IV.

LA ECONOMÍA DURANTE LA COLONIA
LA ECONOMÍA colonial del reino de Guatemala siempre se baso en agricultura, ya que la región nunca fue rica en metales preciosos, salvo la región hondureña, y eso limitadamente. Haciendo usos de conceptos modernos es posible distinguir dos “sistemas” agropecuarios, no separados sino interdependientes: el comercial o especulativo, y el de consumo interno o no especulativo. El primero incluyo la agricultura de exportación y unos pocos productos de consumo mayoritario entre la población española (por ejemplo la azúcar, el trigo, el ganado mayor), que requerían una cierta inversión, y explotaciones agropecuarias de algún tamaño, que era propiedad de los españoles y criollos. El segundo estaba en manos de los indígenas e incluía tanto productos de origen americano (por ejemplo maíz y frijol), como traídos de Europa (por ejemplo trigo y azúcar a partir del siglo XVII, cerdos, ovejas, gallinas, etcétera).

AGRICULTURA COMERCIAL La agricultura de exportación dependió siempre de un producto principal, que era el que “movía” la economía al otorgar el efectivo que permitía efectuar las importaciones de España. En la primera época de la Colonia ese producto fuel el cacao, pero ya a finales del siglo XVI entró en crisis, al competir desfavorablemente con el que los propios españoles producían en Ecuador (Guayaquil) a menor precio. Si bien el cultivo de cacao no desapareció de Guatemala, sí dejó de ser el producto “motor” de la economía. En sustitución llegó el añil, que se convirtió desde los inicios del XVII en la base de la economía del reino. Sin embargo, después de 1630 entró en crisis como resultado de la imposibilidad de exportarlo en las cantidades que se había venido produciendo. Durante el resto de ese siglo las exportaciones se estancaron una vez que bajaron al nivel que se podía exportar. Sólo en el último tercio de esa centuria aumentaron un poco, pero la producción creció de verdad sólo hasta después de 1750, y alcanzo sus cifras más altas en la última década del siglo. A partir de entonces hubo altibajos y se dieron años en que no se pudo exportar la cosecha por problemas con las flotas. En los mejores años del siglo XVIII se habían exportado un millón de libras (en años excepcionales se llegó a sobrepasar el 1300 000), pero a partir del 1811 la exportación se estancó en alrededor de 450 000 libras, no pasando de 350 000 después de 1817. Es probable que una parte de la producción haya salido de contrabando por Belice. La exportación del añil estaba controlada por las grandes casas comerciales (generalmente de peninsulares) de Guatemala, que a su vez se encontraban relacionadas con casas comerciales de Cádiz. Estos grandes comerciantes tenían el completo monopolio de la exportación y establecían las calidades y sus precios; compraban a los grandes cosecheros, que a su vez lo hacían a los pequeños productores (“poquiteros”). Debían de llevar su producción a Guatemala, donde se efectuaban las transacciones. Después, ya en propiedad de los exportadores, el añil salía hacia Cádiz. Si bien en un principio hubo una distinción más o menos nítida entre productores y exportadores, conforme pasó el tiempo mucho de los exportadores se convirtieron en productores, generalmente por haberse quedado con plantaciones que les habían dado en garantía por los préstamos. Los grandes comerciantes eran también prestamistas, adelantaban dinero a los productores sobre la siguiente cosecha, parte del cual les entregaban en mercancías que los comerciantes importaban de Europa. Al producirse la falta de pago, algunas grandes plantaciones pasaron a manos de los comerciantes capitalinos. Así, el marqués de Aycinena llegó a tener fincas añileras de El Salvador y a poseer barcos con los que efectuaba la exportación. El gobierno español intentó, sin éxito, romper este sistema monopolista. Por una parte, busco evitar las manipulaciones de las calidades y de los precios a través de una feria controlada, en San

