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HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS

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LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS Por su dispositivo amplio y plural para la participación y la acción política, podríamos definir el régimen de democracia durante el período considerado como un régimen de libertad legal, en el que -junto al ejercicio de derechos correspondientes a las libertades de asociación, expresión y las demás libertades básicas-existía al menos el derecho a proponer alternativas políticas. En dicho régimen podían revalidarse periódicamente, mediante elecciones, a gobiernos legítimos cuyos líderes competían de forma libre y no violenta para ejercer dicho poder. Siempre que se incluyeran en el mismo proceso democrático todos los cargos políticos efectivos, y fueran reales las medidas para la participación de todos los miembros de una comunidad política. Todo lo cual y en la práctica política de entreguerras equivalía a libertad para crear partidos y realizar elecciones libres y no desvirtuadas, sin excluir la posibilidad de presentarse -y adquirir legitimidad-ante el electorado, al responder directa o indirectamente ante el mismo por todo cargo político efectivo. Teniendo en cuenta que en aquellas democracias dicho electorado estaba representado por el conjunto de la población que podía ejercer el derecho de sufragio universal masculino, con posibles ampliaciones aun electorado y voto femeninos (como uno de los aspectos claves de modernización política del período, que progresivamente irá incorporándose al sistema). Lo distintivo del régimen democrático no era tanto la realidad de un sistema que permitía oportunidades incondicionales de expresar opiniones -afines o ajenas alas de partido y líderes gobernantes-, sino una oportunidad exactamente legal, e igual para todos, de expresar todas las opiniones y mantener la protección del Estado contra arbitrariedades de cualquier tipo (en especial, de la interferencia violenta contra aquel derecho). Durante el período de entreguerras algunas democracias no sólo dieron prevalencia a estos valores democráticos. También acomodaron otros, bien por cálculo de líderes y corrientes políticas o bien por objetivos de mayores consensos e integración democráticas. Pero siempre provinientes los nuevos valores democráticos de demandas sociales, a los anteriores derechos y reconocimientos políticos se añadieron otras situaciones de equiparación, en el mundo del trabajo, la asistencia social o la educación, en tanto que valores y derechos sociales de las nuevas sociedades democráticas. Tal extensión fue reconocida -no sin luchas sociales y de una forma a veces remisa o tardía, al final de largos y empeñados conflictos-por democracias ansiosas de desactivar turbulencias, o para enfrentar peligrosos ascensos de oposiciones sociales. No obstante, en determinados países un lastre de anteriores regímenes estuvo representado por la prepotencia o la coactividad estatales que envenenaron aún más situaciones de legitimidad cada vez más discutida, hasta amenazar o destruir las propias democracias. Pero en algún caso que examinaremos, a veces aquellas situaciones fueron ampliamente remontadas por líderes políticos perspicaces, ampliamente comprometidos en la defensa de regímenes democráticos. y líderes políticos influyentes -pero independientes de grupos económicos o sociales-ejercitaron sus funciones, dirigiendo o representando instituciones democráticas revelándose, a veces, tan eficaces como los conductores totalitarios en otras alternativas estatales. Fueron aquellos líderes que cumplieron su cometido, en el desafío de sanear situaciones económicas poco fluidas, o frente a enrevesadas tensiones sociales, sin desatender depauperadas demandas de sectores populares, en renovados regímenes de democracias. 1. ANTECEDENTES: HACIA EL DESORDEN Y LA INESTABILIDAD INTERNACIONALES Tras la Primera Guerra Mundial quedó al descubierto un doloroso panorama de desolación y numerosas heridas sin curar de todo tipo -demográficas, sociales o económicas-, al tiempo que en el horizonte se dibujaban toda una serie de cambios y oscilaciones sucesivas: tanto internas, en cada nación contendiente, como internacionales. A los diez millones de muertos en la guerra se añadían muchos millones de mutilados que tenían que ser atendidos con cargo a los presupuestos oficiales. Tan enorme malestar y desgarramiento moral y social produjo heridas que nunca pudieron ser suficientemente restañadas en la siguiente década, de los «felices» años veinte. Algunas de las derivaciones del conflicto mundial permanecieron vivas o se acrecentaron, como el ciclo de la deuda europea, el intervencionismo estatal o las inflaciones monetarias. Otras secuelas, como la cuestión de las reparaciones de las naciones perdedoras, simplemente quedaron encubiertas por el desorden general de la
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Gran Depresión, ya en los años treinta. Pero incluso, en un análisis de ganadores y perdedores -o de beneficio/coste-del primer conflicto mundial del siglo XX, el precio de la guerra alcanzó una proyección también general, que se tradujo en: malestar económico, a menudo representado por inseguridad y oscilaciones imprevistas; un futuro demográfico cuestionado y, en definitiva, la amenaza de una crisis de civilización, entreabierta y trabada a las soluciones -exclusivas, excluyentes-de las élites políticas. Razón ésta de un inquietante desconcierto, por el que el poder se mantuvo, durante un tiempo con viejas recetas en manos de dirigentes ancianos -con una menor apertura a las nuevas cuestiones de la época-y escasa agilidad para hacer frente a coyunturas deterioradas, de destrucción y deslizamientos imprevistos. 1.1. EFECTOS DEL TRATADO DE VERSALLES EN EUROPA En principio, los países beligerantes, reunidos en la Conferencia de Paz de enero de 1919, para empezar la nueva era posbélica no contaron con las naciones vencidas y sus vicisitudes. y sólo cuatro de los Estados vencedores, representados por sus dirigentes, Lloyd George por Gran Bretaña, Clemenceau por Francia, Orlando por Italia y Wilson por Estados Unidos, diseñaron allí un precario statu qua internacional. El nacimiento, por ejemplo, del patronazgo sobre Estados-clientes, surgidos de las ruinas de Imperios centrales, fue un fenómeno que impulsó el clientelismo de Estados minuspotentes, Estados que se convirtieron en apenas débiles democracias -recién nacidas a la vida internacional-en permanente naufragio, o regímenes coronados, que deberían asegurar una proverbial indefensión entre Imperios. En estas circunstancias, la Europa central y oriental inició un indefectible camino de endeudamientos y establecimiento de acuerdos desiguales, vínculos dependientes, como pago de reconocimiento o sostén técnico y material mantenidos con Estados de Europa occidental. Ello y todo en un ambiente de expectativas de nacionalismos insatisfechos -viejos y nuevos, en el tiempo histórico-para adquirir más reconocimiento o premios territoriales. La nueva geografía de la paz restaurada en Europa, ni se tradujo en un apaciguamiento, ni respetó el principio de autodeterminación de pueblos o nacionalidades, pese a las obsesiones o los sueños del presidente americano W. Wilson, que intervino decisivamente en el nuevo reparto europeo (apadrinando la emergencia de algunas nacionalidades históricas a su nueva vida, como naciones-Estado). Con cuatro millones de extranjeros encerrados en una vegetativa Rumania, tres millones de alemanes en una ficticia Checoslovaquia, una no menos artificiosa Yugoslavia, recreada para los «eslavos del sur» y cimentada bajo la dominación serbia -monárquica y centralizadora como pocas-sobre pueblos centrífugos (o Estados-tapón, antisoviéticos), etc., toda una sustitución o expansión de opresiones -viejas y nuevas-recorría el mapa posbélico europeo. En línea con la diplomacia tradicional -la que conocían los viejos estadistas de Versalles- los vencedores europeos estuvieron decididos a beneficiar al máximo su triunfo. Ya menudo secretos compromisos desmintieron en las negociaciones de paz el pretendido fin de una guerra del Derecho. Argumento éste de contendientes recogido por negociadores de un nuevo «orden» y «derechos», o preservaciones contra la injusticia y .la violencia. Al contrario, lo transmitido por los negociadores a los tratados de paz fue una desigual transacción entre países. De forma que los diferentes tratados consagraron la preeminencia occidental en el escenario europeo, mediante dos hechos esenciales: en primer lugar, por la liquidación del poder militar germánico y la propia reducción de Alemania a la impotencia y precariedad, al sumirla en una factual humillación económica; y en segundo lugar, debido ala desmembración de los Estados centrales y balcánicos, abriendo la ineludible necesidad, entre ellos, de alinear dependencias o recrear alianzas militares bilaterales, tanto como ayudas financieras imprescindibles. Por otro lado las potencias vencedoras, escépticas ante el foro de arbitraje nacido en .1920 como Liga de las Naciones, y refractarias ala cooperación internacional, apenas variaron su deteriorado entendimiento inicial. A ella debe añadirse el choque de intereses entre países vencedores y sus puntos de tensión correspondientes. Tan aparente «paz» restaurada, sin embargo fue menos ficticia que la ilusoria restauración económica de la Europa posbélica. A las destrucciones directas -tanto materiales como productivas o financieras- los países vencedores fueron añadiendo, como prolongación de su dañado aparato productivo, gastos derivados de la Gran Guerra: reconstrucción de regiones devastadas, reposición de reservas, renovación de material, coste suplementario de importaciones, etc. En los años siguientes al conflicto, la erosión financiera atacó la firmeza de las fortunas nacionales. En el seno de democracias mutiladas, surgieron las dificultades financieras de Francia o Gran Bretaña, la precariedad de Alemania, o el giro económico de una Italia despechada por el reparto de vencedores (y encaminándose hacia el fascismo). Incluso pareció evidente la reincidencia en sus males estructurales de países neutrales como España (que, por su parte, también se encaminaría a la dictadura de Primo de Rivera). En suma, se mostraron bien a las claras todos los síntomas del agotamiento de la Europa posbélica y su lento declinar hacia un mundo bipolar. 118

Por contra la posición francesa. sólo los pagos de reparaciones monetarias fueron evaluados en un montante. alimentó un ataque constante al Dicktat de Versalles. una visión nueva y reforzadora del Tratado de Versalles apoyaba las líneas y argumentos franceses. A continuación afirmaban que las devastaciones. Igualmente se adujeron sus globales esfuerzos. como Harold Nicolson o Norman H. así como por economistas de relieve -que adquirieron más. Desde el mismo momento de las drásticas exigencias de pagos. Una de cuyas manifestaciones se detectó en la historiografía alemana que. antes que nada. así como a su política de ejecución a todo trance. el 12 % de su población. lejos de cifrarse en una venganza francesa o una paz «cartaginesa» sobre Alemania. H. Por esta razón.000 millones de marcos/oro. G. y un 52 % a Francia. Pero aún en 1921. como w. podía aducirse que -entre los problemas de Alemania-su inflación crónica de 1919 a 1923 era achacable. Marks. En primer lugar. como era de esperar. ante una Francia revanchista respecto a Alemania). Davies. o de la contribución a una nueva reconstrucción económica -y cooperante-de Europa. con un franco deterioro en)as relaciones París-Londres (incluso con la inquietud inglesa. El artículo 231 del tratado firmado el 28 de junio de 1919 establecía la responsabilidad de Alemania y sus aliados en el desencadenamiento del conflicto. juzgadas mayores en Francia. Fueron éstas las líneas argumentales de vindicación francesa del Tratado de Versalles que recogería una corriente de historiadores contemporáneos en Francia (J. J. el punto de vista francés sostuvo que. en su mayoría. Shulz). para su recuperación económica. Aquella postura fue iniciada por diplomáticos y observadores perspicaces. hacían perentorias las transferencias de riqueza industrial alemana -en forma de compensaciones-ala reconstrucción de la maltrecha economía francesa. en Europa y fuera de ella. M. Keynes pudo criticar así a partir de entonces no sólo las condiciones económicas de un arreglo falto de sabiduría -en sus objetivos de destruir los medios de subsistencia de Alemania-. Las razones favorables para el mantenimiento del arreglo de Versalles. El «criticismo» respecto al Tratado de Versalles se concentró sobre todo en las distorsiones económicas que introducía. en comparación con las repercusiones del plan alemán de dominio finalmente abortado. a partir de entonces-como J. Keynes. a Francia o Bélgica. Francia quedó a la sola y entera dependencia de las reparaciones alemanas. respecto al marco posbélico de desenvolvimiento. en la práctica no había sentado nada». un pesado lastre -y una ocasión perdida-para enfrentar un equilibrio económico. para lastrar un posible resurgimiento industria-a pagar por una Alemania ya subalterna. según un proyecto de su ministro de Comercio en 1918. repartición de la flota y colonias de la potencia responsable. En aquel sentido. más que a otra cosa. o historiadores concienzudos. enfatizando tres aspectos del trato concedido a Alemania. promovida por industriales del área del Rhin. en pro de una salvaguarda militar aliada. sino incluso alertar sobre los peligros. Pero las críticas más significativas fueron las que argumentó el criticismo del economista J. entre 1918 y 1923. que abandonó la delegación británica en protesta por los términos finales del tratado. Tardieu en 1921. Karr. Éstas fueron las tesis esgrimidas por el primer ministro francés A. estando persuadido de que «el tratado. que habían sido trasladados al mismo dos años antes. el 10 % de sus manufacturas. «sino más bien en cuestiones de alimentos. o incluso ala fuerte especulación. superando los límites de lo posible. Pero tanto dicha propuesta como un sistema de «salvaguarda» -en el que tenía sentido una Renania desmilitarizada-. a más de los desquites políticos e ideológicos futuros del revanchismo.pasaban por un pacto permanente entre poderes occidentales. M. valoraron la agraviada y destructiva situación en Francia. al socorrido recurso de emitir billetes por los gobiernos alemanes. En Alemania. las pérdidas territoriales alemanas todavía estaban lejos de su humillación. Además de fijar aquellos para Alemania su desmilitarización y la obligación de entregas de dinero. Mientras las pérdidas alemanas podían cifrarse -según estimaciones diversas-en el 13 % de su espacio. a modo de reparaciones económicas -verdaderos recargos o trabas. de un prolongado eclipse de la economía alemana. un 22 % debía entregarse a Gran Bretaña. en Alemania (W. iba dirigida ala creación de un bloque económico en Europa. el 16 % de su carbón o el 48 % de su hierro. Dawson. carbón y comercio» . Neré). A. para facilitar su propio restablecimiento. De los cuales. por no citar una más reciente línea de trabajo (M. Finalmente. Keynes argumentó que los peligros reales para el futuro no se cifrarían sólo en cuestiones de fronteras. las implicaciones económicas de los acuerdos de Versalles fueron allí. las que paralizasen a Alemania en sus designios futuros. En este último aspecto. Nicholls) o estudiosos de las relaciones internacionales (J. que podría haber operado hacia un sistema de tarifas preferenciales y de acuerdos en materia de concurrencia. Los aliados victoriosos fijaron precio entonces a las pérdidas bélicas en términos de compensaciones y ajustes territoriales.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS Por lo demás. el 15 % de su territorio agrícola. se concluía con el poco convincente argumento de que fueran las compensaciones. CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 119 . surgió ya una postura -convertida en testimonio-de oposición a las poco imparciales soluciones. y este esquema francés fue el que colapsó con el rechazo de Estados Unidos. desde aquellas imposiciones emergió un sentimiento colectivo de rechazo y resentimiento. Keynes. que el año 1921 fue establecido en 132. que persistió en el tiempo.

