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La palabra «democracia» y, por ende, el mismo concepto que ella designa, tienen su origen en Grecia.

Parece, pues, lícito, y aun necesario, recurrir a la antigua lengua y cultura de la Hélade cuando se intenta comprender el sentido de dicha palabra, tan llevada y traída en nuestro tiempo. Para los griegos, «democracia» significaba «gobierno del pueblo», y eso quería decir simplemente «gobierno del pueblo», no de sus «representantes». En su forma más pura y significativa, llevada a la práctica en la Atenas de Pericles, implicaba que todas las decisiones eran tomadas por la Asamblea Popular, sin otra intermediación más que la nacida de la elocuencia de los oradores. La democracia directa de los griegos, que en lo referente a su principio y su forma general, aparece como cercana a un sistema de gobierno ideal, se ve así desfigurada y negada en la práctica por las instituciones sociales y los prejuicios que consagran la desigualdad (esclavitud, familia patriarcal, xenofobia). Por otra parte, a esta limitación intrínseca se suma en Atenas otra, que proviene de la política exterior de la ciudad. En su momento de mayor florecimiento democrático desarrolla ésta una política de dominio político y económico en todo el ámbito del Mediterráneo. Somete directa o indirectamente a muchos pueblos y ciudades y llega a constituir un imperio marítimo y mercantil. Ahora bien, esta política exterior contradice también la democracia directa. Una ciudad no puede gozar de un régimen tal en su interior e imponer su prepotencia tiránica hacia afuera. El imperialismo, en todas sus formas, es incompatible con una auténtica democracia. La democracia moderna, instaurada en Europa y América a partir de la Revolución Francesa, a diferencia de la originaria democracia griega, es siempre indirecta y representativa. El hecho de que los Estados modernos sean mucho más grandes que los Estados-ciudades antiguos hace imposible — se dice — un gobierno directo del pueblo. Este debe ejercer su soberanía a través de sus representantes. No puede gobernar sino por medio de aquellos a quienes elige y en quienes delega su poder. Pero en esta misma formulación está ya implícita una falacia. El hecho de que la democracia directa no sea posible en un Estado grande no significa que ella deba de ser desechada: puede significar simplemente que el Estado debe ser reducido hasta dejar de serlo y convertirse en una comuna o federación de comunas. Entre los filósofos de la Ilustración, teóricos de la democracia moderna, Rousseau y Helvetius vieron muy bien la necesidad de que los Estados fueran lo más pequeños posible para que pudiera funcionar en ellos la democracia. Pero ya en esa misma época comienza algunos autores a oponer «democracia » y «república», lo cual quiere decir, «democracia directa» y «democracia representativa». Los autores de The Federalist y muchos de los padres de la constitución norteamericana, como Hamilton, se pronuncian, sin dudarlo mucho, por la segunda, entendida como «delegación del gobierno en un pequeño número de ciudadanos elegidos por el resto». No podemos dejar de advertir que aquí el pueblo es simplemente un «resto». Con Stuart Mill, sin embargo, este «resto» se define como la totalidad de los seres humanos, sin distingos de rango social o de fortuna. «There ought to be no pariahs in a fullgrown and civilized nation, except through their own default».1 Sólo los niños, los débiles mentales y criminales quedan excluídos. Pero esta idea del sufragio universal tropieza enseguida con una grave dificultad. El ejercicio de la libertad política y del derecho a elegir resulta imposible sin la igualdad económica. La gran falacia de nuestra democracia consiste en ignorarlo.
«El poder sobre los medios de subsistencia de un hombre aumenta el poder sobre su voluntad»(Hamilton).

El mismo Kant hacía notar agudamente que el sufragio presupone la independencia económica del votante y dividía a todos los ciudadanos en «activos» y «pasivos», según dependieran o no de otros en su

por el contrario. entre otras cosas. aún sin entrar a discutir tales suposiciones. sin duda. como dice Montesquieu. Pero. deriva de la económica. en el actual sistema de democracia representativa. de la sobrevivencia y la consolidación del sistema. debido a un general e inocultable deterioro de los valores que supuestamente la fundamentan la mayoría abjura del sistema y reniega de los partidos. pero aún así se muestra incapaz de asumir el poder que le corresponde y de autogestionar la cosa pública. Una auténtica democracia supone iguales oportunidades educativas para todos. y. y medimos la virtud de una sociedad por la de sus «representantes». manipulan y deforman de tal manera las mentes de los electores que éstos. Lo mismo sucede con la desigualdad cultural que. la necesidad de acabar con las desigualdades económicas. De todas maneras. hoy no se trata sólo de las desiguales oportunidades de educación que en un pasado bastante reciente oponían la masa de los ingnorantes a la élite de los hombre cultos. Si la democracia se basa. la propaganda y los medios de comunicación. En algunos casos extremos. como pretenden algunos conservadores. es obvio que nuestra democracia representativa carece de base y puede hundirse en cualquier momento. la norma de la elegibilidad de los más justos y los más ilustrados. en su inmensa mayoría. sino. pues. por otra. a este principio parece responder. en gran medida. resultan incapaces de formarse un juicio independiente y de hacer una elección de acuerdo con la propia conciencia. desde los inicios de la democracia moderna en el siglo XVIII. nadiepuede dejar de ver que esto no es sino una ficción llena de insoportable sarcasmo. supone. en general. demasiado suponer. Pero en nuestras modernas democracias . Es evidente. la educación resulta cada día más costosa y más inaccesible a la mayoría. lo indiscutible es que. ¿Quién puede creer que la voluntad del pobre está representada en la misma medida que la del rico? ¿Quién puede suponer que la preferencia política del obrero o del marginal tiene el mismo peso que del gran comerciante o la del banquero? Aunque según la ley todos los votos sean equivalentes y todos los ciudadanos. que el criterio de elegibilidad no es el de «moral y luces» sino el de «acatamiento y