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Moderadora
 Nelly Vanessa

Staff de traducción
 Nelly Vanessa

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Staff de corrección
    Susanauribe Angeles Rangel Sttefanye Clau

Recopilación y revisión
 Angeles Rangel

Diseño
 July

Staff del Libro Índice Sinopsis Prólogo Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8 Capítulo 9 Capítulo 10 Capítulo 11 Capítulo 12 Capítulo 13 Epílogo Acerca de la autora 4 .

y peor aún. alterando siglos de auto-infligida miseria. Su rechazo de sus avances sólo la hace más decidida a seducirlo. Y a pesar de su reputación violenta. la locura de Katie era muy conveniente pare resolver los problemas favoritos del Diablo. Sólo tengo problemas de ira. Con una risita y una boca indignante —perfecta para otras cosas además de hablar— Katie viene volando a la vida de Xaphan.N o estoy loca. sigue consumiendo sus pensamientos y despertando su deseo? Aunque ella era una loca de atar.. Lucifer la obliga a hacer equipo con el demonio más mal geniudo del infierno. una parte de ella tiene la extraña tentación de dejarlo vivir. ¿Cómo puede mantenerse fiel a la que perdió cuando una psicópata burbujeante. 5 Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Angeles Rangel Segundo libro de la serie Welcome to Hell . esperando para robar tu alma. con ojos dispares.. Bienvenidos al infierno donde las reglas cambian constantemente. Pero matar no está en el menú cuando un dragón se pierde. la ceniza está constantemente lloviendo y Lucifer está observando.

incluso cuando pintaba caras de payaso. Qué aguafiestas. con la cara roja antes de que sus ojos se estrecharan con fastidio. atrapó a su carcelero debajo de la barbilla y escuchó su mandíbula dar un chasquido. Como si hubiera empezado a escuchar ahora y con un trasero pomposo. no reconocía su talento para la risa. A minutos de su ejecución. —Oops. mmmm— estaba decidida a tener diversión en sus últimos momentos. Desde hace tres años que había chocado con su carcelero. ni más ni menos. Estúpido guardia. su vientre estaba lleno de su última comida —pollo frito. siempre tenía un punto para visitarla todos los días y contar los días para su desaparición. Me extrañaste otra vez —cantó.Traducción por Nelly Vanessa Corregido por Angeles Rangel A tada a la gruesa silla de madera. usando un encantador traje blanco y negro a rayas. ¿por qué esperar? Señalando los dedos de sus pies. de dos piezas. De pie. Por otra parte. le haría desear haberla tratado mejor. el alcaide chasqueó los dedos y un par de fornidos hombres se adelantaron. Tan pronto como pudiera arreglarlo. puré de papas. el guardia no lo hizo. que se parecía notablemente a sus ojos saltones y a su nariz torcida en su celda usando la sangre del guardia que pensó iba a recibir su toque. vestidos sólo con calcetines finos. Katie se rió cuando abrió los pies. Me extrañaste. con la cabeza afeitada y reluciente. Él nunca había tenido mucho sentido del humor. 6 . Pinchazo arrogante. —No te muevas —le espetó el guardia mientras agarraba sus agitados miembros. salsa y galletas. Mientras que encontraba sus ojos llorosos entretenido.

Katie. Si le hubieran dado un cuchillo. Una reputación de lo imposible era una gran cosa. las piernas e incluso su regazo. un grupo de cuatro personas. se podría pensar que se habían vestido un poco. no hubieran logrado ni siquiera eso. Abbuuuurrrido. tubos y bombillas desnudas expuestas colgando de un alambre. Un cable grueso —que pronto entregaría su destino— serpenteaba de un panel en la pared. —Ríete. Todo era cemento gris. Tontos. un título por el que había trabajado duro— resultaba ser lo más interesante. Su mirada lo recorrió de nuevo y sonrió al notar a los sudorosos hombres que se alineaban en la habitación y evitaban su mirada. —¡Sosténganla! Le tomó dos guardias fijar sus piernas a la silla. que a su vez. Actualmente apagado. El nuevo médico que habían traído no. —Eso es lo que piensas. el director abrochó las correas de cuero que quedaban a su alrededor. No tan linda como ella. —Qué bonito. ¡Qué alocado! —exclamó ella.—Oh. dadas las actividades del público de esta sala. por pequeño que fuera. Usando una sonrisa de satisfacción. Suficiente gente famosa se había sentado y muerto en la misma sede. Sin un lugar a donde ir. En realidad. aunque creía que tenía la sartén por el mango. conducían a los electrodos adheridos a su cuerpo. ella se asomó por la habitación. los brazos. que era un paso por debajo de los seis a los que les tomó llevársela en primer lugar. Su silla —un trono de madera reservado sólo para lo peor de lo peor. El voluminoso cable se separaba cuando llegaba a la silla en número de cables más pequeños. por supuesto. con la cabeza. no con la forma en que estaba atada. Él palideció. el recuerdo físico de su inminente muerte no mantuvo su atención por mucho tiempo. No habrá escape esta vez. El director y su equipo sabían que no debían responder a su provocación. —¿Qué? No habrá beso de despedida antes de apretar el interruptor — preguntó ella con voz aparentemente inocente. Su mirada encontró la de ella con sus gafas y le guiñó 7 .

aunque no lo pueden admitir ahora. ¿Últimas palabras? 8 . y sorpresa. tanto de hombres como de mujeres por igual. Nadie lo hizo. Pero tú pareces agradable. doc. dando susurros y risitas mientras esperaban con júbilo enfermo verla morir como un insecto en un plato caliente. —¿Por qué no? ¿No soy lo suficientemente bonita? Todos los chicos que conocí así lo creyeron. ¿Quieres darle a una chica condenada un último beso? —Yo-um… Katie se echó a reír y él se volvió rojo. —¿Tienes algunas últimas palabras de remordimiento que te gustaría compartir? —preguntó el director a través de sus dientes apretados. Se rió por lo bajo. —No es un crimen matar a los malvados. Y los guardias. el director se dio la vuelta y no le respondió. la cortina de polvo se apartó de un gran ventanal. Por supuesto. Estás a un paso de la muerte. Esto no es un juego. Ella les sacó la lengua. Deberías estar pensando en tus crímenes y en lo que has hecho para merecer este castigo. Yo como que los maté. No tocarás mis partes privadas de chica después de que me frías. Sólo soy un pobre heroína no reconocida. Los asientos estaban llenos a su capacidad. con una gran sonrisa y movimientos mortales. ¿Sus crímenes? Ella se rió aún más fuerte. Y vaya que maté a un montón de ellos. el público esperaba detrás de él. Con los labios apretados. —¿Te callas? —susurró el director—. Nadie quería admitir que en general le hacía un favor al mundo cuando sacrificaba a los malvados que pensaban hacerles daño a los inocentes. Poniéndole una cuerda. —Nunca lo h-haría —tartamudeó él. —Ella bajó la voz—. o de lo contrario podría volverme en tu contra. Su sonrisa se ensanchó.un ojo—.

querida Katie. a su sonrisa llena de calidez genuina. Lo único que lamentaba era que la hubieran descubierto antes de matar a un poco más. ella no pudo evitar ahogar una risa sibilante. El idiota con cuello quería que confesara sus pecados y se arrepintiera. su presencia fue un bálsamo después de una vida dedicada a la caza oculta. Asustada por su primera visión del Infierno. Pero incluso en el dolor. Katie se volvió para ver quién quería llamar su atención. Mirando hacia Satanás. ¡No puedo esperar a verlos en el infierno! Bésenme el trasero hijos de la… Miles de voltios de electricidad se estrellaron contra ella y sus dientes resonaron juntos mientras su cuerpo temblaba. Al llegar a la orilla del círculo más íntimo del Infierno. Él extendió la mano y tomó el firme control cuando ella subió a la embarcación. su gozo finalmente se mitigó. revisando alrededor de la habitación y mirando los ojos de aquellos que se atrevieron a mirarla también—. Eras muy esperada. tripulado por el famoso súper Caronte. Y sé que algunos me están imaginando desnuda. Cacareó mientras su espíritu se hundía en el más allá. —Hizo una pausa para dar efecto. Pervertidos. —Gracias a todos por haber venido. a punto de encontrarse con su creador. 9 . —Ejem. Una metrópoli se extendía frente a ella. —Bienvenida al Infierno. a través de la laguna Estigia a su nuevo mundo y vida. Un distinguido caballero con las sienes plateadas y fuego en los ojos la esperaba en el muelle de amarre. por lo que ella se relajó. Y su prisión de dos piezas de desgastada ropa que se aferraba a ella mientras el calor del Pozo la abrazaba. Se rió mientras tomó el barco. Un resoplido de aire y ella arrugó la nariz mientras el hedor a azufre la impregnaba. con la piedra y el ladrillo de las paredes manchadas de ligera ceniza lloviendo por todas partes. Estoy segura que algunos de ustedes se están animando silenciosamente por lo que verán como mi inminente muerte.Ella miró de reojo al sacerdote que hizo la señal de la Cruz antes de apartar la mirada. Eso es todo lo que les diré. Gritó cuando murió.

10 . las risas regresaron. porque como el nuevo miembro de la legión de Lucifer. pero esta vez. podía hacer lo que mejor sabía.—Es muy bueno estar finalmente aquí. Matar a los indignos. ella no se reiría sola. había asegurado su lugar cuando firmó el contrato de sangre hacía años. Con una sonrisa amplia. —Y lo sentía.

Sus ojos se abrieron. 11 . mostrando un vientre redondeado con una perforación brillando. junto con un exuberante: —¡Whee! —Que se unió a un extraño ruido silbante de exuberante risa y Xaphan finalmente movió su mirada hacia arriba a tiempo para ver el espectáculo más extraño jamás visto. Él se dio la vuelta. Una promesa de travesura. Se había acostumbrado a su locura en las raras veces que lo visitaba y prefería evitarlas. pero se volvió hacia ella cuando gritó: —¡Atrápame! —Pasando los escalones restantes sobre la barandilla. tenía una cita con su Señor y Xaphan detestaba llegar tarde. llegó navegando por el pasamanos. Además. Por la estrecha piedra. Una mujer. vestida con un par de pantalones cortos de jean cortados indecentemente con una blusa rosa atada debajo de su pecho. Xaphan la ignoró. El tono alto de la risa se acercó más.Traducción por Nelly Vanessa Corregido por Angeles Rangel L a risa flotó hacia él por encima de la luz y era alegre. Involucrarse simplemente no era lo suyo. los ruidos extraños se oían todo el tiempo. —Uh-oh —exclamó ella mientras se tambaleaba. su velocidad aumentaba a medida que continuaba su descenso. Un pie salió y ella se balanceó en precario equilibrio. su larga cola. la rubia psicópata se lanzó directamente hacia él. En el castillo de Lucifer. rubia revoloteó y Xaphan suspiró. no interesado en ver el accidente. con los brazos volando mientras saltaba sobre el poste que marcaba el rellano del segundo piso. Una lunática. haciéndose eco por la escalera de caracol.

O lo intentó. —Buena atrapada por cierto —añadió ella con una traviesa rutina de sus partes más bajas contra las suyas. él no tuvo réplica. Maldita sea si su pene no se despertaba con más interés de lo que ella debería haber merecido. no ofendida en absoluto—. Por suerte.—¡Qué mierda! —Sesenta y dos kilos. Sus piernas fueron alrededor de su cintura mientras sus manos se aferraban a sus hombros. —¿Para quién? —murmuró él. —¡Yippee. tanto si le gustaba como si no. pero tuvo que luchar para sonreír. eso fue divertido! —exclamó la loca. y uno azul claro. él la revisó de nuevo mientras ella se movía contra él. haciendo malabares. Él se tambaleó bajo la inesperada carga y sus manos automáticamente se aferraron a ella. El toque de su suave piel —un puñado perfecto— hizo que su piel chisporroteara por el contacto. de risas de mujer lo golpearon. lo miraron y la punta de su lengua rosada se asomó para lamer sus carnosos labios. —¿Tenía otra opción? —Un verdadero caballero nunca deja caer a una dama. A eso. pero era linda y sexy. saltando en su agarre. con el cuerpo ondulando en sus brazos. un peso que conocía muy bien por sus sesiones de resistencia para su musculatura. ¿Él? ¿Un caballero? Ahora eso era gracioso. Pero a una chica le gusta fingir. Un cuerpo muy bonito. —Tienes razón —se rió ella. al menos. Ella estaba loca. Un chillido estridente de placer le dejó sordo. así que luchó contra su encanto. él no era uno. Pero no era tan divertido como su otro comentario. Ciertas partes de su cuerpo no parecían estar interesadas en cooperar. combinación mortal para los hombres que estaban disponibles para el sexo débil. 12 . con pechos afelpados que se frotaron contra su pecho y las nalgas llenas en su trasero hechas para amortiguar el cuerpo empujando de un hombre. —¿Dónde está la dama? Un ojo verde brillante.

una buena bofetada en las nalgas. —Se echó a reír. viendo que aún tenía que soltarla. aunque a regañadientes tuvo que admitir. Las cosas que podría hacer con ella en esa posición. inclinándose para ver su trasero. ¿Quieres castigarme? Girando alrededor. —Las palabras que gritaba eran mentira.. que involucró buscar en sus facciones. Pura locura. guapo. hubiera funcionado mejor desnuda. —Ella retorció una sonrisa de sus labios—. Tengo que decir. —Mucho gusto. sus cuerpos golpearían. sin embargo. ¿no te alegras de haber estado en el lugar correcto en el momento adecuado? —En realidad no. que el aterrizaje en ti fue casi como golpear el suelo. uno travieso y delicioso muy prometedor al que él había renunciado. Un guiño.. un sonido ronco que lo tocó como una caricia—. él la dejó en el suelo en contra de los deseos de su pene. Sus caderas se empujarían. —Ten más cuidado. y lo atribuyó a su olor. con más fastidio por sí mismo que por su maliciosa insinuación.. brilló en sus ojos. Todo duro e inflexible. —Y sin embargo. él sacudió la idea lejos y apretó los puños a su lado para no ceder a la tentación y darle lo que pedía. ella le enseñó su espalda y se inclinó. su redondeado trasero le dio en la cara. Ella sonrió a su seca réplica y sus ojos se arrugaron con picardía. los shorts cortos que llevaba exponían demasiado de su cremosa piel. que. papá. y luego rebotar más su propio trasero para ejercer presión sobre una parte que estaba pidiendo más de esa sangre que a él le gustaba. La próxima vez puede que no haya nadie allí para atraparte. a vainilla como el sabor que la rodeaba y le hacía agua la boca por probarla. Con un gruñido.. Pero en su caso no sería un castigo 13 . Qué locura.No sirvió de nada cuando ella le lanzó una mirada por encima. —Sí. Él culpó a la falta de hemoglobina en su cerebro por su incapacidad para soltar a la psicópata y que cayera sobre su trasero. —Enfatizó sus palabras con un meneo. tu agarre fue tan firme. Dama o no.

¿Tienes problemas? —No. oscuro y sombrío. —¡Hey! No me respondiste. —¿Pedirás un aumento de sueldo? —No. golpeteando con sus botas el suelo con un gran eco en el pasillo. —Porque te estoy ignorando —espetó él—. —Definitivamente no. ¿No tienes algún otro 14 . —Tengo una cita con nuestro Señor. —Estoy esperando —cantó. Estarás esperando mucho tiempo entonces. incluso si podía tan fácilmente imaginar desgarrar la pequeña cantidad de tejido de su sexo y bombear en ella por un buen polvo. —¿Entonces te gustan las chicas? —Ella se recuperó frente a él y ladeó la cabeza mientras preguntaba. No interesado en jugar su juego. apuesto a que podrías girarme. se alejó. —Oooh. Jugar con su pene mientras ella estaba tratando de tentar a un demonio. —Hey. Sin embargo. —¿Irás por un rapidito hombre a hombre? La cruda pregunta le hizo tropezar. Ella sacudió su trasero hacia él. supo abstenerse. ¿a dónde vas? —le preguntó ella alcanzándolo y luego saltando junto a sus prístinos tenis Reebok. —¿Algún lugar dónde estar? —¿Cambiaste de opinión acerca de ponerme arriba de tu pene? Eres lo suficientemente grande. alto.que hubiera adivinado. Demonio a quien molestar? —No. Irás a ver al gran jefe. a pesar de su erección. duro. Él pasó a su alrededor.

desde la pérdida de su único. —Sabes. su trabajo tendía a llevarlo al lado-mortal. Malo. Nunca había tenido a alguien que le hiciera pensar en esos lujuriosos pensamientos. Sabía que sólo debía ocuparse de sus asuntos. —¿Por qué me estás siguiendo? —También tengo una cita con el jefe. Xaphan lanzó una mirada hacia ella y se preguntó qué podría querer Lucifer con la criatura frívola que lo torturaba negándose a desaparecer. —Y no le importaba. ¿Eran las partes femeninas tan súcubas como para tentarlo así? En sus trescientos años de Demonio. 15 . pero podía imaginarlo sin embargo. —¿Eres su nueva novia? —¿Yo? Buen duelo no. nunca había tenido que luchar contra la atracción por las mujeres que constantemente intentaban seducirlo. pero. Sabía que debía mantener la boca cerrada. Le avergonzaba y a su vez lo enfurecía. Ahora tenía la esperanza de pasar varios cientos más antes de hacerlo de nuevo. Yo trabajo para él. —¿Te podrías ir y dejarme en paz? Para su consternación. no creo que te haya dicho mi nombre —dijo. —¿Haciendo qué? —¿Qué podía una cabeza hueca rubia como ella hacer además de desnudarse y bailar en un poste. mientras los demonios le arrojaban dinero? —Hago esto y aquello. —Porque no te lo pregunté. Él bufó ante su intento no muy sutil de ablandarlo. por lo que sus posibilidades de encontrarse con la psico de nuevo a partir de hoy eran casi nulas.. La Madre Tierra me arrancaría la piel con vida y me usaría como fertilizante si me atreviera hacer un movimiento con su hombre. Afortunadamente.—¡No! —Oh mierda. a pesar del hecho de que era la primer mujer por la que había sentido una atracción instantánea. Había pasado varios cientos de años sin conocerla. verdadero amor. Cosas aburridas para un demonio feroz como tú. Malo. Malo.. zumbando fuera de tono mientras saltaba. ella mantuvo el ritmo con él. —Movió las pestañas hacia él.

. sino de llegar-a-su-destino. y las paredes adornadas con tapices que representaban batallas épicas. de Katie desnuda. Pero puedo decir que te mueres por saberlo. se arrastraron a través de su cerebro. repleto de papeles. pero quería hacerlo. Inclinada sobre. un suelo de piedra reluciente. encima de él. O tratando. con sus labios abiertos en invitación. Detrás de la monstruosidad de marfil. —Gracias al Infierno —murmuró él—. —Yendo hacia el vestíbulo exterior. Imágenes instantáneas. Algo que ella balbuceó le llamó la atención a pesar de su intento. —Ahora que lo sé. Soy Katie. casi llego tarde para mi reunión. Sin embargo. —Estamos aquí —anunció ella. Con un alto techo arqueado. Bajo él.. —¿Perdón? —Dije. Si no te importa. ¿Vienes? No. estoy seguro de que dormiré mejor esta noche. estaba sentado su jefe. le dio un brusco asentimiento a la arrugada bruja que era la secretaria del Señor. carnales por supuesto. Adiós. Katie. Xaphan casi suspiró con alivio y contuvo el impulso de agacharse para protegerse de la loca rubia.—Un Demonio educado. 16 . —¿Dormir? No si estoy en la cama contigo. —Ella saltó por delante y le guiñó un ojo sobre el hombro. ella no estaba hablando de la versión de su pene viniéndose. era una verdadera cueva de hombre. de sus innumerables preguntas y de su extraña reacción a su presencia. Viendo la gran puerta tallada de la oficina exterior de su Señor y de la recepción. La oficina de su Señor era un refugio tranquilo. sus pechos balanceándose mientras lo cabalgaba. aplaudiendo. volteándose. justo como la recepción tallada de alguna enorme mandíbula de una criatura larga extinguida. Él apretó los ojos con fuerza y contó. Ella lo saludó con la mano y él no dudó ansioso por escapar de Katie.

—Como de costumbre. ¿Tal vez una nueva novia? Xaphan frunció el ceño.Chasqueando los talones con atención. Mocosos ingratos. ¿cómo has estado? Grandioso. —Así es. qué amable de tu parte pasar por aquí. —Bien. —Mi Señor sabe que hice un voto de nunca amar a otra. —Esas dos palabras gotearon con disgusto—.a. —Xaphan.k. Me gusta eso en un soldado. tiene algunas cosas excitantes sucediendo. un Demonio guapo. Y. Sin embargo. —Gracias. su jefe cruzó las manos sobre el pecho y lo miró con ojos entornados. Un cambio refrescante de algunos de mis otros secuaces y chicos. muchacho. —Se me ordenó. Recostado en su silla enorme. obedeciste siendo un Demonio tan bien entendido. He podido mantener mi palabra. terminó de escribir con broche de oro y dejó de lado su pluma. Su chaqueta armada de moto. Claro. sin duda. como tú. por supuesto. Señor. —Lo sé. y era mucho más cómoda que la vieja cota de malla— crujió mientras esperaba a que Lucifer se fijara en él. Xaphan había aprendido a lo largo de los siglos a que le agradara y a respetarlo. —¿Sólo bien? Vamos. —Así que díme. El Señor del Pozo. procesar el retorcido pensamiento de Lucifer resultaba interesante. Xaphan se sentó en el sillón de orejas frente al enorme escritorio. Pero gracias al Infierno compensas ese lapso de otras formas. a pesar de la extraña lógica de su Señor. Lucifer estaba en uno de sus estados de ánimo de chat chit. vestido con su atuendo de pantalones cortos a cuadros de golf de color rojo y negro y camisa estampada semejante a las llamas. él encarnaba 17 . Yo lo pienso también. la armadura de cuero de Xaphan —a. Siéntate. Es lo que más me gusta de ti. que se quitaba sólo para bañarse y dormir.

Tengo una misión para darte. pero su pene se hinchó de inmediato con atención. Era ridículamente linda y demostró su punto—. Lo vencería más tarde. —Por lo general. Estoy seguro de que ella será un activo a donde irás. ¿Espera que trabaje con ella? No puede estar hablando en serio. Lucifer le hizo señas para que se acercara. O al menos lo intentó. pero no esta vez. te llamé aquí por una razón. —Escucha. No. No trabajaré con esa loca. Mi nuevo amigo. Pero no te preocupes. —¿Por qué no? —preguntó ella con un mohín. pero lo harás —respondió Lucifer con la sonrisa que le daba a los condenados —a los más inteligentes en todo caso— y que hacía que corrieran. Xaphan no le hizo caso. ¡Estoy aquí! ¿No estás tan emocionado de verme? Sé que lo estás. —Oh. —Hola. realmente era una persona interesante y un jefe justo. plantando las manos en sus caderas. —Yo trabajo solo. Desvió la mirada. —¿Ella? —Una sensación de hundimiento le agarró. una muy importante y te lo contaré todo cuando llegue tu compañera. cuando superaba toda la fachada de Satanás.todo el mal del mundo. Como que ella le gustaba. en tanto un siervo hiciera su trabajo. ¡Hola! Katie le dio a Xaphan un movimiento alegre y una sonrisa con dientes. 18 . Y mira quién más se presentó. Exactamente. —Como un demonio. Inteligente o no. Con los labios moviéndose abajo en una mueca. —Veo que conociste a tu compañera. ¿cómo se supone que ayudarás tú? Mírate. Con una sonrisa cerniéndose alrededor de sus labios. pero. no con placer. Xaphan no cedería sin luchar. con castigo. Xaphan contestó: —Por desgracia. No podía ser. el palo en el barro. jefe.

Xaphan negó. Sólo he matado a un Demonio esta semana.Él miró hacia abajo y giró las caderas. Katie hizo girar su pelo mientras bailaba en su lugar con la música que sólo ella podía oír. 19 . dejando caer la cabeza y arrastrando los pies—. —Eres completa y totalmente una psicópata. —A pesar de su exterior. su jefe y la psico se enfrentaron a él. —¿Qué hay de mí? ¿Son los pantalones cortos? ¿No son lo suficientemente cortos? Me salté la ropa interior. Es el sostén. Tengo problemas de ira —dijo Katie. un guiño y un meneo más tarde. —Se lo merecía —replicó ella. pero tienes razón. Una trepidación. un dulce encaje negro salió azotando hacia su cara. Es por eso que creo que ella será un complemento perfecto para la tarea que tengo planeada. mientras sostenía una mano en su pecho y se pavoneaba—. Dándole a Lucifer una mirada de incredulidad. tratando de mirar detrás de ella. —Me ganaré ser la empleada del año esta vez —exclamó Katie. —Vaya. Xaphan respondió: —¿Cómo? ¿Se ríe y charla irritantemente sin detenerse hasta hacer que su presa se suicide? —No. aturdido. ¿no? Me fui por soporte. Que combinado con sus sonrisas lunáticas. mis cuchillos siguen accidentalmente terminando en los cuerpos de los Demonios. así no se agitaría cuando corriera. Tiene que irse. —Eso lo hace —coincidió Lucifer—. Pero estoy trabajando en ello. así que no tendría ningún sentido. —No puede estar hablando en serio. Hago mi mejor esfuerzo. —Tengo miedo de preguntar por qué —murmuró él. Él lo atrapó. gracias —dijo ella. ¿Cómo se supone que trabajaré con eso? —De poca memoria otra vez. enfatizando su punto con el puño. te aseguro que es bastante letal. —Y así fue.

Él ya ha conseguido el papel de gritar al dedillo. —Oh.—Por supuesto que sí —intervino Lucifer en tono conciliador—. ¿la Madre Tierra lo ve de esa manera? Oh. Gaia dice que tenemos que trabajar en la comunicación. Y mientras disfruto viendo su habilidad con la espada. no. ¿Lucifer quería que buscara a una mascota? Qué degradante. —Y sin embargo. bla. —Mi nieta perdió a su dragón. Pero. siempre me dice cómo se siente y qué es lo que pienso. —¿Un anillo de bodas? —No he llegado tan lejos todavía —murmuró Lucifer—. Los malditos Demonios no tenían ningún tino al ir al baño. sí lo eres. —¿Un hijo perdido desde hace mucho tiempo? —No. necesito que encuentren algo. Mientras tanto. —Lo sé. bla —imitó con voz aguda. es la que se desaparece cada que terminamos en una fiesta de gritos. —Así que le compré uno nuevo. —No. bla. No puedo esperar a ver cómo se encuentra con maquillaje en el sexo. pero nada de lavar letrinas. —Pobre jefe —se solidarizó ella—. en lugar de matar cosas. ¿a menos que prefieras hacer tu deber en las letrinas? —dijo Lucifer con una sonrisa benigna en desacuerdo con las llamas que brillaban en sus ojos. Al menos mi compañero Demonio aquí y yo no tendremos ese problema. —¿Un tesoro? —preguntó ella. —No tendremos sexo —gruñó Xaphan—. Sé dónde está ese molesto mocoso. —¿Cuál es la misión? —La idea de unirse con Katie le molestaba. 20 . animándose con interés. un buen grito de vez en cuando es bueno para la relación —dijo Katie sabiamente. esta vez. Y no somos compañeros.

ella está demostrando ser un activo ya —exclamó Lucifer. de los labios de Xaphan casi se crisparon en una sonrisa como respuesta. Sólo los dragones adultos pueden volar. están llenos de incredulidad. Sólo los bebés en dentición lo hacen. Apretó los labios. Robarme por otra parte es completamente inaceptable. —¿Qué? Los dragones tienen alas. Grandísimo tonto. lo que le hizo fruncir el ceño. —¿Voló lejos? El par de ojos que se volvieron en dirección de Xaphan. con varias hojas de papel y en la parte superior. Después. Yo no sonrío. Por no hablar de que aunque por lo general tolero el robo. tonto. una delgada. —Así es. ¿cómo iba yo a saber que no estaba en plena madurez? —Porque un dragón en plena madurez no mastica rocas. Ni siquiera a las psicópatas lindas. Como si la niña no supiera la diferencia.—Ahora eso es malo —resopló Katie—. —Bueno. una foto. Alguien tiene que pagar. nada. Esto es lo que sé. Katie tuvo sus manos sobre ella antes de que Xaphan pudiera echar un vistazo—. 21 . —Mira. —Es un bebé. Ojos desiguales rodaron y Katie sacudió la cabeza hacia él. —Lucifer asintió—. No es una pregunta irrazonable. —Ustedes están locos —murmuró él. —Gracias —le respondieron a coro. Sabía que estaba tomando la decisión correcta juntándolos a ustedes dos. —Sacó una carpeta. eso no se aplica a todos los demás. frotándose las manos—. El dragón fue visto por última vez en el jardín de piedra masticando unas rocas de lava. Y a pesar de sí mismo.

Ella era su propio jefe enviada a las peores misiones para cuidar de los que se fugaban. Su psiquiatra decía que tenía que aprender a moderar sus respuestas a las situaciones donde los Demonios se tomaban libertades con su persona. mientras que tenía que bajar el tono de la violencia en su vida privada. el serio hombre lucía cabellos oscuros que colgaban alrededor de su cara. y trataba de pegarse a la mutilación grave en su lugar. Aunque en los últimos tiempos. aunque si lo hacía. Por suerte para ella. Lucifer se había quejado de que ella estaba perjudicando sus esfuerzos por reconstruir su ejército. que incluso estaba impresionada. estaba tratando de reducir el número de miembros permanentes en la muerte impuesto por ella. que parecía funcionar como una armadura de piel. Haría cualquier bromita con su pene. Lucifer le había dado un montón de oportunidades para ventilarse. por lo general a las selvas del Infierno. Pero seguro que eran divertidos. los asesinos alborotadores no estaban sanos. una mandíbula sin afeitar y un cuerpo tan tonificado y duro. Más alto que ella por unos buenos treinta centímetros o más. a pesar de lo mucho que le molestaba. ella se lo rompería. No dolía que el compañero que Lucifer le había asignado ahora poseyera de un título en su diccionario mental bajo “súper delicioso”. luego los mataba cuando cruzaban la línea. más deseaba aguijonearlo. Al parecer. donde su naturaleza mortal prosperaba. él no había puesto un dedo sobre ella.Katie estaba divirtiéndose demasiado. Mejor aún. a Katie le encantaba volver locos a los hombres. 22 . pantalones ajustados y malditas botas para patear. Pero esa no era la única razón. su chico malo se veía totalmente sacudido. Algo sobre el serio Demonio sacaba a la diablilla en ella y cuanto más fruncía el ceño. Vestido con una chaqueta de cuero.

—Entonces. ¿qué crees que debemos hacer? —Pensaba en ir a hablar con el cuidador del dragón. Así que le encantaba el reto. pero ella y el Demonio sintieron el cordón de poder subyacente a sus palabras. todavía no estando dispuesto a aceptar que era el destino que trabajaran juntos. su porte se tornó aún más rígido y sus labios se estiraron tan apretados. En cambio. Frunció el ceño. Ya que no te gusta ninguna de mis ideas. Sin embargo. al final. —¿A la cocina para llenar nuestros pequeños estómagos? —No. él esperaba que encontrara un dragón. que ella se preguntó si estarían partiéndose. 23 . ¿A dónde vamos primero? ¿A la armería para conseguir algunas armas afiladas y puntiagudas? —No. ¿qué te parece al hueco en la esquina para algunas travesuras? La última sugerencia lo hizo abrir las fosas nasales. un Demonio que no quería tener nada que ver con ella. su gruñón Demonio obedeció a Lucifer. Su nuevo compañero se quejó. —Tenemos trabajo que hacer así que pon tu mente fuera de la cuneta y concéntrate.Excepto para esta vez. Hizo su disgusto conocido en voz alta. Bien. —Pero el canal es muy divertido —señaló ella—. —Trabajo mejor solo —dijo el malhumorado hombre. —Mmm. —¿Me estás desafiando? —Lucifer lo dijo en voz baja. El jefe tenía un propósito diferente para ella. Matar o mutilar no estaba en el menú. Aguafiestas. Y más extraño. y Katie salió de la oficina en los talones de su nueva pareja lista para ver hasta dónde podía presionarlo antes de que se rompiera. quería que fuera compañera de un Demonio.

cuando vayamos al patio del penal. Ricco reapareció un momento después con un par de babeante. ¿Sabes que Throat Ripper acaba de tener una camada de perros del infierno? Lindos bichitos. Si no fuera tan apegada a los dedos de mis pies. Un gigante mitad hombre. —Qué vergüenza que tuviera trabajo que hacer. el mandamás de las perreras del Señor. Lucifer tenía reglas. muchas y si un idiota rompía una. la vio llegar y la saludó con la mano desde la celda en la que trabajaba. Veinticinco el día anterior. cachorros de color carbón por la cola—. Vivir en el infierno no significaba que un alma podía hacer lo que quisiera. —Maldito. —Katie. le dejó guiar el camino a las perreras. ya podía predecir lo divertido que sería molestarlo. —Hola. Antes de que pudiera encontrar una manera de hacer que se inclinara. me gustaría conseguir uno. Un profundo suspiro fue su respuesta. incluso con su modo de andar rígido. Oí que tenemos un lote grande de almas malas que necesitan modales. Oh. No se coman unos a otros —sentenció—. un gruñido hizo erupción. Se quedó a la zaga de revisar la vista desde atrás. Él era carne de primera. Iremos a la perrera. Disfrutaría viendo a las almas condenadas — aquellos aquí con pecados menores— que pensaban que podían desobedecer las leyes de su Señor. simplemente porque le gustaba la forma en que él apretaba los dientes.—Yay. mitad Demonio troll. Asomándose. lo que le faltaba de apariencia a Ricco — y de higiene— lo compensaba en una amigable personalidad. Me gustaría poder estar en el show. él castigaba a los culpables. —No tan pronto lo mencionó. llegaron a su destino. ella sonrió al ceño fruncido adornando su rostro. Guárdenlo para más tarde. Ricco. exponiendo su trasero por un golpe que seguramente lo tiraría. Llevar a los malhechores al patio de la penal de la perrera para que los cachorros practicaran sus habilidades era sólo una de sus tortuosas soluciones para conseguir que 24 . Trece puntos ayer. ¿Cómo te va? —Sabes cómo es. —Ricco. Saltando a su lado. como desfigurar una de sus muchas estatuas de tributos. La camada de Thorat Ripper me está dando los problemas de entrenamiento habituales. Tarareando un tono.

