Manual para hacer frente a los riesgos y amenazas a los que están sometidos nuestros hijos en Internet.

Protege a tus hijos en Internet

Escrito por Guillermo García Núñez Web: www.TuHijoEnInternet.es Email: info@tuhijoeninternet.es

Tabla de contenidos
Manual para hacer frente a............................................................................ 1 los riesgos y amenazas.................................................................................. 1 a los que están sometidos.............................................................................. 1 nuestros hijos en Internet............................................................................... 1 Protege a tus hijos en Internet.......................................................................1 Escrito por Guillermo García Núñez................................................................1 Web: www.TuHijoEnInternet.es......................................................................1 Email: info@tuhijoeninternet.es ....................................................................1 Tabla de contenidos....................................................................................... 2 ¿A qué peligros están sometidos nuestros hijos en Internet?.........................4 Consejos básicos para proteger a nuestros hijos en Internet.........................8 Los organismos ante los que interponer una denuncia son:.....................14 Enlaces...................................................................................................... 14 Casos extremos............................................................................................ 16 Enlaces relacionados................................................................................. 17 Nuestros hijos marcados para siempre........................................................19 Control Parental o control paterno...............................................................22 Enlaces...................................................................................................... 27 Lo que nuestros hijos deberían saber de Internet........................................28 Mantenimiento del ordenador...................................................................28 Antivirus Gratuitos................................................................................. 28 Firewall gratuitos................................................................................... 30 Software anti-spyware, anti-malware gratuito.......................................30 Protección de los datos..........................................................................31 Privacidad.............................................................................................. 32 Contactando con Internet..........................................................................33 Comportamiento ético............................................................................... 33 Me hacen chantaje.................................................................................... 35 Otras recomendaciones............................................................................ 35 Herramientas en Windows Vista y 7.............................................................36 Herramientas de Control Parental – Primera parte.......................................37 Sistema 1: Autocontrol por parte del menor.............................................38 Sistema 2: Prohibir contenidos..................................................................39 Sistema 3: Limitar horarios.......................................................................40 Sistema 4: El extremo............................................................................... 41 Otras consideraciones............................................................................... 42 Algunas herramientas – Primera parte.........................................................44 Norton Online Family................................................................................. 44 Visikid........................................................................................................ 47 Algunas herramientas – Segunda parte........................................................49 Chronager................................................................................................. 50 Child Control de Salfeld............................................................................51 KidsWatch................................................................................................. 52 TueEagles.................................................................................................. 53

En Resumen.............................................................................................. 54

¿A qué peligros están sometidos nuestros hijos en Internet?
La mayoría de los padres desconocemos el tiempo que realmente pasan nuestros hijos conectados a Internet. Pensamos que solo se conectan en el estudio o en el comedor de casa un rato cada día, pero no tenemos en cuenta las conexiones que hacen con las videoconsolas, con los móviles, las horas que dedican en casa de otros compañeros o amigos, el uso que hacen en las aulas de acceso libre de colegios o bibliotecas o las horas que dedican antes de irse a dormir con el portátil y la red inalámbrica que tenemos en casa para poder conectarnos desde cualquier habitación. Al final el cómputo total de horas es importante y como demuestran las estadísticas, creciente. Internet ha avanzado mucho y los contenidos que ofrece también. Hemos pasado de una red de velocidad lenta, centrada en datos y texto, a otra cargada de interacciones entre personas y de contenido multimedia. Es cierto que es una herramienta poderosa y nuestros hijos la utilizan para completar su formación y hacer los deberes: traductores, diccionarios, atlas, fotos, enciclopedias, publicaciones, tutoriales, etc. También es verdad que gracias a los contactos por Internet pueden conocer a personas con los mismos intereses o gustos y que pueden encontrar soluciones a problemas o colaborar entre varios compañeros sin necesidad de reunirse en la casa de alguno de ellos. Tanta facilidad para comunicarse y relacionarse por parte de nuestros hijos, normalmente nos preocupa. La mayoría de nosotros pensamos en primer lugar en los riesgos de que nuestros hijos contacten con extraños por Internet, pero en ocasiones el acoso entre menores es mucho más peligroso. La mayoría de estos contactos se realizan a través de aplicaciones de mensajería instantánea o redes sociales. Los padres estamos preocupados por los riesgos a los que se ven sometidos nuestros hijos, pero el 56% de los jóvenes dice no haber recibido formación de tipo alguno para enfrentarse a ellos por parte de sus padres. Somos conscientes de que en Internet hay mucha información inapropiada, que puede dañar la sensibilidad o sentimientos de los menores. En muchos lugares se fomenta la violencia, el racismo, la anorexia, la bulimia o se produce el acoso sexual y la pornografía infantil. Pero la brecha digital existe y muchos padres no saben cómo proteger a sus hijos en Internet, simplemente porque estos peligros no existían cuando ellos eran adolescentes o al menos no de la forma ni con la intensidad que tienen lugar ahora.

Uno de los principales riesgos de Internet es que es muy difícil tener la certeza de que no nos están mintiendo. Para empezar los propios menores mienten sobre su edad en La Red para acceder a servicios y contenidos específicos para adultos. Un estudio dice que el 27% de los adolescentes españoles miente para conseguir acceder a estos servicios. Del mismo modo, se estima que sobre el 16% de los menores europeos miente también sobre su edad. Concretamente España, Dinamarca, Irlanda y Chipre son los lugares donde los adolescentes más mienten sobre este asunto. Por eso es recomendable antes de comenzar la amistad con un extraño, pedirle un dato de contacto como la dirección o el teléfono que nos permitiría darnos cuenta de si sus intenciones son honestas. Muchas personas emplean nicks o pseudónimos para establecer contactos, pero no sabemos con quien estamos hablando realmente. La mayoría de las personas tienen más de un nick o perfil en Internet. Existen adultos que se hacen pasar por adolescentes en chats, foros o redes sociales. A veces se ofrecen a quedar posteriormente con el menor, procuran acrecentar su confianza hasta que finalmente se hacen con datos personales o confidenciales con los que coaccionar a sus víctimas y adentrarse más en su intimidad o en su vida personal. Entre los riesgos a los que podemos ver sometidos a nuestros hijos en Internet están: • Grooming: Es el acoso ejercido por un adulto con la intención de establecer una relación con un niño o adolescente para posteriormente abusar sexualmente del menor. • Ciberbulling o ciberacoso: Es una conducta que se ejerce sobre otros iguales. Los menores realizan chantajes, vejaciones e insultos contra otros menores. Normalmente el daño se ejerce por parte de compañeros de colegio o instituto u otras personas con las que se relacionan día a día. • Sexting: Consiste en el envío de contenidos de tipo sexual (principalmente fotografías y/o vídeos) producidos generalmente por el propio remitente, a otras personas, por medio de teléfonos móviles. Dichos contenidos terminan por ser utilizados con otros fines y contra la propia persona que inicialmente los envió. Si pensamos que los adolescentes son lo bastante fuertes para soportar estas presiones, nos equivocamos. En el caso del grooming las agresiones se suceden contra menores de corta edad, a partir de los trece años y lo mismo sucede con el ciberacoso. No hablamos de menores de diecisiete años, sino de adolescentes o preadolescentes, que no sabrán qué hacer en estas situaciones y cuando todavía les faltan unos años para formar su carácter. Internet propaga la información hasta límites y lugares insospechados, por lo que se ha convertido en un lugar perfecto para

vengarse y publicar datos privados o íntimos de personas a las que odiamos, sobre nuestra ex pareja, sobre aquel profesor que nos humilló en clase o sobre esa chica que nos rechazó mientras decidía liarse con otro chico. El resultado es que con un video, una grabación, un mensaje de texto o un email es facilísimo arruinarle la vida a amigos, enemigos y conocidos. Por si fuera poco, en La Red se están alcanzando niveles de crueldad extremos. En el colegio, frente a frente, siempre estaban aquellos que le decían al “macarra” de la clase que dejara ya a la persona que resultaba vapuleada o maltratada emocionalmente, porque podíamos verlo y ser conscientes del daño infligido. Pero en Internet, por mucho que se machaque a la víctima no puede verse el rostro de su dolor o el verdadero daño que le hacemos, con lo que los agresores suelen continuar hasta que se produce la fatalidad. A veces el agresor se hace con los datos de la cuenta del menor y se hace pasar por éste, entonces se dedica a hacer tanto daño como puede a los amigos y compañeros de la víctima sin que éste lo sepa, con todas las consecuencias que después se derivarán. Los menores desconocen cómo proteger sus datos, sus contraseñas y todo aquello que los identifica, y una vez el agresor tiene acceso a los contactos del menor (agenda) y puede visualizar los datos íntimos, fotos, emails o comentarios de sus amigos, puede emplearlos también para hacerles daño o herir a otros. Los Grupos de Protección de Menores de la Policía y la Guardia Civil han recibido desde noviembre a febrero del 2011 más de mil quinientas peticiones de niños, el 80% relacionadas con el ciberacoso y las usurpaciones de identidad. Los menores temen contarles a sus padres los hechos ocurridos, empiezan a cambiar de estado de ánimo, a tener miedo, y es que los agresores terminan por ser expertos en estas lides. En el caso del acoso por parte de adultos, les da ventaja su edad y el número de víctimas a las que ya han acosado con éxito; en el caso de acoso entre menores, varios se ceban con un solo individuo, lo que también les proporciona una gran ventaja. Los agresores emplean copias de conversaciones en foros, chats o emails de nuestros hijos, fotos con su pareja, grabaciones o videos que les hicieron sin saberlo y toda la información comprometedora que logran reunir contra ellos o contra las personas por las que nuestros hijos tienen algún tipo de sentimiento personal. El acoso a menores puede provocar absentismo escolar, aislamiento social, disminución del rendimiento académico y otras consecuencias anímicas y de salud que pueden llevar al menor a sufrir ansiedad, estrés y otros trastornos. En los casos más extremos los menores pueden perder

completamente el control de la situación al ver destruido sus relaciones con el entorno social al que pertenecen. El 15% de los menores entre 10 y 17 años ha recibido alguna propuesta sexual y más de un tercio de los menores se ha encontrado por Internet alguna vez con pornografía, fotos, webs o videos de carácter sexual sin buscarlo. No solo existen personas adultas o compañeros del menor que pueden hacerle daño, sino que en ocasiones el menor facilita este trabajo. En primer lugar los pederastas o las personas que quieren abusar sexualmente del menor dedican mucho tiempo a ganarse su confianza; en el caso del acoso entre menores, al tratarse de personas cercanas a sus víctimas, conocen muchos datos de ellos y les resulta fácil acceder a información privada. Averiguan las claves de sus víctimas mirando lo que teclean en el ordenador, usando algún programa para obtenerlas o grabando la secuencia con el móvil y repitiéndola después más despacio. Por otra parte, saben cuáles son las webs que visita y las costumbres que tiene pues ven a la víctima a diario. Las Redes Sociales y la tecnología actual en Internet evolucionan muy aprisa, por lo que en ocasiones las empresas que las desarrollan cometen errores y dejan temporalmente los datos de los menores, sus fotos o su agenda de contactos al descubierto. Normalmente estas aplicaciones que parecen sencillas de manejar tienen decenas de opciones que los menores no suelen investigar y que dejan por defecto, permitiendo que “demasiada” información quede accesible para gente totalmente desconocida. No debemos subestimar los riesgos y los peligros a los que nuestros hijos se enfrentan cuando acceden a Internet. Lo único que juega a nuestro favor claramente es que el 90% del tiempo se conectan desde casa. Así que podemos ser responsables de hasta el 90% del tiempo del partido y es importante que lo ganemos si deseamos su bienestar.

