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Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza
Francisco Bueno Arœs - Profesor EmŽrito de la Universidad Pontificia de Comillas Abogado del Estado jubilado
Derecho penal y criminolog’a como fundamento de la pol’tica criminal Estudios de Derecho y Derecho Penal
Autor: Francisco Bueno Arœs Cargo del Autor: Profesor EmŽrito de la Universidad Pontificia de Comillas Abogado del Estado jubilado P‡ginas: 611-654 Id. vLex: VLEX-468437 http://vlex.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437

Texto
1. Env’o 2. A modo de presentaci—n 3. Dramatis personae ÊÊÊÊ3.1. Cervantes ÊÊÊÊ3.2. Don Quijote ÊÊÊÊ3.3. Sancho Panza o Sancho Zancas ÊÊÊÊ3.4. Dulcinea del Toboso 4. Niveles de lenguaje en el Quijote ÊÊÊÊ4.1. Perspectiva hist—rica ÊÊÊÊÊÊÊÊ4.1.1. Edad Media ÊÊÊÊÊÊÊÊ4.1.2. Renacimiento ÊÊÊÊÊÊÊÊ4.1.3. Barroco ÊÊÊÊ4.2. Perspectiva psicol—gica 5. El lenguaje jur’dico empleado en el Quijote ÊÊÊÊ5.1. Introducci—n ÊÊÊÊ5.2. Derecho civil ÊÊÊÊÊÊÊÊ5.2.1. Fuentes del Derecho ÊÊÊÊÊÊÊÊ5.2.2. Principios generales del Derecho ÊÊÊÊÊÊÊÊ5.2.3. Derechos reales ÊÊÊÊÊÊÊÊ5.2.4. Obligaciones ÊÊÊÊÊÊÊÊ5.2.5. Familia y Sucesiones

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ÊÊÊÊ5.3. Derecho penal ÊÊÊÊÊÊÊÊ5.3.1. De los delitos ÊÊÊÊÊÊÊÊ5.3.2. De las penas ÊÊÊÊÊÊÊÊ5.3.3. Episodio de los galeotes ÊÊÊÊ5.4. Derecho procesal ÊÊÊÊ5.5. Otros sectores del Ordenamiento jur’dico 6. Colof—n Bibliograf’a Ê

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1. Env’o

Dedico estas modestas p‡ginas a mi compa–ero, colega y amigo, hasta la fraternidad, Çcon quien tanto he queridoÈ, Alfonso Serrano G—mez, en homenaje a su septuagŽsimo aniversario, con admiraci—n por su tenacidad y constancia en la construcci—n del Derecho penal y de la Criminolog’a; con agradecimiento, por sus virtudes humanas, singularmente su ejemplar esp’ritu de ayuda, que en tantas ocasiones me ha hecho objeto de sus atenciones, y siempre con oportunidad y como si no fuera con Žl; con alegr’a, porque desde el d’a en que ingresamos juntos en el Cuerpo de Profesores Titulares de Universidad puede contemplar con satisfacci—n el camino recorrido en nuestra lucha por la supervivencia y en nuestra entrega a los objetivos universitarios; con envidia, porque en ninguno de los cap’tulos de su peripecia intelectual y humana se ha presentado y se presenta con las manos vac’as, y con el ’ntimo deseo de que la jubilaci—n, sin retruŽcanos f‡ciles, nos sea a ambos ocasi—n de seguir evocando y Çhablando de muchas cosasÈ, porque la verdadera amistad es un lujo y el movimiento se demuestra andando.

2. A modo de presentaci—n

Con ocasi—n del III y del IV Centenarios de la publicaci—n de la primera parte de El Ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha en 1605, cervantistas de oficio y por afici—n, historiadores, hispanistas, literatos, licenciados y doctores en Derecho y Medicina, poetas, pintores, y tantos otros profesionales liberales o no tanto han aprovechado estas ocasiones para pensar, imaginar e inventar todo lo pensable y lo impensable, lo imaginable, loco y disparatable, a prop—sito del pensamiento y del subconsciente cervantinos, de sus escritos, discursos, sue–os y alucinaciones, y de su influencia, desde la primera hasta la œltima letra, sobre las Artes y la Literatura, sobre la Historia de Espa–a y sobre la conciencia y el superego de los espa–oles, en cuyas agotadas estructuras todav’a quedar’a tanto por decir a prop—sito de su hŽroe, y tanto por repetir, y tanto por reinterpretar, y tanto por modificar, [P‡gina 612]
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y tanto adem‡s por dar vueltas alrededor como el jumento en el lendel mientras no deja de estar sujeto a la noria. A veces nos motiva a volver sobre el grande, el inmenso libro de Miguel de Cervantes tan s—lo el placer de descubrir una idea nueva real o aparente, una palabra, un matiz que hubieran pasado desapercibidos en la lectura anterior, o volver a gozar con un cap’tulo, un p‡rrafo o una frase que nos maravill— la primera vez y nos dej— el deseo de volver a gustar su redacci—n, su contenido, su perfume. En este sentido, recomiendo seguir el consejo del inolvidable maestro Azor’n, a quien el tambiŽn inolvidable Don Antonio Machado (tal vez el œnico poeta que se ha merecido el Don a pulso) describi— espiritualmente en Campos de Castilla con las siguientes palabras: ÇÁAdmirable Azor’n! El reaccionario por asco de la gre–a jacobina...È. Pues bien, el Çadmirable reaccionario por asco de la gre–a jacobinaÈ aconsejaba leer el gran libro de nuestro Siglo de Oro todos los a–os al menos una vez, con la seguridad de que en cada ocasi—n se hab’a de descubrir una idea, una palabra, una frase hecha, un an‡lisis, una percepci—n, una interpretaci—n, un nuevo principio, un matiz o una simple s’laba, que contribuir’an a incrementar cuantitativa y cualitativamente nuestro quiz‡s inagotable dep—sito de conocimientos y emociones sobre la historia que escribi— para ejemplaridad y deleite de los espa–oles el Rey de los Escritores (quien por cierto no hubiera comprendido que se le pudiera valorar de otra manera). Segœn mi experiencia personal, el joven caballero de la pechera inmaculada que fue Azor’n ten’a raz—n, y cada lectura del libro del Çsoldado que nos ense–— a hablarÈ (en palabras de otra Musa, Mar’a Teresa Le—n) es siempre, a mi modesto entender, enriquecedora y sugerente. De esta forma, el lector del Quijote se pondr‡ al nivel del Emperador Augusto, para quien la mayor satisfacci—n era acabar cada d’a habiendo aprendido algo nuevo. Otras veces, el est’mulo que nos motiva a releer y repensar el sublime libro es una secreta y quiz‡ no confesada pero real conciencia de nuestra obligaci—n moral de corresponder a tantos espacios de belleza y emoci—n como debemos (o deber’amos deber) a Cervantes y a sus adjuntos con algunos minutos (u horas o d’as) de aportaci—n personal a la biograf’a, prosopograf’a o etopeya de nuestro hŽroe; de su sosias, Cide Hamete Benengeli, o de Alonso Quijano, Sancho Panza, Dulcinea, el Caballero del Verde Gab‡n, o el cura o el barbero, o de cualquier otro personaje de ese largo etcŽtera que constituye la interminable y sagaz teor’a de personajes cervantinos, aunque nuestra aportaci—n a su segunda vida (en el sentido de Jorge Manrique) no pueda pasar de ser m‡s que una percepci—n infinitesimal, cualitativamente despreciable, que a–adir a la fama, prestigio, precedencia y honores de tan ilustres, invencibles e inmortales criaturas, a quienes el mism’simo y ejemplar Cyrano de Bergerac rend’a pleites’a en el extraordinario poema de RubŽn Dar’o, incluido en el libro Cantos de vida y esperanza: Cyrano hizo su viaje a la luna; mas antes ya el divino lun‡tico de Don Miguel Cervantes

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pasaba entre las dulces estrellas de su sue–o, jinete en el sublime pegaso Clavile–o. Y Cyrano ha le’do la maravilla escrita, [P‡gina 613] y, al pronunciar el nombre de Cervantes, se quita Bergerac el sombrero. Cyrano Balazote siente que es lengua suya la lengua del Quijote... Por mi parte, he tratado de corresponder a todo lo que de paz y placer me ha proporcionado este libro con una personal y primera investigaci—n sobre el lenguaje jur’dico en el Quijote, pidiendo perd—n por mi osad’a de simple aficionado al coger la pluma e invadir el campo de singulares maestros en Filolog’a, Gram‡tica, Derecho, Literatura comparada, etc., casi limit‡ndome a seguir, arrastrando los pies, por las avenidas y veredas que ellos abrieron con su esfuerzo. Prometo hacerlo lo menos mal que pueda y dejar la investigaci—n abierta para mejorar o incluir nuevos cap’tulos, o ampliar la informaci—n, cuando los dioses me den luz para ello. El tema elegido cobra una importancia singular que en nuestra actualidad de juristas reflexivos del siglo XXI gana en intensidad si se compara la nuestra con otras Žpocas pasadas. Pues, en efecto, en los œltimos a–os, tanto los profesionales del Derecho dedicados a la investigaci—n como los dedicados a la pr‡ctica procesal, han puesto de manifiesto que el Derecho, del que ya se pod’a predicar anta–o que consist’a en un conjunto de normas para la regulaci—n de la convivencia, un ordenamiento jur’dico (en concurrencia con otros) de la sociedad, un producto hist—rico y comunitario que se interrelaciona con los dem‡s fen—menos de esta ’ndole, un veh’culo para la realizaci—n de la justicia, etcŽtera, adem‡s de todo eso es, entre otros aspectos, un fen—meno cultural, que refleja los avances y los retrocesos en la construcci—n de su argot o lŽxico, y une a las anteriores caracterizaciones la de ser tambiŽn una estructura ling•’stica, cuya espec’fica problem‡tica repercute en la manera de interpretar, valorar y manejar las normas en funci—n de los problemas que toman en consideraci—n y los que resuelven los fil—sofos del Derecho, a–adiendo a las actividades propias de los juristas las de los gram‡ticos o fil—logos, convirtiŽndose en guardianes de las excelencias originales del Derecho en cuanto locuci—n. Ni el camino es f‡cil ni la meta est‡ al alcance de todos, por m‡s que veamos que el espa–ol medio, por el mero hecho de serlo, se considera experto, con verdadera ciencia infusa, en arte, toros (o fœtbol) y Derecho nacional e internacional, no faltar’a m‡s. El enfoque es fascinante, y tambiŽn el interŽs de la cuesti—n para una comunidad social, como es la espa–ola de nuestro tiempo, en la que se habla y se escribe, en pœblico o en privado, cada vez peor y con menos propiedad y equilibrio interno, lo

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que, desde una perspectiva jur’dica, se quiera o no reconocer, ha de representar una mayor dificultad en la mutua comunicaci—n con vistas a un acuerdo, en la interpretaci—n razonable con vistas a una aplicaci—n aceptable de la norma y en la elegancia en el decir y en el escribir, que en la Ciencia (o no-Ciencia) del Derecho, al menos desde Cicer—n aqu’, nunca ha podido faltar, y no es f‡cilmente justificable por quŽ falta en nuestros tiempos y precisamente en un momento en que, quiz‡ por contagio de la democracia y de sus mŽtodos, la importancia de la oratoria en la vivencia de las relaciones sociales vuelve a estar en primer plano. Los tŽrminos empleados en el p‡rrafo anterior me sugieren alguno de los problemas jur’dicos que me son caros, pero, en este excursus marginal, me limito a [P‡gina 614] subrayar el punto que nos acaba de brotar de las manos, Çpor casualidadÈ, como le sucedi— al burro flautista de Samaniego. ÀEstamos conformes, por ejemplo, con la denominaci—n Ciencia del Derecho? ÀCreemos que en este punto no hay diferencia ontol—gica digna de subrayarse si unos y otros demuestran los conocimientos que la integran y est‡n siempre con el l‡piz en la mano tomando nota de las diferencias? O, por el contrario, vista la metodolog’a aplicada y aplicable, Àcolocar’a alguien al saber jur’dico en situaci—n inferior a la de otros saberes intelectuales o relacionados con el esp’ritu humano y le negar’a su naturaleza cient’fica, por convicci—n o para subrayar determinados aspectos en su caso no menos indispensables, como los conocimientos tŽcnicos en su aplicaci—n o su car‡cter fenomenol—gico y si se quiere art’stico (Biondi), pero no propio de la filosof’a de los valores en que el Derecho culmina despuŽs de la invasi—n europea por el neokantismo, con la magn’fica recuperaci—n de Mezger para iluminar el camino metaf’sico de la Dogm‡tica jur’dico-penal, despuŽs -con unos matices o con otros- seguido por todo estudioso de la materia, aunque no siempre adecuadamente agradecido al padre de la criatura?[1].

3. Dramatis personae

Como si de una representaci—n teatral se tratara, me parece oportuno, m‡s que presentar al pœblico a los protagonistas, recordar r‡pidamente sus rasgos identificadores:

3.1. Cervantes

Miguel de Cervantes (en sus propias palabras, Çun tal de SaavedraÈ) se define, se describe y se burla de s’ mismo en el pr—logo de las Novelas Ejemplares: ÇEste que veis aqu’, de rostro aguile–o, de cabello casta–o, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte a–os que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca peque–a, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y esos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos
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en el sentido antes indicado). aunque tartamudo. haga rico a todo el mundoÈ (p. grande a pulso y por derecho. y que eran de la cala–a que le hace a uno desear la presencia de sus enemigos.. a requerimiento de unos caballeros franceses. el licenciado M‡rquez Torres hubo de responder que Cervantes Çera viejo. en el cap’tulo dedicado al retablo de Maese Pedro. que le hace rico.È En su juventud y en su madurez particip— de los dos oficios que el Siglo de Oro consideraba m‡s importantes para la vida de una sociedad pol’tica: las armas y las letras. que desempe–— en perfecta armon’a. Como escritor. ten’a ya fama internacional cuando. y le garantiza su segunda vida (la de la fama. Su dedicaci—n a las artes (que Žl denomina ÇcienciasÈ) termina por hacerle creador de la novela moderna o Çnovela realista de ambiente contempor‡neoÈ. Çfirme y verdaderamente. quiso dedicarse al teatro. menester son muchas pruebas y repruebasÈ Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. aunque no fuera un erudito (p. en Dios y en todo aquello que tiene y cree la Santa Iglesia Cat—lica RomanaÈ. y para el que Žl mismo establece las correspondientes normas de preceptiva literaria. antes blanca que morena..È. manifestada a travŽs de Don Quijote en la venta de sus pecados y ante los amigos que le rodeaban (p. pero hubo de contentarse con modestos empleos. a la poes’a y a la novela pastoril. Ayuda a fijar la lengua castellana como Çlengua del imperioÈ (Nebrija).Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. que Çpara sacar una verdad en limpio. Universidad P‡gina De El 6/52 Salvador 29 de May 19:26 . 24). de que no sea uno de sus frecuentes y fin’simos rasgos de buen humor. no lo ser‡ para decir verdades. hidalgo y pobreÈ. quien concluye que Sancho era cristiano viejo y Don Quijote cristiano nuevo. ni grande ni peque–o. Era consciente de su val’a. Estudia el tema con especial interŽs Daniel Eisenberg. [P‡gina 615] algo cargado de espaldas y no muy ligero de pies. la color viva. no estoy seguro. y m‡s adelante: ÇSer‡ forzoso valerme por mi pico. y deriva hacia un gŽnero nuevo. Cervantes era un hombre culto y sabio. silencio que Eisenberg considera significativo (es decir. Lo que plantea otra pregunta: ÀCervantes era jud’o converso? Los bi—grafos m‡s conocidos parecen limitarse a sugerir que descend’a de cristianos nuevos. siendo Žl pobre. porque el mismo Don Quijote dice. m‡s usuales entre los jud’os conversos.. si no en dinero. s’ en fama y en prestigio. que. que dichas por se–as suelen ser entendidas. que Çno declarar que se creeÈ equivale a Çdeclarar que no se creeÈ). pero la presencia del vendaval Lope de Vega y una honrada conciencia profesional le convencen de que no est‡ ah’ su camino (como confiesa en el Viaje del Parnaso). digo. Sin embargo. que Žl inventa aprovechando materiales italianos (la novela moderna). Su lema era la verdad (p. no declaran expresamente creer. y como Don Quijote lo era tambiŽn Miguel de Cervantes.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 extremos. 365). 383).. AceptŽmoslo prudentemente a beneficio de inventario. aunque no estoy seguro de que su preferencia expresa por las armas. y ambos. plega a Dios que nunca tenga abundancia para que con sus obras. a diferencia de Sancho. soldado. ante lo cual uno de aquŽllos afirm—: ÇSi necesidad le ha de obligar a escribir. Escribe (aparte de las inconmensurables Novelas ejemplares) la mejor novela del mundo. 275)[2].

. que normalmente se castigaba con la pena de empalamiento. discreci—n e incluso alegr’a.. 493)...... ÁCu‡nta ilusi—n malograda Y cu‡nto llanto vertido! ÁQuŽ generoso latido Para tan triste jornada! . M‡s adelante insistirŽ en este punto a prop—sito del famos’simo lance de los galeotes. Manuel de G—ngora. siguiendo una moda entre los intelectuales de su Žpoca.. dado que tal rama del cristianismo pon’a el amor y el perd—n sobre los dogmas y los ritos... serenidad.... sino que... paciencia........ parece que profesaba un erasmismo del que se tienen pocas noticias........ y haber tenido los suficientes arrestos para intentar cuatro veces la fuga desde los ba–os de Argel...... Çla m‡s grande (memorable y alta) ocasi—n que vieron los siglos pasados (y presentes) ni esperan ver los veniderosÈ (pp... en un poema lleno de ripios y de sentimiento......... So–ar. era un hombre bueno (Obras Completas.. Pero Žl dio al mundo un ejemplo soberbio de equilibrio......... p‡gina 659).... Entre si duerma o despierte.. Que... entre si muero o si vivo. Universidad P‡gina De El 7/52 Salvador 29 de May 19:26 ....... 279 y 369). [P‡gina 616] En todo caso. Sendero nunca acertado Fue ya el sendero trazado Para m’ desde el nacer . Ten’a cartas de recomendaci—n de Don Juan de Austria para un empleo de capit‡n.. es claro que Cervantes no profesaba una religi—n agresiva... Un poeta contempor‡neo. VI. Como dice Azor’n... narra con emoci—n los œltimos d’as de Cervantes y su despedida del Conde de Lemos: ......... Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 (p....Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex.. Su gran honra era haber participado en Lepanto...... La vida le arrastr— y dio dos veces con sus huesos en la c‡rcel.. padecer........... y verdadera mala suerte en cuanto a la falta de apoyo de colegas y familiares................. luchar.

