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Nicolás Maquiavelo El príncipe Nicolás Maquiavelo al magnífico Lorenzo de Médicis Acostumbran, la mayor parte de las veces, los que

desean conquistar la gracia de un príncipe, acercársele con los presentes que le resulten más queridos, o con los que más pueda deleitarse; es frecuente ver cómo le son llevados obsequios tales como caballos, armas, telas bordadas con oro, piedras preciosas u otros ornamentos parecidos, dignos de la grandeza de aquél. Así pues, deseando ofrecerme a Vuestra Magnificencia con un testimonio que pruebe mi acatamiento, no he encontrado, de entre cuanto poseo, cosa alguna de más valor y aprecio que el conocimiento de las acciones de los grandes hombres, cosa que he aprendido tras una larga experiencia, adquirida entre los luceros de nuestros días y en un continuo estudio de los antiguos; estas acciones, habiéndolas examinado yo largamente y con todo cuidado, os las envío ahora a Vuestra Magnificencia, condensadas en este pequeño volumen. Si bien juzgo la obra indigna de vuestra persona, confío en que vuestra gran bondad os permitirá aceptarla, toda vez que no os puedo ofrecer nada mejor que el hacer posible que comprendáis, en poco tiempo, todo lo que yo, a lo largo de muchos años de fatiga y expuesto a toda clase de peligros, he aprendido. Este tratado no lo ocupan las grandes cláusulas o las palabras ampulosas, retóricas y atractivas con que muchos suelen engalanar lo que han de decir, porque mi intención ha sido que no exista más pompa y adorno que la verdad de los hechos y la importancia de la materia tratada en él. Desearía, sin embargo, que no se tomara como presunción el que un hombre de tan bajo e ínfimo status como yo osara discurrir y formular las reglas sobre el arte de gobernar un príncipe. Así como los que pintan un paisaje se sitúan en los valles para divisar mejor la composición de los montes y, por el contrario, eligen las alturas cuando han de apreciar la naturaleza de un valle, para conocer el espíritu de un pueblo es necesario ser príncipe, y para conocer a un príncipe es obligado pertenecer al pueblo. Reciba, pues, Vuestra Magnificencia este pequeño obsequio con la misma intención con que os ofrezco; si lo leéis y lo meditáis, hallaréis en él mi deseo; veros llegar a la cumbre que vuestro destino y vuestras cualidades prometen. Si Vuestra Magnificencia se digna bajar los ojos y ver la humillación a que me han reducido, comprenderéis cómo he soportado las injusticias que la adversa fortuna me ha hecho experimentar. I Clases de principados y modo de adquirirlos Todas las formas de gobierno y todos los territorios en los que han sido dominados los hombres han ejercido su autoridad por medio de una república o de un principado. Los principados pueden ser: hereditarios o adquiridos. Los

adquiridos son: ya de nueva formación en todo, caso de Milán para Francisco Sforza, ya a manera de miembros añadidos al antiguo Estado hereditario del príncipe que se anexiona el nuevo principado, como lo ha sido el reino de Nápoles con respecto al rey de España. Los dominios adquiridos de esta manera se ven obligados a vivir bajo el poder de un príncipe, o bien pueden ser libres; el príncipe que los adquirió lo hizo por medio de armas ajenas, o con sus mismas armas, y fueron la fortuna o la virtù las que lo permitieron. II De los principados hereditarios Callaré el razonamiento de las repúblicas, porque otra vez ya lo razoné extensamente. Estudiaré únicamente los principados e iré exponiendo la forma en que éstos pueden gobernarse y el sistema de mantenerlos. Digo que en los Estados hereditarios y ligados a la sangre del príncipe son menores las dificultades que surgen para su conservación que en los nuevos, ya que basta tan sólo no pretender cambiar las órdenes de los antepasados, y después, saber contemporizar con los acontecimientos: de modo que, si el príncipe es normal en cuanto a capacidad, siempre se mantendrá en su Estado, si no surge una extraordinaria oposición que le prive de él; y, en caso de que lo sea, le será fácil reconquistarlo. Tenemos en Italia, como ejemplo, al duque de Ferrara, al que no pudieron arruinar ni los asaltos de los venecianos en el «84», ni el del papa Julio, en el «10», sólo porque su familia gozaba de gran antigüedad en aquel territorio. Porque el príncipe hereditario tiene menos ocasiones y necesidad de ofender a sus gobernados: por donde es natural que sea más amado; y, si no se hace odioso con vicios extraordinarios, es de razón que sea bienamado por los suyos. En la antigüedad y continuidad del gobierno del territorio se apoyan la memoria y sus razones de la innovación: porque siempre un cambio deja una piedra angular como muestra para otro nuevo. III De los principados mixtos Pero en el principado nuevo se encuentra la dificultad. Y si no es nuevo en todo, sino que lo es sólo como miembro (lo cual hace que se pueda llamar en conjunto mixto), sus variaciones nacen en principio de una natural dificultad, la cual se ofrece en todos los principados nuevos: ésta es que los hombres cambian contentos de señor, creyendo mejorar; y esta creencia hace que se levanten en armas contra él; y se engañan, porque ven después, por propia experiencia, que ha empeorado. Esto depende de otra necesidad natural y corriente, que aquel que es un nuevo príncipe se halle más pronto a ofender a sus nuevos súbditos, bien sea por medio de sus tropas, ya por otros muchos procedimientos desagradables que se juntan al acto de la nueva adquisición; de esta manera tú tienes como

enemigos a cuantos has ofendido al ocupar el principado y pierdes también a los amigos que te ayudaron a adquirido, al no poder satisfacerlos en la manera que ellos desean, y al no poder usar contra ellos remedios enérgicos, estando obligado a ellos; porque, aunque uno sea muy fuerte fuera con sus ejércitos, siempre tiene necesidad del favor de los provincianos al entrar en una provincia. Por estas razones Luis XII, rey de Francia, ocupó de repente Milán y, con la misma rapidez, la perdió: y bastó que regresaran, por primera vez, las fuerzas de Ludovico; porque, aquellos pueblos, que habían abierto las puertas, al creerse engañados en los bienes que de tal acto esperaban encontrar, no pudieron soportar la presencia del nuevo príncipe. Es verdad que al adquirir por segunda vez los países rebelados, se pierden con más dificultad, porque, el señor, teniendo en cuenta la rebelión, se muestra más cauto, asegurando su firmeza en el poder, condenando a los delincuentes, buscando a los enemigos y reforzando las zonas más débiles. De modo que, si para que Francia perdiera Milán bastó la primera vez con un duque, Ludovico, que consiguió reunir a los suyos en sus confines, para hacer que la perdiera por segunda vez, tuvo que tener contra ella al mundo entero, y fue preciso que sus ejércitos fueran empujados y expulsados de Italia: todo lo cual se desprende de las causas antes expuestas. Sea como fuera, la primera y segunda vez le fue arrebatada la ciudad. Las causas generales de la primera pérdida sí que han sido comentadas: quedan por explicar las de la segunda, y ver qué remedios tenía él y cuáles podría adoptar uno que estuviera en su situación, a fin de poder mantenerse más airosamente en el territorio conquistado, sin que se lo arrebatara Francia. Digo, por tanto, que estos Estados, que son adquiridos y se unen a un antiguo Estado, el cual ya pertenecía al príncipe que anexiona el nuevo, osan de la misma provincia y hablan una misma lengua, o no lo son. Los que lo son, ofrecen gran facilidad de posesión, máxime cuando no están acostumbrados a vivir libres; y para retenerlos, sin duda es suficiente hacer que desaparezca la línea del príncipe que allí dominaba, porque, en lo demás, manteniendo las mismas condiciones y no alterando las costumbres, los hombres vivirán tranquilamente; tal como se ha visto que sucede con la Borgoña, la Bretaña, la Gascuña y la Normandía, que, desde hace tiempo, se han unido a Francia; y, aunque existan ciertas diferencias en la lengua, sus costumbres son similares y pueden vivir unas con otras en armonía. Y el que conquiste regiones de esta índole, si quiere retenerlas debe tener en cuenta dos máximas: una, que la estirpe del antiguo príncipe sea extinguida, y, en segundo lugar, que no debe cambiar ni las leyes ni los intereses particulares, de manera que en poco tiempo se convierta, uniéndose el principado antiguo, en un solo cuerpo. Pero cuando se conquistan Estados en distinta provincia, con distintas lenguas, costumbres y leyes, nacen grandes dificultades, y es necesario tener mucha suerte y habilidad para retenerlas. Y uno de los mayores remedios y de los más eficaces sería que la persona que hace la conquista se trasladara a vivir al territorio conquistado. Esto haría más firme y duradera la posesión: así hicieron los turcos en Grecia; éstos, aunque hubiesen observado toda clase de precauciones para retener aquel Estado, si no se hubieran trasladado a vivir a él, habría sido difícil conservarlo. Porque, al vivir en el Estado recién

conquistado, se ve nacer cualquier clase de desorden y es posible encontrar rápidamente el remedio; en cambio, si se está lejos, cuando uno advierte un fallo, éste es ya muy grande y no tiene remedio. No es otra cosa lo que sucede en las provincias que se han visto despojadas de todo por los funcionarios; los súbditos estarían satisfechos si pudiesen recurrir al príncipe, tendrían ocasión de amado, si querían portarse bien; así como aprenderían, al mismo tiempo, a temerlo si deseaban portarse mal, si algún extraño quisiera asaltar aquel Estado, se guardaría más de ello, ya que viviendo en él (el príncipe) se hace más fácil la defensa y es más difícil la conquista. Otro remedio mejor consiste en mandar colonias a uno o dos lugares que sean puntos clave de aquel Estado; porque es necesario, o hacer esto, o tener allí mucha gente armada e infantería para mantener el orden. Las colonias resultan económicas y sin ningún gasto, o con muy poco, se consigue mantenerlas; y sólo se molesta a los que se desposee de sus campos y de sus casas para que se asienten en ellos las colonias, y hay que tener en cuenta que los perjudicados son una mínima parte de cuantos componen un Estado; además, los ofendidos, al permanecer dispersos y pobres, no tienen posibilidad de obrar en contra; todos los demás no han sido atacados ni en su persona ni en sus bienes (y por esto deben estar apaciguados) y están temerosamente atentos a no incurrir en falta, para no acabar siendo despojados como lo fueron los demás. Concluyo diciendo que estas colonias no son gravosas, son más fieles y ofenden menos; y que los ofendidos no pueden vengarse, al ser pobres y estar separados, como he dicho. Por lo que insisto en que a los hombres hay que vencerlos o con los hechos o con las palabras, o bien, exterminados; porque si es posible que se venguen de ofensas pequeñas, es imposible que lo hagan de las grandes; y en que es del todo necesario que la ofensa que se infiera a un hombre sea de tal calibre que de ella no pueda esperarse ninguna clase de venganza. Porque teniendo ejércitos en vez de colonias, se gasta más, al tener que consumir en la manutención de la guardia todo lo que se produce en aquel Estado, de modo que lo conquistado se transforma en una pérdida, y se ofende mucho más a los conquistados si se tiene que compartir la habitación con la soldadesca, cosa a la que ninguno está dispuesto, de modo que todos se convienen en enemigos; y son enemigos derrotados, pero dispuestos a todo y conviviendo con los vencedores en su propia casa. Bajo cualquier punto de vista este tipo «de guardia» es tan inútil como útil para el de las colonias. Debe, además, el que se encuentra en un lugar que no tiene los mismos usos y costumbres («disforme»), de que ya he hablado, hacerse cargo y defender a los vecinos más débiles e ingeniárselas para destruir a los más poderosos de aquella región, y asegurarse de que no entre, bajo ningún pretexto, un extranjero tan potente como él. Y siempre evitará con ello que este extranjero se levante contra él, apoyado por los que se hallan descontentos, ya por su gran ambición, ya por miedo: tal como sucedió con los etolios que introdujeron a los romanos en Grecia y en otras provincias, llamados por los mismos habitantes del país. Lo normal en este orden de cosas es que, tan pronto como un forastero potente entra en una región, todos los que son menos potentes en ella se le adhieran, movidos por la envidia de los que son más poderosos que ellos, de tal manera que, con respecto a los menos favorecidos,

uno no tiene que tener el menor miedo de no poder ganarlos a la causa, ya que, al momento, todos juntos formarán un solo cuerpo en el Estado que ha sido conquistado. De lo único que debe preocuparse es de que no adquieran mucha fuerza, ni autoridad excesiva; y así fácilmente podrá con sus propios medios y la ayuda de aquellos (los menos potentes) reducir a los que son más pode- rosos y quedar, de esta forma, dueño absoluto de la región. Y el que no gobernare bien esta parte, la perderá muy pronto, y, mientras la tenga en su poder, se hallará sometido en un sinfín de dificultades y contratiempos. Los romanos, en las regiones que conquistaron, observaron muy bien estas reglas: mandaron colonias, mantuvieron a raya a los menos potentes, sin permitir que crecieran en poder; debilitaron a los que ya eran poderosos; y se opusieron a que los extranjeros de gran fuerza adquirieran la menor reputación. Me es suficiente el ejemplo de Grecia: los romanos mantuvieron a los aqueos y los etolios; redujeron el reino de Macedonia; derrotaron y expulsaron a Antíoco; y nunca el mérito de los aqueos y de los etolios fue tan grande que les permitiera engrandecer ninguno de sus Estados; ni siquiera la persuasión que sobre ellos ejercía Filipo les indujo a sentirse amigos de éste y a no derrotarle; ni la potencia de Antíoco pudo hacer que consintieran que tuviera un Estado en aquella región. Porque los romanos hicieron, en estos casos, aquello que todos los príncipes prudentes deben hacer: los cuales príncipes no solamente han de tener cuidado con los desórdenes que puedan desencadenarse en el momento presente, sino que han de prever los futuros y evitarlos con destreza: porque, teniendo precaución de que no ocurra ningún contratiempo en el presente, se prevé todo contratiempo venidero y se evita; porque el prevenir a distancia admite remedio, sin embargo, si esperamos a que el peligro se nos eche encima, es ya imposible aplicar remedio, porque el mal se ha hecho crónico. Sucede entonces en estos casos algo parecido a lo que dicen los médicos de lo que compete a su profesión, que en el principio de la enfermedad ésta es fácil de curar y difícil de diagnosticar, pero si pasa el tiempo, no habiéndola ni diagnosticado ni medicado, aparece como fácil de diagnosticar, pero difícil de curar. Algo parecido sucede con las cosas del Estado; porque si se conoce el fallo (el cual sólo se le ofrece a uno que obra con prudencia), los males que nacen de él se curan rápidamente; pero cuando, por no haberlos conocidos, dejamos que crezcan, porque nadie se ha hecho cargo de ellos, no existe ya el menor remedio. Pero los romanos, viendo con anterioridad los inconvenientes, los remediaron siempre y no permitieron que siguieran su curso por temor a una guerra, porque sabían que la guerra no se evita, y que si se difiere es en provecho ajeno; y cuando quisieron hacer la guerra en Grecia contra Filipo y Antíoco fue para no hacerla con ellos en Italia; y téngase en cuenta que les hubiera sido fácil evitar a uno y otro, pero que no lo quisieron ni les gustó el consejo de gozar de los beneficios del tiempo, que está siempre en boca de los sabios de nuestra época. Pero volvamos a Francia y examinemos si de las cosas comentadas ha sucedido alguna en ella; hablaré de Luis y no de Carlos, como de aquel cuyos hechos se conocen mejor, porque al tener mayores posesiones y por más

los pisanos. alejando a los amigos y a los que se habían puesto bajo su protección. la señora de Forli. cuando pueden hacerlo. mientras engrandecía a la Iglesia. sino que. de modo que. pues. Los venecianos pudieron reconocer entonces la temeridad del partido que habían tomado. ésta merece vituperio a causa de no ser excusada por la necesidad. los señores de Faenza. para poner fin a la ambición de Alejandro. Después que el rey hubo conquistado la Lombardía. fue obligado a cometer otros. o quieren actuar de otro modo. hizo lo contrario. habiéndole cerrado todas las puertas. serán alabados y no vituperados. Bentivoglio. Si Francia. Y si la repartición de Lombardía efectuada con los venecianos mereció disculpa por haber puesto con ella el pie en Italia. los florentinos se convirtieron en amigos suyos. los sieneses. en cuanto estuvo en Milán. un vasto poder temporal. fue obligado a venir a Italia. de Piombino. Así. de Pésaro. y los hombres que adquieren. dando ayuda al papa Alejandro. Pero él. No le bastó haber engrandecido a la Iglesia y alejado de los amigos. para adquirir dos territorios en Lombardía. aumentado en Italia la dominación de . El deseo de adquirir es cosa verdaderamente muy natural y ordinaria. cuando podía dejar en aquel reino un rey pensionado suyo. el otro de los venecianos. pero cuando no pueden. y para que no se convirtiera en dueño de la Toscana. lo dividió con el rey de España. lo echó a un lado para poner a otro que pudiera arrojarle a él. en el cual los ambiciosos de aquella provincia y descontentos de él tenían donde recurrir. los cuales. debía hacerlo. volvió a ganarse la reputación que Carlos había perdido: Génova cedió. de Camerino. débiles. Que cada uno considere ahora con cuán poca dificultad podía el rey conservar en Italia su reputación. pues. el duque de Ferrara. cometido este primer error. cometido estos cinco errores: había destruido las pequeñas potencias. el marqués de Mantua. Luis había. y. si no podía. y por medio de ellos podía fácilmente asegurarse de lo que había de más poderoso en la Península. por ser en gran número. los cuales. añadiendo a lo espiritual. podía asaltar con sus fuerzas Nápoles. aquí está el error y el motivo de vituperarlo. para que ocupara la Romaña. por la conducta del rey Carlos. los luqueses.tiempo en Italia. y tenido seguros y defendidos a todos aquellos amigos suyos. hicieron al rey dueño de un tercio de Italia. si hubiera observado las reglas sobrescritas. todos salieron a su encuentro para ser su amigo. El rey Luis entró en Italia por la ambición de los venecianos que pretendieron conquistar la mitad del estado de Lombardía gracias a su llegada. se veían siempre en la necesidad de permanecer con él. se vio obligado a respetar los únicos aliados que pudiera encontrar allí: y le hubieran salido bien sus propósitos si no hubiera cometido error alguno en las demás acciones que llevó a cabo. de Rímini. que le da tanta autoridad. además. Y. cuando era el primer árbitro de Italia. y temerosos el uno de la Iglesia. porque queriendo empezar a poner el pie en Italia y no teniendo en esta región amigos y. Yo no quiero criticar el partido elegido por el rey. tomó en ella a un asociado. No advirtió que con esta determinación se hacía débil. sus progresos se apreciaron mejor: veréis cómo él hizo todo lo contrario de cuanto se debe hacer para mantener un Estado en un territorio de distintas costumbres y lenguas. no debía dividirlo. por querer el reino de Nápoles.

hijo del papa Alejandro) ocupaba la Romaña: diciéndome el cardenal que los italianos no entendían de guerras. porque con su propia industria y con su fuerza ha causado aquel poderío.un príncipe ya poderoso. siendo aquellos poderosos. Y si algunos otros alegaran la promesa que el rey había hecho al papa. sino que se difiere con desventaja propia. No es esto ningún milagro. pues. viviendo él. y que la ruina de ésta ha sido causada por las otras dos. sin embargo. De aquí se deduce una regla general que nunca o raramente falla: que quien propicia el poder de otro. o por un príncipe y por . si entendieran. los sucesores de Alejandro lo conservaron. no podían perjudicarle. y uno y otro de estos dos medios resultan sospechosos a aquel que se ha vuelto poderoso. ya porque los otros no habrían querido quitarla a Francia para dársela a ellos. respondería con las razones expuestas arriba: que no se debe nunca dejar nacer un desorden para evitar una guerra. por gracia y concesión suya. habiendo dado estos primeros pasos. He aquí mi respuesta al propósito. y no hallaron para ello otra dificultad que la que su ambición individual ocasionó entre ellos. aun cuando no hubiera engrandecido a la Iglesia ni introducido a España en Italia. era muy razonable y necesario abatidos. la Lombardía por no haber observado ninguna de las reglas observadas por otros que han conquistado provincias y han querido retenerlas. convertido Alejandro Magno en dueño de Egipto y del Asia Menor en un corto número de años. porque ésta no se evita. estos errores. ya porque los venecianos no lo habrían consentido sin convertirse ellos mismos en dueños. porque. sino algo muy ordinario y razonable. Y si alguno dijera: el rey Luis cedió a Alejandro la Romaña y a España el reino de Nápoles para evitar una guerra. porque. Y por experiencia se ha visto que la grandeza en Italia y en España les ha sido dada por Francia. El rey Luis ha perdido. puesto en ella a un extranjero poderosísimo. no había venido a habitar en ella. cuando Valentino (que así era llamado vulgarmente César Borgia. no dejarían que la Iglesia llegara a tanta grandeza. como ministros. ayudan a gobernar aquel reino. no se rebeló contra los sucesores de éste después de su muerte Considerando las dificultades que se ofrecen para conservar un Estado adquirido recientemente. De esta materia hablé en Nantes con el cardenal de Ruán. De dos modos se gobiernan los principados: o por un príncipe y todos los demás servidores. yo le respondí que los franceses no entendían de las cosas del Estado. IV Por qué razón el reino de Darío. y habiendo muerto cuando apenas había conquistado esos territorios. y no habrían tenido la audacia de ir a atacar a estas dos potencias. habrían tenido a los otros siempre distantes de la empresa de Lombardía. ocupado por Alejandro. respondería con lo que diré ahora mismo sobre la palabra de los príncipes y cómo se debe mantener. en unas circunstancias que parecía razonable que todo el Estado se rebelara. podría preguntarse con asombro cómo sucedió que. de realizar en su favor esta empresa para obtener la disolución de su matrimonio y el cápelo de Ruán. pero. los cuales. labra su propia ruina. el de despojar a los venecianos: porque. no debía consentir nunca en su ruina. y no había establecido colonias. Sin embargo. si no hubiera cometido el sexto.