25 . —¡Y tú eres nuestro primer sospechoso! —gorjeó ella—. —Ricco la conocía lo suficiente como para reírse. Por no hablar. muchacha. a menos que tenga una amplia variedad.las miles de millones de almas que habitaban en el Infierno se comportaran. más el espacio necesario para que la cosa estire las piernas. Pero ese castigo era para los de faltas menores. —Xaphan anunció su misión con voz monótona. ninguna es lo suficientemente grande como para realmente manejar la cantidad de cálculos necesarios. muchacha —prometió el cuidador de la perrera—. —Nuestro Señor nos ha asignado la tarea de localizar al dragón faltante que pertenece a su nieta. los visitaba y pasaba su visión artística sobre las almas malvadas que residen allí. El jardín del Señor ya está bien establecido con un gran número de ellos. —Los grabaré en cinta de vídeo para ti. lo había sacado como de costumbre al jardín de rocas para su masticación diaria. El día que desapareció. A veces. Los gritos que grabó en su I-pod de música de fondo para cuando salían a su paseo diario. te apuesto a que está aquí para algo que no es el entretenimiento. El dragón de la princesa es una bestia que se porta bien y es un placer cuidarla. cuando se sentía particularmente inspirada. parecía una solución perfecta. —¿Por qué no darle de comer las rocas aquí? —interrumpió Xaphan. Era eso o tendríamos que enviar al monstruito a las montañas. —Eso no funciona así. a juzgar por el rostro de tu serio amigo. Un dragón en crecimiento necesita todo tipo de rocas de lava para cortar con los dientes y complementar su dieta. —No hay mucho que decir. Así que confiesa. de que a su mamá no le gustaría que su hija más joven fuera a cualquier lugar fuera del castillo. Los malos de verdad vivían en la prisión donde la tortura era una forma de arte. Con un encogimiento levantó los hombros el fornido portero. cosa que a la nieta de Lucifer no le hubiera gustado en absoluto. y mientras el bicho pequeñito tiene un lugar para dormir y una ligera apertura para poder conseguir un poco de aire. Pero.

—Bueno ahora que hemos establecido la necesidad, ¿Viste algo fuera de lo normal ese día? ¿Hombres con trajes oscuros? ¿Enanos con capuchas? ¿Cualquier cosa? —Ella ignoró la mirada incrédula que Xaphan le disparó. —Nop. Tomé al dragón wee del jardín, cerré la puerta detrás de mí, y volví para recogerlo al final del día sólo para descubrir que se había ido. Frunciendo el ceño, Xaphan hizo la siguiente pregunta: —¿La puerta aún estaba cerrada? —Sí. Y nadie me pidió prestada la llave, que seguía colgada a mi cuello. —Ricco sacó una cadena y les mostró la enorme, adornada llave. —¿Quién más tiene acceso al jardín? Una vez más, Ricco se encogió de hombros. —Todo el mundo. Sólo se cerraba cuando la wee estaba allí para alimentarse. —Entonces, ¿quién más tiene la llave? La consulta de Xaphan sonó acusatoria y Ricco siseó. —¿Cómo voy a saberlo? Sólo soy la ayuda contratada. —¿Qué crees que pasó, Ricco? Me voy por alienígenas. Tal vez se llevaron al dragón y lo probaremos. —O tal vez alguien la tomó y se propone pedir rescate. Oh, espera, eso huele a algo lógico. No puede estar bien —dijo Xaphan en tono burlón. —Si me equivoco, te haré comer a un cuervo y a diferencia de ese rey en ese poema, no serán cocidos en un pastel. —La canción infantil se refiere a las aves negras. —Es lo mismo. —No lo es. —Lo es también —afirmó ella plantando las manos en sus caderas. —En realidad, muchacho, ella tiene razón.

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—Esta tiene que ser la primera vez —murmuró él. Siendo una ganadora graciosa, ella le sacó la lengua. Sus ojos brillaron, pero no contestó y en su lugar, se dirigió a Ricco. —Gracias, Sr., por responder a nuestras preguntas. —Espero que hallen al dragón wee. Yo estaba un poco enamorado de ella. Es la única mascota que he mantenido en el siglo pasado, que no ha querido comer ninguna parte de mi cuerpo. —Diciéndole adiós, Katie saltó tras Xaphan mientras caminaba fuera del área de la perrera. —Entonces compañero, ¿Qué sigue? —Almuerzo. Mi cuerpo necesita sustento. —¿Por qué no simplemente dices que tienes hambre? —Está bien. Tengo hambre. ¿Contenta? Ahora, si no te importa, iré a comer antes de continuar. —Suena como una gran idea. Pienso mejor con el estómago lleno. —Cuando piensas en absoluto. Apenas susurró las palabras, pero ella las escuchó y se sintió ofendida. Sacando el pie, se rió cuando él tropezó. —¿Quieres dejar de joder? —gruñó él. —¿Por qué? Me estoy divirtiendo. —Pero, yo no. —Eso es porque tienes que relajarte. —Prefiero que me dejen en paz. —No puedo hacerlo, gruñón. Lucifer dijo que seríamos compañeros en este trabajo, así que te guste o no, estaré pegada a tu lado. Entiéndelo taza de mantequilla y aprende a quererme. —Eso sería un milagro —se quejó él. —O unos cuantos golpes en la cabeza —bromeó ella—. Entonces, ¿A dónde iremos a comer? ¿Estás de humor para un sesenta y nueve?

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Podríamos ir por salchichas. —Ooh qué divertido. La vena en su frente palpitó. —Yo iré a la cocina a buscar comida. Comida real. —Lo enunció muy claramente a pesar de sus dientes apretados. —Oh, eso es tan romántico. Tú, cocinando para mí en nuestra primera cita de trabajo. —Movió las pestañas cuando le sonrió. —¡Esta no es una cita! —Prácticamente lo gritó. Ella le acarició la mejilla. —Si tú lo dices, gruñón. Un gruñido retumbó desde lo profundo de él. Ella se mordió el labio inferior conteniendo su risa, apenas. Sabía que no debería picar al pobre hombre, pero en realidad, él lo hacía demasiado fácil.

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El almuerzo pasó con ella molestándolo tanto como le fue posible y con él ceñudo hacia su sándwich. Pero tenía que admirar su control. Incluso cuando ella le arrojó palomitas de maíz a la cabeza, le robó su taza, resopló en ella, y pateó el taburete debajo de él, él no se rompió. Sólo la fulminó con la mirada. Murmuró en voz baja. Gruñó. Pero ni una vez levantó la mano para reprenderla. Qué fascinante. Terminando su comida, ¡él incluso se limpió! Katie se frotó los ojos porque pensaba que alucinaba. —¿Eres de verdad? —preguntó ella con incredulidad. —Si digo que no, ¿Fingirás que no existo y te irás? Ella sacudió la cabeza y suspiró.

utiliza una fotocopiadora. Sin embargo. creo que podrías tener un sentido del humor. Tal vez hacer algunos carteles. blanco. Oh ho. Necesitamos pistas antes de saltar a los supuestos. De alguna manera. Ella estaba radiante. el rumor es que Lucifer hizo que su novia Gaia cambiara la hebra de ADN de este color. —Y en el fondo. pero creo que en el fondo. ¿Rosa? ¿Estamos buscando a un maldito dragón rosa? Eso no puede ser natural. creo que estás siendo una psicópata. Sosteniendo la foto del archivo.. —¿Por qué? —Ella sostuvo la foto y él echó un vistazo. ella miró al tío lindo plantado junto a la nieta de Lucifer. no me importa. —El arte me hace enojar. Dio una doble mirada y negó—. —No lo es —aconsejó ella—.. —¿Del crimen? No sabemos aún si fue un crimen o un escape. —Él arqueó una ceja y ella agregó—: Realmente en el fondo.—Sabes. 29 . ya lo habrían devuelto. su Demonio había lanzado otra púa con su seco sentido del humor. Por lo general. creo que si alguien lo hubiera encontrado deambulando por ahí. —La consistencia es mi segundo nombre. —¿Cómo qué? —No lo sé. puedes actuar todo tenso y sombrío. ¿Por dónde seguimos compañero? —Veré la escena del crimen. Los dragones son de color verde. negro o azul. —¿Por qué no busco pistas mientras tú haces otra cosa? —Sugirió él. —Entonces. gris. Únete a mí o no. ¿Lucifer no te dio una fotografía? Estoy seguro de que podemos encontrar unos lápices de colores y papel en alguna parte. —Es una pérdida de tiempo. A ella le gustó.

Creo que es dulce. Y hacía esas cosas sola. Y lo estaba. Necesito algo para gritarte cuando intentes tocarme más tarde. —Lo siento. Voy. porque o estás excitado o hay un cierto pedazo de bacalao malo que tienes escondido en los pantalones. quien aún le tenía que dar su nombre. Ella se rió. Así que deja lo de las bromas sexuales. —Él enunció cada palabra con claridad. No podía ser. Follarte. Y su jefe la había puesto con el Señor Don Correcto. ¿cuál es tu nombre? —¿Realmente importa? —Por supuesto que sí. al conjunto duro de su mandíbula. —Entonces. —Yo. Tonto. —¿No lo tienes? —Ella miró con curiosidad a sus ojos llameantes. No aquí. Qué palabra tan graciosa. Ninguno. la sombra es de un bastante bonito color rosa. —Él casi lo gritó—. y se preguntó a sí misma sobre su extraña pareja.por lo tanto. Él se volvió hacia ella y. No tengo ningún interés en ti como mujer. ¡Un carnívoro de color rosa! ¿A qué Infiernos vamos a llegar? Sonriéndole a su espalda —mientras admiraba los músculos que se doblaban en su trasero mientras él caminaba— ella lo siguió. ¿preferirías el término hacer el amor? —No. No. mutilar o extraer partes del cuerpo como se esperaba. Es curioso. no era sobre matar. No era que Lucifer no le diera sus trabajos a extraños. Lo hacía. en un abrir y cerrar de ojos. A. Casi 30 . Nunca. Él poseía gran dicción. Esta vez. No en el Infierno. Ah. pero por lo general involucraba matar cosas. por fin ella había presionado el botón correcto. al bulto duro en su ingle—. Para nada. muy a menudo en realidad. Un rubor llegó a las mejillas del Demonio. a la postura rígida de sus hombros y finalmente. la estaba presionado contra la pared y tenía las manos en su cuerpo mientras la fulminaba con la mirada. —Creo que es cruel —murmuró él—. Ella nunca había pensado ver ese día. sin embargo. No.

Tal vez se podría cambiar a su pareja cuando gruñón finalmente se echara a reír. —Sin decirlo él “. Le había dicho que no. y una compañera de la cual deshacerme”. ella no pudo evitar encontrarse intrigada por el serio soldado. A pesar de su sorpresa inicial por la orden de Lucifer. 31 . Como si lo fuera a dejar escapar tan fácilmente. si me disculpas. como si ella no supiera la diferencia entre un duro que ella causaba frente a la fiebre por la batalla—. Ahora. tengo una misión que cumplir. Y ella quería averiguar por qué. Lo único garantizado para picar su interés. de nuevo. Alguien realmente necesitaba tener una expresión mejor..se asomó para ver si el infierno se congelaría. ¿Me pregunto qué haría falta para hacerlo sonreír? ¿O para hacerle cambiar de opinión acerca de follar? Porque él había hecho lo único que no debería. —Es adrenalina —mintió él. Idiota. porque simplemente no tenía el mismo efecto ya..

Su olor —oh a maldita dulce vainilla. ella lo miró por encima del hombro. —Mantente en el trabajo —gruñó él. En cambio. Xaphan trató de ignorar a Katie en su espalda. pero ella no se lo ponía fácil. Ella rebotó delante e hizo una simulación de agacharse para mirar por debajo y alrededor de las rocas que adornaban el patio. Lo ponía conciso. Sí. no haciendo nada para quitar la sangre de su ingle. —Bueno. podría decirle todo lo que quisiera. gruñón. Ni siquiera su mirada suave. —¿Qué dijiste otra vez? Ella se enderezó y sonrió.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Angeles Rangel E ntrando en el jardín del palacio de roca. después de todo. una sonrisa con ojos dispares se mantuvo súper posicionándose a sí misma. Reinando sobre su vigoroso impulso y no cediendo a la tentación. 32 . —El dragón no se esconderá debajo de una maldita roca —le espetó él. Doblándose otra vez. Pero se controló. era una delicia a la que sólo le faltaba estar en su parte superior— manteniéndose girando alrededor de él. Estoy buscando una vía de escape. pero no pudo traerla a su mente. Cada mirada de su trasero. derramándose de sus pantalones cortos como globos blancos tentadores. ella ni siquiera era su tipo. hacía que su pene se contrajera. —Pensé que nunca lo preguntarías. Trató de imaginar la cara de su amor perdido con la esperanza de calmar su erección. despertando un hambre carnal que no había experimentado en mucho tiempo.

—Así que el perpetrador lo tenía en una bolsa. Incluso los bebés pesan una tonelada. Cuando el guardián del dragón regresó. aguafiestas. —Lo leí mientras caminábamos. tonto. Es muy útil en la cama. —¿Podemos volver a nuestra tarea? —Tú comenzaste cuando me preguntaste cómo podía haber leído el informe. ¿Eso no es de un hombre? Pero. —¿Cómo lo sabes? —Y sí. ¿O crees que paso todo ese tiempo mirando tu trasero? ¿Le gustó lo que había visto? No. decía. Echemos un vistazo a lo que sabemos. Era rápida demostrando ser el sonido más molesto y excitante. —Porque no me dejaste terminar. 33 . Por no hablar de que las cámaras de vigilancia no muestran ni entrada o salida del jardín a través de ninguna de las puertas. ya no estaba. Ella puso los ojos en blanco. —Porque realmente leí el informe. El dragón estaba todos los días en el jardín para su ejercicio al aire libre. él parecía sospechoso. No es mi culpa que esté más preparada para este trabajo que tú. No le importaba. lo golpearía con eso. Sosteniendo la hoja que Lucifer les dio. por supuesto. —¿Cuándo tuviste la oportunidad? No te alejaste mi maldito lado desde que salimos de la oficina de Lucifer. nadie vio al dragón salir de esta habitación. Xaphan cerró los ojos y escuchó su risa. ella sonrió. —Tendría que haber sido muy grande y fuerte para llevar al dragón. —¿Cómo puedes estar leyendo cuando brincas todo el tiempo? —Algunos de nosotros sabemos cómo realizar varias tareas. O en una caja. —Eso no explica por qué estás buscando debajo de las piedras.—Oh bien.

—La descarada entonces lo metió abajo de su camisa. ella chasqueó la lengua. en lugar de eso se agachó y examinó el suelo del jardín. Simplemente confiaría en su investigación pasada de moda. —Deja de jugar tus juegos y entrégamelo.. —Demonio malo. Pero Xaphan no jugó. —Vuelve aquí —gruñó él. pero. Eso fue grosero. no perseguía a rubias calientitas que le molestaban. —Di por favor. Al diablo el informe. corre lo más rápido que puedas. él exploró en busca de. no puedes atraparme. Antes de que pudiera tener tiempo para decirse que era una mala idea. La mayor parte de la superficie tenía una capa de hollín y ceniza. un capricho del Infierno creado por el horno que mantenía esta parte caliente. Observando el roce de sus pies a lo largo de los caminos gemelos. Haciendo caso omiso de ella. él se dirigió hacia ella. —Muy bonito con una cereza en la cima. 34 . Alguien había tomado una escoba para limpiar las huellas. ella salió corriendo con una risita. —Por favor —gruñó él. Si lo quieres. El golpe dejó una marca en una enorme roca. —Dámelo en este maldito momento —bramó él. les había dejado su primera pista.—Yo lo habría leído también si alguien no lo estuviera acaparando — respondió él. ven a buscarlo. ¡Ajá! El parche de suciedad destacaba entre todos los demás debido a su uniformidad prístina. —Pídemelo de buena manera y te dejaré echar un vistazo. Cuando llegó para agarrarla.. antes de que ella pusiera sus pequeñas manos sobre él. molesto consigo mismo de no haber pensado en examinarlo primero. soy un Infierno-on —cantó ella en rima después de saltar lejos. Sacudiendo la cabeza. al hacerlo. —Corre.

no podía hacer ceder un maldito peñasco. ya fuera por descontento o por placer. —Como si estuvieras tratando de hacer esa gran roca a un lado. no lo hacía. no lo sabía. Poniendo el hombro a la losa. Inhalando profundamente. —Antes de que gruñera y se lanzara como un idiota. Sin embargo. ¿Qué carajos? Él saltó a un lado mientras la piedra en su espalda cambiaba revelando una boca oscura. Trabajaba todos los días en ella de hecho. El ruido se hizo más fuerte y él se sacudió. girando su pelo otra vez. —Podrías haberlo mencionado antes. .. lo que le irritó. No. No se movió. haciéndole inadvertidamente temblar. hundió los talones y cargó de nuevo. —¿Qué te parece que estoy haciendo? —respondió él con los dientes apretados. Se enorgullecía de su fuerza.. —Si sólo cavaba un poco más profundo y aplicaba un poco más de fuerza. ella extendió la mano por encima de su hombro y presionó su pecho contra su pecho. lo suficientemente cerca pudo ver debajo de su camisa y notó el pedazo de papel que se encontraba entre sus pechos. pero podía ver la suciedad que se derrumbaba de un túnel hasta en crestas alrededor de la parte inferior. —¿Cómo sabías suspicacia. —¿Tienes una idea mejor? —En realidad la tengo. —Alguien la movió una vez ya así que es posible.Parecía inmóvil. empujó. —No creo que esté funcionando. dónde estaba esa palanca? —le preguntó con 35 —Un amigo me habló de ella hace un tiempo —dijo ella con una sonrisa de suficiencia. —Dando un paso cerca de él. —¿Qué estás haciendo? —Katie lo miró.

Y no estaban preparados para ello.—¿Y perderme el espectáculo? —Sus dientes blancos brillaron mientras sonreía. El sendero con la evidencia de muchos pies y una cola veloz deslizándose a lo largo detrás de ellos les mostró el camino correcto. ella se metió en el túnel. hazlo sin camisa ¿Ok? Con un guiño pícaro. pero no se las dijo. el polvo y las telarañas pegajosas. sin embargo. encendiendo una antorcha polvorienta que encontró en un soporte para iluminar su camino. El problema era que si su fuente estaba en lo cierto. brincando por su parte— en la oscuridad apenas mantenida a raya por la antorcha pulverizándose. Katie entró en el túnel. —La próxima vez. en otras palabras. —¿Te romperías una uña? —No. ella se cansaría del juego y pasaría a acosar a otra persona. con una cadena de maldiciones en su lengua. Xaphan la siguió. Mientras las paredes y el techo del pasaje oculto incluían huellas por el tiempo. —¿Por qué se te olvidó llevar ropa real? 36 . —Pero no pudo evitar sonreír mientras él trataba de incitarla. —Tenemos que volver atrás —dijo ella después de varios minutos de caminar —así. —No. —¿Por qué? ¿Alguien le tiene miedo a la oscuridad? —se burló él. el propio suelo mostraba signos de uso reciente. Si no le hacía caso. ella sabía a dónde conducía el sendero. ¿Por qué esa idea le molestaba? No podía saberlo. Liderando el camino. Responder a sus bromas sólo invitaría a más.

envolviéndose alrededor de su cuerpo. Pero. Los hombres eran esos cerdos predecibles.—En realidad un poco —admitió ella. ella se dejó deslizar de su cuerpo. Después de varios minutos forcejeando y rebotando. Decían a la chica que la respetaría por la mañana y no les regresaban las llamadas. Era lo que los hombres hacían después de todo. —¿Bajarás si prometo darte mi abrigo? —¿Me dejarás usarlo? —Teniendo en cuenta cómo le quedaba el tema como una segunda piel. —Suéltame. —¿Qué? Sin previo aviso. Ella miró hacia él con asombro. expectante. —No es el término correcto. dudaba que lo dijera en serio. A pesar de que esto funcionaría mejor si llevara menos capas. He oído que piel desnuda con piel funciona mejor. él trató de despegarse de ella. —¿Qué estás haciendo? —preguntó él con una voz extrañamente apretada. se detuvo. Para su sorpresa. Xaphan se desabrochó la chaqueta y se la quitó. la envolvió. Le prometían fidelidad a una chica. Un escalofrío que no tenía nada que ver con su cuerpo. y curiosa. ¿bájate? Murmurando maldiciones en voz baja. lo que lo puso más excitado de lo que hubiera esperado. —Si verdaderamente tienes frío. el calor habitual del Infierno no era fácil de penetrar en este espacio cerrado—. De pie ante él. Su aroma limpio y fresco compuesto por un jabón fuerte y a hombre. luego la engañaban con su mejor amiga. la enfrió. entonces sí. ella clavó la antorcha en una grieta en la pared y luego se lanzó hacia él. el calor de su cuerpo se filtró en su piel. 37 . como un pulpo. —Usándote para calentarme. —Sólo que pareciera dolerle. aferrándose firmemente. ella seguía con una extremidad a su alrededor. Luego cubrió con el grueso abrigo sus hombros. ella esperó a que se riera y que le dijera que mentía. Gracias por ofrecerte a ayudar.

Y follar. —Prestado —corrigió él—. 38 . negra que él llevaba. no le importaba. cómo lastimaban y mentían. Él era diferente a otros hombres que había conocido. ella tomó nota con interés de la camisa Henley. Porque a pesar de conocer de primera mano cuán despreciables podían ser los hombres. Tendré que pensar de qué manera llegar a hacer que se quite esa también. la próxima vez.—Me diste tu abrigo. Hablando de vestidos. Espero que me lo devuelvas una vez que nos vayamos y la próxima vez. Xaphan la intrigaba. Un rompecabezas que quería resolver. aferrándose a su bien definido cuerpo. Esa realidad era la más sorprendente de todas. por supuesto. trata de vestirte para la ocasión.

no estaba seguro de cuánto tiempo más podría confiar en sí mismo para evitar quitar sus manos de encima de ella. prometiendo reunirse con él en unas pocas horas. Menos de un día desde que se habían conocido y un voto que había hecho hacía más de trescientos años que ahora pendía de un hilo. sin quitarse el abrigo. A pesar de su acostumbrado control férreo. Entonces ella se había ido. lo que la había sorprendido como la mierda. y ridículamente linda. Y por todas las vidas que había tomado. con su gran tamaño sobre ella de una manera que la hacía parecer frágil. una hora después. una experiencia fuera de su conversación que solía ser exuberante e inapropiada. hubiera querido envolver sus brazos alrededor de ella y calmar el temblor débil en su figura fría. En su lugar. había enumerado una lista de artículos que necesitaban traer. Xaphan se paseaba por el lugar mientras trataba de averiguar lo que había pasado. No se perdió el asombro en su cara cuando lo había envuelto alrededor de su cuerpo. Un minuto estaba de negocios con la psicópata conocida como Katie. mientras caminaban de vuelta al jardín. Buscar el núcleo caliente oculto entre sus piernas. 39 . ella sabía del camino que habían encontrado. y con un semblante serio. se las arregló para convencerla de tomar su abrigo. Él había recibido la excusa para perderse por un tiempo. Había querido calentar su cuerpo de peluche con besos calientes y caricias hasta que ambos se hubieran quemado. de que necesitaban suministros antes de continuar su viaje. Al parecer. Observó cómo ella seguía girando su rostro a su cuello y frotando su mejilla contra la de él. bombearlos a ambos hasta el sudoroso éxtasis. Él había recibido su explicación. no expresada en su insinuación de costumbre. como un manto viviente.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Susanauribe D e regreso en su casa. al siguiente la llevaba encima.

Presionada contra el tronco de un árbol. sólo había querido servir a su rey y señor. Los Caballeros bastardos no tocaban las hijas de sus Señores. e hijo de una puta para empezar. Qué maravilloso. casi se volvió a toda velocidad contra la forma lazándose hacia él. Sacándola con un sonido metálico. Xaphan pensó que moriría en el acto de tan grande que había sido su sorpresa y placer. que habría hecho cualquier cosa por ella. reconociendo a su Señora. En una cacería de jabalíes. Y valiente —dijo ella efusivamente. ella brillaba como una rosa en medio de la maleza. 40 . su terror le pedía que fuera un héroe. con la ropa rasgada para revelar la parte superior de sus pechos cremosos y blancos. pues había oído su grito estridente de terror y había corrido a buscarla. Su forma delgada se presionó firmemente contra él. Xaphan se fue cara a cara contra la criatura y ganó. pero a pesar de su gratitud. Una mujer tan hermosa.La vergüenza le hizo caer de rodillas ante el pequeño retrato que se había robado hace mucho tiempo. Las palabras le fallaron. Roxanne. su pelo estaba moteado con hojas. Con la bestia destruida. volviéndose a un rostro resplandeciente de emoción. Él levantó su mano en el último momento. Sin temor por su propia seguridad. un hecho que su pene decidió ignorar. sabía que tenía que alejarse. Luego había conocido a Roxanne. Incluso aterrorizada. No se dio cuenta de su intención hasta que ella le echó los brazos alrededor de su torso acorazado y lo abrazó. con la adrenalina corriendo por sus venas. tan pura. el pecho crema de Roxanne estaba tan cerca que él no pudo evitar ver la sombra de su escote. —Perdóname. Como un pobre caballero. —Nunca lo había sido. Y así fue. un idiota muerto cuya espada todavía descansaba en su vaina. se separó del grupo principal. Y sobre todo no con lujuria. No soy digno de tu amor. Xaphan había corrido hacia el claro para hacerle frente a la bestia salvaje que corneaba su guardia. no era que a ella le hubiera importado. —Me salvaste.

fue el momento en que se enamoró. mató a su mujer y lo descendió a la fosa. sus dedos se juntaban la curva de su pecho. Pero él ganó más ese día que las gracias de su Señor y el beso de Roxanne de gratitud. logrado cuando ella se puso de puntillas mientras él se quedaba allí congelado. —Perdóname mi amor por permitir que los pensamientos impuros de otra manchen lo que tenemos. Pero incluso mientras hablaba con la promesa de memoria. A él. palabras que había repetido mil veces a su foto. perteneceré sólo a ti. Lucifer ya le había echado el ojo a Xaphan. se le ordenó pegarse al lado de Roxanne. aún rodeado por la decadencia y la tentación. para protegerla de todo daño. Esto es todo culpa de esa mujer psicópata. —Él dijo las palabras.Xaphan retrocedió. le había 41 . Apretándola contra su suavidad mientras ella continuaba dándole las gracias con palabras que no podía perforar el rugido en sus oídos. Xaphan terminó reasignado como su guardaespaldas personal. Bajo sus manos callosas. un caballero bajo. No sentía la habitual miseria y la paz que venía de cumplirle una promesa a una mujer que residía con los Ángeles. Sin embargo. su posesión. nunca se olvidó de su verdadero amor. a la herencia medio demonio que había heredado de su padre. Un acuerdo innecesario dado que sin él saberlo. no pudo borrar completamente el recuerdo de un par de ojos azules y verdes y el calor sucio que residía allí. lo único que quedaba de ella. haciendo de él el soldado principal para el ejército de su Señor. un amor que finalmente lo llevó a tratar con el Diablo para poder salvarla. pero ella no lo soltó por completo. su corazón se agitaba con tanta rapidez como el suyo latía con fuerza. Ninguna mujer jamás lo hará. para servir al Diablo. La caricia de sus labios sobre los de él. A su hermosa Roxanne. No permitiré que ella tome tu lugar. Sin darle el espacio que necesitaba para recuperar su equilibrio. El destino decidió a pesar de sus acciones y él sacó provecho de los términos de su contrato. se puso de pie y se dirigió a su dormitorio. Incluso en la muerte. contando su amor por ella. Maldiciendo. bastardo. Roxanne le estrechó su mano que se acercaba a su pecho. Una tarea fácil. Antes de que la conociera.

Cuando era niño. Sí. Con su don especial. Los bastardos sin padres tendían a ganarse la mayoría de las esposas. él haría todo lo posible para bloquear la entrada para evitar que ella lo siguiera. un niño con una herencia que no era para el plano mortal. cuya primogenitura inculcaba un sigilo más que no podía esperar alcanzar. Años más tarde. quien había seducido a su pobre madre y la dejó para dar a luz sola. su sucia. él había culpado a su habilidad para esconderse en su necesidad de auto-preservación. No confiaba en él mismo. él se colaría de nuevo en el túnel y lo seguiría hasta el final al pantano o así lo afirmaba citando fuentes que ella tenía en el palacio. No importaba por dónde saliera. más que su arsenal habitual. apresurándose a pesar de que Katie no esperaba encontrarse con él durante varias horas. una reunión que no tenía la intención de mantener. Si podían atraparlo. Xaphan no podía trabajar con la mujer. descubrió que debía su capacidad de ocultarse en las sombras a su padre. Nadie jamás podría igualar la belleza y la pureza de su Roxanne. con su figura regordeta. Arrojó las cosas al azar en las bolsas. mientras ella dormía o torturaba animales pequeños. Debería haber sabido que no sería tan fácil. Un hechizo. un Demonio muerto hacía mucho tiempo. eso no sucedía a menudo. como alimentos y agua. Pero no tenía tiempo de visitar a una bruja o de encoger una cabeza. lo traería de vuelta y se libraría de la mujer con la que su Señor creía que lo encartaría. su mirada no coincidente. A pesar de los deseos de Lucifer. No si quería mantenerse al margen de las risas de la rubia psico. Y.resultado fácil hacer caso omiso de las escorias que constantemente le proponían. su desconocido padre. Una mochila para la ropa. su madre había muerto en el parto. Por lo tanto. Atando cuchillos a su cuerpo. se preparó. 42 . No importaba. Otra para algunos de sus suministros básicos. cochina —y oh tan deliciosa— boca lograba hacerlo casi al instante. Locura. Una razón tenía que existir para su agitación mental y excitación. sin embargo. Él encontraría al dragón. Katie. Evitar los seres que poblaban las calles y el castillo de su Señor resultó fácil para alguien como él. ajena a su plan. Su Señor probablemente sonreiría con orgullo. le había mentido.

dejó que sus manos recorrieran la piedra lisa hasta que encontró una pequeño borde. Pero no oyó pisadas contestadoras ni gritos de alarma. quien le sonrió a través de dientes cubiertos de sangre y murmuró: —Ya era la maldita hora. trotando por el túnel. haciendo una mueca al oír el ruido del giro que parecía resonar tan fuerte. Tenía un dragón al cual encontrar y una psicópata a la cual evitar. y envuelto en la oscuridad. Pero la oscuridad nunca había sido su enemiga. Su primera victoria. Su maestro no creía en tonterías y utilizaba cada lesión como una lección. Ninguna voz irritante de mujer preguntándole lo que hacía. Localizando la palanca camuflada. A veces echaba de menos al intratable viejo bastardo. En completo silencio. su búsqueda lo premió mientras el portal se cerraba. Le tomó años de moretones y huesos rotos antes de aprender a ocultar sus huellas. cortando toda la luz restante. Xaphan aprendió rápidamente. No por mucho tiempo. para usar las sombras como arma y escudo. sin embargo. Además. ¿Las miserables habilidades que descubrió cuando era niño? Un simple precursor de lo que realmente podía hacer. no era como si a alguien mentalmente desequilibrado como ella le importara si se iba sin ella. volvió al jardín y a la piedra que ocultaba el túnel. Olvidaría el pasado. el único sonido que le acompañaba era el de su respiración y corazón palpitante. Aplicando presión. en el ejército de su Señor. lo que le valió el ascenso.Mitad humano. no había entrado a su verdadera herencia hasta que no lo aprendió bajo la tutela de un veterano con cicatrices. más allá del punto en el que le había dado su abrigo a Katie. la apretó. saldada con la muerte de su maestro. Su vista se ajustó al vacío negro. aunque una punzada de culpa lo asaltó. No lo detuvo. 43 . mitad oscuridad. O al menos eso se dijo. más lejos y más lejos aún. Deslizándose en el interior sombrío del pasadizo.

oh chico. —¿Qué estás haciendo aquí? —gruñó él. Entonces más rápida que una súcubo en una habitación llena de hombres desnudos con Viagra podría desnudarse. Satisfecho de que nadie lo siguiera. Con un zumbido y clic. porque por alguna extraña razón había esperado que Katie apareciera de la nada. golpeó el interruptor hasta que se rajó. . donde otra roca bloqueaba la salida. así que era un poco travieso de su parte ocultar su presencia. 44 Muy bien. el suelo empapado. en realidad. y la ausencia de dos patas de vida. mientras él se dedicaba a asegurarse de que no pudiera seguirlo. se volvió y encontró el mecanismo para cerrar la puerta. con una mirada sexy en él. a pesar de su rubio cabello. ella se había cambiado en ropas más apropiadas. todo natural y de que poseía una selva para demostrarlo. exploró el área rápidamente. Exhalando un suspiro de alivio. enrollados. Pero. la piedra se cerró y para evitar que se abriera. se volvió y gritó. Algo bueno era que había corrido también porque sólo había llegado unos treinta minutos antes que él.Le tomó casi dos horas hacer su camino al final. Y chico. Rápidamente encontró el pestillo para liberarla y pronto salió a una selva húmeda. Dando un paso hacia fuera. él se veía enojado. tomó una roca y a pesar del fuerte alboroto. Una corazonada le había dicho que Xaphan trataría de deshacerse de ella. no era tonta. notando los árboles con extremidades grises con su espeso follaje. tomando unas cuantas cosas y se había deslizado hacia atrás por el túnel. —¡Qué mierda! —Sorpresa —dijo Katie con un gesto y una sonrisa brillante desde su posición en una rama. las quejas de los grandes insectos.

¿vas a explicarme por qué estabas tratando de abandonarme? —No. tal vez esa no fuera la mejor respuesta con la palpitante vena en su frente. su respuesta humedeció su espíritu. yum. No para mí de todos modos. amigo. lo abrió para meter la chaqueta dentro. En un intento de frenar su lengua. —Ahora eso no está bien. se había deshecho de los pantalones de cuero para ponerse unos pantalones tipo cargo con un montón de bolsillos y querido Lucifer en el Infierno. gruñón. —Ooh. —No lo estoy. —Dejando caer su bolso. alguien que no puede con el hecho de que estés trabajando con un bombón. vamos. Por alguna razón. ella se tomó un momento para admirar su atuendo.¿Enojado? Hmm. Entonces. que querías evitar la agotadora caminata hasta mí? —No. entonces tiene que ser una esposa celosa o novia. Él la atrapó y murmuró un brusco: —Gracias. ¿Es porque soy una cosa dulce y delicada. 45 . Y yo que pensaba que estarías feliz de que hubiera traído tu abrigo. —¿Porque querías toda la gloria para ti mismo? —No hay gloria en buscar a un dragón rosa. —Ella pensó que sería mejor no hablar de los diamantes de imitación de color rosa que había añadido a su cuello y de las esposas mientras esperaba. por el momento al menos. incluso llevaba una bandana. —No hay problema. No pareces feliz de verme. Vestido con una camiseta negra sin mangas que le quedaba como una segunda piel y que mostraba sus músculos. Sería una agradable sorpresa para más adelante—. —Ella agarró la chaqueta de la rama donde la había dejado y la lanzó hacia él. —Oh. ¿Cómo sabía que ella sentía algo por Rambo? —Hola.