o trabajo. según ya se explicó. para después constituir con el suyo grand es hatos. Así escribió Fuentes y Guzmán. Según este autor. y que ello fuera la causa de escasez de otros productos. El Montepío aumento año con año sus préstamos. siendo causa d haberse disipado y perdido muchas labores de pan llevar. ello había producido que los indios abandonaran “los tratos de su estirpe”. con el aumento de la demanda poco a poco. que aumentaron de 434861 pesos en 1800 a 666 352 en 1820. a lo largo del siglo XVII. raja (ocote) y carbón. en donde los indígenas tenían  Grande numerosidad de trapichuelos de cañas de azúcar. de que no pagando diezmo. resultando de este gravísimo inconveniente notable ruina á los ingenios de azúcar de españoles. porque ellos por sus personas y las de su Calpul. al corto gasto de una fanega de maíz. adquirían el ganado para repastarlo en sus haciendas y. a ser sembrado directamente por indios en sus propias parcelas. garbanzos. Es probable que Fuentes exagerara tanto en lo que respecta a la decadencia y daño a las labores de españoles. la zona de cultivo se fue ampliando y llegó a cultivarse a partir del siglo XVIII. donde tenía lugar la feria con unas 40 000 a 50 000 cabezas. y diez de doce reales de carne de vaca para sus convidados de aquel tequio. . la muchedumbre de ellos hace tan sobrado y superabundante el género que basta a descaecer la reputación y estima del precio del azúcar. para el área de la capital. la familia Aycinena. mieles y otros géneros que de ella se fabricaban. Lo cierto es que el trigo pasó. El ganado venía de haciendas de Honduras y Nicaragua. las fincas arruinadas. aunque cerca de la capital había tierra aptas para esta producción. y que también ellos eran los dueños de los molinos de trigo. que conducían a las cercanías de la ciudad de Guatemala. que aunque cada uno no llega a lo que pueden ocupar y rendir cuatro suertes (labores o parcelas) de ley. Ambos esfuerzos fracasaron. y que.Vicente (El Salvador). encareciéndose el maíz. cuatrocientos y quinientos mil pesos cada uno. frijol. refiriéndose al pueblo de Comalapa. cuyo uso además se fue generalizando entre los indígenas. en lugar de dos). Además. se pagaba a menor precio que el del operario voluntario (un real diario. Los hacendados guatemaltecos. controlaban el abasto de carne a la ciudad. A pesar de que este sistema favorecía a la población de origen español. lo benefician: con que pueden dar cada fanega por cualquier precio que les ofrezcan con conocida ganancia. no se permitió prestar al principio cosechero. cuyo valor era de veinte mil pesos. Se puede considerar que al principio el trigo y al azúcar fueron asimismo parte de la producción agropecuaria comercial o especulativa. vinculados económica y familiarmente a los grandes comerciantes. beneficiarlo conforme se necesitaba. llamados “labores de pan llevar”. tanto de parte de los productores de las provincias como de los grandes comerciantes de la capital. los indígenas pasaron a cultivar trigo e incluso a procesarlo. Las grandes casas comerciales de la capital también controlaban (aunque en este comercio habían mas criollos que peninsulares) el tráfico de ganado para el abasto de la ciudad de Guatemala. que dando sus dueños españoles destruidos. y los censos de obras pías perdidos. como en que los indígenas lo vendieran a cualquier precio. refiriéndose a la región de San Martín Jilotepeque. pero provocaron tensiones y descontentos en el proceso. a lo largo del año. por otra. que nunca era de verdad amortizados. ni teniendo el costo que acá nos tiene a los dueños (él lo era de una labor en la zona de Petapa) de semejantes haciendas. en parte. los grandes ganaderos provincianos compraban su ganado a los pequeños (“pegujaleros”). Así. El primero se sembraba en terrenos propiedad de españoles. gallinas. escribió el nuevo Fuentes Guzmán. pero indicaba que igual era para los demás del Corregimiento del Valle. también en Totonicapán y Quetzaltenango. por trabajadores indígenas cuyo trabajo. Un proceso semejante debió producirse con el azúcar. pues solo se pagaban los intereses y los productores solicitaban nuevos préstamos. que tenía  Larguísimas siembras y cosechas de trigo. fundó el Montepío de Cosecheros de Añil (1782) para que se encargara de los préstamos. a la hacienda Cerro Redondo. cuyas fundaciones exceden al costo de trescientos. hasta ocho mil la mas inferior en precio.

