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LA MUJER, EDUCADORA PARA LA PAZ

Mensaje de Su Santidad Juan Pablo II para la Jornada Mundial de la Paz 1 de enero de 1995 En la meditación dominical, en el Angelus del día 1 de enero, Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, y XXVIII Jornada Mundial de la Paz, el Santo Padre expuso que había enviado a todos los Jefes de Estado, para este día, un mensaje que tiene por lema, La mujer, educadora para la paz, firmado en el Vaticano, el 8 de diciembre de 1994. «En él he destacado dijo en la meditación mariana la contribución significativa que las mujeres pueden prestar para el establecimiento de una paz que influya en todos los aspectos de la vida humana. Me he dirigido a las mujeres, invitándolas a ser educadoras para la paz con todo ser y en todas sus actuaciones: que sean testigos, mensajeras, maestras de paz de las relaciones entre las personas y las generaciones, en la familia, en la vida cultural, social y poIítica de las naciones, de modo particular en las situaciones de conflicto y de guerra». 1. Al comienzo de 1995, con la mirada puesta en el nuevo milenio ya cercano, dirijo una vez más a todos vosotros, hombres y mujeres de buena voluntad, mi llamada angustiada por la paz en el mundo. La violencia que tantas personas y pueblos continuan sufriendo, las guerras que todavía ensangrientan numerosas partes del mundo, la injusticia que pesa sobre la vida de continentes enteros no pueden tolerarse por más tiempo. Es hora de pasar de las palabras a los hechos: los ciudadanos y las familias, los creyentes y las Iglesias, los Estados y los organismos internacionales, ¡Todos se sientan llamados a colaborar con renovado empeno en la promoción de la paz!

Sabemos bien cuán dificil es esta tarea. En efecto, para que sea eficaz y duradera, no puede limitarse a los aspectos exteriores de la convivencia, sino que debe incidir sobre todo en los ánimos y fomentar una nueva conciencia de la dignidad humana. Es necesario reafirmarlo con fuerza: una verdadera paz no es posible si no se promueve, a todos los niveles, el reconocimiento de la dignidad de la persona humana, ofreciendo a cada individuo la posibilidad de vivir de acuerdo con esta dignidad. «En toda convivencia humana bien ordenada y provechosa hay que establecer como fundamento el principio de que todo ser humano es persona, esto es, naturaleza dotada de inteligencia y de libre albedrío, y que, por tanto, el hombre tiene por sí mismo derechos y deberes, que dimanan inmediatamente y al mismo tiempo de su propia naturaleza. Estos derechos y deberes son, por ello, universales e inviolables y no pueden renunciarse por ningun concepto» (Juan XXIII, Pacem in terris, I). Esta verdad sobre el hombre es la clave para la solución de todos los problemas que se refieren a la promoción de la paz. Educar en esta verdad es uno de los caminos más fecundos y duraderos para consolidar el valor de la paz.

Las mujeres y la educación para la paz 2. Educar para la paz significa abrir las mentes y los corazones para acoger los valores indicados por el Papa Juan XXIII en la Enciclica Pacem in terris como básicos para una sociedad pacífica: la verdad, la justicia, el amor, la libertad (cfr Ibid.). Se trata de un proyecto educativo que abarca toda la vida y dura toda la vida. Hace de la persona un ser responsable de sí mismo y de los demás, capaz de promover, con valentía e inteligencia, el bien de todo el hombre y de todos los hombres, como senaló tambien el Papa Pablo VI en la Enciclica Populorum progressio (cfr n. 14). Esta formación para la paz será tanto más eficaz, cuanto más convergente sea la acción de quienes, por razones diversas, comparten responsabilidades educativas y sociales. El tiempo dedicado a la educación es el mejor empleado, parque es decisivo para el futuro de la persona y, por consiguiente, de la familia y de la sociedad entera. En este sentido deseo dirigir mi Mensaje para esta Jornada de la Paz especialmente a las mujeres, pidiendoles que sean educadoras para la paz con todo su ser y en todas sus actuaciones: que sean testigos, mensajeras, maestras de paz en las relaciones entre las personas y las generaciones, en la familia, en la vida cultural, social y política de las naciones, de modo particular en las situaciones de conflicto y de guerra. ¡Que puedan continuar el camino hacia la paz ya emprendido antes de ellas por otras muchas mujeres valientes y clarividentes!

En comunión de amor 3. Esta llamada dirigida particularmente a la mujer para que sea educadora de paz se basa en la consideración de que «Dios le confía de modo especial el hombre, es decir, el ser humano» (Mulieris dignitatem, 30). Esto, sin embargo, no ha de entenderse en sentido exclusivo, sino más bien según la lógica de funciones complementarias en la común vocación al amor, que llama a los hombres y a las

mujeres a aspirar concordemente a la paz y a construirla juntos. En efecto, desde las primeras páginas de la Biblia está expresado admirablemente el proyecto de Dios: Él ha querido que entre el hombre y la mujer se estableciera una relación de profunda comunión, en la perfecta reciprocidad de conocimiento y de don (cfr Catecismo de la Iglesia Católica, n. 371). El hombre encuentra en la mujer una interlocutora con quien dialogar en total igualdad. Esta aspiración, que no satisface ningún otro ser viviente, explica el grito de admiración que salió espontáneamente de la boca del hombre cuando la mujer, según el sugestivo simbolismo bíblico, fue formada de una costilla suya. «Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne» (Gen 2, 23). ¡Es la primera exclamación de amor que resonó sobre la tierra! Si el hombre y la mujer están hechos el uno para el otro, esto no quiere decir que Dios los haya creado incompletos. Dios «los ha creado para una comunión de personas, en la que cada uno puede ser “ayuda” para el otro porque son a la vez iguales en cuanto personas (“hueso de mis huesos...”) y complementarios en cuanto masculino y femenino» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 372). Reciprocidad y complementariedad son las dos características fundamentales de la pareja humana. 4. Lamentablemente, una largo historia de pecado ha perturbado y continúa perturbando el designio original de Dios sobre la pareja, sobre el «ser-hombre» y el «ser mujer», impidiéndoles su plena realización. Es preciso volver a este designio, anunciándolo con fuerza, para que sobre todo las mujeres, que han sufrido más por esta realización frustrada, puedan finalmente mostrar en plenitud su femineidad y su dignidad. Es verdad que las mujeres en nuestro tiempo han dado pasos importantes en esta dirección, logrando estar presentes en niveles relevantes de la vida cultural, social, económica, política y, obviamente, en la vida familiar. Ha sido un camino difícil y complicado y, alguna vez, no exento de errores, aunque sustancialmente positivo, incluso estando todavía incompleto por tantos obstáculos que, en varias partes del mundo, se interponen a que la mujer sea reconocida, respetada y valorada en su peculiar dignidad (cfr Mulieris dignitatem, 29). En efecto, la construcción de la paz no puede prescindir del reconocimiento y de la promoción de la dignidad personal de las mujeres, llamadas a desempeñar una misión verdaderamente insustituible en la educación para la paz. Por esto dirijo a todos una apremiante invitación a reflexionar sobre la importancia decisiva del papel de las mujeres en la familia y en la sociedad, y a escuchar las aspiraciones de paz que ellas expresan con palabras y gestos y, en los momentos más dramáticos, con la elocuencia callada de su dolor. Mujeres de paz 5. Para educar en la paz, la mujer debe cultivarla ante todo en sí misma. La paz interior viene del saberse amados por Dios y de la voluntad de corresponder a su amor. La historia es rica en admirables ejemplos de mujeres que, conscientes de ello, han sabido afrontar con éxito difíciles situaciones de explotación, de discriminación, de violencia y de guerra.

naturalmente. en la que el paso de la infancia a la edad adulta no está exento de riesgos para los adolescentes. Que las mujeres ayuden a las mujeres. 37). En esta tarea. Si las relaciones con los padres y con los demás miembros de la familia están marcadas por un trato afectuoso y positivo. A ellas se ha de prestar una atención especial sobre todo por parte de aquellas mujeres que. son capaces de ayudarlas a descubrir la propia riqueza interior. Otras son víctimas de una mentalidad materialista y hedonista que las considera un puro instrumento de placer y no duda en organizar su explotación a través de un infame comercio. sean ayudadas adecuadamente no sólo por la solidaridad concreta de otras familias. debido especialmente a condicionamientos sociales y culturales. comunidades de carácter religioso.Muchas mujeres. Al mismo tiempo. Con frecuencia. movimientos y grupos. solo a ninguna madre. los niños aprenden por experiencia directa los valores que favorecen la paz: el amor por la verdad y la justicia. las mujeres son abandonadas. llamados a tomar decisiones definitivas para la vida. tienen la posibilidad de percibir. Frente al desafío de la educación. creciendo en un ambiente acogedor y cálido. ya que permite orientar hacia Dios la mente y el corazón del niño mucho antes de que reciba una educación religiosa formal. reflejado en sus relaciones familiares. incluso a una edad muy temprana. 6. la primera y fundamental escuela de paz. justo entonces. muchos de ellos de inspiración religiosa. la familia se presenta como «la primera y fundamental escuela de socialidad» (Familiaris consortio. en estas circunstancias. La calidad de la relación que se establece entre los esposos influye profundamente sobre la psicología del hijo y condiciona no poco sus relaciones con el ambiente circundante. continúa en cada período del desarrollo y se debe cultivar particularmente en la difícil etapa de la adolescencia. el sentido de una libertad responsable. sirviéndose de la valiosa y eficaz aportación que asociaciones. han sabido ofrecer para este fin. grupos de voluntariado. decisivo y delicada. la estima y respeto del otro. Es necesario que. Esta primera educación es de capital importancia. posteriormente. como también las que irá estableciendo a lo largo de su existencia. Por tanto. no alcanzan una plena conciencia de su dignidad. Esta relación originaria entre madre e hijo tiene también un valor educativo muy particular a nivel religioso. 7. no se debe dejar. sino también por el Estado y las organizaciones internacionales mediante apropiadas estructuras . La educación para la paz. por educación y sensibilidad. el amor mismo de Dios y esto les hace madurar en un clima espiritual capaz de orientarlos a la apertura hacia los demás y al don de sí mismos al prójimo. no es difícil intuir las dramáticas consecuencias que surgen cuando la familia está marcada por crisis profundas que minan o incluso destruyen su equilibrio interno. ella le ofrece aquel sentimiento de seguridad y confianza sin el cual le sería difícil desarrollar correctamente su propia identidad personal y. quienes realizan su misión educativa principalmente a través del influjo de su comportamiento. establecer relaciones positivas y fecundas con los demás. En la educación de los hijos la madre desempeña un papel de primerísimo rango. los hijos tienen necesidad de la presencia y del cuidado de ambos padres. Por la especial relación que la une al niño sobre todo en los primeros años de vida.

sino grupos enteros parecen haber perdido toda forma de respeto a la vida humana. nunca me cansaré de pedir que se den pasos decisivos hacia adelante de cara al reconocimiento y a la promoción de tan importante realidad. con frecuencia en circunstancias muy precarias. ya en la más tierna edad. entre las víctimas más frecuentes de esta violencia ciega. un progreso beneficioso la creciente presencia de las mujeres en la vida social. A este respecto. Se trata de formas execrables de barbarie que repugnan profundamente a la conciencia humana. impidiéndoles su plena inserción en la vida social. Asistimos hoy. ¿Cómo no reconocer. 10. cambia positivamente el modo mismo de comprenderse y organizarse la sociedad. pues. desde los primeros años. por tanto. Supone. este reconocimiento del papel público de las mujeres no debe disminuir su función insustituible dentro de la familia: aquí su aportación al bien y al progreso social. que en los distintos continentes y en cada contexto cultural hacen de la educación de las niñas y de las mujeres el objetivo principal de su servicio? ¿Cómo no recordar. desgraciadamente. Ésta es la premisa más valiosa para la consolidación de una paz auténtica. a niños y niñas. sin ser forzadas a privarlos excesivamente de su presencia indispensable. Las mujeres e incluso los niños están. y alentar la obra inestimable de tantas mujeres. A todos se nos pide que hagamos lo posible por alejar de la sociedad no sólo la tragedia de la guerra. nacional e internacional. atónitos y preocupados. Otro serio problema se detecta allí donde perdura la intolerable costumbre de discriminar. además. social y económico que les permitan hacer frente a las necesidades de los hijos. al dramático «crecimiento» de todo tipo de violencia. La discriminación inicial repercutirá en toda su existencia. tiene un valor verdaderamente inestimable. no sólo individuos aislados. sufrirá un grave menoscabo la conciencia de su dignidad y se verá comprometido inevitablemente su desarrollo armónico. educadoras de paz social 9. sino también toda violación de los derechos humanos. como también de tantas congregaciones religiosas femeninas. a . Las mujeres tienen pleno derecho a insertarse activamente en todos los ámbitos públicos y su derecho debe ser afirmado y protegido incluso por medio de instrumentos legales donde se considere necesario. Si las niñas. con agradecimiento a todas las mujeres que han trabajado y continúan trabajando en el campo de la salud. son marginadas o consideradas de menor valor. llegando a reflejar mejor la unidad sustancial de la familia humana. económica y política a nivel local. 8. Sin embargo. logrando a menudo asegurar la supervivencia misma de innumerables niñas? Las mujeres.de apoyo humano. aunque esté poco considerada. Cuando las mujeres tienen la posibilidad de transmitir plenamente sus dones a toda la comunidad.