adaptabilidad» (al status quo). de los intereses de los grandes grupos económicos y. Y no podemos entra en el terreno de la cultura moral. si se pretende tener una auténtica democracia. que toda formación profesional y toda especialización deban ser precedidas por una cultura universal y humanística. Se supone asimismo que la masa de los ciudadanos ha recibido la educación intelectual y moral requerida para discernir quiénes son los más justos y los más ilustrados. La inmensa mayoría de los gobernantes es lamentablemente inculta. legislar y gobernar en nombre de todos y en beneficio de todos. Por otra parte.tengan el mismo derecho a postularse para la presidencia de la nación. Para que los más justos y los más sabios fueran elegidos sería preciso. tanto el que busca su comida en los basureros como el que se recrea con las exquisiteces de los resturantes de lujo. estos hechos indudables nos fuerzan a replantear uno de los más profundos problemas de toda democracia representativa: el del criterio de elegibilidad.subsistencia. ¿Por qué designar a fulano y no a mengano? ¿Por qué a X antes que a Z? Ahora bien. Pero lo que de aquí se debe inferir no es la necesidad de establecer el voto calificado o el voto plural. en la virtud. que todos los ciudadanos tengan acceso a todas las ramas y todos los niveles de la educación. Se supone que ellos son los mas aptos para administrar. incapaz de pensar con lógica y de concebir ideas propias. que se eligiera a . por una parte. Todo esto es. puestos al servicio del gobierno y de los partidos políticos. Si el conjunto de los ciudadanos de un Estado debe escoger de su seno a un pequeño grupo de hombres que lo represente y delegar permanentemente todo su poder en ese grupo. será necesario que cuente con un criterio para tal elección. cuando la democracia representativa ‘entra en crisis. mientras la ultra-especialización alienante se impone cada vez más sobre la formación humanística. Y no es sólo la desigualdad económica en sí misma la que torna írrita la pretensión de igualdad política en la democracia representativa y el sufragio universal.

la democracia representativa se convierte en democracia directa. sin embargo. ya que por sus propios méritos puede confiscar definitivamente la voluntad de los demás. a quien lo envía. proponía un camino intermedio. o de salud pública. que se decían «republicanos » y no «demócratas». o lo elijo porque confío absolutamente en él. Es obvio que opinará y votará sobre lo que no sabe. En el segundo caso. que era un liberal sincero. sino como ignorante. En el primer caso. según la cual inclusive quienes no votan están representados en el gobierno cuando realmente desean el bien del Estado. o de educación. En el segundo. Pero. y entonces la democracia representativa se transforma en democracia directa. No hay falacia más ridícula que la del mandatario que afirma que la mayoría lo apoya porque hace cuatro años lo votó. y entonces la democracia deja de serlo para convertirse en aristocracia. pero tampoco se atrevía a postular una democracia directa y. o de agricultura. Por otra parte. pero no puede saber de todas esas cuestiones al mismo tiempo. cuyo buen sentido ha de ser iluminado por la sabiduría de aquéllos. Un diputado puede saber de finanzas. un mandado. ¿Cómo se puede decir que el diputado o el presidente que yo elijo representa mi voluntad. por eso. cuando dura en su cargo cuatro o cinco años y mi voluntad varía. Para él. Se trata de cambiar periódicamente de gobernantes para que nunca cambie el Gobierno. pero elige a quienes le dicen que debe querer. Como los autores de The Federalist. en los debates parlamentarios puede opinar y debe votar sobre todas ellas. a fin de que él haga lo que crea conveniente?. sin duda alguna. Las leyes se ocupan de fijar los límites de la disidencia y no permiten que ésta atente seriamente contra el poder económico y el privilegio social. Si esta concepción se lleva a sus últimas consecuencias. La gran ventaja que la democracia representativa tiene. Más valdría entonces aceptar la teoría conservadora de Burke acerca de la representación virtual. sino que también abjuro de ella.quienes no quieren ser elegidos. ¿Cómo puede un ignorante . aún cuando siempre han de considerarse responsables ante éstos. de mes en mes. pues. ¿éste es un simple emisario de mi voluntad. de hora en hora. El filósofo inglés llega hasta donde puede llegar un liberal que no osa ser libertario. el representante es un simple mensajero. no gustaba de la aristocracia. o los gobernantes no representan en sentido propio tal voluntad. aún si nos situáramos en los supuestos de la representatividad. no delego mi voluntad sino que escojo simplemente un vehículo para darla a conocer a los demás. sino más bien inferior. no deben ser sometidos a plebiscitos o juiciospopulares. en nada superior. los gobernantes elegidos por el pueblo deben gozar de cierta iniciativa personal al margen de la voluntad de sus electores y. Si esta concepción se lleva a sus últimas consecuencias la democracia representativa desemboca en gobierno aristocrático u oligárquico. no como hombre ilustrado. de que varíen los poderes para que permanezca el Poder. La democracia representativa se enfrenta así a este dilema: o los gobernantes representan real y verdaderamente la voluntad de los electores. algunas objeciones. El sistema cuida de que todo pluralismo no represente sino variantes de un único modelo aceptable. consiste en que con ella el pueblo cree elegir a quienes quiere. Sin embargo. deberíamos preguntarnos: Cuando yo elijo a un diputado. mediante un acto de fe en la persona de quien elijo. Tal concesión a la aristocracia del saber suscita. de año en año. la democracia representativa implica en sus propio concepto una grave falacia. de minuto a minuto? Afirmar tal cosa equivale a congelar el libre albedrío de cada ciudadano en un instante inmutable y negar al hombre su condición de ser pensante por un cuatrienio o un quinquenio. no sólo delego mi voluntad. no se ve por qué el representante debe ser elegido por el voto popular. un portavoz de mis ideas y decisiones. considera necesario el liderazgo de los hombres justos e ilustrados para el desarrollo político del pueblo. con frecuencia. Stuart Mill. Opinará y votará. a los ojos de los poderosos del mundo. En el primer caso. o de política internacional.

