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Antecedentes Parlamentarios

Ley 26.361

Modificaciones a la ley
24.240 de Defensa del
Consumidor y
complementariamente a las
leyes 25.065 de Tarjetas de
Crédito y 22.802 de Lealtad
Comercial

Elaborado por Wenceslao Wernicke


Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Índice cronológico
A continuación se presenta un cuadro donde se detalla el tratamiento cronológico de
la ley 26.361 en el Congreso de la Nación, indicando su respectivo documento.

Cámara de Origen Cámara Revisora Promulgación y


Publicación

CAMARA DE DIPUTADOS CAMARA DE SENADORES Promulgación /


Veto parcial
Proyecto Original Ingreso de sanción Decreto: 565/08
Fecha de Entrada: 28/06/2003 Fecha de entrada: 11/08/2006 Boletín Oficial: 07/04/2008
Autor: Stella Maris Córdoba (FPV Expediente: 65-CD-06 (Decreto. Página 160)
– Tucumán)
Expediente: 1061-D-06 Comisión Publicación
(Texto Original. Página 4) Derechos y Garantías – Boletín Oficial: 07/04/2008
Legislación General (Ley publicada. Página 164)
Comisión
Defensa del Consumidor – Sesión
Comercio - Justicia Debate: 19/12/2007
Dictamen: 10/05/2005 (Versión Taquigráfica. Página 97)
Expediente: Orden del Día 306
/2006 Sanción con modificaciones
(Texto del Dictamen. Página 30) Sanción: 19/12/2007
(Sanción Definitiva. Página 130)
Sesión
Debate: 09/08/2006
(Versión Taquigráfica. Página 71)

Sanción
Sanción: 09/08/2006
(Texto sancionado. Página 83)

VUELTA A DIPUTADOS

Comisión
Defensa del Consumidor –
Comercio - Justicia

Sesión
Debate: 12/03/2008
(Versión Taquigráfica Página 144)

Sanción Definitiva
Sanción: 12/03/2008
(Texto sancionado. Página 146)

NOTA: No hubo dictamen en el Senado de la Nación ni en la vuelta de la Cámara de


Diputados.

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Cámara de Diputados

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Proyecto de ley Original


Proyecto de ley de la diputada Stella Maris Córdoba y otros
Expediente: 1061-D-06

El Senado y Cámara de Diputados,…

Artículo 1° – Sustitúyese el texto del artículo 1° de la ley 24.240, de Defensa del


Consumidor, por el siguiente:
Artículo 1°: Objeto. Consumidor. Equiparación. La presente ley tiene por objeto la defensa
del consumidor o usuario, entendiéndose por tal toda persona física o jurídica que adquiere
o utiliza bienes o servicios, como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo
familiar o social.
Se considera asimismo consumidor o usuario a quien, sin ser parte de una relación de
consumo, como consecuencia o en función de ella adquiere o utiliza bienes o servicios,
como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo familiar o social, y a quien de
cualquier manera está expuesto a una relación de consumo.
No se considera consumidor o usuario a aquel que, sin constituirse en destinatario final,
adquiere o utiliza bienes o servicios con el fin de integrarlos como insumo directo a otros
bienes o servicios, en su carácter de proveedor. Tampoco se considera consumidor o
usuario al proveedor que adquiere o utiliza bienes o servicios cuando no esté alcanzado por
el régimen de la ley 25.300, de Fomento para la Micro, Pequeña y Mediana Empresa
(mipymes), o el que lo suceda.

Art. 2° – Sustitúyese el texto del artículo 2° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 2°: Proveedor. Proveedor es toda persona física o jurídica que desarrolla de
manera profesional, aun ocasionalmente, actividades de producción, montaje, creación,
construcción, transformación, importación, concesión de marca, distribución y comercia-
lización de bienes o servicios destinados a consumidores o usuarios. Todo proveedor está
obligado al cumplimiento de la presente ley.

Art. 3° – Sustitúyese el texto del artículo 3° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 3°: Relación de consumo. Integración normativa. Preeminencia. Relación de
consumo es el vínculo jurídico entre el proveedor y el consumidor o usuario.
Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales y especiales aplicables a
las relaciones de consumo, en particular las de defensa de la competencia y de lealtad
comercial, debiéndose aplicar siempre la norma más favorable al consumidor.
Con base en la integración legislativa establecida en el párrafo anterior, las relaciones de
consumo se rigen por el régimen establecido en esta ley y sus reglamentaciones, sin
perjuicio de que el proveedor, por la actividad que desarrolle, esté alcanzado asimismo por
otra normativa específica.

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Art. 4° – Sustitúyese el texto del artículo 4° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 4°: Información. El proveedor está obligado a suministrar al consumidor, en forma
cierta y objetiva, información adecuada, veraz detallada, eficaz y suficiente sobre las
características esenciales de los bienes y servi- cios que provee y las condiciones de su
comercialización.

Art. 5° – Incorpórase como último párrafo del artículo 7° de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, el siguiente texto:
Artículo 7º: …
La no efectivización de la oferta será considerada negativa o restricción injustificada de
venta, pasible de las sanciones previstas en el artículo 47 de esta ley.

Art. 6° – Incorpórase como artículo 8° bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el
siguiente:
Artículo 8° bis: Trato digno. Prácticas abusivas. Los proveedores deberán garantizar
condiciones de atención y trato dignos y equitativos a los consumidores, en particular a las
personas discapacitadas, ancianos y mujeres embarazadas. Deberán abstenerse de desplegar
conductas que coloquen a los consumidores en situaciones vergonzantes, vejatorias o
intimidatorias. En el reclamo extrajudicial de deudas, deberán abstenerse de utilizar
cualquier medio que le otorgue la apariencia de reclamo judicial. Tales conductas, además
de las sanciones previstas en la presente ley, podrán ser pasibles de la multa civil
establecida en el artículo 40 bis de la presente norma, sin perjuicio de otros resarcimientos
que correspondieren al consumidor, siendo ambas penalidades extensivas a quien actuare
en nombre del proveedor.
Entre otras, se consideran prácticas abusivas y quedan prohibidas las siguientes:
a)Condicionar la provisión de bienes o servicios a la de otros bienes o servicios, excepto
cuando sean ofrecidos en conjunto conforme usos y costumbres comerciales y no se
configure abuso de derecho;
b)Negar la provisión de bienes o servicios al consumidor en forma arbitraria, excepto en los
casos en que se hayan establecido modalidades, condiciones o limitaciones en los términos
del artículo 7° de la presente ley y hayan sido oportunamente informadas;
c)Aprovecharse indebidamente de la necesidad, ligereza o inexperiencia del consumidor,
teniendo en cuenta su edad, salud, conocimientos o condición social para hacerle consumir
sus bienes o servicios;
d)Exigir al consumidor que conceda ventajas evidentemente inequitativas. Lo dispuesto no
refiere al precio de los bienes o servicios;
e)Hacer circular información que desprestigie al consumidor a causa de las acciones que
realice en ejercicio de sus derechos;
f)Dejar de estipular el plazo para el cumplimiento de sus obligaciones cuando la legislación
no establezca plazos supletorios, o fijarlos a su exclusivo arbitrio de manera
manifiestamente desproporcionada;
g)En las operaciones financieras y en las de crédito para el consumo, imponer al
consumidor un determinado proveedor de bienes o servicios cuando sean requeridos como
accesorios para la provisión de otros bienes o servicios, sin darle opciones entre las que
pueda elegir.

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Art. 7° – Sustitúyese el texto del artículo 10 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 10: Contenido del documento de venta. En el documento que se extienda por la
venta de cosas muebles o inmuebles, sin perjuicio de la información exigida por otras leyes
o normas, deberá constar:
a)La descripción y especificación de la cosa;
b)Nombre y domicilio del vendedor;
c)Nombre y domicilio del fabricante, distribuidor o importador cuando correspondiere;
d)La mención de las características de la garantía conforme a lo establecido en esta ley;
e)Plazos y condiciones de entrega;
f)El precio y condiciones de pago;
g)Los costos adicionales, especificando precio final a pagar por el adquirente.
La redacción debe ser hecha en idioma nacional, ser completa, clara y fácilmente legible,
sin reenvíos a textos o documentos que no se entreguen previa o simultáneamente. Un
ejemplar debe ser entregado al consumidor. Cuando se incluyan cláusulas adicionales a las
aquí indicadas o exigibles en virtud de lo previsto en esta ley, aquéllas deberán ser escritas
en letra destacada y suscritas por ambas partes.
La reglamentación establecerá modalidades más simples cuando la índole de la cosa objeto
de la contratación así lo determine, siempre que asegure la finalidad perseguida por esta
ley.

Art. 8° – Incorpórase como artículo 10 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el
siguiente:
Artículo 10 ter: Medios para rescindir. Cuando la contratación de un servicio, incluidos los
servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o
similar, podrá ser rescindida, a elección del consumidor o usuario, mediante el mismo
medio utilizado en la contratación.
La empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar, sin cargo, al
domicilio del consumidor o usuario una constancia fehaciente dentro de las setenta y dos
(72) horas posteriores a la recepción del pedido de rescisión. Esta disposición debe ser
publicada en la factura o documento equivalente que la empresa enviare regularmente al
domicilio del consumidor o usuario.

Art. 9° – Sustitúyese el texto del artículo 11 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 11: Garantías. Cuando se comercialicen cosas muebles no consumibles, artículo
2.325 de Código Civil, el consumidor y los sucesivos adquirentes gozarán de garantía legal
por los defectos o vicios de cualquier índole, aunque hayan sido ostensibles o manifiestos al
tiempo del contrato, cuando afecten identidad entre lo ofrecido y lo entregado o su correcto
funcionamiento.
La garantía legal tendrá vigencia por (6) seis meses a partir de la entrega, pudiendo las
partes convenir un plazo mayor. En caso de que la cosa deba trasladarse a fábrica o taller
habilitado, el transporte será realizado por el responsable de la garantía y serán a su cargo
los gastos de flete y seguros y cualquier otro que deba realizarse para la ejecución del
mismo.

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Art. 10. – Sustitúyese el texto del artículo 25 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 25: Constancia escrita. Información al usuario. Las empresas prestadoras de
servicios públicos a domicilio deben entregar al usuario constancia escrita de las
condiciones de la prestación de los derechos y obligaciones de ambas partes contratantes.
Sin perjuicio de ello, deben mantener tal información a disposición de los usuarios en todas
las oficinas de atención al público.
Las empresas prestatarias de servicios públicos domiciliarios deberán colocar en toda
facturación que se extienda al usuario y en las oficinas de atención al público carteles con la
leyenda “Usted tiene derecho a reclamar una indemnización si le facturamos sumas o
conceptos indebidos o reclamamos el pago de facturas ya abonadas, ley 24.240”.

Art. 11. – Sustitúyese el texto del artículo 31 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 31: En los casos que un prestador de servicios públicos facturase sumas o
conceptos indebidos o reclamare el pago de facturas ya abonadas, el usuario podrá
presentar reclamo hasta 60 días después del vencimiento de la factura en cuestión. En estos
casos, el usuario abonará únicamente los conceptos no reclamados.
El prestador dispondrá de un plazo de 30 días, a partir del reclamo del usuario, para
acreditar en forma fehaciente que el consumo facturado fue efectivamente realizado.
Si el usuario no considerara satisfecho su reclamo, o el prestador no le contestara en los
plazos indicados, podrá requerir la intervención del organismo de control correspondiente,
hasta 30 días contados a partir de la respuesta del prestador, o de la fecha de vencimiento
del plazo para contestar, si éste no hubiera respondido.
En los casos que el reclamo fuera resuelto a favor del usuario, y éste hubiera abonado un
importe mayor al que finalmente se determine, el prestador deberá reintegrarle la diferencia
correspondiente, con más los mismos intereses que él cobra por mora, calculados desde la
fecha de pago hasta la efectiva devolución, e indemnizará al usuario con un crédito
equivalente al 25 % del importe cobrado o reclamado indebidamente. La devolución y/o
indemnización se hará efectiva en la factura inmediata siguiente.
Si el reclamo fuera resuelto a favor del prestador, éste tendrá derecho a reclamar el pago de
la diferencia adeudada, con más los intereses que cobra por mora, calculados desde la fecha
de vencimiento de la factura reclamada hasta la fecha de efectivo pago.
La tasa de interés por mora en facturas de servicios públicos no podrá exceder en más del
50 % la tasa pasiva para depósitos a 30 días del Banco de la Nación Argentina, del último
día del mes anterior a la efectivización del pago.
La relación entre el prestador de servicios públicos y el usuario tendrá como base la
integración legislativa dispuesta por el artículo 3° del presente cuerpo legal.

Art. 12. – Sustitúyese el texto del artículo 32 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 32: Venta domiciliaria. Es aquella propuesta de venta de un bien o prestación de
un servicio efectuada al consumidor fuera del establecimiento del proveedor. En ella, el
contrato debe ser celebrado por escrito y con las precisiones del artículo 10 de la presente
ley.
Lo dispuesto precedentemente no es aplicable a la compraventa de bienes perecederos
recibidos por el consumidor y abonados al contado.

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Art. 13. – Sustitúyese el texto del artículo 34 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 34: Revocación de aceptación. En los casos de los artículos 32 y 33 de la presente
norma, el consumidor tiene derecho a revocar la aceptación durante el plazo de siete (7)
días hábiles, contados a partir de la fecha en que se entregue la cosa o se celebre el contrato,
lo último que ocurra, sin responsabilidad alguna. Esa facultad no puede ser dispensada ni
renunciada.
El vendedor debe informar por escrito al consumidor de esta facultad de revocación en todo
documento que, con motivo de venta, le sea presentado al consumidor.
Tal información debe ser incluida en forma clara y notoria.
El consumidor debe poner la cosa a disposición del vendedor y los gastos de devolución
son por cuenta de este último.

Art. 14. – Sustitúyese el texto del artículo 36 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 36: Requisitos. En las operaciones financieras y en las de crédito para consumo
deberá consignarse, en su caso, el precio de contado, el saldo de deuda, el total de los
intereses a pagar, la tasa de interés efectiva anual, la forma de amortización de los intereses,
otros gastos si los hubiere, cantidad de pagos a realizar y su periodicidad, gastos extras o
adicionales si los hubiera y monto total financiado a pagar. Cuando el proveedor omitiera
incluir alguno de éstos en el documento que corresponda, el consumidor tendrá derecho a
demandar la nulidad del contrato o de una (1) o más cláusulas. Cuando el juez declare la
nulidad parcial, simultáneamente integrará el contrato si ello fuera necesario.
El Banco Central de la República Argentina adoptará las medidas conducentes para que las
entidades sometidas a su jurisdicción cumplan, en las operaciones a que refiere el presente
artículo, con lo indicado en esta ley.

Art. 15. – Incorpórase como artículo 40 bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
el siguiente texto:
Artículo 40 bis: Daño punitivo. Cuando el proveedor no cumpla sus obligaciones legales o
contractuales con el consumidor, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del
damnificado, que graduará en función de la gravedad del hecho y demás circunstancias del
caso, independientemente de otras indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un
proveedor sea responsable del incumplimiento, responderán todos solidariamente ante el
consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les correspondan. La multa civil
que se imponga no podrá superar el máximo de la sanción de multa prevista en el artículo
47, inciso b), de la presente ley.

Art. 16. – Incorpórase como artículo 40 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
el siguiente texto:
Artículo 40 ter: Daño directo. La autoridad de aplicación podrá determinar la existencia de
daño directo al consumidor resultante de la infracción del proveedor y obligar a éste a
indemnizarlo, hasta un máximo de tres mil pesos ($ 3.000), monto que será actualizado
anualmente en los términos del artículo 47, inciso b), de la presente ley. El acto
administrativo de la autoridad de aplicación será apelable por el proveedor en los términos
del artículo 45 de la presente ley, y, una vez firme, respecto del daño directo que determine

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constituirá título ejecutivo a favor del consumidor. Las sumas que el acreedor pague al
consumidor en concepto de daño directo determinado en sede administrativa serán
deducibles de otras indemnizaciones que por el mismo concepto pudieren corresponderle a
éste por acciones eventualmente incoadas en sede judicial.

Art. 17. – Sustitúyese el texto del artículo 41 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 41: Autoridad nacional y local. La Secretaría de Coordinación Técnica
dependiente del Ministerio de Economía y Producción será la autoridad nacional de
aplicación de la presente ley. Los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires actuarán como autoridades locales de aplicación ejerciendo el control,
vigilancia y juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente ley y de sus normas
reglamentarias respecto de las presuntas infracciones cometidas en sus respectivas
jurisdicciones. Las provincias, en ejercicio de sus atribuciones, podrán delegar funciones en
organismos de su dependencia o en los gobiernos municipales.

Art. 18. – Sustitúyese el texto del artículo 42 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 42: Funciones concurrentes. La autoridad nacional de aplicación, sin perjuicio de
las funciones que se encomiendan a las autoridades locales de aplicación en el artículo 41
de la presente ley, podrá actuar concurrentemente en la vigilancia, contralor y juzgamiento
de la misma, aunque las presuntas infracciones ocurran exclusivamente en el ámbito de las
provincias o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Art. 19. – Sustitúyese el texto del artículo 43 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 43: Facultades y atribuciones. La Secretaría de Coordinación Técnica, sin
perjuicio de las funciones específicas, en su carácter de autoridad de aplicación de la
presente ley tendrá las siguientes facultades y atribuciones:
a) Proponer el dictado de la reglamentación de esta ley y elaborar políticas tendientes a la
defensa del consumidor, y a favor de un consumo sustentable con protección del medio
ambiente e intervenir en su instrumentación mediante el dictado de las resoluciones
pertinentes;
b) Mantener un registro nacional de asociaciones de consumidores;
c) Recibir y dar curso a las inquietudes y denuncias de los consumidores;
d) Disponer la realización de inspecciones y pericias vinculadas con la aplicación de esta
ley;
e) Solicitar informes y opiniones a entidades públicas y privadas en relación con la materia
de esta ley;
f) Disponer de oficio o a requerimiento de parte la celebración de audiencias con la
participación de denunciantes damnificados, presuntos infractores, testigos y peritos.
La Secretaría de Coordinación Técnica podrá delegar, de acuerdo con la reglamentación
que se dicte, en el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o gobiernos
provinciales las facultades mencionadas en los incisos c), d) y f) de este artículo.

Art. 20. – Sustitúyese el texto del artículo 45 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:

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Artículo 45: Actuaciones administrativas. La autoridad de aplicación iniciará actuaciones


administrativas en caso de presuntas infracciones a las disposiciones de la presente ley, sus
normas reglamentarias y resoluciones que en su consecuencia se dicten, de oficio o por
denuncia de quien invocare un interés particular o actuare en defensa del interés general de
los consumidores y usuarios.
En las causas iniciadas por denuncias de particulares, previa instancia conciliatoria y si la
conciliación no hubiere sido posible y en las de oficio, se imputará la presunta infracción
con descripción de los hechos e indicación de las normas presuntamente infringidas.
Cuando se hubiere citado a audiencia de conciliación y no comparecieren el denunciante o
el denunciado, la autoridad de aplicación podrá dar por agotada la instancia conciliatoria y
las actuaciones proseguirán su trámite según corresponda. Si el denunciado no justi- ficare
su inasistencia dentro de los cinco (5) días hábiles, se hará pasible de una multa de
cincuenta pesos ($ 50) a cinco mil pesos ($ 5.000). Si en igual término el denunciante no
justificare su propia inasistencia, se lo tendrá por desistido de la denuncia. En las
respectivas citaciones a audiencia de conciliación se transcribirá textual y completo lo
establecido en este párrafo.
De la imputación se correrá traslado al presunto infractor por el término de cinco (5) días
hábiles, dentro del cual podrá tomar vista de las actuaciones, presentar por escrito su
descargo y ofrecer las pruebas que hagan a su derecho. La no presentación de descargo
implicará la inexistencia de hechos controvertidos. En su primera presentación el presunto
infractor deberá constituir domicilio y acreditar personería, bajo apercibimiento de tenerlo
por no presentado. Junto con el traslado de la imputación se transcribirá textual y completo
lo establecido en este párrafo.
Las pruebas se admitirán solamente en caso de existir hechos controvertidos y siempre que
no resulten manifiestamente inconducentes. Contra la denegación de medidas de prueba
sólo se concederá el recurso de reconsideración. La autoridad de aplicación podrá requerir
al presunto infractor la producción de algunas o todas de las pruebas por él ofrecidas,
teniéndose por desistidas las no producidas dentro del plazo que le fije la autoridad de
aplicación, o en el término de diez (10) días hábiles cuando no le hubiere sido fijado. La
autoridad de aplicación tendrá las más amplias atribuciones para disponer medidas técnicas,
admitir, ordenar y producir pruebas, y dictar medidas de no innovar.
En cualquier momento durante la tramitación de las actuaciones, la autoridad de aplicación
podrá ordenar el cese de la conducta que se reputa en violación de esta ley y sus
reglamentaciones, así como también dictar cualquier medida precautoria que considere
necesaria para asegurar su vigencia.
Concluidas las diligencias sumariales se dictará la resolución definitiva.
Contra las providencias que ordenen medidas de cese y precautorias y contra los actos
administrativos que dispongan sanciones, se podrá recurrir por ante la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal o ante las cámaras federales de
apelaciones con asiento en las provincias, según corresponda de acuerdo con el lugar de
comisión del hecho. El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que
dictó el acto administrativo dentro de los diez (10) días hábiles de notificado y será
concedido con efecto suspensivo cuando se recurran actos administrativos que impongan
sanciones, y con sólo efecto devolutivo cuando se recurran providencias que ordenen
medidas de cese o precautorias, siempre en relación, excepto cuando se hubieran denegado
medidas de prueba, en que será concedido libremente.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

El acuerdo conciliatorio homologado por la autoridad de aplicación, al que sin perjuicio de


lo establecido en el párrafo tercero del presente artículo se podrá arribar en cualquier estado
del sumario previo al dictado de la resolución definitiva, pondrá fin al proceso
administrativo con relación a aquellos denunciantes que lo hubieren suscripto.
El desistimiento del denunciante surtirá el mismo efecto.
El acuerdo conciliatorio homologado constituye título ejecutivo respecto de las
obligaciones en él documentadas.
El incumplimiento del acuerdo conciliatorio homologado se considerará en sí mismo
violación a la presente ley.
Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación y en lo que éste no contemple las
del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán supletoriamente para
resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus reglamentaciones y
en tanto no fueren incompatibles con ellas.
Las provincias y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dictarán las normas
referidas a la actuación de sus autoridades locales de aplicación, estableciendo un
procedimiento compatible con sus respectivas Constituciones.

Art. 21. – Derógase el artículo 46 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor.

Art. 22. – Sustitúyese el texto del artículo 47 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 47: Sanciones. Verificada la existencia de la infracción, quienes la hayan cometido
se harán pasibles de las siguientes sanciones, las que se podrán aplicar independiente o
conjuntamente, según resulte de las circunstancias del caso:
a)Apercibimiento;
b)Multa de cien pesos ($ 100) a cinco millones de pesos ($ 5.000.000), montos que serán
actualizados anualmente por la autoridad de aplicación según el índice de precios al
consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC),
organismo desconcentrado en la órbita de la Secretaría de Política Económica del
Ministerio de Economía y Producción, o el organismo que lo sustituya;
c)Decomiso de las mercaderías y productos objeto de la infracción;
d)Clausura del establecimiento o suspensión del servicio afectado por un plazo de hasta
treinta (30) días;
e)Suspensión de hasta cinco (5) años en los registros de proveedores que posibilitan
contratar con el Estado;
f)La pérdida de concesiones, privilegios, regímenes impositivos o crediticios especiales de
que gozare.
En todos los casos, el infractor publicará o la autoridad de aplicación podrá publicar a costa
del infractor, conforme el criterio por ésta indicado, la resolución condenatoria o una
síntesis de los hechos que la originaron, el tipo de infracción cometida y la sanción
aplicada, en un (1) diario de gran circulación en el lugar donde aquélla se cometió y que la
autoridad de aplicación indique. En caso que el infractor desarrolle la actividad por la que
fue sancionado en más de una (1) jurisdicción, la autoridad de aplicación podrá ordenar que
la publicación se realice en un (1) diario de gran circulación en el país y en uno (1) de cada
jurisdicción donde aquél actuare. Cuando la pena aplicada fuere de apercibimiento, la
autoridad de aplicación podrá dispensar su publicación.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

La autoridad de aplicación podrá aplicar al proveedor penalidades adicionales en calidad de


astreintes por incumplimiento oportuno de las sanciones impuestas y/o de su publicación.
El cincuenta por ciento (50 %) del monto percibido en concepto de multas y otras
penalidades impuestas por la autoridad de aplicación conforme el presente artículo, será
asignado a un fondo especial destinado a cumplir con los fines del capítulo XVI –
Educación al consumidor– de la presente ley y demás actividades que se realicen para la
ejecución de políticas de consumo conforme lo previsto en el artículo 43, inciso a), de la
misma. El fondo será administrado por la autoridad de aplicación.

Art. 23. – Sustitúyese el texto del artículo 49 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 49: Aplicación y graduación de las sanciones. En la aplicación y graduación de las
sanciones previstas en el artículo 47 de la presente ley se tendrá en cuenta el perjuicio
resultante de la infracción para el consumidor o usuario, la posición en el mercado del
infractor, la cuantía del beneficio obtenido, el grado de intencionalidad, la gravedad de los
riesgos o de los perjuicios sociales derivados de la infracción y su generalización, la
reincidencia y las demás circunstancias relevantes del hecho.
Se considerará reincidente a quien, habiendo sido sancionado por una infracción a esta ley,
incurra en otra dentro del término de cinco (5) años desde que dicha sanción haya quedado
firme.

Art. 24. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 50: Prescripción. Las acciones judiciales, las administrativas y las sanciones
emergentes de la presente ley prescribirán en el término de tres (3) años. Cuando por otras
leyes generales o especiales se fijen plazos de prescripción distintos del establecido
precedentemente, se estará al más favorable al consumidor o usuario. La prescripción se
interrumpirá por la comisión de nuevas infracciones o por el inicio de las actuaciones
administrativas o judiciales.

Art. 25. – Sustitúyese el texto del artículo 52 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 52: Acciones judiciales. Sin perjuicio de lo expuesto, el consumidor y usuario
podrán iniciar acciones judiciales cuando sus intereses resulten afectados o amenazados.
La acción corresponderá al consumidor o usuario, por su propio derecho, a las asociaciones
de consumidores autorizadas en los términos del artículo 56 de la presente ley, a la
autoridad de aplicación nacional o local, al Defensor del Pueblo y al Ministerio Público
Fiscal. Dicho ministerio, cuando no intervenga en el proceso como parte, actuará
obligatoriamente como fiscal de la ley. En las causas judiciales que tramiten en defensa de
intereses de incidencia colectiva, las asociaciones de consumidores que lo requieran estarán
habilitadas como litisconsortes de cualquiera de los demás legitimados por el presente
artículo.
En caso de desistimiento o abandono de la acción de las referidas asociaciones legitimadas,
la titularidad activa será asumida por el Ministerio Público Fiscal.

Art. 26. – Sustitúyese el texto del artículo 53 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Artículo 53: Normas del proceso. En las causas iniciadas por ejercicio de los derechos
establecidos en la presente ley o en otras que regulen relaciones de consumo, regirán las
normas del proceso de conocimiento más abreviado que rijan en la jurisdicción del tribunal
ordinario competente.
Quienes ejerzan las acciones previstas en esta ley representando un derecho o interés
individual, podrán acreditar mandato mediante simple acta poder en los términos que
establezca la reglamentación.
Las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente ley en razón de un
derecho o interés individual gozarán del beneficio de justicia gratuita. La parte demandada
podrá acreditar la solvencia del consumidor mediante incidente, en cuyo caso cesará el
beneficio.
En todos los casos los jueces, al imponer costas, lo harán evaluando la proporcionalidad del
monto del juicio y los costos del proceso con la capacidad económica de las partes.

Art. 27 – Incorpórase como artículo 54 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el


siguiente:
Artículo 54: Acciones de incidencia colectiva. Cualquiera sea el legitimado que promueva
una acción de incidencia colectiva, para arribar a un acuerdo conciliatorio o transacción
deberá correrse vista previa el Ministerio Público Fiscal, salvo que éste sea el propio actor,
con el objeto que se expida respecto de la adecuada consideración de los intereses de los
consumidores o usuarios afectados y la homologación requerirá de auto fundado. El
acuerdo deberá dejar a salvo la posibilidad de que los consumidores o usuarios individuales
que así lo deseen, puedan apartarse de la solución general adoptada para el caso.
La sentencia que haga lugar a la pretensión hará cosa juzgada para el demandado respecto
de todos los consumidores o usuarios que se encuentren en similares condiciones, excepto
de aquellos que manifiesten su voluntad en contrario en los términos y condiciones que el
magistrado disponga.
Si la cuestión tuviere contenido patrimonial establecerá las pautas para la reparación
económica o el procedimiento para su determinación sobre la base del principio de
reparación integral. Si se tratare de la restitución de sumas de dinero se lo hará por los
mismos medios que fueron percibidas; de no ser ello posible, mediante sistemas que
permitan que los afectados puedan acceder a la reparación, y si no pudieran ser
individualizados, el juez fijará la manera en que el resarcimiento sea instrumentado en la
forma que más beneficie al grupo afectado. Si se tratare de daños diferenciados para cada
consumidor o usuario, de ser factible se establecerán grupos o clases de cada uno de ellos y
por vía incidental podrán éstos estimar y demandar la indemnización particular que les
corresponda.

Art. 28. – Sustitúyese el texto del artículo 55 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 55: Legitimación. Las asociaciones de consumidores constituidas como personas
jurídicas están legitimadas para accionar cuando resulten objetivamente afectados o
amenazados intereses de los consumidores o usuarios, sin perjuicio de la intervención de
éstos prevista en el segundo párrafo del artículo 58 de la presente ley.
Las acciones judiciales iniciadas en defensa de intereses de incidencia colectiva cuentan
con el beneficio de justicia gratuita y están exentas del procedimiento de mediación previa
obligatoria, así como de otros gastos o trámites previos a la promoción de aquéllas.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Art. 29. – Sustitúyese el texto del artículo 59 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 59: Tribunales arbitrales. La autoridad de aplicación propiciará la organización de
tribunales arbitrales, que actuarán como amigables componedores o árbitros de derecho
según el caso, para resolver las controversias que se susciten con motivo de lo previsto en
esta ley. Podrá invitar para que integren estos tribunales arbitrales, en las condiciones que
establezca la reglamentación, a las personas que teniendo en cuenta las competencias,
propongan las asociaciones de consumidores y cámaras empresarias.
Dichos tribunales arbitrales tendrán asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en
todas las ciudades capitales de provincia.
Regirá el procedimiento del lugar en que actúa el tribunal arbitral.

Art. 30. – Sustitúyese el texto del artículo 60 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 60: Planes educativos. Incumbe al Estado nacional, las provincias y
municipalidades la formulación de planes generales de educación, para el consumo y su
difusión pública, arbitrando las medidas necesarias para incluir dentro de los planes
oficiales de educación inicial, primara, media, terciaria y universitaria los preceptos y
alcances de esta ley, así como también fomentar la creación y el funcionamiento de las
asociaciones de consumidores y la participación de la comunidad en ellas.

Art. 31. – Derógase el artículo 63 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor.

Art. 32. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 25.065, de Tarjetas de Crédito, por
el siguiente:
Artículo 50: Autoridad de aplicación. A los fines de la aplicación de la presente ley
actuarán como autoridad de aplicación:
a)El Banco Central de la República Argentina en todas las cuestiones que versen sobre
aspectos financieros;
b)La Secretaría de Coordinación Técnica dependiente del Ministerio de Economía y
Producción en todas aquellas cuestiones que se refieran a aspectos comerciales, pudiendo
dictar las respectivas normas reglamentarias y ejercer las atribuciones de control, vigilancia
y juzgamiento sobre su cumplimiento.
Con relación a dichas cuestiones, los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires actuarán como autoridades locales de aplicación, ejerciendo el control,
vigilancia y juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente ley y sus normas
reglamentarias respecto de los hechos sometidos a su jurisdicción, pudiendo delegar
atribuciones, en su caso, en organismos de su dependencia o en los gobiernos municipales.
Sin perjuicio de ello, la autoridad de aplicación nacional podrá actuar concurrentemente
aunque las presuntas infracciones ocurran sólo en el ámbito de las provincias o de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Art. 33. – Sustitúyese el texto del artículo 22 de la ley 22.802, de Lealtad Comercial, por el
siguiente:
Artículo 22: Toda resolución condenatoria podrá ser recurrida solamente por vía de
apelación ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Federal o ante las cámaras federales de apelaciones competentes, según el asiento de la


autoridad que dictó la condena.
El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que impuso la sanción,
dentro de los diez (10) días hábiles de notificada la resolución, y será concedido en relación
y con efecto suspensivo, excepto cuando se hubieren denegado medidas de prueba en que
será concedido libremente.
Las multas aplicadas en sede administrativa que fueren consentidas o que apeladas resulten
confirmadas en su monto, serán actualizadas por la autoridad de aplicación
automáticamente desde el mes en que se hubiere notificado la sanción al infractor hasta el
mes anterior a su efectivo pago, de acuerdo a la variación del índice previsto en el artículo
25 de la presente norma. En los casos que los tribunales de alzada reduzcan el importe de
las multas aplicadas en sede administrativa, la actualización se practicará desde el mes en
que se hubiere notificado la sanción administrativa al infractor, hasta el mes anterior a su
efectivo pago.

Art. 34. – Sustitúyese el texto del artículo 27 de la ley 22.802, de Lealtad Comercial, por el
siguiente:
Artículo 27: Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación, y en lo que éste no
contemple las del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán
supletoriamente para resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus
reglamentaciones, y en tanto no fueran incompatibles con ellas.

Art. 35. – Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Stella Maris Córdoba. – Juan M. Irrazábal. – Eduardo G. Macaluse.


– Heriberto E. Mediza. – Adrián Pérez. – Patricia Vaca Narvaja.

