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Aborto e iglesia Católica

A continuación presentaré los argumentos que da Santo Tomás sobre el aborto. Lo

dicho por él tuvo impacto en la Iglesia Católica, dado que hubo discusiones al

respecto, y es hasta el siglo XVIII que es rechazada la idea de Santo Tomas, aunque

no totalmente. Es hasta el siglo XIX cuando sólo se aceptan los casos de abortos

indirectos, ya que no se sabia cuando era la fecha precisa de la entrada del alma al

cuerpo y es en 1917 que en el código canónico aparece la excomunión para todo aquel

que practique un aborto, apoyando así la idea de la animación inmediata1.

Entremos a lo dicho por Santo Tomás. Podemos encontrar en varias partes de la

obra de Santo Tomás el tema del aborto, pero es en la suma teológica donde centrare

la discusión. La referencia al aborto en la suma teológica la podemos encontrar en la

parte primera, la cuestión 76, articulo 3. A saber, lo que dice Santo Tomás es, que el

alma no llega al cuerpo hasta que éste tenga forma de hombre. Ya que la diferencia

procede de la forma, y lo que hace diferente al hombre es lo racional, entonces la

virtud del entendimiento radica en la forma del hombre 2. Quería hacer referencia a lo

anterior, ya que durante mucho tiempo se mantendrá el debate sobre si el cuerpo es

animado hasta que éste tiene forma de hombre o si es animado desde la concepción.

También hay que señalar que Santo Tomás tomando la idea de potencia de

Aristóteles, y además rechazando algunos puntos sobre la misma, nos dice que no se

pude hablar de potencialidad de hombre en la forma3. Lo anterior lo menciona Santo

Tomás, ya que, en la potencia se encuentra tanto el ser como el no ser. La potencia nos

lleva a decir que no es suficiente que el feto tenga forma de hombre, pero si necesario

para poder decir que tiene alma y con ello la categoría de persona.
1
Margarita Valdés, “Aborto y anticoncepción en México”, en M. Platts (comp.), Dilemas éticos, p. 70.
2
Tomás de Aquino, Suma Teológica, Q. 76, art. 1.
3
Ibid., Q. 76, art. 2.

1
Santo Tomás nos habla de que hay varias especies de almas. Los animales y los

hombres tienen distintos tipos de almas, ya que el alma de los animales es sensitiva y

por lo tanto corruptible, mientras que el alma de los hombres es intelectiva y por lo

tanto incorruptible. “El embrión es antes animal que hombre”4. Con lo dicho por

Santo Tomas podemos determinar que el embrión primero es animal, esto es al ser

animado. Conforme el embrión va desarrollando el alma sensitiva es cuando pasa de

ser animal a ser hombre, en este momento el alma pasa de la sensitiva a la intelectiva.

El alma se tiene que perfeccionar.

Nos dice Santo Tomas que el alma sensitiva proviene del semen al igual que el

alma intelectiva. Pero el alma sensitiva precede a la intelectiva y es por ello que se

comienza siendo animal. La virtud de convertirse en hombre se encuentra en el

semen, y es conforme se desarrolle el feto como éste irá adquiriendo la virtud

intelectiva. La virtud intelectiva se adquiere por generación, es decir se transmite de

padres a hijos por medio del semen5.

Después de haber hecho la exposición de Santo Tomás de Aquino podemos

concluir lo siguiente:

1) El alma entra al cuerpo hasta que éste ha alcanzado un desarrollo tal que se

puede decir que ha alcanzado la categoría de persona.

2) Si el alma aún no ha alcanzado la formación intelectual, entonces no se

puede hablar de persona.

3) Si no se puede hablar de persona, entonces al abortar no se está asesinando

a ninguna persona.

4
Ibid., Q. 76, art. 3.
5
Ibid., Q. 118, art. 2.

2
4) Por lo tanto, siguiendo a Santo Tomás, el aborto está permitido. Siempre y

cuando el alma no haya pasado de lo sensitivo a lo intelectivo.

Es hora de pasar a los argumento que actualmente esgrime la iglesia católica. Los

argumentos católicos actuales difieren en cierta medida de los argumentos de Santo

Tomás de Aquino.

En el argumento de la Iglesia Católica hay que distinguir dos tipos de argumentos,

uno religioso y otro moral. Aquí nos encargaremos de ambos, siguiendo a Margarita

Valdés. Ya que por lo general se presentan juntos y además tienen estrecha relación6.