cuando de generalizó el consumo de esos productos. ocurren á los capitales de sus cofradías religiosas y caxas de comunidades. Los indígenas tenían (y después también los ladinos) una cierta especialización agrícola y de artesanías. A fines de ese siglo y principios del XIX en el barrio de San Sebastián de la Nueva Guatemala y en la Antigua había gran número de talleres (se afirma que llegaron a ser mas de mil). frixoleras y hortalizas en terrenos para ellos precarios aunque propios. que al principio era exclusiva para consumo español. Los apuntamientos sobre la agricultura y comercio describen las actividades productoras de los indios son palabras difíciles de mejorar:  Su agricultura se reduce a sus milpas. .De nuevo en este caso el autor era parte afectada. AGRICULTURA DE CONSUMO INTERNO Este tipo de agricultura (maíz. pues era el dueño de un ingenio y como tal exageraba el efecto de la introducción en este comercio de los indígenas. Finalmente. aunque de menor importancia en zonas muy localizadas. pagan su tributo. habría que distinguir entre los centros urbanos españoles y ladinos. . . por haberlas ido abandonando los peninsulares. frijol. dejando desocupados a muchos. verduras. que había prosperado gracias al desarrollo de la industria de telares. trabajaban en las haciendas. como consecuencia del contrabando. pero hubo otros oficios que reportaban menos ingresos y que gozaban de menor prestigio social. que habían tenido que cerrar por la importación (legal o ilegal). erigían los edificios. etcétera) estuvo al principio en manos sólo de los indígenas. la mano de obra principal a través de los sistemas de trabajo semiforzado (repartimiento) y asalariado: cultivaban el añil. llevaban la carga. . habría que mencionar a las llamadas “profesionales liberales” y los “oficios de letras”. Como se decía en los apuntamientos recién citados: “Ellos son el descanso de las demás clases sin exclusión. Ellos eran. Asimismo. con la consecuente crisis y desocupación en el sector. En los primeros se daban la artesanía de origen europeo. algunos maestros llegaron a obtener suficiente reconocimiento e ingresos como para convertirse en propietarios medianos. .” En cuanto a las manufacturas. a partir de 1809 habían decaído los telares cerrándose en gran cantidad. el tabaco y el cacao. Sin embargo. y los pueblos de indios. trigales. Finalmente. . como parte del “sistema” agrícola comercial estaba un incipiente cultivo de algodón. ubicados en las ciudades. pero con el tiempo también la realizaban los ladinos rurales. además. Por supuesto. pasó a ella la producción de trigo y panela. Mención especial merecen los textiles. Al principio las tuvieron solo españoles pero en el correr del siglo XVIII habían pasado a manos de los mestizos. hacían los caminos. En el siglo XVIII había prosperado la producción de tela de algodón del país en talleres de tipo familiar. no todos los oficios ni todos los artesanos se encontraban en igual nivel económico. servidos por mestizos y blancos de nivel medio. ellos son los que nos alimentan surtiéndonos de lo necesario y de regalo. Proveen con dichos esquilmos y frutas la plaza de la capital y cabeceras de partido donde se compran por otras clases para su sustento y regalo. establecida sobre todo en Guatemala y en La Antigua. Era también productos de exportación.

sino una especie de usufructo. pero no tenían propiedad sobre la tierra. Estos se refleja en el número de “composiciones”. Las más importantes. necesitada de fondos. y los pueblos de indios más alejados no se vieron afectados. las grandes haciendas de azúcar de Anís (San Juan Amatitlán). unas tierras o ejidos de alrededor de cinco o seis leguas a la redonda. un poco más alejadas. donde esta surgió paralelamente a la disminución demográfica nativa. y . y apenas se dio en la zona al norte o al occidente de Santiago. algo de maíz y un poco de ganado. durante la Colonia. en parte como resultado de la crisis a partir de la década de 1630. y por el aumento de los conflictos de tierras y las revueltas. que fundamentalmente se concentró en Santiago Guatemala y sus alrededores. al momento de la reducción. Palencia (al oriente del Valle de Guatemala). A lo largo del resto del siglo y sobre todo en el XIX el problema de la tierra se fue agudizando en casi todas partes. que obtenían a través de los repartimientos. y se produjeron despojos en violación de lo establecido. como por la dispersión de los ladinos. El sistema indígena de uso de a tierra era comunal: