Editorial Cactus

Serie «Perenne»
Samuel Butler
VIDA Y HÁBITO
La evolución más acá de la frontera
entre lo natural y lo humano
Título original: Life and habit (1878)
1ra. edición en español – Buenos Aires, Junio de 2013
Traducción: Sebastián Puente
Ðiseño de interior y tapa: Manuel Adduci
Impresión: Gráfca MPS
Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723
ISBN: 978-987-29224-2-9
editorialcactus@yahoo.com.ar
www.editorialcactus.com.ar
Butler, Samuel
Vida y hábito : la evolución más acá de la frontera entre lo natural y lo huma-
no . - 1a ed. - Buenos Aires : Cactus, 2013.
256 p. ; 20x14 cm. - (Perenne)
Traducido por: Sebastián Puente
ISBN 978-987-29224-2-9
1. Filosofía Moderna. I. Puente, Sebastián, trad. II. Título
CDD 190
ÍNDICE
Componendas para la presente edición
La rebelión de los seres inferiores
Genealogía y ciencia-fcción
7
Samuel Butler
Vida y hábito
Prefacio
13
Capítulo I
Sobre ciertos hábitos adquiridos
15
Capítulo II
Conocedores concientes e inconcientes. La ley y la gracia
29
Capítulo III
Aplicación de los capítulos precedentes a ciertos hábitos adquiridos
después del nacimiento que son comúnmente considerados instintivos
47
Capítulo IV
Aplicación de los principios precedentes a acciones y hábitos
adquiridos antes del nacimiento
59
Capítulo V
La identidad personal
73
Capítulo VI
La identidad personal (Continuación)
83
Capítulo VII
Nuestras personalidades subordinadas
93
Capítulo VIII
Aplicación de los capítulos precedentes
La asimilación de la materia exterior
109
Capítulo IX
Sobre la suspensión de la memoria
127
Capítulo X
¿Qué deberíamos esperar encontrar si las diferenciaciones de estructura
e instinto se deben principalmente a la memoria?
141
Capítulo XI
El instinto como memoria heredada
165
Capítulo XII
Instintos de los insectos estériles
183
Capítulo XIII
Lamarck y Mr. Darwin
207
Capítulo XIV
Mr. Mivart y Mr. Darwin
223
Capítulo XV
Observaciones conclusivas
239
Apéndice
Adenda del autor
251
7
COMPONENDAS
para la presente edición
LA REBELIÓN DE LOS SERES INFERIORES
GENEALOGÍA Y CIENCIA-FICCIÓN
1.
Si el pensamiento fuera realmente evolutivo, Vida y hábito tendría el
valor de un objeto de museo, todo polvo y telarañas, abandonado en un
peldaño tan bajo de la evolución de las ciencias, que descender hasta él
sería tan inútil como fatigoso, o fatigoso por inútil, para quienes «viven
el presente» y «miran al futuro». Al menos, claro, que se viva un presente
de historiador, o se tenga un futuro como arqueólogo de las ciencias.
Pero el pensamiento opera por retroceso e interrupción. Vuelve al punto
0 de un recorrido real o imaginado, y lo interrumpe para que se abra
el abanico de las fuerzas y los posibles que se imponían y se perdían en
ese punto. Vida y hábito pertenece, de algún modo extraño, al universo
de las genealogías.
2.
Desde el «animal político» aristotélico hasta el «animal simbólico» de
la actual hegemonía semiótica sobre las ciencias sociales, la huella que
separa lo humano y lo natural fue recorrida tantos veces y por tantos,
Componendas
8
que adquirió la profundidad de una trinchera. Han pasado por ella el
antropomorfsmo religioso, la razón tomista, la razón iluminista... la
lista en flosofía es infnita. Han pasado también las ciencias naturales
cuando estudian una naturaleza mecánica, o determinada, u objetiva,
o ciega, o inconciente, o necesaria, opuesta siempre al patrimonio de la
humanidad. Caminó por ella la episteme político-policial de las ciencias
del hombre, que no reconoció tanto una naturaleza humana como una
naturaleza en lo humano, una naturaleza como enclave, como cuerpo
extraño. Pasiones ciegas e irracionales, pulsiones salvajes y violentas,
puro instinto, opuestas a lo auténticamente humano, al atributo de la
especie, la cultura, que hace por el hombre lo que el sistema legal por la
sociedad –control y represión–.
3.