Reina de la Paz. no dejó de anunciar que ellas. como la Conferencia Mundial promovida por las Naciones Unidas en Pekín sobre el tema de la acción para la igualdad. 46-55). El encuentro le ofreció la ocasión de manifestar. tanto de los hombres como de las mujeres. con el testimonio de su dolor está cercana a las mujeres de nuestro tiempo. con Ella y a través de Ella. con su maternidad. con el admirable canto del Magnificat (Lc 1. Las mujeres tienen el derecho de exigir que se respete su dignidad. a una historia nueva. Vivió con profundo sentido de responsabilidad el proyecto que Dios quería realizar en Ella para la salvación de toda la humanidad. Consciente del prodigio que Dios había obrado en Ella. modelo de paz 12. especialmente a los marcados por el trauma doloroso de experiencias bélicas desgarradoras: sólo la atención amorosa y solícita podrá lograr que vuelvan a mirar el futuro con confianza y esperanza. I). en particular. tuvo como primer pensamiento el de ir a visitar a su anciana prima Isabel para prestarle sus servicios. En este sentido. Cuando mi amado predecesor. Pido por tanto a las mujeres que se unan todas y siempre en favor de la vida. vio en la participación de las mujeres en la vida pública uno de los signos de nuestro tiempo. María. ¡Que con su ayuda puedan testimoniar a todos. hago votos para que las numerosas iniciativas internacionales previstas para el año 1995 algunas de las cuales se dedicarán específicamente a la mujer.partir del derecho indiscutible a la vida. se esfuerzan por construir la paz. sirviendo a la vida. 11. había dado comienzo a una nueva creación. Al mismo tiempo. tienen el deber de trabajar por la promoción de la dignidad de todas las personas. a los niños. con el ejemplo de su disponibilidad a las necesidades de los demás. María. no habrían ya tolerado ser tratadas de un modo instrumental (cfr Pacem in terris. 8 de diciembre de 1994. el desarrollo y la paz constituyan una ocasión importante para humanizar las relaciones interpersonales y sociales en el signo de la paz. haciéndola Madre de su Hijo hecho hombre. conscientes de su dignidad. especialmente a quienes viviendo en la oscuridad y en el sufrimiento tienen hambre y sed de justicia. y al mismo tiempo pido a todos que ayuden a las mujeres que sufren y. Pido a la Virgen Santísima que proteja a los hombres y mujeres que. su gratitud a Dios que. . En la violación del derecho a la vida de los seres humanos está contenida también en germen la extrema violencia de la guerra. del que la persona es depositaria desde su concepción. la presencia amorosa del Dios de la Paz! Vaticano. el Papa Juan XXIII.

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no pueden basarse sólo en el reconocimiento de la dignidad inherente e inalienable de la mujer. En este proceso.POSTURA DE LA IGLESIA ANTE LA CONFERENCIA DE PEKIN Mensaje de Su Santidad con ocasión de la IV Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer. La Conferencia ha suscitado grandes expectativas en amplios sectores de la opinión pública. Secretaria General de la Conferencia. como usted sabe. y en la importancia de su presencia y de su participación en todos los ámbitos de la vida social. la Santa Sede ha discutido tanto sobre cuestiones locales como globales de particular interés para la mujer. Consciente de que está en juego el bienestar de millones de mujeres en todo el mundo. para ser correctas y permanentes. la Santa Sede. Secretaria General de la IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer. ha escuchado con gran interés y estima las esperanzas y los temores. que se celebrará en Pekín el próximo mes de septiembre. el desarrollo y la paz. cuyo tema es: Acción por la igualdad. no sólo con otras delegaciones y organizaciones. Tened en cuenta la verdadera dignidad y aspiraciones de la mujer. Su visita me permite expresarle mi profundo aprecio por sus esfuerzos encaminados a hacer de la Conferencia. 2. y sobre el papel que la mujer ha de desempeñar a fin de alcanzarlas. Las soluciones para las cuestiones y los problemas planteados ante la Conferencia. 26 de mayo de 1995 A la Señora Gertrude Mongella. sino también y especialmente con las mujeres mismas. compuesta en su mayor parte por mujeres. una ocasión para reflexionar serena y objetivamente sobre estas metas vitales. El éxito de la Conferencia dependerá de si ofrece una visión verdadera de la dignidad y de las aspiraciones de la mujer. Son vitales las metas propuestas para la Conferencia de Pekín Con mucho gusto le doy la bienvenida al Vaticano en este momento en que usted y sus colaboradoras están comprometidas en la preparación de la IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer. Allí la atención de la comunidad internacional se concentrará sobre algunas cuestiones importantes y urgentes que atañen a la dignidad. ha participado activamente en las reuniones preparatorias y regionales con vistas a la Conferencia. La Delegación de la Santa Sede. las preocupaciones y las exigencias de mujeres de todo el mundo. al papel y a los derechos de la mujer. entregado a la señora Gertrudis Mongella. una visión capaz de inspirar y .

De hecho. Para los creyentes. Por el contrario. la Conferencia puede lanzar una advertencia precisa. y que un compromise con su familia. las luchas y las frustraciones que siguen formando parte de la vida de numerosísimas mujeres. Esto sólo empobrecería a la mujer y a toda la sociedad. a conocerse recíprocamente. habría que reconocer. esa dignidad y los derechos que brotan de ella están cimentados sólidamente en la verdad de la creación del ser humano a imagen y semejanza de Dios. a entregarse a sí mismos y actuar juntas tendiendo al bien común con las características complementarias de lo que es femenino y masculino. la mujer y el hombre han sido llamados por el Creador a vivir en profunda comunión entre sí. invitando a los gobiernos y a las organizaciones a trabajar efectivamente para garantizar legalmente la dignidad y los derechos de la mujer. le impide alcanzar la plenitud personal. Apoyad la presencia de la madre en la familia 3. no debemos olvidar que. . tan importante para la estabilidad y el crecimiento de esta unidad básica de la sociedad. Al mismo tiempo. el reconocimiento de la dignidad de todo ser humano es el fundamento y la base del concepto de los derechos humanos universales. emotiva y espiritual recibida en el corazón de su propia familia. En este sentido. y a las mujeres en su conjunto les impide influir en la sociedad. sino como la consecuencia natural de una específica atención material. se debe en gran parte al hecho de que no se defienden sus derechos humanos. igualdad de dignidad no significa ser idéntica al hombre. es necesario oponerse a la falsa concepción según la cual el papel de la maternidad es opresivo para la mujer. Como ponen de relieve la mayoría de las mujeres. cuando se la hace sentir culpable de querer permanecer en su casa para educar y cuidar a sus hijos. En la visión de la Iglesia. reconocidos en esos instrumentos. la sociedad necesita recordar a los esposos y padres sus responsabilidades familiares. La Carta de las Naciones Unidas se refiere a esta dignidad de la misma manera. Así se perjudica no sólo a los hijos. sino también a la mujer e incluso a la sociedad. Si el potencial y las aspiraciones de numerosas mujeres de todo el mundo no se hacen realidad. y debe esforzarse por crear una situación en la que no se vean obligados a salir siempre de su casa en busca de trabajo. particularmente con sus hIjos. Para respetar este orden natural. un concepto fundamental en casi todos los instrumentos internacionales sobre derechos humanos. reconociendo la igualdad de derechos del hombre y la mujer (cfr Preámbulo. apartado 2). en el nivel personal. 58).apoyar respuestas objetivas y realistas a los sufrimientos. Ninguna respuesta a las cuestiones que atañen a la mujer puede olvidar su papel en la familia o tomar a la ligera el hecho de que toda vida nueva está confiada totalmente a la protección y al cuidado de la mujer que la lleva en su seno (cfr Carta Encíclica Evangelinm vitae. De la misma manera. cada uno experimenta su dignidad no como el resultado de la afirmación de sus derechos en el plano jurídico e internacional. deformando o perdiendo la riqueza única y los valores propios de la femineidad. aplaudir y apoyar con todos los medios posibles la presencia de la madre en la familia.

tanto con palabras como con hechos.). económica y política (cfr Ibid. es urgente restablecer y reafirmar la seguridad que proporcionan los padres responsables madre y padre en el ámbito de la familia. la Iglesia considera que las mujeres pueden hacer mucho más para salvar a la sociedad del virus mortal de la degradación y la violencia. en particular exhortando a todos los países a superar situaciones que impiden reconocer... participando de un modo más decisivo. respetar y apreciar a la mujer en su dignidad y competencia. con la elocuencia callada de su dolor» (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 1995. tomando las medidas necesarias para que tanto la mujer como el hombre puedan cumplir sus obligaciones especiales con respecto a la familia. en la vida cultural. Los hijos necesitan el ambiente positivo de una vida familiar estable. donde numerosos niños afrontan crisis que amenazan no sólo su desarrollo a largo plazo. la Iglesia reconoce que la contribución de la mujer al bienestar y al progreso de la sociedad es incalculable. La mujer en la vida pública 5. Es preciso cambiar profundamente las actitudes y la organización de la sociedad para facilitar la participación de la mujer en la vida pública. en los momentos más dramáticos. De hecho. en algunas sociedades. La Iglesia ha mostrado históricamente. 9). al mismo tiempo. n. y. sino también su propia vida. que asegure su desarrollo hacia la madurez humana. 4). En verdad. que hoy registran un aumento dramático. Cumpliendo la misión de la Iglesia y apoyando los objetivos de la Conferencia sobre la mujer. escribí que el mundo necesita urgentemente «escuchar las aspiraciones de paz que ellas (las mujeres) expresan con palabras y gestos y. La Conferencia de Pekín puede ayudar a consolidar este desarrollo positivo y esperanzador. impulsaremos a las instituciones y organizaciones cató1icas de todo el mundo a seguir preocupándose y a prestar atención especial a las niñas.Todos debemos prestar atención especial a las niñas 4. en el mundo actual. sin apartarla de su función en la familia. sobre el tema: La mujer. «las mujeres tienen pleno derecho a insertarse activamente en todos los ámbitos públicos y su derecho debe ser afirmado y protegido incluso por medio de instrumentos legates donde se considere necesario» (Ibid. la mujer ha dado grandes pasos en esta dirección. las niñas en igualdad con los niños. Se trata de un reconocimiento del papel único que la mujer desempeña para humanizar la sociedad y conducirla hacia los objetivos positivos de la solidaridad y la paz. educadora para la paz. En algunos casos ya se han realizado cambios para permitir que la mujer tenga acceso a la propiedad y a la . social. n. Además. n. proporcionándoles asistencia sanitaria. la importancia de educar a las niñas. En el mensaje de este año para la Jornada Mundial de la Paz. no sin haber superado numerosos obstáculos. De ningún modo la Santa Sede pretende limitar la influencia y la actividad de la mujer en la sociedad. No deberían existir dudas de que sobre la base de su igual dignidad con el hombre. debería ser evidente que «cuando las mujeres tienen la posibilidad de transmitir plenamente sus dones a toda la comunidad. particularmente donde de otro modo no podrían gozar de estos beneficios. cambia positivamente el modo mismo de comprenderse y organizarse la sociedad (Ibid. 4). Por el contrario.