si esto es así. sin embargo. afirmar que no puede existir democracia indirecta sin partidos políticos. Pero es obvio que éste es un recurso puramente teórico. Ello obliga a pensar que la escogencia de los candidatos difícilmente tiene algo que ver con la honestidad. más bien. aunque no de las más graves. La democracia representativa se vincula. Pero. No deja de ser escandalosamente contradictorio que partidos políticos cuya proclamada razón de existir es la defensa de la democracia en el Estado sean en su organización interna rígidamente verticalistas y oligárquícos. Al propio tiempo. en la dirigencia de su partido). Los partidos representan intereses de clases o de grupos y se fundan en una ideología. ya que en la práctica la función de un partido político (y sobre todo de uno que tenga alguna probabilidad de acceder al gobierno) resulta nula no sólo para los ciudadanos individuales sino también para casi todos los grupos formados en torno a una idea nueva y contraria a los intereses dominantes. la supremacía del mayor número descansa en su derecho indiscutible a gobernar directa o indirectamente a todos. frente a otra idea y otro programa. cuya actitud y cuyo modo de pensar ignora y cuya honestidad no puede comprobar. optar por un partido significa defender una idea o un programa. por consiguiente. es la voluntad de la mayoría. con los partidos políticos y no funciona sino a través de ellos. Hoy. que la mayoría ve más claro en todas las cuestiones que la minoría. Es dudoso. de una creciente uniformación ideológica en la cual el pragmatismo y la tecnocracia encubren una vergonzante capitulación ante los postulados del capitalismo salvaje. con la fe del carbonero. Es una falacia más. Ellos proponen al electorado las candidaturas y establecen las listas de los elegibles. A la gran superstición política del derecho divino de los reyes. por lo menos teóricamente. En general. y apenas es permitido ponerlo en duda. impone la mediocridad como sustituto de la libertad y de la justicia. El papel desempeñado por éstos origina. Se dice. si se supone que todos los hombres son iguales e igualmente aptos para gobernar. ya se trate de países monárquicos. consagrándolos a ellos y a sus derechos». Vota haciendo un acto de fe en su partido (o. en lugar de realizar costosas campañas electorales. Pero. por mejor decir.contribuir al desarrollo político del pueblo? Se dirá que puede asesorarse con los expertos o «sabios» que tiene a su disposición. si se trata de aprender de quienes saben. El nuevo orden mundial. menos que nunca. confiando en el azar y en la suerte y no en convicciones racionales. que se trate de una vinculación necesaria y esencial ya que bien se puede concebir una representación estrictamente grupal o personal. En realidad no se trata de eso sino. y que. Nada impide imaginar que los partidos sean remplazados por grupos de electores formados «ad hoc» o que el electorado vote sólo por personas con nombres y apellidos cuyos programas de gobierno hayan sido dados a conocer previamente. sortear los cargos públicos como los premios de la lotería? Este procedimiento no deja de tener un fundamento racional. ¿Tendrá que votar por alguien que no expresa de ninguna manera sus intereses y su modo de pensar? Le queda el recurso — se dirá — de fundar un nuevo partido. ¿no sería preferible reintroducir la ticocracia y. En nuestros días parece advertirse en los partidos políticos un proceso de desideologización. también pueden hacerlo los electores sin necesidad de delegar su ignorancia en ningún represente. es muy posible que un ciudadano no se identifique con ninguna de las clases o grupos representados por los partidos existentes y que no comparta ninguna de sus ideo logias. de hecho. el elector elige a ciegas. algunas de las mas serias contradicciones que dicha democracia implica. vota por hombres que no conoce. siendo . por lo común. cuya bandera es gris. Ahora bien. «El óleo santo añade parece haber pasado inadvertidamente de la cabeza de uno a las cabezas de muchos. El origen de los parlamentos. con el saber o siquiera con la fidelidad a ciertos principios. ha sucedido la gran superstición política del derecho divino de los parlamentos. ya de republicanos.