que no percibían las comprometidas deudas de guerra.000 edificios. amortiguaciones de efectos bélicos y beneficios. mientras el territorio norteamericano no se utilizó como escenario de guerra. esa misma relación era negativa en -25 millones para Francia. Los pagos y compensaciones económicas afluyeron. por suministros y préstamos contraídos por parte de las naciones aliadas. W. En cualquier caso. hizo que los principales compradores de la industria norteamericana fuesen las potencias aliadas.360. el francés por el contrario sufrió los efectos de la destrucción bélica. el tratado fue desde el principio papel mojado.1). McDougall). frente alas 900. para reconciliara opinión pública alemana.000 toneladas de la francesa. octubre de 1925. otra visión alternativa mantuvo que el éxito nazi en Alemania provino de un tratado poco endurecido. En realidad es difícil hoy argumentar acerca del acierto del Tratado de Versalles. el rechazo alemán y las dilaciones aliadas. Por ejemplo. pues no hay una respuesta clara. La línea «crítica» . también se acumularon –diferentemente-en los distintos países. en cuyo caso y para las comparaciones entre los dos países antecedentes. para articular los pagos de las reparaciones por Alemania. Así crearon otro. con un escalona miento de los pagos. Por un lado. como consecuencia de la creciente demanda y cobertura de exportaciones hacia Europa. con el virtual aislamiento francés y el revival alemán. eran concesiones tardías. Gran Bretaña o Francia-que en los años prebélicos habían realizado 120 .2. hasta que el Acuerdo de Lausana (1932) canceló todas las reparaciones y plazos pendientes. De acuerdo con esta segunda interpretación. admisión de Alemania en la Liga de Naciones.000 toneladas hundidas de la marina mercante norteamericana. Mantoux formular una requisitoria a la visión crítica de la paz «cartaginesa» o las consecuencias económicas de Keynes. Tal situación resulta explicable si se tiene en cuenta que. resulta conveniente añadir el drenaje posbélico de las diferentes divisas. el asalto nazi al Estado alemán en los años treinta). con un arreglo y sucesivas revisiones. por su lado. absorbidos por necesidades industriales o de consumo crecientes de los países implicados. el de los débitos crecientes a Estados Unidos. en 1926). Pero el beneficiario supremo fue Estados Unidos. 1. tendríamos un significativo contraste (véase el cuadro 5. el Plan Young dilataría aún el calendario de pagos (se preveía la conclusión en 1988) y determinaría la supresión de controles aliados (como la evacuación aliada de Renania). a otras áreas mundiales. mientras las reservas de oro de la potencia norteamericana se estimaban en 278 millones de libras en 1919 respecto a 1913. es evidente que se introdujeron fluctuaciones y situaciones poco equilibradas en Europa. que partía de una buena situación antes de 1914. durante ese mismo período. en cuanto a sus términos y alcance efectivos. fueron trasladando el problema en el tiempo. de J. la oposición al Tratado de Versalles terminaría creando dos interpretaciones diferentes. 1. Mantoux. por lo demás. y los antiguos exportadores de capitales -Alemania. En 1924. y la garantía mediante hipotecas de ferrocarriles e industria pesada. que se convirtieron en proveedores de mil y un productos durante la guerra. deben considerarse también las diferentes contribuciones demográficas de estos países.Trachtenberg. el balance era negativo para Francia si se comparan con las 400. La reelaboración de los puntos de vista franceses de Tardieu. que podían haber fomentado el aislamiento de Francia o el revival de Alemania (y. debido al revisionismo de sus condiciones por unos aliados progresivamente desentendidos de sus propias exigencias iniciales. como ondas. sin embargo pudieron afirmar que. Los «críticos» al Tratado de Versalles. pues frente a los 115. En ese año. por cuanto la opinión pública de Alemania habitualmente lo encajó como un Dicktat intolerable. pasados veinte años -durante la Segunda Guerra Mundial-permitirían a E. Y. En último momento. Ambas visiones serían expresadas en sendas obras. ya entonces. a Estados Unidos durante los diez años siguientes a 1919. el Plan Dawes modificó el método de las reparaciones alemanas. el sistema seguiría funcionando hasta 1930. pérdidas. y que desde entonces aumentó sus exportaciones de mercancías. En última instancia. desde donde se propagaron.000 personas fallecidas. los beneficiarios del conflicto fueron en general países no europeos. y para completar el cuadro. la postura que argumentó que el fenómeno nazi fue uno más de sus legados. terminaría imponiéndose sin embargo bajo la inspiración de Keynes. A. Por esta razón tuvieron que reconstruir 1. INESTABILIDAD ECONÓMICA Y GOBIERNOS CONSERVADORES En Europa. añadiéndose a esto la diferente situación de la que salieron las naciones aliadas. La tendencia conservaba así la distorsión comercial y financiera ocasionada durante la Primera Guerra Mundial. sólo el bloqueo de mercados por efectos de estrategia militar. y finalmente desunidos. coetánea del arreglo económico y de Versalles. En otro orden de cosas. A las cifras contrastadas de pérdidas bélicas y reproductivas económicas. M.0000 muertos norteamericanos en la guerra. En este sentido. En el balance fluctuante de años posteriores.000 fábricas. en último término. son significativas las situaciones contrapuestas de Estados Unidos y Francia. Existen opiniones construidas sobre sólidas evidencias -tan válidas como las otras-en el sentido del alcance final de los tratados en diversos campos. Mientras se planteaba la evacuación del Rhur y surgía una nueva voluntad negociadora (Conferencia de Locarno. Francia presentaba el estremecedor saldo de 1.500 centros de enseñanza y 246. En términos económicos. Keynes y E. al contar con mercados abiertos a compradores de ambos contendientes.

construcción. como el industrial de consumo y el agrícola. En Estados Unidos. y el tercero. Se puso allí por tanto un mayor énfasis en nuevas industrias para el consumo. Ala vez que Estados Unidos. durante la excepcional situación de la Gran Guerra europea. A través de tupidas -y nuevas-redes comerciales o lazos financieros. principalmente ocupado por la reparación de daños. y potencias vencedoras y deudoras de compras y créditos. dicho progreso industrial estaba afectado por una declinante participación en el comercio mundial. Gran Bretaña o Francia. Pero desde 1924. debido a la tupida red de endeudamientos compensaciones y créditos. sin embargo. la supremacía CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 121 . marcado desde el principio por aquel fatídico año. ya remolque de un ansia de prosperidad). mantenían rígidas tarifas contra productos europeos. por el contrario. En el período «cíclico» que apareció en el horizonte se puede distinguir una sucesión de alternativas económicas en tres tramos: el primero hasta 1924. Segunda contradicción.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS fuertes inversiones en Estados Unidos. que impulsaron una tasa de desarrollo mucho más alta que en Europa. ambas direcciones se materializaron y adueñaron de los hogares norteamericanos y su consumo. por dobles o triples vías. muy polarizados en industrias básicas -carbón. a crédito. Ahora bien. tendidos entre potencias derrotadas y transmisoras de pagos en reparaciones. en sus colonias o en Sudamérica. Aquel país entonces no sólo aparecía como el ganador económico e incontestable de aquella guerra. y tuvieron que pagar sus facturas en dólares/oro. e incluso pedir préstamos para hacer frente a sus obligaciones. el segundo desde 1924 a 1929. para lo que se vieron obligados a vender sus inversiones en Estados Unidos. la que persistió entonces a escala mundial. siendo todas ellas nuevamente deudoras. se trababa el progreso económico de otros países. con la vuelta a una pregonada -ya veces desinhibida-prosperidad. de los «felices» años de 1920. con impulsos de tiempo atrás expresados en las exigencias de mecanización y gratificación. para países europeos como Alemania. sino que impondría más efectos -cercanos o lejanos-de su capacidad de autosuficiencia agrícola o de materias primas. Primera contradicción fue la que acusaron los crecimientos industriales en Europa. La economía lo mismo fue restrictiva para unos como expansiva y hasta frívola para otros: desde dos sectores de economía progresiva en Estados Unidos. se convirtieron en deudores. como las del automóvil o de los electrodomésticos. Las cuales endosaron sumas provinientes de reparaciones y generaron nuevas demandas de créditos. y los acontecimientos se sucedían de tal forma que a cada éxito aparente acechaba una amenaza potencial. abrió una fase de colapso y difusión -año a año y según tiempos y periferias económicas-del «ciclo» depresivo por el mundo. Los productos industriales norteamericanos inundaron los mercados mundiales a los que habían llegado hacía años. De este modo. acero-a expensas de nuevas industrias de consumo (que surgió pese a todo. Los desequilibrios se generalizaron en el desarrollo económico mundial de los «felices» años 1920. En este sentido. se dieron contradicciones que expresaron dicha inestabilidad. los problemas corrieron a mayor velocidad que la ansiada prosperidad.