porque en toda su provincia no hay ninguno que reconozca por superior a nadie más que a él. por las razones mencionadas. después de aquélla. y. Éstos. y el rey no puede quitárselas sin peligrar él mismo. no quedará ya ninguno a quien se deba temer. y. es necesario que piense que va a encontrarlo unido con su pueblo. Estos mismos barones tienen Estados y súbditos propios. Las razones de las dificultades en poder ocupar el reino del Turco son que el conquistador no puede ser llamado allí por los príncipes de dicho reino. manda a ellas diversos administradores. al no tener los demás valimiento al lado del pueblo. ni esperar que pueda facilitar su empresa la rebelión de los que el soberano tiene a su lado. te proporcionará infinitas dificultades. Así. . el del sultán de Turquía y el rey de Francia. Quien considere con atención estos dos Estados. tienen aquel puesto. por las razones señaladas. por el contrario. en nuestros días. sino por antigüedad de la familia. no ha de temer otra cosa que la familia del príncipe: destruida ésta. cuando quieras mantenerte en él. La cual después. Toda la monarquía del Turco está gobernada por un señor: los demás son sus servidores. quien ataca al Turco. perderás el Estado en cuanto se presente la ocasión. Sucede lo contrario en los reinos gobernados como el de Francia. pero que. De ahí que. Pero el rey de Francia está situado en medio de una multitud de señores de antiguas familias. dividiendo en provincias su reino. así también no debe. ganándote algún barón del reino. los cuales. siendo todos esclavos suyos y estándole obligados. después de haberle vencido y derrotado en la campaña de modo que no pueda rehacer sus ejércitos. con facilidad puedes entrar en ellos. Los ejemplos de estas dos clases de gobierno son. y. no podía esperar nada de ellos. si obedecen a algún otro. porque no les sería posible atraer hacia sí a los pueblos. con mayor dificultad se pueden corromper. y. poca utilidad podría esperarse de ello. y no le tienen particular afecto. tenerles ningún temor. Los Estados que se gobiernan por un príncipe y por servidores tienen a su príncipe con más autoridad. y le conviene esperar más en sus propias fuerzas que en los desórdenes de los demás. y los cambia y varía como le parece. porque siempre se encuentran descontentos o algunos que desean innovar. pero una gran dificultad en conservarlo. tanto con los que te han ayudado como con los que has oprimido. Pero. porque quedarán allí los señores que se constituyen en cabezas de las nuevas alteraciones. así como el vencedor. Esto nace de las razones expuestas más arriba. una vez vencido. lo hacen como ministro y empleado. hallará que habría dificultad en conquistar el Estado del Turco. encontraréis en cualquier aspecto más facilidad en ocupar el Estado de Francia. antes de la victoria. y. Porque. no por gracia del señor. tendría una gran facilidad en conservarlo. aunque se corrompieran. no te bastará extinguir la familia del príncipe. no pudiendo contentarlos ni destruirlos. reconocidos a su vez en el Estado por sus súbditos y amados por ellos: tienen sus preeminencias.barones. pueden abrirte el camino al Estado y facilitarte la victoria. los cuales los reconocen por señores y sienten hacia ellos un natural afecto.

le quedó a Alejandro el Estado seguro por las razones arriba expuestas. extrayendo una contribución anual y creando allí un Estado de un reducido número que cuide de conservártelos amigos. sin embargo. Pues. ni de las dificultades que tuvieron los demás para conservar lo adquirido. y habiendo muerto Darío. sabe que no puede subsistir sin su amistad y dominación. y no la destroza. Y más fácilmente se contiene una ciudad habituada a vivir libre por medio de sus ciudadanos. y ha de hacerla todo por mantenerlo. no hay ningún otro medio seguro de poseerlas que la ruina. como Pirro y otros muchos. como he dicho. de Francia y de Grecia contra los romanos. Y quien se convierte en dueño de una ciudad acostumbrada a vivir libre. según la autoridad que había tomado allí. por haberse extinguido la familia de sus antiguos señores. mediante la dominación y la estabilidad de su imperio. Cuando los romanos combatieron después entre ellos. Una vez consideradas. cada partido se atrajo parte de aquellas provincias. si consideráis de qué naturaleza de gobierno era el de Darío. la tercera. y no las perdieron. las desorganizaron.Ahora. de modo que se vieron obligados a desorganizar muchas ciudades de esta provincia para conservada. si hubieran estado unidos. pero. a Alejandro le fue necesario en primer lugar atacarlo por entero y arrebatarle la campaña: después de esta victoria. arruinarlos. mientras duró la memoria suya. Esto no procede del mucho o poco talento del vencedor. los Estados constituidos como el de Francia es imposible poseerlos tan sosegadamente. podían gozar de él sin ninguna dificultad. Los espartanos tuvieron Atenas y Tebas. las perdieron. en la rebelión. Ejemplo de ello son los espartanos y los romanos. cuente con ser destrozado por ella. lo encontraréis similar al reino del Turco. las . y no tuvieron éxito. no reconocían por tales sino a los romanos. y las provincias. Y sus sucesores. Pues. para poseer Capua. V De qué manera se debe gobernar los Estados que. se regían por sus propias leyes Cuando aquellos Estados que se conquistaron. dejarlos vivir con sus leyes. ir a vivir personalmente en ellos. sino de la diversidad de los vencidos. se convirtieron en sus seguros poseedores. están acostumbrados a vivir con sus leyes y en libertad. quisieron tener Grecia casi como la tuvieron los espartanos. a causa de los numerosos principados que existían en aquellos Estados. en verdad. Los romanos. Sin embargo. Cartago y Numancia. si se quiere conservarlos hay tres maneras de hacerla: la primera. siendo el tribunal creado por el príncipe. creando en ellas un consejo de pocos ciudadanos. el nombre de la libertad y sus antiguas leyes. pues. De aquí surgieron las frecuentes rebeliones de España. antes de ser ocupados por nuestro príncipe. porque en aquel reino no nacieron otros tumultos que los que ellos mismos suscitaron. todas estas cosas. nadie se maravillará de la facilidad que tuvo Alejandro para conservar el Estado de Asia. si se la quiere conservar. que de cualquier otro modo. los romanos siempre tuvieron una posesión incierta. la segunda. haciéndola libre y dejándole sus leyes. porque ésta siempre tiene por refugio. perdido su recuerdo.

si no logra igualarlos. sin embargo. se vea obligado a venir personalmente a habitar en el que ha conquistado. los . recurrirán a ellos. ni por beneficios del conquistador. Ciro. como Moisés. debe el hombre prudente elegir siempre los caminos trillados por varones insignes e imitar a los que sobrepujaron a los demás. y de príncipes y de Estados. donde haya un príncipe nuevo. el que fue menos auxiliado de la fortuna se mantuvo más. apuntan más alto que el objeto que tienen en mira. y no pudiendo seguir en todos los caminos de los demás ni elevarse a la perfección de aquellos a quienes imitan. pues. porque. al parecerles el lugar donde desean apuntar demasiado lejano. caminando casi siempre los hombres por los caminos trillados por otros. Pero consideremos a Ciro y a los otros que adquirieron o fundaron reinos. parece que la una o la otra de estas dos cosas mitiga en parte muchas dificultades. Y por más que se haga o se provea. según sea más o menos valeroso el que los adquirió. se encuentra para mantenerlos más o menos dificultad. todos dignos de admiración. más deseo de venganza. sino para poder. no para llegar con sus flechas a tanta altura. presento grandes ejemplos. y por otra carecen de su antiguo príncipe. de suerte que son más lentas en tomar las armas. ni deja. Pero cuando las ciudades o las provincias están habituadas a vivir bajo un príncipe. alcanzar su objetivo. ni puede dejar perder la memoria de la antigua libertad. por no tener otros Estados. y conociendo hasta dónde alcanza la fuerza de su arco. procediendo en sus acciones a imitación de sus antecesores. no olvidarán aquel nombre ni aquellas leyes. Rómulo. que en los principados completamente nuevos. Teseo. por ser un mero ejecutor de las cosas que Dios le había ordenado. al menos se acerque a ellos. Y aunque sobre Moisés no debamos discurrir. y no saben vivir libres. y con más facilidad puede un príncipe ganadas y asegurarse de ellas. Sin embargo. como por una parte están habituadas a obedecer. mayor odio. Pero hablemos de aquellos que por su propio valor y no por la fortuna se convirtieron en príncipes. e incluso. y por lo tanto el más seguro camino consiste en disolverlas o habitar en ellas. en cualquier ocasión. si no se desunen o dispersan los habitantes. que. en las repúblicas hay mayor valentía. a fin de que. sin embargo debe ser admirado sólo por aquella gracia que le hacía digno de hablar con Dios. Digo. debe hacer como los arqueros avisados. con la ayuda de esta cota. como hizo Pisa después de cien años de haber estado bajo la dominación de los florentinos.cuales nunca se perderán ni por lo dilatado del tiempo. cuya familia se haya extinguido. y otros. VI De los principados nuevos que se adquieren con el valor personal y con las armas propias Que nadie se sorprenda si. Y como el hecho de convertirse de particular en príncipe presupone valor o suerte. no concuerdan entre sí para elegir uno nuevo. al hablar como lo haré de principados enteramente nuevos. Proporciona también facilidades que el príncipe.

examinar si estos innovadores se mantienen por sí mismos. por lo tanto. Teseo no hubiera podido demostrar su valor si no hubiese hallado dispersados a los atenienses. cuando se quiere discurrir adecuadamente sobre este punto. si se quería que se convirtiera en rey de Roma y fundador de la patria. y las dificultades que experimentan al adquirir el principado. se dispusieran a seguirle. si para dirigir su operación tienen necesidad de rogar. para salir de la esclavitud. lo hacen por espíritu de partido. cuando ya no crean. Convenía que Rómulo no quedara en Alba y fuera expuesto al nacer. y resulta fácil persuadirles de una cosa. En consecuencia. sin esta ocasión. . Semejante tibieza nace. necesario a Moisés encontrar al pueblo de Israel. el valor de su ánimo se habría extinguido. se convierten en príncipes. Le era. por lo tanto. Estas ocasiones. Pues el introductor tiene por enemigos a todos los que sacaron provecho de los antiguos estatutos. semejantes a éstos. Es necesario. adquieren el principado con dificultad. y sin este valor la ocasión se habría presentado en vano. esclavo y oprimido por los egipcios. en Egipto. pero. Era necesario que Ciro encontrara a los persas descontentos del imperio de los medos. del miedo a los adversarios. a fin de que aquellos. En el primer caso gobiernan siempre mal y no llegan a ninguna parte. que no creen realmente en las cosas nuevas. cuando dependen de sí mismos y pueden forzar. siempre que los que son enemigos tienen ocasión de atacar. en parte nacen de las nuevas leyes y modos que se ven forzados a introducir para fundar su Estado y su seguridad. conviene estar preparados de manera que. ni más peligrosa de manejar. mientras que los otros se defienden tibiamente. si no se ha hecho de ellas una sólida experiencia. ni más dudosa de conseguir. en parte. pero lo conservan con facilidad. de modo que peligra el príncipe con ellos. no parecerán distintas dé las de Moisés. la naturaleza de los pueblos es variable. y tiene tibios defensores en todos los que se aprovecharán de las nuevas disposiciones. hicieron a estos hombres felices. Porque. es decir. Y se debe considerar que no hay cosa más difícil de tratar.encontraréis a todos admirables. no se verá que ellos tuvieran cosa alguna de la fortuna más que una ocasión propicia. que les facilitó el medio de poder introducir en sus nuevos Estados la forma que les convenía. y si se consideran sus acciones e instituciones en particular. que tuvo tan gran preceptor. y su excelente valor hizo que fuera conocida la ocasión gracias a la cual su patria fue ennoblecida y consiguió la prosperidad. o si dependen de los demás. De ahí resulta que. Y. se les pueda hacer creer a la fuerza. que convertirse en jefe para introducir nuevos estatutos. entonces ocurre que raras veces peligran. y a los medos débiles y afeminados a causa de la larga paz. examinando sus acciones y su vida. y los desarmados pierden. además de las cosas que hemos dicho. o si pueden forzar. pues. pero es difícil mantenerlos en esta creencia. y en parte de la incredulidad de los hombres. De esto procede que todos los profetas armados vencen. que sacaron partido de las antiguas leyes. Aquellos que por caminos valerosos.

Y fue de tanta virtud en su condición privada. y quiero que me baste para todos los demás por el estilo: el de Hierón el Siracusano. ni se han . los Estados que surgen de repente. sepa gobernar. para adquirir el Estado. como sucedió a muchos en Grecia. y se hizo otros nuevos. de particulares. Teseo y Rómulo no habrían podido hacer observar durante largo tiempo sus constituciones. Sin embargo. como todas las demás cosas de la naturaleza que nacen y crecen con prontitud. de modo que el primer choque de la adversidad los arruina. VII De los principados nuevos que se adquieren con la fortuna y las armas ajenas Aquellos que sólo gracias a su fortuna se convierten de particulares en príncipes. Además. porque a no ser un hombre de gran ingenio y talento. honrados y felices. pero cuando los han superado y comienzan a ser respetados. sobre tales fundamentos. como he dicho. pero con mucha se mantienen. llegaron al imperio. donde fueron hechos príncipes por Darío. otro edificio. que son dos cosas muy volubles e inestables. por corrupción de los soldados. no es verosímil que. el cual se arruinó en sus nuevas instituciones. no estará en desproporción con ellos. Esos príncipes. De particular que era. seguros. con poca fatiga lo hacen. que quien escribe acerca de él dice: «quod nihil illi deerat ad regnandum praeter regnum».Moisés. dejó a sus antiguos amigos. no pueden. Ciro. sin tener de la fortuna más que una favorable ocasión. o por gracia de quien lo concede. y no tienen ninguna dificultad en su camino. lo hicieron de alguna de estas maneras: o por dinero. ni de hacer creer a los que ya no creían. porque son elevados como en alas: pero todas las dificultades nacen cuando han llegado al poder. hallándose oprimidos los siracusanos. porque la multitud comenzó a no creerle. porque no poseen tropas con cuya amistad y fidelidad puedan contar. no pueden tener las raíces y adherencias necesarias. en las ciudades de Jonia y del Helesponto. Tales príncipes se hallan simplemente sometidos a la voluntad y fortuna de aquellos que los exaltaron. mereciendo ser hecho después su príncipe. pudo levantar. habiendo vivido siempre en una condición privada. Licenció la antigua milicia. si hubieran estado desarmados. y formó otra nueva. y conviene que los superen con el valor. como ocurrió también con aquellos emperadores romanos que. como en nuestros tiempos le ocurrió a fray Jerónimo Savonarola. y él no tenía miedo de poder mantener firmes a los que habían creído. como han sojuzgado a los que tenían envidia de su calidad de príncipe. todos sus pasos van acompañados de peligros. A tan elevados ejemplos quiero añadir un ejemplo menor que. se quedan poderosos. le costó poco mantener. los que tan de repente se han convertido en príncipes no son de un vigor bastante grande para estar dispuestos de inmediato a conservar lo que la fortuna ha puesto en sus manos. sin embargo. de modo que lo que le costó tanto trabajo conquistar. si. a fin de que las conservaran para su seguridad y gloria. lo eligieron como caudillo. y como tuvo amigos y soldados que eran realmente suyos. y no saben ni pueden mantener aquel grado: no saben. estos príncipes experimentan grandes dificultades en su conducta. se convirtió en príncipe de Siracusa.

al querer engrandecer a su hijo el duque. y la otra. de los cuales se había valido. la cual le fue cedida a causa de la reputación del rey. que no le parecían fieles. aunque se formen con disgusto del arquitecto y peligro del edificio. y aquello que con mil afanes había adquirido. asaltó . porque estaban todos mandados por los Ursinos.procurado los mismos fundamentos que se habían procurado los demás antes de que se convirtieran en príncipes. Su desconfianza en los Ursinos se basaba en que cuando. se verá que había levantado poderosos fundamentos para su futura dominación. sus ejércitos. sino que provino de una extraordinaria y extremada malignidad de la fortuna. de particular se convirtió en duque de Milán. y con ella lo perdió. De cada una de estas dos maneras de convertirse en príncipe. habían decidido hacer que los franceses volvieran a Italia. cuando dirigía los ojos hacia un Estado de la Iglesia para quitárselo. mejores que el ejemplo de sus acciones: y si sus instituciones no le aprovecharon. mediante el valor o mediante la suerte. adquirió el Estado con la fortuna de su padre. porque no sabría qué preceptos mejores dar a un príncipe nuevo. y queriendo conservada y seguir más adelante. y en especial aquellos de los que habría podido servirse. llamado por el vulgo el duque de Valentinois. le faltaran. Pasó. Veía además de esto que los ejércitos de Italia. todos los progresos del duque. Francisco. y no sólo no se opuso a ello. preveía que el duque de Milán y los venecianos no consentirían en ello. a pesar de que empleara todos los medios e hiciera todas aquellas cosas que un hombre prudente y valeroso debe hacer para consolidarse en los Estados que las armas y fortuna ajenas le habían concedido. en cuanto estuvo en Milán. además. quien no preparó antes los fundamentos. estaban en manos de los que debían temer el engrandecimiento del papa. Si se consideran. no podía fiarse de ellos. el duque adquirido la Romaña y derrotado a los Colonnas. podría hacerla después si tenía un talento superior. pues. pues. no veía medio de hacerle señor de un Estado que no perteneciera a la Iglesia. necesario que se turbara este orden de cosas y se introdujera el desorden en sus Estados. Faenza y Rimini estaban ya bajo la protección de los venecianos. para poder apoderarse con seguridad de una parte de ellos. que los ejércitos de los Ursinos. Pues. quiero exponer dos ejemplos sacados de la historia de nuestros tiempos: son Francisco Sforza y César Borgia. Alejandro VI. y no sólo le impidieran conquistar. Esto le fue fácil. Por otra parte César Borgia. es decir. y no juzgo superfluo darlos a conocer. la voluntad de Francia. Primeramente. porque se encontró con que los venecianos. pues. después de tomar Faenza. no fue culpa suya. lo impedían dos cosas: la una. en consecuencia. encontró muchas dificultades en lo presente y futuro. sino que facilitó la maniobra con la sentencia de la disolución del antiguo matrimonio del rey Luis. el Papa obtuvo de él tropas para la empresa de la Romaña. Habiendo. gracias a los recursos de su ingenio y su gran valor. y que el rey no le hiciera también lo mismo. pues. el rey a Italia con la ayuda de los venecianos y el consentimiento de Alejandro. Era. con poco trabajo lo conservó. movidos por otras razones. Colonnas y aliados suyos. y. sino que le quitaran lo conquistado. como se dice más arriba.