cada matrimonio recibía una parcela que debía trabajar y hacer producir. no se constituyó un sistema socioeconómico basado en la hacienda latifundista como en el centro y norte de Nueva España. Entre los primeros predominó desde el principio la propiedad privada. Pareciera que en Guatemala. Llama la atención la presencia entre quienes compusieron tierras de funcionarios civiles y eclesiásticos. Además. y muy pocas por comunidades aborígenes o indígenas individualmente. sin embargo. Sin embargo. George Lovell. en Guatemala durante la Colonia. En opinión de W. Nuestra señora del Rosario (Petapa). para lo cual pagarían “moderada composición” a la Corona. dedicada a la siembra de trigo. ni tampoco se dio el modelo de Oaxaca. Aunque se estableció que ello debería de ser sin afectar las tierras comunales de los pueblos de indios. tanto por el crecimiento de la población nativa en muchas regiones. así como en una que otra cabecera de jurisdicción. todavía había espacio para el acomodo. En el siglo XVII empezó a dispersarse la población española y ladina. Durante el siglo XVI y principios del XVII hubo dos factores que hicieron que el sistema funcionara adecuadamente: la disminución de la población indígena y la poca cantidad de población española mestiza. Entre estas destacaron los dominicos. aunque todavía sin poder regularizar su derecho de propiedad.EVOLUCIÓN DE LA PROPIEDAD DE LA TIERRA El sistema de tenencia de la tierra durante la Colonia muestra una clara dicotomía entre los españoles y los indígenas. A finales del siglo XVI existieron algunas explotaciones que pueden llamarse haciendas o estancias. como mestizo y africano. tanto de origen indígena. En la primera mitad del siglo XVIII se emitieron reales cédulas que buscaban facilitar a los españoles y ladinos la legalización de las propiedades que ya tuvieran. y tenían otras tierras que quedaban como bosque o reserva forestal. en cada labor o hacienda había algunos trabajadores permanentes o residentes. Cada pueblo de indios recibió. hubo regiones en las que desapareció o disminuyó la población aborigen (por ejemplo la bocacosta y algunas zonas del altiplano oriental). hay evidencia de que en algunos casos no fue así. o bien denunciar tierras baldías y yermas. donde los indígenas conservaron relativamente sus tierras hasta después de la independencia. En el siglo XVI la explotación típica fue la labor. como ya se dijo dependió de la mano de obra forcivoluntaria indígena. hubo varios patrones: la mayor expansión española y ladina fue en el Corregimiento del Valle y hacia el sur y al oriente de la capital. Las parcelas no eran muy grandes. La explotación. Entonces es cuando algunos pueblos de indios comenzaron a sentir la usurpación de lagunas de sus tierras comunales. La presencia de la gran hacienda fue en casos aislados notoriamente controlada por las órdenes religiosas. donde al lado de unas pocas haciendas de españoles los indios mantuvieron sus tierras comunales. para su consumo familiar y el pago del tributo. pero con el tiempo algunas explotaciones agropecuarias cercanas a Santiago de Guatemala crecieron conforme lo permitió la prosperidad del propietario. donde se ubicaron cada vez más españoles y ladinos. la inmensa mayoría de las cuales fueron hechas por españoles y ladinos. grandes y prósperas estaban en manos de las órdenes religiosas.

producían la mayor parte del azúcar que se consumía en Guatemala y en las regiones vecinas. Mención especial requiere el contrabando. y de otra hacienda en San Martín Jilotepeque. el esfuerzo fracasó. fue paralelo al Pacifico. con los graves resultados consiguientes para la economía del reino. y los mercedarios de La Vega y San Ramón. . Desde Puebla se dividía la ruta. a partir de la década de 1630 bastante intensos y estrechos. Existen indicios de que el contrabando se incrementó en los últimos años del siglo XVIII. según ya se dijo. El centro de ese sistema era la ciudad de Guatemala. al mismo tiempo que se mejoraban las vías terrestres y se ponían mayores controles en los caminos. El flujo se interrumpió muchas veces. también de azúcar en Petapa. de ganado y San Bautista Chiché (Quiché). en Petapa. manteniéndose (de hecho hasta el siglo actual) el sistema de carga a la espalda sostenida por mecapal. Por un lado estaba la declaración fraudulenta de la mercadería. La comunicación era indirecta. mientras otra iba al puerto de Veracruz. A Nueva España se iba por Chiapas y Soconusco. COMERCIO Y TRANSPORTE El sistema terrestre