donde abunda la pobreza. una vez más. Y aún así. A menudo abandonada a sus propias fuerzas. forzada o por otras causas. especialmente por las que se han consagrado al Señor y. pues aumenta los desafíos que ha de afrontar para defender su dignidad personal y su servicio a la vida. es muy fuerte la tentación de recurrir al aborto como una solución para el resultado no deseado de la promiscuidad sexual y la irresponsabilidad. Constitución sobre la Iglesia en el mundo actual Gaudium et spes. y sin derechos ni seguridad laborales. La opinión pública sólo está comenzando a hacer inventario de las condiciones inhumanas en las que mujeres y niños se ven a menudo obligados a trabajar. el desarrollo y el progreso implican tener acceso a los recursos y a las oportunidades. son perjudiciales sobre todo para la mujer. y siguen siendo. Eliminad discriminaciones 6. De hecho. o presionada para que acabe con la vida de su . Y aquí. cuando. las mujeres y los niños son los primeros que experimentan la marginación. de hecho. En otra ocasión he escrito acerca de la obligación del hombre con respecto a la mujer en el ámbito de la vida y la defensa de la vida (cfr Carta Apostó1ica Mulieris dignitatem. Donde se excluye sistemáticamente de estos bienes a determinados grupos o clases. Evitad la trivialización de la sexualidad 7. se han entregado al servicio de los demás. No se debería descuidar tampoco las dificultades especiales y los problemas que afronta la mujer que vive sola o que es jefe de familia. o frente a la devastación de conflictos y guerras. 9). 18). inmensamente enriquecidas por la presencia y los dones únicos de la mujer. La Iglesia y la sociedad humana han sido. y donde las comunidades o países carecen de infraestructuras sociales básicas y oportunidades económicas. y entre las clases sociales y económicas. los que están en vías de desarrollo y los más rices. igual acceso no sólo entre los países menos desarrollados. En una sociedad que sigue este camino. en su mayor parte ha sido plasmada más a menudo por la acción decidida y perseverante de la mujer en busca del bien. muy a menudo es la mujer la que conserva las huellas de la dignidad humana. o la tragedia de la emigración.administración de sus bienes. la asistencia sanitaria y el empleo. es la mujer la que soporta el mayor peso. ¿Y qué decir de la explotación sexual de mujeres y niños? La trivialización de la sexualidad. Es muy necesario aún hablar y escribir acerca de la gran deuda que tiene el hombre con respecto a la mujer en todos los otros campos del progreso social y cultural. Hay que hacer mayores esfuerzos para eliminar la discriminación contra la mujer en áreas que incluyen la educación. en É1. con un sueldo mínimo o incluso sin él. No cube duda de que la Conferencia de Pekín prestará atención a la terrible explotación de mujeres y niñas que existe en todas partes del mundo. defiende la familia y preserva los valores culturales y religiosos. especialmente en los medios de comunicación. sino también entre hombres y mujeres (cfr Concilio Vaticano II. La historia se escribe casi exclusivamente como una narración de las conquistas del hombre. especialmente en las áreas menos desarrolladas del mundo. y la aceptación en algunas sociedades de una sexualidad sin freno moral ni responsabilidad.

una mayor presencia de la mujer en las fuerzas laborales. . espero y pido a Dios que los participantes en la Conferencia aprecien la importancia de lo que se ha de decidir en ella. hacer lo posible para que use todos sus talentos y ejerza todos sus derechos en la construcción de la sociedad. 5 y 87). amar y servir a la vida. Desarrollo y Paz 9. seguirá siendo problemática mientras los castes estén a cargo del sector privado. Ojalá que. a toda vida humana. más aún. los escollos de un condicionamiento social y cultural que no permite que la mujer llegue a tomar conciencia de su propia dignidad. a quien la Conferencia quiere servir y promover. el desarrollo y la paz. Se requiere una gran sensibilidad para evitar el riesgo de tomar iniciativas que estén lejos de solucionar las necesidades de la vida concreta y satisfacer las aspiraciones de la mujer. en plena igualdad con el hombre. El desafío que afrontan la mayor parte de las sociedades consiste en apoyar. proteger. Señora Secretaria General. 14). Fortaleced el papel de la mujer en la familia y en la sociedad 8. la Conferencia evite los escollos del individualismo exagerado. o. Esperamos que. en el lado opuesto. En la perspectiva de políticas de libre mercado sin control. Pido a Dios que se alcancen los objetivos de Igualdad. En esta área el Estado tiene un deber de subsidiariedad. desarrollo y paz. La Conferencia de Pekin afronta numerosos desafíos. al mismo tiempo. tanto para la mujer como para el hombre. en cualquier estadio y situación (cfr Evangelinm vitae. en la vida pública y. debe soportar después el peso de su conciencia. con consecuencias drásticas para el propio balance de la sociedad y con continuo dolor y desesperanza por parte de tantas mujeres. Sin embargo. Jamás habrá justicia. en fortalecer el papel de la mujer en la familia y. con la ayuda de Dios todopoderoso. en los procesos para tomar decisiones que marcan el camino de la sociedad.. asi como sus implicaciones para millones de mujeres de todo el mundo. con el relativismo moral que lo acompaña. que le recuerda siempre que ha quitado la vida a su hijo (cfr Ibid. usted y todas las personas implicadas trabajen con claridad de mente y rectitud de corazón. existen pocas esperanzas de que la mujer pueda superar los obstáculos que encuentre en su camino. Una solidaridad radical con la mujer exige que se afronten las causas que impulsan a no desear al hijo. si no existe la determinación firme de respetar. que ha de ejercer a través de apropiadas iniciativas legislativas y de seguridad social. en su desarrollo.hijo antes de que nazca. para que se alcancen más plenamente los objetivos de igualdad. en general. y se reflejará en las posiciones que tomará su delegación en la Conferencia de Pekín. Es bien sabido que ésta es una preocupación fundamental de la Santa Sede. incluyendo la igualdad.

en diversas ocasiones. que fueron pioneras en la sociedad como madres. así como a las autoridades del país huésped. Deseo que esta Conferencia alcance el éxito en su objetivo de garantizar a todas las mujeres del mundo igualdad. en la Sala Pablo VI. en profesiones de asistencia y como pensadoras y líderes espirituales. Jefe de la Delegación. A través de usted. Me he inspirado en la vida y el testimonio de grandes mujeres dentro de la Iglesia a lo largo de los siglos. Durante los últimos meses.COMPROMISO DE LA IGLESIA CATÓLICA EN FAVOR DE LA MUJER Discurso a la Delegación de la Santa Sede que participará en la Conferencia de Pekin 29 de agosto de 1995 El Santo Padre recibió en Audiencia. desarrollo y paz. los derechos y las responsabilidades de las mujeres en la sociedad actual: en la familia. desarrollo y paz». Estimada Señora Glendon y miembros de la Delegación de la Santa Sede a la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer: Mientras os preparáis para viajar a Pekín. El Secretario General de las Naciones Unidas ha pedido a las naciones que participan en la Conferencia de Pehín que hagan públicos sus compromisos concretos para mejorar la condición de las mujeres. mediante el pleno respeto de su igual dignidad y de sus inalienables derechos humanos. a los miembros de la Delegación de la Santa Sede a la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer que se iba a celebrar en Pekín del 4 al 15 de septiembre. me alegra encontrarme con usted. expreso mis mejores deseos y oraciones a la Secretaria General de la Conferencia. a las naciones y organizaciones que participan en ella. compuesta principalmente por mujeres.000 para que trabajen por garantizar a todas las mujeres del mundo «igualdad. he atraido la atención hacia la posición de la Santa Sede y hacia la enseñanza de la Iglesia Católica acerca de la dignidad. Juan Pablo II hace un fuerte llamamiento a todas las organizaciones e instituciones católicas unas 300. jefe de la delegación de la Santa Sede a la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. para que puedan dar su contribución al bien de la sociedad. el martes 29 de agosto por la mañana. a través del respeto pleno de su dignidad y de sus inalienables derechos humanos. la República Popular China. Después de haber considerado . En el Discurso. el Papa firmó un Discurso que entregó a la profesora Mary Ann Glendon. en los puestos de trabajo y en la vida pública. Durante la Audiencia. y con los otros miembros de dicha Delegación. trabajadoras y líderes en los campos social y politico.

hoy son necesarios por doquier en el mundo actual. las que más han sufrido fisica y moralmente. humanitario y educativo. puede significar recibir una alimentación y una asistencia sanitaria menos adecuadas. en el mundo actual. especialmente de las que son víctimas de la violencia y de la falta de respeto a su dignidad. . Exhorto a las Universidades católicas y a los centros de estudios superiores a asegurar que los que se preparan para ser los futuros líderes de la sociedad adquieran una sensibilidad especial con respecto a las jóvenes. especialmente a las más pobres. Como seguidores de Jesucristo. a hacer de una mejor asistencia y educación sanitaria básica de las niñas el sello distintivo de su servicio. o ni siquiera tener acceso. en asignación de recursos y de personal. den prioridad a las necesidades especificas de las niñas. y a ponerles remedio. exhorto a todas las instituciones católicas dedicadas a la asistencia y a la educación a adoptar durante los próximos años una estrategia coordinada y prioritaria dirigida a las niñas y a las jóvenes. más bien que varón. Es desalentador notar que. Poner empeño en el cuidado y en la educación de las niñas. a la educación primaria. como un derecho igual. que se identifica con los más pequeños. puede reducir las probabilidades de nacer o de sobrevivir en la infancia. el simple hecho de ser mujer. manteniendo la fidelidad al carisma específico y a la misión que han recibido de sus fundadores. identifiquen y se acerquen a las niñas y jóvenes más marginadas de la sociedad. y aumentar las posibilidades de ser analfabetas o tener sólo un acceso limitado. hoy: Exhorto a todos los servicios educativos vinculados con la Iglesia Católica a garantizar igual acceso a las niñas. especialmente a las que prestan asistencia sanitaria elemental. Exhorto a las instituciones dedicadas a la sanidad. Exhorto a las Congregaciones de religiosas a que. Exhorto a las organizaciones de la Iglesia que se dedican a la caridad y a promover el desarrollo a que. a educar a los niños en el sentido de la dignidad y el valor de la mujer. y a descubrir las causes que obligan a las niñas a abandoner la educación en los primeros grades. la Santa Sede desea hacer una opción especifica con respecto a ese compromiso: una opción en favor de las niñas y las jóvenes. Por esta razón. a dar más posibilidades a las niñas que han sufrido condiciones menos favorables. y que han tenido muy pocas oportunidades. Por esta razón. Exhorto a las mujeres y a las organizaciones de mujeres de la Iglesia y que actúan en la sociedad a establecer modelos de solidaridad.las diversas necesidades de las mujeres en la sociedad actual. Su trabajo asistencial. y su servicio a los más pobres. no podemos permanecer insensibles ante las necesidades de las niñas que padecen dificultades. es de suma importancia para el progreso de la mujer. para que su liderazgo y su guía puedan ponerse al servicio de las niñas y de las jóvenes.

A este respecto. Han sido cuatro las figuras destacadas a lo largo del mes de febrero de este año 1995: Santa Brigida. «han sabido afrontar con éxito dificiles situaciones de explotación. el Vicario de Cristo anunció su intención de comentar en las Meditaciones marianas de los domingos el testimonio de algunas mujeres que. y a tener. Exhorto a todos los hombres en la Iglesia a realizar. con miras a un compromiso renovado de todos en favor de las mujeres en el mundo. de violencia y de guerra». y asegurarles mi apoyo. donde sea necesario. se han distinguido por su obra de paz. exhorto a las mujeres de a Iglesia de hoy a adoptar nuevas formas de liderazgo en el servicio. En este domingo. Santa Catalina. en la historia de la Iglesia. de discriminación. especialmente las niñas. (Angelus 5-02-95) 1. han tenido que afrontar. quisiera volver a recordar el testimonio concreto de algunas figuras femeninas que se han distinguido. que sostenidas por la fe y el amor. señalaba cómo la historia es rica en «admirables ejemplos de mujeres». Una vez más. su falta de sensibilidad o de responsabilidad. Santa Brigida de Suecia realizó una admirable misión de paz. TESTIMONIO DE ALGUNAS MUJERES CONSTRUCTORAS DE LA PAZ Meditaciones dominicales del Santo Padre febrero de 1995 Durante el Ángelus del primer domingo de febrero. . una visión positiva de la mujer. y vean dónde la actitud de los hombres. y en los próximos. así como el de la Santa Sede y de las instituciones de la Iglesia Católica. como exigencia de su fe. a través de usted. un cambio de corazón.Con el espíritu de las grandes mujeres cristianas que han iluminado la vida de la Iglesia a lo largo de los siglos y que a menudo han impulsado a la Iglesia a volver a su misión y a su servicio esencial. Les pido que tomen cada vez mayor conciencia de los inconvenientes que las mujeres. pueden haber sido la causa. precisamente por su obra de paz. y a todas las instituciones de la Iglesia. a acoger esa contribución de las mujeres. En el Mensaje de este año para la Jornada Mundial de la Paz he reflexionado en el papel que la mujer está llamada a desempeñar como «educadora para la paz». Santa Francisca Xavier Cabrini y la Beata Edith Stein. deseo expresar mis mejores deseos a todos los que tienen alguna responsabilidad en la Conferencia de Pekín. en la historia de la Iglesia.