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

La Subsecretaría de Defensa del Consumidor, juntamente con pautas armonizadas en el


Consejo Federal del Consumidor (Cofedec) y el Consejo Consultivo de los Consumidores
(CCC) han desarrollado un proyecto de reforma de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor (LDC); de la ley 25.065, de Tarjetas de Crédito, y de la ley 22.802, de Lealtad
Comercial.
A diez años de vigencia de la ley 24.240, el Cofedec, integrado por las autoridades de
aplicación de la Ley de Defensa del Consumidor de la Nación, las provincias y la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, que agrupa a la autoridad de aplicación de esta ley y a las
organizaciones inscriptas en el Registro Nacional de Asociaciones de Consumidores
(RNAC), han presentado en dos reuniones de la Comisión de Defensa del Consumidor de
esta Honorable Cámara una reforma integral a la ley tutelar de los consumidores argentinos
para responder, por un lado, a las principales necesidades relevadas en la experiencia de la
aplicación concreta de la misma, y, por el otro, a las nuevas tendencias del país y del
extranjero en la materia.
Es de destacar que para la elaboración del proyecto que presentaron se han tenido en
consideración, además de iniciativas parlamentarias y contribuciones de la doctrina

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

académica y judicial y del derecho comparado, valiosos aportes de autoridades locales de


aplicación de la Ley de Defensa del consumidor y de asociaciones de consumidores, y, con
mérito especial, del Instituto de Derecho del Usuario y del Consumidor del Colegio Público
de Abogados de la Capital Federal.
Por tal motivo, y en virtud de darle estado parlamentario, la presidencia de la Comisión de
Defensa del Consumidor toma dichos antecedentes y presenta el proyecto en cuestión.
A continuación se detallan los fundamentos de los artículos que se sustituyen o derogan:
1. Artículos 1° y 2° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: ampliación del objeto de
las contrataciones de consumo. Desde distintos ámbitos vinculados con la aplicación de la
ley 24.240, de Defensa del Consumidor (parlamentario, autoridades administrativas,
asociaciones de consumidores), se ha postulado la ampliación del objeto de los contratos
alcanzados por la protección de esta ley. En la mayoría de los casos se propicia incluir de
manera expresa nuevas formas de comercialización de ciertos bienes; en particular, los
llamados tiempos compartidos y similares, cementerios parque, determinados servicios,
etcétera. La experiencia de estos diez años de vigencia de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, ha planteado numerosos casos de eventuales exclusiones, y no sólo con
relación a esos rubros a los que, en general y no obstante el debate acerca de su naturaleza
jurídica, se los consideró alcanzados por este régimen. En este sentido, a manera de
ejemplo de cuestiones opinables, puede citarse la administración de consorcios que por
imperio de la ley 13.512, de Propiedad Horizontal, se rige por el instituto del mandato,
eventualmente algunos casos de depósitos, o los contratos sobre derechos. Sirve a título
ilustrativo el caso del reclamo de un apostador en una jugada de la Lotería Nacional que,
luego de ser dictaminado por el Servicio Jurídico de la Autoridad Nacional de Aplicación,
debió desestimarse al considerárselo en rigor excluido de la protección de la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, pues entre los objetos contractuales enumerados en los tres (3)
incisos de su actual artículo 1° no está contemplada la adquisición de derechos como lo es
la compra de un billete de lotería. Con base en estas circunstancias, y considerando que en
el vastísimo escenario del consumo la dinámica tecnológica y de comercialización de
productos y servicios es capaz de presentar situaciones novedosas a cada paso, se entiende
de buena técnica legislativa acuñar un tipo lo más cercano posible al grado de generalidad y
abstracción que toda ley formal debe ostentar. El Código Civil de la Nación, norma de
fondo aplicable en tanto y en cuanto no sea modificada por una legislación especial, en
nuestro caso el estatuto del consumidor, nos brinda en su artículo 2.312 una definición
precisa capaz de aportar la solución a esta cuestión. Así, la voz “bienes” incorporada para
representar los múltiples objetos posibles de una relación de consumo parece la apropiada
por el universo al que se proyecta: objetos materiales e inmateriales susceptibles de tener un
valor; es decir las cosas, muebles e inmuebles, los derechos patrimoniales y los servicios,
entre otros. Como puede advertirse, se abandona toda casuística, presente y futura, con sus
riesgos de estrechez y obsolescencia; asimismo, se descartan las restricciones del inciso c)
del actual artículo 1° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, de las que no se conoce
justificación valedera. Obviamente, se desecha también por las razones apuntadas el ceñido
concepto de cosas muebles, y, como se señaló, se unifica en la noción jurídica de bienes esa
diversidad conceptual del texto actualmente vigente. No obstante el fundamento
estrictamente técnicojurídico señalado, a la hora de definir el texto finalmente propiciado se
tomó en consideración otra razón tan importante como aquél, esto es la indispensablemente
clara, simple y rápida comprensión que una norma como la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, debe provocar en las más amplias capas de la sociedad a las que aspira

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

proteger. En este sentido, se estimó que en el imaginario popular la voz “bienes”, sola,
puede llevar a pensar a consumidores y proveedores que están descartados los servicios.
Para aventar toda duda se propugna entonces la expresión “bienes o servicios” como el
objeto posible de una relación de consumo, utilizándosela así en más de una oportunidad a
lo largo de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor.
2. Inclusión de los contratos a título gratuito: se propone eliminar el requisito de la
onerosidad en la contratación de consumo para considerarla tal, y por tanto comprendida
por esta legislación especial. Nuestra ley 24.240, de Defensa del Consumidor, sigue la
concepción objetiva cuando define al proveedor, y así continúa en la reforma propuesta,
debiendo ser aquél un profesional de la actividad que desarrolle. Frente a tal circunstancia,
en tanto y en cuanto suministre bienes en ese carácter, de profesional de la actividad a la
que se dedica, entendemos que nada obsta a que esas provisiones deba realizarlas de
acuerdo con lo que este régimen tutelar especial establece, cualquiera sea el título –oneroso
o gratuito– a que lo hace. Así, un proveedor –en ese carácter– será igualmente responsable
por infringir la normativa protectora de la salud y seguridad, o la de lealtad comercial,
responderá igual por daños en los términos del artículo 40 de la ley nueva y cualquier otra
falta, sea que provea o no a título oneroso.
3. Extensión del carácter de consumidor y equiparación de los no contratantes.
I. Si bien un criterio correcto, aunque no por todos aceptado, sostiene que la actual ley
24.240, de Defensa del Consumidor, no protege únicamente al consumidor contratante sino
también a los que, formando parte de su grupo familiar o social como reza el artículo 1° de
la ley citada, reciben de aquél el objeto de la relación de consumo, y como tales podrían
ejercer todos los derechos reconocidos por dicha ley, se propone ahora dejarlo sentado
explícitamente en el texto legal para despejar cualquier duda o desviación interpretativa.
Ejemplificando: si alguien recibe un electrodoméstico como regalo, y no funciona
correctamente, no tendrá que ir a buscar al que lo compró y se lo regaló para ejercer el
derecho a garantía, sino que podrá hacerlo por sí mismo en ejercicio de su propio derecho,
haya o no contratado él personalmente. Esta es una primera extensión del carácter de
consumidor.
II. De manera expresa, la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, vigente considera
consumidor sólo a quienes hubieren celebrado, a título oneroso, un contrato de los
enunciados en el artículo 1° de la citada ley; el decreto reglamentario 1.798 del 13 de
octubre de 1994, dentro del espíritu de la ley, extendió la protección por encima de sendos
requisitos a quienes reciban cosas o servicios a título gratuito, y en función de una eventual
contratación; es decir, cuando todavía no hay contrato. Esta segunda extensión del carácter
de consumidor se incorpora ahora a la propia ley.
III. Hay numerosas situaciones en que la tutela legal se proyecta –y debe proyectarse– a la
etapa precontractual; más aún, la normativa establece obligaciones puntuales a los
proveedores en dicha etapa. Por citar algunas de las más destacadas, podemos aludir al
deber de información del artículo 4°; al vínculo obligacional que crea la oferta para quien la
emite, en el artículo 8°; la necesaria confección y entrega de presupuesto de ciertos
servicios contemplada en el artículo 21; la prohibición del artículo 35 de formular cargos
por productos o servicios no solicitados. Empero, no siempre legitima de manera expresa al
potencial consumidor para reclamar por su interés particular vulnerado. Por ello, se propone
equiparar en el carácter de consumidores a quienes, sin estar involucrados en una relación
de consumo propiamente dicha, estén expuestos a ella.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

IV. Por último, se mantiene la exclusión tuitiva de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, para los proveedores que adquieren o utilizan bienes o servicios para
integrarlos a otros bienes o servicios que ellos a su vez proveerán. Pero se limita la
exclusión a los proveedores que incorporan esos bienes o servicios como insumo directo de
otros bienes o servicios y a los que los incorporen en cualquier concepto, cuando no tengan
características de micro, pequeñas o medianas empresas, o similares, en los términos de la
ley 25.300, de mipymes, y sus reglamentaciones. La exclusión de la protección especial se
basa en los necesarios conocimientos que un proveedor tiene o debería tener del negocio
que maneja y de sus intimidades, pudiendo ser excluido también por su ostensible poder
negocial en razón de la magnitud del giro de la empresa. Siendo así las cosas, se presume
acotada la asimetría informativa, y como consecuencia de ello la asimetría negocial, en lo
que a información se refiere, en unos casos, y en su poder empresario integral, en otros, y
por ende acotada asimismo su vulnerabilidad contractual. Hasta ahora, al amparo del
artículo 2° del decreto reglamentario 1.798 del 13 de octubre de 1994 y siguiendo un
criterio económico contable de que toda operación empresarial forma parte del giro de la
empresa, se ha entendido que la adquisición de cualquier producto o servicio por un
proveedor termina, finalmente, incorporado al proceso de producción o comercialización, y
por lo tanto debe estar excluida de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor. Esto, que
puede ser cierto acerca de los bienes estrechamente relacionados con los que el proveedor
produce o comercializa, no lo es respecto del amplio universo de todos los demás. Poniendo
un ejemplo recurrente, puede decirse que un productor de tornillos podrá y deberá conocer
acerca del acero con que los fabrica, pero no tiene por qué saber de los muebles, ni del
equipo de aire acondicionado, ni de la papelería, ni de los alimentos, ni de la telefonía, ni de
tantas otras cosas o servicios que adquiere para utilizar en su fábrica. En estos casos, la
asimetría y vulnerabilidad del, por así llamarlo, proveedorconsumidor viene siendo idéntica
a la del consumidor común. Por ello, como se ha dicho, se propicia limitar esta exclusión
respecto de las operaciones referidas solamente a los insumos directos destinados a ser
integrados en otros procesos de provisión. En otro orden, si bien es cierto que estas
situaciones podrían replicarse en empresas de gran magnitud, no es menos cierto que las
mismas disponen o tienen capacidad para contar con los más variados y suficientes recursos
(económicos, científicos y tecnológicos, jurídicos, contables, etcétera) para encarar sus
contrataciones desde una posición de negociación suficientemente sólida, por lo que, en
esta circunstancia, no se considera menester que sean alcanzadas por este estatuto del
consumidor final, cualesquiera sean las causas de las adquisiciones o locaciones de bienes y
servicios que realicen.
4. Artículo 3° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: por la reforma a este artículo
se busca, por un lado, conceptualizar la expresión “relación de consumo”. Esta noción,
acuñada en los ámbitos especializados en política y derecho del consumo, incorporada por
el artículo 42 a la Constitución Nacional en la reforma de 1994 y empleada profusamente
en la práctica cotidiana vinculada a esta temática, alude, precisamente, a lo que es foco y
común denominador de las múltiples situaciones reguladas por esta legislación especial, sus
reglamentaciones y otras normas complementarias. Sin embargo, hasta hoy hay que acudir
a la doctrina o a la jurisprudencia para hallar una definición de lo que son las relaciones de
consumo, por lo que establecer qué entiende la ley argentina por relación de consumo
implica un avance hacia la seguridad jurídica para todos los actores en ella involucrados.
Asimismo, se está dotando de una herramienta idónea y útil para quienes la necesiten, sea
en el orden de los estudiosos o de los que de alguna manera tienen que ver con la aplicación

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

de esa normativa especial. Se ha optado por una locución que encierra en sí misma la
debida fuerza jurídica que debe tener, clara y concisa, inspirada en la que al respecto se
armonizó oportunamente en el Comité Técnico N° 7 de Defensa del Consumidor del
Mercado Común del Sur (Mercosur), a la vez suficientemente abarcativa de todo el
universo al que ha de proyectarse. Por otro lado, se propicia mantener el principio de
integración normativa del actual artículo 3°, pero estableciendo de manera expresa la
preeminencia del régimen estructurado por la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
como estatuto específico. Teniendo en cuenta el origen, la génesis de la singular defensa
que en el mundo moderno se brinda al consumidor, como también el propósito de esa
protección, debemos concluir en que lo especial es, precisamente, la relación de consumo y
las circunstancias que la provocan y rodean en lo que damos en llamar la sociedad de
consumo. Son antiguos los servicios bancarios, de seguros, turísticos, de telefonía, de
atención de la salud o de administración de planes de ahorro para fines determinados, por
citar sólo unos pocos; antigua es también la provisión de alimentos, o de medicamentos.
Cada una de estas actividades, como otras, tuvo desde antaño su propia regulación y, en
muchos casos, una autoridad administrativa para aplicarla, conformándose así una suerte de
superintendencia integral de cada una de ellas. Así, se organiza el sistema, garantizándose
con normas y autoridades su funcionamiento. En ocasiones, junto a muchas otras que
apuntan a diversos objetivos sistémicos, esas normas que estructuran un determinado sector
de actividad protegen al consumidor respecto de alguna cuestión puntual. Entretanto, se
desarrolla el consumo moderno, con las particularidades que lo caracterizan: masividad,
anonimato, expansión del crédito, vigor publicitario, sofisticación, dinámica renovación
productiva y compleja comercialización, entre otras. En este nuevo escenario, con la
sanción de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el legislador argentino, al igual que
el de la mayoría de los países desarrollados, establece una doble protección: protege al
consumidor individual afectado en sus derechos subjetivos, y protege el orden público
comercial, más precisamente el consumo público, al que la sociedad le otorga un estatus
especial como parte del bien común, pues se siente vulnerada, herida en su conjunto por la
falta cometida contra alguno de sus miembros. Estos son los bienes jurídicos protegidos por
la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, mediante los tipos penales que crea y el régimen
de sanciones contra los que la violan. Pero el legislador argentino, en ejercicio del poder de
policía, no sólo limita los derechos individuales en función de los bienes jurídicos que
quiere proteger de manera singular –un consumo transparente y relaciones de consumo
equitativas– sino que instaura un andamiaje normativo institucional para garantizar la
vigencia efectiva del nuevo derecho. Parte del funcionamiento de esa sistematizada
estructura se basa en este artículo 3° y en el principio integrativo que incorpora. Hace
centro en la propia ley 24.240, de Defensa del Consumidor, la fórmula adoptada por el
artículo 3°, cuando dice que “Las disposiciones de esta ley se integran con las normas
generales y especiales aplicables a las relaciones jurídicas antes definidas…”. Como se
advierte, no establece la mencionada ley que las normas generales y especiales se integran
con las disposiciones de “esta” norma sino, al contrario, que “esta” ley se integra con
aquéllas. Y es lógico que así sea pues, como se ha dicho, el legislador argentino entiende
que la especialidad radica en la relación de consumo como tal, en sí misma, y a ella se
aplican la legislación especial de consumo y los institutos, principios y criterios de este
derecho.
En la misma dirección se encamina el artículo 39 de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, con relación a la remoción de cláusulas abusivas de contratos tipo. Señala este

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

artículo que “cuando los contratos a los que se refiere el artículo anterior requieran la
aprobación de otra autoridad nacional o provincial, ésta tomará las medidas necesarias para
la modificación del contrato tipo a pedido de la autoridad de aplicación”. Es decir que, más
allá de que en los hechos se realicen consultas técnicas entre organismos cuando se
plantean estas hipótesis, una vez que la autoridad de aplicación de la ley 24.240, de Defensa
del Consumidor, detecta términos contractuales abusivos ni siquiera debe consultar con la
otra autoridad nacional o provincial que autoriza el contrato, sino lisa y llanamente pedirle
que haga remover las cláusulas cuestionadas. También en este terreno la ley citada pone el
eje en su propio régimen especial, con independencia de que el proveedor esté alcanzado
por una determinada superintendencia en razón de su actividad. Es dable recordar, por
último, que cuando la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, se plantea excepciones a su
supremacía lo dice de manera expresa y explícita, como son los casos de las
subsidiariedades dispuestas en materia de servicios públicos (artículo 25) y de transporte
aéreo (artículo 63), con independencia del juicio negativo que merecen y que en este
proyecto se propicia derogar. Sin embargo, quizá porque es relativamente reciente la
irrupción del derecho del consumo entre nosotros, con el bagaje de novedades que trae
aparejadas, tal vez por otras razones, suelen escucharse de tanto en tanto cuestionamientos
a esta interpretación, posiciones que no por lábiles resultan jurídicamente menos
reaccionarias. Paralelamente, se argumenta en favor de esas tesis que los proveedores
podrían terminar siendo juzgados dos veces por el mismo hecho cuando sus conductas
infrinjan sendos ordenamientos normativos. Desdeñan indagar acerca de los bienes
jurídicos protegidos por cada ordenamiento y, sobre todo, que, como se ha señalado,
cuando los bienes y servicios se comercializan en el mercado, estableciéndose relaciones de
consumo, por razón de especialidad es la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y sus
institutos los que deben aplicarse de manera preeminente.
Frente a esta situación se propone dejar claramente establecido, para evitar equívocos, que
las relaciones de consumo se rigen por la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, integrada
con la otra normativa general y especial pertinente a cada caso. Ello sin perjuicio de que al
proveedor, al interior del régimen que le corresponda por la actividad que desarrolla, lo
alcance otra normativa específica y deba ser juzgado también por ese marco legal, aun con
base en el mismo hecho pero en protección de un bien jurídico distinto del que protege el
régimen de defensa del consumidor. Es como si alguien, poniendo un ejemplo remanido,
mata a otro en un accidente de tránsito: será juzgado por la ley penal respecto del
homicidio, por la ley civil en cuanto al daño provocado y por la ley de tránsito, si también
la infringió.
5. Artículo 4° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se propone adecuar su objeto
en el sentido de alcanzar a “bienes y servicios” en los términos apuntados más arriba.
Además, se amplía el campo informativo a las condiciones de comercialización, cuyo
conocimiento cabal, sobre todo en la etapa precontractual, es tan importante para el
consumidor como las características esenciales de esos “bienes y servicios”.
6. Artículo 7° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se incorporan de manera
explícita las consecuencias que surgen de la no efectivización injustificada de la oferta, de
manera tal de cubrir todas las etapas del itercontractus.
7. Artículo 8 bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: la incorporación a la ley
24.240, de Defensa del Consumidor, de la manda constitucional de brindar trato equitativo
y digno al consumidor tiene como principal objetivo enumerar algunas situaciones y
conductas per se disvaliosas de cara con sendos valores acuñados por la Carta Magna, sin

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

perjuicio de otras que eventualmente puedan ser así calificadas en cada caso concreto.
Además de hallar base en la propia empírica local, vale resaltar que este sistema de definir
conductas en infracción es el adoptado por otros países, por ejemplo, la República
Federativa del Brasil en el Código de Proteção e Defesa do Consumidor –artículo 39–, o la
República Oriental del Uruguay, en la ley 17.250, sobre relaciones de consumo –artículo
22–, nuestros socios en el Mercosur, metodología también consensuada en el Comité
Técnico N° 7 de dicho bloque regional. El sumar al texto de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, la obligación de brindar trato digno y equitativo a los consumidores más las
conductas establecidas, implica una extensión clara y precisa de la protección que el Estado
brinda al consumidor en nuestro país, y coadyuva también a la seguridad jurídica de los
actores de la relación de consumo.
8. Artículo 10 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se incorpora el inciso c), que
fuera vetado en su sanción original por decreto 2.089/1993, e incorpora el inciso g) que
determina la obligatoriedad de suministrar con claridad la totalidad de costos finales a
cargo del adquirente.
9. Artículo 10 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se determina paridad de
condiciones entre contratantes (usuarios y prestadores de servicios públicos domiciliarios)
en cuanto a la posibilidad de rescindir o resolver el contrato mediante medios similares a
aquel utilizado para la oferta.
10. Artículo 25 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: respecto de los servicios
públicos, en general, se brinden o no en el domicilio del usuario, se propicia trocar el
criterio de supletoriedad, establecido por el actual segundo párrafo del artículo 25, por el de
integración normativa con las concernientes legislaciones específicas. De esta manera,
frente al eventual conflicto de consumo, sendos regímenes deberán ser conjugados en una
hermenéutica que aplique los principios establecidos en el artículo 3° de la ley. No
obstante, debe recordarse que tanto la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, en su texto
originario –artículos 25 y siguientes–, así como también las normas que modificaron dicho
cuerpo legal, contienen normas puntuales relativas a la protección del usuario de servicios
públicos domiciliarios, formando en su conjunto una especie de subsistema específico
regulatorio del sector desde la perspectiva de la defensa del consumidor.
11. Artículo 31 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se establece un nuevo
procedimiento para el caso de error en la facturación, destacándose en la redacción del
proyecto un plazo específico y certero para realizar el reclamo (la redacción vigente, suscita
controversias y da lugar a diferentes interpretaciones a pesar de la reforma ocurrida por ley
25.568). También se produce el cambio de la tasa, de activa a pasiva, para los intereses y
punitorios aplicables por mora en facturas de servicios públicos pagadas fuera de término.
Por último, y dado los diferentes regímenes que rigen en materia de servicios públicos, se
dispone expresamente la aplicación de la integración normativa contemplada en el artículo
3° del presente proyecto de ley.
12. Artículo 32 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: habida cuenta de la razón
principal por la que amerita la venta domiciliaria un tratamiento tuitivo especial; esto es, la
particular situación en se encuentra el consumidor que no se ha encaminado por su propia
determinación hacia el establecimiento comercial a celebrar una relación de consumo sino
que es el proveedor quien llega a él, lo que puede ocurrir en cualquier lugar y no sólo donde
lo supone el artículo 32 en su actual redacción, es que se propone una fórmula genérica
capaz de abarcar toda operación realizada en esas condiciones.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

13. Artículo 34 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se amplía el plazo de


reflexión sobre operaciones realizadas fuera del establecimiento del proveedor a siete (7)
días hábiles para que siempre haya un fin de semana completo en el medio, cuando, es
lógico suponer, el consumidor encontrará un momento para evaluar ex post la relación de
consumo y decidir solo o en familia si realmente desea mantenerla, además de un tiempo
mínimo razonable en el que poder comunicar su decisión al proveedor.
14. Artículo 36 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se prevé una solución similar
a la contemplada en orden a la inclusión de cláusulas abusivas en contratos de consumo, en
el artículo 37, para las situaciones en que el proveedor no consigne requisitos considerados
relevantes para estas operaciones, reconociéndosele al consumidor en tales casos derecho a
demandar la nulidad de una o más cláusulas contractuales en sede judicial y, al juez, la
atribución de integrar el contrato cuando fuere necesario.
15. Artículo 40 bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: el artículo propuesto
incorpora al estatuto del consumidor la figura del daño punitivo del derecho anglosajón,
consistente en una sanción de multa a favor de aquél cuando ha sido víctima de una
conducta disvaliosa del proveedor. Distinta de las demás sanciones impuestas a éste en
tanto y en cuanto afecta al conjunto social con esa conducta, y distinta también de las
indemnizaciones por daños concretos que deba reparar. Es de la misma naturaleza que el
resarcimiento actualmente vigente del veinticinco por ciento de toda suma reclamada o
concepto indebido facturado, dispuesto a favor del usuario de servicios públicos por el
artículo 31 de la ley, así como también similar a otras multas o sanciones establecidas en
nuestro ordenamiento jurídico por diversas normas del derecho civil o laboral. Con el daño
punitivo se trata de desbaratar la perversa ecuación que aconseja dejar que se produzca un
perjuicio pues, en sí, resulta más económico repararlo en los casos singulares que
prevenirlo para la generalidad. Acerca de esta multa civil, como también se la llama, se
establece la facultad del juez de aplicarla y graduarla conforme la gravedad del hecho y
demás circunstancias del caso, estableciendo un tope en tributo al principio de reserva de la
ley penal, atento el carácter punitivo del instituto.
16. Artículo 40 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: la experiencia indica que
en una inmensa mayoría de los casos ventilados en sede administrativa por denuncias de
consumidores, cuando no se ha podido alcanzar la conciliación de intereses en la etapa
correspondiente, el consumidor no accede a reclamar por la vía judicial, habitualmente
debido a la relación adversa para él entre el monto de la eventual demanda y los costos e
inconvenientes que le acarrearía promoverla, especialmente en pequeñas causas. Ve así
frustradas sus expectativas, justas cuando el proveedor en efecto infringió la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, y únicamente es sancionado, sin que nadie en lo personal lo
indemnice finalmente de ninguna manera. De entre las varias alternativas que habría para
resarcir al consumidor en forma más o menos rápida y sencilla, se ha optado por la de dotar
a la autoridad administrativa de aplicación de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, de
potestad para estimar el daño directo y obligar al proveedor a indemnizarlo, en el
entendimiento de restringirlo al daño material emergente y por una cantidad límite,
discrecionalmente fijada en orden a los tres mil pesos ($ 3.000), suma pequeña pero que se
corresponde con importes por lo que los consumidores, la experiencia lo indica, no ocurren
a la sede judicial por los inconvenientes que habitualmente encuentran para hacerlo. Es ésta
una solución similar a la establecida actualmente como facultad de ciertas agencias
gubernamentales, por caso el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), en
materia de daños por incorrecta prestación del servicio electroenergético, y que se inspira

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

en el precepto constitucional incorporado por la reforma de 1994 en el artículo 42, último


párrafo, de nuestra Ley Suprema, que reza: “La legislación establecerá procedimientos
eficaces para la prevención y solución de conflictos…”. Siempre le quedará al consumidor
la vía judicial para demandar una suma mayor, de la que deberá deducirse lo percibido en
sede administrativa, así como también intentar otros resarcimientos a los que entienda tener
derecho.
17. Artículo 41 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: atento que al momento de
elevar esta propuesta de reforma la autoridad nacional de aplicación de la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, es la Secretaría de Coordinación Técnica del Ministerio de
Economía y Producción, debido a que ostenta por asignación de objetivos y funciones los
que en la materia ejercía la ex Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de
Economía, Obras y Servicios Públicos en ocasión de la sanción de la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, se propone efectuar la correspondiente actualización
institucional. Asimismo, se incluye una precisión respecto de la competencia territorial de
las autoridades locales de aplicación de esta ley, en el sentido de que los hechos sometidos
a sus respectivas jurisdicciones son las presuntas infracciones allí cometidas.
18. Artículo 42 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se actualiza la denominación
y el cambio de jerarquía de la Ciudad de Buenos Aires a partir del año 1996.
19. Artículo 43 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: en línea con las nuevas
tendencias aceptadas en materia de política y derecho del consumo, que responden a un
imperativo de nuestra época, y que han sido receptadas en las nuevas Directrices de las
Naciones Unidas para la Protección del Consumidor, de 1999, se propugna asignar
atribuciones a la autoridad nacional de aplicación de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, a más de las ya otorgadas anteriormente, para elaborar políticas a favor de un
consumo sustentable y que, por lo mismo, coadyuven a la protección del medio ambiente
en lo que con cuestiones de consumo estén relacionadas, ampliando en ese terreno las
facultades del inciso a) de este artículo, recogiendo así en el marco del presente estatuto los
principios de solidaridad interregional y de solidaridad intergeneracional.
20. Artículo 45 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: varias son las innovaciones
planteadas en materia de actuaciones administrativas, de las que trata este artículo.
I) Se abandona la indicación de que, para iniciar actuaciones administrativas, hay que labrar
acta y dejar constancia del hecho en presunta infracción y de la norma presuntamente
infringida. Por un lado, se propone utilizar la expresión “imputar”, técnicamente idónea al
efecto buscado, esto es atribuir el carácter de presunto infractor al proveedor y no sólo dejar
constancia de que pueda serlo, y, por el otro, se libra al criterio de la autoridad de
aplicación, según las circunstancias del caso, la forma en que materializará la imputación, si
por acta, por auto de imputación, etcétera, lo que eventualmente sería precisado por la vía
reglamentaria.
II) De manera expresa se descarta la instancia conciliatoria en las actuaciones iniciadas de
oficio, en el entendimiento de que es inconcebible una conciliación entre la autoridad de
aplicación de la ley y el presunto infractor toda vez que, habitualmente, en esa instancia se
armonizan intereses, y no se advierte que el Estado pueda hacerlo por sí y ante sí en su
propia sede administrativa. Asimismo, y en concordancia con lo propuesto para el párrafo
noveno de este mismo artículo, se establece que en las causas iniciadas por denuncias de
particulares se avanzará con la imputación si la conciliación no hubiera sido posible.
III) Como ya se ha formulado en nuestro país en normas procesales jurisdiccionales para la
aplicación de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, se establecen las consecuencias de

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

la inasistencia de denunciantes y denunciados a las audiencias de conciliación, y se fijan


sendas sanciones para cuando la incomparecencia no tenga causa justificada, con
obligación de hacerles conocer ambos extremos en la citación que se les curse. Se pretende
reforzar así la convocatoria a una actividad tan importante como lo es la audiencia en que
consumidor y proveedor pueden resolver su conflicto de manera expedita, con los
beneficios que ello aporta a todos los involucrados cuando se logra.
IV) Se penaliza la falta de acreditación de personería y constitución de domicilio por el
proveedor, y se interpreta como inexistencia de hechos controvertidos la no presentación de
su descargo, como también la obligación de hacerle conocer estos extremos y los derechos
que le asisten, al corrérsele traslado de la imputación. Es ésta una forma de agilizar los
procesos, preservando el debido derecho de defensa, pero con firmeza frente a indolentes o
contumaces.
V) Se faculta explícitamente a la autoridad de aplicación a requerir al presunto infractor que
produzca todas o algunas de las pruebas por él ofrecidas, lo que en el texto vigente resulta
implícito, también en aras de agilizar el curso de los sumarios, tal como ocurre en
numerosas legislaciones procesales.
VI) Se suprime el término perentorio de veinte (20) días hábiles para que la autoridad de
aplicación dicte la resolución definitiva una vez concluidas las diligencias sumariales
atento, por un lado, a que una histórica y empíricamente verificada insuficiencia relativa de
recursos torna inaplicable en la práctica esa previsión legal con el debido rigor en la
mayoría de los casos, y, por el otro, a que empleándose supletoriamente las normas de los
códigos de Procedimientos Penal y Civil y Comercial de la Nación se encontrará ahí la guía
necesaria sobre plazos para dictar sentencia y sus eventuales prórrogas.
VII) Se incluyen las medidas precautorias y las de cese de conducta ordenadas por la
autoridad de aplicación entre los actos recurribles judicialmente, como una ampliación del
derecho de defensa de los imputados por presuntas infracciones. Asimismo, se limita al
efecto devolutivo el carácter con que se han de conceder los recursos contra esas medidas,
en el entendimiento de que su suspensión, mientras tramita el recurso, iría en desmedro de
los intereses de los consumidores, que por lo demás, y como ya se ha dicho, en el derecho
argentino desde la vigencia de la ley 24.240 no sólo se trata del interés individual sino,
también, de los intereses del conjunto de la sociedad.
VIII) Se incorpora a la ley el efecto del acuerdo conciliatorio de interrumpir el curso de las
actuaciones administrativas, hoy contemplado en el decreto reglamentario de la ley 24.240,
limitándolo sólo a los denunciantes que lo hubieren suscripto, y se posibilita la conciliación
en cualquier estado del sumario, previo al dictado del acto administrativo que le pone fin.
Se asimila a dicho acuerdo el desistimiento de la denuncia formulado por el consumidor.
Estas reformas se inspiran, igual que cuando se reglamentó la Ley de Defensa del
Consumidor, en el incentivo que para el proveedor puede significar llegar a un arreglo con
el consumidor, con el consecuente beneficio para éste, si las actuaciones son archivadas.
Asimismo, se otorga fuerza ejecutiva al acuerdo homologado para el consumidor que
necesite demandar judicialmente su cumplimiento, manteniéndose además, en este artículo,
lo dispuesto en el actual artículo 46 acerca de la infracción que a la ley 24.240, de Defensa
del Consumidor, el incumplimiento en sí mismo configura.
IX) Una última reforma al artículo 45 consiste en establecer un orden de subsidiariedad
normativa, para cuestiones no previstas expresamente en la propia ley 24.240, de Defensa
del Consumidor, en los códigos de Procedimiento Penal, Civil y Comercial de la Nación,

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

subsanándose así una omisión de la ley vigente en un punto en que la práctica cotidiana de
su aplicación en sede administrativa lo reclama como necesario.
21. Artículo 46 la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: por lo expuesto en el punto
anterior, se propone la derogación de este artículo.
22. Artículo 47 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor:
a) En materia de sanciones, se propone disminuir la multa mínima prevista, de quinientos
pesos ($ 500) a cien pesos ($ 100), con lo que, si bien se la mantiene como una penalidad
superior al apercibimiento, se establece un monto más adecuado para cuando hay que
sancionar a proveedores cuyo giro comercial es muy pequeño. En el otro extremo de la
escala legal, se proyecta incrementar el tope superior de multa de quinientos mil pesos ($
500.000) a cinco millones de pesos ($ 5.000.000) para casos en que la calidad de la
infracción, la reincidencia del infractor, su escala comercial, la proyección social de la falta
u otras circunstancias ameriten aplicar una penalidad acorde con valores de una mayor
significación. También en atención a que la cuantía de 1993, año de sanción de la ley
24.240, de Defensa del Consumidor, ha devenido insuficiente para punir infracciones de
gran envergadura. Es por esta causa que se propone una actualización anual de los valores
históricos en la escala de la ley, no de las sanciones individuales una vez impuestas; es
decir que no se propicia ninguna indexación ni repotenciación de deudas, sino el
mantenimiento de la graduación legal a valores constantes. Asimismo, se elimina el tope
vigente para cada caso singular, relativo al triple de la ganancia o beneficio obtenido por la
infracción, tanto porque es prácticamente imposible determinarlo con exactitud desde un
punto de vista técnico, cuanto porque en los hechos este tope da por tierra con los valores a
los que habitualmente se llega aplicando las pautas y parámetros ordenados por el artículo
49 para la aplicación y graduación de sanciones, sin que ninguna razón lo justifique.
b) En orden a la publicidad de las sanciones, además de mantener la obligación del infractor
a divulgar la que se le haya impuesto, se autoriza a la autoridad de aplicación a hacerlo a
costa de aquél, según su criterio, para asegurar así que la medida se cumpla de forma cabal
y oportuna. Se la autoriza también a ordenar la publicación de la resolución condenatoria en
su totalidad o en una síntesis de sus principales elementos. Por otro lado, se faculta a la
autoridad de aplicación a indicar en qué diario se realizará la publicación, atento a que
actualmente debe hacerse en el de mayor circulación “de” la jurisdicción donde se cometió
la infracción, y no en el de mayor circulación “en” el lugar del hecho. Esta fórmula acarrea
algunos inconvenientes: ajustándonos a la letra de la actual ley habría que contar con el
dato cierto, actualizado y comprobable de la circulación de diarios de todo el país. Además,
no siempre el periódico de mayor circulación “de” la jurisdicción es el más leído “en” ella,
lo que ocurre por ejemplo en localidades del Gran Buenos Aires, o en el interior del país
con diarios de las capitales de provincias y los de otras ciudades de su territorio. Para evitar
eventuales subterfugios de los infractores, se ha optado por facultar a la autoridad de
aplicación de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, a señalar en qué periódico ha de
hacerse toda publicación, con posibilidad de incluir el de cada lugar donde el proveedor
desarrolle sus actividades en caso de que lo haga en más de una. Finalmente, se autoriza
también a la autoridad de aplicación a dispensar la publicación de la sanción cuando ésta
consista en apercibimiento, puesto que en tal caso podría resultar más gravosa la accesoria
de difusión que la pena principal, lo que en ciertas circunstancias puede estar justificado y
en otras, no.
c) Para compeler a una oportuna observancia de las sanciones impuestas al proveedor, se
postula la institución de astreintes a cargo de los contumaces.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

d) Habida cuenta de la ya aludida histórica desproporción existente entre los recursos de la


autoridad nacional de aplicación de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y las
necesidades que impone el desarrollo de políticas intensivas de defensa del consumidor, en
especial una de las más importantes y eficaces, esto es su educación, se plantea la creación
de un fondo especial para ese fin, por aquélla administrado, integrado por el cincuenta por
ciento (50 %) de las multas que dicha autoridad nacional aplique.
23. Artículo 49 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se amplía a cinco (5) años el
término dentro del que un proveedor infractor puede ser considerado reincidente si comete
nuevas infracciones, y se precisa que dicho lapso se cuenta desde que la sanción anterior
quedó firme, en línea con las previsiones del derecho penal, lo que no se especifica en la
actual ley 24.240, de Defensa del Consumidor. La ampliación del término se basa en los
tiempos que habitualmente lleva desde que comienza la instrucción de un sumario hasta
que queda firme la sentencia administrativa de sanción cuando ha sido recurrida, así como
también en la necesidad de extender el período en que el proveedor debe observar buena
conducta cuando ya la ha quebrado con anterioridad.
24. Artículo 50 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: en concordancia con el
criterio asentado al proponer la reformulación normativa del principio integrativo del
artículo 3° de la ley, y por similares fundamentos a los expresados supra al realizarla, se
postula la incorporación de un texto adicional al artículo 50 respecto de los intervalos
establecidos para que opere la prescripción de acciones judiciales relativas a las relaciones
de consumo, cuando son también contempladas en otras normas positivas, sean éstas
generales o especiales, optando siempre por el plazo más favorable al consumidor. Es
conveniente y oportuno aclarar este tema en la ley para aventar dudas al respecto teniendo
en consideración que algunos se las han planteado, entre otras causas, debido a la sede en
que la prescripción es abordada en la ley 24.240, esto es el capítulo XII “Procedimiento y
sanciones”.
25. Artículo 52 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se proyecta reemplazar el
segundo párrafo de este artículo por otro en el que se perfecciona la caracterización de las
asociaciones de consumidores legitimadas para accionar, no exigiéndose que sean las
constituidas como personas jurídicas, lo que ya se hace en el artículo 55, sino que estén
autorizadas a funcionar como tales en los términos del artículo 56 de la ley. De otro lado, se
autoriza a todas las asociaciones de consumidores debidamente autorizadas que lo deseen a
pedir su incorporación como litisconsortes de cualquier otro legitimado en procesos donde
se ventilen acciones en defensa de intereses colectivos, en la idea de que ese ingreso en
apoyo de la masa de consumidores es capaz de robustecer su defensa y, al mismo tiempo,
evitar el dispendio de actividades procesales mediante la mancomunidad de los que decidan
desplegarlas.
26. Artículo 53 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se reinstala en la ley que nos
ocupa el beneficio de justicia gratuita para todos los procesos iniciados en su mérito, que
había sido oportunamente vetado al promulgarse la ley en 1993, estableciéndose empero la
posibilidad de que la demandada alegue y demuestre la solvencia de la parte actora,
haciendo cesar el beneficio. Todo ello en el entendimiento de que se coadyuva a garantizar
así el acceso de los consumidores a la Justicia, sin que su situación patrimonial
desfavorable sea un obstáculo. En otro orden, y con el mismo objetivo, se obliga a los
jueces a ponderar la proporcionalidad entre monto y costos del juicio y situación
patrimonial de las partes, al imponer las costas, una manera de remover una de las causas

