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“Boca”

Griselda Álvarez

Ponce de León

En donde la sonrisa es un suceso, agresor el contorno de castigo,

el

labio al rastrear, como enemigo,

la

mordida ritual y nido el beso,

en donde tiembla el corazón opreso porque al salirse quiere estar conmigo, de otra finalidad su fin desligo:

forjada solamente para el beso.

Y sube el beso a tientas escalones

de miedo entre las vértebras oscuras

se llena de eléctricas razones

y

llegar de tu boca a las alturas.

al

¡De par en par se abran los pulmones

por alargar la dicha que inauguras!

“Vello”

Césped infante cubre tu llanura

a tornaluz tal vez rubio de paja

que ahí donde la luz se resquebraja en bosque limitado se inaugura.

Alfombra tierna, dime ¿de qué hondura

nació la sangre que en tu piel trabaja, para que germinaras con ventaja

y más seda se hiciera tu envoltura?

Sutileza del aire con que roza

tu ligero vellón en desaliño,

quizá en algún lugar selva tortuosa,

quizá en algún lugar prado lampiño.

A mis dientes corderos suelto ansiosa

para que trisquen en tu césped niño.

“Anatomía superficial”

Oreja, mano, brazo, pierna, ojo,

tu mitad que se ajusta con la mía

en la superficial anatomía donde corren tu audacia y mi sonrojo.

Para la sed, en tu belleza mojo los ojos insolados de alegría y convencida de mi paganía

el árbol del asombro te deshojo.

Apariencia no más. Por dentro explora

tu oscuridad, tu sal, tu vericueto,

virus, microbio, célula y espora;

sangre y poder total es tu sujeto:

la fealdad adentro te decora

y te tiembla de muerte el esqueleto.

Anjan Sen

Anjan Sen te_a_tro

Jim Leftwich

Jim Leftwich te_a_tro

Mi Diego:

Frida Kahlo

espejo de la noche. Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos. Todo

tú en el espacio lleno de sonidos- en la sombra y en la luz.

me llamarás AUXOCROMO el que capta el color.

Yo

CROMOFORO- la que da el color.

eres todas las combinaciones de números. La vida.

Mi

deseo es entender la línea la forma el movimiento.

llenas y yo recibo.

Tu

palabra recorre todo el espacio y llega a mis células

que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.

Frida

Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y
Niño mío de la gran Ocultadora, son las seis de la mañana y los guajolotes

Niño mío de la gran Ocultadora, son las seis de la mañana y los guajolotes cantan. Calor de humana ternura. Soledad acompañada. Jamás en toda la vida olvidaré tu presencia. Me acogiste destrozada y me devolviste entera, íntegra. En ésta pequeña tierra ¡dónde pondré la mirada! ¡ Tan inmensa, tan profunda! Ya no hay tiempo, ya no hay nada. Distancia. Hay ya sólo realidad. Lo que fué. ¡fué para siempre! Lo que es, son las raíces que se asoman transparentes, transformadas en árbol frutal eterno.Tus frutos ya dan sus aromas, tus flores dan su color creciendo con la alegría de los vientos y la flor. Nombre de Diego, nombre de amor. No dejes que le dé sed al árbol que tanto te ama, que aterosó tu semilla, que cristalizó tu vida a las seis de la mañana. No dejes que le dé sed al árbol del que eres sol, que atesoró tu semilla, es Diego nombre de amor.

tu Frida

Evgen Bavcar

Evgen Bavcar te_a_tro

Felipe de la Rosa

Felipe de la Rosa te_a_tro mañanitas

mañanitas

Mis puertos más allá del vacío hay un lugar sin huellas. Silencioso. Nadie percibe rastros. Allí están mis puertos favoritos. En soledad. Como puntos del Universo sin la presencia de la historia

rastros. Allí están mis puertos favoritos. En soledad. Como puntos del Universo sin la presencia de

jaripeo

Georgette

Georgette te_a_tro

Ernesto Sábato

“El túnel”

"Fue una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo

anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. Pero de mi propio tiempo fue una cantidad inmensa y complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y

perpetuo donde María y yo estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también alucinados.

) (

A veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era

de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula

invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío,

el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos

trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo

de

mi

insalvable

soledad.

(

)

Yo no decía nada. Hermosos sentimientos y sombrías ideas daban vueltas en mi cabeza, mientras oía su voz, su maravillosa voz. Fui cayendo en una especie de encantamiento. La caída del sol iba encendiendo una fundición gigantesca entre las nubes del poniente. Sentí

que ese momento mágico no se volvería a repetir nunca. -Nunca más, nunca más- pensé, mientras empecé a experimentar el vértigo del acantilado y a pensar qué fácil sería arrastrarla al abismo, conmigo. "

Javier Cuevas Cruz

Javier Cuevas Cruz te_a_tro Banderas Ciclotón Reforma

Banderas

Javier Cuevas Cruz te_a_tro Banderas Ciclotón Reforma

Ciclotón Reforma

Ciudad de México Tláloc

Ciudad de México

Ciudad de México Tláloc

Tláloc

Nubes y olas. (Rabindranath Tagore)

