La Dictadura de Primo de Rivera en Esparragosa de la Serena (1923-1930

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Una vez más aprovechando la ocasión, y agradeciendo por ello la desinteresada tribuna que ofrece el Ayuntamiento para cuanto suponga el conocimiento de la historia de nuestro pueblo, se ha querido rescatar algunos aspectos sobre la dictadura de Primo de Rivera en Esparragosa de la Serena. El 13 de septiembre de 1923, Primo de Rivera, mediante un acto de fuerza, derribaba el último gobierno constitucional e inauguraba una etapa de dictadura militar personal. En principio contó con el apoyo del Rey Alfonso XIII para que instaurar una dictadura de carácter provisional. Automáticamente, todos los poderes y autoridades civiles son ocupados por cargos militares y comienza así lo que se puede considerar la última etapa de la Restauración borbónica, iniciada en 1876 con la llegada de Alfonso XII al trono español. Después de esto el país entraría en los años treinta y se produciría el advenimiento de la II República, acabando ésta con una Guerra Civil. Vamos a analizar algunos aspectos de las políticas que se llevaron a cabo por el Ayuntamiento en este periodo. Caminos vecinales Al finalizar el año 1925, se solicita arreglar y hacer los caminos vecinales que salen del pueblo a las vecinas poblaciones de Castuera y Zalamea. El más urgente para poder transportar las mercancías y productos agrícolas a la Estación de ferrocarril, es el que enlaza con la carretera de Castuera a Zalamea en el kilómetro 120. Después de conseguir nombrarlo de obra preferente en 1928 comienzan las labores y se terminan en julio de 1929. También solicitan hacer el camino de Zalamea pero lo declaran de segunda utilidad y posponen su construcción, terminándose en los primeros años de la II República. Electricidad En mayo de 1928, el Ayuntamiento aprueba establecer en el municipio fluido eléctrico. Éste comenzaría a primeros de enero del año 1929. Para alumbrar bien el pueblo y “desde la puesta del sol hasta la salida el día siguiente” eran necesarias cincuenta y cinco bombillas de 10 bujías de la marca osram al precio de una peseta cada una. Higiene y sanidad pública Las mayores preocupaciones van a seguir estando relacionadas con la higiene y sanidad. En ese sentido se mejora la Fontanica, se realizan los pozos de los manantiales de Fuente Teresa y el Moro en 1927, y se lleva a cabo la construcción del pozo Espiche para lavadero de ropa de enfermos epidémicos. Manteniendo esa política de limpieza y sanidad en la población, se acuerda que en los cafés y establecimientos públicos de bebidas del pueblo, se observen las reglas de limpieza e higiene, y que la Plaza de Abastos esté limpia a la hora de la venta. Instrucción. Escuela de Primeras Letras En 1925, se va a incidir en que la escuela esté siempre apta para desarrollar la labor docente. El maestro se quejaba de que los alumnos no tenían bancos para apoyarse a escribir. Por ello se acuerda arreglar la Casa Tercia para escuela de niños y niñas y solicitar al estado la construcción de una nueva, y ahorrar el alquiler de la escuela de niñas en la casa de la maestra María Martínez. Deslinde y configuración del término municipal actual Por un error de los funcionarios del Instituto Geográfico y Catastral, no se incorporan las Rañas al término municipal del pueblo a pesar de que habían sido incorporadas al de Esparragosa, una vez extinguidas la Comunidad de las Cinco Villas. Comienza por ello un pleito que nunca se llegó a resolver. Bienes de propios. La Laguna En 1929, un asunto anecdótico es la aprobación para que los peces de la laguna puedan ser pescado con cañas por los vecinos, y que en caso de verse apuradas las aguas pueda pescarse con redes. Los vecinos que pesquen deben ejecutar las reformas necesarias y beneficiosas para la laguna, y quitar las ramas que hay entre el regato del camino del Puerto y el desaguadero entre los juncos, y tapen los agujeros que tenga la muralla.

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