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PROPUESTAS PARA PALIAR LA CRISIS EN MORALZARZAL

REALIZADAS POR EL GRUPO MUNICIPAL DE IZQUIERDA UNIDA DE


MORALZARZAL

Para IU de Moralzarzal hay que hacer un análisis previo sobre la realidad de


la crisis en la que nos encontramos antes de la realización de las propuestas
concretas, para ver en que marco se inscriben y cual puede ser su alcance,
entendiendo además que no pueden sustentarse únicamente en una mera
actuación local (la cual también debe ser necesaria) sino que su marco debe
ser más amplio y con una marcada vocación de real voluntad política de
modificación, de la dura y cotidiana realidad en la que se desenvuelve una
gran parte de la población en nuestro municipio.

Para IU de Moralzarzal no hay un “buen” capitalismo productivo y un "mal"


capitalismo financiero, que bastaría con eliminar o "regular" para volver a un
funcionamiento "normal" del capitalismo. Para IU el capitalismo financiero
es uno más de los medios que ha utilizado, porque no olvidemos que la
esencia del capitalismo es: la búsqueda del máximo beneficio de unos pocos
a costa de la explotación de los trabajadores y las trabajadoras de todo el
planeta (cualquier empresario que no siga esta ley, está condenado a
fracasar ante sus competidores). Pero aun más, la solución a esta crisis no
partirá de una refundación del mismo, como trata de decirnos de forma
farisea el G-20, EE.UU. o los grandes encuentros económicos, el capitalismo
parte de lógicas que no buscan soluciones a los grandes debates de nuestro
civilización y el planeta, el problema real es que ante la forma de desarrollo
promocionado por el capital es imposible. El desarrollo productivo de las
materias primas, no habrá posibilidad de avance para todos u ni si quiera
para mantener la capacidad de crecimiento de Europa y el primer mundo.
Los biocombustibles no traen más que hambre al Tercer Mundo, las energías
fósiles se acaban y el desarrollo de las energías renovables son incapaces de
mantener el funcionamiento de este modelo productivo, partiendo de estas
bases el resto son vueltas que no buscan la solución definitiva por real y
apegada a la realidad: no podemos mantener este modelo de desarrollo a
nivel planetario.

El sistema de funcionamiento del capitalismo actual es el siguiente: Los


fondos de inversiones han arrasado. Invirtieron más de 220.000 millones
sólo en el curso del primer semestre de 2007, haciéndose así con el control
de 8.000 empresas en Estados Unidos. Ya un asalariado estadounidense de
cada cuatro, y un asalariado francés de cada doce, trabaja para estos
mastodontes. No hay quien se les resista. El principio es simple: un club de
inversores compra empresas a las que inmediatamente después administra
de manera privada, lejos de la Bolsa y sus normas coactivas, sin tener que
rendir cuentas a accionistas puntillosos. Adquieren una empresa que vale
100; el fondo pone 30 de su bolsillo y pide prestados a los bancos 70,
aprovechando tipos de interés muy bajos. Durante tres o cuatro años
“reorganiza” la empresa, reduciendo el empleo, comprimiendo los salarios,
aumentando los ritmos y deslocalizando; capta toda o parte de las ganancias
para pagar los intereses…, de su propia deuda. Después de lo cual, revende
la empresa a 200, por lo general a otro fondo que hará lo mismo. Una vez
devueltos los 70 en préstamo, le quedan 130 en el bolsillo, por una puesta
inicial de 30, es decir, más del 300% de tasa de retorno sobre inversiones
en cuatro años. Pero esto no podía durar eternamente cuando la base
productiva sólo crecía con una tasa débil. La llamada "burbuja financiera",
significa que el volumen de las transacciones financieras es del orden de dos
mil trillones de dólares cuando la base productiva, el PIB mundial, sólo es de
unos 44 trillones de dólares. Cuando ésta estalló y los bancos comenzaron a
desmoronarse, los neoliberales se quedaron afónicos exigiendo la protección
del Estado. Archivaron sus doctrinas de libre comercio y reclamaron la
salvación del sistema financiero argumentando que, dado que los bancos y
las grandes empresas son las que bombean el dinero requerido por toda la
sociedad, debían ser preservadas con fondos públicos de esa sociedad.
Desde mediados de 2007 se han venido incrementando las masivas
inyecciones de dinero, extraído mágicamente de los impuestos de los
contribuyentes, en un intento por evitar el colapso de los más grandes
bancos y empresas, principales responsables de la crisis. En un mundo en el
que se aseguraba que no hay dinero para las pensiones, para el seguro de
desempleo, para la educación, para la sanidad, ahora resulta que sí que hay
dinero, que éste fluye por encanto. Las autoridades acuden al rescate de los
“banksters” (“banqueros-gángsteres”): es el socialismo para los ricos y el
capitalismo salvaje para los pobres. Son esas mismas corporaciones, que
exultaban la ideología neoliberal exigiendo la liberalización y la imposición
de estrictas limitaciones a la intervención pública, en caso de despidos
laborales o derechos sindicales, las que ahora quieren, reclaman y esperan
de los gobiernos “asistencia social” en forma de rescates financieros,
rebajas fiscales y subvenciones, encauzando hacia ellas el dinero de los
impuestos de la ciudadanía

