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Jesús solución de Dios Dios, por el amor inmenso al hombre, manda la solución única para esos hijos, esa

solución es ¡Jesús!, el único nombre que al pronunciarlo produce el efecto liberador y esperanzador. Mostrar al hombre que ante todo Dios pensó en el hombre otra vez, el plan perfecto para salvar a cada uno de los hombres de la tierra, sin teorías, una realidad ya consumada desde hace 2,000 años. Sin la presencia de Jesús en la vida del hombre, todo sería en vano, no hablaríamos de cristianismo, de salvación y ni del misterio pascual. Entonces podemos concluir que si Jesús murió por ti, por mí, por todos, lo único que nos resta a nosotros los hombres es creer que ya estoy salvado, obra que se ha cumplido para el que cree en Jesús. Presentamos a un Jesús, muerto, resucitado y glorificado como la única solución para el mundo y cada individuo. Dios nos ama, pero, el pecado nos impide experimentar ese amor. El hombre solo no puede salvarse. Si el hombre era incapaz de llegar a Dios, Dios llegó al hombre. Cuando no había esperanza alguna de solución, entonces brilló una luz en medio de las tinieblas: Dios cumplió su promesa de salvación. A pesar de todo lo que pasa y de nuestra inclinación al pecado, si hay una solución para el mundo y para cada hombre: se llama Jesús. En El, Dios cumple su promesa. Jesús mismo es la salvación. Desde el momento mismo en que nuestros primeros padres pecaron, Dios nos prometió la salvación (Gen. 3,15).Jesús, descendiente de la mujer, aplasta la cabeza del enemigo; es el único que ha vencido a Satanás (Jn. 16,33). Jesús es el cordero de Dios que viene a quitar el pecado del mundo, para que podamos vivir en plenitud y en abundancia. Su misión no es sólo quitar los males y sufrimientos de este mundo, sino arrancar la raíz que origina este mal: el pecado. Por nuestro pecado, todos nosotros estábamos enemistados de Dios y teníamos con El una cuenta pendiente que no éramos capaces de saldar. Pero, nos pasó como si habiendo comido en un restaurante, al momento de pagar la cuenta, no tuviéramos dinero, de manera que irremediablemente tendríamos que ir a la cárcel. Y, en ese instante, se acerca el dueño del negocio y nos dice: “el señor que estaba sentado en la otra mesa lo conoce a Ud. y ya pagó su cuenta”. De esta misma forma es que Jesús tomó la nota de cargo y la clavó en la cruz (Col 2,13-14). Así, ya ninguna condenación pesa sobre nosotros. Nuestros pecados han sido perdonados gracias a la sangre de Cristo que le pidió al Padre: “Perdónales, porque no saben lo que hacen”. Por eso, ya estamos en paz con Dios y nos podemos acercar confiados a El, por los méritos de Cristo. Cuando Dios perdona nuestras culpas y pecados, perdona para siempre (Miq. 7,19).

Pero. para que allí donde abunde el pecado. ¿Acaso el Padre no escuchó esta . ahora somos nuevas criaturas en Cristo. Por nuestro pecado. Canceló la nota de cargo que había contra nosotros. una debilidad que arrastra nuestro cuerpo. El pecado es una esclavitud. Por tanto. al momento de querer pagar la cuenta. y la suprimió clavándola en la cruz: Col 2. Jesús es presencia del amor del Padre para con los pecadores. al ver tanto amor de su Hijo por nosotros. Jesús se acercó hasta nosotros. Dios envió a su Hijo para traer vida en abundancia (Jn. Jesús venció al pecado Jesús es el Cordero de Dios que viene a quitar el pecado del mundo para que podamos vivir en plenitud la vida. y con la fuerza que Jesús nos transmite. ya estamos en paz con Dios porque ya nada le debemos. Pero. . . y no teniendo con qué pagar.20). Nuestro Dios es el Dios de los perdones: Neh 9. Nosotros debíamos a Dios una cuenta por habernos comido el fruto prohibido. enseñándonos la verdadera dimensión del ser creado a imagen y semejanza de Dios. Hacemos el mal que no queremos y no somos capaces de hacer el bien que debiéramos. no tiene poder sobre nosotros. en ese instante se acerca el dueño del establecimiento y nos dice: el señor que estaba sentado en la otra mesa lo conoce a usted y ya pagó toda su cuenta. no estamos al servicio del pecado. Pero. Jesús vivió la vida humana en toda su plenitud. Jesús le da verdadero sentido a la existencia e instaura la paz en el corazón de todos. sobreabunde el amor misericordioso de Dios. Nosotros que estábamos muertos a causa de nuestros delitos (Dios) nos vivificó juntamente con Cristo y nos perdonó todos nuestros pecados.10) (Rom. debíamos ir al infierno. sino arrancar la raíz que origina todo este mal: el pecado. De esta manera ya ninguna condenación pesa sobre nosotros. nos capacita para ya no pecar.13-. 10. 5.14. es decir. Nos pasó como si habiendo comido en un restaurante. canceló nuestra cuenta. perdónales porque no saben lo que hacen".17. Su misión no es sólo quitar los males y sufrimientos de este mundo. no tuviéramos dinero de tal manera que tendríamos que ir irremediablemente a la cárcel. sino a liberarnos. El Padre.Liberación del pecado La obra de salvación no se limita a quitarnos nuestros pecados. tomó la nota de cargo que había contra nosotros y la clavó en su cruz. Nuestros pecados han sido perdonados gracias a la sangre de Cristo que le pidió a su Padre cuando estaba colgado en la cruz: "Padre. todos nosotros estábamos enemistados de Dios y teníamos con El una cuenta pendiente que no éramos capaces de saldar.