Después que el duque hubo tomado la Romaña. se reconciliaron con él. después de haber recobrado la reputación. Y como esta parte es digna de comentarse y de ser imitada por otros. el duque no careció de medios serviciales para asegurárselos. de ello resultó la rebelión de Urbino y los tumultos de la Romaña. Y. Por esto el duque resolvió no depender nunca más de los ejércitos y de la fortuna ajenos. y que les habían dado motiva de desunión. vestidos y caballos: tan bien. y encontrándola mandada por señores ineptos que más bien habían despojado que corregido a sus súbditos. por haber comenzado a gustar el bienestar que tenían. una mañana. y convertidos los partidarios de éstos en amigos suyos. Y. a todos sus aliados que fueran gentiles hombres. y le parecía. y habiendo advertido muy tarde los Ursinos que el poder del duque y de la Iglesia era su ruina. que su simplicidad les condujo a caer en sus manos en Sinigaglia. esperó la ocasión de acabar con los jefes de los Ursinos. La ferocidad de semejante espectáculo hizo que . no de unión. no fiándose de Francia ni de otras fuerzas externas. con gobiernos y mandos. y en el que cada ciudad tenía su defensor. si quería hacerla pacífica y obediente al brazo regio. y en cuanto al rey conoció su ánimo cuando. y así erigió en el centro de la provincia un tribunal civil. de modo que en pocos meses se extinguió en sus ánimos el afecto de los partidos. los había visto obrar con tibieza en el asalto. y supo disimular tan bien sus intenciones. sino de la acerba naturaleza del ministro. recurrió a los engaños. como sabía que los rigores pasados le habían granjeado algún odio. empresa de la cual le hizo desistir el rey. primero de todo. la convirtió en una provincia pacífica y unida. el duque había proporcionado muy buenos fundamentos a su dominación. dándoles dinero. los jefes. que se había hecho amiga la Romaña y ganado todos sus pueblos. y para no tener que recurrir de nuevo a ellas. debilitó los partidos de los Ursinos y de los Colonnas en Roma. no quiero pasarla por alto. darle un buen gobierno. según sus cualidades. Después pensó el duque que no era necesaria tan excesiva autoridad. habiendo dispersado ya a los de la casa Colonna. si se había cometido alguna crueldad. ya que tenía toda la Romaña con el ducado de Urbino. que se le volvió favorable.Bolonia. juzgó que era necesario. Y a la primera ocasión que se le presentó. pues. al cual dio plenos poderes. en tanto grado que esta provincia estaba llena de latrocinios. quiso mostrar que. no procedía de él. por mediación del señor Paulo. de contiendas y de todas las demás clases de desórdenes. en el país de Perusa. lo hizo exponer en dos pedazos en la plaza con un trozo de madera y un cuchillo ensangrentado al lado. pero éste superó todas las dificultades con la ayuda de los franceses. presidido por un hombre excelente. y los honró. en poco tiempo. que se volvió por entero hacia el duque. Éste. hombre cruel y expedito. porque temía que se volviera odiosa. asaltó la Toscana. Después de esto. Entonces envió allí a messer Ramiro de Orco. convocaron una Dieta en Magione. tomado el ducado de Urbino. se los ganó haciéndolos gentiles-hombres suyos y dándoles elevados empleos. además. que los Ursinos. Y. en Cesena. así como infinitos peligros para el duque. para purgar los corazones de los pueblos y ganárselos del todo. Derrotados. y la trató mejor. con grandísima reputación.

que se había dado cuenta demasiado tarde de su error. y poseía ya Perusa y Piombino. sino de su propio poder y talento. si no hubiera tenido enfrente aquellos ejércitos. a la muerte de Alejandro. Pero volvamos al punto de que partimos. se había ganado a los nobles romanos. Pero. queriendo extenderse más en sus conquistas. no se lo permitiría. o hubiera estado sano. había realizado tres. en parte por miedo. como no debía ya temer a Francia (porque los franceses habían sido despojados ya del reino por los españoles. ganarse a todos los nobles de Roma. que. adquirir. Pero Alejandro murió cinco años después de que el duque hubiera comenzado a desenvainar la espada. sabía tan bien cómo se tienen que ganar o perder los hombres. y gran parte del sacro colegio estaba a su lado. Si esta empresa hubiera triunfado (y así habría ocurrido el año mismo en que Alejandro murió). De estas cuatro cosas. en cuanto a nuevas conquistas. tenía que temer en primer lugar que el nuevo sucesor en la Iglesia no le fuera favorable y tratara de quitarle lo que Alejandro le había dado. extinguir a todas las familias de los señores a quienes él había despojado. y. 2a. y tan sólidos eran los fundamentos que en tan poco tiempo se había formado. como he dicho. empezó a buscar nuevos amigos: y tergiversó con respecto a Francia. con todos los demás vacilantes. Luca y Siena cederían fácilmente. Lo dejó teniendo solamente el Estado de la Romaña consolidado. hallándose el duque muy poderoso y en parte asegurado contra los peligros presentes. durante algún tiempo. se lanzaba sobre Pisa. le quedaba. Por ello. 4a. Poseía el duque tanta fuerza y tanto valor. Por ello. el temor al rey de Francia. en cuanto a las futuras. sin depender ya de la fortuna y de las fuerzas de los otros. entre dos poderosísimos ejércitos enemigos. habría salvado cualquier dificultad. de manera que cada uno de ellos estaba precisado a solicitar su amistad).aquellos pueblos. Y. Resulta evidente que sus fundamentos eran buenos: la Romaña le esperó durante más . si Alejandro hubiera vivido. pues sabía que el rey. Decía que. pensó asegurarse de estas cuatro maneras: 1a. porque se había armado a su modo y tenía destruidas en buena parte las armas de los vecinos que podían perjudicarle. quedaran tan satisfechos como asombrados. Mató a cuantos había podido coger de aquellos señores despojados. antes de que el papa muriese. 3a. había proyectado convertirse en señor de la Toscana. Éstas fueron sus precauciones en cuanto a las cosas presentes. tan gran dominación. que pudiera por sí mismo resistir al primer asalto. y mortalmente enfermo. para poder poner con ellos un freno al papa. Después de esto. que por sí mismo se habría sostenido. Su intención era asegurarse de ellos: y lo habría conseguido pronto. cuando vinieron los franceses hacia el reino de Nápoles contra los españoles que sitiaban Gaeta. la cuarta estaba casi concluida. y los florentinos no disponían de medios para evitarlo. atraerse lo más quepudiera el sacro colegio de los cardenales. y poquísimos se salvaron. y había tomado a Pisa bajo su protección. habría adquirido tan grandes fuerzas y tanta reputación. para quitar al papa la ocasión de ayudarles. en parte por envidia de los florentinos.

y a pesar de que los Baglionis. estaban en el caso de temerle. mudar los antiguos estatutos en otros recientes. en su nuevo principado. no podría criticarle. suprimir la tropa infiel y crear otra nueva. al menos impidió que lo fuera quien no quería. proponerle por modelo a todos aquellos que. se convierte en . y que para todo había encontrado remedio. hubieran de tener miedo de él. Pero si al morir Alejandro hubiera gozado de buena salud. debía hacer elegir por papa a un español. ya que no se puede atribuir todo a la fortuna o al valor. vencer por la fuerza o con engaños. se elevaron a la soberanía. Quien crea que los nuevos beneficios hacen olvidar a los grandes personajes las antiguas injurias. en Roma. pues. teniendo relevantes prendas y elevadas miras. Así pues. no podía conducirse de otro modo. el duque en esta elección. Vitellis y Ursinos vinieron a Roma. El día en que Julio II fue nombrado papa. Pues los hombres ofenden por miedo o por odio.de un mes. no pudiendo crear un papa a su gusto. ya que tenía por sí el reino de Francia. como de particular se puede uno convertir en príncipe de otros dos modos. Erró. porque estaba confederado con ellos y le debían favores. Colonna. entre otros. y sólo se opusieron a sus designios la brevedad de la vida de Alejandro y su propia enfermedad. pues. si no podía. ser severo y agradable. Los que él había ofendido eran. que fuera él quien estuviera a punto de morir. o por cualquier camino malvado y detestable se asciende al principado. ganarse amigos. no puede encontrar más fresco ejemplo que las acciones de este duque. no intentaron nada contra él. todos los demás. conservar la amistad del rey y de los príncipes de modo que tengan que beneficiarle con gracia u ofenderle con respeto. no me parece que deba aquí omitidos. seguir y respetar por los soldados. una vez convertidos en papas. sobre su propia muerte. excepto el de Ruán y los españoles. ante todo. como he dicho. aunque de uno de ellos se pueda discurrir con más amplitud donde se trata de las repúblicas. excepto que no pensó nunca. Porque él. Estos dos modos son cuando. o que. asegurarse de los enemigos. con el favor de sus conciudadanos. o cuando un ciudadano particular. incluso me parece que puedo. y ello ocasionó su ruina. hacerse amar y temer por los pueblos. me dijo que había pensado en lo que podía ocurrir al morir su padre. Después de haber recogido todas las acciones del duque. podía hacer que éste o aquél no fueran papas. quien juzgue necesario. debía consentir en que fuera el cardenal de Ruán y no el de San Pedro ad Vincula. magnánimo y liberal. si no pudo hacer papa al que él quería. como lo he hecho. Solamente se le puede acusar en la creación de Julio como pontífice. éstos. y no debía consentir nunca que llegara al papado ninguno de los cardenales a quienes él hubiera ofendido. desembarazarse de aquellos que puedan o deban perjudicarle. el de San Pedro ad Vincula. se engaña. en lo cual hizo una mala elección. VIII De los que llegaron al principado por medio de maldades Pero. Por tanto el duque. y aquél por su fuerza. convertidos en papas. todo le habría resultado fácil. el de San Jorge y Ascanio. y. habría estado seguro. aunque moribundo. gracias a la fortuna y con las armas ajenas.

no con el favor de ninguno. Muerto después Pablo. el de Oliverotto de Fermo. no se puede llamar valor a matar a sus conciudadanos. se demostrará con dos ejemplos notables. y carecer de fe. reunió una mañana al pueblo y al Senado de Siracusa. entregado a la milicia. consiguió la soberanía. ocupó y conservó el principado de aquella ciudad sin ninguna guerra civil. sino también ínfima y vil condición. Y. pues juzgo que. El primer ejemplo es el del siciliano Agátocles. las acciones y el valor de éste.príncipe de su patria. pues. cuando años atrás era aún niño. llegara a algún grado elevado en las armas. no se puede atribuir a la fortuna o al valor lo que él consiguió sin una ni otro. como he dicho más arriba. su feroz crueldad e inhumanidad. traicionar a los amigos. como tenía talento y era gallardo de cuerpo y de espíritu. estos medios pueden llevar a adquirir el imperio. y puso a los cartagineses en extrema necesidad: éstos se vieron obligados a tratar con él. y en los primeros tiempos de su juventud fue colocado por éste en la tropa del capitán Pablo Vitelli. pero no la gloria. sin entrar de otra forma en los méritos de esta parte. Si consideramos. a fin de que. habiendo dejado parte de sus tropas para custodiarla. sin padre. fue educado por un tío materno llamado Juan Fogliani. habiendo resuelto convertirse en príncipe y retener con violencia y sin debérselo a nadie la dignidad que había recibido del libre consentimiento de sus conciudadanos. Y. y la grandeza de su ánimo en soportar y superar los sucesos adversos. se convirtió en el primer hombre de su tropa. y en brevísimo tiempo. En nuestros tiempos. a contentarse con la posesión de África y a dejar Sicilia a Agátocles. le basta imitarlos. Así pues. acompañó sus perversas acciones con tanta fortaleza de alma y de cuerpo. llegó a ser pretor de Siracusa. sometido a la disciplina. aunque fue dos veces derrotado e incluso sitiado por los cartagineses no sólo pudo defender su ciudad. hablando del primer modo. como si tuviera que deliberar con ellos cosas pertinentes a la república. Después de haber alcanzado este puesto. el cetro de Siracusa. al que se vea necesitado de ello. no obstante. y a una señal acordada hizo que sus soldados mataran a todos los senadores y a los más ricos ciudadanos. no vemos por qué había de ser considerado inferior a ningún excelente capitán. de humanidad y de religión. uno antiguo y otro moderno. y después se mantuvo en ella mediante una multitud de acciones tan valerosas como peligrosas. que nacido en una condición no sólo común y ordinaria. con sus infinitas maldades. y en breve tiempo liberó a Siracusa del asedio. llegó a empuñar. sino por medio de los grados militares. sino que también. que había adquirido con mil fatigas y peligros. una vez muertos. con el resto atacó África. que con sus ejércitos militaba en Sicilia. y tras haberse entendido acerca de su designio con el cartaginés Amílcar. Sin embargo. sin embargo. tuvo durante toda su vida una conducta reprensible: no obstante. durante el papado de Alejandro VI. no veremos nada o casi nada que pueda atribuirse a la fortuna. Pero. no permiten que sea celebrado entre los más excelentes hombres. militó bajo su hermano Vitellozzo. pareciéndole . tenemos el segundo ejemplo. Pues si consideramos el valor de Agátocles en la manera de arrostrar los peligros y salir de ellos. Hijo de un alfarero. a través de sus distintos grados. que.

de modo que. con la ayuda de algunos ciudadanos de Fermo para quienes era más preciada la esclavitud que la libertad de su patria. cuando en Sinigaglia. quería presentarse de manera honrosa y acompañado de cien caballos de sus amigos y servidores. y con el favor de Vitellozzo. transcurridos algunos días. allí. como dije más arriba. pudieron vivir por mucho tiempo seguros en su patria y defenderse de los enemigos exteriores. muertos todos aquellos que. ni en tiempo de paz. con objeto de que sus conciudadanos vieran que no había gastado el tiempo en vano. allí. se retiró entonces a un aposento. y por qué sus conciudadanos no conspiraron nunca contra ellos. como no se había fatigado por otra cosa que por adquirir honor. así como de sus empresas. y. diciendo que aquellas cosas había que tratadas en un lugar más privado. al cual invitó a Juan Fogliani y a todos los hombres importantes de Fermo. puesto que era su discípulo. Juan no olvidó ningún favor debido al sobrino. quería ir a ver a él y a su ciudad. y escribió a Juan Fogliani que. un año después de cometer su parricidio. hablando de la grandeza del papa Alejandro y de su hijo César. no sólo estaba seguro en la ciudad de Fermo. habiendo estado tantos años fuera de casa. Y hubiera sido tan perdurable como Agátocles. mientras que muchos otros.servil permanecer con los demás. dio un espléndido banquete. En cuanto se hubo terminado la comida y todas las conversaciones usuales en semejantes banquetes. que había sido su maestro de valor y maldad. hizo ciertos graves razonamientos. en el espacio de un año que poseyó la soberanía. Y. sino que también era temido por todos sus vecinos. prendió éste a los Ursinos y Vitellios. y atento a preparar secretamente lo que era necesario para la maldad que premeditaba. Oliverotto montó a caballo. Oliverotto. si no se hubiese dejado engañar por César Borgia. Después de esta matanza. Podría alguien preguntarse por qué Agátocles y otros como él. hizo que los habitantes de Fermo le recibieran con honor. Apenas se disponían a sentarse. mal empleadas . preso también Oliverotto. Creo que esto dimana del uso bueno o malo de las crueldades y la traición. Podemos llamar bien empleadas (si es lícito hablar bien del mal) a aquellas que se ejercen de una vez. al que le siguieron Juan y todos los demás ciudadanos. y reconocer en algún modo su patrimonio. recorrió la ciudad y sitió en su palacio al principal magistrado. cuando de ocultos lugares de la estancia salieran soldados que mataron a Juan y a todos los demás. sino que se convierten cuanto es posible en mayor utilidad de los súbditos. por estar descontentos. fue ahorcado junto con Vitellozzo. diestramente. y en las que después no se insiste. fortaleció su autoridad con nuevos estatutos civiles y militares. pensó. él de repente se levantó. y le rogaba que se sirviese ordenar que los habitantes de Fermo le recibieran con honores: lo cual no solamente le honraría a él. ocupar Fermo. ni en tiempo de guerra. En consecuencia. y le hospedó en su casa. mediante la crueldad. sino al mismo Fogliani. después de infinitas traiciones y crueldades. de manera que por miedo se vieron obligados a obedecerle y formar un gobierno del cual se constituyó en príncipe. por la necesidad de proveer a la propia seguridad. podían perjudicarle. Cuando Juan y los demás respondían a estos razonamientos. no pudieron conservar el Estado.

los demás es imposible que se mantengan. fiarse de él. debe el ocupador pensar en todos los actos de rigor que le es necesario hacer. Por ello es de notar que. y por esto no puede mandarlos ni manejarlos a su manera. comienzan a formar una gran reputación a uno de ellos. con el tiempo aumentan rápidamente en vez de disminuir. porque. El que actúa de otro modo por timidez o por malos consejos. al conquistar un Estado. en cambio los beneficios se deben hacer poco a poco. de estas dos inclinaciones opuestas nace en las ciudades uno de estos tres efectos: o principado. y los grandes desean dominar y oprimir al pueblo. y poder. no renovándolos. o anarquía. ofendan menos. o libertad. al cual principado se le puede llamar civil (para llegar a él no se necesita ni mucho valor. para que con su autoridad le defienda. pues lo miran como forzoso y no se lo agradecen. digo que se asciende a este principado con el favor del pueblo o con el de los grandes. Además. Un príncipe debe ante todo conducirse con sus súbditos de manera que ninguna contingencia. para no tener que renovarlos todos los días. no le quedaría ya lugar para remediar el mal. no mediante crímenes o cualquier intolerable violencia. aunque al principio sean pocas. cuando un ciudadano en particular. se ve obligado a tener siempre la cuchilla en la mano. apoya también a uno de ellos y lo nombra príncipe. El que llega al principado con la ayuda de los grandes se mantiene con más dificultad que el que llega con ayuda del pueblo. se conviene en príncipe de su patria. Pues en toda ciudad se encuentran estas dos inclinaciones distintas: que el pueblo desea no ser dominado ni oprimido por los grandes. y no puede contar nunca con sus súbditos. viendo que no puede resistir a los grandes. y hacerlos todos de una sola vez. le haga variar. buena o mala. como le ocurrió a Agátocles. a fin de que se saboreen mejor. y el bien qué hace entonces no le aprovecha. para poder bajo su sombra desahogar sus inclinaciones. Entonces el pueblo. se encuentra solo. y tiene alrededor poquísimos o ninguno que no estén dispuestos a obedecerle. El principado surge gracias al pueblo o a los grandes. tranquilizar a los hombres y ganárselos haciéndoles bien. a causa de sus recientes y continuas ofensas. habiendo menos distancia entre ellos. no se puede con honestidad satisfacer a los grandes sin agraviar a los otros. sino con el favor de sus conciudadanos. si sobrevinieran tiempos adversos y difíciles. Pero el que alcanza la soberanía con el favor popular. volviendo a la otra parte. ni mucha fortuna. según que el uno o el otro de estos dos partidos tenga ocasión para ello. pueden. poner remedio a su situación. cuando los grandes ven que no pueden resistir al pueblo. pero sí se puede satisfacer al pueblo. con la ayuda de Dios y de los hombres. al no poder éstos. a fin de que.son aquellas que. Los actos de rigor se deben hacer todos juntos. Los que observan el primer método. IX Del principado civil Pero. sino más bien una acertada astucia). y lo convierten en príncipe. porque el fin del pueblo es más . porque se encuentra príncipe rodeado de muchos que se tienen por iguales que él.

por ser demasiados: de los grandes. digo que los grandes deben considerarse principalmente bajo dos aspectos. ya que puede hacer otros nuevos y deshacerlos todos los días. creyera que el pueblo se libraría si fuera oprimido por los enemigos o por los magistrados. Pero cuando no se empeñen más que por cálculo y por causa de ambición. debido a que varían según el sujeto. Y. Por tanto. al sobrevenir el peligro. pero si hubiera tenido al pueblo como enemigo. asegurarse de algunos enemigos. esto no le habría bastado. Concluiré diciendo sólo que a un príncipe le es necesario tener al pueblo de su lado: de lo contrario. porque teniendo tales hombres más previsión y astucia. príncipe de los espartanos. y temerlos como si fueran enemigos declarados. o proceden de forma contraria: los que se enlazan con ella y no son rapaces. cuando le toma bajo su protección. Nabis. Y que no haya nadie que rechace mi opinión con el repetido proverbio de que quien edifica sobre el pueblo. porque el pueblo sólo le pide no ser oprimido. Por otra parte. Pero si el que se funda en el pueblo es un príncipe . no sólo debe temer verse abandonado. y buscan dignidades al lado de aquel que esperan que venza. porque siempre. pero puede obrar ciertamente sin los mismos magnates. no se puede dar una regla fija. edifica en la arena: porque esto sólo es válido para el ciudadano privado que. para aclarar más esta parte. porque te honran en la prosperidad. ayudarán a hacerle caer. antes que ninguna otra cosa. y las dejaremos aparte. sino también destruido por ellos. para las cuales. y aquél no ser oprimido. satisfecho con semejante fundamento. deben ser honrados y amados. el pueblo se vuelve de pronto más favorable a el que si le hubiera llevado con sus propios favores a la soberanía: y el príncipe puede ganárselo de muchas maneras. uno que se convierta en príncipe mediante el favor del pueblo debe conservarlo como aliado: lo cual le es fácil. por ser pocos. y entonces debes servirte de ellos. sobre todo cuando te dan buenos consejos. se apegan más a su bienhechor. O se conducen de modo que se unan en un todo con la fortuna. En este caso podría verse a menudo engañado. sostuvo el sitio de toda Grecia y de un victorioso ejército romano. los que no se unen con la fortuna tienen que considerarse bajo dos aspectos. como los Gracos en Roma y Jorge Scali en Florencia. y no tienes que temer nada de ellos en la adversidad. cuando reciben bien de aquel de quien sólo esperaban recibir mal. debe.honrado que el de los grandes. pero si le son contrarios los grandes. queriendo éstos oprimir. Lo peor que pueda esperar un príncipe del pueblo que no le ama es ser abandonado por él. Y. avanzan siempre a tiempo para salvarse. y defendió contra ellos su patria y su Estado: le bastó. Además. no tiene remedio en la adversidad. un príncipe no puede estar nunca seguro del pueblo si le tiene por enemigo. así como darles crédito o quitárselo a su antojo. tratar de ganarse al pueblo: lo cual le es fácil. O se comportan así por pusilanimidad y falta de ánimo. en la adversidad. puede asegurarse. como los hombres. Pero el que en contra del pueblo se convierte en príncipe con el favor de los grandes. y de éstos debe guardarse el príncipe. es señal de que piensan más en ellos que en ti. el príncipe está en la necesidad de vivir siempre con el mismo pueblo. en cambio.