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

que a veces desalientan a los consumidores a litigar no obstante saberse con derecho a
hacerlo.
27. Artículo 54 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: las acciones judiciales de
incidencia colectiva son un instrumento institucional que incluso ha sido reconocido por el
artículo 43 de la Constitución Nacional, y, pese al veto del texto que fuera sancionado
legislativamente en 1993, estas acciones se fueron promoviendo para beneficio de
consumidores y usuarios. Ejercidas desde distintos organismos del Estado nacional y por
organizaciones no gubernamentales de consumidores, las acciones colectivas son una
realidad obtenida mediante la dinámica judicial, como una forma de recepción pretoriana
de instituciones constitucionales y legales. El artículo proyectado pretende generar algunas
reglas para su mejor funcionamiento, disponiendo en torno a las conciliaciones y
transacciones y a las sentencias y sus modalidades. Así como en el artículo 52 se requiere la
intervención del Ministerio Público Fiscal en los casos de desistimiento o abandono de la
acción, también parece razonable regular estas otras formas anormales de terminación del
proceso. Por ello, se establece también la intervención de dicho ministerio y que el tribunal
interviniente funde su pronunciamiento, no limitándose a un acto meramente formal. Es
decir, que es posible conciliar o transar dichos procesos cuando las condiciones así lo
aconsejen, pero con contralores adecuados, y dejando siempre a salvo la posibilidad de que
aquellos consumidores o usuarios individuales que quieran continuar con la acción puedan
hacerlo. Similar derecho se les otorga a los disidentes cuando no estén de acuerdo con la
sentencia judicial dictada en este tipo de procesos pues, si bien es cierto que se trata de un
fallo judicial, no lo es menos que el consumidor individual puede ver involucrados sus
intereses en una acción que él no promovió ni autorizó, y verse perjudicado por una
resolución adversa que no buscó. En previsión de estos supuestos, se establece que el
propio magistrado fijará los términos y condiciones bajo los cuales los disconformes han de
manifestarse. En cuanto a las sentencias que hagan lugar a las acciones colectivas, se
formulan también algunas precisiones para los supuestos en que los consumidores deban
ser económicamente resarcidos planteándose diversas vías instrumentales para hacer
efectiva la reparación, siendo los jueces quienes establecerán las pautas para transitarlas
conforme las circunstancias de cada caso.
28. Artículo 55 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: por similares razones a las
expuestas al fundar la reforma al artículo 53, y aún mayores en consideración a que se
acciona en defensa de los intereses colectivos, se propicia el beneficio de justicia gratuita
en este tipo de causas. También teniendo en cuenta que cuando alguna autoridad pública o
alguna defensoría del pueblo han actuado en procesos colectivos se los ha eximido de
gastos por pertenecer al aparato del Estado, con lo que podría configurarse una indebida
discriminación en contra del restante legitimado para incoar acciones colectivas, las
asociaciones de consumidores, cuya genuina y eficiente representación de la sociedad civil
en estos temas está convalidada con jerarquía constitucional en nuestro ordenamiento
jurídico. En otro orden, los procesos colectivos son desvinculados de la obligación procesal
de mediación previa porque, como ya se dijo en el análisis del nuevo artículo 54, no es
imaginable una transacción en este terreno sin intervención del Ministerio Público Fiscal y
un efectivo control judicial.
29. Artículo 59 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se propicia en el capítulo
sobre arbitraje la organización de tribunales tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en
todas las ciudades capitales de provincia.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

30. Artículo 60 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se le incorpora carácter


imperativo a la redacción del articulado en cuanto a la inclusión de la educación al
consumidor en los planes educativos oficiales.
31. Artículo 63 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: ninguna justificación
técnicojurídica ni de sana política de consumo reconoce la actual subsidiariedad de la ley
24.240, de Defensa del Consumidor, en conflictos del servicio de transporte aéreo impuesta
por el artículo 63, cuya derogación se postula. Este sector de actividad, como cualquier otro
que genere relaciones de consumo, debe ser alcanzado por la integración normativa del
artículo 3°, sin que su naturaleza explique excepción alguna.
32. Artículo 50 de la ley 25.065, de Tarjetas de Crédito: por las mismas razones aducidas
acerca de la actualización institucional en el texto del artículo 41 de la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, se proyecta la referida a este artículo. Se propone asimismo, en
sintonía con el sistema de la propia la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y de la ley
22.802, de Lealtad Comercial, extender la delegación de facultades de aplicación de la ley
25.065, de Tarjetas de Crédito, en sus aspectos comerciales, a las jurisdicciones locales
respecto de los hechos a ellas sometidos, sin perjuicio de las atribuciones de la autoridad
nacional de aplicación para actuar de manera concurrente en todo el país. De esta forma se
afianzarán los derechos de los consumidores en materia de tarjetas de crédito en todo el
territorio nacional pues tendrán un organismo próximo al que recurrir y no, como sucede
actualmente, una sola dependencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lo que, en los
hechos y sin motivo, torna de ilusoria efectividad esos derechos para quienes residen
alejados del área metropolitana en la vasta geografía argentina.
33. Artículo 22 de la ley 22.802, de Lealtad Comercial: estrechamente vinculada con la ley
24.240, de Defensa del Consumidor, la ley 22.802, de Lealtad Comercial y sus
reglamentaciones, como se ha sostenido siempre, constituyen el primer antecedente de una
defensa del consumidor sistematizada en nuestro ordenamiento jurídico. En efecto, todos
sus institutos se dirigen a la tutela del consumidor y sus derechos como el principal bien
jurídico a proteger, asegurando la indispensable lealtad comercial que debe mantener el
proveedor hacia sus clientes, sin perjuicio de que en segundo término, y como efecto
colateral, sirvan también para afianzar a los comerciantes que cumplen esa normativa y
desplazar a los que la infringen. Rotulado de productos, exhibición de precios, publicidad
engañosa, concursos y certámenes con premios, por citar sólo algunos, son microsistemas
de protección al consumidor regulados por la ley 22.802, de Lealtad Comercial, que, por
añadidura y como no podría ser de otra manera, reconocen las mismas autoridades
administrativas de aplicación que la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, tanto a nivel
nacional como local. Sin embargo, las instancias recursivas contra las resoluciones que se
dictan en las actuaciones administrativas se bifurcan sin razón, con un consecuente
desorden que se estima conveniente erradicar. Por ello, se propone establecer que las
apelaciones por esta ley sean ventiladas en sede de la Excelentísima Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, cuando las infracciones juzgadas se
cometieren en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y en las cámaras federales de
apelación, no los juzgados de primera instancia pues nada justifica la diferencia hoy
vigente, cuando los hechos se cometieren en el interior del país.
34. Artículo 27 de la ley 22.802, de Lealtad Comercial: en consonancia con lo planteado
para el artículo 45 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y ante la carencia de una
referencia de subsidiariedad en ocasiones necesaria, se postula el envío, en este orden, a los
códigos de Procedimiento en Materia Penal, Civil y Comercial de la Nación.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Compartiendo los fundamentos de esa presentación, y teniendo presente que este proyecto
reproduce el expediente 7.171-D.-04 que tuvo dictamen unánime de la Comisión de
Defensa del Consumidor, y que han sido considerados otros proyectos de ley, como: 223-
S.-03, 149-S.-04, 421-D.-04 del diputado Accavallo, 1.668-D.-04 de los diputados
Monteagudo y Jarque, 1.836-D.-04 de la diputada Leonelli, 1.846-D.-04 de la diputada
Córdoba y otros señores diputados, 2.708-D.-04 del diputado Polino, 4.050-D.-04 del
diputado Ferri, 6.006-D.-04 de los diputados Baigorri y Basualdo, 6.896-D.-04 y 6.956-D.-
04 de la diputada Bertone, 8.118-D.-04 del diputado Ingram y 509-D.-05 del diputado
Molinari Romero, relacionados con el mismo tema, faltándole el dictamen respectivo en las
otras comisiones que tuvo giro (de Comercio, de Legislación General, de Justicia y de
Finanzas), es que solicito a mis pares el tratamiento del presente proyecto.

Stella Maris Córdoba. – Juan M. Irrazábal. – Eduardo G. Macaluse.


– Heriberto E. Mediza. – Adrián Pérez. – Patricia Vaca Narvaja.

–A las comisiones de Defensa del Consumidor, de Comercio y de Justicia.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Dictamen de la Cámara de Diputados


Texto del proyecto de ley dictaminado por la Comisiones de
Defensa del Consumidor; de Comercio y de Justicia

SESIONES ORDINARIAS 2006

COMISIONES DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR, DE COMERCIO Y DE


JUSTICIA

ORDEN DEL DIA Nº 306/2006

SUMARIO: Ley 24.240 de Defensa del Consumidor. Modificación. Córdoba (S. M.) y
otros. (1.061-D.-2006.)

Dictamen de las comisiones

Honorable Cámara:
Las comisiones de Defensa del Consumidor, de Comercio y de Justicia han considerado el
proyecto de ley de la señora diputada Córdoba (S. M.) y otros señores diputados, sobre
modificaciones a la ley 24.240, de Defensa del Consumidor; y, por las razones expuestas en
el informe que se acompaña y las que dará el miembro informante, aconsejan la aprobación
del siguiente

PROYECTO DE LEY

El Senado y Cámara de Diputados,...

Artículo 1° – Sustitúyese el texto del artículo 1° de la ley 24.240, de Defensa del


Consumidor, por el siguiente:
Artículo 1°: Objeto. Consumidor. Equiparación. La presente ley tiene por objeto la defensa
del consumidor o usuario, entendiéndose por tal toda persona física o jurídica que adquiere
o utiliza bienes o servicios, como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo
familiar o social.
Se considera asimismo consumidor o usuario a quien, sin ser parte de una relación de
consumo, como consecuencia o en función de ella, adquiere o utiliza bienes o servicios,
como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo familiar o social, y a quien de
cualquier manera está expuesto a una relación de consumo.
No se considera consumidor o usuario a aquel que, sin constituirse en destinatario final,
adquiere o utiliza bienes o servicios con el fin de integrarlos como insumo directo a otros
bienes o servicios, en su carácter de proveedor.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Tampoco se considera consumidor o usuario al proveedor que adquiere o utiliza bienes o


servicios cuando no esté alcanzado por el régimen de la ley 25.300, de Fomento para la
Micro, Pequeña y Mediana Empresa (mipymes), o el que lo suceda.

Art. 2° – Sustitúyese el texto del artículo 2° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 2°: Proveedor. Proveedor es toda persona física o jurídica que desarrolla de
manera profesional, aun ocasionalmente, actividades de producción, montaje, creación,
construcción, transformación, importación, concesión de marca, distribución y
comercialización de bienes o servicios destinados a consumidores o usuarios. Todo
proveedor está obligado al cumplimiento de la presente ley.
Para el caso de los servicios de profesionales liberales que requieran para su ejercicio título
universitario y matrícula otorgada por colegios profesionales reconocidos oficialmente o
autoridad facultada para ello, la responsabilidad será imputable al factor subjetivo o culpa.

Art. 3° – Sustitúyese el texto del artículo 3° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 3°: Relación de consumo. Integración normativa. Preeminencia. Relación de
consumo es el vínculo jurídico entre el proveedor y el consumidor o usuario.
Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales y especiales aplicables a
las relaciones de consumo, en particular las de defensa de la competencia y de lealtad
comercial, debiéndose aplicar siempre la norma más favorable al consumidor.
Con base en la integración legislativa establecida en el párrafo anterior, las relaciones de
consumo se rigen por el régimen establecido en esta ley y sus reglamentaciones, sin
perjuicio de que el proveedor, por la actividad que desarrolle, esté alcanzado asimismo por
otra normativa específica.
En los casos en que los servicios de profesionales liberales que requieran para su ejercicio
título universitario y matrícula otorgada por colegios profesionales reconocidos
oficialmente o autoridad facultada para ello, la responsabilidad será imputable al factor
subjetivo o culpa.

Art. 4° – Sustitúyese el texto del artículo 4° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 4°: Información. El proveedor está obligado a suministrar al consumidor, en forma
cierta y objetiva, información adecuada, veraz detallada, eficaz y suficiente sobre las
características esenciales de los bienes y servicios que provee y las condiciones de su
comercialización.

Art. 5° – Incorpórase como último párrafo del artículo 7° de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, el siguiente texto:
…La no efectivización de la oferta será considerada negativa o restricción injustificada de
venta, pasible de las sanciones previstas en el artículo 47 de esta ley.

Art. 6° – Incorpórase como artículo 8° bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el
siguiente:
Artículo 8° bis: Trato digno. Prácticas abusivas. Los proveedores deberán garantizar
condiciones de atención y trato dignos y equitativos a los consumidores y usuarios, en

31
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

particular a las personas discapacitadas, ancianos y mujeres embarazadas. Deberán


abstenerse de desplegar conductas que coloquen a los consumidores y usuarios en
situaciones vergonzantes, vejatorias o intimidatorias. En el reclamo extrajudicial de deudas,
deberán abstenerse de utilizar cualquier medio que le otorgue la apariencia de reclamo
judicial. Tales conductas, además de las sanciones previstas en la presente ley, podrán ser
pasibles de la multa civil establecida en el artículo 40 bis de la presente norma, sin perjuicio
de otros resarcimientos que correspondieren al consumidor, siendo ambas penalidades
extensivas a quien actuare en nombre del proveedor.
Entre otras, se consideran prácticas abusivas y quedan prohibidas las siguientes:
a) Condicionar la provisión de bienes o servicios a la de otros bienes o servicios, excepto
cuando sean ofrecidos en conjunto conforme usos y costumbres comerciales y no se
configure abuso de derecho;
b) Negar la provisión de bienes o servicios al consumidor en forma arbitraria, excepto en
los casos en que se hayan establecido modalidades, condiciones o limitaciones en los
términos del artículo 7° de la presente ley y hayan sido oportunamente informadas;
c) Aprovecharse indebidamente de la necesidad, ligereza o inexperiencia del consumidor,
teniendo en cuenta su edad, salud, conocimientos o condición social para hacerle consumir
sus bienes o servicios;
d) Exigir al consumidor que conceda ventajas evidentemente inequitativas. Lo dispuesto no
refiere al precio de los bienes o servicios;
e) Hacer circular información que desprestigie al consumidor a causa de las acciones que
realice en ejercicio de sus derechos;
f) Dejar de estipular el plazo para el cumplimiento de sus obligaciones cuando la
legislación no establezca plazos supletorios, o fijarlos a su exclusivo arbitrio de manera
manifiestamente desproporcionada;
g) En las operaciones financieras y en las de crédito para el consumo, imponer al
consumidor un determinado proveedor de bienes o servicios cuando sean requeridos como
accesorios para la provisión de otros bienes o servicios, sin darle opciones entre las que
pueda elegir.

Art. 7° – Sustitúyese el texto del artículo 10 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 10: Contenido del documento de venta. En el documento que se extienda por la
venta de bienes muebles o inmuebles, sin perjuicio de la información exigida por otras
leyes o normas, deberá constar:
a) La descripción y especificación del bien;
b) Nombre y domicilio del vendedor;
c) Nombre y domicilio del fabricante, distribuidor o importador cuando correspondiere;
d) La mención de las características de la garantía conforme a lo establecido en esta ley;
e) Plazos y condiciones de entrega;
f) El precio y condiciones de pago;
g) Los costos adicionales, especificando precio final a pagar por el adquirente.
La redacción debe ser hecha en idioma nacional, ser completa, clara y fácilmente legible,
sin reenvíos a textos o documentos que no se entreguen previa o simultáneamente. Un
ejemplar debe ser entregado al consumidor.

32
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Cuando se incluyan cláusulas adicionales a las aquí indicadas o exigibles en virtud de lo


previsto en esta ley, aquéllas deberán ser escritas en letra destacada y suscritas por ambas
partes.
La reglamentación establecerá modalidades más simples cuando la índole del bien objeto
de la contratación así lo determine, siempre que asegure la finalidad perseguida por esta
ley.

Art. 8° – Incorpórase como artículo 10 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el
siguiente:
Artículo 10 ter: Medios para rescindir. Cuando la contratación de un servicio, incluidos los
servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o
similar, podrá ser rescindida, a elección del consumidor o usuario, mediante el mismo
medio utilizado en la contratación.
La empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar, sin cargo, al
domicilio del consumidor o usuario una constancia fehaciente dentro de las setenta y dos
(72) horas posteriores a la recepción del pedido de rescisión.
Esta disposición debe ser publicada en la factura o documento equivalente que la empresa
enviare regularmente al domicilio del consumidor o usuario.

Art. 9° – Sustitúyese el texto del artículo 11 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 11: Garantías. Cuando se comercialicen bienes muebles no consumibles, artículo
2.325 del Código Civil, el consumidor y los sucesivos adquirentes gozarán de garantía legal
por los defectos o vicios de cualquier índole, aunque hayan sido ostensibles o manifiestos al
tiempo del contrato, cuando afecten identidad entre lo ofrecido y lo entregado o su correcto
funcionamiento.
La garantía legal tendrá vigencia por (6) seis meses a partir de la entrega, pudiendo las
partes convenir un plazo mayor. En caso de que el bien deba trasladarse a fábrica o taller
habilitado, el transporte será realizado por el responsable de la garantía y serán a su cargo
los gastos de flete y seguros y cualquier otro que deba realizarse para la ejecución del
mismo.

Art. 10. – Sustitúyese el texto del artículo 25 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 25: Constancia escrita. Información al usuario. Las empresas prestadoras de
servicios públicos a domicilio deben entregar al usuario constancia escrita de las
condiciones de la prestación de los derechos y obligaciones de ambas partes contratantes.
Sin perjuicio de ello, deben mantener tal información a disposición de los usuarios en todas
las oficinas de atención al público.
Las empresas prestatarias de servicios públicos domiciliarios deberán colocar en toda
facturación que se extienda al usuario y en las oficinas de atención al público carteles con la
leyenda “Usted tiene derecho a reclamar una indemnización si le facturamos sumas o
conceptos indebidos o reclamamos el pago de facturas ya abonadas, ley 24.240”.

Art. 11. – Sustitúyese el texto del artículo 31 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Artículo 31: En los casos que un prestador de servicios públicos facturase sumas o
conceptos indebidos o reclamare el pago de facturas ya abonadas, el usuario podrá
presentar reclamo abonando únicamente los conceptos no reclamados hasta el vencimiento
de la factura en cuestión. En estos casos, el usuario abonará únicamente los conceptos no
reclamados.
El prestador dispondrá de un plazo de 30 días, a partir del reclamo del usuario, para
acreditar en forma fehaciente que el consumo facturado fue efectivamente realizado.
Si el usuario no considerara satisfecho su reclamo, o el prestador no le contestara en los
plazos indicados, podrá requerir la intervención del organismo de control correspondiente,
hasta 60 días contados a partir de la respuesta del prestador, o de la fecha de vencimiento
del plazo para contestar, si éste no hubiera respondido.
En los casos que el reclamo fuera resuelto a favor del usuario, y éste hubiera abonado un
importe mayor al que finalmente se determine, el prestador deberá reintegrarle la diferencia
correspondiente, con más los mismos intereses que él cobra por mora, calculados desde la
fecha de pago hasta la efectiva devolución, e indemnizará al usuario con un crédito
equivalente al 25 % del importe cobrado o reclamado indebidamente.
La devolución y/o indemnización se hará efectiva en la factura inmediata siguiente.
Si el reclamo fuera resuelto a favor del prestador, éste tendrá derecho a reclamar el pago de
la diferencia adeudada, con más los intereses que cobra por mora, calculados desde la fecha
de vencimiento de la factura reclamada hasta la fecha de efectivo pago.
La tasa de interés por mora en facturas de servicios públicos no podrá exceder en más del
50 % la tasa pasiva para depósitos a 30 días del Banco de la Nación Argentina, del último
día del mes anterior a la efectivización del pago.
La relación entre el prestador de servicios públicos y el usuario tendrá como base la
integración legislativa dispuesta por el artículo 3° del presente cuerpo legal.
Las facultades conferidas al usuario en el primer párrafo del presente artículo se conceden
sin perjuicio de las previsiones del artículo 50 del presente cuerpo legal.

Art. 12. – Sustitúyese el texto del artículo 32 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 32: Venta domiciliaria. Es aquella oferta de venta de un bien o prestación de un
servicio efectuada al consumidor fuera del establecimiento del proveedor. En ella, el
contrato debe ser celebrado por escrito y con las precisiones del artículo 10 de la presente
ley.
Lo dispuesto precedentemente no es aplicable a la compraventa de bienes perecederos
recibidos por el consumidor y abonados al contado.

Art. 13. – Sustitúyese el texto del artículo 34 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 34: Revocación. En los casos de los artículos 32 y 33 de la presente norma, el
consumidor tiene derecho a revocar la oferta o la aceptación durante el plazo de siete (7)
días hábiles, contados a partir de la fecha en que se entregue el bien o se celebre el contrato,
lo último que ocurra, sin responsabilidad alguna.
Esa facultad no puede ser dispensada ni renunciada.
El vendedor debe informar por escrito al consumidor de esta facultad de revocación en todo
documento que, con motivo de venta, le sea presentado al consumidor.
Tal información debe ser incluida en forma clara y notoria.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

El consumidor debe poner el bien a disposición del vendedor y los gastos de devolución
son por cuenta de este último.

Art. 14. – Sustitúyese el texto del artículo 36 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 36: Requisitos. En las operaciones financieras y en las de crédito para consumo
deberá consignarse, en su caso: el precio de contado, el saldo de deuda, el total de los
intereses a pagar, la tasa de interés efectiva anual, la forma de amortización de los intereses,
otros gastos si los hubiere, cantidad de pagos a realizar y su periodicidad, gastos extras o
adicionales si los hubiera y monto total financiado a pagar, bajo pena de nulidad. Cuando el
proveedor omitiera incluir alguno de éstos en el documento que corresponda, el consumidor
tendrá derecho a demandar la nulidad del contrato o de una (1) o más cláusulas. Cuando el
juez declare la nulidad parcial, simultáneamente integrará el contrato si ello fuera necesario.
El Banco Central de la República Argentina adoptará las medidas conducentes para que las
entidades sometidas a su jurisdicción cumplan, en las operaciones a que refiere el presente
artículo, con lo indicado en esta ley.

Art. 15. – Incorpórase como artículo 40 bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el
siguiente texto:
Artículo 40 bis: Daño punitivo. Cuando el proveedor no cumpla sus obligaciones legales o
contractuales con el consumidor, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del
damnificado, que graduará en función de la gravedad del hecho y demás circunstancias del
caso, independientemente de otras indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un
proveedor sea responsable del incumplimiento, responderán todos solidariamente ante el
consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les correspondan. La multa civil
que se imponga no podrá superar el máximo de la sanción de multa prevista en el artículo
47, inciso b) de la presente ley.

Art. 16. – Incorpórase como artículo 40 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el
siguiente texto:
Artículo 40 ter: Daño directo. La autoridad de aplicación podrá determinar la existencia de
daño directo al consumidor resultante de la infracción del proveedor y obligar a éste
resarcirlo, hasta un máximo de tres mil pesos ($ 3.000), monto que será actualizado
anualmente en los términos del artículo 47, inciso b), de la presente ley. El acto
administrativo de la autoridad de aplicación será apelable por el proveedor en los términos
del artículo 45 de la presente ley, y, una vez firme, respecto del daño directo que determine
constituirá título ejecutivo a favor del consumidor. Las sumas que el proveedor pague al
consumidor en concepto de daño directo determinado en sede administrativa serán
deducibles de otras indemnizaciones que por el mismo concepto pudieren corresponderle a
éste por acciones eventualmente incoadas en sede judicial.

Art. 17. – Sustitúyese el texto del artículo 41 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 41: Autoridad nacional y local. La Secretaría de Coordinación Técnica
dependiente del Ministerio de Economía y Producción será la autoridad nacional de
aplicación de la presente ley. Los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires actuarán como autoridades locales de aplicación ejerciendo el control,

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

vigilancia y juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente ley y de sus normas


reglamentarias respecto de las presuntas infracciones cometidas en sus respectivas
jurisdicciones. Las provincias, en ejercicio de sus atribuciones, podrán delegar funciones en
organismos de su dependencia o en los gobiernos municipales.

Art. 18. – Sustitúyese el texto del artículo 42 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 42: Funciones concurrentes. La autoridad nacional de aplicación, sin perjuicio de
las funciones que se encomiendan a las autoridades locales de aplicación en el artículo 41
de la presente ley, podrá actuar concurrentemente en la vigilancia, contralor y juzgamiento
de la misma, aunque las presuntas infracciones ocurran exclusivamente en el ámbito de las
provincias o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Art. 19. – Sustitúyese el texto del artículo 43 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 43: Facultades y atribuciones. La Secretaría de Coordinación Técnica, sin
perjuicio de las funciones específicas, en su carácter de autoridad de aplicación de la
presente ley tendrá las siguientes facultades y atribuciones:
a) Proponer el dictado de la reglamentación de esta ley y elaborar políticas tendientes a la
defensa del consumidor, y a favor de un consumo sustentable con protección del medio
ambiente e intervenir en su instrumentación mediante el dictado de las resoluciones
pertinentes;
b) Mantener un registro nacional de asociaciones de consumidores y usuarios;
c) Recibir y dar curso a las inquietudes y denuncias de los consumidores y usuarios;
d) Disponer la realización de inspecciones y pericias vinculadas con la aplicación de esta
ley;
e) Solicitar informes y opiniones a entidades públicas y privadas en relación con la materia
de esta ley;
f) Disponer de oficio o a requerimiento de parte la celebración de audiencias con la
participación de denunciantes damnificados, presuntos infractores, testigos y peritos.
La Secretaría de Coordinación Técnica podrá delegar, de acuerdo con la reglamentación
que se dicte, en el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o gobiernos
provinciales las facultades mencionadas en los incisos c), d) y f) de este artículo.

Art. 20. – Sustitúyese el texto del artículo 45 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 45: Actuaciones administrativas. La autoridad de aplicación iniciará actuaciones
administrativas en caso de presuntas infracciones a las disposiciones de la presente ley, sus
normas reglamentarias y resoluciones que en su consecuencia se dicten, de oficio o por
denuncia de quien invocare un interés particular o actuare en defensa del interés general de
los consumidores y usuarios.
En las causas iniciadas por denuncias de particulares, previa instancia conciliatoria y si la
conciliación no hubiere sido posible y en las de oficio, se imputará la presunta infracción
con descripción de los hechos e indicación de las normas presuntamente infringidas.
Cuando se hubiere citado a audiencia de conciliación y no comparecieren el denunciante o
el denunciado, la autoridad de aplicación podrá dar por agotada la instancia conciliatoria y
las actuaciones proseguirán su trámite según corresponda. Si el denunciado no justificare su

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

inasistencia dentro de los cinco (5) días hábiles, se hará pasible de una multa de cincuenta
pesos ($ 50) a cinco mil pesos ($ 5.000). Si en igual término el denunciante no justificare su
propia inasistencia, se lo tendrá por desistido de la denuncia. En las respectivas citaciones a
audiencia de conciliación se transcribirá textual y completo lo establecido en este párrafo.
De la imputación se correrá traslado al presunto infractor por el término de cinco (5) días
hábiles, dentro del cual podrá tomar vista de las actuaciones, presentar por escrito su
descargo y ofrecer las pruebas que hagan a su derecho.
La no presentación de descargo implicará la inexistencia de hechos controvertidos.
En su primera presentación el presunto infractor deberá constituir domicilio y acreditar
personería, bajo apercibimiento de tenerlo por no presentado. Junto con el traslado de la
imputación se transcribirá textual y completo lo establecido en este párrafo.
Las pruebas se admitirán solamente en caso de existir hechos controvertidos y siempre que
no resulten manifiestamente inconducentes.
Contra la denegación de medidas de prueba sólo se concederá el recurso de
reconsideración.
La autoridad de aplicación podrá requerir al presunto infractor la producción de algunas o
todas de las pruebas por él ofrecidas, teniéndose por desistidas las no producidas dentro del
plazo que le fije la autoridad de aplicación, o en el término de diez (10) días hábiles cuando
no le hubiere sido fijado. La autoridad de aplicación tendrá las más amplias atribuciones
para disponer medidas técnicas, admitir, ordenar y producir pruebas, y dictar medidas de no
innovar.
En cualquier momento durante la tramitación de las actuaciones, la autoridad de aplicación
podrá ordenar el cese de la conducta que se reputa en violación de esta ley y sus
reglamentaciones, así como también dictar cualquier medida precautoria que considere
necesaria para asegurar su vigencia.
Concluidas las diligencias sumariales se dictará la resolución definitiva.
Contra las providencias que ordenen medidas de cese y precautorias y contra los actos
administrativos que dispongan sanciones, se podrá recurrir por ante la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal o ante las cámaras federales de
apelaciones con asiento en las provincias, según corresponda de acuerdo con el lugar de
comisión del hecho. El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que
dictó el acto administrativo dentro de los diez (10) días hábiles de notificado y será
concedido con efecto suspensivo cuando se recurran actos administrativos que impongan
sanciones, y con sólo efecto devolutivo cuando se recurran providencias que ordenen
medidas de cese o precautorias, siempre en relación, excepto cuando se hubieran denegado
medidas de prueba, en que será concedido libremente.
El acuerdo conciliatorio homologado por la autoridad de aplicación, al que sin perjuicio de
lo establecido en el párrafo tercero del presente artículo se podrá arribar en cualquier estado
del sumario previo al dictado de la resolución definitiva, pondrá fin al proceso
administrativo con relación a aquellos denunciantes que lo hubieren suscrito.
El desistimiento del denunciante surtirá el mismo efecto.
El acuerdo conciliatorio homologado constituye título ejecutivo respecto de las
obligaciones en él documentadas.
El incumplimiento del acuerdo conciliatorio homologado se considerará en sí mismo
violación a la presente ley.
Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación y en lo que éste no contemple las
del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán supletoriamente para

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus reglamentaciones y


en tanto no fueren incompatibles con ellas.
Las provincias y el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dictarán las normas
referidas a la actuación de sus autoridades locales de aplicación, estableciendo un
procedimiento compatible con sus respectivas Constituciones.

Art. 21. – Derógase el artículo 46 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor.

Art. 22. – Sustitúyese el texto del artículo 47 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 47: Sanciones. Verificada la existencia de la infracción, quienes la hayan cometido
se harán pasibles de las siguientes sanciones, las que se podrán aplicar independiente o
conjuntamente, según resulte de las circunstancias del caso:
a) Apercibimiento; Multa de cien pesos ($ 100) a cinco millones de pesos ($ 5.000.000),
montos que serán actualizados anualmente por la autoridad de aplicación según el índice de
precios al consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos
(INDEC), organismo desconcentrado en la órbita de la Secretaría de Política Económica del
Ministerio de Economía y Producción, o el organismo que lo sustituya;
b) Decomiso de las mercaderías y productos objeto de la infracción;
c) Clausura del establecimiento o suspensión del servicio afectado por un plazo de hasta
treinta (30) días;
d) Suspensión de hasta cinco (5) años en los registros de proveedores que posibilitan
contratar con el Estado;
e) La pérdida de concesiones, privilegios, regímenes impositivos o crediticios especiales de
que gozare.
En todos los casos, el infractor publicará o la autoridad de aplicación podrá publicar a costa
del infractor, conforme el criterio por ésta indicado, la resolución condenatoria o una
síntesis de los hechos que la originaron, el tipo de infracción cometida y la sanción
aplicada, en un (1) diario de gran circulación en el lugar donde aquella se cometió y que la
autoridad de aplicación indique. En caso que el infractor desarrolle la actividad por la que
fue sancionado en más de una (1) jurisdicción, la autoridad de aplicación podrá ordenar que
la publicación se realice en un (1) diario de gran circulación en el país y en uno (1) de cada
jurisdicción donde aquél actuare. Cuando la pena aplicada fuere de apercibimiento, la
autoridad de aplicación podrá dispensar su publicación.
La autoridad de aplicación podrá aplicar al proveedor penalidades adicionales en calidad de
astreintes por incumplimiento oportuno de las sanciones impuestas y/o de su publicación.
El cincuenta por ciento (50 %) del monto percibido en concepto de multas y otras
penalidades impuestas por la autoridad de aplicación conforme el presente artículo, será
asignado a un fondo especial destinado a cumplir con los fines del capítulo XVI –
Educación al consumidor– de la presente ley y demás actividades que se realicen para la
ejecución de políticas de consumo conforme lo previsto en el artículo 43, inciso a), de la
misma. El fondo será administrado por la autoridad de aplicación.

Art. 23. – Sustitúyese el texto del artículo 49 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 49: Aplicación y graduación de las sanciones. En la aplicación y graduación de las
sanciones previstas en el artículo 47 de la presente ley se tendrá en cuenta el perjuicio

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

resultante de la infracción para el consumidor o usuario, la posición en el mercado del


infractor, la cuantía del beneficio obtenido, el grado de intencionalidad, la gravedad de los
riesgos o de los perjuicios sociales derivados de la infracción y su generalización, la
reincidencia y las demás circunstancias relevantes del hecho.
Se considerará reincidente a quien, habiendo sido sancionado por una infracción a esta ley,
incurra en otra dentro del término de cinco (5) años desde que dicha sanción haya quedado
firme.
Art. 24. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 50: Prescripción. Las acciones judiciales, las administrativas y las sanciones
emergentes de la presente ley prescribirán en el término de tres (3) años. Cuando por otras
leyes generales o especiales se fijen plazos de prescripción distintos del establecido
precedentemente, se estará al más favorable al consumidor o usuario. La prescripción se
interrumpirá por la comisión de nuevas infracciones o por el inicio de las actuaciones
administrativas o judiciales.

Art. 25. – Sustitúyese el texto del artículo 52 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 52: Acciones judiciales. Sin perjuicio de lo expuesto, el consumidor y usuario
podrán iniciar acciones judiciales cuando sus intereses resulten afectados o amenazados.
La acción corresponderá al consumidor o usuario, por su propio derecho, a las asociaciones
de consumidores autorizadas en los términos del artículo 56 de la presente ley, a la
autoridad de aplicación nacional o local, al Defensor del Pueblo y al Ministerio Público
Fiscal. Dicho ministerio, cuando no intervenga en el proceso como parte, actuará
obligatoriamente como fiscal de la ley. En las causas judiciales que tramiten en defensa de
intereses de incidencia colectiva, las asociaciones de consumidores y usuarios que lo
requieran estarán habilitadas como litisconsortes de cualquiera de los demás legitimados
por el presente artículo.
En caso de desistimiento o abandono de la acción de las referidas asociaciones legitimadas,
la titularidad activa será asumida por el Ministerio Público Fiscal.

Art. 26. – Sustitúyese el texto del artículo 53 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 53: Normas del proceso. En las causas iniciadas por ejercicio de los derechos
establecidos en la presente ley o en otras que regulen relaciones de consumo, regirán las
normas del proceso de conocimiento más abreviado que rijan en la jurisdicción del tribunal
ordinario competente.
Quienes ejerzan las acciones previstas en esta ley representando un derecho o interés
individual, podrán acreditar mandato mediante simple acta poder en los términos que
establezca la reglamentación.
Las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente ley en razón de un
derecho o interés individual gozarán del beneficio de justicia gratuita. La parte demandada
podrá acreditar la solvencia del consumidor mediante incidente, en cuyo caso cesará el
beneficio.
En todos los casos los jueces, al imponer costas, lo harán evaluando la proporcionalidad del
monto del juicio y los costos del proceso con la capacidad económica de las partes.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Art. 27 – Incorpórase como artículo 54 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el


siguiente:
Artículo 54: Acciones de incidencia colectiva. Cualquiera sea el legitimado que promueva
una acción de incidencia colectiva, para arribar a un acuerdo conciliatorio o transacción
deberá correrse vista previa el Ministerio Público Fiscal, salvo que éste sea el propio actor,
con el objeto que se expida respecto de la adecuada consideración de los intereses de los
consumidores y usuarios afectados y la homologación requerirá de auto fundado. El
acuerdo deberá dejar a salvo la posibilidad de que los consumidores y usuarios individuales
que así lo deseen, puedan apartarse de la solución general adoptada para el caso.
La sentencia que haga lugar a la pretensión hará cosa juzgada para el demandado respecto
de todos los consumidores y usuarios que se encuentren en similares condiciones, excepto
de aquellos que manifiesten su voluntad en contrario en los términos y condiciones que el
magistrado disponga.
Si la cuestión tuviere contenido patrimonial establecerá las pautas para la reparación
económica o el procedimiento para su determinación sobre la base del principio de
reparación integral.
Si se tratare de la restitución de sumas de dinero se lo hará por los mismos medios que
fueron percibidas; de no ser ello posible, mediante sistemas que permitan que los afectados
puedan acceder a la reparación, y si no pudieran ser individualizados, el juez fijará la
manera en que el resarcimiento sea instrumentado en la forma que más beneficie al grupo
afectado. Si se tratare de daños diferenciados para cada consumidor o usuario, de ser
factible se establecerán grupos o clases de cada uno de ellos y por vía incidental podrán
éstos estimar y demandar la indemnización particular que les corresponda.

Art. 28. – Sustitúyese el texto del artículo 55 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 55: Legitimación. Las asociaciones de consumidores y usuarios constituidas como
personas jurídicas están legitimadas para accionar cuando resulten objetivamente afectados
o amenazados intereses de los consumidores y usuarios, sin perjuicio de la intervención de
éstos prevista en el segundo párrafo del artículo 58 de la presente ley.
Las acciones judiciales iniciadas en defensa de intereses de incidencia colectiva cuentan
con el beneficio de justicia gratuita y están exentas del procedimiento de mediación previa
obligatoria, así como de otros gastos o trámites previos a la promoción de aquéllas.

Art. 29. – Sustitúyese el texto del artículo 59 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 59: Tribunales arbitrales. La autoridad de aplicación propiciará la organización de
tribunales arbitrales, que actuarán como amigables componedores o árbitros de derecho
según el caso, para resolver las controversias que se susciten con motivo de lo previsto en
esta ley. Podrá invitar para que integren estos tribunales arbitrales, en las condiciones que
establezca la reglamentación, a las personas que teniendo en cuenta las competencias,
propongan las asociaciones de consumidores y usuarios cámaras empresarias.
Dichos tribunales arbitrales tendrán asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en
todas las ciudades capitales de provincia.
Regirá el procedimiento del lugar en que actúa el tribunal arbitral.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Art. 30. – Sustitúyese el texto del artículo 60 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 60: Planes educativos. Incumbe al Estado nacional, las provincias y
municipalidades la formulación de planes generales de educación, para el consumo y su
difusión pública, arbitrando las medidas necesarias para incluir dentro de los planes
oficiales de educación inicial, primara, media, terciaria y universitaria los preceptos y
alcances de esta ley, así como también fomentar la creación y el funcionamiento de las
asociaciones de consumidores y usuarios y la participación de la comunidad en ellas.