En economía. y es acusador. se elige también delegados o representantes que. adquirir riquezas. en una tremenda ficción que permite a unos cuantos encaramarse en la cucaña del poder. la delegación parlamentaria. destruyendo al día siguiente la obra del día anterior. Por lo menos se presentarán en cada distrito dos candidatos. Mas. por medio de las mayorías. En artes y ciencias. determina el modo y forma de los cambios. surge necesariamente el complemento de la ley. No obstante. reglamenta la producción y el consumo y permite o no vivir barato. Este es el caso más común. atento y celoso. vulgarotes las más de las veces. La imbecilidad argumenta injuriando. como no les es dado ocuparse a diario en tan múltiples cuestiones. como las mayorías no pueden realizar por sí tantas cosas. como veremos muy pronto. en el seno de esas cámaras o asambleas de los escogidos. En religión. convoca en determinado plazo a elecciones generales. Los partidos hacen sus aprestos para la lucha próxima y llega finalmente el día de la contienda. dicta leyes y reglas a las cuales no es permitido escapar. al efecto. dictar e imponer a un pueblo entero su voluntad omnímoda. «El Gobierno. abogado y juez. alcanza la gracia de la suprema sabiduría. o más bien los del país entero. porque el espíritu santo de las mayorías se cierne constantemente sobre sus cabezas. se aplica de nuevo la ley radical del número y por mayoría se decretan las leyes a fin de gobernar sabiamente los intereses públicos y privados. dios todopoderoso que se halla en todas partes. Ella decide y fija las reglas higiénicas y la conducta moral que deben seguirse. y así es cómo se genera el poder omnipotente. por locura negarla. de donde emana. ejerce el monopolio de la enseñanza y el privilegio de la verdad oficial. todo lo dispone y sobre todo vigila. Se tiene por temerario discutirla. una vez afirmada la ley de las mayorías. matemáticas. Los países constitucionales ¿se rigen verdaderamente por las decisiones de las mayorías? ¿Impera en todo o en algo la voluntad de éstas? Veamos. Higiene. un puñado de ciudadanos medianamente cultos. cuáles funciones sociales corresponden al grupo y cuáles al individuo. «El pueblo soberano dice el positivista designa a sus representantes y crea el gobierno. Pero la sabiduría expresa la verdad. religiosa. todo lo poseen. se presentarán más y no faltarán aquéllos en que el candidato sea único. en algunos. Tiene el derecho enciclopédico de decidir sobre todas las materias y disponer de todo a su leal saber y entender. Extiende sus dominios hasta lo más hondo de los sistemas políticos. premia y castiga. El Gobierno de una nación. . en qué condiciones se ha de trabajar. es lógico y necesario que los más sean los que decidan cómo y en qué forma se han de cumplir los fines generales. por ejemplo. porque. De aquí resulta una serie de consecuencias rigurosamente exactas. jurisprudencia. se convierte. cambiar las cosas y relacionarse con las personas. constituidas en corporación. que a tanto alcanza la omnisciencia de los legisladores. De este modo. asumen todos los poderes de sus representados. La mayoría de los habitantes de un país tiene el derecho de reglamentar la vida política. el derecho divino de los parlamentos Y he aquí que. según su voluntad del momento. Finalmente.muchas cosas comunes a todos los hombres. crea derechos y los confiere separadamente a cada uno de los miembros del pueblo soberano. Estas deducciones nada tienen de exageradas una vez admitido que la ley del número es la suprema ley. Tiene el derecho de afirmar y negar cuanto le plazca a cada instante. medicina. de España. el escamoteo no para en esto. y como digno remate. económica. ¡He ahí una obra maravillosa de escamoteo político!» Mas. Tal es la teoría en toda su desnudez. sociología. En política. enajenar bienes. artística y científica de la masa social. a su vez. pasa sobre las conciencias e impone el dogma a todo el mundo bajo penas severas y mediante contribuciones onerosas.

El elegido no tendrá otra representación real que la de una minoría exigua que acepta sin discusión el representante designado por las autoridades de partido o por el mismo gobierno. pero su influencia y su poder serán menores que el poder y la influencia de los elementos gubernamentales. Y bien: cuando en un distrito o localidad sólo se presenta un candidato. Esta es. cargar mucho la mano si atribuimos al candidato derrotado un veinte por ciento de los electores. En la mayor parte de los distritos rurales. Rarísimos son los casos en que éste tiene doble número de votos que aquél. una cuenta de color de rosa para los elegidos. Las autoridades judiciales. Los personajes más influyentes. ¿Cómo se distribuye el 60% restante? Comúnmente el candidato derrotado va a los alcances del candidato triunfante. la representación real de ningún elector. por mucho que quiera ceñirse a la legalidad. sin embargo. al propio gobierno y a sus caciques oficiales y no tiene. la mitad de la nación y tienen derechos e intereses que defender como el hombre. la más perfecta imparcialidad en la lucha electoral. no hay lucha electoral porque el candidato es único. cuando más. Por ley de naturaleza esta influencia existirá de hecho. con sus palabras. Verdad que los deudos. aun involuntariamente. la balanza electoral. A su vez. el promedio de las dos cifras. indicadas antes. y nosotros queremos suponerle el más ardiente deseo de justicia. influencia si se quiere impersonal. nos será permitido afirmar que generalmente se abstiene de hacer uso del derecho electoral de un 30 a un 50 por 100 de los electores. 40 se abstienen. es. De uno o de otro modo. etc. la aritmética sobra. con sus consejos. ni siquiera se abren los comicios. buscar por sí mismo.Ciñámonos al caso general y admitamos. cerca de cuantos con ellos tengan relaciones sociales de cualquier índole. Pero. aunque no lo fuera. cuando menos moralmente. militares. voten al candidato del Gobierno o del cacique. eclesiásticas. Hagamos cuentas.. el elegido representa. o los que componen el Ayuntamiento. no deliberada. que componen. amigos y parientes del candidato de oposición harán lo mismo. Todo el mundo lo sabe y lo confiesa. no podrá menos de inclinar con su influencia. verdadero mirlo blanco. ¿Puede ponerse en duda lo que dejamos dicho? Pues no hagamos ya cuentas. Notemos. pues. Por imparcial que sea un gobierno. por tanto. Sin citar casos y acumular datos que cada uno puede. aun manteniéndose en la más absoluta pasividad. aunque el candidato vencido no obtuviese más que un 10% de los electores. que en todo lo dicho se prescinde de las mujeres. En estos casos. al efecto. en muchos casos. o por la seguridad de que nada se podrá contra la influencia del gobierno. que es casi siempre el oficial. pero por esto mismo más efectiva y eficaz. que casi siempre son aquéllos. De cada 100 electores. aproximadamente. o por la indiferencia del cuerpo electoral. al candidato oficial. aunque nos empeñásemos en sumar todo lo favorable forzando los datos del cálculo en beneficio del vencedor. la suma arrojará una cantidad superior a la obtenida por el candidato triunfante. sin exceptuar . sin consultar sus propias ideas. Los empleados públicos votarán. que es donde con más frecuencia se da el caso del candidato único. Todos los votos. y los 40 restantes que componen esa decantada mayoría a quien representará en Cortes el candidato triunfante. No hace falta la recomendación expresa. No hay motivo para que se nos tache de exagerados si asignamos a nuestro país un 40% de abstenciones. siempre resultaría éste representante de una minoría. sin que nadie se lo mande y por o contra su voluntad. los amigos y deudos de éste se verán arrastrados a influir. 20 votan al candidato vencido. aunque siempre aparece LEGALMENTE una nutrida votación. que suman 60. ¿Y qué diremos si los candidatos son más de dos? ¿Podrá nunca el elegido representar a la mayoría de los electores? Sucederá siempre que. serán nuevas recomendaciones para que muchos. Se nos dirá que. sin gran trabajo. la violencia descarada. Recapitulemos. se reúnen un día y ellos son los que deciden libremente sobre la representación parlamentaria de la localidad. No será. la abstención es casi absoluta. sumados los votos de los derrotados y las abstenciones. el amaño inmoral. es decir.