que suelen recibir las órdenes de los magistrados. porque estos príncipes mandan o por sí mismos o por medio de magistrados. digo que juzgo que pueden sostenerse por sí mismos los que por abundancia de hombres o de dinero puedan formar un ejército suficientemente poderoso como para dar batalla a cualquiera que llegase a atacarlos: y juzgo que tienen siempre necesidad de otros los que no pueden salir a campaña contra los enemigos. a obedecer las suyas. pueden quitarle con gran facilidad el Estado. y cada uno quiere morir por él. porque entonces todos corren. porque los hombres son siempre enemigos de las empresas en que se vea dificultad. o sublevándose contra él o no obedeciéndole. al examinar las clases de estos principados. entonces sólo se encuentran poquísimos de ellos. no olvide las disposiciones oportunas y mantenga con sus estatutos y su valor el de la generalidad de los ciudadanos. y reconocerá que los fundamentos que se ha formado son buenos. o si tiene siempre necesidad del auxilio de otros. pueda regirse por sí mismo. ya que dependen enteramente de la voluntad de los ciudadanos que ejercen las magistraturas: éstos. En los peligros. el príncipe no está a tiempo de recuperar la autoridad absoluta. otra consideración: es decir. en tales circunstancias. para aclarar más este punto. pero en tiempos adversos. Sin embargo. sino que se ven obligados a refugiarse dentro de sus muros y guardarlos. siempre y en cualquier circunstancia. que no se atemorice en la adversidad. si un príncipe tiene tan gran Estado que. y más adelante volveremos a él. Y esta experiencia es tanto más peligrosa cuanto uno no puede hacerla más que una vez. y respecto a los demás gobiernos y a sus súbditos se haya campanada como he dicho más arriba y se dirá más adelante.que pueda mandarle y un hombre de corazón. Y. todos prometen. y no puede esperarse un triunfo fácil atacando a un príncipe que tenga fortificada su ciudad y no sea odiado por el pueblo. será siempre atacado con gran circunspección. en caso necesario. especialmente en los tiempos adversos. En el último caso su situación es más débil y más peligrosa. y no inquietarse por los restantes del país. tengan necesidad del Estado y de él: así siempre le serán fieles. no podemos menos de alentar a tales príncipes a fortificar y mantener la ciudad de su residencia. nunca será engañado por él. El primer caso ya se ha comentado. no están dispuestos. un príncipe prudente puede imaginar un modo por el cual sus ciudadanos. cuando el Estado necesita de los ciudadanos. X De qué modo deben medirse las fuerzas de todos los principados Conviene tener. cuando los ciudadanos necesitan del Estado. Estas soberanías suelen peligrar cuando pasan del orden civil al de una monarquía absoluta. Semejante príncipe no puede fundarse sobre lo que ve en tiempos de paz. . y en tiempos dudosos carece él siempre de gentes de quienes pueda fiarse. en atención a que la muerte está lejos. pues los ciudadanos y súbditos. Y cualquiera que haya fortificado bien su ciudad. En el segundo caso.

ora haciéndoles temer la crueldad del enemigo. XI De los principados eclesiásticos Sólo nos resta ahora hablar de los principados eclesiásticos: acerca de ellos. los ánimos se han enfriado. no se preocupan de ello. y no piensan ni pueden cambiar de príncipe. cuando no les falte de qué vivir ni con qué defenderse. pues. le responderé que un príncipe poderoso y valiente superará siempre todas las dificultades. y no temen ni a él ni a ningún otro potentado que tengan cerca. el príncipe debe tener tanta menos desconfianza después. ya que están fortificadas de tal modo que cada uno piensa que debe ser tedioso y difícil atacarlas. Y a quien replicara que si el pueblo tuviese sus posesiones fuera y las viese quemar perdería la paciencia. y los súbditos. Sólo éstos tienen Estados y no los defienden. Mantienen también en gran consideración los ejércitos militares. no le sea difícil a un príncipe prudente. desde el comienzo hasta el final de un asedio. habiendo debido naturalmente el enemigo quemar y asolar el país desde su llegada. La naturaleza de los hombres es obligarse unos a otros.Las ciudades de Alemania son muy libres. quien le atacase partiría de allí con oprobio. y cuidan sobremanera de que permanezcan en vigor. conservan siempre en los almacenes públicos comida. que tenga una ciudad fuerte y no se haga odiar. y. las cuales son tan poderosas y de tales propiedades. tienen en sus alrededores poco territorio. pasados algunos días. que es casi imposible que alguien pueda con sus ejércitos permanecer asediándolo durante un año entero. no puede ser atacado. tienen artillería en abundancia. ora asegurándose con destreza de aquellos que le parezcan demasiado osados. súbditos. cuando los ánimos de los hombres estaban aún en el primer ardor de la defensa. Así pues. y no hay ya remedio: y entonces los ciudadanos llegan a unirse con el príncipe tanto más cuanto les parece que ha contraído con ellos una nueva obligación. para poder tener al populacho alimentado. y sin que sea gravoso al público. bebida y leña para un año. ora dando esperanzas a sus súbditos de que el mal no durará mucho. y además. ya que se adquieren mediante valor o mediante fortuna. De ahí que. si lo fuera. y los Estados. se sostienen por medio de instituciones antiguas de la religión. Un príncipe. aunque indefensos. sólo estos principados prosperan y están seguros. obedecen al emperador cuando le quieren. Todas tienen fosos y murallas adecuados. Aparte de esto. aunque sin gobierno. tanto por los beneficios que conceden como por los que reciben. que conservan a los príncipes en su Estado. los daños están ya hechos. tener inclinados a su persona los ánimos de sus conciudadanos. las cosas del mundo son tan variables. todas las dificultades se encuentran antes de poseerlos. los males se han sufrido. y se conservan sin uno ni otra. y el largo asedio y el propio interés le harían olvidar el de su príncipe. y no los gobiernan. tienen siempre en común con qué darle de trabajar por espacio de un año en aquellas obras que son el nervio y el alma de la ciudad. de cualquier modo que procedan y se conduzcan. cuanto que. si se considera todo bien. en defensa suya. a causa de haber perdido sus casas y arruinado sus posesiones. no les son arrebatados. . y con cuyo producto se sustenta la plebe.

con el dinero y la fuerza.Pero como son gobernados por causas superiores que la mente humana no alcanza. y ahora un rey de Francia tiembla ante ella. y extinguido el duque. que ningún extranjero entrara en Italia con sus ejércitos. por ejemplo. la fortuna o su ciencia no podían nunca desembarazarle de este obstáculo. alguien me preguntará de qué proviene que la Iglesia se haya elevado a tanta grandeza en las cosas temporales. e hizo. y para contener al papa se servían de los barones de Roma. no me parece superfluo representarlos en parte. y. y encontró también el camino abierto para el medio de acumular dinero. el cual. tomando por instrumento al duque Valentino y aprovechando la ocasión del paso de los franceses. sin embargo. regularmente. Ursinos y Colonnas. porque. el duque de Milán y los florentinos. los venecianos. siendo erigidos y conservados por Dios. en lo que se refiere a las cosas temporales. surgía otro. aunque su intención no hubiera sido engrandecer a la Iglesia. Surgió después Alejandro VI. todas estas empresas le salieron bien. y los Ursinos no estaban ya a tiempo de aniquilarlos. Antes de que Carlos. Julio no sólo siguió estás cosas. que los hacía resurgir. Y aunque surgiera alguna vez un papa animoso. el rey de Nápoles. pues en el espacio de diez años que. la cual pudo echarle de Italia y arruinar a los venecianos: aunque estos hechos son conocidos. la estimaban en poco. había destruido sus facciones. Esto hacía que las fuerzas temporales del papa fueran poco consideradas en Italia. éstos. y con tanta más gloria para él mismo. reducir a los venecianos y arrojar a los franceses de Italia. Aquellos contra quienes se tomaban más precauciones eran el papa y los venecianos. y si. el otro. Para contener a los venecianos era necesaria la unión de todos los demás. sino también cada barón y cada señor. Sin embargo. lo que hizo ocasionó el engrandecimiento de la Iglesia. los pasaré en silencio. Vino después el papa Julio. que ninguno de ellos ocupara más territorio. que Alejandro nunca había puesto en práctica. Estos potentados debían tener dos cuidados principales: el uno. siempre estaban peleándose entre ellos. hallándose divididos en dos bandos. discurrir sobre ellos sería propio de hombre presuntuoso y temerario. y no sólo los que se llamaban potentados. pensó en conquistar Bolonia. todas aquellas cosas de que he hablado más arriba al tratar de las acciones del duque. mejor que todos los pontífices que haya habido nunca. como lo fue Sixto. . Y la brevedad de su mandato dificultaba la tarea. como ocurrió en la defensa de Ferrara. la cual después de su muerte. rey de Francia. pasara a Italia. con las armas en la mano y a la vista del Pontífice. pues tenía toda la Romaña. por poco poder que tuvieran. y todos los barones de Roma carecían de fuerzas. porque Alejandro. sino que les añadió otras. sino al duque. ya que antes de Alejandro los potentados italianos. mostró cuánto puede prevalecer un papa. con sus diversas artes de guerra. heredó el fruto de sus guerras. reinaba un papa. era difícil que pudiera abatir una de las facciones. y halló a la Iglesia muy poderosa. sin embargo. uno había casi extinguido a los Colonnas. Y. esta provincia se hallaba bajo el imperio del papa. enemigo de los Ursinos. tenían al pontificado débil y vacilante.

Y. aunque había en ellas algunos jefes capaces de ocasionar alteraciones. y. con su bondad y sus infinitas virtudes. unos partidos que los barones están obligados a defender: y así. Hemos dicho más arriba que un príncipe necesita poseer unos buenos fundamentos. Si un príncipe apoya su Estado con tropas mercenarias. desunidas y ambiciosas. tanto se difiere el desastre cuanto se difiere el ataque. o auxiliares o mixtas. huyen y quieren retirarse. de la ambición de los prelados nacen las discordias y las guerras entre los barones. sobre los ataques y defensas que en cada uno de los Estados mencionados pueden ocurrir. Los principales fundamentos que pueden tener todos los Estados. considerado bajo algunos aspectos las causas de su buena o mala constitución. que las armas con que un príncipe defiende su Estado son o las suyas propias o mercenarias. la grandeza de la Iglesia. cuando llegó el extranjero. le mostraron lo que eran en realidad. dejaré para otra ocasión el razonar sobre las leyes y hablaré de las armas. que les atemorizaba. Las mercenarias y las tropas auxiliares son inútiles y peligrosas. en Roma y fuera de ella. XII De las diferentes especies de tropas. de lo contrario. y no a ningún particular. Éstas hicieron algún progreso en favor de tal o cual príncipe. éste. Nunca permanecerán sosegadas estas facciones mientras tengan algunos cardenales. Quieren ser tus soldados mientras tú no hagas la guerra. me queda ahora discurrir. La causa de esto es que no tienen más amor ni motivo que los apegue a ti que su escaso sueldo. nunca se hallará seguro. forzosamente se atraerá su ruina. indisciplinadas e infieles. porque éstos mantienen. como los antiguos o mixtos. fanfarronas en presencia de los amigos y cobardes frente a los enemigos. ni buena fe en los hombres. como no puede haber buenas leyes donde no hay buenas armas y donde hay buenas armas conviene que haya buenas leyes. en la paz el príncipe es despojado por ellos. y en la guerra por los enemigos.cuanto que hizo todo esto para engrandecer a la Iglesia. el pontificado muy poderoso: y se espera que. pero. pues. y la otra. . no tiene temor de Dios. el cual no es suficiente para hacer que deseen morir por ti. y mostrado los medios con que muchos trataron de adquirirlos y conservados. y se mostraron animosas contra tropas del país. pues. si ésta sobreviene. tanto los nuevos. lo hará grandísimo y venerado. Digo. Mantuvo también las facciones de los Ursinos y los Colonnas en los términos en que las encontró. y de los soldados mercenarios Después de haber hablado en particular de todas las clases de principados sobre los que al principio me propuse razonar. no tener cardenales en su familia. Su santidad el papa León encontró. si aquellos lo engrandecieron con las armas. porque actualmente la ruina de Italia no es causada por otra cosa que por haber descansado en el espacio de muchos años en las tropas mercenarias. de un modo general. son las buenas leyes y las buenas armas. que son origen de disensiones entre ellos. pero. sin embargo dos cosas los mantenían sumisos: una. Poco trabajo me costaría convencer de todo esto. por cuanto esas tropas.

si el capitán no es valeroso. por esto ella. algunos encontraron insuperada oposición. los florentinos quedaban a su discreción. algunos no vencieron. y. como estos pecados eran los de los príncipes. su padre. Los milaneses. decía la verdad. a los cuales podían temer.Por esto a Carlos. y sus capitanes no se hicieron a sí mismos príncipes. la república ha de mandar a sus ciudadanos. después de la muerte de Epaminondas. si hubiera vencido. se vio obligada a echarse en los brazos del rey de Aragón. nadie negará que convenía a los florentinos . y les quitó. y. también ellos sufrieron el castigo. hombre muy prudente. a pesar de que los cartagineses tuvieran por jefes a sus propios ciudadanos. que una república armada con ejércitos extranjeros. Y los suizos se mantienen muy armados y muy libres. Si los venecianos y florentinos extendieron su dominación con esta clase de ejércitos. pero. cuya fidelidad. estando a sueldo de la reina Juana de Nápoles. sus patronos. Y el que decía que nuestros pecados eran la causa de ello. una vez concluida la primera guerra contra los romanos. contenerlo mediante las leyes para que no pase del punto señalado. tenemos el ejemplo de los cartagineses. y que los ejércitos mercenarios nunca hacen más que daño. sino que les defendieron. sea o no mercenario. Sforza tuvo siempre a los Bracceschi como enemigos. para no perder el reino. se aliaron con Francisco Sforza contra los venecianos. después de la victoria. Filipo de Macedonia fue nombrado por los tebanos. cuando manda uno que no sea un hombre valiente. Quiero demostrar mejor la desgracia que acarrean estas tropas. pero todos convendrán en que. de repente la dejó desarmada. la libertad. Sforza. replicaré que estas tropas han de ser empleadas por un príncipe o por una república. sea oprimiendo a los otros contra tus intenciones. Por otra parte. y otros dirigieron su ambición hacia otra parte. no puedes fiarte de ellos. Si se hubiera apoderado de Pisa. O los capitanes mercenarios son hombres excelentes con las armas. con más dificultad se somete a la obediencia de un ciudadano suyo una república armada con sus propios ejércitos. al no vencer. pero no eran los que él creía. y éste. cuando lo sea. sea oprimiéndote a ti que eres dueño suyo. El príncipe debe ir en persona y hacer él el oficio de capitán. Y si alguien responde que cualquier capitán que tenga tropas a su disposición hará lo mismo. La experiencia enseña que sólo los príncipes y las repúblicas con ejércitos propios hacen grandes progresos. El que no venció fue Juan Acat. que acabaron siendo oprimidos por sus soldados mercenarios. Braccio iba contra la Iglesia y el reino de Nápoles. Pero recordemos lo que sucedió hace poco tiempo. rey de Francia. debe cambiado. comúnmente causa tu ruina. porque entre aquellos valerosos capitanes. o no lo son: si lo son. Los florentinos hicieron capitán suyo a Pablo Vitelli. se unió a ellos para sojuzgar a los milaneses. Roma y Esparta se conservaron armadas y libres durante muchos siglos. capitán de sus gentes. le fue sencillo apoderarse de Italia con greda. muerto el duque Felipe. aunque no chocaron entre sí: mientras Francisco dirigía su ambición hacia la Lombardía. y que adquirió una gran reputación a pesar de su condición humilde. derrotados los enemigos en Caravaggio. sino los que yo he mencionado: y. no se pudo conocer. haré constar que en este caso los florentinos fueron favorecidos por la suerte. Entre los ejércitos mercenarios de la antigüedad. porque siempre aspiran a su propia grandeza.

y pocos no les proporcionaban renombre. El método que siguieron estos capitanes consistía primeramente en privar de toda consideración a la infantería. no tenían ya remedio. quienes. se dieron cuenta en seguida de este error. tardías y débiles conquistas. de muchas otras. se verá que obraron segura y gloriosamente. viendo su origen y sus progresos. a fin de que. juzgaron que no podían ya vencer con él. como no tenían en ella un país considerable y gozaban de una gran reputación. se vieron obligados a matarle. se pueda corregir mejor su uso. Si se considera los progresos de los venecianos. pues. Y como estos ejemplos me han conducido a hablar de Italia. pero cuando comenzaron a combatir en tierra firme abandonaron su valor y siguieron la costumbre de las guerras de Italia. entre otros. Y el resultado de su valor es que Italia fue recorrida por Carlos. a Roberto de San Severino. no ganancias: como sucedió después en Vaila. De ahí que. al no poseer ningún Estado. se dividió Italia en muchos Estados. porque no quería. Tenéis. habiendo caído casi toda Italia en manos de la Iglesia y de alguna república. mientras hicieron ellos mismos la guerra (esto fue antes de que se dirigieran con sus empresas a tierra firme). con los cuales debían temer pérdidas. si lo conservaban. muchas ciudades grandes tomaron las armas contra sus nobles. que recordar cómo. y. Tuvieron después por capitanes a Bartolomé de Bérgamo. y su nobleza luchó valerosamente con la plebe armada. y repentinas e inmensas pérdidas. quiero razonar sobre ello más ampliamente. que durante muchos años ha sido gobernada por ejércitos mercenarios. sojuzgada por Fernando y vituperada por los suizos. sus ciudadanos se convirtieron en príncipes. pero cuando se hubieron engrandecido. que en sus tiempos fueron árbitros de Italia. para proporcionársela a sí mismos. con tantas fatigas. favorecidos al principio por el emperador. Al principio de sus adquisiciones en tierra firme. al conde de Pitigliano y otros semejantes. tenían que obedecerle.permanecer con él. no podían alimentar a muchos infantes. En su escuela se formaron. a fin de conservado. las tenían oprimidas. la Iglesia favorecía a las ciudades para adquirir valimiento en las cosas terrenas. y no estando los sacerdotes y los demás ciudadanos habituados a la profesión de las armas. pues. El primero que dio reputación a esta milicia fue el romañol Alberico de Cunio. y conociendo por otra parte su frialdad en la guerra. Pues viendo a este hombre tan valeroso dejarse vencer por el duque de Milán. que por ser en número soportable era alimentada y honrada. por no perder lo que habían conquistado: entonces. si se hubiera convertido en asalariado de sus enemigos. Además. tomada por Luis. no tenían mucho que temer de sus capitanes. bajo el mando de Carmagnola. comenzaron a contratar tropas extranjeras. Las cosas habían llegado al punto de que en un ejército de veinte mil soldados no se contaban dos mil infantes. ni podían licenciarlo. habían adquirido. Tras ellos vinieron todos aquellos otros que hasta nuestros días han gobernado estos ejércitos. Obraron así porque. De estos ejércitos sólo nacen lentas. habían empleado todos los medios para desterrar de . Braccio y Sforza. después de que en estos últimos tiempos el emperador comenzara a ser arrojado de Italia y el Papa adquiriera en ella una gran dominación temporal. preferían la caballería. donde en un solo día perdieron lo que en ochocientos años.

no acampaban durante el invierno. los cuales. Los florentinos. mixtos y propios Las armas auxiliares. no matando en las refriegas. y sin pretender rescate por ellos. para que no recogiera el fruto de su mala elección: porque habiendo sido derrotados sus auxiliares en Rávena. no por ello quedan todas menos unidas y dispuestas a obedecer a otros que a ti. . En suma. rey de España. en las tropas mercenarias es más peligrosa la cobardía. Todas estas cosas estaban permitidas en su disciplina militar y eran buscadas por ellos para huir. introdujo en Grecia diez mil turcos. en ellas. se dirigió a las auxiliares. pues habían huido. Estas tropas pueden ser inútiles y buenas para sí mismas. condujeron diez mil franceses a Pisa para apoderarse de ella: esta resolución les hizo correr más peligros que cualquier empresa marcial. necesitan más tiempo y mejor ocasión para atacarte. XIII De los soldados auxiliares. porque no forman todas un mismo cuerpo. que éste debería ayudarlo con sus gentes y sus ejércitos. sino haciendo prisioneros. y si vences. habiendo visto en la empresa de Ferrara la triste prueba de sus armas mercenarias. su buena fortuna hizo nacer una tercera causa. que contra su esperanza y la de los demás echaron a los vencedores. no quisieron salir de ella: esto fue el principio de la sujeción de Grecia a los infieles. hallándose sin ejército. y han sido reunidas y pagadas por ti. quedas derrotado. ya que había vencido con otras tropas. Sólo el que no desee vencer debe valerse de semejantes tropas. un tercero a quien confieras el mando no puede adquirir de pronto tanta autoridad como para atacarte. que condujeron a Italia a la esclavitud y al envilecimiento.sí mismos y de sus soldados el cansancio y el miedo. de la fatiga y los peligros: hasta tal punto. no quedó hecho prisionero de sus enemigos. porque son mucho más peligrosas que las mercenarias: cuando son vencidas. si pierdes. Aunque las antiguas historias están llenas de ejemplos que prueban esta verdad. y después de sobrevenir los suizos. te haces prisionero suyo. como he dicho. y los de las tierras no volvían a las tiendas. él cual. son cuando se llama a un príncipe poderoso para que con sus tropas venga a ayudaros y defenderos: como hizo en estos últimos tiempos el papa Julio. sin embargo. y en las auxiliares el valor. El emperador de Constantinopla. para oponerse a sus vecinos. en cambio las mercenarias. ni de sus auxiliares. No obstante. acabada la guerra. pero son casi siempre perjudiciales para el que las llama. no hacían alrededor de su campamento empalizadas ni fosos. que son las otras armas inútiles. pues para conquistar Ferrara se puso por entero en las manos de un extranjero. porque. que tomó un partido que no podía ser más funesto. después de haber sido vencidas. y no con las de ellos. Por la noche no acampaban en las tierras. no quiero pasar por alto el ejemplo reciente del papa Julio II. y convino con Fernando.