El argumento religioso se puede presentar de la siguiente manera:

La naturaleza es la obra de un ser infinitamente bueno y todo poderoso y la vida humana,

que es una parte esencial de ella, es el don divino por excelencia; por lo tanto, es

intrínsicamente valiosa y los seres humanos debemos siempre reverenciarla y aceptarla

con gozo y con esperanza. Las facultades de conocimiento humano son limitadas y a

menudo son ciegas frente a lo verdaderamente valioso; eso hace que en ocasiones nos

fijemos en cuestiones secundarias […] (tales como evitar la sobrepoblación, tener

familias pequeñas, evitar que un embarazo interfiera en los planes que una mujer haya

elegido, etc.) […] Sólo la humildad y la honestidad nos permiten captar lo sagrado de la

vida humana. Una vez que hayamos reconocido ese carácter sagrado, reconoceremos

también que es moralmente reprobable interferir en el proceso natural de generación de

la vida7.

El argumento presentado depende principalmente de la premisa de la existencia de

Dios. Quien no crea en Dios no tiene porque seguir lo dicho en aquel razonamiento.

Lo que sí presupone el razonamiento es que todo aquel que sea creyente de Dios debe

seguir los lineamientos ahí señalados. A lo que corresponde el anterior argumento,

sólo es a una visión del mundo, pero dado que se pueden presentar otras, ésta no
6
M. Valdés, op. cit., p. 74.
7
Ibid.

3
puede considerarse superior. Además no se puede apelar a autoridades que no son

aceptadas por todos, lo que se estaría cometiendo sería una falacia de autoridad8.

El argumento religioso también tiene algunos puntos a favor. Los puntos a su

favor de los que se pueden hablar, es que el argumento sólo se dirige a personas que

han aceptado la doctrina católica. Si hablamos que en Latinoamérica más del 80% de

la población es católica9, entonces se habla que en Latinoamérica se puede aceptar el

argumento como válido. Pero, si es lo único que puede ofrecer la Iglesia Católica, no

es suficiente para resolver el debate sobre el aborto. Ya que de ninguna manera la

Iglesia puede influir en las legislaciones de los países latinoamericanos, porque estos

se han constituido como países laicos 10, a lo cual de ninguna manera deben dejarse

aludir por argumentos fundados en cuestiones de fe.

Si el argumento religioso no es lo suficiente fuerte, entonces es hora de pasar al

argumento moral que esgrime la Iglesia Católica.

Se pueden encontrar fundamentalmente dos argumentos. Uno habla en términos

de derechos, el otro en términos de acciones intrínsicamente malas. Pero el elemento

que es común a ambos argumentos, es que los dos usan el termino de persona. El

argumento que se encuentra en términos de derechos, nos dice que toda persona

inocente tiene derecho a la vida, y la Iglesia Católica considera persona inocente al

feto desde la concepción. Mientras, el segundo argumento nos dice que es

intrínsicamente malo matar a cualquier persona inocente, y dado que el feto es

persona desde la concepción (todo esto dicho por la Iglesia Católica). Entonces, es

malo abortar11.

8
Ibid., p. 76.
9
Ibid.
10
Ibid., p. 77.
11
Ibid., p. 78.

4
El problema central del argumento moral católico, en cualquiera de sus versiones,

es la introducción del concepto de persona. Lo cual nos lleva a preguntarnos ¿los fetos

en verdad son personas? Se pueden dar diversas respuestas. Son generalmente cuatro

las respuestas que se pueden dar12: seres biológicamente humanos, personas

potenciales, personas metafísicas, personas morales.

En el sentido biológico es persona todo aquello que contenga el código genético

del ser humano. De esta manera se puede considerar persona al óvulo fecundado, o al

embrión, así como a toda persona nacida. Pero, tener el código genético característico

del ser humano no es suficiente para que el feto sea objeto de consideración moral, ya

que tener el código genético del ser humano no es algo valioso en sí, sino que tiene un

valor derivado o instrumental13.

Otro concepto de persona al que se hace referencia frecuentemente la Iglesia

Católica en el debate sobre el aborto, es el concepto de personas potenciales. Se puede

considerar como persona a cualquier cosa que contenga el código genético del ser

humano y que tiene las posibilidades de desarrollarse hasta convertirse en persona.

Pero lo que sucede con la potencialidad es que cualquier cosa que esté en potencia de

convertirse en algo, también está en potencia de no serlo, como dice Aristóteles, lo

que es capaz de ser puede ser o no ser y lo que no es capaz de ser, no puede ser14. De

esta manera al feto sólo se le puede considerar persona ya una vez desarrollado en la

persona que potencialmente se convertiría, antes no15.

La siguiente categoría para poder caracterizar lo que es persona, es la categoría de

persona metafísica. A lo que se refiere esto es a que las personas son un tipo especial

12
Ibid., p. 79.
13
Ibid.
14
Aristóteles, Metafísica, 9.8.1050b, 8-12.
15
M. Valdés, op. cit., p.82.

5
de particulares en el mundo. Por lo general las características de “persona” hacen

referencia a propiedades mentales o psicológicas16.