Es curioso que. Don Quijote se excusa. 508). al malvender muchas fanegas de Çtierra de sembraduraÈ para comprar libros de caballer’as[3]. porque en otro caso Çlas propias alabanzas envilecenÈ (p... Žsta te escriboÈ..... por lo que Çse le sec— el celebroÈ (p. Don Quijote Cervantes nos proporciona una prosopograf’a y una etopeya completas de Don Quijote a lo largo de la novela. sabiendo que el nombramiento de caballero (prescindiendo de la validez de la ceremonia que orquesta el ventero de la primera venta) no confiere nobleza. pero adem‡s discute con quien se le pone a tiro (desoyendo las advertencias de Sancho Panza o de la sobrina) la procedencia de tal uso.2.. Y con la sola compa–a De su esposa y de su suerte. al cambiar su nombre por el de Quijote.. sonoro y significativoÈ. acepta el Don delante de aquŽl. enjuto de rostro.. cambi— varias veces de nombre (busc‡ndolos Çaltos.... Una mezcla de astŽnico y atlŽtico.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. El nombre de Don Quijote de la Mancha lo elige por ser Çalto. 438).. Frisaba en los 50 a–os. seco y amarilloÈ (p. Su actitud se interpreta en el sentido de que el Don obligaba a quien lo llevaba a ser caballero y a comportarse como tal.... seco de carnes. 49). de tener que decir sus propias alabanzas al no haber otra persona presente que las diga. Qued— esperando la muerte El primer hombre de Espa–a 3. [P‡gina 617] En otro lugar se alude a otros rasgos: Çrostro de media legua de andadura. Ten’a una Çvoz ronquilla aunque entonadaÈ (p. sonoros y significativosÈ) para acomodarse a las reglas y ritos de quienes identifican el conocimiento y la imposici—n del nombre con el dominio o la posesi—n de la persona o cosa nombrada. Con las ansias de la muerte.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 Çpuesto ya un pie en el estribo. y por lo tanto lo hace sin justa causa.. Durante su locura.... Çera de complexi—n recia.. ..... TambiŽn Çsab’a nadar como un gansoÈ (p. ante Don Diego de Miranda. gran madrugador y amigo de la cazaÈ (p.. Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales....... 269).. Çse le pasaban las noches leyendo de claro en claro y los d’as de turbio en turbioÈ....... Antes de su locura. Alonso Quijano. Gran se–or.. 580)... predominando la primera calificaci—n. como el de Rocinante... Universidad P‡gina De El 8/52 Salvador 29 de May 19:26 . 50) y adem‡s se puso al borde de la verdadera miseria. a lo que no tiene derecho.

La honestidad es un valor Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales... entuertos y sinrazones (p. de aqu’ que rechaza luchar contra personas de las clases inferiores. No obstante. luchar por la justicia (conmutativa y distributiva. el definitivo y perfecto. Fue de este modo el Quijote el œltimo de los libros de caballer’as. 354). en el m‡s puro esp’ritu del amor cortŽs. elevando los casos de la vida familiar en la dignidad de la epopeya. 394). el que concentr— en un loco furioso la materia po•tica difusa. a la vez que. 62). Don Quijote tiene muy escrupulosa conciencia del papel y de la responsabilidad que contraen los caballeros andantes. Adem‡s. y tiene dudas sobre la procedencia de la caballer’a que se gasta este œltimo (el rucio). 519). singularmente la exenci—n de todo judicial fuero y del pago de todo gŽnero de impuestos (p. fue el primero y no superable modelo de la novela realista modernaÈ (MenŽndez Pelayo). 447).Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. noble y hermoso en la caballer’a. 450). No vino a mostrar un ideal. es compatible con el hecho de que con Žl [P‡gina 618] Miguel de Cervantes escribe el mejor libro de caballer’as de la literatura espa–ola. Adem‡s. y Don Quijote lo repite en algunas ocasiones. No transige tampoco con ninguna infamia dirigida contra los libros de caballer’as. Universidad P‡gina De El 9/52 Salvador 29 de May 19:26 . con toda propiedad. pero no el esp’ritu. Don Quijote. Çdesprecia la hacienda pero no la honraÈ (p. segœn Sancho. Cuanto hab’a de poŽtico. Sancho Panza lo califica de Çhumilde con los soberbios y arrogante con los humildesÈ. ni de seca y franca negaci—n. 429). Don Quijote observa a rajatabla las leyes u ordenanzas de la caballer’a andante (que. dirige todos sus actos y triunfos a la memoria de su dama. la cual domina su vida y todas sus actuaciones. de debelador de los libros de caballer’as. es intransigente con los privilegios de los caballeros andantes. de la que no encuentra precedentes en las novelas que ha le’do. para perpetuar en la medida de lo posible el recuerdo de su gran haza–a entre los dem‡s caballeros andantes. cuyo castigo corresponde a su escudero.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 El nombre de Caballero de la Triste Figura (p. hambre ni sedÈ (p. despuŽs de la pŽrdida masiva de los dientes a consecuencia de las palizas. y pagar los gastos que causa (en las ventas) y los da–os que ocasiona injustamente (el retablo de Maese Pedro) (pp. 322). socorrer viudas y doncellas (p. desde Amad’s de Gaula en adelante. en su condici—n de caballero andante. 496 y 498). Se rechaza el formato de tales libros. se incorpora en la obra nueva con m‡s alto sentido. acepta los consejos que recibe para evitar males mayores y en la segunda parte de la novela se muestra m‡s utilitario al llevar dinero y camisas de recambio. en el sentido de Arist—teles (p. ejemplo vivo y crepuscular de las sublimes virtudes de todos ellos. sino de purificaci—n y complemento. de los cuales Žl es en su tiempo el œltimo (but not the least). Los caballeros andantes no Çpadecen calor ni fr’o. 133) se le adjudica su escudero. Es consciente del respeto que merecen dichos caballeros (p. Por la misma raz—n. aunque obviamente quiere decirlo al revŽs (p. sino a transfigurarlo y exaltarlo. Por eso se ha dicho que el pretendido car‡cter que tiene el Quijote. 513) y de la misi—n que tienen asignada: deshacer todo gŽnero de agravios (p. 50). se sabe de memoria: p. ÇLa obra de Cervantes no fue de ant’tesis. El nombre de Caballero de los Leones se lo impone el mismo interesado.

443). Se trata de una paranoia. o sea. hasta que en la conversaci—n aparece el tema tabœ. Es manchego y afirma de sus paisanos que Çla gente manchega es tan colŽrica como honrada y no consiente cosquillas de nadieÈ (p. utiliza la f—rmula de cortes’a: mi amo y se–or natural (o mi amo y t’o carnal) (p. pues vos querŽis que se os crea lo que habŽis visto en el cielo. Çqued— aquŽl con la m‡s extra–a figura y m‡s para hacer re’r que se pudiera imaginarÈ (p. Sancho Panza.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. En sus relaciones con Sancho Panza. El tema tabœ en esta ocasi—n es la existencia en el siglo XVII de la Caballer’a andante protagonista de los libros de caballer’as. Las [P‡gina 619] categor’as aceptadas entre las cuales se han de aclarar las diferencias existentes son de amo a mozo. El detalle m‡s sospechoso me parece que es el momento en que su amo. otras. como el cura . a la que pertenece el esp’ritu del Ingenioso Hidalgo. No obstante todo lo anterior. La locura del Ingenioso Hidalgo es una locura monogr‡fica (hay trece pasajes en la novela en este sentido). dice que su amo est‡ Çloco rematadoÈ (p. en cuyo caso la reflexi—n recae sobre una base no real y conduce a resultados falsos. que se han ocupado del Caballero de la Triste Figura. 633). 65). 411). al ver que Sancho se resiste a creer le. La sociedad medieval. temerario (aventura de los leones: p. parcial. fingiendo que se les hab’a acabado el agua. despuŽs de contar su descenso a la cueva de Montesinos. Don Quijote es unas veces valiente y. 447). aunque no lo digan expresamente con este tŽrmino todas las contribuciones de los psiquiatras. no una sociedad igualitaria. ÇTodas las cosas tienen remedio. Los golpes le duelen m‡s que al comœn de los mortales por ser m‡s delicado (p. Tiene remordimientos de conciencia si permanece mucho tiempo inactivo (p. le dice estas palabras: ÇSancho.Çque era hombre bien hablado y gran tracistaÈ. es una sociedad ordenada. La valent’a alimenta la locura y viceversa. Su aspecto se impon’a en general a aquellos a quienes desafiaba o con quienes contend’a. 143). 521). 501 y 650). 111). loco o bellacoÈ. hay ocasiones que dan lugar a pensar si Don Quijote est‡ en verdad tan loco como se dice de Žl. 527). yo quiero que vos me cre‡is a m’ lo que v’ en la cueva Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. Universidad P‡gina De El 10/52 Salvador 29 de May 19:26 . Al dirigirse a un pariente o superior. Mas adelante harŽ referencia a los dos tipos b‡sicos de su manera de expresarse.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 fundamental (p. S—lo en una ocasi—n. TambiŽn se le ha considerado cobarde en el encuentro con Roque Guinart (pp. cuando las doncellas de los Duques dejaron a Don Qujote Çcon un palmo de jabonaduraÈ. medieval cuando se embute en su papel de caballero andante en el ejercicio de su profesi—n. 570). el barbero o el bachiller Sanson Carrasco. renacentista cuando habla con juicio. espa–oles o no. La valent’a est‡ entre los dos extremos viciosos de la cobard’a y la temeridad (p. JosŽ Antonio Pascual explica que ÇDon Quijote habla con la naturalidad con que se esperar’a que lo hiciese un hidalgo de pueblo que uniera a un discreto juicio una gran afici—n a la lecturaÈ. oscila entre llamarle ÇhermanoÈ o ÇhijoÈ y motejarle de Çanimal. que el paciente discurre con (gran) inteligencia. de se–or a criado y de caballero a escudero (p. es decir. sin tecnicismos pero con una gran sinceridad como punto de partida. 410). si no es la muerteÈ (p.

lo que contaba no era el nœmero de enemigos sino el valor y el coraz—n que pusiera en la pelea. Adem‡s. es invasiva y el proceso no terminar‡ mientras Sancho no haya sido quijotizado por su amo. Para dominar el mundo. yo me lo sŽÈ (p. la fama es la segunda vida del hombre. y sŽ que puedo ser. que a veces plantean dificultades no peque–as a los intŽrpretes.È De forma que. si los enemigos son muchos. las ideas y los conceptos referentes Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. pero el esfuerzo y el ‡nimo ser‡ imposibleÈ (p. o mucho. 643). (Ya lo demostr— Cyrano). El fil—sofo mexicano Basave ve condensadas en estas pocas palabras la imperiosa necesidad de realizarse de los caballeros andantes. su estilo misional de vida con un trascendental proyecto de salvaci—n que realizar en beneficio de todos. ÇEl ni–o y el loco dicen las verdadesÈ. la amistad es amor. 562). * ÇYo nac’ para vivir muriendoÈ (y Sancho para morir comiendo) (p. 66). 110).. Si el caballero ha de enfrentarse a un grupo demasiado compacto. Uno sabe lo que sabe.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 de Montesinos. por absoluta. hay que ser primero due–o de s’ mismo y estar seguro de lo que se hace y de la propia conciencia. pero es m‡s noble la sinceridad que la falsa modestia. Una vez que se tiene (la conciencia de) la verdad. Çes hombre el hombre cuando quiere ser m‡s que hombreÈ. Por eso. para un caballero andante.. lo correcto es sostenella y no enmendalla. * ÇSi puedo sentirme o no. Sin que ello resulte incompatible con un grano de escepticismo. lo que no tolera nuestro amigo es la declaraci—n de abandono. todos los doce pares de FranciaÈ (p. como se dice. La esencia de la personalidad de Don Quijote. pero tiene que saber que lo que sabe es algo... no puede desconocer la poes’a m’stica de Santa Teresa de Jesœs. (Corramos. Son las siguientes: * ÇYo sŽ quien soy. y no digo m‡sÈ (p. el deseo manifestado de alejarse. Una canci—n del EjŽrcito republicano durante la Guerra Civil espa–ola dec’a: Çáporque nada pueden bombas donde sobra coraz—n. * ÇYo valgo por cientoÈ (p. que juega con las palabras. 442). El Hidalgo manchego es inasequible al desaliento: ÇBien podr‡n los encantadores quitarme la ventura. dijo Don Quijote (p. 446)[4]. uno se multiplica a s’ mismo por cien y resuelto el problema. que s—lo es un problema de forma y no de fondo. Es una afirmaci—n de la personalidad que se ha elegido voluntariamente cuando est‡ siendo puesta en el alero la identificaci—n del caballero que acaba de [P‡gina 620] sufrir en dos minutos su primera derrota y necesita reafirmarse. ÇTodo puede serÈ. Alonso Quijano es hombre de su tiempo..Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. Adem‡s.. Çobras son amores y no buenas razonesÈ. Entre las indudables virtudes del Caballero de la Triste Figura no se encontraba la modestia. Quiero terminar con una referencia a determinadas expresiones de Don Quijote sobre s’ mismo. un tupido velo). Universidad P‡gina De El 11/52 Salvador 29 de May 19:26 . pero al final tiene m‡s fuerza la esperanza. lo suficiente para entregar la vida por defenderlo. 376). visi—n de la misi—n salv’fica como un grado superlativo de amistad (y con el amigo se est‡ Çen las duras y en las madurasÈ).

En todo caso.. Don Quijote no atendi—. 707). porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin m‡s ni m‡s. Todo lo dem‡s son razonamientos artificiales y creaciones orales de los poderosos. a quien mis costumbres me dieron renombre de BuenoÈ (p. Que buen caballero era. * ÇLa libertad es uno de los m‡s preciados dones que a los hombres dieron los cielos. se–or m’o..... o al revŽs. Yo ser’a su escudero. a la reclamaci—n del exgobernador de la ênsula Barataria: ÇNo se muera vuesa merced.. sino siga mi consejo y viva muchos a–os. Al borde de la estribera! En la mano mi sombrero. porque aun aqu’ se ignora si fue antes el huevo o la gallina (p.. La libertad en Cervantes tiene un significado tan hondo que ha dado lugar a un monumental ensayo de Luis de Rosales. Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. SŽame permitida la licencia poŽtica de adaptar al caso un precioso poemilla de Rafael Alberti (de Marinero en tierra) y decir: Si Don Quijote volviera. porque el placer de morir -no me vuelva a dar la vida.que Çm‡s vale una muerte digna que una vida sojuzgadaÈ. 653). todas estas fantas’as desaparecen y el Hidalgo fue de nuevo tan s—lo ÇAlonso Quijano.È (p. TambiŽn [P‡gina 621] estas coordenadas son œtiles para explicar la reacci—n del Caballero en el episodio de los galeotes. la venganza no es justicia (p. Universidad P‡gina De El 12/52 Salvador 29 de May 19:26 . pues.. 706). y.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. 653). que ya no convencen. Que buen caballero era..com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 a la contraposici—n entre vida y muerte: que muero porque no muero. despuŽs de otorgar testamento. 709).. due–o absoluto de su vida segunda. 636). El hombre es libre por naturaleza y volviendo a la naturaleza recupera el placer f’sico de ser plenamente hombre. * La finalidad œltima de la vida y el carisma de los que manejan el poder dentro de la sociedad se resume en identificarla con la finalidad de realizar en este mundo la promoci—n de la libertad y de la justicia (distributiva y conmutativa.È (p. Çdio su esp’ritu. como dije antes. a la manera del Estagirita).. guerrero. ÁQuŽ dulce o’rle. Al recuperar la raz—n. quiero decir que se muri—È (p.. ni hace por lo tanto felices a los dioses y a los hombres. TambiŽn nuestro siglo XVII pensaba -aunque no lo dijera expressis verbis.

materialista el uno y espiritual el otro.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 Y terminar. el emblema del uno parecen ser los libros y la espada.. preocupado [P‡gina 622] por el futuro de sus hijos. en definitiva. tanto el Hidalgo como el escudero son dos aspectos (desgajados) de la personalidad real de su ÇpadrastroÈ (Miguel de Cervantes). cuando procede. popular.. Su forma de hablar. ego’sta el uno y solidario el otro. por quŽ a Sancho Panza se le conoc’a tambiŽn por el mote de Sancho Zancas. 3. Lo mismo que su amo. y que Žste se expresa a travŽs de las voces y de los hechos de cada uno de ellos. como religiosamente. Sancho Panza encarna o representa el aspecto natural.. se nos dan algunos datos sobre el retrato f’sico del personaje: Çdeb’a ser que ten’a la barriga grande. A continuaci—n. Para algunos cr’ticos. quien s—lo puede comprender que 2 + 2 = 4). reconoce que es y le llama Sancho bueno. es el personaje m‡s interesante y el mejor construido... Sus sentencias en la ênsula Barataria todav’a nos hacen estremecer y nos provocan un respeto sin fisuras. cambia a lo largo de la obra y en la segunda parte reflexiona mejor (ante la incredulidad de Cide Hamete Benengeli.. Por la adarga al brazo toda fantas’a Y la lanza en ristre toda coraz—n.. recogeremos otros datos dispersos por la novela. Tiene las ambiciones propias de un buen padre de familia. el talle corto y las zancas largasÈ (p. con la Letan’a de Nuestro Se–or Don Quijote. desespera a veces a Don Quijote. apoyado en las Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. Se viene entendiendo que. Pero el personaje evoluciona de manera que termina siendo el complemento natural y no la oposici—n a su se–or. del gran RubŽn Dar’o: Rey de los hidalgos. Sancho Panza o Sancho Zancas Al explicarnos.. Parece ser creado en principio por el autor como la oposici—n a Don Quijote. se–or de los tristes. con refranes y trabucando el sentido de las palabras por pronunciarlas mal. Universidad P‡gina De El 13/52 Salvador 29 de May 19:26 . y no se vuelve a tocar el tema.3. 83). Que de fuerza alientas y de ensue–os vistes. y del otro el queso y la bota de vino. es m‡s profundo y sus principios morales son sanos y razonables... Que nadie ha podido vencer todav’a. en una sola ocasi—n (cap’tulo IX de la primera parte). y su tozudez de hombre de la meseta y su retranca. Coronado de aureo yelmo de ilusi—n... pero.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex.