se vivían momentos de dolorosas tensiones. Sin embargo. acompañe a todas las mujeres con su ayuda eficaz. porque sólo gracias a ellos se puede construir una paz auténtica y duradera. modelo de Brígida y de todos los santos. María. que encierra en sí plenamente la belleza y la fuerza de la femineidad según el designio de Dios. aunque ya se esté caminando hacia la unificación. que residía entonces en Aviñón. que era dulce y a la vez enérgica. realizó una misión significativa en favor de la Europa de su tiempo. con la fundación de la Orden del Santísimo Salvador. Hoy deseo atraer vuestra atención hacia Santa Brígida de Suecia. Nuestro pensamiento va ahora a María. Por sus reconocidas dotes de educadora se le confiaron también encargos prestigiosos en los ambientes principescos en los que había crecido. supo transmitir ante todo a sus hijos -tuvo ocho. Brígida. llegó la imploración insistente y eficaz de Brígida para que regresara a su sede natural de Roma.2. tienen lugar aún hoy preocupantes y absurdas explosiones de odios fratricidas y el fragor de las armas hace sentir su amenaza. No es difícil comprobar la actualidad de su mensaje. la profundidad de la experiencia mística le permitió hacerse eco privilegiado de la voz de Dios para la Iglesia y para la sociedad. En esa obra expresó toda su femineidad. acrisolada por una profunda experiencia de Dios. mientras en algunas zonas del continente. incluso dentro de la Iglesia. 3. pudo abrazar plenamente la vida contemplativa. Incluso al Sumo Pontífice. 4. La Iglesia sigue aún hoy alabando a Dios por el don de esta mujer excepcional. al contrario. Infunda especialmente en las mujeres de nuestro tiempo una conciencia cada vez más viva y activa de su misión de paz y las ayude a hacerse mensajeras de los valores religiosos y morales. No fue una fuga del mundo. También en la época de Santa Brígida la fuerza de las pasiones ponía en peligro la paz y la serenidad de los pueblos: fuertes contrastes de intereses causaban a menudo conflictos sangrientos e. que vivió entre los años 1303 y 1373. el salto de calidad de su femineidad emprendedora se verificó cuando. El testimonio de Santa Catalina de Siena (Angelus 12-02-95) Amadísimos hermanos y hermanas: . Desde los confines septentrionales de Europa se sintió llamada a una misión de paz que la trajo a Roma y la hizo mensajera de Cristo ante las autoridades eclesiales y civiles de su tiempo.el amor a la concordia y a la paz: baste pensar que también a su hija Catalina se la venera como Santa. Brígida. En ese marco resplandece el testimonio de Brígida.

paz. llegando a reflejar mejor la unidad sustancial de la familia humana». el celo de Catalina sigue siendo un ejemplo de amor valiente y fuerte. sacramento de unidad para todo el género humano: unidad que hay que construir. Invoquemos a María Santísima. hacía suya la mentalidad. ante todo. que sean artifices de unidad y paz en la Iglesia y en la sociedad. Ciertamente. Quiera Dios que ella suscite mujeres emprendedoras y valientes como Catalina de Siena. Su palabra ardiente corría en todas las direcciones. A Catalina. Tiene algo de increíble la vida de esta mujer. con vistas a edificar una paz cada vez más estable y vasta. es preciso reconocer que también ella era hija de su tiempo cuando.Siguiendo la reflexión sobre la misión de paz de la mujer. religiones y culturas es el de un diálogo paciente. mi dulce padre. La experiencia de Catalina de Siena es un caso ejemplar de cuanto he escrito en el Mensaje de comienzo de año: «Cuando las mujeres tienen la posibilidad de transmitir plenamente sus dones a toda la comunidad. Hoy tenemos que dar gracias al Espíritu de Dios. en cuyo corazón ardía ese fuego. su sede natural. Por eso se hizo mensajera de paz. Alrededor de ella sucedía algo que parecía humanamente imposible: se ablandaba la dureza de los corazones. la situación de la cristiandad en ese período difícil de la segunda mitad del siglo XIV le parecía insoportable. y no más guerra!» (Carta 218). paz. Le parecía escandaloso que algunos príncipes cristianos no lograran vivir en paz entre sí. que nos ha llevado a comprender cada vez con mayor claridad que el modo apropiado. escribía a soberanos y príncipes. que vivió sólo 33 años. Reina de la Paz. La mujer. Sin embargo. y desempeñó un papel de primer plano en la Iglesia de su tiempo. caracterizada por una firmeza intrépida y una dulzura persuasiva. entonces dominante. y a la vez el más acorde con el Evangelio. unidad que hay que promover en todos los rincones del mundo probados por tensiones y guerras. Consideraba una desgracia que el Papa estuviera lejos de Roma. y no dudaba en emprender también difíciles viajes para despertar en los contendientes sentimientos de reconciliación. . El secreto de su personalidad excepcional era el fuego interior que la consumía: la pasión por Cristo y por la Iglesia. en su justo celo por la defensa de los santos lugares. Era una palabra de timbre materno. para afrontar los problemas que pueden surgir en las relaciones entre pueblos. 3. 2. educadora para la paz. Palabras.1. un estímulo para dedicar el propio esfuerzo a buscar todas las posibles estrategias de diálogo constructivo. firme y respetuoso. según la cual esa tarea podía requerir incluso el recurso a las armas. parecidas a éstas. cambia positivamente el modo mismo de comprenderse y organizarse la sociedad. y todos volvían a gustar la alegría de families o de comunidades enteras reconciliadas en la paz. deseo presentar hoy el testimonio de Santa Catalina de Siena. Son muy conocidas las emotivas palabras con que Catalina se dirigía al Papa Gregorio XI para alentarlo a hacerse promotor de paz entre los cristianos: «¡Paz. de forma cada vez más eficaz. a fin de que la Iglesia llegue a ser. en las relaciones entre los discípulos de Cristo.

Patrona de los emigrantes. se dio cuenta de que no bastaba ofrecer a los emigrantes una ayuda material. Que María nos forme a todos en la acogida y en la solidaridad. acogida e integración. Ojalá que los que llegan de paises lejanos se sientan comprendidos por las poblaciones que los acogen. mensajeras. La Madre Cabrini. Patrona de los emigrantes (Angelus 19-02-1995 Amadísimos hermanos y hermanas: 1. confiando únicamente en la divina Providencia. ricos de las potencialidades del alma femenina acrisolada por el amor evangélico. La Madre del Señor concede a las mujeres una viva conciencia de su papel . integrándose profundamente en el pueblo al que Dios la había llamado para cumplir su misión. Es verdaderamente admirable lo que la Madre Cabrini fue capaz de realizar. un campo de apostolado que sigue teniendo una gran actualidad. en la familia. No es difícil captar la actualidad de ese testimonio. y se dedicó a los emigrantes que. que no logro seguirlo». Era necesario ayudarles a integrarse plenamente en la nueva realidad social.Santa Francisca Xavier Cabrini. es una contribución singular a la causa de la paz. Nació en Lombardia a mediados del siglo pasado. 2. y quizá será mucho mayor en el futuro. para los que queria ser madre afectuosa e incansable. en la sociedad multicultural y multirracial de nuestro tiempo. necesita corazones maternos como el de la Madre Cabrini. con delicada intuición. En particular. encontraban diversas dificultades de integración. en la vida cultural. y que siempre los respeten y los amen como hermanos y hermanas. a pesar de contar con poquisimos medios. que llevan a millones de personas de una nación a otra. maestros de paz en las relaciones entre las personas y las generaciones. colegios. El amor al Corazón de Cristo la impulsaba y la sostenía. especialmente desde los paises en vías de desarrollo hacia las sociedades del bienestar. Ella misma. ya notamos hoy la necesidad de reciproca comprensión. hospitales y orfanatos. una verdadera pedagogia de paz. 3. Encomendemos a la Virgen Santísima el camino de la integración entre los pueblos. «El Sagrado Corazón dijo en cierta ocasión tiene tanta prisa en hacer las cosas. Entre éstas deseo señalar a Santa Francisca Xavier Cabrini. Por tanto. es evidente que la construcción de este futuro exige hombres y mujeres de paz. A causa de las crecientes corrientes migratorias. en los Estados Unidos y en otros paises de America. Su obra. Para ellos organizó escuelas. sin dejar de amar a Italia. asilos. social y polItica de las naciones». En el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz he exhortado a las mujeres a ser «testigos. de un continente a otro. sin perder los valores auténticos de su propia cultura. auténtico milagro de caridad. Era Cristo a quien reconocía y servía en el rostro de los emigrantes. Son numerosas las figuras femeninas que han desempeñado y siguen desempeñando esa misión de modo ejemplar. 2. adoptó la nacionalidad estadounidense.

Sobre todo los judios y los cristianos no pueden olvidar su singular fraternidad. que hunde sus raíces en el designio providencial de Dios que acompaña su historia. a la que llegó tras una ardua búsqueda. llegó a ser su mayor aspiración. 2. Para ella. En el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz he escrito que la construcción de este valor fundamental «no puede prescindir del reconocimiento y de la promoción de la dignidad personal de las mujeres». También fue estimada como pensadora. 3. Unirse al dolor del Dios hecho hombre. que le permitió practicar una nueva solidaridad con los sufrimientos de sus hermanos. Cristo. . deseo recordar hoy a una mártir de nuestro siglo. Ella misma fue testigo de esa femineidad socialmente activa. Hoy queremos encomendar a la Virgen Santísima de modo especial la armonía y la paz entre los creyentes de las diversas religiones: Dios es amor y. de familia judía y educada en las tradiciones de sus padres. por su misma naturaleza. como tantas otras víctimas de la crueldad nazi. en 1987. la opción por el Evangelio. Beata Edith Stein. no significó el rechazo de sus raíces culturales y religiosas. a iniciativas orientadas a lograr que a la mujer se le reconocieran los derechos propios de todo ser humano y los específicos de la femineidad. dedicándose por mucho tiempo. aprendió la sabiduría de la cnuz. tuve la alegría de elevar al honor de los altares: la carmelita Edith Stein. Con la mirada fija en el Redentor. conferenciante y profesora. une y no separa a cuantos creen en Él. a la que yo mismo.imprescindible en la construcción de una sociedad rica en color humano y fraternidad generosa. un servicio a la paz. con su íntima conciencia de ir a morir por su pueblo. destacaba con mucho gusto su vocación de «esposa y madre». Edith Stein fue ejemplar también por la contribución que dio a la promoción de la mujer. Hablando de la mujer. Entre las mujeres que han servido a la causa de la paz. haciéndose apreciar como investigadora. en el campo de concentración de Auschwitz. en un esfuerzo continuo por conjugar las exigencias de la razón con las de la fe. pero. capaz de utilizar con sabio discernimiento las aportaciones de la filosofía contemporánea para buscar la plena verdad de las cosas. a quien conoció siguiendo los pasos de Santa Teresa de Ávila. Afrontó la deportación y la perspectiva del martirio. Fue asesinada. la ayudó ante todo a leer la historia de su pueblo de modo más profundo. durante los años que precedieron a su retiro monástico. ofreciendo la vida por su gente. mártir de nuestro tiempo (Angelus 26-02-1995) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. exaltaba el papel al que estaba llamada en todos los ámbitos de la vida cultural y social. Precisamente en esto Edith Stein desempeñó un papel significativo. Su sacrificio es un grito de paz. al mismo tiempo.