los hizo descuartizar a todos: hizo después la guerra con sus propias armas. su hijo. es. considerando la diferencia que hubo entre la reputación del duque cuando tenía sólo a los franceses y cuando tenía a los Ursinos y Vitellis. y. En fin. y tomó a sueldo las de los Ursinos y Vitellis. y nunca fue más estimado que cuando todos vieron que él era enteramente poseedor de sus propias tropas. o te pesan. la causa de los peligros de aquel reino. para darle alientos. Pero después. como lo vemos ahora. porque al suprimir por completo la infantería hizo dependiente de las armas ajenas su propia caballería. son mucho mejores que los simplemente auxiliares o simplemente mercenarios. Se puede ver fácilmente la diferencia que hay entre unas y otras tropas. Y baste dicho ejemplo: porque el reino de Francia sería invencible si la institución militar de Carlos se hubiera acrecentado o al menos conservado. hace que no se acuerden del veneno que oculta. no cree que pueda vencer sin ellos. y porque ésta. diciendo que con ellas no podía valerse bien por sí mismo. infiel y peligroso. se deshizo de ellas. Saúl. como dije antes acerca de las fiebres tísicas. y ha preferido perder con las suyas que vencer con las ajenas. las armaduras de los demás. o se te caen de los hombros. con las cuales tomó Imola y Forli. las rehusó. Éste.Por ello un príncipe sabio ha rehuido siempre estas tropas y recurrido a las propias. y recurrió a las propias. lo armó con sus propias armas: David. habiendo liberado a Francia de los ingleses con su fortuna y valor. mixtos. provocador filisteo. Aunque no he querido desviarme de los ejemplos italianos y recientes. porque sus jefes eran lo que fueron en adelante los capitanes de Italia. desalentó a su propio ejército. pues. . juzgando que en aquéllas había demasiado peligro. al ver que no podía conservarlos ni retirarlos. No titubearé nunca en citar a César Borgia y sus acciones. acostumbrada a militar con los suizos. seguido por los demás. y sin los suizos no intentan nada contra otros. todos juntos. nombrado por los siracusanos jefe de sus ejércitos. y no con las ajenas. y que prefería acometer al enemigo con su honda y su cuchillo. conduciendo a ella fuerzas francesas. o te aprietan demasiado. padre del rey Luis XI. Este duque entró en Romaña con tropas auxiliares. como dije. Los ejércitos de Francia eran. Porque. uno de los que ya he nombrado anteriormente. juzgando que no es verdadera victoria la que se consigue con las armas ajenas. habiendo dado reputación a los suizos. Pero la poca prudencia de los hombres les lleva a aceptar una cosa que. en parte mercenarios y en parte propios: estos ejércitos. y la que se granjeó cuando se quedó con sus propios soldados y se apoyó en sí mismo: se hallará ésta muy superior a la precedente. Quiero traer a la memoria todavía un hecho del Antiguo Testamento que guarda relación con mi materia. Carlos VII. después de habérselas puesto. por tener apariencia de bien. tampoco quiero dejar de lado a Hierón de Siracusa. conoció la necesidad de armarse con armas propias. De ahí resulta que los franceses no bastan para pelear contra los suizos. y muy inferiores a los propios. no pareciéndole seguras tales tropas. Después. conoció en seguida que la milicia mercenaria no era útil. Ofreciendo David a Saúl ir a pelear con Goliat. recurrió a las mercenarias. y ordenó que en su reino hubiera infantería y caballería. Hallando después que éstas obraban de un modo sospechoso. el rey Luis. acabó con la infantería y comenzó a tomar suizos a sueldo: este error.

una con acciones. y por el contrario se ve que. sino que muchas veces. esto puede hacerla de dos maneras. Entre las demás razones del mal que te acaecerá si no ejerces por ti mismo el oficio de las armas está el menosprecio. porque éste es el único arte que se espera ver ejercido por el que manda. y que el desarmado se encuentre seguro entre servidores armados. cuando los príncipes han pensado más en las delicias de la vida que en las armas. habiendo en el uno desdén y en el otro sospecha. antes depende enteramente de la suerte. por ser hombre de armas. pues. Si consideráramos la primera causa de la ruina del Imperio romano encontraríamos que reside en el momento en que comenzaron a tomar godos a sueldo. y la otra con pensamientos. Pues. por huir de las incomodidades de las armas. El modo para formarse armas propias será fácil de hallar si se examinan las instituciones de los cuatro que he citado antes. y cómo muchas repúblicas y príncipes se armaron y se constituyeron: y a estas constituciones me remito plenamente. XIV De las obligaciones del príncipe en lo que concierne al arte de la guerra Un príncipe. porque desde entonces empezaron a enervarse las fuerzas del Imperio romano. o por criados tuyos: todas las demás son mercenarias o auxiliares. Por otra parte. En cuanto a las acciones. un príncipe que no entiende nada de guerra. y si se considera cómo Filipo. no puede ser apreciado por sus soldados. quam fama potentiae non sua vi nixa. Francisco Sforza. de duques se convirtieron en particulares. les hace ascender a aquel grado. debe ir . Y es de tanto valor. de particular se convirtió en duque de Milán. además de tener bien ordenadas y ejercitadas sus tropas. no alejar nunca el pensamiento del ejercicio de la guerra. Y fue siempre opinión y máxima de los hombres sabios. por lo tanto. al no tener el valor que sería necesario para defenderle en la adversidad. además de las otras calamidades. Entre el que es guerrero y el que no lo es. y la razón que te hace conquistado es profesar este arte. aquel que en su principado no descubre los males cuando nacen. como he dicho. el orden y la disciplina de los ejércitos. y todo el valor que se le hacía perder se convertía en provecho de ellos. no es posible que realicen juntos buenas operaciones. padre de Alejandro Magno. como más adelante se dirá. y no es razonable que quien está armado obedezca gustosamente al que está desarmado. Las armas propias son las que están compuestas o por súbditos. ésta es una de las infamias de las que el príncipe debe preservarse. y en la paz se debe ejercitar más que en la guerra.Por lo tanto. ni cultivar otro arte más que la guerra. ni fiarse de ellos. Y la primera causa que te lo hace perder es descuidar este arte. o por ciudadanos. perdieron su Estado. Debe. que no solamente mantiene a los que han nacido príncipes. quod nihil sit tam infirmum aut instabile. que sin tener armas propias ningún principado está seguro. pues. no hay ninguna proporción. no debe tener otro objeto ni otro pensamiento. no es verdaderamente sabio: y esto es dado a muy pocos. a los hombres de condición privada. Concluyo. y sus hijos.

a fin de que. en Toscana. Estas son las reglas que debe observar un príncipe sabio. cómo yacen las llanuras. para poder evitar éstas e imitar aquéllas. En primer lugar. cuando estaba en el campo con sus amigos. al guiar sus ejércitos nunca podía sobrevenir accidente alguno cuyo remedio no tuviera. príncipe de los aqueos. decía la suya. todos los casos en que se puede encontrar un ejército. Filipómenes. gracias a estas continuas reflexiones. a talar un territorio con acierto. a menudo se detenía y razonaba con ellos: «Si los enemigos estuvieran en aquella colina. observando las reglas de la táctica. los ríos y los lagos que hay. en tiempo de paz. andando. no posee el primero de los talentos necesarios a un capitán. fórmese con talento un abundante caudal de recursos. ¿cómo haríamos para seguirlos?». en todo lo cual debe poner la mayor atención. y puede entender mejor su defensa. y. y asimismo comprende la naturaleza de los ríos y de los lagos. está la de que. y en ellas considerar las acciones de los hombres insignes. a tomar alojamiento. César a Alejandro. ¿quién de nosotros tendría ventaja? ¿Cómo se podría ir. cómo desembocan los valles. la afabilidad. no pensaba nunca si no en los modos de hacer la guerra. Estos conocimientos son útiles de dos modos. cuya gloria fue más celebrada. escoger entre los antiguos héroes. en cuanto al ejercicio de la mente. acostumbra el cuerpo a la fatiga. Pero. mediante el conocimiento y la visita frecuente de aquellos lugares. ver cómo se gobernaron en las guerras. aprende a conocer el propio país. Cualquiera que lea la vida de Ciro escrita por Jenofonte. y además. por una parte. cuando la fortuna se le vuelva contraria. por ejemplo. hasta tal punto. debe el príncipe leer las historias. y lejos de permanecer ocioso en tiempo de paz. para poder valerse de ellos en las adversidades. a dirigir batallas. y hasta qué punto en la castidad. comprende con facilidad cómo debe ser cualquier otro lugar en el que tenga que combinar operaciones militares: porque las colinas. y por otra observa la naturaleza de los lugares y conoce cómo surgen los montes. Y les proponía. como hicieron ellos. entre las numerosas alabanzas que le profirieron los escritores. y la corroboraba con razones: de modo que. le encuentre dispuesto a resistirse a ella. tienen con los de las otras provincias cierta similitud. XV . El príncipe que carece de esta pericia. ¿cómo tendríamos que hacerla? Si ellos retrocedieran. a su encuentro? Si quisiéramos retroceder. la humanidad y la liberalidad se conformó Escipión con aquellas cosas que de Ciro escribe Jenofonte. y sobre todo debe. escuchaba su opinión. reconocerá después en la vida de Escipión cuánta gloria le resultó de aquella imitación. los valles. que mediante el conocimiento de una provincia se puede fácilmente llegar al conocimiento de las otras. a conducir ejércitos. un modelo cuyas proezas y acciones estén siempre presentes en su ánimo: como se dice que Alejandro Magno imitaba a Aquiles. examinar las causas de sus victorias y sus pérdidas. las llanuras. porque ella enseña a encontrar al enemigo. y nosotros nos encontráramos aquí con nuestro ejército.a menudo de caza. mediante la cual. Escipión a Ciro.

De las cosas por las que los hombres. que sepa evitar la infamia de los vicios que le harían perder el Estado. otro soberbio. otro incrédulo. XVI De la liberalidad y de la avaricia . serán su ruina. etc. ya servirse de ello o no servirse según las circunstancias. son alabados o censurados Queda ahora por ver cuáles deben ser las formas de comportarse un príncipe con los súbditos y con los amigos. uno es considerado dadivoso. no tema incurrir en la infamia de aquellos vicios sin los cuales difícilmente pueda salvar el Estado. especialmente al tratar esta materia. le proporcionarán su seguridad y su bienestar. otro ligero. entre tantos que no lo son. Por ello es necesario que un príncipe que quiere mantenerse aprenda a poder no ser bueno. porque en nuestra lengua avaro es también el que desea enriquecerse mediante rapiñas. que el que deja el estudio de lo que se hace para estudiar lo que se debería hacer aprende más bien lo que debe obrar su ruina que lo que debe preservarle de ella. siendo mi intención escribir una cosa útil para quien la comprende. uno duro. siguiéndolas. de los que no se lo harían perder. si las observa. se distinguen con algunas de aquellas cualidades que les acarrean censura o alabanzas. como no se puede tenerlas todas. otro casto. y preservarse. y hablando de las que son verdaderas. uno desleal y otro fiel. Dejando. que los desvaríos de la imaginación en lo concerniente a ella. el otro por miserable (usando un término toscano. y especialmente los príncipes. porque un hombre que en todas las cosas quiera hacer profesión de bueno. pues. ser tenido por presuntuoso. pero. porque la condición humana no lo consiente. uno lascivo. el uno es tenido por liberal. Pero. de lo dicho por ellos. Y como sé que muchos han escrito sobre este tema. porque. ya que partiré. y en particular los príncipes por estar colocados a mayor altura. me ha parecido más conveniente seguir la verdad real de la materia. Hay tanta distancia de cómo se vive a cómo se debería vivir. uno cruel y otro compasivo. uno grave. a un lado las cosas imaginarias acerca de un príncipe. si no puede. Muchos han imaginado repúblicas y principados que nunca vieron ni existieron en realidad. ni observadas a la perfección. y llamamos miserable al que se abstiene demasiado de usar lo que posee). Sin embargo. es necesario que el príncipe sea tan prudente. Y yo sé que todos confesarán que sería cosa muy loable que en un príncipe se encontraran todas las cualidades mencionadas. si se pesa bien todo. uno sincero. y que otras que parecen vicios. otro flexible. cuando se habla de ellos. se encontrará que algunas cosas que parecen virtudes. Y así. uno religioso. si le es posible. estará obligado a me nos reserva abandonándose a ellos. uno humano. otro astuto. y otro feroz y valeroso. uno afeminado y pusilánime. no temo. al escribir también yo sobre ello. y otro rapaz. las que son tenidas por buenas: pero. no puede llegar más que al desastre. digo que todos los hombres.

el actual rey de Francia ha sostenido muchas guerras sin imponer un tributo extraordinario a los suyos. César era uno de los que querían llegar al principado de Roma. no debe omitir ninguna especie de liberalidad. Esto empezará a hacerle odioso a sus súbditos. Y si alguno replicara que ha habido muchos príncipes que con sus ejércitos hicieron grandes cosas y que tenían fama de ser muy liberales. cuyo número es infinito. de manera que con esta liberalidad. la liberalidad. incurrirá súbitamente en la infamia del miserable. debe. por la primera de dichas cualidades. y la avaricia con todos aquellos a quienes no da. Sin embargo. habiendo perjudicado a muchos y favorecido a pocos. porque reconoce su error. para no tener que despojar a sus súbditos. pero si. debe temer poco el incurrir en la reputación de avaro. no te acarreará la infamia de su contrario. no preocuparse del calificativo de avaro. para poder mantener entre los hombres el nombre de liberal es necesario no abstenerse de parecer suntuoso. le respondería: o el príncipe expende lo suyo y de sus súbditos. porque. El actual rey de España. si ésta se usa prudentemente y como se la debe usar. para poder defenderse. y que muchos otros. consumirá en semejantes obras todas sus riquezas. en el segundo. Por tanto. los demás quedaron vencidos. para no convertirse en pobre y miserable. para no verse obligado a ser rapaz. por este medio ejerce la liberalidad con todos aquellos a quienes no quita nada. si es prudente. En el primer caso debe ser parco. no habría realizado tantas empresas ni habría vencido en ellas. es muy necesario que pases por liberal. pues. o estás en camino de adquirirlo. cuando vean que con su moderación le bastan sus rentas. sólo porque su amplia moderación le suministró lo necesario para los gastos superfluos. pero. diré cuán útil resultaría el ser liberal. si hubiera sido liberal. y peligrará al menor riesgo. hubiera vivido algún tiempo y no hubiera moderado sus dispendios. te perjudica. usada de modo que seas temido. o expende lo de los demás. estará obligado a gravar extraordinariamente a sus súbditos.Empezando. esta liberalidad es perjudicial. que son pocos. de manera que no lo sepan. pues. le respondería: o posees ya un principado. llegaron a puestos elevadísimos. y puede acometer empresas sin gravar a sus pueblos. y si quiere retroceder. En el primer caso. Un príncipe. que se sirvió de la reputación de liberal para alcanzar el papado. y al empobrecerles perderá la estimación de todos. hasta el extremo de que siempre. un príncipe así hecho. habría destruido el imperio. Y. ya ser fiscal para hacer todas aquellas cosas que se pueden hacer para conseguir dinero. En nuestros tiempos sólo hemos visto realizar grandes cosas a los que han sido considerados avaros. El papa Julio II. no pensó después en mantenerla. y al fin. después que hubo llegado a él. si alguno dijera que César consiguió el imperio con su liberalidad. porque con el tiempo será considerado cada vez más liberal. un príncipe. si quiere conservar su fama de liberal. puede defenderse de cualquiera que le declare la guerra. no pudiendo sin daño propio ejercer la virtud de la liberalidad de un modo notorio. en el segundo. para poder hacer la guerra. porque la avaricia es uno de los vicios que aseguran su reinado. . sentirá vivamente la primera necesidad. por ser liberales en realidad y considerados como tales.

a causa de que los Estados nuevos se hallan llenos de peligros. XVII De la crueldad y de la clemencia. no atemorizarse nunca él mismo. César Borgia era considerado cruel. simuladores y disimulados. el cual. Porque de los hombres en general se puede decir esto: que son ingratos. que produce una infamia con odio. que produce una infamia sin odio. No hay nada que se consuma tanto a sí mismo como la liberalidad. et regni novitas me talia cogunt Moliri. porque gastar lo de los Otros no perjudica a tu reputación. dice: Res dura. no debe temer la infamia aneja a la crueldad. hay más sabiduría en soportar la reputación de avaro. Nace de ello una disputa: si vale más ser amado que temido. a fin de tener a sus súbditos unidos y fieles: porque con poquísimos ejemplos será más clemente que aquellos que. dejó destruir Pistoya. y dispone de los bienes de los vencidos. cuando se tiene que carecer de una de las dos cosas. en la necesidad de incurrir en la nota de rapaz. y la había hecho fiel. con prudencia y humanidad. como hicieron Ciro. restablecido en ella la paz. gastar lo tuyo es lo único que te perjudica. ya que das lo que no es tuyo ni de tus súbditos. mientras la ejerces. por demasiada clemencia. sino que le añade una más sobresaliente. entre todas las clases de príncipe. veremos que él fue mucho más clemente que el pueblo florentino. extinguido sus divisiones. necesita esta liberalidad. Sin embargo. rapaz y odioso. sin embargo. Si consideramos bien todo esto. no sería seguido por sus soldados. de lo contrario. dejan engendrarse desórdenes. mientras que los castigos que dimanan del príncipe sólo ofenden a un particular. y la liberalidad te conduce a ambas. digo que todo príncipe debe desear ser tenido por clemente y no por cruel. et late fines custode tueri. y la desconfianza exagerada no le haga intolerable. al príncipe nuevo le es imposible evitar la reputación de cruel. no obstante. es mucho más seguro ser temido primero que amado. Puedes mostrarte mucho más dadivoso. para escapar de la pobreza. Por tanto. por tanto. y proceder moderadamente. de saqueos y carnicerías. Virgilio. de modo que la confianza desmedida no lo convierta en incauto. Entre todas las cosas de que un príncipe debe preservarse está la de ser menospreciado y aborrecido. de los cuales no nacen más que asesinatos y rapiñas: pues éstos suelen ofender a la universalidad de los ciudadanos. por boca de Dido. debe cuidar de no usar mal esta clemencia. que en verse. o. como es difícil conseguir ambas a la vez. debe ser comedido al creer y al actuar. pero. o todo lo contrario. pierdes la facultad de ejercerla. para huir de su fama de cruel. volubles. Se responde que se quiere ser las dos cosas. César y Alejandro. Además.El príncipe que con sus ejércitos va a llenarse de botín. te vuelves pobre y despreciable. su crueldad había reparado los males de la Romaña. por el deseo de tener fama de liberal. que huyen de los peligros y están ansiosos de . Un príncipe. y si vale más ser amado que ser temido Descendiendo después a las demás cualidades alegadas anteriormente.

en tal grado que. pero cuando la necesidad desaparece. y faltan con mayor frecuencia. porque las amistades que se adquieren con el dinero y no con la grandeza y nobleza de alma. y sin ella no le habrían bastado sus demás virtudes para obtener aquel efecto. y de robar sus mujeres: y cuando le sea indispensable derramar la sangre de alguien. que corregir los errores. sino en toda la historia de las cosas conocidas. entonces es completamente necesario que no se preocupe de la reputación de cruel. no surgió nunca ninguna disensión. ni entre ellos ni contra el príncipe. evite el odio. si él lo . sobre todo. esto lo conseguirá siempre. dijo que había muchos hombres que sabían mejor no errar. absténgase de tomar los bienes ajenos: porque los hombres olvidan más pronto la muerte del padre que la pérdida del patrimonio. y por otra vituperan su principal causa. pues el amor se retiene por el vínculo de la gratitud. mientras les haces bien. Esto no derivó de otra cosa que de su exceso de clemencia. hágalo cuando exista justificación conveniente y causa manifiesta. debido a la perversidad de los hombres. es roto en toda ocasión de propia utilidad. pero. decae.ganancias. su caudal. nunca faltan razones para robar los bienes ajenos. pero el temor se mantiene con un miedo al castigo que no abandona a los hombres nunca. Y para convencerse de que sus demás virtudes no habrían bastado. por el contrario. el cual. le reconvino de ello Fabio Máximo. te son enteramente adictos. Y los hombres tienen menos consideración en ofender a uno que se haga amar que a uno que se haga temer. podemos mencionar a Escipión. Además. Pero cuando el príncipe está con sus ejércitos y tiene que gobernar a multitud de soldados. proviniendo todo ello de su natural blando. Entre las admirables acciones de Aníbal se cuenta que. habiendo sido destruidos por un lugarteniente de Escipión. si no se granjea el amor. encontrándose desnudo de otros apoyos preparatorios. que junto con sus infinitas virtudes le hizo siempre respetable y terrible a los ojos de sus soldados. se rebelan. no fueron vengados por él. Los locrios. cuando la necesidad está cerca. porque sin esta reputación no se tiene nunca un ejército unido ni dispuesto para ninguna acción. En el Senado. uno que quiso excusarle en el Senado. que dejaba a sus soldados más licencia de la que convenía a la disciplina militar. tanto en la mala como en la buena fortuna. y. si se abstiene de robar la hacienda de sus ciudadanos y súbditos. Esto no pudo provenir más que de su inhumana crueldad. los pretextos para derramar sangre son más raros. porque puede muy bien conseguir al mismo tiempo ser temido y no odiado. y que iba a luchar en tierras extrañas. su vida y sus hijos. no son de provecho alguno en los tiempos difíciles. Este natural habría alterado con el tiempo la fama y la gloria de Escipión. compuesto de hombres de países muy diversos. por una parte admiran su acción. siempre encuentra pretexto para apoderarse de lo ajeno. quien le llamó corruptor de la milicia romana. por más bien merecidas que estén. Sin embargo. el que comienza viviendo de rapiñas. el príncipe debe hacerse temer de modo que. ni la insolencia del lugarteniente fue castigada. como dije más arriba. Los escritores poco reflexivos en esto. teniendo un numerosísimo ejército. Y el príncipe que se ha fundado por entero en la palabra de ellos. hombre excepcional no solamente en su tiempo. te ofrecen su sangre. contra el cual se rebelaron sus ejércitos en España.