y. discreto. En definitiva. 512). 616). si no charla. 629). Sancho habla con frases hechas y con refranes y no se preocupa de la correcci—n del lenguaje. Panza es un hombre pac’fico si no le provocan.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 costumbres. Dulcinea es indispensable como lo es la utop’a que orienta una vida en los momentos trascendentales. Le considera Çadherente de la caballer’a andanteÈ (p. porque Çno le place Çmatar a un animal que no ha cometido delito algunoÈÈ (p. uno y otro la practican lo mejor que se les ocurre (p. movido por su sentido del humor y de la caricatura. pero si lo hacen. ni pierdo ni ganoÈ (p. [P‡gina 623] 3. que Çel buen callar llaman SanchoÈ (p. a pesar de las protestas quijotescas de que Çla alabanza propia envileceÈ. no se defiende cortesanamente sino dando fuerte. Su amo le llama Çhombre ver’dicoÈ y Žl entiende ÇverdeÈ (p. Dulcinea es el referente necesario que justifica la conducta del hombre. 568). pero Cervantes en ocasiones. de Cervantes. no obstante lo cual Žl mismo afirma. quien llama a aquel prevaricador del buen lenguaje. pero reconoce que Çm‡s vale un nombre que muchas riquezasÈ (p. En situaciones normales sus usos coloquiales son los propios de los campesinos. existe porque se quiere que exista. Universidad P‡gina De El 14/52 Salvador 29 de May 19:26 . aforrado de lo mismoÈ (p. cuando se enfada. y que se va haciendo menos simple y mas discreto cada d’aÈ (p. en tanto que Don Quijote representa los aspectos contrarios (idealista. como lo es la estrella polar para los marinos y los caminantes. por lo cual supongo que no debi— contar con el afecto de las sociedades feministas de la Žpoca. 420). que ponen nervioso a Don Quijote. contradictoriamente. 567).4. 89) y en algœn pasaje lamenta no poder proponerle para ser nombrado caballero. As’ pues. todo est‡ impregnado del sello sutil que la convicci—n de la existencia de Dulcinea genera en el coraz—n de Don Quijote. 401). pero su amo tampoco. mujerÈ (p. 418). aunque. Quiere ver el inmediato efecto econ—mico de las acciones humanas. aunque el caballero enamorado no aceptar‡ nunca convencerse de ello. Sancho Çno tiene abuelaÈ. culto. cuya personalidad se integra con las de sus dos criaturas. m‡s por enfermedad que por malicia (p. y. Habla mucho. Cervantes se refiere a la pareja Quijote-Sancho como Çtal caballero andante y tal escudero andadoÈ (p. TambiŽn es enemigo de la caza. Çmajagranzas y harto de ajosÈ. rupturista y en cierto modo revolucionario por conservador) del mismo autor. ni tampoco mucho del fondo. pero todos hablan de su presencia. 557). y el argumento le honra. al dejar la ’nsula proclama que ÇentrŽ desnudo y desnudo me hallo. No obstante. 505). Don Quijote lo llama Çtonto. le hace incurrir en disparates. cristiano y sinceroÈ (p. Dulcinea del Toboso Dulcinea tiene en el Quijote la existencia del perfume: no se la ve. que se Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. tiene Çbuen naturalÈ (p. revienta. y llama a Žste Çflor y espejo de todos los insulanos gobernadoresÈ (p. 530) y considera que Çel hombre ha de ser hombre. y la mujer. en otras p‡ginas. por lo que. 532).Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. llegado el caso demuestra que sabe gobernar y que sabe ser juez (digno precedente de Magnaud). su mismo amo reconoce que Sancho es Çbueno. 115). En suma. 641).

125). bajada a la cueva de Montesinos (p.. Y la m‡s llamativa. se dirige a Dulcinea y le espeta: ÇÀD—nde estas. No vuelve a ser tan austero en el lenguaje al dirigirse a la Dama de sus sue–os.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 gu’an necesariamente por ella aunque saben que nunca podr‡n alcanzarla (es m‡s. archivo del mejor donaire. en la p‡gina 65. Don Quijote la invoca en los momentos de conflicto: enfrentamiento al arriero durante la vela de las armas (p..O no lo sabes. 469). Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. al recibir la primera paliza y antes de ser rescatado por su vecino Pedro Alonso. en los comienzos de su Gram‡tica. -o eres falsa y deslealÈ. se–ora mia -que no te duele mi mal?. Perspectiva hist—rica Desde Saussure. en la que los elementos personales y sociales se interrelacionan ’ntimamente. se–ora. el lenguaje de una sociedad determinada en un determinado momento de su historia. Niveles de lenguaje en el Quijote 4. [P‡gina 624] 4. que as’ acomete los altos alc‡zares de los reyes como las humildes chozas de los pastoresÈ (p. afirma que Çel amor tiene la misma condici—n que la muerte.1. 58). enfrentamiento con el Caballero de los Espejos (p 433). que hay cosas que se entienden s—lo con nombrarlas. pero que no es posible definirlas con palabras inteligibles? He aqu’ otro tema interesante[5]. se–ala que sus causas son la hermosura y la buena fama (p. porque entonces no podr’an llegar a su destino). discusi—n con los Duques (p. honesto y deleitable que hay en el mundoÈ. donde todos los ardides valen (p. 522). Universidad P‡gina De El 15/52 Salvador 29 de May 19:26 . en su caso. pero no es capaz de darnos una definici—n que nos satisfaga. de Cide Hamete o del narrador an—nimo. como San Agust’n. ÀEs este un fallo del escritor? ÀO tal vez Miguel de Cervantes pensaba. al declarar. Nebrija. se concibe como una estructura. deposito de la honestidad. ret—rica o poŽticamente. 474).. 184). estremo de toda hermosura. Don Quijote. 179). ÀDulcinea es la amada. avant la lettre. lo terrible ser’a que la alcanzaran f’sicamente. 638). que est‡ enamorado de Dulcinea Çhasta los h’gadosÈ (p. y pone de manifiesto su analog’a con la guerra. 308). y ultimadamente idea de todo lo provechoso. La invocaci—n m‡s lograda poŽticamente se encuentra en la pagina 308. es el lenguaje del Renacimiento. plat—nica e inalcanzable.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. que debe santificar todos los actos del enamorado en ese plano ideal de la invocaci—n mental y sin ninguna relaci—n f’sica? En este sentido parece que se refiere a ella Don Quijote al explicar la necesidad de que todo caballero andante disponga de una dama a la cual tenga sentido ofrendar cada uno de los actos esforzados y su resultado positivo. 523).. donde. El lenguaje de Cervantes. que Çsiempre la lengua fue compa–era del ImperioÈ. centinela del castillo (p. penitencia en Sierra Morena (p. fin y remate de la discrecion. ÇCaballero andante sin dama es como el ‡rbol sin hojasÈ (p. a continuaci—n de la cual Maritornes y la hija de los venteros le suspenden de un brazo hasta casi sentir que se le part’a: ÇOh mi se–ora Dulcinea del Toboso. Algo de esto pareci— dar a entender. Tres estructuras ling•’sticas parecen coexistir en el Quijote.

cap’tulo XIV. [P‡gina 625] El mismo estilo rebuscado y caricaturesco adopta Cervantes para referirse a otras salidas y regresos del Caballero de la Triste Figura.1. y en sus diversos y alegres cantos parec’a que daban la norabuena y saludaban a la fresca aurora. subi— sobre su famoso caballo Rocinante y comenz— a caminar por el antiguo y conocido campo de MontielÈ (1. 53). por las puertas y ventanas del manchego horizonte a los mortales se mostraba. Su idealismo es un realismo trasnochado: no es invenci—n pura de una mente trastornada. sacudiendo de sus cabellos un nœmero infinito de l’quidas perlas. 4. valores. arcaico. Edad Media La locura de Don Quijote le hace vivir en una Žpoca anterior a la real. imagina c—mo habr‡ de comenzar su relato el benemŽrito sabio futuro que haya de tener la fortuna de narrar su primera salida: ÇApenas hab’a el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos. la exaltaci—n del yo individual. y. que. p. Finalmente. como estaba. que en Espa–a supone. dejando la blanca cama del celoso marido. 430). La primera la encontramos en el lenguaje semiŽpico. ba–‡ndose las yerbas. la crisis de los valores de la Edad Media y del Renacimiento. a caballo. de una parte.. El supuesto lenguaje medieval tard’o de Don Quijote tiene dos o tres ocasiones aptas para manifestarse. as’. costumbres y lenguaje. por ejemplo. coincide con el principio del Barroco. en sus a–os de vejez. Al montarse en su cabalgadura. ante la crisis de las esperanzas y el fracaso (en Espa–a) del modelo de Estado que durante siglo y medio ostent— la hegemon’a en el ‡mbito europeo. es decir.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex.» parte. la llaneza y equilibrio de la lengua renacentista se esfuman a favor del lenguaje ampuloso y hueco de los libros de caballer’a de la Edad Media.È (2. y no tard— mucho cuando comenz— a descubrirse por los balcones del Oriente la faz de la blanca Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. altisonante. el momento hist—rico en el cual Cervantes. Por ejemplo: ÇEn esto. parec’a asimesmo que ellas brotaban y llov’an blanco y menudo alj—far. imitado humor’sticamente de la fabla del siglo XV. En estos casos. un medieval tard’o. cuando el famoso caballero Don Quijote de la Mancha. Universidad P‡gina De El 16/52 Salvador 29 de May 19:26 .1. 1. ya comenzaban a gorjear en los ‡rboles mil suertes de pintados pajarillos.» parte.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 que tambiŽn habla (y muy bien) Don Quijote cuando el tema de la andante caballer’a no le sale al encuentro. concibe y desarrolla su mejor novela (y la mejor novela del mundo). y apenas los pintados y peque–os pajarillos con sus harpadas lenguas hab’an saludado con dulce y meliflua armon’a la venida de la rosada aurora. con sus propios principios. que el Hidalgo de la Mancha emplea cuando est‡ m‡s embebido en sus recreaciones caballerescas. O la entrada en Barcelona: ÇQued—se Don Quijote esperando el d’a. cuando. de otra. en cuyo suave licor. sino traslado de situaciones en el tiempo por una mente desordenada. dejando las ociosas plumas. cap’tulo II. p.. que ya por las puertas y balcones del Oriente iba descubriendo la hermosura de su rostro. Don Quijote se comportaba como un Çhombre g—ticoÈ (dicho en el buen sentido de la palabra). rebosante de ilusi—n.

entre la del juicio y de la voluntad. sino dŽjeme con mi desgracia. el lenguaje propio del momento m‡s hegem—nico del Imperio. en sus poemas Žpicos como la Iliada.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex.È). imagen que debi— hacer furor en la poes’a de los siglos XVII y XVIII. me gustar’a poder desarrollar la idea de que este gŽnero de lenguaje es tambiŽn un adelanto refrescante de los vientos amigos de los enamorados que comienzan a anticipar los logros y las maravillas del Barroco. En todo caso. La repetida referencia a la blanca y fresca aurora la tengo por una imitaci—n de Homero. p. dice que ÇCervantes es Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales.» parte. parodia del lenguaje del siglo anterior. el lenguaje de nuestro Siglo de Oro. Renacimiento 1. Andresillo. (Otros ejemplos en las p‡ginas 459 y 540). Asimismo las invocaciones en general del Hidalgo a su amada Dulcinea se redactan en un estilo declamatorio que imita al del siglo XV. tambiŽn debe citarse en este apartado. le rog— encarecidamente Çque si otra vez me encontrare. se ponga a su nivel y responda y haga sus promesas en el mismo estilo literario altisonante y anticuado. Universidad P‡gina De El 17/52 Salvador 29 de May 19:26 . alude repetidamente a la Çaurora de rosados dedosÈ. 3... sonoras y significativasÈ (tŽrminos que ser’a esplŽndido poder interpretar de un modo adecuado y preciso. Algunos signos externos de este lenguaje anacr—nico son el adverbio de negaci—n non y la segunda persona del plural en -edes o -eredes y no en -ais o -eis. que no ser‡ tanta que no sea mayor la que me vendr‡ de su ayuda de vuestra merced. Me remito al ejemplo transcrito en el apartado III-4 de este trabajo. Àpor quŽ no va a hacer lo mismo con su alter ego. que.È (2. considerable. 62 y 225). sin duda porque Don Quijote estimaba que tales palabras eran m‡s Çaltas. Alonso Quijano el Bueno? [P‡gina 626] 4. cuando la triste realidad demostr— precisamente todo lo contrario (y. (Ejemplo: Çmostredes mal talanteÈ: p. el lenguaje del m‡ximo equilibrio conocido entre la expresi—n de la comprensi—n y de la emoci—n. El decepcionante episodio de Juan Haldudo y su pastor Andresillo. que ya se encuentra al otro lado de la puerta. Con relaci—n al primero. no me socorra ni ayude.. al ser conminado por Don Quijote. porque el esp’ritu burl—n de Cervantes hace que Juan Haldudo. que para Don Quijote constituy— su primer Žxito. aunque vea que me hacen pedazos. 656). Desde luego. la œltima vez que vio a Don Quijote. por eso. tŽngase en cuenta que esta reconstrucci—n de un lenguaje ya periclitado no la hace Cervantes de buena fe. de la que dispon’a. en el contexto de la indeterminaci—n de conceptos que es caracter’stica del mundo jur’dico y de la pomposidad de formas externas que a Don Quijote bien le placen cuando habla ex cathedra) que las usuales. El lenguaje sincr—nico con el momento en que se desarrolla la acci—n de la novela es el lenguaje del Renacimiento. Rafael Lapesa atribuye un papel fundamental a Cervantes y sus compa–eros de generaci—n literaria. 54).. 2.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 aurora. cap’tulo LXI. alegrando las yerbas y las flores. sino poniendo en la empresa toda la capacidad de burla y de humorismo. y. ya que ha empleado tales armas fuertemente contra s’ mismo en sus pr—logos. Žpoca en la que se supone que pululaban los caballeros andantes (pp.1.2.

como es la novela moderna. Y debe decir la verdad. y para la cual no exist’an las normas de ret—rica y poŽtica que.. pero la ficci—n produce efectos positivos y nada rechazables. superior a todas las amarguras. Esa facilidad inimitable. El estilo t’pico de Cervantes es el de la narraci—n realista y el di‡logo familiar. Se debe escribir como se habla. llaneza. compa–era de un humorismo optimista y sano. Dos notas caracter’sticas se adelantan al primer plano: la sencillez y la verdad. a causa del cual se complace en juegos que operan unas veces con el concepto. Cervantes insiste en esto hasta la extenuaci—n (he contabilizado 16 citas). me refiero tanto al equilibrio interno como al equilibrio externo. TambiŽn las comedias deben ser Çun espejo a cada paso delante. creadas para el poema. Çde la que no se puede salir un puntoÈ (p. El problema que se plantea con visos de novedad es c—mo adaptar tales reglas de preceptiva literaria. otras veces con el cuerpo f—nico de los vocablos. El equilibrio interno se consigue con un empleo met—dico del lenguaje. que demuestra no dejarse llevar por la desesperaci—n o la depresi—n ni ser en general esclavo de sus pasiones. a juicio de nuestro amigo... realismo o verosimilitud. que despreciaba la ortograf’a). es la eterna lecci—n del lenguaje cervantinoÈ. percibe y recrea con aguda intuici—n la variedad ling•’stica correspondiente a la diversidad de esferas sociales o a las distintas actitudes frente a la vida. porque la misi—n del lenguaje es que nos podamos hacer entender (como dec’a Quevedo. y posee un fin’simo sentido de la palabra en s’. discreci—n como norma del buen hablar.es haber sido el creador de la novela moderna. [P‡gina 627] El gran mŽrito universal de Cervantes -nunca se insistir‡ lo bastante. superando los modelos italianos y refundiendo lo aprovechable de los gŽneros anteriores: los libros de caballe r’as. se aceptaban sin mayor discusi—n en los otros campos literarios. Universidad P‡gina De El 18/52 Salvador 29 de May 19:26 . es una ficci—n. finalidad de ense–ar y deleitar juntamente (p. imitaci—n de la realidad. El primero tiene lugar entre la idea y el sentimiento: se trata de un lenguaje de ponderaci—n. 2. valor de los refranes). dijo Juan de Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. La frase corre suelta. donde se vean al vivo las acciones de la vida humanaÈ (p. naturalidad.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 uno de los escritores m‡s interesados en las cuestiones de lenguaje: aborda repetidamente los problemas que preocupaban a los esp’ritus cultos de entonces (ilustraci—n del romance. que produce usualmente una sensaci—n de serenidad y de dominio de s’ mismo por el personaje. cuya creaci—n constituye el mayor mŽrito de Cervantes en el campo de la historia de la literatura universal. holgada en su sintaxis. 419). que no quiere decir necesariamente con un lenguaje fr’o.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. El lenguaje debe ser sencillo y emplear los tŽrminos indispensables. a diferencia de la historia (aunque Cervantes llama a su relato de las aventuras de Don Quijote ÇhistoriaÈ y aun Çverdadera historiaÈ). Cuando digo ÇequilibrioÈ. porque lo contrario atentar’a contra las exigencias de la Žtica. La novela.. con la fluidez que conviene a la pintura c‡lida de la vida. Sencillez. sinceridad. 332). desde Horacio y Arist—teles hasta Lope de Vega. 49). la novela pastoril y la novela picaresca (Gonz‡lez de Amezœa). si reœne los siguientes requisitos: invenci—n. a un gŽnero rigurosamente nuevo. la historia y el teatro.