de comunicaciones del reino de Guatemala era bastante sencillo y. Es decir. Los agustinos fueron dueños de la hacienda de azúcar San Nicolás. que mientras el contacto con España tenía que ser por el Atlántico. todo lo cual afectó muy negativamente. En estos casos había participación de los funcionarios aduanales. En general. Los jesuitas tuvieron las haciendas de azúcar de la Santísima Trinidad y Nuestra Señora de los Dolores entre Amatitlán y Palín. Existían variantes en su ejecución. En estas enormes haciendas. una iba hacia la ciudad de México. en consonancia con la ubicación de la población y de la realidad geográfica. Cerro Redondo (al oriente de la Sierra de Canales) y Llano Grande (Cubulco). a raíz de la guerra con Inglaterra a fines del XVIII. y llegaban telas inglesas. pero fracasó después. que contaban con muchos indios de repartimiento y numerosos esclavos negros. y en más de uno estuvieron implicados altos funcionarios. no los usaron como medio de transporte. Las comunicaciones terrestres a larga distancia se hacían en recuas de mulas y a caballo para las personas. los indios no adoptaron los nuevos medios de transporte europeos.San Jerónimo (en Salamá/Verapaz). Con las reformas borbónicas España trató de combatir mejor el contrabando. y después a Puebla pasando por Oaxaca. claramente marítimo español y la presencia inglesa en la región. Los arrieros eran básicamente mestizos y mulatos. a la industria textil guatemalteca. y siembras de trigo y maíz en la Sierra de Canales. o por tierra a Veracruz. Sin embargo. De ella partían las rutas hacia el norte y al suroriente. Durante las reformas borbónicas de la segunda mitad del siglo XVIII hubo el intento d incrementar el comercio aumentando la frecuencia de la navegación y estableciendo cierta libertad mercantil. indicando menos cantidad o simplemente no pagando los impuestos a la salida. Salía plata hondureña y añil. Aunque el burro y la mula fueron parte (no muy importante) de su cultura. así como con amplios hatos de ganado y gran acopio de trigo (que ellos mismos molían) y maíz. simples caminos para mulas. el sistema de comunicaciones terrestres “veía” al Pacífico. El reino de Guatemala ocupaba un lugar secundario en el comercio ultramarino español. a través de La Habana. específicamente el que se efectuaba a través de Belice. incluso los presidentes-capitanes generales. La carreta de bueyes sólo se usó en las haciendas y en las cercanías de los centros urbanos. desde los puertos centroamericanos del Caribe. de trigo y maíz. Este tráfico que se hacía por Belice creció después del Tratado de Londres (1809). Debe hacerse notar que los contactos entre Puebla de Los Ángeles y Santiago d Guatemala fueron. Esta política tuvo buenos resultados al principio.

con el resultado de que su monto se cuadruplicó. en el tabaco había cierto descontrol por las reformas administrativas. L problema se agravo por la exportación de moneda y metales preciosos. Las alcabalas habían disminuido mucho por las interrupciones comerciales. la alcabala. el periodo de más aguda escasez de moneda acuñada fue. Por ejemplo. a partir de la década de 1790. y. los famosos macacos o moneda macuquina. y aunque se volvió a cobrar en 1815 y hasta 1820 ya no rindió lo mismo. las alcabalas (que se pagaban en las importaciones y exportaciones). de 1655 a 1670. producto de las guerras. se suspendiera en su uso hasta probarse su calidad. En ese sentido se trato de que los pagaran todos y que algunos de ellos. Si bien en la Nueva España se superó pronto esta situación. En las últimas décadas de la dominación española la situación de la Real Hacienda era deficitaria en el reino de Guatemala. Sin embargo. a lo cual también contribuyó el establecimiento de una Casa de Moneda en la ciudad de Guatemala a partir de 1731. así como por el contrabando. La moneda hispanoamericana del siglo XVII era de muy variable calidad. el cacao. pasó en 1766 a la Corona. El valor del tostón perulero se rebajo de cuatro a tres reales y el peso de ocho a seis. Dentro del esfuerzo del reformismo Borbón de la segunda mitad del siglo XVIII se aplicaron cambios hacendarios que buscaban generalizar y ampliar los impuestos. De acuerdo con el Informe del ministro-tesorero de las Reales Cajas. hubo de dependerse de la que llegaba de España. El problema se hizo tan grave que tuvieron que intervenir la Audiencia y los oficiales de la Real Hacienda. Sobre todo a principios de ese siglo se acuñaron toscas monedas de formas y pesos irregulares. la