicho la legitimación de su propio dominio, basado en la santidad de aquellas.

La extensión del poder “legítimo” de mando del servidor particular se regula en cada caso pro la discreción del señor, de la que aquél depende también por completo en el ejercicio de dicho poder en los cargos más importantes o altos. Dominan las relaciones del cuerpo administrativo, no el deber o la disciplina objetivos del cargo, sino la fidelidad personal del servidor.

Los servidores dependen del señor bien por un vinculo personal, bien por un argumento de fidelidad, su forma absolutamente pura es el patriarcado o matriarcado y su forma impura la sociedad estamental.

La diferencia entra forma pura e impura dependerá de la posición del señor respecto su equipo administrativo y a los medios de administración. En el patriarcado el equipo administrativo, los servicios, están vinculados personalmente al señor o vinculados patrimonialmente. Es decir, el equipo administrativo pertenece al señor y los medios de la administración pertenecen a él. Dependiendo de él el cuerpo administrativo por completo, no existe garantía alguna contra su arbitrariedad, cuya extensión posible es mayor aquí que en otra parte alguna. Este tipo puro de semejante administración es el dominio sultanesco. Todos los despotismos han tenido ese carácter y según el cual es tratado como un bien de corriente de la fortuna del señor.

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El patriarcado en su forma es un poder muy arbitrario y casi ilimitado. En la sociedad estamental los servidores lo son en virtud de un derecho propio ya sea obtenido por concepción del señor (derechos de favoritos y privilegios), o adquiridos por negocio jurídico. En la medida que los servidores lo son por derecho propio poseen también una posición propia, el independiente del señor por eso se afirma que en la sociedad estamental exista cierta separación de poderes.

En la medida que la sociedad estamental se consolida los servidores tienden a adueñarse de los medios de administración (palacios, tierras, ejércitos,…)

El poder del señor queda aun más limitado de modo que la sociedad estamental es precursora de la dominación legal.

La dominación patriarcal no es más que el tipo más puro de la dominación tradicional, toda clase de “superioridad” que con éxito asume autoridad legítima en virtud simplemente de habituación inveterada pertenece a la misma categoría. La asociación domestica constituya la célula reproductora de las relaciones tradicionales de dominio.

La libre actuación del señor o de su cuerpo administrativo ha de comprarse o conquistarse

a través de relaciones personales. Toda la codificación o leyes de la dominación patrimonial respiran el espíritu llamado “Estado-providencia”.

El dominio carismático. Se produce en virtud de la devoción afectiva a la persona del señor y en la creencia de sus cualidades sobrenaturales, sean poderes mágicos,

revelaciones divinas, actos milagrosos, hazañas heroicas o poder oratorio. Lo nunca visto antes, lo extraordinario, lo siempre nuevo, y la entrega emotiva que provocan constituye

la fuente de la devoción personal.

Sus tipos más puros podemos señalar que son el dominio del profeta del príncipe guerrero,

o del político demagogo. La asociación de dominio es la comunicación en la comunidad

o en el séquito Al que ordena se le denomina caudillo o líder y los que obedecen son los apóstoles.

La asociación dominante está constituida por un solo cuerpo donde encuentran acomodo todos los miembros de la comunidad y a su cabeza, el líder. Se obedece exclusivamente

a la persona en virtud de sus cualidades excepcionales y no en virtud de su posición

estatuida ni por su dignidad de persona. Solo mientras dichas cualidades le son atribuidas,

o mientras su carisma subsiste. En cambio, cuando es “abandonado” por su dios, o cuando

decae su fuerza heroica o la fe de los que creen en su calidad de caudillo, entonces su

dominio se hace también caduco. El cuerpo administrativo es escogido según carisma y

devoción

Personal, y no por razón de su clasificación profesional, de su clase o de su dependencia doméstica o en alguna otra forma personal.

El político carismático (demagogo) es un producto de la ciudad-estado occidental. La autoridad carismática se basa en la creencia en el profeta. Sin embargo, la fe y el reconocimiento se consideran como deber, cuyo cumplimiento el que se apoye en la legitimidad carismática exige para sí. Sin duda, la autoridad carismática es uno de los

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grandes poderes revolucionarios de la historia, pero en su forma absolutamente pura, es por completo autoritaria y dominadora.