Luego morían. pero algo en la forma en que miró hacia otro lado y su cuerpo se puso rígido le dijo que había dado con la verdad.—No —lo dijo rápidamente. moreno y de mal humor estaba tomado. Era uno de los pocos inteligentes. incluso los felices cedían a sus deseos más oscuros con el tiempo. aunque esas son buenas razones. entonces van en esa dirección — dijo ella señalando. tal vez no todos. eso apestaba. Pero al menos explicaba cómo se las había arreglado para rechazar sus insinuaciones. —¿Y en qué te basas? ¿En tu instinto femenino? ¿Porque no hay flores bonitas de esa dirección? —No tonto. —¿Cómo podemos estar seguros de que son de nuestro secuestrador? —El pobre bebé dragón perdió una brillante escama en ese desagradable arbusto de allí. Remy. —Porque di un vistazo alrededor cuando llegué y las únicas huellas que hay en esta loma van por ese camino. El chico alto. —Oh. Bien. ella se enganchó la oculta mochila y se la echó sobre su espalda. de rodillas en el suelo esponjoso. No se molestaron en ocultar sus huellas y porque hay 46 . Unos pocos lograban escapar de ella como Lucifer y Caronte. En realidad. Me temo que esto tiene más que ver con deslumbrante evidencia. Bueno. No era que siempre lo hiciera. ah y el amigo de su amiga Ysabel. Todos los hombres. si vas a ser científico al respecto. La mayoría ignoraba los rumores de viuda negra y hacían una obra de teatro. —¿Por ejemplo? Saltando de la rama. —Ahora que los dos estamos aquí —dijo ella alegremente—. ¿a dónde vamos primero? —Eso dependerá de las huellas —respondió él. él siempre la había evitado debido a su reputación.

—¿Qué? ¿Me estás diciendo que una vez que completemos nuestra misión no seré invitada a una barbacoa familiar para conocernos con la esposa y a tus ratitas? Qué grosero. —Eres realmente molesta. A pesar de sí mismo. aparte del hecho de que frunces el ceño como un campeón? —¿Tenemos que hablar? —No. —¿Qué hay de ti? ¿Cuál es tu mejor cualidad. —Yo no tengo hijos.agua en todas sospechoso? las demás direcciones. —Lo sé. ¿Alguna pregunta más. Y nunca lo harás. pero eso ese es un nombre demasiado atractivo para perderlo en un Demonio gruñón. —Entonces. —Mi mejor cualidad es probablemente la lealtad. ¿quién es la afortunada? —Nadie que hayas conocido. Su aliento se jaló de regreso lo que la hizo curvar sus labios con deleite. —Sobre todo porque ella quería ver al parangón que había conseguido atrapar al Señor. —Mi falta de moral. Una vez que hago una promesa. —Tengo miedo de preguntar cuál es la primera. Es mi segunda cualidad más atractiva. —Por qué no me sorprende —murmuró él. Serio. 47 . nunca la rompo. —Mi nombre es Xaphan. —Gracias —dijo ella con una amplia sonrisa mientras se abría camino con un meneo—. alguien estaba interesado. Nunca. Siempre podemos saltarnos esa parte e irnos directamente a follar. Ella no se perdió su importancia y podía adivinar su significado.

48 . ¿cómo en la hija de Lucifer? —La única y verdadera. —Y. —¿Y cómo puedes saber que esa fuente es confiable y que no miente? —Teniendo en cuenta que Muriel evita mentir sólo para hacer enojar a su papá. Pero Lucifer echa a perder a la niña. —Muriel. que los niños no están en mi futuro. que podríamos haber tropezado con eso. —¿Tienes que seguir haciendo palanca? —Sí. —Retrocedamos un segundo. ¿Su esposa era estéril? ¿Tenía nadadores lentos? Aburrida de sus respuestas crípticas. le dio la impresión de un significado más profundo. yo diría que es bastante exacta. aún cuando nuestro Señor les dijo a otros al respecto. cuando una parte de su cuerpo se tallara contra el suyo. Pero lo recordaría más tarde. Sin embargo. no podía dejarlo ir. no podemos estar seguros de esas personas. cambió de tema.Su uso del “yo” era interesante. —¿Yo? ¿Tu esposa tiene algo que decir al respecto? Un profundo suspiro lo dejó. Le dijo a su padre que Lucinda era demasiado joven para hacerse cargo de una mascota. y un poco molesta por la mujer que parecía decidida a mantener un misterio. no te olvides de la gente inteligente como yo. Muriel te dio una lista de los nombres que cree que saben sobre el túnel. pero ella no podía averiguarlo esta vez. —Así que llamé a mi fuente respecto al túnel y ella me dijo que sólo un puñado de personas y Demonios lo conocen. Una vez más. Tengo un amigo que está checando el paradero de los nombres que me diste. ¿O has cambiado de opinión sobre el sexo? —Basta con decir. La dragón mascota de su niña es la que desapareció. Ella ignoró su bufido ante la palabra inteligente. Así que por supuesto. No es que Muriel esté todo corazón roto al respecto.

Su declaración sonó más oscura y más amenazadora de lo que pretendía. —Inclinándose. —¿Por qué los seres hacen cualquiera de las cosas que hacen? Porque pueden. casi se había resbalado.—Así que nadie podía saber lo del túnel. y pudo sentir su mirada aburrida en su espalda mientras lo digería. Una mejor pregunta es. Katie rodó los hombros con un encogimiento. Sólo tenía que aplicar más presión. Vaya. —Oh. Porque son codiciosos. ¿por qué? ¿Por qué llevarse a un dragón rosa sabiendo que el Diablo lo querría de vuelta? No es como que se pueda vender fácilmente. Cualquiera que lo vea sabrá a quién pertenece. atrajo su atención sobre la forma en que sus pantalones vaqueros moldeaban su trasero. 49 . mira esa bonita flor. Mi trabajo consiste en enseñarles lo contrario. Ya podía ver las grietas en su resolución. Cuando ella se enderezó y sonrió mientras lo vio marchar. Y porque creen que nadie los detendrá. tieso como una tabla pasando junto a ella.

y del hedor sofocante en un miasma más vil que un cuartel lleno de Demonios después de una agotadora carrera de veinticuatro kilómetros. Dance YourBalls Off. Demonios. mira esa cepa. ella se mantuvo picada en la búsqueda de un sabor.. —Oh. Un parloteo interminable que debería haberlo vuelto loco. A pesar de su cabeza hueca exterior. Después de caminar durante horas a través del pantano. La mayor parte inútil. ¿No se parece a Grikle? ¿Lo conoces? Trabaja como guardia de seguridad en ese club en el tercer anillo. A diferencia de cierta dama que conocía —y todavía amaba— ella no le obligaba a cargarla sobre los charcos. decía que era buena suerte y seguía su camino. Katie tenía una mente aguda que observaba todo a su alrededor. Al parecer en contradicción con su personalidad. haciéndole rodar los ojos por lo menos. podría haber incluso admitido para sí mismo. no dijo ni una sola palabra de queja. sí. ¿Cómo se llama el lugar de nuevo? Ah. la forma en que también disfrutaba de lo capaz que ella parecía mientras caminaban. peleado contra el barro chupando sus botas. se enteró de unas grandes cosas acerca de los habitantes del Infierno. ¿Sabías que él. No gritó cuando un pájaro voló y cayó una pila humeante sobre su hombro. pero en cambio. Pero eso fue lo único que no comentó. sino las observaciones que hacía. abofeteando lejos a insectos de un tamaño ridículo. hasta el punto más minúsculo. Katie resultó más dura de lo que había apostado.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por sttefanye A pesar de su ligero exterior. Si alguien fuera a torturarlo. ni siquiera se había inmutado cuando la serpiente — 50 .? Continuó una y otra vez. Rodeándolos un poco. La mujer nunca se callaba. incluso cuando se arremolinaban amenazadoramente mientras los habitantes mostraban interés a su paso.. pero lo que le fascinaba era no sólo su memoria.

El salón me prometió que la dura capa podría resistir el uso diario. Le había arrancado la cabeza. Sin detenerse siquiera en su recital de restaurantes que disfrutaba. —Malditamente increíble —dijo él negando. —¿Cómo conoces tan bien el pantano? 51 . pero le fascinaba. era firme. —Para su incredulidad. El alma había sobrevivido. Xaphan la observó mientras ella admiraba su obra. Masticando un trozo de carne seca. La había rebotado un par de veces y luego se la había vuelto a unir. tan rápido como pudo. no podía evitar centrarse en ella y desear haberse tomado un minuto para masturbarse antes de venir. —¿Bebida? ¿Quién tiene tiempo para eso? Tengo que arreglar mis pobres uñas. sin embargo. y con nada más que interminables vistas de gris. —Y que lo digas. marrón y empapado pantano para mirar. Los dos podríamos usar una bebida para mantenernos hidratados. Había quedado un poco traumatizado. Aún más extraño.más gruesa que su muslo— se había enredado alrededor de su pantorrilla. le recordaba a sí mismo cuando el sastre había jodido sus prendas. él tuvo la extraña sensación de que no estaba bromeando del todo. Maldita sea. sacó una botella de esmalte de color rosa brillante pulido y procedió a ponerse el esmalte donde se le había caído. Demonios tenía las pelotas más dolorosas imaginables. —Buena idea. si bien estaba húmeda. le golpeó en la cabeza con tanta fuerza que la serpiente cayó y se deslizó lejos. Amenazó con una sonrisa y. —Tenemos que parar —le anunció repentinamente cuando subieron a una loma que. La cabeza de alguien rodará por esto. pero nunca se había quitado sus pantalones de nuevo.

—Porque me encantan los baños de barro. Desnuda por supuesto. Cuando me siento estresada, o necesito un poco de tiempo, vengo a mi propio Infierno bayou, vengo aquí abajo, me hundo en el ooey, en el lodo pegajoso y dejo que cubra mi cuerpo desnudo. —Deslizó las manos por su cuerpo y le sonrió tímidamente. Un mullido de respuesta y una imagen de endurecimiento de pene después, él no lo creía. —Cubierta estupenda, pero ahora, ¿qué hay de darme la razón real? Ella abrió los ojos de par en par, tratando de parecer inocente, como si pudiera manejar esos completos labios perfectos para ser una tragona. —¿Qué te hace creer que estoy mintiendo? —No dije que lo hubieras hecho. Creo que disfrutas de sumergirte en el barro, pero creo que tu conocimiento de la ciénaga se debe a una razón diferente. Dímela. ¿O eres una cobarde? —Por qué se burlaba de ella, no podía haberlo dicho, pero extrañamente, quería saber más de ella. ¿Qué se escondía detrás de las insinuaciones sexuales de risa loca que seguía lanzando en su dirección? Se castigaría por esa razón más tarde. —Ooh un desafío. Me gusta. Tal vez haya esperanza para ti después de todo, mal humorado. Bien. Me golpeaste con ello, aunque hubiera preferido unas nalgadas. Tienes razón. No vengo al pantano por los baños de barro, o por la luz de la luna, incluso si el material es condenadamente bueno. Vengo aquí casi una vez por semana porque es el lugar número uno para los fugitivos. Su ceño se frunció. —¿Fugitivos de qué? Ella puso los ojos en blanco. —Del Infierno, por supuesto. Tú más que nadie debes saber que los Demonios en este lugar no siempre siguen la línea. Y cuando algunos de esos idiotas la cruzan, entonces el castigo, también conocida como yo, es su recompensa. Por supuesto, la mayoría no puede manejar las consecuencias de su delito, o están tan impresionados por el concepto de conocerme, que corren y por alguna razón, es casi siempre al pantano.

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—¿Y tú eres la que los lleva de regreso? Una sonrisa ladeó sus labios. —Partes de ellos al menos. Lucifer me manda sólo después de que no quiere que regresen con vida. —¿Eres un verdugo? —sonó incrédulo. Ella asintió. —¿Cómo es que nunca oí hablar de ti? —Tonto, porque mis objetivos están muertos, por supuesto. Y luego hizo lo peor posible, o al menos lo supuso un momento después. Se echó a reír.

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Parecía que había hecho su trabajo de convencer a Xaphan de que era una niña inocente un poco demasiado bien. Cuando le dio a la verdad, porque la había exigido, en realidad había tenido el descaro de reírse. ¡De ella! Chico, hacía que la tasa subiera en su lista de cosas que no debía hacer, justo después de tocar su pastel de queso estilo Nueva York. Más rápido que un súcubo podría ponerse de rodillas para un pene desnudo, ella lo cubrió, su cuerpo ágil voló por los aires, cayendo hacia atrás. Sentada en lo alto de su pecho, sus piernas sujetaron sus brazos, un par de cuchillos fueron sostenidos en su garganta, sonrió hacia él. —¿Todavía crees que estoy mintiendo? —No. Y puedo ver por qué nunca oí hablar de ti. ¿Quién querría admitir que fue derribado por una chica? —Te olvidaste de agregar súper sexy delante de eso. Es algo bueno que tengas gusto, mal humorado, o estarías muerto.

Y todavía no la tomó en serio. ¿Xaphan no entendía su posición vulnerable? ¿De qué pequeño hilo se aferraba él a la vida? Aparentemente no, eso o estaba un poco loco — igual que yo, jejeje— porque siguió riendo. A ella le gustó. El estruendo de la misma, baja y sexy, no sólo haciendo vibrar su entrepierna, sino descansando su pecho, envolviéndola en un calor que le hizo arrugar la frente con confusión. ¿Desde cuándo le permitía a un varón o a cualquier persona por cierto, reírse de ella? Necesitaba recuperar el control. —¿Tienes deseos de morir? —No. —¿Tienes un fetiche por los cuchillos? —No. —Entonces no lo veo, Demonio, por qué piensas que es tan divertido. También está empezando a molestarme. —Apretó los puntos de su cuchillo más profundo, haciendo hoyuelos en su piel. Con un guiño, del que nunca habría sospechado que fuera capaz, vaciló por debajo de ella, con su entera presencia volviéndose una visión borrosa y distorsionante. Entonces, desapareció. Golpeando el suelo, ella se recuperó rápidamente, en cuclillas y mirando a su alrededor. ¿A dónde se fue? Nunca se le oyó acercarse o reaparecer. De repente, dos brazos salieron de la nada y le atraparon las manos a su lado. —¿Cómo hiciste eso? —exclamó ella, más sorprendida que molesta de que hubiera conseguido engañarla. —No eres la única que tiene una habilidad que nuestro Señor encuentra útil —murmuró a su oído. —¿Te puedes volver invisible? Grandioso. —Estoy tan celosa. Su suave risa le hizo cosquillas a través de la piel de su cuello y se estremeció. Estirando la cabeza hacia atrás, lo miró, y se encontró con su mirada ardiente de calor.

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rociándolos con gotas lodosas. Hay más en ti de lo que parece. llenó el aire. sonrió. Xaphan cubrió su cuerpo con el suyo justo segundos antes de que el pantano explotara con un húmedo ¡Pop! Algo salió volando sobre ellos. —Y yo tengo hambre. Atrapan mismos del estiércol. —¿Qué demonios fue eso? —preguntó él.—Puedo hacer un montón de cosas —dijo él en un susurro ronco. regresando con expresión sombría. una masculinidad fuerte y dura que no la intimidó como era de esperar. . Demonio. asado a la perfección. a sus presas lanzándose a sí con los dientes afilados como víctima un agente paralizante. —Un hombre de muchos talentos. —Excelente cuando se asan en una hoguera con algunas hiervas. pimienta y ajo. Volteándose de la inclinación en la que se había subido de la vid y de la madera —la segunda. ya que al parecer no tenía ninguna intención de compartir la primera que había construido— Xaphan asintió. A pesar de que todavía estaba encima de ella. el aroma de un sapo crujiente. —Traje sal. —En su posición. amigos. Una hora más tarde. Lanzándola hacia abajo. sus bocas estaban tan cerca. Con qué facilidad ella podía… —¡Pato! —gritó ella mientras se retiraba repentinamente del lugar dónde estaba y del ruido de burbujeo detrás de ellos. —La cena —cantó ella. para prenderse navajas de afeitar y le inyectan a su Luego. te mordisquean y te 55 —¿Cómo saben? —Fue su pregunta sorprendente. Aturdida de que hubiera usado su propio cuerpo para protegerla. —Un sapo del barro volador. después de llamar a algunos arrastran de vuelta a su casa. se tomó un segundo para contestar.

pero eso no significaba que no hubiera terminado con un apetito sexual saludable. Tenía necesidades. Había sonreído por ella y para ella. simplemente mataba el problema. Necesidades que tenía que alimentar. Y cuando terminaba de rascarse la picazón y se daba cuenta de que ella misma se había hecho vulnerable. demostraba ser devastador cuando sonreía. Se había reído con una mujer.A pesar de su risa de antes y de haber bromeado. . porque si bien era guapo cuando era gruñón. Pero de alguna manera lo había arruinado. y convertido en una asesina impresionante.. Por lo general se pegaba a hombres que sabía que fácilmente podría dominar. había dejado que las rígidas restricciones que se había colocado a sí mismo se aflojaran. Una pena. Vaya. Por un momento. Demonios que ni siquiera sospechaban los que se les vendrían encima.. nunca lo había intentado antes con un Demonio del calibre de Xaphan. claro que sí. él había saltado de ella como si hubiera tenido peste y no se había le había acercado desde entonces. Sólo que. El asqueroso manoseo con el que había terminado al crecer podría haberla hecho recelosa de todos los hombres. lo deseo. ¿Se manejaría igual con su compañero gruñón? Esperaba tener la respuesta en el momento en que terminara con él. bien. Por supuesto. Lo sentía. Erección presionando contra su trasero o no. 56 Xaphan podía sentir que ella lo miraba. Casi podía admirar su determinación para mantenerse a la distancia de un brazo. Ni siquiera necesitaba voltearse para saber que lo hacía. rápidamente se había vuelto el Demonio sombrío que había llegado a conocer. había roto al Demonio divertido cuando había movido su trasero bajo él y le había preguntado si tenía la intención de hacerlo de perrito. Y lo odiaba.

Casi lo había logrado. se había puesto a la tarea de construir un refugio. Atrapando sólo a los más grandes. Es muy amenazante. con su cuerpo como un ajuste perfecto contra el suyo. De alguna manera. con criaturas vengativas hirviendo en sus profundidades. lavaba. Sólo había podido mirar con asombro —y admiración a regañadientes— mientras ella se despachaba con una gracia que le robó el aliento. inmóvil como una estatua. sus abundantes nalgas extendiéndose para acomodar el hundimiento de su pene dentro de ella. su compañera psico —y tentadora zorra— verdaderamente escondía más que sólo una mente aguda. Xaphan no respondió a su charla. manteniendo un ojo en ella mientras se metía en el pantano y se quedaba de pie. sus manos aferradas a sus nalgas cuando estrellara su vaina contra ella cálida y húmeda. Incluso había podido verlo en su mente. estaba introduciéndose bajo el escudo que había erigido para proteger sus emociones. preparado para bucear en cualquier momento para salvarla si era necesario. Confiando en su supuesta experiencia. extremidades desgarbadas y dientes afilados como navajas de afeitar— ni siquiera tuvo tiempo de estirar la pata antes de ser empalado en un cuchillo. Y definitivamente no aprensiva. A pesar de la posibilidad de otro sapo volador. era rápida. Maldita sea. Cuando el sapo voló —un bicho baboso con ojos saltones. condimentaba y cocinaba los sapos. Ya había roto a través de la restricción que 57 . Maldita fuera por el dolor que había entrado en sus ojos. Entonces le había pedido que la tomara. no había contado con que disfrutaría tanto tenerla bajo su mando. Oh dulce Infierno. ella se alejó mientras destripaba. comenzando a sospechar que solía desarmar y engañar a los que la rodeaban pensando en su estupidez y en que no era amenazante.La había cubierto con su cuerpo cuando había pensado que estaba en un peligro inminente. Pero no del tipo de un cuchillo en el corazón. Dejó que sus manos tejieran las viñas de memoria mientras seguía vigilando silencioso su caza. se puso de pie y puso algo de distancia entre ellos. Sin embargo. su redondeado cuerpo apoyado. un dolor rápidamente ocultado mientras se levantaba con una sonrisa y la promesa de volver en un minuto con la cena. sobre sus manos y rodillas.

decidió que sería prudente construir un segundo cobertizo. a pesar de que no podía disipar la imagen de sí mismo entre sus muslos comiendo pastel. Hice un juramento. Sentándose a cenar. ¿sabes? Con sabor. tomó un asador con un bicho dorado tostado y preparado para comer. ¿Podía realmente resistir si ella se ponía en mente seducirlo? ¿Lo deseaba? No maldita sea. Húmedo. —¿Podrías dejar de hacer eso? —gruñó cuando recuperó el aliento. que encontró muy interesante dada la estrechez de sus vaqueros. con las piernas en posición de loto. Llenador. 58 . Katie se sentó frente a él. Y con la corteza más ligera de los nueve círculos del Infierno. podía ver la diversión en sus ojos.tenía sobre su lujuria. Ahogándose. —¿Qué? Dije que mi pastel era bueno. —¿Hacer qué? —preguntó ella. —No tan bueno como mi pastel. a pesar de todo el discurso que vomitó de sus perfectos labios. como la inocencia personificada. masticó con placer. Un voto que ella ha probado con cada risa y sonrisa. temeroso de lo que pudiera suceder si dormía tan cerca a su lado. —¿Pastel? ¿Cómo de la clase que debes hornear? —le preguntó con voz débil. —Volver todo algún tipo de cosa sexual por favor. se las arregló para decir eso con cara seria. en el lado opuesto del fuego. —El de cereza es uno de los favoritos. sorprendido. Lo es realmente. Sabiendo que su debilidad estaba creciendo mientras más tiempo pasaba a su alrededor. —Y sí. Aunque ella nunca dijo una palabra acerca de sus acciones. haciéndola tan peligrosa. agarró la botella de agua que ella tiró hacia él. o eso me han dicho. Tirando de un pedazo de carne de su parte. —Esto es bueno —dijo. Caliente.

—Es una chica con suerte entonces. —No creo en las relaciones. y lanzó una mirada única para ver a Katie mirando al pantano. —De ninguna manera admitiría que lo ponía más caliente que el fuego del Infierno. —¿Qué? —Nada. De frente a Katie y con su seductora presencia. No era que le importara. masticando su cena. pero sigues diciendo que no. —El sexo es una necesidad corporal. deseaba llenarla con algo. —Tal vez puedas tener una idea de mi pastel cuando terminemos aquí en el pantano. Pero sabía que la respuesta a la pregunta de por lo menos. aunque escuchó con avidez por su respuesta. —Eso suena muy duro. —¿Tienes una pareja? —Una ardiente curiosidad le hizo preguntarle. El despertar junto a alguien y tener que tratar de darle órdenes a causa de un agujero entre las piernas no lo es. Ella sonrió. —Mucho. O que cada vez que abría la boca.Quiso golpear su cabeza contra el suelo. 59 . ni siquiera podía imaginar a su único y verdadero amor en su mente. Roxanne. —Juro que haces esto a propósito. —¿Qué voy a hacer contigo? —Se me ocurren un montón de cosas. —Pero al parecer crees en el sexo. esta mujer tuya? ¿Quién? Oh. —El cumplido surgió con nostalgia. ¿Es tan especial. Realmente no le importaba. —La lamida de sus labios y el brillo en sus desiguales ojos lo hizo sacudir la cabeza.

—Oh. Cualquier otra cosa que te mate —dijo ella con sonrisa burlona. Creo que los Demonios son mucho más honestos en su trato con los humanos. pero sin entender por qué. —¿Qué te hace pensar que no sé nada de pantanos? —Oh. A la mayoría de los hombres les encanta el hecho de que no quiera una relación. me pongo las botas en todas partes. —¿En serio? —Casi se ahogó. Mientras que tú atrapas a los que escapan aquí abajo. Malditas botas que se llenan de agua a diferencia de mis súper zapatillas para agua. Paso la mayor parte de mi tiempo en el lado mortal. Empecemos con lo obvio. Sólo caliente. sexo sudoroso. La conversación era un callejón sin salida y evitó responder al tomar una bebida y comer un poco más de su sapo asado. no sé mucho acerca de los pantanos del Infierno. —Trajiste repelente de insectos cuando un insecto te muerde aquí es probable que te mate dado su tamaño. 60 . nunca habías visto antes volar a uno de los sapos. la insultó. Y. por favor. Son como la primera criatura de la que aprendes por aquí. Pero en el resto tienes razón. —Increíble me viene a la mente. —Así que pareces un tipo con práctica aquí para alguien que no sabe nada sobre el pantano. —Señaló los dedos de sus pies con sus conchas ajustadas y rosadas que incluso describían los dedos de sus pies—. yo me ocupo de los que piensan que causan estragos en el plano humano. por favor. —Para tu información. he aprendido algunas habilidades para mantenerme cómodo. No pasó mucho tiempo para que ella arruinara el silencio. —No echo de menos ese mundo o a nadie de sus ocupantes —afirmó ella—. —Molesto por su jactancia. Debido a que mi presa no siempre se dirige a la ciudad más cercana y a la civilización. Se encogió de hombros. —Hay un nombre para las chicas así.

—Si moriste condenada? entonces.—Son muy francos acerca de sus intenciones. Idiotas. ella sonrió. pero les di un bucle perverso. —¿Qué pasa con ellas? —Dijiste que no perdías a los ocupantes del plano mortal. no tienen el poder de hacerme daño aquí. hubo algo que le hizo fruncir el ceño. los condenados eran humanos y dada su enorme población. ¿Cuántas vidas habían terminado debido a que un Demonio se atrevió a mirarla con expresión de que no le importaba? —¿Qué pasa con las almas condenadas? —preguntó él. te follaré la próxima semana”. tonto. pero a diferencia de los vivos. Los medios de comunicación me llamaron “Katie la Asesina”. “Hey chica rubia. —Ah. —Tienes que amar el Infierno. Me atribuyeron la muerte de trece a pesar de que en realidad fueron más. Me dan todas las excusas que necesito para ponerle fin a sus vidas. Puedo llegar a matar a las cosas sin castigo. Sin embargo. No tan grandes para el cuerpo mortal. Antes de tu muerte. Prefiero que me paguen para hacer lo que me gusta a bailar a diez mil voltios. no es como que puedes evitarlos por aquí. Todos los humanos pasan a ser almas condenadas a menos que hayan llegado a un acuerdo. —¿Perdón? —¿Lucifer no te lo dijo? Fui electrocutada por mis crímenes. Pero creía que sólo las brujas tenían que mantener sus cuerpos cuando llegaban aquí. Bombardeado con hechos. —Entiendo que hiciste un trato. No podría refutar eso. . —Profundizó su voz—. —Como si sintiera el sentido oscuro de su conversación. ¿cómo evitaste convertirse en un alma 61 —Lucifer poseía mi vida mucho antes de que me atraparan. conocí a algunos y no somos como ellos.

El resto de la cena transcurrió en silencio y llegó la hora de dormir. y como dispersé los restos alrededor de nuestra pequeña isla para alimentar a las otras criaturas. hizo algo de Mumbo jumbo de fantasía en mí.—¿Quieres decir. —No pareces ser mala para mí. Por Nefertiti. podría haber optado por ello. Pero eso no sucede muy a menudo. Los sapos voladores no volverán. chupadoras de sangre. —De esos más malos que yo. pero ella procedió a hacer cosas con la carne que habrían vendido entradas para incluso el más perverso. Lucifer incluso me envió de nuevo a tener mi venganza. Con el fin de pelear contra una imagen de ella haciendo lo mismo con su trozo de carne. Xaphan quería hacerle más preguntas. en todo caso. agachó la cabeza y comió. No sólo mantuve mi cuerpo impresionantemente súper. no por un tiempo. Entonces. Y confía en mí. Me dolió peor que un cuchillo en el estómago. un desperdicio de colmillos. —Eso sólo demuestra lo poco que me conoces. Sólo le había dicho lo suficiente como para despertar su curiosidad. la maga súper sexy de Lucifer. ¿cómo evitaste convertirte en uno de los no muertos? —Con magia. —Obviamente no lo hiciste. —¿Tenemos que poner trampas o turnos de guardia? —Difería con ella de que parecía conocer el lugar tan bien. vampiros alérgicos al sol? Si hubiera sabido cómo “Crepúsculo” iba a hacer a su clase popular. 62 . estaremos lo suficientemente seguros. será mejor si te mantienes de esa manera. —¿Venganza contra quién? Una sonrisa oscura torció sus labios. O despertarás con un pie masticado. La conversación le fascinaba mientras le daba respuestas sin su risa habitual e insinuaciones. —Nah. pero tengo que decir que el resultado final fue una pasada.

Xaphan no se fue inmediatamente. no podría haberlo dicho. Sin embargo. no era sólo curiosidad por el enigma que presentaba lo que le atraía. admiraba la figura más curvilínea de Katie. Un dilema sin solución. Le había prometido a ella que nunca amaría a otra. Pero lo que siento no es amor. no poseía la belleza etérea de Roxanne. Sabía que debía descansar. Sentir afinidad era inverosímil. sin embargo. aunque. Había más que eso. con su mente girando. La idea misma de eso parecía blasfema y tan atractiva. Tal vez la percibía como una alma gemela. Sin miedo. Katie estaba en crudo. No con Katie tan cerca. El pantano no era lugar para la debilidad o la fatiga. El único que no parecía poder detener. Y así y todo lo jodía. Se había aferrado a su miseria por tanto tiempo. ella se sumergió en un refugio con su mochila. el descanso parecía imposible. el acto mismo estaría traicionando el juramento que había hecho. Algo en sus ojos. eso desaparecerá. no era una razón para renunciar a sus votos. No tenía miedo de ensuciarse. un pasado que la había llevado a unirse a las filas de Lucifer. ¿Su cuerpo habría decidido rebelarse contra su celibato? ¿Después de tanto tiempo desesperadamente necesitaba el toque de una mujer? ¿Qué otra cosa había para explicar su loca atracción? ¿Y por una psicópata? Tal vez si la follo. Emociones fáciles de ignorar. Sin embargo. Irritación. tal vez. La forma en que consideraba a todos con una mirada cautelosa escondida por su risa. A menos que esté dispuesto a dejar que mi amor por Roxanne se vaya. en su lugar avivó el fuego. después de siglos. se encontraba a sí mismo tan intrigado por una mujer? Si bien linda. De donde sacaba esa certeza. sin embargo era la excitación. Sin embargo. ¿Por qué ahora. ¿Alguna vez lo habría en absoluto? 63 . que había sido herida en el pasado y había hecho una promesa de nunca permitir que sucediera de nuevo. Todavía quería saber por qué necesitaba venganza.Con esas palabras de sabiduría y un guiño. añadiendo un trozo húmedo de madera que levantó un denso humo. Lejos de ello. Ni siquiera recordaba cómo se sentía el amor. Es molestia. Como una tomadura de pelo. El martirio de un amor que ya ni siquiera recordaba. Frustración. Los consejos que le había dado de un pasado turbulento.

¿qué podía. Le había hecho algo. Después de todo. le hicieron hundir los codos en sus cuencas. Y yo la amé. Maldita sea esa psicópata con su caminar movido y sonrisas picantes. pero no respondió.Durante su tiempo con Roxanne. esperó a ver si se repetía y desde qué dirección. ¿Qué criatura podría imitar tan bien el grito desesperado de una mujer? Katie dormía o él se lo habría preguntado. gritando: 64 . se asomó a la vivienda. ni siquiera había visto a Roxanne completamente desnuda. ¿Acaso ya no amaba a la mujer a la que le había vendido su vida? ¿A la mujer que le había pedido salvarla a costa de su alma? La medio humana en cualquier caso. un caballero miserable sin tierra o dinero tener que decirle que valiera la pena? Cuando abría la boca por lo general era para dejar escapar otra promesa de que siempre la protegería. había sido alto. Ella… Un gemido le congeló y levantó la cabeza para escuchar. Se volvió para mirar la choza que Katie ocupaba. Ella amablemente había aceptado. recordó la preocupación por ser descubierto y la naturaleza frenética de sus pocos íntimos momentos juntos. Y lo había utilizado. Su uso del tiempo pasado no se le escapó. Los pensamientos ajenos. pidiéndole con su voz suave que matara a los que la perjudicaban. mi Señora. Nada parecía fuera de lugar. y el sonido se repitió justo detrás de él. Algo para hacerle dudar de su curso. Esto era culpa de Katie. Pero también me amó. El número. —¿Katie? —llamó su nombre en voz baja. Soñaba y no con algo agradable apostaría por la forma en que se movía en su sueño. Pero no era un animal. ¿Sus acciones la perseguirían? ¿Algo la asustaría? Debatió despertarla cuando ella estalló en un frenesí de movimiento. Nunca habían hablado bien. traicioneros en un sentido. De su existencia. observó que sus labios temblaban mientras sus pestañas revoloteaban. Su temor de ella lo había hecho quedarse en silencio. Sólo con sus faldas hasta la cintura mientras rápidamente le daba lo que exigía con los pantalones medio bajados. de unos pocos meses. y sin embargo. Mi espada es tuya. Arrastrándose más cerca. en retrospectiva. Estirándose para escuchar. Demonios.

Entonces su padre se fue. La locura brillaba en sus profundidades mezcla con el miedo feroz de un animal salvaje acorralado en una esquina. —Trató de llamar su atención—. mató un poco más. la choza se derrumbó sobre ella. 65 Pesadilla estúpida. y más. Katie. la golpeó . Katie había sido normal. Harry. su expresión le apretó el corazón. Te mataré.—No lo creo. La mayoría pensaba que la locura —y los problemas de ira— se acercaban a ella de forma natural. No era así. Pero nada podía detener completamente los terrores nocturnos que consumían su subconsciente cuando dormía. Por alguna razón. él finalmente gritó: —¡Hey psicópata! ¡Despierta! Con lo que finalmente consiguió pasar a través de ella. —Habló más fuerte cuando ella siguió maldiciendo y apuñalando. Había esperado una vez que hubiera matado a los que sufrían y traicionaban. Antes de que cualquiera pudiera hacer o decir nada. Xaphan saltó mientras ella cortaba con un par de dagas brillantes. Dadas sus peligrosas acciones. “el pinchazo”. a algún monstruo invisible. Qué fastidio. No me toques. hijo de puta. Un bruto borracho. con apenas un adiós a la niña que lo adoraba y su madre se había vuelto a casar. Te mataré. Un ojo verde y otro azul se abrieron y se quedaron fijos en él. Usando colas de cerdo y mandiles. —Katie. había vivido un sueño feliz de vida. Cuando no lo hicieron. con los ojos cerrados y sin ver. Una vez. no pasó mucho tiempo después de la boda para que mostrara sus verdaderos colores. que se detendrían. le dio una palmada a su madre y cuando Katie trató de intervenir.

