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SEGURITECNIA
Febrero 2011
 Artículo Técnico
 Todo profesional de la seguridad que lleve cuatro meses de trabajo en la calle ya se ha dado cuenta de que no existen recetas mágicas y de que cada caso es un mundo. Por lo tanto, la base de un adecuado desarrollo profesional se fun-damenta, ante todo, en una buena for-mación, que deberá estar compuesta por un completo diseño curricular y posterior desarrollo por parte de per-sonal docente que tenga la debida for-mación.Esos conocimientos adquiridos de-berán ser aplicados ante muy diferen-tes circunstancias y situaciones, pero re-sulta más que evidente que, dentro de las diferentes opciones de intervención con que cuenta un profesional, las téc-nicas de comunicación o las habilida-des sociales para hacer que su sola pre-sencia y la palabra sean sus armas más eficaces deben ocupar un espacio real-mente importante en su formación.La habilidad para comunicarse es una conducta que puede aprenderse, y ése es el objetivo fundamental del  judo verbal. De hecho, podríamos afir-mar que
“quien sabe comunicarse de forma
 
efectiva tiene el poder”
, y eso resulta esencial en el mundo de la
Se-guridad.
La habilidad para comunicar, enten-der, clasificar, hacerse entender y dar soluciones a los diferentes tipos y cla-ses de audiencias a los que va dirigido su trabajo es imprescindible para el éxito o el fracaso de su labor.Podemos decir sin temor a equivo-carnos que cualquier profesional de la Seguridad, para desarrollar su trabajo con eficacia y seriedad de cara al pú-blico, deberá cumplir con los siguien-tes requisitos:
Aplicar sus conocimientos ante di-ferentes y variadas circunstancias.
Ser capaz de comunicarse con su público de forma eficaz, clara y comprensible.
 Tener formacn y entrenamiento adecuados y debidamente actuali-zados.
Olvidarse siempre de sí mismo para pensar y actuar como miembro de la organización a la que representa. El público no le identifica como Juan, José o Manuel, sino como un policía, un guardia civil o un vigi-lante; en definitiva, como un repre-sentante de su institución o em-presa.
 Tener una verdadera vocación de servicio.
E
l
“judo verbal”
 es un método de comunicación diseñado en Estados Unidos hace casi 30 años y dirigido, en principio, a los miembros de los
Cuerpos de Seguri-dad
, aunque en la actualidad también se aplica con éxito en diversos secto-res de la sociedad, como la enseñanza, las emergencias, los departamentos de
Recursos Humanos
, etc. Hace tres años, este método se im-plantó en nuestro país a través de una franquicia y, en la actualidad, se está impartiendo tanto a nivel pri-vado, para profesionales de la Segu-ridad, como público, enseñándose esta materia a diversos colectivos po-liciales y estando próxima su implan-tación en el área de los Recursos Hu-manos, la enseñanza y los Cuerpos de Emergencias.Los agentes de las
Fuerzas y Cuer-pos de Seguridad
 son profesionales que deben utilizar un variado y am-plio conjunto de conocimientos para cumplir con su objetivo fundamental:
dar servicio a la sociedad
. Y, para ello, ese conjunto de conocimientos ha de conjugar, de forma maestra, seguridad propia y de terceros con el respeto a los derechos y libertades.