Consejos básicos para proteger a nuestros hijos en Internet
Hace algún tiempo conocí a un adolescente al que le gustaba correr con su moto. Su padre le compró el mejor casco que pudo encontrar junto a una chaqueta que amortiguaba los daños en caso de accidente y también se aseguró de que al comprar el vehículo, la moto tuviera frenos de disco. Iba bien protegido, pero de nada le sirvió cuando se mató a 150 km/h contra un muro tras perder el control en una curva. Protegerse en caso de accidente es adecuado, pero la mejor medida es siempre no sufrirlo y para ello, necesitamos reducir los riesgos y elaborar estrategias que nos permitan mitigar los daños. Es mejor estar preparados por si sucede que negarlos torpemente y esperar que no sucedan nunca. Los padres deseamos ser amigos de nuestros hijos, pero ellos ya tienen amigos, normalmente más de los que desearíamos (y no siempre los que más nos gustaría). Sin embargo, solo tienen un padre y una madre, y si nosotros no ejercemos dicha función, nadie más lo hará. No nos equivoquemos, el papel de controlar donde están y qué hacen, es nuestro. Está claro que es un rol que no nos resulta divertido, nos gustaría poder malcriarlos como hacen los abuelos o sus tíos, pero entonces, ¿quién les enseñaría a tener sentido común y a asumir las consecuencias de un error? La mejor forma de evitar que corran riesgos innecesarios no es controlar lo que hacen, pues si tenemos que llegar a ese punto, algo previamente se ha hecho mal. Todas las medidas son necesarias, pero lo ideal es que las primeras alarmas salten antes de que el riesgo haya existido o el daño se haya producido. La primera fase es la de educar y prevenir. Permitir a nuestros hijos que pasen horas en Internet conectados con su portátil en su habitación, está claramente desaconsejado. Cuando los menores interactúan un breve lapso de tiempo en las redes sociales o conversan, no suelen cometer errores. Conforme las conversaciones se alargan o se tontea más, terminan por bajar la guardia y por olvidar las normas y consejos que se les dieron. Así que cuanto más tiempo pasen conectados en la soledad de su habitación, existen más posibilidades de que “los cacen” por estar más confiados. Se sienten cómodos y seguros en su habitación y trasladan esa confianza a lo que dicen, sin darse cuenta de que Internet no forma parte de su habitación ni del entorno seguro que ven al alzar la vista de la pantalla. Por ello, no deberíamos permitir que se conectaran fuera de lugares comunes como el comedor o el estudio. Con menores, desaconsejo wifi en

las viviendas; o dejo como responsabilidad de los adultos, el evitar que sus hijos puedan conectarse a Internet desde ordenadores ubicados fuera de estas estancias. Esto puede hacerse diciendo al router wifi que no permita conexiones a Internet desde los ordenadores que tienen determinada MAC o código de identificación. Si el ordenador o medio de comunicación con Internet es común a toda la familia, habrán de usarlo por turnos y darán prioridad a lo obligatorio frente al ocio, lo que no dejará mucho tiempo para relacionarse con desconocidos o perder el tiempo conversando en chats y foros dudosos. Tampoco deberíamos permitir que el ordenador con conexión a Internet tuviera webcam, o en todo caso, su utilización debería depender de una contraseña. Nuestros hijos no deben ser capaces de instalar programas en ese ordenador, ni de tocar la configuración del antivirus o del firewall. Esas cuestiones debemos llevarlas a cabo nosotros como padres responsables y jamás daremos a nuestros hijos permisos de administrador o privilegio alguno para que puedan hacerlo ellos. No en ese equipo. Ese ordenador u ordenadores deben estar bajo nuestro control. También deberíamos enseñar a nuestros hijos a emplear contraseñas complejas. En Internet existen webs que permiten probar contraseñas para ver lo fáciles o difíciles que son de atacar. Deberíamos enseñarles a no introducir sus claves en ordenadores de amigos, ni en equipos informáticos o de acceso a Internet que no sean los de casa o tengan conocimiento de que están bien protegidos. Existen programas que permiten almacenar contraseñas de todas las webs, chats, foros o redes sociales que empleamos habitualmente para que nadie pueda descubrirlas. Nuestros hijos no deberían apuntar sus contraseñas en papel alguno. Herramientas gratuitas como KeePass o PasswordSafe cumplen perfectamente esta función y protegen su intimidad. En Internet, no se deben dar datos personales a nadie, ni propios ni ajenos. Ya es malo que puedan utilizarlos contra nosotros, como para encima causar daños a terceros por haber contado algo que nos había sido revelado en confianza. Las horas de acceso a Internet deben estar limitadas y haber sido acordadas previamente con los hijos. Es recomendable que se conecten cuando alguien pueda supervisarlos. Si se conectan en su cuarto difícilmente verán con buenos ojos que entremos a ver lo que hacen; pero si están en el comedor, es zona pública, y nada nos cuesta pasarnos a ver cómo marchan esos deberes, o quién es ese amigo con el que conversa por mensajería instantánea y que tanto le hace reír. Está claro que no podemos censurar completamente el acceso a Internet, pues se convertirían en analfabetos digitales, pero quizás si

podamos censurar el acceso durante los primeros años. Es verdad que según las estadísticas del INE el 85% de los niños de entre diez y quince años se conecta a Internet, pero también es cierto, que cada vez más padres deciden que sus hijos no accedan a Internet hasta haber realizado un pequeños proceso formativo al respecto o hasta que alcanzan un mínimo de edad, que normalmente está en torno a 13 o 14 años. Antes de esa edad, solamente tienen acceso a Internet con los padres sentados al lado, quienes realizan un seguimiento y advierten de los peligros a los menores. Para que los más pequeños comiencen sus escarceos en Internet en un entorno seguro, también existen navegadores web para los más pequeños que solo dejan acceso a contenidos muy concretos. Es casi como una pequeña red, controlada específicamente por organizaciones que pretenden garantizar su seguridad. Puede ser un buen inicio, pero controlado. En estos casos por tanto, no dejaremos que el menor emplee para navegar los navegadores tradicionales como Firefox, Internet Explorer, Chrome, Safari, Amaya, Opera, Konqueror ni ningún otro con acceso pleno a La Red. También es recomendable enseñar a nuestros hijos a pasar programas anti spyware en su ordenador, a aplicar actualizaciones del sistema operativo en su portátil, a emplear el antivirus para escanear el equipo, a iniciar sesión en el ordenador con una clave y no dejar que otros puedan conectarse o emplearlo libremente o por descuido. Instale un programa que le permita saber a qué webs acceden sus hijos. No deje que almacene en el ordenador con acceso a Internet datos personales, fotos, emails, etcétera que puedan causarle problemas con otras personas o ser mal interpretados. Del mismo modo, no permita que nadie de la familia almacene información valiosa en dicho ordenador más tiempo del estrictamente necesario. Y si lo hacen, que la guarden cifrada. Existen multitud de programas gratuitos para hacer esto como Axcrypt o Truecrypt. Piense que si el ordenador resulta infectado todos sus archivos y datos podrían ser publicados en Internet. Sobre todo es necesario que le recalque que no debe enviar información ni decir nada por Internet que no les diría directamente “a la cara” a las personas afectadas. Muchas veces nuestros hijos tienen como amigos a personas que a su vez pueden tener de amigos a personas que ellos detestan, por lo que un comentario en la red social puede dar toda la vuelta necesaria hasta llegar a quien no debía hacerlo. No deberían almacenar información privada en las redes sociales. Según el documento “Guía sobre las redes sociales, menores de edad y privacidad en la red” que puede encontrarse en http://cert.inteco.es:

Toda red social se fundamenta en la “teoría de los seis grados de separación” propuesta por el húngaro Frigyes Karinthy en 1929, por la que cualquier individuo puede estar conectado con otra persona en el planeta a través de una cadena de conocidos que no supera en más de seis el número intermediarios. Recientemente, Duncan J.Watts7, de la Universidad de Columbia, ha realizado el envío masivo de un correo electrónico a nivel mundial, comprobando que la teoría de Frigyes era correcta y también aplicable al medio online. Esto quiere decir que cuando enviamos un bulo, una mentira o contamos algo privado de alguien, está a solo seis pasos de saberlo. Y normalmente los primeros dos o tres pasos son inmediatos. Por tanto, la probabilidad de que alguien se entere de algo que hemos dicho sobre ella en Internet o en las redes sociales es altísima. Todos sabemos que aplicaciones como Google Docs o DropBox sin ir más lejos nos permiten dejar nuestros datos y documentos en Internet, para no llevarlos encima y tenerlos siempre disponibles, pero hemos de tener mucho cuidado con lo que dejamos allí. Ya que acceder desde un ordenador infectado por virus, troyanos o programas malintencionados podría permitir que otras personas conocieran las claves de acceso con las que guardamos todos nuestros archivos. Puede ser como abrir la Caja de Pandora: toda nuestra vida al descubierto gracias a una clave. Tal vez sea más interesante emplear un lápiz USB cifrado con algún software gratuito como TrueCrypt. Existen también herramientas de control parental, que aunque no son milagrosas, le pueden servir para limitar las horas de conexión a Internet, restringir el acceso a determinados contenidos o denegar el acceso a algunos servicios de Internet. Algunas de ellas son gratuitas. No olvide que si usted desea enseñar a sus hijos a moverse en Internet con seguridad, primero debe aprender a moverse en dicho entorno, sino puede trasladar sus errores o desconocimiento a sus hijos. ¿Qué les dirá cuando le pregunten algo que no sepa? Recuerde que es importante ser franco y que necesitará aprender lo que no sabe para responder sus preguntas. Del mismo modo tiene que dedicar tiempo a conocer las inquietudes de sus hijos en Internet. Por ejemplo, si les gusta la música busque con ellos sitios, foros o grupos sociales que se dediquen a ello. Se trata de participar con ellos mientras vigila lo que hacen y los corrige en su manera de proceder en un entorno relajado, sin imposiciones. No olvide dejar claras las normas sobre el acceso al ordenador e Internet para toda la familia. No tienen porqué ser inamovibles e

inmutables, pueden ir adaptándose con el tiempo, pero siempre deben ser respetadas y negociadas (dentro de ciertos límites). Enséñeles básicamente que deben comportarse en Internet del mismo modo que si la persona con la que hablaran estuviera presente, con educación, evitando situaciones desagradables, no entrando en provocaciones y si la conversación sube de tono, que aprendan a cortarla educadamente y a desconectarse de ella. Para lo más pequeños, hasta los doce años aproximadamente, déjeles experimentar lo que es Internet mediante navegadores web creados exclusivamente para la infancia. Navegue siempre con ellos. Conozca las claves de acceso de los sitios a los que se conectan. Recuérdeles constantemente que antes de hacer nada se lo pregunten, que no se fíen en comentarios vagos o de compañeros o amigos de la clase. En la adolescencia enséñeles a practicar la empatía, que no hagan nada que no les gustaría sufrir en sus propias carnes. Aprovecharse del débil, abusar del que no puede identificarte o defenderse, ser agresivo o mentir son actuaciones que deben descartarse. Por último, y muy importante explíqueles que es la privacidad y como puede emplearse contra ellos. Póngales ejemplos de situaciones concretas, comente con ellos casos reales, no imagine situaciones, los casos reales son normalmente más impactantes. Deben aprender a contrastar lo que se dice en Internet, pues en pocos medios se extienden más aprisa las noticias y son más destructivas. En ocasiones la información falsa redunda en ataques o amenazas contra personas inocentes. Por eso deben aprender a emplear el anonimato y no dar a cualquiera su teléfono, dirección, email o nombre verdaderos. Para nuevos contactos, pueden emplear un usuario o email que no se asocie directamente con ellos. Conozco padres que se han abierto una cuenta en Facebook y Tuenti, han obligado a sus hijos a incluirlos como amigos y vigilan de cerca lo que dicen y las personas con las que se relacionan. Llegaron a un acuerdo con sus hijos para hacerlo durante los primeros seis meses con el fin de enseñarle los riesgos de lo que decía o hacía. Eso sí, se comprometieron a decirle personalmente lo que no vieran bien para no “humillarlo” delante de sus amigos y los padres se dieron de alta con nombres inventados para que los amigos del chico no se rieran de él. Nadie mejor que usted conoce a su hijo. Dedique tiempo a conocer su estado de ánimo y si le nota ausente o preocupado incremente la dedicación que le presta durante algún tiempo. Cerciórese de que está bien. Muchos padres no interfieren en la vida de sus hijos por “exceso de respeto”, para hacerlo posteriormente cuando es demasiado tarde y

entonces invaden su vida privada violando su intimidad hasta niveles que podrían haberse evitado y exigiéndoles información exhaustiva de todos sus actos lo que hace sentirse a los menores realmente mal, como un libro abierto, sin secretos y sin derechos, y eso después de la presión a la que se han visto sometidos por los acosadores. Si su hijo tiene la autoestima baja, es inseguro, inmaduro o tímido tiene muchos puntos a su favor para convertirse en víctima, por lo que requerirá una mayor vigilancia. Tampoco olvide recordarles a sus hijos “que son lo mejor de su vida” y que “pase lo que pase y suceda lo que suceda nunca dejarán de quererlos”. Esto es importante que lo sepan, porque cuando las cosas se tuercen, los menores intentan salir del atolladero por ellos mismos con el fin de que no cambiemos la opinión que tenemos de ellos o de no defraudarnos y eso muchas veces conduce a situaciones peores o la fatalidad en el peor de los casos. En caso de que su hijo o hija se vea acosado en Internet o amenazado de alguna manera, recuérdele que no borre nada de lo que haya recibido. Toda esa información facilitará posterior a la policía la indagación de los hechos y la localización del acosador. No se deben destruir emails, fotos, videos, mensajes de texto, etc. En caso de que el acoso se haya producido en el centro escolar o por compañeros del centro a través de Internet, debe advertirlo inmediatamente a la escuela, el director, el jefe de estudios y el director del centro. Ellos podrán así contactar con los padres de los agresores para que tomen medidas al respecto. Posteriormente informe debidamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que inicien las diligencias oportunas.