Con las manos cubiertas de sangre mientras yacía jadeando en el suelo. Se negaba y luchaba contra sus avances. con una pluma en una mano y un pergamino escrito a mano en la otra. No era que él fuera a regresar. ¿Cómo podía protegerse a sí misma? Le rezó a Dios. Cuando se aclaró. Pero Harry. Katie durmió con un cuchillo. Pero sus manos prensiles y besos descuidados le daban miedo. Hombres y niños por igual se aprovechaban de ella. al oscuro. Tambaleándose. bastante sobrio por el incidente. vestida con una túnica hecha jirones de noche de color rosa.también. Oró hasta que sus rodillas sangraron. Poco después. Así que Katie lo apuñaló. su madre le echó una mirada y se encogió de hombros. Luego se marchó. Y después de eso. 66 . Querían que hiciera las cosas por dinero. no se quedó. Traicionada. y aprendió a evitar su mal genio de alcohólico. mató a la mujer que le había dado a luz y sin humor para esperar a la policía. se fue y otro hombre entró en la vida de su madre. Enojada y al final de su cordura. Ni siquiera trató de detener sus pensamientos lascivos. Lucifer llegó un remolino de humo que la hizo agitarse lejos sólo para tomar un respiro. con la libertad vino la vulnerabilidad. su madre entró y con un grito de horror se dejó caer de rodillas gritando: —¿Qué hiciste? Tanto era el amor de una madre y la necesidad de proteger a su hija. Ella le había gritado a su madre. Como si fuera a dejar que la tocara. Sin embargo. sobre todo cuando la tomaban desprevenida o en grupo. llamó a otro Señor. aún con el permiso que su madre silenciosamente le había dado. Todo eso cambió en sus primeros años de preadolescente cuando él tropezó en su dormitorio. convirtiéndose en otra niña abandonada en la calle. Katie se fue. Ese pinchazo nunca respondió además de enviar más miseria en su dirección. sobre todo cuando le servía sus laxantes en su ron favorito. un hombre benigno en un traje estaba de pie ante ella. Pero las contusiones sanaron.

pero había un pequeño problema. en lugar de despertar. Y vaya. que sólo se ocupaba de ella por teléfono. aunque causaba estragos en las sábanas y en el colchón. se detuvieran. las pesadillas no eran tan malas. La agarró y utilizó su fuerza para levantarse de las ruinas. de cuando era una niña indefensa. Pero ese se había roto hace mucho tiempo. Su siguiente siquiatra le dio pastillas. Revelado un momento después. si sólo las pesadillas de esas veces de antes. tenía que reconocer que no todos los hombres eran idiotas. había salido esencialmente indemne. una damisela en apuros que necesitaba enamorarse. maldiciendo mientras trabajaba. Su tercer psiquiatra. Ella entraba en pánico. notó la preocupación en la cara de Xaphan. Pero en realidad. Seguía matando a sus posibles pretendientes. Acostada en medio de los escombros de su vivienda. No podía evitarlo. alguna vez siquiera le importo? —¿Estás bien? —preguntó él. pero él no se aprovechó. le dijo que era como una princesa bajo una maldición. entrecerrando los ojos con sospecha. siempre y cuando no contara su estado mental. — Frunció el ceño. se permitió calmarse cuando el Demonio quitó las ramas de ella. salvo que en su caso. Y Katie nunca se había arrepentido. Algo así como la Bella Durmiente.—¿Me ayudarás? —le preguntó ella. 67 . ofreciéndole la mano. O en este caso. el amor eliminaría sus terrores nocturnos. Bien. y forjó su acuerdo. Ellos se acercaban. El concepto la intrigaba. Cuando esas no funcionaron. —Durante una cena conjuró con un chasquido de sus dedos. Nada que unos cuantos besos no vayan a solucionar. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que había visto a un hombre usar una expresión así por ella? ¿A alguien en mi vida antes de venir aquí. —Estoy bien. ahí había otro par de tenis blancos para correr. —Lo haré. Lanzó su trasero al abismo. Siempre le habían gustado los cuentos de hadas. también lanzó su trasero al abismo. Aparte de unos pocos arañazos. en el cobertizo. Ahora. Su primer psiquiatra le había dicho que con el fin de detenerlas.

Sacudiendo el puño hacia el cielo. En serio. —Lo siento. —No estaba durmiendo todavía. la tiró al lado del fuego. Y la lluvia que se mofaba de ella con suaves salpicaduras mojadas. Dejemos que se quede con su refugio. Con un suspiro. Él no respondió. se movió y el sonido de él metiéndose en su cobertizo intacto la hizo relajarse. Nada como una noche durmiendo a la intemperie. —Toma mi refugio. podía sentirlo mirándola fijamente. actuando todo agradable y caballeroso. y se acostó. Maldita sea. egoístas. sin embargo. haciéndola una almohadilla con su cabeza sobre su superficie de lienzo. —La vida no es digna de ser vivida si no se puede reír. si te desperté. Dormiré aquí junto al fuego. —Bueno. malos y merecedores de ser criaturas de muerte.—Veo que tu sentido del humor sobrevivió —comentó secamente. Ella no tenía por qué estropear las percepciones que había construido a lo largo de los años sobre los hombres. Una chica necesita descansar su belleza. A pesar de que ella estaba de espaldas a él. se metió en el estrecho espacio. el Demonio tenía una vena caballerosa de kilómetro y medio de ancho. yo tengo la intención de hacerlo. 68 . —Estoy bien. girándose para checarla. Eso le molestaba. Qué idiota. No necesitaba que la tratara como a una chica. ni siquiera se molestó en discutir cuando gruñó: —Ven aquí. disfrutando del cielo nocturno nublado y de la ceniza suavemente a la deriva. Lanzándole la mochila primero. —Enganchando la mochila de la pila de palos.

Dado que los dos estamos despiertos. —Alguien parece un poco tenso. No algo en lo que confiara en absoluto. y sólo si se acostaban sobre sus lados.—Hola compañero de cuarto. Sé lo que habría que hacer para arreglar eso. su trasero acurrucado en su ingle. 69 . —No hagas eso. —Se acurrucó junto a él en el cobertizo apenas lo suficientemente ancho para los dos. Ahora eso era algo que nunca hubiera hecho. porque tengo la posibilidad de llamar a la lluvia en demanda — respondió él. —Pero yo lo sabré. No hacía falta ser un genio para darse cuenta por qué. Reconfortante. Hice una promesa y tengo la intención de mantenerla. alejando su ingle. Alguien definitivamente tenía una erección. sin preocuparse de contener su sarcasmo—. —Por supuesto que no. Era agradable. —Se movió hacia atrás. Caliente. En cuchara. No se lo diré. —¿Qué? —Ella se movió más cerca. Húmedo y frío lejos del fuego —el fuego del Infierno no era lo suficientemente caliente para descongelar su corazón frío— ella no pudo evitar temblar. —¿Por qué? Tu esposa no está aquí. —Dije que no. —Se movió detrás de ella. ¿te importaría decirme sobre qué era tu pesadilla? —¿Qué pesadilla? No sé de lo que estás hablando. Un brazo fuerte fue alrededor de su cintura y la arrastró hacia sí. Xaphan tiró de ella hasta que estuvo a nivel con su cuerpo. ella movió su trasero contra él. —¿Y eso es importante para ti? —Sí. —¿Así que todo esto fue tu plan maestro para que me acostara contigo? —bromeó ella. con su espalda contra su pecho. —Sí. —El caso de su insinuación no estaba clara. Bingo.

así que no sentía ninguna necesidad de prestarle atención. Manteniendo la boca cerrada duramente. ¿Cómo sería tener a alguien que te amara tanto? ¿Quién le haría una promesa y en realidad quisiera decirla? El problema era que no le había hecho esa promesa a ella. Pero no estaba dispuesta a dejar que se fuera tan fácilmente. acariciándolo. que reclamó su boca. Estoy demasiado liquidada para dormir. se agarró con fuerza y movió su boca sobre la suya. Santo Infierno. —Entonces. No cuando había imaginado este beso durante horas en este punto. ¿qué tal si te doy algo? Podemos tener nuestro propio momento Lewinsky. Podía decir que él tenía la intención de darle un beso rápido y retroceder. con el cuerpo rígido. La humedad se combinó en su 70 . Sus dos manos se deslizaron alrededor de su cuello y lo encerró en su lugar mientras sus labios tocaban los de ella. él se abalanzó. y tomos su rasposa mejilla. Cuando él iba a retroceder. un beso pequeñito no estaría de más. —No. —¿Un beso? Sin duda. —¿Podrías callarte y dormirte si lo hago? La sorpresa la envolvió en acuerdo. El Demonio sabía besar. Necesitando que barriera a través de ella. Oh. que ella afirmó. y desató su pasión. sólo pudo ver el brillo de sus ojos cuando él se cernió sobre ella. deslizando sus labios sobre los de él hasta que un gemido se le escapó. Dame algo. —Bien.El concepto la intrigaba. Rodando sobre su espalda. —Cruzo mi corazón. Pero no cedió. Caliente. —Vamos. —No. Como si eso fuera una señal. extendiéndola para abrírsela en un asalto de lengua. sin pensar siquiera. pero cómo le encantó cuando usaba su voz gruñona. Trató de resistirse. jadeante y tan feroz. Alargó una mano.

y ella se arqueó. Las cosas giraban rápidamente fuera de control. Se sentía perpleja. Nos vemos en la mañana.sexo como nunca había imaginado. Entonces. No dijo ni una palabra cuando de nuevo pasó el brazo por encima de ella. lengua. ella se puso de lado. haciéndolos claros. Quería desgarrar su ropa. aunque nunca quería parar. ¿qué decía una chica cuando había conseguido todo lo había querido sin intención de ir más lejos? —Gracias por el beso. Se había burlado de él por eso. Qué abrazo. hasta el punto de que los suaves sonidos de placer podrían haber sido suyos. Lo cabalgaría hasta que él gritara con su orgasmo. porque si la hacía. Y todo por culpa de su beso. Chupando su labio inferior. de espaldas a él. No se atrevió a hacer una sola cosa. Ni pronunció un pío. piel con piel. sus respiraciones se mezclaron. Sus cejas se alzaron. apretándose contra su corazón... Más. Que cubriera su cuerpo mientras se empujaba dentro de ella. Un pesado muslo se insertó entre los de ella. no se movió ni un poco a pesar de que realmente podía oír su corazón latiendo tan erráticamente. Apoyó las manos en sus hombros y lo sostuvo de nuevo —incluso si quería seguir estando aplastada contra él— y abrió los ojos para ver su brillante mirada hacia ella. Él la devoró como si se muriera de hambre. Con el corazón todavía latiéndole con fuerza. la asustó. tan abrumadora. Sus pezones se perlaron. si tomaba ese beso de donde lo había dejado. Él ordenaba el momento y su cuerpo. tan fuerte. se lo había dado a ella. cada terminación nerviosa cantando. frotándose contra él como una súcuba en celo. Ella se apartó de su beso. 71 . Se lo había pedido. Y muchacho. Sentirlo. no estaba dispuesta a matarlo todavía. ella quería más. o de él. su cuerpo palpitante y doloroso. Y mientras ella lo disfrutaría. La excitación candente. su confusión y excitación. La realización le devolvió la cordura. no se detendría. No podía detener las olas de la pasión que la incitaban.

él empacó sus cosas y se fue de nuevo en la mañana. Un abrazo que le hizo reevaluar su vida. con dolor en las bolas. 72 . ¿Me escuchas? Él salió de sus pensamientos —que rodeaba sin fin. —En Swamptown. sin una solución. si su nariz no se equivocaba. Mirando con disgusto las cabañas unidas. sobre todo porque se acercaban algún tipo de pueblo primitivo en medio del pantano.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Clau D espués de la peor noche de sueño que hubiera tenido. Porque había una cosa que no podía negar. A juzgar por el limo en el brazo de Katie. un pene duro como una roca. colocando la mano sobre la empuñadura de su espada. se había quedado eclipsado por un beso. —Infierno al Demonio gruñón. o una aprobada en todo caso— se reprendió por no ponerle mejor atención. algo lo había hecho. Xaphan permaneció en silencio mientras Katie balbuceaba sin parar. —¿En serio? —La originalidad en su máxima expresión. y en lugar de actuar como un soldado veterano. Un beso que no podía olvidar. se prometió hacerlo mejor. una mente desconcertada y una roncadora sexy acurrucada a su lado no dejándolo dormir bien por la noche. Infierno llamando. Un beso que quería repetir. haber compartido con Roxanne nunca había estado cerca de la pasión que lo consumía cuando tocaba a Katie. Enderezando la espalda. Cualquier cosa podría haberlos atacado. —¿Dónde diablos estamos? —preguntó. aparentemente afectada por el beso que habían compartido. por barro y mierda.

Vaya. Y aun cuando no estoy cazando. había respondido a su propia pregunta. no la ruta que tomamos.—Sí y no digas nada al respecto a menos que desees tomar a toda la ciudad. utilizando la ruta principal por supuesto. ¿Mencioné que me gusta eso? —Porque estás dañada. —No. te traiga de vuelta a comprarte un trago. acepto el reto. —Por lo general son simplones —murmuró él. gracias. Tal vez cuando hayamos terminado aquí. —Eso no fue un reto. Para soltarte un poco. —Él lanzó el reproche casi con cariño y ella sonrió más ampliamente—. —Ella puso los ojos en una expresión que decía que mentía. —Me encantan los baños de barro. gruñón. —Por encima de mi cadáver. No has bebido nada hasta que hayas tragado algo del viejo líquido. La sonrisa que le dirigió hizo latir su corazón más rápido. ¿recuerdas? Con su mirada de incredulidad se echó a reír. bayou de fuego. Son un poco susceptibles con el tema. —No sabes de lo que te pierdes. vengo a una visita ocasional. —Eres tan crítico. Supongo por tu conocimiento del nombre de este pozo negro. sobre todo porque es en un terreno lo suficientemente alto como para no ser arrastrado cuando hay tormentas. Es la única ciudad real de nota en los pantanos. —Está bien. —Por supuesto que no. —¿Por qué coños vienes de visita? —La miseria y los habitantes solo harían a una persona cuerda rehuir. ¿has estado aquí antes? —Así es. Los fugitivos a menudo terminan aquí. de ahí mi familiaridad. —Ooh. y la luz de la luna. 73 .

—No estoy haciendo tal cosa. Un guiño lento fue con ella: —Claro. ¡Ooh! —Levantó las manos—. el anillo de oro. Katie se mordió el labio inferior y ladeó la cabeza. Acabo de encontrar una pista. en cambio. Efectivamente. sé que estás ansioso porque te lleve a la tentación. 74 . —No lo sé. —No puedo hacerte otro. —Ella se rió mientras lo decía. —Y tú eres repetitivo. Supongo que no sabes quién te lo dio. Por suerte para mí. brillaba en la tenue luz derramándose de las nubes de cenizas. Tal vez pueda encontrarlo y preguntarle si puede hacer otro. ¿Me podría hacer uno un poco más pequeño? No demasiado pequeño.—Estás loca. de lo contrario no estarías constantemente retándome. —Oh Phooey. A juzgar por ese collar que cuelga sobre ese puesto. Una mala cara no la hizo para nada menos linda. grabado con la palabra “Fluffy”. Sigue diciéndote eso. Ahora. Xaphan se centró en el proveedor. Después de todos esos esteroides. cuya lectura realmente le rogaba familiarizarse con su puño. Esto aquí se incorporó en un intercambio. rubia. Dividido entre el deseo de estropear su alabanza y esconderse porque ella se lo había dicho a un extraño. tiene un cuello bastante grueso para esa chuchería. sobresaliendo de un lado de su boca. aquí es donde nuestro secuestrador trajo al dragón. grandote. los vio buscando y escupió: —¿Alguna pieza de joyería para tu puta? Colocando una mano en su cadera y mirando a Xaphan de arriba a abajo. pero primero tenemos que concentrarnos en el trabajo. su cuello no es la única cosa que tiene grande. un ojo oculto por una mancha sucia. Un Demonio en cuclillas. que no. los colmillos afilados en picos amarillos. con su verde piel cubierta de pústulas.

Él será inútil para mí hasta que la sangre vuelva a su cerebro. Su espada cantó. Eh. si pudieras recordarlo. —Arrastró un dedo por la túnica manchada del demonio. Me olvidé de que los Demonios aquí nunca captan nada. —Siempre estaría tan agradecida —ronroneó ella—. 75 . sin embargo. —Qué pena —dijo ella. invadiendo su espacio. Xaphan volvió la cabeza y vio a la multitud de deshonestos Demonios. —Ñopa.Estrechando su único ojo con sospecha. Manteniendo su espada en la garganta del Demonio. empezando por la parte con la que estás pensando. el vendedor sólo pudo mirarla y tartamudear. —No puedes amenazarme —balbuceó el sucio Demonio. —Tócame y te diré todo lo que quieras —el Demonio logró dejar escapar antes de tomarse a sí mismo. un clarín metálico que detuvo las voces en la sucia calle. Después de haber sido el destinatario de ese movimiento y la abundante cantidad de escote que le había mostrado. Dile a la señorita lo que quiere saber o te rebanaré en piezas. —Maldición. No lo recuerdo. —Como el Diablo —gruñó Xaphan. Con un ceño frunciendo su frente. ella se echó hacia atrás. ni la saliva ni el hecho de que alguien más la mirara con menos que pensamientos prístinos. Xaphan pudo entender la mirada vidriosa y la saliva colgando de la boca del vendedor. —Eh. Sostuvo la punta de la misma contra la garganta del Demonio—. —¿Quién lo dice? —Lo decimos nosotros —trinó una voz que sonó húmeda. almas condenadas y otros seres. inclinándose hacia adelante. el vendedor vio al loogie a un lado. —Temblando y sudando. No le gustó.

Con su psicópata animándolo —algo que sin duda disfrutaba— Xaphan se fundió con las sombras y cada vez que se adelantaba. No salvaba a la turba. supo que ganaría mucho en contra de este indisciplinado grupo. No por mucho tiempo. Detrás de ella. el Demonio con mal aliento animaba a sus amigos. pero después de haber visto la forma en que Xaphan se movía. Con una espada intermitente en una mano y una daga de plata en la otra. —Ooh. ¡Una pelea! —gritó ella—. —¿O qué? —escupió un troll con un estómago que colgaba a baja altura sobre su taparrabos. Vaya allí pasó un brazo. desapareció. Diez litros de alcohol ilegal de la abuela dicen que Xaphan pateará traseros de nuevo en el pantano. su Demonio gruñón bailaba. eso debió haber dolido. dejando a sus enemigos desconcertados. Estocada. Ella tuvo que admirar su firme coraje. Cuchillada. o en caso de los condenados que no podían. —¿Sólo diez? —respondió Xaphan con un fantasma de sonrisa mientras sacaba su espada a su lado y movía los hombros en preparación. por favor ve a nuestro informante mientras le enseño a la basura de esta ciudad a respetar al Señor y a sus secuaces. Ooh. Katie se sentó en la mesa de los vendedores y observó. Así que a un lado. un residente de Swamptown moría. quedaba en pedazos. —¿En qué estaba pensando? Un centenar de litros. aunque eso hiciera que lo mataran. En el aire fino. 76 Aplaudiendo con alegría. A sólo unos pasos reapareció. Giro. la confianza en su paso. —Volviendo con orgullo.—Estoy aquí por asuntos del Señor. Golpe. sin una pizca de miedo. a veces tocando sus hombros para que fuera deportivo. —Katie. incluso . su voz sonó fuerte y clara.

algunos tan tontos como para involucrarse. Tal vez deberías dejar que respire para que pueda responder. él no le creyó y tiró de su agarre. Una sombra cayó sobre ella mientras Xaphan volvía a su lado. Sacando al Demonio se sentó en un codo apretando su cuello. Un gorgoteo fue su respuesta. mientras que los condenados. Pero los Demonios y en realidad los que habían nacido en este lugar y los traídos a él en vida. Los listos se apartaban y observaban. sólo gemir mientras le suplicaban a la gente que los uniera de nuevo. Katie. la gente de Swamptown. —Responde. —Um. ¿quieres? Sé formas de hacerte hablar. bueno.cuando se daba la vuelta rápidamente. 77 . Oops. Ella quitó el brazo de su garganta. quedaban cortados en rebanadas y en dados. caían para no levantarse más. Eso la confundió. morían. Xaphan terminó con su agresor y con su alegría salvaje de: —Ve. A medida que el número de combatientes disminuía. no podían morir. —¿Y a dónde crees que vas? —preguntó—. Eso la calentó. —Actúa terco. el vendedor detrás de ella se quedó en silencio. aunque negó y murmuró. Por suerte para ellos. Como era habitual en su especie. en todo caso los matones beligerantes. —¿Quién es el hombre que te dio el collar? —exigió. “mujer psicópata”. Era curioso cómo la aplicación de su cuchillo en algunos puntos lo hacía comportarse. Sí. mal gruñon. ¡ve! Mirándola. ella oyó el afecto en su tono. rápidamente ella levantó una mano y lo agarró por la grasienta túnica. Entre su espada y su habilidad. era más grande y más fuerte físicamente. No hemos terminado todavía. una media sonrisa ladeó sus labios y. y cuando hizo su movimiento.

—¿Sabes lo que hago a los Demonios que me mienten? —Presionó el cuchillo debajo del ojo restante. Es difícil hablar con barro por todas partes y la manta que tenía atada a la espalda. Juro que no. El vendedor no se arrastró como un Demonio inteligente. pero eso es todo. Salté con mis uñas por el pantano para nada. —¿Debo preguntar por qué le dicen Peludo? —¿Por qué te lo diría cuando te lo puedo mostrar? Él retrocedió. De pie. Él entró y cambió el collar por un poco de comida. un carro y una salamandra de pantano para llevarlo. y ella se rió. Es el lugar a donde tenía la intención de ir si nuestra búsqueda aquí no lo hubiera confirmado. 78 .Jalando grandes tragos de aire. —¿A dónde iba? —No lo sé. Arrodillado junto a ella. —Bah. Xaphan apretó al Demonio en la frente. —Al sur. —¿Era rosa? —Podría haberlo sido. Ella pisoteó su ingle antes de alejarse. se quedó mirando su entrepierna cubierta con sus jeans. Oí algo sobre el Peludo Den en el noveno círculo. Se fueron al sur. el Demonio proveedor balbuceó: —No lo conozco. Esa no es una pista. —Adorable. Todo lo ilegal pasa por el Peludo Den en un momento u otro. —¿Quiénes son ellos? —Sólo un par de Demonios amarillos y su feo lagarto con correa. —¿De qué estás hablando? Ahora tenemos una pista. Katie enfundó sus cuchillos. en cambio.

Es muy útil para el trabajo. en persona. Y no eres la única que tiene problemas de ira. me refería al bar. Lucifer lo hizo para mí en mi cumpleaños. Cuando dije mostrarte. ¿A menos que te gustara comprobar primero si estoy diciendo la verdad? —Eh. —Me ofendió. Y en las noches en que estás demasiado borracha para caminar a casa. —¿Qué es eso? —Un boleto rápido a casa. O si quieres frotarlo para la suerte. 79 . Antes de que pudiera matar al Demonio. Con una indiferencia que encontró caliente. que se atrevió a lamerla. Eso está rapado. Riendo como una loca —y disfrutando de Xaphan más y más— dio un paso a través del agujero. él se encogió de hombros. Buscando dentro de su camisa. A punto de dar un paso a través. Me gusta alternar. ella sacó un amuleto y lo sostuvo delante de ella. —Ella le guiñó un ojo y se rió mientras un color rojizo se deslizaba hasta sus mejillas.—No yo. no. Con la boca bien abierta. lo miró fijamente. Ella evocó una palabra y un agujero negro apareció ante ellos. Maldito pero a ella le encantaba cuando lo hacía. un portal portátil que los llevaría hasta el anillo interior del Infierno. Xaphan le cortó la cabeza. tonto. —Quiero saberlo si cambias de opinión. con su enigma mal humorado a su espalda. gracias. esta semana al menos. se detuvo y se estremeció mientras algo viscoso se deslizaba sobre su tobillo.

Tengo espías grabando las prácticas de mi hermano. 80 . Su Señor aún tenía que ganar. jugar al golf en los cielos. conseguían juntarse para el Torneo de Golf a través de los Planos. El tarado tiene una grande en la colocación de sus tiros. por lo general volvía de un jovial estado de ánimo. giraba y enviaba la pelota volando fuera del borde de una esponjosa nube. contaba con sus bendiciones. la rabieta que había lanzado fue sentida por más que por los habitantes del infierno. Dios. Unos decentes. bien. Tengo que recordarles a mis subordinados de que aseguren que nuestro torneo de la semana que viene tenga un montón de ellos. Entra. No era sólo la Madre Tierra quien podía causar terremotos. Dios y las deidades de los otros planos de los que no se sabía mucho. Estaba estudiando a mi oponente. —En cuanto a él. Entra. Ahora ese era un lugar que nunca había llegado a visitar. —Cada siglo. su jefe sonrió e hizo un gesto para que se acercara—. pero teniendo en cuenta los informes que había recibido de aburrimiento y del número de ángeles que intencionalmente caían en desgracia sólo para poder pasar un buen rato. por sus pecados demasiado numerosos. —Ja. Las pocas veces que no lo había hecho. Lucifer. pero siempre y cuando derrotara a su hermano. —Todo el mundo en el Infierno está arraigado a ti. —¿Mi Señor? ¿Puedo hablar contigo un momento? Levantando una mano. Señor. Lucifer le hizo un gesto de que guardara silencio y Xaphan estudió la pantalla en la que Dios tomaba impulso. No me canso de ver esa foto. pero apesta alrededor del agua y de los peligros. Aunque le pusieron TNT a los agujeros e importaron el H²O a mano.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Angeles Rangel C on unas pocas horas para matar antes de reunirse con Katie — ya que esta vez no creía que valiera la pena la molestia de tratar de deshacerse de ella— Xaphan fue a reunirse con Lucifer que descansaba en su sala de teatro viendo a su hermano.

tú prevalecerás solo por tu habilidad. y millones lo habían visto en RDI La Red de Radiodifusión del infierno. por haberle dado su Señor un palo siete de hoja afilada áspera cuando necesitaba un cinco. Desde la debacle del año pasado. 81 . la mayoría encontraba su semblante sombrío como una fiesta de decepción y él era la única persona que curiosamente le daba confianza. Y durante todo eso. si tan sólo pudiera decidir sobre un caddy. incapaz de llegar a una decisión clara. donde del mío lamentablemente cayó al abismo de los caimanes en el siglo XVI. El palo de Lucifer había salido volando y le había dado a su caddy y golpeándolo en la boca abierta volteándole la cabeza. —Uh-oh. Estoy aquí en realidad por una cuestión personal. —Una cuestión que había cercado y atrapado. quieres que te asigne una nueva pareja. Tenía la sensación de que esto pasaría. Ahora bien. con los brazos al viento y todo el mundo escuchó el largo. Él se tambaleó hacia atrás. con los problemas de ira a un lado. Todo el mundo se había enterado de esa. Algunos decían que el castigo era demasiado duro. ha sido difícil encontrar a alguien de confianza. Sé que Katie puede parecer un poco frívola. Lucifer sonrió. Ella tiene grandes habilidades como rastreadora y peleadora. Señor. pero tenemos una buena pista que checaré por la mañana. ¿Qué te trae aquí? ¿Ya encontraste al dragón? —No. pero te aseguro que es una de los mejores que tengo. —No importa quién haga de caddy para ti. Lucifer miró con una sonrisa de satisfacción. —Basta de hablar de mi grandeza.—Por supuesto que estarán animando. porque soy fabuloso. Mi problema es que estoy teniendo dificultades para mantenerme fiel a mi promesa. Sin amigos reales. Señor. No vivías hasta una edad madura Demoníaca sin caer en eso de vez en vez. pero la mayoría cree que el caddy se lo había merecido totalmente. largo grito mientras el cargador del bolso se desplomaba seguido por el crujido mientras se lo comían. —Lo sé. y no estoy aquí para que la quites. —Besador de traseros.

No digas esa palabra en voz alta. el Señor del Infierno era un hombre astuto que siempre entendía a sus súbditos y siempre iba directo al grano. diría que la promesa que hiciste en la prisa de tu juventud se volverá en tu contra. estás sufriendo un caso extremo de bolas azules. 82 . Roxanne. tener el palo en el barro golpeando fuera en lugar de echar un polvo. Uno pensaría que gritando. —Ah.. ¿De quién más? —Sí. ni para ver el video. me olvido de Roxanne y de mi voto. No quiero nada más que. Explicado en pocas palabras tan crudamente sonaba muy estúpido. “¡Sí nena. —Argh. ¿Sabes que Gaia sigue pidiéndome que la diga? Reclama que necesito poder vocalizar mi afecto. Y a juzgar por tu alma. A pesar de lo que la gente pensaba. ¿cuál es su nombre? Xaphan se estremeció ante el insulto de Lucifer. Señor.. —Estaba siéndole fiel a mi amor. O como me gusta llamarlo. Necesito saber cómo pelear contra esta atracción antinatural. que podría añadir es una bonita obra de arte. eso es todo. ¡Mujeres! Pero no estás aquí para escuchar los problemas en mi relación. pero sabía que no debía corregirlo. Hice una promesa y deseo mantenerla. —Roxanne. llévalo más profundo!” Sería suficiente para mostrarle lo que siento. Debido a ella tú juraste ser aburrido. Pero no. —Supongo que se trata de Katie. Cuando estoy con ella. y tu cara. Tienes un dilema por tu cuenta. Ella quiere la palabra con A. sí.—¿A cuál promesa? ¿Te refieres a la que le hiciste a esa arpía?. pero aún así él defendió su decisión. —Quiero serle fiel a Roxanne. aunque carecía de elocuencia. Señor. La odio. —Lucifer se amordazó—.

—No. Tengo una solución simple a tu problema. hijo. Hiciste una promesa hace mucho tiempo cuando eras sólo un chico sin la comprensión total de las ramificaciones. entonces habla con mi hermano. En cuanto a su dilema con Katie. Un resoplido de aire salió de Lucifer. —Entonces te liberaré de tu trabajo. —Evitar la ruta es de cobardes y es imposible. dada nuestra tarea. ¿No verla? Xaphan inmediatamente rechazó la idea con el argumento que no le gustaba. Es lo más honorable de hacer. Eso me gusta más. A mí nada me haría más feliz que rompieras tu estúpida promesa. Pero también es normal. Sí. Evita a Katie. sólo veo una solución posible. Menos mal que viniste a mí. Me hice cargo de la misión y la seguiré hasta el final con mi pareja. Pero ya sabías que diría eso. Lo que quise decir fue: quiero que mates a los malditos bastardos que se atrevieron a robarle al mayor Señor de todos los planos. —Me olvidé de mí mismo. ¿Olvidaste quién soy yo? Si quieres permanecer fiel a tu voto y ser todo un santo. tengo una idea. es por eso que viniste a mí. —Me gustaría no decir esto en voz alta. —Lucifer sonrió—. ¿no es así? Xaphan ni siquiera se molestó en tratar de mentir cuando su jefe dijo la verdad. Hacerle cosquillas en las amígdalas. —Escucha. Sí.—Hacer que se doble y follarla. —¿Está mal querer un poco de felicidad? —Estoy encantado de decirte que es totalmente egoísta. Te basaste en una 83 . Te reasignaré al plano mortal. Ahora esa era una respuesta con la que su pene estaba de acuerdo de todo corazón. y sus ojos comenzaron a arder. Xaphan negó. —Pero eso es lo que estoy tratando de evitar. sabía que Lucifer lo animaría a hacer lo que anhelaba. Decorarla con perlas. Va en contra de todo lo que creo. Fóllala. que rasgaras la ropa de la chica y que pecaras con ella hasta que los duendes lleguen a casa. que era la raíz de su problema.

Dales a tus nadadores poco de ejercicio. —Podría hacerlo. no significa que no puedes tomar tu felicidad. Desahógate. A la imperiosa necesidad de seguir nuestros palos a algo suave es nuestra caída más común. Y no serás el último. —No lo sé. ve cómo te sientes. una vez que se besaran de nuevo. a falta de audiencia o de un potencial y mortal ataque. Mi psicópata favorita tiene problemas de ira. —Siempre supe que eras un bicho raro en algún lugar dentro —dijo Lucifer con una sonrisa y una palmadita en la espalda—. porque sólo hay una mujer que parece provocar esa reacción. Es una de las cosas que me gustan de ella. Pero ¿qué pasará después? ¿No sentiré culpa o auto-odio? —Probablemente ambas cosas. Suena tan fácil cuando lo dices. —Deja de pensar tanto en ello y simplemente hazlo. tú tienes la opción de no seguir viviendo un error que cometiste hace siglos. Eso debería hacerte feliz. no habría ninguna interrupción. Después. La maldita ceniza lo hace tan difícil de mantener limpio. Lucifer le golpeó la cabeza. Sin embargo. O podría correr como un caballo en una pista de saltos y recordarte qué es el placer. Oh. Yo culpo a la falta de sangre en el cerebro por eso. Ahora ve por ella y fóllala tan duro que camine con las piernas sambas durante una semana. O en este caso. —Lo sé.infatuación que pensaste que era amor. Los hombres a menudo se rigen por sus penes. pero. El infierno es un lugar feo. pero sólo porque vives en medio de la inmundicia. pero una parte de él sabía que. —Lucifer saltó de su asiento para hacer un baile de empuje de cadera por toda la sala de cine. lo que significa que volverás a tu estado de autoflagelación diaria. No serías el primero. —¿Tal vez ella diga que no? —dijo inquisitivamente. la violencia y el pecado. —¿Qué pasa si no lo hago? —¿Y si quería hacerlo una y otra vez? ¿Se convertiría en un Demonio enloquecido por el sexo? No. ten cuidado cuando hagas la obra traviesa. 84 . un par de dulces nalgas hechas por pegar. Al estúpido diseño si me lo preguntas.

dado su energía sexual reprimida. —Es un excelente soldado. —Chupando con decadencia la cuchara de una manera que lo hizo más que feliz de darle todo el pastel. Mientras se imaginaba las diversas formas que ella podía adoptar. por lo que en lugar de eso fue en busca de un bocado. 85 . ella podría terminar en una silla de ruedas con las piernas entumecidas durante un mes. —Katie —dijo él adoptando su tono paternal. sus labios se separaron de pasión y deseo como el que consumía su mente. —¡Mi favorito! Gracias jefe. Xaphan se fue. sólo vagamente se le ocurrió que ya parecía decidido a olvidar su promesa. —¿Entonces lo echarías de menos si se fuera? —preguntó ella antes de chupar un trozo de brownie con los ojos cerrados mientras hacía una expresión de dicha. si la dejaba suelta. ardiendo de deseo. Será mejor que no estés pensando en matarlo. a tiempo para robarse el brownie de chocolate caliente cubierto de crema batida. Empujando incluso ese pequeño recordatorio a un lado con la fácil imagen de un par de ojos dispares mirándolo. ella había venido a hablar de algo que no fuera su fabulosa naturaleza y el progreso de su misión. Acababa de crear una mezcla decadente cuando Katie llegó rebotando a la cocina. —¿Qué tan importante es Xaphan en todo el asunto siervo? —preguntó ella lamiendo su dedo después de haberlo arrastrado por la crema. mirando determinado a la cama buscando a cierta chica loca y Lucifer quiso bailar de alegría. Pero no quería mala suerte en la situación.Olvídate de una semana. de advertencia—. Lucifer tomó otra pieza y esperó. Efectivamente.

de maldito hombre a hombre. —¿Te dio un beso? —Oh. Así como había esperado. —Sí. — Una risa le dejó. si es capaz de olvidarse de su maldita esposa durante el tiempo suficiente para hacer el trabajo sucio. entonces no lo hagas. —Hijo de un arma de fuego. —Así que estaba hablando de mí. Lucifer la miró boquiabierto. pero estaba pensando en follarlo. Impresionante. —¿Habló contigo? —preguntó de inmediato. ¿no está en una relación? —No en el sentido que piensas —respondió crípticamente. Es confidencial. ya sabes. Más bien que estaba tomado por una mujer. 86 . pero no puedo hablar de ello. ella lo tomó bien —murmuró Lucifer—. —No exactamente. —¿Esposa? Él te dijo que estaba casado.—No exactamente. dejó esa parte fuera cuando hablamos. Demonio sucio. que le dejaste una impresión. Sobresaltado. para poder sentarse atrás y ver el drama. Si no estás preocupada porque una novia celosa que te persiga. —Así que. Hacía a un Diablo querer limpiarse una lágrima de orgullo. con un pequeño empujón de él. Más bien que había estrellado la armadura que su soldado había construido alrededor de su corazón. Prefería dejar que los acontecimientos se desarrollaran por su cuenta. y habría hecho más si lo hubiera dejado. Katie se animó. —El orgullo bañó a Lucifer por la mentira de su siervo había dicho. sí. Baste decir. —Eso explica entonces por qué tuvo problemas metiendo su lengua en mi garganta. —Oh.