indeterminada. siempre serán vencidos por el resto de sus colegas del Parlamento. Y esto se generalizará. Mas. falso nuestro análisis. que la ley le manda atender. vaga. aún dentro de la federación. es para el candidato previamente designado. la de los electores abstenidos. las cosas ocurren de otro modo. Se dirá que colectivamente los diputados producen una resultante armónica que satisface. de una regla cualquiera. Lo que hemos dicho respecto de los Parlamentos nacionales. Su misión es obrar de acuerdo con las necesidades generales. sin embargo. sino de la legislación y del despotismo numérico que. A veces se llega hasta remitir al cacique el acta en blanco. Esto aparte. como suele decirse. a menos que por una sola vez en la historia. los particulares que sus electores le exigen sirva. La autonomía no hace más que contraer la cuestión a una esfera más reducida. y admitamos que cada uno de los representantes de la nación lo es en virtud de la voluntad. y así los castellanos tendrán que soportar las imposiciones de las demás comarcas. Un grupo heterogéneo de hombres se atribuye la representación de toda una nacionalidad. en Castilla y en Andalucía. de modo que entonces habría casos en que nuestra crítica sería perfectamente aplicable a las asambleas nacionales. Lo que hoy es cierto para una nación grande. Elegidos los miembros del Parlamento por sufragio. Entendámonos. de una mayoría. en virtud del procedimiento mismo. no deja de serlo respecto a los municipios. a los parciales intereses de cada localidad.representantes el interés y las necesidades generales si no pueden siquiera darse cuenta de las necesidades e intereses más inmediatos de los grupos que les eligieron? En la práctica. teóricamente. Supongamos. se dé el caso de que dieciséis o veinte millones de hombres estén de acuerdo en la adopción de una ley. Nosotros lo hemos visto en Galicia. no dejaría de ser cierto aplicado a Parlamentos comarcales. Y como luego éstas nunca tienen a su cuenta la unanimidad de pareceres del cuerpo legislador. por tanto. Porque el mal no nace del espíritu más o menos centralizador de un organismo. pero resulta que aunque los diputados castellanos voten lo que desea Castilla. al menos. pero sombra sin cuerpo. pero que ocurre a causa del sistema centralizador que informa nuestra organización política. aún habiendo obtenido cada uno de ellos verdadera mayoría de votos. De aquí que no haya ley que satisfaga verdaderamente los generales intereses y necesidades y sí una cierta entidad metafísica. Todavía tendremos que atender los argumentos de los federales. como principio de acción . su conformidad a las leyes formuladas. lo mismo ocurre en toda España. que a tanto alcanza la ficción legislativa gubernamental. ¿lo están alguna vez? Y cuando lo están. Se levanta un acta con las formalidades de rúbrica. ninguna ley cumpla los amplios fines que se le atribuyen. ¿están de acuerdo siempre los representantes en lo que conviene a la nación? Mejor dicho. libremente manifestada. y por fin. Nos dirán que todo lo expuesto es rigurosamente cierto. Aún así. no con las de cada grupo de electores. resulta que a toda ley hay que restarle la conformidad de los electores derrotados en los comicios la de aquéllos que representan los diputados que disienten de la mayoría. quiere decir que hay que restarle la opinión de la inmensa mayoría del país. No pecaremos afirmando que. quedan naturalmente huérfanos de representación muchos grupos de ciudadanos que restan. Pero. aun supuesta aquella metafísica concordancia de intereses. y elección hecha. salvo las formas. no lo destruye. el padrón. ¿atienden verdaderamente los intereses y necesidades de sus representados? Los Parlamentos representan colectivamente a sus respectivos países. queda en manos del poder central una porción de asuntos. Además. lo que. Los representantes del país procuran acomodarse por conveniencia lo más posible a las necesidades supuestas de la comarca a que pertenecen. a la vez que al interés común del país. traducido al lenguaje de la brevedad. ¿cómo conocerán los . cada representante habrá de hallarse frecuentemente en conflicto entre los intereses generales. Esto es.uno. una sombra. se comprende bien que. y otros en que lo sería igualmente a las cámaras cantonales y a los municipios. lo sería mañana para la serie de naciones chicas federalmente constituidas. por ejemplo. La federación fracciona el hecho.