Los organismos ante los que interponer una denuncia son:
Policía Nacional (Brigada de Investigación Tecnológica), http://www.policia.es/bit/ http://www.policia.es/colabora.php Correo electrónico (consultas genéricas): delitos.tecnologicos@policia.es Correo electrónico (pornografía infantil): denuncias.pornografia.infantil@policia.es Teléfonos: 915.822.751 / 752 / 753 / 754 / 755 Guardia Civil (Grupo de Delitos Telemáticos), https://www.gdt.guardiacivil.es/webgdt/home_alerta.php Teléfono: 900.101.062 (Oficina de Atención al Ciudadano)

Enlaces
Protección de los menores http://cert.inteco.es/Proteccion/Menores_protegidos/ Inteco Cert – Centro de Respuesta a incidentes de seguridad http://cert.inteco.es/Proteccion/Menores_protegidos/Para_padres_y_educado res/ Observatorio de la Seguridad de la Información http://www.inteco.es/Seguridad/Observatorio Cuidado con las webcam http://www.cuidadoconlawebcam.com/index.shtml Cuida tu imagen online http://www.cuidatuimagenonline.com/ Oficina de Seguridad del Internauta http://www.osi.es Acoso Escolar http://www.acosoescolar.info/index.htm Niños – Juntos en La Red http://www.segu-kids.org/padres/control-parental.html Sexting http://www.sexting.es/ http://www.sextorsion.es/

http://www.stop-sexting.info/

Casos extremos
En este artículo trataremos algunos casos de acoso escolar y sexual sufridos por menores. Muchas personas no se imaginan la gravedad de los riesgos a los que pueden verse sometidos los menores hasta que conocen casos reales. En la Universidad de Rutgers, en EEUU, Tyler Clementi le pidió a su compañero de cuarto que le dejara solo unas horas, pero otro compañero que se presentó en la habitación vio a Tyler enrollarse con otro chico y dejó una cámara grabando los hechos. Luego publicó ese video y otros posteriores en Internet. Cuando Tyler se enteró no pudo soportarlo y decidió suicidarse. Todo el mundo sabía ahora que era gay. En el exclusivo colegio de mujeres Marymount de Nueva York, las alumnas fundaron una página web para que se pudiera votar cual era la estudiante más promiscua. Los creadores del foro pedían el voto para “la más zorra del sistema escolar”. Naturalmente era posible votar anónimamente y sin justificar el voto con prueba alguna. Cualquier chica podía ser acusada de ser la más zorra. Nunca dañar la imagen de alguien en Internet ha sido más fácil. Antes el acoso tradicional sucedía en la escuela y terminaba fuera de dicho entorno. Con los años, perder la relación con el centro originario y los alumnos que lo provocaron alejaba el riesgo de los viejos fantasmas. Pero hoy, cualquier medida tomada contra los menores deja rastro en La Red y cualquier persona puede años más tarde reunir de nuevo información sobre el pasado de una persona, arruinando su carrera futura. El anonimato en La Red permite dañar la integridad y la credibilidad de algunas personas sin ser incriminados por falsas acusaciones posteriormente. En una ocasión se llegó a afirmar que un determinado joven era culpable de cierto crimen y para cuando se comprobó que dichas acusaciones eran falsas, grupos radicales le habían dado una paliza al supuesto culpable, que resultó ser inocente. En el 2006, Megan Maier adolescente de 13 años hizo amistad con un tal Josh Evans. Posteriormente, este personaje se dedicó a vilipendiar y atacar a la citada adolescente diciéndole entre otras cosas que el mundo estaría mejor sin ella. Al final consiguió que se suicidara. Los padres de Megan terminaron por descubrir que el tal Josh era en realidad su vecina, Lori Drew, que quería vengarse de las ofensas lanzadas por Megan a su hija. La menor sufría depresión y baja autoestima, lo que facilitó un desenlace fatal. Lori fue declarada inocente, aunque posteriormente está siendo

juzgada en otro estado y se le han pedido 300.000 € de indemnización y tres años de cárcel. En Cataluña dos menores fueron víctimas de acoso sexual. Una de ellas fue engañada para hacerse fotografías desnuda con la excusa de un casting y la otra cedió fotos suyas en bañador a un adulto que se hizo pasar por una amiga suya en el Messenger. En abril del 2009, Jaheem Herrera de 11 años se suicidó en Atlanta, EEUU. Otro compañero de colegio en el estado de Massachusetts, Carl Walker-Hoover, también de 11 años, repitió los mismos pasos. El Centro de Prevención de Violencia Juvenil de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades de los EEUU denuncia que casi el 30% de los adolescentes del país se ven envueltos en algún tipo de acoso escolar. En México, país vecino, el acoso escolar en la capital afecta al 77% de los estudiantes de educación básica y media superior. En Sevilla, una niña de 13 años de edad y su abuela de 75 fueron agredidas el 28 de agosto del 2011 por un joven de 28 años al que la menor conoció por Internet en la red social Tuenti y que llevaba algún tiempo acosándola. Los hechos sucedieron en la Barriada Los Salesianos de Utrera. El agresor golpeó a la niña con una piedra fracturándole el cráneo y propinó patadas a la abuela fracturándole las muñecas y lastimándole la cara. La policía ya lo había expulsado anteriormente de la zona al denunciar la familia que estaba merodeando cerca del domicilio de la chica.

Enlaces relacionados
El ciberacoso se ceba con el adolescente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/ciberacoso/ceba/adolescente/elpepi soc/20101025elpepisoc_1/Tes Ciberacoso a menores: http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/ciberacosomenores/960851.shtml El Acoso por Internet: http://es.scribd.com/doc/46514281/El-Acoso-Por-Internet Dos nuevos casos de suicidio a causa del bullying: http://ciberbullying.wordpress.com/2009/04/22/dos-nuevos-casos-desuicidios-de-ninos-a-causa-del-bullying/ Otros casos de acoso escolar o cyberbullying: http://www.ciberbullying.com/cyberbullying/casos-de-ciberbullying/ Ciberdelitos:

http://ciberdelitos.blogspot.com/

Nuestros hijos marcados para siempre.
Lo peor de sufrir acoso escolar en Internet por los propios compañeros de nuestros hijos (ciber acoso), o acoso sexual por parte de adultos (grooming), es que la información que se ha vertido en La Red muchas veces termina en tantos lugares que resulta muy difícil borrar el pasado de nuestros hijos. Aunque ellos logren olvidar, a lo largo del camino otros volverán a recordarles lo sucedido. Las fotos, los videos y todas las acusaciones vertidas contra ellos pueden extenderse de tal modo, que sea imposible hacerlos desaparecer. Por no hablar de los propios medios de comunicación, que a veces, sin mala intención publican datos que pueden permitir la identificación de los menores. Pero existen más causas y más riesgos cuando se trata de velar por su futuro. Las dimensiones de Internet son tan grandes, que La Red ha adquirido conciencia y ahora tiene una gran memoria. Hace poco me sorprendió una noticia de como cientos de personas al ver una grabación en video donde propinan una paliza a un individuo, y tras haberla publicado en Internet, lograron identificar a los agresores empleando básicamente los nombres propios que se oyen en la grabación. Sin embargo los supuestos agresores han recibido amenazas y algunos de ellos dicen que han sido identificados erróneamente. No importa si han sido ellos o no, el caso es que ya están siendo estigmatizados y reconocidos como culpables y nadie los ha juzgado previamente. Lo sucedido dejará testimonio en los medios de comunicación, las redes sociales y en su futuro profesional. Puedes leerlo aquí: http://blogs.elpais.com/trending-topics/2011/01/la-paliza-de-granadaun-caso-de-estudio.html En los medios digitales todo queda registrado. No importa si sucedió ayer o hace diez años, los documentos, las noticias y todo lo demás permanece y Google es capaz de encontrarlo. Suponiendo que consigamos borrarlo, la caché de Google permanecerá un poco más y siempre habrá personas que almacenarán algunas de las fotos o los videos que bajaron de Internet, lo que puede provocar una redifusión posterior. Algunas personas que comparten contenidos en Internet con amigos, no son conscientes de que éstos a su vez pueden reproducir dichos contenidos en otros medios, o que incluso el propio usuario, dada la complejidad de las opciones de las Redes Sociales, probablemente terminará por compartir estos contenidos con más personas de las que

deseaba. Cosas que resultan graciosas y quizás dichas sin mala intención en un foro reducido de amigos cercanos, pueden ser interpretadas de manera diferente en otros entornos. ¿Qué pasaría si antes de contratarnos en una empresa alguien investigara todo lo que se sabe sobre nosotros en Internet? ¿Contratarían a alguien que fue acusado de apalizar a otras personas hace quince años? ¿Contratarían a un profesor que a veces ha dicho en foros y chats que mataría a sus alumnos? Existen ya empresas que reúnen datos sobre aquellas personas que solicitan trabajar para alguno de sus clientes. Se trata de datos públicos y solo hay que reunirlos. La empresa almacena estos archivos durante siete años y también vigila y monitoriza las actividades en Internet de los trabajadores contratados por sus clientes. http://www.elmundo.es/elmundo/2011/06/21/navegante/1308660497. html Dado que nuestras empresas pueden monitorizar lo que decimos o hacemos, y lo que hicimos en tiempos pasados, es muy importante que nos andemos con cuidado en lo que decimos o hacemos. He aquí algunos ejemplos: • • Una trabajadora de una empresa inglesa que dijo en Internet que se aburría en su trabajo fue despedida. Otra fue expulsada de su empleo por seguir actualizando su perfil en Facebook cuando estaba de baja laboral.

El resultado es que Internet ha adquirido memoria. Y si para un adulto con su vida forjada, estos hechos pueden costarle el trabajo, no hablemos de menores que todavía tienen que abrirse camino en la vida. Comentarios racistas, sexistas, sectarios o xenófobos pueden arruinar futuros puestos de trabajo, aunque las funciones del puesto no tengan nada que ver con los comentarios hechos por el propio acusado o vertidos a La Red por otra persona. Que nuestras expectativas en la vida queden marcadas por un comentario inoportuno puede resultarnos duro, pero ser identificado por unos hechos delictivos que no hemos cometido o recibir acusaciones, amenazas o insultos que nos arruinen la vida, todavía es peor. Hemos de enseñar a nuestros hijos a mirar con lupa lo que dicen y a no comentar o decir lo que no dirían delante de una multitud de personas que no los conocen o lo que no dirían si hablaran en la televisión. En las Redes Sociales todos los comentarios pueden volver a publicarse en otros

medios o sacarse de contexto y muchas veces aceptamos como “amigos” a personas que no son de nuestro entorno directo, que no sabemos qué pensarán ante algunas de nuestras reacciones, experiencias o puntos de vista y que no saben si estamos siendo cínicos, burlones o hablamos en serio. Por otra parte, en las Redes Sociales estamos adquiriendo el hábito de hablar demasiado de otros, sin tener en cuenta las consecuencias que ejercemos sobre las vidas de esas personas o el daño que podemos sufrir si afirmamos o propagamos hechos que no pueden probarse y nos vienen de oídas. Es cierto que escribir es muy fácil, pero deberíamos dedicar algún tiempo a informarnos sobre lo que propagamos. Todos hemos recibido hoaxes o cadenas en Internet. Se trata casi siempre de bulos sobre cuestiones de seguridad o peligros que nos acechan y que propagamos para que otros usuarios no caigan en ellos. Lo cierto es que con tanto reenviar el email damos a los spammers o emisores de correos basura, largas listas de distribución con emails de medio mundo que luego utilizan para sus intereses. No lo olvide, lo que publique en Internet, tiene consecuencias, pero a largo plazo. Los efectos y el daño muchas veces no son inmediatos, pero pueden perjudicar el futuro de nuestros hijos, el nuestro o los de otros.