de dos reales de Perú. a pesar de reiteradas disposiciones reales. o a la moneda prehispánica. Además. En 1663 se acordó que la moneda más usada. después.EL PROBLEMA MONETARIO La situación monetaria del reino de Guatemala hasta 1733 fluctuó entre dos valores negativos: la escasez y la mala calidad. la renta de tabacos (que se producía sobre todo en Honduras y en Costa Rica). se remitieron a España grandes cantidades d monedas y el poco metal producido. ya en el siglo XVIII. La situación se alivió cuando en 1677 se permitió que en las remisiones a España pudiera ir moneda peruana. A partir de 1630. Entre 1787 t 1794 se consiguió un crecimiento de las rentas de alrededor de un 700 por ciento. Al igual que otras regiones indianas. cuyo cobro se había encargado al ayuntamiento de la capital. usualmente no eran suficientes para llenar el vacío. el abastecimiento de suficiente moneda acuñada. cuando no se recorrían al trueque y a los metales sin acuñar. y la depresión de mitad de siglo. Esta devaluación se aplico en 1653. A mediados del siglo se tuvo que recurrir a medidas desesperadas: improvisar moneda o falsificarla. primero. los funcionarios reales que amasaban fortunas las enviaban en diversas formas a la península tan rápidamente como podían. que sólo había podido sostenerse con el llamado “Situado” que se remitía de Nueva España. el déficit anual había sido. en el Perú perduró durante más de 150 años. Como hasta esa fecha no se contó con Casa de Moneda. el tributo fue suprimido por la Constitución de Cádiz. Manuel Vela (1824). que solo se acuño al final de la Colonia. México y el Perú. Cada vez más hubo de recurrirse a sustitutos. La solución fue devaluar la moneda. por escasez de metal la acuñación nunca fue suficiente y siempre hubo escasez de metal la acuñación nunca fue suficiente y siempre hubo escasez de moneda fraccionaria. comenzó a manifestarse el permanente problema. cuyo cobra había tenido arrendado la ciudad de Guatemala. en los últimos tiempos previos a la . Según ya se indicó. pasaran a cobrarse directamente por la Real Hacienda. Según MacLeod. Con la lenta mejoría económica y comercial de fin de siglo la cuestión monetaria del reino se suavizó. conforme se prolongó el estancamiento económico. por la resistencia de los indios a pagarlo. A principios del siglo XIX la situación se fue haciendo más difícil. REAL HACIENDA Durante casi toda la colonia los ramos más productivos de la hacienda fueron los tributos. más o menos.

tanto del añil como del sistema comercial de importación-exportación. mayores ingresos fiscales. y la hacienda tenia “la enorme carga de 2040546 pesos tres reales” de capitales diversos. y a hacer deficitario todo el reino. En cierta medida desarrolló un sistema autosuficiente. que se mantuvo hasta la emancipación para muchas regiones. Todo ello llevo a la baja en los ingresos de la Real Hacienda. y la deuda de la tesorería general de Guatemala alcanzaba 2655599 pesos. sin el agravante de comprometer la economía del país en las aventuras bélicas españolas. Sin embargo. La única economía vinculada al exterior era la comercial especulativa. dependiente del añil que controlaban los grandes comerciantes de la ciudad de Guatemala. Las reformas borbónicas de mediados del siglo XVIII en adelante pretendieron aumentar la productividad y obtener. limitar los controles monopolísticos y mejorar las comunicaciones.Independencia. Guatemala fue una región de limitados recursos que siempre dependió de su agricultura. La liberación comercial. para lo cual se trato de incentivar la producción. a lo cual también contribuyó un floreciente contrabando. tanto marítimas como terrestres. Guatemala llegó a la emancipación en un clima de crisis y de pesimismo. especialmente en el siglo XVII y parte del XVIII. coincidió con la prosperidad del añil. que se inicio después de la Guerra de los Siete años (1756-1763). lo cual permitió aumentar la recaudación fiscal y despertar grandes esperanzas entre la oligarquía mercantil. social y política locales culpaban a España de los problemas y creían que era posible superarlos sin tener que supeditarse a las iniciativas o soluciones dadas desde España. tanto para sus exportaciones como para su consumo interno. de 92743 pesos. . Las élites comercial. a la vez. a finales del siglo comenzó la crisis. Se había interrumpido la prosperidad de la segunda mitad del siglo XVIII y no había forma de superar las dificultades.

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