Cada individuo. pues. Para que el individuo y el grupo puedan coexistir sin destruirse. y la práctica prueba ciertamente su aserto. con sus anatemas y excomuniones. de emitir el voto al campesino que depende del jornal que le da el amo. de la sapiencia de las mayorías y de la bondad de sus determinaciones. la inmensa variedad de los intereses. por los mantenedores de esta pretendida ley. de forma que alcancen a comprender. pueda votar libremente? En millares de casos. porque la comunidad no es nunca tan estrecha que no suponga fraccionamiento y serie. cada una de éstas habrá conservado .la Acracia niega toda autoridad constituida. Afírmase. no coarte la libertad personal? ¿Y qué. por lo que sólo a condición de identificar los intereses. sino impuesto por amaños e iniquidades de toda especie. las leyes casi nunca se cumplen. viniendo de abajo. o en varias leyes. aceptan lo mismo el federalismo que el unitarismo. que se convierte irremediablemente en el despotismo sin freno de los menos. se halla en la forma de apropiación individual. la mayoría de los hombres las esquivan. divergencia y oposición. pero la experiencia y el entendimiento prueban la falsedad de la ley de las mayorías. expresada o no. y sin esfuerzo se ofrecen de antemano a la esclavitud y a la anulación de su voluntad. o más bien las pretendidas mayorías. de la privación del pan para el día siguiente? ¿Cómo proceder para que la inmensa mayoría de la sociedad. resulta siempre que es una minoría la que gobierna. La superstición será bastante poderosa para que continúe creyéndose locura el simple hecho de dudar de la virtud. ¿En qué consiste esto? En la imposibilidad real de comprender en una. que las mayorías. Para que la identidad de los intereses se verifique. El empleado público y el de empresas particulares piensan lo mismo. para que el siervo del taller pueda votar contra la voluntad del patrono. La Acracia es el método obligado de convivencia social. El bien de uno es tan respetable como el bien de todos. Los intereses comunes no pueden ser reglamentados uniformemente. De hecho. Entonces. Vamos a demostrar que la ley del número es falsa en sí misma y que la sociedad puede arreglar todos sus asuntos sin apelar al procedimiento del sufragio. La ley de las mayorías trae aparejado el imperio despótico de los menos. o entre unos y otras. del usurero que le presta y del encargado que le amenaza? ¿Cómo se hará para que el cura. de los que tienen el privilegio del señorío.política. por tanto. mientras que la ley trata de uniformarlos y obligarles a obrar y conducirse de una misma manera. y deducimos que la armonía social ha de producirse mediante la posesión en común de la riqueza y de la libertad compleja de acción para los individuos y para los grupos. que vive bajo la dependencia humillante de la minoría adinerada. en una resultante más o menos definida. El industrial y el comerciante en pequeña escala no olvidan sus compromisos con e! gran capitalista que cobra letras de cambio o sirve pedidos que muchas veces es necesario pagar tarde y mal. se establezcan relaciones de solidaridad voluntaria y espontáneamente de individuo a individuo y de grupo a grupo. ya provenga del número. para que el fabricante no arrastre unos centenares de votos con la simple amenaza. no otorgado voluntariamente por talentos o virtudes reconocidas. en esta organización seriada de las partes. cualquiera que sea el sistema político. Convencidos del radical antagonismo entre la libertad individual y la preponderancia avasalladora de la masa. la libertad será un hecho. He ahí por qué somos libertarios : porque entendemos que la raíz de toda oposición entre individuos. ya provenga de la fuerza. es necesario aniquilar cualquier forma de la imposición del uno sobre el otro. Y esto no hay monarquía ni república que lo destruya. ¿Y cómo se garantizará la igualdad de condiciones y la libertad. así como entre colectividades. La libertad soñada se escurre así de entre las manos. basta el temor de la pérdida del jornal para que el obrero y el campesino abdiquen voluntariamente todo derecho individual. gozan de ilimitación en sus derechos. Sin embargo. de las costumbres y de las condiciones. es necesario que. los más enérgicos las repudian. todos los miembros sociales. cada colectividad tiende a diferenciarse produciéndose de distinto modo.

podrá imponer como regla de salud pública los mayores absurdos higiénicos. ¿Qué haremos? ¿Decidiremos el pleito a favor del libre cambio? ¿Votaremos por la protección? El asunto es de la mayor trascendencia y debería augurar un acuerdo casi unánime. dejará de producirse. sin perjuicio de quedarse en casa tranquilamente. nos interesa mantener relaciones comerciales con los demás países. Pero este procedimiento es precisamente opuesto a la regla de las mayorías. etc. otros querrán fomentar este trabajo. indiferentes el uno al otro. La rebelión. Si no quiero un rey. de la carne. en la China. ¿y la cuestión de cultos? Tanto monta: crea o no. siguiéndonos luego hasta dejar nuestros cuerpos siete codos bajo tierra. Pero. o por insuficiencia de los de propia fabricación. Si un Presidente. cuando menos. supongámoslo. Mas su ignorancia es tan grande como ilimitadas son sus prerrogativas. A todos los que vivimos en España. Ella podrá reglamentar las faenas agrícolas mandando que se siembre y se recolecte cuando se le antoje. tanto más cuanto que aquella organización no sería por su naturaleza misma inmutable. falta de verdaderos motivos determinantes. las opiniones se dividirán grandemente: unos querrán comer y vestir barato sin pensar en la paralización del trabajo nacional. no será el buen sentido el que prevalezca. y. Si unitarismo y federación me repugnan de igual modo. ¿Tendrán aquéllos derecho a imponemos la holganza forzosa y la miseria? ¿Lo tendrán éstos a obligarnos a trabajar como bestias y a concluir también por la holganza y el hambre cuando las consecuencias del sistema hayan llegado a su límite? Según los partidarios de la ley del número. No obstante. a la fábrica y al hogar. tendré que tragarlo. y por tanto constituye la negación rotunda del derecho de legislar atribuido a aquéllas. en efecto. A todos los españoles interesa por igual vivir en paz con los otros pueblos. sin embargo. los patriotas. como siempre. importándoles un bledo la carestía del pan. a pesar de todo. cargaré pacientemente con la cruz pesadísima de su