Control Parental o control paterno.
Dados los riesgos a los que están sometidos nuestros hijos en Internet, los padres cada vez nos preguntamos más qué es lo que podemos hacer para reducirlos o tenerlos bajo control. Lo primero que tenemos que tener claro, es que las soluciones perfectas no existen, pero tampoco podemos cerrar los ojos y mirar hacia otra parte esperando que no suceda nada. Nuestros hijos navegan accediendo a foros, chats, artículos, videos, redes sociales y en todos los casos querremos limitar los contenidos a los que acceden, las búsquedas que realizan, las personas con las que se relacionan y la información que dan sobre ellos mismos o sobre las personas cercanas. No solo la privacidad y seguridad de nuestros hijos puede estar en riesgo si dicen lo que no deben, sino también la del resto de la familia. Cuando hablamos de control parental me estoy refiriendo a las herramientas o aplicaciones que nos permiten bloquear o limitar el acceso a determinados contenidos en Internet y vigilar las actividades que se realizan en los ordenadores que emplean nuestros hijos. La mayoría de las soluciones disponibles en Internet son de pago, aunque existen algunas que son gratuitas o que al menos permiten probar primero la aplicación para ver si cumple con nuestras expectativas. Las hay que funcionan sobre la base de un pago reducido mensual, mientras que otras permiten la compra del programa y su uso de por vida mediante un único pago. También existen herramientas de las propias operadoras como ONO, Orange, France Telecom o Telefónica que pueden ayudarnos a controlar lo que nuestros hijos ven. Existen herramientas especializadas dedicadas solo a esto y también suites o paquetes de protección que engloban el control parental, el antivirus, firewall y demás herramientas para proteger el ordenador de programas malintencionados y de los hackers. No basta con que el fabricante del software nos diga que los niños o adolescentes están seguros. Según un informe de la Unión Europea, nuestros chavales han aprendido a saltarse estos sistemas de seguridad cuando no son bien aplicados por parte de los padres o si la aplicación de control que hemos adquirido está pobremente programada. Por no hablar del hecho de que si un menor detecta dicho fallo y aprende a saltarse esa limitación, pronto lo publicará en Internet y todos sabrán hacerlo.

Además, no todas las aplicaciones proporcionan las mismas herramientas de control ni disponen de todas las características recomendables. Al oír esto, los padres rápidamente empiezan a preguntarse si pueden bloquear páginas concretas, si es posible limitar el acceso a ciertos blogs o bitácoras, si pueden evitar la recepción o acceso a emails potencialmente peligrosos o perniciosos, si pueden prohibir contenidos de determinado tipo como el sexual, pornográfico o pedófilo, si podrán limitar el tiempo que sus hijos acceden a Internet, o detectar los contenidos potencialmente dañinos de los comentarios que hacen o reciben de supuestos amigos, porque naturalmente, y ya lo hemos dicho, no todos los programas hacen lo mismo, ni ofrecen las mismas prestaciones. No se trata de buscar las herramientas más cómodas o sencillas si no son lo bastante completas, sino de aquellas que realmente nos permitan cubrir nuestras necesidades y dar la máxima cobertura de seguridad a nuestros hijos. El informe marco EUKidsOnline de la Unión Europea muestra que estos programas permiten evitar sitios web concretos, pero que no son tan fiables cuando se trata de controlar lo que se dice por mensajería instantánea o en redes sociales por parte de nuestros hijos o sus amigos. Evidentemente estos programas no cubren el ámbito de los teléfonos móviles o de las consolas de videojuegos que también proporcionan acceso a Internet. Existen aplicaciones para móviles, pero no es el ámbito del presente artículo tratar de ellas. Las aplicaciones más sencillas permiten filtrar los contenidos prohibiendo que en los mismos aparezcan ciertas palabras, como puedan ser sexo, pene, coito, etc. También permiten prohibir el acceso a páginas web concretas, incluso algunas herramientas disponen de una lista de páginas web a las que prohíben el acceso por defecto, y la lista va creciendo poco a poco. Pero lo que de verdad nos interesa es que el programa sea capaz de manera “inteligente” de reconocer contenidos peligrosos o de limitar los riesgos de las conversaciones que nuestros hijos mantienen con terceros, a veces, desconocidos, que mienten cuando dan su edad o se identifican. Aplicaciones que se instalan en el navegador web y filtran las páginas a las que nuestros hijos quieren acceder hay muchas. En ocasiones dichos filtros solo sirven para un navegador concreto. Eso quiere decir que si el filtro está activo en el Internet Explorer o en Firefox y nuestro hijo emplea para navegar el Safari, Opera o Google Chrome, la protección no servirá de nada. Es conveniente que sirva para todos los navegadores que tengamos instalados. Y para evitar que nuestros hijos instalen otros navegadores por su cuenta, no deberíamos darles la clave del administrador con el fin de que no instalen programas sin nuestro permiso.

Este tipo de filtros pueden disponer de listas negras, donde se indican las páginas web prohibidas, con lo que nuestro hijo gozará de acceso a todas las páginas que no estén en la citada lista; o de listas blancas, que indican las páginas permitidas, quedando prohibidas todas las webs que no estén expresamente indicadas. En ocasiones se combinan ambas protecciones y se añaden mecanismos para descartar o marcar como peligrosas páginas con palabras no aconsejables para los menores y que identifican contenidos prohibidos. Se trata pues, de añadir técnicas que doten al programa de inteligencia cuando encuentre páginas no catalogadas (ni permitidas expresamente, ni prohibidas). Algunos de estos programas sirven también para que nuestros hijos no puedan acceder a la web, a la mensajería instantánea o a las redes sociales. En estos casos estamos limitando el acceso a Internet en alguno de sus aspectos. Podemos permitirles por ejemplo el acceso al navegador, pero no a las redes sociales. Los hay que no permiten la ejecución o puesta en marcha de determinados programas, como los de mensajería instantánea y donde podemos indicar o elegir entre una larga lista de programas que no queremos que nuestros hijos puedan utilizar nunca o fuera de determinados horarios (con presencia nuestra). Hace algo tiempo y todavía existen, se pensó en la idea de que la página web etiquetara sus propios contenidos en categorías. Así cuando el navegador accedía a un sitio en Internet, era la propia página web la que le indicaba el tiempo de contenido que contenía, y si el navegador estaba configurado para emplearse por menores, prohibía el acceso a la página en cuestión si lo consideraba oportuno. Un ejemplo es el sistema de etiquetas ICRA. Aunque la idea es perfecta, lo cierto es que existen millones de páginas en Internet que no han sido etiquetadas ni catalogadas, lo que hace que siga siendo necesario disponer de otras herramientas capaces de valorar si el contenido es apropiado o no para el menor. El control de tiempo es fundamental para evitar que dediquen demasiado tiempo al ordenador, que lo hagan cuando no estamos o cuando no podemos controlarlos (de noche). También existen navegadores específicos para niños que limitan mucho los contenidos a los que pueden acceder. Para empezar puede estar muy bien, pero posteriormente cuando comienzan a tener la necesidad de hacer trabajos del colegio, comunicarse con sus compañeros, acceder a contenidos más variados o acceder a las redes sociales, necesitan otro tipo de control.

Algunas de las herramientas existentes permiten capturar las pantallas que nuestros hijos ven al navegar por Internet, o lo que escriben en sus emails, chats, foros o redes sociales. Son funciones principalmente de programas espía. Los hay que toman nota de los programas usados, del tiempo que han sido empleados y de las páginas o servidores accedidos en Internet. Deberíamos usarlos con sumo cuidado, porque nuestros hijos son personas y tienen derecho a su intimidad. Es difícil a veces lograr el equilibrio entre seguridad y privacidad. Existen suites o paquetes de herramientas que pueden incluso prohibir la descarga ilegal de videos y música para evitar posibles demandas legales contra los progenitores. Algunos de los navegadores web más conocidos incluyen ciertas herramientas de seguridad, pero no se aplican al resto de navegadores y no parece tener mucho sentido mantener una configuración por cada tipo de navegador, por no hablar de que los mismos se actualizan continuamente. Es preferible para eso emplear los programas que nos proporcionan los operadores de telecomunicaciones que nos prestan el servicio de ADSL; o bien emplear el sistema de control parental del sistema operativo, o instalar una herramienta genérica desde donde podamos controlar la configuración de navegación de Internet para todos los casos. Si no existe centralización difícilmente podremos ejercer un control eficiente y asegurarnos de no haber cometido fallos o dejado resquicios que nuestros hijos en su afán de libertad, puedan aprovechar. En otro herramientas. artículo conoceremos con detalle algunas de estas

En cualquier caso, si decidimos instalar alguna de estas herramientas, debemos conocer las necesidades y usos habituales que nuestros hijos hacen del PC para no dificultarles su uso más de lo necesario. Y también deberíamos decirles las razones por las que lo hacemos y qué datos o información de lo que hacen quedan registrados. Se trata de que conozcan las limitaciones que se van a aplicar, las causas, y que puedan negociarlas para sentirse lo más a gusto con ellas que sea posible. Es recomendable que seleccionemos herramientas que además de actuar cuando sea necesario, avisen a nuestros hijos de los riesgos, les digan por qué no les permiten el acceso a determinado sitio o le informen de la situación, para que sirva de proceso de aprendizaje. Nunca es una buena idea instalar sistemas de control parental sin avisar a nuestros hijos, sin explicarles las razones, y sin decirles qué es lo que estamos vigilando y qué cosas son las que hace la aplicación de control parental. Si queremos contar con la plena colaboración de nuestros hijos es

importante que les digamos la verdad y que sepan qué actividades deseamos vigilar y qué información quedará registrada.

Enlaces
Informe EUKidsOnline http://control-parental.blogspot.com/2011/01/comparativa-de-herramientasde-control.html Informe de la Unión Europea sobre la eficacia de las herramientas de control parental http://www.yprt.eu/sip/transfer/SIP_Benchmarking_II_executive_summary.pd f http://www.yprt.eu/sip Guía de Herramientas de Seguridad para Hogares de Inteco http://cert.inteco.es/extfrontinteco/img/File/intecocert/Proteccion/menores/h erramientasdeseguridadparahogares.pdf Guía práctica sobre como activar y configurar el control parental en los sistemas operativos http://www.inteco.es/file/csra6um3wQbMlxpjOX2pMw Windows Live Protección Infantil 2011 http://explore.live.com/windows-live-family-safety Herramienta de Control Parental de Orange http://internet.orange.es/soporte-y-ayuda/soporte-otrosservicios/seguridad/seguridad-asistencia-pc/control-parental/ Herramienta de Control Parental de Telefónica http://www.movistar.es/on/pub/servicios/onTOEntrada/0,,entrada %2Bseguridad%2Bv_segmento%2BAHOG%2Bv_idioma%2Bes %2BambitoAcceso%2Bpub,00.html? v_segmento=AHOG&v_idioma=es&v_categoria=63553 Herramienta de Control Parental de Ono http://www.ono.es/productos/internet/pack-seguridad-total/ Suite de Seguridad de Vodafone http://www.vodafone.es/particulares/es/internet-y-tv/serviciosadicionales/proteccion-pc/ Herramienta de Control Parental de Terra http://www.terra.es/controlpaternal/

Lo que nuestros hijos deberían saber de Internet
Antes de que nuestros hijos se adentren en el mundo de Internet, deberíamos enseñarles a seguir ciertas normas y pautas que les hagan pensar en si lo que están haciendo es correcto, adecuado, peligroso o si puede generarles daño en un futuro.