y tener gran habilidad para fingir y disimular: los hombres son tan simples. Así pues. y la zorra no se defiende de los lobos. la primera es propia del hombre. ser zorra para conocer las trampas. porque el león no se defiende de las trampas. para que los custodiara bajo su disciplina. los cuales escribieron que Aquiles y muchos otros príncipes de la antigüedad fueron confiados en su niñez al centauro Quirón. tú tampoco tienes que observada con respecto a ellos. que. Nunca le faltan a un príncipe razones legítimas para cohonestar la inobservancia. y león para destrozar a los lobos. no en lo que es de Otros: debe solamente ingeniárselas para evitar el odio. a un príncipe le es necesario saber hacer buen uso de una y otra. la segunda lo es de los animales. cuando tal fidelidad redunda en perjuicio propio. como he dicho. y otra con la fuerza. de modo que incluso han acabado triunfando de los que se fundaban en la lealtad. concluyo. XVIII De qué modo los príncipes deben guardar la fe dada Cuán loable es en un príncipe mantener la fe jurada y vivir de un modo íntegro y no con astucia. Por tanto. como vivió bajo la dirección del Senado. y mostrar cuántos tratados de paz. Volviendo a la cuestión de ser temido y amado. no obstante. saber que hay dos maneras de combatir: una con las leyes. y que la una sin la otra no es duradera. sino que se convirtió en gloria suya. tuvo mejor acierto. han hecho poco caso de la buena fe y han sabido atraerse con astucia las mentes de los hombres. como son malos y no observarían su fe con respecto a ti. Si los hombres fueran todos buenos. la experiencia de nuestros días nos muestra príncipes que han hecho grandes cosas y. Pero es necesario saber encubrir bien este natural. cuántas promesas han quedado anuladas y vanas por la infidelidad de los príncipes: el que mejor supo obrar como zorra. como muchas veces la primera no basta. Debéis. De esto se podrían dar infinitos ejemplos recientes.hubiera conservado en el mando. viéndose un príncipe en la necesidad de saber obrar competentemente según la naturaleza de los animales. que quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar. y cuando las razones que la hicieron prometer ya no existen. Esto es lo que con palabras encubiertas enseñaron a los príncipes los antiguos autores. un príncipe prudente no puede ni debe mantener fidelidad en las promesas. Tener por preceptor a un maestro mirad bestia y mitad hombre no quiere decir otra cosa sino que un príncipe necesita saber usar una y otra naturaleza. . pero. Es necesario. este precepto no sería bueno. debe entre ellos imitar a la zorra y al león a un tiempo. pues. conviene recurrir a la segunda. pero. amando los hombres a su voluntad y temiendo a la del príncipe. pues. debe un príncipe cuerdo fundarse en lo que es suyo. y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes. pero. pues. esta cualidad perniciosa no sólo desapareció. todos lo comprenden: sin embargo. Los que sólo toman por modelo al león no entienden sus intereses. Por tanto.

No es necesario. especialmente de los príncipes. quiero discurrir sobre las otras brevemente y de un modo general. un príncipe conservar y mantener el Estado: los medios que emplee serán siempre considerados honrosos y alabados por todos. Incluso me atreveré a decir que. al verle y oírle. así pues. ya que a menudo se ve obligado. porque el ver pertenece a todos. y en cambio es enemigo acérrimo de una y otra. si las posee y las observa siempre. los pocos espíritus penetrantes no tienen lugar en él. todo integridad. y. si parece poseerlas. muchas veces le habrían quitado la reputación o el Estado. jamás predica otra cosa que paz y lealtad. y cada vez que lo evite habrá cumplido con su obligación y no hallará peligro alguno en . contra la religión. Los hombres en general juzgan más por los ojos que por las manos. que tienen la majestad del Estado que les protege. pero pocos comprenden lo que eres. porque sabía cómo hacer caer a los hombres con semejante estratagema. se considera el fin. evitar aquellas cosas que le hagan odioso y despreciable. para conservar el Estado. no puede observar todas aquellas cosas por las cuales los hombres son considerados buenos. XIX De qué modo se debe evitar ser despreciado y odiado Pero como acerca de las cualidades de que más arriba se hace mención he hablado de las más importantes.Entre los ejemplos recientes. contra la humanidad. serán perjudiciales. y. pues. Procure. pero es muy necesario que parezca poseerlas. sin embargo. y de que parezca. y serlo. y el tocar a pocos. humano. Y hay que comprender bien que un príncipe. Todos ven lo que pareces. como dije más arriba. ni pensó nunca en otra cosa que engañar a los hombres. sino a saber entrar en el mal. cuando hay necesidad. si él las hubiera observado. pues. que al mismo tiempo la observara menos. todo humanidad. en las acciones de todos los hombres. al cual no está bien nombrar. debe tener gran cuidado de que nunca le salga de la boca una cosa que no esté llena de las cinco mencionadas cualidades. como he dicho más arriba. Y no hay cosa más necesaria para aparentar tener que esta última cualidad. puedes parecer manso. y especialmente un príncipe nuevo. pero es preciso retener tu alma en tanto acuerdo con tu espíritu que. sepas variar de un modo contrario. y con mayores juramentos afirmara una cosa. pues. Alejandro VI no hizo nunca otra cosa. a no apartarse del bien. a obrar contra la fe. y siempre encontró medios de poder hacerla. Un príncipe de nuestros tiempos. No existió nunca hombre que tuviera mayor eficacia en aseverar. Es menester que tenga el ánimo dispuesto a volverse según que los vientos de la fortuna y las variaciones de las cosas se lo exijan. cuando la mayoría tiene dónde apoyarse. todo bondad. que el príncipe intente. contra la caridad. leal. y en el mundo no hay sino vulgo. le serán útiles. que un príncipe posea de hecho todas las cualidades mencionadas. no quiero pasar uno en silencio. y estos pocos no se atreven a oponerse a la opinión de muchos. todo buena fe. porque el vulgo se deja siempre coger por las apariencias y por el acierto de la cosa. sus engaños le salieron siempre a medida de sus deseos. religioso. Un príncipe. todo religión. en caso necesario. mientras pueda. fiel. contra los cuales no hay juicio a quien reclamar.

Sin embargo. cuando crea ofenderlo. y siempre. cuando estén aseguradas las exteriores. Contra este último. celos y sospecha de una pena que lo atemoriza. el ser rapaz y usurpador de las propiedades y las mujeres de sus súbditos: de ello debe abstenerse. porque el que conspira cree siempre que con la muerte del príncipe satisfará al pueblo. sino la de aquellos que cree están descontentos. lo cual es necesario conseguir. tendrá buenos amigos. si el príncipe ha gobernado y vivido como he dicho. las leyes. como se dijo más arriba por extenso. se ha de temer que no conspiren secretamente. siempre que no se quite a la generalidad de los hombres su propiedad ni su honor. pues quien conjura no puede ser uno solo. siempre sostendrá todo ataque. afeminado. a no ser que las haya perturbado una conjura. y por otra viéndola dudosa y llena de peligros. añadiendo a todas estas cosas la benevolencia popular. pero por parte del príncipe hay la majestad de su soberanía. si tiene buenas armas. Uno de los más poderosos remedios que tiene un príncipe contra las conjuras consiste en no ser odiado por el pueblo. viven contentos. ni puede tomar compañía. pusilánime. Un príncipe debe tener dos temores: uno en el interior por cuenta de sus súbditos. porque las dificultades que se presentan a los conjurados son infinitas. e ingeniarse para que en sus acciones se advierta grandeza. pero. Para reducir la cuestión a breves términos. y otro en el exterior por cuenta de potencias vecinas. o que fuera un enemigo totalmente irreconciliable del príncipe. pues se comprende que sea excelente y respetado por los suyos. el príncipe se asegura contra ello evitando ser odiado y despreciado. acerca de los súbditos. Le hace odioso. aunque los del exterior intentaran algo. valor. le das materia para contentarse. ni de entramparle. difícilmente se conspira contra el que es reputado. debe procurar que su sentencia sea irrevocable. convendría que fuera un gran amigo. para que te observara fidelidad. que nadie tenga el pensamiento de engañarle. Cae en el menosprecio cuando pasa por variable. y difícilmente se le ataca. en torno a las tramas de sus súbditos. fortaleza. en este caso debe temer también . El príncipe que da de sí esta opinión es muy estimado. y. como dije. siempre estarán aseguradas las cosas interiores. como dije que hizo el espartano Nabis. que le protegen: de manera que. se defenderá con buenas armas y con buenos amigos.cualquier otra censura. y en cuanto a un descontento le has descubierto tu intención. la cual se frena de muchas maneras y con facilidad. es imposible que nadie sea bastante temerario para conspirar. ligero. La experiencia enseña que ha habido muchas conjuras. la defensa de los amigos y del Estado. gravedad. y sólo se ha de combatir con la ambición de pocos. viendo por una parte segura la ganancia. irresoluto: un príncipe debe protegerse de todo esto como de un escollo. digo que por parte del conspirador no hay más que miedo. Porque si un conspirador siente por lo común temor ames de la ejecución del mal. y teniendo al pueblo satisfecho de él. con tal de que no le abandonen los suyos. aun cuando los del exterior no maquinen nada. y que pocas han llegado a buen fin. sobre roda. y manténgase en tal opinión. ya que manifiestamente puede esperar toda clase de ventajas: de tal modo que. no se atreverá a tomar semejante partido.

muerto Aníbal. Por tanto.después (teniendo por enemigo al pueblo). concluyo que un príncipe debe inquietarse poco de las conspiraciones cuando el pueblo le tenga buena voluntad. Por tanto. pero no hacerse odiar por el pueblo. y no quedando de él más que su hijo Juan. que. y juzgando que era necesario ponerles un freno que les contuviera. Se halla en él una infinidad de buenos estatutos. Entre los reinos bien ordenados y gobernados en nuestros tiempos está el de Francia. Esto fue resultado de la benevolencia popular que la casa Bentivoglio gozaba en aquellos tiempos: esta benevolencia fue tan grande. sin participación del rey. de los que dependen la libertad y la seguridad del rey. pero. y deseando apaciguados. que era príncipe de Bolonia. ni un mejor medio de seguridad para el rey y su reino. Parecerá quizá a muchos. Los Estados bien ordenados y los príncipes sabios han cuidado siempre uy diligentemente de no descontentar a los grandes y de satisfacer al pueblo y tenerlo contento. ésta es una de las cosas más importantes que ha de tener en cuenta un príncipe. que se conjuraron contra él. que hay ejemplos contrarios a esta opinión. De aquí se puede sacar una notable conclusión: que los príncipes deben dejar a otros la disposición de las cosas odiosas. el fundador del actual orden de este reino. Aníbal Bentivoglio. no diferentes de la que aduje anteriormente. Y sin embargo perdió el imperio o fue asesinado por los suyos. reprimiera a los grandes favoreciera a los pequeños. cuya memoria nos transmitieron nuestros padres. abuelo del actual Aníbal. debe temerlo todo y a todos. no quiso que este cuidado quedara a cargo particular del rey. y haré tomar en . que estaba aún en mantillas. aunque triunfara. conociendo la ambición de los grandes y su insolencia. encontrando que alguno vivió siempre noblemente y mostró gran valor de espíritu. por ello estableció un tercer juez. Esta disposición no podía ser mejor ni más prudente. y con el pueblo favoreciendo a los grandes. y teniendo indicios de que en Florencia existía un descendiente de los Bentivoglio que hasta entonces era considerado hijo de un artesano. que fuera quien. pudiera regir el Estado. para quitarle el enfrentamiento que pudiera tener con los grandes favoreciendo al pueblo. la cual gobernó hasta que Juan hubo llegado a una edad conveniente para gobernar. mostrando las razones de su ruina. cuando le sea contrario y le tenga odio. Sobre esta materia podríamos dar infinitos ejemplos. y por otra parte sabiendo que el odio del pueblo contra los grandes estaba fundado en el miedo. Siendo asesinado por los Canneschi. considerando la vida y muerte de diversos emperadores romanos. pero quiero contentarme con uno solo. examinaré las cualidades de algunos emperadores. los boloñeses acudieron en su busca a Florencia y le dieron el gobierno de la ciudad. no pudiendo esperar refugio alguno. inmediatamente después de tal asesinato se levantó el pueblo y mató a todos los Canneschi. Concluyo de nuevo que un príncipe debe estimar a los grandes. el primero de ellos es el Parlamento y su autoridad. no quedando en Bolonia nadie de aquella casa que. queriendo responder a estas objeciones. y reservarse para sí mismos las de gracia. que conspiraron contra él.

los cuales fueron Marco Aurelio. porque sucedió al emperador por derecho hereditario. que por naturaleza o por arte no tenían una gran reputación. se deben esforzar primeramente en no ser odiados por la mayoría. Primeramente hay que notar que. sin embargo. amantes de la justicia. los cuales. cuando la mayoría. a los unos en orden y al otro dentro de unos límites. de la que piensas tener necesidad para mantenerte. mientras que los soldados aman al príncipe que tenga espíritu militar y que sea insolente. además. Pero volvamos . y por esto aman a los príncipes moderados. creado emperador contra la voluntad de los soldados. excepto Marco. se inclinaban a satisfacer a los soldados. Sólo Marco vivió y murió muy venerado. está corrompida. Heliogábalo. cruel y rapaz. mientras vivió. los emperadores que por ser príncipes nuevos tenían necesidad de extraordinarios favores. Septimio Severo. su hijo Cómodo. mientras en los otros principados sólo se tiene que luchar con la ambición de los grandes y la insolencia del pueblo. tuvo siempre. acabando arruinado al principio de su administración. Esto era tan difícil. y entonces las buenas acciones serán tu perdición. un triste final. Me bastará tomar a todos los emperadores que se sucedieron en el imperio desde Marco el filósofo hasta Maximino. Macrino. como dije más arriba. a menudo se ve obligado a no ser bueno. Estas cosas hicieron que aquellos emperadores. esto le resultaba beneficioso o no según que el príncipe supiera mantener su reputación entre los soldados. los pueblos aman la tranquilidad. que fue causa de la ruina de muchos. engendró en ellos odio contra su persona. y la mayoría de ellos. ya sea pueblo. estando habituados a vivir licenciosamente bajo Cómodo. los emperadores romanos tenían una tercera dificultad. Juliano. soldados o grandes. no pudiendo los príncipes evitar ser odiados por alguien. Aquí debe hacerse notar que el odio se adquiere mediante las buenas acciones. tuvieron todos. su hijo Antonino Caracalla. la de tener que soportar la crueldad y avaricia de los soldados. te conviene seguir su humor para satisfacerla. Pertinax. De las razones mencionadas procede que Marco. En consecuencia. siempre quedaban vencidos. Alejandro y Maximino. humanos y benignos. enemigos de la crueldad. sin temer mucho el ofender al pueblo. por esto. Pertinax y Alejandro. no pudieron soportar la vida honesta a la que Pertinax quería reducirles. deben ingeniarse de la manera que sea para evitar el odio de la mayoría que es más poderosa. si un príncipe quiere conservar el Estado. siendo todos de moderada conducta. estando dotado de muchas virtudes que le hacían respetable.consideración aquellas cosas que son notables para quien lee las acciones de aquellos tiempos. máxime los que llegaban a la soberanía como príncipes nuevos. y no tenía que agradecerlo ni a los soldados ni al pueblo. tanto como mediante las malas. ya este odio añadió el menosprecio por ser viejo. y nunca fue odiado ni despreciado. se apegaban a los soldados antes que al pueblo. al ser difícil satisfacer a los soldados y al pueblo. Querían que él ejercitara estas cosas en los pueblos para poder tener paga doble y desahogar su avaricia y crueldad. Esta decisión era necesaria: porque. y cuando no puedan conseguir esto. de suerte que con ella refrenaran a unos y otros. Pero Pertinax. conociendo la dificultad de conciliar ambas cosas.

como juzgaba peligroso declararse enemigo de los dos. nunca hizo morir a nadie sin juicio: sin embargo. el Senado. Poniendo ahora en oposición las cualidades de Cómodo. le eligió emperador. quiero mostrar brevemente cuán bien supo hacer de zorra y de león. volvió a Roma. Y. y estuvo en Italia antes de que se supiera su partida. persuadió a su ejército. pues. que. y habiendo caído por ello en desprecio. pudo siempre reinar felizmente. aunque gravara al pueblo. Pero. habiendo sido elegido emperador por el Senado. Pero su hijo Antonino fue también un hombre que tenía excelentísimas cualidades que le hacían admirable en el concepto de los pueblos y grato a los soldados. quería repartir con él esta dignidad: le envió el título de César. Albino aceptó estas cosas como verdaderas. de que haría bien en marchar a Roma para vengar la muerte de Pertinax. Después de este principio. porque su grandísima reputación le preservó siempre de aquel odio que los pueblos. Quien examine. con este pretexto. y la otra en poniente. y despreciaba todo alimento delicado y cualquier otra clase de molicie: esto le hacía ser amado por todos . a causa de sus rapiñas. donde estaba Albino. decidió atacar a Niger y engañar a Albino. que entre las demás alabanzas que se le dedican está la de que. y se quejó en el Senado de que Albino. y fue muerto Juliano. y por esto se veía obligado a ir a castigar su ingratitud. sin mostrar que aspiraba al imperio. siendo considerado afeminado y hombre que se dejaba gobernar por su madre. jefe de los ejércitos asiáticos. A éste le escribió que. atemorizado. Habiendo llegado a Roma.a Alejandro: fue tanta su bondad. y verá que era temido y reverenciado por todos sin ser odiado por sus ejércitos. tuvieron un triste fin. excepto Severo. se había hecho proclamar emperador. que éste permanecía en cierto modo atónito y asombrado. después que Severo hubo vencido y muerto a Niger. pues sus cualidades le hacían tan admirable en el concepto de los soldados y del pueblo. que aspiraba también al imperio. y apaciguadas las cosas en oriente. el cual había sido asesinado por la guardia pretoriana. era un guerrero que soportaba hasta el final todas las fatigas. hubiera podido conservar tan vasto imperio. y por decisión del Senado se asoció a él como colega. a los cuales es necesario que imite un príncipe. arrastró al ejército contra Roma. príncipe nuevo. y no se maravillará de que él. y le quitó el Estado y la vida. el ejército conspiró contra él y le asesinó. como dije más arriba. que estaba bajo su mando en Esclavonia. en los catorce años que conservó el imperio. Antonino Caracalla y Maximino. donde Pescennio Niger. poco reconocido a los beneficios recibidos de él. y todos. Después fue a su encuentro a Francia. Severo tenía tanto valor. de Severo. los encontraréis muy crueles y rapaces: ellos. conservando con él la inclinación de los soldados. si quería enseñorearse de todo el Estado: la una en Asia. para satisfacer a los soldados. no perdonaron ninguna clase de injuria que se pudiera cometer contra el pueblo. Habiendo conocido Severo la cobardía del emperador Juliano. había intentado matado a traición. y aquellos respetuosos y satisfechos. atentamente sus acciones. habían podido concebir. Y como las acciones de Septimio Severo fueron grandes y notables en un príncipe nuevo. le quedaban a Severo dos dificultades. hallará que era un ferocísimo león y una zorra muy astuta.