Ante todo esto cual ha sido la situación en la que nos hemos visto envueltos
los trabajadores en es país: El miedo a no poder pagar la hipoteca, a no
poder devolver el crédito recibido, se ha convertido en el miedo a ser
despedido, a quedarse en el paro. Se está empujando a la gente a sentirse
profundamente insegura y atemorizada. Las grandes empresas usan este
miedo como arma de sumisión. Esta instrumentalización del miedo, provoca
no sólo que cualquier acto de protesta en el trabajo se vea sofocado en
breve por el miedo a la pérdida del mismo, sino que la población esté más
que dispuesta a escuchar las recetas de esas empresas que “crean” puestos
de trabajo –despido libre y gratuito, rebaja de sus impuestos, recorte de
prestaciones por desempleo, pacificación sindical, que nada parece que
tengan que ver con la innovación o la calidad, la cultura organizativa, la
excelencia de las que tanto habla el discurso de empresa en sus manuales y
que los propios sindicatos claudiquen a pactos sociales encaminados a
“flexibilizar el mercado”. El fundamento último de todo este orden
económico es la violencia estructural del paro, de la precariedad y de la
amenaza del despido

Ante la gravedad de la crisis, IU considera que el objetivo fundamental, al


que deben estar volcados todos los impulsos de los poderes estatales, debe
ser el mantenimiento del empleo existente y la creación de empleo nuevo de
calidad. A esto deben estar subordinadas y orientadas todas las medidas.
Complementariamente es necesario atender las situaciones de todos los
hogares en donde sus miembros estén parados y/o de manera especial con
trabajadores y trabajadoras sin subsidio de desempleo.

La crisis en la que estamos envueltos revela sus más dramáticas


consecuencias para las clases más desprotegidas, para los trabajadores y
trabajadores, que están teniendo una auténtica sangría en la pérdida de
gran cantidad de puestos de trabajo, viendo el horizonte de los 4.000.000
de parados de forma cada vez más real e inmediata. El gobierno central y
autonómico vuelven a las medidas neoliberales que nos han metido en la
crisis de forma insistente y niega a ver que esta crisis es una crisis de
modelo alargada en el tiempo, ni lo peor ha pasado ni lo que viene será mejor
que lo ocurrido hasta ahora, sino se toman las soluciones oportunas.

La derecha retoma en su falta de originalidad sus tesis más abruptas que ya


para todos son viejas conocidas: rebajas de los impuestos directos, despido
más libre todavía, des-regularización del mercado de trabajo, empleo
precario,… es decir cargar más las tintas sobre los trabajadores. Y aun más
la antigua receta de la beneficencia, desde sus instituciones y sus medios de
comunicación se aboga como salida a la crisis por la beneficencia,
reinstaurando los comedores sociales y las donaciones a organizaciones
religiosas y de voluntarios, mientras se destinan miles de millones a “salvar”
a los bancos y grandes empresas. Pero los miles de millones de dólares, de
los impuestos que pagamos los ciudadanos y ciudadanas de todo el mundo,
que están siendo entregados generosamente a los bancos y las grandes
firmas comerciales sin ninguna restricción, no llegan a las familias que no
pueden pagar la hipoteca de la casa o la tarjeta de crédito, que pierden el
empleo y están teniendo que formar largas colas para que les den la "sopa
de los pobres"

El PSOE mientras tanto ante el miedo de ver como se le pueden escapar los
votos por el mantenimiento de la crisis opta por medidas que si bien en algún
caso son positivas como el Fondo de Ayuda Estatal a los ayuntamientos,
realmente no atacan el fondo del problema que como todos sabemos es el
debate de la financiación local, de la escasa financiación local para su nivel
de competencias. Eso si, por otro lado da una millonada en ayudas a
banqueros y magnates de las finanzas para que nos saquen de la crisis en la
que ellos mismos nos han metido, lo cual desde la perspectiva no solo de IU
sino del más puro sentido común es la más evidente forma que hay de
socializar la crisis como antes no se habían socializado las ganancias.