Mantenimiento del ordenador
En primer lugar, los chavales deberían saber que el ordenador que emplean habitualmente para conectarse a Internet ha de tener un mantenimiento correcto, porque si su funcionamiento se degrada o alguien consigue acceder ilegalmente a lo que contiene, nos podemos ver en serios aprietos. Instalar un antivirus de los muchos que hay en el mercado, así como un firewall para protegerse de ataques externos y emplear herramientas que localicen y eliminen cualquier rastro de aplicaciones, malware o spyware que hayan llegado a nuestro ordenador a través de la navegación por Internet, son aspectos que los menores deberían conocer. Casi todos los antivirus incorporan ya su propio firewall, que además viene configurado por defecto. Muchos de estos antivirus son gratuitos y en caso de que alguno de ellos no lleve firewall, puede configurarse adecuadamente el que lleva el propio sistema operativo Windows y que ha mejorado bastante desde sus inicios.

Antivirus Gratuitos
• • • • • • • • Avira: http://www.avira.com/es/avira-free-antivirus Avast: http://www.avast.com/free-antivirus-download AVG: http://free.avg.com/es-es/inicio ClamWin: http://www.clamwin.com/ BitDefender: menu_id=21 http://www.bitdefender.com/solutions/free.html?

Comodo: http://antivirus.comodo.com/compare-antivirus.php PC Tools Antivirus: http://www.pctools.com/free-antivirus/ McAfee: http://home.mcafee.com/downloads/free-virus-scan

Si deseamos instalar algún programa nuevo o un juego, siempre podemos subirlo a Internet y que sea escaneado por todos los antivirus del mercado. Esto puede hacerse en la página siguiente: • VirusTotal: http://www.virustotal.com/

También podemos revisar nuestro ordenador para ver si está infectado empleando alguno de los antivirus online, que te permiten revisar el estado de tu PC sin instalarlos en tu ordenador. Como dichos programas se descargan mediante controles ActiveX, esta operación normalmente debe hacerse con el navegador Internet Explorer: • Windows Security (troyanos): http://www.windowsecurity.com/trojanscan/ • • • • • • Kaspersky: http://www.kaspersky.com/virusscanner BitDefender: http://www.bitdefender.com/scanner/online/free.html CA Threat Scanner: http://cainternetsecurity.net/entscanner/ Panda ActiveScan: http://www.pandasecurity.com/homeusers/solutions/activescan/ Trend Micro Scan: http://housecall.trendmicro.com/ Norton http://security.symantec.com/sscv6/WelcomePage.asp Security:

Firewall gratuitos
• • • • • ZoneAlarm: http://www.zonealarm.com/security/en-us/anti-virusspyware-free-download.htm Omniquad: http://www.omniquad.com/downloads.htm Comodo: http://personalfirewall.comodo.com/ Sunbelt: http://www.sunbeltsoftware.com/Home-Home-Office/SunbeltPersonal-Firewall/ RTT Technology: http://www.r-tt.com/r-firewall/

Software anti-spyware, anti-malware gratuito
• • • SpyBot Search & Destroy: networking.org/en/download/index.html http://www.safer-

Lavasoft Adware: http://www.lavasoft.com/products/ad_aware.php PC PitStop: http://www.pcpitstop.com/store/exterminate.asp

No basta con instalar estos programas y olvidarnos, debemos saber manejarlos y configurarlos y asegurarnos de que se actualizan regularmente (antivirus), y que cada cierto tiempo (frecuencia mensual al menos) revisamos todos los discos duros del PC. Un ordenador infectado por virus, troyanos, gusanos, malware o cualquier otro software, puede ser empleado con malas intenciones contra nosotros. Pueden capturar los sitios por los que navegamos, obtener nuestras claves, coger nuestros datos del disco duro, etc., por lo que es una cuestión bastante importante a tener en cuenta. Si deseas saber un poco más sobre todo privacidad y seguridad en Internet, puedes bajarte el manual del “Curso práctico aplicado de protección, privacidad y seguridad de la información en Internet” desde la dirección http://personales.upv.es/guigarnu/capps.pdf. Después de tener estas herramientas instaladas (antivirus, firewall y anti-spyware), es recomendable revisar toda aplicación nueva que queramos instalar en el ordenador antes de hacerlo, y esto también es aplicable a herramientas y juegos. Para mayor seguridad, se puede subir el archivo que se pretende usar en el ordenador a la web de Virus Total nombrada anteriormente y allí será escaneada por casi la práctica totalidad de los antivirus del mercado. Esto es aplicable a todo tipo de archivos que te pasen por email, Messenger o que te digan que descargues de Internet. No uses nada sin verificar que está limpio.

Protección de los datos
En el ordenador, los datos que sean importantes deberían estar protegidos. Si alguien consigue acceso al ordenador desde Internet, podría leer todos nuestros documentos. Nada que fuera importante o íntimo debería quedar en el PC sin protección. Para ello podemos emplear herramientas como AxCrypt o TrueCrypt que nos permiten cifrar archivos, documentos o unidades de disco enteras, que quedan protegidas por una o varias claves. Podemos descargar AxCrypt desde http://www.axantum.com/axcrypt/ y TrueCrypt desde http://www.truecrypt.org/. Existen otras herramientas similares también gratuitas por Internet como FreeOTFE, http://www.freeotfe.org/. Durante la navegación por Internet se generan muchos archivos en nuestro disco duro que luego son borrados, sin embargo, dichos archivos pueden recuperarse si no son sobrescritos por técnicas especiales de borrado intensivo. Algunas herramientas gratuitas de borrado seguro de archivos serían AxCrypt; Secure Delete de Microsoft descargable desde http://technet.microsoft.com/en-us/sysinternals/bb897443.aspx; Eraser, http://sourceforge.net/projects/eraser/; FreeEraser, http://www.freeraser.com/. De entre ellos, el que realiza un borrado más potente es Eraser, las otras aplicaciones realizan un borrado rápido, pero

que no permite la recuperación sino es con herramientas y hardware muy específicos, que no están al alcance de cualquiera. Del mismo modo, los documentos que queramos borrar y puedan contener información crítica deberíamos eliminarlos con estas herramientas.

Privacidad
Prácticamente todos los navegadores conocidos de hoy en día disponen de la posibilidad de borrar el historial de navegación. En ordenadores que no tengamos bajo control o que no sean nuestros, sobretodo en casas de amigos, colegios, estando de vacaciones, es recomendable saber borrar toda la información generada durante la sesión de navegación. Del mismo modo, nunca debemos dejar que el navegador guarde las claves para introducirlas automáticamente. Si el PC se pierde o lo roban, tendrán acceso a nuestros datos. Si tenemos demasiadas contraseñas para recordar, es mejor emplear un programa como KeePass (http://keepass.info/ ) o PasswordSafe (http://passwordsafe.sourceforge.net/ ) para almacenarlas. En ningún caso emplearemos la misma contraseña para todos los servicios que empleamos en Internet. Esto es FUNDAMENTAL. Lo primero que hará alguien que quiera hacernos daño es probar nuestra clave, si la consigue, en todas las webs o servicios a los que sabe que pertenecemos con el fin de acceder a todos los datos nuestros que pueda conseguir. Su objetivo siempre será reunir información para amenazarnos, desprestigiarnos o hacer daño a los que nos rodean. No importa si hablamos de acoso por parte de adultos con fines sexuales o de compañeros que practican el ciberacoso. Existen algunas herramientas en Internet que permiten generar claves diferentes para cada web sin necesidad de llevarlas encima ni de recordarlas. Nosotros solo tendremos que recordar una clave maestra y especificar en qué web vamos a utilizarla. Con ambos datos, se generará la clave de acceso que utilizaremos en dicha web. Como la dirección o URL de la página web nunca cambia y nuestra clave maestra siempre es la misma, siempre obtenemos la misma clave resultante que es la que dimos de alta por primera vez en dicha página web y que nos sirve solamente para ese sitio. Al dejar un ordenador nunca te olvides de cerrar la sesión o de pulsar en “Salir” o “Logout” en la web dónde estabas conectado. Asegúrate de borrar la caché del navegador, con toda la información de lo que has estado haciendo si el ordenador no es el propio de casa. Recuerda que si tienes un portátil, o navegas desde el móvil, lo puedes perder o te lo pueden robar y acceder a su contenido. Cerrar la sesión o salir del programa debes hacerlo siempre, sin importar si estás conectado a Skype, Messenger o cualquier programa donde hayas iniciado sesión en tu cuenta. No introduzcas contraseñas en ordenadores de desconocidos, ni cuando te estén grabando con la cámara del móvil o si tienes a alguien a

tus espaldas mirando. Y si recibes emails pidiéndote contraseñas, nunca las des. Suelen ser emails trampa con la intención de obtener información personal de los internautas. Para conocer a gente nueva o entrar en entornos sociales nuevos, es recomendable tener un perfil o un Nick diferente del habitual y que no pueda asociarse con nosotros. Del mismo modo, deberíamos tener un email para esta clase de contactos. La idea es que la familiaridad se produzca poco a poco y no demos demasiada información a personas desconocidas desde el principio.

Contactando con Internet
Siempre que hablemos o nos relacionemos con alguien a través de Internet, hemos de pensar que dicha persona nos podría estar mintiendo; que las fotos que nos envía, no son de ella; que su edad no es la que dice; y que su nombre es falso. Es recomendable que dediquemos tiempo a conocer a esta persona antes de darle ningún dato nuestro. Y del mismo modo, no es aconsejable quedar físicamente con ella si previamente no conocemos algún dato real suyo que podamos comprobar. Y si decidimos ir, deberíamos quedar en un sitio público y acompañados de más personas que sean de nuestra confianza. Mientras no sepamos las intenciones de estas personas, deberíamos asegurarnos de que no conozcan nuestro nombre real, y que nuestro perfil o Nick en Internet no revelen datos nuestros como el colegio al que vamos, nuestro nombre completo, la fecha de nacimiento, donde vivimos o cualquier otro dato que posteriormente pueda ser empleado en nuestra contra o para localizarnos. En las Redes Sociales, nunca debemos admitir a personas que no conocemos como amigos. Deberíamos incluir solo a un grupo cerrado de personas y prohibir el acceso a lo que decimos o publicamos para el resto del mundo. Si en algún momento te piden algún dato o información que no ves claro dar, es recomendable que te desconectes bajo algún pretexto, y comentes el asunto con padres o tutores, que pueden darte otra visión o plantear las preguntas adecuadas. Del mismo modo, antes de publicar cualquier video o foto piensa bien la información que puede dar sobre ti, tu nivel económico, tu estado de ánimo, etc. Puedes ver ejemplos sobre esto aquí: http://www.cuidadoconlawebcam.com/index.shtml.

Comportamiento ético

Si visitas páginas web que te desagradan por los contenidos, ya sea por contener sexo explícito, vejaciones a otras personas, etnias o colectivos; o violencia y abusos de algún tipo, ciérrala y avisa a tus padres del contenido que has encontrado en Internet. Ellos podrán denunciar la página y las autoridades competentes podrán cerrarla. En la web de la Policía Nacional y la Guardia Civil, pueden denunciarse estos hechos. Guardia Civil: https://www.gdt.guardiacivil.es/webgdt/home_alerta.php Policía Nacional: http://www.policia.es/colabora.php Si te gusta ser respetado y que nadie se burle sobre ti, tú, como menor, debes hacer lo mismo. Recuerda que todo lo que dices en Internet queda registrado y posiblemente durante muchos años. Se puede averiguar la vivienda desde que la fueron enviadas las amenazas, agresiones verbales y contenidos difamatorios. Cuando te conectas a un servicio en Internet, tu IP, o la identificación de tu conexión, quedan registrados. La Policía solo tiene que preguntar al operador de telecomunicaciones por la vivienda que estaba conectada el día tal, a determinada hora, y con la IP correspondiente. A partir de ahí, rápidamente se sabe el origen de las amenazas. Si tienes catorce años o más, y cometes algún delito contra otras personas, puedes ser internado en centros de rehabilitación para menores, se te puede condenar a realizar actividades sociales en tu comunidad y en cualquier caso, tu familia, se enterará. Si acosas a otro compañero, la noticia se difundirá por el colegio y la policía te visitará personalmente. Por otra parte, todo eso quedará registrado en los medios digitales, los cuales a veces no ponen todo el cuidado que deberían en proteger la privacidad del menor y es posible que atando cabos, personas de otros lugares sepan quién eres o cómo te llamas. A veces esas personas amenazan a aquellos que creen responsables de abusos o crímenes y se presentan en el lugar donde éstos viven. Ya existen empresas que se encargan de buscar en Internet lo malo o lo bueno que has sido para ver si mereces en un futuro ser contratado. Tu futuro laboral o personal puede verse manchado por una estupidez de tu juventud. Si tienes un blog o una página personal propia ves con cuidado con lo que dices, si atentas contra la presunción de inocencia de otras personas o publicas datos o material sobre ellas que atentan contra su privacidad o sus derechos como menor, puedes tener problemas legales. Recuerda que los responsables son los padres, y ha habido casos donde el daño causado ha sido tan grande, que han tenido que venderlo todo para pagar las multas y se han quedado en la ruina. Si tienes compañeros que se agrupan para acosar a otros, díselo a tus padres y no participes. Si estás cerca y formas parte de dicho grupo, podrías terminar con problemas legales y judiciales. Aléjate de las personas que solo buscan problemas. Si no sabes cómo, pide ayuda a tus padres.