Art. 31. – Derógase el artículo 63 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor.

Art. 32. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 25.065, de Tarjetas de Crédito, por el
siguiente:
Artículo 50: Autoridad de aplicación. A los fines de la aplicación de la presente ley
actuarán como autoridad de aplicación:
a) El Banco Central de la República Argentina en todas las cuestiones que versen sobre
aspectos financieros;
b) La Secretaría de Coordinación Técnica dependiente del Ministerio de Economía y
Producción en todas aquellas cuestiones que se refieran a aspectos comerciales, pudiendo
dictar las respectivas normas reglamentarias y ejercer las atribuciones de control, vigilancia
y juzgamiento sobre su cumplimiento.
Con relación a dichas cuestiones, los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires actuarán como autoridades locales de aplicación, ejerciendo el control,
vigilancia y juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente ley y sus normas
reglamentarias respecto de los hechos sometidos a su jurisdicción, pudiendo delegar
atribuciones, en su caso, en organismos de su dependencia o en los gobiernos municipales.
Sin perjuicio de ello, la autoridad de aplicación nacional podrá actuar concurrentemente
aunque las presuntas infracciones ocurran sólo en el ámbito de las provincias o de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Art. 33. – Sustitúyese el texto del artículo 22 de la ley 22.802, de lealtad comercial, por el
siguiente:
Artículo 22: Toda resolución condenatoria podrá ser recurrida solamente por vía de
apelación ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo
Federal o ante las cámaras federales de apelaciones competentes, según el asiento de la
autoridad que dictó la condena.
El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que impuso la sanción,
dentro de los diez (10) días hábiles de notificada la resolución, y será concedido en relación
y con efecto suspensivo, excepto cuando se hubieren denegado medidas de prueba en que
será concedido libremente.
Las multas aplicadas en sede administrativa que fueren consentidas o que apeladas resulten
confirmadas en su monto, serán actualizadas por la autoridad de aplicación
automáticamente desde el mes en que se hubiere notificado la sanción al infractor hasta el
mes anterior a su efectivo pago, de acuerdo a la variación del índice previsto en el artículo
25 de la presente norma. En los casos que los tribunales de alzada reduzcan el importe de
las multas aplicadas en sede administrativa, la actualización se practicará desde el mes en

41
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

que se hubiere notificado la sanción administrativa al infractor, hasta el mes anterior a su


efectivo pago.

Art. 34. – Sustitúyese el texto del artículo 27 de la ley 22.802, de lealtad comercial, por el
siguiente:
Artículo 27: Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación, y en lo que éste no
contemple las del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán
supletoriamente para resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus
reglamentaciones, y en tanto no fueran incompatibles con ellas.

Art. 35. – Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Sala de la Comisión, 10 de mayo de 2006.

José R. Mongeló. – Hugo D. Toledo. – Luis F. Cigogna. – Julio E.


Arriaga. – Guillermo F. Baigorri. – Pedro J. Azcoiti. – José A. Pérez.
– Patricia E. Panzoni. – Nora N. César. – Eduardo G. Macaluse. –
Jorge A. Landau. – Amanda S. Genem. – Raúl G. Merino. – Marcela
V. Rodríguez. – Eduardo L. Accastello. – Mario F. Bejarano. –
Rosana A. Bertone. – Ana Berraute. – Daniel A. Brue. – María A.
Carmona. – Genaro A. Collantes. – Diana B. Conti. – Stella M.
Córdoba. – Hugo O. Cuevas. – Héctor R. Daza. – María G. de la
Rosa. – Luciano R. Fabris. – Gustavo E. Ferri. – Francisco J. Ferro. –
María T. García. – Roddy E. Ingram. – Ricardo J. Jano. – José E.
Lauritto. – Beatriz M. Leyba de Martí. – Marta O. Maffei. –
Heriberto E. Mediza. – Cristian R. Oliva. – Blanca I. Osuna. –
Héctor P. Recalde. – María del Carmen C. Rico. – Raúl P. Solanas. –
Enrique L. Thomas. – María A. Torrontegui. – Juan M. Urtubey. –
Patricia Vaca Narvaja. – Gerónimo Vargas Aignasse.

En disidencia parcial:

Jorge R. Vanossi.

FUNDAMENTOS DE LA DISIDENCIA PARCIAL DEL SEÑOR DIPUTADO JORGE


VANOSSI

El proyecto propone 34 modificaciones a artículos de la ley 24.240 (Ley de Defensa del


Consumidor), consistentes en sustituciones, modificaciones y propuesta de nuevos
artículos.
El artículo 1°, según la nueva redacción que se propone, amplía el concepto de consumidor
de la ley actual. Sin embargo, alude constantemente a la “relación de consumo”,
definiéndola en el artículo 3°, como “... el vínculo jurídico entre el proveedor y el
consumidor o usuario”. Podrían suscitarse inconvenientes que produzcan efectos contrarios
al aparentemente querido por el legislador, al dejar al arbitrio del judicante (en un caso
concreto) el concepto de tal “relación de consumo”, en tanto su definición proyectada en el
artículo 3° es poco precisa.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Se propone definirla (como “aquella en que intervenga un consumidor o usuario final en


situación de hiposuficiencia informativa o negocial respecto del proveedor”).
El artículo 2° define al proveedor (párrafo 1) y establece responsabilidad para los
profesionales liberales matriculados imputable por “factor subjetivo o culpa”. No es clara la
redacción; se propone mantener la redacción actual del artículo 2° en su segunda parte.
En el artículo 3° se define a la relación de consumo, en forma imprecisa, como se manifestó
al analizar el artículo 1° del proyecto (a ello cabe remitirse).
En el último párrafo de la norma proyectada, se repite íntegramente el último párrafo del
artículo 2°, lo que probablemente se deba a un error material.
Se propone evitar esta reiteración innecesaria. El artículo 4° proyectado establece la
obligación del proveedor de “informar” al consumidor. Dispensa de tal responsabilidad al
productor, importador, distribuidor, comercializador o prestador de servicios, quienes con
la ley actual tienen la misma obligación.
Se propone mantener la redacción actual de la ley o, en su defecto, agregar al artículo
proyectado una última parte que diga: “Sin perjuicio de la responsabilidad emergente del
artículo 40 en cuanto la falta de información cause perjuicios al consumidor o usuario” (el
artículo 40 alude a la responsabilidad por daños al consumidor).
El artículo 5° (que modifica el artículo 7° de la ley actual) introduce un agregado atinado en
punto a la responsabilidad por la negativa de venta. No hay observaciones que formular.
El artículo 6° (que incorpora el artículo 8° bis) propone un agregado atinado; aunque se
propone agregar el término “solidariamente” en la última parte del primer párrafo de la
norma, entre las palabras “extensivas” y “a quien”; de modo que diga “siendo ambas
penalidades extensivas solidariamente a quien actuare en nombre del proveedor”. Esto
evitaría que pese sobre el consumidor probar a qué parte incumplidora corresponde mayor
responsabilidad; sin perjuicio de las acciones de repetición que correspondan.
El artículo 7° (que sustituye el artículo 10) se considera atinado. No hay observaciones que
formular.
El artículo 8°, que incorpora el artículo 10 ter, parece atinado. No hay observaciones que
formular.
El artículo 9°, que sustituye el actual artículo 11 es atinado, aunque se propone agregar
como último párrafo que “cuando el bien deba ser reparado por un lapso mayor a 30 días,
viéndose el consumidor privado absolutamente del mismo, podrá rescindir el contrato
notificado fehacientemente a su contraparte su intención o solicitar un reemplazo temporal
del bien del que se vio privado.
”Recibida la notificación, el proveedor podrá ofrecer el reemplazo del bien o en su caso,
reintegrar lo pagado por el consumidor en no más de 3 días.
”El consumidor o usuario será responsable por los daños sufridos por el bien dado en
reemplazo temporal por el proveedor únicamente en caso de mal uso culpable o doloso”.
El artículo 10, que sustituye el artículo 25 de la ley actual, es atinado. No hay
observaciones que formular.
Se propone mantener la redacción actual del artículo 31, cuya sustitución es propuesta por
el artículo 11 del proyecto.
El artículo 12, que modifica el artículo 32 actual, es atinada. No hay observaciones que
formular.
El artículo 13, que sustituye el artículo 24 actual, parece atinado. No hay observaciones que
formular.

43
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

El artículo 14 (que sustituye el artículo 36 actual) parece atinado. No hay observaciones


que formular.
El artículo 15 incorpora el artículo 40 bis. No hay observaciones que formular.
El artículo 16, que incorpora el artículo 40 ter. No hay observaciones que formular.
El artículo 17, que sustituye el artículo 41 actual, parece atinado. No hay observaciones que
formular.
El artículo 18 sustituye el artículo 42 actual. No hay observaciones que formular.
El artículo 19, que sustituye el artículo 43 actual, es atinado. Aunque se propone que lo
establecido en el inciso a), en cuanto a que puede “elaborar políticas tendientes a la defensa
del consumidor” no sea facultativo, sino obligatorio, agregando que “asimismo, deberá
difundir en forma efectiva y generalizada la presente ley, propendiendo a educación del
consumidor respecto de sus derechos del artículo 42 de la Constitución Nacional, sin
perjuicio de la labor educativa establecida en el artículo 60”.
En punto al artículo 20, que sustituye el artículo 45 actual, se propone que en el párrafo 8 se
establezca que el tribunal de alzada sea la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Comercial o en su defecto, las Cámaras Federales de Apelaciones.
Asimismo, “en cada caso deberá darse debida intervención al Ministerio Público Fiscal sí
ya no fuera parte”.
Lo anterior por cuanto el fuero comercial posee mayor especialización en materia de
contratación mercantil respecto de los demás fueros.
El artículo 21 deroga el artículo 46 actual; no parece atinado. Se propone mantener la
redacción actual de la ley.
El artículo 22 sustituye el artículo 47 actual. No hay observaciones que formular.
El artículo 23 sustituye el artículo 49 actual. No hay observaciones que formular.
El artículo 24 sustituye el artículo 50 actual; es atinado en cuanto incluye a las acciones
judiciales. No hay observaciones que formular.
El artículo 25 sustituye el actual artículo 52. No hay observaciones que formular.
El artículo 26 sustituye el artículo 53 actual; se propone agregar en el último párrafo lo
siguiente “El juez tendrá siempre en cuenta que a efectos de que la indemnización al
consumidor tenga carácter integral, las costas deben ser impuestas al causante del daño”.
El artículo 27 sustituye al actual artículo 54; se propone agregar en el párrafo 2do., entre las
palabras “condiciones,” y “excepto” lo siguiente: “al momento de la sentencia”. De modo
que en la parte pertinente quede redactado así: “Hará cosa juzgada para el demandado
respecto de todos los consumidores y usuarios que se encuentren en similares condiciones
al momento de la sentencia; excepto de aquellos...”. Se procura así evitar problemas en la
etapa de ejecución de sentencia.
El artículo 28 sustituye el artículo 55 actual; se propone que se agreguen los términos “una
clase determinada o determinable de consumidores y usuarios”; de modo que en su parte
pertinente quede redactado así: “...están legitimadas para accionar cuando resulten
objetivamente afectados o amenazados intereses de una clase determinada o determinable
de consumidores o usuarios”.
El artículo 29 sustituye el artículo 59 actual; se propone que en su párrafo 2 quede
redactado del siguiente modo: “Dichos tribunales tendrán asiento en la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires y en todas las ciudades capitales de provincia. A efectos de dar un efectivo
cumplimiento a la presente ley, la autoridad de aplicación promoverá mediante acuerdos a
realizarse con las demás autoridades nacionales, provinciales o municipales, el

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

establecimiento de estos tribunales arbítrales en diferentes pueblos o ciudades de las


provincias y en distintas zonas de la Ciudad de Buenos Aires”.
El artículo 30 sustituye el artículo 60 actual; es atinado. No hay observaciones que
formular.
El artículo 31 deroga el artículo 63 actual; es atinado. No hay observaciones que formular.
El artículo 32 sustituye el artículo 50 de la ley 25.065, de tarjetas de crédito. No hay
observaciones que formular.
El artículo 33 sustituye el artículo 22 de la Ley 22.802, de lealtad comercial. No hay
observaciones que formular.
El artículo 34 sustituye el artículo 27 de la Ley 22.802, de lealtad comercial. No hay
observaciones que formular.
En síntesis, el proyecto es negativo.

Jorge Reinaldo Vanossi.

INFORME

Honorable Cámara:
Las comisiones de Defensa del Consumidor, de Comercio y de Justicia, al considerar el
proyecto de ley de la señora diputada Córdoba (S. M.) y otros señores diputados, sobre
modificaciones a la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, creen innecesario abundar en
más detalles que los expuestos por el autor de la iniciativa, por lo que aconsejan su
aprobación con las modificaciones efectuadas, haciendo suyos los fundamentos.

José R. Mongeló.

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

La Subsecretaría de Defensa del Consumidor, juntamente con pautas armonizadas en el


Consejo Federal del Consumidor (Cofedec) y el Consejo Consultivo de los Consumidores
(CCC) han desarrollado un proyecto de reforma de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor (LDC); de la ley 25.065, de Tarjetas de Crédito, y de la ley 22.802, de Lealtad
Comercial.
A diez años de vigencia de la ley 24.240, el Cofedec, integrado por las autoridades de
aplicación de la Ley de Defensa del Consumidor de la Nación, las provincias y la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, que agrupa a la autoridad de aplicación de esta ley y a las
organizaciones inscriptas en el Registro Nacional de Asociaciones de Consumidores
(RNAC), han presentado en dos reuniones de la Comisión de Defensa del Consumidor de
esta Honorable Cámara una reforma integral a la ley tutelar de los consumidores argentinos
para responder, por un lado, a las principales necesidades relevadas en la experiencia de la
aplicación concreta de la misma, y, por el otro, a las nuevas tendencias del país y del
extranjero en la materia.
Es de destacar que para la elaboración del proyecto que presentaron se han tenido en
consideración, además de iniciativas parlamentarias y contribuciones de la doctrina
académica y judicial y del derecho comparado, valiosos aportes de autoridades locales de

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

aplicación de la Ley de Defensa del consumidor y de asociaciones de consumidores, y, con


mérito especial, del Instituto de Derecho del Usuario y del Consumidor del Colegio Público
de Abogados de la Capital Federal.
Por tal motivo, y en virtud de darle estado parlamentario, la presidencia de la Comisión de
Defensa del Consumidor toma dichos antecedentes y presenta el proyecto en cuestión.
A continuación se detallan los fundamentos de los artículos que se sustituyen o derogan:
1. Artículos 1° y 2° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: ampliación del objeto de
las contrataciones de consumo. Desde distintos ámbitos vinculados con la aplicación de la
ley 24.240, de Defensa del Consumidor (parlamentario, autoridades administrativas,
asociaciones de consumidores), se ha postulado la ampliación del objeto de los contratos
alcanzados por la protección de esta ley. En la mayoría de los casos se propicia incluir de
manera expresa nuevas formas de comercialización de ciertos bienes; en particular, los
llamados tiempos compartidos y similares, cementerios parque, determinados servicios,
etcétera. La experiencia de estos diez años de vigencia de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, ha planteado numerosos casos de eventuales exclusiones, y no sólo con
relación a esos rubros a los que, en general y no obstante el debate acerca de su naturaleza
jurídica, se los consideró alcanzados por este régimen. En este sentido, a manera de
ejemplo de cuestiones opinables, puede citarse la administración de consorcios que por
imperio de la ley 13.512, de Propiedad Horizontal, se rige por el instituto del mandato,
eventualmente algunos casos de depósitos, o los contratos sobre derechos. Sirve a título
ilustrativo el caso del reclamo de un apostador en una jugada de la Lotería Nacional que,
luego de ser dictaminado por el Servicio Jurídico de la Autoridad Nacional de Aplicación,
debió desestimarse al considerárselo en rigor excluido de la protección de la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, pues entre los objetos contractuales enumerados en los tres (3)
incisos de su actual artículo 1° no está contemplada la adquisición de derechos como lo es
la compra de un billete de lotería. Con base en estas circunstancias, y considerando que en
el vastísimo escenario del consumo la dinámica tecnológica y de comercialización de
productos y servicios es capaz de presentar situaciones novedosas a cada paso, se entiende
de buena técnica legislativa acuñar un tipo lo más cercano posible al grado de generalidad y
abstracción que toda ley formal debe ostentar. El Código Civil de la Nación, norma de
fondo aplicable en tanto y en cuanto no sea modificada por una legislación especial, en
nuestro caso el estatuto del consumidor, nos brinda en su artículo 2.312 una definición
precisa capaz de aportar la solución a esta cuestión. Así, la voz “bienes” incorporada para
representar los múltiples objetos posibles de una relación de consumo parece la apropiada
por el universo al que se proyecta: objetos materiales e inmateriales susceptibles de tener un
valor; es decir las cosas, muebles e inmuebles, los derechos patrimoniales y los servicios,
entre otros. Como puede advertirse, se abandona toda casuística, presente y futura, con sus
riesgos de estrechez y obsolescencia; asimismo, se descartan las restricciones del inciso c)
del actual artículo 1° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, de las que no se conoce
justificación valedera. Obviamente, se desecha también por las razones apuntadas el ceñido
concepto de cosas muebles, y, como se señaló, se unifica en la noción jurídica de bienes esa
diversidad conceptual del texto actualmente vigente. No obstante el fundamento
estrictamente técnicojurídico señalado, a la hora de definir el texto finalmente propiciado se
tomó en consideración otra razón tan importante como aquél, esto es la indispensablemente
clara, simple y rápida comprensión que una norma como la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, debe provocar en las más amplias capas de la sociedad a las que aspira
proteger. En este sentido, se estimó que en el imaginario popular la voz “bienes”, sola,

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

puede llevar a pensar a consumidores y proveedores que están descartados los servicios.
Para aventar toda duda se propugna entonces la expresión “bienes o servicios” como el
objeto posible de una relación de consumo, utilizándosela así en más de una oportunidad a
lo largo de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor.
2. Inclusión de los contratos a título gratuito: se propone eliminar el requisito de la
onerosidad en la contratación de consumo para considerarla tal, y por tanto comprendida
por esta legislación especial. Nuestra ley 24.240, de Defensa del Consumidor, sigue la
concepción objetiva cuando define al proveedor, y así continúa en la reforma propuesta,
debiendo ser aquél un profesional de la actividad que desarrolle. Frente a tal circunstancia,
en tanto y en cuanto suministre bienes en ese carácter, de profesional de la actividad a la
que se dedica, entendemos que nada obsta a que esas provisiones deba realizarlas de
acuerdo con lo que este régimen tutelar especial establece, cualquiera sea el título –oneroso
o gratuito– a que lo hace. Así, un proveedor –en ese carácter– será igualmente responsable
por infringir la normativa protectora de la salud y seguridad, o la de lealtad comercial,
responderá igual por daños en los términos del artículo 40 de la ley nueva y cualquier otra
falta, sea que provea o no a título oneroso.
3. Extensión del carácter de consumidor y equiparación de los no contratantes.
I. Si bien un criterio correcto, aunque no por todos aceptado, sostiene que la actual ley
24.240, de Defensa del Consumidor, no protege únicamente al consumidor contratante sino
también a los que, formando parte de su grupo familiar o social como reza el artículo 1° de
la ley citada, reciben de aquél el objeto de la relación de consumo, y como tales podrían
ejercer todos los derechos reconocidos por dicha ley, se propone ahora dejarlo sentado
explícitamente en el texto legal para despejar cualquier duda o desviación interpretativa.
Ejemplificando: si alguien recibe un electrodoméstico como regalo, y no funciona
correctamente, no tendrá que ir a buscar al que lo compró y se lo regaló para ejercer el
derecho a garantía, sino que podrá hacerlo por sí mismo en ejercicio de su propio derecho,
haya o no contratado él personalmente. Esta es una primera extensión del carácter de
consumidor.
II. De manera expresa, la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, vigente considera
consumidor sólo a quienes hubieren celebrado, a título oneroso, un contrato de los
enunciados en el artículo 1° de la citada ley; el decreto reglamentario 1.798 del 13 de
octubre de 1994, dentro del espíritu de la ley, extendió la protección por encima de sendos
requisitos a quienes reciban cosas o servicios a título gratuito, y en función de una eventual
contratación; es decir, cuando todavía no hay contrato. Esta segunda extensión del carácter
de consumidor se incorpora ahora a la propia ley.
III. Hay numerosas situaciones en que la tutela legal se proyecta –y debe proyectarse– a la
etapa precontractual; más aún, la normativa establece obligaciones puntuales a los
proveedores en dicha etapa. Por citar algunas de las más destacadas, podemos aludir al
deber de información del artículo 4°; al vínculo obligacional que crea la oferta para quien la
emite, en el artículo 8°; la necesaria confección y entrega de presupuesto de ciertos
servicios contemplada en el artículo 21; la prohibición del artículo 35 de formular cargos
por productos o servicios no solicitados. Empero, no siempre legitima de manera expresa al
potencial consumidor para reclamar por su interés particular vulnerado. Por ello, se propone
equiparar en el carácter de consumidores a quienes, sin estar involucrados en una relación
de consumo propiamente dicha, estén expuestos a ella.
IV. Por último, se mantiene la exclusión tuitiva de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, para los proveedores que adquieren o utilizan bienes o servicios para

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

integrarlos a otros bienes o servicios que ellos a su vez proveerán. Pero se limita la
exclusión a los proveedores que incorporan esos bienes o servicios como insumo directo de
otros bienes o servicios y a los que los incorporen en cualquier concepto, cuando no tengan
características de micro, pequeñas o medianas empresas, o similares, en los términos de la
ley 25.300, de mipymes, y sus reglamentaciones. La exclusión de la protección especial se
basa en los necesarios conocimientos que un proveedor tiene o debería tener del negocio
que maneja y de sus intimidades, pudiendo ser excluido también por su ostensible poder
negocial en razón de la magnitud del giro de la empresa. Siendo así las cosas, se presume
acotada la asimetría informativa, y como consecuencia de ello la asimetría negocial, en lo
que a información se refiere, en unos casos, y en su poder empresario integral, en otros, y
por ende acotada asimismo su vulnerabilidad contractual. Hasta ahora, al amparo del
artículo 2° del decreto reglamentario 1.798 del 13 de octubre de 1994 y siguiendo un
criterio económico contable de que toda operación empresarial forma parte del giro de la
empresa, se ha entendido que la adquisición de cualquier producto o servicio por un
proveedor termina, finalmente, incorporado al proceso de producción o comercialización, y
por lo tanto debe estar excluida de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor. Esto, que
puede ser cierto acerca de los bienes estrechamente relacionados con los que el proveedor
produce o comercializa, no lo es respecto del amplio universo de todos los demás. Poniendo
un ejemplo recurrente, puede decirse que un productor de tornillos podrá y deberá conocer
acerca del acero con que los fabrica, pero no tiene por qué saber de los muebles, ni del
equipo de aire acondicionado, ni de la papelería, ni de los alimentos, ni de la telefonía, ni de
tantas otras cosas o servicios que adquiere para utilizar en su fábrica. En estos casos, la
asimetría y vulnerabilidad del, por así llamarlo, proveedorconsumidor viene siendo idéntica
a la del consumidor común. Por ello, como se ha dicho, se propicia limitar esta exclusión
respecto de las operaciones referidas solamente a los insumos directos destinados a ser
integrados en otros procesos de provisión. En otro orden, si bien es cierto que estas
situaciones podrían replicarse en empresas de gran magnitud, no es menos cierto que las
mismas disponen o tienen capacidad para contar con los más variados y suficientes recursos
(económicos, científicos y tecnológicos, jurídicos, contables, etcétera) para encarar sus
contrataciones desde una posición de negociación suficientemente sólida, por lo que, en
esta circunstancia, no se considera menester que sean alcanzadas por este estatuto del
consumidor final, cualesquiera sean las causas de las adquisiciones o locaciones de bienes y
servicios que realicen.
4. Artículo 3° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: por la reforma a este artículo
se busca, por un lado, conceptualizar la expresión “relación de consumo”. Esta noción,
acuñada en los ámbitos especializados en política y derecho del consumo, incorporada por
el artículo 42 a la Constitución Nacional en la reforma de 1994 y empleada profusamente
en la práctica cotidiana vinculada a esta temática, alude, precisamente, a lo que es foco y
común denominador de las múltiples situaciones reguladas por esta legislación especial, sus
reglamentaciones y otras normas complementarias. Sin embargo, hasta hoy hay que acudir
a la doctrina o a la jurisprudencia para hallar una definición de lo que son las relaciones de
consumo, por lo que establecer qué entiende la ley argentina por relación de consumo
implica un avance hacia la seguridad jurídica para todos los actores en ella involucrados.
Asimismo, se está dotando de una herramienta idónea y útil para quienes la necesiten, sea
en el orden de los estudiosos o de los que de alguna manera tienen que ver con la aplicación
de esa normativa especial. Se ha optado por una locución que encierra en sí misma la
debida fuerza jurídica que debe tener, clara y concisa, inspirada en la que al respecto se

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

armonizó oportunamente en el Comité Técnico N° 7 de Defensa del Consumidor del


Mercado Común del Sur (Mercosur), a la vez suficientemente abarcativa de todo el
universo al que ha de proyectarse. Por otro lado, se propicia mantener el principio de
integración normativa del actual artículo 3°, pero estableciendo de manera expresa la
preeminencia del régimen estructurado por la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
como estatuto específico. Teniendo en cuenta el origen, la génesis de la singular defensa
que en el mundo moderno se brinda al consumidor, como también el propósito de esa
protección, debemos concluir en que lo especial es, precisamente, la relación de consumo y
las circunstancias que la provocan y rodean en lo que damos en llamar la sociedad de
consumo. Son antiguos los servicios bancarios, de seguros, turísticos, de telefonía, de
atención de la salud o de administración de planes de ahorro para fines determinados, por
citar sólo unos pocos; antigua es también la provisión de alimentos, o de medicamentos.
Cada una de estas actividades, como otras, tuvo desde antaño su propia regulación y, en
muchos casos, una autoridad administrativa para aplicarla, conformándose así una suerte de
superintendencia integral de cada una de ellas. Así, se organiza el sistema, garantizándose
con normas y autoridades su funcionamiento. En ocasiones, junto a muchas otras que
apuntan a diversos objetivos sistémicos, esas normas que estructuran un determinado sector
de actividad protegen al consumidor respecto de alguna cuestión puntual. Entretanto, se
desarrolla el consumo moderno, con las particularidades que lo caracterizan: masividad,
anonimato, expansión del crédito, vigor publicitario, sofisticación, dinámica renovación
productiva y compleja comercialización, entre otras. En este nuevo escenario, con la
sanción de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el legislador argentino, al igual que
el de la mayoría de los países desarrollados, establece una doble protección: protege al
consumidor individual afectado en sus derechos subjetivos, y protege el orden público
comercial, más precisamente el consumo público, al que la sociedad le otorga un estatus
especial como parte del bien común, pues se siente vulnerada, herida en su conjunto por la
falta cometida contra alguno de sus miembros. Estos son los bienes jurídicos protegidos por
la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, mediante los tipos penales que crea y el régimen
de sanciones contra los que la violan. Pero el legislador argentino, en ejercicio del poder de
policía, no sólo limita los derechos individuales en función de los bienes jurídicos que
quiere proteger de manera singular –un consumo transparente y relaciones de consumo
equitativas– sino que instaura un andamiaje normativo institucional para garantizar la
vigencia efectiva del nuevo derecho. Parte del funcionamiento de esa sistematizada
estructura se basa en este artículo 3° y en el principio integrativo que incorpora. Hace
centro en la propia ley 24.240, de Defensa del Consumidor, la fórmula adoptada por el
artículo 3°, cuando dice que “Las disposiciones de esta ley se integran con las normas
generales y especiales aplicables a las relaciones jurídicas antes definidas…”. Como se
advierte, no establece la mencionada ley que las normas generales y especiales se integran
con las disposiciones de “esta” norma sino, al contrario, que “esta” ley se integra con
aquéllas. Y es lógico que así sea pues, como se ha dicho, el legislador argentino entiende
que la especialidad radica en la relación de consumo como tal, en sí misma, y a ella se
aplican la legislación especial de consumo y los institutos, principios y criterios de este
derecho.
En la misma dirección se encamina el artículo 39 de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, con relación a la remoción de cláusulas abusivas de contratos tipo. Señala este
artículo que “cuando los contratos a los que se refiere el artículo anterior requieran la
aprobación de otra autoridad nacional o provincial, ésta tomará las medidas necesarias para

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

la modificación del contrato tipo a pedido de la autoridad de aplicación”. Es decir que, más
allá de que en los hechos se realicen consultas técnicas entre organismos cuando se
plantean estas hipótesis, una vez que la autoridad de aplicación de la ley 24.240, de Defensa
del Consumidor, detecta términos contractuales abusivos ni siquiera debe consultar con la
otra autoridad nacional o provincial que autoriza el contrato, sino lisa y llanamente pedirle
que haga remover las cláusulas cuestionadas. También en este terreno la ley citada pone el
eje en su propio régimen especial, con independencia de que el proveedor esté alcanzado
por una determinada superintendencia en razón de su actividad. Es dable recordar, por
último, que cuando la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, se plantea excepciones a su
supremacía lo dice de manera expresa y explícita, como son los casos de las
subsidiariedades dispuestas en materia de servicios públicos (artículo 25) y de transporte
aéreo (artículo 63), con independencia del juicio negativo que merecen y que en este
proyecto se propicia derogar. Sin embargo, quizá porque es relativamente reciente la
irrupción del derecho del consumo entre nosotros, con el bagaje de novedades que trae
aparejadas, tal vez por otras razones, suelen escucharse de tanto en tanto cuestionamientos
a esta interpretación, posiciones que no por lábiles resultan jurídicamente menos
reaccionarias. Paralelamente, se argumenta en favor de esas tesis que los proveedores
podrían terminar siendo juzgados dos veces por el mismo hecho cuando sus conductas
infrinjan sendos ordenamientos normativos. Desdeñan indagar acerca de los bienes
jurídicos protegidos por cada ordenamiento y, sobre todo, que, como se ha señalado,
cuando los bienes y servicios se comercializan en el mercado, estableciéndose relaciones de
consumo, por razón de especialidad es la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y sus
institutos los que deben aplicarse de manera preeminente.
Frente a esta situación se propone dejar claramente establecido, para evitar equívocos, que
las relaciones de consumo se rigen por la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, integrada
con la otra normativa general y especial pertinente a cada caso. Ello sin perjuicio de que al
proveedor, al interior del régimen que le corresponda por la actividad que desarrolla, lo
alcance otra normativa específica y deba ser juzgado también por ese marco legal, aun con
base en el mismo hecho pero en protección de un bien jurídico distinto del que protege el
régimen de defensa del consumidor. Es como si alguien, poniendo un ejemplo remanido,
mata a otro en un accidente de tránsito: será juzgado por la ley penal respecto del
homicidio, por la ley civil en cuanto al daño provocado y por la ley de tránsito, si también
la infringió.
5. Artículo 4° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se propone adecuar su objeto
en el sentido de alcanzar a “bienes y servicios” en los términos apuntados más arriba.
Además, se amplía el campo informativo a las condiciones de comercialización, cuyo
conocimiento cabal, sobre todo en la etapa precontractual, es tan importante para el
consumidor como las características esenciales de esos “bienes y servicios”.
6. Artículo 7° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se incorporan de manera
explícita las consecuencias que surgen de la no efectivización injustificada de la oferta, de
manera tal de cubrir todas las etapas del itercontractus.
7. Artículo 8 bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: la incorporación a la ley
24.240, de Defensa del Consumidor, de la manda constitucional de brindar trato equitativo
y digno al consumidor tiene como principal objetivo enumerar algunas situaciones y
conductas per se disvaliosas de cara con sendos valores acuñados por la Carta Magna, sin
perjuicio de otras que eventualmente puedan ser así calificadas en cada caso concreto.
Además de hallar base en la propia empírica local, vale resaltar que este sistema de definir

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

conductas en infracción es el adoptado por otros países, por ejemplo, la República


Federativa del Brasil en el Código de Proteção e Defesa do Consumidor –artículo 39–, o la
República Oriental del Uruguay, en la ley 17.250, sobre relaciones de consumo –artículo
22–, nuestros socios en el Mercosur, metodología también consensuada en el Comité
Técnico N° 7 de dicho bloque regional. El sumar al texto de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, la obligación de brindar trato digno y equitativo a los consumidores más las
conductas establecidas, implica una extensión clara y precisa de la protección que el Estado
brinda al consumidor en nuestro país, y coadyuva también a la seguridad jurídica de los
actores de la relación de consumo.
8. Artículo 10 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se incorpora el inciso c), que
fuera vetado en su sanción original por decreto 2.089/1993, e incorpora el inciso g) que
determina la obligatoriedad de suministrar con claridad la totalidad de costos finales a
cargo del adquirente.
9. Artículo 10 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se determina paridad de
condiciones entre contratantes (usuarios y prestadores de servicios públicos domiciliarios)
en cuanto a la posibilidad de rescindir o resolver el contrato mediante medios similares a
aquel utilizado para la oferta.
10. Artículo 25 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: respecto de los servicios
públicos, en general, se brinden o no en el domicilio del usuario, se propicia trocar el
criterio de supletoriedad, establecido por el actual segundo párrafo del artículo 25, por el de
integración normativa con las concernientes legislaciones específicas. De esta manera,
frente al eventual conflicto de consumo, sendos regímenes deberán ser conjugados en una
hermenéutica que aplique los principios establecidos en el artículo 3° de la ley. No
obstante, debe recordarse que tanto la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, en su texto
originario –artículos 25 y siguientes–, así como también las normas que modificaron dicho
cuerpo legal, contienen normas puntuales relativas a la protección del usuario de servicios
públicos domiciliarios, formando en su conjunto una especie de subsistema específico
regulatorio del sector desde la perspectiva de la defensa del consumidor.
11. Artículo 31 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se establece un nuevo
procedimiento para el caso de error en la facturación, destacándose en la redacción del
proyecto un plazo específico y certero para realizar el reclamo (la redacción vigente, suscita
controversias y da lugar a diferentes interpretaciones a pesar de la reforma ocurrida por ley
25.568). También se produce el cambio de la tasa, de activa a pasiva, para los intereses y
punitorios aplicables por mora en facturas de servicios públicos pagadas fuera de término.
Por último, y dado los diferentes regímenes que rigen en materia de servicios públicos, se
dispone expresamente la aplicación de la integración normativa contemplada en el artículo
3° del presente proyecto de ley.
12. Artículo 32 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: habida cuenta de la razón
principal por la que amerita la venta domiciliaria un tratamiento tuitivo especial; esto es, la
particular situación en se encuentra el consumidor que no se ha encaminado por su propia
determinación hacia el establecimiento comercial a celebrar una relación de consumo sino
que es el proveedor quien llega a él, lo que puede ocurrir en cualquier lugar y no sólo donde
lo supone el artículo 32 en su actual redacción, es que se propone una fórmula genérica
capaz de abarcar toda operación realizada en esas condiciones.
13. Artículo 34 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se amplía el plazo de
reflexión sobre operaciones realizadas fuera del establecimiento del proveedor a siete (7)
días hábiles para que siempre haya un fin de semana completo en el medio, cuando, es