19). como tal. al mundo del trabajo. María. que se ocupaba de los quehaceres domésticos. podría ser considerada hoy un ama de casa y. Realizo esta peregrinación con ocasión de la fiesta de San José. hija de Sión y Madre de la Iglesia. Santa María.María. «La experiencia confirma escribi en la Enciclica Laborem exercens que hay que esforzarse por la revalorización social de las funciones maternas. ruega por nosotros. modelo de todas las mujeres que son verdaderas «artesanas de la casa». donde José y María se ayudaban recíprocamente en la dirección de su familia y en el cuidado del niño Jesús?. Son reflexiones en torno a la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer que. y mi pensamiento va. REFLEXIONES SOBRE LA MUJER A LA HORA DEL ÁNGELUS Son muchas las Meditaciones que a la hora del Ángelus. de la fatiga unida a ellas y de la necesidad que tienen los hijos de cuidado. por el encuentro con los artesanos. ¿Cómo no pensar entonces en la casa de Nazaret. familia y trabajo. ama de casa (Angelus 19-03-95) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. de amor y de afecto» (n. El Papa denuncia todas las injusticias que pesan sobre la condición femenina y anuncia de foma positiva el Plan de Dios para que madure una cultura respetuosa y acogedora con respecto a la femineidad. después de un período caracterizado por cierta confusión y presión de tipo ideológico. José. para poder revalorizar la presencia femenina en el ámbito familiar. convocada por la ONU. . naturalmente. como carpintero. era un artesano en el sentido más verdadero del término. tuvo lugar en la primera quincena de septiembre de 1985 en Pekín. Numerosas son las voces que hoy. invitan a afrontar con mayor serenidad y objetividad la relación entre mujer. 2. el Vicario de Cristo ha dedicado a la mujer.

expertas en oración y en humanidad. Durante la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. mi vivo aprecio por esa iniciativa. el tema escogido es de suma importancia. no sólo para las mujeres. Deseo expresar. que depende en gran medida de la conciencia que las mujeres tienen de sí mismas y del justo reconocimiento que se les otorgue. Ahora queremos dirigir nuestra plegaria a María. José pudo trabajar cerca de su familia. Un signo de los tiempos que pone de relieve un aspecto imprescindible de la plena verdad sobre el ser humano. Sin duda alguna. 22). Amén. convocada por la ONU para el próximo mes de septiembre en Pekin. mira con espiritu abierto todo lo que se realiza en esa dirección. enseñando al niño Jesús su mismo oficio de carpintero. y lo considera un auténtico «signo de los tiempos». la comunidad internacional será invitada a reflexionar sobre una serie de problemas relativos a la condición femenina en nuestro tiempo. En efecto. según un estilo personal y femenino. En efecto. su armonía se ve muy favorecida por el trabajo artesanal de su esposo. sino para el futuro del mundo. ya desde ahora. fuertes en la esperanza y en las tribulaciones. 3. de la paz auténtica. por tanto. . confiándole las esperanzas y las preocupaciones de todas las familias. Alcánzales la gracia de ser mujeres cristianamente sabias. como Tú. Oh María. También obrecías a Dios las horas de dolor. que los relatos evangélicos permiten intuir. Tu corazón guarda las alegrías y las fatigas de la Sagrada Familia. La Iglesia. especialmente de las que están expuestas a dificultades vinculadas con el trabajo.También en esto la Familia de Nazaret ofrece un ejemplo significativo: María trabaja al lado de José. Madre de Jesús y esposa de José artesano. Te pedimos que protejas a todas las mujeres que se esfuerzan diariamente para que la comunidad doméstica viva en una armonía efectiva. como ya lo destacó mi venerado predecesor Juan XXIII en la Enciclica Pacem in terris (n. confiando siempre en su Providencia. Defendamos la dignidad de la mujer (Angelus 18-04-95) Amadisimos hermanos y hermanas: 1. artífices.

Con estas pocas palabras se expresa la razón profunda de la grandeza del hombre: lleva grabada en su . o sea. Llamada a la altísima vocación de la maternidad divina. Es más. es fuente de relaciones constructivas y encuentra su plenitud en el amor. como el hombre y con el hombre. María es la mujer ejemplar. no faltan aún hay situaciones en las que la mujer viva. Para la mujer esta subjetividad es fundamento de un modo específico de ser. y en muchos casos todavía hoy. la igualdad entre el hombre y la mujer se halla afirmada ya desde las primeras páginas de la Biblia. incluso violentos. la conciencia de la identidad y del valor de la mujer ha quedado ofuscada por múltiples condicionamientos. 24). en el magnífico relato de la creación. lejos de aislar y enfrentar a las personas. una condición de inferioridad. criatura dotada de una subjetividad. enriquecedor. tanto dentro de la familia como en los demás ámbitos existenciales y sociales. en todos los ámbitos de la vida. dada que. 6). al igual que el hombre.Por desgracia. 3. 27). que desarrolló en plenitud su auténtica subjetividad. Es urgente hacer que madure por doquier una cultura de la igualdad. a imagen de Dios lo creó. quiere anunciar de forma positiva el plan de Dios para que madure una cultura respetuosa y acogedora con respecto a la femineidad. en el pasado. Esa subjetividad. Como he subrayado en varies ocasiones. 2. es una gran conquista de la civilización. En efecto. sobre todo en nuestro siglo. El respeto a la plena igualdad entre el hombre y la mujer. de sus dones y de su misión. que será duradera y constructive en la medida en que refleje el plan de Dios. varón y mujer los creó» (Gen 1. se realiza plenamente en la entrega sincera de sí (cfr Gandinm et spes. en el umbral del tercer milenio. A ella han contribuido también las mujeres con su sufrido y generoso testimonio diario. criatura hecha a imagen y semejanza de Dios (cfr n. que es fuente de autonomía responsable en la gestión de la propia vida. ella es persona. un «ser en femenino». Plena igualdad entre el hombre y la mujer (Ángelus 29-06-95) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. y con los movimientos organizados que. más atin. Todo ello. especialmente en la Carta Apostólica Mulieris dignitatem. en la base de esta nueva cultura debe ponerse la afirmación de la dignidad de la mujer. La mujer. si no jurídicamente. a menudo ha sido y es culpablemente descn idada y o fendida por praxis y comport am ientos injustos y. Que ella obtenga a las mujeres del mundo entero una lúcida y activa conciencia de su dignidad. indispensable para una armoniosa convivencia humana. al tiempo que une su voz a la denuncia de todas las injusticias que pesan sobre la condición femenina. de hecho. han propuesto este tema a la atención universal. La Iglesia. con frecuencia. Por desgracia. es realmente intolerable. Dice el libro del Génesis: «Creó Dios al ser humano a imagen y semejanza suya. La Virgen Santísima ayude a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo a descubrir con claridad el plan de Dios sobre la femineidad.

Que María ayude a los hombres y a las mujeres a percibir y a vivir el misterio que habita en ellos. de forma directa y casi confidencial. a lo largo de los siglos y por el influjo del tiempo. deseo reflexionar en particular sobre la complementariedad y reciprocidad que caracteriza la relación entre las personas de diferente sexo. 14). 18). en el tiempo. reconociéndose recíprocamente. de una mujer. En efecto. las llama a ser los primeros testigos de su resurrección y las valora para el anuncio y la difusión del reino de Dios. sacada de su mismo cuerpo. 23). Pero ninguna criatura es capaz de colmar ese vacío. para manifestarles la estima y la gratitud de la Iglesia. quise volverlo a proponer en toda su riqueza en la Carta Apostó1ica Mulieris dignitatem. 2. la Virgen de Nazaret. para el varón y para la mujer. Aunque no les confiere la misión de los Apóstoles. Cristo establece con las mujeres una relación marcada por una gran libertad y amistad. Es posible intuir la grandeza de la dignidad de la mujer por el hecho de que el Hijo eterno de Dios quiso nacer.interior la imagen de Dios. Hoy. el Mensaje evangélico sobre la mujer no ha perdido nada de su actualidad. . así como para volver a proponer las líneas esenciales del Mensaje evangélico con respecto a ellas. sin discriminación alguna. Sin embargo. Eso vale. después de formar al hombre. se compadece de su soledad y decide darle una ayuda semejante a él (cfr Gen 2. reconociéndola «carne de su carne y hueso de sus huesos» (Cfr Gen 2. La actitud del Señor es «un coherente reproche a cuanto ofende la dignidad de la mujer» (Mulieris dignitatem. a todas las mujeres del mundo. la Iglesia anuncia con convicción este mensaje. 15). En la página bíblica de la creación se lee que Dios. el hombre puede expresar su profundo y gozoso asombro. En su tiempo pesaba sobre las mujeres la herencia de una mentalidad que las discriminaba profundamente. como imágenes vivas de Dios. volviendo al tema que comencé a tratar hace varios domingos. Mañana se hará pública una Carta que he escrito a las mujeres. El encuentro esponsal entre el hombre y la mujer (Ángelus 09-07-95) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. Este mensaje bíblico ordinario alcanzó su plena expresión en las palabras y en los gestos de Jesús. espejo y medida de verdadera femineidad. algunos de sus hijos no han sabido vivirlo con la misma coherencia constituye un motivo de gran pesar. que publiqué con ocasión del Año mariano. En su enseñanza las mujeres recuperan de verdad «la propia subjetividad y dignidad» (Ibid. Siguiendo el ejemplo de su divino Fundador. El hecho de que a veces. Sólo cuando se le presenta la mujer.. Por eso. 3. por igual. ambos marcados por la impronta del Creador. En ella he querido dirigirme.

lejos de reducirse a satisfacer un instinto ciego. pero es indiscutible que la naturaleza le ha atribuido a ella la parte mayor. o simplemente “juntos”. En la misión especial que le fue confiada. Precisamente porque la mujer se diferencia del hombre. la diferencia de sexos se interpreta en clave profundamente unitaria: se trata de un único ser humano. pero al mismo tiempo se proyecta más allá de la biología. especialmente en el período prenatal. varón y mujer. uno «masculino» y otro «femenino». entre los dones y las tareas. primero en la familia de Nazaret y luego en la primitiva comunidad creyente. sino que son llamados también a existir reciprocamente. precisamente para expresar la comunión total y definitiva de su ser. de una forma tan íntima. 2. Pidamos a la Virgen Santísima que nos ayude a descubrir la belleza del plan de Dios. 3. escribí en la Carta Apostólica Mulieris dignitatem: «Aunque “el hecho de ser padres” pertenece a los dos. La vocación materna de la mujer (Ángelus 16-07-95) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. se convierte en lenguaje mediante el cual se expresa la unión profunda de las dos personas. que existe en dos modos distintos y complementarios. Quisiera proseguir también hoy. entablando relaciones recíprocas de amor respetuoso y auténtico. La expresión más intensa de esta reciprocidad se realiza en el encuentro esponsal. María aportó toda la riqueza de su femineidad. Con todo. la mujer asume casi un papel de fundación con respecto a la sociedad. Se entregan el uno al otro y. Esa complementariedad y reciprocidad se manifiesta en todos los ámbitos de la convivencia. que absorbe literalmente las energías de su cuerpo y de su alma. haciéndose al mismo tiempo cooperadores responsables de Dios en el don de la vida. Por consiguiente. como el hombre es «ayuda» para la mujer. hay que reconocer que. que se caracteriza fuertemente por la complementariedad biológica. Nunca se insistirá bastante en el hecho de que es preciso valorar a la mujer en todos los ámbitos de la vida.En el sugestivo simbolismo de ese relato. Por otra parte. en el encuentro nupcial. el tema que estoy desarrollando desde hace algunas semanas. «En la “unidad de los dos” el hombre y la mujer son llamados desde su origen no sólo a existir “uno al lado del otro”. Con ella. aunque colocándose a su mismo nível. la sexualidad afecta a la estructura profunda del ser humano y. la ayuda no es de ninguna manera unilateral: la mujer es «ayuda» para el hombre. Es un papel que comparte con su esposo. en el que el hombre y la mujer viven una relación. 7). A este respecto. es una realidad más profunda en la mujer. “el uno para el otro”» (Mulieris dignitatem. en esta espléndida localidad de montaña. La mujer es “la que paga” directamente por este común engendrar. En efecto. destaca de una manera especial su vocación a la maternidad. es . puede realmente servirle de ayuda. Quiera Dios que los hombres y las mujeres de nuestro tiempo aprendan de ella la alegría de ser hasta el fondo lo que son. que le son propias.

debe hacerse dentro del respeto a esa misión fundamental. La misión materna es también fundamento de una responsabilidad particular. sino también con respecto a la sociedad entera. Que la Virgen Santísima ayude a las mujeres a ser cada vez más conscientes de su misión e impulse a la sociedad entera a expresar a las madres toda forma posible de reconocimiento y cercanía efectiva. se conoce mejor a sí misma y se realiza en su femineidad. en este ser padres en común. ella siente surgir y crecer la vida en su seno.necesario que el hombre sea plenamente consciente de que. El hecho de que el papel de la mujer sea reconocido cada vez más. de alguna manera. Es privilegio de las madres hacer esta experiencia inefable. dada que están predispuestas a ese don admirable. Por eso. especialmente en el período en que realizan las tareas más delicadas de la maternidad. de la economía. Ciertamente. él contrae una deuda especial con la mujer» (n. no sólo con respecto a las mismas mujeres. 2. María. Y precisamente haciéndose don. Estábamos en nuestra madre. tienen intuición de alla. La mujer está dotada de una particular capacidad de acogida del ser humano (Ángelus 23-07-95) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. que se realiza precisamente en la simbiosis con el cuerpo materno. se han de considerar profundamente injustas. A ella le corresponde acogerla con solicitud. pues tuvo la misión de engendrar en el tiempo al Hijo eterno de Dios. Pero. Sin la contribución de las mujeres. hizo plenamente esa experiencia. quedando a salvo esa exigencia. Se podría decir que la fragilidad de su criatura despierta sus mejores recursos afectivos y espirituales. de la política y . no sólo en el ámbito de la familia. 3. De la vocación materna brota la singular relación de la mujer con la vida humana. la cultura menos rica y la paz más insegura. a quien hoy invocamos bajo el título de Santisima Virgen del Carmen. Es un verdadero intercambio de dones. pero plenamente autónomos en nuestra identidad personal. repasando esa historia. constituye un «signo de los tiempos». En Ella la vocación materna alcanza la cima de su dignidad y de sus potencialidades. pero sin confundirnos con ella: necesitados de su cuerpo y de su amor. es precisa esforzarse con empeño para lograr que a las mujeres se les abra el mayor espacio posible en todos los ámbitos de la cultura. La mujer está llamada a ofrecer lo mejor de sí al niño que crece dentro de alla. las situaciones en las que se impide a las mujeres desarrollar todas sus potencialidades y ofrecer la riqueza de sus dones. Cada uno de nosotros. La madre está puesta como protectora de la vida. Abriéndose a la maternidad. El éxito de este intercambio es de inestimable valor para el desarrollo sereno del niño. la sociedad es menos viva. con un proyecto de vida exclusiva e inconfundible. pero todas las mujeres. favoreciendo ese primer diálogo del ser humano con el mundo. su valorización extra-familiar. no puede menos de llegar a aquel instante en que comenzó a existir dentro del cuerpo materno. 18). sino también en el horizonte más vasto de todas las actividades sociales. Aquí es donde comienza la historia de todo hombre.