La alternativa a esta crisis supone una teoría y una práctica post-


capitalista, es decir, formas nuevas de reorganización social, sobre la base
de un socialismo democrático del nuevo siglo, que articulen de forma seria
los contenidos de conceptos tales como democracia, libertad, equidad,
justicia, seguridad común, paz, ciudadanía real, etc., con el uso sostenible de
los recursos naturales y su apropiación social; la predominancia del valor de
uso -es decir, las respuestas a las necesidades de la gente- sobre el valor
de cambio, -o sea, la necesidad de acumulación de dinero-, es decir, un
modelo en el que el beneficio privado esté subordinado al interés social; la
democracia generalizada a todas las relaciones sociales, políticas,
económicas, culturales, de género; y la multiculturalidad, de modo que se
permita a todas las culturas, saberes y filosofías dar su aporte propio a la
reconstrucción social de una nueva sociedad en equilibrio entre sí, con el
medio ambiente y con las capacidades del planeta.

IU a nivel estatal parte de la anteriormente base expuesta para salir de


esta crisis, debe haber una planificación democrática de nuestra economía,
una modificación de nuestro modelo productivo que no se base en el ladrillo,
la especulación y el empleo precario.

Para esto las medidas deben enmarcarse en varios ámbitos de actuación:


En las comunidades autónomas y en el Gobierno Central:

1.- Se deben rechazar los ERE de todas aquellas empresas que hayan
obtenido beneficios durante el año 2008.

2.- Destinar 3000 millones de € durante el 2009 a nivel estatal para


subvencionar los intereses a corto plazo de las pymes con dificultades en la
tesorería. Estos créditos se ofrecerán con la condición de no realizar ningún
despido.

3.- Exigir de forma efectiva el cumplimiento del fon social de las Cajas de
Ahorro en su operativa: creación de empleo, apoyo a la pyme, desarrollo
regional,…

4.- Inclusión de una cláusula social, vinculada al mantenimiento y la creación


de empleo en las licitaciones y contrataciones del conjunto de las
administraciones públicas.

5.- Prestación Social de 600 euros mensuales como máximo para familias
cuyos ingresos no alcancen el mínimo familiar exento de IRPF. Coste: 5.000
millones de €.

6.- Para el ejercicio presupuestario del 2009: Dotación para obras en


Ayuntamientos para proyectos de mejora de infraestructuras, desarrollo
sostenible y servicios públicos, vinculados a la creación de empleo estable.
Esto permitiría creación de 280.000 puestos de trabajo. Coste: 10.000
millones de €.

7.- Para el ejercicios 2009 y 2010: Subvenciones para la financiación de la


rehabilitación de vivienda privada hasta el 25% de la obra y 6.000 € como
máximo. Se permite la creación de 150.000 puestos de trabajo con un coste:
8.000 millones € anuales.

8.- Plan de Mejora de los servicios públicos como enseñanza (con prioridad
la de 0 a 3 años), medicina general, hospitales, Ley de Dependencia, personal
de Justicia, INEM y Agencia Tributaria. Supondría la Creación de puestos
de 120.000 trabajo durante los ejercicios 2010 y 2011. Con un coste de:

- En 2010: 10.000 millones euros.


- En 2011: 25.000 millones euros.
Creación de empleo en
Coste en millones de euros
puestos de trabajo
Año 2009 1.050.000 18.800
Año 2010 600.000 15.000
Año 2011 400.000 28.000
Totales 2.050.000 61.800

9.- Desarrollo de una política de vivienda pública en alquiler que comprometa


a Gobierno, autonomías y ayuntamientos en un plan nacional de la vivienda en
alquiler que no suponga más del 30% de los ingresos de los arrendatarios.

10.- Impuestos justos y progresivos para fortalecer la protección social del


Estado, subiendo los impuestos de los que más ganan y bajándolos en las
rentas medias y bajas, con la recuperación del impuesto de patrimonio y
convirtiéndolo en un impuesto de grandes fortunas.

11.- Pacto estatal contra la precariedad laboral con el fin del empleo
estable.

12.- Acuerdo global anticrisis con la participación activa de los agentes


sociales.

Coste del Plan que aquí tomamos de forma resumida:

Algunas medidas son políticas que no suponen coste alguno. El coste


estimado aproximado sería de 61.800 millones de € en tres años más 9.000
millones de € más para ayuda a desempleados en 2009. En total, 6,7 puntos
del PIB adicionales en tres años.

Las medidas de apoyo a la Banca apoyadas por el Gobierno han representado


5 puntos del PIB en 2008 y han puesto a disposición de la Banca 10 puntos
del PIB de 2009 y otros 10 en 2010.