elegante y claro (p. VI. la construcci—n de las oraciones compuestas. y quŽ bien que Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. sonoras y significativasÈ o. ÇLa lengua del Quijote es una lengua culta. llanas y significativasÈ (p. por ejemplo. muchacho. En el famoso episodio del retablo de Maese Pedro. 408). gata por rata (porcentaje). 670) y la Çelegancia descuidadaÈ (OC. puta. y ver‡s c—mo te vale un pan por cientoÈ (p.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. Pero el equilibrio no es f‡cil. resulta ser un elogio. se indica que el lenguaje debe ser puro.. vicio con raz—n aborrecido de hombres cuerdosÈ (p. v. se ha complicado en un lenguaje que ha de responder a las complejidades de la vida contempor‡nea. desde luego. 457). pol’ticas. que se expresa con total naturalidad y claridadÈ (PŽrez L—pez). 647). a lo no intrincado. no adulterado con enfadosa y estudiada afectaci—n. econ—micas. observa: Çel correcto uso de la misteriosa part’cula que.gr. En otro punto. 457). en gran parte de creaci—n propia. Las referencias de los estudiosos son infinitas. Cervantes dominaba el lenguaje literario y el habla popular. que toda afectaci—n es malaÈ (p. En el lenguaje de Don Quijote se advierte inmediatamente cu‡ndo est‡ enfadado (y lo est‡ muy a menudo). Žste reprende al trujim‡n: ÇLlaneza. s—lo perfectamente por Cervantes conocidoÈ. como se dice en otro lugar. (Ejemplos: cris por eclipse. en Tiempo de destrucci—n. Don Quijote amonesta a Sancho Panza: Çhabla a lo llano. Sancho Panza no se deja intimidar por esas ni–er’as. En otro cap’tulo del Quijote.. lo cual puede ser compatible con el deseo de aquŽl. sociales.. Universidad P‡gina De El 19/52 Salvador 29 de May 19:26 . el Licenciado M‡rquez Torres elogia en ella Çla lisura del lenguaje castellano. lo que suele indiciarse con la duplicaci—n del tŽrmino en cuesti—n. Azor’n destaca en el lenguaje de Cervantes la ÇhumanidadÈ (OC. voquibles por vocablos). a quien llama Çprevaricador del lenguajeÈ (p.120 palabras. Çpalabras claras. ÇÁoh hideputa. pero la compostura que debe guardar un caballero cristiano y manchego no le deja pasar de las expresiones Çsoez y mal nacida canallaÈ o similares. 364). aunque en este aspecto hay excepciones causadas por la evoluci—n de los tiempos (sin llegar. propio. Mart’n-Santos. cuando Shakespeare por ejemplo no maneja m‡s de cinco mil. sobajada por soberana. En la aprobaci—n de la segunda parte de la novela. que emplea con m‡s facilidad que la bota el vocablo ÇhideputaÈ. hay un caso curioso: el escudero. coordinadas y subordinadas. a un liberal Camilo JosŽ de Cela). y es consciente de que Žl mismo estaba contribuyendo a crear el lenguaje cotidiano castellano. no te encumbres. p. En ocasiones Don Quijote se siente compelido a corregir los graves errores de Sancho Panza. parad—jicamente. 94. mientras quede claro el sentido de su intervenci—n. VI. en la no utilizaci—n de vocablos malsonantes. a lo liso. Por cierto. 494).com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 ValdŽs en un pasaje del Di‡logo de la lengua que hizo fortuna. estil por estŽril. A este respecto. La elegancia del lenguaje se advierte. En otro orden de cosas. razona en un momento determinado de la novela cu‡ndo el citado tŽrmino [P‡gina 628] es un insulto y cu‡ndo. Cejador Frauca ha realizado la incre’ble labor de elaborar un Diccionario y una Gram‡tica de la lengua que se habla en el Quijote y ha puesto de manifiesto que Cervantes maneja unas 9. 699). de emplear palabras Çaltas.

tampoco se usa ya (p. como un r’o o una cascada en el medio de un parque. de lo que los propios vocablos son consumados ejemplos. sonoro y significativoÈ (p. 511). Hay un recurso frecuente. metaf’sica y ontol—gicamente. peregrino y significativoÈ (p. 268). y es el de cualificar un sustantivo con una retahila de ep’tetos o sin—nimos. por ejemplo. 76) o ÇdesaforadasÈ batallas (p. magn’fico sin tasa. Se constata el empleo frecuente de ep’tetos como Çalto. Piedra m‡rmol y carne Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. nada de valor (p. 514). bien sea en el ascendente o en el descendente. Cortes’simo. 51) o Çmœsico. ostugo. 621). 177. 378).Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. 76). de forma que la abundancia y colocaci—n de los mismos no resulten pesados y antip‡ticos sino euf—nicos y agradables al o’do. 425 y 426. 3. 79). 52). por paleto. o los calificativos de ÇingeniosoÈ hidalgo (p. VŽase.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 lo ha hecho!È. 101). 637). Por el contrario. por homicidio (pp. rinc—n hueco. lo que evita en el interlocutor la sensaci—n de apremio o las de angustia y falta de interŽs inherentes a una divisi—n de las frases en per’odos descompensados por excesiva brevedad o longitud desmedida. El equilibrio externo se refiere a la simetr’a y la elegancia formal del discurso. extremo en la gentileza. En pelota no quiere decir Çen cuerosÈ. omecillo. alegre sin bajeza. majagranzas (p. Una buena pieza es Çun buen lapso de tiempoÈ. 517) y harto de ajos (p. he encontrado hasta trece pasajes en los que la misma expresi—n se utiliza con el pleno sentido injurioso que conserva en nuestros tiempos. A Dios vais. El lenguaje fluye como el Sena. Hay palabras cervantinas que han permanecido. alude a las —rdenes militares. La palabra estado puede hacer referencia a una unidad de medida (p. fŽnix en la amistad. etc. defender por prohibir (p. sino Çen calzas y jub—nÈ (p. es m‡s bonito que el moderno Adi—s (degradado a veces a un democr‡tico pero seco Hola). como superlativo de cortŽs. y si se quiere adem‡s a una cierta maestr’a o habilidad en el decir. 78). y Žsta es la regla general). que se manifiesta cuando la pr—tasis (per’odo ascendente de la frase) y la ap—dosis (per’odo descendente) tienen aproximadamente la misma longitud y nœmero de letras. El tŽrmino religi—n. s—lo en la cortes’a. El saludo que aparece en la p‡gina 260. la laudatio de Gris—stomo: Çfue œnico en el ingenio. ÇdesaforadosÈ gigantes (p. que tambiŽn pueden ser Çfieros y desigualesÈ (p. Universidad P‡gina De El 20/52 Salvador 29 de May 19:26 . Otras palabras ya han desaparecido: o’slo por esposa. Uniendo una distribuci—n moderada a estos aspectos ret—ricos a la adecuada selecci—n de vocablos. 404). Dejo para otro momento adentrarme en el Diccionario de Cejador y comprobar las novedades que Cervantes introduce en el lenguaje castellano y las diferencias con el Diccionario actual de la RAE. Otros tŽrminos han cambiado de sentido: puesto que por aunque. derivado de oxte ni moste. grave sin presunci—n. que parece que no corre y llega sin dilaciones hasta el mar. y hoy pienso que se considerar’an galicismos. 31). 85 y 138). (VŽanse ejemplos de la expresi—n utilizada en sentido laudatorio en pp. en la p‡gina 343. 625) y a las posesiones del Duque. 408). ÇfamosaÈ aventura (art. suceso por Žxito. la sensaci—n de paz y de equilibrio se consigue plenamente en el interlocutor. ÇgentilÈ demanda (art. gesto Çendiablado y descomunalÈ (art. y finalmente primero en todo lo que es ser bueno y sin segundo en todo lo que fue ser desdichadoÈ (p. Lo mismo sucede en la actualidad con la contracci—n nostramo (p.

.. los juegos de palabras. y no porque en ellos el oro.. 629).com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 [P‡gina 629] momia (pp.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. el empleo de lugares comunes. Con todo lo expuesto. entre los intelectuales. sino porque entonces los que en ella viv’an ignoraban estas dos palabras de tuyo y m’o! Eran en aquella santa edad todas las cosas comunes. las ant’tesis. mientras que en otros momentos la habilidad en emplear los recursos ret—ricos lo que demuestra es que el autor se est‡ burlando (como el autor de La venganza de Don Mendo). interpretar a Cervantes es desde luego un arte. Las frases hechas y las locuciones adverbiales no tienen l’mite. Universidad P‡gina De El 21/52 Salvador 29 de May 19:26 . Como nota al margen. 375). que podr’a ser consecuencia de una formaci—n b‡sica de erasmista a la cual en nuestro tiempo no se le viene prestando la suficiente atenci—n. 610) y se emplea el art’culo masculino el para palabras que empiezan con a. Son tan numerosas que renuncio a poner ejemplos. o del tratamiento mayest‡tico de los poderosos (vuestra altitud. 615 y 403). me permito sugerir la dificultad œltima de interpretar el pensamiento de Cervantes en este punto. con independencia de los cambios de sentido que se pueden haber producido en el repertorio lŽxico y en el modo de emplearlo al pasar cuatro siglos. la orden (art. cap’tulo XI. o de la marea popular de amplias reformas y esplendor moral. TambiŽn la fin del mundo (p. las repeticiones deliberadas. las paronomasias y las aliteraciones suponen un dominio del lenguaje que el Maestro emplea en una o en otra direcci—n sin empacho y con la mayor habilidad del mundo. etc. las met‡foras. en realidad se trata de sacar todo el rendimiento posible al instante que maneja el lenguaje. los comparativos (que Çson siempre odiosos y mal recibidosÈ: p. conocido como el Discurso de la Edad de Oro. con una finura de la que s—lo pueden disfrutar los elegidos. vuestra pomposidad.» parte. como el justo enfoque de la reforma que necesitaba la religi—n Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. equilibrado interna y externamente. que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima. las elipsis. 72). esp’a: p.. recuŽrdese el inolvidable discurso de Don Quijote ante los cabreros. los sin—nimos voluntarios. 461).. capaz de suscitar en el interlocutor asentimiento y paz. que comienza: ÁDichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados. con excepciones: la hambre (p. del lenguaje pomposo de los actos que se narran. Las palabras que acaban en a tienden a ser femeninas (centinela. 412 y 372) hoy se enuncian de manera m‡s simplificada.. 328).È. los juegos con los nombres y las formas gramaticales. p. pues. Me remito al libro de Rosenblat para mayor desarrollo y ejemplos concretos de las figuras aludidas. (1. 89). no obstante que los libros de Erasmo de Rotterdam estuvieron de moda en Espa–a en el siglo XVI. La iuxtaposicion del pronombre al verbo altera el orden de las letras (tenelde por tenedle: p. 571. sereno. Puestos a llamar la atenci—n sobre algœn pasaje de la obra. se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna. camarada. o de los imposibles que se describen en los libros de caballer’as y las novelas sustitutivas. modŽlica en el sentido de haber conseguido ejemplos destacados de lenguaje cl‡sico. vuestra principalidad: pp. y la inefable sensaci—n de bienestar que producen las obras maestras en cualquiera de los gŽneros art’sticos. Como pone de manifiesto Angel Rosenblat al tratar de La lengua del Quijote. 4.

de que las armas priman sobre las letras. como si fuese su escrito oficio de ganapanes. Porque la raz—n que los tales suelen decir y a lo que ellos m‡s se atienen es que los trabajos del esp’ritu exceden a los del cuerpo y que las armas s—lo con el cuerpo se exercitan. Pues el Quijote no deja de ser en todo caso un poema Žpico (y no es met‡fora literaria. No menos famoso es el Discurso de las armas y de las letras. en otro sentido.sirve para explicar por quŽ el celt’bero liga de manera insoluble el amor permanente a nuevas leyes y mayores sanciones con la despreocupaci—n. cap’tulo XXXVII. que de los poemas Žpicos nacieron los relatos en prosa). siguiendo la recomendaci—n del profesor de Literatura de El club de los poetas muertos. pero no de tanta como merece aquel a que las armas atienden. hombre que perteneci— a los dos gremios. esta elucubraci—n cervantina podr’a venir a ser la prueba suficiente para imputar a los espa–oles [P‡gina 630] el car‡cter constitucional de semi-‡cratas.È (1. Porque es el fin y paradero de las letras entender y hacer que las buenas leyes salvaguarden.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. el ritmo del discurso.. a saber.» parte. o como si en esto que llamamos armas los que las profesamos no se encerrasen los actos de la fortaleza. en el que se defiende la tesis. o como si no trabajase el ‡nimo del guerrero que tiene a su cargo un ejŽrcito o la defensa de una ciudad sitiada. la serenidad de la expresi—n y el imaginado gesto sosegado del que habla contribuyen a pacificar las agresiones del mundo real. que les dirŽ que no saben lo que dicen. que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida. las cuales tienen como tal objeto y fin la paz. hay que paladear. por supuesto. porque.. inherente segœn algunos a nuestra personalidad decadente.1. en tŽrminos generales fuera de la ley. as’ con el esp’ritu como con el cuerpoÈ. temeridad y falta de conciencia de antijuridicidad con que aborda la pr‡ctica de su vida. ÇQu’tenseme delante los que dijeren que las letras hacen ventaja a las armas. Universidad P‡gina De El 22/52 Salvador 29 de May 19:26 . y que -segœn se dice. para el cual no es menester m‡s de buenas fuerzas. no dejar’a de tener en cuenta la posibilidad de que buena parte del Discurso sea consecuencia de la capacidad de iron’a y desenfado del Rey de nuestros escritores. a juicio del autor. TambiŽn. como se paladea la poes’a. cabe la posibilidad de que las cosas llamativas que aqu’ dice Cervantes sean consecuencia del animus iocandi con que toc— todo lo divino y lo humano en su obra maestra.3. los cuales piden para ejecutallos mucho entendimiento. p‡gina 272). Finalmente. Este es el tipo de lenguaje que. 4. sin caer en la revoluci—n que fue luego la doctrina de Lutero.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 cristiana. pero no por ello se podr‡ negar que el lenguaje. fin por cierto generoso y alto y digno de grandes alabanzas. TambiŽn. sino constataci—n de un hecho de la Historia de la Literatura. lo mismo que antes. Barroco Vamos con el tercero de los aspectos antes mencionados del lenguaje que emplea y que transforma como un mago que jugara con piedras preciosas Miguel de Cervantes Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. Se podr‡ disentir de la conclusi—n. s—lo aparentemente peregrina y sorprendente.

la complicaci—n y especializaci—n del lenguaje como veh’culo de transmisi—n del conocimiento. las esperanzas menguan. al final creo que tienden a predominar los placeres del cuerpo sobre los del esp’ritu y la penitencia corporal sobre la oraci—n serena. que finalmente Çdio su esp’ritu. sobrevienen la exaltaci—n del individualismo. deslindar en el Quijote los tŽrminos ling•’sticos caracter’sticamente renacentistas y los que vienen haciendo el papel de mensajeros y adelantados del Barroco. El Barroco literario espa–ol dej— sin duda su huella en la pareja cervantina y esa huella puede seguramente rastrearse en las aventuras. que hacen todos los autores. pero tambiŽn en los sentimientos y en el tedium vitae. la idea de la vida como sue–o o teatro. quiero decir que se muri—È. El positivismo se combina con la vida como juego y el sentimiento de rencor. Universidad P‡gina De El 23/52 Salvador 29 de May 19:26 . son rastros de la orientaci—n barroca del libro expresiones como la que se arranca a Don Quijote en los proleg—menos de la novela. ÇÁyo sŽ quiŽn soy!È. con Žl.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. 549. la sorpresa del interlocutor. y Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. los discursos mitol—gicos o fabulosos y los conceptismos y conceptualismos que alteran la llaneza de nuestro camino. del due–o del discurso.. la mejor es a mi entender aquella que sirve de pr—logo. pronunciada en una representaci—n dram‡tica. puesto que los influjos ten’an necesariamente que ser rec’procos. mezcla de resignaci—n y de tristeza ante la suerte. que se cita an—nimo en el Quijote. las ansias crecen.[6] la cual. en especial a partir de los hermanos ValdŽs. y en quŽ medida unos y otros se pueden relacionar con los primeros pasos hacia el m‡s all‡ de un hombre-s’mbolo para quien el fracaso no tiene otro remedio de autenticidad que la muerte. tras las huellas de Quevedo y de G—ngora. bueno en Espa–a que me volviese a dar la vida. y a pesar del razonable prop—sito de atender al se–or de la Tierra y del Cielo conjuntamente. p.. No en balde se muestra Miguel de Cervantes admirador de G—ngora en el Viaje del Parnaso. anticipando elementos del romanticismo avant la lettre. a un tiempo serena y emocionada. y con todo esto llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir. sin embargo.E. sumir’a en absoluto silencio a todo el patio de butacas. La serenidad y el equilibrio se sustituyen por el gesto desmesurado. la angustia.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 Saavedra. Una investigaci—n mejor llevada conducir’a sin duda a advertir rasgos estructurales y formales de penetraci—n de Cervantes por los campos del conceptismo y del culteranismo barrocos. la decadencia del ancien rŽgime. que considero insuperable: ÇAyer me dieron la extremaunci—n y hoy escribo Žsta: el tiempo es breve. No obstante la exaltada defensa de la libertad y del propio dolor y sacrificio. las actitudes. Otro episodio es la muerte de Don Quijote. en su caso. Finalmente. y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies a Vuesa Excelencia. dedicatoria y env’o a los Condes de Lemos de Los trabajos de Persiles y Sigismunda. la ruina de los imperios. de la voluntad y de la integraci—n del [P‡gina 631] interlocutor en las ideas. sobre todas las p‡ginas que Cervantes cubri— con su pluma. Ser’a un buen trabajo. A t’tulo de ejemplo. de la que no me resisto a reproducir un fragmento. Cervantes escribe su opus magnum en una Žpoca en la que se est‡ insinuando el Barroco y.È (ObsŽrvese que esta l’nea y el famoso verso del Comendador Escriv‡. que podr’a ser fuera tanto el contento de ver a V.