¿Xaphan hizo algo que te hiciera pensar que no es digno de confianza? Ella frunció el ceño. —¿Odiarse a sí mismo? —Katie se animó—. Eso es sexy. —Era después de todo parte de su plan maestro. Es un cerdo sucio. Muriel reírse hasta con el trasero. —Nop. pero si decido dejarlo engancharse en un paseo en el tren de Katie. 87 . Katie agitó la cuchara en el lío chocolate. pero su dañada psico era otra cosa—. Katie. —No me gustan los hombres. cariño. Lo encuentro muy útil. —Lo hacía.—Nos estamos saliendo del tema. él está caliente por ti. Se odia a sí mismo por eso — anunció Gaia mientras se deslizaba en la cocina con un vestido diáfano que se vería mejor en el piso de su dormitorio. —El adoptó un tono paternal más suave. Estoy segura de que está escondiendo un lado malvado. Lo cual apruebo totalmente. —Los hombres humanos. —Los Demonios son cerdos también. Tengo la sensación de que tu medio Demonio saldrá corriendo una vez que haga la escritura contigo. igual que todos los demás. Estabas hablando acerca de tener sexo. ¿Sabes que aún abre las puertas para mí? Está enfermo. ¿Todas estas preguntas son tu forma de decirme que te gusta? Sin levantar la vista. —No. ¿puedo matarlo después? —Preferiría que no lo hicieras. —Oh. —Ahora estás generalizando. hacía a su hija. —Gaia arqueó la frente hacia Lucifer sobre la cabeza de Katie y coronó su expresión satisfecha con una sonrisa. ¿Así que no se pondrá todo pegajoso si lo hacemos? Tendría que matarlo a ciencia cierta si lo hiciera. Creo que toda su bondad es parte de su malvado plan para entrar en mis pantalones mientras finge que no le interesa. Xaphan es un medio Demonio. Por lo general. sin embargo.

Era joven y aburrido.. —Él golpeó su puño sobre la encimera de granito para enfatizarlo. —No. con las piernas abiertas.—¿Quieres permanecer fuera de esto? —dijo Lucifer entre dientes a su novia entrando y saliendo de nuevo. Y tal vez su risa. —Yo gobierno este dominio. ella se alejó corriendo y él la persiguió por la isla de la cocina un par de veces antes de tomarla en sus brazos. Pero no era amor. Con una risita. Yo soy la que introdujo la calentura a todos los animales del mundo. A pesar de que estaban en una cocina y que todavía tenía hambre. Bien carajo. La Madre Tierra lo volvía loco. —Ja. de todas las mujeres con las que había tenido sexo —y las contaba por miles— ella era la única que lo mantenía regresando por más y más. Había un montón de cosas sobre ella que le gustaban. No para él. pero maldita sea. pero no le entregaría su corazón en una bandeja. Nop. mientras él acariciaba el cuello de su novia. —¿Quieres decir que tuviste suerte? —Él miró de reojo a Gaia e le hizo una seña. —¿Y? —Y eso significa debes quedarte fuera de los asuntos de mis empleados —balbuceó Lucifer mientras ella lo desafiaba. —¿Volvemos a eso? Caray mujer. —¿Cómo te quedaste fuera de mi camino en el jardín de atrás? Él gimió. eso fue hace un millón de años. No eres el único que puede dar consejos. una fiesta para él. Captando todo Katie discretamente se fue. Mira lo divertido que salí de ese incidente entero de la manzana. Eso desearías. Le gustaba que se lo que hiciera con su lengua.. Solo tuviste suerte cuando te atraparon en el contragolpe. Soy la razón de que el sexo se haya inventado. 88 . Unos ojos verdes brillantes se enfrentaron con los suyos. En momentos su vestido cayó al suelo y se sentó en el piso.

89 . Y cuando más tarde le devolvió el favor sobre sus rodillas. como a él le gustaba. Mientras ella tiraba de su pelo. con su lengua ocupada. él se las arregló para olvidar por un momento su plan maestro de reconstruir su ejército. dulce y agria. incluso se olvidó de su nombre. Manzana verde rellena.No había nada como empanada fresca. maldita sea.

A pesar de la promesa que había hecho. No planeaba una seducción ni una pelea para meterla en su cama. No pudo hacer salir las palabras de sus labios. Oh.. junto con la vergüenza y la culpa que ya peleaban. pero la idea lo intrigaba. lo que el infierno tenía que ofrecer? Hablando acerca de tentación para un soldado solitario. Buscar a Katie. Cuando había dejado a Lucifer. Xaphan no estaba más cerca de tomar una decisión. 90 . Podría haber jurado que los ojos de Roxanne en el retrato lo habían mirado con decepción. Imagínate. por ejemplo. No acecharía su apartamento y la enamoraría. Acusándolo de ser infiel. O. ya que nunca se había atrevido en su última relación oculta. las cosas parecían tan claras.. sin embargo. La cobardía. Pero no se disculpó. Dormir con alguien. flagelándose por haber traicionado a Roxanne. Luego regresar a su estado solitario. Una parte de él esperaba que ella tomara la decisión por él.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Susanauribe A la mañana siguiente. Lo hacía sentir como la criatura más baja del infierno. no podía evitar desear a Katie. Y no era bueno. le impedía hacer algo al respecto. Follarla hasta que sus bolas estuvieran secas. no despertar en soledad o sacar la oscuridad de su alma. de manera abierta. No mentiría. ¿Por qué no puedo ser feliz? ¿Acaso no había sufrido lo suficiente? Casi se había convencido a sí mismo de que se merecía la oportunidad de vivir de nuevo. lo cual sin duda molestaría a su Señor. pero entonces erróneamente se dejó mirar su santuario. como olvidar su voto por completo y ver adonde iban las cosas con Katie. Podía hacer algo completamente loco. por primera vez. Que lo sedujera como casi había hecho en el pantano. ¿Cómo se sentiría sonreírle y compartir.

bebé. Sólo quería presionarla contra la pared más cercana. y de darse prisa para encontrarla. ¿qué pasó con el otro? ¿El que me prestaste? El recordatorio de que usaba su abrigo de cuero con cicatrices de batalla se hizo cargo de algo de su lujuria. maldita sea se veía bien. —Bonito abrigo —comentó ella mientras se acercaban al portal—. nunca había cortejado a una mujer y ahora que había encontrado una con la que quería olvidar su voto. no sabía qué hacer. maldito fuera todo. Además de estar deprimido como estaba. espera. gruñón —dijo ella con un gesto y una sonrisa—. con esa espada tuya tan grande y poderosa. de salir temprano con un resorte en sus pasos y una mirada determinada en sus ojos que hacían a las almas condenadas en las calles buscar algún lugar donde esconderse. chupar sus labios inferiores y hundirse en su calor. ¿dónde están tus armas? No vamos exactamente a un picnic a la buena parte de la ciudad. muy sexy en una mini falda que apenas cubría su pubis. ¿qué más necesita una chica? —Le guiñó un ojo. 91 . de su misión. —No te preocupes por mí. ¿Estás listo? Jodidamente que lo estaba. Se encontró con Katie junto al portal del noveno círculo. Olvídense de su voto. la excitación le palpitó en cuanto la vio. Pero. De alguna manera él no pensaba que se refería a la espada envainada en la parte inferior de su columna. —Hola. una camiseta sin mangas sin sujetador que delineaba sus pezones y el pelo recogido en una alta cola de caballo. de todo. Oh. —Sí.Que se lo hiciera fácil porque. Una sonrisa brillante destelló en su camino. Pero. Además. Su pecho se hinchó junto con su pene. Tengo todas las bases cubiertas. ella pretendía continuar su misión.

inmediatamente pensó en ella desnuda vistiendo sólo el abrigo. Y no sólo quería decir la chaqueta que había arruinado. por más razones de las que podía contar. simplemente no había nadie que garantizara que saldrías de ahí. Soy culpable de dañar tu abrigo. Dividió su atención entre las sombras adornando las alcobas en este lugar abandonado y el meneo que ella tenía con su paso. Para aquellos que no estaban familiarizados con el Infierno. Aunque si se quería ir por la ruta más escénica de la laguna Estigia con Caronte como su guía. mi abrigo favorito quedó decorado con cristales rosas. estoy esperando que me lo des. —Ven a mi casa después de haber terminado hoy y podrás tenerlo. él se encontró con Katie ya paseando por el polvoriento camino. Xaphan la siguió. Por alguna razón. El grito que profirió no lo ensordeció por completo. existían portales en varios lugares establecidos en cada uno de los nueve círculos. También tenía algo más para darle. 92 . pero en mi defensa. Los habitantes del río más largo del infierno siempre tenían hambre de carne fresca. Eran una forma rápida de ir por los lugares. ¿verdad? Una risita escapó de sus labios. Pero no sabes nada de eso. —¿Quién? ¿Yo? Okay. en el momento de la tele transportación un escalofrío que te chupaba los huesos. El noveno círculo no era conocido por su clase. pero el entusiasta abrazo y el cálido beso que ella presionó en sus labios lo dejaron sin palabras. —Den el Peludo está justo adelante —anunció ella como si la señal del montículo de una mujer cubierta por una selva espesa para ocultar los bichos no fuera suficiente. ella desapareció en el portal. Con un movimiento de victoria y una risita. Al salir del punto de transferencia.—De alguna manera. podías hacerlo. Suspirando.

ella se inclinó hacia adelante y dijo: —una piña colada por favor. con coco extra. Disolutos. los clientes apenas lo miraron un momento. una solución que todavía le permitiría disfrutar de su atuendo. Le hicieron desear haber traído una capa para cubrirla. Relájate. una de la que disfrutaba bastante ya que alimentaba su hambre de violencia. Ojos moviéndose siguieron a Katie a la barra. súper espumoso y con una cereza en la cima. que subió la mini-micro falda de Katie aún más. mirándolo con ojos dispares que brillaban de alegría—. y más de unos orbes brillaron con lujuria.Alcanzándola. Temprano en la mañana aquí. por supuesto. Una alegría se unió a sus palabras. no significaba nada. ¿Qué te parece que estoy haciendo? —Pero ni siquiera es mediodía. Xaphan se puso inmediatamente en alerta explorando los rostros y calificando a la mayoría como inofensivo. Y tenemos trabajo que hacer. Al entrar en la habitación llena de humo. —Pidiendo una bebida. Subiendo a un taburete. ¿verdad chicos? —preguntó ella con una amplia sonrisa mientras se giraba en su taburete hacia la multitud. que emoción tan nueva. ¿Por qué no acomodas ese dulce trasero tuyo en un taburete. grises y demasiado borrachos o drogados para poner atención. te aflojas el abrigo y pides algo con alcohol? 93 . Los celos. de nuevo. Nunca algo malo. junto con un coro de “sip” y “sí”. ¿qué estás haciendo? —susurró él en voz alta mientras se acercaba a su lado. simplemente podía cegar a todos. él no estaba a más de un paso de ella cuando entró en el ruidoso lugar. Pero. El libertinaje y la bebida era un asunto de veinticuatro horas en el Infierno. — ¿Ves? —dijo ella. Deja de ser tan aburrido. No fue así con su psicópata. ¿En serio? —Katie. —Es mediodía en algún lugar del mundo.

94 . ¿tenía otra opción? No. Camarero. con su mala imitación de aves de corral en complicidad con la multitud que reía y se burlaba. Una sonrisa de triunfo inclinó las comisuras de sus labios. Hablando de una cura rápida para el alcoholismo. ella rebotó en su asiento y un suspiro pasó por la habitación—. —La última vez que se emborrachó. —¿Realmente tienes miedo de que una pequeña copa te haga daño? Cobarde. no creo que esta sea una buena idea. Y ella también lo sabía. rezumando líquido. un recipiente con un líquido de color blanco cremoso cubierto con una brillante cereza color rojo y un paraguas apareció junto con un vaso dudosamente limpio lleno hasta el borde con tonos ámbar. porque no hay tiempo como el presente para comenzar. Enderezando la espalda. —El alcohol conduce a tu deterioro. Un desafío. La masculinidad en entredicho. tráele a mi serio amigo aquí un trago de su cerveza más fuerte. la mocosa.—No bebo. La risa salió de ella. Momentos después. —Katie. con el viejo en cuestión muerto y su trasero tendido en el frío suelo de la mazmorra. Ella soltó un bufido. —No crees que cualquier cosa sea una buena idea. Se despertó a la mañana siguiente. o al hecho de que la cerveza parecía estar comiéndose el interior del vaso. con su alma en posesión del Demonio. —Entonces compruébalo. —Chasqueó la lengua un par de veces. —No le temo a nada. mal humorado. probablemente no el mejor curso de acción dada nuestra ubicación. — Y no sólo por el brillo de labios que todavía estaba marcado en el costado del vaso. le prometió a su Roxanne salvarla de un matrimonio con un hombre viejo. él la miró. Maldición. —¿No bebes? ¡Pero eso es aún más loco de lo que yo estoy! Corre una silla. —Aplaudiendo.

lo bebió. y la mirada de una psicópata que lo retó a hacerlo. y antes de que pudiera pensar en ello. pero a duras penas. —Oye princesa. el alcohol era la mejor cosa siguiente. —¡Santo. —El hombre de Lucifer es una vagina. algo que no sucedería si pensaban que Xaphan era una herramienta tensa. pero en realidad. —No debería. con la cara roja y los ojos muy abiertos. Veneno. como conseguir que la multitud derramara sus secretos. creo que olvidaste tu tiara en su casa. los clientes lo hicieron por ella. terminando con un suspiro de satisfacción. Tu turno. Y qué si tenía otro motivo oculto para conseguir que se emborrachara. Había sido travieso por parte de ella haberlo retado. Apuró toda la maldita piña colada. lo tomó. Ácido de batería. Todo probablemente sabría mejor que el vaso que tenía delante. —Otro —le ordenó ella. — ¿Qué hace una chica guapa como ella con un hijo de puta marica como él? . arqueó una ceja y sonrió en su dirección—. Katie se mordió el labio mientras su Demonio gruñón. Sin embargo. Quitando la guinda del recipiente vacío. ella bebió. ella no tuvo que provocarlo. alguien tenía que ayudarlo a relajarse. y luego tragó. incitado por los despectivos comentarios de la gente de detrás de él.—¡Salud!— Levantando su copa. No teniendo a ningún gigante de montaña pisándole fuertemente la espalda. Infierno! 95 Humo no salió de su boca. se bebía su trago de lava del Infierno. Xaphan miró el vaso con duda. Esta vez. Maldito.

Les guiñó un ojo. Ooh. por lo que se había puesto sus bragas más rosadas. lo sé. ¡Chicos! —gritó ella—. con los ojos cerrados y el momento estuvo preparado. —Debido a que mi amigo está fuera de combate. finalmente. —Ella fingió tocarse la barbilla pensando y moviendo las caderas de lado a lado. Saltando a la barra. después de todo. y ladeó la cadera. —¿Cómo qué? —preguntó un nocivo demonio verde. Ah y rosa. Algo raro. poco después de decírselos oyó las palabras que quería escuchar. e incluso algunas almas condenadas. 96 . ella tenía una cabeza extraordinaria para el alcohol que se había ganado en sus muchas apuestas en los bares. Un conjunto de dientes estuvo a sus pies. Necesito un nuevo compañero. Comentarios crudos volaron sobre el color rosa que a la gente le encantaba y no estaban hablando de sus bragas. Quiero algo especial. pretendiendo tambalearse un poco. —Oh. Katie alzó la nueva bebida. mira a todos esos ansiosos Demonios. y peleas estallaron mientras los robos ocurrían. —Eh. No veo nada que me guste. luego se rió mientras manos se alzaban en todo el lugar y se agitaban locamente. sabiendo en donde se centrarían todas las miradas. Monedas de oro fueron sacadas.Cinco tragos después. no lo sé. Era. Amo lo rosa. Pero debe ser único. si saben lo que quiero decir. —¡Yo! ¡Aquí! ¡Escógeme a mí! —Dios mío. Pero. cómo elige una chica. Papel inútil de dinero revoloteó. ¿Quién me dará el mejor regalo de color rosa? —Y. —Chicos. Hombres. muchachos. Tan predecibles. no estábamos hablando de mi premio rosa. su Demonio se desplomó sobre la barra. ¿Qué tal que el que me traiga los regalos más genial gana? Una ráfaga de movimiento se hizo cargo de la sala mientras las manos hurgaban en los bolsillos. Ah. sosteniendo una risita mientras cabezas se balanceaban adelante y atrás siguiendo su movimiento—. bolsos.

—Es hora de irse. por eso. y luego se contuvo. evadió a los Demonios tratando de agarrarla con sus garras. —¿Dijiste un dragón? Siempre he querido uno de esos. —Por supuesto. Estás bromeando. — ¡De ninguna manera! —Él la miró y frunció el ceño—. ella le hizo señas. Él levantó la cabeza y abrió nublado un ojo. —¿Q-u-é? —habló arrastrando las palabras mientras bañaba su rostro con un aliento que podría haber causado una explosión si estuviera encendido. Agitando sus pestañas. — Bajándose de la barra.—¿Qué tal un dragón color rosa? Señalando al Demonio de cuernos que había gritado. Gracias. El apestoso Pete y yo nos conocemos hace mucho tiempo. en realidad no lo tienes? —No. —¿Así que. lo suavizó. —Lo vi yo mismo —se jactó—. 97 . —¿Qué pasó? —Te emborrachaste y bailaste desnudo en el bar. El emporio de Pete de basura y otras cosas. ¿Por qué ese nombre me suena familiar? —Porque es el mayor traficante Demonio entre aquí y la parte mortal. se desplomó. Ella chasqueó los dedos. Golpeó a Xaphan en el hombro. Él se bajó del taburete. No hace ni dos días. mal humorado. parpadeando a la habitación en general. Pero. —El Apestoso Pete —dijo ella—. pero conozco al compañero que lo tiene. ¿estás seguro de que es de color rosa? Pensé que sólo eran verdes y negros.

estés dispuesto a darme un show? Xaphan negó y miró a alguien detrás de ella. El idiota en realidad trató de empujar a Xaphan a un lado. una malvada. —¿Hizo qué? —gruñó Xaphan y su columna se enderezó llena de furia y un poco de rabia inducida por el alcohol. —Ella se inclinó hacia arriba con la esperanza de que Gaia no se engañara sobre el interés de Xaphan. —Una vez más. Mantén sus garras para ti mismo o de otro modo.—Eso querría yo. Empujándola a un lado. se apoderó de él. 98 . —Ella es mía —espetó Xaphan—. —Fuera del camino. Xaphan vio su sonrisa. pero no me escuchó. pero sólo sus sacudidas astutas de lado a lado le impedían conseguir un agarre. Mirando por encima del hombro. su Demonio gruñón sacó su espada y cortó la cabeza de su informante. Quiero cobrar mi premio. Dijo ella en su cabeza. susurró—. —¿Por qué ese Demonio está tratando de abrazarte? El Demonio en cuestión estaba tratando de tomarle el trasero. —Más rápido que un parpadeo. —Es un placer. Ooh. —De otro modo. ¿qué? —No discutiré con un maldito sin cerebro como tú. para poder estar delante de ella. Luego me tocó. y para su sorpresa. Él le guiñó un ojo. Le dije que el único Demonio que deseaba era a ti. una sonrisa de respuesta. se dibujó en su rostro. pero los clientes del bar corearon en voz alta. ¿No creo que ahora que lo menciono. Ella aplaudió. —Oh. miró al Demonio en cuclillas de arriba a abajo. ¿él? Piensa que tendremos sexo. a pesar de que le dije que no.

Pronto un charco de sangre rodeaba a Katie y a su pareja. Sangrienta. se había puesto serio rápidamente. mientras su compañero estaba ocupado en otra cosa. Xaphan. extremidades y víctimas gimiendo. o al menos lo suficiente para sacudirse el estupor y hacerse cargo de todos los ojos que se atrevían a dar un soslayo hacia ella. Que fue por lo que cuando la sala quedó limpia de seres para matar y mutilar. rebanando tendones y reduciendo a sus agresores a pilas sin huesos. Con los ojos brillantes. ¿Qué lo resumía todo mejor? Sexy. él no se detuvo sino que se dirigió directamente hacia la fuente quemando en su interior. 99 Aunque no recordaba mucho después de la tercera copa. despedía a los pocos que le rodeaban en su dirección. La mayoría estaban demasiado borrachos como para soportar mucho de una pelea. y ella observó ávidamente.Con la espada oscilante. Con el pecho agitado. metido en el ahora patrón de arrasar. Algunos pensaron en reclamarla. Tan jodidamente sexy. con una expresión de emoción. Mientras les enseñaba los peligros de mirar a su psicópata. cortando y despedazando. tan pronto como Katie susurró que otro se había atrevido a tocarla. sin dejar de verse fiero. y la besó. entre muertos por su cuenta. un círculo mortal lleno de órganos. dio dos zancadas y sin siquiera enfundar la espada ensangrentada. . él la veía a ratos mientras ella. Violenta. se veía absolutamente peligroso y delicioso. Palmeando los puñales que había escondido en la cintura de su falda. Había tantas palabras para describir la facilidad con la que ella mataba. su Demonio gruñón se volvió hacia ella. rápidamente les disuadió de la idea. pero todavía había bastantes con ingenio en ellos para hacer mucha acción. Parecía que se habían comprado su acto de chica demasiado bien. la levantó con su brazo libre. Con cuchillos moviéndose en un borrón.

pero no hizo nada por su dolorido pene. Katie se encontró con su beso con una pasión que había soñado durante los últimos días. Ven conmigo y lo haré todo mejor. ¿Quién pagará por este maldito lío? —gruñó una voz. y un portal frío después. ella se abrió camino. un esclavo dispuesto a su voluntad. giraron y ella lo besó hasta que él cayó de nuevo. y cuando iba a preguntarle. dejándolo incoherente. Una cama. con su sabor más intoxicante que cualquier licor? —Hey. con los ojos brillando. Interrumpido. Ahora. Un camarero sin cabeza después.Con los labios entreabiertos. alrededor de su cuello para abrazarlo con fuerza. —¿No ves que estoy ocupado? —Sí. mientras su mente trataba de cuestionar sus acciones. y para que lo sepas. puedo verlo. —Las oraciones estaban más allá de él. 100 . todavía con sus cuchillos. —Mi pobre Demonio caliente. Justo lo que quería. a menos que no te importe que te grabe y venda el resultado en la red del Infierno. —Ella se rió—. —A encontrar. y no contento con eso. —¿A dónde vamos? —preguntó ella. un esclavo de sus deseos. sin inmutarse en absoluto cuando ella levantó las manos. él la abrazó contra su pecho. Levantándola con su único brazo libre. Xaphan salió del bar. que lo ayudó a despejar su mente. ¿A quién le importaba si había mantenido un arma a centímetros de su yugular cuando su lengua se deslizó en su boca. Xaphan levantó la cabeza y miró al corpulento camarero que se había escondido detrás del mostrador durante la pelea. lo condujo a través de un laberinto de callejuelas. y su persistente beso. estaban de regreso en el círculo interior. arrastrando a Katie de la mano. con la adrenalina de la batalla desapareciendo y el vertiginoso efecto del alcohol. Con sus dedos entrelazados con los suyos. es un doblón de oro por hora por una habitación privada. Saltando y tirando de él.

Todavía hay dos pisos más. Eso significa que será mejor que me encargue de ti primero para que tengas tiempo de recuperarte del evento principal. Tan pronto como entró él 101 . con cada rellano quemando más y más su borrachera. la de metal. no la de carne. y luego puso sus manos en su cintura mientras abría la puerta. —Gracias por la advertencia —susurró ella en su oído—. ahora eso mantuvo su interés despierto. Él entendía eso y a la mierda todo. Han pasado más de trescientos años desde que estuve con una mujer. la alcanzó y tiró de ella con su mano libre. —¿Número? —gruñó él.Entrando en un edificio. pero con más ganas que nunca de averiguarlo. Cuando ella se volteó para protestar. —El último al final. —Te cansarás. él la levantó y subió las escaleras de dos en dos. Las visiones de las bragas de Katie mientras ella subía por las escaleras. No seguro de lo que quería ella decir. pero eso llegaría muy pronto. no le importaba. Algo salvaje lo consumía. reales. Y romperé mi promesa. Al llegar a la puerta. —Eres quien tiene que preocuparse de la resistencia —gruñó él—. él la dejó deslizarse a lo largo de su cuerpo. Xaphan corrió los últimos escalones y abrió la puerta de la entrada. y ya no podía encontrar la voluntad para que nada le importara además de finalmente apagar la insaciable hambre dentro. excepto de la escalera con su barandilla de hierro forjado y de las escaleras de piedra que no pudieron sostener su interés. tomó nota de su entorno. La risita mientras se aferraba a él sonó como música para sus oídos. Guardando su espada. decorada con una corona de conejitos muertos. Si vamos allí tendremos sexo. finalmente. sin embargo. subieron las escaleras. Ya no peleando contra sí mismo. Un hambre de Katie y solamente por Katie.

—Basta —gruñó él finalmente. deslizando su férreo control hacia atrás y adelante sobre su pene. Las costuras eran cosas frágiles y no duraron mucho con un par de manos decididas rasgándolos. girando su lengua alrededor de su tapa hinchada antes de tomarlo más profundo de nuevo. Ya no le importaba su promesa de privacidad. vientre redondo con una joya brillando en medio y con pechos grandes. Almorzando. sus ropas yacían en ruinas en el suelo y él tragó ante la belleza de ella. Ningunos ojos más que los de él tenían permitido ver a Katie en toda su gloria desnuda. tenía la intención de lamer. Se dejó caer de rodillas. Para dejar su huella en su piel cremosa. Para. La descarada codiciosa se la bebió.. Marcándola con su crema. —¿Yo? —Ella miró hacia él. —¿Qué estás haciendo? —gruñó él. Nunca había experimentado nada igual. con su boca sin parar en su decadente tortura. Deteniéndose de vez en cuando. Mierda. le disparó su crema.se movió detrás de ella. y mía. Entonces lo chupó en su boca y Xaphan estuvo a punto de explotar. por supuesto—. Con los dientes apretados. Hablando de eso. Nunca imaginó lo bien que se sentiría. ella lamió su pene. cintura pequeña. ella le desabrochó el pantalón y lo liberó. Caderas anchas. Antes de que hubiera terminado de beber hasta saciarse de ella. cerrando la puerta sólo un segundo antes de apretarla contra la pared. Santa. acariciar y descubrir cada centímetro de ella. con los ojos grandes redondeados con inocencia—. trató de contenerse mientras ella chupaba su longitud.. 102 . Con un rugido que sacudió el yeso.. él no pudo evitar empujarse a su caricia. finalmente permitiéndose besarla de nuevo. Posesivo o no. nunca perdiendo su control sobre él. En momentos. Y había pasado tanto tiempo desde que otra lo había tocado. su piel sensible era muy difícil de controlar. cada centímetro de ella era femenina. Apoyando una mano en la pared..

Subiéndose sobre él. frotó el borde de su mandíbula contra la suave 103 . Ella se levantó de puntillas y rozó su boca con la suya. mordiendo su piel mientras le ayudaba a quitarse la ropa. tomándola con avidez. él tiró hasta que su parte inferior se acercó aún al borde de la cama. frenético. Él la abrazó. Para mí. Con un gemido de necesidad. No le importaba su pasión. Y sólo para mí. Él contuvo el aliento ante la lentitud sensual de ella. él aplastó su boca a la de ella. —No te limites a mirar. un loft de piso abierto hacía que fuera fácil para él tejer su camino a la cama. Un momento más tarde. su vagina estaba afeitada como había mencionado. sin soltarle las piernas abiertas para su deleite. su pene se agitó a la vida. Ella gimió su placer en su carne mientras besaba su camino de regreso a su cuerpo. extendiendo sus piernas. dejando al descubierto su perfección rosa. ella envolvió sus piernas alrededor de su cintura.—Mmm. su núcleo húmedo se presionó contra su estómago. El conocimiento la excitó tanto como casi ponerlo de rodillas. sus labios chuparon la piel de su cuello y sus manos vagaron por su espalda. Pero el hambre que ella acababa de aliviar no sería tan fácilmente apaciguada. Si tú insistes. Pasando una mano en su cabello y tirando hasta que su rostro se levantó y ella lo miró. —Pero eso no la detuvo de burlarse de él. —Ella movió sus caderas—. Se dejó caer de rodillas. y se desea. —Bésame —le ordenó. Oh. él la tocaría bien. Él conservaba suficiente ingenio y fuerza para en lugar de otro tropiezo más en su apartamento. sin vergüenza. su deseo rugió de regreso con una venganza. ella se contuvo abierta para él. Tocar se espera. eléctrica y satisfactoria a un nivel que no podía explicar. Absoluta y maldita perfección. Con su suave piel rozando la suya. él se quedó tan desnudo como ella. A pesar de su reciente trabajo. La extendió amplio para poder admirarla. ella se rió y rebotó. Agarrando sus tobillos. brillando con la evidencia de su excitación. con su piel tocando piel. Pero había esperado demasiado tiempo para una exploración lánguida. Lanzándola en su lado del colchón.

Bajo sus cuidados. se deleitó con la sensación apretada de ella mientras se movía drásticamente. sus músculos apretaron sus dedos tan fuerte. —Tócame. ¿cuánto mejor se sentiría en su pene? Tan pronto como el pensamiento lo golpeó. no había olvidado lo que ella había hecho por él. lamiendo su sexo y chasqueando en su meollo. él se llevó a sí mismo lo suficientemente cerca para soplarle. y tenía la intención de devolverle el favor. Empujando de su sexo complacida acariciara y sus piernas. y una sonrisa bajó por él. 104 . Pero espera. Jadeó. mordisqueando su tierna carne. Un grito salvaje se arrancó de su garganta mientras se acercaba. un perfume embriagador como ningún otro. si se sentía tan bien en sus dedos. Sus caderas se arquearon. con su excitación. miró su cara enrojecida y los ojos dispares que lo miraron con ardiente pasión. Deja de jugar. tuvo que saberlo. dejó que su aliento caliente la su gemido rodó sobre él. como de repente tenía tanta hambre. Estaba necesitado. un sabor dulce de su néctar. No quería nada más que follarla. deleitándose con la sensación y el olor de ella. Una pizca.piel del interior de su muslo. Él se dio un festín con su centro. Xaphan. Colocándose sobre ella. Una vez más. ¿Jugar? ¿Qué pasaba con él? Su pene estaba tenso y le dolía. Pero. —Su orden ronca hizo que su pene se contrajera. —Maldita sea. Él siguió lamiéndola a tiempo que bombeaba sus dedos en su temblorosa vagina. Ella se quedó sin aliento y un escalofrío recorrió todo su cuerpo. A él malditamente le encantó. Moviendo su lengua dentro de ella. Casi arrancándole el pelo. deseando sumergirse en su vaina de terciopelo. Él dejó de lado su tobillo para poder empujar dos dedos en su sexo húmedo mientras le lamía el clítoris. Se sentía tan jodidamente bien. Él se saltó el centro para rozarle la otra pierna. y no le importó lo que su pene quisiera. pero no pudo llegar lo suficientemente profundo. Oh. ella se volvió loca. Sus caderas se sacudieron. Urgido. Carajo.

Para tener de repente esa nube de emociones que no le convenían en absoluto. Ella cerró los ojos. ¿Qué es lo que veía cuando la miraba? ¿A la rubia psicópata que le mostraba al mundo. A pesar de su desesperada necesidad. Sólo se dejaría llevar por lo que le ofrecía: una larga. la dulzura no era algo a lo que estaba acostumbrada. 105 . Lo hacía sentir. lenta follada. se hundió en ella lentamente. y a pesar de saber que no debía. Ella. o realmente vería más allá de eso? La forma más suave con que la trataba parecía que sí. Hizo saltar su corazón. Demasiado tiempo había tratado al sexo como una necesidad corporal. Ella apretó los ojos con más fuerza. No podría mantenerse por mucho tiempo antes de alcanzar el clímax. Pero por todos los Diablillos del Infierno. incapaz de dejarse sucumbir a otra cosa que la maravilla del momento.. Quería más. con la mirada fija en la de ella. disfrutando cada decadente centímetro del calor y la humedad que lo envolvió. No confiaba en él. Xaphan la tomó con tanto tortuosa. volviéndola aún más loca. la punta de él se frotó contra su lugar especial. En lo que él quería significar para ella. Ella se quedó sin aliento. Sólo una vez que estuvo completamente enfundado se dio cuenta de que apretaba los dientes. incluso si era el primero en conseguirlas. —Te dije que me miraras —le ordenó. era casi demasiado para tomar. no se vendría solo. No pensaría en lo que eso significaba. Sin embargo. —Mírame —gruñó él.Ella le quitó el aliento. sus párpados se abrieron. Él se enterró profundamente y giró sus caderas. Exceso de pensamiento. Enterrado profundamente dentro de ella. Se sentía bien.. pero agradable lentitud. su carne todavía temblaba a su alrededor de su reciente orgasmo.

A medida que la tensión se calmaba. tocándola de manera que ella siguió buscando aire con un jadeo. habría dicho que la pequeña parte de su alma que seguía perteneciendo a ella. Pero con las manos haciendo círculos suaves sobre su piel y sus labios rozando sus sienes con una suavidad que nunca había conocido. Su segundo clímax la golpeó con una lentitud agonizante. Fue tan jodidamente intenso. o tomar un cuchillo y ordenarle salir. si no lo conociera mejor. había tocado la de él. él siguió moviéndose dentro de ella. su pene palpitó y se estrelló sobre el borde. Ella se oyó gritar su nombre. en lugar de eso se quedaron dormidos. Unos minutos más tarde. 106 . Tan íntimo. no estuvo sola. Tan correcto. o permitido. Acariciada. Juntando las piernas.Sus miradas se encontraron. sin perder de vista sus ojos. con una presión casi dolorosa. su cuerpo se apretó y apretó. Y por primera vez en su vida. las empujó hacia su cabeza y se inclinó sobre ella. tal vez varios. ¿Qué carajos? ¿Acaso no sabía él que muchos hombres habían perdido partes del cuerpo por atreverse a hacer menos? Se le ocurrió que debía decir algo. ella regresó al Infierno para encontrarse acunada en sus brazos. o bañada en sangre. Y maldita sea. su carne ondulaba en olas de placer que la hicieron perder de vista todo a pesar de que sus ojos permanecían abiertos. Lo sintió derramándose en su interior.