Pero no nos engañamos, estas son salidas meramente coyunturales, la única


opción futuro pasa únicamente por la mejora de los servicios sociales y el
reforzamiento del sector público (de enseñanza, sanitario, asistencial etc.).
La sostenibilidad medioambiental (incentivar la creación de actividades y
empresas sostenibles, y no de todo tipo de empresas independientemente
de su impacto). Un cambio de estrategia energética que apueste por
energías limpias y garantice el control público sobre los suministros de
energía, incluida la nacionalización y una apuesta decidida por las energías
renovables. Un sistema agrario que garantice la soberanía alimentaria y la
viabilidad de las empresas agrarias familiares. Un enfoque diferente del
habitat, del urbanismo y del sistema de transportes de viajeros y
mercancías, un cambio radical del enfoque de la vivienda residencial hasta
llegar al predominio de la vivienda pública en régimen de alquiler adaptado a
la renta. La creación de un sistema financiero público basado en las
necesidades de la gente y la consolidación de formas populares y la
consolidación de formas populares, que ya existe, de préstamos basados en
la reciprocidad y la solidaridad que apliquen criterios sociales (incluyendo
las condiciones laborales) y ambientales en todos los préstamos y den
prioridad a los préstamos, con tipos de interés mínimos, para cubrir
necesidades sociales y ambientales y para ampliar la ya creciente economía
social; la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía, el
control público y social de la economía y los medios de producción; la
intervención de los trabajadores en la organización del trabajo; aplicar
rigurosos sistemas fiscales progresivos y un sistema tributario global para
evitar la transferencia de precios y la evasión de impuestos; el control del
excedente económico y una reforma del mercado laboral que establezca una
jornada laboral de 35 horas semanales por ley, sin reducción de salario y la
jubilación a los 60 años, para repartir el trabajo entre todos y todas y
hacer posible la conciliación laboral y familiar.

Un modelo que suponga tal reestructuración social que obligue en los países
enriquecidos a un decrecimiento económico que sea socialmente sostenible
(frente a los modelos de desarrollo sostenible): reducción radical del
consumo; sólo aquello que se considere necesario y producido según
principios ecológicos. Eliminación del gasto militar mundial. Junto con el
cambio en las relaciones internacionales de explotación, imponiendo
impuestos en origen sobre la extracción de recursos naturales, para
financiar modelos de sociedad ecológicamente sostenibles. Un modelo que
relocalice la política: todo lo que se pueda decidir a nivel municipal que no se
decida en niveles superiores y sólo aquello que afecte a todo el país se
decida en ese nivel. Comenzando por la práctica de los presupuestos
participativos en los municipios.

Un modelo que establezca legislaciones, y mecanismos de control efectivos


que realmente garanticen la igualdad laboral, política e integral de las
mujeres, así como la presencia equilibrada de sexos en las listas electorales
y en los puestos directivos. A igual trabajo, igual salario. Que recuperación
de la titularidad y de la gestión pública de todos los servicios públicos
privatizados, especialmente aquellos que tienen que ver con los cuidados de
la población dependiente. Un modelo que establezca iguales derechos y
deberes para quienes viven y trabajan en cualquier país. Que garantice el
derecho al aborto libre y garantizado de manera universal y gratuita desde
la red pública sanitaria.

Un modelo que apueste por una vivienda provista preferentemente por el


Estado en régimen de propiedad pública y bajo fórmulas de alquiler,
cortando así de raíz espirales especulativas. Un modelo que asigne una
“renta básica” incondicional a toda la ciudadanía y personas residentes en
una zona geográfica, de una cantidad similar al umbral de la pobreza, de
cara no sólo a erradicar la pobreza sino a tener una protección efectiva
ante la pérdida del puesto de trabajo. Un modelo que no sólo fije un salario
mínimo decente donde no lo haya, sino también un salario máximo. Un modelo
que erradique la eliminación de impuestos directos que favorece
principalmente a las rentas altas, e introduzca una fiscalidad progresiva vía
impuestos directos que graven de forma proporcional según los ingresos y
beneficios (haciendo pagar más a quién más tiene) y la vuelta al impuesto
sobre sucesiones.

Un modelo que elimine los paraísos fiscales, que ponga tasas a las
transacciones financieras de capital y que restablezca las restricciones a la
libre circulación de capitales. Un modelo, en definitiva, que contemple el
reconocimiento de los derechos sociales básicos como derechos subjetivos y
exigibles.