en Roma y en otros lugares del imperio. comenzó a ser temido incluso por los que tenía alrededor. al que le era tan fácil conservar el imperio. Éste fue un hombre muy belicoso. y estando los ejércitos disgustados de la molicie de Alejandro. pues. al ser hijo de Marco. y haciendo otras cosas muy viles y poco dignas de la majestad imperial. se rebeló primeramente África. por haber hecho perecer. A ellos se unió su propio ejército. su ferocidad y crueldad fue tanta y tan inaudita. le dejaba la custodia de su persona: su actitud era temeraria y propicia para ser asesinado. los cuales. y temiéndole menos al verle con tantos enemigos. porque le hacían odioso y despreciable dos cosas: la una era su bajo origen. de Macrino ni de Juliano. Digo que los príncipes de nuestros tiempos experimentan menos. no conservando su dignidad. las cuales son consecuencia de la decisión de un ánimo obstinado. perecieron muy pronto. le mató. No quiero hablar. se convirtió en despreciable a los ojos de los soldados. la otra. porque. muerto él. en su gobierno. que había mandado matar ignominiosamente a un hermano de un centurión. Y siendo odiado por una parte y despreciado por la otra. ejerció muchas crueldades. dio de sí mismo la opinión de muy cruel. descendiendo a menudo a los teatros para luchar con los gladiadores. se dedicó a favorecer a los ejércitos y hacerlos licenciosos. porque son rarísimos. por otra parte. que estaba acampado en Aquilea y encontraba dificultades en su conquista. por haber guardado los rebaños en Tracia (lo cual era conocido por todos y le granjeaba un profundo desprecio por parte de cualquiera). Sólo debe guardarse de no cometer una grave injuria contra ninguno de aquellos de los cuales se sirve y que tiene en torno a él al servicio de su principado: así hizo Antonino. sin embargo todo se resuelve pronto. Así. de modo que fue asesinado por un centurión. pero. fatigado por su crueldad. sin embargo. ya que mediante sus prefectos. Pero vengamos a Cómodo. habiendo diferido el marchar a Roma y entrar en posesión del trono imperial al comienzo de su soberanía. No lo poseyó mucho tiempo. a pesar de que se deba tener con ellos cierta consideración. y habría satisfecho a los soldados y al pueblo. son imposibles de evitar por los príncipes. en medio de su ejército. a gran parte del pueblo de Roma y a todo el de Alejandría. lo eligieron para el imperio. de Heliogábalo. como así ocurrió. siendo de carácter cruel y brutal. éste. después de infinitos asesinatos particulares. pero vuelvo a la conclusión de este discurso. que se hizo sumamente odioso a todo el mundo. y éste diariamente lo amenazaba. lleno todo el mundo de desdén por la bajeza de su origen. después el Senado con todo el pueblo de Roma: y toda Italia conspiró contra él. porque ninguno de . pero el príncipe debe temerles menos. por ser despreciables en todo. puesto que lo tenía por derecho hereditario. del cual ya he hablado. Quedan por exponer las cualidades de Maximino. porque cualquiera que no tema morir puede ofenderlos. para poder ejercer su rapacidad sobre los pueblos. y de odio por el temor de su ferocidad. sólo le bastaba seguir las huellas de su padre. Sin embargo. se conspiró contra él y fue asesinado. Por ello es de notar que semejantes muertes.los ejércitos. esta dificultad de satisfacer a los soldados por medios extraordinarios.

verá que el odio o el menosprecio fueron la causa de la ruina de los emperadores mencionados. algunos edificaron fortalezas. y de un modo contrario la otra. excepto para el Turco y el Sultán. las constituciones de tal Estado son antiguas y ordenadas para recibirlo como si fuera su señor hereditario.es. y los demás lo tuvieron desastroso. Tenéis que notar que el Estado del Sultán es diferente de todos los demás principados. Pero. desarmaron a sus súbditos. habiendo obrado de un modo una parte de ellos. Para Pertinax y Alejandro. y de igual suerte para Caracalla. que. Por tanto. de los que depende la seguridad y la fortaleza de su reino. XX Si las fortalezas y otras muchas cosas que los príncipes hacen con frecuencia son útiles o no Algunos príncipes. no se le puede llamar principado nuevo. pero debe tomar de Severo aquellos procederes que son necesarios para fundar su Estado. era porque los soldados podían más que el pueblo. satisfacer los pueblos más que a los soldados. por ser príncipes nuevos. tuvo un dichoso fin. porque los pueblos pueden más que aquellos. sólo uno de ellos. como sucedía con los ejércitos del Imperio romano. Y aunque sobre todas estas cosas no se puede dar una regla fija. porque es semejante al pontificado cristiano. les fue inútil y perjudicial querer imitar a Marco. por no tener tanto valor que bastara para seguir sus huellas. ni tampoco le es necesario seguir las de Severo.tos príncipes tiene ejércitos que se hayan amalgamado al mismo tiempo con las autoridades y las administraciones de las provincias. sino aquel que es elegido para este cargo por los que tienen autoridad para ello. que no puede llamarse principado hereditario. en un principado nuevo. otros las arrasaron y destruyeron. unos alimentaron enemistades contra sí mismos. Lo mismo sucede con el reino del Sultán. otros se dedicaron a ganarse a aquellos que les eran sospechosos al principio de su reinado. y aunque el príncipe es nuevo. Cualquiera que reflexione sobre lo que dejo expuesto. por encima de cualquier otra consideración. algunos otros mantuvieron divididas las tierras ocupadas. porque en él no hay ninguna de las dificultades que existen en los nuevos. no son herederos ni se vuelven soberanos los hijos del príncipe anterior. para tener con seguridad el Estado. si no se contempla en particular . siguiendo esta o aquella vía. ahora es más necesario para todos los príncipes. el soberano los mantenga como amigos. Y siendo este orden muy antiguo. conserve su amistad. si entonces era necesario satisfacer más a los soldados que al pueblo. sin consideración hacia el pueblo. porque siempre tiene alrededor de sí doce mil infantes y quince mil caballos. ni principado nuevo. conviene que también él. no puede imitar las acciones de Marco. un príncipe nuevo. Cómodo y Maximino les fue muy pernicioso imitar a Severo. y conocerá también de dónde procede que. Pero volvamos a nuestro tema. estando por entero en manos de los soldados. Entre ellos exceptúo al Turco. y es necesario que. y de Marco los que son convenientes y gloriosos para conservar un Estado que ya se halle fundado y asegurado. que reinaba por derecho hereditario.

con el tiempo y en las ocasiones propicias. e incluso a ellos. y con los otros se puede obrar con más seguridad: la diferencia de proceder que ven con respecto a ellos hace a los primeros deudores tuyos.alguno de los Estados en que hubiera de tomarse una determinación semejante. empiezas a ofenderlos. excepto a los que. que un príncipe nuevo desarmara a sus súbditos. aun cuando fuera buena. alimencaban a las sectas de los güelfos y gibelinos en las ciudades de su dominación. juzgando que es necesario que tengan más méritos aquellos que soportan más peligros y más obligaciones. por las razones mencionadas. no puede serlo hasta tal punto. cuando el enemigo se acerca. Y como no se puede armar a todos los súbditos. podía convenir. antes es necesario. Esto. que viven en tu antiguo Estado cerca de ti. conviene que te dirijas a la tropa mercenaria. estas armas se convierten en las tuyas propias. y. semejantes medios muestran la debilidad del príncipe: porque en un principado vigoroso nunca se permitirán tales divisiones. No sucedió nunca. de pronto una parte de estas facciones tomó aliento y les quitó todo el Estado. y. y muestras que no tienes confianza en ellos. pero no creo ya que se pueda dar hoy por precepto. cuando los encontró desarmados. habiendo sido derrotados en Vaila. aunque no les dejaran nunca llegar a derramar sangre. ocupados los ciudadanos en sus diferencias. Pero. no redundó en beneficio suyo. para poseerlos más fácilmente. armándolos. ya que. la cual tiene los inconvenientes que más arriba be dicho. como he dicho. por esto en algunos lugares alimentaban las diferencias entre sus súbditos. Por esto. y los otros te disculpan. sin embargo hablaré de ello del modo extenso que la materia misma permita. al conquistarlo. pues. entonces es necesario desarmar a aquel Estado. se añade al antiguo. siempre los armó. o por cobardía. o por poca fidelidad: y una y otra de estas opiniones engendra odio contra ti. cuando los desarmas. incluso. Por tanto. no se unieran contra ellos. que las ciudades divididas se pierdan en seguida. y la otra no podrá regir. a fin de que. un príncipe nuevo. fueron partidarios tuyos. que te defienda de los enemigos poderosos y de los súbditos sospechosos. en tiempos en que Italia estaba en cierto modo equilibrada. Esto. en un principado nuevo. pues no creo que las divisiones hagan nunca ningún bien. se vuelven fieles los que te eran sospechosos. es necesario hacerlos suaves y afeminados. hay que ordenar las cosas de modo que todas las armas de tu Estado se hallen sólo en manos de tus soldados propios. siempre se formó una tropa suya. como se vio. Como no puedes permanecer desarmado. movidos. y los que eran fieles se mantienen y de súbditos se convierten en partidarios tuyos. como miembro. Los venecianos. pues. aquellos a quienes armas reciben un favor de ti. Nuestros mayores y los que eran considerados sabios solían decir que era necesario conservar Pistoya con facciones y Pisa con fortalezas. porque la parte más débil se unirá siempre a las fuerzas exteriores. alimentaban sin embargo entre ellas las rencillas. de esta clase de ejemplos están llenas las historias. según creo. Pero cuando un príncipe adquiere un Estado nuevo que. sólo son provechosas .

sino sólo porque no estaban contentos del Estado. Y así el príncipe sacará siempre más utilidad de estas gentes que de aquellas que. Pero de todo ello no se puede hablar extensamente. Sin duda. si sobreviene la guerra. Los príncipes. se convirtieron en amigos suyos y le ayudaron a apoderarse del Estado. alimentar con astucia cualquier enemistad. juzgó que sin ellas le resultaría más difícil volver a perder el Estado. las fortalezas son . regía su Estado más con aquellos que le fueron sospechosos que con los otros. y de poseer un refugio seguro contra un repentino ataque. la causa de ello. semejante solución muestra sus fallos. descuidan los intereses del príncipe. especialmente cuando quiere engrandecer a un príncipe nuevo. tras regresar a Bolonia. Pandolfo Petrucci. ya que es usada desde antiguo: sin embargo. con gran fatiga y dificultad podrá conservados por amigos. no estando contentos. pero. se vio a Nicolás Vitelli demoler dos fortalezas en la ciudad de Castello para conservaría. utilizaron parecidas medidas. que de los que. porque los casos nunca son los mismos. reprimiéndola. tenían la costumbre de edificar fortalezas que sirvieran de rienda y freno a cualquiera que concibiese designios contra ellos. porque será imposible que logre contentarlos. aunque eran sus enemigos. con los ejemplos sacados de los hechos antiguos y modernos. aumente su propia grandeza. Así pues. arruinó hasta los cimientos todas las fortalezas de esta provincia. con la escala que le traen sus enemigos. Y analizando bien. cuando tenga ocasión. ya que mediante aquéllas se puede manejar más fácilmente a los súbditos. Alabo esta medida. para poder conservar con más seguridad su Estado. que tiene mayor necesidad de adquirir reputación que un príncipe hereditario.en tiempos de paz. le hace nacer enemigos y le induce a iniciar empresas contra ellos. a fin de que tenga ocasión de triunfar. mayormente cuando saben que les es muy necesario borrar con sus acciones la siniestra opinión que se tenía de ellos. los príncipes se convierten en grandes cuando superan las dificultades y la oposición con que se encuentran: no obstante la fortuna. de regreso a su Estado. que en los que al principio eran sus confidentes. y que son tales que para mantenerse necesitan apoyos. encontraron más fidelidad y más provecho en aquellos hombres que al principio de su reinado eran considerados sospechosos. príncipe de Siena. y. y. el príncipe siempre podrá ganárselos con muchísima facilidad: y se ven obligados a servirle con fidelidad. Los Bentivoglio. que consideren bien qué razón movió a los que le ayudaron a favorecerle. del que le había expulsado César Borgia. a fin de que. Los príncipes. Cuido Ubaldo. duque de Urbino. de subir más arriba. se verá que es mucho más fácil ganarse la amistad de los hombres que se contentaban con el anterior gobierno. no quiero dejar de recordar a los príncipes que adquirieron de nuevo un Estado mediante los favores intrínsecos de éste. en nuestros tiempos. Puesto que lo exige la materia. Sólo diré que. si no es por afecto natural hacia ellos. y sobre todo los que son nuevos. sirviéndole con demasiada tranquilidad. Pero muchos juzgan que un príncipe sabio debe. a aquellos hombres que al comienzo de un principado eran enemigos.

porque de rey débil que era se convirtió. que. gracias a la fortaleza pudo evitar el ataque del pueblo y esperar el socorro de Milán. cuando César Borgia la atacó. en el primer rey de la Cristiandad: si consideramos sus acciones. y esta empresa fue el fundamento de su Estado. si no es a la condesa de Forli.útiles o no según los tiempos. te perjudican bajo otro. no vemos que las fortalezas hayan sido de provecho a ningún príncipe. últimamente ha atacado Francia: y así siempre ha hecho y concertado cosas grandes. alabaré a quien construya fortalezas y a quien no las construya. y si te benefician bajo un aspecto. Con el dinero de la Iglesia y del pueblo pudo mantener ejércitos y formarse. recurrió a una devota crueldad. Consideradas. los cuales. en cuanto han tomado las armas. la mejor fortaleza que existe es no ser odiado por el pueblo: porque. guiado por la astucia y la fortuna más que por el saber y la prudencia. Las circunstancias hacían que los extranjeros no pudieran socorrer al pueblo. para recuperar el Estado. aunque tengas fortalezas. alegando siempre el pretexto de la religión para poder llevar a efecto mayores hazañas. Sin embargo. la encontraremos todas sumamente grandes y algunas extraordinarias. y ocupados en el resultado de las mismas. nunca ha dado a los hombres espacio para poder urdir algo tranquilamente contra él. el conde Gerónimo. Además. si el pueblo te odia. XXI Cómo debe conducirse un príncipe para ser estimado Ninguna cosa le granjea mayor estimación a un príncipe que las grandes empresas y las acciones raras. que edificó allí Francisco Sforza. se unió al extranjero. Puede reducirse esta cuestión de la manera que sigue: El príncipe que tiene más miedo de su pueblo que de los extranjeros debe construir fortalezas. pensando en ella. después de la muerte de su esposo. A éste se le puede llamar casi príncipe nuevo. todas estas cosas. y el pueblo. Al principio de su reinado. Bajo esta misma capa de religión atacó África. mediante esta larga guerra. pues. En nuestros tiempos. pero el que tiene más miedo de los extranjeros que de su pueblo debe dejarlas de lado. fiándose de las fortalezas. . que tener las fortalezas. entre una y otra. habría sido más seguro para la condesa no ser odiada por el pueblo. entonces y antes. atacó Granada. que le atrajeron mucha gloria. La comenzó sin pelear y sin miedo de hallar estorbo en ello: tuvo ocupados en esta guerra los ánimos de los nobles de Castilla. pero después. tenga en poco el ser odiado por el pueblo. nunca faltan a los pueblos. y censuraré al que. expulsando y despojando a los moros de su reino: no puede ser este ejemplo más miserable ni más extraño. enemigo suyo. atrajo y atraerá más guerras a la familia de los Sforza que cualquier otro desorden en aquel Estado. por este medio. sin que lo advirtieran. él adquiría reputación y dominio sobre ellos. acometió la empresa de Italia. Estas acciones han nacido de tal modo una de otra. de poco le sirvieron a ella las fortalezas. no te salvarán. extranjeros que les socorran. Por tanto. actual rey de España. Tenemos en nuestros tiempos a Fernando de Aragón. las cuales siempre han tenido sorprendidos y admirados los ánimos de sus súbditos. no pensaban en innovaciones. sus tropas. El castillo de Milán.

Pues quien vence no quiere amigos sospechosos y que no le ayuden en la adversidad. praemium victoris eritis. debe cuidar de no asociarse nunca con uno más poderoso que él. Pero. con placer y satisfacción del que ha sido vencido. y por otra parte los romanos les persuadieron de que cogieran las armas en favor suyo. las victorias no son nunca tan decisivas como para que el vencedor no tenga cierta consideración. Pero cuando el príncipe se declara valientemente en favor de una de las partes. en el orden civil. nihil magis alienum rebus vestris ets. que te opriman demostrándote tanta ingratitud. Además. sine gratia. mientras pueda te ayudará. En el segundo caso. que no venza. el legado romano presente refutó: Quod autem isti dicunt non interponendi vos bello. cuando los que combaten entre sí son tales que no tengas nada que temer del que vence. cuando sin ninguna preocupación se declara a favor del uno contra el otro. sine dignitate. Aquí hay que notar que un príncipe. y máxime a la justicia. cuando dos poderosos vecinos tuyos se declaran entre sí la guerra. donde el enviado de Antíoco les persuadía de que permanecieran neutrales. aunque sea poderoso y tú quedes a su discreción. en bien o en mal. con tu ayuda. se sentirá obligado hacia ti. porque lograrás la ruina de uno con la ayuda de quien lo debería salvar. quedará en tus manos. es necesario hallar. llamado por los etolios para echar de allí a los romanos. a esto. serás acogido por él. y la mayoría de las veces caminan hacia su ruina. Los príncipes irresolutos. y quien pierde no te acoge. a no ser que la necesidad le . Esto fue materia de deliberación en el consejo de los aqueos. y se convertirá en el compañero de una fortuna que puede mejorar. Y sobre todo un príncipe debe ingeniárselas para que cada una de sus operaciones le proporcione fama de hombre superior y de grandísimo ingenio. si aquel al que te unes vence. te será siempre más útil declararte y hacer una guerra abierta. o son tales que. Es también estimado un príncipe cuando es verdaderamente amigo o enemigo. siguen la mayoría de las veces la vía de la neutralidad. Siempre sucederá que aquel que no es amigo tuyo te pedirá la neutralidad. si aquel con quien te unes pierde. hay tanta más prudencia en unirte a uno de ellos. si no te declaras. en el primer caso. para atacar a otros. al vencer uno de ellos. si fuera prudente. y es imposible. semejantes a los que se cuentan de Bernabé de Milán. para inducirlos a permanecer neutrales. Esta resolución es siempre más útil que la de permanecer neutral. venciendo. y el que es amigo te pedirá que te declares en favor suyo con las armas. porque. Mandó Antíoco oradores a los aqueos. para evitar los peligros inmediatos. un modo que dé mucho que hablar. y os unirá el aprecio: los hombres no son nunca tan deshonestos. tengas que temer al vencedor o no.Ayuda también a un príncipe dar de sí ejemplos raros en el gobierno interior de su Estado. por no haber tú querido correr su suerte con las armas en la mano. cuando sucede que alguien hizo una acción extraordinaria. En cualquiera de estos dos casos. que eran amigos de los romanos. serás siempre presa del que venza. para premiada o castigada. Antíoco pasó a Grecia. y no tendrás nada ni nadie que te defienda ni que te dé asilo. es decir.

XXII De los secretarios que los príncipes tienen a su lado No es de poca importancia para un príncipe la elección de los ministros. príncipe de Siena. los primeros son excelentísimos. toda vez que un príncipe posee suficiente juicio para conocer el bien o el mal que otro . La primera conjetura que se hace sobre el talento de un príncipe es ver los hombres que tiene alrededor. siempre se puede formar sobre él un juicio poco favorable: pues el primer error que comete. cuando el papa y España acudieron con sus ejércitos a atacar la Lombardía). convenía. debe el príncipe unirse con los otros. No había nadie que conociera a Antonio de Venafro. por tanto. siempre se le puede considerar inteligente. Y. que si Pandolfo no era de la primera especie. los cuales son buenos o no según la prudencia del príncipe. ampliar su ciudad o su Estado. como toda ciudad está dividida en gremios o en tribus. ya que estos actos de popularidad no se hacen nunca sin que se humille de algún modo su dignidad. Que ningún Estado crea poder nunca tomar una resolución segura. cuando sean de otro modo. debe tener miramientos con estos grupos. reunirse con ellos alguna vez. Debe también un príncipe mostrarse amante de los talentos. conservando. quedas en sus manos: y los príncipes deben evitar. no obstante. de la cual resultó su propia ruina. los segundos excelentes. que no juzgara que Pandolfo era un hombre prudentísimo. y aquél no tema abrir un comercio por miedo a los impuestos. debe preparar premios para quien quiera hacer estas cosas y para cualquiera que piense. permanecer a disposición de otros. cuanto les sea posible. los segundos disciernen lo que otros entienden. cuando son suficientes y fieles. siendo generoso con los hombres destacados y honrando a los que sobresalen en cualquier arte. tener ocupados a los pueblos con fiestas y espectáculos. En consecuencia. y habrían podido evitar la realización de esta alianza. entonces. sea en cualquier otro oficio de los hombres. los terceros inútiles. sea en la agricultura. Pero cuando no se puede evitar (como sucedió a los florentinos. y los terceros no entienden ni por sí mismos ni por otros. antes piense que ha de tomarla más que dudosa. como dije más arriba. en las épocas convenientes del año. del modo que sea. si triunfa. la prudencia consiste en saber conocer la calidad de los inconvenientes y tomar por bueno el menos malo. siempre inalterable la majestad de su clase. porque ha sabido conocerlos bastante bien y mantenerlos fieles. dar ejemplo de humanidad y de magnificencia. por haber tornado a aquél por ministro. y hacer que éste no tema engrandecer sus posesiones por temor de que le sean quitadas. lo comete en esta elección. además.obligue a ello. Los venecianos se aliaron con Francia contra el duque de Milán. debe animar a sus ciudadanos a ejercer pacíficamente su profesión. necesariamente. pero. ministro de Pandolfo Petrucci. Debe. porque. fuera de la segunda: porque. sea en el comercio. por las razones mencionadas. Hay tres especies de cerebros: unos entienden por sí mismos. porque es conforme al ordinario curso de las cosas que no trate uno de evitar nunca un inconveniente sin caer en otro.

servidor de Maximiliano. y exalta unas. pero cuando todos pueden decirte la verdad. de los cuales están llenas las cortes. que con dificultad se defienden de esta peste. y sobre aquellas cosas que él pregunta. y de tal modo se engañan en ello. o si no saben elegir. y con estos consejos. aunque no tenga ingenio inventiva. Y éstos son los aduladores. ni recordarle nunca nada que no se refiera a los intereses de su Estado. tanto más se le agradará: fuera de ellos. se comportan de este modo. enriqueciéndolo. y si quieren defenderse de ella. conoce las buenas y malas obras del ministro. acabarán siempre mal uno u otro. atrayéndoselo por el reconocimiento y participándole honores y cargos. hacer en seguida lo que ha resuelto. a fin de que vea que no puede estar sin él. Acerca de este punto quiero presentar un ejemplo moderno. un príncipe prudente debe poseer un tercer medio. Y por otro lado. y sin embargo no hacía nunca ninguna cosa a su gusto: esto proviene de que sigue un camino opuesto . no debe pensar nunca en sí mismo. y los importantes cargos le hagan temer los cambios. no debe escuchar a nadie. pero debe preguntarles sobre todas las cosas. o variará frecuentemente a causa de la diversidad de pareceres: de aquí resulta que harán muy poco aprecio de él. y no sobre otras. y como el ministro no puede esperar engañarlo. piensa que ese individuo que así se comporta nunca será buen ministro. XXIII De qué modo se debe huir de los aduladores No quiero dejar de lado un puma importante y un error del que los príncipes se preservan difícilmente. Pero ¿cómo puede un príncipe conocer al ministro? He aquí un medio que no falla nunca. si no son muy prudentes. Por tanto. los hombres se complacen tanto en sus propias cosas. y que los numerosos honores no le hagan desear más honores. No hay otro modo de guardarse de la adulación que hacer comprender a los hombres que no te ofenden cuando te dicen la verdad. cuando los ministros. cuanto más libremente se le hable. y sólo a ellos debe dar libre arbitrio para que le digan la verdad. Así pues. escuchar sus opiniones y después deliberar por sí mismo y actuar a su manera. actual emperador. dijo que éste no tomaba consejo de nadie. sino siempre en el príncipe. debe pensar en él. Quien haga lo contrario. para conservar a un buen ministro. el príncipe. y nunca podrás fiarse de él: porque el que tiene tu Estado en su mano. Cuando ves al ministro pensar más en sí mismo que en ti. honrándolo. te falta el respeto. El sacerdote Luca. y cuando sucede lo contrario. y ser obstinado en sus determinaciones.hace y dice. pueden confiar el uno en el otro. o se dejará llevar por los aduladores. se portará bien. las abundantes riquezas no le hagan desear más riquezas. y los príncipes con respecto a los ministros. y con cada uno de ellos. portarse de manera que cada uno conozca que. hablando de Su Majestad. y que en todas sus acciones busca su provecho. y corrige las otras. eligiendo en su Estado hombres sabios. se corre el peligro de caer en el menosprecio.

