2102 UN PORTAL HACIA LA CONSCIENCIA CÓSMICA

Victor Izurieta
Se ha creado entre la humanidad, sobre todo en occidente, una psicosis relacionada con el 21 de
diciembre del 2012, fecha del solsticio de invierno para el norte y de verano para el sur. Por todos
los medios, el temor a esta fecha se ha ido sembrando.
Los eruditos que han asomado, especialmente sobre las profecías mayas, no son los mayas, sino los
extraños a su cultura que desmerecen a los descendientes mayas y pretenden saber más de lo que
los abuelos y abuelas mayas han recibido por tradición oral. Pocos, muy pocos, se han acercado con
respeto a esta tradición y a aquellas tradiciones que tienen un verdadero trasfondo de sabiduría y
amor.
Todos hablan del fin. Muchos, muestran a esta fecha como la señalada para el Fin del Mundo. Otros
hablan de una época de cambio. Se habla de la Era de Acuario. Se dice mucho, se entiende poco y se
hace casi nada por entender y actuar acorde a lo que esta fecha es.
La Masonería, heredera de las ancestrales tradiciones, que incluyen los conocimientos sagrados que
se impartían en los Templos Iniciáticos de la Sabiduría Antigua, conoce los principios que se ocultan
detrás de esta fecha y de la manipulación de ella. Conoce, sobre todo, que el tiempo de la Nueva
Aurora ha llegado y que el verdadero Conocimiento debe ser difundido. No obstante, también entre
los masones ha pesado el desconocimiento de este saber antiguo, olvidando una de las principales
leyes que gobiernan el Orden, a saber, la Ley de los Ciclos, que dice que el Tiempo es Cíclico, no
lineal, por lo cual, hay que conocer y aprender del pasado para entender el presente y así construir
el futuro.
La geometría sagrada manifestada en nuestros símbolos fundamentales: la regla, la escuadra, el
compás y el volumen de la Ley, que rigen la Armonía de la Existencia a través de la serie de
Fibonacci, nos recuerda que el siguiente número, el futuro, se consigue con la suma del número
anterior, el pasado, más el número actual, el presente.
Los Misterios Masónicos también conocen el legado de Hermes Trismegisto, quien dijo que Todo es
Mente, Todo es Polar, Todo Vibra en Ritmo y Compensación, tanto Arriba como Abajo, y por la
Generación una causa produce un efecto. Esa Mente, es la Energía, el Espíritu que Es en todo lo que
Existe, es el Centro donde apunta el Compás que se abrirá y abarcará todas las formas de vibración
de esa energía Uno, produciendo la inconmensurable gama de frecuencias vibratorias que existen,
desde el infinito más amplio, sean Multiversos, Universos, Galaxias, Estrellas, Planetas, Elementos,
Seres Humanos, Animales, Plantas, Ríos, Rocas, Órganos, Células, Moléculas, Átomos, y así hasta el
infinito más pequeño. Pero también son vibraciones en planos distintos, nuestras emociones,
pensamientos, sueños, sentimientos, deseos, anhelos, inspiraciones, iluminaciones, éxtasis… todo
conectado entre todos, formando la malla, matriz, campo unificador, red, que muchos llaman Dios,
otros el Absoluto, otros el Tao, y nosotros, los masones, llamamos GADU.
El Orden sale del Caos, pero el Caos debe transformar ese Orden para que exista la dinámica del
movimiento y la evolución. Siempre están juntos y son los procesos necesarios cuando cualquiera de
ellos ya ha generado lo que le corresponde y debe ser transformado y superado. Así se inicia un
nuevo ciclo.
Se ha impuesto en nuestro planeta un sistema perverso e ilusorio que, por la fuerza de la represión
armada, la hipnosis de los medios de desinformación, la banalidad de los espectáculos, un códice
alimentario que anula la conciencia y la falsedad de los nacionalismos, ha extendido un velo inmenso
de confort y aparente bienestar, basado en la explotación inmisericorde de los recursos del planeta,
de los individuos, de los pueblos, de los sentimientos y anhelos, y de la necesidad de conocer.
Hoy vivimos el efecto de habernos apartado del Centro, de la Energía, del Espíritu. El Temor y el
Miedo rigen en el mundo. La Ignorancia y el desconocimiento de lo que somos impera. La tiranía del
olvido de nuestra esencia y destino luminoso se impone por la fuerza de la ilusión.