ÀPor quŽ escribe Cervantes (superada la respuesta intuitiva. 494). Universidad P‡gina De El 24/52 Salvador 29 de May 19:26 . El personaje evoluciona por la eficacia de sus propias fuerzas interiores que su creador ha puesto en Žl. ha terminado por ser. Porque Žl. entre las comedias que Çsiguen felic’simamente su carreraÈ (p. la inteligencia y su fuerte autenticidad. Pausa. sino incluso mejor que la primera. O nuestro espejo es. Le—n Felipe).Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. y arrastra a Žste. en el libro citado). 549). no encuentra la suyas. nuestro espejo m‡gico. ni el supuesto traductor del ‡rabe tengan otra cosa que hacer que poner el o’do y contar c—mo era. Son numerosas las referencias a la poes’a en el Quijote y los elogios a los poetas. pulir y adornar muchas otras doncellas. [P‡gina 632] derogando de forma exquisita y convincente el tradicional principio de que nunca segundas partes fueron buenas. es como una doncella tierna y de poca edad y en todo extremo hermosa. logra el milagro de que la segunda parte de su libro. el entusiasmo. Cervantes ama su oficio y quiere escribir con todas sus potencias y capacidades. y no tanto a los trovadores. En suma. pero entiende que dedicarse a la poes’a o a las Çotras cienciasÈ justifica una vida. al que consagr— sus ilusiones y en el que la estrella de Lope de Vega apag— cualquiera otra como la de aquŽl.È (p. 4. modelo y s’mbolo insuperable de humanismo y de humanidad. entre la edad. como no paro de poner de relieve cuando hablo sobre Cervantes. y por repetidos autores. o..2. La expresi—n m‡s cari–osa es la que manifiesta el Caballero del Verde Gab‡n. como se–ala y subraya un sector de la doctrina. que Çcon justo t’tulo los deb’an desterrar a las islas de los LagartosÈ (p. que son todas las otras ciencias. como tambiŽn se ha dicho. no s—lo sea buena. maestroÈ. y con un deseo evidente de vivir las tres vidas a las que se refiere Jorge Manrique. Porque sabido es que Don Quijote cambia absolutamente de aspecto y de pensamiento antes del mediod’a. a mi parecer. para lo bueno y para lo malo. 440). [7] Y tambiŽn s’mbolo universal. como estaba siendo y c—mo termina por ser el personaje.. [P‡gina 633] Entre Çtodas las otras cienciasÈ. que ser’a sin duda: porque se lo pide el cuerpo?). y todo lo que pudiera tener de c—mico en la primera parte de la novela (El payaso de las bofetadas. Perspectiva psicol—gica 1. con m‡s de 60 a–os y sin embargo con un entusiasmo juvenil. al decir: ÇLa poes’a. de espa–olidad. como dec’a Larraz. lo tiene de personaje ejemplar y modelo de evoluci—n de las virtudes humanas en la segunda. Cervantes. ÁDon Quijancho. la preferida de Cervantes es el teatro. m‡s que nuestro retrato. repiten y contraponen un parecido sentimiento).com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 parece de Santa Teresa de Jesœs. una amalgama de Don Quijote y Sancho Panza. De la Mœsica est‡ todo dicho al afirmar que Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. Parece que ni Cervantes ni Cide Hamete Benengeli. Le—n Felipe. a quien tienen cuidado de enriquecer. quien. (En el mismo sentido.

y el parad—jico perjuicio que le deparan las tan estimadas cartas de recomendaci—n firmadas por D. el mundo y la vidaÈ (Gonz‡lez de Amezœa). amor a la libertad. ni sus colegas en las armas o en las letras. Y al fin. pero fue consciente de sus limitaciones. entereza. Siguiendo sus mismos principios. aunque sea un genio desgraciado. equilibrada. conformidad. equilibrio entre idealismo y realismo. pobreza. Juan de Austria. ni su hija natural. tenacidad. se han de tener en cuenta las circunstancias (dolor. 473). aunque tambiŽn se le atribuyen el orgullo. que me dijo que Çlos espa–oles no sab’amos lo que ten’amosÈ). Gonz‡lez de Amezœa estudia minuciosamente los factores personales y sociales que concurren en la producci—n de la obra de Cervantes: las facultades nativas del autor. sin alharacas. Nadie parece como que se acuerda de Žl. culto de la vida interior. la falta de satisfacci—n que su fatigosa vida le ha deparado. Cervantes intent— el camino del teatro y el de la poes’a. sin estruendo. la agresividad contra sus enemigos literarios y la afici—n al juego).. en su fecunda ancianidad crea la novela y escribe la mejor que se ha escrito en el mundo. pero recuerdo el reproche de un profesor argentino. sus valores morales (virtud. En relaci—n con el car‡cter. correccional. carece de sentido. soledad. Cervantes continœa la inmersi—n con la imitaci—n de la realidad y utiliza su larga y asendereada experiencia para pintar ambientes y personajes. su cultura literaria. es buena si conduce a un fin: la mera erudici—n. y su libro ser‡ el Çdep—sito de sus ideas sobre el hombre. Toda ciencia. ni los hombres de su familia que de Žl dependieron. que ni siquiera obtiene. ni sus amigos bien colocados. llamando a las cosas por su nombre. ni su hermana. Don Quijote. En las obras de Cervantes hay desde luego como una mœsica de fondo de tono melanc—lico. Y el tiempo de su cautiverio en Argel.. Ninguno de ellos estuvo a la altura de las circunstancias.. con reiteraci—n y con reincidencia y con todas las agravantes del mismo jaez descritas en las leyes penales. su ideolog’a. Es de recordar que la melancol’a es el tono del alma elegante y discreto cuando la tristeza no deja lugar a la alegr’a plena ni la violencia ser’a coherente con la personalidad de los elegidos. ansia de vivir. generosidad. discreci—n. sentido del humor. y el valor temerario para arrostrar la muerte en repetidas ocasiones intentando la fuga. El resultado es una obra serena. (Pido perd—n por repetirlo. car‡cter.. erasmismo. honor. ni los nobles de los que. serenidad. religiosidad. que sirve al autor para lamentar. timbre de orgullo que Miguel de Cervantes repite [P‡gina 634] cuantas veces encuentra propicias. optimismo m‡s que pesimismo. Çcaudillo de la m‡s alta ocasi—n que vieron los siglos pasados y los presentes ni esperan ver los veniderosÈ. alegr’a fundamental. Soy de los que creen que el secreto del Žxito en las cosas de los hombres est‡ en hacerlas con amor.). integridad. Çsaber y averiguar cosas que despuŽs no importan un ardite al entendimiento ni a la memoriaÈ (p. Y es que ni su c—nyuge. pero tal vez melanc—lica. cautiverio) y las cualidades (valor.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 Çdonde hay mœsica no puede haber cosa malaÈ (p. tiene que mendigar un pedazo de pan. Cervantes se esconde en las haza–as de su alter ego. todo arte. Universidad P‡gina De El 25/52 Salvador 29 de May 19:26 . El tono general de melancol’a del Quijote y de otras obras Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. Cervantes triunfa porque ama. 535). honestidad literaria. Deo gratias.

se ha emprendido la atrevida empresa de hacer un recuento desde el exterior de todos los tŽrminos empleados en Don Quijote. como la Gram‡tica y el Diccionario de la lengua de Cervantes por el eminente fil—logo Julio Cejador Frauca. dada la calidad del texto). uniendo los difamadores el insulto a la injuria al llamar a Cervantes viejo y manco. 2. sin querer reconocer que la suya es la vejez m‡s fecunda de que han disfrutado nunca los escritores espa–oles. Lope a Žl) una enemistad sin cuartel. y tambiŽn la resoluci—n minuto a minuto de Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales.la gracia que no quiso darme el cielo.. que clav— para siempre con clavos de oro un canto de honor a su autor en las paredes de la fantas’a de los adultos y de los despachos de negocios de los ni–os. lo que sin duda le honra pero no le consuela. de quien literatos y cr’ticos de todos los pa’ses han dicho maravillas. Y el dram‡tico episodio del Quijote ap—crifo.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 cervantinas es el recurso de su autor para huir silenciosamente de la desesperaci—n. con sus alteraciones y sus variantes gramaticales. a que me refer’ anteriormente. Todo ello. lo pretendiera o no. y han llegado a entender que en este libro se encuentran descritos. donde intenta enconadamente abrirse paso y triunfar rivalizando con el fŽnix de los ingenios y monstruo de la naturaleza. valorados. y aspectos estŽticos aparte. desde el momento en que nos confiesa que Çyo siempre trabajo y me desvelo -por parecer que tengo de poeta. gracias a la misma. y teniendo sin embargo que agradecerles nosotros su intromisi—n. y no lo digo s—lo por el Quijote. en sus ‡mbitos de comedia y compromiso (PŽrez Serrano). (Contengo a la fuerza la tentaci—n de hacer aplicaci—n de esta cadena de elogios a los espa–oles de hic et nunc). todos los elementos del ser espa–ol. sin duda. significaci—n y posibles errores. utilizando las nuevas tecnolog’as. Unamos a lo anterior su fracaso en el mundo del teatro. representados. del falso Avellaneda (nombre supuesto. As’.È Ahora bien. rec’procamente. desde una perspectiva sistem‡tica o estad’stica. Tampoco la poes’a le corona. lo que no impide que en un momento de sinceridad Cervantes reconozca en el Viaje del Parnaso la superioridad de aquŽl. FŽlix Lope de Vega.. Cervantes venci— su pereza y nos dio antes de morir la segunda parte del Quijote. sino tambiŽn el nœmero de hombres activos y el mundo de las empresas es infinito. fue sin duda el m‡s grande en la novela. que no son f‡ciles de reconocer por un profano. ha de facilitar la elaboraci—n en el futuro de trabajos de Derecho estatal y comparado. como Žl pretend’a. a quien tiene declarada (y. no solamente el numerus stultorum.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. que quiere vengar a Žste de supuestas ofensas llevadas a cabo con habilidad y dolo en la primera parte de Don Quijote. Universidad P‡gina De El 26/52 Salvador 29 de May 19:26 . porque. as’ como del nœmero de veces que emplea cada una de dichas palabras. las voces empleadas. que engloba segœn algunos cr’ticos a un colectivo de amigos de Lope. Y se han aplicado las tŽcnicas de las Ciencias de la Informaci—n para clasificar y sistematizar. simbolizados. nœmero de veces. Otro Diccionario de la lengua cervantina ha elaborado recientemente CŽsar Vidal. y de esta postura proceden trabajos tan serios y tan delicados. los estudiosos del Quijote lo han abordado todo y lo han intentado todo en torno a nuestro hŽroe. Como.

los familiares de la Inquisici—n y cuadrilleros de la Santa Hermandad. y que afect— al parecer a una buena parte de nuestros pensadores (y con el cual conecta la tendencia popular a la quema de conventos en repetidas ocasiones de nuestra historia) lamentan que las voces de los erasmistas terminaran siendo ahogadas por la ortodoxia y que la Inquisici—n cercenara en flor su desarrollo e hiciera imposible la renovaci—n del esp’ritu cristiano. junto a otros (por ejemplo. Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. despuŽs de describirnos la doctrina de Erasmo como una especie de puente reformista tendido entre la posici—n conservadora de la Santa Sede y la posici—n revolucionaria de Lutero. la tan tra’da y llevada de Çcon la Iglesia hemos topado. 3. Que no sŽ si es tal vez lo que sucede en el presente caso. obligando a esforzarse a poetas. su genio incendiario y el trote del lobo. SanchoÈ) tenga un car‡cter decisivo para justificar una determinada valoraci—n de la posici—n ideol—gica de su autor. del eramismo fundamental de nuestro escritor. Algunos investigadores. a menos que en el conjunto de una pluralidad de pruebas o indicios todos ellos se apoyen entre s’ y permitan sostener en conjunto un criterio de interpretaci—n que de otro modo no podr’a estar fundamentado. regalara al lector con la belleza y la excelencia del lenguaje. paralelo al de otros muchos ilustres personajes espa–oles del momento (destacando Juan de ValdŽs). pero. a cambio de la necesidad de una interpretaci—n del texto no siempre f‡cil para las partes. Universidad P‡gina De El 27/52 Salvador 29 de May 19:26 . que no siempre. el resto del ordenamiento. tal como la define en la actualidad la Dogm‡tica jur’dica y la trata de disimular. aun as’. en que aquŽl dice entre l’neas y mediante sus h‡biles juegos de palabras lo que dicho llanamente le podr’a haber acarreado la persecuci—n de la Inquisici—n. con su car‡cter relativo. Yo siempre he sostenido (y no soy el œnico) que la existencia de una censura que puede dar lugar a las peores consecuencias para los escritores puede ser seguramente un factor que contribuya al desarrollo de la buena literatura. y de considerar el erasmismo como un movimiento de espiritualidad que hist—ricamente fue propiamente espa–ol. Pero ni esto significa por supuesto que debamos de propugnar una Inquisici—n perpetua para la mejora de los futuros Premios Nobel. ni que cualquier frase un poco sutil (por ejemplo. incluso cabal’stico. Creo sin embargo que se ha exagerado este aspecto de la cuesti—n. lo mal tratados que son por Cervantes los curas y can—nigos.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 [P‡gina 635] los obst‡culos que jalonan la particular aventura de ser hombres. recursos que le permiten tal vez dejar que las im‡genes crucen ante su vista sin sentirse injuriado en un mundo que se le ha escapado de las manos. como puede. dramaturgos y novelistas en la bœsqueda de met‡foras y giros en el lenguaje que. disimulado. Con todo el material al que me refiero aqu’ se pueden abordar fuegos de ‡ngel en un mundo primario de concepciones de la aventura de ser hombre. Ya desde finales del siglo XIX algunos comentaristas del Quijote hablan y tratan de demostrar que el lenguaje de su autor es un lenguaje esotŽrico. esa referencia es utilizada por varios autores como un indicio m‡s.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. con la œnica excepci—n tal vez del cura del pueblo). La cita de la Iglesia es incorrecta. porque Don Quijote dice Çhemos dadoÈ y no Çhemos topadoÈ. cada vez que sale alguno en la novela.

como San Pablo. 277). si no hace m‡s que el otroÈ. redactadas estilo apotegma. Se le ha Çsacado puntaÈ al hecho de que. antes de entrar en combate. si Sancho declara su pertenencia a la Iglesia y Cervantes/Don Quixote no lo hacen. Àpor quŽ no quiere acordarse del lugar de la Mancha? Yo pienso que nadie ha perdido nada con dejar el nombre de ese lugar en blanco. el rŽgimen pol’tico. concepto del honor diferente del de la Žpoca. Don Quijote se encomienda a Dulcinea y no a Dios. entre los que destaca recientemente Eisenberg. pero tambiŽn es cierto que el mundo de la interpretaci—n es como el Campo de Agramante. tienen tambiŽn su atractivo. al parecer.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 Los argumentos que aduce el profesor Abell‡n para justificar la presencia de ideas erasmistas en el Quijote (por la influencia del Elogio de la locura de Erasmo) [P‡gina 636] y la atribuci—n a Cervantes de la mencionada condici—n son los siguientes: caracterizaci—n de Don Quijote como un loco-cuerdo. y a veces Cervantes se apoya astutamente en la locura del Ingenioso Hidalgo para poder decir sin riesgos vituperios contra la sociedad libre. seguramente m‡s. Por otra parte. moral de amor y de tolerancia. Çun hombre no es m‡s que otro hombre. Es desde luego arriesgado interpretar el silencio como silencio positivo. El argumento me parece inconsistente. 15). el Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. puede significar que Cervantes rechazaba el hecho de la expulsi—n y. porque eso dice de s’ el morisco. Rodr’guez Aguilera ve en conflicto a Cervantes con los estados y la sociedad que le ha tocado vivir. Antes reproduje la opini—n ajena de que.. atribuyŽndoles desde luego el car‡cter de Çdura cr’tica social. Por ejemplo. puesto que no lo dice. valiente hasta la temeridad en su fr‡gil acomodoÈ. como se dice m‡s arriba. Brandariz afirma que Cervantes no era de Alcal‡ de Henares. Universidad P‡gina De El 28/52 Salvador 29 de May 19:26 . sobre la religi—n o la Iglesia Cat—lica significan una conciencia agn—stica en nuestros personajes. Cervantes no era cristiano viejo (antepasados jud’os). que de todos los personajes tal vez sea el m‡s autobiogr‡fico para el autor. Otras frases. a travŽs de la minuciosa exposici—n de Ricote. Su manera de tratar la expulsi—n de los moriscos. segœn algunos autores.. ÀD—nde est‡ la verdad? TambiŽn hemos aludido a los silencios de Cervantes sobre su familia y su posible o probable condici—n de jud’os conversos o cristianos nuevos. Se comprende que. al supuesto lenguaje esotŽrico de Cervantes para denunciar lo que no se pod’a criticar abiertamente. en ese contexto. aqu’ radica tal vez el fundamento de su discreci—n y elegancia de sentimientos (Àestado de necesidad?) Adem‡s del relieve que algunos autores han dado. cristianismo basado en la conducta caritativa: alejamiento de las ceremonias y ritos externos. cr’tica de la oraci—n mec‡nica. Para empezar. lo que deber’a ser suficiente para demostrar que ese silencio sobre Dios. el clima religioso. y. unido a este marco el hecho de que.. interiorizaci—n del cristianismo. el silencio equivale a una declaraci—n expresa de que no pertenecen.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. conviene a–adir que tambiŽn se ha pretendido sacar partido de los silencios significativos que se descubren en el Quijote. era de Le—n (p.. A Don Quijote le bastaba su paz interior (p. sentimiento de la naturaleza con su aceptaci—n de lo sencillo y lo espont‡neo.

lo mismo por el Ingenioso Hidalgo que por el Astuto Escudero o por cualesquiera otros de los intervinientes en la acci—n de la obra. Introducci—n Sorprende al lector del Quijote. En suma. 335.. se public— a mediados del siglo XIX una nota. la cual a m’ se me hace muy cuesta arriba). venta de cosechas e impuestos sobre todo lo divino y lo humano. 336. interpretaban r‡pidamente.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. claro es. aunque con segundas. si es jurista. entre otros Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. que el interesado y sus amigos.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 modo en que se hab’a hecho. las referencias a Cervantes (o el Quijote) y el Derecho. en la que consigui— (dominaba mejor la iron’a y el sarcasmo) dejar en rid’culo a los lopedeveguistas. se dice en varias ocasiones. significa un tir—n de orejas para Lope de Vega. pero la aventura termin— felizmente porque gracias a ese aguij—n Cervantes venci— su tradicional pereza y escribi— una segunda parte. que se atribuye a un grupo de amigos de Lope Vega (alguien sugiere la autor’a de Quevedo. y otras veces -y aqu’ no resulta tan f‡cil explic‡rselo. pero se guardaron su escozor para mejor ocasi—n. ÇDetestables tiempos ŽstosÈ. que. practicado siempre barriendo para adentro y mostr‡ndose ferviente partidario de la libertad de conciencia y la libertad de expresi—n para uno mismo o para los suyos. mejor o peor concebidas y desarrolladas. El lenguaje jur’dico empleado en el Quijote Pasemos del estudio del lenguaje en general. Me permito recordar. VŽanse los supuestos a los que aludo en las p‡ginas 72. utilizados. que no debe extra–ar en un hidalgo y quiz‡ tampoco en un campesino manchego que ha de lidiar toda la vida con compras y arrendamientos de terrenos. etc. La ocasi—n la trajo la posibilidad de usurpar a Miguel la paternidad de la segunda parte [P‡gina 637] del Quijote. tambiŽn son numerosas. que unas veces pertenecen al lenguaje coloquial. Sorprende igualmente comprobar que. la cr’tica doctrinal ha optado en esta peripecia. la abundancia de tŽrminos jur’dicos en la gran novela. 5. de las normas de la escena. al examen del lenguaje jur’dico. As’ como abundan las referencias bibliogr‡ficas en los diversos campos a los que he hecho alusi—n en esta especie de memorandum. dice el autor) del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.se trata de tŽrminos tŽcnicos y precisos. 334. en el Siglo de Oro y en estilo de Cervantes y de Don Quijote. los numerosos casos en los que una indirecta a prop—sito de una obra de teatro. Universidad P‡gina De El 29/52 Salvador 29 de May 19:26 . 5. y en los mentideros de la Žpoca.1. por el principio Çel que calla otorgaÈ. TambiŽn aparecen disimulados. como ejemplo paradigm‡tico de lo que debe entenderse por ense–ar deleitando. que el ilustre historiador Cide Hamete Benengeli reproduce el nombre de un personaje as’ llamado de una comedia de Lope de Vega. espec’ficamente empleado en la historia (Çverdadera historiaÈ. 357 y 360. como si de un profesional del Derecho se tratara. a t’tulo de ejemplo. firmada por JosŽ Ferrer de Couto. en el peri—dico El Cronista de Nueva York.