Estados Unidos se cerró también ala afluencia de hombres. la forma alternativa para países europeos. Coolidge. estaba representada por la disponibilidad de capital e inversiones de Estados Unidos. En cuyos mandatos. en otros. En todo caso quedaba descartada. así como de retornos de intereses de inversiones. entre otros problemas. Cuando tales políticas restrictivas -comerciales. que hicieron del principio del laissez faire una referencia inmutable de Estados Unidos hasta 1929. sino que ejemplificaba bien la situación económica del propio Estados Unidos. y la facilidad con que los inversores de Estados Unidos recurrían a la exportación de sus capitales no sólo traducía el obligado recurso de algunos países -industrializados. Desde Norteamérica salieron hacia Europa. hasta 2. Tercera contradicción que hizo que irreal es avances de prosperidad. Con semejante sistema de pagos internacionales. de préstamos. de reembolso por superávit de balanzas de pagos. que permitieron pagar importaciones en unos países o nuevas industrias y reparaciones en otros. Lo cual no redujo la inestabilidad. sino que la aumentó. se pusiera de manifiesto la imposible recuperación de países. con avances crecientes sin embargo los países europeos se debatirían en una contradicción esencial. sin colocación atractiva suficiente. terminaría siendo la traducción al ámbito económico de los nacionalismos emergentes desde Versalles. concedidos durante la Primera Guerra Mundial. mediados los años veinte. A lo largo de la segunda mitad de los «felices» años veinte. la cual mostró que aquel país había invertido el flujo de capitales. Mientras la conferencia de la Liga de Naciones -reunida en Ginebra en 1927no aportó ninguna solución. De nación deudora se había convertido en nación acreedora. industrial o comercial. encaminándose hacia Estados Unidos. El mercado europeo no se había reconstruido cuando. entre el despegue y la recesión. lo que comenzó como un proteccionismo aduanero.900 millones de dólares en forma de inversiones y préstamos de dinero efectivo. sus presidencias muy débiles. finados los años veinte. o mantuvieron sobre evaluaciones. Algo que se repetía con los países más pobres en la dependencia de los préstamos estadounidenses. En la potencia norteamericana la saturación de dinero especulativo. los de Alemania. Los intentos de alcanzar una armonía en la economía internacional terminaron abocando -ya antes de 1929a desconfianzas crecientes ante el caos monetario. además de modificar la estructura del comercio mundial. el aislacionismo estadounidense tuvo su prolongación en otros campos. Esta atracción proporcionó un negativo e inestable «círculo». como el recurso al proteccionismo aduanero o al freno inmigratorio. por lo que distorsionaba el sistema y el funcionamiento de los cambios. y así resultó que hacia 1929. con la adopción del patrón oro como referencia de la libra esterlina. Harding o C. a través del mencionado «ciclo de la deuda». Como el volumen de comercio no reflejaba de ningún modo el nivel de inversiones recibido. en dólares/oro-los países por sus compras. mientras que aquellos pagos en estos últimos países eran destinados a devolver intereses de inversiones y ayudas de Estados Unidos. Respecto a Versalles y la política europea. estancados o empobrecidos-para depender de inversiones externas en un 25 % de sus bienes. en unos casos. el resultado último fue que los reembolsos irían concretándose en forma de transferencias de reservas/oro. o. estaba convirtiendo a aquel país en reiterado centro receptor de capitales: los que debían enviar -en obligados pagos de facturas. Aquella contradicción facilitó el que sobrevinieran medidas como la tomada por Gran Bretaña -arrastrando a otros países-desde 1925. Estados Unidos había concentrado las mayores provisiones de oro del mundo. para afrontar sus reparaciones a los aliados -principalmente Francia y Gran Bretaña-ala vez que se utilizaron para reequipamiento industrial o de obras públicas en aquél y -en menor medida-de estos países. entre 1925 y 1929. los gobiernos comenzaron a considerar una perspectiva proteccionista. inmigratorias-curiosamente emanaron de gobiernos. creaba un esquema que implicaba préstamos norteamericanos para pagos de reparaciones de Alemania a Inglaterra o Francia. para recaudar dólares/oro o pedir préstamos norteamericanos (para pagar aquéllas y otras deudas). Ésta era posible gracias a los empujes de inversiones extranjeras y préstamos como los de Estados Unidos. industrial o agrícola. que los ligaba tanto a la recesión como a la recuperación. en una de sus formas.económica norteamericana -expresada en el creciente volumen de préstamos a otros países-también reveló que la principal base de crecimiento económico. a base de tarifas y cuotas a las importaciones. Bajo esa dirección económica estuvo cifrada buena parte del desvío occidental hacia Estados Unidos. Deuda que. Todo estaba supeditado a los 122 . actuaran como depresores del comercio mundial. pagos y reembolsos. por la autosuficiencia norteamericana. limitando la inmigración y paralizando así la válvula de seguridad en la presión demográfica europea. el 60 % de los efectuados desde Alemania iban a parar a Estados Unidos. Los gobiernos rivales ajustaron valores de monedas en grados y tiempos diferentes. conocido como el «ciclo de la deuda». en los países europeos. y que obligó a los aliados europeos a vender sus inversiones en Estados Unidos. para reembolsar anteriores préstamos. como los regímenes conservadores de W. las interferencias de los gobiernos en los negocios fueron mínimas. Estas cantidades resolvieron. por estar supeditados a las inversiones especulativas de origen norteamericano. con la que hubo nuevos estímulos de flujo de oro hacia Estados Unidos. y en el caso de la de Coolidge quedó reducida a la insignificancia.

comenzó a ser conocida como la Gran Depresión y que es objeto de estudio en otro capítulo. con Austen Chamberlain o Winston Churchill) al traducir vastos consensos de opinión pública. todas las economías se tornaron más vulnerables. Estados Unidos y Japón sufrieron las implicaciones más fuertes de la depresión. Ante este planteamiento. como los del este y sur de Europa y de Sudamérica. de lo que se consideraba inevitable por muchos lados: la anulación de pagos por reparaciones de Alemania. Briand. tuvieron menos capacidad para encajar el golpe. el drama de las dependencias o monocultivos de un producto -cacao. nunca abandonadas del todo-. con la vuelta a su valor real después de la devaluación de cuatro quintas partes en 1928. por otro. azúcar o trigo-respecto a mercados de consumo lejano o incierto. se decía que bajo él «sirvieron» tres presidentes. Sin embargo. Así quedó de manifiesto en distintas actuaciones. reclutados entre los altos medios financieros (más influyentes. Si por un lado se estableció un mayor estrechamiento de vínculos -para bien o para mal-en las economías del mundo. Gran Bretaña y Francia -más tarde-fueron seriamente afectados. Gobernaron recurriendo a prácticas autoritarias -con recurso a decretos leyes y prácticas de guerra. Fue entonces cuando salió a relucir. el gobierno Poincaré en Francia (desde 1929 con Pierre Laval y André Tardieu). café. con demoras de recuperación. entre productores por ventas más baratas. por su independencia del comercio mundial. tanto en Gran Bretaña como Francia. obtuvieron algunos logros. apenas pudieron superar el distorsionado esquema económico de posguerra. Poincaré). no se acertó a detener el desempleo endérnico y el persistente subconsumo. Bald. se hubiese necesitado una concertación internacional para arreglar y encauzar la situación depresiva general. por su lado. Países como Suecia. un editorial de la revista Life se preguntaba sobre la necesidad de un gobierno «visible» (aunque aseguraba que seguramente confiarían a hombres de negocios en un próximo milenio). con más evidencia. podía promover toda una reacción en cadena. sino que ratificaba la desconfianza de los gobiernos hacia políticas comunes. aun con vuelta al patrón/oro de la libra. perturbaciones aportadas por la guerra y caos o inestabilidad crónica. y es que se mostraron incapaces de reanimar un sistema industrial envejecido o erosionado y un mercado inelástico. anteriores a la Primera Guerra Mundial. para neutralizar las fuertes contestaciones interiores. cada vez. incluso con episódicos gobiernos de izquierda (1922 y 1924). debido a las caídas de precios agrícolas ya la lucha que se libraba en un mercado desorganizado. asistieron con sorpresa a la generalización del desastre. Lo cierto es que en Inglaterra la recuperación estaba aún por llegar en 1929. una conferencia como la de Lausanne apenas llegó más allá de un acuerdo. Todo lo cual provocó la gravísima situación que. Mientras dejaban a cada país a merced de sus recursos. Pero en 1933 una Conferencia Económica Mundial en Londres no sólo no ofrecía ninguna salida del atolladero. De Andrew Mellon. Por las excesivas reservas de los países en 1932. La impronta conservadora dominó más visiblemente en los ejecutivos europeos. Sin embargo. Alemania recibió el castigo más duro. La política social se limitó a medidas de apoyo o beneficencia sociales. y. Dominados por la precariedad. como el de Baldwin en Inglaterra (desde 1924. En líneas generales. siendo. ya desde entonces. americanos o asiáticos. 1. la política monetaria fue fluctuante o errática. no pocos países europeos. vivió al margen del ciclo depresivo. Tampoco parecía el mejor arreglo las políticas deflacionarias con salarios congelados y descensos reales. y fuera del continente europeo. un poco más de fortuna tenía el franco. el marco alcanzaba una cierta estabilidad con la vuelta del patrón/oro desde 1924. exportaciones en declive y precios no competitivos. una situación en la que se combinaron los siguientes efectos añadidos: baja «cíclica» en la economía. DE LA INESTABILIDAD AL AISLAMIENTO: ASCENSOS NACIONALISTAS Entre 1931 y 1932. representante de toda una dinastía empresarial y secretario del Tesoro. en cada uno de ellos prosperaron reclamaciones particulares -o inclinaciones gubernamentales-de CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 123 . Los países no industrializados. Millerand. en las grandes opciones nacionales). En el sistema económico de un mundo tan convulso. En Europa. El área soviética.3. sus políticas restauradoras económicas quedaron en entredicho. menos en Inglaterra que en Francia o Alemania.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS intereses de la industria y de los negocios. Un brusco movimiento. No obstante. win) o el bloque conservador alemán (Hindenburg). mientras aumentaba en el Estado la influencia de los grandes cuerpos administrativos. en el escenario económico más fuerte. por lo que las agencias de reglamentación federal (es decir. Tanto los gobiernos europeos como de los Estados Unidos se encontraron con hechos consumados y no acertaron a controlar semejantes desequilibrios. los responsables políticos volvieron a los modos ya los patrones sencillos y anticuados. al haber sido afectados por la guerra los cimientos europeos de la prosperidad. Una y otra vez. por demás. hasta las coaliciones liberal/conservadoras inglesas (Lloyd George. nacional) quedaron bajo control de las empresas. desde los gobiernos «fuertes» franceses (Clemenceau. en 1925. durante los años de 1920 dos fenómenos aparecieron más evidentes.

y que debían encajar presiones. tanto como del rechazo de los extraños. Esta última había adquirido estatus de nación-Estado después de la Primera Gran Guerra. A su vez. De igual forma. Gran Bretaña. frente a la competencia extranjera. cuando no el hundimiento-de la iniciativa privada. La política económica de los gobiernos a partir de entonces traduciría cada vez más perspectivas nacionalistas y. Pero en su nuevo papel intervencionista. durante el período de entreguerras. en 1932 un gobierno de Unión Nacionalformado en septiembre de 1931. Como Estado separado de un Imperio -y no «nacional»en Austria un significativo número de ciudadanos cuestionaba la existencia de nación-Estado: al identificarse con Alemania. por diktat de los vencedores de aquella guerra. Con éstas y otras medidas de protección de mercados restringidos se fueron delineando. por el contrario. Un antiguo Imperio central como en Austria. si en la mitad de la década de los años 1920 existían democracias parlamentarias. el panorama político se ensombreció en pocos años. más allá de la desmembración de su Imperio austro-húngaro. la quiebra del sistema liberal en la Gran Depresión y la ausencia -o desorientación. 2. regímenes que debían soportar persistentes acciones extraparlamentarias de grupos de extrema derecha. En definitiva. otra nación surgida de sus ruinas. fue tan 124 . cada vez menos. algunos países echaban marcha atrás en el tiempo. sino que en algunos introdujeron controles estatales de intercambios. mediante su Import Duties Act (1932). pero el carácter de democracia poscolonial no constituyó sin embargo allí un rasgo determinante. como Checoslovaquia. legales o extralegales. alentado por el nacionalismo (véase la figura 5. el poder político encontró apoyos de la opinión pública. y una de las salidas podría provenir de la identificación con los recursos y fuerzas propias. o. varias de ellas implantadas después de la Primera Guerra Mundial. obligó a los gobiernos a intervenir. en fin. y Francia. que estimulaba la ruptura del liberalismo en crisis y fomentaba el egoísmo en las relaciones comerciales. la disposición hacia la democracia como un «proceso de aprendizaje» sería entrecortado allí por largos períodos autoritarios o al margen de la democracia. En el caso de Gran Bretaña se revisaban 86 años de libre comercio.intervención. esquemas liberales. cuyos mecanismos fueron rotos por las nuevas intromisiones del poder político en la sociedad. en forma de acuerdos bilaterales con sus dominios (Conferencia de Otawa) y preferenciales (en el caso de Francia). y en todas partes se inducía a los consumidores a comprar los productos de fabricación nacional. Estas barreras y compartimentación por países y economías nacionales no sólo propiciaron dificultades de acceso a cada país competidor. REGÍMENES DEMOCRÁTICOS ASEDIADOS O ANULADOS En el ámbito político y social europeo fue posible comprobar como. Todo ello era una manifestación más de las implicaciones de intervencionismo gubernamental. de sometimiento a la involución derechista o totalitaria. hasta dejar reducidos los regímenes democráticos aun pequeño grupo occidental. Francia o Finlandia. la de levantar tarifas aduaneras de protección de industrias y productos nacionales. como Gran Bretaña. Por lo cual en Austria.1 ). una serie de murallas tarifarias en el comercio internacional. En el ámbito de aquel mismo Imperio. En el país símbolo del liberalismo económico. Con esta especie de golpe general al sistema del librecambismo. en este sentido. en 1933. existían gobiernos nacionales en varios de estos países que no se contentaban con una política clásica. para cuya unión o Auschluss estaban dispuestos. produjo resultados contrapuestos. un peligro éste de desorden y de fuentes de conflictos-alarmas saltando en el orden internacional. y la línea más habitual fue. volvía a una especie de pactos coloniales restringidos. por el laborista Ransay MacDonald.abandonó el librecambio. cuando no la posible subordinación a proyectos nacionales expansivos. predispuesta favorablemente para cualquier reanimación de economías colapsadas. de tipo de oposición étnica interna. lo mismo que Gran Bretaña. hasta en democracias tan poco inclinadas a estas orientaciones.