No después de lo que habían compartido. Phew. —¿No lo entiendes? Tuvimos sexo. —Sí. —¿Buenos días? —No se movió para no asustarla y que se pusiera en acción. —¿Pero? —Tuvimos sexo. —¿Puedo preguntar por qué? Pensé que los dos habíamos disfrutado anoche. A menos que conociera algunos movimientos sexuales para ir con el cuchillo que sostenía en su garganta. y en medio de la noche porque no podía resistirse a tocarla. —No lo veía. —Trata con la despedida. que preferiría matarlo que arriesgarse a volver a intentarlo? —Así fue. —Varias veces. 107 . Claro. —Ya veo. lo que significa que tengo que matarte. Ah.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por sttefanye X aphan se despertó para encontrar a Katie a horcajadas sobre él. pero lo averiguaría. Después otra vez después de su limpieza exploratoria. Una vez en la ducha cuando la llevó allí después de una siesta. pero no con intención lujuriosa. —¿O estaba tan terriblemente fuera de práctica. había escuchado los rumores y las insinuaciones. Eso no sonó prometedor. pero en realidad nunca se esperó que lo intentara.

entonces. no es así. pero nadie sabía quién era ni qué aspecto tenía. oí hablar de ti. O no. —También preferiría que no lo hicieras. por favor date prisa. —Bueno.—Si vas a hacerlo —Afirmó con calma. eso salió un poco fanfarrón. sin apartar la mirada de ella. había oído hablar de ella. Matar a sus víctimas antes de que pudieran presumir tendía a hacer eso. Mantén el cuchillo si quieres. Se mordió el labio inferior mientras su mano temblaba. 108 . o pestañear—. ¿Quién es el mejor amante Demonio? ¡Yo! —Anoche fue una anomalía. —¿Quieres tener sexo? Se encogió de hombros. Podrías dejar en su lugar el cuchillo. Una aberración. mato en la cama. Todos los Demonios lo habían hecho. No volverá y no puede volver a ocurrir. pero hará más difícil para ti aferrarte a mí. —El punto le presionó más profundo—. Debes haber oído hablar de mí. La indecisión nadó en sus ojos. ¿Katie era la “Viuda Negra”? Sí. con y? Como la araña. —No quiero matarte —lo dijo con tristeza. Soy la Viuda Negra. —Las hiciste anoche. —Tengo que hacerlo. porque tengo hambre. —No me acurruco. ¿Y? —¿Qué quieres decir. —Estaba pensando más en un acurrucarnos antes del desayuno. ¿Cómo podría resistirse cuando la oyó decir que nunca solía ir por el segundo? Y tuve una ración cuádruple. —De hecho. —Se apresuró a añadir—. —¿Y qué si mataste a tus amantes del pasado? Simplemente me deja más tiempo libre. Y no hago repeticiones. —No. Él sonrió.

Y eso sería por tocarte. 109 . Por besarte. Con su demanda. ¿Cómo saber de mi reputación te deja más tiempo libre? —Si ya están muertos. —No hago repeticiones. Su frente se arrugó. y posiblemente por mirarte demasiado tiempo. —¿Matarías a alguien para follarme? —Tal vez lo torturaría también. ah y el cuchillo en la cama con ellos. y se lamió los labios. sus pezones se levantaron. arañando mi espalda de nuevo. —No quiero ser dueño de ti. —¿Cazarlos para qué? —Tienes problemas de ira. sobre todo con sus problemas de intimidad. —Prefiero el término posesivo. Yo tengo celos. Su respuesta le tomó por sorpresa. —Entonces. pero era demasiado apresurado anunciarle incluso para él. las palabras “te deseo por siempre” le vinieron a la mente. —La sola idea de que alguien siquiera respirara cerca de ella le molestaba. —Siempre hay una primera vez. entonces me salvarás de la molestia de darles caza. —Estás loco —suspiró ella. ¿qué es lo que quieres? Hmm. Ah.—Ahora estoy confundida. La presión sobre el cuchillo en su cuello disminuyó cuando se inclinó hacia atrás. —Te quiero debajo de mí. Por hacerte proposiciones. Pero se conformó con otra verdad. —Ningún hombre es mi dueño.

La mano con el cuchillo cayó a su lado. y luego negó y una casi triste expresión cruzó su rostro. Incluso decir cosas estúpidas aparentemente. El cuchillo se movió de nuevo. Le rompería los miembros uno a uno si se atrevían a pensar siquiera en acercarse a ella. —¿Igual que un hongo? Él hizo una mueca.Por un momento pensó que la tenía. pensaría que deberíamos ir a desayunar. ¿Si ella le sonreía así? Haría cualquier cosa. —¿Donas? —Si te gustan. ¿hacia dónde iremos desde aquí? —Bueno. —Entonces. —No me gusta un montón de gente. Si te dejo vivir. 110 . o tocino con huevos. —Entonces nos saltaremos comerlos y los guardaremos para tirárselos a la gente desde la ventana. Ni siquiera me gustas. —Entonces los matarás. sin embargo. pero creo que funciona. Ella sonrió. pensarán que soy débil. Tratarán de hacerme daño. si no me matas. se revolvió contra él. —No lo harías. —No lo entiendo. —Pero tengo una reputación que mantener. —Y lo haría. Tú. De usarme. —Entonces no lo hagas. —Odio los huevos. —Me gustaría no tener que matarte. —No es exactamente como lo explicaría. creciste en mí.

Obligándola a tomarlo tan profundo como pudiera. mientras palpaba la carne. él no diría que no. Rozó sus pezones con los dientes. Maulló de placer contra sus labios. Sus manos se juntaron en sus nalgas llenas. La punta arrugada de uno se deslizó en su boca abierta y lo chupó con fuerza. cubiertos con una baya dura. Mientras jugaba con sus deliciosos senos. su respiración era frenética. más algunas que nunca había conocido. su trasero se levantó y se dejó caer sobre su pene. aquí y ahora. Deslizó sus manos por su espalda para poder tirar de ella hacia abajo para probarla. tal vez. y luego se estrelló de regreso. vamos a buscar nosotros mismos al dragón. encantándole la suavidad redonda de ellas. podría decir que lo disfrutaba de la forma en que su canal se apretaba alrededor de su eje enterrado. Definitivamente encima de su sofá. Eso esperaba. Cómo se despertaban emociones que había creído perdidas para siempre. le ponían hambriento. —A pesar de que ya podía ver que acabarían en su cama. uno por uno. jugando con ellos. Cremosos en color. ella lo montó. empujándola con fuerza en su pene. Se apretó alrededor de su cintura. Le gustaba la idea de que llevara su marca casi tanto como amaba verla vestida con su pene. Esta vez. Si quería ir de nuevo. si la mordida que le había dado anoche todavía empañaría su cremosa piel.—Oye. Joder. Una parte de él se preguntó. Aparte del sonido. O de acuerdo a los labios que de repente se aferraron a él. incluso después de todas las veces que habían hecho el amor. antes de chuparlos en su boca una vez más. girando sobre su pene. Un gemido se deslizó de sus labios cuando se levantó a sí misma de su cuerpo. no podía creer lo que sentía cuando se enterraba hasta la empuñadura en su interior. y vemos a donde van las cosas de allí. cuando dijo: 111 . soplándoles. Quizás en su contador. incrustándose su ansioso pene. Esas insípidas reflexiones se perdieron en su fascinación con sus pechos balanceándose. ¿por qué no nos tomamos las cosas con calma? Comemos. uno tras otro. cada golpe de su carne contra el volante de su pasión cada vez más alta. su cuerpo se movía con ritmo. Ella se llevó sus frutos y le dio sus labios. pesados y naturales. sacando un grito de ella.

Lo marcó. con la intimidad y la pasión en ellos excitándolo con tanta seguridad como su cuerpo moviéndose. sino esotérico lo tocó. Y por suerte para él. ¿me haces el desayuno? Ella se echó a reír con tanta fuerza que se cayó de la cama. Pero en el momento necesitaba algo para moderar la intensidad. Navegando en su apartamento. y no a causa de sus músculos convulsionando. Planeaban reunirse en dos horas en el portal de la parte mortal. sudorosos y jadeantes en sus sábanas. Abrió sus gloriosos ojos desiguales. le pertenecía. le dio una palmada en el trasero y le dijo: —Mujer. sólo dudó un momento cuando vio su altar. Se dio cuenta en el momento que se vino. 112 Después del desayuno de donas. su cuerpo se arqueó en un arco tenso. ¡Soy libre! Maldita sea. . Y todo se lo debía a una psicópata llamada Katie. Si ella lo admitía o no. Jugando con su mortalidad. en realidad. tocino y café en un restaurante cercano —haciendo menos probable una intoxicación alimentaria— donde ella coqueteó descaradamente y él fulminó con la mirada a todo el que se atrevió a mirar en su dirección. se puso a besar su trasero magullado antes de follarla de nuevo. sino porque sus ojos revolotearon. —No discutió para hacerlo. anillo o ceremonia. algo no del plano físico. La separación ya le irritaba. La acusación en los ojos del retrato ni siquiera le dio una punzada de culpabilidad. No era que dijera algo estúpido como eso en voz alta mientras se recuperaban. Uniéndolos con más seguridad que ningún voto.—Mírame. y algo cálido. se separaron para poder ir a tomar una ducha y cambiarse de ropa. excepto alivio. No sentía nada.

se había vuelto cursi. Cuanto más tiempo se demorara. Tenía que darse prisa para poder regresar a su lado. 113 . Tal vez si se daba prisa la podría encontrar en su casa. Un hombre debía jugar fríamente. Descubrió. Dándole lo suficiente a un amor que ya no recordaba. La idea de tostar este enlace con su pasado hasta volverlo cenizas no le dolió como esperaba. requería una sentencia de muerte. O lo intentara. O no. se quemaba en caliente. Joder. Al diablo con eso. Había hecho su tiempo en la trinchera de la miseria. que pasaba directamente a la incineradora. tendría que deshacerse de la foto y del santuario antes de que lo viera. Pero seguro que también quería saber quién le había hecho daño suficiente para hacerlo sentir como un momento de intimidad como el que habían compartido. a donde pertenecía. en su camino para encontrarse con Katie. y teniendo en cuenta que parecía receloso de sus relaciones. Ya era hora de volver a vivir. ahí había un recuerdo para atesorar. Lucifer estaba en lo cierto. que si aplicaba la lengua de cierta manera. rogar que la follara. Ahora. aunque lo amenazara con matarlo. Cuando a ella se refería. tendría que demostrarle que no iría a ninguna parte. más tiempo pasaría hasta que estuviera a su lado. Xaphan tenía derecho a la felicidad. Katie haría casi cualquier cosa —gritar su nombre. la tiraría por el conducto de la basura. O podría esperar hasta que ella confiara en mí lo suficiente como para decírselo a sí misma. Después de ducharse. ¿Tal vez incluso de amar? Sólo pensar en Katie —mi mujer— lo impulsaba a la acción.Pensando en los cual. después de que dejemos al dragón. Tal vez vaya a preguntarle al jefe más tarde. También podría torturarla hasta que lo reconociera. o qué. incluso prometerle que aprendería a cocinar— si sólo la dejaba venirse.

Lista antes de lo esperado, muy temprano, porque se había apresurado a propósito, Katie tomó la dirección de Xaphan y fue a buscarlo. Todavía no estaba segura de qué hacer con el serio Demonio. Aunque, podía admitir que le gustaba el nuevo Xaphan, el intrigante Demonio que parecía emerger sólo para ella. Ese Demonio tenía sentido del humor y mantenía su racha casi tan impresionante como la de ella. Juntos formaban una pareja imparable. Juntos, ¿cómo en pareja? El concepto mismo de eso la detuvo en seco. ¿Desde cuándo se sentía cómoda en pareja, aunque mentalmente con otra persona? ¿Era posible que por fin se hubiera sanado lo suficiente de su pasado para contemplar dejar que alguien se acercara a ella? ¿Para dejar vivir a Xaphan, a pesar de que la había visto más que vulnerable? ¿Será mi príncipe? Todavía estaba sorprendida de haberse quedado dormida, al abrigo de sus brazos. Por lo general, después de tener sexo, mataba al chico. Un hombre muerto no podía presumir que había sido golpeado por la asesina del Diablo. Y no podía volverse todo pegajoso, tampoco. Tenía problemas con los hombres que trataban de acercarse a ella. A pesar de que tardó décadas con su psicólogo, por fin había llegado al punto en que si las cosas no llegaban a la tercera base, y estaba de buen humor, simplemente los mutilaba en lugar de asesinarlos. Era un progreso, ¿no? Pero Xaphan —no sólo le había llevado al éxtasis en numerosas ocasiones—, había salido por la puerta, con todas las partes de su cuerpo intactas. Y eso a pesar del hecho de que se había acurrucado con ella. Abrazándola como si la deseara, y más sorprendente, lo había disfrutado. En realidad, esperaba volver a verlo, y no sólo porque era un Demonio travieso en la cama. Despertaba sentimientos que creía muertos hace tiempo. La hacía desear el afecto que su mirada prometía, la protección de sus brazos. Sería agradable no estar sola y que me cuidara. Sería aún mejor mantener el calor, difuso sintiendo que la incitaba, y tal vez incluso ver a donde las cosas con podrían ir —que no fuera desnuda en la cama. ¿Estoy lista para algo un poco más permanente?

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Más loco aún que sus pensamientos habituales. Y tan confuso. Caminando por las calles del Infierno, perdida en sus pensamientos, pensando y preguntándose qué hacer con Xaphan, arremetió contra el pobre diablo que se atrevió a decir “Hola cosita sexy, ¿quieres follar?”. Él sufrió por su comentario la pérdida de su lengua. La violencia no despejó la confusión en su mente, pero la hizo reír. También le recordó quién era y lo que podía hacer. Si las cosas se ponían demasiado complicadas con Xaphan o demasiado difíciles para que las manejara, su cuchillo siempre podía mejorar las cosas. Al llegar al edificio de Xaphan, una monstruosidad de vidrio con espejo estirándose arriba en el cielo, se divirtió, presionando todos los botones del ascensor, luego subió las escaleras. La puerta cerrada de su apartamento le dio sólo un momento escogerla. Llamar a la puerta era educado, y los límites no existían en el mundo de Katie. Además, quería sorprender a Xaphan. Por supuesto, una vez dentro, se vio desgarrada. La evidencia audible de una ducha en funcionamiento, lo que significaba un desnudo, probablemente caliente Demonio, o el manto blanco cubriendo en una tela fina con un pequeño cuadro, enmarcado, sentado encima. ¿Quién tenía en casa tal prominencia? Con los pies en silencio, se acercó a la imagen y se la llevó. Odió al instante a la mujer que representaba. Con su cabello perfectamente arreglado, con una maldita sonrisa de Mona Lisa y ojos a juego, Katie supo que había encontrado a la mujer que Xaphan amaba. Si se hubiera tratado de un concurso de miradas, hubiera perdido. De ninguna manera coincidía con la perfección que veía. No con su cabello rubio natural y ojos dispares. ¿No había dicho Xaphan que habían pasado 300 años, desde que había tocado a una mujer? Estaba segura de que lo había hecho, lo que significaba que el parangón de la foto podría haber muerto. Echando un vistazo alrededor de su casa, notó la austera decoración. No había color. Ni una sola planta o chucherías. Nada en el lugar gritaba que una mujer vivía allí. Además de la capilla, habría dicho que Xaphan era soltero. Pero su corazón estaba tomado. Sostenía la evidencia en sus manos.

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—¿Qué estás haciendo aquí? —Fría y brusca, su voz la sobresaltó dejando caer el porta-retrato. Golpeó el suelo con un crack, el cristal se estrelló. Haciendo una mueca, se asomó a los ojos. El horror en sus ojos habría parecido cómico si ella no estuviera tan enojada con su reacción inicial de espionaje. —Oops. —Luego de asegurarse de que su sarcasmo fue evidente, trituró la imagen en el suelo y los fragmentos de vidrio. Ayudó a mantener su atención del hecho de que Xaphan estuviera al otro lado de la habitación con nada más que una toalla. Y maldita sea, a pesar de que le importaba otra, se veía tan putamente sabroso con sus abultados músculos lisos por el agua, pidiendo una lamida. —No es lo que piensas. —¿En serio? ¿Me estás diciendo que este no es un santuario dedicado a la mujer que amas? —Sí, pero… —No pongas excusas. No soy jodidamente ciega. ¿Quién es ella? — Poniendo las manos en sus caderas, Katie dejó que su mirada enojada se encontrada con la atribulada de él. —Si me dejaras explicarte. —Pregunté, ¿quién es ella? —Roxanne. La mujer a la que amaba cuando llevaba una vida humana. —Las palabras de él se arrastraron lentamente y le apuñalaron el corazón. El dolor la consumía, aunque no lo demostró. Esto era lo que ocurría cuando una chica pensaba que podía confiar en un hombre. Él se daba la vuelta y le rompía el corazón. Bueno, no exactamente eran las mismas situaciones que en su juventud, pero aún así, el dolor era muy real, y todo por su culpa. —¿Y dónde está la santa que necesita un santuario?

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—Por supuesto que expresamos nuestro afecto en forma física. ¿Qué te hace estar tan seguro de que esta mujer se ganó unas alas? ¿Era su preciosa Roxanne pura de verdad? Si era así. —¿R-e-e-a-l-m-e-n-t-e? —Katie sacó la palabra—. que crees eso. —¿Por qué necesitas una foto? Era tan olvidable. Katie puso los ojos en blanco.—Muerta. El corazón de Katie se agrietó un poco más mientras él no negaba su amor por la otra mujer. Hola. ahora que follamos. porque nene. 117 . En el Cielo. la habría encontrado. pero aún bramaba por delante. —Lo dice el hombre que está enamorado de una foto. supongo. dudo que jamás me olvidarás. oh Demonio crédulo. Sabes que la población de los Cielos es como una por cada mil millones de aquí abajo. Seguramente si hubiera terminado en el Infierno. La duda arrugó su frente. Pero había algo más nuestro amor en eso. —Me quedé con la foto como un recordatorio. nunca se podría comparar. ¿estarías interesado en comprar un poco de frijoles mágicos? —No soy ingenuo. dado el tiempo que hace que ambos vivimos. Siempre supuse que se había ido al Cielo. Katie. —Wow. La hacía enojar. Hice una promesa de nunca amar a otra hasta que nos reencontráramos. —No sé dónde está. con sus innumerables pecados. No puedo creer que hayas dicho eso con una cara seria. me imagino. ¿Se te ha ocurrido pensar que lo de Roxanne y yo fue más que una follada? —¿Así que me estás diciendo que no le diste la vuelta a su falda y se lo diste? Sus mejillas rojas le respondieron. —Siempre se reduce a sexo contigo ¿no? —replicó él con enojo—.

una mujer muerta. que ha estado probablemente en el Infierno todo este tiempo y nunca se molestó en buscarte. —Interrumpió sus palabras con un lanzamiento de sus cuchillos y mientras él los esquivaba. —Katie.—¿En serio? Está bien. Y pensar que te dejé vivir. pero mejor loca que estúpida. Molesta por su constante defensa de la otra mujer. se echó a correr. odiando las lágrimas en sus ojos—. sin embargo. —¿Puedes parar y dejar que te explique? —¿Explicar qué? ¿Qué me dejé engañar al pensar que significó algo? Todo el tiempo que me usaste. a esta mujer muerta. usaste mi cuerpo. La única persona en quien podía confiar. afirmas amarla. Lucifer. —¿Por qué? ¿Por qué no fui lo suficientemente buena para llevarte a casa y follar? ¿No tan bonita como tu Roxanne? —Escupió. Sabía que debería haberte matado. Corriendo a través de su antecámara. Nunca tenías que haber visto esto. No quiero pelear contigo. corrió a la única persona que le ofreció consuelo. —Sí. hizo caso omiso de su secretaria gritando: —¡Alto! —Y estalló en su oficina. lo estoy. —Suspiró su nombre y se frotó la cara—. Eres un idiota. —¿Comida favorita? ¿Flor? ¿Sueños que tenía? ¿Nombres que previó para su primer hijo? ¿Postre que te hizo cerrar los ojos y gemir? Su boca se cerró. pero llevaba una gran cantidad de azul. nada menos. —No sabes nada de eso ¿verdad?. al tiempo que pensabas en otra. le disparó preguntas. 118 . —Y tú estás loca. —No lo sé. Te odio. Las lágrimas corrían por sus mejillas. entonces cuál era su color favorito.

tiene razón. ¿A qué está llegando este plano de existencia venir a si un hombre no puede ni siquiera saquear a su novia en el escritorio sin tener que ser interrumpido? ¿Qué le pasó a llamar? —¡Oh. jefe. ronca. —Tal vez.—Quiero permiso para matarlo — exclamó antes de que sus ojos pudieran captar plenamente lo que estaba pasando. pero no esperó por su permiso para contestar. Gaia se levantó. y Katie se unió a ella. Lucifer. —No es divertido en absoluto —murmuró entre dientes. —Está bien. —¿Es seguro? ¿Se ocultó luna? —Cosita impertinente. —Estuvo de acuerdo Katie. Estoy ciega. de Gaia. por supuesto. Al oír el sonido del crujir de tela y de una cremallera subiendo. Y todos sabemos que odio esos. —¿Yo? Esta es mi oficina. ¿hay alguna razón para que interrumpas mi media mañana de tango? 119 . mientras Lucifer las fulminaba a los dos. demonios. —Gaia golpeó los brazos de Lucifer. Lo dices todo el tiempo. —Oh silencio. —Pero querido. Katie miró a través de sus dedos. ¡Ayúdame! Argh! Una risita se encontró con su exclamación. Pasando una mano por su cara. Mis ojos. ya sé la respuesta! —Katie agitó su mano. lo es —contestó la Madre Tierra sin dejar de reír—. No tiene temor de ti y te dice las cosas como son. chilló—. gruñó: —Esto no es divertido. Adoptando su mejor voz. —Oh sí. dijo—: Llamar es para los que tienen modales. gran matón. pero suena grandioso cuando lo hago. Es por eso que me gusta Katie. si terminaron de burlarse de mí. cuyas nalgas bronceadas la encontraron mientras irrumpía. —Si tú lo dices. Ella y la Madre Tierra se rieron un poco más y Lucifer suspiró.

Inmediatamente aleccionadora. Lucifer resopló. cariño? Ven y dile a la Madre Tierra lo que hizo el gran Demonio malo. —¡El Cad! —exclamó Gaia. no y no. —Lo sé —gimió Katie—. Quiero matar al imbécil con el que me pusiste. —No es típico de una mujer asumir que él hizo algo. Lucifer levantó las manos y se alejó. —No. O torturarlo. ¿No deberías celebrar esta victoria? Tu psiquiatra ha estado esperando que esto suceda en los últimos cincuenta años. Con las dobles miradas que dirigieron en su dirección. —Xaphan no es mi príncipe azul. —Quiero permiso para matarlo. Te gusta por lo que deseas matarlo. —¿A Xaphan? ¿Qué hizo el muchacho? ¿Su amargura finalmente consiguió llegar a tu último nervio? —No. —¿A quién? ¿Encontraste al sinvergüenza que se robó al dragón? Puedes matarlo. murmurando algo acerca de ir a donde se le buscaba. Demonios. —¿Cómo que te lastimó. Katie recordó su razón de venir. incluso puedes traerlo de vuelta aquí para procesarlo. ¡Pero luego me lastimó! Tiene que morir. —Whoah. El idiota estúpido me cae bien. A veces. Necesito un nuevo club de astillado. ¿Se te ha ocurrido pensar que tal vez es culpa de Katie? Es una loca. su jefe podía actuar tan denso. Accidentalmente rompí el mío. No puedo soportarlo. 120 . Regresa. —¿No dijiste que te gustaba? ¿No fue eso lo que dijo el médico que necesitabas para sanar? —Sí.

—Sí. cariño. ¿Sabías que el idiota tiene un santuario dedicado a la mujer que ama? ¡Un maldito santuario! —Oh. ¿Y qué pasó después? —Tuvimos sexo un par de veces más. Y luego. Bien por ti. tontita. —Estoy impresionada. Inclinándose. ¿qué tal está? —Ridículamente caliente. en la mañana. El hombre está construido como un Dios. —¿Qué hiciste? Rompí la foto. Nunca tiras hacia abajo. Gaia sonrió. —Lo sabía. hundiéndose en el cuero suave. Está bien. —¿Tú? ¿Y Xaphan? —Gaia se desorbitó—. 121 . —Tuvimos sexo. Dios. ni siquiera para hacer ejercicio. pero no siento haberlo hecho. Cuéntame lo que pasó. Así que tuviste sexo fabuloso. Basta decir que decidí darle una sorpresa en su apartamento. ya que nadie ha visto alguna vez a Xaphan fuera de su abrigo de piel. Dios”. Tengo que preguntar. compartimos algunas donas y nos separamos para poder ir a su casa a cambiarnos y esas cosas. —“Oh. —Aun admitirlo en voz alta la hacía temblar.Gaia palmeó el asiento frente a ella y Katie se acercó. Adelante. ¿entonces qué? —Nos abrazamos. —Ahora estamos solas. Accidentalmente. —Pero tengo la impresión de que todavía te gustaba en ese momento. admito que no me esperaba eso. —¿Desnudos? —Claro. es correcto —gruñó Katie—. Dejar que alguien se acerque. Gaia se aferró a cada palabra.

—Ouch. ¿no? —Sí. Y no fue el primero. La Madre Tierra se estremeció. Sobre todo porque la mujer por la que ha estado castigándose a sí mismo no era el parangón de la virtud que pensaba que era. ¿no? Sorprendida. Es él. Es un hombre y las dos sabemos que la sangre pasa cuando se ponen cachondos. Así que le pregunté si la amaba. —¿Qué te hace pensar eso? —No soy yo. Ha estado volviendo loco a Lucifer. Debería haber sabido eso. y me dijo que había hecho la promesa de no amar a otra. Dice que debido a que esta chica Roxanne nunca lo encontró en el Infierno para liberarlo de su voto y vivir felices para siempre. — Simplemente decirlo en voz alta le provocaba un dolor en el pecho. Esa escoria nunca estuvo cerca de una oportunidad en el Cielo. 122 . Puedo ver por qué quieres matarlo. entonces debe estar en el Cielo.—Afirmó que no era lo que parecía. —Puso los ojos en blanco—. —¿Y qué si lo hizo mientras se divertía con una erección? Obviamente. En el momento en que la hizo. Me dijo que no había follado a nadie en 300 años. estaba pensando más con el pene que con la cabeza. —Totalmente merecido. —No está en el cielo. Un tiempo muy largo. Sólo la idea de otra mujer excitándolo la hacía hervir y volverse loca. —Así que lo engañó. Xaphan hizo esa promesa hace mucho tiempo. ¿O todo sería una mentira también? —No. Como si de veras. Y no. No es su culpa. No cambia el hecho de que aún la ama. te dijo la verdad. especialmente teniendo en cuenta que lo dejó en su falda mientras estuvo soltera. Tienes que entender. Ha estado esperando a que venga a buscarlo. —Como si fuera cierto. la mandíbula de Gaia se movió. se preocupaba por esta mujer.

Luc no siempre ha sido el mejor novio. aunque hay veces que quiera hacerlo. Luego se desplomó—. ¿Quién podía pensar en completar una misión en un momento como este en que cada átomo en su cuerpo gritaba por venganza? —¿Por qué no esperas un poco? Encuentra la pequeña criatura. —No soy tú. Lastimarlo como él a mí. Pero. no puedes deshacerte de todo aquel que se acerque a ti. 123 . ¿Por qué si no iba a tener un santuario? —Pero rompió su voto cuando se acostó contigo. ¿no? —Se iluminó por un momento. —Katie. O hacer las paces. Pero al parecer. de nuevo. —Tan pequeña admisión. —Su admisión surgió quejumbrosa. Y eso no quiere decir que tenga que matarlo. Todavía no han encontrado el dragón.—¿Está segura de eso? —Por supuesto que sí. —No hagamos algo apresurado. Dale a Xaphan otra oportunidad. Eso no significa que no podemos estar juntos. Confía en mí. ¿Crees que no me he ocupado de su angustia antes? Estoy involucrada con el mayor mujeriego que el universo haya conocido. Quizá Xaphan pueda explicarse. A veces. —Lo hizo. Simplemente porque estamos en una fase feliz ahora. y no le gustó ni un poco. —Pero Xaphan me lastima. Tiene que morir. —Quiero matarlo. No quiero perdonar. ¿verdad? Katie negó. Lucifer me lastima. es necesario dejar que los que te importen tengan la oportunidad de disculparse y hacer las paces. no quiere decir que no tengamos nuestros momentos. —Lo sé. ¿Qué daño puede hacerte? —A mí. también he hecho mi parte justa. no le importa lo suficiente porque fue a su casa y no hizo nada sobre su altar a Roxanne. Llévala al castillo antes de que mi nieta vaya de visita y luego ve cómo te sientes. hablo por experiencia.

Sin embargo. —¿Me lo prometes? —Te lo prometo. decidió que quería oír su pobre excusa antes de matarlo. Katie se sintió si no mejor. lo mantendré presionado para que puedas sacarle el corazón.—Te diré algo. 124 . Después de unir sus meñiques en juramento y de un abrazo. Si realmente te lastima. No tenía ninguna intención de perdonar a Xaphan. al menos más tranquila. y me refiero a más de la clase de nalgadas traviesas.

Enojado. las dos se unieron contra mí y básicamente me echaron. Luego se tensó ante la mirada furiosa dirigida en su dirección. ¡A mí! De mi oficina. Xaphan blandió su escoba como si fuese un arma mientras se abría la puerta destrozada de su apartamento. Tampoco resultaría agradable para el destinatario. interrumpiendo mi sexo matutino con Gaia. En cualquier momento el humo saldría de los oídos de Lucifer. siempre vestía bien. La primera regla en el Infierno: nunca admitas nada. aunque crudo. ¿qué carajos hiciste? Regla número dos: cuando te atrapen. pregunto de nuevo. Así que. —¿Qué hiciste? —le preguntó su jefe. Se relajó cuando reconoció a su empleador acechando. —Mierda. —¿Hacer? ¿Podrías ser más específico? —Katie llegó a irrumpir en mi oficina.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Clau B arriendo la zona en la que antiguamente estaba su santuario. —Lucifer se encogió en tamaño y se dejó caer en el sofá— ¿Qué parte? Iba en contra de la corriente besar y contar. 125 . culpa a alguien más. —No fue mi culpa. porque el diablo. miembro a miembro. el Lucifer normalmente afable se presentaba como una versión rojiza de Hulk. alguien conseguiría su trasero masticado o asado. antes de desgarrarte. Tenía miedo de que dijeras eso. con una voz de trueno. en un traje Armani de tres piezas. Sólo seguí tu consejo. evitar el problema resultaría en tortura. pero cuando se trataba de Lucifer. Como si tener las bolas color púrpura no fuera lo suficientemente malo.

—¿Primera. Un poco de sangre derramada. —Y sí. queriendo evitar responder. Mutilado tal vez. por la forma en que te dejó vivir. pero ella como que irrumpió mientras me estaba duchando. no era que Xaphan se fuera a reír. estaba seguro de habría evitado un devastador golpe final. Ahora no parecía el momento adecuado. —Maldita sea. como si. Ella vio mi santuario a Roxanne. Sabía que lo tenías en ti. ¿A dónde podría correr un Demonio y esconderse cuando el Diablo estaba sentado en su sofá? —Um. tuvimos un pequeño momento dudoso con un cuchillo esta mañana. Eh. Pero al final. —Bueno. Debió haberle gustado mucho tu técnica. —Si todo fue tan bueno como el pastel de mi Gaia. Todavía estaba un poco borracho cuando ocurrió la primera vez. Estoy un poco borroso con los detalles. 126 . O ella me sedujo. fue más de una vez? —Seis en realidad. pero hice que lo bajara. se jactó de sus hazañas con una enorme sonrisa. por lo que podría haberle dejado la impresión equivocada — admitió en tono bajo mientras el recuerdo lo deprimía de nuevo. Pero. ¿por qué estaba tan enojada cuando irrumpió en mi oficina? —Lucifer lo inmovilizó en el lugar con su ardiente mirada. —Todavía no creía que hubiera sido capaz de matarlo. Bueno. Evitando su penetrante mirada. Lucifer se echó a reír. Se asustó antes de que pudiera explicárselo por completo. Xaphan se movió inquieto. Un par de cejas tupidas se levantaron en Lucifer dándole un aspecto casi cómico. —¿Todavía tienes esa cosa? ¿Eres jodidamente estúpido? ¿Quién le permite a la mujer que está follando ver la imagen de acoso a otra? —Pensaba deshacerme de él.—Solté mi voto y seduje a Katie.

Barriendo de nuevo. Ella no era virgen porque le abría los muslos a cualquier persona con una espada.Acababa de encontrar la felicidad y la había perdido debido a un estúpido voto que nunca debió haber hecho. eso pateaba a un Demonio cuando ya estaba en el suelo. eso explica muchas cosas. cuando la salvaste del jabalí. ¿qué es lo que estaba haciendo con su guardia? ¿O todas las mujeres. Roxanne? No es como si hubiera sido siempre fiel a ti. dejando sus pechos libres para pasar el rato? Xaphan frunció el ceño. —¿De qué hablas? —¿No me digas que nunca te lo imaginaste? Y yo que pensaba que tenías un brillo de inteligencia. —También explicaba por qué el guardia nunca había sacado su espada y por qué no tenía una marca en ella. Ese día en el bosque. ¿Nunca se te ocurrió la primera vez que Roxanne te dejó llegar debajo de sus faldas preguntarte por qué no era virgen? —Ella decía que era por la equitación. Ahora se sentía aún más tonto que antes. Le preocupaba que un marido le exigiera la anulación alegando que era impura. con tu cabeza grande. ¿Y por qué diablos tenías un santuario dedicado a esa perra. ya que necesitaba algo para mantener sus manos ocupadas. En retrospectiva. cuando son atacadas por un jabalí. en todo caso. tienen la parte superior de sus vestidos rasgados. Xaphan se detuvo y miró a Lucifer. Arruinaste ésta hasta la realeza. es por eso que estaba tan asustada por el plan de su padre de casarla. —No pensaste en muchas cosas. —¡Ja! No puedo creer que te hayas tragado esa pobre excusa. ¿Seguramente no podría haber estado equivocado? 127 . Grandioso. muchacho. —Yo no pensé en eso. Lucifer ladró. —Bueno. no fuera que agujerara las paredes.

—Lucifer hizo un fuerte zumbido—. Recuérdame más adelante contarte acerca de un terreno que tengo a la venta. Xaphan. Y lo había jodido como una puta sin lubricante. por lo que había vendido su alma a Lucifer para tener la oportunidad de matar al viejo y salvar a Roxanne. Tambaleándose hacia atrás. —Tu preciosa Roxanne fue la que te señaló con el dedo. en realidad. sintió un gélido frío. No había funcionado como había previsto. rodeado de guardias. ¡Que me jodan! Ella lo había tocado como a un violín. más de los que Xaphan podría derrotar por sí solo. También lloró lágrimas muy bonitas mientras le decía a su padre acerca de cómo la amenazaste para que guardara silencio. Ella no quería casarse con el viejo. eres ingenuo. —Había asumido que su padre la había encerrado más resguardada que una monja en un convento. En cuanto a que no se lo había cuestionado. Sabía que era culpable. —Nunca pensé en ello. En cuanto a tu afirmación de que te amaba. es cierto. Dijo que podríamos estar juntos si no tuviera que casarse con ese viejo que su padre trajo a casa de los tribunales. no se sentía mejor. Incorrecto. no había siquiera pensado en ello. Su pobre pared sufrió la peor parte de su ira. 128 . Ella no haría eso. —Un idiota pomposo y viejo.—Pero ella me dijo que me amaba. Liberarla para que pudieran estar juntos. ¿No te preguntaste por qué nunca llegaste a la cárcel? ¿Por qué nadie habló contigo y te pidió explicar tu versión de los hechos antes de tu ejecución programada? Una ejecución que se había perdido cuando Lucifer vino a él en la oscuridad de la noche y se lo llevó a su nuevo hogar en el Infierno. pero sólo porque tenía su ojo en otro Señor. A pesar del gran agujero. —Lo hizo. No sólo le dijo a todo el que quisiera escuchar que habías matado al Señor a sangre fría ante sus propios ojos. a pesar del calor en la habitación. —Joder. —¿Ella qué? No. por haber estado revolcándose en la autocompasión. sino que la habías tomado en contra de su voluntad y que la habías arruinado. por lo que parecía lógico que todo el mundo pensara eso también.