51
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

lógico suponer, el consumidor encontrará un momento para evaluar ex post la relación de


consumo y decidir solo o en familia si realmente desea mantenerla, además de un tiempo
mínimo razonable en el que poder comunicar su decisión al proveedor.
14. Artículo 36 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se prevé una solución similar
a la contemplada en orden a la inclusión de cláusulas abusivas en contratos de consumo, en
el artículo 37, para las situaciones en que el proveedor no consigne requisitos considerados
relevantes para estas operaciones, reconociéndosele al consumidor en tales casos derecho a
demandar la nulidad de una o más cláusulas contractuales en sede judicial y, al juez, la
atribución de integrar el contrato cuando fuere necesario.
15. Artículo 40 bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: el artículo propuesto
incorpora al estatuto del consumidor la figura del daño punitivo del derecho anglosajón,
consistente en una sanción de multa a favor de aquél cuando ha sido víctima de una
conducta disvaliosa del proveedor. Distinta de las demás sanciones impuestas a éste en
tanto y en cuanto afecta al conjunto social con esa conducta, y distinta también de las
indemnizaciones por daños concretos que deba reparar. Es de la misma naturaleza que el
resarcimiento actualmente vigente del veinticinco por ciento de toda suma reclamada o
concepto indebido facturado, dispuesto a favor del usuario de servicios públicos por el
artículo 31 de la ley, así como también similar a otras multas o sanciones establecidas en
nuestro ordenamiento jurídico por diversas normas del derecho civil o laboral. Con el daño
punitivo se trata de desbaratar la perversa ecuación que aconseja dejar que se produzca un
perjuicio pues, en sí, resulta más económico repararlo en los casos singulares que
prevenirlo para la generalidad. Acerca de esta multa civil, como también se la llama, se
establece la facultad del juez de aplicarla y graduarla conforme la gravedad del hecho y
demás circunstancias del caso, estableciendo un tope en tributo al principio de reserva de la
ley penal, atento el carácter punitivo del instituto.
16. Artículo 40 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: la experiencia indica que
en una inmensa mayoría de los casos ventilados en sede administrativa por denuncias de
consumidores, cuando no se ha podido alcanzar la conciliación de intereses en la etapa
correspondiente, el consumidor no accede a reclamar por la vía judicial, habitualmente
debido a la relación adversa para él entre el monto de la eventual demanda y los costos e
inconvenientes que le acarrearía promoverla, especialmente en pequeñas causas. Ve así
frustradas sus expectativas, justas cuando el proveedor en efecto infringió la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, y únicamente es sancionado, sin que nadie en lo personal lo
indemnice finalmente de ninguna manera. De entre las varias alternativas que habría para
resarcir al consumidor en forma más o menos rápida y sencilla, se ha optado por la de dotar
a la autoridad administrativa de aplicación de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, de
potestad para estimar el daño directo y obligar al proveedor a indemnizarlo, en el
entendimiento de restringirlo al daño material emergente y por una cantidad límite,
discrecionalmente fijada en orden a los tres mil pesos ($ 3.000), suma pequeña pero que se
corresponde con importes por lo que los consumidores, la experiencia lo indica, no ocurren
a la sede judicial por los inconvenientes que habitualmente encuentran para hacerlo. Es ésta
una solución similar a la establecida actualmente como facultad de ciertas agencias
gubernamentales, por caso el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), en
materia de daños por incorrecta prestación del servicio electroenergético, y que se inspira
en el precepto constitucional incorporado por la reforma de 1994 en el artículo 42, último
párrafo, de nuestra Ley Suprema, que reza: “La legislación establecerá procedimientos
eficaces para la prevención y solución de conflictos…”. Siempre le quedará al consumidor

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

la vía judicial para demandar una suma mayor, de la que deberá deducirse lo percibido en
sede administrativa, así como también intentar otros resarcimientos a los que entienda tener
derecho.
17. Artículo 41 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: atento que al momento de
elevar esta propuesta de reforma la autoridad nacional de aplicación de la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, es la Secretaría de Coordinación Técnica del Ministerio de
Economía y Producción, debido a que ostenta por asignación de objetivos y funciones los
que en la materia ejercía la ex Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de
Economía, Obras y Servicios Públicos en ocasión de la sanción de la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, se propone efectuar la correspondiente actualización
institucional. Asimismo, se incluye una precisión respecto de la competencia territorial de
las autoridades locales de aplicación de esta ley, en el sentido de que los hechos sometidos
a sus respectivas jurisdicciones son las presuntas infracciones allí cometidas.
18. Artículo 42 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se actualiza la denominación
y el cambio de jerarquía de la Ciudad de Buenos Aires a partir del año 1996.
19. Artículo 43 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: en línea con las nuevas
tendencias aceptadas en materia de política y derecho del consumo, que responden a un
imperativo de nuestra época, y que han sido receptadas en las nuevas Directrices de las
Naciones Unidas para la Protección del Consumidor, de 1999, se propugna asignar
atribuciones a la autoridad nacional de aplicación de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, a más de las ya otorgadas anteriormente, para elaborar políticas a favor de un
consumo sustentable y que, por lo mismo, coadyuven a la protección del medio ambiente
en lo que con cuestiones de consumo estén relacionadas, ampliando en ese terreno las
facultades del inciso a) de este artículo, recogiendo así en el marco del presente estatuto los
principios de solidaridad interregional y de solidaridad intergeneracional.
20. Artículo 45 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: varias son las innovaciones
planteadas en materia de actuaciones administrativas, de las que trata este artículo.
I) Se abandona la indicación de que, para iniciar actuaciones administrativas, hay que labrar
acta y dejar constancia del hecho en presunta infracción y de la norma presuntamente
infringida. Por un lado, se propone utilizar la expresión “imputar”, técnicamente idónea al
efecto buscado, esto es atribuir el carácter de presunto infractor al proveedor y no sólo dejar
constancia de que pueda serlo, y, por el otro, se libra al criterio de la autoridad de
aplicación, según las circunstancias del caso, la forma en que materializará la imputación, si
por acta, por auto de imputación, etcétera, lo que eventualmente sería precisado por la vía
reglamentaria.
II) De manera expresa se descarta la instancia conciliatoria en las actuaciones iniciadas de
oficio, en el entendimiento de que es inconcebible una conciliación entre la autoridad de
aplicación de la ley y el presunto infractor toda vez que, habitualmente, en esa instancia se
armonizan intereses, y no se advierte que el Estado pueda hacerlo por sí y ante sí en su
propia sede administrativa. Asimismo, y en concordancia con lo propuesto para el párrafo
noveno de este mismo artículo, se establece que en las causas iniciadas por denuncias de
particulares se avanzará con la imputación si la conciliación no hubiera sido posible.
III) Como ya se ha formulado en nuestro país en normas procesales jurisdiccionales para la
aplicación de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, se establecen las consecuencias de
la inasistencia de denunciantes y denunciados a las audiencias de conciliación, y se fijan
sendas sanciones para cuando la incomparecencia no tenga causa justificada, con
obligación de hacerles conocer ambos extremos en la citación que se les curse. Se pretende

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

reforzar así la convocatoria a una actividad tan importante como lo es la audiencia en que
consumidor y proveedor pueden resolver su conflicto de manera expedita, con los
beneficios que ello aporta a todos los involucrados cuando se logra.
IV) Se penaliza la falta de acreditación de personería y constitución de domicilio por el
proveedor, y se interpreta como inexistencia de hechos controvertidos la no presentación de
su descargo, como también la obligación de hacerle conocer estos extremos y los derechos
que le asisten, al corrérsele traslado de la imputación. Es ésta una forma de agilizar los
procesos, preservando el debido derecho de defensa, pero con firmeza frente a indolentes o
contumaces.
V) Se faculta explícitamente a la autoridad de aplicación a requerir al presunto infractor que
produzca todas o algunas de las pruebas por él ofrecidas, lo que en el texto vigente resulta
implícito, también en aras de agilizar el curso de los sumarios, tal como ocurre en
numerosas legislaciones procesales.
VI) Se suprime el término perentorio de veinte (20) días hábiles para que la autoridad de
aplicación dicte la resolución definitiva una vez concluidas las diligencias sumariales
atento, por un lado, a que una histórica y empíricamente verificada insuficiencia relativa de
recursos torna inaplicable en la práctica esa previsión legal con el debido rigor en la
mayoría de los casos, y, por el otro, a que empleándose supletoriamente las normas de los
códigos de Procedimientos Penal y Civil y Comercial de la Nación se encontrará ahí la guía
necesaria sobre plazos para dictar sentencia y sus eventuales prórrogas.
VII) Se incluyen las medidas precautorias y las de cese de conducta ordenadas por la
autoridad de aplicación entre los actos recurribles judicialmente, como una ampliación del
derecho de defensa de los imputados por presuntas infracciones. Asimismo, se limita al
efecto devolutivo el carácter con que se han de conceder los recursos contra esas medidas,
en el entendimiento de que su suspensión, mientras tramita el recurso, iría en desmedro de
los intereses de los consumidores, que por lo demás, y como ya se ha dicho, en el derecho
argentino desde la vigencia de la ley 24.240 no sólo se trata del interés individual sino,
también, de los intereses del conjunto de la sociedad.
VIII) Se incorpora a la ley el efecto del acuerdo conciliatorio de interrumpir el curso de las
actuaciones administrativas, hoy contemplado en el decreto reglamentario de la ley 24.240,
limitándolo sólo a los denunciantes que lo hubieren suscripto, y se posibilita la conciliación
en cualquier estado del sumario, previo al dictado del acto administrativo que le pone fin.
Se asimila a dicho acuerdo el desistimiento de la denuncia formulado por el consumidor.
Estas reformas se inspiran, igual que cuando se reglamentó la Ley de Defensa del
Consumidor, en el incentivo que para el proveedor puede significar llegar a un arreglo con
el consumidor, con el consecuente beneficio para éste, si las actuaciones son archivadas.
Asimismo, se otorga fuerza ejecutiva al acuerdo homologado para el consumidor que
necesite demandar judicialmente su cumplimiento, manteniéndose además, en este artículo,
lo dispuesto en el actual artículo 46 acerca de la infracción que a la ley 24.240, de Defensa
del Consumidor, el incumplimiento en sí mismo configura.
IX) Una última reforma al artículo 45 consiste en establecer un orden de subsidiariedad
normativa, para cuestiones no previstas expresamente en la propia ley 24.240, de Defensa
del Consumidor, en los códigos de Procedimiento Penal, Civil y Comercial de la Nación,
subsanándose así una omisión de la ley vigente en un punto en que la práctica cotidiana de
su aplicación en sede administrativa lo reclama como necesario.
21. Artículo 46 la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: por lo expuesto en el punto
anterior, se propone la derogación de este artículo.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

22. Artículo 47 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor:


a) En materia de sanciones, se propone disminuir la multa mínima prevista, de quinientos
pesos ($ 500) a cien pesos ($ 100), con lo que, si bien se la mantiene como una penalidad
superior al apercibimiento, se establece un monto más adecuado para cuando hay que
sancionar a proveedores cuyo giro comercial es muy pequeño. En el otro extremo de la
escala legal, se proyecta incrementar el tope superior de multa de quinientos mil pesos ($
500.000) a cinco millones de pesos ($ 5.000.000) para casos en que la calidad de la
infracción, la reincidencia del infractor, su escala comercial, la proyección social de la falta
u otras circunstancias ameriten aplicar una penalidad acorde con valores de una mayor
significación. También en atención a que la cuantía de 1993, año de sanción de la ley
24.240, de Defensa del Consumidor, ha devenido insuficiente para punir infracciones de
gran envergadura. Es por esta causa que se propone una actualización anual de los valores
históricos en la escala de la ley, no de las sanciones individuales una vez impuestas; es
decir que no se propicia ninguna indexación ni repotenciación de deudas, sino el
mantenimiento de la graduación legal a valores constantes. Asimismo, se elimina el tope
vigente para cada caso singular, relativo al triple de la ganancia o beneficio obtenido por la
infracción, tanto porque es prácticamente imposible determinarlo con exactitud desde un
punto de vista técnico, cuanto porque en los hechos este tope da por tierra con los valores a
los que habitualmente se llega aplicando las pautas y parámetros ordenados por el artículo
49 para la aplicación y graduación de sanciones, sin que ninguna razón lo justifique.
b) En orden a la publicidad de las sanciones, además de mantener la obligación del infractor
a divulgar la que se le haya impuesto, se autoriza a la autoridad de aplicación a hacerlo a
costa de aquél, según su criterio, para asegurar así que la medida se cumpla de forma cabal
y oportuna. Se la autoriza también a ordenar la publicación de la resolución condenatoria en
su totalidad o en una síntesis de sus principales elementos. Por otro lado, se faculta a la
autoridad de aplicación a indicar en qué diario se realizará la publicación, atento a que
actualmente debe hacerse en el de mayor circulación “de” la jurisdicción donde se cometió
la infracción, y no en el de mayor circulación “en” el lugar del hecho. Esta fórmula acarrea
algunos inconvenientes: ajustándonos a la letra de la actual ley habría que contar con el
dato cierto, actualizado y comprobable de la circulación de diarios de todo el país. Además,
no siempre el periódico de mayor circulación “de” la jurisdicción es el más leído “en” ella,
lo que ocurre por ejemplo en localidades del Gran Buenos Aires, o en el interior del país
con diarios de las capitales de provincias y los de otras ciudades de su territorio. Para evitar
eventuales subterfugios de los infractores, se ha optado por facultar a la autoridad de
aplicación de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, a señalar en qué periódico ha de
hacerse toda publicación, con posibilidad de incluir el de cada lugar donde el proveedor
desarrolle sus actividades en caso de que lo haga en más de una. Finalmente, se autoriza
también a la autoridad de aplicación a dispensar la publicación de la sanción cuando ésta
consista en apercibimiento, puesto que en tal caso podría resultar más gravosa la accesoria
de difusión que la pena principal, lo que en ciertas circunstancias puede estar justificado y
en otras, no.
c) Para compeler a una oportuna observancia de las sanciones impuestas al proveedor, se
postula la institución de astreintes a cargo de los contumaces.
d) Habida cuenta de la ya aludida histórica desproporción existente entre los recursos de la
autoridad nacional de aplicación de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y las
necesidades que impone el desarrollo de políticas intensivas de defensa del consumidor, en
especial una de las más importantes y eficaces, esto es su educación, se plantea la creación

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

de un fondo especial para ese fin, por aquélla administrado, integrado por el cincuenta por
ciento (50 %) de las multas que dicha autoridad nacional aplique.
23. Artículo 49 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se amplía a cinco (5) años el
término dentro del que un proveedor infractor puede ser considerado reincidente si comete
nuevas infracciones, y se precisa que dicho lapso se cuenta desde que la sanción anterior
quedó firme, en línea con las previsiones del derecho penal, lo que no se especifica en la
actual ley 24.240, de Defensa del Consumidor. La ampliación del término se basa en los
tiempos que habitualmente lleva desde que comienza la instrucción de un sumario hasta
que queda firme la sentencia administrativa de sanción cuando ha sido recurrida, así como
también en la necesidad de extender el período en que el proveedor debe observar buena
conducta cuando ya la ha quebrado con anterioridad.
24. Artículo 50 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: en concordancia con el
criterio asentado al proponer la reformulación normativa del principio integrativo del
artículo 3° de la ley, y por similares fundamentos a los expresados supra al realizarla, se
postula la incorporación de un texto adicional al artículo 50 respecto de los intervalos
establecidos para que opere la prescripción de acciones judiciales relativas a las relaciones
de consumo, cuando son también contempladas en otras normas positivas, sean éstas
generales o especiales, optando siempre por el plazo más favorable al consumidor. Es
conveniente y oportuno aclarar este tema en la ley para aventar dudas al respecto teniendo
en consideración que algunos se las han planteado, entre otras causas, debido a la sede en
que la prescripción es abordada en la ley 24.240, esto es el capítulo XII “Procedimiento y
sanciones”.
25. Artículo 52 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se proyecta reemplazar el
segundo párrafo de este artículo por otro en el que se perfecciona la caracterización de las
asociaciones de consumidores legitimadas para accionar, no exigiéndose que sean las
constituidas como personas jurídicas, lo que ya se hace en el artículo 55, sino que estén
autorizadas a funcionar como tales en los términos del artículo 56 de la ley. De otro lado, se
autoriza a todas las asociaciones de consumidores debidamente autorizadas que lo deseen a
pedir su incorporación como litisconsortes de cualquier otro legitimado en procesos donde
se ventilen acciones en defensa de intereses colectivos, en la idea de que ese ingreso en
apoyo de la masa de consumidores es capaz de robustecer su defensa y, al mismo tiempo,
evitar el dispendio de actividades procesales mediante la mancomunidad de los que decidan
desplegarlas.
26. Artículo 53 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se reinstala en la ley que nos
ocupa el beneficio de justicia gratuita para todos los procesos iniciados en su mérito, que
había sido oportunamente vetado al promulgarse la ley en 1993, estableciéndose empero la
posibilidad de que la demandada alegue y demuestre la solvencia de la parte actora,
haciendo cesar el beneficio. Todo ello en el entendimiento de que se coadyuva a garantizar
así el acceso de los consumidores a la Justicia, sin que su situación patrimonial
desfavorable sea un obstáculo. En otro orden, y con el mismo objetivo, se obliga a los
jueces a ponderar la proporcionalidad entre monto y costos del juicio y situación
patrimonial de las partes, al imponer las costas, una manera de remover una de las causas
que a veces desalientan a los consumidores a litigar no obstante saberse con derecho a
hacerlo.
27. Artículo 54 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: las acciones judiciales de
incidencia colectiva son un instrumento institucional que incluso ha sido reconocido por el
artículo 43 de la Constitución Nacional, y, pese al veto del texto que fuera sancionado

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

legislativamente en 1993, estas acciones se fueron promoviendo para beneficio de


consumidores y usuarios. Ejercidas desde distintos organismos del Estado nacional y por
organizaciones no gubernamentales de consumidores, las acciones colectivas son una
realidad obtenida mediante la dinámica judicial, como una forma de recepción pretoriana
de instituciones constitucionales y legales. El artículo proyectado pretende generar algunas
reglas para su mejor funcionamiento, disponiendo en torno a las conciliaciones y
transacciones y a las sentencias y sus modalidades. Así como en el artículo 52 se requiere la
intervención del Ministerio Público Fiscal en los casos de desistimiento o abandono de la
acción, también parece razonable regular estas otras formas anormales de terminación del
proceso. Por ello, se establece también la intervención de dicho ministerio y que el tribunal
interviniente funde su pronunciamiento, no limitándose a un acto meramente formal. Es
decir, que es posible conciliar o transar dichos procesos cuando las condiciones así lo
aconsejen, pero con contralores adecuados, y dejando siempre a salvo la posibilidad de que
aquellos consumidores o usuarios individuales que quieran continuar con la acción puedan
hacerlo. Similar derecho se les otorga a los disidentes cuando no estén de acuerdo con la
sentencia judicial dictada en este tipo de procesos pues, si bien es cierto que se trata de un
fallo judicial, no lo es menos que el consumidor individual puede ver involucrados sus
intereses en una acción que él no promovió ni autorizó, y verse perjudicado por una
resolución adversa que no buscó. En previsión de estos supuestos, se establece que el
propio magistrado fijará los términos y condiciones bajo los cuales los disconformes han de
manifestarse. En cuanto a las sentencias que hagan lugar a las acciones colectivas, se
formulan también algunas precisiones para los supuestos en que los consumidores deban
ser económicamente resarcidos planteándose diversas vías instrumentales para hacer
efectiva la reparación, siendo los jueces quienes establecerán las pautas para transitarlas
conforme las circunstancias de cada caso.
28. Artículo 55 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: por similares razones a las
expuestas al fundar la reforma al artículo 53, y aún mayores en consideración a que se
acciona en defensa de los intereses colectivos, se propicia el beneficio de justicia gratuita
en este tipo de causas. También teniendo en cuenta que cuando alguna autoridad pública o
alguna defensoría del pueblo han actuado en procesos colectivos se los ha eximido de
gastos por pertenecer al aparato del Estado, con lo que podría configurarse una indebida
discriminación en contra del restante legitimado para incoar acciones colectivas, las
asociaciones de consumidores, cuya genuina y eficiente representación de la sociedad civil
en estos temas está convalidada con jerarquía constitucional en nuestro ordenamiento
jurídico. En otro orden, los procesos colectivos son desvinculados de la obligación procesal
de mediación previa porque, como ya se dijo en el análisis del nuevo artículo 54, no es
imaginable una transacción en este terreno sin intervención del Ministerio Público Fiscal y
un efectivo control judicial.
29. Artículo 59 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se propicia en el capítulo
sobre arbitraje la organización de tribunales tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en
todas las ciudades capitales de provincia.
30. Artículo 60 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: se le incorpora carácter
imperativo a la redacción del articulado en cuanto a la inclusión de la educación al
consumidor en los planes educativos oficiales.
31. Artículo 63 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor: ninguna justificación
técnicojurídica ni de sana política de consumo reconoce la actual subsidiariedad de la ley
24.240, de Defensa del Consumidor, en conflictos del servicio de transporte aéreo impuesta

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

por el artículo 63, cuya derogación se postula. Este sector de actividad, como cualquier otro
que genere relaciones de consumo, debe ser alcanzado por la integración normativa del
artículo 3°, sin que su naturaleza explique excepción alguna.
32. Artículo 50 de la ley 25.065, de Tarjetas de Crédito: por las mismas razones aducidas
acerca de la actualización institucional en el texto del artículo 41 de la ley 24.240, de
Defensa del Consumidor, se proyecta la referida a este artículo. Se propone asimismo, en
sintonía con el sistema de la propia la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y de la ley
22.802, de Lealtad Comercial, extender la delegación de facultades de aplicación de la ley
25.065, de Tarjetas de Crédito, en sus aspectos comerciales, a las jurisdicciones locales
respecto de los hechos a ellas sometidos, sin perjuicio de las atribuciones de la autoridad
nacional de aplicación para actuar de manera concurrente en todo el país. De esta forma se
afianzarán los derechos de los consumidores en materia de tarjetas de crédito en todo el
territorio nacional pues tendrán un organismo próximo al que recurrir y no, como sucede
actualmente, una sola dependencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lo que, en los
hechos y sin motivo, torna de ilusoria efectividad esos derechos para quienes residen
alejados del área metropolitana en la vasta geografía argentina.
33. Artículo 22 de la ley 22.802, de Lealtad Comercial: estrechamente vinculada con la ley
24.240, de Defensa del Consumidor, la ley 22.802, de Lealtad Comercial y sus
reglamentaciones, como se ha sostenido siempre, constituyen el primer antecedente de una
defensa del consumidor sistematizada en nuestro ordenamiento jurídico. En efecto, todos
sus institutos se dirigen a la tutela del consumidor y sus derechos como el principal bien
jurídico a proteger, asegurando la indispensable lealtad comercial que debe mantener el
proveedor hacia sus clientes, sin perjuicio de que en segundo término, y como efecto
colateral, sirvan también para afianzar a los comerciantes que cumplen esa normativa y
desplazar a los que la infringen. Rotulado de productos, exhibición de precios, publicidad
engañosa, concursos y certámenes con premios, por citar sólo algunos, son microsistemas
de protección al consumidor regulados por la ley 22.802, de Lealtad Comercial, que, por
añadidura y como no podría ser de otra manera, reconocen las mismas autoridades
administrativas de aplicación que la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, tanto a nivel
nacional como local. Sin embargo, las instancias recursivas contra las resoluciones que se
dictan en las actuaciones administrativas se bifurcan sin razón, con un consecuente
desorden que se estima conveniente erradicar. Por ello, se propone establecer que las
apelaciones por esta ley sean ventiladas en sede de la Excelentísima Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, cuando las infracciones juzgadas se
cometieren en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y en las cámaras federales de
apelación, no los juzgados de primera instancia pues nada justifica la diferencia hoy
vigente, cuando los hechos se cometieren en el interior del país.
34. Artículo 27 de la ley 22.802, de Lealtad Comercial: en consonancia con lo planteado
para el artículo 45 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, y ante la carencia de una
referencia de subsidiariedad en ocasiones necesaria, se postula el envío, en este orden, a los
códigos de Procedimiento en Materia Penal, Civil y Comercial de la Nación.
Compartiendo los fundamentos de esa presentación, y teniendo presente que este proyecto
reproduce el expediente 7.171-D.-04 que tuvo dictamen unánime de la Comisión de
Defensa del Consumidor, y que han sido considerados otros proyectos de ley, como: 223-
S.-03, 149-S.-04, 421-D.-04 del diputado Accavallo, 1.668-D.-04 de los diputados
Monteagudo y Jarque, 1.836-D.-04 de la diputada Leonelli, 1.846-D.-04 de la diputada
Córdoba y otros señores diputados, 2.708-D.-04 del diputado Polino, 4.050-D.-04 del

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

diputado Ferri, 6.006-D.-04 de los diputados Baigorri y Basualdo, 6.896-D.-04 y 6.956-D.-


04 de la diputada Bertone, 8.118-D.-04 del diputado Ingram y 509-D.-05 del diputado
Molinari Romero, relacionados con el mismo tema, faltándole el dictamen respectivo en las
otras comisiones que tuvo giro (de Comercio, de Legislación General, de Justicia y de
Finanzas), es que solicito a mis pares el tratamiento del presente proyecto.

Stella Maris Córdoba. – Juan M. Irrazábal. – Eduardo G. Macaluse.


– Heriberto E. Mediza. – Adrián Pérez. – Patricia Vaca Narvaja.

ANTECEDENTE

PROYECTO DE LEY

El Senado y Cámara de Diputados,…

Artículo 1° – Sustitúyese el texto del artículo 1° de la ley 24.240, de Defensa del


Consumidor, por el siguiente:
Artículo 1°: Objeto. Consumidor. Equiparación. La presente ley tiene por objeto la defensa
del consumidor o usuario, entendiéndose por tal toda persona física o jurídica que adquiere
o utiliza bienes o servicios, como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo
familiar o social.
Se considera asimismo consumidor o usuario a quien, sin ser parte de una relación de
consumo, como consecuencia o en función de ella adquiere o utiliza bienes o servicios,
como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo familiar o social, y a quien de
cualquier manera está expuesto a una relación de consumo.
No se considera consumidor o usuario a aquel que, sin constituirse en destinatario final,
adquiere o utiliza bienes o servicios con el fin de integrarlos como insumo directo a otros
bienes o servicios, en su carácter de proveedor. Tampoco se considera consumidor o
usuario al proveedor que adquiere o utiliza bienes o servicios cuando no esté alcanzado por
el régimen de la ley 25.300, de Fomento para la Micro, Pequeña y Mediana Empresa
(mipymes), o el que lo suceda.

Art. 2° – Sustitúyese el texto del artículo 2° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 2°: Proveedor. Proveedor es toda persona física o jurídica que desarrolla de
manera profesional, aun ocasionalmente, actividades de producción, montaje, creación,
construcción, transformación, importación, concesión de marca, distribución y comercia-
lización de bienes o servicios destinados a consumidores o usuarios. Todo proveedor está
obligado al cumplimiento de la presente ley.

Art. 3° – Sustitúyese el texto del artículo 3° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 3°: Relación de consumo. Integración normativa. Preeminencia. Relación de
consumo es el vínculo jurídico entre el proveedor y el consumidor o usuario.
Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales y especiales aplicables a
las relaciones de consumo, en particular las de defensa de la competencia y de lealtad
comercial, debiéndose aplicar siempre la norma más favorable al consumidor.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Con base en la integración legislativa establecida en el párrafo anterior, las relaciones de


consumo se rigen por el régimen establecido en esta ley y sus reglamentaciones, sin
perjuicio de que el proveedor, por la actividad que desarrolle, esté alcanzado asimismo por
otra normativa específica.

Art. 4° – Sustitúyese el texto del artículo 4° de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 4°: Información. El proveedor está obligado a suministrar al consumidor, en forma
cierta y objetiva, información adecuada, veraz detallada, eficaz y suficiente sobre las
características esenciales de los bienes y servi- cios que provee y las condiciones de su
comercialización.

Art. 5° – Incorpórase como último párrafo del artículo 7° de la ley 24.240, de Defensa del
Consumidor, el siguiente texto:
Artículo 7º: …
La no efectivización de la oferta será considerada negativa o restricción injustificada de
venta, pasible de las sanciones previstas en el artículo 47 de esta ley.

Art. 6° – Incorpórase como artículo 8° bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el
siguiente:
Artículo 8° bis: Trato digno. Prácticas abusivas. Los proveedores deberán garantizar
condiciones de atención y trato dignos y equitativos a los consumidores, en particular a las
personas discapacitadas, ancianos y mujeres embarazadas. Deberán abstenerse de desplegar
conductas que coloquen a los consumidores en situaciones vergonzantes, vejatorias o
intimidatorias. En el reclamo extrajudicial de deudas, deberán abstenerse de utilizar
cualquier medio que le otorgue la apariencia de reclamo judicial. Tales conductas, además
de las sanciones previstas en la presente ley, podrán ser pasibles de la multa civil
establecida en el artículo 40 bis de la presente norma, sin perjuicio de otros resarcimientos
que correspondieren al consumidor, siendo ambas penalidades extensivas a quien actuare
en nombre del proveedor.
Entre otras, se consideran prácticas abusivas y quedan prohibidas las siguientes:
a)Condicionar la provisión de bienes o servicios a la de otros bienes o servicios, excepto
cuando sean ofrecidos en conjunto conforme usos y costumbres comerciales y no se
configure abuso de derecho;
b)Negar la provisión de bienes o servicios al consumidor en forma arbitraria, excepto en los
casos en que se hayan establecido modalidades, condiciones o limitaciones en los términos
del artículo 7° de la presente ley y hayan sido oportunamente informadas;
c)Aprovecharse indebidamente de la necesidad, ligereza o inexperiencia del consumidor,
teniendo en cuenta su edad, salud, conocimientos o condición social para hacerle consumir
sus bienes o servicios;
d)Exigir al consumidor que conceda ventajas evidentemente inequitativas. Lo dispuesto no
refiere al precio de los bienes o servicios;
e)Hacer circular información que desprestigie al consumidor a causa de las acciones que
realice en ejercicio de sus derechos;
f)Dejar de estipular el plazo para el cumplimiento de sus obligaciones cuando la legislación
no establezca plazos supletorios, o fijarlos a su exclusivo arbitrio de manera
manifiestamente desproporcionada;

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

g)En las operaciones financieras y en las de crédito para el consumo, imponer al


consumidor un determinado proveedor de bienes o servicios cuando sean requeridos como
accesorios para la provisión de otros bienes o servicios, sin darle opciones entre las que
pueda elegir.

Art. 7° – Sustitúyese el texto del artículo 10 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 10: Contenido del documento de venta. En el documento que se extienda por la
venta de cosas muebles o inmuebles, sin perjuicio de la información exigida por otras leyes
o normas, deberá constar:
a)La descripción y especificación de la cosa;
b)Nombre y domicilio del vendedor;
c)Nombre y domicilio del fabricante, distribuidor o importador cuando correspondiere;
d)La mención de las características de la garantía conforme a lo establecido en esta ley;
e)Plazos y condiciones de entrega;
f)El precio y condiciones de pago;
g)Los costos adicionales, especificando precio final a pagar por el adquirente.
La redacción debe ser hecha en idioma nacional, ser completa, clara y fácilmente legible,
sin reenvíos a textos o documentos que no se entreguen previa o simultáneamente. Un
ejemplar debe ser entregado al consumidor. Cuando se incluyan cláusulas adicionales a las
aquí indicadas o exigibles en virtud de lo previsto en esta ley, aquéllas deberán ser escritas
en letra destacada y suscritas por ambas partes.
La reglamentación establecerá modalidades más simples cuando la índole de la cosa objeto
de la contratación así lo determine, siempre que asegure la finalidad perseguida por esta
ley.

Art. 8° – Incorpórase como artículo 10 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el
siguiente:
Artículo 10 ter: Medios para rescindir. Cuando la contratación de un servicio, incluidos los
servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o
similar, podrá ser rescindida, a elección del consumidor o usuario, mediante el mismo
medio utilizado en la contratación.
La empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar, sin cargo, al
domicilio del consumidor o usuario una constancia fehaciente dentro de las setenta y dos
(72) horas posteriores a la recepción del pedido de rescisión. Esta disposición debe ser
publicada en la factura o documento equivalente que la empresa enviare regularmente al
domicilio del consumidor o usuario.

Art. 9° – Sustitúyese el texto del artículo 11 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 11: Garantías. Cuando se comercialicen cosas muebles no consumibles, artículo
2.325 de Código Civil, el consumidor y los sucesivos adquirentes gozarán de garantía legal
por los defectos o vicios de cualquier índole, aunque hayan sido ostensibles o manifiestos al
tiempo del contrato, cuando afecten identidad entre lo ofrecido y lo entregado o su correcto
funcionamiento.
La garantía legal tendrá vigencia por (6) seis meses a partir de la entrega, pudiendo las
partes convenir un plazo mayor. En caso de que la cosa deba trasladarse a fábrica o taller

61
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

habilitado, el transporte será realizado por el responsable de la garantía y serán a su cargo


los gastos de flete y seguros y cualquier otro que deba realizarse para la ejecución del
mismo.

Art. 10. – Sustitúyese el texto del artículo 25 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 25: Constancia escrita. Información al usuario. Las empresas prestadoras de
servicios públicos a domicilio deben entregar al usuario constancia escrita de las
condiciones de la prestación de los derechos y obligaciones de ambas partes contratantes.
Sin perjuicio de ello, deben mantener tal información a disposición de los usuarios en todas
las oficinas de atención al público.
Las empresas prestatarias de servicios públicos domiciliarios deberán colocar en toda
facturación que se extienda al usuario y en las oficinas de atención al público carteles con la
leyenda “Usted tiene derecho a reclamar una indemnización si le facturamos sumas o
conceptos indebidos o reclamamos el pago de facturas ya abonadas, ley 24.240”.

Art. 11. – Sustitúyese el texto del artículo 31 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 31: En los casos que un prestador de servicios públicos facturase sumas o
conceptos indebidos o reclamare el pago de facturas ya abonadas, el usuario podrá
presentar reclamo hasta 60 días después del vencimiento de la factura en cuestión. En estos
casos, el usuario abonará únicamente los conceptos no reclamados.
El prestador dispondrá de un plazo de 30 días, a partir del reclamo del usuario, para
acreditar en forma fehaciente que el consumo facturado fue efectivamente realizado.
Si el usuario no considerara satisfecho su reclamo, o el prestador no le contestara en los
plazos indicados, podrá requerir la intervención del organismo de control correspondiente,
hasta 30 días contados a partir de la respuesta del prestador, o de la fecha de vencimiento
del plazo para contestar, si éste no hubiera respondido.
En los casos que el reclamo fuera resuelto a favor del usuario, y éste hubiera abonado un
importe mayor al que finalmente se determine, el prestador deberá reintegrarle la diferencia
correspondiente, con más los mismos intereses que él cobra por mora, calculados desde la
fecha de pago hasta la efectiva devolución, e indemnizará al usuario con un crédito
equivalente al 25 % del importe cobrado o reclamado indebidamente. La devolución y/o
indemnización se hará efectiva en la factura inmediata siguiente.
Si el reclamo fuera resuelto a favor del prestador, éste tendrá derecho a reclamar el pago de
la diferencia adeudada, con más los intereses que cobra por mora, calculados desde la fecha
de vencimiento de la factura reclamada hasta la fecha de efectivo pago.
La tasa de interés por mora en facturas de servicios públicos no podrá exceder en más del
50 % la tasa pasiva para depósitos a 30 días del Banco de la Nación Argentina, del último
día del mes anterior a la efectivización del pago.
La relación entre el prestador de servicios públicos y el usuario tendrá como base la
integración legislativa dispuesta por el artículo 3° del presente cuerpo legal.

Art. 12. – Sustitúyese el texto del artículo 32 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 32: Venta domiciliaria. Es aquella propuesta de venta de un bien o prestación de
un servicio efectuada al consumidor fuera del establecimiento del proveedor. En ella, el

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

contrato debe ser celebrado por escrito y con las precisiones del artículo 10 de la presente
ley.
Lo dispuesto precedentemente no es aplicable a la compraventa de bienes perecederos
recibidos por el consumidor y abonados al contado.

Art. 13. – Sustitúyese el texto del artículo 34 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 34: Revocación de aceptación. En los casos de los artículos 32 y 33 de la presente
norma, el consumidor tiene derecho a revocar la aceptación durante el plazo de siete (7)
días hábiles, contados a partir de la fecha en que se entregue la cosa o se celebre el contrato,
lo último que ocurra, sin responsabilidad alguna. Esa facultad no puede ser dispensada ni
renunciada.
El vendedor debe informar por escrito al consumidor de esta facultad de revocación en todo
documento que, con motivo de venta, le sea presentado al consumidor.
Tal información debe ser incluida en forma clara y notoria.
El consumidor debe poner la cosa a disposición del vendedor y los gastos de devolución
son por cuenta de este último.

Art. 14. – Sustitúyese el texto del artículo 36 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 36: Requisitos. En las operaciones financieras y en las de crédito para consumo
deberá consignarse, en su caso, el precio de contado, el saldo de deuda, el total de los
intereses a pagar, la tasa de interés efectiva anual, la forma de amortización de los intereses,
otros gastos si los hubiere, cantidad de pagos a realizar y su periodicidad, gastos extras o
adicionales si los hubiera y monto total financiado a pagar. Cuando el proveedor omitiera
incluir alguno de éstos en el documento que corresponda, el consumidor tendrá derecho a
demandar la nulidad del contrato o de una (1) o más cláusulas. Cuando el juez declare la
nulidad parcial, simultáneamente integrará el contrato si ello fuera necesario.
El Banco Central de la República Argentina adoptará las medidas conducentes para que las
entidades sometidas a su jurisdicción cumplan, en las operaciones a que refiere el presente
artículo, con lo indicado en esta ley.

Art. 15. – Incorpórase como artículo 40 bis de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
el siguiente texto:
Artículo 40 bis: Daño punitivo. Cuando el proveedor no cumpla sus obligaciones legales o
contractuales con el consumidor, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del
damnificado, que graduará en función de la gravedad del hecho y demás circunstancias del
caso, independientemente de otras indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un
proveedor sea responsable del incumplimiento, responderán todos solidariamente ante el
consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les correspondan. La multa civil
que se imponga no podrá superar el máximo de la sanción de multa prevista en el artículo
47, inciso b), de la presente ley.

Art. 16. – Incorpórase como artículo 40 ter de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
el siguiente texto:
Artículo 40 ter: Daño directo. La autoridad de aplicación podrá determinar la existencia de
daño directo al consumidor resultante de la infracción del proveedor y obligar a éste a

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

indemnizarlo, hasta un máximo de tres mil pesos ($ 3.000), monto que será actualizado
anualmente en los términos del artículo 47, inciso b), de la presente ley. El acto
administrativo de la autoridad de aplicación será apelable por el proveedor en los términos
del artículo 45 de la presente ley, y, una vez firme, respecto del daño directo que determine
constituirá título ejecutivo a favor del consumidor. Las sumas que el acreedor pague al
consumidor en concepto de daño directo determinado en sede administrativa serán
deducibles de otras indemnizaciones que por el mismo concepto pudieren corresponderle a
éste por acciones eventualmente incoadas en sede judicial.

