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Tema 2 Aprendiendo a Argumentar

El objetivo de esta unidad es aprender a construir textos


argumentativos y de uso frecuente a partir de un marco
general y una estructura determinada, respetando las
normas morfosintácticas y estilísticas del español.

Hoy en día una de las habilidades más necesarias e


importantes en el ámbito social y laboral es la
argumentación oral y escrita. La defensa de una postura
con respecto a un tema, la justificación seria y honesta
frente a una situación o la propuesta de una idea o un
proyecto laboral, se apoyan sobre una base

argumentativa.

Argumentar significa convencer a otro, vale decir, ser


capaz de persuadir a una o varias personas de que mi
postura frente a un tema es verdadera. Muchas veces
cuando nos preguntan qué opinamos con respecto a
algo, sólo somos capaces de enunciar una respuesta
afirmativa o negativa del hecho. Sin embargo, para que esa respuesta tenga una base sólida y
tenga el efecto de la persuasión, necesitamos elaborar argumentos y, más aún, esos argumentos
deben estar sustentados sobre la base de la verdad. Aunque lo verdadero sea subjetivo o personal,
no hay que olvidar que las grandes ideas se relacionan con el medio en que vivimos, por lo tanto,
la verdad de un argumento se puede verificar en los hechos. Aún así, lo más importante es que
frente a la argumentación de una idea nos mostremos seguros de lo que pensamos. Mas la
seguridad, es una actitud que se logra sólo cuando estamos convencidos de algo.

Cualquier persona que desee desarrollarse y actuar efectivamente en el campo laboral, necesita de
la argumentación como herramienta de contacto con los demás. Sin embargo, la argumentación
por sí sola no basta si no existe un fundamento valórico o ético detrás de un argumento.
La Intención Comunicativa

Tal como se mencionó previamente, la intención comunicativa de la argumentación es CONVENCER.


Para persuadir o convencer a otro acerca de mi verdad frente a una idea o un hecho, es necesaria

la interacción de varios factores que requieren de una planificación previa.

Atendamos al siguiente esquema:

En este esquema, podemos apreciar los elementos que ayudan a construir la argumentación en una
situación o contexto determinado.

- En primer lugar, se señala que el tema debe ser debatible, en el sentido


de que debe ser una idea interesante para el receptor, pues a éste no le
interesa convencerse acerca de mi gusto por los chocolates. En cambio,
saber qué opino sobre el aborto sí es interesante, porque permite que el
receptor reflexione y tome su propia postura.
- En segundo lugar, se hace mención a los participantes de la
argumentación, el emisor, quien es el encargado de proponer el tema y
defenderlo y el receptor o la audiencia, quien (es) recibe(n) el mensaje.
- En tercer lugar, aparecen como componentes centrales de este texto los
argumentos los que, a su vez, se constituyen de distintas partes.
- En cuarto lugar, se mencionan las etapas de la argumentación global que
corresponden a la introducción, desarrollo y conclusión.
- Finalmente, se plantea la modalidad de la argumentación que puede ser
oral o escrita y que requiere de una adecuada planificación.

Si a la hora de planificar la argumentación se toman en cuenta estos factores, podremos construir


un texto oral o escrito con ideas sólidas y fundamentadas en una convicción personal.

Para que las distintas etapas de la argumentación se desarrollen a partir de una planificación
eficiente, es necesario considerar que para que esto ocurra, existe una serie de recomendaciones
que el expositor debe tomar en cuenta:

1. La argumentación se llevará a cabo de manera oral o escrita.


2. El tema y el objetivo propuesto con respecto a ese tema.
3. Cuál es la tesis o idea que se pretende defender frente a la audiencia.
4. Qué argumentos permiten defender mi postura del tema.
5. El tipo de audiencia: un participante o varios y las características que
ésta posee: compañeros de oficina, autoridades, etcétera.
6. Qué aspectos del contexto se deben considerar para plantear el tema:
el tiempo de que se dispone, el lugar en que se desarrollará.
7. Redactar un borrador con las ideas que se relacionan con el tema.
8. Contrastar las ideas del borrador con información nueva sacada de
otras fuentes.
9. Si es una modalidad oral, preparar los elementos de apoyo pertinentes.
Si es escrita buscar información que sirva de apoyo a la tesis.
10. Si es oral, ensayar en voz alta tomando en cuenta las características
adecuadas de la expresión oral que permiten conseguir el énfasis
deseado. Si es escrita, corregir el borrador tomando en cuenta la
ortografía y la redacción.
11. Revisar los argumentos tomando en cuenta la claridad y
ejemplificación con respecto a la tesis y a los elementos de apoyo.
12. Preocupación por la presentación personal.

Estructura del Argumento

Un argumento tiene su razón de ser si existe una tesis u opinión que defender. Fundamentar la
opinión del expositor, tiene sentido si es capaz de convencer al receptor para que piense de la
misma forma.
Por ejemplo, si frente a la pregunta: ¿Estás de acuerdo con el aborto?, una persona responde que
no, dando como fundamento un: Porque no, claramente el efecto que provoca en el receptor no es
de aceptación y convencimiento de la misma idea. Lo más probable es que el receptor no tome en
cuenta esa opinión y ni siquiera le interese seguir conversando.
Para evitar que la opinión no tenga un respaldo sólido y no provoque un cambio de punto de vista
en el receptor o la audiencia, es necesario aprender a construir argumentos a partir de las
siguientes partes que lo componen:

1. Tesis. Es una declaración afirmativa o negativa sobre una idea o un hecho. En otras palabras,
corresponde a la opinión defendida por alguien y que sirve de punto de partida o de llegada de un
argumento.