2. ternura y gusto por la vida. plenamente femenina y materna. para tener en mayor estima la misión de la mujer en la sociedad. no se trata de contraponer la mujer al hombre. pues es evidente que las dimensiones y los valores fundamentales son comunes. cuando nos dice que. En la Mulieris dignitatem puse de relieve un aspecto del «genio femenino» que quisiera subrayar ahora: la mujer está dotada de una capacidad particular de acoger a la persona concreta (cfr Ibid. y precisamente esa diversidad es fuente de enriquecimiento. y para ponerla al servicio de un amor auténtico. es parte del plan de Dios. en especial. Y para evitar que la alegría de los esposos se transformara en un apuro penoso. la mujer. que tanto la sociedad como la Iglesia necesitan de forma vital. no dudó en pedir a Jesús su primer milagro.. Naturalmente. En el relato de las bodas de Caná. deseo recordar a la mujer como educadora. advertía que. Importancia de la misión educadora de la mujer (Ángelus 30-07-95) Amadísimos hermanos y hermanas: En el Mensaje que entregué el pasado 26 de mayo a la señora Gertrude Mongella. el Evangelio de San Juan nos ofrece un detalle sugestivo de su personalidad.de la vida eclesial. la mujer da sus frutos mejores. «Es muy necesario aún hablar y escribir acerca de la gran deuda que tiene el hombre con respecto a la mujer en todos los otros campus del progreso social y cultural». El hecho de que. 18). la presencia . aun dentro del clima festivo de un banquete nupcial. que la abre a una maternidad no sólo física sino también afectiva y espiritual. sólo Ella se da cuenta de que estaba a punto de faltar el vino. la mujer tiene su agenio». de María ha de ser el espejo ideal de toda auténtica femineidad y maternidad. Con el fin de contribuir a colmar esa laguna. cierta historiografía ha prestado más atención a los acontecimientos extraordinarios y clamorosos. haciéndome portavoz de la Iglesia. aportando en todas partes un toque de generosidad. en los países donde la institución escolar está más desarrollada. que ha confiado el ser humano a la mujer de un modo muy particular (cfr Ibid. Por desgracia. resonancia y matices diversos. Con estas condiciones. Secretaria General de la próxima Conferencia de Pekín.. Contemplemos el modelo de la Virgen Santísima. al igual que el hombre. También este rasgo singular suyo. y la historia que se ha escrito así casi se ha limitado a registrar las conquistas de los hombres. aunque a menudo silenciosa. de las mujeres en todos los ámbitos de la vida humana. sería oportuno volver a escribir la historia de un modo menos unilateral. quisiera destacar la contribución múltiple e inmensa. a fin de que la entera convivencia humana se enriquezca cada vez más con los dones propios de la masculinidad y la femineidad. 30). En realidad. n. ¡Ése es el «genio» de la mujer! La delicadeza solícita. Pero esas dimensiones y valores adquieren en el hombre y en la mujer alcance. Desde luego. que al ritmo ordinario de la vida. Hoy. Hace falta una inversión de tendencia. debe vigilar para que su sensibilidad no caiga en la tentación del egoísmo posesivo. 2. 3.

los mismos valores universales. En 1970. 3. sino que debe buscar el crecimiento del hombre en todas sus dimensiones. es un dato sumamente positivo. sobre esa base. La mujer tiene una singular capacidad para mirar a la persona concrete. con matices complementarios a los del hombre. con un pensamiento del siervo de Dios Pablo VI. Quisiera introducir hoy la reflexión sobre la misión de la mujer. y sabe afrontar los problemas con gran participación. edición en lengua española.de mujeres educadoras está creciendo cada vez más. que no puede reducirse a una árida transmisión de nociones. Las mujeres. Durante demasiado tiempo se les ha negado o limitado la posibilidad de . No cube duda de que esa mayor implicación de la mujer en la escuela abre la perspectiva de un paso importante en el mismo proceso educativo. y. tratando de construir el futuro del hombre. capta sus exigencies y necesidades con intuición particular. en cierto sentido las raíces mismas de sus méritos cientificos. edad y gracia delante de Dios y de los hombres. contemplando con objetividad la realidad histórica. el plan integral de educación queda seguramente enriquecido. De esa forma. que toda educación sana debe proponer siempre. La sensibilidad femenina ofrece. 27 de septiembre de 1970. también en este nivel. hacía notar que el secreto de su éxito. Pero no menos importante es el papel de la mujer en las demás fuses del período formative. las mujeres han sufrido una marginación constante. cuando en los proyectos y en las instituciones formativas colaboran juntas hombres y mujeres. es preciso constatar con tristeza que. y la había impulsado a construir. Su influjo «educativo» comienza cuando el niño aún está en el seno materno. p. en aquella sensibilidad espiritual y femenina a la vez. si se considera el sentido profundo de la educación. 17 de septiembre de 1970: «L'Osservatore Romano». Bajo este aspecto. que murió aquí en Castelgandofo hace exactamente 17 años. Quiera Dios que sigan su ejemplo las mujeres y los hombres que trabajan en el campo de la educación. o sea. reflexión que estamos desarrollando en estas semanas de preparación para el encuentro de Pekin. Que la Virgen Santísima guíe este redescubrimiento de la misión femenina en el campo de la educación. María mantuvo con su Hijo divino una relación singular: por una parte. 52). se debían buscar en su alma. ¿cómo no ver la importancia del «genio femenino»? Y en la primera educación. . que le había permitido el descubrimiento vital del niño. Se trata de una esperanza motivada. dentro de la familia. como madre y educadora. hablando de María Montessori. El nombre de María Montessori representa muy bien a las numerosas mujeres que han dado importantes contribuciones al progreso de la cultura. meditando sus palabras en lo más íntimo de su corazón. resulta incluso indispensable. por otra. con ocasión del centenario de su nacimiento. protagonistas de la cultura (Ángelus 06-08-95) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. 10). Por desgracia. (Lc 2. fue su discípula dócil. un modelo educativo original (cfr Discurso a los participantes en el Congreso internacional de la Obra Montessori. ayudaba a su humanidad a crecer «en sabiduría.

no dudó en seguir sus enseñanzas. Así pues. Una larga historia. se verifican entonces verdaderos milagros de entrega. con todo. Eso es importante siempre. las artes figurativas y la música. me agrada recordar la obra que desarrolló hace tres siglos Santa Luisa de Marillac. ¿cuál es su destino?. No se trata de una afirmación gratuita. han logrado afirmarse. ya es hora de que en todas partes desaparezca la desigualdad de oportunidades culturales entre el hombre y la mujer. sino también como protogonistas. sino que interpelan al hombre en lo más profundo de su ser. con confianza. con las sensibilidades complementarias del hombre y de la mujer. en cierto modo. no sólo como beneficiarias. al igual que las demás mujeres de su tiempo. Eso beneficiaría no sólo a las mujeres. En el corazón de esta mujer infatigable la caridad no conocía límites. un pensamiento global. Ella. capaz de sintonizar con el horizonte del misterio. Por poner un ejemplo. nuestra mirada a la Virgen Santísima. pero sobre todo cuando están en juego los interrogantes últimos de la existencia: ¿qué es el hombre?. atestigua el papel privilegiado que han desempeñado siempre las mujeres en las situaciones de sufrimiento. en el mundo de la cultura en todas sus ramas. Enfermos. niños abandonados y personas . pobres. y más ingeniosa para darles una respuesta solícita. la vocación de la mujer a la maternidad la hace más sensible para captar las necesidades. 2. en gran parte no escrita. enfermedad. marginación y ancianidad. cuando el ser humano se muestra particularmente frágil y necesitado de una mano amigo. La historia de la Iglesia es particularmente rica en ellos. en algunos casos. desde la filosofía hasta la teología. Con vistas a esa finalidad. por decir así. Gratitud a las mujeres. es un dato de gran esperanza para la humanidad. el Hijo de Dios. Dirijamos. ya que el vasto y múltiple mundo del pensamiento y del arte tiene más necesidad que nunca de su «genio». y exigen. y han tenido que luchar mucho las mujeres que. ángeles del consuelo (Ángelus 13-08-95) Queridísimos hermanos y hermanas: 1. siguiendo la huella trazada por San Vicente de Paúl. pasando por las ciencias humanas y naturales. ¿cuál es el sentido de la vida? Estas preguntas decisivas no encuentran respuesta adecuada en los laboratorios de la ciencia positiva. a pesar de esas limitaciones.expresarse fuera de la familia. Y. ancianos. soportó el peso de una época en la que se les concedía muy poco espacio. sino también a la misma cultura. y sobre todo la fuerza de la fe y de la caridad evangélica. ¿cómo subestimar la contribución del alma femenina? El ingreso cada vez más cualificado de las mujeres. Cuando a estas dotes naturales se añade también una consciente actitud de altruismo. 3. Deseo de corazón que la próxima Conferencia de Pekín dé un impulso decisivo en esa dirección. Se podría decir que. La actividad cultural implica a la persona humana en su integridad. Que María obtenga a todas las mujeres del mundo la plena conciencia de sus potencialidades y de su misión al servicio de una cultura cada vez más auténticamente humana y conforme al plan de Dios.

las mujeres que se han convertido en ángeles de consuelo para las innumerables personas que sufren? ¡Deseo renovarles la gratitud de la Iglesia! Gracias a las mujeres comprometidas en favor de los niños. muchas veces. una de las que más exigen una gran dosis de humanidad. a esas enfermeras. Contribución de la mujer en la promoción humana (Ángelus 15-08-95) Queridísimos hermanos y hermanas: 1. A esto están llamados cuantos se dedican a los servicios médicos y paramédicos. es necesario verdaderamente un suplemento de alma. en virtud del misterio pascual de Cristo. los que sufren. Sin embargo. tanto en las comunidades cristianas como en la sociedad civil. En todos estos ámbitos es indispensable la presencia de mujeres que.condenadas a trabajos forzados: a todos servía con amor de madre y con especiales dotes organizativas concretas. la escucha y el consuelo fraterno. 49) hizo el Señor. 556-568). en los hospitales que he frecuentado. Que María Santisima bendiga al inmenso ejército de mujeres que trabaja en los servicios sociales. un talento especial para los aspectos más delicados y humanos de una misión tan exigente? ¿Qué decir de tantas enfermeras? De mi experiencia tendría que decir muchas cosas. de sentido práctico. preservando de la corrupción de la muerte a quien ofreció al mundo el Dador de la vida. en los dispensarios de las misiones. 3. En nuestro mundo donde. Oportunamente Juan XXIII la proclamó en 1960 Patrona celestial de todos los que se dedican a las obras sociales cristianas (cfrAAS LII [1960]. en tantas instituciones públicas y privadas y en el voluntariado. sanitarios y en los distintos campos de la solidaridad humana. 2. 68). Pero ¿cuántas son. sabe muy bien que el enfermo no se cura sólo con la medicina: para él vale mucho la acogida. la comprensión. ¿cómo negar que las mujeres tienen. sepan unir distinguidas dotes de generosidad. «Maravillas» (Lc 1. a pesar del progreso cientifico y económico sigue habiendo tanta pobreza y marginación. En este compromiso las mujeres han de seguir manteniéndose siempre en primera fila. Es confortador constatar cuán numerosas son hoy las mujeres dedicadas a la profesión médica. ese destino de salvación al que Dios llama ya desde la eternidad a toda . particularmente. Pienso especialmente en sor Auxilia. habiéndose realizado ya en su persona. Quien ha tenido experiencia de ello. al mismo tiempo que competencia. a la necesaria capacidad profesional. dando las gracias a esas religiosas. los ancianos: en las familias. en los pasillos de los hospitales. María resplandece así como «figura y primicia de la Iglesia» (prepacio de la Asunción). Hoy la Iglesia celebra a María Santisima elevada al Cielo. de intuición y de ternura. y nos obtenga a todos experimentar la alegría del servicio realizado con amor. El Concilio Vaticano II la invoca como «señal de esperanza cierta y de consuelo» (Lumen gentium.