hacia sufrir y nos esclavizaba. -libera del pecado: La obra de salvación no se limita a quitarnos nuestros pecados. Allí han quedado sepultados para siempre y es imposible volverlos a sacar: Tú te vuelves a compadecer de nosotros y pisoteas nuestras iniquidades. Dios nos había prometido a través del profeta Jeremías que en la Nueva Alianza no sólo se apiadaría de nuestras iniquidades. No. Jesús no sólo vino a quitar o perdonar el pecado. ¡Tú arrojas hasta el fondo del mar todos nuestros pecados!: Miq 7. nos maltrataba. sino que las olvidó completamente. Nos pasó como a aquellos matrimonios antiguos. No. Los pecados perdonados por Dios ya están completamente olvidados por El.olvida el pecado: Dios no sólo perdonó nuestras culpas y pecados.14.14-25. no se vuelve a acordar nunca más de nuestros pecados perdonados. sino a liberamos del pecado. 34. ya no hay quien nos acuse frente a Dios. gracias a Cristo Jesús . El era nuestro amo que mandaba cruelmente sobre nosotros. Jamás nos los recuerda o echa en cara. Dios sólo tiene una cosa mala: mala memoria para nuestros pecados perdonados por la sangre de su Hijo.19. una debilidad que arrastra a nuestro cuerpo. es decir. . concertados por los padres siendo aún niños los futuros contrayentes: desde que nacimos fuimos desposados con el pecado. Hacemos el mal que no queremos y no somos capaces de hacer el bien que debiéramos. quedando de esa manera nosotros totalmente libres. ya que la Sangre de Cristo nos purificó de todo pecado y nos ha llevado hasta la perfección: Heb 10.oración del Hijo de sus complacencias? Nada le puede negar a él. ya estamos en paz con Dios y nos podemos acercar confiadamente a El por los méritos de Cristo. Cuando Dios perdona. Pero un día al ver Jesús 'que no éramos libres tomó ese pecado y lo hizo morir en su cruz. es decir nos capacita para ya no pecar. No es como una lavandería que nos lava lo que está manchado pero que luego nosotros ojo volvemos a ensuciar. Cuando Dios voltea a vernos nos ve perdonados por la Sangre preciosa de su Hijo amado. somos santos e inmaculados en su presencia. El pecado es una esclavitud. la cual nos será mostrada al final de nuestra vida. Jesús. enviado del Padre. de tal manera que gemimos en ansias de la liberación de esta debilidad que nos encadena: Rom 7. Dios no tiene una lista negra con todos nuestros pecados. perdona para siempre. sino que ni se acordaría ya de nuestros pecados: Jer 31. tomó nuestros pecados y los arrojó hasta el fondo del mar. Por tanto. Por tanto.

. El pecado ya no tiene ningún poder sobre nosotros ni estamos a su servicio. rencores y resentimientos. -Con su entrega murió todo egoísmo. -Con el abandono en manos de su Padre murió toda seguridad terrena. nuestro pecado y sus consecuencias: -Con su resistencia pacífica murió toda violencia. -Con la entrega de todo lo que tenía murió el afán de riquezas y la ambición de poder. Dios envió a su Hijo. Para ser libres nos libertó Cristo (Gal 5. Todo lo viejo pasó. En la cruz de Jesús murió todo lo que no nos dejaba vivir como hijos de Dios y por su sangre. -Con su impotencia murió el deseo de dominio y poder terreno. el hombre viejo murió y ahora somos completamente nuevos (2Cor 5. sino que por amor servimos a Jesús. para cargar con nuestros pecados. En la resurrección Jesús vence a la peor de todas las consecuencias del pecado: la muerte. fuimos rescatados. murió con El. Contamos ahora con la fuerza de Dios para vencer el pecado y éste ya perdió todo su poder de influencia sobre nosotros. cual casta virgen. Desde entonces el pecado ya no señorea sobre nosotros. menos en el pecado. fuimos desposados en santidad con Cristo Jesús. El voluntariamente se entregó a la muerte por nosotros. Jesús no fue asesinado. haciéndose semejante a nosotros en todo.1). -Con su sumisión al Padre murió la rebeldía frente a Dios. En Cristo Jesús fuimos hechos nuevas criaturas. ya no tenemos por qué obedecerle y hacer lo que nos manda. -Con su confianza murió toda desesperación y angustia.2.muerto y resucitado. La obra salvífica llega a su culmen máximo cuando Jesús resucita. dejando muerto el pecado. lavados y purificados. ° Una vez ya liberados de nuestro antiguo marido. El tomó sobre sí nuestras culpas y al morir en la cruz. quien tomó nuestra condición humana y habitó entre nosotros. con quien ahora estamos desposados: 2Cor 11. -Con su perdón murieron los odios.17).