¿qué harás? ¿Revolcarse en su auto miseria? No. Y quiero decir realmente. durante trescientos años por un voto que no significaba nada? —Porque estaba esperando que te dieras cuenta por ti mismo de lo estúpido que habías sido. Por supuesto. excepto a mí. Yo soy la encarnación de la perfección. Había cambiado por ella. —O dejar que me encuentre. —Sabía que debía haberla perseguido —murmuró en voz baja. que se encontrara con la punta de su daga. En cambio. Pero luego pensó que mejor era deshacerse de la fuente de su ira antes de ir a buscarla para que regresara y hacerla escuchar cómo había cambiado. ¿Quién quería mantener la promesa de un recuerdo cuando había encontrado a alguien mejor. Y lo había hecho. En realidad. —Traerla de vuelta. Primero tengo que encontrarla. —Sí. —Ese es mi muchacho. Estaba muy enojada. Como a todos los demás en tu vida. Dado que habían planeado reunirse en el portal que conducía al mundo de los mortales para poder hacerle una visita al emporio de Pete. Creo que se preocupa por ti y tú la decepcionaste. probablemente intente cortarte la garganta para evitar la conversación. nunca conté con que te tomara tanto tiempo. ¿cómo? Ella no se quedará quieta escuchando. 129 . Pero. lo arruinaste. O bien. ¿Mantener un maldito santuario de una ex-novia en tu apartamento? Te debería matar por ser tan deficiente mental. Incluso puse a la perfecta psico en tu camino con la esperanza de que despertara tu estúpido trasero.—¿Por qué no me lo dijiste antes? ¿Por qué me dejaste sufrir. no sé si Katie esté dispuesta a que te acerques lo suficiente como para hacer eso. alguien que no le hacía templarse con quién y qué era? ¿Alguien que lo intrigaba en más niveles que sólo el sexual? —Entonces. —Ya se me ocurrirá algo. ya lo había hecho durante mucho tiempo. Bueno. había muchas posibilidades de que se encontraran. —Se lo explicaré.

no significaba que fuera a tomar riesgos innecesarios. no en la parte buena. ya que sólo los usuarios de magia podían cambiar la apariencia de un Demonio en el plano mortal. Esperaba poder hacer un trabajo lo suficientemente convincente para que ella no lo matara. quién se preocupaba por una herida superficial cuando parecía haberle roto el corazón. el único hombre en quien confiaba. Grandes matones protegían las entradas. La asesina Katie estaba en casa y. Enojada. Tengo que arreglar esto. teniendo en cuenta su estado de ánimo actual. sin embargo. también actuaba como importador ilegal de productos mortales a los nueve círculos. A la inversa. correría la sangre. Justo en medio de una ciudad humana. Pete había condenado su propia vida. lo que significaba que también tendría a un hechicero de algún tipo del cuál preocuparse. Al cruzar esa línea invisible que todo el mundo sabía que debía evitar.Pero. sus pesados cuerpos estaban repletos de grasa y músculos. la tienda actuaba como una estación de paso para las brujas y otros seres que querían comprar artículos especiales del Infierno y los otros planos. Decidida a matarlo. También había hombres apostados bajo formas humanas y Demonios escondidos. incluso los guardias se hacían de la vista gorda. 130 . Katie se coló por la parte trasera del almacén del emporio de Pete. sin embargo. Lo que la sorprendía acerca de Pete adquiriendo el dragón era saber que Lucifer tendría que tomar un interés personal. ¿Pete había perdido la cabeza? ¿Quién le robaba al mismísimo Señor oscuro? No era que realmente le importara. Decirle lo que significa para mí. Gruesos sobornos habían llenado sus manos por años. pero decidida a completar su tarea con Lucifer. Casi todo el mundo sabía de Pete y sus ganancias mal habidas.

Sacando sus cuchillos de sus cuerpos. ella dio un rápido vistazo alrededor. 131 . les limpió la oscura capa. Otro ser por matar porque la magia estaba prohibida en el lado humano. Cuando un Demonio la jodía. sacando otro par de cuchillas de sus vainas en su cadera. De pie. atravesando sus corazones. Xaphan estaba agachado y las cuchillas se enterraron hasta el cuello en la pared. Las dagas se hundieron en sus pechos. sus cuchillos mágicamente mejorados se deslizaron a través de la carne. con idénticas expresiones de sorpresa cayeron y golpearon el suelo. Con la evidencia dispuesta y la puerta de atrás sin vigilancia. Sacando algunas etiquetas de sus bolsillos. Thunk. Mientras la sangre se filtraba desde los bordes salobres de las heridas. Sintiendo sus cuchillos. y a las cabezas separadas. o molestaba al jefe —o a ella—.Viva yo. Un par de cabezas. y Lucifer instigaba su fetiche de eliminar la evidencia. les dio una palmada a los cadáveres. a menos que Lucifer diera un permiso especial. enviándolos directo al pantano donde las criaturas se encargarían de los cuerpos. Le gustaba mantener sus armas brillantes y limpias. Surgiendo. —¿Qué estás haciendo aquí? —le espetó ella. —Acabar nuestra misión. no había funeral ni juicio. manteniéndola bien provista de etiquetas escritas para enviar cualquier cosa que se quedara pegada a la parte más profunda del pantano. Pero eso no siempre era suficiente para matar a un Demonio. Arrojó sus cuchillos antes de que su cerebro pudiera procesar por completo la situación. lo que molestaba totalmente a las pocas empresas de pompas fúnebres que trataban de ganarse la vida en el Infierno. arrojó sus dos cuchillos incluso antes de que notaran su presencia. no viendo nada sospechoso y se metió en el edificio. El hábito la hacía siempre limpiarse después a sí misma. ella corrió. Katie miró a los dos guardias que fumaban y a su intercambio de bromas obscenas. cortando tendones e incluso huesos como si fuera mantequilla blanda. Y eso sucedía sólo con su familia y los esbirros bajo su mando directo.

Xaphan contorsionó su cuerpo y el conjunto de cuchillas que ella hizo volar enviadas directo a su corazón también fallaron. 132 . Los mato. No quiero dar a entender que te lo iba a ocultar. pero no soy estúpida. O lo que sea que te mueva la manivela. estás entendiendo mal. sus labios medio curvados en una sonrisa. por lo que veo. —Entrar en lugares vigilados es mi especialidad. a ella no le importaba. Clang. —¿Cuántos tienes? —Eso sólo yo lo sé y tu cuerpo lo averiguará. Lo incineré hasta las cenizas. —Todavía estás enojada. algo que debería haber hecho hace años. —No hay nada que explicar —espetó ella. Puede ser que esté loca.—¿Cómo entraste? Me acabo de hacer cargo de los guardias de afuera. No me importa si tienes una obsesión enfermiza con una mujer muerta. pero nunca hizo contacto mientras él se desvanecía de la vista y volvía a aparecer al otro lado de la habitación. No guardo rencores. —Falló de nuevo. —No necesitas preocuparte por mí. —No. Se fue. Con un movimiento digno de Matrix. de las costuras de sus pantalones vaqueros. —¿Yo? Por supuesto que no. ¡Maldita sea! —No deberías ver el santuario. Ni un poco. cerca. tirando delante de otro par de dagas. Sólo que llegaste antes de que tuviera la oportunidad. Me iba a deshacer de él. ¿De verdad? No. —Obviamente. eso responde a una pregunta. demasiado cerca. Él desapareció y volvió a aparecer. —Bueno. Si… Thunk… Sólo me dejaras… Ping… Explicarte. como pequeñas agujas. Ella apuntó una patada.

vio cómo su compañero antes gruñón. nena. Y le hizo proposiciones. —¿Cualquier premio? —preguntó ella—. Ella no quería admirarlo. —Mi cabeza es tuya cuando quieras. su cuerpo parecía pensar en montarlo como una vaquera. Xaphan se ponía tan caliente cuando era violento. su quijada cayó tan bajo con su descarada declaración. Él me retó. Antes de que el humano. ¿Incluyendo tu cabeza? — sonrió dulcemente. A la mierda. ¿podemos terminar el trabajo? —Si por terminar. matemos a los malos y terminemos en mi casa donde me pondré de rodillas para mostrarte cuánto lo siento. No sabía qué era más caótico. —La puerta de la sala de descanso de empleados se abrió. no lo dejaría ganar. Y hagámoslo interesante. Maldito. probablemente otro Demonio disfrazado. entonces seguro. pudiera gritar una advertencia. deja de torcer todo. a pesar de su intriga por sus palabras. Sorprendida y quedándose sin palabras de nuevo. volaba por la puerta. ya sea con palabras o con la lengua. —Si ya terminaste de ladrar. Xaphan tiró de él en el espacio. 133 . Ella frunció el ceño. mientras arrastraba las uñas por su pecho. Quería lastimarlo en venganza. El que mate a la mayor cantidad de villanos consigue un premio.—Maldita sea. —¿Qué acabas de decir? Él le guiñó un ojo. enviándolo al piso y decapitándolo. interrumpiendo su conversación. Bueno. te refieres a que consigamos al dragón. ella podría haberse tragado una mosca o dos. Él la había lastimado. Pero por todas las putas del Infierno. —¿Qué tal si simplemente te lo enseño? Trata de mantener el ritmo. Por supuesto. pateando la parte de atrás de las rodillas del hombre.

Con un boom. pero no pudo evitar que el calor corriera por sus piernas. ¿Le gustaba? Aturdida. Sabes cómo me gusta verte mover. Katie estaba a punto de impresionarlo con sus selectas habilidades con las cerraduras. Tirando de un pin de su pelo. se lanzó hacia abajo. ¿Por qué no tocas una campana y les avisas a todos para que sepan que estamos llegando? —No pude encontrar una —admitió él—. ¿Qué se le había metido a él? ¿Una noche con ella lo había desequilibrado por completo? Mientras que era sexy como un Demonio sombrío antes. la puerta se estrelló hacia adentro. ella no respondió. cuando él la apartó con un retumbante: —Permíteme. Hazte a un lado y ve cómo funciona una verdadera asesina de una multitud. vengo por ustedes! Con un vozarrón. —Sutil.Recuperando sus cuchillos primero. Pero todavía no lo dejaría ganar. Con un exuberante Whee. ¿Qué te parece esto? ¡Hola cabrones. —Tres a dos —la engatusó—. empujó la puerta y lo encontró de pie junto a un par de guardias. 134 . Estás quedándote atrás ya. Levantando una bota. Evitando la entrada de la tienda donde los clientes —unos humanos— navegaban y operaba la parte legal de la empresa. —Tramposa. el nuevo psicópata con tendencias asesinas realmente la excitaba. ¿Tanto quieres que gane? —Eso desearías. él anunció su presencia y esta vez ella no pudo evitar reírse. en su lugar encontraron la puerta cerrada que daba al sótano. la estrelló contra la puerta. guardias muy muertos. —El último en bajar las escaleras es un huevo podrido —gritó ella mientras saltaba sobre el riel.

Le hacía sentir ligero y. Y sólo porque me engañaste al no dejar que una mujer fuera primero. —Sólo estoy detrás de ti. curiosamente. sintió ganas de reír. feliz. Lo suficientemente feliz. —Eso hace un total de cinco para mí —se jactó. 135 . un voto que lo había arrastrado en más formas de las que se había dado cuenta. Sin embargo. Liberado de su voto. Pero la había visto en acción. después de una cola de caballo rubia volando. Ella podría haberle dejado fuera de combate si realmente hubiera querido. —¿Mujer? —Sí. mujer. Aún más. había pretendido intentarlo. limpiándolo. mientras iba sobre el nivel del sótano. una carcajada que hizo que los guardias huyeran. lanzándole sus pequeños cuchillos con intención aparentemente mortal. Katie le sacó la lengua. Así lo hizo. Moviendo su espada en arcos rápidos. había disfrutado bastante no contenerse.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Angeles Rangel B ajando las escaleras. No me mató. Claro. ¿La expresión de su cara? Había valido tanto la pena. acompañado de las risas de Katie. que la había sacado de balance al hablar sucio por primera vez en su vida. ellos ni siquiera tuvieron tiempo de disparar sus armas antes de decorar el suelo. —Ella se echó el pelo hacia atrás y maldita sea. si su sonrisa burlona no le hizo desear empujarla contra la pared y besarla hasta que sus ojos se cruzaran. El conocimiento lo puso eufórico. De pie sobre su propio conjunto de cadáveres. no lo hizo. Xaphan sonrió. mal humorado.

casi en medio de ellos. Otros tres fueron muertos por cada uno. entonces será mejor que esperes ganar. con los ojos dilatados. No a Roxanne. —¿Por qué no lo reconoces. —Te mataré primero. Si me preguntas. su destreza con una cuchilla y su habilidad para desarmar al enemigo con su risa. Creo que la idea de desnudarte en mi cama te excita. La pelea iba bien. cuando se hizo cargo de un molesto. Atado en número y sin cosas para matar. Sin embargo. —Ahora ¿Quién está desafiando a quién? Si quieres matarme tanto. ella sacó a dos Demonios menores que se habían quitado su disfraz humano. —Parece que estamos en un callejón sin salida. significaba que estaban ganando. —Él no habló antes de que los matones entraran en la habitación. Perfecta para lo que tengo planeado. a pesar de sus números más pequeños. Una rápida mirada alrededor antes de que lo mirara de nuevo y sus labios se curvaron. con sus cuerpos recubiertos de sudor. y lo haces más fácil para ti? 136 . más llegaron por el piso de la puerta de la escotilla. Manteniendo un ojo en su psico —que no parecía necesitar ayuda mientras bailaba con sus navajas. riendo mientras mataba— Xaphan luchaba duro para mantenerse delante de ella. con el pecho agitado ligeramente por el esfuerzo. seguido de un cuchillo. otros de las habitaciones contiguas a las que ocupaban. cada cabeza rodando un punto más cerca de su objetivo final de conseguir su regreso a casa para poder demostrarle que ella era la que él quería. Mierda. Un par sudoroso. se encontraron en un charco de sangre y partes de cuerpos mirándose uno al otro. ella se lamió los labios antes de responder. Luego. Su respiración se detuvo. entre otros fluidos. lo había alcanzado. creo que quieres perder. gran latoso que no se detuvo.—Tallarías mis bolas si te tratara como delicada porcelana. algunos desde arriba desde donde ellos acababan de llegar. Tengo una cama grande sabes.

dijo—: El último en la guarida de malosos es un huevo podrido. son peludas. No es justo —exclamó.Ella se echó a reír. Odio las arañas. Que admitiera eso en voz alta valió totalmente la pena mientras la risa salió de ella. pero lo dijo con una mirada de soslayo y un levantamiento de sus labios que le dijo más que sus palabras afectándolo. No sólo tienen ocho patas. Comienza a desnudarte. Las malditas tienen demasiadas patas. 137 . —Estás loco. Sonriendo. porque estoy a punto de exterminar este lugar. Se dio la vuelta y se movió para agacharse junto a la escotilla en el piso. —Nop. Estoy excitado y listo para reclamar mi premio. terminemos esto. —¿Quieres apostar a que “el malo” se esconde en su cueva? —Por una vez. —Eso es gracioso. Con su cadera moviéndose a su lado. nena. Aturdida. dando un rápido vistazo alrededor antes de levantar la vista—. —¿Miedo a los lugares cerrados? —se burló ella. cuando él volvió a hablar—. —Si estás tratando de darme pesadillas. —Así es. ella no lo miró a los ojos. —Un Demonio salió de las sombras y perdió su cabeza segundos después. riéndose de ella cuando exclamó: —¡Hey! ¡Eso es trampa! —Non —respondió ella. Recuérdame que te lleve a las maderas oscuras del sexto círculo alguna vez. Esos son de doce para mí. Él no tuvo que fingir un escalofrío al escuchar sus palabras. Xaphan saltó al agujero primero. Pasó desde que te conocí. eso se llama ganar. —En tus sueños Demonio —se burló ella. ¿no tienen una casa en la playa? No me gusta ir bajo tierra —se quejó él uniéndose a ella.

con una mezcla de fuerza bruta y habilidad. Deseándolo sin embargo y dejándolo a ganar sin trabajar por ello eran dos cosas diferentes. cargó por el túnel de roca labrada de donde el Demonio ya muerto había salido. Oyó los sonidos de la batalla y vio el resplandor amarillo de la luz mucho antes de que se derramara en una habitación cavernosa brillando con oro. le decía que seguía el camino correcto. Loco. Qué locura. Está completa y malditamente loco. Sólo el hecho de la sacudida y de las reducidas marcas en la piedra.Con esas palabras. entre ellas algunos lados de los pasajes. Más sorprendente. con vueltas y revueltas. Iba directamente a la muerte. 138 . No podía esperar a terminar. ella estaba teniendo un momento difícil alcanzándolo. no alcanzaba. Ooh. Y a reclamar mi premio. con una gran “X”. No te olvides de caliente. No tenía que darse por vencida. a pesar de la carga por delante. bonito. corrió tras él. resultó ser una experiencia moradora-de-panties. Cuanto más se burlaba de ella con sus sucias intenciones. Pero todavía quería hacerlo. Él no dudaba. Estaba tan condenadamente bien tomando sus objetivos. Haciendo más túneles de lo que habría esperado bajo tierra. más quería dejar sus cuchillos y declararlo ganador. el corredor duró para siempre y perdió de vista a su Demonio gruñón. Y caliente. Así. una parte de ella quería que él ganara. Verlo pelear.

sino al Demonio caliente cuya camisa revoloteaba por los aires dándole destellos de su impresionante pecho. Tuve que parar y fijar un clavo. Abajo. tampoco. —¿Qué decías? —El troll detrás de él se tambaleó. Boom. luego se derrumbó. con el cuerpo dividido en pedazos. luego a la derecha. 139 . Xaphan se mantenía firme.Y no quería decir los montones de monedas de oro. con su gran puntería le dio en medio de los ojos a un troll. su cuchillo después de haber fallado. Comprometido en una batalla con un par de enormes trolls. o estabas esperando por mí? Levantándose. —Ya era hora de que te unieras a mí —dijo Xaphan con una despreocupación que desmentía su evasión del troll que parecía decidido a aplastarlo como a un insecto. justo en su cerebro. Maldito fuera todo. El otro duende. No era justo. Al ver su oportunidad de alcanzarlo. —Bueno. se mantuvo golpeando. Sacar a su Demonio gruñón de balance se suponía que era lo suyo. en un movimiento rápido como un rayo. pero apenas mientras bailaba por la habitación cargada de tesoros. las tiaras y joyas. después fue a la izquierda. un fuego caliente se deslizó hasta sus mejillas. la X gigante en su torso fue cortada limpiamente. Las batallas y los monstruos prueban mi dulce trasero. —Espera hasta que veas las cosas que te mostraré más adelante… Él le dio una sonrisa sexy y le guiñó un ojo. él sacó su espada. de piel gruesa. antes de golpear el suelo con los dos pies. sin embargo. saltó fuera casi semejante a una armadura. El fuerte golpe hizo vibrar el suelo. Así que ¿Jugarás con esa cosa todo el día. —Buen trabajo de espada. ya me conoces. mientras grandes grupos de pinchos iban a cada lado de él. Katie lanzó sus dagas en rápida sucesión.

Apretando su agarre en su daga. Desde detrás de una pila de cajas. —Apuesto a que no —murmuró él. se olvidó de respirar. —¿Roxanne? —Xaphan. Roxanne. O como quisieran llamarla. con una pesada correa de hierro conectada a un dragón muy rosa estaba la mujer del altar de Xaphan. Nunca pensé volver a verte. Pero cuando la dueña de la voz finalmente dio un paso adelante. ya que la actual había sido desarmada y carente de una respuesta que no fuera: “¡Muéstramelo ahora!” dijo ella: —Veo un tesoro. Enormes montones de él. Demonios. —No te enojes. la-mujer-a-la-que-me-gustaríaarrancarle-el-cuero cabelludo. Pero ningún dragón. Y no hay otras puertas de aquí. mi amor. Ella le lanzó una frambuesa en respuesta. Pero tal vez estaba equivocada. —¿Tal vez el dragón se esté escondiendo? —¿Ésto es lo que estás buscando? —Una voz femenina dulce se hizo eco de la nada.Cambiando de tema. presionando la mano en su corazón—. Su Demonio gruñón confirmó su primera impresión con un momento con un shock. Necesitamos otro villano para romper el empate. Ni Pete. —Eso no será suficiente. Sé que prometimos encontrarnos uno al otro en la otra vida. —¿Y ahora qué? — preguntó él. tratando de discernir la dirección del altavoz. pero eso fue antes del horrible trato que hice con el 140 . Katie se olvidó de tirar sus cuchillos. mi amor —exclamó la belleza de pelo oscuro. sin verse nada impresionado con su reaparición en su vida. Tal vez sólo pasaba a parecerse mucho a ella. ¿A menos que hayas decidido ceder? —Él le lanzó una mirada de esperanza. Qué sorpresa. Katie buscó en las pilas de reluciente oro.

¿Su pasado le había enseñado algo? No confíes en nadie. Un tiro.Diablo. Xaphan me odiará. Por lo que su competencia acabaría en empate. —Roxanne sonrió. Katie apretó los labios mientras los dos amantes se reunían. ¡Maldita sea! No podía hacerlo. Eso se acabaría ahora. Ella. casi como una mirada suplicante. debería haber tomado la decisión de ganar la apuesta fácilmente. Reunido con su amor perdido. Ella agarró la empuñadura de sus cuchillos apretadamente. Su mirada se apartó de ella. se alegraba de que no lo hiciera. e inmediatamente corriera a besar a su amada. —Entonces. Y a pesar de todo. labios rojos y oscuros. Aunque. Y pensar que casi se había permitido creerle a Xaphan cuando tan ardientemente la había perseguido. con una expresión radiante que hizo a Katie muy consciente de lo imperfecta que era. Cubierta de sangre. ojos seductores. Sólo uno para hacerle daño como ahora ella lo estaba sintiendo. Porque si lo hago. que había matado a ladrones lloriqueando. porque pensaste que te rechazaría? —Debería haberlo sabido mejor. no podía matar a una mujer indefensa. debió haber sido horrible estar condenada para siempre a tener una piel sin manchas pálidas acentuadas. 141 . a asesinos lloriqueando y a Demonios con dos pies izquierdos en la pista de baile. ¿Cómo podría volver a ti cuando me había convertido en una horrible criatura no muerta? Sí. su cabello era un desastre natural y ni siquiera tenía una pizca de belleza inmaculada de Roxanne. Podría haber vomitado antes de matarlos a los dos. especialmente no en los hombres que reclaman tu atención y luego tratan de hacerte daño. no quería que él la odiara o la viera con repugnancia en sus ojos. Soy una idiota. ¿me evitaste estos últimos trescientos años. Matar a la perra vampira y después dejar a Xaphan con su miseria. Como si importara ya. El dolor era peor que la muerte. déjame ver si entiendo. Simplemente le sorprendió que Xaphan no bajara su espada.

Con su preciosa Roxanne de vuelta. es mía. Pero no dijo nada. Es bonito ¿No? Katie soltó un bufido. dispuesta a salir con su lindo arrastre. Alguien la encontró para mí en el pantano. —Debió haber tenido mucha práctica. obviamente. no era como si él querría reclamarla como premio. obviamente. se volvió. —¿Dónde está Pete? Una expresión astuta superó la llorosa falsa. Roxanne? —Esta criatura. Katie frunció el ceño. —Qué casualidad. Para evitar más humillación. Nunca haría una cosa así. —Muy lindo y es la viva imagen del que está perdido. de todos modos. ¿Por qué Xaphan bailaba alrededor del hecho de que su novia. Sin embargo. seguro que no crees que puedo robar la mascota de una niña. mi amor. —¿Qué harás con el dragón. Ya me conoces. ¿hola? Los dos eran. uno y el mismo. Le fue robado a su nieta. Me dejó a cargo durante su ausencia. La realidad fue suficiente para deprimir incluso a una psicópata que solía ser burbujeante. y se giró de nuevo para escuchar la respuesta. antes de que pudiera dar un paso. Xaphan le recordó su razón de estar allí. se apropiado de él? ¿Su cerebro estaba embrutecido por la falta de capacidad de ver la verdad ante sus narices? Una risita escapó de Roxanne. ¿O no habías oído sobre eso? Lucifer ha estado buscando a un dragón de color rosa como este. Como. —De vacaciones. Unas extendida. 142 . La mandíbula de Xaphan se endureció. pero la perra manipuladora incluso logró derramar un par de lágrimas—. —¿La es? —Xaphan.

juego para ganar. Tú y Roxanne. Como iba diciendo. —Cariño. Santo. y con el estómago revuelto. parece que estamos empatados.. Saluda al número trece. Roxanne enrolló la correa del dragón alrededor de una estatua y literalmente se deslizó hacia él. Además. Infierno.—Ya veo. probablemente dejaría la elección de quién haría el desempate de matanza a una mujer. ¡La mató! Por mí. —Yo no estaba hablando de nuestro trabajo de Lucifer. los dos sabemos que no eres una dama y que yo no soy un caballero. No hemos terminado todavía. —¿Y? No me digas que dejarás que me mate a tu preciosa. Katie miró como su espada atravesaba a Roxanne. mi dulce psicópata. 143 . Sin palabras por el shock. Ahí está la cuestión de una cierta apuesta. Mientras que un caballero. te eché mucho de menos. sus palabras surgieron recortadas y. Podrida estúpida. Katie se dio la vuelta. Katie derramarse. —Cierra tu bocaza. —Una vez más. ¿De qué está hablando la chica loca? —La zorra vampiro se aferró a él de una manera que retorció el corazón de Katie. — Los dedos le picaron por lanzar sus dagas. —Roxanne levantó la mano para tocarlo. —Casi se atragantó con el nombre de la perra. luchó con las lágrimas que amenazaban con —Estoy bastante segura de que podrás tomar la parte de atrás del dragón por tu cuenta. Girándose. Con pies de plomo. —Xaphan. buena para. Actualmente estamos empatados. Ella casi se vino en sus pantalones. Roxanne. húmeda y roja. mi pequeña psicópata? —exigió Xaphan en voz alta—. Roxanne. —¿A dónde crees que vas. Katie y yo estamos teniendo una conversación. sus caderas se balancearon más que una súcubo buscando su cena.. con la punta emergiendo de su espalda. como si sintiera la distancia. se dirigió a la salida. mentirosa. Jodido.

Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Susanauribe A garrando la hoja. ¿la mirada afligida en el rostro de Katie cuando se dio cuenta de que el villano al que perseguían era su ex-novia? Joder. además. —¿Qué hiciste? ¿Por qué? Mirando los rasgos perfectos de Roxanne. pero no tan emocionante como lo que planeaba a continuación. Katie se quedó quieta como una estatua mientras él se dirigía hacia ella. Y. él movió su brazo hacia atrás y lo dejó oscilar. la tomó en sus brazos y le dio un beso en los labios. sin embargo. Tirando de su espada y liberándola con un sonido de succión húmeda. Por eso. Ver. —Pensé que apreciabas el gesto romántico. su ex-amante se quedó sin aliento. y ella dijo: —Presumido. Cuando la soltó para respirar. Xaphan no sintió nada. Ni un pinchazo. la expresión de sorpresa y tristeza casi lo mató. dándole un abrazo apasionado para mostrarle qué era la que buscaba. 144 . se sentía condenadamente bien. quien lo había jodido de muchas maneras. Acabar con la vida de la escoria. sus ojos estaban vidriosos y sus labios sonrientes. Sabía que en ese momento necesitaba hacer algo grande antes de su psico se fugara de nuevo. Algo para mostrarle a Katie que Roxanne ya no significaba nada. tenía que ganar una apuesta con una hermosa asesina. La muerte y la posibilidad de ganar su apuesta parecían la solución perfecta. Liberador. —¿En serio tienes que preguntar por qué? Porque eres una maldita puta mentirosa. Nada. Sin pedir permiso.

él se levantó justo a tiempo para captar un destello de luz mientras Katie tomaba una foto. Demonio. —Vamos —le ordenó a la pequeña criatura. Alguien me debe por haber perdido algo y tengo la intención de reclamar mi premio. volvemos al Infierno. Con ruidos. tendré que matarte. La mascota de la princesa se encaminó detrás de él mientras caminaba de vuelta a Katie. —Si le dices a alguien.—La mayoría de los Demonios robarían una chica por unas piedras bonitas. —Creo que le gustas. —Es mi amuleto —dijo él. —Me he dado cuenta. Él suspiró y dejó que el dragón lamiera. Arrugando la nariz. Su risa lo calentó. ¿Y ahora qué? —Ahora. liberándolo y acarició la cabeza de la criatura. es hora de volver a casa. Agarra a nuestro sangriento amigo de allí. —Paciencia. el dragón se frotó contra él. 145 . —O la sangre —agregó señalando al dragón lamiendo su bota. —¿Por qué decirlo cuando puedo publicarlo en línea? Mirando cómo el dragón lo limpiaba con su lengua. quien le mostró una sonrisa. él se dirigió hacia el dragón de color rosa y se arrodilló. —Promesas. Descolgó el hierro cruel. él movió su pie y un par de expresivos ojos lo miraron con reproche. Con pasos rápidos. Tenemos que devolverle algo a alguien primero. Promesas. —Pagarás por eso —gruñó. —Yo no soy la mayoría de los demonios.

En cuanto a él. que sonreír. Había hecho todo lo posible para fingir que no eran celos lo que lo había atacado cuando quería matar a todos los que hacían tanto como mirarla. Que era fácil de lograr cuando se daba cuenta de todas las miradas masculinas mirando demasiado tiempo a su mujer. Y no podía imaginar un futuro. actuando una vez más con su habitual auto alegría. la secretaria les dijo que acababan de perder al gran hombre. sin ella a su lado. si quería. Y ella era suya. lo activó y los envió a casa. en todo caso. En el transcurso de los últimos días. vivía aún. Apareciendo en el despacho de Lucifer. Dos. no le agrietaba la cara y el Infierno no se congelaba cuando se reía. Intentado ignorar la forma en que se calentaba cada vez que ella se acercaba.Pasando su brazo alrededor de él. Y la deseaba. Tratado de evitar la tentación de sus risas y conversaciones. no tenía intención de dejarla ir. El conocimiento lo asustaba porque aunque sabía que Katie debía albergar un cierto afecto por él. había luchado contra eso. con una gran diferencia. Si optaba por admitirlo o no y lo haría en el momento en que acabara con ella. tan feliz como podía estar. 146 . o una vida. Katie saltaba y zumbaba a su lado. ¿La tercera? Que la amaba. Afortunadamente podía posponer ese anuncio hasta después del regreso del dragón. después de todo. ella arrancó el amuleto práctico-excelente. en su mente. sacando su lengua para una lamida ocasional. Pareció una eternidad. se había dado cuenta de algunas cosas. Claro. ella le estimulaba. Una. Parecía que su nieta había venido a visitarlo y se habían movido al jardín de rocas. La felicidad podía pertenecerle a él. que sus dedos estaban entrelazados con los suyos. había encontrado su estado mal humorado otra vez. El rosado dragón trotó a su lado. no estaba seguro de cómo tomaría la noticia. Estoy jodidamente enamorado. que salir con Katie nunca era aburrido. hacer su camino hacia el castillo. Incluso cuando llevaba ropa. mientras él ponía un brazo alrededor del dragón.

Así que llevé a Fluffy al pantano y luego lo llevé a casa justo después de que volví a una de esas ranas malolientes en una copia del dragón. —La mocosa. la niña lo miró con ojos que hizo que un escalofrío le corriera por la espalda. después de todo. Si esa es la mascota perdida. Muriel. —Lucifer sonrió con orgullo por las fechorías de su nieta. No pude hacer un portal al jardín. mientras Lucifer. —Xaphan miró a la criatura de color rosa a su lado—. entonces ¿de dónde provino éste? ¿Y qué sobre las pistas seguimos al pantano del túnel secreto? Deteniendo su carrera. —Yo hice eso —dijo con voz aniñada en desacuerdo con el conocimiento en su mirada—. —Espera un segundo. la hija de Lucifer. —¿Cómo? —gritó Muriel. La pequeña Lucinda aquí aprendió a hacer un portal y contrabandeó a Fluffy a casa. Sacudiendo la cabeza.Impaciente ahora. Riendo mientras se desmarcaba tras un brillante dragón rosado estaba una niña pequeña con un lazo en el pelo. el abuelo lo habría sentido. Buenas noticias. hizo una mueca. sobre todo porque Katie seguía lanzándole miradas tímidas sobre su hombro. —Ya está —añadió Katie. Le dije que no podía quedarse el dragón en el plano mortal así que pensó que podría ocultarlo para poder visitarlo cuando quisiera. Luego lanzó un ¡Oooh! Cuando vio lo que le llamó la atención. Lucifer se fijó en ellos y les hizo señas. él los urgió hacia el patio interior y se detuvo en el umbral. —Volvieron. —Maldita sea —murmuró. sonriendo de oreja a oreja. Muriel lo encontró en el cobertizo esta mañana cuando fue a buscar unas tijeras de podar. Resulta que el dragón no estaba perdido. exclamó: —¡Esa es la chica del abuelo! 147 .