complicado mecanismo. la minoría hablamos siempre en la hipótesis del régimen de las mayorías supuesta verdadera pensarán que la muerte de unos cuantos españoles por otros tantos chinos no es motivo bastante para mandar irremisiblemente al matadero de una guerra de exterminio a dos pueblos. tendré que apechugar con él por mucho que lo deteste. la mayoría estará revestida de poder bastante para hacer lo que se le antoje sin miramientos ni cortapisas de ningún género. a la hora de la muerte y en plena agonía. Ya que la mayoría está capacitada para decidir sobre todas las cosas. ¿Preferiremos la República? ¿Aceptaremos la monarquía? ¿Optaremos por la centralización? ¿Seremos federalistas? La mayoría. Se nos dirá que no son tan ilimitados sus derechos. y. Ella podrá llevar sus leyes al taller. la todopoderosa mayoría. Los ánimos se exaltarán. Las gentes de buen sentido. la verdadera solución la poseen unos cuantos millares de imbéciles que. La mayoría. como que se genera en la personalidad libre y en ella tiene su asiento. sus reglamentos acompañarán nuestra descomposición. la mayoría acordará. por ser los más. que el país perezca o por abundancia de productos importados. gozan del supremo derecho de gobernarnos. decidirá. ¿Qué diremos de la organización del país? Es preciso vivir bien. deberá estar impuesta en todas las ciencias. del vino. pagaré un culto y un clero y viviré y moriré en nombre de un Dios por la sapiente mayoría impuesta. clamarán venganza. Ella. No obstante. sino la voluntad ciega de una mayoría automática que tiene el derecho de obligarnos a matar y a morir. por ejemplo. ¿puede negarse que la mayoría se nos impone desde que nacemos hasta que morimos? ¿Puede . con razón o sin ella. se asesina por fas o por nefas a unos cuantos españoles. sino el producto consciente de la voluntad de sus componentes en cada momento del tiempo y en cada lugar manifestada. y la vida social depende de las formas políticas adoptadas. la mayoría tendrá el bárbaro derecho de condenarnos a muerte por hambre. o lo que es lo mismo. y. del vestido.su sello especial y su personalidad. es la llamada a decir cómo se va más pronto a la miseria general. esto es toda su libertad.

aceptando luego la hipótesis individual. puesto que la limita. ¿quién los determina? Filósofos. o sea por impulso de las minorías. ¿Sería razonable que dominase la restricción porque así lo quisiere la mayoría? Si así fuese. la sociedad debe disolverse. todos los fondos y todo el valimiento de la agrupación se dedique a la enseñanza religiosa? Si no puede tanto. de la bárbara. trabajo. quedaría en libertad de obrar como mejor le pareciera. ¿Continuaremos cantando las excelencias del número. metafísicos. valdría tanto como levantar altares al privilegio y a sus mantenedores. la ley de las mayorías es la ley de la fuerza y la ley del despojo erigida en principio de justicia. La ley de las mayorías no es la ley de la razón. Cada cual quedará así libre de asociarse con sus colegas en propósitos y satisfacer sus aspiraciones. votado y promulgado. corresponde la disolución de la sociedad. Hágase o no la reforma. Si puede realizar nuestra hipótesis. poniendo por encima de la razón y del desinterés la ignorancia y el egoísmo. que se la modifique. A una diferencia tal de pareceres. Cada uno concurre con su fuerza moral. ahora como antes. o sus representantes. con más propiedad todavía. cuarenta. cien individuos constituyen una sociedad para fomentar la instrucción laica. el caso es que la mayoría. y la experiencia demostraría a todos cuál era el mejor camino para llegar al fin propuesto. lo mismo que en política y economía. El buen sentido dice que. la existencia entera. absolutamente toda la historia. Todos nuestros adelantos se han realizado por virtud de repetidas negaciones individuales frente a frente de las afirmaciones de la humanidad. que se equivocan todos los días. estando los asociados conformes en los fines. pero ¿quién habrá de fijar el límite si no la mayoría misma? ¡Limitarse voluntariamente. ¿Podrá la mayoría disponer que. El progreso social se verifica precisamente al contrario. última forma de dependencia entre los hombres? ¿No se registran en la evolución religiosa los mismos aspectos y modalidades. de la bárbara ley del número. al libre pensamiento y. Y es siempre a la una y a los otros a quienes se pide que deshagan un . si sus derechos tienen límites. multitud de descontentos pide que se la reforme. merced al empuje del individuo en rebelión abierta con la masa. es una negación de la ley del número. todo se ha hecho contra la voluntad y las decisiones de las mayorías. en fin. con su posición en la sociedad y con su dinero a la consecución de los fines que todos persiguen. se han equivocado. de la suprema ciencia y de la suprema razón de los más? ¿. pero el impulso no ha venido jamás de las mayorías. a pesar de los poderes religiosos todavía subsistentes? Toda. Cada grupo. ha coronado siempre la obra. Y ¿no han caído contra la opinión de las mayorías los reyes absolutos? ¿No han sido destronados los reyes constitucionales? ¿No hemos suprimido la esclavitud? ¿No hicimos otro tanto con la servidumbre? ¿No lo haremos muy pronto con el proletariado. Apenas una ley es promulgada por la mayoría supuesta o real. Podrían querer unos que la enseñanza se contrajese a individuos que reuniesen ciertas condiciones. no es siquiera la ley de las probabilidades de la razón. por ella están reglamentados? Y.Juzgaremos aún poco menos que temerario poner en duda los derechos limitados o ilimitados de la mayoría? Mañana. lo mismo que en la vida práctica. Podrían querer otros que se la diese a todos sin diferencia alguna. veinte. En ciencias y en artes. en todo caso. Podría ocurrir asimismo que. al día siguiente. no lo estuviesen en los medios. la ley del número queda negada. Y entonces. o.negarse que higiene. sí. Cada paso que hemos dado ha sido en lucha abierta con los demás. Cierto que ésta. cercenar su propio poder! ¡Esta sí que es una obra de maravillosa prestidigitación! Indudablemente. al ateísmo. hasta el punto de que hoy el mundo pertenece a la negación del dogma. la ley del número representaría el imperio de la fuerza y de la brutalidad. teólogos de la ley del número inventarán prodigiosos escamoteos de la verdad. como siempre. si los miembros de una sociedad difieren en los fines. y lo pide precisamente a los que la han redactado.