Madre, los que viven en las nubes me gritan: "Mira; jugamos desde nuestro despertar hasta que se muere el día; jugamos con el amanecer de oro y con la luna de plata". Yo les pregunto: "Pero, ¿cómo subiré hasta donde estáis vosotros?" Y me contestan: "Llega hasta el borde de la Tierra, alza las manos al cielo y las nubes te levantarán." "Mi madre me está esperando en casa-digo yo- . ¿Cómo dejarla y subir?" Y ellos se sonríen y pasan flotando. Pero yo sé un juego más bonito que ése, madre. Mira: yo seré una nube y tú serás la luna. Te taparé con mis manos y nuestro techo será el cielo azul. Los que viven en las olas me gritan: "Cantamos desde el alba hasta la noche; viajamos, más y más allá siempre y no sabemos por dónde pasamos". Yo les pregunto: "Pero ¿cómo podré unirme a vosotros?" Y me responden: "Ven a la orilla de esta playa, cierra los ojos, espera, y te llevarán las olas". Les digo: "Mi madre no quiere nunca que salga de noche. ¿Cómo voy a ir?" Y ellos se sonríen y pasan danzando Pero yo sé un juego mejor que ése, madre. Yo seré la ola y tú serás una playa desconocida. Llegaré rodando, y romperé, riéndome, en tu falda, y nadie sabrá en el mundo dónde estamos tú y yo.

Jeff Crouch

Jeff Crouch te_a_tro uumlp

uumlp

sturnu

sturnu

Big D 37

Big D 37

cretii

cretii

igsa

igsa

slinirk

slinirk

JUAN GELMAN

A

mí me han hecho los hombres que andan bajo

el

cielo del mundo

buscan el brillo de la madrugada

cuidan la vida como un fuego.

Me han enseñado a defender la luz que canta conmovida

me han traído una esperanza que no basta soñar

y por esa esperanza conozco a mis hermanos.

Entonces río contemplando mi apellido, mi rostro en

el espejo

yo sé que no me pertenecen

en ellos ustedes agitan un pañuelo

alargan una mano por la que no estoy solo.

En ustedes mi muerte termina de morir.

Años futuros que habremos preparado

conservarán mi dulce creencia en la ternura,

la asamblea del mundo será un niño reunido.

(El juego en que andamos)

La victoria

En un libro de versos salpicado

por el amor, por la tristeza, por el mundo,

mis hijos dibujaron señoras amarillas,

elefantes que avanzan sobre paraguas rojos,

pájaros detenidos al borde de una página,

invadieron la muerte,

el gran camello azul descansa sobre la palabra ceniza,

una mejilla se desliza por la soledad de mis huesos,

el candor vence al desorden de la noche.

(Gotán)

Arte poética

Entre tantos oficios ejerzo éste que no es mío,

como un amo implacable

me obliga a trabajar de día, de noche,

con dolor, con amor,

bajo la lluvia, en la catástrofe,

cuando se abren los brazos de la ternura o del, alma,

cuando la enfermedad hunde las manos.

A este oficio me obligan los dolores ajenos,

las lágrimas, los pañuelos saludadores,

las promesas en medio del otoño o del fuego,

los besos del encuentro, los besos del adiós,

todo me obliga a trabajar con las palabras, con la sangre.

Nunca fui el dueño de mis cenizas, mis versos,

rostros oscuros los escriben como tirar contra la muerte.

(Velorio del solo)

Epitafio

Un pájaro vivía en mí.

Una flor viajaba en mi sangre.

Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces me quisieron. También a mí me alegraban: la primavera,

las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

(Aquí yace un pájaro. Una flor. Un violín.)

de "Violín y otras cuestiones"

Opiniones

Un hombre deseaba violentamente a una mujer,

a unas cuantas personas no les parecía bien, un hombre deseaba locamente volar,

a unas cuantas personas les parecía mal,

un hombre deseaba ardientemente la Revolución

y contra la opinión de la gendarmería

trepó sobre muros secos de lo debido,

abrió el pecho y sacándose los alrededores de su corazón, agitaba violentamente a una mujer,

volaba locamente por el techo del mundo

y los pueblos ardían, las banderas.

de "Gotán"

Oración

Habítame, penétrame.

Sea tu sangre una con mi sangre.

Tu boca entre a mi boca.

Tu corazón agrande el mío hasta estallar.

Desgárrame.

Caigas entera en mis entrañas.

Anden tus manos en mis manos.

Tus pies caminen en mis pies, tus pies.

Ardeme, árdeme.

Cólmeme tu dulzura.

Báñeme tu saliva el paladar.

Estés en mi como está la madera en el palito.

Que ya no puedo así, con esta sed

quemándome.

Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.

Oración de un desocupado

Padre, desde los cielos bájate, he olvidado las oraciones que me enseñó la abuela, pobrecita, ella reposa ahora, no tiene que lavar, limpiar, no tiene que preocuparse andando el día por la ropa, no tiene que velar la noche, pena y pena, rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.

Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,

que me muero de hambre en esta esquina, que no sé de qué sirve haber nacido, que me miro las manos rechazadas, que no hay trabajo, no hay, bájate un poco, contempla esto que soy, este zapato roto, esta angustia, este estómago vacío, esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre cavándome la carne, este dormir así,

bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido te digo que no entiendo, Padre, bájate, tócame el alma, mírame el corazón,! yo no robé, no asesiné, fui niño

y en cambio me golpean y golpean,

te digo que no entiendo, Padre, bájate,

si estás, que busco

resignación en mí y no tengo y voy

a agarrarme la rabia y a afilarla para pegar y voy

a gritar a sangre en cuello

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