El objeto de estudio y los contenidos de la Psicología de la Educación En la línea de las propuestas ya comentadas al caracterizar la Psicología de la Educación como disciplina

puente, podemos considerar como objeto de estudio de la misma los procesos de cambio comportamental provocados o inducidos en las personas como resultado de su participación en actividades educativas. Las anotaciones siguientes precisan el alcance de esta definición en el marco de las consideraciones formuladas en al apartado anterior: (i) La educación es un fenómeno extraordinariamente complejo cuya comprensión exige una aproximación multidisciplinar. No se trata, por supuesto, de pretender que determinados aspectos del fenómeno educativo, por su naturaleza intrínseca, apelan a un determinado tipo de análisis, mientras que otros, al ser de naturaleza distinta, requieren un análisis diferente. El hecho educativo debe ser examinado como un todo mediante la aplicación simultánea y coordinada de los instrumentos teóricos y metodológicos que proporcionan las distintas disciplinas educativas, entre las que se cuenta la Psicología de la Educación. Este es el camino correcto para avanzar ha cia la elaboración de una teoría educativa de base cientítifica que integre coherentemente las dimensiones explicativa (modelos y teorías interpretativas del fenómeno educativo), proyectiva (diseño y planificación de proyectos educativos) y práctica (realización de proyectos y analísis de la acción educativa). (u) La aportación de la Psicología de la Educación a este proyecto global consiste en el análisis de los procesos de cambio que experimentan los participantes en el acto educativo, de su naturaleza y características, de los factores que los facilitan, los obstaculizan o los imposibilitan, de la dirección que toman y de los resultados a los que llegan. Estos procesos presentan unas características que los distinguen de los procesos de cambio estudiados por otras disciplinas psicológicas. En efecto, como señala Piolat, son procesos de adquisición, es decir, dan lugar a un aprendizaje; son intencionales y finalizados, o lo que es lo mismo, responden a unas intenciones u objetivos educativos; tienen lugar durante un período de tiempo relativamente largo; provocan efectos durables en las personas; y, por último, implican reestructuraciones importantes del comportamiento (iii) Adoptando la terminología clásica de variables dependientes y variables independientes, puede decirse que la definición propuesta considera los procesos de cambio comportamental como el núcleo de las variables dependientes y las situaciones educativas —de las que forman parte los propios sujetos de los procesos de cambio— como el núcleo de las variables independientes. Caracterizada de este modo, la Psicología de la Educación no deja de lado ninguno de los factores susceptibles de formar parte del núcleo de variables independientes. Consecuentemente, sus contenidos surgen de un análisis de las situaciones educativas e incluyen todos los factores o variables que inciden directa o indirectamente sobre los procesos de cambio comportamental que éstas generan en los participantes. (iv) La Psicología de la Educación, comprometida en la elaboración de una teoría educativa de base científica, posee también la triple dimensión que caracteriza a ésta última: una dimensión teóricoexplicativa, dirigida a proporcionar modelos interpretativos de los procesos de cambio comportamental provocados por las situaciones educativas; una dimensión tecnológico-proyectiva, que contribuye al diseño de situaciones educativas que aspiran a promover unos determinados procesos de cambio comportamental; y una dimensión técnico-práctica, que integra los elementos anteriores con el fin de aportar soluciones a los problemas planteados por la puesta a punto y la realización de actividades educativas. Esta anotación nos parece particularmente importante dada la frecuencia con que suele caracterizarse la Psicología de la Educación a partir de una sola de estas dimensiones con exclusión de las otras, lo que equivale a amputarla y deformarla. (v) Como puede comprobarse, hemos evitado identificar la Psicología de la Educación con la psicología de la instrucción. Aunque la cuestión es delicada y polémica (recuérdese lo dicho a este propósito al analizar las concepciones actuales), no existe a nuestro juicio ninguna razón de peso para no incluir en la Psicología de la Educación el estudio de los procesos de cambio comportamental provocados o inducidos por prácticas educativas no escolares. Otro asunto diferente es caer en la cuenta de que la Psicología de la Educación ha centrado prioritariamente sus esfuerzos en el estudio de las prácticas educativas escolares y que, en consecuencia, el grueso de sus aportaciones se sitúan en este campo. Si se acepta este planteamiento, la psicología de la instrucción debe considerarse más bien como la parte de la psicología de la educación que se ocupa específicamente de los procesos de cambio provocados por las situaciones escolares de enseñanza y aprendizaje. De manera similar, los términos psicopedagogía y