La socialización política era entonces la baza -y la razón preservadora-de -regímenes democráticos de larga tradición: al jugar a su favor la penetración larga (y la compenetración democrática). Pero los regímenes varían mucho. ampliamente aceptadas por sociedades fragmentadas pero políticamente unidas. Holanda. y no sólo del grupo dirigente). en sistemas de educación. y hasta generaciones enteras. No obstante. España o Portugal. según variables mostradas en el esquema de la figura 5. Con todo lo que de forzado y tenso podía permitir. tanto como los aumentos de ilegitimidad de gobiernos. no experimentaron quiebra en sus instituciones. podían representar un mayor peso. Pero otras democracias aparentemente menos frágiles. la convicción -o dudas-de la gente sobre variables desempeñadas por gobiernos. las instituciones políticas existentes son mejores que otras que pudieran haberse establecido. y solamente algunas otras. Bélgica o Suiza-opuestas a democracias de «gobierno mayoritario». la pobreza. Como ocurrió en países de tradiciones políticas. Sin tiempo allí de acomodaciones sociopolíticas. requieren tanto obediencia de la mayoría de ciudadanos-votantes. al evaluar como asegurar un mayor o menor éxito en los objetivos colectivos. carisma de líderes políticos y orientación de instituciones. con las que el régimen se desenvolvió desde el principio.2. En una interacción mutua. hasta terminar -bajo las negociaciones y el consentimiento occidental-en manos de Hitler al final de los años treinta. mantener el consenso democrático y subsistir bajo las mismas instituciones. de relaciones directas e indirectas. aumentaron o disminuyeron la probabilidad de caída de regímenes de democracia. Tal como fue aceptada -aun con reservas-una Erfüllungspolitik por los políticos de Weimar. permitiría contemplar al menos un funcionamiento real -y no formal-de regímenes. Por favorecer u obstruir. los actos de gobernantes democráticos. pero afectada por situaciones de crisis -cuando la autoridad se ve atacada por algún sector de la sociedad. pudieron ser más soportables que la dependencia nacional -aceptada por un gobierno democrático-de potencias extranjeras. de dichas relaciones. Debido a su largo aprendizaje y recurriendo a mecanismos que las permitieron manejar las tensiones y superar turbulencias e inestabilidades entre dos guerras. la desigualdad. élites o grupos de intereses. de información y prensa. o las decisiones gubernamentales afectan negativamente a muchos ciudadanos-el carácter vinculante de la ley.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS artificialmente diseñada que incorporaba dos naciones -Checkia y Slovaquia-en lugar de una dentro de un Estado. que permitiesen ahormar un aprendizaje democrático. en diferentes países durante aquellos años. el cambio económico o social -y amplia expectativa de eficacia-los gobiernos fueron inclinándose. para restaurar las vidas y la confianza de una nación semi soberana. como la eficacia o la efectividad. CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 125 . junto a situaciones de violencia e ilegitimidad iniciales. para un sector en crecimiento de las poblaciones alemanas. o de procesos socializadores. con el sistema democrático. como el alemán de la República de Weimar. entre mayorías de sus poblaciones. la evaluación constante. Producido todo ello en democracias jóvenes. en satisfacción de intereses (materiales e ideales. de cultura de élites largo tiempo destiladas dentro de diversos sectores sociales. bajo el concepto que los politólogos identifican como democracias «consoasociacionales» -esencialmente. sectores sociales. formadas bajo esquemas de nación-Estado. Estando basada en un conjunto de creencias prevalentes o previas: entre las cuales. positiva o negativa. perecieron en poco tiempo desde el final de la Primera Guerra Mundial. como la confianza en la responsabilidad del gobierno. En una democracia «legítima». como las meridionales de Italia. parecían servir con más solicitud los imperativos internacionales de una democracia subalterna. la «legitimidad» -o la obediencia-prestada por una mayoría a una democracia. a etnias distintas. el derecho a mandar de los representantes hasta producirse un cambio por procedimientos regulados. las mismas reglas de juego democrático. tenía un carácter relativo. a mantenerse o abandonar democracias. no existe con independencia de acciones y actitudes de personas. en el número y convicción de ciudadanos sobre su «legitimidad»: ésta es otorgada retirada día a día. a pesar de sus limitaciones y fallos. que las necesidades y la eficacia de gestión material o social. donde sus poblaciones fueron impregnadas por décadas. En un caso bien conocido. y la «legitimidad» entonces es la creencia de que. el estancamiento económico incluso. Pero en democracias jóvenes frente a inestabilidades posbélicas o las crisis de los años treinta.

De tal forma que una de las percepciones básicas de «eficacia» se centra en lo que se refiere ala capacidad de un régimen para encontrar soluciones a problemas básicos (todo sistema político se enfrenta a alguna serie de ellos). cuando medios y dirigentes gubernamentales permitieron -por complicidad o inactividad-situaciones de gobierno débil o ausente. y es que regímenes y gobiernos tienen que servir objetivos colectivos. que dejó a los fasci ya Mussolini constatar que no había Estado (y su camino al poder quedaba libre. De tal manera que a diferencia de Alemania -uno de los prototipos de país con amplia aceptación. que. debilitando) la creencia en la legitimidad del régimen. a la inversa. con importantes apoyos sociales-en la Italia de Orlando y otros líderes democráticos de los años posbélicos. se generasen sentimientos compartidos o Zeitgeist de identidad entre pueblos. reforzar. mientras durante meses produjo todo un traslado de legitimidades entre la gente hacia el nuevo Estado fascista. en Lombardía y Piamonte. que evitaría en lo posible un enfrentamiento directo con el Estado o sus agentes-y su líder Mussolini. y dejó al régimen democrático en mínimos de «eficiencia». una monarquía constitucional fue instituida largas décadas antes. en especial más allá de límites nacionales. Las erosiones o situaciones de crisis representaron en las democracias de baja intensidad un momento especialmente clave para la anulación democrática esperada o suscitada. definidos por el liderazgo político y la sociedad. antes de 1918. y que. en distintas democracias. mientras su proceso de democratización se aceleró -como otras democracias estables-en las primeras décadas del siglo. con el resultado deseado. se ilustraron bien las persistentes relaciones entre «ineficacia» internacional. después en Alemania. En Italia. mantener (en el caso de Italia entonces. de ideologías antidemocráticas o tradicionales. en especial de 1920.Con la percepción consiguiente de distintos niveles de éxito o fracaso de regímenes democráticos. al enfrentarse a problemas parece lógico que sus «Legitimidades» entre poblaciones fluctuasen enormemente. o en agosto de 1922 en todo el país. en el último tercio del siglo XIX. por ejemplo-podía y puede entenderse la capacidad para poner en práctica medidas políticas. como resultado. Cuando conjuntamente aquéllas durante un tiempo podían fortalecer. encontró enormemente impactado por el éxito de Estados no democráticos: hasta el punto de desvanecerse en muchos países su «legitimidad» democrática. Hasta decidir aun movimiento como el de los fasci -una oposición desleal y antisistema. cuando se remataba su unificación nacional durante su Risorgimento. Después de la creación del fascismo como movimiento -desde febrero de 1919 en Italia las huelgas generales. en todo lo que han sido funciones básicas de un sistema político: orden público. representan un reto que cambia continuamente. que constituyen la medida de la actuación del régimen. por fuerzas y líderes antidemocráticos. el marasmo público estuvo ampliamente representado por el abandono de gobiernos de su tarea. a crear un modelo para derrocar una democracia (al realizar una combinación de actos ilegales y una toma del poder legal). su legitimidad: sellándose el destino liberal en Italia. mientras que por «efectividad» -gubernamental. el Zeigeist se . «Eficacia» y «efectividad» -dos dimensiones variables que caracterizan un sistema democrático-en el caso del anulado régimen en Italia desde 1922 cobraron su importancia. y entre las dos guerras mundiales. seguridad personal. ante la inacción democrática). «ineficiencia» gubernamental y pérdida de «legitimidad» democrática. Estando aquellas situaciones propiciadas por factores característicos de las propias 126 . primero en Italia. sobre si un particular sistema político fuese más deseable o dudoso: en especial se fue reforzando -o debilitando-entre distintos pueblos la percepción positiva –o negativa de que Estados «poderosos» tuviesen más éxito con un tipo particular de régimen. por el éxito que alcanzaban dirigentes y orientaciones fascistas. Pero son juzgados por la colectividad -o una mayoría en ella-con la medida de los intereses colectivos (materiales o ideales). y la falta de «efectividad» debilitó la autoridad democrática del Estado y. arbitraje y resolución de conflictos. en las percepciones de sectores importantes de su sociedad.

HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS democracias. Holanda y Noruega. Como en las democracias bálticas de Estonia y Letonia: donde sendos presidentes. Echando mano de CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 127 . que se transmitió a la vida política -además de partidos antisistema considerables-de la joven democracia republicana. cultural. Islandia. de las restantes: siete fueron víctimas de derrumbamiento por causas internas. Australia. 1934). religioso y territorial diferenciado para cada uno). además. y 3) sosteniendo competencia centrípeta (que sumaba y no restaba fuerza de legitimación hacia el centro del Estado). Como las propias leyes electorales. respectivamente. bajo tres rasgos característicos: 1) manteniendo una distancia ideológica pequeña entre partidos relevantes. y formar atípicas democracias «consoasociacionales». en forma de coaliciones de gobierno. cuatro en Suecia. les llevaron a orientar sus Estados hacia el autoritarismo. Checoslovaquia. En el sentido de que. la Alemania de la República de Weimar. democráticamente elegidos por las urnas. 1930 y 1932. Gran Bretaña -excepto algún período de transición-. Fue también un caso similar de sistemas de partido múltiple extremo. Italia (después de la Gran Guerra. la Francia de la III República. en el momento de instaurarse las diversas democracias-y. estuvieron apunto de derrumbamiento. pats y Ulmanis. con un menor esquema de tensiones. Pero llevaban camino de convertirse en sistemas bipartidistas otro número de democracias europeas más pequeñas: en donde se mantenía un sistema electoral mayoritario de distritos electorales «uninominales». convertida en régimen multipartidista extremo). las actuaciones de élites políticas o sociales. Dinamarca o Luxemburgo. en el período de entreguerras. sus sistemas de partidos múltiples. alternantes y sin partidos antisistema relevantes. gracias a un sistema electoral que daba gran ventaja a las pluralidades mayores -por tanto. Finlandia. los Estados bálticos. polarizados y centrífugos. En algunos casos. en Estados Unidos. en el caso de Francia en 1958. sus sistemas de pluralismo extremo. En Noruega y Suecia. a menudo. dos (Finlandia. en el que España se vio precedida por la República de Portugal (hasta 1926 y la sustitución dictatorial. además de sus ámbitos coloniales.1 % en los nacionalistas flamencos). aunque no electoral a nivel regional). 2) configurando coaliciones bipolares. Estos casos de sistema de pluralismo moderado (menos de cinco partidos: todos dispuestos a formar coaliciones. De un conjunto de trece democracias de entreguerras en Europa. vivencia de su sistema. aunque segmentado: donde sus partidos se situaron en más de una dimensión y no compitieron entre ellos (al tener seguro un electorado étnico. además. con la implantación de su Estado Nuovo ). tres partidos también en Irlanda. además de otro 7. aunque con potencial para chantajear). Francia. en breves e intermitentes períodos democráticos. desde 1945. las democracias con multipartidismo extremo y polarizado han arrastrado una inestabilidad fatal para la per. en último término como factor contributivo de las crisis de las democracias. en Holanda o Suiza. que mostró cómo los cambios de régimen ocurren cuando por actos de uno o más grupos de la oposición desleal -que cuestionan el régimen y quieren cambiarlo-los mismos dirigentes gubernamentales toman una dirección autoritaria. a dos grandes coaliciones electorales-acabó tendiendo a dos partidos prepotentes y de una gran polarización ideológica. mientras la competencia política en sistemas de dos partidos han contribuido a la estabilidad democrática (sólo España constituiría la única excepción a aquella regla antes de la instauración dictatorial de 1923: con un sistema bipartidista a nivel parlamentario. Polonia. como el de España y su flamante régimen democrático de 1931. multiplicados en Letonia por representantes de minorías étnicas y representación proporcional-. además del impacto de la crisis económica. podemos extraer una pertinente comparación de adversidades. sofocación y hundimientos democráticos que resultan altamente significativos: para valorar la incidencia de sus sistemas de partidos -multipartidos extremos polarizados-en el destino final de sus regímenes democráticos. en Suiza. el 11 % del voto estuvo en manos del partido fascista Rex. y especialmente en torno a 1930. En algún otro caso excepcional. los grandes períodos de dominio incontestable socialdemócrata comenzaron. Sistemas de bipartidismo se dieron en un corto grupo de democracias: históricamente. a la inversa. A estos últimos casos de excepcional supervivencia a sus propios esquemas partidarios hay que añadir. Otras democracias de entreguerras eran exponentes del sistema de partidos múltiples. cinco. Fueron los casos de democracias con tres partidos: Bélgica (aunque allí con partidos antisistema considerables: durante los años treinta. una (Checoslovaquia. ante perspectivas de inestabilidad del marco democrático -con presencia de activos movimientos fascistas-y gubernamentales -debidas al número de pequeños partidos. en 1935 y 1932. Teniendo en cuenta que de aquéllas. Nueva Zelanda o Canadá (que han funcionado como tales regímenes bipartidistas) y en España (hasta 1923). hasta que su sustitución por el sistema de representación proporcional-al número de electores-cortó aquel proceso (como en Austria. en 1938) pereció bajo una combinación de factores internos y externos. o algunos de Europa oriental y balcánica. hasta la intrusión fascista de 1922). después de la Gran Guerra «congelaron» su sistema -durante largos años-en Europa continental. Hungría y algún país balcánico de tentaron períodos insuficientes de institucionalización. como en el caso de la supervivencia democrática de Italia. escapando a duras penas de su destino (que volvería a remontarse. la involución fue una salida imprevista. bajo un sistema multipartido persistente). extremos. la difusión de ideologías o zeitgeist -existentes ya.