Ser’a interesante saber por quŽ se ha dicho). convengamos en que Cervantes no es un anarquista ni un revolucionario. que. como Žl mismo dice de s’. etc.2. Pues. por ejemplo. (TambiŽn se dice esto sin m‡s explicaciones. Pero ni es frecuente que uno se encuentre rotos por las calles los textos legales (estaban entonces vigentes las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio y la Nueva Recopilaci—n promulgada en tiempos de Felipe II). la Moral predominante Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. como. 5. la ventaja de los hombres extrovertidos. Se han dado dos argumentos para explicar esos conocimientos jur’dicos que llaman la atenci—n en nuestro Miguel. solamente en el Quijote aparecen los tŽrminos referentes a las diversas ramas del Derecho de los que vamos a hablar a continuaci—n. El primero. Derecho civil Antes de entrar en materia. Por lo dem‡s. de responsabilidad. Tal vez algœn d’a se pueda saber m‡s y se ampl’e el ‡mbito de la luz en la vida del Manco de Lepanto. y el segundo. de entrada.. aunque pueda tener ideas claras sobre lo que est‡ suficientemente bien y lo que necesariamente tiene que cambiar.. que hab’a ido al colegio de L—pez de Hoyos pero que no ten’a estudios superiores. de multa. que se acrecientan cuando se considera que de joven el autor del Quijote pas— varios a–os en Italia. de todas las obras cervantinas. y consideraba inmoral el incumplimiento (aunque fuera impune) de unas reglas dictadas buscando el bien comœn. de capacidad de obrar. Universidad P‡gina De El 30/52 Salvador 29 de May 19:26 . No se sabe de d—nde le vino a Cervantes ese conocimiento.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. etc. y no faltan seguramente supuestos de parodia o de iron’a. Çle’a todos los papeles que ca’an en sus manos. Cuanto m‡s contactos. incluso los rotos de las callesÈ. ÇCervantes no pudo disimular que miraba con buenos ojos la carrera de las leyesÈ. amplia y variada. que Žl ten’a suficiente experiencia pr‡ctica de la Administraci—n de Justicia al haber sido enjuiciado y condenado a prisi—n dos veces. de delito. venga o no a cuento. Terreno. pues. nuestros personajes saben de quŽ hablan cuando hablan de ley. efectivamente.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 tŽrminos.. respetaba en Žl la auctoritas de la norma y la potestas de unos gobernantes representantes de Dios en la tierra. A juicio de Mart’n Gamero. Quiero decir que. cada vez que se habla de mejora de una situaci—n. aun aceptando que el contacto con todas las clases sociales transmite un lenguaje rico en el que [P‡gina 638] cada una de aquŽllas ha volcado las voces referentes a las realidades que pertenecen a sus preocupaciones cotidianas. autom‡ticamente el personaje dir‡ en todo caso Çmejora de tercio y quintoÈ. El hecho es que. ni haber sufrido dos experiencias de proceso penal parece que sea suficiente para transmitir una cultura jur’dica. sin m‡s explicaciones. m‡s vocabulario. citados unas veces en serio. para la duda y el misterio. de aqu’. calificaba a Miguel de Cervantes de Çlegista entendidoÈ. como era la de Cervantes. de los que en definitiva no se sabe quŽ sucedi— en ellos. otras adaptados al lenguaje diario de un pueblo fundamentalmente agr’cola. de prisiones. podemos aceptar que Cervantes cre’a necesario el Derecho.

hablaba prosa sin saberlo. se repite tres veces el brocardo Çall‡ van leyes do quieren reyesÈ (pp.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 en una sociedad dada no se crey— en el Siglo de Oro que pudiera constituir un obst‡culo para la convivencia. las normas Žticas nos sugerir’an la orientaci—n adecuada para hacer convivir todos estos efectos Žtico-sociol—gicos. competencia y. (ÇErase que se era. reiterado en la novela. como el personaje de Moli•re en el suyo. justifican. y el mal para quien lo fuera a buscarÈ). Fuentes del Derecho Se citan la ley. 319. realiza contratos y ejercita los derechos y cumple los deberes que le atribuye la patria potestad. Siempre se ha afirmado que el Derecho civil es el sector del ordenamiento jur’dico m‡s ’ntimamente ligado a la persona. tambiŽn amor. a sus derechos fundamentales. de si el hombre pobre puede ser honrado. entre otras razones. Respecto de los usos. dispone de ellos. Don Quijote menciona su formaci—n paulatina: Çlos usos no vinieron todos juntos ni se inventaron a unaÈ (p. En Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. como corresponde a un ciudadano medianamente culto. llamados. y la Moral dice como Terencio: nihil humani a me alienum puto.. a la vida cotidiana personal y familiar. abuso de poder. 392 y 545). y no la fe. Todo lo dem‡s que pudiŽramos decir se ha de dar por a–adidura: las obras. 5. la libertad vale m‡s que la capa. por lo tanto. y a la vida de los dem‡s. aunque hoy en d’a ser’a m‡s propio decir: Çdo quieren juecesÈ o m‡s bien Çdo quieren pol’ticosÈ.2. Voy a exponer con un m’nimo orden sistem‡tico las referencias cervantinas a estas cuestiones legales. 151). los usos y las costumbres. todos ellos. (VŽase el pr—logo al lector de la segunda parte de el Quijote). el bien que viniere para todos sea. La referencia es pues m‡s sociol—gica que jur’dica. la religi—n es sobre todo amor. el sujeto libremente adquiere bienes. no por reproducir las ideas del autor. Sancho no puede contar los cuentos de otra manera a como de hecho lo hace en varias ocasiones. la respuesta es por œltimo que s’. habiendo de realizar tales funciones arm—nicamente.. a un futuro de lucha. porque el Derecho sin Moral es poder puro y duro. Vinculado. el alma es la m‡xima amiga del hombre. porque no se le puede pedir que Çhaga usos nuevosÈ. sino todo lo contrario: actuando desde la perspectiva de la Moral religiosa. y la costumbre se menciona casi de pasada comoÇcontrapeso y cargaÈ que puso la naturaleza a los se–ores. Universidad P‡gina De El 31/52 Salvador 29 de May 19:26 . Y al famoso problema...1. [P‡gina 639] Cervantes no podr’a entender que un profesor de Derecho afirmara que el Derecho no tiene nada que ver con la Moral. a la familia y a las sucesiones mortis causa. fruto del escepticismo popular. sin embargo. Respecto de las primeras. al patrimonio y su aprovechamiento. que seguramente en este ‡mbito. sino por apreciar m‡s atinadamente las concordancias y discordancias en materia de Derecho de los hombres j—venes de ayer y de hoy. pero la jurisprudencia no ten’a en la Žpoca el valor general y creativo de Derecho que tiene hoy en nuestra doctrina y en nuestra pr‡ctica judicial.

no obstante que en otras ocasiones Sancho ha afirmado que los hombres son los hombres y las mujeres son las mujeres (p.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. pero aun en este caso su fijaci—n en la ley tendr’a la m’nima seguridad que da el hecho de que el poder que legisla se autolimita (m‡s o menos). 201). 653). Principios generales del Derecho De los principios generales de Derecho. En opini—n de Cervantes. con la presencia de ni–os y de magistrados. 5. una persona no puede hacer usos vinculantes. 162). que suelen participar de la naturaleza mixta de fuente subsidiarias y de reglas de integraci—n del Derecho escrito en [P‡gina 640] general. 162) y el principio de igualdad. pero ni se diferencian bien una y otra categor’a ni se podr’a decir todav’a que la ÇcostumbreÈ se puede distinguir del uso propio porque es un uso fuerte. porque esa formulaci—n tiene retranca. s—lo encuentro en el Quijote el principio de la buena fe (en relaci—n con la posesi—n: p. todo lo cual es correcto.2. TambiŽn cabe citar el principio de legalidad. 146) y por la posesi—n continuada del objeto con ciertas condiciones. que se relaciona con la justicia distributiva (noci—n tomada de Arist—teles). aunque en la actualidad se hable m‡s en tŽrminos coloquiales de los derechos fundamentales.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 realidad. por hallazgo (p. criterio que ha de tomarse cum grano salis. 5. incluso en la propia casa. puesto que no basta a los efectos de la usucapi—n con la detentaci—n material. apto en consecuencia para adquirir la Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. Universidad P‡gina De El 32/52 Salvador 29 de May 19:26 . (Pero. la posesi—n y los censos u otros derechos limitados sobre el disfrute de los bienes de otras personas. Lamento que la representaci—n de los principios generales del Derecho en el Quijote sea tan sucinta y pobre: una obra de nuestro tiempo tiene sin embargo mucho donde elegir en el vasto dep—sito de la teor’a de los derechos y libertades fundamentales y sus mecanismos de protecci—n. 408). esto no significa que en la pr‡ctica se protejan m‡s o mejor que en el siglo XVII). Esa es una obra de todos.3. Derechos reales Son los derechos subjetivos que dicen relaci—n a la propiedad. sino que se exige para su eficacia que la posesi—n sea un acto l’cito y leg’timo (p. 317) y de buena fe (p. La norma y la justicia son tan necesarias que deben darse incluso en las relaciones entre delincuentes (p. 202). por trueque (p. pues en efecto la distribuci—n de derechos y de cargas puede ser igualitaria si la lleva a cabo la ley (democr‡tica) y m‡s dif’cilmente si la hace la voluntad del Rey absoluto. que no estima diferencia entre los villanos y los se–ores (p. 161).2.2. la propiedad se adquiere por d‡diva o merced (p. El tema queda sobre la mesa para Ortega y Gasset. El conocimiento que aqu’ se tiene de la posesi—n es muy matizado. Parece que se acepta la naturaleza sociol—gica (anterior a su eficacia jur’dica) de usos y costumbres.

Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. 88). 323). doncellas. y la garant’a del cumplimiento de una obligaci—n mediante una ÇcŽdula de reciboÈ. pero los resultados fueron.. hacer o realizar o abstenerse de realizar alguna cosa o prestaci—n. teniendo una naturaleza semejante a la de las cargas municipales. Los censos son aludidos como Çforma de invenci—nÈ (p. 247). 399). Dos reglas que acepta sin dificultad Don Quijote en materia de obligaciones son el Çpago a escoteÈ (p. 94). 79). por interŽs social. no Cervantes) Çel v’nculo que une a dos o m‡s personas. contenido y efectos de las obligaciones. en virtud del cual una o varias deben dar. concretamente de los despojos que unos a otros se arrebatan como consecuencia aceptada de las dichas batallas (art. equivalente a una letra de cambio o un pagarŽ (p. Çde fuero y de derecho. Por lo tanto. Obligaciones Hay una serie de referencias en el Quijote que versan sobre los elementos. Universidad P‡gina De El 33/52 Salvador 29 de May 19:26 . Y. y tambiŽn recoge la distinci—n actual de bienes muebles y bienes inmuebles (p. Este es el sentido del art. Don Quijote es especialmente sensible con los derechos y privilegios de los caballeros andantes. esta obligaci—n es hist—rica. Hay un bien patrimonial cuya denominaci—n llama la atenci—n: Çpan de trastrigoÈ. colectiva. El aplic— esta doctrina a sus propias peripecias cada vez que se hab’a de alojar en una venta. entiendo que asimismo a efectos de usucapi—n. cualquier buen acogimiento que se les hiciere.. 122). Cervantes distingue Çbienes de naturaleza y bienes de fortunaÈ (p. entiende que se les debe. 1088 del C—digo civil vigente. Son ingeniosas algunas de las aplicaciones cervantinas del principio de la adquisici—n de la propiedad por medio de la posesi—n. se incurrir‡ en responsabilidad por los da–os y perjuicios causados al acreedor o acreedoresÈ. si no se hace as’. 233). En otro pasaje veremos que la titularidad de la soberan’a se puede defender en quien viene ostentando la pac’fica posesi—n del poder. o aun de la expropiaci—n forzosa sin indemnizaci—n.. Dentro del objeto de los derechos reales.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 propiedad (p. 425). las batallas son asimismo fuente de adquisici—n de la propiedad. y no est‡ sujeta a aceptaci—n por parte de los interesados ni a ningœn otro requisito previo. Por ejemplo.4. con los cuales considera que la sociedad siempre est‡ en deuda y que nunca compensar‡ una m’nima parte de los bienes que dan y de los servicios que prestan dichos caballeros con ocasi—n del desarrollo de sus aventuras en la protecci—n de viudas. Aclaro este nombre y continuamos[8].2.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. y. en la novela del Curioso impertinente Camila pretende adquirir el amor de la persona a la que entreg— la posesi—n amorosa (p.È (p. [P‡gina 641] 5. 323) en las obligaciones mancomunadas. en pago del insufrible trabajo que padecen buscando las aventuras. autom‡tica. Por œltimo. Es correcto el principio: Çvale m‡s buena esperanza que ruin posesi—nÈ (p. por eso. aunque no profundiza en sus caracter’sticas y diferencias.. huŽrfanos y otras personas o cosas vulnerables. entendiŽndose por obligaci—n (nosotros.

[P‡gina 642] El precio. 673. Familia y Sucesiones Sobre el matrimonio. 379). El pago puede ser aplazado judicialmente. enfadarse y meter a bulla alguna cosa para confundirla y que no se hable m‡s de ellaÈ. es el pacto de las partes (llamado tambiŽn concierto: p. Universidad P‡gina De El 34/52 Salvador 29 de May 19:26 . Toda la doctrina jur’dica que encuentro en el Quijote en materia de sucesiones se refiere a lo siguiente: El testamento y el codicilo no se pueden revocar (Sancho Panza emplea el tŽrmino revolcar en la p‡gina 401). escasamente satisfactorios. Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. 437). La fuente general de las obligaciones no nacidas de la ley. 70). que no podr‡ ser separado de los hombres (ni de sus hombros). porque sus ideas en este punto son plenamente tridentinas (PŽrez L—pez). 432. entre otras cosas. 180) es igualmente frase proverbial. 5. 96). 167 y 456). 93). Reiterar una petici—n es Çampliar la nadaÈ. siendo responsable el due–o de la causa que origin— el da–o (p.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. porque la lesi—n de la mitad del justo precio anulaba el contrato (p. 658). 557). El uso con los aztecas es la condena judicial a pagar siete meses. 1275 del CC espa–ol). Cervantes reconoce el derecho de los padres a disponer del matrimonio de sus hijos (pp. El pago puede ser aplazado judicialmente dado el car‡cter del deudor hipotecario o realista (p. dando al deudor ÇtŽrmino ultramarinoÈ. decir Çte enga–as en la mitad del justo precioÈ (p.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 para su sorpresa. 61). Se acepta la posibilidad jur’dica de celebrar pactos con el Diablo (p. el cual puede ser expreso o t‡cito (p. salvo caso fortuito (p. porque los supuestos obligados se llamaban a andana. lo que puede producir perplejidad sobre la obligatoriedad de cumplimiento de una obligaci—n que normalmente ser‡ contraria a la moral o a las buenas costumbres (vŽase art. 379) es frase proverbial que indica al interlocutor que se ha dejado tomar gravemente el pelo en un asunto de valoraci—n econ—mica. mas. Los derechos deben ejercitarse sin perjuicio de tercero (p.5. La palabra ÇfrutoÈ se emplea como elemento de una unidad graduable (p. Se recoge el adagio: ÇAl buen juzgador no le duelen prendasÈ (p. prefiere que se pida el consentimiento de los interesados (pp. 95. tiene que ser justo. 70). 434). El Çpago con las setenasÈ es la condena judicial a pagar siete veces el importe debido (pp. que es lo mismo. 560). 71) o Çsin da–o de barrasÈ (p. 70). sin embargo. que puede ser de misericordia o de justicia (p. 429). 65. cuyo sentido es clar’simo. El testamento es formalidad aconsejable tambiŽn para los caballeros andantes (p. El da–o que se produce a un tercero debe ser indemnizado (p. dada la trascendencia de lo que Dios ha unido.2. Se puede rebajar la cuant’a cuando Çno hay que temer de contrario accidenteÈ (p. ÇEcharlo todo a 12 aunque no se vendaÈ (p. disponiendo de su propio cuerpo (p. 348. 82). 420). 429). 349). de la que dice Cejador: ÇFrase que significa desbarrar.

tienen m‡s fuerza probatoria aqu’ que en otras ramas del Derecho. adem‡s de las aportaciones de los te—logos y moralistas (que cumplieron el papel de adelantados del Derecho penal en estos siglos). Alfonso de Castro). porque su librito. despuŽs del desarrollo de la Ciencia del Derecho penal. desarrollo que se ha producido desde el siglo XIX hasta nuestros d’as. Derecho penal Es obvio que Cervantes no pudo tener en la mente un esquema del Derecho penal tan complejo como el que manejamos en la actualidad. En todo caso. el que estaba cansado y duerme una siesta. por ejemplo. autom‡ticamente.a Miguel de Cervantes. el que ten’a hambre y le dan de comer. 515. En el mejor de los casos. especialmente en sede de culpabilidad (ejemplo. sino. aplican. que le’a todo lo que ca’a en sus manos y que estuvo imputado en varios procesos. De todas maneras. porque los procesos que padeci— fueron penales y es l—gico que incrementaran sus conocimientos en este sector jur’dico y no en otro alguno. como colecciones de fuentes. (pp. y su relaci—n en el œltimo escal—n con la Jurisprudencia constitucional y la Jurisprudencia de los tribunales internacionales. la expresi—n Çde tercio y quintoÈ a la palabra mejora. a partir sobre todo de los autores alemanes. Universidad P‡gina De El 35/52 Salvador 29 de May 19:26 . que a–aden siempre. Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. tengo la sensaci—n de que el Hidalgo o su Escudero. fue atribuido -no se sabe por quŽ. que conoc’a al dedillo. el abogado Tom‡s Cerd‡n de Tallada (Visita de la c‡rcel y de los presos) y el pr‡ctico Crist—bal de Chaves (Relaci—n de las cosas de la c‡rcel de Sevilla y su trato). aunque no se trate de la mejora testamentaria ni de otra mejora econ—mica. los argumentos que han sido esgrimidos para explicar los conocimientos jur’dicos de Cervantes. encontrar a Dulcinea m‡s bella en la segunda visita. que parece una novela picaresca. Cervantes s—lo hubiera podido conocer las Siete Partidas y la Nueva Recopilaci—n. como demuestran. s—lo quedan las aportaciones de nuestros tres penitenciaristas pioneros del Siglo de Oro. y de la obra de verdaderos juristas.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. etc. el can—nigo Bernardino de Sandoval (Tratado del cuidado que se debe tener de los presos pobres). Este œltimo tiene interŽs en este momento. que lleg— a ser presidente del Consejo de Castilla. por ejemplo.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 La Çmejora de tercio y quintoÈ es una regla legal para ampliar la leg’tima de alguno de los herederos forzosos segœn la ley. sin que esta suposici—n se haya demostrado.3. y. con sus variedades de tipos y recursos. pero en la novela la instituci—n deb’a estar tan extendida y deb’a resultar tan llamativo a los profanos en Derecho esa expresi—n que parec’a sonarles a rid’cula. 147. sin parar mientes en la salmodia de aquŽl. en parodia burlesca. 554 y 575). la coletilla de Çtercio y quintoÈ al sustantivo mejora. como Diego de Covarrubias. y de la complicaci—n del proceso penal. [P‡gina 643] 5. Rinconete y Cortadillo y el Coloquio de los perros. de la mejora o mejor’a que experimenta el que estaba enfermo y le alivian. TambiŽn se ha de tener en cuenta su contacto permanente con los militares y con los integrantes mafiosos del inframundo. en los casos que salen en el libro. en el ‡mbito doctrinal.