Lucifer había discernido con Pete que en realidad estaba en una merecidas vacaciones. Había matado a Roxanne por crímenes que no cometió. Xaphan arrastró a Katie lejos de la locura de su Señor y a su apartamento. Oh. Y. con una rápida llamada telefónica. . Dada la elección entre hacer que Katie se diera cuenta de que Roxanne no era un factor en su vida. que se veía como una niña de cuatro años. Alguien había encontrado a un dragón rosa. Pero Xaphan no sentía ningún remordimiento por lo que había hecho. probablemente por primera vez en su vida no-muerta. Me pregunto si debería atarla primero. —¡Whee! Ya en el proceso de quitarse la camisa. Con un estallido. Riendo a carcajadas. en el pantano y se lo había dado a ella. y necesitaba escapar mientras Lucifer entretenía a su joven invitada al girar la cabeza como un trompo mientras el humo brotaba de las fosas de su nariz. Ups. donde él tenía la intención de mantenerla hasta reunir el valor de decir la frase: te amo. Su cama. él se detuvo y la miró. falso.Como para demostrar sus palabras aparentemente locas. Katie no protestó cuando Xaphan la arrojó sobre la gran cama. pero que los asustaba a todos. o que siempre tuviera sus dudas. Qué tal. un gran sapo con los ojos saltones apareció. Lucinda. como se vio después. 148 Con la cabeza ligera y caliente. Roxanne había dicho la verdad. Misterio resuelto. cuántas posibilidades y no sólo del tipo erótico. Katie siguió el ritmo con él mientras corrían a la cama más cercana. todavía habría elegido la solución permanente. ¿Su mayor preocupación? El hecho de que ella probablemente tratara de matarlo tan pronto como pudiera pronunciar la palabra A. se quedó mirando al dragón rosa lamer la bota de Xaphan.

con la mandíbula ya ensombrecida con unos pocos pelos. —Para aquellos que no están mojados y listos —replicó ella. Con las botas descartadas. mientras ella chillaba. Ella podía quedársele mirando durante todo el día. —Te estás tomando demasiado tiempo. Ella arrugó la nariz. —Jugar.. él le quitó los calcetines mientras ella se movía con impaciencia. Tomándola en brazos. Ella sólo tuvo una visión del negro mosaico de vidrio antes de que él la pusiera de pie. Su lento avance le aceleraba el corazón y la respiración se le empezó a atorar. sus labios se curvaron en una sonrisa sensual y su corazón brincó.—¿Qué se necesita para que hagas ese sonido cuando esté enterrado en ti? Una risita escapó de sus labios. —Así es. Su camisa estaba muy sucia. —Creo que la paciencia es una virtud —dijo él con calma. —Estoy de acuerdo. Katie? 149 . Suavemente. Él detuvo la lenta vibración excesiva de los vaqueros por sus caderas. ¿Húmeda para mí. —¿Estás. la dejó de pie y procedió a desnudarla. se la echó al hombro y la arrastró hacia su cuarto de baño. Pero prefería que la follara en su lugar. probablemente porque ella agarró sus pechos a través de su camisa.? —tragó y su voz surgió en un gruñido—. Ella le guiñó un ojo y sonrió ampliamente mientras él gemía. de pie desabrochándose los pantalones. Echando un vistazo hacia ella. la arrastró hacia él. —Agarrando su tobillo. —Necesito una ducha. —Supongo que tendrás que experimentarlo y descubrirlo. Estoy asquerosa. tirando de su camisa con sangre primero y luego de las rodillas para desatarle las botas.

pero no siempre se puede conseguir lo que queremos —canturreó ella. Desabrochando su cinturón. —¿Mencioné que me gustas sucia? —Y me gustas en mi interior. —Bueno. finalmente sacó lo mejor de él. Te necesito. Ella gimió mientras su dedo acariciaba sus pliegues. duro y listo. Una callosa mano acarició su sexo y ella cerró los ojos mientras el calor de su contacto la hacía temblar. —Y sucia. y luego deslizando sus botones de sus lazos. —No llevo ningún cuchillo. Ella abrió las piernas y las envolvió alrededor de su cintura. Un fuerte tirón fue suficiente para desnudarla. inclinándose para pasar sus manos sobre su pecho desnudo. como ganaste la apuesta. sólo lo suficiente para mojarlo. Él contuvo el aliento. Muy. Pero parecía que el hambre que la consumía. tan cerca que pudo frotar la punta de él contra su sexo. tirando de él más cerca. —Mucho. gruñón. ella extendió sus pantalones vaqueros a lo ancho y lo atrapó mientras su pene se derramaba. Ella jaló la cintura de sus pantalones y pasó un dedo a lo largo del interior de la banda. —Esa es tu manera de decir que tenemos que ducharnos primero porque no creo que pueda esperar tanto tiempo —gimió él. 150 . empujando sus caderas y deslizando su pene de ida y vuelta en su alcance. El pene en su mano se hinchó. supongo que no puedo evitar que te quedes con tu premio —susurró ella contra su carne antes de morderla. él jaló de sus pantalones dejándola vestida sólo con ropa interior. muy sucia —ronroneó ella. encantándole los tensos músculos de su estómago. ¿Podrías darte prisa de una puta vez? — Terminó con una nota más brillante. —Pensé que no ibas a matarme —dijo él con voz entrecortada mientras se sumergía dentro y fuera.Un escalofrío la recorrió con su pregunta. Sus labios se apretaron contra la suave piel de su pecho y sintió el errático. —Olvidaste mencionar lo muy caliente que estás también —murmuró él. rápido latido acelerado de su corazón. Con un sonido rasgado.

Te necesitaba demasiado. —Entonces. —¡Mierda! —Las caderas de Xaphan se resistieron y su sexo se apretó cada vez más a su alrededor—. ¿Cuán impresionante era eso? Él no parecía tan impresionado sin embargo. —Manteniéndola envainada alrededor de su pene. sin embargo. —¿Quieres la ducha? Te la daré. ella lo sorprendió mirándola fijamente. —Dices las cosas más dulces —murmuró ella con una sonrisa. la levantó del lavabo y la metió en su enorme cubículo de mosaico. Ella le había echado a perder el control. Agarró sus nalgas y las mantuvo en su lugar mientras se movía a sí mismo en ella. Esto es sólo el principio. acariciando su dulce punto. —Como si ella no se diera cuenta del calor que salía a borbotones en el interior de ella. 151 .—Y. con la cabeza colgando en evidente disgusto—. Es hora de hacerlo —replicó él antes de guiar su grueso eje a su sexo. se hundió en ella. nena. con los ojos pesados de pasión. El chorro inicial de agua fría la hizo gritar. y todos sus músculos se apretaron. Echando un vistazo. Volteándose la apoyó contra la pared y ella se aferró a sus hombros y se levantó. creo que me moriré si no hundo mi pene en esa dulce vagina tuya —gruñó él. Poco a poco. —¿Qué pasa con la ducha? —jadeó ella. —Lo siento —murmuró. Me estoy viniendo. ¿ya terminamos? —Nunca en la vida —gruñó él—. llenándola. —Palabras de follar. y luego se dejó caer sobre él mientras él jugaba con los botones.

Pero eso era sólo el plato principal. lo mucho que se preocupaba por ella. No era que Katie se viera enojada. todo su sexo se apretó. que podría conseguir que no lo matara. Ella casi ronroneó mientras él acariciaba y chupaba sus pezones. Alrededor de sus dedos. agradable. Él deslizó un dedo en su sexo. acariciando la parte superior de su monte. Su risa se convirtió en gemidos de placer mientras los chupaba. —Ella susurró su nombre mientras él besaba su camino hacia abajo. él probó de la única manera que se le ocurrió. Con espuma en su cuerpo por el jabón. Él deslizó otro dedo apretadamente. En realidad. sus dientes se movieron mientras se alternaban en chupar y lamer. Ella se rió. Mmm. Una y otra vez. La adoró. er psicópata. Él se arrodilló. —Maldijo jabón —maldijo él. Luego aplicó su lengua en su clítoris. él 152 . luego escupió. Ella lo agarró apretado mientras un grito de placer la rasgaba. Encantado por su risa. las puntas tensas pidiendo una probada. él inició por sus hombros y se abrió camino hacia abajo. Dejando que su pene se deslizara limpiamente en ella. caliente y húmedo. abriendo la mano y amasando sus pesados pechos.Nada como venirse antes que su mujer para sentirse como un amante egoísta. con una cadencia lenta que rápidamente la tuvo oscilando sus caderas. Bombeó sus dedos dentro y fuera. Maldita sea pero quería que ella se viniera. Como su propia diosa viviente. —Xaphan. a sus bayas rojas y dulces. —Ese karma te está enseñando a no hablar con la boca sucia. Y estuvo a punto de perder su cabello. él enjuagó la espuma restante y volvió al objeto de su deseo. Xaphan pensó con disgusto. frotando la cara contra su suave vientre mientras su mano acariciaba entre sus pliegues húmedos. le lanzó una sonrisa dulce y un guiño travieso que totalmente reforzó su revelación de que la amaba. Él bajó una mano.

con los músculos de su canal pulsando. porque soltó su pelo. Era salvaje. lo empujó.movió su lengua contra su pezón mientras la follaba con los dedos. Áspera. no la soltó. Ella debía saber demasiado. Y cuando se vino. Katie. Los incontrolables estremecimientos de su carne. Ella se resistió. despertando su necesidad de ella rápido y furioso. Hermosa. las palabras en su corazón se deslizaron libres. apoyó las manos en sus hombros. ojos brillantes y labios sonriendo. poniéndose de rodillas y con su pie en su pecho. 153 . mientras ella llegaba a su clímax. se inclinó para darle un beso. Sólo alguien que había tenido una parte de ellos insertado en una vagina. Perfecta. mientras se empujaba sobre él. con su pelo húmedo. ella se alzó. hambrientos el uno por el otro. Con los labios cerrados. podía entender la belleza mágica de la misma. Devoró su boca mientras bajaba hacia él. empujándose más profundo. Encaramada sobre él. Le arrancó el cuero cabelludo. —Te amo. Ella se vino. con las manos en las caderas. su vagina lo succionó hasta que ella se sentó sobre él. Él se mantuvo chupándola y lamiéndola mientras sus dedos se empujaban más rápido en su tembloroso sexo. él no pudo evitar seguirla. El temor de que había logrado traer a una persona tal placer que arruinaba su cuerpo. un poco duro. pero valió la pena el aterrizaje cuando ella se abalanzó sobre él. Gritó. Con un clímax calmado. ella se apretó contra él. Mientras chupaba su lengua. gritando su nombre. Ella lo apretó de nuevo de una manera que le decía que estaba dirigiéndose hacia su segundo orgasmo. Él aterrizó de espaldas en la ducha.

la ropa se arremolinó en su camino. Mirando salvajemente alrededor.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por sttefanye L as palabras “Te amo”. El pánico se apoderó de ella en una ola gigante de proporciones épicas. No —murmuró. inclinándose lejos de él. maldijo su inmaculada habitación. —¿Es espacio lo que necesitas? Te daré un poco. Dándole una bofetada. Lo admito soy un hombre celoso. —No —chilló—. No. Sé que no estás en la cosa entera de la intimidad. —Rápidamente antes de que cediera a las lágrimas que la amenazaban. Y que tienes problemas de confianza. ¿Por qué tuviste que decir eso? —Porque había terminado ya. —Sabía que tenía que haberte matado —murmuró mientras luchaba con su camisa sucia. la siguió. se hicieron eco a su alrededor. Impresionándola. —No te alteres. 154 . Me tengo que ir. por supuesto. ¿Qué clase de hombre no tenía ropa por ahí? —¿No podemos hablar de esto? —No. Obligándola a reconocer lo mucho que lo amaba también. Saltó de él y huyó a la ducha. él aún vivía ¿no? Había un gran problema con su declaración. las partes inferiores de sus cuerpos todavía estaban tan íntimamente unidos—. pero no demasiado. Un rugido llenó sus oídos. no tenía dudas de ello. El problema era que mientras que sabía lo que sentía. —¿Te estoy presionando demasiado rápido? —La velocidad de la luz no tiene nada de ti. Él. No. ¿Sus pantalones? Total y absolutamente quitados.

desnudo cuerpo. Vistiéndose. —No diría que masturbarme solo por unos pocos siglos sea un compromiso —espetó él. Lo que estás sintiendo es sólo deseo. Dio un paso atrás y sacudió su dedo en su lugar. Estás en el rebote. procedió a saltar en ellos mientras hacía todo lo posible por ignorar su goteante. Qué no te puedo culpar porque en realidad. se había perdido en su monótona al final. finalmente se permitió mirarlo a los ojos. No cambies el tema con una broma. con la pelota de lágrimas en su garganta por lo que le era difícil hablar. Acabas de salir de un compromiso de trescientos años. O no lo estarás. Creo que piensas que estás enamorado de mí. —Y te aferraste a la primera chica caliente que conociste. Sin importarle si veía más sus lágrimas. Sé cómo me siento. Pero aun así. en jeans cayendo en racimo alrededor de sus tobillos. —¿Perdón? —¿Por qué? ¿Te echaste un pedo? —¡Katie! —gruñó él—. A mí. Casi se ahogó. —Está bien. se sentía bien. Ooh. pero en realidad. Enderezando la espalda. —Sacando un par de pantalones de correr. Tenemos que hablar de esto. caminó hacia él y le dio un golpecito en el pecho. —¿Crees que sabes cómo se siente? ¿En serio? Porque creías que amabas a Roxanne también. 155 . ¿Quieres hablar y saber lo que pienso? Aquí tienes. con algún tipo. —Demonios. O enamoramiento. No amor. no lo estás.—Y yo soy una chica celosa —respondió sin pensar mientras buscaba en sus cajones por algo para cubrir su trasero desnudo. Resulta que estabas equivocado con ella. tomó una respiración profunda. soy adorablemente linda. — Bueno. —Sólo crees que sí. —Te amo. Katie. Quiero ser parte de tu vida.

—Mientras lo decía. incluso con el moretón floreciendo en su sien. más para cubrir sus deliciosas partes masculinas que para mantenerlo caliente. y verás que no soy tan especial. una manta. y todas otras cosas. Bien. Pero esto es diferente. Y eso es algo sencillamente malo para ti. Mirando fijamente su cara inconsciente. Si lo hacía. No soy como Roxanne. Folla con algunas mujeres más. no te gusta. lo golpeó con la culata de un cuchillo que tomó de sus pantalones rotos. Después. O la lastimaría. Igual que su padre. —No tienes ningún sentido. Maldición. en realidad. Admitiré eso. la dejaría. Soy desordenada. Desorganizada. pero no soy la mujer para ti. No podía amarlo. —Te vuelvo loco. ¿Por qué tenía que arruinar el buen sexo. tan guapo. —Eso es porque soy buena. fingiendo que poseía sentimientos por ella? No podría haber sólo haberle dado unos orgasmos y se alejarse. —Pero me gustan tus ojos. no lo hagas! —Golpeó el suelo con el pie. Real. como los otros hombres que desfilaban en su vida. lo que hubiera permitido que lo odiara y así 156 . —Eso se debe a que estoy loca. —Pero me gusta. Le acomodó una almohada. en todo caso. Dura. lo correcto para ella. Quiero adorarte. ¿Por qué tenía que sonar tan sincero? —¡No. —Digo que lo eres. Se dejó caer al el suelo y ella de inmediato se sintió mal. suspiró. Tú necesitas a alguien que se combine con tus ojos a la que puedas poner en un pedestal y hacerle culto. ¿Cómo se atrevía a hacer esto más duro? ¿No veía que estaba tratando de hacer lo correcto? Bueno. —No. lo soy. Violenta. No podía permitirlo.—Lo estaba. Más intenso. Se siente diferente.

Levantándose sobre sus pies. Un miedo que sólo no podía evitar ni manejar. sin mirar hacia atrás. 157 Xaphan despertó con un dolor de cabeza y las extremidades estiradas en malestar. notó la manta metida a su alrededor. se fue. Como no. se dio cuenta un par de horas más tarde. Escapando de todo que le recordaba a él. después de hacerle una cosa más. que lo amara? ¿Qué más era darle a pensar dado que su cabeza permanecía unida. Él quería que pensara que podía amarla. ¿Se podría atrever incluso a esperar. Katie había cuidado de él. El miedo a la confianza. supo sin mirar siquiera. curiosamente. tal como había temido. ¿Qué carajo? Estirando la cabeza. En el fondo. La había asustado con su declaración. no le entristecía porque había descubierto algo realmente importante. las partes de su cuerpo estaban intactas. que se había ido. Vestida. ¿Quizás Katie en serio pensaba que tales miserables métodos podían mantenerlo cautivo? Apenas se dobló y rompió los improvisados lazos. ¿De la única cosa que no podía sacudirse? Su amor por él y la depresión que seguiría. la almohada debajo de su cabeza. comprendió que era el miedo el que le hacía reaccionar tan violentamente. ¿a dónde habría huido? . que lo sostenían en su lugar. Katie lo sabía mejor. Oh no. O al menos eso se dijo.conseguir más de él matándolo. Huyó de su apartamento y de su vida. y el hecho de que ella se preocupara lo suficiente para cubrirlo antes de huir? El problema era. y las cintas de sus sábanas anudadas alrededor de sus extremidades. Que podrían tener un “felices para siempre”. Pero ella y la melancolía eran viejos amigos. Sin embargo. así que al menos no estaría sola.

le dije que la amaba. Sin embargo. los hombres siempre la decepcionaron. ¿no? La miró con asombro. O lo era —se corrigió. Tenía la esperanza. Xaphan. —¿Dónde está Katie? —Se fue. Incluso su propia madre la decepcionó. Señora. no me mires así. —¿Cómo puedo encontrarla y conseguir que me crea? —¿De verdad la amas? 158 . —Admitió. —¿Por qué la cara triste? A la pregunta de la Madre Tierra. sin poder ocultar su tono sombrío. Pero diría que mantenerla durante trescientos años sin hacer trampa todavía te hace un hombre de honor. igual que casi todos los hombres que ha encontrado. —¿Por qué? Quiero decir. de que Katie no entrara en pánico. Es obvio que los dos están enamorados uno por el otro. —Sólo pensativo. Su propio padre. Xaphan se levantó de un salto y se puso en firmes. se sentó en los escalones de piedra del salón principal del castillo y del ciclomotor de Lucifer. Sus padres adoptivos la trataron terriblemente. que decía amarla más que nada. Una sonrisa maliciosa apareció en los labios de Gaia.Toda su búsqueda resultó en fracaso. Katie quiere confiar en ti. ¿Cómo lo sabía? Gaia puso los ojos en blanco. —Tienes que entender. oí que rompiste tu promesa. sin embargo. en su vida. —Oh. la abandonó. Es la cosa que más odia Lucifer acerca de ti. —No pudo manejar tu amor. Deprimido. —Sí. Soy un hombre de palabra. —Pero yo no lo haría.

sin embargo. Menos mal que para ti. Xaphan se pegó al Diablo. —No había duda. Xaphan y Lucifer compartieron una mirada y luego resoplaron. —¿Por qué. sufriendo y sola. 159 . arpillera negra—. ¿Qué siguiera su corazón? Pero la última vez lo había llevado por mal camino. tengo las tácticas e inteligencia que necesitas para tener éxito. Ricco tiene un perro listo para usar para captar su rastro. Tienes que entrar y ganar una batalla de mente y corazón. No estoy hablando de una pelea con puños. Katie. Su frente se arrugó. Señor? —Para que puedas prepararte para la pelea de tu vida —exclamó Lucifer. Y anímate. Porque no dejaré que te vayas. Es del corazón de una mujer del que estamos hablando. sigue tu corazón. El juego no está perdido. —¡Mujer! —gritó Lucifer caminando por el pasillo llevando una pulida. —O podría seguir su corazón —gritó Gaia tras ellos. Lista o no. —¿Crees que tendré que luchar contra ella? Xaphan no se agachó y por lo tanto recibió todo el impacto del golpe que Lucifer le dio en la parte posterior de la cabeza.—Sí. El hecho de saber que estaba allí. iré por ti. tienes que venir conmigo. —Idiota. Xaphan. lo volvía loco. haz caso omiso de ella. que conocía a las mujeres y tenía un plan concreto. hombre. Deja de meterte con mi siervo. Primero. —Entonces.

¿Intencional? Bueno sí. Dejándolo inconsciente. Era más que suficiente para localizarla si realmente lo quisiera. No debería haber sorprendido a Katie. Él no se presentó. Que llegaría con el rostro severo y enojado. si la amaba de verdad. arrojándole su declaración de amor a la cara. Tres días. Después la follaría hasta que se comprometiera a no irse de nuevo. Con el pánico parecía lógico alejarse al lugar donde moraban sus mayores temores. el orgullo le impedía pedir ayuda. que sólo la recuperaría. Obviamente. una parte de ella. seguía atado allí. A pesar de su afirmación de que no la podía amar.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Clau P asó un día. Ah y lo había atado a su mobiliario. a un territorio infestado de arañas con redes suficientemente grandes como para tragarse a un Demonio vivo. Después de todo. sin embargo. todavía se animaba cuando oía un crujido de tela. ¿Y qué si ella se había ido a la esquina más oscura de las Oscuras Maderas y ocultado su rastro? Claro. se había ido a un lugar seguro que le pondría los pelos de punta. Dos. no obstante. Luego tres. 160 . por lo que sabía. Pero aún así. no importaba cuántas veces se reprendiera a sí misma por tonta. envolviéndolo para una comida futura. a pesar de sí misma. Y. no lo había deseado. técnicamente ella lo había dejado. nada lo habría mantenido alejado. Había pensado que era demasiado madura para ese tipo de fantasía. Monstruos peludos gigantes con ocho patas. Diablos. como había afirmado. creía que iría a buscarla. Sueño tonto. listo para meterle algo de sentido.

Sentada en su rama, balanceando una pierna, suspiró. Y pensar que casi le creí cuando me dijo que me amaba. Unos los brazos envueltos alrededor de su cuerpo, bandas rígidas de acero, atraparon sus brazos. —¡Qué mierda! —gritó. No había oído ni un susurro de sonido o movimiento antes de quedar atrapada por —miró hacia abajo, y su corazón se detuvo— un gruñón, pero sexy, Demonio. ¡Vino por mí! —Hola —Xaphan ronroneó en su oído, un murmullo ronco que disparó un hormigueo hasta los dedos de su pie. —¿Cómo me encontraste? —preguntó ella, no preparada para enfrentarse a él, no con todo el cuerpo —mente y corazón— rebosante de alegría por su llegada. —Soy el maestro de las sombras, ¿recuerdas? —Pero, escondí mis huellas. —Tomé prestada la nariz de un amigo. —Estoy en el centro del territorio arácnido. —Sí. Me di cuenta. Lo bueno es que traje una gran lata de aerosol contra arañas. Ella contuvo una risita al pensar en él luchando contra las arañas con una lata gigante de Raid. —Te tomó tres días seguirme —lo acusó. —Estaba ocupado. ¿Ocupado haciendo qué? ¿Persiguiendo a otras chicas? ¿Tratando de olvidarla? —Bueno, ya es demasiado tarde. —¿Demasiado tarde para qué? —Para mí. No me interesa.

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—Sí, te interesa. Te extrañé. ¿Me extrañaste? —murmuró él, su aliento le hizo cosquillas en el oído. ¿Él la había echado de menos? El corazón le golpeteó rápido. —Nop. No te eché de menos en absoluto. Ni siquiera un ratito pequeñito. —Mentirosa. —Él se rió entre dientes mientras la giraba en sus manos hasta que ella lo miró, todavía atrapada en la jaula de sus brazos. —¿Por qué viniste? —Porque te amo. —Él colocó una mano sobre su boca antes de que ella pudiera replicar—. No. No hablarás todavía. Tienes la tendencia, me di cuenta, de perder los estribos saltando a conclusiones equivocadas, así que esta vez tendrás que escuchar. Te amo, Katie, asesina de Demonios y sexy psico. Ella sacudió la cabeza detrás de su silencio forzado. —No trates de negarlo. Sé lo que estoy sintiendo. Y te digo ahora que nunca antes lo había sentido. Ella entrecerró los ojos. —Nunca. Lo que tuve con Roxanne no fue nada parecido a lo que siento por ti. Ni siquiera se acerca. Te necesito. No, ella no se derretiría. Tenía que mantenerse fuerte. —Terca, psicópata. Bien, ¿Necesitas más pruebas? Fui a las barras el primer día después de que te fuiste. Ajá, tramposo. —Dejé que las mujeres se vieran afectadas por mí, a la izquierda, a la derecha y al centro. Oh, ella podía sentir una campaña criminal por llegar. —Me dejaron frío. Asesinato múltiple evitado. —Así que fui a un servicio de citas.

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Aumento de la presión arterial. —Me presentaron a mujeres hermosas, a las mujeres más bonitas. A punto de estallar. —Ninguna de ellas podría sostener una vela contra ti. Se apagó el aliento. —Sé que no soy digno de confianza y tú también. Pasé 300 años sin notar a una maldita mujer, y créeme, muchas trataron de entrar en mis pantalones. Nada, ni una sola maldita, alguna vez me dio noches de insomnio. Ninguna, ni siquiera Roxanne, me había frotando el pene hasta que estuviera en crudo. Nadie me había hecho sonreír de nuevo. Hasta que llegaste tú. Ella podía sentir el escudo a su alrededor deslizándose. Como loca lo pegó de nuevo en lugar de tener pensamientos de asesinato y caos. El Infierno estaba a punto de tener escasez de una mujer. —Hace un rato, me dijiste que si realmente hubiera amado a Roxanne, hubiera sabido de las pequeñas cosas acerca de ella. Bien, no la amé. Pero puedo demostrar que a ti sí te amo. Sentándose en el suelo, no le dio opción a ella excepto sentarse en su regazo. Claro, podría haber peleado, amenazándolo con un cuchillo y sacándole algo de sangre, pero... quería oír lo que tenía que decir. —Tu color favorito no es el rosa que usas todo el tiempo, sino el púrpura. Toda tu ropa interior es de color púrpura, igual que las sábanas y toallas. Incluso tus malditos platos son un poco de color malva femenino. Pero creo que será mejor que me acostumbre a comer con ellos ya que no tengo intención de dejarte. Bueno, había husmeado y adivinado. No significaba nada. Cualquiera podría haberse dado cuenta de eso. —Para que lo sepas —continuó él—. Te mudarás conmigo debido a que mi casa es más grande. Ya llamé a un pintor para pintar el dormitorio de púrpura, pero si se lo dices a alguien, divulgaré el hecho de que ves en secreto American Idol.

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—No. Así era. oh mierda. pero le gustaba su estilo. —Tu postre favorito es el pastel de crema de coco con crema batida adicional. Su última comida antes de su ejecución estaba en un registro. —Tu comida favorita. Aunque. Tu trasero es mucho más lindo. que expondré en este momento es también una de las mías. Ah. —Se te olvidó una cosa. que nunca dejará su casa de nuevo y sólo conseguirá ponerse gordo y feo. Que por cierto no será verdad por mucho tiempo porque le patearé el trasero tan jodidamente duro. sí. salsa y galletas. ¿Lo haría? Hmm. demasiado fácil. ¿Y si alguna vez la lastimaba? Cortaría su trasero en tantos pedazos que ni un Demonio bebé se ahogaría cuando se los comiera. Una vez más. un sueño de enamorarte de alguien que nunca te lastime.. Little Shop Of Horrors. —¿Eso es todo lo que tienes que decir? Ella se encogió de hombros. por supuesto.Sus ojos se abrieron. podría recomendar que lo mezclemos en algún momento con un poco de baguette francés. —No hay necesidad de ponerse todo medieval con el trasero de Alcide. Tienes un sueño. es pollo frito crujiente con puré de patatas. Ni siquiera ella creía eso. Bueno. sólo porque te gusta. ¿A quién estaba engañando? Le encantaba el Demonio y si no la amaba entonces estaba fingiendo muy bien. Quieres nombrar a tu primera hija Jennifer. Tomas tu panecillo tostado con queso doble crema. —Él tomó su rostro y vio su mirada—. y piensas que el tipo de hombre lobo de True Blood es sexy. Eso no quería decir. No significaba nada.. ya que te recuerda a tu película favorita. Había hecho un esfuerzo. él había descubierto un montón de sus secretos. no olvidé nada. Odias las películas para chicas. Que 164 . —Le soltó la boca. a juzgar por el temblor en sus labios. un registro que él se había tomado tiempo de revisar antes de venir. Te encanta cantar a Madonna cuando estás sola. —Te encanta la Venus atrapamoscas. Te gusta el café con tres de azúcar y un montón de crema. Maldita sea. lo haría.

—¿Hasta que la muerte nos separe? —Al diablo con eso. tengo una tarea para ti. Riéndose y evitando su atención.nunca te traicione. para que no viera al enorme peludo arácnido cernido sobre su cabeza. nos iremos a casa. ella lo abrazó mientras activaba su amuleto. 165 . Ya que me amas. —Está bien. Que prefiera morir antes de dejarte. Ella se echó a reír. Quieres a alguien en quien puedas confiar y amar. Esa persona soy yo. Nada gritaba hechos-el-uno-para-el-otro tan coincidentemente como las tendencias asesinas. —¿Qué? —preguntó ella inclinándose cerca. —Está bien. —¿Puedes sacarnos de aquí? Se me acabó el repelente de insectos y estoy bastante seguro de que volví a los habitantes de este lugar espeluznantemente locos. Te seguiré a cualquier otra vida sea para Demonios o para psicópatas. psicópata violenta. ¿Lo sellamos con un beso? —En sólo un segundo. Te amo. me siento de la misma manera. Soy tu sueño. sólo porque te amo no significa que no te corte el corazón si alguna vez ves a una mujer con intención lujuriosa. nena. con recelo. juntos. y tú eres mi razón de vivir. Pero para que lo sepas. esperando su beso. Porque esto es para siempre. —Xaphan consideró las sombras atadas con telarañas. —Mi dulce. Lo admito. —¿Y ahora qué? —Ahora.

pues terminaron retrasados debido a su ataque de celos haciendo juego.Cuando hacían el amor. una vez que ella dejó de gritar que lo era. ya no estaba sola. Desnudo. lo llevó con orgullo. En cuanto al tatuaje improvisado de “Propiedad de Katie” que ella le talló en el pecho. una ira mayormente hacia las mujeres que se atrevían a coquetear con él. lleno de amor y de un poco de sangre. caliente. sudoroso. mientras se abrían camino a su apartamento. cuando una súcubo que se atrevió a hacerle un guiño a él y un Demonio se volvió para revisar el trasero de ella. Y a pesar de que ella todavía tenía problemas de ira. Amada por su Demonio gruñón —con problemas de ira propios mezclados con una buena dosis de celos— finalmente había encontrado a su príncipe azul y sus felices para siempre. 166 . que era todo lo que podía esperar.

—Lucifer se frotó las manos con alegría mientras su más reciente esfuerzo de unión pasaba con colores voladores. Así era. pero tenía mis ojos en ti. —Ah. Entonces dime. ¿quién es el siguiente en la agenda de uniones? No consiguiendo nada.Traducido por Nelly Vanessa Corregido por Angeles Rangel —É l la encontró y. ¿adivinen qué? No lo mató. aunque él se levantara llevándose la sábana. pensó Lucifer con una sonrisa cariñosa mientras acariciaba la cadera desnuda de Gaia. ¿Me darán un premio? —Acabas de recibir un premio. —Lo sé. Soy el rey de lo impresionante. incluso antes de saber sobre las maneras cachondas de Roxanne. No te has divertido tanto desde las Cruzadas. él entrelazó las manos debajo de su cabeza. Una enigmática sonrisa apareció en sus labios. ¿No me digas que pensabas 167 . —En un momento. siempre mantuve mis pestañas en ti. A pesar de que estábamos en un período fuera. —Creo que necesito otro. por favor. tú Diablo caliente. —¿Y cómo lo sabes? Ni siquiera estábamos saliendo en ese momento. —Me alegro por Katie aunque todavía no puedo creer que Xaphan haya renunciado a su voto. —Oh. —¿Cómo sabes que no he terminado? Una risa trinó sucesivamente.

Rayos. —¿Así que vamos a recompensarle uniéndolo con una chica? —Depende de tu definición de recompensa. —Así es. Necesitaba un caddie. alguien tiene que controlar a los felinos. Y. Sé a quién utilizar. Está demasiado ocupada dominando a Remy mentalmente para darse cuenta de nada más por el momento. Él está decidido a quedarse como solo un gato. ¿No? —¡La maldita bestia tuvo el descaro de robar el soufflé de queso que el cocinero hizo para mí! —Así que esperaba con interés encargarse de él. Y Zancia tiene que ser la cosa más tímida que he visto nunca. —Felipe te desafió no. Felipe y Zancia.todas aquellas tormentas de arena que jugaban con tus infieles eran casualidades? —Acosadora. Pero quiero algunos Were en mi ejército. La solución vino a él en un cegador destello de intuición—. ¿Qué piensas acerca de que los haga mis dos nuevos caddies para el siguiente partido dorado? —El gato de Ysabel y a una Demonio de agua. —¿Estás seguro de esos dos? Sabes que los gatos odian el agua. —Prefiero la etiqueta de bien informada. pues el torneo no estaba muy lejos. ¿quién es el siguiente? —Estaba pensando en matar a dos pájaros con una pelota de golf. Uno bueno. Entonces. —Su pene se marchitó ante la idea de perder. —Lo dijo pensativa—. ¿No tienes miedo de hacer enojar a su bruja? —Nah. —Exactamente. Y rápido. 168 . ¿usarlos como tus caddies? Pensé que querías ganar. Tal vez debería mantener mi distancia de ese par. además. Gaia tenía razón. Zancia necesita salir de su caparazón. —¿Qué podría ser mejor que un Were y una Sirena? —Pero aún así. Es perfecta. Y como uno de los pocos que quedan de su especie.

o más! Con suerte encerrarlo en la torre oeste. —Le susurró el nombre en el oído. nada podría impedirle ganar. 169 . no pudo evitar sonreír ante sus elecciones de los próximos concursantes en el juego de la seducción del Infierno. Lucifer se pegaría a McGregor. La copa para el ganador del Torneo de Golf a Través de los Planos se vería muy bien en su capa y haría una impresionante taza para beber ponche.—Dime. —Oh. Conozco el gal para hacerlo. por supuesto— como caddie. le guste o no. Es un regalo —se jactó antes de abordar a Gaia en el colchón para la segunda ronda. Ese intratable hijo de puta se ha escondido en algún lugar a lo largo del río. ¿Y qué si McGregor había jurado nunca volvería a jugar de nuevo? ¡Haría como su Señor mandaba. —McGregor. —Lo sé. y a Karma en la este. las afortunadas parejas podrían darle las gracias y si no lo hacían ellos él postearía un video de su noviazgo en Helltube. Más tarde. probablemente golpearían y gritarían al principio. pero al final. Claro. Su generosidad era verdaderamente impresionante. Y para que se lo haga. Lo obligaré a salir de su retiro para que sea mi caddy. no eres más malo —se rió Gaia. Los planes para reconstruir su ejército se movían bien. Y aún había más suerte para él. el mejor golfista que el infierno nunca había visto —después de él.

Un montón de hombres lobo.) y por último en Ontario. Tiene algunas que son tímidas y de voz suave. las chicas tienen curvas ¡De miedo! Ah y algunas de sus heroínas son pequeñitas y malas. Quebec. Su familia y ella actualmente viven a las afueras de Ottawa.Eve Langlais nació en la Columbia Británica. pero al ser hija de militar. Su idea de diversión es ir de compras al Wal-Mart. Eve es la primera persona en admitir que lleva una vida monótona. Muchas son gorditas. Labrador. necesitan amor también. cocinar y leer. 170 . son del tipo de todo el espectro. sobreprotectores que sólo quieren agradar a su mujer. Eve dice que ella tiene una imaginación retorcida y un sarcástico sentido del humor. Escribe romance a su manera. Su inspiración es su marido. Pero. porque en su mundo. Sus heroínas. a pesar de su ocasional mal genio. por supuesto. te darás cuenta de que la mayoría de sus historias giran en torno a grandes enormes licántropos. algo que le gusta reflejar en sus libros. ella lo quiere mucho. pero en su defensa.UU. Le gustan los fuertes machos alfa. de placer. otras que patean a un hombre en las bolas y se ríen. De hecho. ya que es un macho alfa total. le gustan los vídeo-juegos. ya sabes del tipo de secuestrar a su mujer y luego en coche hacen alguna locura.. Virginia (EE. con el pecho desnudo y los hombres lobo. También es muy parcial con los extranjeros. ha vivido un poco por todas partes. New Brunswick.. la capital de su nación.

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