que dirigieron la autoliquidación democrática en 1934 (mientras el traspaso de la legitimidad. justamente cuando líderes democráticos con prestigio -originado en su guerra de independencia-mediante una especie de autoritarismo «preventivo» intentaban superar una amenaza extraparlamentaria. según algunos enfoques interpretativos. Suecia. Dinamarca. el segundo país de democracia políticamente más estable. Siempre teniendo en cuenta la modesta -y aun pequeña o escasa-investigación histórica o científico-social acerca de las relaciones entre crisis económicas y políticas (sin estructurar aún un modelo descriptivo complejo. sólo otro país (Estonia) cambió de régimen democrático a uno de autoritarismo «preventivo». De todas formas.2. Centrándose aquélla en buena medida de casos en las primeras fases de instauración democrática. En el grupo de gobiernos de superior duración.reequilibramiento de democracias. precisamente existen datos sistemáticos que indican la estrecha relación entre inestabilidades gubernamentales y quiebras de democracias parlamentarias europeas. evidenciaba cambios de régimen). Noruega e Irlanda tuvieron situaciones características en este sentido (salvo en Holanda. por las interferencias de violencia política. el resto de países con estabilidad gubernamental antes de la depresión. observando el cuadro 5. entre los factores por los cuales se derrumbaron democracias en pleno florecimiento durante un intervalo de dos guerras mundiales. que transmitió la difusión de la crisis económica de la Gran Depresión). la inestabilidad suplementaria a las crisis política o social. así como intensidad de las crisis (en especial. de un conjunto de instituciones políticas a otro. los análisis científico-sociales parecen alternar 128 .raíces predemocráticas. sobre duraciones medias de gobiernos en países de entreguerras. antes y después de la Depresión de los primeros años treinta. En el sentido de que las inestabilidades gubernamentales reflejaron las crisis políticas o sociales. vivió los primeros años de 1930 enfrentada a una seria crisis. caída y -en pocos casos. Gran Bretaña. lejos de cualquier mecanicismo y consideraciones puramente especulativas: como las que el marxismo movilizaba no tan lejanamente). las características de violencias contra el sistema en diversos momentos (no precisamente terminales) y las reacciones de los gobiernos. continuaron manteniéndola (con duraciones medias de un año o más de gobiernos) después de la crisis de los años treinta: Holanda. Aquellos líderes impusieron entonces golpes incruentos de Estado. Por ejemplo. sus regímenes se habrían transformado en fascistas. aún está en discusión entre politólogos y científicos sociales el tipo de acontecimientos que contribuyeron decisivamente a la desestabilización. y en regímenes de democracias de entreguerras. Pero más allá de la pura fascinación. tanto como contribuyeron a ellas los cambios de gobierno frecuentes (en democracias poco estables de por sí). más peligrosa mente descendió la duración en Bélgica). pese al descenso de días de duración de sus gobiernos. del conjunto de gobiernos de países representados. aumentando la estabilidad incluso en países que. igualmente. sólo en Francia la democracia sobrevivió con gobiernos de menos de nueve meses (de media). como Finlandia.

frente a terceros. En el segundo caso. para asumir responsabilidades del poder. se intentó restablecer el equilibrio de las balanzas de pago. asignaciones y drásticas economías presupuestarias. con altos niveles de paro. Fueron los años en los que se quiso encontrar solución a los problemas a base de extender derechos políticos a las nuevas situaciones sociales. quedó casi circunscrita a los casos de Alemania hasta 1932 -prácticamente lanzando al país al nazismo-o Francia hasta 1934. dependencia o rápidos cambios económicos y sociales) alternantes con exámenes particulares de conflictos abiertos. que preceden al derrumbe de democracias (donde la violencia ponía en marcha otros procesos. con objetivos colectivos y problemas definidos en función de ellos. la aplicación de violencia organizada decidiría el destino adverso del régimen democrático). económicas y sociológicas. Para conseguir estos objetivos los gobiernos gestionaron la crisis mediante el recurso a diferentes técnicas. mientras los gobiernos dejaron atrás los principios liberales. Fue una línea que permitió reanimar estratégica y simultáneamente actividades y empleo. para promover economías sociales que reclamaban la intervención e incluso la dirección del Estado. la línea más característica de intervención del Estado se dirigió ala gestión pública directa. Pero. recurriendo al proteccionismo. como técnica de justificación totalitaria de un partido y un gobierno dictatorial. Lo que permitió reactivaciones de industrias como las de construcción y vehículos. que comenzó en 1934 con alguna disponibilidad de dinero barato y ambiente favorable para la iniciativa privada. 3. En una cierta forma. pero resueltos dentro del cuadro de experiencias democráticas y de igualdad de oportunidades legales y sociales. se puede señalar en el ámbito político que las reacciones gubernamentales tuvieron efectos económicos. los Estados europeos no se contentaron con intervenciones parciales en su política eco. con reducción de salarios. constituía una rigurosa y no tan discordante deflación. entre los dos partidos británicos rivales. Enfrentados a salidas nacionales. además el impulso provino del ámbito imperial -reservado. contrastados de inmediato ya largo plazo. o bien. en la toma de decisiones. de las cuales pueden mencionarse tres: la política de deflación. sin embargo se revelaron procesos bastante persistentes. En el caso de la deflación. más allá. de cara a sus electorados (y. Esta línea de actuación se aplicó a la industria de base ya CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 129 . o en razón de planificar y –alternativamenteprogramar acciones económicas desde el Estado. Como los de tensiones estructurales básicas (conflictos del sistema político. de la que una pequeña representación de países occidentales se mantuvo firme dentro de regímenes democráticos. por el que los militares adoptaron un papel de intervención política. mediante la restricción del crédito y la congelación de salarios. por gestión pública directa. en las que los gobiernos exhibieron capacidades para resolver problemas y las fuerzas prorégimen manejaron habilidades para mantener la necesaria cohesión social para gobernar. Tanto como líderes democráticos estuvieron allí en disposición. con perspectivas sociopolíticas amplias: rechazando tentaciones de recurrir a mecanismos políticos no democráticos. o con respuestas inadecuadas a la atmósfera de crisis).HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS diversos factores. En un modo de relación entre «eficacia» y «efectividad». para hacer más competitiva la producción en el mercado internacional. frente a rivales o concurrentes. mientras se mantenía casi inmóvil una industria de base. GESTIÓN DE LA CRISIS. que impidieron hundimientos de democracias y países al margen de líneas que condujeron al totalitarismo. y además en estos últimos procesos. iniciada con no mucho éxito en Gran Bretaña. en un tercer caso. la intervención gubernamental tendía a disminuir el límite de precios con limitaciones de circulación monetaria o del gasto público. por el proteccionismo de la metrópoli-. Además de legislaciones protectoras a las que antes nos hemos referido. ESTADO SOCIAL Y REAJUSTES DEL ESTADO CONTEMPORÁNEO Entre las múltiples consecuencias de la Gran Depresión de los años treinta. Como fueron los casos de la formulación de programas potencialmente transparentes. o evitando conscientemente recurrir a fuentes de legitimidad ajenas a los partidos. y en medio de sus turbulencias psicológicas. Más bien enfocaron una reconstitución de la economía sobre nuevas bases. fue en parte un logro de un gobierno de Unión Nacional. de las técnicas de gestiones gubernamentales de la crisis mediante el control presupuestario -así como el recurso al nacionalismo comercial y económico-practicado con éxito en Gran Bretaña por Neville Chamberlain. por organismos a su cargo y en ausencia de cualquier oposición o control políticos. Fue ésta una línea conservadora de intervenciones gubernamentales que. pero sólo en los casos de intervención militar directa. nómica. que respondió y apoyó así el esquema de nacionalismo en Gran Bretaña. la acción castrense sería un resultado último de un complejo proceso de decadencia de subsistentes regímenes. Bien es cierto que en este caso. el control presupuestario y la reanimación productiva. la recuperación inglesa. A lo largo de una dura etapa de prueba. desigualdad.

Bajo otras consideraciones menos institucionales. de paso transformaron las ideas económicas de los economistas y del liberalismo de laissez faire tradicional.1. Toda la trayectoria política británica en ese período se orientó en esa dirección. Presidía entonces una coalición de guerra. En las propuestas de Keynes. como por el gasto público y las políticas de demanda del Estado: convertido en poder regulador económico y auténtica «mano invisible» del mercado. una línea de relativa continuidad: representada por Jorge V (1910-1936). tanto por la contención de los partidos políticos -con un sistema bipartito en la política británica sin mucho lugar para tres partidos-como por la corona -incluso con crisis dinástica. Con una flota destruida y sin fuentes de energía alternativas al carbón -electricidad o petróleo eran las energías dominantes. sobre el tradicional reducto de los Lores). El primer ministro que firmó el armisticio fue el liberal Lloyd George. en complejos industriales avanzados-. aunque aliado victorioso. como el economista J. pudo extraer de todo ello una) nueva formulación macroeconómica que recreó la economía tradicional desde su Teoría general del empleo. y el mismo comicio 130 .3). pero sin pérdida de legitimidad-. sin embargo. que se encuentra en el Estado nazi de Alemania (véase la figura 5. Además. o la institución reguladora de las cámaras (con preponderancia de la Cámara de los Comunes. determinadas tanto por la propensión a consumir del consumidor (bienes de consumo). la no del todo satisfactoria experiencia de gobiernos de coalición. así como unas relaciones internacionales distorsionadas. se mantuvo durante el intervalo de entreguerras en una tensión persistente. pero finalmente controlada. que representaron Aquith y Lloyd George. Eduardo VIII (1936. siempre irresuelto. protesta social sin encajar y huelga general de 1926. lo esencial residía en líneas de sugestiones dirigidas a alentar el consumo. el régimen británico tuvo que hacer freno te aun viejo problema como el de Irlanda. Fueron todas ellas experiencias de fuerte intromisión de los poderes políticos en las esferas económicas y sociales de las sociedades occidentales. las limitaciones y precariedad se adueñaron de la economía británica desde la Gran Guerra. la explicación de las causas económicas estuvo regida por las variaciones en la producción y el empleo. y el impulso económico se cifró en demandas agregadas. 3. abdicó por su matrimonio con la señora Simpson) y Jorge VI (1936-1952). o. GRAN BRETAÑA: UN IMPERIO PUESTO A PRUEBA Uno de los países europeos no invadidos en la guerra. Por otra parte. y fue sin duda el paradigma del comportamiento interventor directo. Keynes. Pero también resultaron ser otras tantas ocasiones de reasentamiento de los distintos Estados en sus comunidades nacionales. en fin. En términos más escuetamente políticos. con dos gobiernos cortos. en Gran Bretaña se hicieron avances en sectores como la vivienda. surgida de unas elecciones en las que por primera vez participaron las mujeres. Además de sus problemas crecientes (industrias declinantes y envejecidas. Gran Bretaña se encontró superada por la competencia industrial y comercial de las nuevas potencias (Estados Unidos y Japón). repuntado en la crisis de 1929-30). el interés y el dinero (1936). la educación o la atención de sanidad. En esa nueva concepción. Un neoliberal inglés.las obras públicas. las inversiones de capital (bienes de capital). M. sin embargo -y ésas comenzaban a ser claves a considerar-. hay que referirse a tres procesos de cierta relevancia durante el período de entreguerras: el florecimiento del Partido Laborista. La monarquía británica ofreció en este sentido en aquel panorama de inestabilidades. paro casi crónico. el llamativo declinar del Partido Liberal. debilitado por las tendencias internas enfrentadas. tanto como proponer una resuelta e indefectible intervención económica de los poderes del Estado. crecientemente condicionadas por los nacionalismos o los totalitarismos emergentes.