Art. 17. – Sustitúyese el texto del artículo 41 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 41: Autoridad nacional y local. La Secretaría de Coordinación Técnica
dependiente del Ministerio de Economía y Producción será la autoridad nacional de
aplicación de la presente ley. Los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires actuarán como autoridades locales de aplicación ejerciendo el control,
vigilancia y juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente ley y de sus normas
reglamentarias respecto de las presuntas infracciones cometidas en sus respectivas
jurisdicciones. Las provincias, en ejercicio de sus atribuciones, podrán delegar funciones en
organismos de su dependencia o en los gobiernos municipales.

Art. 18. – Sustitúyese el texto del artículo 42 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 42: Funciones concurrentes. La autoridad nacional de aplicación, sin perjuicio de
las funciones que se encomiendan a las autoridades locales de aplicación en el artículo 41
de la presente ley, podrá actuar concurrentemente en la vigilancia, contralor y juzgamiento
de la misma, aunque las presuntas infracciones ocurran exclusivamente en el ámbito de las
provincias o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Art. 19. – Sustitúyese el texto del artículo 43 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 43: Facultades y atribuciones. La Secretaría de Coordinación Técnica, sin
perjuicio de las funciones específicas, en su carácter de autoridad de aplicación de la
presente ley tendrá las siguientes facultades y atribuciones:
a) Proponer el dictado de la reglamentación de esta ley y elaborar políticas tendientes a la
defensa del consumidor, y a favor de un consumo sustentable con protección del medio
ambiente e intervenir en su instrumentación mediante el dictado de las resoluciones
pertinentes;
b) Mantener un registro nacional de asociaciones de consumidores;
c) Recibir y dar curso a las inquietudes y denuncias de los consumidores;
d) Disponer la realización de inspecciones y pericias vinculadas con la aplicación de esta
ley;
e) Solicitar informes y opiniones a entidades públicas y privadas en relación con la materia
de esta ley;
f) Disponer de oficio o a requerimiento de parte la celebración de audiencias con la
participación de denunciantes damnificados, presuntos infractores, testigos y peritos.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

La Secretaría de Coordinación Técnica podrá delegar, de acuerdo con la reglamentación


que se dicte, en el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o gobiernos
provinciales las facultades mencionadas en los incisos c), d) y f) de este artículo.

Art. 20. – Sustitúyese el texto del artículo 45 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 45: Actuaciones administrativas. La autoridad de aplicación iniciará actuaciones
administrativas en caso de presuntas infracciones a las disposiciones de la presente ley, sus
normas reglamentarias y resoluciones que en su consecuencia se dicten, de oficio o por
denuncia de quien invocare un interés particular o actuare en defensa del interés general de
los consumidores y usuarios.
En las causas iniciadas por denuncias de particulares, previa instancia conciliatoria y si la
conciliación no hubiere sido posible y en las de oficio, se imputará la presunta infracción
con descripción de los hechos e indicación de las normas presuntamente infringidas.
Cuando se hubiere citado a audiencia de conciliación y no comparecieren el denunciante o
el denunciado, la autoridad de aplicación podrá dar por agotada la instancia conciliatoria y
las actuaciones proseguirán su trámite según corresponda. Si el denunciado no justi- ficare
su inasistencia dentro de los cinco (5) días hábiles, se hará pasible de una multa de
cincuenta pesos ($ 50) a cinco mil pesos ($ 5.000). Si en igual término el denunciante no
justificare su propia inasistencia, se lo tendrá por desistido de la denuncia. En las
respectivas citaciones a audiencia de conciliación se transcribirá textual y completo lo
establecido en este párrafo.
De la imputación se correrá traslado al presunto infractor por el término de cinco (5) días
hábiles, dentro del cual podrá tomar vista de las actuaciones, presentar por escrito su
descargo y ofrecer las pruebas que hagan a su derecho. La no presentación de descargo
implicará la inexistencia de hechos controvertidos. En su primera presentación el presunto
infractor deberá constituir domicilio y acreditar personería, bajo apercibimiento de tenerlo
por no presentado. Junto con el traslado de la imputación se transcribirá textual y completo
lo establecido en este párrafo.
Las pruebas se admitirán solamente en caso de existir hechos controvertidos y siempre que
no resulten manifiestamente inconducentes. Contra la denegación de medidas de prueba
sólo se concederá el recurso de reconsideración. La autoridad de aplicación podrá requerir
al presunto infractor la producción de algunas o todas de las pruebas por él ofrecidas,
teniéndose por desistidas las no producidas dentro del plazo que le fije la autoridad de
aplicación, o en el término de diez (10) días hábiles cuando no le hubiere sido fijado. La
autoridad de aplicación tendrá las más amplias atribuciones para disponer medidas técnicas,
admitir, ordenar y producir pruebas, y dictar medidas de no innovar.
En cualquier momento durante la tramitación de las actuaciones, la autoridad de aplicación
podrá ordenar el cese de la conducta que se reputa en violación de esta ley y sus
reglamentaciones, así como también dictar cualquier medida precautoria que considere
necesaria para asegurar su vigencia.
Concluidas las diligencias sumariales se dictará la resolución definitiva.
Contra las providencias que ordenen medidas de cese y precautorias y contra los actos
administrativos que dispongan sanciones, se podrá recurrir por ante la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal o ante las cámaras federales de
apelaciones con asiento en las provincias, según corresponda de acuerdo con el lugar de
comisión del hecho. El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

dictó el acto administrativo dentro de los diez (10) días hábiles de notificado y será
concedido con efecto suspensivo cuando se recurran actos administrativos que impongan
sanciones, y con sólo efecto devolutivo cuando se recurran providencias que ordenen
medidas de cese o precautorias, siempre en relación, excepto cuando se hubieran denegado
medidas de prueba, en que será concedido libremente.
El acuerdo conciliatorio homologado por la autoridad de aplicación, al que sin perjuicio de
lo establecido en el párrafo tercero del presente artículo se podrá arribar en cualquier estado
del sumario previo al dictado de la resolución definitiva, pondrá fin al proceso
administrativo con relación a aquellos denunciantes que lo hubieren suscripto.
El desistimiento del denunciante surtirá el mismo efecto.
El acuerdo conciliatorio homologado constituye título ejecutivo respecto de las
obligaciones en él documentadas.
El incumplimiento del acuerdo conciliatorio homologado se considerará en sí mismo
violación a la presente ley.
Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación y en lo que éste no contemple las
del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán supletoriamente para
resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus reglamentaciones y
en tanto no fueren incompatibles con ellas.
Las provincias y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dictarán las normas
referidas a la actuación de sus autoridades locales de aplicación, estableciendo un
procedimiento compatible con sus respectivas Constituciones.

Art. 21. – Derógase el artículo 46 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor.

Art. 22. – Sustitúyese el texto del artículo 47 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 47: Sanciones. Verificada la existencia de la infracción, quienes la hayan cometido
se harán pasibles de las siguientes sanciones, las que se podrán aplicar independiente o
conjuntamente, según resulte de las circunstancias del caso:
a)Apercibimiento;
b)Multa de cien pesos ($ 100) a cinco millones de pesos ($ 5.000.000), montos que serán
actualizados anualmente por la autoridad de aplicación según el índice de precios al
consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC),
organismo desconcentrado en la órbita de la Secretaría de Política Económica del
Ministerio de Economía y Producción, o el organismo que lo sustituya;
c)Decomiso de las mercaderías y productos objeto de la infracción;
d)Clausura del establecimiento o suspensión del servicio afectado por un plazo de hasta
treinta (30) días;
e)Suspensión de hasta cinco (5) años en los registros de proveedores que posibilitan
contratar con el Estado;
f)La pérdida de concesiones, privilegios, regímenes impositivos o crediticios especiales de
que gozare.
En todos los casos, el infractor publicará o la autoridad de aplicación podrá publicar a costa
del infractor, conforme el criterio por ésta indicado, la resolución condenatoria o una
síntesis de los hechos que la originaron, el tipo de infracción cometida y la sanción
aplicada, en un (1) diario de gran circulación en el lugar donde aquélla se cometió y que la
autoridad de aplicación indique. En caso que el infractor desarrolle la actividad por la que

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

fue sancionado en más de una (1) jurisdicción, la autoridad de aplicación podrá ordenar que
la publicación se realice en un (1) diario de gran circulación en el país y en uno (1) de cada
jurisdicción donde aquél actuare. Cuando la pena aplicada fuere de apercibimiento, la
autoridad de aplicación podrá dispensar su publicación.
La autoridad de aplicación podrá aplicar al proveedor penalidades adicionales en calidad de
astreintes por incumplimiento oportuno de las sanciones impuestas y/o de su publicación.
El cincuenta por ciento (50 %) del monto percibido en concepto de multas y otras
penalidades impuestas por la autoridad de aplicación conforme el presente artículo, será
asignado a un fondo especial destinado a cumplir con los fines del capítulo XVI –
Educación al consumidor– de la presente ley y demás actividades que se realicen para la
ejecución de políticas de consumo conforme lo previsto en el artículo 43, inciso a), de la
misma. El fondo será administrado por la autoridad de aplicación.

Art. 23. – Sustitúyese el texto del artículo 49 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 49: Aplicación y graduación de las sanciones. En la aplicación y graduación de las
sanciones previstas en el artículo 47 de la presente ley se tendrá en cuenta el perjuicio
resultante de la infracción para el consumidor o usuario, la posición en el mercado del
infractor, la cuantía del beneficio obtenido, el grado de intencionalidad, la gravedad de los
riesgos o de los perjuicios sociales derivados de la infracción y su generalización, la
reincidencia y las demás circunstancias relevantes del hecho.
Se considerará reincidente a quien, habiendo sido sancionado por una infracción a esta ley,
incurra en otra dentro del término de cinco (5) años desde que dicha sanción haya quedado
firme.

Art. 24. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 50: Prescripción. Las acciones judiciales, las administrativas y las sanciones
emergentes de la presente ley prescribirán en el término de tres (3) años. Cuando por otras
leyes generales o especiales se fijen plazos de prescripción distintos del establecido
precedentemente, se estará al más favorable al consumidor o usuario. La prescripción se
interrumpirá por la comisión de nuevas infracciones o por el inicio de las actuaciones
administrativas o judiciales.

Art. 25. – Sustitúyese el texto del artículo 52 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 52: Acciones judiciales. Sin perjuicio de lo expuesto, el consumidor y usuario
podrán iniciar acciones judiciales cuando sus intereses resulten afectados o amenazados.
La acción corresponderá al consumidor o usuario, por su propio derecho, a las asociaciones
de consumidores autorizadas en los términos del artículo 56 de la presente ley, a la
autoridad de aplicación nacional o local, al Defensor del Pueblo y al Ministerio Público
Fiscal. Dicho ministerio, cuando no intervenga en el proceso como parte, actuará
obligatoriamente como fiscal de la ley. En las causas judiciales que tramiten en defensa de
intereses de incidencia colectiva, las asociaciones de consumidores que lo requieran estarán
habilitadas como litisconsortes de cualquiera de los demás legitimados por el presente
artículo.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

En caso de desistimiento o abandono de la acción de las referidas asociaciones legitimadas,


la titularidad activa será asumida por el Ministerio Público Fiscal.

Art. 26. – Sustitúyese el texto del artículo 53 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 53: Normas del proceso. En las causas iniciadas por ejercicio de los derechos
establecidos en la presente ley o en otras que regulen relaciones de consumo, regirán las
normas del proceso de conocimiento más abreviado que rijan en la jurisdicción del tribunal
ordinario competente.
Quienes ejerzan las acciones previstas en esta ley representando un derecho o interés
individual, podrán acreditar mandato mediante simple acta poder en los términos que
establezca la reglamentación.
Las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente ley en razón de un
derecho o interés individual gozarán del beneficio de justicia gratuita. La parte demandada
podrá acreditar la solvencia del consumidor mediante incidente, en cuyo caso cesará el
beneficio.
En todos los casos los jueces, al imponer costas, lo harán evaluando la proporcionalidad del
monto del juicio y los costos del proceso con la capacidad económica de las partes.

Art. 27 – Incorpórase como artículo 54 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor, el


siguiente:
Artículo 54: Acciones de incidencia colectiva. Cualquiera sea el legitimado que promueva
una acción de incidencia colectiva, para arribar a un acuerdo conciliatorio o transacción
deberá correrse vista previa el Ministerio Público Fiscal, salvo que éste sea el propio actor,
con el objeto que se expida respecto de la adecuada consideración de los intereses de los
consumidores o usuarios afectados y la homologación requerirá de auto fundado. El
acuerdo deberá dejar a salvo la posibilidad de que los consumidores o usuarios individuales
que así lo deseen, puedan apartarse de la solución general adoptada para el caso.
La sentencia que haga lugar a la pretensión hará cosa juzgada para el demandado respecto
de todos los consumidores o usuarios que se encuentren en similares condiciones, excepto
de aquellos que manifiesten su voluntad en contrario en los términos y condiciones que el
magistrado disponga.
Si la cuestión tuviere contenido patrimonial establecerá las pautas para la reparación
económica o el procedimiento para su determinación sobre la base del principio de
reparación integral. Si se tratare de la restitución de sumas de dinero se lo hará por los
mismos medios que fueron percibidas; de no ser ello posible, mediante sistemas que
permitan que los afectados puedan acceder a la reparación, y si no pudieran ser
individualizados, el juez fijará la manera en que el resarcimiento sea instrumentado en la
forma que más beneficie al grupo afectado. Si se tratare de daños diferenciados para cada
consumidor o usuario, de ser factible se establecerán grupos o clases de cada uno de ellos y
por vía incidental podrán éstos estimar y demandar la indemnización particular que les
corresponda.

Art. 28. – Sustitúyese el texto del artículo 55 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 55: Legitimación. Las asociaciones de consumidores constituidas como personas
jurídicas están legitimadas para accionar cuando resulten objetivamente afectados o

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

amenazados intereses de los consumidores o usuarios, sin perjuicio de la intervención de


éstos prevista en el segundo párrafo del artículo 58 de la presente ley.
Las acciones judiciales iniciadas en defensa de intereses de incidencia colectiva cuentan
con el beneficio de justicia gratuita y están exentas del procedimiento de mediación previa
obligatoria, así como de otros gastos o trámites previos a la promoción de aquéllas.

Art. 29. – Sustitúyese el texto del artículo 59 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 59: Tribunales arbitrales. La autoridad de aplicación propiciará la organización de
tribunales arbitrales, que actuarán como amigables componedores o árbitros de derecho
según el caso, para resolver las controversias que se susciten con motivo de lo previsto en
esta ley. Podrá invitar para que integren estos tribunales arbitrales, en las condiciones que
establezca la reglamentación, a las personas que teniendo en cuenta las competencias,
propongan las asociaciones de consumidores y cámaras empresarias.
Dichos tribunales arbitrales tendrán asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en
todas las ciudades capitales de provincia.
Regirá el procedimiento del lugar en que actúa el tribunal arbitral.

Art. 30. – Sustitúyese el texto del artículo 60 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor,
por el siguiente:
Artículo 60: Planes educativos. Incumbe al Estado nacional, las provincias y
municipalidades la formulación de planes generales de educación, para el consumo y su
difusión pública, arbitrando las medidas necesarias para incluir dentro de los planes
oficiales de educación inicial, primara, media, terciaria y universitaria los preceptos y
alcances de esta ley, así como también fomentar la creación y el funcionamiento de las
asociaciones de consumidores y la participación de la comunidad en ellas.

Art. 31. – Derógase el artículo 63 de la ley 24.240, de Defensa del Consumidor.

Art. 32. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 25.065, de Tarjetas de Crédito, por
el siguiente:
Artículo 50: Autoridad de aplicación. A los fines de la aplicación de la presente ley
actuarán como autoridad de aplicación:
a)El Banco Central de la República Argentina en todas las cuestiones que versen sobre
aspectos financieros;
b)La Secretaría de Coordinación Técnica dependiente del Ministerio de Economía y
Producción en todas aquellas cuestiones que se refieran a aspectos comerciales, pudiendo
dictar las respectivas normas reglamentarias y ejercer las atribuciones de control, vigilancia
y juzgamiento sobre su cumplimiento.
Con relación a dichas cuestiones, los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires actuarán como autoridades locales de aplicación, ejerciendo el control,
vigilancia y juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente ley y sus normas
reglamentarias respecto de los hechos sometidos a su jurisdicción, pudiendo delegar
atribuciones, en su caso, en organismos de su dependencia o en los gobiernos municipales.
Sin perjuicio de ello, la autoridad de aplicación nacional podrá actuar concurrentemente
aunque las presuntas infracciones ocurran sólo en el ámbito de las provincias o de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Art. 33. – Sustitúyese el texto del artículo 22 de la ley 22.802, de Lealtad Comercial, por el
siguiente:
Artículo 22: Toda resolución condenatoria podrá ser recurrida solamente por vía de
apelación ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo
Federal o ante las cámaras federales de apelaciones competentes, según el asiento de la
autoridad que dictó la condena.
El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que impuso la sanción,
dentro de los diez (10) días hábiles de notificada la resolución, y será concedido en relación
y con efecto suspensivo, excepto cuando se hubieren denegado medidas de prueba en que
será concedido libremente.
Las multas aplicadas en sede administrativa que fueren consentidas o que apeladas resulten
confirmadas en su monto, serán actualizadas por la autoridad de aplicación
automáticamente desde el mes en que se hubiere notificado la sanción al infractor hasta el
mes anterior a su efectivo pago, de acuerdo a la variación del índice previsto en el artículo
25 de la presente norma. En los casos que los tribunales de alzada reduzcan el importe de
las multas aplicadas en sede administrativa, la actualización se practicará desde el mes en
que se hubiere notificado la sanción administrativa al infractor, hasta el mes anterior a su
efectivo pago.

Art. 34. – Sustitúyese el texto del artículo 27 de la ley 22.802, de Lealtad Comercial, por el
siguiente:
Artículo 27: Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación, y en lo que éste no
contemple las del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán
supletoriamente para resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus
reglamentaciones, y en tanto no fueran incompatibles con ellas.

Art. 35. – Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Stella Maris Córdoba. – Juan M. Irrazábal. – Eduardo G. Macaluse.


– Heriberto E. Mediza. – Adrián Pérez. – Patricia Vaca Narvaja.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Extracto de Versión Taquigráfica


Sesión de la Cámara de Diputados de la Nación

9 de agosto de 2006
Modificación de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
ORDEN DEL DIA 306

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración en general.


Tiene la palabra la señora diputada por Tucumán.

SRA. CORDOBA, STELLA MARIS.- Señora presidenta: el dictamen de las


comisiones propone la modificación integral de la ley 24.240 de defensa del consumidor.
Como es sabido, esta norma fue aprobada en el año 1993; es decir que está vigente
desde hace trece años. Posteriormente, cuando en el año 1994 se reforma la Constitución
Nacional, se incorpora el artículo 42 y de esa manera se le otorga rango constitucional a la
protección a los consumidores y usuarios argentinos.
Quiero destacar la metodología utilizada en la Comisión de Defensa del
Consumidor durante la tramitación de este proyecto de ley. Hubo una amplia participación
de todos los sectores involucrados, particularmente de las asociaciones de consumidores, el
consenso del Consejo Federal del Consumidor -que está integrado por las asociaciones y
los organismos gubernamentales de defensa del consumidor de la República Argentina-, y
en este sentido debo destacar la labor que la misma señora vicepresidenta 1ª de esta Cámara
desarrollara en años anteriores en la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, articulando
de manera excelente con las distintas asociaciones y sectores de interés en relación con los
temas planteados en este proyecto de ley.
Señora presidenta: solicito que pida a los señores diputados que hagan silencio. A lo
mejor este tema no les interesa, pero es algo que nos involucra a todos los argentinos,
porque todos compartimos la condición de usuarios y de consumidores.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Ruego a los señores diputados que guarden
silencio.
Continúa en el uso de la palabra la señora diputada por Tucumán.

SRA. CORDOBA, STELLA MARIS.- También quería destacar, señora presidenta, que la
materia sobre la que legisla este proyecto de ley que propone la modificación integral de la
ley de defensa del consumidor también ha sido sometida a discusión en las Primeras
Jornadas del Consumidor y sus Derechos, que han sido organizadas durante el año 2005 por
la comisión permanente que tenemos en esta Cámara, donde además de los actores ya
mencionados participaron en su momento juristas de gran trayectoria en la Argentina como
el doctor Mosset Iturraspe y el miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
doctor Lorenzetti, todos ellos avalando los consensos a los que habíamos llegado a través
de la elaboración del texto que hoy está a consideración de la Honorable Cámara.

71
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Este proyecto básicamente tiene como objeto abarcar una mayor cantidad de
situaciones que las previstas anteriormente con respecto a la relación de consumo. Esto
quiere decir que muchos contratos que antes no estaban considerados bajo la órbita de la
protección de la ley de defensa del consumidor ahora van a ser comprendidos. En este
sentido este proyecto viene a fortalecer la posición de la parte más débil en la relación de
consumo, que todos sabemos que es el consumidor y el usuario, para establecer una
situación de equidad y de equilibrio que es necesaria en el libre juego de las reglas del
mercado.
También quiero señalar, por los comentarios que a veces se hacen, que quienes
promovemos esta modificación no lo hacemos porque estemos en contra de las empresas de
servicios públicos o de comerciantes poderosos, sino porque la experiencia de la aplicación
de esta ley en los últimos trece años ha dejado en claro que tal como está en la actualidad es
una herramienta insuficiente para hacer efectiva la garantía de la protección de los derechos
del consumidor y del usuario.
Los artículos 1° y 2° procuran ampliar el objeto de la ley. Como decía hace un
momento, hay muchas relaciones del ámbito privado -intercambios comerciales y
prestaciones de servicio- que antes la ley no podía abarcar y que hoy van a ser incluidas.
Por eso se ha adoptado, abandonando la casuística del artículo 1° de la actual ley
24.240, la expresión "bienes y servicios" por ser más abarcativa y encontrarse establecida
en nuestro precepto constitucional, además de hacer referencia al concepto que encierra el
artículo 2.312 del Código Civil, que es mucho más general y permite que situaciones no
previstas hoy sean incluidas, como por ejemplo los tiempos compartidos o la contratación
de un lugar en un cementerio parque, e inclusive amplía -para ser incluidas en la relación de
consumo- las relaciones a título gratuito, como así también aquellos casos en los que se
extiende el carácter del consumidor a los no contratantes. En este sentido quiero dar dos
ejemplos que pueden ser muy gráficos.
En relación con la extensión del carácter del consumidor no contratante puede
ocurrir que a alguien le regalen un electrodoméstico con fallas o vicios. En este caso el
destinatario final podrá reclamar sobre esos defectos por sí mismo sin necesidad de recurrir
a la persona que le regaló el electrodoméstico y que fue originariamente el comprador.
También se va a aplicar esta situación a casos no comunes, como por ejemplo el de
las promociones de los supermercados, donde a lo mejor la adquisición de bienes a título
gratuito es accesoria de otro producto, pero en el supuesto de que no coincida con las
condiciones que han sido publicitadas el consumidor también podrá reclamar por sí mismo.
Voy a tratar de referirme a los aspectos centrales de la iniciativa en consideración, a
fin de que la exposición referida a cada uno de los artículos no resulte tediosa.
El artículo 3° del proyecto aborda un aspecto medular. Allí se describe la relación
de consumo, a fin de brindar una mayor seguridad jurídica respecto de las situaciones
incluidas en ese escenario. Lo que allí se establece es, principalmente, una integración de la
ley de defensa del consumidor respecto de otras normas generales y especiales que pueden
guardar relación con ella, como por ejemplo las leyes de defensa de la competencia y de
lealtad comercial. En este sentido creo que lo más importante para destacar es la adopción
del principio de indubio pro consumidor. Ello significa que esta ley tendrá la misma
jerarquía que las leyes de defensa de la competencia y de lealtad comercial y que las
normas que rigen los marcos regulatorios de los servicios públicos. Consecuentemente, en
caso de presentarse un conflicto la autoridad judicial deberá interpretar la norma más
favorable al consumidor.

72
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Creo que esto realmente constituye una conquista de los consumidores frente a los
reclamos cotidianos, respecto de los cuales todos sabemos cuál es la situación de
impotencia que se vive a raíz de la insuficiencia de la norma con que contamos
actualmente.
Hay otro aspecto que me parece que todos los argentinos, casi sin excepción, hemos
sufrido cuando contratamos permanentemente y que está dado por la situación de
impotencia que se genera frente al principio de "pague y después reclame". En ese sentido,
el artículo 11 del proyecto en consideración establece que, ante la posibilidad de un error en
la facturación de una empresa de servicios, se invierte la carga de la prueba. Ello significa
que ya no es el consumidor el que debe probar que no ha utilizado los servicios que le
fueron sobrefacturados, sino que es la empresa la que debe asumir la carga de la prueba
para demostrar que ese consumo existió. Consecuentemente, el consumidor solamente va a
abonar la facturación que esté de acuerdo con el consumo que ha efectuado y no la
diferencia por la que se le efectúa un reclamo.
Es importante señalar otra situación que ha generado muchísimos reclamos en los
diferentes ámbitos de atención de los problemas que sufren los consumidores. Me refiero a
la posibilidad de rescindir una contratación por el mismo medio por la que se lleva a cabo.
Esto se encuentra establecido en el artículo 8° del proyecto de ley en consideración.
Todos sabemos que ha sido frecuente, por ejemplo, el reclamo referido a los
servicios de telefonía celular en aquellos casos en que la contratación puede efectuarse
simplemente pulsando algunas teclas del aparato telefónico, mientras que la solicitud de
rescisión del servicio debe efectuarse a través de una carta documento.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- La Presidencia solicita a los señores diputados


que hagan silencio a los efectos de que la señora diputada que está en uso de la palabra
pueda efectuar su exposición.
Continúa en el uso de la palabra la señora diputada por Tucumán.

SRA. CORDOBA, STELLA MARIS.- Señora presidenta: quiero señalar que estoy
hablando para todos aquellos señores diputados que me están escuchando y,
principalmente, para aquellos que se han comprometido en la elaboración de este proyecto.
También es importante el artículo 9° de la iniciativa en consideración, que establece
la extensión de la garantía legal para la adquisición de los bienes muebles no consumibles,
que antes era de hasta tres meses y que a partir de la sanción de esta ley será por un máximo
de seis, con la posibilidad de que las partes acuerden un plazo mayor. En ese sentido
adelanto que vamos a aceptar la modificación propuesta recientemente por el señor
diputado Landau respecto de las cosas muebles usadas, en el sentido de que la garantía sea
de hasta tres meses.
El artículo 10 es uno de los más importantes ya que troca el carácter supletorio que
antes tenía la ley de defensa del consumidor frente a otras regulaciones, como en el caso de
los servicios públicos. Es decir que ahora este artículo se vincula con el 3°, que establece la
integración normativa. De modo que esta norma tendrá la misma jerarquía que los marcos
regulatorios de los servicios públicos.
En mi opinión, esto es coherente con la realidad. No es posible que hoy un
comerciante mediano deba estar sometido a las disposiciones de esta norma y no, por
ejemplo, una empresa prestataria de servicios públicos, con la posición de predominio que

73
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

todos sabemos tiene sobre el consumidor en relación con su estructura y demás


condiciones.
Esta iniciativa incorpora dos institutos de resarcimiento para los consumidores
frente al daño causado por un proveedor. Primero, el daño punitivo, que es una multa civil
que impone un juez en caso de que el proveedor no cumpla con sus obligaciones legales o
contractuales a favor del consumidor. Y segundo, el daño directo, que quizá constituya la
incorporación más novedosa, por la cual se faculta a la administración para que una vez
determinada la existencia de un daño directo resultante de la infracción del proveedor, se lo
pueda obligar a resarcir al consumidor hasta una suma de tres mil pesos.
Quiero detenerme en este punto porque todos conocemos la frustración colectiva
que arrastran muchos argentinos que a veces dejan fracasar su reclamo en un conflicto que
se produce en la relación de consumo, en virtud de que les pesa acudir a la vía judicial para
resolver problemas que pueden ser de menor cuantía. Son miles los casos de esta índole.
Si bien esta frustración produce un perjuicio económico para quien ve afectado su
derecho individual, también tengamos en cuenta cómo se benefician quienes causaron ese
perjuicio con todos esos casos individuales cuyos titulares dejan fracasar sus derechos.
Quiero destacar cuánto se enriquece aquel que perjudica al consumidor con miles de
reclamos que se abandonan en el camino.
El artículo 42 de nuestra Constitución Nacional establece la obligación de crear
mecanismos que otorguen protección efectiva a los derechos del consumidor. En ese
sentido, la creación de la figura del daño directo es efectiva para que un consumidor pueda
conseguir satisfacción de su derecho y un resarcimiento justo en la vía administrativa.
Queremos advertir también que se trata de una etapa administrativa prejudicial, cuya
resolución también podrá ser apelada en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Contencioso Administrativo. Por lo tanto, en caso de disconformidad no se cierra la
posibilidad de la vía judicial para ambas partes.
Se mantiene como autoridad de aplicación a la ex Secretaría de Coordinación
Técnica del Ministerio de Economía, hoy denominada Secretaría de Comercio Interior, y
también actuarán como autoridad de aplicación los gobiernos de las provincias y de la
Ciudad autónoma de Buenos Aires, que podrán delegar en organismos locales -léase
municipios, por ejemplo- el poder de policía respecto de la aplicación de esta ley.
Así mismo, hemos modificado el régimen de sanciones pecuniarias, estableciendo
una multa mínima de cien pesos y una máxima de cinco millones. Cabe destacar que en la
actualidad la multa mínima es de quinientos pesos y se torna inaplicable para los casos que
involucraban un conflicto de una cuantía inferior a esa cifra. Por lo tanto, establecimos el
mínimo de cien pesos que está más acorde con la realidad. Lo mismo sucede con la multa
máxima, que ahora será de cinco millones de pesos.
En lo que se refiere a la instancia de conciliación -me refiero a los tribunales
arbitrales- se trataba de una institución cuyos beneficios sólo podían ser utilizados por los
ciudadanos de la Capital Federal, pues dichos tribunales sólo tienen asiento en este lugar.
Como en toda ley, con criterio federal hemos determinado que los tribunales arbitrales
puedan tener presencia en cada una de las capitales de provincia, de manera tal que todos
los ciudadanos del interior del país podamos contar con esta instancia conciliatoria en la
que pueden resolverse muchos casos, evitando llegar a la vía judicial.
Otro tema que me parece importante destacar es la derogación del artículo 63 de la
ley 24.240, que establecía la exclusión del servicio de transporte aéreo. A partir de la

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

sanción de este proyecto de ley también quedará incluido bajo la órbita de la ley de defensa
del consumidor.
Estos son los aspectos centrales que se han modificado, tratando de respetar la
estructura de la ley de defensa del consumidor, pero intensificando todos aquellos
mecanismos que nos ayuden a garantizar la protección efectiva de los derechos.
El trabajo ha sido arduo. Esta iniciativa se está estudiando desde hace más de cuatro
años y hoy es la primera vez que llega a este recinto.
Además, quiero destacar la voluntad política del actual presidente de la Comisión de
Defensa del Consumidor, el señor diputado Mongeló. Personalmente me ha tocado presidir
dicha comisión en años anteriores y quiero remarcar que el actual presidente ha sido
coherente con el compromiso asumido en el sentido de que esta iniciativa tuviera pronto
tratamiento en el recinto dentro del conjunto de proyectos estudiados en aquel ámbito.
Asimismo, es importante señalar el consenso alcanzado por los actuales integrantes
de la comisión, como también por otros señores diputados que ya no la conforman, como el
señor diputado Polino. No debemos olvidarnos tampoco de la labor desempeñada por los
asesores, el secretario y el personal de la comisión, que siempre estuvieron prestos a
colaborar en todo lo referente a este proyecto.
Más allá de que muchos señores diputados no están escuchándome en este
momento, seguramente van a defender la sanción de esta iniciativa porque, como decía
hace unos instantes, la condición de consumidores la tenemos todos, y es obvio que en la
actualidad seguimos siendo los más débiles dentro de la relación de consumo.
Creo que vamos a dar un paso adelante. He leído detenidamente las observaciones
presentadas por algunos señores diputados. Si bien este proyecto ha contado con la
aprobación casi unánime de los bloques políticos representados en la comisión, existen una
disidencia parcial y dos o tres observaciones que han sido tenidas en cuenta y serán
aceptadas durante el tratamiento en particular de la iniciativa.
Hay muchas otras observaciones que han surgido casi a último momento en esta
disidencia parcial, que si bien aportan elementos positivos podrían haberse incorporado
anteriormente. No quisimos hacerlo porque, como decía, es un proyecto que se ha venido
estudiando desde hace mucho tiempo y hubiera sido una falta de respeto a las señoras y
señores diputados, que han trabajado durante tantos años y además nos costó lograr
consenso, porque todos sabemos que cada uno llega con una inquietud diferente de su
provincia y quiere realizar modificaciones distintas.
Este texto es el que hoy podemos aprobar, y creo que es una gran conquista para las
asociaciones de usuarios y consumidores, que efectivamente vienen dando pelea frente a las
situaciones de impotencia que se presentan todos los días.
En este sentido, quiero brindar un reconocimiento personal a la labor cumplida por
la señora diputada que ocupa en este momento la Presidencia, cuya presencia en el recinto
es el testimonio de la actividad que han desplegado las asociaciones de consumidores,
como un ejemplo de participación ciudadana.
La sanción de esta iniciativa fortalece a todos los argentinos en su carácter de
consumidores y usuarios. Así estamos cumpliendo con una asignatura pendiente, ya que
esta norma también forma parte del proyecto nacional y popular que defendemos todos los
días.(Aplausos.)

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos
Aires.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

SR. LANDAU, JORGE ALBERTO.- Señora presidenta: simplemente, quiero felicitar a


los legisladores que participaron activamente en el trabajo de esta comisión,
particularmente a su presidente, a la señora diputada Vaca Narvaja y a los demás señores
diputados, quienes tuvieron permeabilidad para recoger las inquietudes de los diferentes
sectores y plasmarlas en la norma.
En consecuencia, reitero que vamos a acompañar con nuestro voto afirmativo el
proyecto en consideración.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Tiene la palabra el señor diputado por la


Capital.

SR. BULLRICH, ESTEBAN JOSE.- Señora presidenta: la posición del bloque del PRO
ha quedado expresada claramente tanto en la disidencia del señor diputado Vanossi, como
en la observación del señor diputado Pinedo.
Creemos que en el proceso de conformación de esta iniciativa hubo algunas fallas.
Entre ellas, por ejemplo, la vinculada con ADELCO, que es una organización que trabaja
en defensa de los consumidores y tenía opiniones importantes para aportar. También
consideramos que habría sido trascendente la participación de los colegios de profesionales.
Creemos que la estructura de los reclamos de los consumidores no está clara.
Tampoco estamos de acuerdo con el cambio en los montos de las multas. Nos parece un
despropósito que el mínimo se haya reducido a cien pesos y que el máximo sea de cinco
millones de pesos.
Vale decir que hay varios temas que deberían haber sido observados. Algunas de las
organizaciones que defienden a los consumidores, como ADELCO, han sido muy claras en
estos puntos.
Por lo expuesto, no acompañaremos el proyecto en general y formularemos algunas
sugerencias en el tratamiento en particular. Asimismo, solicito autorización para insertar el
resto del discurso.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Tiene la palabra la señora diputada por


Córdoba.

SRA. SESMA, LAURA JUDITH.- Señora presidenta: adelanto el voto favorable del
bloque socialista al proyecto en tratamiento, coincidiendo con lo expresado por la señora
diputada informante.
Este proyecto significa un avance importante en cuanto a la defensa de los derechos
del consumidor y a las herramientas de que dispondrán para hacer valer esos derechos.
También se trata de un avance en relación con la concientización de este tema, que
es tan importante para que los derechos sean ejercidos y cumplidos. Esto fue fruto del
trabajo de los distintos bloques del cuerpo y de la subsecretaría que presidía la señora
diputada en ejercicio de la Presidencia.
En este sentido, nuestro bloque, a través del ex diputado Polino, creemos que
también hizo importantes aportes a la elaboración del proyecto.
Por último, solicito autorización para insertar en el Diario de Sesiones el resto de la
argumentación de nuestro voto afirmativo al proyecto en tratamiento.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Mientras los señores legisladores se van


identificando para proceder a la votación nominal, solicito a la señora diputada por
Tucumán que indique cuáles son los artículos en los que se van a aceptar modificaciones.
De acuerdo con lo que se me ha informado, serían los artículos 2°, 3°, 6°, 11 y 15.
Tiene la palabra la señora diputada por Tucumán.