Procura pensar siempre lo que dices. No respondas a comentarios cuando estás enfadado. Date tiempo para pensar. Se respetuoso, no respondas a los provocaciones que pueden ser una trampa, y no te justifiques dando datos para demostrar algo. Puede que ese sea precisamente el objetivo del atacante, obligarte a justificar tus acciones con datos concretos que luego podrá emplear contra ti.

Me hacen chantaje
Si las cosas se han complicado y hay personas que te amenazan con hacer públicos contenidos que te afectan o que dañan tu intimidad o privacidad, no te asustes. Recuerda que no debes borrar ninguna de las pruebas de lo que ha sucedido. No borres mensajes SMS, ni emails, ni información que pueda inculparles. No querrás que salgan impunes y que no paguen por el daño que están haciéndote. Si las cosas han llegado a ese punto, van a presionarte para que les des más información o reunirán la de aquellas personas que te rodean con el fin de lastimarlas. Piensa que es necesario pararlos, porque no solo terminarán por hacerte daño a ti, otros amigos o parientes, pueden verse sometidos a las mismas acciones por un error tuyo. Ha llegado el momento de pasar el testigo a los adultos. Tus padres puede que se enfaden, te griten, pero en el fondo te quieren, y se preocupan por ti. Piensa que el enfado que puedan sentir siempre es proporcional a lo mucho que te quieren. Ellos sabrán hablar con el profesorado del colegio y presentar la denuncia pertinente en la Policía o la Guardia Civil. Piensa que llegados a este punto, los que se están metiendo contigo tienen mucho que perder, porque sus padres y el Colegio van a ser informados y se van a tomar medidas disciplinarias. Además pueden ser condenados por la Justicia según la gravedad de lo que hayan hecho.

Otras recomendaciones
Para ver más recomendaciones a menores puedes bajarte la Guía del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación para los menores en Internet desde la URL: http://cert.inteco.es/extfrontinteco/img/File/intecocert/Proteccion/menores/g uiaparamenoreseninternet.pdf.

Herramientas en Windows Vista y 7
En Windows Vista el sistema de control parental nos permite: - Limitar cuando cada uno de nuestros hijos puede o no puede acceder a Internet. Con ello les limitamos los tiempos a cuando los progenitores estén en casa, o lo restringimos al tiempo necesario para hacer los deberes o descansar un rato. Además si las páginas están etiquetadas por contenidos, podemos definir a los contenidos a los que no deben tener acceso. También se puede prohibir el uso de determinados programas instalados en el ordenador. Podemos usar el filtro para prohibir el acceso a determinadas páginas, o al contrario, para fijar aquellas que están autorizadas. Podemos evitar que se descarguen archivos de todo tipo. El programa nos proporciona informes de nuestros hijos.

En Windows 7, además los menores pueden solicitarnos autorización a webs para las que no tienen acceso y podemos ejercer control sobre la lista de contactos de nuestros hijos en Windows Live Hotmail, Messenger y Spaces. Normalmente estas herramientas incluidas en los propios sistemas operativos son más básicas y menos potentes que los productos específicos diseñados expresamente para este tipo de tarea. Así algunas de estas herramientas específicas tendrán control del acceso a las redes sociales, emitir informes detallados, permitirán a los padres conectarse desde su ordenador o desde el trabajo al ordenador del hijo, etc.

Herramientas de Control Parental – Primera parte
Los padres tenemos miedo de que nuestros hijos accedan en Internet a contenidos poco adecuados para su edad o madurez y a que puedan conocer a personas que se acerquen a ellos con intenciones deshonestas. Tampoco queremos que estén expuestos al acoso escolar por parte de compañeros o personas cercanas. En este artículo veremos qué aproximaciones podemos tomar para protegerlos. Del mismo modo que cuando salen de casa queremos saber a dónde se van, con quién, a qué hora volverán y qué es lo que van a hacer, en Internet, debemos plantearnos las mismas cuestiones. Parece que hoy en día, por querer proteger a nuestros hijos y estar bien informados de lo que hacen, no somos buenos padres, si no que se defiende o alienta la idea general de que estamos inmiscuyéndonos en su vida privada y personal. Si no recuerdo mal, hasta los catorce años nuestros hijos están totalmente y en todos los aspectos bajo nuestra custodia y por decirlo de alguna manera “no tienen más derechos que los que nosotros queramos darles”. Que debemos respetarlos es cierto, pero que los menores de hoy en día gozan a veces de demasiada libertad e incluso la exigen, también. Nunca olvide recordarles que usted como padre, es responsable de los daños que causen, precisamente por ser ellos menores. Como decía mi padre, “prefiero que el día de mañana me recrimines mi celo, que tener que ir a verte al cementerio o culparme todos los días por haber abierto demasiado la mano”. En cualquier caso, lo que aquí vamos a explicar no es como espiar a nuestros hijos o como vulnerar sus derechos. Los padres tenemos derecho a educarlos según nuestra ideología, principios y valores, y lo que para unos puede ser excesivo o intrusivo, para otros puede no serlo. Por eso daremos herramientas que se adapten a las necesidades de cada familia y a su manera de ser, porque los padres no podemos educar en unos valores o unas normas en las que ni nosotros mismos creemos, sobre todo cuando nuestros hijos nos presionen y nos pongan a prueba, cosa que pasará muchas veces.

Sistema 1: Autocontrol por parte del menor
Cuando pensamos en protegerlos en Internet, surgen diversas aproximaciones, la primera es la de que ellos puedan auto gestionarse, es decir, que sepamos lo que hacen, pero que no les prohibamos nada y sean ellos con su sentido común los que se comporten adecuadamente. Esto desde luego sería aplicable a adolescentes de dieciséis años en adelante, o a chavales que no desobedezcan nunca las pautas que les hemos marcado en su educación hasta ahora. En este caso, el menor tiene acceso completo a Internet, pero si termina en páginas con contenidos desagradables o moralmente reprochables, el menor abandonará voluntariamente la página y los contenidos con ellas relacionados. O puede ser que intente entrar en una página no deseable y que un programa en el ordenador le recomiende no hacerlo, aunque no se lo prohíba. El menor podrá entrar, pero el programa le pedirá una justificación que será enviada a sus padres posteriormente por email. Los padres sabrán que su hijo ha accedido a dicho contenido, pero recibirán la justificación del menor y si no están de acuerdo, podrán hablarlo posteriormente en casa e incluso prohibir el acceso a dicha página. Este es el sistema más abierto de protección, donde los padres confían plenamente en el menor. Hemos de hacer notar que este sistema permitirá ver al chaval todos los contenidos y puede suceder que para cuando el menor cierre la página haya visto ya acciones que pueden afectar a su sensibilidad o determinar sus acciones en un futuro cercano para bien o para mal. Y tampoco debemos desdeñar la tendencia natural que todos tenemos a la curiosidad, ¿Quién no abrió de pequeño un regalo de cumpleaños antes de que llegara la fecha del mismo tras descubrir donde lo guardaban nuestros padres?, o al menos, tocarlo, para intentar averiguar por la forma lo que podía contener el paquete. Personalmente creo que este sistema es aconsejable solo para casos muy concretos y con adolescentes maduros, más cercanos a la mayoría de edad que a la pubertad. Los programas que podemos emplear aquí son gratuitos o de muy bajo coste (un dólar al mes), y a cambio veremos los usos que nuestro hijo da a Internet, incluso veremos qué programas emplea con más frecuencia o cuánto tiempo dedica a cada uno de ellos. Así sabremos si juega mucho y solo abre el Word para cubrir las apariencias, o realmente teclea en él los trabajos de clase.

Sistema 2: Prohibir contenidos
Es el sistema más habitual. Los padres no desean que sus hijos accedan a páginas web con escenas sexuales, violentas, machistas, xenófobas o relacionadas con la bulimia o la anorexia. Para ello se instala un programa en el ordenador que no permite acceder a los contenidos que nosotros digamos. El programa se encarga de decidir en qué categorías entra un determinada página web, por ejemplo si es categorizada como violenta y con sexo, y a nuestro hijo le hemos prohibido las páginas violentas, no podrá acceder a dicha página. Estos programas a veces categorizan los contenidos de dichas webs mediante algoritmos inteligentes, o nos permiten establecer una lista de palabras no admitidas, de modo que si aparecen en la página web, los menores no tendrán acceso. Sin embargo, lo más habitual es que las propias páginas que no son para todas las edades, se categoricen ellas mismas con etiquetas que explícitamente dicen el tipo del contenido. Uno de estos sistemas son las etiquetas ICRA, aunque hay otros. El programa que controla el acceso a los contenidos revisa la etiqueta de la página para ver si hemos permitido o no el acceso a ese tipo de contenidos. También suelen permitir que los padres añadan otras páginas como prohibidas especificando la dirección, son las llamadas listas prohibidas o negras; y a veces permiten también especificar una lista de webs permitidas independientemente del contenido, llamadas también listas blancas. Así podemos liberar a nuestros de “la censura” en determinados casos. Esta solución es la más habitual y que nadie se eche las manos a la cabeza. Hasta aquí estamos prohibiendo el acceso a determinados contenidos de Internet, igual que con una película para mayores de trece o dieciocho años mandamos a nuestros hijos a la cama. Nadie está violando su intimidad, ni leyendo sus emails o las conversaciones con sus amigos o su novi@. Estamos por tanto respetando sus derechos y su intimidad hasta el nivel máximo. Sin embargo, no es la solución más completa. Todavía podemos dar un paso más respetando completamente su privacidad.

Sistema 3: Limitar horarios
Si combinamos la solución anterior, la de limitar el acceso a los contenidos con limitar el tiempo que pueden acceder al ordenador o a Internet, tenemos un resultado perfecto. Muchos chavales aprovechan para jugar, chatear, leer emails o acceder a las redes sociales cuando los padres no están. A veces incluso cuando todos se han ido a dormir, se dedican a ello en su cuarto hasta altas horas de la noche. Personalmente nunca me ha gustado la idea de que los menores tengan televisión u ordenador en su habitación. Los expertos en estas cuestiones, muchos de ellos psicólogos, lo desaconsejan, del mismo modo que se empieza a reconocer que dibujos donde los personajes hablan sin parar y la acción transcurre atropelladamente son malos para la mente de los niños, como recientemente se ha concluido en un estudio con los dibujos animados de Bob Esponja. Los padres no siempre están en casa y a veces los críos pueden quedar al cuidado de otras personas o de los abuelos, que suelen consentirlos demasiado. Nuestra obligación como padres es poner los medios oportunos para evitar o reducir los riesgos en la educación de nuestros hijos. Algunos de los programas que comentaremos permiten limitar las horas en que los chavales pueden usar el ordenador, incluso podemos especificar horarios diferentes para hijos diferentes. Además es posible prohibir que inicien determinados programas o juegos fuera de horarios concretos. Podemos por tanto permitirles chatear o jugar cuando terminan los deberes o durante un máximo de tiempo diario. No nos engañemos, nuestros hijos siempre alegarán que necesitan el ordenador para hacer los deberes, pero lo cierto es que capturar los contenidos que necesitan con las órdenes de Copiar y de Pegar, se hace en no más de media hora. Luego han de dedicar el resto del tiempo a leerse dichos contenidos y hacer el trabajo del colegio o del instituto y para eso ya no necesitan acceso a Internet, solo al navegador web. Limitar el uso de determinados programas o juegos solo a una hora diaria o un máximo de dos en días festivos, es suficiente para que gocen de un ambiente lúdico. Eso no quita para que los premiemos si son ejemplares y les permitamos excepcionalmente que puedan jugar todo el sábado por la tarde a juegos online por ejemplo, pero siempre vigilando lo que hacen; dejando que jueguen en el comedor de casa, no en su cuarto, siempre en lugares públicos y con nosotros haciendo inspecciones periódicas (la típica ronda por la habitación para ver que todo marcha bien).