el nuevo Estado irlandés rechazó participar en la Commonwealth británica y se declaró neutral en la Segunda Guerra Mundial. que iniciaba una guerra civil definitiva. los siguientes logros: la implantación efectiva del sufragio universal. se promulgó la Constitución irlandesa y al año siguiente sobrevendría la independencia. sino que destruyó para muchos años el futuro de la unión entre Gran Bretaña y aquella isla.isla. antiguos votantes del partido Liberal. En parte. CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 131 . Por su parte. Un inédito tripartidismo se abría así paso en Gran Bretaña. de la metrópoli junto a sus colonias en el Imperio británico. Chamberlain y W. Este personaje era uno de los líderes supervivientes de 1916 y símbolo de la resistencia irlandesa. por parte del Partido Conservador dirigido por Stanley Baldwin. Un George desbordado por la magnitud del problema tuvo que negociar y hacer frente ala partición efectiva en dos Irlandas (del Norte y del Sur). con la inclusión de las mujeres en el censo (The Sex Disqualification Removal Act. Los representantes irlandeses. El propio hundimiento de George -que nunca desempeñaría ya ningún puesto político notorio-estuvo relacionado con la pérdida de apoyo entre las clases populares y obreras. B. Además. conviene señalar en el haber político de la coalición presidida por George. En plena Gran Guerra tuvo lugar la revuelta dublinesa de 1916 -y su Eastem Rebellion-que. entre 1919 y 1921. con 13 escaños en la Cámara de los Comunes. con un debate complementario del proteccionismo. por A. Baldwin. El nuevo Estado fue separado de Irlanda del Norte (Ulster) dependiente de Londres. El problema de Irlanda no sólo arruinó la reputación de Lloyd George. Churchill. En los sucesivos procesos electorales ingleses se confirmó un frecuente dominio conservador. y una concesión de autonomía de los condados del sur en 1921. marcó el principio de una etapa caracterizada por el apoyo creciente al partido-nacionalista irlandés del Sinn Fein ( «Nosotros Solos» ). y con representación directa en Londres de los condados de Irlanda del Norte o UIster. En octubre de 1922.. A partir de entonces se generó un estado de rebelión permanente respecto de Gran Bretaña. las construcciones municipalizadas de viviendas (The Addison Housing Act. Law. contra los efectos de las variaciones industriales. Durante un intervalo de tiempo muy corto. se reconocía un Parlamento y gobierno propios de Irlanda del Sur. y como signo de su separación real de Inglaterra. S. en 1937. con la supervisión de un gobernador británico para tales casos. sino también por haber prometido crear un país digno de los héroes que lo habitan y por exigir a Alemania pagar el entero coste de la guerra.19. su caída fue promovida por el resentimiento y la oposición creciente ala coalición de gobierno ya su líder. rechazaron acudir al Parlamento de Westminster y reconstruyeron su propio Parlamento (Dail Eireann) en Dublín. con auténticas campañas terroristas contra la policía británica en aquella . como la estéril Conferencia de Génova o el incidente de Chanak y su azaroso compromiso con los turcos. Ramsay MacDonald y aupado por los votos masivos de los obreros. Su declinar quedó más patente después de las duras huelgas de sectores como el naval y minero. La coalición liberal-conservadora por él encabezada se mantuvo en el poder desde 1919 a 1923. 1919) y la primera posibilidad de sufragio femenino. con Eamond De Valera al frente. 1919) hasta un total de 213. accedió al poder británico por primera vez el Partido Laborista. Una fase decisiva del contencioso irlandés tardaría 15 años todavía en cerrarse: cuando.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS en que obtuvo una abrumadora victoria (14 de diciembre de 1918). con dos parlamentos opuestos. pese ala creciente oposición laborista y la de los independentistas irlandeses del Sinn Fein. que fueron duramente reprimidas. en Gran Bretaña la caída de Lloyd George en 1922 supuso un largo eclipse del Partido Liberal. casi completa. En diciembre de 1922 surgía en Irlanda un Estado Libre. dichos gobiernos centraron su gestión en los intentos de recuperación de la libra.800 en 1922. De Valera nunca renunciaría desde el sur a presidir un único Estado en toda Irlanda. distribuidas entre Inglaterra y Gales. N. la extensión del seguro de paro y la introducción del principio de responsabilidad del Estado en la protección de los trabajadores. mientras laboristas y liberales conseguían detener la marcha hacia el proteccionismo comercial de los conservadores. pese a su fracaso. conducido por J. A pesar de todas esas críticas. Todo ello todavía bajo el asignado estatus de dominio británico en el sur. donde proclamaron la República de Irlanda. se aplicaba aquél a las soluciones de modernización del equipo industrial inglés -falto ya de competitividad-ya las aspiraciones de afirmar un nacionalismo comercial. del que poco después nacería la nación irlandesa. de hecho. de enero a octubre de 1924. Pero el Estatuto fue rechazado por los republicanos independentistas. 1924-29 y 1931-45. sobre todo desde 19. además de poner de relieve los fracasos en política exterior. aunque. En gran parte. sucesivamente. los conservadores proponían la vuelta aun gobierno limpio. Los distintos gobiernos del Partido Conservador estuvieron presididos. cuyos triunfos jalonan tres etapas: 1922-23. La popularidad de George ascendió notablemente en Gran Bretaña: no sólo por haberla conducido a la victoria. Justamente al proponer un Tratado de Dominio en aquella isla. y la posposición del arreglo inglés de Home Rule. de la nueva nación y su Estado Libre de Irlanda (Eire).

Alternativamente a la respuesta gubernativa o de reconducción de conflictos por la vía de reglamentaciones y estrechamiento jurídicos. y acabó por ratificarse en el Parlamento británico en 1931. como los de Palestina. El proyecto satisfizo a los dominios imperiales. por ejemplo. y desde sus fuertes posiciones reaccionaron con una huelga general entre el 3 y 14 de mayo de 1926. al final de la década. así como pesadas cargas de su Estado «asistencial» en sus presupuestos. y se aprobó el sistema de seguros obligatorios de viudas y huérfanos. Aquella especie de «club» de los países blancos del Imperio británico fue un caso excepcional de organización cooperativa internacional. en un mar de aislamientos. En mayo de 1931. se vio desbordado por los problemas sociales y económicos del centro del Imperio. Gran Bretaña soportaba más de dos millones y medio de parados. Transjordania e Irak.4). pese a toda su reorganización comercial y territorial exterior a la metrópoli. que las Trade Unions recibieron como una medida que suponía un ataque a las conquistas y logros sindicales. en plena depresión. que abocaron a la reglamentación de la libertad sindical. no obstante los conservadores echaron mano de otras medidas socorridas. mientras en las zonas de territorios traspasados e incorporados -como legado de la Gran Guerra la experimentada diplomacia británica-se emplearía a fondo en cortar y zurcir fronteras (llegando a formar. Gran Bretaña todavía no había dejado atrás el marasmo económico y social. Fueron años aquellos de la última parte de los años veinte. durante el mandato de Baldwin. 132 . Los gobiernos conservadores operarían con menos fortuna en la readaptación posbélica de su sociedad y orden interno en la propia Gran Bretaña. Pero cuando finalmente llegó la recesión. como resultado del agotamiento del esquema de políticas conservadoras y del proceso de castigos y reconversión política desde el electorado. durante la depresión de los años 1930.Tras ascender de nuevo al poder los conservadores en el último trimestre de 1924. prevenciones y salvaguarda de cada nación cerrada sobre sí. como el británico. como el de la India. el jefe conservador adoptó un respaldo de reducciones salariales. Frente aun aparato industrial envejecido ya una fuerte competencia e inestabilidad internacionales. se fundaba la Commonwealth o libre asociación de los dominios con la metrópoli. Bien es cierto que aquel «club» británico no planteaba soluciones para viejos problemas coloniales. El cual permitió a los conservadores remontar a duras penas la crisis social. entre otras cosas. Esta situación forzó al premier laborista MacDonald a optar por una vía de gobiernos de concentración nacional. La nueva fórmula definía los dominios como países libres e iguales entre sí. incluso los más reacios o díscolos. ya Baldwin mantenerse en el poder hasta 1929. a mitad de los años veinte el gobierno de Baldwin tuvo que adoptar drásticas medidas monetarias. el gobierno laborista tuvo que hacer frente a los mismos reveses políticos que en 1924 (cuando actuaron como minoría gobernante con apoyos del partido liberal). como la completa asistencia de pobres por la Administración local. con situaciones de ruptura de la legalidad y reacciones gubernamentales. cuestionado incluso. en 1930 además de encajar la izquierda reformista en el poder el impacto de la recesión. autónomos y fieles a Gran Bretaña. y menos aún para nuevos mandatos coloniales. que introdujeron a Gran Bretaña en un positivo reformismo social. que sin separarse de la metrópoli les permitía gestionar sus asuntos internos y vínculos comerciales asociadamente. readaptando su sistema por medio de una preservación de la libra en aquel ámbito. En 1926. con el tiempo y la descolonización. Estos territorios. en los que pudieron tener lugar en Gran Bretaña iniciativas como la de Neville Chamberlain. como las que dirigieron liberales y laboristas. ministro de Salud. Para acometer los retos de una difícil modernización tecnológica. El gobierno de Baldwin. procedentes de la descomposición de un Imperio como el turco se incorporaban a otro. trataron de recuperar el dispositivo comercial e industrial de su Imperio. La Gran Depresión llegó a Gran Bretaña cuando ocupaban el poder los laboristas de Ramsay MacDonald. donde. Estados tan artificiales como Kuwait) (véase la figura 5. o pensiones a jubilados a partir de los 65 años. en las que se adoptaron importantes reformas asistenciales. Pero pasadas las elecciones. en medio de un tenso ambiente social. aquellos problemas se agigantaron respecto a etapas anteriores.

En 1932 emergió un nacionalismo comercial y económico. Por otra parte. debido a mociones de censura. sino resolver problemas externos. al final de los años treinta. o evitó la creación de tradiciones políticas duraderas. Francia presentó una trayectoria en constante inestabilidad.3). Ya entonces era impulsada ésta por las nuevas industrias del automóvil. En vísperas de un nuevo enfrentamiento mundial. formados por 20 primeros ministros. EL DECLIVE DE LA III REPÚBLICA FRANCESA Durante el período de entreguerras. la energía eléctrica y la aeronáutica. el líder socialista francés de fines de los años treinta. La segunda fase.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS para repartir responsabilidades y carga política tanto como para restaurar confianza pública. Desde 1870 a 1917. o el triunfo republicano y el desvío de demandas de unificación irlandesa del Ulster. generó una mayor inestabilidad que la precedente. La novedad del período de entreguerras se presentó en la división y la disipación del poder legislativo. desde la Conferencia de Ottawa de ese año convertido en un proteccionismo imperial. entre ejecutivo y Asamblea Nacional. Así los gobiernos franceses del período de entreguerras caían. En gran parte. por encima de todo.2. Por esta razón el mayor problema residía en la ausencia de una organización efectiva de partidos. Tras la CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 133 . donde dichos enclaves industriales. lo que contrasta con Gran Bretaña en el mismo período. mediante medidas que revisaron -y enfrentaron-opciones marginadas en el decenio anterior. El abandono del-librecambismo por la Import Duties Act de Neville Chamberlain (1932) fue acompañado de medidas de restauración monetaria y deflación que redujeron salarios y presupuestos para facilitar el fortalecimiento de las reservas de oro. Entre 1918 y 1939 se sucedieron no menos de 36 gobiernos. que diera estabilidad a¡ los gobiernos. Todo ello -además de la inestabilidad-impidió que se elaborase una legislación de largo alcance. que afectaron tanto a su economía o a su diplomacia. Dentro de la que cabría considerar como la crisis de 22 años de la III República. en el que sólo figuraban tres laboristas (véase el cuadro 5. dirigidos sólo por cinco jefes de gabinete. La debilidad y pequeñez de los partidos políticos en Francia exigían excesivos esfuerzos para lograr el apoyo parlamentario. la cohesión nacional-imperial creciente en Gran Bretaña permitió no sólo superar la crisis dinástica de 1935. por lo que el sistema se sostuvo en unos planteamientos electorales que resaltaban. a los candidatos individuales en escrutinios de demarcación política. No se trataba entonces de los tradicionales desequilibrios que allí subsistieron. se convirtieron en el blanco preferente de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. en una primera fase. Siendo tales des equilibrios los que dieron como resultado una crónica inestabilidad ministerial o un vacío de funciones presidenciales de la III República. principalmente localizadas en el sureste de Inglaterra. para formar coaliciones y bloques que les permitiesen actuar más eficazmente.. Dicha evolución estuvo intensamente marcada por las contradicciones de la III República. desde 1931. 3. poco después. entre 1918 y 1940. por el afán de conseguir mayorías gubernamentales y por atender a las maniobras políticas mediatas. tanto en la Asamblea Nacional como entre el electorado. como a su planificación militar y al sistema de partidos políticos. sobre todo. el régimen de la III República había sobrevivido a una serie de tensiones que erosionaron sus poderes y su sistema de partidos. Leon Blum. Como los de las aspiraciones nacionalistas en la India y Egipto. la historia política de la Francia de entreguerras está relacionada con los esfuerzos de pequeños grupos. apuntó en este sentido que la más grande deficiencia política consistía en que en su país no había más que partidos políticos. Los gobiernos de Unión Nacional en Gran Bretaña atajaron. el Estado inglés se había fortalecido mediante prácticas intervencionistas y de reconstrucción interna de su economía. El derecho que tenían las cámaras de impugnar a los ministros fue usado en numerosas ocasiones. Así se formó bajo su presidencia un gabinete de conservadores con liberales. que tuvo nueve gobiernos. ya antes de 1914. una de las situaciones más deterioradas.