El dominio carismático es el mayor poder revolucionario de la historia pero en su forma pura es el más autoritario y arbitrario. La relación de dominación carismática implica necesariamente que el carisma o cualidades extraordinarias le sean reconocidos al líder por el pueblo. Sin embargo, el líder nunca pedirá o solicitara este reconocimiento, sino que lo exigirá como un deber hacia su persona castigando o persiguiendo a quien se oponga. Todos los regímenes carismáticos de las historia han estado rodeados de grandes regímenes militares que lo protejan.

La forma genuina de la jurisdicción y el zanjamiento de litigios carismáticos es la proclamación de la sentencia por el señor y su aceptación por la comunidad. Esta sentencia es obligatoria, siempre que no se le oponga otra, de carácter asimismo carismático, en este caso no encontramos ante una lucha de caudillos, que se deberá resolver por la confianza de la comunidad.

Otro componente esencial del domino carismático es el éxito, el líder carismático deberá acreditar sus cualidades mediante actos triunfales, sean grandes conquistas, grandes

milagros, etc

a) La dominación carismática se basa en el carácter extraordinario y siempre nuevo del líder por lo que su persistencia continuada y a lo más tardar a la muerte del señor carismático la dominación carismática tiende a transformarse en otro tipo de dominio. Por ejemplo por medio del procedimiento de reglas o pruebas que son necesarias cumplir para la acreditación del carisma por ejemplo DALAI LAMA. Por medio de oráculos u otras técnicas de adivinación que identifiquen al portador del carisma. En este caso la confianza se deposita en la técnica y no en la persona.

Si el éxito no acompaña la acción del líder su dominio se tambaleara.

b) La autoridad carismática se basa en la “creencia” en el profeta o en el reconocimiento que encuentra personalmente el héroe guerrero, el héroe de la calle o el demagogo. Sin embargo, no deriva en modo alguno su autoridad de dicho reconocimiento por parte de los sometidos, sino que es al revés: la fe y el reconocimiento se consideran como deber, cuyo complimiento el que se apoya en la legitimidad carismática se exige, y cuya negligencia se castiga.

c) por medio de la designación del señor carismático sea por el caudillo, sus apóstoles, o por medio de la idea de que el carisma se lleva en la sangre. Se acredita como señor carismático por la gracia de dios, por medio de milagros, éxitos y prosperidad.

En el primer caso la confianza se deposita en el portador original del carisma. En el segundo caso, en la clase de los apóstoles. En el tercer caso el carisma sea transforma en un tipo de dominio tradicional, respeto al heredero legítimo.

También se puede acreditar el carisma mediante procedimientos rituales o sacramentales, la unción del aceite sagrado o la coronación del emperador son ejemplos. En este caso el carisma se deduce de la correcta realización del rito y no de la confianza en su persona.

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- por la designación del pueblo. El pueblo otorga el carisma al señor, de tal modo que este se convierte en funcionario o servidor del pueblo. En este caso la dominación carismática se transforma en un tipo especial de dominación legal. El equipo administrativo es nombrado también b en virtud de su carisma y no por su condición profesional, tampoco por su pertenencia a una clase, ni por su dependencia directa del señor. El ejercicio de la administración se caracteriza por el predominio del elemento irracional. La acción del señor carismático y de su equipo no está sujeta a ninguna norma establecida ni limitada por ninguna tradición antes bien será caracteriza por la continua creación carismática y por las decisiones de los portadores del carisma.

Por tanto, la dominación carismática es una relación social específicamente extraordinaria

y puramente personal.

En definitiva, el comunitarismo concibe al ser humano como intrínsecamente relativo a la comunidad cultural y lingüística a la que pertenece. Cada una de estas comunidades encarna valores y prácticas diversas y posee, como es lógico, diversas concepciones acerca de la justicia social. El proceso de universalización, dicen los comunitaristas, sólo ha logrado pertrecharnos de normas abstractas, que no son capaces de dotar de contenido

a nuestra vida pública.

Como conclusión, el comunitarismo es bastante sensible a las diferencias entre las comunidades y sus miembros, y podemos afirmar que el comunitarismo pertenece a la “rebelión de lo vital” y tendrá una misión que cumplir.

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