SRA. CORDOBA, STELLA MARIS.- Señora presidenta: para evitar confusiones


conviene dejar en claro cuáles son las modificaciones que hemos aceptado. La Secretaría
dispone del texto definitivo, con lo cual, de ser necesario, podrían leerse los artículos en
cuestión cuando se traten en particular.
Aclaro que se mantiene la inclusión de las profesiones liberales limitadas a la
responsabilidad subjetiva, pero en lugar de figurar en el artículo 2° formarán parte -si no
me equivoco- del artículo 40.
En el artículo 6° se incorpora en el primer párrafo la palabra "solidariamente".
Luego, en el artículo 11 se suprime un párrafo que resulta redundante sobre el tema
de los reclamos, y se incorpora la garantía de hasta tres meses para los bienes muebles
usados.
Solicito que cuando se pongan en consideración cada uno de los artículos se lean los
textos modificados que obran en Secretaría, que son los que aceptará la comisión.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Se va a votar en general en forma nominal.

-- Se practica la votación nominal.

-- Conforme al tablero electrónico, sobre 152 señores diputados presentes, 141 han votado
por la afirmativa y 10 por la negativa.

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- Se han registrado 141 votos por la afirmativa y 10


votos por la negativa.

SR. BALESTRINI, ALBERTO EDGARDO.- Señora presidenta: solicito que quede


constancia de mi voto por la afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Se tomará debida nota, señor diputado.

SR. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración en particular el artículo 1°.


Se va a votar.

-- Resulta afirmativa.

SR. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 2°.


Por Secretaría se leerá el texto propuesto.

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- Dice así: "Proveedor. Proveedor es toda persona física
o jurídica que desarrolla de manera profesional, aun ocasionalmente, actividades de
producción, montaje, creación, construcción, transformación, importación, concesión de

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

marca, distribución y comercialización de bienes o servicios, destinados a consumidores y


usuarios. Todo proveedor está obligado al cumplimiento de la presente ley."

SR. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Se va a votar el artículo 2° con las


modificaciones propuestas y aceptadas por la comisión.

-- Resulta afirmativa.

SR. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 3°.


Por Secretaría se dará lectura del texto propuesto.

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- Dice así: "Artículo 3°.- Relación de consumo.


Integración normativa. Preeminencia. Relación de consumo es el vínculo jurídico entre el
proveedor y el consumidor o usuario.
"Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales y especiales
aplicables a las relaciones de consumo, en particular las de defensa de la competencia y de
lealtad comercial, debiéndose aplicar siempre la norma más favorable al consumidor.
"Con base en la integración legislativa establecida en el párrafo anterior, las
relaciones de consumo se rigen por el régimen establecido en esta ley y sus
reglamentaciones, sin perjuicio de que el proveedor, por la actividad que desarrolle, esté
alcanzado asimismo por otra normativa específica."

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Con las modificaciones propuestas y aceptadas


por la comisión, se va a votar el artículo 3°.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración los artículos 4° y 5°, que no


tienen modificaciones.
Se va a votar.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 6°.


Por Secretaría se va a dar lectura de la modificación propuesta por la comisión.

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- Dice así: "Incorpórase como artículo 8° bis de la ley
24.240 de Defensa del Consumidor el siguiente:"Artículo 8° bis.- Trato digno. Prácticas
abusivas. Los proveedores deberán garantizar condiciones de atención y trato dignos y
equitativos a los consumidores y usuarios, en particular a las personas discapacitadas,
ancianos y mujeres embarazadas. Deberán abstenerse de desplegar conductas que coloquen
a los consumidores y usuarios en situaciones vergonzantes, vejatorias o intimidatorias. En
el reclamo extrajudicial de deudas deberán abstenerse de utilizar cualquier medio que le
otorgue la apariencia de reclamo judicial. Tales conductas, además de las sanciones
previstas en la presente ley, podrán ser pasibles de la multa civil establecida en el artículo
40 bis de la presente norma, sin perjuicio de otros resarcimientos que correspondieren al

78
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

consumidor, siendo ambas penalidades extensivas solidariamente a quien actuare en


nombre del proveedor." El resto del texto sigue igual.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Se va a votar el artículo 6° con las


modificaciones propuestas y aceptadas por la comisión.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración los artículos 7° y 8°, que no


tienen modificaciones.
Se va a votar.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 9°. Por Secretaría


se va a dar lectura de las modificaciones propuestas por la comisión.

SR. SECRETARIO(HIDALGO).- Dice así: "Sustitúyese el texto del artículo 11 de la ley


24.240 de Defensa del Consumidor por el siguiente: "Artículo 11: Garantías. Cuando se
comercialicen bienes muebles no consumibles, artículo 2325 del Código Civil, el
consumidor y los sucesivos adquirentes gozarán de garantía legal por los defectos o vicios
de cualquier índole, aunque hayan sido ostensibles o manifiestos al tiempo del contrato,
cuando afecte la identidad entre lo ofrecido y lo entregado o su correcto funcionamiento.
"La garantía legal tendrá vigencia por tres meses, cuando se trate de bienes muebles
usados y por seis meses en los demás casos, a partir de la entrega, pudiendo las partes
convenir un plazo mayor. En caso de que el bien deba trasladarse a fábrica o taller
habilitado, el transporte será realizado por el responsable de la garantía y serán a su cargo
los gastos de flete y seguros y cualquier otro que deba realizarse para la ejecución del
mismo."

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Con las modificaciones propuestas y aceptadas


por la comisión, se va a votar el artículo 9°.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 10, que no tiene


modificaciones.
Se va a votar.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 11.


Por Secretaría se dará lectura de las modificaciones propuestas por la comisión.

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- Dice así: "Sustitúyese el texto del artículo 31 de la ley
24.240 de Defensa del Consumidor por el siguiente: "Artículo 31: En los casos en que un
prestador de servicios públicos facturase sumas o conceptos indebidos o reclamare el pago

79
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

de facturas ya abonadas, el usuario podrá presentar reclamo, abonando únicamente los


conceptos no reclamados hasta el vencimiento de la factura en cuestión." El resto del texto
sigue igual.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Se va a votar el artículo 11 con las


modificaciones propuestas y aceptadas por la comisión.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración los artículos 12, 13 y 14, que
no tienen modificaciones.
Se va a votar.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 15.


Por Secretaría se dará lectura de las modificaciones propuestas por la comisión.

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- Dice así: "Incorpórase como último párrafo del
artículo 40 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor el siguiente texto: "Para el caso de
los servicios de profesionales liberales que requieran para su ejercicio título universitario y
matrícula otorgada por colegios profesionales reconocidos oficialmente o autoridad
facultada para ello, la responsabilidad será imputable al factor subjetivo o culpa."

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Después de este artículo se propone el


agregado de un artículo 15 bis, del que se va a dar lectura por Secretaría. Esta Presidencia
solicita autorización de la Cámara para ordenar correlativamente el articulado que se está
votando.
Si hay asentimiento de la Cámara, así se hará.

-- Asentimiento.

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- El artículo 15 bis dice así: "Incorpórase como artículo
40 bis de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor, el siguiente texto: "Artículo 40 bis.-
Daño punitivo. Cuando el proveedor no cumpla sus obligaciones legales o contractuales
con el consumidor, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del damnificado, que
graduará en función de la gravedad del hecho y demás circunstancias del caso,
independientemente de otras indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un
proveedor sea responsable del incumplimiento, responderán todos solidariamente ante el
consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les correspondan. La multa civil
que se imponga no podrá superar el máximo de la sanción de multa prevista en el artículo
47, inciso b) de la presente ley."

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Se van a votar los artículos 15 y 15 bis con las
modificaciones propuestas y aceptadas por la comisión.

-- Resulta afirmativa.

80
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 16, que no tiene


modificaciones.
Se va a votar.

-- Resulta afirmativa.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 17.


Por Secretaría se dará lectura.

SR. SECRETARIO(HIDALGO).- Dice así: "Artículo 17: sustitúyese el texto del artículo
41 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente: Artículo 41: Autoridad
nacional y local. La Secretaría de Comercio Interior dependiente del Ministerio de
Economía y Producción será la autoridad nacional de aplicación de la presente ley. Los
gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires actuarán como
autoridades locales de aplicación ejerciendo el control, vigilancia y juzgamiento sobre el
cumplimiento de la presente ley y de sus normas reglamentarias respecto de las presuntas
infracciones cometidas en sus respectivas jurisdicciones. Las provincias, en ejercicio de sus
atribuciones, podrán delegar funciones en organismos de su dependencia o en los gobiernos
municipales."

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Con las modificaciones propuestas y


aceptadas, se va a votar el artículo 17.

-- Resulta afirmativa.

-- Sin observaciones, se votan y aprueban los artículos 18 y 19.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- En consideración el artículo 20, que tiene una
pequeña modificación.

-- Por Secretaría se dará lectura.

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- En este artículo 20, que modifica el artículo 45, la
única modificación al Orden del Día se encuentra en el párrafo quinto, donde se agrega la
palabra "precautorias", quedando redactado de la siguiente manera: "Las pruebas se
admitirán solamente en caso de existir hechos controvertidos y siempre que no resulten
manifiestamente inconducentes. Contra la denegación de medidas de prueba sólo se
concederá el recurso de reconsideración. La autoridad de aplicación podrá requerir al
presunto infractor la producción de algunas o todas de las pruebas por él ofrecidas,
teniéndose por desistidas las no producidas dentro del plazo que le fije la autoridad de
aplicación, o en el término de diez (10) días hábiles cuando no le hubiere sido fijado. La
autoridad de aplicación tendrá las más amplias atribuciones para disponer medidas técnicas,
admitir, ordenar y producir pruebas, y dictar medidas precautorias."

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Con la modificación propuesta y aceptada, se


va a votar el artículo 20.

81
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

-- Resulta afirmativa.

-- Sin observaciones, se votan y aprueban los artículos 21 a 34.

-- El artículo 35 es de forma.

SRA. PRESIDENTA VACA NARVAJA.- Queda sancionado el proyecto de ley.


Se comunicará al Honorable Senado. (Aplausos.)

82
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Texto de la sanción original de Diputados


Sanción del día 9 de agosto de 2006
Buenos Aires, 9 de agosto de 2006.

Al señor presidente del Honorable Senado.

Tengo el honor de dirigirme al señor presidente, comunicándole que esta Honorable


Cámara ha sancionado, en sesión de la fecha, el siguiente proyecto de ley que pasó en
revisión al Honorable Senado:

El Senado y Cámara de Diputados,…

Artículo 1° – Sustitúyese el texto del artículo 1° de la ley 24.240, de defensa del


consumidor, por el siguiente:
Artículo 1°: Objeto. Consumidor. Equiparación. La presente ley tiene por objeto la defensa
del consumidor o usuario, entendiéndose por tal toda persona física o jurídica que adquiere
o utiliza bienes o servicios, como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo
familiar o social.
Se considera asimismo consumidor o usuario a quien, sin ser parte de una relación de
consumo, como consecuencia o en función de ella, adquiere o utiliza bienes o servicios,
como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo familiar o social, y a quien de
cualquier manera está expuesto a una relación de consumo.
No se considera consumidor o usuario a aquel que, sin constituirse en destinatario final,
adquiere o utiliza bienes o servicios con el fin de integrarlos como insumo directo a otros
bienes o servicios, en su carácter de proveedor. Tampoco se considera consumidor o
usuario al proveedor que adquiere o utiliza bienes o servicios cuando no esté alcanzado por
el régimen de la ley 25.300, de fomento para la micro, pequeña y mediana empresa
(Mipymes), o el que lo suceda.

Art. 2° – Sustitúyese el texto del artículo 2° de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 2°: Proveedor. Proveedor es toda persona física o jurídica que desarrolla de
manera profesional, aun ocasionalmente, actividades de producción, montaje, creación,
construcción, transformación, importación, concesión de marca, distribución y
comercialización de bienes o servicios destinados a consumidores o usuarios. Todo
proveedor está obligado al cumplimiento de la presente ley.

Art. 3° – Sustitúyese el texto del artículo 3° de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 3°: Relación de consumo. Integración normativa. Preeminencia. Relación de
consumo es el vínculo jurídico entre el proveedor y el consumidor o usuario.

83
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales y especiales aplicables a
las relaciones de consumo, en particular las de defensa de la competencia y de lealtad
comercial, debiéndose aplicar siempre la norma más favorable al consumidor.
Con base en la integración legislativa establecida en el párrafo anterior, las relaciones de
consumo se rigen por el régimen establecido en esta ley y sus reglamentaciones, sin
perjuicio de que el proveedor, por la actividad que desarrolle, esté alcanzado asimismo por
otra normativa específica.

Art. 4° – Sustitúyese el texto del artículo 4° de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 4°: Información. El proveedor está obligado a suministrar al consumidor, en forma
cierta y objetiva, información adecuada, veraz, detallada, eficaz y suficiente sobre las
características esenciales de los bienes y servicios que provee y las condiciones de su
comercialización.

Art. 5° – Incorpórase como último párrafo del artículo 7° de la ley 24.240, de defensa del
consumidor, el siguiente texto:
La no efectivización de la oferta será considerada negativa o restricción injustificada de
venta, pasible de las sanciones previstas en el artículo 47 de esta ley.

Art. 6° – Incorpórase como artículo 8° bis de la ley 24.240, de defensa del consumidor, el
siguiente:
Artículo 8° bis: Trato digno. Prácticas abusivas. Los proveedores deberán garantizar
condiciones de atención y trato dignos y equitativos a los consumidores y usuarios, en
particular a las personas discapacitadas, ancianos y mujeres embarazadas. Deberán
abstenerse de desplegar conductas que coloquen a los consumidores y usuarios en
situaciones vergonzantes, vejatorias o intimidatorias. En el reclamo extrajudicial de deudas,
deberán abstenerse de utilizar cualquier medio que le otorgue la apariencia de reclamo
judicial. Tales conductas, además de las sanciones previstas en la presente ley, podrán ser
pasibles de la multa civil establecida en el artículo 40 bis de la presente norma, sin perjuicio
de otros resarcimientos que correspondieren al consumidor, siendo ambas penalidades
extensivas solidariamente a quien actuare en nombre del proveedor.
Entre otras, se consideran prácticas abusivas y quedan prohibidas las siguientes:
a)Condicionar la provisión de bienes o servicios a la de otros bienes o servicios, excepto
cuando sean ofrecidos en conjunto conforme usos y costumbres comerciales y no se
configure abuso de derecho;
b)Negar la provisión de bienes o servicios al consumidor en forma arbitraria, excepto en los
casos en que se hayan establecido modalidades, condiciones o limitaciones en los términos
del artículo 7° de la presente ley y hayan sido oportunamente informadas;
c)Aprovecharse indebidamente de la necesidad, ligereza o inexperiencia del consumidor,
teniendo en cuenta su edad, salud, conocimientos o condición social para hacerle consumir
sus bienes o servicios;
d)Exigir al consumidor que conceda ventajas evidentemente inequitativas. Lo dispuesto no
refiere al precio de los bienes o servicios;
e)Hacer circular información que desprestigie al consumidor a causa de las acciones que
realice en ejercicio de sus derechos;

84
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

f)Dejar de estipular el plazo para el cumplimiento de sus obligaciones cuando la legislación


no establezca plazos supletorios, o fijarlos a su exclusivo arbitrio de manera
manifiestamente desproporcionada;
g)En las operaciones financieras y en las de crédito para el consumo, imponer al
consumidor un determinado proveedor de bienes o servicios cuando sean requeridos como
accesorios para la provisión de otros bienes o servicios, sin darle opciones entre las que
pueda elegir.

Art. 7° – Sustitúyese el texto del artículo 10 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 10: Contenido del documento de venta. En el documento que se extienda por la
venta de bienes muebles o inmuebles, sin perjuicio de la información exigida por otras
leyes o normas, deberá constar:
a)La descripción y especificación del bien;
b)Nombre y domicilio del vendedor;
c)Nombre y domicilio del fabricante, distribuidor o importador cuando correspondiere;
d)La mención de las características de la garantía conforme a lo establecido en esta ley;
e)Plazos y condiciones de entrega;
f)El precio y condiciones de pago;
g)Los costos adicionales, especificando precio final a pagar por el adquirente.
La redacción debe ser hecha en idioma nacional, ser completa, clara y fácilmente legible,
sin reenvíos a textos o documentos que no se entreguen previa o simultáneamente. Un
ejemplar debe ser entregado al consumidor. Cuando se incluyan cláusulas adicionales a las
aquí indicadas o exigibles en virtud de lo previsto en esta ley, aquéllas deberán ser escritas
en letra destacada y suscritas por ambas partes.
La reglamentación establecerá modalidades más simples cuando la índole del bien objeto
de la contratación así lo determine, siempre que asegure la finalidad perseguida por esta
ley.

Art. 8° – Incorpórase como artículo 10 ter de la ley 24.240, de defensa del consumidor, el
siguiente:
Artículo 10 ter: Medios para rescindir. Cuando la contratación de un servicio, incluidos los
servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o
similar, podrá ser rescindida, a elección del consumidor o usuario, mediante el mismo
medio utilizado en la contratación.
La empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar, sin cargo, al
domicilio del consumidor o usuario una constancia fehaciente dentro de las setenta y dos
(72) horas posteriores a la recepción del pedido de rescisión. Esta disposición debe ser
publicada en la factura o documento equivalente que la empresa enviare regularmente al
domicilio del consumidor o usuario.

Art. 9° – Sustitúyese el texto del artículo 11 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 11: Garantías. Cuando se comercialicen bienes muebles no consumibles, artículo
2.325 del Código Civil, el consumidor y los sucesivos adquirentes gozarán de garantía legal
por los defectos o vicios de cualquier índole, aunque hayan sido ostensibles o manifiestos al

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

tiempo del contrato, cuando afecten identidad entre lo ofrecido y lo entregado o su correcto
funcionamiento.
La garantía legal tendrá vigencia por tres (3) meses cuando se trate de bienes muebles
usados y por seis (6) meses en los demás casos a partir de la entrega, pudiendo las partes
convenir un plazo mayor. En caso de que el bien deba trasladarse a fábrica o taller
habilitado, el transporte será realizado por el responsable de la garantía y serán a su cargo
los gastos de flete y seguros y cualquier otro que deba realizarse para la ejecución del
mismo.

Art. 10. – Sustitúyese el texto del artículo 25 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 25: Constancia escrita. Información al usuario. Las empresas prestadoras de
servicios públicos a domicilio deben entregar al usuario constancia escrita de las
condiciones de la prestación de los derechos y obligaciones de ambas partes contratantes.
Sin perjuicio de ello, deben mantener tal información a disposición de los usuarios en todas
las oficinas de atención al público.
Las empresas prestatarias de servicios públicos domiciliarios deberán colocar en toda
facturación que se extienda al usuario y en las oficinas de atención al público carteles con la
leyenda: “Usted tiene derecho a reclamar una indemnización si le facturamos sumas o
conceptos indebidos o reclamamos el pago de facturas ya abonadas, ley 24.240”.

Art. 11. – Sustitúyese el texto del artículo 31 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 31: En los casos en que un prestador de servicios públicos facturase sumas o
conceptos indebidos o reclamare el pago de facturas ya abonadas, el usuario podrá
presentar reclamo, abonando únicamente los conceptos no reclamados hasta el vencimiento
de la factura en cuestión.
El prestador dispondrá de un plazo de treinta (30) días, a partir del reclamo del usuario,
para acreditar en forma fehaciente que el consumo facturado fue efectivamente realizado.
Si el usuario no considerara satisfecho su reclamo o el prestador no le contestara en los
plazos indicados, podrá requerir la intervención del organismo de control correspondiente
hasta sesenta (60) días contados a partir de la respuesta del prestador, o de la fecha de
vencimiento del plazo para contestar, si éste no hubiera respondido.
En los casos que el reclamo fuera resuelto a favor del usuario, y éste hubiera abonado un
importe mayor al que finalmente se determine, el prestador deberá reintegrarle la diferencia
correspondiente, con más los mismos intereses que él cobra por mora, calculados desde la
fecha de pago hasta la efectiva devolución, e indemnizará al usuario con un crédito
equivalente al 25 % del importe cobrado o reclamado indebidamente. La devolución y/o
indemnización se hará efectiva en la factura inmediata siguiente.
Si el reclamo fuera resuelto a favor del prestador, éste tendrá derecho a reclamar el pago de
la diferencia adeudada, con más los intereses que cobra por mora, calculados desde la fecha
de vencimiento de la factura reclamada hasta la fecha de efectivo pago.
La tasa de interés por mora en facturas de servicios públicos no podrá exceder en más del
50 % la tasa pasiva para depósitos a 30 días del Banco de la Nación Argentina, del último
día del mes anterior a la efectivización del pago.
La relación entre el prestador de servicios públicos y el usuario tendrá como base la
integración legislativa dispuesta por el artículo 3° del presente cuerpo legal.

86
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Las facultades conferidas al usuario en el primer párrafo del presente artículo se conceden
sin perjuicio de las previsiones del artículo 50 del presente cuerpo legal.

Art. 12. – Sustitúyese el texto del artículo 32 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 32: Venta domiciliaria. Es aquella oferta de venta de un bien o prestación de un
servicio efectuada al consumidor fuera del establecimiento del proveedor. En ella, el
contrato debe ser celebrado por escrito y con las precisiones del artículo 10 de la presente
ley.
Lo dispuesto precedentemente no es aplicable a la compraventa de bienes perecederos
recibidos por el consumidor y abonados al contado.

Art. 13. – Sustitúyese el texto del artículo 34 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 34: Revocación. En los casos de los artículos 32 y 33 de la presente norma, el
consumidor tiene derecho a revocar la oferta o la aceptación durante el plazo de siete (7)
días hábiles, contados a partir de la fecha en que se entregue el bien o se celebre el contrato,
lo último que ocurra, sin responsabilidad alguna. Esa facultad no puede ser dispensada ni
renunciada.
El vendedor debe informar por escrito al consumidor de esta facultad de revocación en
todo documento que, con motivo de venta, le sea presentado al consumidor.
Tal información debe ser incluida en forma clara y notoria.
El consumidor debe poner el bien a disposición del vendedor y los gastos de devolución
son por cuenta de este último.

Art. 14. – Sustitúyese el texto del artículo 36 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 36: Requisitos. En las operaciones financieras y en las de crédito para consumo
deberá consignarse, en su caso: el precio de contado, el saldo de deuda, el total de los
intereses a pagar, la tasa de interés efectiva anual, la forma de amortización de los intereses,
otros gastos si los hubiere, cantidad de pagos a realizar y su periodicidad, gastos extras o
adicionales si los hubiera y monto total financiado a pagar, bajo pena de nulidad. Cuando el
proveedor omitiera incluir alguno de éstos en el documento que corresponda, el consumidor
tendrá derecho a demandar la nulidad del contrato o de una (1) o más cláusulas. Cuando el
juez declare la nulidad parcial, simultáneamente integrará el contrato si ello fuera necesario.
El Banco Central de la República Argentina adoptará las medidas conducentes para que las
entidades sometidas a su jurisdicción cumplan, en las operaciones a que refiere el presente
artículo, con lo indicado en esta ley.

Art. 15. – Incorpórase como último párrafo al artículo 40 de la ley 24.240, de defensa del
consumidor, el siguiente texto:

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Para el caso de los servicios de profesionales liberales que requieran para su ejercicio título
universitario y matrícula otorgada por colegios profesionales reconocidos oficialmente o
autoridad facultada para ello, la responsabilidad será imputable al factor subjetivo o culpa.

Art. 16. – Incorpórase como artículo 40 bis de la ley 24.240, de defensa del consumidor, el
siguiente texto:
Artículo 40 bis: Daño punitivo. Cuando el proveedor no cumpla sus obligaciones legales o
contractuales con el consumidor, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del
damnificado, que graduará en función de la gravedad del hecho y demás circunstancias del
caso, independientemente de otras indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un
proveedor sea responsable del incumplimiento, responderán todos solidariamente ante el
consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les correspondan. La multa civil
que se imponga no podrá superar el máximo de la sanción de multa prevista en el artículo
47, inciso b), de la presente ley.

Art. 17. – Incorpórase como artículo 40 ter de la ley 24.240, de defensa del consumidor, el
siguiente texto:
Artículo 40 ter: Daño directo. La autoridad de aplicación podrá determinar la existencia de
daño directo al consumidor resultante de la infracción del proveedor y obligar a éste a
resarcirlo, hasta un máximo de tres mil pesos ($ 3.000), monto que será actualizado
anualmente en los términos del artículo 47, inciso b), de la presente ley. El acto
administrativo de la autoridad de aplicación será apelable por el proveedor en los términos
del artículo 45 de la presente ley, y, una vez firme, respecto del daño directo que determine
constituirá título ejecutivo a favor del consumidor. Las sumas que el proveedor pague al
consumidor en concepto de daño directo determinado en sede administrativa serán
deducibles de otras indemnizaciones que por el mismo concepto pudieren corresponderle a
éste por acciones eventualmente incoadas en sede judicial.

Art. 18. – Sustitúyese el texto del artículo 41 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 41: Autoridad nacional y local. La Secretaría de Comercio Interior dependiente
del Ministerio de Economía y Producción será la autoridad nacional de aplicación de la
presente ley. Los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
actuarán como autoridades locales de aplicación ejerciendo el control, vigilancia y
juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente ley y de sus normas reglamentarias
respecto de las presuntas infracciones cometidas en sus respectivas jurisdicciones. Las
provincias, en ejercicio de sus atribuciones, podrán delegar funciones en organismos de su
dependencia o en los gobiernos municipales.

Art. 19. – Sustitúyese el texto del artículo 42 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 42: Funciones concurrentes. La autoridad nacional de aplicación, sin perjuicio de
las funciones que se encomiendan a las autoridades locales de aplicación en el artículo 41
de la presente ley, podrá actuar concurrentemente en la vigilancia, contralor y juzgamiento
de la misma, aunque las presuntas infracciones ocurran exclusivamente en el ámbito de las
provincias o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Art. 20. – Sustitúyese el texto del artículo 43 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 43: Facultades y atribuciones. La Secretaría de Comercio Interior, sin perjuicio de
las funciones específicas, en su carácter de autoridad de aplicación de la presente ley tendrá
las siguientes facultades y atribuciones:
a)Proponer el dictado de la reglamentación de esta ley y elaborar políticas tendientes a la
defensa del consumidor, y a favor de un consumo sustentable con protección del medio
ambiente e intervenir en su instrumentación mediante el dictado de las resoluciones
pertinentes;
b)Mantener un registro nacional de asociaciones de consumidores y usuarios;
c)Recibir y dar curso a las inquietudes y denuncias de los consumidores y usuarios;
d)Disponer la realización de inspecciones y pericias vinculadas con la aplicación de esta
ley;
e)Solicitar informes y opiniones a entidades públicas y privadas en relación con la materia
de esta ley;
f)Disponer de oficio o a requerimiento de parte la celebración de audiencias con la
participación de denunciantes damnificados, presuntos infractores, testigos y peritos.
La Secretaría de Comercio Interior podrá delegar, de acuerdo con la reglamentación que se
dicte, en el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o gobiernos provinciales las
facultades mencionadas en los incisos c), d) y f) de este artículo.

Art. 21. – Sustitúyese el texto del artículo 45 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 45: Actuaciones administrativas. La autoridad de aplicación iniciará actuaciones
administrativas en caso de presuntas infracciones a las disposiciones de la presente ley, sus
normas reglamentarias y resoluciones que en su consecuencia se dicten, de oficio o por
denuncia de quien invocare un interés particular o actuare en defensa del interés general de
los consumidores y usuarios.
En las causas iniciadas por denuncias de particulares, previa instancia conciliatoria y si la
conciliación no hubiere sido posible y en las de oficio, se imputará la presunta infracción
con descripción de los hechos e indicación de las normas presuntamente infringidas.
Cuando se hubiere citado a audiencia de conciliación y no comparecieren el denunciante o
el denunciado, la autoridad de aplicación podrá dar por agotada la instancia conciliatoria y
las actuaciones proseguirán su trámite según corresponda. Si el denunciado no justificare su
inasistencia dentro de los cinco (5) días hábiles, se hará pasible de una multa de cincuenta
pesos ($ 50) a cinco mil pesos ($ 5.000). Si en igual término el denunciante no justificare su
propia inasistencia, se lo tendrá por desistido de la denuncia. En las respectivas citaciones a
audiencia de conciliación se transcribirá textual y completo lo establecido en este párrafo.
De la imputación se correrá traslado al presunto infractor por el término de cinco (5) días
hábiles, dentro del cual podrá tomar vista de las actuaciones, presentar por escrito su
descargo y ofrecer las pruebas que hagan a su derecho. La no presentación de descargo
implicará la inexistencia de hechos controvertidos. En su primera presentación el presunto
infractor deberá constituir domicilio y acreditar personería, bajo apercibimiento de tenerlo
por no presentado. Junto con el traslado de la imputación se transcribirá textual y completo
lo establecido en este párrafo.
Las pruebas se admitirán solamente en caso de existir hechos controvertidos y siempre que
no resulten manifiestamente inconducentes. Contra la denegación de medidas de prueba

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

sólo se concederá el recurso de reconsideración. La autoridad de aplicación podrá requerir


al presunto infractor la producción de algunas o todas de las pruebas por él ofrecidas,
teniéndose por desistidas las no producidas dentro del plazo que le fije la autoridad de
aplicación, o en el término de diez (10) días hábiles cuando no le hubiere sido fijado. La
autoridad de aplicación tendrá las más amplias atribuciones para disponer medidas técnicas,
admitir, ordenar y producir pruebas, y dictar medidas precautorias.
En cualquier momento durante la tramitación de las actuaciones, la autoridad de aplicación
podrá ordenar el cese de la conducta que se reputa en violación de esta ley y sus
reglamentaciones, así como también dictar cualquier medida precautoria que considere
necesaria para asegurar su vigencia.
Concluidas las diligencias sumariales se dictará la resolución definitiva.
Contra las providencias que ordenen medidas de cese y precautorias y contra los actos
administrativos que dispongan sanciones, se podrá recurrir por ante la Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal o ante las cámaras federales de
apelaciones con asiento en las provincias, según corresponda de acuerdo con el lugar de
comisión del hecho. El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que
dictó el acto administrativo dentro de los diez (10) días hábiles de notificado y será
concedido con efecto suspensivo cuando se recurran actos administrativos que impongan
sanciones, y con solo efecto devolutivo cuando se recurran providencias que ordenen
medidas de cese o precautorias, siempre en relación, excepto cuando se hubieran denegado
medidas de prueba, en que será concedido libremente.
El acuerdo conciliatorio homologado por la autoridad de aplicación, al que sin perjuicio de
lo establecido en el párrafo tercero del presente artículo se podrá arribar en cualquier estado
del sumario previo al dictado de la resolución definitiva, pondrá fin al proceso
administrativo con relación a aquellos denunciantes que lo hubieren suscrito.
El desistimiento del denunciante surtirá el mismo efecto.
El acuerdo conciliatorio homologado constituye título ejecutivo respecto de las
obligaciones en él documentadas.
El incumplimiento del acuerdo conciliatorio homologado se considerará en sí mismo
violación a la presente ley.
Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación y en lo que éste no contemple las
del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán supletoriamente para
resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus reglamentaciones y
en tanto no fueren incompatibles con ellas.
Las provincias y el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dictarán las normas
referidas a la actuación de sus autoridades locales de aplicación, estableciendo un
procedimiento compatible con sus respectivas Constituciones.

Art. 22. – Derógase el artículo 46 de la ley 24.240, de defensa del consumidor.

Art. 23. – Sustitúyese el texto del artículo 47 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 47: Sanciones. Verificada la existencia de la infracción, quienes la hayan cometido
se harán pasibles de las siguientes sanciones, las que se podrán aplicar independiente o
conjuntamente, según resulte de las circunstancias del caso:
a)Apercibimiento;

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

b)Multa de cien pesos ($ 100) a cinco millones de pesos ($ 5.000.000), montos que serán
actualizados anualmente por la autoridad nacional de aplicación según el índice de precios
al consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC),
organismo desconcentrado en la órbita de la Secretaría de Política Económica del
Ministerio de Economía y Producción, o el organismo que lo sustituya;
c)Decomiso de las mercaderías y productos objeto de la infracción;
d)Clausura del establecimiento o suspensión del servicio afectado por un plazo de hasta
treinta (30) días;
e)Suspensión de hasta cinco (5) años en los registros de proveedores que posibilitan
contratar con el Estado;
f)La pérdida de concesiones, privilegios, regímenes impositivos o crediticios especiales de
que gozare.
En todos los casos, el infractor publicará o la autoridad de aplicación podrá publicar a costa
del infractor, conforme el criterio por ésta indicado, la resolución condenatoria o una
síntesis de los hechos que la originaron, el tipo de infracción cometida y la sanción
aplicada, en un (1) diario de gran circulación en el lugar donde aquélla se cometió y que la
autoridad de aplicación indique. En caso que el infractor desarrolle la actividad por la que
fue sancionado en más de una (1) jurisdicción, la autoridad de aplicación podrá ordenar que
la publicación se realice en un (1) diario de gran circulación en el país y en uno (1) de cada
jurisdicción donde aquél actuare. Cuando la pena aplicada fuere de apercibimiento, la
autoridad de aplicación podrá dispensar su publicación.
La autoridad de aplicación podrá aplicar al proveedor penalidades adicionales en calidad de
astreintes por incumplimiento oportuno de las sanciones impuestas y/o de su publicación.
El cincuenta por ciento (50 %) del monto percibido en concepto de multas y otras
penalidades impuestas por la autoridad de aplicación conforme el presente artículo, será
asignado a un fondo especial destinado a cumplir con los fines del capítulo XVI –
Educación al consumidor– de la presente ley y demás actividades que se realicen para la
ejecución de políticas de consumo conforme lo previsto en el artículo 43, inciso a), de la
misma. El fondo será administrado por la autoridad nacional de aplicación.

Art. 24. – Sustitúyese el texto del artículo 49 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 49: Aplicación y graduación de las sanciones. En la aplicación y graduación de las
sanciones previstas en el artículo 47 de la presente ley se tendrá en cuenta el perjuicio
resultante de la infracción para el consumidor o usuario, la posición en el mercado del
infractor, la cuantía del beneficio obtenido, el grado de intencionalidad, la gravedad de los
riesgos o de los perjuicios sociales derivados de la infracción y su generalización, la
reincidencia y las demás circunstancias relevantes del hecho.
Se considerará reincidente a quien, habiendo sido sancionado por una infracción a esta ley,
incurra en otra dentro del término de cinco (5) años desde que dicha sanción haya quedado
firme.

Art. 25. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 50: Prescripción. Las acciones judiciales, las administrativas y las sanciones
emergentes de la presente ley prescribirán en el término de tres (3) años. Cuando por otras
leyes generales o especiales se fijen plazos de prescripción distintos del establecido

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

precedentemente, se estará al más favorable al consumidor o usuario. La prescripción se


interrumpirá por la comisión de nuevas infracciones o por el inicio de las actuaciones
administrativas o judiciales.

Art. 26. – Sustitúyese el texto del artículo 52 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 52: Acciones judiciales. Sin perjuicio de lo expuesto, el consumidor y usuario
podrán iniciar acciones judiciales cuando sus intereses resulten afectados o amenazados.
La acción corresponderá al consumidor o usuario, por su propio derecho, a las asociaciones
de consumidores y usuarios autorizadas en los términos del artículo 56 de la presente ley, a
la autoridad de aplicación nacional o local, al Defensor del Pueblo y al Ministerio Público
Fiscal. Dicho ministerio, cuando no intervenga en el proceso como parte, actuará
obligatoriamente como fiscal de la ley. En las causas judiciales que tramiten en defensa de
intereses de incidencia colectiva, las asociaciones de consumidores y usuarios que lo
requieran estarán habilitadas como litisconsortes de cualquiera de los demás legitimados
por el presente artículo.
En caso de desistimiento o abandono de la acción de las referidas asociaciones legitimadas,
la titularidad activa será asumida por el Ministerio Público Fiscal.

Art. 27. – Sustitúyese el texto del artículo 53 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 53: Normas del proceso. En las causas iniciadas por ejercicio de los derechos
establecidos en la presente ley o en otras que regulen relaciones de consumo, regirán las
normas del proceso de conocimiento más abreviado que rijan en la jurisdicción del tribunal
ordinario competente.
Quienes ejerzan las acciones previstas en esta ley representando un derecho o interés
individual, podrán acreditar mandato mediante simple acta poder en los términos que
establezca la reglamentación.
Las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente ley en razón de un
derecho o interés individual gozarán del beneficio de justicia gratuita. La parte demandada
podrá acreditar la solvencia del consumidor mediante incidente, en cuyo caso cesará el
beneficio.
En todos los casos los jueces, al imponer costas, lo harán evaluando la proporcionalidad del
monto del juicio y los costos del proceso con la capacidad económica de las partes.

Art. 28 – Incorpórase como artículo 54 de la ley 24.240, de defensa del consumidor, el


siguiente:
Artículo 54: Acciones de incidencia colectiva. Cualquiera sea el legitimado que promueva
una acción de incidencia colectiva, para arribar a un acuerdo conciliatorio o transacción
deberá correrse vista previa el Ministerio Público Fiscal, salvo que éste sea el propio actor,
con el objeto que se expida respecto de la adecuada consideración de los intereses de los
consumidores y usuarios afectados y la homologación requerirá de auto fundado. El
acuerdo deberá dejar a salvo la posibilidad de que los consumidores y usuarios individuales
que así lo deseen, puedan apartarse de la solución general adoptada para el caso.
La sentencia que haga lugar a la pretensión hará cosa juzgada para el demandado respecto
de todos los consumidores y usuarios que se encuentren en similares condiciones, excepto

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

de aquellos que manifiesten su voluntad en contrario en los términos y condiciones que el


magistrado disponga.
Si la cuestión tuviere contenido patrimonial establecerá las pautas para la reparación
económica o el procedimiento para su determinación sobre la base del principio de
reparación integral. Si se tratare de la restitución de sumas de dinero se lo hará por los
mismos medios que fueron percibidas; de no ser ello posible, mediante sistemas que
permitan que los afectados puedan acceder a la reparación, y si no pudieran ser
individualizados, el juez fijará la manera en que el resarcimiento sea instrumentado en la
forma que más beneficie al grupo afectado. Si se tratare de daños diferenciados para cada
consumidor o usuario, de ser factible se establecerán grupos o clases de cada uno de ellos y
por vía incidental podrán éstos estimar y demandar la indemnización particular que les
corresponda.