El segundo problema gubernamental estuvo relacionado con la escisión del socialismo francés en dos partidos. Francia tuvo que atender tanto a la reconstrucción como ala renovación de su equipo e infraestructuras anticuados. por la parte izquierda del electorado). su presencia al frente del gabinete de Unión Nacional significó. En poco tiempo. que podían llegar a bloques políticos inconsistentes). año del regreso de Poincaré al dominio de la política francesa. sucesivos gobiernos -liderados. permitieron un equilibrio presupuestario. desde 1926. que mantuvieron durante el período de entreguerras una abierta tensión. El caso extremo estuvo representado por el Partido Radical. respectivamente. en 1936. Mientras la propia Asamblea Nacional se mantuvo siempre sensible a cualquier rebrote de la presidencia de la III República. La reducción de gastos y el saneamiento de tesorería (Caja de Amortización. el socialista y el comunista. A diferencia de otros países. como vimos. que fue depositándose en gobiernos fuertes. por debajo de la aparente colaboración entre ellos (en forma de coaliciones de circunstancias. como ocurrió en 1920. por otra parte. toda una serie de comités operativos se interfirieron constantemente en el proceso de gobierno. Desde 1931. y su posible deslizamiento hacia un régimen autoritario. triunfaría como Cartel des Gauches en 1924. que sería destituido muy pocos meses después de ser nombrado. en las que se había cifrado toda la modernización y actualización industrial de Francia. También la misma coalición de centro-derecha hizo posible la victoria del Bloque de Unión Nacional. junto ala devaluación del franco. a lo largo de todo el período de entreguerras. Las coaliciones de grupos centristas y de derechas integraron el Bloque Nacional. como corolario. Desde 1926 hasta 1931. para afrontar las primeras elecciones de la victoria. había cifrado su recuperación 134 . pero entre estos últimos. Pero la persistencia de la inestabilidad financiera siguió pesando en la economía francesa. lo que provocó una manifiesta inestabilidad social (y casi incontrolable oscilación. las indemnizaciones agrícolas por catástrofes naturales o la gratuidad de la enseñanza secundaria. En dicho intervalo se acentuaron los desórdenes sociales. El primero. produjeron una tendencia al pleno empleo momentáneo. tanto como las exigencias de reparaciones y mayores endeudamientos externos. Durante la segunda mitad de los años veinte. en un país con una base industrial más limitada respecto a competidores.Primera Guerra Mundial. como el del aluminio o el de la industria del automóvil. En cuanto al desarrollo del Estado. el laicismo en la escuela y ciertas mejoras económicas y sociales. Estos fondos eran considerados de importancia vital. y la última línea fue definitivamente pospuesta. o con igual resultado. el relevo de altos cargos. una cierta estabilidad de la moneda y. 1928). como Bloque Nacional. Ese año. así como agrario-aunque rezagados. Desde entonces hasta 1924. la acentuación de políticas presupuestarias y monetarias. tanto como en Francia se incrementaron las alzas de precios y se agudizaron los problemas de la inración o la deuda. en uno de los Estados más centralizados de Europa. las crisis políticas solían coexistir con problemas económicos. con la suspensión de las reparaciones alemanas. mientras se producían luchas internas y deslizamientos. de base exclusiva provincial. formado por Clemenceau en 1919. era el esfuerzo tendente a encontrar zonas comunes de entendimiento entre grupos. que permitió la implantación de nuevos sectores. Éste fue el caso del ejecutivo surgido de la coalición de moderados y radicales. la aparente bonanza económica produjo repatriación de capitales y una relativa expansión industrial. No menos contradictorio. Pero a menudo las luchas internas por mantener el poder -o mejorar posiciones-proseguían en cada coalición. que aspiró a colocar dirigentes al frente de ministerios en no importa qué coalición. la Asamblea negó la presidencia a Clemenceau y confirió el cargo a un político de poca base como Deschanel. las reformas administrativas introdujeron la sindicación del funcionariado. Estos impulsos -industrial. Millerand y Poincaré-tuvieron que hacer frente a dos problemas básicos. una aceleración económica y algunos avances sociales alimentaron la confianza. y al igual que en . sobre todo. Gran Bretaña por la época. En Francia. entre las diversas coaliciones y gobiernos tuvo especial relieve la coalición de centro-derecha. obligó al gobierno a solicitar préstamos y presionó para conseguir el máximo pago de reparaciones de guerra a Alemania. la reanudación de la expansión. la crisis financiera: que debido a la inflación. Desde 1924 a 1926. que. suprimidas las entregas en concepto de reparaciones (obligadas desde Versalles y en las que Francia. Una de las contradicciones esenciales radicaba en la existencia de partidos políticos. con lo que los gobiernos caían con la misma rapidez con que se formaban. En el período considerado de última vigencia de la III República. bajo la denominación de Frente Popular con Leon Blum. preparado por Poincaré en 1926. los gobiernos conservadores franceses tendieron a asentar ciertas mejoras sociales: como la extensión de los seguros sociales. los heredados de la Primera Guerra Mundial actuaron de freno irreparable. Igualmente una similar combinación de centroizquierda. la coalición de socialistas y radicales dio el triunfo al Cartel des Gauches. dirigida por Herriot. obtuvo la victoria en las elecciones de 1919. Para evitar este peligro se recurrió a la peor de las soluciones: encomendar a menudo la titularidad presidencial a personajes mediocres o de tercera fila. por Clemenceau. para reconstruir el aparato industrial y la infraestructura financiera de Francia.

Desde esta última fecha y por dos años. comunistas y radicales. socialistas y comunistas. como los lastres políticos y una tensión social en progresión. minaron la fortaleza de la coalición frentepopulista. La crisis social llegó a Francia en 1931. mientras el antiguo primer ministro Daladier fue hecho prisionero por los nazis y trasladado a Alemania (de 1943 a 1945. pese al fracaso de tal movimiento por las luchas internas de sectores obreros (además de añadir una fuerte represión gubernativa). en el momento de ascenso derechista y de práctica impunidad de la violencia política. Por iniciativas gubernamentales como las del nuevo gobierno Daladier. Justo cuando las limitaciones industriales generaron altos índices de paro. aquel político radicalsocialista firmó el acuerdo -que proporcionó la situación de manos libres de Hitler. entre socialistas. que -con alzas de salarios y mayores gastos del gobierno-provocaron mayor caos económico. y el carácter muy incierto de la resistencia) a expensas de un conflicto general. Mientras los que repudiaban frontalmente a Hitler o su régimen colaboracionista francés -como incompatible con la configuración nacional francesa-. quedó consagrada por la orientación oficial. Una medida de revisión social como aquélla conllevó la convocatoria de una huelga general contra un gobierno de centro-izquierda. Situación muy amenazadora para el futuro de la III República y pretotalitaria. Pero en uno de los Estados europeos más ranciamente liberales -con menores servicios sociales-las medidas frentepopulistas fueron tardías e introdujeron una inversión repentina de la situación. implantación de la semana laboral de 40 horas. la Unión de Izquierdas. Siendo todos éstos síntomas evidentes. entre sectores beligerantes-legitimidad y eficacia el propio régimen democrático. hasta llegar a una posible reconquista territorial (del sector que se articularía en la resistencia y el maquis. precedieron ala crisis económica y -en buena medidaconcurrieron a su agravamiento. desde el poder público-la teoría progresiva económica de Keynes. desde 1934. que explica la facilidad del paseo militar de Hitler hasta París. Yla marcha política. así como las tensiones políticas habituales entre radicales.000. El gabinete Blum realizó reformas sociales esperadas. Lo que supuso una nueva recomposición de las expectativas de cambio izquierdista en el régimen republicano: desde la reconstrucción. Es de notar en este sentido que en Francia no tuvo ningún impacto hasta entonces -como ya empezaba en otros países occidentales a dar sus frutos: de reconducción de la crisis. reacios también a una democracia inestable como la republicana.en Munich en 1938. al primer golpe de vista. intencionadamente retrasada hasta el mes de mayo de 1940. como el retraso de la recuperación económica. en que quedó constatada la ruptura de aquel Frente). Desde: entonces los conflictos laborales disminuyeron. desde abril de 1938 sin participación de socialistas. se acumularon durante 1932 yen torno a 1933. que fue favorecida psicológicamente por Hitler: con su retraso de la amenaza de invasión. así como el fenómeno del gobierno colaboracionista de Vichy. Los peores efectos. para una parte de la opinión pública. en aumento desde la formación de las «ligas» ultras y el giro derechista hacia la violencia extraparlamentaria. fecha en que los parados aumentaron hasta 1. en las elecciones de 1932. y consideraron la función primordial del Estado como la de crear el solo marco natural de crecimiento económico. por otra parte.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS internacional) surgieron de nuevo tanto las deficiencias económicas de base. como derechos sindicales y vacaciones pagadas. provocaron -junto al caos financiero y la polarización social. o bien. CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 135 . bajo la jefatura gubernamental del socialista Leon Blum (hasta marzo de 1938. permaneciendo aún Daladier casi dos años al frente de un agonizante gobierno. el triunfo electoral permitió una cierta entente en el gobierno del Frente Popular. que dio paso al Frente Popular y su triunfo electoral de 1936. o las fuerzas antisistema. como sucedía con las economías de Estados Unidos. Pero tanto una nueva devaluación del franco. cuando ya otros países remontaban la crisis. al alinearse la opinión pública en dos frentes bien definidos: los que deseaban la colaboración con los nazis (un amplio sector de la sociedad francesa. aunque sobreviviente a la segunda guerra. pero quedó herida de muerte la confianza de las izquierdas en el régimen republicano. y. mientras perdía -por motivos opuestos. todavía presidiría el radical-socialismo entre 1957-58). Justo en el momento en que la III República estaba casi destruida.300. la resistencia total ya ultranza. contra la ocupación alemana). así como incrementos salariales. con la ruptura entre comunistas y radicales. moderados. después de medidas regresivas sociales como la ley de derogación de la semana de 40 horas. Con un primer ministro como Eduard Daladier -que la había sido ya en 1933-1934. tanto como las acciones gubernamentales. no se debe dejar de señalar que la descomposición social -la desagregación de sectores y élites en la sociedad francesa-. La crisis que estalló afines de 1937. Gran Bretaña y Alemania. Esta última fue una solución a fortiori. En 1938 la economía francesa comenzaba a enderezarse. sobre el gasto público para generar demanda e impulsar la actividad. del Cartel des Gauches de 1924. tanto como de corrupción republicana-en su último mandato. no acatarían la humillación intolerable de una nueva anexión alemana. Los economistas franceses permanecieron apegados a las viejas fórmulas liberales. por ejemplo a través de políticas monetarias o de estabilización económica. sin embargo. desde 1934una intensa división de la sociedad francesa.

sin embargo. así como a la denominada República de los Consejos Obreros de Munich. casi simultáneos a primeros levantamientos en Alemania. alentados por el coetáneo ejemplo ruso y en medio de la iniciativa electoral socialdemócrata de 1918-19. pugnaron por una alternativa que les pareció tan justificada desde su punto de vista doctrinal. Al día siguiente su gobierno provisional recibía el apoyo de fuerzas armadas y de un Consejo de Obreros y Soldados de Berlín. Aunque el ejército frustró todas estas revueltas. la convocatoria y reunión en Weimar de la nueva Asamblea Nacional elegía a Friedrich Ebert como presidente de Alemania ya Philipp Sheidemann como su canciller. el líder socialdemócrata Philipp Sheidemann se anticipó en la proclamación republicana el mismo día 9 de noviembre. Los golpistas de los Freikolps (regimientos de voluntarios dirigidos por ex oficiales anticomunistas) tomaron la capital. e intentaron tomar el poder por la fuerza en la revuelta espartaquista de Kiel. los enemigos derechistas de la neonata República tomaron la iniciativa y participaron en el golpe del canciller Wolfgang Knapp. La República formalmente presidida por Friedrich Ebert -que ejerció con firmeza todos los poderes que la Constitución le concedía. mientras nombraba canciller al príncipe Max de Baden para huir a Holanda. Los acontecimientos se precipitaron cuando el káiser Wilhelm (Guillermo) II. y entre el 6 y el 12 de febrero. el 19 de enero la proclamación de resultados electorales para una Asamblea Nacional en Alemania daba las mayores porciones -de entre los que participaron en aquellos comicios-a los partidos socialdemócrata (38 % devotos) y de centro (19 % de votos). a finales de año. la República que allí nacía conservaba la denominación de Reich. Mientras en aquella ciudad de Weimar también. al formar un gobierno con ministros socialdemócratas y centristas. El presidente encumbrado a la cúspide del régimen sucedía al Ebert líder socialdemócrata -desde 1913. ciudades y territorios. Al concluir aquel mismo año. que Ebert hizo prevalecer frente a toda otra iniciativa popular (y en medio de una agitación revolucionaria y contestación de izquierdas o de derechas. Fue una decisión desfasada y un acto demasiado tardío. El proceso electoral que nutrió la institución parlamentaria tuvo lugar en enero de 1919. en 1920. ALEMANIA BAJO LA FRAGIL REPÚBLICA DE WEIMAR El principal Estado que salió derrotado de la Gran Guerra se reorganizó en 1919 bajo las draconianas -y claudicantes-condiciones impuestas desde Versalles. como por las aspiraciones de fuerzas opuestas. entre octubre y noviembre de 1918. con el estallido a todas luces de una revolución.). Dicho levantamiento se extendió desde allí -todavía a fines de 1918a Bremen. etc. El mismo día en que. En aquella Alemania. Lübeck y Hamburgo. en su propio territorio alemán de Baviera. la situación había obligado al Parlamento -desde julio de 1919a reunirse en Weimar. del al 15 de enero. al tiempo que el acuerdo de armisticio de las potencias aliadas a sus condiciones de rendición. tropas norteamericanas ocupaban Sedan en el frente oeste alemán y los polacos proclamaban su República en el este. mientras una ley de 1922 prolongó su cargo de presidente hasta 1925no encontraba medios suficientes para aglutinar grupos políticos heterogéneos (e incluso contrapuestos). el Estado imperial bajo el que se había unido la Alemania contemporánea (y con cuyo régimen la nación se había engrandecido en la vida europea 48 años antes). 136 .3. Con lo cual el líder socialdemócrata Friedrich Ebert salió reforzado como la figura política más relevante en Alemania. al que sucedió. ambos sin embargo dirigían una República todavía convulsa. Mientras en el este y centro de Europa se formaban gobiernos provisionales y emergían naciones subyugadas por doquier. aquellos parlamentarios redactaron y proclamaron la Constitución del nuevo Estado republicano. No tenían el mismo convencimiento los comunistas que. República soviética de Bremen. Por su parte. el príncipe Max proclamaba la República y el socialdemócrata Ebert asumía la dirección de la misma. y el gobierno huyó a Dresde. tanto por la dispersión del poder en múltiples centros. en Alemania fueron convocadas elecciones. pero de formación doctrinaria de su maestro y jefe.3. para preservar la unidad del Reich. los hasta ese momento súbditos del káiser hacían lo propio el 7 de aquel mes. Incluso para prevenir una inminente proclamación de república comunista en Alemania. No obstante. esperando lo peor de un desastre humillante a manos de los aliados. mientras aún dirigía el poder revolucionario del Consejo de Comisarios del Pueblo. mientras eran yugulados tales brotes. así como bajo un régimen político cuyo marco constitucional fue elaborado por una Asamblea Constituyente en Weimar. que había apoyado el viraje belicista del káiser -con la concesión de créditos de guerra en 1914y que aún estaba impregnado del marxismo revisionista. Mientras el 6 de noviembre. el 9 de noviembre: desde el 2-3 de ese mes se conocieron en Alemania sediciones en Viena y Budapest. Curiosamente. la opinión pública se volvió frontalmente en contra de un gobierno de la derrota. a la muerte de August Bebelde una poderosa corriente política. del 10 al 4 de febrero. un acuerdo de aliados decidía reunirse en conferencia en Versalles y examinar los términos de la rendición alemana. abdicó al trono imperial (nunca lo haría respecto a su reino primigenio de Prusia) y se ponía a salvo. sin precedentes en Alemania). en medio de proclamaciones de repúblicas y poderes autónomos en dominios territoriales del antiguo Reich (revuelta espartaquista-comunista en Berlín. en un intento desesperado por controlar la situación.