llamado tambiŽn voluntad. entendiendo por alevos’a la traici—n o actuaci—n fementida del delincuente (pp. 229). en cualquier instante hablaremos igualmente de la responsabilidad penal de los tigres y de los perros rabiosos. las circunstancias agravantes de la responsabilidad criminal del sujeto que consisten en alevos’a y cuadrilla de ladrones (p. las tres formas de culpabilidad que manejan la doctrina y los tribunales. Universidad P‡gina De El 36/52 Salvador 29 de May 19:26 . de forma que interesa estar preparados. 636) no comprenden expresamente al libre albedr’o como fundamento de la culpabilidad y de la responsabilidad. La locura del Hidalgo es monogr‡fica. 107). idea fija que en nuestro caso consiste en la creencia de la existencia de los caballeros andantes. RecuŽrdese que los cantos a la libertad (p. Otros temas aludidos por Cervantes son: la responsabilidad de todos los participantes en un delito (p. 164. 373 y 565). que mata por la ponzo–a que le ha dado la naturaleza: p. la culpa o imprudencia (pp. poco m‡s o menos. 130 y 671) y la omisi—n culposa (de la conducta debida) (p. 340. De los delitos Por lo que respecta a la teor’a general del Derecho penal. 59.1. como tŽrmino tŽcnico de car‡cter m‡s espec’fico que engloba a los otros tres. 130). sobre la cual no se admite vacilaci—n alguna. 322). a menos que el delito sea de los Çmanifiestamente ilegalesÈ (como los delitos internacionales) y exista error por parte del sujeto sobre la manifiesta ilegalidad de la conducta prohibida. 130). La obediencia debida es eficaz cuando el hecho t’pico cometido se justifica por la situaci—n de interrelaci—n entre el autor y un superior que legalmente debe ser obedecido. El error tiene tambiŽn una posible manera de Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. que lo tiene Çmuy buenoÈ (p. so pretexto de chozas o barracones en las lindes de la capital) y el error. Todos estos tŽrminos son demasiado modernos como para ser usados en el siglo XVI. 374. 321 y 671). 204. No he visto el tŽrmino culpabilidad.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 5. postura muy propia del siglo en que el honor era un concepto que pod’a justificarlo casi todo. sino s—lo cuando se refiere a la idea fija que el enfermo ha hecho suya. No deber’a ser necesario a–adir que en la normativa de la Žpoca los animales tampoco tienen responsabilidad penal (la pastora Marcela alude a la falta de culpabilidad de la v’bora. que son.3. Cervantes acepta las diversas fuentes de responsabilidad: el dolo (sic). desde el momento en que el interfecto alega la locura (la de Cardenio o de Don Quijote) como causa de falta de responsabilidad (pp. ocupan puesto predominante la obediencia debida (que no se puede disimular. 98). a sabiendas o intenci—n (pp. un sector de la poblaci—n est‡ empezando a hablar de los derechos fundamentales de los grandes monos. 220. 205). en la actualidad. [P‡gina 644] No hay culpabilidad (rectius: imputabilidad). cuesti—n de persistente recurrencia en el texto (pp. que el mismo capit‡n que se lo ordenaÈ (p.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. no afecta al entendimiento. De las causas de exclusi—n de la culpabilidad. o sea. el elemento subjetivo del delito. pero hemos de reconocer que las ideas s’ son ya conocidas. o sea. Cervantes cuestiona la eficacia de la obediencia debida. 172 y 322). al considerar Don Quijote que Çno hace menos el soldado que pone en ejercicio lo que su capit‡n le manda. pero desde el momento en que.

108).2. se–or de se–ores y representante de Dios en la tierra. La soluci—n fue consecuencia pragm‡tica de esa votaci—n mayoritaria y de los dineros que el cura dio al propietario del baciyelmo (cap. m‡s que cruel. 564). TambiŽn Beccaria. Universidad P‡gina De El 37/52 Salvador 29 de May 19:26 . 317). la intimidaci—n por el terror) y ni idea siquiera de c—mo organizar una prevenci—n especial positiva. ya que los jueces eclesi‡sticos. En materia de delitos contra la propiedad. derecho y obra de Mambrino. 86). 551). XLV de la 1. la muerte civil y continua (p. 496) y puede ser compatible con la responsabilidad penal y.. ladrones. buscando como finalidad principal la prevenci—n general (negativa. Hay una concreta referencia a la pena de relasos o reincidentes (p. por lo tanto. [P‡gina 645] 5. incluida la muerte por el fuego (p. 498). para la Casa de Austria en Espa–a) va encaminada a fortalecer y respaldar el poder del Rey absoluto.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 inducir a la comisi—n del delito en el cap’tulo dedicado al Retablo de Maese Pedro (p. lo que se cumpl’a cuando la pena era. De las penas La pena es la necesaria consecuencia del delito. destinado por la naturaleza de las cosas a ser un elemento de protecci—n de la benemŽrita caballer’a andante.3. En el Quijote se encuentran alusiones a las especies de pena y a su finalidad respecto del delito.. dada la naturaleza del objeto. cuyo apoderamiento por Don Quijote no era a su juicio delito. pronta e ineludible Pero tambiŽn era cruel. trata de la pena como mecanismo de prevenci—n general. habiendo de tenerse en cuenta en ambas cuestiones que la pol’tica criminal en el Renacimiento (y. malandrines (p. Don Quijote aconseja Çno cargar todo el rigor de la ley al delincuente. en su famoso libro Dei delitti e delle pene. 220 y 498). la pena de destierro (p. 625) y destierro perpetuo. 551). que ten’a un sentido purificador. omecillos u homicidios (p. hay una breve referencia a la entrega del reo al brazo secular para la ejecuci—n de la pena (p.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. que para Don Quijote est‡ justificado por la especial naturaleza de los caballeros andantes y lo que ponen en sus escudos (p. follones (pp. no pudiendo imponerse otra pena si no se hubiera cometido nuevo delito (p. Hay referencias concretas a lo largo del Quijote a algunos delitos en particular sin otra pretensi—n que exponer algunos de ellos a lo largo de la obra: jugadores de manos (p. En el Quijote aparecen referencias a la pena capital (p. 159. 197). con la civil. 340). 59 y 124). es decir. relajan al reo a los jueces del Rey para la ejecuci—n de la pena legalmente establecida en la Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. ceremonia que permite a la Iglesia seguir manteniendo la ficci—n de que ella abhorret sanguinis. despuŽs de declarar la existencia de delito. 71). A prop—sito de la pena de muerte.» parte). por supuesto. no obstante que ya SŽneca hab’a dispuesto y manifestado en su Žpoca que la plena persigue tambiŽn una finalidad reformadora o correctora del delincuente. que no es mejor la pena del juez riguroso que del compasivoÈ (p. 59 y 124). 76) y al principio de que un delito s—lo merece una pena. tiene gracia el apoderamiento de nuevo del rucio de Sancho por GinŽs de Pasamonte y el despiste de Don Quijote (pp. el duelo con sus propias leyes (pp. TambiŽn es otro delito singular el robo (por coacciones y amenazas). la pena de argolla.

la interpretaci—n que me parece m‡s razonable no fundamenta la conducta de Don Quijote en un car‡cter anarquista revolucionario (car‡cter por otro lado muy frecuente entre los celt’beros espa–oles. Pero es que. por lo que obviamente esa figura no pod’a tener representaci—n en el Quijote.3. pena de galeras. y favorece su efectiva liberaci—n. cadenas y argollas al cuello como sin—nimo de prisiones. con los efectos negativos para Žl que ya sabemos. [P‡gina 646] Y. con rŽgimen de trabajo obligatorio. no hay que maltratarle adem‡s con palabrasÈ (p. referencia al libre albedr’o como fundamento de la libertad de acci—n. los explotaban. disconforme y caprichoso). la decisi—n de Don Quijote. 151 y siguientes de la 1. sino an‡logo al de prisioneros de guerra o campos de concentraci—n. cantar en el ansia. por las numerosas referencias que en Žl se contienen a la justicia penal y sus abusos. aqu’ no se trata de un internamiento penal. involucrando los aspectos de Derecho penal con los de Criminolog’a o Sociolog’a criminal: detenci—n en flagrante delito. Ahora bien. pero no guardaban para trabajar. si es que nos parece excesivo hablar de un dep—sito de mercanc’as. como es sabido. que es consecuencia del principio de intervenci—n m’nima. pasear las acostumbradas. finalmente. No obstante. porque nadie puede ser forzado a hacer lo que no quiere. sino en una Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. de ordenar la inmediata libertad de la cuerda de presos. Hay una cita de los ba–os. Episodio de los galeotes Especial interŽs tiene el episodio de los galeotes. prisiones o casas donde los turcos encierran a los cautivos cristianos (pp. perder los tragaderos. y que a nadie en ninguna Žpoca puede parecerle mal: ÇA quien se castiga con obras. los turcos. El sentido que tuvo el internamiento cautelar de persona sometida a un proceso penal fue el de medida cautelar o preventiva (evitar la fuga antes de que recayera o se ejecutara la correspondiente pena. Universidad P‡gina De El 38/52 Salvador 29 de May 19:26 . a partir de finales del siglo XVIII (Ilustraci—n). 564). y. adem‡s. 283). no hay en este pasaje referencia a la pena de prisi—n ni a su funci—n rehabilitadora. 274. untar la pŽndola del escribano.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. me complazco en reproducir una frase del gran libro que resulta aplicable al Derecho penal contempor‡neo. por el inesperado final del asunto. a finales del siglo XV el internamiento en las casas de raspado e hilado de Amsterdam (imitadas posteriormente por las casas de correcci—n de los diversos pa’ses europeos) ten’a m‡s bien la cualidad de medida de seguridad impuesta para aprender a ser socialmente œtil. Con esta salvedad. pena o no de los alcahuetes. ni en una comuni—n con los ideales de los galeotes.» parte). Dentro de un amplio c’rculo de duda. tres precisos de gurapas. muerte civil.3.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 sentencia. 5. a sus prisioneros. impuesta en sentencia judicial. vend’an o mataban. porque. (En este sentido se pronuncian Ulpiano y Alfonso X el Sabio). la privaci—n de libertad se generaliza como pena propiamente dicha. narrado en el cap’tulo XXII (p.

(p. sin tener atenci—n a lo que las leyes disponenÈ. ser‡ un placer volver a retomar algœn d’a la investigaci—n en este punto. 323) y la terrible Inquisici—n.a los libros de Don Quijote (p. Cervantes demuestra que conoce bien la organizaci—n judicial espa–ola. Y tambiŽn salen mal parados en general los eclesi‡sticos. juro cierto (p. 312). 158). Nos encontramos. acto general o auto de fe general. principio Çallegata et probataÈ (p. apremio y tormento judicial (pp. es un sentimiento espont‡neo en la conciencia de todo hombre. cosa juzgada (pp. 319). como otros seguidores del ilustre te—logo. 589). quien. Jurados (p. 493).com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 consecuencia muy depurada del erasmismo de Cervantes. a prueba y estŽse (p. tercer’a (p.4. y no los ritos. pues. traslado a la parte. 176 y 218). En relaci—n con los tŽrminos que pueden resultarnos m‡s novedosos de los que acabo Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. 63). 318). tŽrminos procesales (p. cuyos familiares salen habitualmente mal parados en la novela cuando se tropiezan con el Caballero de la Triste Figura. 373). 112). 57). pues. 9). Cervantes pone de manifiesto la importancia de la justicia como virtud y como principio jur’dico que fundamenta la estabilidad y el progreso de las sociedades. 318). 70). contumacia (p. Nuestro amigo rechaza la Çley del encajeÈ (p. prueba de confesi—n (p. al modo aristotŽlico (escol‡stico). aunque no se le enfrenten. ley del encaje (p. 497). Magistrados u ÇOidoresÈ (p. 106 y 322). clasificada en justicia conmutativa y justicia distributiva. los dogmas o la red de ara–a de la organizaci—n pol’tica y administrativa de la Iglesia. Sin duda. ejecuci—n de la sentencia (p.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. 63. demandante (p. Conoce igualmente las actuaciones procesales y los elementos del proceso. 493). 564). sentencia definitiva (p. 303). juicio temerario (p. pagar lo juzgado y sentenciado ( p. 630). como lo demuestran las siguientes referencias dispersas: fueros (pp. condena en costas (p. que significa ÇestŽse en prisi—n mientras se practica la prueba. 173). 5. En resumen. que merec’a las simpat’as del Hidalgo. porque se funda en la ley natural. salir libre y sin costas -o sin costillas. si no es el cura del pueblo. salen a relucir Audiencias o Tribunales (p. La justicia. a lo largo de la Çverdadera historiaÈ de Don Quijote. ante un precedente hist—rico de [P‡gina 647] la Escuela Libre del Derecho y del Juez creador de la norma por silencio aparente del Gobierno. 184). Jueces ‡rbitros (p. como el que se aplica -dice el narrador. como ya se ha dicho. que Çnada hay nuevo bajo el solÈ. en el ‡mbito del civil y del penal. pon’a en primer tŽrmino de la religi—n cristiana la caridad y el amor. que es definida en el Diccionario de Covarrubias de la siguiente manera: Çla resoluci—n que el juez toma por lo que a Žl se le ha encajado en la cabeza. Lo mismo sucede cuando se le enfrentan cuadrilleros de la Santa Hermandad. untar la pŽndola del escribano (cohecho: p. 318). Universidad P‡gina De El 39/52 Salvador 29 de May 19:26 . tribunal mixto eclesi‡stico-estatal. Derecho procesal Con car‡cter general y b‡sico. 496).

Materias propias de Derecho pœblico que contribuyen a rellenar los ratos de tertulia de amo y servidor. en la de Salamanca) no obstante la polŽmica montada en torno de tal ciencia. el juicio de residencia de los gobernadores que dejan el cargo era obligatorio para controlar si hab’an abusado o Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. 5. TambiŽn sabe nuestro personaje que para ejercer un oficio (vgr. 502).Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. 491) y otra a ÇAstrolog’a judiciariaÈ (p. la de Murphy y todas las dem‡s leyes imaginables. que Cejador explica en el sentido de que Çla supuesta ciencia que deduc’a de la posici—n de los astros por el hor—scopo o examen de los mismos el juicio de lo futuroÈ gozaba de crŽdito y ten’a c‡tedra abierta en las Universidades (Torres Villarroel. Todav’a en el Renacimiento la racionalizaci—n iba aœn del brazo con los procedimientos m‡gicos.1. [P‡gina 648] 5. aceptaci—n de la guerra justa (por las razones que se dan en la p‡gina 570). los pesos ensayados. delicioso.3. Otros sectores del Ordenamiento jur’dico 5. En la novela se plantean los siguientes temas: establecimiento de un salario o soldada peri—dico para remunerar al escudero (ante lo aleatorio de las ’nsulas que se ganan en las aventuras de los caballeros andantes). 214). 220). El tŽrmino ÇrataÈ (que Sancho Panza dice ÇgataÈ. el traslado y estŽse es ilustrado por el trujam‡n del Retablo de Maese Pedro. Por lo que respecta al Derecho mercantil o comercial.5.5. curiosa aplicaci—n al derecho de soberan’a de la tesis de la posesi—n pac’fica como fundamento de la propiedad en el Derecho nacional.. la posesi—n pac’fica del reino como signo de la titularidad (pp. untar la pŽndola no parece que requiera explicaci—n. ya se ha dicho quŽ es ley del encaje. Aunque no se cite expresamente. 159. 180. resto a mi entender de la tradicional regulaci—n medieval.5. los profesores Alonso Olea y Sagardoy han demostrado que la relaci—n establecida entre Don Quijote y Sancho por acuerdo de las dos partes constituye un verdadero contrato de trabajo. 141 y 594). por esta primera de pollinos. Cervantes hace un uso donoso de la figura de la letra. flota en el ambiente la ley del embudo. 61. Las correspondientes figuras judiciarias o judiciarios eran pues aceptados popularmente como mŽtodo Çacertad’simoÈ para demostrar las cosas. En sede de Derecho laboral. La letra empieza por la f—rmula sacramental: ÇL’brese. El salario en cuesti—n se ha de calcular Çrata por cantidad del tiempo que Sancho Panza hubiese servidoÈ (pp. el de barbero) hay que pasar la correspondiente carta de examen (p. son nada menos que las siguientes: libertad de conciencia como fundamento de convivencia de los vasallos del Rey (p.È (pp. licitud de la venta de vasallos negros (p. al firmar Don Quijote una Çletra de pollinosÈ a Sancho Panza para resarcirle del robo del rucio por parte de GinŽs de Pasamonte.. 217 y 218). 211).5. 317). Universidad P‡gina De El 40/52 Salvador 29 de May 19:26 . 327).. Realmente. por razones de seguridad econ—mica y jur’dica (pp. Hay una referencia a Çfiguras judiciariasÈ (p..2. que ten’an menos peso y menos tono del legal (p. 627). 5.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 de transcribir. constantemente reclamado por Sancho Panza. para enojo de Don Quijote) es interpretado por Cejador como equivalente de Ça prorrata o a proporci—nÈ. cŽdula o libranza de cambio. 62.