se mutila diariamente este mismo cuerpo social elevado a la categoría de ser superior y todopoderoso.) Así como del todo y de la nada no poseemos sino abstracciones que la observación cotidiana de lo limitado y concreto nos sugiere. si se organizase para la cooperación. mediante la rápida o lenta aceptación de la mejora por la generalidad de los hombres. que arroja a los hombres los unos contra los otros como a fieras en el circo. en lugar de organizarse para la lucha. a pesar de todas las demostraciones y experiencias que enseñan lo contrario. un agregado si se quiere. cómo se genera y desenvuelve la preocupación? ¿Sondeas ahora toda la extensión del mal? ¿Penetras hasta el fondo de este fetichismo por el número que labra todas nuestras desdichas? ¿Adviertes el lento trabajo de la gota de agua que cae en nuestro cerebro desde que nacemos hasta que morimos y que perpetúa la superstición y la agranda hasta asfixiarnos? Si no eres masa muerta para la razón. y siempre por causa de salud pública. a falta de órgano que la expresase. Si es preciso cercenar derechos y libertades. comprenderás asimismo que. sobre todo en tanto que los de abajo no la declaren a los de arriba. se corrompa la instrucción y se desmoralicen las costumbres. Si. Al amparo del derecho social. comprenderás también por qué se nos enseña como axiomático el principio de lucha entre los humanos. Al amparo del derecho social. con personalidad propia. ni lo es tampoco que todo adelanto se verifique mediante guerras de exterminio. como dicen los revolucionarios místicos. Es la superstición religiosa desarrollada y fomentada en el orden de la vida ordinaria. se anularía. pues se dan en ella multitud de sumas. por causa de salud pública. Si la sociedad se organizase para la paz y el trabajo. Es preciso hacer creer a todo el mundo en la fatalidad del mal y en la necesidad continua de la guerra. Y una agrupación de individuos.(La sociedad se reduce al sencillo hecho de que los individuos se hallan. los unos en presencia de los otros. se impone al individuo toda clase de torturas y vejámenes. si el imperio de la fuerza. así de la sociedad. no poseemos más que una simple idea derivada de una operación mental necesaria. la sociedad carece de personalidad efectiva. Si es preciso cortar la cabeza a veinte mil o cien mil seres humanos para que los demás obtengan tales o cuales ventajas. que puede más y vale más que éstos? ¿Es la sociedad acaso un ente superior. se sacrifica cuanto estorba. la sociedad es una abstracción de nuestra mente necesitada de expresar de algún modo un conjunto ideal más bien que real. que es la expresión concreta de la pretendida supremacía de las mayorías. No es. por ley de naturaleza. ¿dónde existe la razón del pretendido derecho social? ¿Qué es en sí mismo este derecho? Nada. El dominio de la fuerza es transitorio. comprenderás por qué se nos educa en la creencia de que el mundo no puede marchar adelante si no es entre escombros y cadáveres. para justificar el predominio de unos pocos se falsifique la ciencia. será todo cercenado con tal de que la vindicta social quede satisfecha. diferenciada de sus componentes? En rigor. que ningún rencor tienen entre sí. sin que por esto se estremezca la conciencia de los sabios legisladores . Es el mundo terráqueo inmóvil en el centro del Universo. todo progreso habría de realizarse pacíficamente. fatal la lucha entre los hombres.error que no tienen por tal. una metafísica. porque. como conjunto. ¿es algo distinto de éstos. porque se deriva de la organización guerrera de la sociedad que proclama el derecho del más fuerte dando al artificio todo lo que arrebata a la Naturaleza. una teología política. la fuerza. fuese anulado. pues. ¿Qué es la sociedad? Menos que un agregado o una suma. al matadero serán llevados. Es el fruto natural de la gran superstición política de los parlamentos derivada de la superstición de las mayorías. Si es necesario llevar al matadero del campo de batalla dos o más pueblos. siempre ficticias. caerán bajo el hacha del verdugo cien mil o veinte mil cabezas humanas. ya que en el resto de la naturaleza el mutuo apoyo entre los seres tiene tanta o más importancia que el principio del combate por la vida. más o menos. ¿Comprendes. dejando ancho campo a la razón para elegir sus derroteros por la experiencia o el contraste de las diversas aplicaciones de la actividad humana. pero no una resultante total definida y concreta.

Frente al pretendido derecho social. Pero esto lo haremos. el bienestar. libremente debemos buscarlo. se nos impone hoy en nombre de la primera por los revolucionarios sui generis de la política. urge levantar muy alta la bandera de la individualidad libre. La fuerza numérica es para mi nula.que. no por imposición de nadie. por nosotros mismos. en nombre del derecho social. y sí lo necesitamos. y queremos hacerlo. El derecho social es la encarnación política de la idea de Dios. valen tanto como el derecho. la anulación del pensamiento y la muerte de los más caros afectos. Cuanto en nombre de esta última idea se ha impuesto a la humanidad. No tolero ni consiento la imposición ni de uno ni de ciento. mi bienestar. cooperando a los fines comunes. Cada uno es libre de obrar como le plazca. mi salud. juntamente con la ley de las mayorías. Frente al despotismo del grupo. representa la eterna tutela de los pueblos. El derecho social. Si los hombres necesitamos prestarnos auxilio. haciéndole recorrer un calvario de sufrimientos terribles. por volición propia. es menester reivindicar la independencia y el respeto de la personalidad humana. . cuidan y velan por la salud de la humanidad. obligándonos a caminar bajo la acción de continuos suplicios morales y materiales. el sacrificio del individuo. Mi derecho. asociándonos. la libertad y la salud de los demás. mi libertad.