Sistema 4: El extremo
A no ser que nuestros hijos hayan tenido problemas anteriores, tengan problemas de baja autoestima, sean depresivos, no tengan amigos o suelan desobedecernos con cierta frecuencia, no se justifica llegar a este punto. Creo que solamente casos especiales y siempre para garantizar la salud del menor justifican los controles de los que hablaremos ahora. Evidentemente si se aplican, no deberían aplicarse por tiempo indefinido. Los menores que presentan mayores riesgos de acoso en Internet o son más vulnerables, probablemente se encuentren en una mala situación emocional o psicológica y puede ser recomendable acudir a un psicólogo para que nos diga cómo fortalecer o apoyar al menor con la intención de reforzar su seguridad o autoestima. Evidentemente con este sistema violamos la intimidad del menor, por lo que todavía es más importante que se siente con nosotros para que vea la información que nosotros veremos de lo que él está haciendo en el ordenador o Internet. En los casos anteriores, también deberíamos hacerlo, aunque no violemos su intimidad. En esos casos, se trataría más de una cuestión de confianza mutua, que siempre debemos cuidar en la relación con nuestros hijos. Los programas espía o de monitorización pueden alcanzar diferentes grados de control. Algunos capturan pantallas del ordenador cada cierto tiempo, las llamadas screenshots, donde veremos lo que está haciendo el menor exactamente igual que si nos ponemos detrás de su espalda a ver lo que hace o dice por Internet. Otros permiten capturar todas las pulsaciones del teclado que hace el chaval en el ordenador, con lo que tendremos todas las conversaciones tecleadas y grabadas, además de todas sus contraseñas. En definitiva, sabremos lo que él sabe, aunque sin la captura de las pantallas, no veremos lo que a él le envían, solo lo que él escribe. Los hay que interceptan el correo electrónica o las conversaciones por mensajería instantánea en Internet cuando conversan con amigos o desconocidos o simplemente no permiten que hablen con personas que no estén en una lista de “fiables o confiables”, es decir, que filtran las personas con las que pueden contactar. Respecto a las redes sociales, algunos programas capturan las conversaciones de Facebook, MySpace, Tuenti, etc. Puede incluso que incluyan opciones para enviarnos informes detallados por email. Evidentemente pueden activarse solo algunas de las opciones. Por ejemplo, podemos capturar el contenido de la pantalla cada cinco minutos con la intención de saber qué hace, más oportuno siempre que estar a la escucha de todo lo que dice o escribe. Existen pues grados aquí también. Si hemos de llegar al empleo de este tipo de programas, es porque ya no confiamos en nuestros hijos o la capacidad que tienen para discernir los

peligros del mundo exterior, o porque simplemente creemos que no sabrán valerse por sí mismos. Si llegamos a este extremo, es que no hemos estado educando a nuestros hijos ni dedicándoles el tiempo necesario para reforzar su conducta, su autoestima o su valía. Puede haber casos en los que se justifique, pero en general, si hemos llegado aquí, es que no hicimos bien nuestro trabajo anteriormente, el de educarlos.

Otras consideraciones
Algunos padres me han comentado que controlarlos en casa no sirve de nada, porque pueden conectarse en casa de los amigos. Eso no es cierto, las estadísticas indican que el 90% del tiempo que los nuestros hijos se conectan a Internet, lo hacen desde los ordenadores del hogar. Así que podemos saber lo que hacen y enseñarles a emplear debidamente las tecnologías. Limitar lo que ven y el tiempo de uso, puede evitar que se enganchen demasiado al ordenador. Los niños que dedican demasiado tiempo al ordenador, luego tienen mayores problemas para relacionarse con el mundo exterior, y hasta que en el futuro, se inventen “cuerpos teledirigidos” que enviemos a trabajar en nuestro lugar, las personas tenemos que seguir moviéndonos y relacionándonos en el mundo exterior. De eso depende nuestra subsistencia y nuestra carrera profesional. Nunca debemos instalar sistemas de control parental en los ordenadores sin que lo sepan. Ellos deben saber lo que vemos. Es cierto que a veces eso puede permitirles evadirse de algún sistema de protección, pero entonces estarán abusando de nuestra confianza y se expondrán a mayores restricciones. Sin confianza mutua, ¿qué padre daría libertad a sus hijos? Por otro lado, hoy en día los chavales no necesitan quedar en casa de nadie para hacer los trabajos, pues pueden hablar con su compañero de trabajo con unos cascos y un micrófono. Existen herramientas para compartir documentos, incluso para que dos personas puedan modificarlos desde su casa a la vez, y cada uno desde su propio ordenador. Se llaman entornos colaborativos. Así que si tu hijo siempre está en casa de su amigo, probablemente no trabaja tanto como dice. Si se acostumbran a tener un tiempo limitado para jugar o conversar con los amigos, aprenderán a emplear su tiempo de forma productiva e útil y no perderlo tontamente. No hablarán de chorradas, y se centrarán en aquello que les de valor. Se relacionarán con los amigos que más aprecian. Está comprobado que navegar por Internet es como ir en coche. Si usted hace un viaje de media hora, tiene menos probabilidad de sufrir un

accidente que si conduce durante cuatro horas seguidas. Su atención y sus reflejos disminuyen en esos trayectos tan largos y los de su hijo también. Observar unas normas es más fácil si se siguen por tiempo limitado. Estarán más alerta así que si conversan a las cuatro de la mañana con personas a las que no conocen, en un estado quizás de somnolencia y donde pueden contar “demasiado” de sí mismos. Algunas aplicaciones permiten a los padres dar tickets a los menores como premio por su buena conducta o por cumplir con sus obligaciones familiares o de estudio, de modo que puntualmente los chavales pueden tener un mayor acceso a Internet (más tiempo). Nunca olvide que los padres no somos amigos de nuestros hijos. Amigos ya tienen, si nosotros dejamos de ser padres para ser amigos, ¿quién hace el trabajo sucio? Es lo que pasa a veces cuando dos cónyuges se divorcian y empiezan a malcriar a los niños, nadie quiere ser el malo. Pero ser padre implica unas responsabilidades que a veces nuestros hijos entienden y otras no, y los abuelos, no son quienes deben educarlos. Somos nosotros, aunque a veces tengamos que ejercer de ogros y sea una profesión mal pagada y peor valorada. Solamente cuando les toque a ellos, cerrarán el círculo y entonces entenderán mejor a sus padres. Hasta entonces no espere empatía alguna (situarse en el lugar del otro). En algunos colegios se divide a los niños en dos grupos, el de los padres y el de los hijos y se hace a los primeros responsables de lo que les suceda a los segundos. A mitad del curso se cambian las tornas y así los chavales vislumbran que ser padre o ser responsable de otro no es divertido ni fácil.

Algunas herramientas – Primera parte
En el artículo anterior hablábamos de diferentes acercamientos o estrategias a la hora de garantizar la seguridad de nuestros hijos en Internet. El acercamiento más suave o menos agresivo, es aquel donde confiamos plenamente en la capacidad de nuestros hijos para tomar sus propias decisiones y donde por su edad y su actitud en situaciones anteriores, creemos que tienen la suficiente madurez para que les permitamos moverse sin restricciones. El objetivo de este acercamiento es que el menor aprenda a moverse en un medio nuevo a partir de las recomendaciones o avisos que le darán las aplicaciones instaladas en el ordenador. Partimos de la premisa de que hará caso de ellas. Evidentemente este acercamiento tiene algunas limitaciones y riesgos como ya comentamos en el artículo “Herramientas de control parental” y no es recomendable para la mayoría de menores. Existen también herramientas que prohíben el acceso a determinados contenidos al menor dependiendo de la edad, pero donde pueden solicitar y justificar el acceso a los mismos. De tal modo, que los padres reciben un email con dicha solicitud y pueden actuar en consecuencia facilitando el acceso a contenidos que previamente estaban prohibidos o mantener su postura al respecto.

Norton Online Family
Una de las herramientas que nos permitirá aconsejar al menor en su deambular por Internet es el producto Norton Online Family, una suite que podemos instalar de forma gratuita en los ordenadores de nuestros hijos. Dicha herramienta está disponible desde la página de Symantec, en http://onlinefamily.norton.com. De este producto existe una versión premier solamente disponible en los EEUU, por lo que instalaremos la versión estándar, gratuita y que guardará el historial de navegación de nuestros hijos durante siete días. Para ver dicho historial deberemos acceder a la citada web. Al registrarnos, se nos pedirá el país, el nombre, apellidos, la dirección de email y una contraseña. Deberemos dar nuestros datos, pues con ellos podremos luego consultar los perfiles de navegación de nuestros hijos. Tras registrarnos podremos descargar el programa con el fin de instalarlo en los ordenadores con los que nuestros hijos acceden a Internet.

En realidad el ejecutable es un gestor de descargas que bajará de Internet la aplicación completa y gratuita de Norton Online Family en nuestro PC. Tras la instalación podremos agregar a nuestros hijos, indicando su año de nacimiento. Hemos de ir con cuidado de no cometer errores en el año, pues posteriormente no podremos rectificar dichos datos. El programa nos pedirá los nombres de nuestros hijos, así como el login de usuario con el que inician sesión en los ordenadores. Es recomendable que cada hij@ inicie sesión en el ordenador con su propio usuario. No hay problema en que nuestro hijo Javier inicie sesión en el PC del comedor como usuario Javi ni que en otro PC entre con el login Paco si se llama por ejemplo Francisco Javier. El programa de Norton nos pide que demos el nombre de usuario con el que nuestro hijo navega en ese ordenador y puede diferir en cada equipo. Sin embargo, una vez digamos que en un PC se llama Javi y en otro PC se llama Paco, toda la información de navegación de nuestro hijo Javier se almacenará en la web de Symantec como perteneciente a la misma persona. También se nos preguntará el nombre que vamos a darle a este ordenador, como pueda ser “portátil de Paco”, “PC del comedor”, “portátil de papá” u “oficina o despacho de mamá”. La primera vez que uno de nuestros hijos accede a su cuenta en Windows, el programa le avisa de que está activo y de que está comprobando los accesos a Internet. Supongamos que nuestros hijos abren el navegador web e intentan acceder a la página http://www.sex.com, el programa de Symantec Norton residente en el ordenador, y accesible desde la parte inferior derecha de la pantalla, les advertirá de que esa página está categorizada o marcada como “pornográfica” y no les permite acceder. Sin embargo, les permitirá la opción “Haga clic aquí para solicitar acceso al sitio”, donde los chavales podrán justificar a los padres la necesidad de acceder a sus contenidos. Al mismo tiempo, en el navegador web se dará la opción de continuar navegando por otras páginas o de escribirles a los padres explicando por qué han intentado acceder a dicha página web. En ambos casos se enviarán los mensajes de los hijos a los padres en formato de email y solicitando a los padres que se conecten a Norton Family Online para autorizar o denegar las webs solicitadas por sus hijos, así como permitir, en caso de considerarlo oportuno, que puedan acceder a toda la categoría a la que pertenece la página.

En la sede online de Symantec quedarán registrados todos los accesos de nuestros hijos, el momento del día y los sitios web más visitados agrupados por categoría. Si queremos conocer con más detalle el producto, podemos acceder a las características completas en https://onlinefamily.norton.com/familysafety/features.fs.