1978) se utiliza aún actualmente. es posible organizarlos en dos grupos: los factores intrapersonales o internos al alumno y los factores ambientales o propios de la situación. de procesos de desarrollo y socialización. En la misma dirección apuntan las propuestas de modelizar los procesos educativos utilizando como punto de partida los principios del análisis sistémico. para ser más exac tos.quemas integradores que permitan no sólo ubicar los factores y variables menciona. las características de profesor (capacidad intelectual de la materia. puesto que estas propuestas se limitan al ámbito de la educación escolar— es que pueden enmascarar el hecho esencial de que todos los factores y variables men cionados no son aquí objeto de interés en sí mismos —contrariamente a lo que sucede cuando son estudiados por otras disciplinas psicológicas—. sino en tanto que ele-méntos que condicionan los procesos de cambio provocados por las situaciones edu cativas Esta es la razon por la cual se ha ido imponiendo progresivamente la nece sidad de modelizar los procesos educativos —los procesos de enseñanza y aprendi zaje. Novak y Hanesian.—. etc. Otra posibilidad. sugerida al igual que la anterior por Ausubel y Robinson (1969) y utilizada por estos autores para organizar un manual de psico logía de la educación cuya edición revisada (Ausubel. 1989b) una organización de los contenidos de la disciplina en cinco grandes capítulos: la elección. Los comentarios precedentes sobre el objeto de estudio de la Psicología de la Educación sugieren ya una primera categorización de sus contenidos en dos grandes bloques: los relativos a los procesos de cambio comportamental y los relativos a los factores o variables de las situaciones educativas directa o indirectamente responsables de los mismos. los factores cognoscitivos y los factores afectivo-sociales. existen lógicamente distintas posibilidades de organización y sistematización. motivación. El riesgo que entrañan estas y otras formas de organización de los contenidos de la Psicología de la Educación —o de la psicología de la instrucción. sistema de valores). los mecanismos de aprendizaje. incluyendo cada una de ellas aspectos intrapersonales y ambientales. 1978). es la de agrupar estos factores o variables en dos categorías. procesos de aprendizaje. el nivel y estructura de los conocimientos previos. Los procesos de cambio comportamental han sido estudiados tradicionalmente por los psicólogos de la educación en términos de procesos de aprendizaje y. Gage y Berliner (1984). por ejemplo. planificación y evaluación de las intenciones y objetivos educativos. afectivas (motivación y actitudes) y de personalidad (nivel de ansiedad. capacidad pedagógica.psicología escolar pueden utilizarse para designar los aspectos más prácticos y profesionalizadores de la Psicología de la Educación y de la psicología de la instrucción respectivamente. por ejemplo. En cuanto a los factores o variables de las situaciones educativas que condicionan los procesos de cambio comportamental. desarrollo. hemos sugerido en otro lugar (Coll. aptitudes. la madurez física y psicomotriz. características afectivas). Utilizando como punto de partida un análisis sistémico de los procesos escolares de enseñanza y aprendizaje. en el caso de las situaciones educativas escolares— con el fin de encontrar es.dos. los relativos a los métodos de enseñanza y los relativos a la evaluación de los resultados obtenidos. las condiciones materiales (materiales didácticos y medios de la enseñanza en general) y las intervenciones pedagógicas (mé todos de enseñanza). el nivel de desarrollo evolutivo. formulación. Entre los segundos. rasgos de personalidad. al analizar el proceso educativo como un sistema cuyas «partes actúan a la vez independientemente y unas sobre otras para alcanzar objetivos enunciados con anticipación» (Gago Huguet. el análisis de tareas y de contenidos del aprendizaje. los factores de grupo y sociales (relaciones interpersonales). los relativos a los procesos de aprendizaje y de motivación. los factores que facilitan u obstaculizan el aprendizaje y la enseñanza —factores grupales. en un excelente manual que ha conocido ya tres ediciones revisadas y actualizadas. autoconcepto. actitudes. los relativos a las caractensticas de los alumnos —inteligencia. la descripción del estado inicial de los alumnos —características evolutivas. El interés de estas tentativas reside en el hecho de que. parten de un modelo de los procesos de ensenanza y aprendizaje que les permite organizar la totalidad de contenidos y aportaciones de la disciplina en cinco grandes capítulos: los relativos a la formulación. Entre los primeros cabe citar. diferencias individuales— y a su repercusión sobre la enseñanza y el aprendizaje. y limitándonos a las situaciones educativas escolares. 1980. las características aptitudinales. interacción . en menor medida. como más importantes. Así. clasificación y utilización de los objetivos educativos en la plamficacion de la enseñanza. personalidad. sino también subrayar el papel que juegan en los procesos de cambio provoca dos por las situaciones educativas. Así. se refuerza considerablemente la idea de contemplar cada uno de los factores o variables presentes en la situación educativa dentro del contexto global en el que actúan y en interacción mutua.

la diversidad de opiniones y planteamientos que señalábamos al comienzo del capítulo. contribuir a la planificación de situaciones educativas eficaces y ayudar a la resolución de problemas educativos concretos. estos contenidos son estudiados con una triple finalidad: proporcionar modelos explicativos de los procesos de cambio. La consideración simultánea de estas tres vertientes. interacción entre alumnos.—. al menos en lo que concierne a los procesos educativos escolares. material didáctico. Recordemos únicamente una vez más para terminar que. las propuestas anteriores proporcionan una visión de con junto bastante aproximada y coincidente sobre los grandes núcleos de contenido de la Psicología de la Educación. etc. del objeto de estudio y de los grandes núcleós de contenido permite comprender en qué consiste la especificidad de la psicología de la educación y cómo se relaciona con las otras áreas del conocimiento psicológico y educativo respetando. Pese a sus diferencias. y los modelos educativos y métodos de enseñanza. . condiciones ambientales. en la perspectiva de una disciplina psicológica y educativa de naturaleza aplicada. al mismo tiempo.profesor-alumno.

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