Pero la ameba, el embrión de pollo, el grano de trigo, la orquídea, cla-
man por justicia. Se abalanzan sobre la trinchera y le disputan al hombre
sus privilegios. La ameba reclama que puede distinguir y seleccionar, que
posee una pequeña dosis de juicio. El embrión de pollo afrma que tiene
intencionalidad, que puede disponer una acción presente en vistas de un
fn futuro. La orquídea va más lejos, afrma tener inventiva. Y el grano
de trigo, en la apoteosis de la herejía, demuestra en su práctica que tiene
fe. Todos exigen que se reconozca que tienen memoria y personalidad.
4.
El hombre construyó su monopolio, lo humano, a fuerza de expropiar
atributos heterogéneos que se encuentran dispersos en diversos grados
por todas partes. ¿Cuál es el objeto de una genealogía, sino exponer el
campo de fuerzas múltiples y heterogeneidades que se oculta detrás de
las unidades binarizadas? «Lo humano» y «lo natural»… ¡ja!
5.
Los artefactos atacan por la retaguardia. No quieren vivir esa exis-
tencia menor y subordinada a la que están condenados en el reino de lo
humano. Reclaman un prestigio auténtico, un lugar en el reino natural.
Las casas y las ropas afrman que no son distintas a los caparazones, y
9
La rebelión de los seres inferiores
amenazan con hacernos sentir lo que siente una tortuga desnuda. La
pata de palo sostiene –mientras justamente sostiene– que pertenece con
toda evidencia a la comunidad de los miembros del cuerpo. La máquina
a vapor bufa que si el hombre es un ser vivo que evoluciona, ella es el
último modelo de la variación natural.
6.
«Nadie puede contar un cuento tan encantadoramente como Mr.
Darwin», dispara Butler. Llamativo, ¿no? Inscribir a la ciencia en el
terreno de sus poderes literarios.
7.
Atribuirle a todos los seres vivos los atributos de la humanidad podría
pasar a primera vista por el colmo del antropomorfsmo. Lo cual sería
cierto si la operación no tuviera por efecto, paradójicamente, una de-
formación o una transformación de la forma antropo. Pues, ¿qué queda
de la razón cuando se le atribuye a una ameba? ¿En qué deviene el acto
psicológico que se le atribuye a la pata trasera de una rana mutilada? ¿En
qué se convierte la fe cuando puede profesarla un grano de trigo? ¿Qué
queda entonces de la forma humana?
8.
Los amigos de Butler se quejan de que no saben si todo esto va en
serio o es una gran broma. Él dice que va en serio. ¿Pero de qué manera?
Finalmente una comedia también va en serio, es seriamente una comedia.
Dice que encontró tirado el talismán que perdió Lamarck, que comenzó
a jugar con él por pasar el tiempo, que acabó por fascinarse, y que de
tanto jugar el mundo de repente parecía cambiado. Que el talismán abría
una puerta por la cual capturaba fugaces visiones de una transformación
extraña. Que lo razonable sería pensar que intentó engañar a otros y cayó
víctima de su propio engaño. Reclama un privilegio de artista antes que
de hombre de ciencia, pues lo que ha intentado hacer es más pintar un
cuadro que confeccionar un diagrama. Porque puede haber más verdad
en la tergiversación que en la representación. Transformación, engaño,
tergiversación, visión fugaz, verdad… ¿potencias de la fcción?
Componendas
10
9.
Las máquinas quieren ser parte de la naturaleza humana. Las plantas
y los animales no quieren ser máquinas. Aplastada, tironeada, mutila-
da por ambos fancos, la imagen humana del hombre se deforma o se
transforma. La orquídea-inventora, la máquina a vapor-miembro, la
ameba-albañil, son tergiversaciones verdaderas, visiones fugaces de una
transformación extraña: el hombre en la multiplicidad heterogénea de
los seres vivos, el hombre despojado de la humanidad.
10.
Sobre la genealogía como historiografía Foucault ya dijo mucho. Pero
Vida y hábito pertenece de otro modo al universo de las genealogías, no
como método flosófco o histórico, sino como experiencia. Como hombre
de ciencia, Butler sigue siendo un novelista: nos inventa una historia que
nos envuelve, nos lleva, nos hace vivir. Es una experiencia genealógica
cuyo medio es la fcción. No una fcción espacio-temporal, como en las
utopías, sino una fcción del pensamiento. Vida y hábito crea una tergiver-
sación del pensamiento humano en la que experimentar visiones fugaces
de una potencia irreal y verdadera: la de recorrer las fuerzas múltiples y
heterogéneas de la vida –orquídea, embrión, hombre, ameba, máquina
a vapor…– liberados de la frontera entre lo humano y lo natural.
Samuel Butler
VIDA Y HÁBITO
La evolución más acá de la frontera
entre lo natural y lo humano

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