Cabe destacar que la tesis no tiene un valor objetivo en el sentido que no es un hecho comprobable
fácilmente, sino que puede presentar dos polos opuestos de opinión. Por ejemplo, Mi cumpleaños es
el 01 de Octubre, no es un buen ejemplo de tesis, ya que es un hecho que no tiene por qué ser
motivo de discusión y es rápidamente comprobable. En cambio, la sentencia de que el aborto no es

bueno, sí presenta dos polos opuestos, pues hay quienes podrían pensar que sí lo es.
En este sentido, la argumentación se mueve en el terreno de lo probable y no en el que está lleno

de claridad y certeza.

2. Base. Corresponde a la
información que permite apoyar
sólidamente a la tesis. En
general, se presentan hechos o
datos fáciles de aceptar por el

receptor o la audiencia. Un error


frecuente al construir una
argumentación es el débil
desarrollo de las bases. Por
ejemplo, si afirmo como tesis
que El aborto no es bueno y doy
como base porque es malo, no
estoy construyendo una idea
coherente que permita convencer
a quien me escucha. Sin
embargo, si presento como base
que "provoca irremediables consecuencias psicológicas para la madre por el resto de su vida",

asiento una base sólida que me permite ampliar esta idea y fundamentar mi tesis.

3. Garantía. Consiste en el vínculo que se establece entre la tesis y las bases. Vale decir, permite
confirmar la pertinencia de las bases con la tesis. Por ejemplo, garantizar que el aborto no es
bueno, pues atenta en contra de la salud integral y de los valores éticos de la sociedad, establece
un vínculo de coherencia entre la tesis y las bases al ampliar la información presentada y asegurar

un asentamiento convincente de la tesis.

4. Respaldo. Es un apoyo que viene dado desde algún campo que permite comprobar con datos o
con información objetiva lo que se plantea en la garantía. Por ejemplo, "la información médica o
estadística que ha dado algún organismo de salud nacional o internacional con respecto a las

consecuencias dañinas del aborto".


La Argumentación como Secuencia

Ya sabemos que la argumentación es un tipo de texto que consta de diferentes partes para
conseguir la intención comunicativa de convencer al otro.
Pues bien, la argumentación, tal como sucede con otros tipos de texto, mantiene una estructura
global compuesta por la introducción, el desarrollo y la conclusión. Además, hemos visto que la
base de la argumentación está en la presentación de una tesis y argumentos que la sustenten.

En la argumentación como secuencia, la tesis y los argumentos se presentan de manera lineal a


partir del siguiente orden:

Este tipo de argumentación se basa en una presentación secuencial de la tesis, los argumentos y la
reafirmación de la tesis. Para que la tesis se sustente sobre razones o fundamentos creíbles para el
receptor, se debe asegurar la claridad y la fidelidad de la información presentada en cada uno de
los argumentos. Veamos el siguiente ejemplo:
La Argumentación como Contraste

La argumentación como contraste mantiene la misma organización global y los mismos


componentes básicos de la secuencial. La diferencia con la anterior está en que aparte de la tesis
personal del autor, los argumentos y la reafirmación de la tesis, se suma la postura contraria que
se denomina contratesis y los argumentos de esa postura contraria, los contraargumentos.

Tanto la tesis y la contratesis como los argumentos y los contraargumentos se presentan con la
intención de convencer de tal manera al receptor de que la tesis del autor es verdadera que incluso
es capaz de derrumbar explícitamente a la posición contraria.

Este tipo de textos requiere de una cuidadosa y responsable planificación por parte del autor, pues
éste debe, por una parte, estar absolutamente seguro de lo que plantea y, por otra, conocer con
mucha profundidad el tema del que nace su postura personal.
El texto se organiza de la siguiente manera:

Estructura global Partes de la Ejemplo


argumentación como
contraste.
INTRODUCCIÓN Contextualización del Caracterización breve del
tema tema.
Enunciación de la tesis Presentación de la
postura del autor.
Enunciación de la Presentación de la
contratesis postura contraria.

DESARROLLO Argumento Bases, garantía y


respaldo.
Contraargumento Bases, garantía y
respaldp.

CONCLUSIÓN Reafirmación de la tesis Repetición de la tesis.


Síntesis final Conclusiones finales
acerca de las ideas más
relevantes.

Cabe mencionar que, en la argumentación como contraste la mención del argumento, junto con
sustentar la tesis, tiene como finalidad el enfrentamiento de la idea que defiende el autor con
aquella otra idea que busca lo contrario, el contraargumento. Por lo tanto, la construcción del
cuerpo argumentativo debe ser cuidadosa en la medida que no debe presentar dudas al receptor.

Atendamos al siguiente ejemplo:


A modo de comparación, la
`argumentación
como contraste¿ se
puede ver en los debates
que se establecen entre
dos personas que
piensan de manera distinta
frente a un mismo tema y
que buscan a partir de sus
fundamentos
convencer al otro de que lo
que piensa cada uno es lo
correcto.