Judo verbal
El método de comunicación táctica profesional
Vicente Márquez Valcárcel /
Subinspector de la Policía Municipal de Madrid. Instructor de judo verbal
 
SEGURITECNIA
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 Artículo Técnico
Las palabras adecuadas
El método de
comunicación táctica
 co-nocido como judo verbal es aquél que enseña a los agentes a utilizar el lenguaje de la forma más adecuada para solucio-nar y evitar los problemas sin tener que utilizar la fuerza en sus actuaciones. El procedimiento establecido por el doctor George J. Thompson, a diferencia de otros muchos sistemas de comunica-ción, ofrece y proporciona soluciones de trabajo a los agentes de Seguridad que se encuentran bajo las diversas situacio-nes de presión o estrés que se producen en el devenir de su trabajo. Enseña cómo escuchar y utilizar la palabra de manera más eficiente, cómo evitar procesos ne-gociadores desastrosos y cómo desarro-llar una serie de habilidades estratégi-cas que permitirán a los agentes llevar a cabo sus cometidos y misiones evitando, ante todo, conflictos con el ciudadano.En definitiva, con este método lo que se pretende lograr, de forma profesional, es “
que nuestra audiencia haga lo que nosotros queremos que haga, pero porque ella quiera hacerlo”
.Una buena formación en judo verbal redundará en minimizar los conflictos y problemas y en lograr una mejor imagen de los agentes y de la institución o em-presa a la que representan.Este método de comunicación táctica es una marca registrada y protegida por el ordenamiento jurídico y base de la forma-ción de un gran número de agentes poli-ciales en diferentes países del mundo. Enseña a los agentes a negociar situa-ciones policiales o de seguridad sin in-crementar la escalada de conflicto, a
 res-ponder, no reaccionar
, ante las situa-ciones, a adaptarse y ser flexibles. Es un sistema de comunicación táctica que ini-cialmente fue creado para miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pro-bado y contrastado en los últimos 25 años, que capacita a los agentes para di-rigir las hostilidades verbales que reciban y mantener el control del diálogo hasta su resolución profesional.Este sistema de comunicación, origina-riamente creado para agentes policiales, en la actualidad es estudiado y seguido por hombres de negocios, profesores, encargados de recursos humanos y todo tipo de profesionales que desa-rrollan su labor de cara al público.El judo verbal mues-tra a los profesionales el camino para reconocer una situación y, una vez definida y clasificada, poder responder a ella con la táctica de comu-nicación más apropiada a cada caso. Cuando un agente es capaz de cla-sificar y delimitar una si-tuación, entonces y solo entonces, está en condi-ciones de poder controlarla.Con una formación adecuada y efec-tiva en técnicas de comunicación táctica, en el 90 por ciento de las situaciones no sería necesario utilizar el ‘plan B’ (uso de la fuerza, ya sea ésta verbal o física) en las actuaciones profesionales. Los beneficios de tener una buena for-mación en judo verbal son numerosos, tanto para la Administración o la empresa como para los agentes, y también para el público en general:Para la Administración o la empresa:
Reducción de las quejas y denuncias.
Mejor imagen pública.
Mayor eficacia profesional.
Reducción del gasto.Para los agentes:
Resolución de problemas sin utilizar la fuerza o entrar en conflictos de difí-cil solución.
Ganarse el respeto y la confianza del público.
Cumplir los objetivos marcados a tra-vés de la palabra.
Análisis profesional de situaciones y personas.
Autocontrol y control de las situacio-nes profesionales. Todo ello redundará, en definitiva, en lograr el primero y más importante de los objetivos del judo verbal, que con-siste en aumentar la seguridad de los agentes actuantes. Seguridad entendida en su más amplio sentido, pues no solo se trata de proporcionarles una mayor seguridad física, al evitar posibles enfren-tamientos o agresiones, sino también de crear un entorno de trabajo más relajado, en el que se reduzca sensiblemente el ni-vel de tensión y, por consiguiente, se evi-ten situaciones de estrés en el trabajo, fa-voreciendo la motivación y mejorando la eficacia y eficiencia de este personal.
Los cinco pilares sobre los que se sustenta
Este método se basa en cinco pilares, que son sobre los que más se incide a lo largo del curso, de forma tal que, al finalizar el mismo, el alumno debe conocerlos y dominarlos adecuadamente. Son los si-guientes:
1º. La perspectiva del agente; conocer y controlar
Su punto de vista, sus conocimientos, su experiencia, ser capaz de mantener una mente abierta y flexible durante el desarrollo del servicio.
El contenido de su discurso, tener claro lo que tiene que hacer.
Sus emociones, sus prejuicios, cómo se siente ese día. Controlar su interior. Básicamente, se trata de que el alumno aprenda a conocerse, que reconozca sus debilidades y, lo que es más importante, que sepa dominarse en situaciones de tensión.
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