Esta fecha, 21 de diciembre del 2012, nos coloca en el inicio de la encrucijada en la necesariamente
tendremos que elegir, en pleno uso de nuestro libre albedrío. No hay nada predestinado para cada
ser. Las opciones son: Avanzar en el Amor Universal y Consciente o hundirnos en el Temor de la
ignorancia y la esclavitud.
Eso es lo que marca el calendario maya y todas las “profecías” que nos hablan del final del tiempo,
del final de una era, de un sistema, de un orden. Esta fecha, final de la cuenta larga de los mayas,
nos coloca en el extremo que nos obliga a una decisión entre seguir con este Viejo Orden de
separación, egoísmo, competencia y división o generar un Nuevo Orden de Unión en respeto a la
diferencia, de Altruismo, de Cooperación y de Reunificación con todos los seres, con nuestra Madre
Tierra, nuestro Padre-Madre Sol y Luna, nuestros hermanos menores y de Religación con lo Divino,
lo Espiritual, la Energía de la que somos una vibración.
Se requiere un Alto, un ¡Detente!. Pararse y tomar conciencia del que soy, de mi aquí, de mi ahora.
Fijar ese centro, nos ayuda a comprender nuestro entorno real y nuestro sendero real, no la pseudo
realidad creada por todos los aparatos de poder y su paradigma de explotación y esclavitud basadas
en el temor, en la acumulación, en la división, en lo superfluo. Fijar ese centro nos ayuda a entender
que el único camino es el Amor, ya que somos parte de la única energía real que existe en el
Cosmos, el Amor Universal y que esta es la fuerza motriz de la evolución del alma, a través de la
Consciencia.
La esencia de ese Ser está en el Corazón. En el corazón de la Tierra, de los seres que habitamos la
Tierra, del Sol, de la Galaxia. Los corazones espirituales de ese gran ser Cósmico están alistándose
para iniciar su vibración poderosa y profunda, en estas fechas memorables para la Tierra. Unamos
nuestros corazones con el de nuestra Madre, la mujer a quien entregamos nuestro amor una sola
vez en nuestra vida.
Los seres somos masculinos y femeninos en esencia y la Masonería, que encarna esos principios en
sus enseñanzas, nos ayuda a encontrar esa conjunción alquímica en nuestro interior, a reunir al Rey
y a la Reina, que producen el Niño Divino, el Masón. Pero ese drama que lo hacemos
individualmente, es un fiel reflejo del Drama Cósmico que se produce cada cierto tiempo, en la
Sociedad, en la Naturaleza, en la Tierra, en el Cosmos… Tal como es arriba es abajo.
Inútil sería la Masonería si no fuera la portadora de este conocimiento antiguo para sus hijos y para
toda la humanidad.
Hay las herramientas. El tiempo ya está aquí y el impulso energético que vendrá a partir del 21 de
diciembre de este año será un factor muy importante para ese avance individual y colectivo.
Lo que suceda en la Tierra, por la colocación en esta situación energética extrema y por el inmenso
terror que tienen los que controlan a la Sociedad ante la fragilidad de sus medios y métodos, será
parte del Caos necesario para que se geste un Nuevo Orden Libre y Consciente, en Armonía con los
Principios de la Vida y en un proceso de evolución del Alma Individual y Colectiva.
¡El día del No Tiempo finaliza! Entramos en los 4320 años de las eras de Acuario y Capricornio que
marcan raudales de fotones de luz ubicados en la conjunción con el centro creativo de la galaxia.
¡ El tiempo ha llegado! ¡Los Portales se han estado abriendo y culminará con el mayor de ellos, el
portal que se abrirá entre el 12-12-12 y el 21-12-12! Tomemos acción sobre nuestras vidas y
construyamos nuestro Templo Interior, en lo más sagrado de nuestro corazón. Cuidemos de con que
alimentamos nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos.
Respiremos. Meditemos. Fluyamos. Reconectémonos con lo Divino, con el Espíritu que somos. En el
silencio de ese Templo sentiremos toda la Vida, y solo entonces, podremos construir el Verdadero
Templo de la Fraternidad Universal, el Templo de la Vida.
Que los que tengan oídos lo oigan, que sus ojos lo vean y que sus almas lo comprendan.
¡Espero la noche por venir…
la oscuridad que trae la Luz…
la noche oscura
que me lleva a la aurora luminosa!

¡Feliz Solsticio!


Victor Izurieta