La democracia es incompatible con el capitalismo. El capital internacional,


las grandes multinacionales y, por extensión, los gobiernos neoliberales,
reaccionarios, y los socialdemócratas, siempre temerosos, han secuestrado
la política, la capacidad libre de decidir sobre lo esencial a los ciudadanos y
ciudadanas. Por eso esta crisis se ve acentuada, a su vez, por una crisis
política de deslegitimación de la función de los Estados puestos al servicio
del capital. Se cuestiona la función de los gobiernos, de partidos políticos y
de la construcción de espacios y procesos democráticos reales, al estar
dominados por su sometimiento a los grandes intereses corporativos. De ahí
que también y simultáneamente es urgente y necesario refundar la
democracia sobre unas bases sólidas y no fundamentada en el secuestro por
parte del mundo de las finanzas.

Los que no nos resignamos a pagar con nuestras vidas las facturas de otros,
creemos que la salida alternativa a la crisis capitalista pasa por la creación
de un movimiento social capaz de imaginar y crear las bases de un auténtico
socialismo democrático del Siglo XXI, que refunde la economía y la sociedad
sobre bases más justas, más sociales, más igualitarias y más democráticas.

Y ante todo esto presentamos las siguientes propuestas para la salida de la


crisis, centradas únicamente en las decisiones políticas a adoptar por el
ejecutivo del municipio de Moralzarzal:

-Solicitar al Pleno Municipal la asunción de estas medidas dentro de sus


competencias y solicitar al gobierno central y autonómico el cumplimiento de
las mismas.

- Asumir que todas las medidas realizadas por el gobierno local deben estar
encaminadas al fin principal del mantenimiento de los puestos de trabajo
actuales y la creación del máximo posible de nuevos empleos de calidad.

- Realización de un encuentro con todos los agentes sociales locales para el


diálogo y planificación de un plan de empleo local y de calidad, dentro de las
posibilidades del Ayuntamiento de Moralzarzal.

- Cuantificar el número de familias con falta total de ingresos total de


ingresos y/o con todos los miembros en situación de desempleo y realizar un
plan de choque debidamente contra esta situación.

- Plan de re-municipalización en titularidad y gestión de los servicios


privatizados como medida de ahorro, de forma que se evitará el abono de
las plusvalías a las empresas que desarrollan la actividad que previamente
desarrollaba el propio municipio.

- Fomento del desarrollo de cooperativas locales formadas por trabajadores


del municipio fomentando tareas realizadas hasta el momento por
multinacionales, como ejemplo, la comida realizada para los centros
escolares.

- Evaluar la necesidad de que los controladores de la zona Z.E.R. sean


elegidos entre desempleados de larga duración de nuestro municipio, con un
contrato municipal evitando la previsible (teniendo en cuenta la política
realizada previamente por el PP) e ilógica privatización de este servicio.

- Procurar que la realización de obras municipales pendientes en nuestro


sean realizadas utilizando la contratación de mano de obra desempleada
también de nuestro municipio, por ejemplo: la obra de la ampliación del
comedor del CEIP San Miguel Arcángel, la instalación de la calefacción en su
polideportivo, la realización de las construcciones para la escalada del
polideportivo municipal…

- Que el baremo para la contratación de las empresas que vayan a ejecutar


la obra de la mejora viaria del Fondo Estatal evalúe también la contratación
de desempleados de nuestro municipio.

- El compromiso del ayuntamiento de mantener una base salarial suficiente


dos veces el S.M.I. (salario mínimo interprofesional) a todos los
trabajadores que trabajen para nuestras contratas mientras se gestiona su
re-municipalización.

- El compromiso por parte de nuestro Ayuntamiento de fomentar el


desarrollo de la compatibilidad entre la familia y el trabajo de todos los
trabajadores y sus contratas.

- La realización para el siguiente año de presupuestos participativos que


fomenten el carácter democrático de los gastos municipales más aun en esta
situación de crisis.

- Un compromiso por parte del mantenimiento a la austeridad con


realización de campañas de consumo responsable y ahorro energético entre
los vecinos.

- La creación de un plan de de la vivienda de alquiler en ayuda con el resto


de las administraciones autonómica y central. Este plan debe realizar un
estudio de las necesidades reales de vivienda protegida por parte de los
vecinos de Moralzarzal, así como la evaluación de las posibilidades de
fomento del alquiler dentro del parque de viviendas vacías existentes en
nuestro municipio a través de bonificaciones o cargas fiscales por vivienda
vacía.

- La creación de una oficina municipal de ayuda a los vecinos y vecinas


afectados por la crisis, de forma que les de asesoramiento. Aquellos que
tengan gestionar ayudas sociales, aquellos que se encuentren en situación de
desempleo, saber como enfrentarse ante el impago de la hipoteca,…