Ella. que es ciudad de la paz. dirigiendo su mirada a Ella. invocarla también con el feliz nombre de Reina de la Paz. y es legítimo esperar que. para que. logre cambiar el de la misma economía. dándole un nuevo aliento de humanidad y apartándola de la tentación recurrente de la árida eficiencia. en la solemnidad litúrgica de hoy. ordenado a la redención de todo el hombre y de todos los hombres. Su Asunción al Cielo no es sólo el coronamiento de su vocación particular de Madre y discípula del Señor Jesús. proteja. ruega por nosotros. que indica la meta hacia la que hoy que tender en el camino diario. Que María sea verdaderamente para todos signo de consuelo y de esperanza cierta. a las víctimas de la injusticia. La mujer en la economía y el trabajo. medida sólo por las . Entre los grandes cambios sociales de nuestro tiempo figura.criatura humana. Toda mujer puede descubrir la afirmación auténtica de su propia dignidad y de su propio valor. para que el anhelado bien de la paz y de la concordia se difunda en todos los rincones de la tierra. por esa razón. encuentra expresión plena la femineidad. el pueblo de los creyentes que peregrinan en la tierra dirige su mirada como a estrella luminosa. le complace. (Ángelus 20-08-95) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. paulatinamente. Que obtenga para el mundo. el odio y la violencia. morada de paz. la paz. 3. sin duda alguna. ofrezcan generosamente su contribución indispensable en todos los campus de la promoción humana y. María Asunta al Cielo. Gracias a la participación constructive de todas las delegaciones. Que la Virgen Santísima proteja a la humanidad entera. En María. sino también el signo elocuente de la fidelidad de Dios al plan salvífico universal. Se trata de un proceso que va cambiando el rostro de la sociedad. 2. A María. la Jerusalén celestial. en el ámbito de la economía y del trabajo. en particular. hacia la cual todos estamos encaminados. La solemnidad de la Asunción de María al Cielo nos recuerda que María regresó en alma y cuerpo a la casa del Padre. en la defensa de la vida? Ojalá que por su intercesión. se ofrecerá así una contribución significativa a la causa de la mujer y a su misión en el mundo contemporáneo. puesto que las cualidades personales que distinguen a la mujer con respecto al hombre pudieron manifestarse en Ella en todo su esplendor. Dado que la Iglesia se dirige a la Madre del Señor con el título de Reina del Cielo. ¿Cómo no encomendar a María. incluso con cargos directivos. conscientes de su propia vocación. Reina de la Jerusalén celestial. intercede constantemente ante el Hijo por sus hijos. especialmente para las tierras martirizadas por la guerra. peregrinos en la historia. 1). a las mujeres de todo el mundo. sobre todo. virgen y madre. el papel creciente que las mujeres desempeñan. la próxima Conferencia de Pekín ponga en plena luz los valores auténticos que toda mujer lleva en sí. «mujer vestida de sol» (Apc 12.

Es preciso. por ejemplo. 4). justas promociones en la carrera. respetar el derecho y el deber de la mujer-madre a realizar sus tareas específicas en la familia. que obligue a «replantear los sistemas en favor de los procesos de humanización que con figuran la civilización del amor». En realidad como escribí en la reciente Carta a las Mujeres . y que la sociedad sepa hallar las formas adecuadas para valorizarlas plenamente. igualdad de salario respecto a igualdad de trabajo. ¿cómo no ver que muchos problemas. capaces de armonizar las exigencias diversas. trabajaba como carpintero. como toda buena ama de casa. Colaboración de la mujer a la paz del mundo (Ángelus 27-08-95) Amadísimos hermanos y hermanas: 1. sin estar obligada por la necesidad a un trabajo adicional. Que las mujeres trabajadoras dirijan su mirada hacia la laboriosa y santa familia de Nazaret. servir de coartada respecto al principio de la igualdad de oportunidades de los hombres y las mujeres. los ancianos. en tiempo libre. María. 3. en los de la educación. se ocupaba de los quehaceres domésticos. Se trata de individuar soluciones flexibles y equilibradas. también en el trabajo extra familiar. Hoy es cada vez mayor el número de las mujeres que se afirman en ella. hoy emergentes. . 2. la calidad de vida. tutela de la trabajadora-madre. la droga. no puede menos de tener en cuenta su índole y sus exigencias peculiares. Una larga tradición ha visto comprometidos en la política sobre todo a los hombres. en los mecanismos a menudo fatigosos y ásperos de las actividades económicas. igualdad de los esposos en el derecho de familia. las migraciones. mientras que José. es evidente que la valorización de las mujeres. sobre todo. Sin embargo. si una imprudente política del trabajo perjudicara la solidez y las funciones de la familia? La tutela de este bien fundamental no puede. reconocimiento de todo lo que va unido a los derechos y deberes del ciudadano en un régimen democrático» (n. Es urgente alcanzar en todas partes la efectiva igualdad de los derechos de la persona y. ¿Qué ganancia real tendría la sociedad incluso en el plano económico. En efecto. por tanto. deseo subrayar hoy la importancia de una valoración mayor de las mujeres en la vida pública. Ante la cercanía de la Conferencia de Pekín. «aún queda mucho por hacer para que el ser mujer y madre no comporte una discriminación. requieren un recurso especial al genio femenino para ser afrontados adecuadamente? Pienso. ayudado por Jesús. «Para todos estos campos será preciosa una mayor presencia social de la mujer». tanto nacionales como internacionales. Su casa en Nazaret era un ambiente de trabajo. los servicios sociales. incluso en los niveles representativos más altos. la sanidad y la ecología. Amadísimos hermanos y hermanas. sin embargo. encomendemos a la intercesión de la Virgen Santísima este gran desafío de nuestra época.reglas del provecho.

la capacidad de ternura y la valentía del perdón. ¡Ojalá que abran los ojos los responsables de tanto dolor! Es preciso que las mujeres. como el sentido de Dios. En efecto. no puede menos de beneficiarse de los dones complementarios del hombre y la mujer. dado que el fin de la político es la promoción del bien común. esa aportación se vislumbra particularmente significativa sobre todo en los sectores de la política que conciernen a los ámbitos humanos fundamentales. devastación y muerte En este marco. religiosos. Me afligen. es verdad sobre todo que la calidad de la política se mide por la autenticidad de los valores que la inspiran. el papel que pueden desempeñar en favor de la paz. Invoquemos a la Virgen Santísima. a menudo son objeto de tratos inhumanos y están expuestas a un futuro muy incierto. Participación femenina en la comunidad eclesial (Ángelus 03-09-95) Amadísimos hermanos y hermanas: . el amor a la verdad. casi impotente. Hoy. donde se decide en gran parte el destino de la humanidad! La paz. que en cierto modo obligue a los gobernantes. de modo especial. a la expulsión forzada de sus sacerdotes. Para las mujeres. más que nunca. de los frentes opuestos. es preciso un esfuerzo colectivo de buena voluntad para frenar el delirio de las armas. En todo caso. que está asistiendo. Pero la paz no se limita al silencio de los cañones. para que dirija su mirada hacia los países del mundo en los que el desencadenamiento del odio está causando. al igual que para los hombres. ¡Cómo no reconocer la aportación valiosa que la mujer puede dar a la promoción de esa atmósfera de paz! 3. el compromiso y la coherencia moral de quienes se dedican a este importante servicio. precisamente comprometiéndose en la política. Estoy cercano al celoso y generoso Obispo monseñor Franjo Komarica. las graves noticias provenientes de Banja Luka. las mujeres están demostrando que saben dar una aportación tan cualificada como la de los hombres. así como por la competencia. se ven obligadas aún a abandonar sus casas y a sus seres queridos. la opción por la solidaridad. amadísimos hermanos y hermanas. Se alimenta de justicia y libertad. Reina de la Paz. religiosas y fieles. en los países de la ex Yugoslavia. se den idealmente la mano en una gran cadena de paz. Tienen derecho y desean poder seguir viviendo en sus hogares. desde hace ya demasiado tiempo. musulmanas o serbias-. es la gran urgencia de nuestros días. mi pensamiento no puede menos que dirigirse a las miles de madres. esperar milagros sólo de esto sería ingenuo. el gusto de la belleza.Se trata de un proceso que hay que alentar. 2. especialmente las madres. Desde luego. ¡Cuán grande es. permaneciendo en esos lugares como signo de la reconciliación anhelada y de una convivencia aún posible entre pueblos de diversa nacionalidad y religión. por ejemplo. Tiene necesidad de una atmósfera del espiritu rica en algunos elementos fundamentales. a los combatientes y a los pueblos a recobrar la confianza en la validez de las negociaciones y en las perspectivas de una convivencia pacífica. más aún. que. esposas e hijas -croatas.

2. Hago hoy un llamamiento a toda la comunidad eclesial para que en su vida interna favorezca del mejor modo posible la participación femenina. incluidas las nuevas formas de participación en la atención de las parroquias. ¿Quién puede imaginar qué grandes beneficios recibirá la pastoral. qué nueva belleza tendrá el rostro de la Iglesia. por ejemplo. En efecto. La Madre del Señor ayude a toda la humanidad a progresar en el respeto y la promoción de la verdadera dignidad de la mujer. invitando a las comunidades y a las instituciones eclesiales a realizar gestos concretos. cfr Christifdeleslaici. en las formas permitidas del servicio litúrgico. reafirmé el compromiso de la Iglesia en favor de la mujer. incluso en las consultas y en la toma de decisiones» (Propositio 47.1. Pienso. numerosas son las mujeres que han destacado en la historia de la Iglesia por su santidad y su eficaz genialidad. En la multiplicidad de los diferentes dones complementarios que enriquecen la vida eclesial. especialmente de las más pobres. más aún. y obtenga que la comunidad cristiana. aunque eligió a sus Apóstoles entre los hombres -elección que sigue siendo normative también para sus sucesores-. en los consejos pastorales y administrativos. Precisamente el Sínodo sobre los laicos de 1987 se hizo intérprete de esa realidad. que. salvo las tareas propiamente sacerdotales. Ciertamente. pidiendo que «las mujeres participen en la vida de la Iglesia sin ninguna discriminación. en las diversas instituciones eclesiales. En gran parte se trata de valorar plenamente los amplios espacios que la ley de la Iglesia reconoce a la presencia laical y femenina. Este es el camino que hay que recorrer con valentía. sobre todo al servicio de las niñas y las adolescentes. a imitación de las grandes mujeres que han marcado su historia. en los sínodos diocesanos y los concilios particulares. en caso de escasez de clero. son muchas e importantes las posibilidades que se les abren. que comienza mañana en Pekín. . ya que se inspire en el ejemplo de Cristo. quiso que fueran las primeras testigos y heraldos de su resurrección. durante mi encuentro con la delegación de la Santa Sede que participará en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. en las curias y los tribunales eclesiásticos. Y la Iglesia siente cada vez más la urgencia de que se las valore más aún. ese compromise no es nuevo. no dejó de valorar también a las mujeres para la cause de su reino. en la enseñanza de la teología. incluido el servicio del altar. y en tantas otras actividades pastorales. La Virgen Santisima. modelo de la Iglesia e ideal de la femineidad. cuando el genio femenino actúe plenamente en los diversos ámbitos de su vida? 3. 51). acompañe y apoye los esfuerzos de tantas personas de buena voluntad comprometidas en la Conferencia de Pekín. sea cada vez más fiel al designio de Dios. El martes pasado.