Los hombres son atraídos mucho más por las cosas presentes que por las pasadas. El emperador es un hombre misterioso que no comunica sus designios a nadie. que los buenos consejos. Así tendrá una doble gloria: la de haber dado origen a una nueva soberanía. cuando las juzgamos grandes. y no cuando quieran los otros. y no la prudencia del príncipe de los buenos consejos. y la de haberla adornado y corroborado con buenas leyes. incluso defienden en todo al nuevo príncipe. Muchos estiman que un príncipe que se hace querer por su prudencia no la debe a sí mismo. primero. además de ser acerca de las cosas preguntadas un paciente oyente de la verdad. En este caso. podría conducirse bien. hacen parecer a un príncipe nuevo. pero como al ponerlos en práctica se empiezan a conocer y descubrir. De esto dimana que las cosas que él hace un día. mientras en las demás cosas no se falte a sí mismo. Concluyamos. incluso desazonarse cuando advierte que alguien no se la dice por algún motivo de respeto. buenas armas. y cuando en las presentes hallan el bien. las destruya al siguiente. porque los hombres siempre son malos. se remitiera a uno solo que le gobernara en todo y que fuera un hombre muy prudente. si se considera aquellos señores que en Italia han perdido su Estado en nuestros días. y lo aseguran y afirman más rápidamente en el Estado. aquellos que tiene alrededor comienzan a contradecirlos. por . buenos amigos y buenos ejemplos. por tanto. un príncipe que no sea prudente. si no son buenos por necesidad. debe aconsejarse siempre. no recibirá nunca consejos que concuerden. se alegran y no buscan nada más. incluso debe quitar a cualquiera las ganas de aconsejarle sobre cualquier cosa. haya perdido su Estado por su poca prudencia. XXIV Por qué razón los príncipes de Italia perdieron sus Estados Las cosas mencionadas.al que he indicado. habiendo nacido príncipe. antiguo. ni sabrá conciliados por sí mismo: cada uno de los consejeros pensará en sus propios intereses. se encontrará en ellos. atraen mucho más a los hombres y se los apegan mucho más que la propia antigüedad de la sangre. pero debe pedir consejo con mucha frecuencia. y él no sabrá corregirlos ni conocerlos. pero. pues. y desiste fácilmente de ellos. el duque de Milán y otros. Hay una regla general que no falla nunca: que un príncipe que no es prudente de sí mismo no puede ser bien aconsejado. Porque un príncipe nuevo es mucho más observado en sus acciones que otro hereditario. ni solicita el parecer de nadie. como el rey de Nápoles. porque aquel gobernador en breve tiempo le quitaría el Estado. observadas prudentemente. sino a los buenos consejos de los que le rodean. Un príncipe. Y. por casualidad. vengan de quien vengan. pero esto duraría poco. si él no se lo pide. y que no se puede contar con sus determinaciones. conviene que nazcan de la prudencia del príncipe. Y no se puede encontrar otros ministros distintos. que si hubiera sido antiguo. pero cuando él quiera. aconsejándose con más de uno. a menos que. y sin duda se equivocan. un defecto común en cuanto a los ejércitos. así como tendrá una doble afrenta el que. y. que no se prevé nunca lo que quiere o proyecta hacer.

como nuestro libre albedrío no está anonadado. no habiendo pensado nunca en tiempos de paz que podían cambiar las cosas (es defecto común a todos los hombres no preocuparse de la tempestad cuando hay bonanza). Esta opinión está más acreditada en nuestros tiempos a causa de las grandes mudanzas de las cosas que se vieron y se ven todos los días. que no acusen.causas que anteriormente hemos explicado por extenso. el reino. sin embargo. que los hombres con su prudencia no pueden corregirlas. Pensando yo alguna vez en ello. y esperaron que los pueblos. pensaron en huir y no en defenderse. Por tanto. ciertas y durables las defensas que dependen de ti mismo y de tu propio valor. y de qué modo podemos resistirla No me es desconocido que muchos tenían y tienen la opinión de que las cosas del mundo son gobernadas de tal modo por la fortuna y por Dios. La comparo con uno de esos ríos fatales que. si al final perdió la soberanía de alguna ciudad. les reclamaran. pero que también ellas nos dejan gobernar la otra mitad. no por ello sucede menos que los hombres. e incluso que no tienen ningún remedio. quitan terreno de un paraje y lo llevan a otro: todos huyen en cuanto le ven. cuando están serenos los temporales. después se verá que alguno de ellos tuvo al pueblo como enemigo. Y solamente son buenas. juzgo que puede ser verdad que la fortuna sea el árbitro de la mitad de nuestras acciones. aproximadamente. de modo que. XXV Cuánto dominio tiene la fortuna en las cosas humanas. porque no se debería caer nunca. inundan las llanuras. le quedó. sostuvo por muchos años la guerra contra ellos. o si sucede no hallarás seguridad en ello. sino el que fue vencido por Tito Quincio. a la fortuna. por esto podrían juzgar que no vale la pena fatigarse mucho en tales ocasiones. o que el que tenía al pueblo por amigo no supo asegurarse de los grandes: sin estas faltas. fuera de toda conjetura humana. a pesar de que estén hechos de esta manera. . no se pierden los Estados que presentan bastantes recursos para que puedan tener un ejército en campaña. cuando se embravecen. y. cuando después vinieron los tiempos adversos. pueden tomar precauciones con diques y esclusas. no el padre de Alejandro. por creer que encontrarás quien te reciba. Filipo de Macedonia. aquellos príncipes nuestros que durante muchos años permanecieron en su principado. Sin embargo. Esto no sucede. me incliné en cierto modo hacia esta opinión. todos ceden a su ímpetu sin poder resistirle. a nosotros. poseía un Estado pequeño. derriban los árboles y los edificios. por haberlo después perdido. cómo era belicoso y sabía contener al pueblo y asegurarse de los grandes. Este partido es bueno cuando faltan los otros. pero es cosa malísima el haber abandonado los otros remedios por éste. porque esta defensa es vil y no depende de ti. sino a su cobardía: porque. Y. con respecto a la grandeza del de los romanos y los griegos que le atacaron: sin embargo. fatigados con la insolencia del vencedor. sino que hay que dejarse gobernar por la suerte.

los tiempos y las cosas giran de modo que su gobierno sea bueno. no sabe hacerla. de que el príncipe que se apoya por entero en la fortuna. no se mudaría la fortuna. siendo el uno moderado y el otro impetuoso: lo cual no dimana de otra cosa sino de la calidad de los tiempos. la cual demuestra su dominio cuando no encuentra una virtud que se le resista. el uno alcanza su fin y el otro no. no puede persuadirse de que hará bien en desviarse de ella. Pero. en las cosas que los conducen al fin que cada uno se propone. el otro con arte. y del mismo modo que otros dos aciertan igualmente por dos caminos distintos. o no habría venido. porque no muda de modo de proceder. si se mudara de naturaleza con los tiempos y con las cosas. proceden diversamente: el uno con circunspección. cuando ha llegado el tiempo de actuar con ímpetu. porque. en efecto. si los tiempos y las cosas varían.cuando crece de nuevo. sea porque no se pueda desviar de aquello a que la naturaleza lo inclina. que siempre alcanzó un feliz fin. que dos hombres. y cada uno. y encontró los tiempos y las cosas tan conformes con su manera de proceder. el otro con ímpetu. El hombre moderado. Y espero que baste haber dicho esto en cuanto a la necesidad de oponerse a la fortuna en general. pero. por estos diversos medios. Creo también que es feliz aquel que armoniza su modo de proceder con la calidad de las circunstancias. De aquí nace lo que he dicho. obrando del mismo modo. puede conseguirlo. logran el mismo efecto. digo que se ve cómo un príncipe es alabado hoy. No se encuentra hombre tan prudente que sepa acomodarse a esto. restringiéndose más a lo particular. sin que se le haya visto mudar de naturaleza ni de cualidades: creo que esto nace en primer lugar de las causas que he explicado antes extensamente. sobreviene su ruina. de ello resulta su ruina. es decir. el uno con paciencia. Se ve también que de dos hombres moderados. Si consideráis Italia. al haber prosperado siempre caminando por una senda. Se ve. y destituido mañana. como Alemania. o correrá por un canal. que concuerdan o no con su proceder. la inundación de tropas extranjeras que sufrió no habría ocasionado las grandes mudanzas que experimenta. Sucede lo mismo con respecto a la fortuna. España y Francia. De esto depende también la variación de su felicidad. y él prospera. Considerad la primera empresa que hizo contra . y de la misma manera que es infeliz aquel cuyo proceder está en discordancia con los tiempos. El papa Julio II procedió en todas su cosas impetuosamente. si uno se conduce con moderación y paciencia. que los hombres. o su ímpetu no será tan licencioso ni perjudicial. obrando diversamente. y otros dos. veréis que es una campiña sin diques y sin ninguna defensa: que si hubiera estado defendida con la conveniente virtud. porque entonces vuelve su ímpetu hacia donde sabe que no hay diques ni otras defensas capaces de mantenerlo. el otro con roda lo contrario. que es la sede de estos cambios y la que les da impulso. cae según que ella varía. sea también porque. el uno consigue su fin y el otro no. el uno con violencia.

Los venecianos no la aprobaban. despojada. en efecto. Concluyo. más dispersa que los atenienses. sin orden. era necesario. todas las cosas mencionadas anteriormente. son felices mientras aquélla y éste concuerdan. juzgó que no podría negarle sus tropas sin injuriarlo de forma manifiesta. lo que otro Pontífice. con su impetuoso paso. que no sé si habrá nunca un momento más adecuado para esto. si. le habría llegado su ruina. y deseando hacerla su aliado para abatir a los venecianos. para ver el valor de Moisés. así al presente. ya que fueron todas similares. Creo que es mejor ser impetuoso que circunspecto. de introducir una nueva forma que le honrara a él e hiciera la felicidad de los italianos. de suerte que sin jefe. la brevedad de su vida no le dejó experimentar lo contrario.Bolonia. que los persas fueran oprimidos por los medos. y para conocer la grandeza del ánimo de Ciro. para conocer el valor de un alma italiana. más iracundos y le mandan con más audacia. XXVI Exhortación para apoderarse de Italia y liberada de las manos de los bárbaros Considerando. como mujer. en Francia se deliberaba acerca de tal empresa. despedazada y asolada hubiera soportado toda clase de ruinas. porque. Y si. y a aquélla por el deseo que tenía de recuperar todo el reino de Nápoles. a éstos por miedo. porque la fortuna es mujer: y es necesario. y para apreciar la excelencia de Teseo. con toda la prudencia humana. jamás habría triunfado. por otra parte. Por otra parte siempre. y pensando para mis adentros si ahora. y los otros le habrían infundido mil temores. me parece que concurren tantas cosas en beneficio de un príncipe nuevo. atrajo a su bando al rey de Francia. a la que su propia naturaleza le inclinaba. que. era necesario que Italia se hallara reducida a los términos en que está ahora. consiguió Julio. pues. zurrarla y zaherirla. que por los que proceden fríamente. nunca habría conseguido. como habría hecho cualquier otro pontífice. cuando queremos tenerla sumisa. en Italia. si la fortuna varía. más sierva que los persas. para partir de Roma. acudió personalmente a aquella expedición. a uno prudente y valeroso. pues. y si existen las circunstancias que den ocasión. Quiero dejar de lado sus otras acciones. porque son menos circunspectos. y él sin embargo. ya que. hubiera esperado hasta tener firmes sus determinaciones y todas las cosas ordenadas. que los atenienses fueran dispersos. que se deja vencer más por éstos. como dije. que el pueblo de Israel fuera esclavo en Egipto. y los hombres permanecen obstinados en su modo natural de obrar. vencida. Se ve. Este acto dejó suspensos e inmóviles a España y a los venecianos. si hubieran llegado tiempos en que hubiera convenido proceder con circunspección. viviendo aún Juan Bentivoglio. y todas le salieron bien. es amiga de los jóvenes. es el momento indicado para que un príncipe nuevo sea ensalzado. porque el rey de Francia habría alegado mil excusas. el rey de España tampoco. viendo a este rey en movimiento. e infelices si no concuerdan. Así pues. . pues nunca se habría desviado de aquella conducta. con su ferocidad y su ímpetu. y que fuera más esclava que los hebreos.

espera a aquel que pueda curarle sus heridas y ponga fin a los saqueos de la Lombardía. et pia arma ubi nulla nisi in armis spes est». Y aunque esta clase de hombres hayan sido raros y maravillosos. Lo demás debéis hacerla vos. Pero no se manifiestan tales en los ejércitos. con tal de que éstas abracen algunas de las instituciones de las que he propuesto por modelos. dirigidos por Dios: el mar se abrió. una nube os mostró el camino. Dios no quiere hacerla todo. empresas no fueron más justas que ésta ni más fáciles. a la que ella dio su príncipe. pueda emprender esta redención. la peña abasteció de agua. aun cuando faltara en los jefes. Ved en los duelos y en los combates de un corto número. con tal de que haya uno que la despliegue. y. que haya sabido elevarse por su valor y fortuna. después. de modo que. aquí ha caído del cielo el maná. cuando se tuvo un ejército enteramente italiano. Esto no os será muy dificultoso. a los pillajes de Reame y de Toscana. si tenéis presentes las acciones y la vida de los que he mencionado. para no quitamos el libre albedrío y parte de la gloria que nos corresponde. sin embargo. a quien los otros se sometan. y la cure de aquellas llagas que han sangrado durante tanto tiempo.Y aunque hasta aquí se haya advertido en alguien cualquier indicio de inspiración que induzca a juzgar que fue destinado por Dios para la rendición de Italia. favorecida por Dios y por la Iglesia. todo concurre al acrecentamiento de vuestra grandeza. cuando están bien fundadas y tienen grandeza en sí mismas. Aquí hay un gran valor en los miembros. no existiendo hasta hoy nadie. pareció siempre que en ella se había extinguido el valor militar. se vio. De esto nace que. que con su fortuna y valor. La vemos incluso muy pronta y dispuesta a seguir una bandera. Esto procedía de que sus antiguas instituciones no eran buenas. siempre hizo mal papel. cuando hay grandes disposiciones. ni si. cómo los italianos son superiores en fuerza. De ello es . no por ello fueron menos hombres. le hacen digno de respeto y admiración: y en Italia no falta nada de lo necesario para introducir en ella formas de toda especie. Además de esto. y cada uno cree conocerla. y de que no había ninguno que supiera inventar otras nuevas: y ninguna cosa hace tanto honor a un hombre recientemente elevado. Y todo procede de la debilidad de los jefes. se ven aquí sucesos extraordinarios y sin ejemplo. no puede haber grandes dificultades. permaneciendo Italia como sin vida. en tantas revoluciones de Italia y en tantas maniobras guerreras. Aquí son grandísimas las disposiciones de los pueblos. La vemos rogando a Dios que le envíe alguien que la redima de las crueldades e insolencias de los bárbaros. ni Dios les fue más propicio que a vos. Estas cosas. y ninguno de ellos tuvo mejor ocasión que la presente: porque sus. Y no es maravilla si ninguno de los italianos mencionados ha podido hacer lo que se puede esperar que haga vuestra ilustre casa. en destreza y en ingenio. durante tanto tiempo. porque los que la conocen no quieren obedecer. como las nuevas leyes y las nuevas instituciones halladas por él. Aquí hay una gran justicia: «Iustum enim est bellum quibus necessarium. Pero actualmente no vemos en quién podría ella esperar más que en vuestra ilustre casa. que en sus más grandes acciones era reprobado por la fortuna. y en tantas guerras hechas en los últimos veinte años.

ni más verdaderos ni mejores soldados. No puedo expresar con qué amor sería recibido en todas estas provincias que sufrieron con la inundación de los extranjeros. con qué lágrimas! ¿Qué puertas se le cerrarían? ¿Qué pueblos le negarían la obediencia? ¿Qué envidia se le opondría? ¿Qué italiano le negaría el obsequio? A todos repugna esta bárbara dominación. Y. para poder defenderse de los extranjeros con el valor italiano. sin embargo. con el ánimo y con la esperanza con que se cometen las empresas justas. con qué piedad. aunque cada uno de ellos sea bueno. como verdadero fundamento de toda empresa. con qué obstinada fidelidad. sin embargo. conocido el defecto de una y otra infantería. sino confiar en superarlas. cuando se encuentran con una que combate con tanta obstinación como ellos. e fia el combatter corto: Chè l’antico valore Nelli italici cor non e ancor morto. Bolonia y Mestri. las cuales observaban el mismo método que los suizos: de ahí que los españoles.testimonio en primer lugar el Taro. sin que ellos tuvieran medio de defenderse. pues. por tanto. establecer una nueva que resista a la caballería y no tenga miedo de la infantería. ¡con qué sed de venganza. pues. dan reputación y grandeza a un príncipe nuevo. Génova. es necesario. y si no los hubiera embestido la caballería. a causa del cual una tercera clase de tropas podría no solamente oponerse a ellas. Capua. los habrían destruido a todos. es decir. Vaila. esto lo conseguirá la clase de ejércitos y el cambio en el modo de combatir. Éstas son aquellas cosas que. y se verá por experiencia. pues. No se debe. Se puede. se vio un ejemplo en la batalla de Rávena. y los suizos deben tener miedo a la infantería. y los suizos son aniquilados por una infantería española. Los españoles no pueden sostener los embates de la caballería. tienen ambas un defecto. proporcionarse tales ejércitos. Acometa. porque no se puede tener más fieles. que los españoles no pueden hacer frente a una caballería francesa. vea a su redentor. hubieran penetrado entre las picas de los alemanes y se hallaran en seguridad para atacados. Es necesario. Si quiere. todos juntos serán mejores cuando se vean mandados. Vuestra Ilustre Casa imitar a los insignes varones que libraron sus provincias. la de que Italia. después de tamo tiempo. a fin de que. Vuestra Ilustre Casa este asunto. con la agilidad de su cuerpo y la ayuda de sus brazales. honrados y mantenidos por su príncipe. proveerse de ejércitos propios. bajo su bandera. antes que cualquier otra cosa. dejar pasar esta ocasión. después Alejandría. . ordenadas de nuevo. aunque las infanterías suiza y española sean consideradas terribles. Aunque de esto último no se haya hecho enteramente la prueba. y bajo sus auspicios se verifique aquella predicción de Petrarca: Italia mia: Virtù contro a furore Prenderà l’arme. Y. cuando la infantería española se enfrentó con las tropas alemanas. Por esto se vio. pues. nuestra patria sea ennoblecida.