el sistema parlamentario incorporó una debilidad suplementaria al régimen. donde a su vez consiguieron articular cierto rechazo político al régimen. Es más. La ley electoral otorgó una representación equiparable a los grupos políticos. CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 137 . contrapesadas por un poder presidencial notable. El Tratado de Versalles fue asociado así con el deshonor de Alemania y de la República que lo aceptó. un esquema político con dos cámaras -Reichstag o Cámara baja y Reichsrat o Cámara territorial. El estamento castrense se presentaba. al avanzar los años veinte fue encontrando un eco decreciente en una sociedad predominantemente urbana. Los pocos políticos con cierto relieve tuvieron que sufrir. Ahora bien. cuyo líder. sin embargo. y los nazis con 12 puestos. En general. pues de los cincuenta millones de alemanes el 70 % vivía en ciudades. Por su lado. La llamada Constitución de Weimar fue considerada algunas veces. con prerrogativas limitadas (en un intento por preservar la unidad. Con todo. a la vez que se erigía como un baluarte frente a la extrema derecha. grupos de activistas sensibilizados por la amenaza bolchevique y organizaciones que propugnaban el pangermanismo.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS Creía dogmáticamente también -como socialdemócrata experimentado-que el socialismo sólo llegaría a dominar el poder por vías parlamentarias. que ya desde entonces adquirió el relieve de un líder carismático. igualmente. había grupos como los comunistas o los nacionalistas que rechazaban incluso formalmente el régimen. y existían también otros grupos más minoritarios. aunque estuvo predestinada a ser papel mojado. a fin de cuentas aún amenazada). los comunistas tenían 54 representantes. como una institución fiel a sí misma y al régimen que le fuera útil. como el Partido del Pueblo Bávaro. el Partido Católico de Centro llegaba hasta 62 parlamentarios. mientras la violencia degradaba las mismas señas de identidad iniciales de la República. de forma que ninguno podía llegar a adquirir una mayoría suficiente sobre el resto. los conservadores o nacionalistas tenían 78. En primer lugar. De hecho. como el Centro Católico. Estos grupos extremistas estaban integrados por excombatientes. lo que se ponía de manifiesto en su negativa permanente allegar a acuerdo alguno con los socialdemócratas. el Reichstag acogía representantes de ocho grupos. En particular. La República de Weimar nació. o a respetar cualquier compromiso contraído con la institución presidencial (véase la figura 5. por ejemplo. como la más perfecta transcripción de la democracia moderna. Sin duda estableció en Alemania un nuevo marco de democracia. sino traicionado por los demócratas. que definía un Estado o Reich compuesto de 17 länder o territorios federales. con 153 diputados. los acuerdos de Versalles fueron considerados en Alemania como humillantes: por sus restricciones militares. se trataba de una organización que no alcanzó la mayoría parlamentaria. En aquel sistema jurídico se perfilaron posibilidades legales de evolución hacia un régimen presidencialista. organizado por Hitler. todos los grupos políticos -debido a la escasa tradición democrática de Alemania-carecían de la experiencia suficiente sobre el funcionamiento del sistema. Ebert. el antisemitismo y el antiparlamentarismo. de los que el más amplio era el de los socialdemócratas. someter leyes a referéndum y tomar medidas de excepción. La segunda dominante fue el ejército (Reichswehr). La democracia parlamentaria de Weimar estableció. donde acudían los representantes de los länder-. sin embargo. F. por lo que Ebert tuvo que buscar apoyos en los partidos tradicionales. estos núcleos urbanos carecían de suficiente tradición democrática. los enemigos de las instituciones democráticas encontraron un respaldo social en Baviera. ante la necesidad urgente de reforzarse (con la adhesión al Tratado de Versalles). como recurrir al ejército para imponer la paz social. Como ya se dijo. con 16 escaños. lo que explica la ausencia de incontestables cuadros políticos identificados con el nuevo régimen. el ejército no había sido derrotado. Directamente proporcional al crecimiento del desprecio nacionalista hacia el régimen creció la admiración hacia el ejército y sus cuadros de oficiales.5). además. No en vano fue en esta región donde se produjo el putsch de la cervecería de Munich de 1923. o sus tajantes cláusulas de responsabilidades y reparaciones de guerra. el presidente ejerció esa prerrogativa siete veces entre 1926 y 1932. como Von Seeckt. El presidente -elegido por siete años y por sufragio universal-podía disolver el Reichstag. La República de Weimar. En 1928. Para un sector en aumento de la opinión pública. dirigido por figuras militares de cierto prestigio a pesar de la derrota. presidió el nuevo régimen con apoyos sociales amplios de una red de sindicatos y cooperativas. con su sistema electoral proporcional. a la vida política en Alemania sin ninguna fuerza clara de sustentación del régimen. la socialdemocracia. salvo dos dominantes. el desprecio con el que los miraban los sectores nacionalistas.

Desde ese período hay que situar los progresos de la gran industria alemana y la concentración que la acompañó. Entre estas organizaciones podían enumerarse los Cascos de Acero del Partido Nacional Alemán. que se manifestaba en toda una reacción y proletarización de las clases medias. el Estandarte Imperial de la socialdemocracia. Este clima enrarecido se puso de manifiesto en las elecciones para el Reichstag de 1930. En los dos años siguientes persistió el «mal alemán». siendo ministro de Exteriores). a cargo del ministro de Finanzas. La elección presidencial de este mariscal monárquico coincidió con un nuevo clima en las relaciones internacionales: expresado en el «espíritu de Ginebra». la República de Weimar fue bastante inestable. La recuperación económica de Alemania es deudora también de las iniciativas oficiales. El Plan Dawes de 1924 permitió atajar la inestabilidad económica. Mientras tanto. Alemania vislumbraba ciertas posibilidades para reconstruir su entramado industrial. engrosaba las aspiraciones nacionalistas de revanchismo frente a Versalles y radicalizaba las luchas políticas con la formación de organizaciones paramilitares. aglutinado en torno a Hindenburg. con la llegada de los préstamos de Estados Unidos.En esta situación azarosa. Pese a su actitud continuamente monárquica. entre cuyas víctimas figuraron dos de los firmantes de dichos tratados (Ezberger y Rathenau. Por estas mismas fechas. pero el pago de las reparaciones de guerra erosionó la situación económica desde 1923. las relaciones comerciales convertían de nuevo a Alemania en una potencia económica europea. o el Frente parado y las Secciones de Asalto nazis. tras la muerte del presidente socialdemócrata Erbert y la elección anticipada del más contemporizador Hindenburg. Paul Hindenburg. la evolución política y social fue crítica y en algunos momentos vertiginosa. en las que los nazis consiguieron 107 escaños. como la I. Shacht. Finalmente. entre los elementos impulsores de la economía se deben tener en cuenta los decretos del Reichbank. Hindenburg se sintió vinculado a su juramento a la 138 . tanto como por la paralización de la producción.los aliados. el viejo mariscal prusiano de la primera guerra. Hasta ese momento. La estabilización política se produjo a partir de 1925. El bloque conservador. Farben (1925) o la Vereinigte Shalwerke (1926). cuando llegaron al continente los efectos de la crisis de 1929 y las devastaciones económicas y sociales del ciclo depresivo. que desde 1928 se encargó de arrinconar a la extrema derecha. que decidió la vuelta al marco-oro en 1924. entre 1924 y 1929. que desde 1925 había obtenido la presidencia del Reich -como candidato de la derecha-resultó elegido en 1932 (frente a la candidatura de Hitler). lo que les animó a liquidar la República de Weimar. como en los cuatro años posteriores a la firma de los Tratados de Versalles: en los que se pueden contabilizar hasta 376 asesinatos políticos. salvo el período de 1924 a 1929. Los efectos del crack de 1929 fueron extremadamente graves para Alemania por las suspensiones de créditos bancarios. la ampliación de la Liga de Naciones y la admisión en la misma de Alemania en 1926. en forma de complejos industriales. al aplazar los pagos de reparaciones a . el Frente Rojo comunista. el aumento del paro y el malestar social. cuando Gustav Stresemann como canciller se convirtió en la figura dominante del régimen. ofrecía idóneas posibilidades para la evolución hacia la derecha del régimen y la atracción de la Reichswehr. asesinado en junio de 1922. La alianza entre socialdemócratas y el ejército permitió la supervivencia del régimen y facilitó a la sociedad alemana el remanso de un corto período de tiempo. que se prolongó hasta 1933.G.

Mientras el antiguo canciller Von Papen aceptaba un cargo en su primer gabinete (como vicecanciller) y al parecer tratar de evitar –inútilmente-que el nacional socialismo se hiciera con todos los resortes del poder. en la Conferencia de Lausana-no estuvieron. En enero de 1933. sin embargo Hitler aprovechó el suceso para hacer aprobar la Ley de Emergencia (28 de febrero). su ocupación de la cancillería alemana equivalía a liquidar. Hindenburg concedía su aprobación para que Adolf Hitler ocupara la cancillería. aunque aprovechó la enorme fragmentación de fuerzas parlamentarias para acumular protagonismo político. Finalmente Hindenburg -con gran influencia de un círculo íntimo de consejerosdespués de largas indecisiones propuso como canciller del Reich al jefe del partido más fuerte desde las elecciones de 1930. Schleiser) y durante meses se apoyaron en la autoridad de Hindenburg. precisamente. Con la cúpula nazi desorientada. el Reichstag. los de crear mayorías suficientes de gobierno o tomar medidas frente al ascenso -verdadera oleada-nazi en Alemania. Frente a sus cancilleres y los distintos gabinetes que se fueron sucediendo (Brüning. lo que le permitió encarcelar -y desembarazarse-a sus adversarios más importantes. no obstante de algunos de aquellos cancilleres -Brüning y Von Papen solucionaron la liquidación de las reparaciones de guerra alemanas. Siendo el líder del partido antisistema con más aspiraciones de cambio totalitario. el 27 de febrero de 1933. la República de Weimar.HISTORIA UNIVERSAL CONTEMPORÁNEA JAVIER PAREDES PARTE II: DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A NUESTROS DÍAS Constitución republicana de Weimar. en la práctica. Entre los méritos. CAPÍTULO XXV: LAS DEMOCRACIAS EUROPEAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS 139 . Unos días después del nombramiento de Hitler como canciller ardía el edificio del Parlamento alemán. los líderes del SPD o el Partido Comunista. Adolf Hitler. Von Papen.