Margarita Valdés siguiendo la definición de persona de Strawson17, dice que las

personas se distinguen por tener dos clases de propiedades. Algunas de estas

propiedades las comparten con cuerpos materiales, tales como estar en un lugar

determinado, etc., y otras que solo las personas pueden tener, tales como creer en

Dios, percibir su entorno, tener sentimientos, etc. Entonces, si se sigue el argumento

strawsoniano, no se reconocerían como personas a los objetos de los que no se puedan

predicar propiedades psicológicas. De esta forma toda cosa que sólo tenga

propiedades corpóreas, no se le podrá considerar como persona.

Después de lo dicho, entonces, todo aquello que no se puede considerar persona se

le pueden atribuir valores morales intrínsicos, es decir no tiene ningún valor moral por

sí sólo. En cambio, todo aquello que es considerado persona, debido a sus propiedades

psicológicas puede realizar diversas actividades y tiene la característica de tener

valores morales en sí, de esta forma, atentar en contra de su vida, significaría algo

malo.

Siguiendo lo anterior, difícilmente se podría considerar como persona al feto en

sus primeros días de gestación. Lo anterior se debe a que en los primeros días de

gestación el feto aún no ha desarrollado las capacidades psicológicas por lo que no

tiene ninguna de las propiedades antes mencionadas. De esta forma el aborto realizado

en los primeros días del embarazo no representa una acción injustificada moralmente.

Él que defiende el argumento de la Iglesia Católica puede contestar a lo anterior

de dos formas. La primera apelando al argumento religioso, cómo Dios introduce el

16
Ibid., p. 83.
17
Ibid.

6
alma a cada uno de los óvulos fecundados, esta forma de apelar tendría el problema

que sólo es valida para quienes han aceptado la fe católica, pero no lo es para las

demás personas. La segunda forma es apelando a los conceptos de “persona

potencial” y “persona moral”18. El concepto que se refiere a la “persona potencial” lo

llevaría a muchos problemas los cuales ya fueron expuestos.

Ahora hablemos de la persona moral. A grandes rasgos una persona moral es una

persona metafísica. Si algo tiene las propiedades que tiene una persona metafísica,

entonces se le puede considerar como persona moral. Uno debe tener consideraciones

morales hacia lo que es considerado persona, ya que éste es capaz de tener

características propias de una persona. De esta forma, una vez que el feto a

desarrollado sus capacidades psicológicas a tal grado de tener sensaciones como de

dolor, comodidad, hambre, etc., entonces se le debe considerar como persona moral.

En cambio, un feto que no ha desarrollado tales características, como es el caso del

feto en sus primeros días de gestación, no se le puede considerar como persona, y por

eso mismo tampoco como objeto de consideración moral 19. Después de lo dicho es

difícil hablar de moralidad en el aborto, en los primeros días de embarazo, en el

sentido como quieren hacerlo los defensores de los argumentos de la Iglesia Católica.

Se pueden decir otras cosas, menos que se está matando una persona.

Después de lo expuesto podemos decir que la Iglesia Católica está equivocada en

varios puntos que desarrolla en su argumento en contra del aborto. Se ha visto que

recurre a diversos recursos, pero todos ellos se ha probado que están basados, o bien

en cuestiones de fe, o están basados en hechos ficticios. Es evidente que es un error

18
Ibid., p. 85.
19
Ibid., p. 86.

7
hacer caso de los argumentos de la Iglesia, pero en un país como el nuestro, que la

mayoría profesa la religión Católica es difícil que suceda lo contrario.

Ahora, como defensa de la Iglesia Católica, lo que yo propondría, es que

reconozcan lo dicho por Santo Tomas de Aquino y otros filósofos católicos que

argumentaban algo parecido a lo de Santo Tomás, así no estarán atentando contra la fe

católica. Además, siguiendo lo dicho, las mujeres católicas tendrán la posibilidad de

elegir sobre su cuerpo y de esta manera será una actualización de la Iglesia Católica,

dejando atrás su pasado represor, y en especial la represión contra las mujeres.

Bibliografía

Aquino, Santo Tomás de, Suma Teológica, en http://hjg.com.ar/sumat/.

Aristóteles, Metafísica, trad. Valentín García Yebra, Gredos, Madrid, 1982.

Valdés, Margarita, “Aborto y anticoncepción en México: las actitudes y los

argumentos de la Iglesia Católica”, Mark Platts (comp.), Dilemas éticos,

Instituto de investigaciones filosóficas UNAM- Fondo de cultura económica,

México, 1997.

2,242 palabras.

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