notas e informaciones. ni la ilusi—n y el entusiasmo con que he hecho igualmente m’a la recomendaci—n de Azor’n. el agradecimiento y el amor por Cervantes.È Comparto estas lœcidas palabras. con centenarios y sin centenarios. es solamente anecd—tico recordar aqu’ que la obligaci—n que Don Quijote establece para los beneficiados por su obra de caballero de acudir a la presencia de Dulcinea y darle cuenta de su situaci—n ante el Ingenioso Hidalgo es calificada por GinŽs de Pasamonte de ÇmontazgoÈ (p..4. desde mi propia perspectiva. aunque la ocasi—n sea distinta. escenas. porque tambiŽn a m’ me produce [P‡gina 649] ira contemplar el desprecio de los espa–oles hacia la mente m‡s equilibrada de la cultura de nuestro Siglo de Oro. sensaciones.. esta vez s’. 584). Colof—n Cuelgo el plectro en este punto. Por lo que respecta al Derecho fiscal o tributario. pero parece como si nadie le hubiera preguntado. Saavedra. rel‡mpagos de belleza en fin que m‡s tarde me servir‡n de iluminarias. yo no voy a repetir mi opini—n sobre este genio. 6. limitadas adem‡s al lenguaje y no a las ideas jur’dicas de Cervantes.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 no de dicho cargo (p. las tierras que forman el patrimonio de un arist—crata sobre el cual ejerce unas ciertas facultades de Derecho pœblico (jurisdicci—n) reciben el nombre de estados.. PensŽ colaborar al IV centenario del Ingenioso Hidalgo. De aquel ilusionado empe–o no me qued— otra cosa que una carpeta de citas. y tambiŽn desear’a ser capaz de hacer propagar como el fuego el respeto. Lamento que del Quijote pueda decirse lo que he o’do decir de otros magn’ficos textos escritos: ÇEs el libro del que se compran m‡s ejemplares y del que se leen menos.. cultural y humano..È 5.È Lo siento de veras. Un dato m‡s que confirma los amplios conocimientos jur’dicos y la inmensa capacidad de humorismo de Don Miguel de Cervantes. que Çtiemblen las florestas de laurel del mundo. con palabras de Pablo Neruda: ÇEste libro termina aqu’. con las cuales he podido. Ser’a interesante conocer el criterio de Cervantes sobre la decadencia del Reino y su repercusi—n en la vida social. colaborar en el homenaje a un querido compa–ero y buen amigo. tambiŽn la memoria se va enriqueciendo al retener nuevas frases. que ha de ser el punto final (aunque provisional) a este recorrido cinegŽtico por la mejor obra del mejor escritor de todos los tiempos. Y. Como siempre. que me hace pasar cada a–o unas semanas de autŽntica gloria releyendo el gran libro y comprobando c—mo. con minœscula (p.y deseo que continœe como un ‡rbol rojo propagando su clara quemadura. en correspondencia simb—lica a tantas cosas positivas como he obtenido luchando a su Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. 511) y tambiŽn el estado es una medida de capacidad. Ha nacido de la ira como una brasa -como los territorios de montes incendiados.. cuando el Maestro se reviste de una m‡scara de cemento armado. Universidad P‡gina De El 41/52 Salvador 29 de May 19:26 .5.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. con un an‡lisis de las ideas jur’dicas del Quijote. 157). el tiempo me fue avaro y el a–o del centenario pas— sin mi participaci—n. junto al coraz—n y al cerebro. Lamento lo que se pierden quiŽnes s—lo saben leer literatura contempor‡nea.

con la esperanza de publicarlo antes del nuevo centenario. Tengo ilustres precursores en este empe–o. es realmente prodigioso. Vicente Chamorro y Mart’n Nieto. la lamentable y quiz‡s inevitable provisionalidad y vulnerabilidad de las normas frente a los poderes pœblicos. Pero quiero deducir algunas conclusiones del estudio realizado: 1. su riqueza cultural. Su inmensa cultura tambiŽn estuvo abierta a este campo. Junto a las ideas. que ayuda a conocer lo que hay y a trabajar en mejorar el futuro de una sociedad moderna. çlvarez Vigaray (excelente). 2. el conocimiento que Cervantes y su alter ego tienen del lenguaje jur’dico de la Žpoca. en Derecho civil. no difieren en lo esencial de las l’neas directrices que motivan a los juristas responsables en cualquier campo y en cualquier Žpoca. tambiŽn injustamente olvidado). el valor de su peripecia vital resulta sobrecogedor. El reconocimiento de sus mŽritos me responsabiliza para estar a la altura de las circunstancias. en Derecho penal. La inmensa mayor’a de los juicios y valoraciones que Cervantes y sus criaturas hacen en el gran libro sigue siendo v‡lido en nuestro tiempo y en nuestra circunstancia. Salillas. en Derecho del trabajo. Ciertamente. etc. Alonso Olea. Carreras Artau y PŽrez Fern‡ndez. Estoy seguro de que el profesor Serrano G—mez sabr‡ disculpar mi Çliteratura de retazosÈ y me dispensar‡ que deje para m‡s adelante el estudio de las ideas jur’dicas. queda mucho por hacer. que se reflejan en la bibliograf’a final: Pons y Umbert. el sentido casi innato que los hombres tenemos. Universidad P‡gina De El 42/52 Salvador 29 de May 19:26 . Me disculpo y prometo mejorar en el futuro pr—ximo lo que hay aqu’ de provisional. en el contexto de la legislaci—n. la necesidad de leyes y jueces para sobrevivir. Sus impresiones sobre el valor del Derecho. Si ese af‡n de saber lo situamos en el contexto de la inmensa labor desarrollada por Cervantes para enriquecer personalmente la lengua del Imperio espa–ol en el Siglo de Oro. econ—micos y sociales.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. SŽ que el avance que constituye este estudio ha sido redactado con m‡s superficialidad y apresuramiento de lo que el buen nombre de Cervantes merec’a y el profesor Serrano pod’a esperar de mi convicci—n y de mi afecto. En este sentido. Me gustar’a tener la sensaci—n de haber contribuido con un verso (como dice Walt Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. la vinculaci—n necesaria y fecunda de la norma jur’dica con la Žtica social. jurisprudencia y doctrina [P‡gina 650] de los profesionales. Enrique de Benito.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 lado por lo que cre’amos. Cervantes fue sensible a las ideas jur’dicas de su tiempo. 4. lamento (Àprovisionalmente?) no haber dedicado todav’a la atenci—n que se merece al esplŽndido papel judicial desarrollado por el gobernador de la ênsula Barataria (comparado por ejemplo con la jurisprudencia del buen juez Magnaud. sobre la justicia como proporci—n. 3. en general.

» edici—n. Centro de Estudios Cervantinos y Editorial Castalia. 3. çlvarez Vigaray. [P‡gina 651] Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. Madrid. Imprenta Alemana. 513 ss. Ayala. Carlos (director): Gran Enciclopedia Cervantina. Renacimiento. Y. TratarŽ de continuar por este camino tan sugestivo. Universidad Complutense. 1979.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. 1904. en Cervantes y sus obras. 2005. Luis: Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes Saavedra. . Revista Penitenciaria (Nœmero homenaje al centenario del Quijote). La German’a. Madrid. Espasa. JosŽ de: El Quijote y su Žpoca. Madrid.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 Whitman) al poderoso drama del mundo y haber llamado la atenci—n de alguien sobre algœn matiz de la vida de Miguel de Cervantes que le hubiera podido pasar en otro caso desapercibido. Editorial Ayuso. Colecci—n Austral. Universidad P‡gina De El 43/52 Salvador 29 de May 19:26 . 1902. 1992. Universidad de Salamanca. Armas.Sentido oculto del Quijote. Madrid. Madrid. Alvar. Madrid. al hermanar el Derecho y el Arte. Madrid. Francisco: La invenci—n del Quijote. 2005 y 2006. 1948. 322 ss.. Discurso recepci—n Real Academia Espa–ola. 7 vols. que. Alonso Fern‡ndez. abre hermosas perspectivas de colaboraci—n fecunda[9]. JosŽ Luis: El erasmismo espa–ol. Barcelona. JosŽ Luis: El lenguaje de los maleantes espa–oles de los siglos XVI y XVII. Aguilera. 1987 An—nimo (Rafael Salillas?): La criminalidad en la Žpoca de Cervantes. Manuel: Entre Don Quijote y Sancho. Madrid. Seix editor. 1972. Nos veremos. Editorial Comares. Punto de Lectura. Bibliograf’a Abell‡n. Àrelaci—n laboral?. Madrid. Alonso Olea. Asensio y Toledo. 2 tomos publicados. Rafael: El Derecho civil en las obras de Cervantes. Ricardo: Intenci—n y silencio en el Quijote. Facultad de Derecho. 2005. Instituto Editorial Reus. como dice el gran escudero. 1913. Granada. Astrana Mar’n. JosŽ Mar’a: Interpretaci—n del Quijote. mayo 1905. A Dios vais.

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Zweig. 53 ss. por la raz—n antes indicada. gracias a la inmensa. Madrid. 21. Varios: La raz—n de la sinraz—n que a la raz—n se hace. [3] Cervantes y Don Quijote eran dos empedernidos enamorados de los libros. Madrid. lo mismo que las manoseadas cerezas. 467 ss. 2005. no pasan de ser un avance meramente provisional. Stefan: Triunfo y tragedia de Erasmo de Rotterdam. 2 vols. Madrid. [2] Los nœmeros de p‡gina esparcidos. 9. a partir de ahora. dadas sus evidentes lagunas y contradicciones. corresponden a la edici—n de la Biblioteca del IV Centenario. Barcelona. y 22. 2005. . dentro de la octava de aquŽl. Varios: El Siglo del Quijote 1580-1680. Universidad P‡gina De El 50/52 Salvador 29 de May 19:26 . sino igualmente sacar nuevas chispas de los caminos trillados. Fundaci—n Instituto Castellano y LeonŽs de la Lengua. aunque desde luego ilusionado. Lecturas actuales del Quijote. Imprenta de Bernardo Rodr’guez. Jesœs: El Derecho penal en el Quijote. 1996. y que. salen encadenados de tres en tres y de cien en cien. Revista de Estudios Penitenciarios. 2003. Mas tampoco est‡ de m‡s. tal vez millares. susceptible siempre de ampliaci—n. para dejar siempre con mala conciencia a quien se atreve a husmear en temas tan estudiados y elaborados por la doctrina (afortunadamente). por las citas entre parŽntesis de pasajes del Quijote. Buenos Aires. de referencias. que a lo largo de cuatro siglos son muchos cientos. Antonio: Erasmo y Cervantes. 2003. Espasa-Calpe. 83 ss. Vicente Chamorro. no s—lo investigar en nuevos campos. Segovia. Vilanova. Vivo de Undabarrena. no se pueden presentar en este momento como un trabajo de investigaci—n ya elaborado. julio-septiembre 1964. 1938. Editorial Juventud Argentina. Aunque la ocasi—n del IV centenario ya haya pasado. el personaje y el autor bien merecen el esfuerzo de contribuir. Conferencias. Bolet’n de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Educaci—n a Distancia.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 hidalgo Don Quijote de la Mancha.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex.. pero nunca (tambiŽn afortunadamente) con car‡cter definitivo. hagamos lo que podamos y ve‡monos y Dios sea con todos. 1949. que se anticiparon a Borges en Çno Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. Consejo Superior de Investigaciones Cient’ficas. inacabable y de todo punto imposible de abarcar bibliograf’a sobre el Quijote y sobre los infinitos problemas y argumentos con que la fantas’a y el realismo de Cervantes han cubierto las dos partes de las aventuras del Ingenioso Hidalgo o Caballero. con notas de JosŽ Luis PŽrez L—pez. bibli—fagos o bibli—manos m‡s que bibli—filos. ___________________ [1] Confieso que las presentes p‡ginas. y que. 1905. Como dir’a Sancho Panza. 166. Enrique: Cervantes y su vocaci—n al Derecho. a su conocimiento.» edici—n.

en tanto que Don Quijote era todav’a un hombre g—tico. abre el ama y se encuentra con una joven desconocida. es intencional. 169) y el Caballero del Verde Gab‡n afirma poseer unas seis docenas (p. Un dato m‡s: Cervantes es un hombre del Renacimiento.. Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. El escribano duda de que haya recobrado la raz—n y exige como prueba que el enfermo reconozca que Dulcinea no existi—. sino a deleitar y ense–ar a la vez (f‡bulas ap—logas). las palabras que se atribuyen a Pedro Mu–oz Seca ante los sicarios que le hab’an sacado de la prisi—n de Carabanchel para asesinarlo en Paracuellos del Jarama: ÇPodŽis quitarme la vida. 385). como ya sabemos. se le calcula haber le’do a lo largo de su vida m‡s de 400 libros. En ese momento. Alonso Quijano tiene m‡s de 300 libros (p. ÀQuiŽn es usted? Ella responde: ÇDulcineaÈ. en la voz Caballero. quien. 479). La œltima escena de la primera parte representa el acto de hacer testamento Don Quijote en su lecho de muerte. supongo que por asociaci—n de ideas.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. que tambiŽn era un Ingenioso Hidalgo. 388). Me descubro ante Mu–oz Seca. 334). en cuanto que la verdad est‡ por encima de cualquier otro valor. pero sus hechos caballerescos le merecieron ya este t’tuloÈ (en la segunda parte). y curiosamente la excepci—n es Žl mismo. [7] Por cierto. Lo consiguen con dificultad y Don Quijote expira. y aunque el propio Cervantes identifica tales libros con las comedias disparatadas (p.. reconoce que Çno hay libro tan malo que no tenga algo buenoÈ (p. Aunque la novela afirma repetidas veces haberse escrito contra los libros de caballer’as. En la novela. Àtiene algœn sentido. porque es indiscutible. pero no deben atender s—lo a deleitar a los lectores (como es el caso de las f‡bulas milesias). en la voz Hidalgo. Universidad P‡gina De El 51/52 Salvador 29 de May 19:26 .com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 concebir un mundo sin librosÈ. de Gaston Baty. y es que por la boca muere el pez. aclara que Çdon Quixote en la primera parte s—lo era hidalgo.. que el relato ha de ser veris’mil e imitaci—n de la vida misma (p. llaman a la puerta. [4] Recuerdo ahora. humanidad de los personajes y desarrollo de los acontecimientos. 439). porque la segunda parte del Quijote supera de forma rotunda y absoluta a la primera en lenguaje. recordemos que Don Quijote es hidalgo al comenzar sus aventuras y que s—lo se convierte en caballero (y nada m‡s en su pensamiento) despuŽs de la comedia que lleva a cabo el primer ventero. tŽcnica novel’stica. En esta l’nea parece ir el Diccionario cervantino de Cejador Frauca. Si. la segunda lo est‡ por la melancol’a. pero hay algo que no podŽis quitarme: Áel miedo!È. que presume de ser Çaficionado a leer aunque sea los papeles rotos de la calleÈ (p. la utilizaci—n del tŽrmino INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA en el tomo I (1605) y la de INGENIOSO CABALLERO DON QUIJOTE DE LA MANCHA en el tomo II (1615)? Desde un punto de vista formal. Si la primera parte est‡ quiz‡ dominada por la comicidad. TambiŽn afirma que Çnunca segundas partes fueron buenasÈ (p. 82).. En opini—n de Cervantes. ÇLibros sin virtud son perlas en el muladarÈ (p. los libros pueden ser de varias clases. dice que Çel hidalgo pertenec’a a una clase media entre los caballeros y los del estado llanoÈ y. [6] VŽase en el apartado 2 del cap’tulo III la glosa de Basave F.. [5] Recomiendo la lectura del drama ÇDulcineaÈ. 333). en tanto que a Cervantes. en el marco de la supervaloraci—n del lenguaje que caracteriza al Renacimiento y al Barroco. del Valle a estas valientes palabras.

Žticos y sociales de la hidalgu’a. tratamos de profundizar en el sentido de las palabras y recurrimos a Sebasti‡n de Covarrubias. de la segunda. o sea . como trasa–ejo vale lo de muchos a–os.. de fidalgo o hidalgo. La cosa queda menos clara. Versi—n generada por el usuario Facultad De Jurisprudencia Y Ciencias Sociales. autor del primer diccionario de la lengua espa–ola. pan m‡s. Si esta falta de claridad no resultare satisfactoria. pero no estupide). contempor‡neo de Cervantes. ÇVale.Introducci—n al lenguaje jur’dico de Don Quijote y de Sancho Panza http://vlex. faro y ejemplo de la humanidad. sin seso andaÈ (Hita). No veo. sin considerar que muchos van por lana y vuelven trasquilados?È.com/vid/introduccion-lenguaje-don-quijote-sancho-panza-468437 insatisfechos por esta explicaci—n. por otra parte. y por otra parte explica los aspectos hist—ricos de los equites o caballeros. en cuanto que ambos tŽrminos definen campos de significaci—n parcialmente secantes y pueden darse y no darse en una misma persona las caracter’sticas de una y otra situaci—n. m‡s que una definici—n.. los tercios de Flandes. pues.. El Diccionario cervantino de Julio Cejador dice lo siguiente a prop—sito de esta palabra: ÇETIM. ÇÀBusc‡is pan de trastrigo? Que es imposible hallar pan que sea m‡s de trigo y cosa vana buscarleÈ (H. una exposici—n de los aspectos econ—micos. que el tŽrmino ÇhidalgoÈ convenga mejor al Don Quijote loco de la primera parte y el tŽrmino ÇcaballeroÈ al Don Quijote . en la p‡gina 74 de la novela. Nœ–ez).È [9] Un œltimo detalle para terminar. pero parece que no hubiera incompatibilidad ni confrontaci—n. aun a sabiendas de que no es pol’ticamente correcto: no pienso pedir perd—n ni a Francia ni a los Pa’ses Bajos ni a Turqu’a por nuestro Siglo de Oro. Çforse altro canter‡ con miglior plettro. ÇQuien m‡s de pan de trigo busca. Universidad P‡gina De El 52/52 Salvador 29 de May 19:26 . titulado Tesoro de la lengua castellana o espa–ola (Madrid.È [8] Respecto del Çpan de trastrigoÈ. vemos que da. La memoria hist—rica tiene que ser desde luego memoria. No encuentro la expresi—n en Diccionarios contempor‡neos. 1611).. goller’as. De trigoÈ. Lepanto y la vida militar de Cervantes. mejor que de trigo. la sobrina dice al Hidalgo: ÇÀNo ser‡ mejor estarse pac’fico en su casa y no irse por el mundo a buscar pan de trastrigo.