Está en la página 1de 2

El Ser como vacío y como Riqueza – Martín Heidegger.

Comentario En este escrito, Heidegger continúa su investigación por la esencia del ser, ahora contrastándolo con los conceptos de vacuidad y riqueza. Para esto, se vale de los diversos usos en el lenguaje de la palabra “ser”, así como la multiplicidad de su aplicación. Así, llegamos a una descripción de las cualidades del ser, cuya naturaleza queda reducida a la manera de relacionarnos con él y cómo la metafísica ha abordado (o cómo no lo ha hecho) tales cuestiones. Primero, se explica la riqueza del Ser. Ésta consiste en los diversos usos que su infinitivo, “es”, tiene en el lenguaje: “Dios es”; “el libro es tuyo”; Sobre todas las cimas / es la paz”; etc. Se argumenta qué esta polisemia del “es” no es un aspecto fundamental o la base de los mismos usos, sino que esa misma „riqueza impensada‟ del ser e s lo que le otorga su faceta polisémica. El Ser se comprende como un eco en aquello a lo que el “es” nombra, aquello que toma su forma gracias la riqueza de lo que lo subyace. Sin embargo, también tenemos la cuestión contraria: puede que ser (y por tanto, su infinitivo es) no sea más que un concepto vacío e indeterminado, y por esta misma naturaleza se puede utilizar de diferentes maneras. Aunque esto remite al pensar metafísico (es decir, una sustancialidad a priori que permite el pensamiento), no deja ser una posibilidad necesaria a tomar en cuenta con respecto al ser. Remite a un “modo de pensar habitual desde hace tiempo que piensa al „ser‟ como la determinación más universal de todas y que, por tanto, sólo puede admitir la multiplicidad” (p.2). Es así como llegamos a las dos facetas en que tenemos que pensar al ser: una peculiar indeterminación y una experiencia plena del mismo. Tenemos que tomar en cuenta estos aspectos esencial, sin reducirlos a una cuestión de abstracción (cosa que la metafísica ya hace) o dialéctica (al no tener un opuesto al cual contraponer). Aquí, Heidegger comienza a enumerar las características del ser: lo más universal, lo más com٤n, lo más único…sin embargo, también es lo más olvidado, lo más dicho, un indeterminado al no tener nada que lo pueda determinar desde fuera (la nada es parte de su “esencia tributaria”).

decae un poco cuando entra con la conclusión de la cosmovisión. al igual que no especificar las “decisiones históricas”. El ensayo de Heidegger ahora abarca un dominio que mencionaba de manera secundaria en sus previos trabajos: el lenguaje. o cualidades de nosotros en nuestra relación con el ser? La respuesta es: surgen de nuestra discrepante relación con el ser. Hilando sus ideas del Ser. Si bien es cierto que Heidegger se quiere alejar de un conocimiento meramente conceptual. todas estas características (si se les puede llamar tales) son contraposiciones. con la metafísica se convierte en cosmovisión. de abstraerlo y pensarlo solamente como un a priori en el que los entes juegan. Surge así la pregunta ¿Son cualidades del ser. llegamos a la conclusión de que nuestras maneras de concebir al ser son contradictorias por la misma manera en la metafísica occidental nos ha moldeado. en la metafísica se busca una manera de encasillar al ser.Como se puede notar. La manera en que la metafísica de nuestro tiempo nos ha moldeado ocasiona estas contraposiciones. del ente. absorbiendo todos los campos de la cultura e impidiendo el desplegar del dominio completo del ente. su diferencia y cómo ésta se hace (o no) presente en el lenguaje. Su alejamiento de la metafísica de poder concretarse más antes de culparla de sucesos que solamente él entiende. Aunque la argumentación marcha bien en lo que respecta al lenguaje y en la dualidad vacuidad/riqueza e indeterminación/experiencia plena. y la inexpicable contradicción entre el vacío que presenta tal a priori y la innegable experiencia que tenemos de esa totalidad. Ya sea como Idea (Platón) o valor (Nietzsche). Así. . Esto se ve a través del múltiple uso del “es”. esto se vuelve difícil al dar una definición vaga de “cosmovisión”.