Visikid
Visikid, herramienta que puede instalarse desde http://www.visikid.com, permite saber los sitios web que visitan nuestros hijos, averiguar qué programas emplean, el tiempo que dedican al ordenador y obtener informes para diferentes periodos. Este programa nos permite vigilar los movimientos de nuestros hijos sin censurarlos. Esta es la solución preferida por algunos padres que quieren dar a sus hijos la máxima libertad mientras los vigilan. Sin embargo, como ya comentamos anteriormente, esto no garantiza que los menores no accedan por error o curiosidad a contenidos pocos adecuados para su edad de forma puntual. Además exigirá un trabajo constante de los padres al tener que vigilar las páginas accedidas por sus hijos y mirar los informes, operación que deberá hacerse al menos semanalmente. Por otra parte, podremos decirles a nuestros hijos que no vuelvan a acceder a contenidos impropios de su edad, pero puede ser que leamos un informe de acceso a dichas webs el sábado y para entonces nuestro hij@ llevará accediendo a ellas toda la semana. Visikid tiene un coste muy bajo mensualmente, apenas un dólar, se puede decir que es un precio simbólico a cambio del cual podremos ver lo que nuestros hijos hacen. Otra herramienta gratuita muy interesante es K9 Web Protection, disponible en http://www1.k9webprotection.com/. De lo mejor en su categoría funciona en todos los navegadores web: Firefox, Chrome, Internet Explorer, Opera, etc., cosa que no puede decirse de otros productos que solo sirven para Internet Explorer o versiones concretas del mismo, como la 7.0 o la 8.0. Entre las herramientas de pago que permiten controlar los contenidos y las páginas web a las que acceden nuestros hijos están: Cyberpatrol Parental Controls. o http://www.cyberpatrol.com/ Cyberpatrol Online Protection. o http://www.cyberpatrol.com/ CYBERsitter o http://www.cybersitter.com/ Safe Eyes de Internet Safety o http://www.cybersitter.com/ Tu Eagles o http://www.tueagles.com/anti-porn/

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Profil Parental Filter 2 o http://www.profiltechnology.com/es/family/parentalfilter2/in dex.aspx Block Allow Parental Control Software o http://www.blockallow.com/ ChildControl de Salfeld o http://www.salfeld.com/software/parentalcontrol/index.html Sentry Parental Control o http://www.sentryparentalcontrols.com/products/ KidsWatch o http://www.kidswatch.com/

Existen otras herramientas aunque con menor capacidad o prestaciones que las anteriores, como son: Internet Security Controller, AceSpy, NetNanny o Control Kids. En el caso de AceSpy o NetNanny, sobre todo el primero, destacan más por ser herramientas de monitorización o espía del ordenador que por controlar la navegación web. AceSpy es uno de los mejores productos en este ámbito del que hablaremos en otro artículo posterior. Para seleccionar el conjunto de aplicaciones que se nombran arriba, se ha buscado los programas más completos en el control de navegación, los que permitían categorizar páginas o agruparlas por temáticas, y permitir o denegar páginas especificadas por los padres. Algunos de ellos, también permiten prohibir páginas que contengan determinadas palabras. Es decir buscábamos los programas más completos para vigilar el acceso a las webs, no era nuestro objetivo la monitorización, que trataremos en otro artículo posterior.

Algunas herramientas – Segunda parte
El otro día vimos las herramientas que nos sirven para conocer o limitar las páginas web a las que acceden nuestros hijos. En aquellos momentos limitábamos los contenidos a los que accedían. Pero probablemente también querremos que no pasen demasiadas horas al día navegando, jugando o utilizando el ordenador para acceder a Internet. Por otra parte es recomendable que si están demasiado tiempo frente al ordenador, hagan paradas para descansar la vista. Y en cualquier caso, tampoco querremos que estén todo el día utilizándolo por lo que nos interesará fijar las franjas horarias en que pueden usarlo y el máximo número de horas diarias, semanales o mensuales que pueden dedicarle al cacharro en cuestión. Por eso, hoy trataremos de conocer algunas herramientas adecuadas para limitar la utilización del ordenador por parte de nuestros hijos, así como la posibilidad de fijar horarios para el acceso a redes sociales, chats, juegos online, con la intención de que no pasen demasiado tiempo frente al ordenador. Se trata de que aprovechen el tiempo y de que establezcamos junto con ellos, un tiempo razonable al día para que accedan a sus webs favoritas. La mayoría de estas herramientas son de pago. Solamente el iMonitorPC, disponible en http://www.imonitorpc.com/ es gratuito, aunque hasta hoy, el procedimiento para crear una cuenta en dicha web no funciona correctamente, por lo que me ha sido imposible probarlo.

Chronager
Chronager es una aplicación que nos permite fijar límites (número de horas máximo) de uso del ordenador o intervalos de tiempo donde se permite el uso del PC por parte del menor. Tenemos tres grupos de personas: los administradores, los invitados y los usuarios; y podemos poner o no limitaciones en cuanto al tiempo máximo de uso del ordenador para cada grupo. Si se excede el tiempo máximo, el programa apaga el PC o echa al usuario cerrando su sesión en Windows. Del mismo modo es posible especificar horarios de acceso a Internet, así como el máximo nº de horas que el menor podrá pasar diariamente en Internet. De nuevo, los intervalos, como antes sucedía con los límites, se configuran para cada grupo de usuarios: administradores, invitados, usuarios. En cualquier caso, el programa permite crear nuevos grupos. Si quisiéramos que cada usuario tuviera sus propias especificaciones, nos bastaría con crear un grupo para cada usuario o miembro de la familia. Chronager realiza un buen control sobre el acceso al PC o Internet, limitando por una parte el máximo número de horas que pueden realizar la actividad y especificando además las horas o franjas del día en que pueden realizarlas. También se puede especificar una lista de aplicaciones que podrán conectarse cuando lo deseen a Internet. Sería el caso de la mensajería instantánea o del lector de noticias o correo electrónico. Se trata de aquellos programas a los que el corte de Internet fuera de determinadas franjas horarias no debería afectarles. Chronager permite establecer una lista de programas prohibidos, así como una lista de programas donde deseamos limitar el tiempo de utilización diaria o restringir los horarios de uso. También permite limitar el uso de CD o Dvd, de lápices USB o unidades ZIP. La aplicación almacena un log de todas las operaciones bloqueadas por ella, así como un historial de las aplicaciones empleadas y por cuánto tiempo lo han sido. Permite incluso exportar la configuración por si decidimos reinstalar el programa y puede enviarnos emails periódicos. Su coste es 35$ para tres licencias u ordenadores, es decir, unos 25€.

Child Control de Salfeld
Este aplicativo nos permite establecer cuantas horas podrá dedicar el menor a usar el ordenador o acceder a Internet cada día, semana o mes. Con este sistema los menores pueden acumular tiempo de juego o navegación para cuando deseen y aprender con ello a auto gestionarse. Además, como en Chronager, es posible establecer límites diferentes para cada día de la semana. Child Control permite también definir intervalos del día donde emplear el ordenador o acceder a Internet no está permitido. Dichos intervalos solo se pueden especificar en horas enteras del día, no como en Chronager donde podía precisarse en intervalos más pequeños de tiempo. En caso de que los menores empleen demasiado tiempo seguido el ordenador, podemos obligarles a realizar una pausa a partir de una hora determinada indicando la duración de la misma. El programa nos permite activar los filtros de navegación por Internet por categorías (chat, sexo y pornografía, violencia y armas, etc.) y también especificar un conjunto de páginas web que siempre estarán permitidas, así como aquellas que nunca lo estarán. Es posible especificar las aplicaciones que los menores pueden usar siempre, las que no, aquellas que deben limitarse según los horarios de acceso a Internet, las que no deben limitarse por ser programas o procesos del sistema operativo, aquellas que se restringe su uso (como juegos), etcétera. También demanda que le fijemos el nivel de conocimientos de los menores que emplean el ordenador sobre informática. En función de dicha respuesta el programa toma diferentes medidas de seguridad para evitar que los menores puedan deshacerse de él y su capacidad para controlar lo que se hace en el ordenador. Este programa puede incluso enviar notificaciones o informes a una cuenta de email. Es un programa extraordinariamente completo que permite incluso establecer o cambiar los comportamientos por defecto ante determinadas acciones por parte de los usuarios. Por si queremos premiar a los menores, el programa permite que les demos tickets que alargan los plazos de expiración o los límites en intervalos de treinta minutos, aunque esto puede modificarse. Los tickets “premio” pueden usarse una sola vez aunque siempre podremos crear otros nuevos.

Además permite almacenar la configuración del programa en Internet, en los servidores de Salfeld, de modo que podremos cambiar la configuración empleando un navegador y sin acceder a nuestro PC. El programa también dispone de informes estadísticos aunque son bastante sencillos. Una licencia del programa cuesta 30€ y para tres ordenadores son 58€. Este producto abarca la funcionalidad propia de programas como K9 Web Protection y proporciona además un completo control del ordenador.

KidsWatch
Este programa permite asignar un perfil por defecto para el menor en función de la edad. Posteriormente podremos cambiar para cada usuario o hijo el tiempo que se le permite utilizar el ordenador diariamente o semanalmente, así como el horario permitido de uso. El programa dispone de trece categorías y es posible prohibir o permitir cada una de ellas. También podemos prohibir o permitir los sitios web que no podamos catalogar correctamente. Permite incluso definir horarios concretos de acceso a determinadas páginas web. En el tiempo de conexión a Internet se puede especificar un máximo diario o semanal para cada usuario así como las horas de la semana en que se pueden producir para evitar por ejemplo que se conecten a altas horas de la noche. El programa captura la lista de todas las aplicaciones instaladas y disponibles dentro del menú de Programas, en Inicio, permitiendo marcarlas como autorizadas o bloqueadas una a una o por grupos, usando el árbol que contiene los grupos de programas y subgrupos. También es posible añadir otros programas manualmente. Kidswatch puede monitorizar las conversaciones por mensajería instantánea o chat y permitir o no el uso de determinados puertos (como un firewall o cortafuegos). Tiene algo parecido a los tickets del programa anterior, conocido como las claves temporales, que son claves que permiten extender los períodos de navegación o de uso del PC más allá de los límites establecidos y por un plazo concreto de tiempo estipulado por los padres. Estas claves son de un solo uso. Supongamos que los padres están fuera de casa y por razones concretas y puntuales el menor necesita extender el tiempo de navegación para terminar un trabajo, en ese caso, si los padres le hubieran dejado dicha clave temporal, en caso de apuro el menor podría usarla. Posteriormente los

padres dejarían otra disponible por si hiciera falta de nuevo flexibilizar las normas en el futuro. El programa permite también suspender o bloquear a un usuario, del mismo modo que puedes desactivar todas sus restricciones mediante un botón. Es posible entonces bloquear o desactivar la cuenta del menor durante varios días o hasta determinada fecha. Se vende por 46$ aproximadamente, en torno a 34 euros.

TueEagles
Evita que los menores accedan a contenidos pornográficos gracias a su sistema de filtrado. Es posible añadir webs a las que se deniega el acceso o se permite de manera explícita. También pueden filtrarse los contenidos en base a palabras que no deben estar en dichas páginas. Pueden limitarse las conexiones de chat o prohibirse en determinadas franjas horarias; y lo mismo es aplicable a juegos. Del mismo modo pueden especificarse límites diarios para usar el ordenador o acceder a Internet. El programa permite capturar pantallas a intervalos discretos (minutos) y almacenar las mismas durante un número de días. Ambos parámetros se pueden ajustar. También preserva un listado de páginas web visitadas o denegadas. Incluso puede obligar a los usuarios a hacer paradas obligatorias en el uso del PC para no dañar la vista. De los programas vistos hasta el momento en este artículo sería el menos potente y funcional. Su precio es de unos 23€, lo que da derecho a todas las actualizaciones futuras. Sin embargo, no diferencia usuarios ni prohíbe contenidos diferentes a los de tipo sexual. Tampoco dispone de categorías o tipos de web que queremos prohibir o permitir.

En Resumen
El programa más económico es Chronager, pues por 25€ tenemos licencia para tres ordenadores y es probablemente el más intuitivo. Si se une a otro programa con capacidad de filtrar páginas web y contenidos es probablemente el más interesante por ser auto explicativo. Child Control es bastante más completo, alcanzar un mayor nivel de detalle pero es más fácil perderse entre todas sus opciones y si queremos varias licencias para varios ordenadores resulta bastante más caro que Chronager. KidsWatch es probablemente el más complejo de manejar, pero como Child Control, integra ya la mayor parte de la funcionalidad necesaria de un programa que filtra los contenidos de la web. Cualquiera de estos tres productos probablemente nos dará toda la funcionalidad que podamos necesitar. Por precio y comodidad Chronager es la mejor opción; si buscamos la máxima potencia o la capacidad de filtrado de webs y el control del tiempo en una sola aplicación deberíamos pensar en Child Control o KidsWatch.