(«L'Osservatore Romano» de 24-XI-1995). basada en la Palabra de Dios escrita y constantemente conservada y aplicada en la Tradición de la Iglesia desde el principio. según la cual la Iglesia no tiene facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres propuesta en la Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis como dictamen que debe considerarse como definitivo. ha propuesto la misma doctrina con una declaración formal. aprobado por el Romano Pontifice. ha aprobado la presente Respuesta. Respuesta: Afirmativa. al ejercer su ministerio de confirmar en la fe a sus hermanos (cfr Lc 22. en todas partes y por todos los fieles se debe mantener. Constitución Dogmática Lumen gentinm 25. por formar parte del depósito de la fe. Roma. Por consiguiente. 32). y ha ordenado su publicación. se ha de entender como perteneciente al depósito de la fe. I. en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe. JOSEPH Card. durante la andiencia concedida al infrascripto Cardenal Prefecto. en las presentes circunstancias. RATZINGER Prefecto TARCISIO BERTONE Arzobispo emérito de Vercelli Secretario . en cuanto perteneciente al depósito de la fe. decidida en la reunión ordinaria de esta Congregación. el 28 de octubre de 1995. el Sumo Pontifice.-Respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe a la pregunta acerca de la doctrina contenida en la Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis Pregunta: Si la doctrina. exige el asentimiento definitivo de los fieles. 2). El Sumo Pontifice Juan Pablo II. afirmando explicitamente lo que siempre. presentamos el Documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe 28 de octubre de 1995. sobre la doctrina relacionada con la ordenación sacerdotal de las mujeres que. ha sido propuesta infaliblemente por el magisterio ordinario y universal (cfr Concilio Vaticano II.LA IGLESIA NO TIENE LA FACULTAD DE CONFERIR LA ORDENACIÓN SACERDOTAL A LAS MUJERES Respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe 28 de octubre de 1995 Como colofón de estos Mensajes del Papa a las mujeres. Esta doctrina exige un asentimiento definitivo puesto que.

Reflexiones en torno a la Respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre la doctrina propuesta en la Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis Con ocasión de la publicación de la Respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe a un dubium sobre el motivo por el que la doctrina expuesta en la Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis debe considerarse como definitive tenenda. ni se podía atribuir a la decisión de la Iglesia «un valor meramente disciplinar» (lbid. en la Declaración Inter insigniores (15 de octubre de 1976). Muchas conciencias que. 4) «conservada por la Tradición constante y universal de la Iglesia» y «enseñada firmemente por el Magisterio en los documentos más recientes»: doctrina que «atañe a la misma constitución divina de la Iglesia» (Ibid. no sólo en aquellos que. 32). no han desaparecido las perplejidades. Ciertamente. quizá se habían dejado agitar por la inseguridad más que por la duda. de la Congregación para la Doctrina de la Fe. no aceptan la existencia de una autoridad doctrinal en la Iglesia es decir. podía descubrirse sobre todo en las palabras conclusivas: «Con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia.). y otros se interrogan sobre el asentimiento debido a las enseñanzas de la Carta. 4). del Magisterio sacramentalmente investido de la autoridad de Cristo (cfr Const. en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cfr Lc 22. subrayaba la importancia eclesiológica de esta Carta Apostólica. Enseñanza «no discutible» ni meramente disciplinar . Lumen gentinm. se han vista sus frutos. sino también por parte de algunos fieles a los que continúa pareciendo que la exclusión del ministerio sacerdotal representa una violencia o una discriminación hacia las mujeres. sino para confirmar una doctrina (n. lejos de la fe católica. no podía considerarse como «discutible». no simplemente para reafirmar la validez de una disciplina observada en la Iglesia desde el inicio. en buena fe. En el tiempo transcurrido desde la publicación de la Carta. La intervención del Papa se había hecho necesaria. sin embargo.II. y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia» (n. solemnidad de Pentecostés. parece oportuno detenerse en algunas reflexiones. Algunos objetan que no consta por la Revelación que una tal exclusión haya sido voluntad de Cristo para su Iglesia. Tal importancia. han vuelto a encontrar la serenidad gracias a las enseñanzas del Santo Padre. el Santo Padre deseaba aclarar que la enseñanza de que la ordenación sacerdotal debe reservarse solamente a los varones. La misma fecha de publicación 22 de mayo de 1994. y en varios documentos de Juan Pablo II (como la Exhortación . se puede profundizar todavía más en los motivos por los que la Iglesia no tiene la facultad de conferir a las mujeres la ordenación sacerdotal. 21). por ejemplo. aprobada por Pablo VI. De este modo.). De todas formas. motivos ya expuestos. declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres.

29). Una correcta teología no puede prescindir ni de una ni de otra enseñanza. no se puede olvidar que la Iglesia enseña. Por lo que se refiere al fundamento en la Sagrada Escritura y en la Tradición. que se puede y se debe desear. 1 ss. sino que debe mantenerlas juntas. 2 lim 1. sobre la misión de la mujer en la Iglesia). . como verdad absolutamente fundamental de la antropología cristiana. para comprender que no hay violencia ni discriminación hacia las mujeres.. no supone menoscabo alguno de la igualdad en la dignidad personal. menos aún. Pero. Es evidente que el ministerio sacerdotal no puede constituir ni el ideal general ni. porque el verdadero sentido del sacerdocio cristiano ya sea el sacerdocio común de los fieles como. n. en unión con Cristo. solamente así podrá profundizar en los designios de Dios sobre la mujer y sobre el sacerdocio (y por tanto. se puede intentar una mejor comprensión de la doctrina según la cual la mujer no puede recibir la ordenación sacerdotal. como término o incluso como punto de partida de una carrera de humano progreso. Las consideraciones del Papa en la Carta Ordinatio sacerdotalis se detienen. Por otra parte. La diversidad. y no a mujeres.577. Inter insigniores. El hecho de que ella «no recibiera la misión propia de los Apóstoles ni el sacerdocio ministerial muestra claramente que la no admisión de las mujeres a la ordenación sacerdotal no puede significar una menor dignidad ni una discriminación hacia ellas» (n. En este sentido. 13)» (Decl. por lo que se refiere a la misión. la meta de la vida cristiana. 51 y la Carta Apostólica Mulieris dignitatem. En cambio. Hay argumentos válidos para sostener que el modo de actuar de Cristo no estuvo determinado por motivos culturales (cfr n. es la caridad (cfr I Cor 12. Ordinatio sacerdotalis. que es un servicio y no una posición de poder humano o de privilegio sobre los demás. Juan Pablo II se detiene en el hecho de que Jesucristo como atestigua el Nuevo Testamento llamó al ministerio del Orden solamente a varones. 2). habría perdido el camino del progreso en la inteligencia de la fe. y la necesidad de superar y de eliminar «toda forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona» (Const. que «el único carisma superior. el sacerdocio ministerial no se puede encontrar si no es en el sacrificio de la propia existencia. 2. 1. si admitiese la existencia de una contradicción entre estas dos verdades. 26). 3). lit 1. así como en el Catecismo de la Iglesia Católica. 6. en la persona de la santísima Virgen María. es necesario considerar también la naturaleza misma del sacerdocio ministerial. la igual dignidad personal entre el varón y la mujer. VI). quizá dejándose condicionar demasiado por las modas o por el espíritu del tiempo. de un modo totalmente peculiar. Madre de Dios y Madre de la Iglesia. A la luz de esta verdad. en todo caso.Apostólica Christifideles laici. para el servicio de los hermanos. no resulta superfluo recordar. y hay también razones suficientes para afirmar que la Tradición ha interpretado la elección que hizo el Señor como vinculante para la Iglesia en todas las épocas. una vez más. de modo paradigmático. 5). Quien ya sea hombre o mujer concibe el sacerdocio como una afirmación personal. se equivoca profundamente. y que los Apóstoles «hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores que les sucederían en su ministerio» (Carte Ap. cEr I lim 3. Gandinm et spes.

Pero aquí nos encontramos ya ante la esencial interdependencia entre Sagrada Escritura y Tradición. que Él puso como fundamento de su Iglesia» (Carte Ap. existen motivos de conveniencia mediante los cuales la teología ha procurado y procura entender el carácter razonable de la voluntad de Nuestro Señor. Lumen gentium. como se encuentran expuestos por ejemplo en la Declaración Inter insigniores. de la cual depende la verdad ontológica y antropológica de la creación de ambos sexos. En este caso. En el caso específico de las ordenaciones sacerdotales. ni menos aún por una imaginaria inferioridad de la mujer. interdependencia que hace que estos dos modos de transmisión del Evangelio formen una unidad inseparable junta con el Magisterio. por sí solo y en sí mismo no infalible. 25). pero no están concebidos ni usados como si fueran demostraciones lógicas y conclusivas derivadas de principios absolutos. Por eso. En todo caso. 9 y 10). La Respuesta afirma que esta doctrina pertenece al depósito de la fe de la Iglesia Ante este preciso acto magisterial del Romano Pontífice. sino que está íntimamente unida a la voluntad del Hijo eterno. a una doctrina propuesta infaliblemente por la Iglesia. ni por repetición habitual. En efecto. Se debe subrayar. ni por sujeción a condicionamientos sociológicos. con la aprobación del Papa. la Congregación para la Doctrina de la Fe. todos los fieles tienen el deber de prestar su asentimiento a la doctrina enunciada. irrevocable. tienen indudable valor. es importante tener presente que la voluntad humana de Cristo no sólo no es arbitraria como de hecho ayudan a entender esos motivos de conveniencia. fundada en la palabra de Dios escrita y constantemente mantenida y aplicada en la Tradición de la Iglesia. sino porque «la Iglesia ha reconocido siempre como norma perenne el modo de actuar de su Señor en la elección de los doce hombres. la Respuesta afirma que esta doctrina pertenece al depósito de la fe de la Iglesia. enunciando de nuevo quod semper. teniendo en cuenta las circunstancias actuales. atestigua el carácter infalible de la enseñanza de una doctrina ya poseída por la Iglesia. el Romano Pontífice. utpote ad fidei depositum pertinens. Del Verbum. y el Magisterio. como también explica la Respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe. ha dada una respuesta oficial sobre la naturaleza de ese asentimiento definitivo es decir. 2). ha sido propuesta infaliblemente por el Magisterio ordinario universal (cfr Const. Tales motivos. Ordinatio sacerdotalis. que el carácter definitivo e infalible de esta enseñanza de la Iglesia no ha nacido de la Carta Ordinatio sacerdotalis. Favorece la comunión con las Iglesias ortodoxas . con la asistencia del Espíritu Santo. Y a este propósito. En esa Carta. quod ubique et quod ab omnibus tenendum est. ha confirmado la mencionada doctrina mediante una Declaración formal. nos enseña que esto ha sucedido no por casualidad. este carácter definitivo deriva de la verdad de la misma doctrina porque. como explica la Respuesta. el cual es parte integrante de la Tradicion e instancia interpretativa auténtica de la palabra de Dios escrita y transmitida (cfr Const. los sucesores de los Apóstoles han observado siempre la norma de conferir la ordenación sacerdotal solamente a varones. pues. Como es sabido. explícitamente dirigido a toda la Iglesia católica. un acto del Magisterio ordinario pontificio.

reclaman una precisa claridad de criterios. han mantenido y mantienen con fidelidad la misma enseñanza. Se trata de la fidelidad radical a la palabra de Dios recibida por la misma Iglesia establecida por Cristo hasta el fin de los tiempos. no han faltado comentarios que tienden a ver en la Carta Ordinatio sacerdotalis una ulterior e inoportuna dificultad en el camino. Reconociendo el mundo en el que vive y por cuya salvación obra. Unitatis redintegratio. la Iglesia se sabe portadora de una fidelidad superior a la que se encuentra vinculada. 11). es necesario decir que la doctrina reafirmada en la Carta Ordinatio sacerdotalis no puede dejar de favorecer la plena comunión con las Iglesias ortodoxas que. La singular originalidad de la Iglesia y del sacerdocio ministerial dentro de ella. A este respecto es necesario no olvidar que. no se debe perder nunca de vista que la Iglesia no encuentra la fuente de su fe y de su estructura constitutiva en los principios de la vida social de cada momento histórico. al proclamar el valor sustancial y el destino eterno de cada persona. del movimiento ecuménico. Esta palabra de Dios. . Concretamente. manifiesta el fundamento último de la dignidad de todo ser humano: de toda mujer y de todo hombre. ya de por sí difícil. en el que la Iglesia católica no puede ni quiere cejar. Además.Finalmente. exige una plena sinceridad y claridad en la presentación de la identidad de la propia fe. según la letra y el espíritu del Concilio Vaticano II (cfr Decr. de acuerdo con la Tradición. el auténtico empeño ecuménico.