Art. 29. – Sustitúyese el texto del artículo 55 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 55: Legitimación. Las asociaciones de consumidores y usuarios constituidas como
personas jurídicas están legitimadas para accionar cuando resulten objetivamente afectados
o amenazados intereses de los consumidores y usuarios, sin perjuicio de la intervención de
éstos prevista en el segundo párrafo del artículo 58 de la presente ley.
Las acciones judiciales iniciadas en defensa de intereses de incidencia colectiva cuentan
con el beneficio de justicia gratuita y están exentas del procedimiento de mediación previa
obligatoria, así como de otros gastos o trámites previos a la promoción de aquéllas.

Art. 30. – Sustitúyese el texto del artículo 59 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 59: Tribunales arbitrales. La autoridad de aplicación propiciará la organización de
tribunales arbitrales, que actuarán como amigables componedores o árbitros de derecho
según el caso, para resolver las controversias que se susciten con motivo de lo previsto en
esta ley. Podrá invitar para que integren estos tribunales arbitrales, en las condiciones que
establezca la reglamentación, a las personas que teniendo en cuenta las competencias,
propongan las asociaciones de consumidores y usuarios y cámaras empresarias.
Dichos tribunales arbitrales tendrán asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en
todas las ciudades capitales de provincia.
Regirá el procedimiento del lugar en que actúa el tribunal arbitral.

Art. 31. – Sustitúyese el texto del artículo 60 de la ley 24.240, de defensa del consumidor,
por el siguiente:
Artículo 60: Planes educativos. Incumbe al Estado nacional, las provincias y
municipalidades la formulación de planes generales de educación, para el consumo y su
difusión pública, arbitrando las medidas necesarias para incluir dentro de los planes
oficiales de educación inicial, primaria, media, terciaria y universitaria los preceptos y
alcances de esta ley, así como también fomentar la creación y el funcionamiento de las
asociaciones de consumidores y usuarios y la participación de la comunidad en ellas.

Art. 32. – Derógase el artículo 63 de la ley 24.240, de defensa del consumidor.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Art. 33. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 25.065, de tarjetas de crédito, por el
siguiente:
Artículo 50: Autoridad de aplicación. A los fines de la aplicación de la presente ley
actuarán como autoridad de aplicación:
a)El Banco Central de la República Argentina en todas las cuestiones que versen sobre
aspectos financieros;
b)La Secretaría de Comercio Interior dependiente del Ministerio de Economía y Producción
en todas aquellas cuestiones que se refieran a aspectos comerciales, pudiendo dictar las
respectivas normas reglamentarias y ejercer las atribuciones de control, vigilancia y
juzgamiento sobre su cumplimiento.
Con relación a dichas cuestiones, los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires actuarán como autoridades locales de aplicación, ejerciendo el control,
vigilancia y juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente ley y sus normas
reglamentarias respecto de los hechos sometidos a su jurisdicción, pudiendo delegar
atribuciones, en su caso, en organismos de su dependencia o en los gobiernos municipales.
Sin perjuicio de ello, la autoridad de aplicación nacional podrá actuar concurrentemente
aunque las presuntas infracciones ocurran sólo en el ámbito de las provincias o de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Art. 34. – Sustitúyese el texto del artículo 22 de la ley 22.802, de lealtad comercial, por el
siguiente:
Artículo 22: Toda resolución condenatoria podrá ser recurrida solamente por vía de
apelación ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo
Federal o ante las cámaras federales de apelaciones competentes, según el asiento de la
autoridad que dictó la condena.
El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que impuso la sanción,
dentro de los diez (10) días hábiles de notificada la resolución, y será concedido en relación
y con efecto suspensivo, excepto cuando se hubieren denegado medidas de prueba en que
será concedido libremente.
Las multas aplicadas en sede administrativa que fueren consentidas o que apeladas resulten
confirmadas en su monto, serán actualizadas por la autoridad de aplicación
automáticamente desde el mes en que se hubiere notificado la sanción al infractor hasta el
mes anterior a su efectivo pago, de acuerdo a la variación del índice previsto en el artículo
25 de la presente norma. En los casos que los tribunales de alzada reduzcan el importe de
las multas aplicadas en sede administrativa, la actualización se practicará desde el mes en
que se hubiere notificado la sanción administrativa al infractor, hasta el mes anterior a su
efectivo pago.

Art. 35. – Sustitúyese el texto del artículo 27 de la ley 22.802, de lealtad comercial, por el
siguiente:
Artículo 27: Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación, y en lo que éste no
contemple las del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán
supletoriamente para resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus

Art. 36. – Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Dios guarde al señor presidente.

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Alberto E. Balestrini.
Enrique Hidalgo.

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Cámara de Senadores

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Extracto de Versión Taquigráfica


Sesión de la Cámara de Senadores de la Nación

19 de diciembre de 2007
Modificaciones a la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
Sr. Presidente.- Corresponde considerar el proyecto de dictamen de las comisiones de
Derechos y Garantías y de Legislación General sobre modificación de la Ley 24.240. (S.
65/06).
Tiene la palabra el señor senador Fernández.

Sr. Fernández.- Señor presidente: en primer lugar, corresponde constituir la Cámara en


Comisión, a efectos de ratificar el proyecto de dictamen que obra sobre las bancas, para
luego proceder al abordaje del tema. El miembro informante puedo ser yo o el señor
senador Petcoff Naidenoff.
En segundo lugar, corresponde fijar una lista de oradores, para luego estimar una
hora de votación.

Sr. Presidente.- Tiene la palabra la señora senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- Señor presidente: quiero aclarar una cuestión.


En realidad, el dictamen nunca fue tal, porque en la última sesión no hubo consenso
sobre dos artículos y el despacho no fue firmado. Yo integro ambas comisiones y no hubo
nunca firmas suficientes como para que el proyecto tuviera en dictamen.

Sr. Pichetto.- Estamos de acuerdo.

Sr. Presidente.- Tiene la palabrea el señor senador Petcoff Naidenoff.

Sr. Petcoff Naidenoff.- Señor presidente: quiero solicitar que se dé el abordaje e general al
proyecto para que luego, en ocasión del tratamiento particular, cada senador pueda plantear
sus sugerencias o dudas respecto de aquellas cuestiones que imposibilitaron la construcción
de un dictamen definitivo.
Señalo que no hay dictamen, porque los mandatos de los legisladores integrantes de
las comisiones fenecieron en virtud de la renovación parcial del Cuerpo.

Sr. Presidente.- En consideración el tratamiento sobre tablas.

- Se practica la votación.

Sr. Presidente.- Aprobado.

Constitución de la Cámara en Comisión

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Sr. Presidente.- Por implicar gastos el asunto en consideración, corresponde constituir la


Cámara en comisión para formular dictamen y designar autoridades.
Si hay asentimiento, se ratificarán las autoridades de la mesa.

- Asentimiento.

Sr. Presidente.- Por implicar gastos el asunto en consideración, corresponde constituir la


Cámara en comisión para formular dictamen y designar autoridades.
Si hay asentimiento, se ratificarán las autoridades de mesa.

- Asentimiento.

Sr. Presidente.- Queda constituida la Cámara en comisión y confirmadas las autoridades


para la conferencia.

Conferencia

Sr. Presidente.- Queda abierta la conferencia.


Corresponde considerar el proyecto de ley por el que se modifica la ley 24240, de
defensa del consumidor.
Si no se hace uso de la palabra, se entenderá que el Senado constituido en comisión
adopta como dictamen el texto del proyecto de dictamen.

- Asentimiento.

Sr. Presidente.- Queda cerrada la conferencia.

Votación

Sr, Presidente.- Continúa la sesión.


En consideración en general.
Tiene la palabra el señor senador Fernández.

Sr. Fernández.- Señor presidente: el proyecto en consideración constituye indudablemente


una reforma trascendental y sustancial a la ley 24.240.
Sin embargo, y en forma previa a su abordaje, en virtud de algunas versiones
periodísticas debemos decir que, en realidad, el tratamiento de la cuestión en la actualidad
está antecedido por una fuerte labor parlamentario, que se ha dado en el seno de las
comisiones de Legislación General y de Derechos y Garantías y en el arduo trabajo de los
asesores, porque en definitiva el proyecto que vino de la Cámara de Diputados recogía una
experiencia importante, pero adolecía en su redacción de algunos errores formales que iban
a menguar lo que nosotros queríamos consolidar, que era justamente la defensa del usuario
y del consumidor frente a algunos abusos que se cometen.
Como esta iniciativa está llamada a interferir en miles de relaciones vinculadas con
infinidad de aspectos, obligó a que nosotros debamos reunirnos en varias oportunidades. En
realidad, tanto la Comisión de Legislación General coo la de Derechos y Garatías

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

trabajaron en forma separada. No obstante, hemos hecho más de diez reuniones de


senadores y más de tres plenarios de comisiones, a los que invitamos a las autoras del
proyecto –diputadas Patricia Vacca Narvaja y Estela Córdoba-, quienes participaron
activamente, porque era indudable que había que trabajar en la modificación de algunos
aspectos de la ley.
Así mismo, al seno de las comisiones vinieron representantes de infinidad de
asociaciones, tanto de consumidores como de no consumidores. Todas las audiencias
fueron absolutamente públicas y en sus versiones taquigráficas consta la participación de
todos los senadores. Así, todas las supuestas observaciones que se podían hacer y que
nosotros invitamos a que se efectuaran, no sólo de los consumidores sino de aquellas
empresas que tenía que ver con esta ley, pudieron hacerse en forma pública; y allí en la
versión taquigráfica está lo que han dicho. No obstante, en el texto definitivo del proyecto
consta la receptividad que estas sugerencias han tenido o no.
Digo esto, porque entre los temas que abordó algún medio periodístico estaba el de
una fuerte presión. Efectivamente, esta presión siempre existe cuando uno aborda un tema.
La Comisión de Legislación General elaboró un proyecto de dictamen y tuvimos
diferencias respecto de dos artículos que luego voy a comentar; y lo mismo ocurrió con la
Comisión de Derechos y Garantías. En este sentido, siempre trabajamos en absoluta
sintonía y hemos abordado una iniciativa de la cual el Senado de la Nación puede sentirse
absolutamente orgulloso, porque han trabajado en forma totalmente seria no sólo sus
senadores sino el conjunto de asesores, a quienes en este momento expresamente reconozco
su labor.
Entre los textos que hemos debido pulir, corregir y readaptar nos encontramos con
que en el artículo 1º del proyecto de ley figuran los servicios adquiridos o utilizados en
forma gratuita. Y este es un aspecto que no estaba contemplado en la ley de defensa del
usuario y consumidor ni en el proyecto de ley en revisión. Sin embargo, nosotros creímos
absolutamente oportuno incorporar las ofertas gratuitas, porque en el caso de deficiencia en
su formación o incumplimiento en la formalidad de la oferta, normalmente generan
perjuicios por los que el consumidor necesariamente debe ser resarcido.
Entonces, la oferta gratuita fue expresamente incorporada, así como también fueron
integrados los derechos relacionados con los tiempos compartidos, clubes de campo,
cementerios privados y figuras afines. Todo el mundo sabe que estas figuras han dado
motivo a infinidad de abusos, sin embargo no estaban incorporados en el proyecto de ley en
revisión, por lo que el Senado ahora las incluye. Con ello, el aporte que se hace no sólo es
significativo sino tremendamente importante.
Un tema que mereció mucho debate fue justamente la modificación del artículo 2º,
que en su redacción originaria preveía contemplar los servicios profesionales dentro del
objeto de la ley de defensa de usuarios y consumidores. Así llegó de la Cámara de
Diputados y nosotros entendimos, en principio, que era un error. Sobre el particular debo
admitir que, a pesar de que soy abogado, me parecía que excluirnos en forma
absolutamente definitiva de la ley de usuarios y consumidores podía entenderte como una
especie de defensa corporativa. Es cierto que hay una serie de organizaciones profesionales
que funcionan a la perfección y que los usuarios de servicios tienen en ellas un adecuado
abordaje de los distintos problemas. Pero no menos cierto es que en algunas provincias esa
situación es un tanto más dificultosa. Frente a ello hemos acordado, con presencia de los
colegios profesionales, sin vulnerar las autonomías provinciales y corrigiendo defectos
formales que traía el proyecto, una redacción que establece que la autoridad de aplicación

99
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

de defensa de la competencia tiene el deber de informar al denunciante el ente que controla


la respectiva matrícula de la actividad profesional, a efectos de informar al usuario del
servicio dónde debe recurrir y cuál es el ente competente para hacerlo.
La ley preveía, y nosotros lo hemos mantenido, el in dubio pro consumidor o
usuario. Esto significa que en caso de duda sobre la interpretación de los principios que
establece esta ley prevalece la más favorable al consumidor.
El proyecto de esta Cámara trabaja sobre el ámbito de los servicios públicos
domiciliarios. Al respecto, hay un aporte muy importante y significativo que ha hecho el
Senado, toda vez que establece en el artículo 10 la modificación del artículo 25 de la ley
para que en caso de duda sobre la normativa aplicable deberá aplicarse la más favorable
para el consumidor. Esto va en sintonía con las disposiciones del artículo 42 y con las
modificaciones del artículo 5º.
En realidad, nosotros estamos haciendo una interpretación en sintonía con el
artículo 42 de la Constitución Nacional, que prevé los derechos de información adecuada y
veraz para usuarios. Concretamente, fue el señor senador Jenefes quien hizo un aporte
sobre esto al traer a colación un tema que, indudablemente, se pudo visualizar en las
provincias del interior con repetida y lamentable frecuencia: el trato discriminatorio en
hoteles, en servicios turísticos o en el transporte aéreo que recibían los ciudadanos
extranjeros por la sola condición de tener una moneda más fuerte o una condición de
extranjería. Esa incorporación fue obra del trabajo del Senado de la Nación, y así determinó
que se prohíbe para proveedores de bienes y servicios establecer diferencias entre
consumidores nacionales y extranjeros, salvo excepciones previstas por la autoridad de
aplicación por razones de interés general.
En realidad, con esta incorporación estamos defendiendo una profusa actividad,
como es la turística, porque la falta de cobertura de este tipo de situaciones había generado
abusos y la desigualdad de trato repercutía y sigue repercutiendo negativamente en la
imagen de nuestro país, afectando seriamente la actividad turística. Por lo tanto, este
también es un logro de este Senado.
Además, con la sanción de esa norma estamos dando protección especial y directa a
la efectiva vigencia de un derecho de raigambre constitucional, como es el de otorgar a los
consumidores y a los usuarios condiciones de trato digno y equitativo, con lo cual no
estamos más que haciéndonos eco de una manda constitucional.
En el artículo 4º del proyecto se incluyen los objetos de la ley de operaciones de
ventas inmuebles y muebles, sean nuevos o usados. En este punto se planteó una discusión
porque la operatoria de venta de inmuebles está reglada por el Código Civil. Entendimos
que para la protección del sistema de ventas de inmuebles debíamos abordar concretamente
el problema de comercialización vía internet, vía medios de alta tecnología, una
problemática que algunas inmobiliarias traían aparejado para los usuarios. Por eso me
parece que esta incorporación es buena.
En el artículo 11,en otra incorporación del Senado con relación a la sanción de la
Cámara de Diputados, establecimos la obligación de las empresas prestadoras de tener un
registro de reclamos y que garanticen la atención personalizada de los usuarios. Esta
disposición, repito, no la contempla la Cámara de Diputados, lo cual fue motivo de una
fuerte discusión que tuvo que ver con cuestiones que todo el mundo conoce como
problemáticas.
Muchas de las prestadoras de servicios, en honor y en aras de abaratar costos,
habían cerrado sus oficinas de atención al público y el usuario del interior podía hacer los

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

reclamos ante una cabina telefónica, que generalmente lo comunicaba con una máquina que
no le daba ningún tipo de respuesta. Esto generó muchísimos reclamos. Entonces, en esta
modificación el Senado incorpora la obligación de la creación de un registro de reclamos y
la apertura de oficinas, que puede ser complementado con el sistema de atención telefónica,
pero dicho sistema no puede reemplazar la atención personalizada en una oficina en donde
el usuario tenga una justa atención por el servicio que paga, que a veces no está en sintonía
con lo que le cuesta.
El artículo 12 del proyecto habla de los servicios públicos. En buena medida
responde a la inquietud de todos los usuarios de servicios públicos, porque establece un
procedimiento de protección a usuarios frente a la mala o errónea facturación. La verdad es
que la redacción trae dos hallazgos importantes. El usuario se libera pagando el consumo
que históricamente pagó y se invierte la carga de la prueba. Deberá ser la empresa la que
acredite el mayor consumo. En los supuestos en que el usuario pague más por el servicio de
lo que consumió, está a cargo de la empresa restituir ese importante con más una tasa de
actualización que justifique el perjuicio generado.
Se establece un límite a los intereses que recarguen el retardo material en el
cumplimiento de la obligación, esto es, la mora. Actualmente hay un uso absolutamente
abusivo de las tasas de actualización por parte de las empresas de servicios públicos. El
proyecto de ley aborda esa materia estableciendo límites en la posibilidad de incorporar
sistemas de actualización: no podrá superar el 50 por ciento de la tasa pasiva para depósitos
a treinta días del Banco Nación.
En el artículo 13 se amplía el concepto de venta domiciliaria.
En el artículo 14, también incorporado por el Senado de la Nación, se amplía a diez
días el plazo durante el cual el consumidor puede revocar la aceptación de la venta
domiciliaria, que estaba previsto en siete días y en la ley originaria, en cinco.
El artículo 15 del proyecto prevé, justamente, la modificación del artículo 36,
estableciendo el derecho del consumidor de demandar la nulidad de un contrato o de
algunas de sus cláusulas en operaciones financieras. Acá se planteó efectivamente una
discusión, que la quiero poner en valor.
El proyecto tal cual venía de la Cámara de Diputados establecía la nulidad de
cualquier cláusula que vulnera lo reglado por esta ley que protege al usuario y consumidor,
y abarcaba las operaciones financieras en su totalidad. Eso, no sólo nos iba a colocar en una
difícil situación, que era ponerle condiciones absolutamente contrarias a las directivas que
regla el Banco Central sobre entidades financieras, sino que, además, por excedernos en la
protección íbamos a sacar del sistema financiero a los usuarios que pretendíamos proteger,
porque a ese sector nadie le iba a facilitar un solo préstamo.
Entonces, hemos tratado de acordar una redacción –Liliana recién decía que, a lo
mejor, no está del todo consensuada- que exclusivamente limita el ámbito de actuación a
las operaciones financieras y de crédito para consumo, sabiendo que esta redacción después
va a tener que ser reglamentada minuciosamente por el Poder Ejecutivo. Sin embargo, no
podíamos dejar de reglar este tipo de operaciones porque, en definitiva, es uno de los
objetivos del proyecto de ley, y bienvenido que así sea.
Este mismo artículo, para este tipo de operaciones, prevé que el otorgamiento de
crédito para un tercero queda condicionado a la efectiva consecución del mismo, siendo
nulo cualquier tipo de pacto, cuita o comisión en el supuesto de que la misma no tenga un
resultado positivo.

101
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Finalmente, hay otra incorporación hecha por el Senado de la Nación al proyecto en


revisión. La Cámara de Diputados definía el daño directo y nosotros entendíamos que tenía
buenas intenciones. Sin embargo, la no tipificación del daño directo, la no
conceptualización de lo que definíamos como daño directo iba a arrojar, indudablemente, la
lógica declaración de inconstitucionalidad.
Por eso, la Cámara de Senadores define el daño directo como todo perjuicio o
menoscabo al derecho del usuario o consumidor, susceptible de apreciación pecuniaria
ocasionada de manera inmediata sobre los bienes o sobre las personas como consecuencia
de la acción u omisión de proveedores de bienes o de prestadores de servicios.
Este artículo, que parece menor, no lo es, porque le permite a la autoridad
administrativa determinar la existencia de un daño directo a usuarios y consumidores
resultantes de la infracción del proveedor. En realidad, estamos hablando de los usuarios y
consumidores que por la escasa importancia del contrato, si no legislamos el daño directo,
los perjuicios se generan en forma escalonada y repetida y nunca hay reparación para ellos.
Me refiero a los usuarios y consumidores, por ejemplo, de tarjetas telefónicas o de algún
servicio de menor cuantía, que no recurren nunca a la vía judicial y que son objeto de
abusos de algunos proveedores inescrupulosos. El daño directo está reglado con esa
finalidad.
Respecto del artículo 21 del proyecto, también es importante el aporte del Senado
de la Nación, que algunos diarios han pretendido minimizar, porque esa redacción
originaria preveía un monto fijo en dinero y un sistema de actualización. Como
consecuencia de la vigencia del artículo 10 de la ley 23.928, de Convertibilidad, está
prohibida la indexación en la República Argentina, entonces adecuamos a ese sistema una
mitología que nos permita un importe máximo y ajustable.
Encontramos una redacción que nos pareció absolutamente lógica y en la misma
sintonía que tenía el proyecto original, estableciendo como criterio objetivo de la
determinación del importe máximo en concepto de resarcimiento el valor máximo de cinco
canastas básicas totales para el Hogar 3, que publica el Instituto Nacional de Estadísticas y
Censos de la República Argentina, INDEC. Por ello, tenemos un valor de actualización
permanente para este tipo de perjuicios.
El artículo 21 del proyecto preveía un sistema de actualización que, como dije, por
el mismo concepto de la vigencia de la Ley de Convertibilidad, hemos eliminado; en el
artículo 25 la Cámara de Senadores incorpora la figura del daño punitivo.
El artículo 26 establece la posibilidad de que el juez, a pedido de parte –por
resolución fundada, basándose en la complejidad de la problemática que aborda-, pueda
elegir un procedimiento de conocimiento más amplio. Esto indica que no siempre los
procedimientos de conocimiento abreviados son los que garantizan el verdadero derecho de
defensa de las partes; y, entonces, cuando esto se pueda llegar a vulnerar está a criterio del
juez ampliar el procedimiento de conocimiento.
El artículo 27, que modifica al artículo 54, prevé la acción de incidencia colectiva.
Aquí, en realidad, debemos decir que lo lógico y lo ideal hubiera sido una redacción
pormenorizada que permita el abordaje limitativo de las acciones de incidencia colectiva o
de las accione de clase.
Sin duda, este asunto lo deberíamos tener en mente para plantearlo en un proyecto
de ley específico y dar así un tratamiento complejo y completo al tema de la incidencia
colectiva. En ese sentido, si dejábamos la redacción original tal como venía, generábamos
un complejo universo en el cual iban a multiplicarse las demandas y los juicios frente a una

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

misma situación de conflicto. Entonces, se ha encontrado una redacción que sé que no es


absolutamente abarcativa de la problemática de la acción de incidencia colectiva; no
obstante, hemos asumido el compromiso de elaborar al respecto un proyecto que está en
tratamiento en el Senado, a fin de que contemple este asunto en forma general y completa.
De alguna, manera, esta nueva redacción logró el consenso de la gran mayoría, que es uno
de los aspectos que bien señalaba la senadora Liliana Negre de Alonso. No pretendimos
encontrar un consenso definitivo sobre el particular –y, en verdad, quedamos a mitad de
camino, aunque las mayorías fueron casi totales-, pero reconozco que el abordaje posterior
nos permitirá resolver esta cuestión y, efectivamente, hemos asumido el compromiso de
tratarlo.
El artículo 63 de la ley 24.240 actualmente establece que para los contratos de
transporte aéreo se aplicará la ley de defensa de la competencia. Esto es muy importante,
fundamentalmente en momentos como los que vive la República Argentina, donde el
transporte aéreo es motivo de miles de reclamos, de miles de abusos y de indefensión del
usuario. Considero fundamental que hoy estemos tratando este proyecto porque lo lógico y
lo ideal sería que, remitido a la Cámara de Diputados, pueda obtener la aprobación que
requiere, pues aquí le estamos introduciendo modificaciones. Seria primordial que los
usuarios tuvieran, frente a un proceso que se avecina como importante y de mucho
movimiento de pasajeros, una herramienta que les permita poner coto a los abusos que,
efectivamente, cometen las líneas aéreas con respecto a infinidad de problemas que el 90
por ciento de los senadores, que son del interior del país, conocen en profundidad.

- Ocupa la Presidencia el señor presidente provisional del H. Senado senador José


Pampuro.

Sr. Fernández.- Para cerrar –porque hay otros senadores que trabajaron fuertemente y que
aportarán conceptos sobre el particular-, me resta reconocer el trabajo de la secretaria y de
los asesores de la Comisión de Legislación General, la que he tenido el privilegio de
presidir hasta hace poco tiempo. Creo que el aporte brindado por los distintos senadores de
esa Comisión ha permitido parir hoy –si se me permite utilizar ese término- un proyecto de
ley que habla a las claras de la profesionalidad y de la seriedad con que ha trabajado el
Senado en el tratamiento de esta norma. En efecto, la sana y buena intención de la Cámara
de Diputados está salvadas con una prolija redacción que modifica algunos errores
importantes –yo diría groseros- que tenía su redacción original.
Me resta, entonces, reconocer absolutamente toda la labor de los senadores que han
participado de modo activo en la redacción de este proyecto. Y, obviamente, también la
actitud que ha tenido la gente de Derechos y Garantías, que ha aceptado la gran cantidad de
modificaciones que tienen que ver con la técnica de redacción. Estoy hablando de la
comisión que presidía y que seguramente presidirá el senador Petcoff Naidenoff.
Por lo demás, acerca de los aspectos bondadosos de la participación del Senado,
sería importante que algunos comentaristas periodísticos efectúen una profusa lectura de lo
que teníamos y de lo que hemos logrado para que, alguna vez, sobre el particular se diga la
verdad y se le dé valor al trabajo del Senado de la Nación. Van a ver, de su profusa lectura
que, si existieron lobbies no se notan para nada en la redacción de este artículo que está a
favor de los consumidores, compromiso que asumimos y cumplimos acabadamente.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el senador Petcoff Naidenoff.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr. Petcoff Naidenoff.- Señor presidente: creo que el miembro informante, a quien le
tocara presidir la Comisión de Legislación General, fue muy claro en cuanto al arduo
trabajo realizado en el ámbito de las comisiones de Derechos y Garantías, de Legislación
General y de Industria y Comercio, en el Senado de la Nación.
Me parece que lo que estoy hoy tratando no es un tema menor. Se trata de la
reforma integral a la ley 2.4240, sancionada en 1993. Estamos considerando varios
proyectos de señores senadores, que fueron analizados en las respectivas comisiones,
algunos de los cuales hemos tenido a la vista y que se incorporaron a último momento. La
redacción de la sanción de Diputados es una modificación prácticamente integral, de 35
artículos.
Este Senado se ha tomado su tiempo, pero con un criterio lógico y razonable. En
primer lugar, quiero manifestar que se llevaron a cabo catorce reuniones, entre plenarios de
las respectivas comisiones y las reuniones de asesores, para bosquejar este borrador de
dictamen –cuando, en realidad, existía prácticamente consenso mayoritario, se produjo la
renovación de los miembros-, con el objeto de lograr una ley que armonice con los mejores
criterios, que contemple la propia dinámica en el marco de las relaciones de consumo que
se habían venido dando desde 1993 hasta la fecha y que, por un vacío legal, en diferentes
instancias generaron un verdadero estado no solamente de insatisfacción sino de abandono
por parte de la inmensa mayoría de usuarios y consumidores.
Quiero destacar, fundamentalmente, el trabajo de asesores. Voy a hacer un abordaje
en general porque, en particular, hay algunos artículos respecto de los que lastimosamente
tenemos diferencias, para los cuales voy a plantear algunas modificaciones concretas que
tienen que ver con el beneficio de la gratuidad. Pero, antes que nada, quiero señalar –como
lo ha explicado el senador Fernández- que esta es una ley que tiene por objeto la defensa
integral de los consumidores y de los usuarios, y que define en el artículo1º a los usuarios y
consumidores, entendiendo como tales a todas aquellas personas de naturaleza pública o
privada que adquiere o utilizan bienes o servicios en beneficio propio, de su grupo familiar
o social.
La primera gran incorporación sobre la que trabajamos, en el transcurso de 2006 y
2007 en el Senado de la Nación, y que no contemplaba el CD 65/06, es la adquisición de
derechos de tiempos compartidos, clubes de campo, cementerios privados y otras figuras
afines. Este era un vacío que tenía la sanción de Diputados. Nosotros lo hemos tratado
porque se refiere a nuevos derechos y a situaciones que han generado un sinnúmero de
abusos, inclusive la sanción de leyes, como la de tiempo compartido, que trató este Senado
de la Nación.
Me parece importante la definición y la conceptualización de la relación de
consumo que, originariamente, no contemplaba la ley 24.240. Y se define la relación de
consumo como el vínculo jurídico entre proveedor, usuario y consumidor. También se
establece el marco de las relaciones de consumo, que se dan desde la cotidianidad,
fundamentalmente el principio de integración, de integralidad normativa. Esto es, que la ley
24.240 ha dejado de tener el criterio supletorio que se daba en materia de servicios
públicos, de transporte aéreo, que muchas veces posibilitaba la comisión concreta de abusos
o que esta ley llegara a destiempo del reclamo concreto de la gente. Porque cuando
hablamos de una ley de estas características nos referimos a los derechos de la gente; a la
vulneración de los derechos que en lo cotidiano, que, más de una vez, se han consolidado
ante el vacío al que estamos haciendo referencia.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

A través del artículo 2º, no solamente incorporamos una definición del proveedor,
sino que marcamos una diferencia con la sanción de la Cámara de Diputados, al excluir a
los servicios de las profesionales liberales, al amparo de la ley 24.240.
A continuación, quiero detenerme en la razón de la decisión de los señores
senadores de excluir la ley 24.240, de protección y defensa de los consumidores. En ese
sentido, quiero destacar el plenario llevado a cabo en 2006, del que participaron más de
veinticinco o treinta asociaciones de colegios profesionales y asociaciones de defensa del
consumidor. Allí, la opinión mayoritaria no sólo de las partes, sino, fundamentalmente, del
trabajo y del consenso surgido fue que los profesionales liberales que requieren para su
ejercicio un título universitario y una matrícula expedida por los colegios profesionales no
pueden estar abarcados por el concepto de usuario y consumidor. En primer lugar, porque
más allá de prestar un servicio, el que presta un profesional liberal con título universitario y
matrícula no puede ser asemejado al concepto de un proveedor, o lo que implica un
proveedor, que comercializa bienes y servicios, bajo el contexto de la ley 24.240. En
segundo lugar, en cuanto a las obligaciones, las que se generan a través del proveedor son
de resultados. En cambio, las que prestan los profesionales liberales son de medios. Esta no
es una definición menor, sino que va a marcar una pauta, en función de la cual
consideramos que esta exclusión es un aporte significativo y que pone claros sobre oscuros.
Creo que cuando se considere en Cámara de Diputados tendrá el acompañamiento
respectivo.
Los profesionales liberales no son proveedores. Esto lo quiero repetir. En definitiva,
un profesional liberal no es un agente de mercado ni económico, sino más bien un agente
social. Y la renta que hoy se obtiene en el marco de una relación comercial o empresarial
tiene una finalidad o cierra un circuito absolutamente productivo, que nada tiene que ver
con la prestación que se recibe a través de los honorarios profesionales, los cuales tienen un
carácter alimentario.
Por otra parte, con relación a los servicios de las profesiones liberales, también
excluimos el artículo 15 de la Ley 24.240; mejor dicho, del dictamen de la sanción de la
Cámara de Diputados, que establecía la responsabilidad por el factor subjetivo o culpa de
los profesionales liberales. Al no contemplarlos en la ley, excluimos el factor subjetivo o
culpa como factor de atribución de responsabilidad. Entonces, se los excluye por la sencilla
razón de que dichos profesionales se rigen por normas especificas, es decir, por un poder
disciplinario interno de matrícula que ejercen los propios colegios profesionales. Ello tiene
que ver, muchas veces, con colegios profesionales que funcionan con ciertas pautas que
están establecidas en la Ciudad de Buenos Aires o en las propias provincias, que son
materias concretas reservadas ellas y que no fueron delegadas al poder central.
Quiero detenerme un poco más en aclarar la razón de la exclusión de los servicios
de profesiones liberales. En realidad, me parece que hubo claridad en señalas las bondades
de la ley en diferentes aspectos. Pero no quiero dejar pasar por alto la necesidad de
garantizar a usuarios y consumidores una información gratuita, proporcionada con tal
claridad que permita su comprensión. Garantizados el derecho a la información en la etapa
precontractual, es decir, en la etapa previa a la comercialización. Este vacío, más de una
vez, había posibilitado la concreción de abusos en esta materia. Por eso, incorporamos el
artículo 8º bis, para el trato digno, a fin de plasmar una garantía constitucional –que
establece el artículo 42-. Porque la ley de Defensa del Consumidor se sancionó en 1993,
pero en 1994, con la reforma de la Constitución Nacional, se han plasmado nuevos
derechos y garantías. Es a partir de aquí donde ha quedado plasmada una fuerte impronta

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

respecto de la problemática de usuarios y consumidores –artículo 42- y de las acciones de


incidencia colectiva –artículo 43-. Creo que tratamos de cubrir determinados aspectos que
son importantes y que –repito- se dan en lo cotidiano.
Cuando decimos que los proveedores deben garantizar condiciones de atención y
tratos dignos y equitativos a los usuarios, estamos garantizando esa atención que muchas
veces no se da. Muchas veces, se da la remisión de intimaciones que tiene apariencia
judicial, cuando, en realidad, no lo son y se encubre una práctica maliciosa desvirtúa el
propio espíritu de tutelar que contempla la ley 24.240.
Nos pareció importante el aporte del senado Jenefes. Originariamente, en uno de los
proyectos que presentó y que fue tratado en la Comisión de Derechos y Garantías,
incorporaba el hecho de que se envite todo tipo de discriminación respecto de productos,
bienes o servicios que se ofrecen a los consumidores extranjeros. Es decir, se trata de evitar
la diferenciación sobre precios y calidades técnicas de estos productos. Incorporamos este
concepto en el artículo 8 bis, a sugerencia del propio senado; nos parece mucho más
adecuado. Esto fue contemplado por la Comisión de Legislación General y, también, por el
Plenario de Industria y Comercio y la Comisión de Derechos y Garantías.
Toda conducta abusiva –cuando no se da cumplimiento al trato digno- también
puede ser pasible de las multas que se prevé en el artículo 47. Cuando hablamos de multas,
nos referimos a acciones concretas que pueden ir desde un apercibimiento hasta una
sanción económica de 100 pesos o de 5 millones de pesos, ser graduadas en función de la
gravedad. La gran diferencia que tenemos con Diputados en cuanto a las sanciones es que o
hacemos una enumeración taxativa de cuáles son las infracciones que pueden generarlas.
Más bien, dejamos a libre criterio que pueda puntualizarse que, ante alguna conducta
indigna, se concrete la sanción en la práctica.
Al artículo 8º de este dictamen incorporamos el artículo 10 ter, que tiene que ver
con los modos de rescisión. Esto es importante, porque se genera la igualdad o paridad de
contratación. Si un ciudadano contrata un servicio por correo o por teléfono, tiene la
posibilidad de rescindir por el mismo modo que lo ha contratado. Esto no estaba
contemplado en la Ley 24.240; fue producto del consenso y del trabajo que ha realizado el
Senado de la Nación.
En cuando a las garantías, es un capítulo interesante. En primer lugar, porque se
establecen las garantías para los sucesivos adquirentes. Se establece una diferenciación de
cosas muebles usadas respecto de las que no lo son. La garantía es de tres meses; en los
restantes casos, es de seis meses, salvo que se establezca un plazo mayor o lo contemple la
ley. Al respecto, estamos refiriéndonos a que avanzamos en el aspecto tutelar. Siempre, en
caso de duda, se considerará la interpretación más favorable para el consumidor. Estos son
los aspectos que se trataron de salvaguardar n el marco del tratamiento realizado en las
comisiones respectivas.
En el artículo 10 de este proyecto, sustituimos parcialmente el artículo 25 de la Ley
de Defensa del Consumidor, que tiene que ver con las empresas prestatarias de servicios
públicos. Se ha realzado una reforma que es una modificación importante: los servicios
públicos domiciliarios con legislación específica y cuya actuación es controlada por los
correspondientes organismos serán regidos por esas normas y por esta ley. El artículo 25 de
la Ley 24.240, en su redacción originaria, establecía la aplicación supletoria de esta ley para
os servicios públicos con prestaciones de servicios domiciliarios. Se ha eliminado la
supletoriedad. Esto es un gran avance y un gran aporte en beneficio de la gente: por sus
propias características, al aplicarse esta ley de manera supletoria, impedía la concreción

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

material de los derechos que estaban garantizados en la ley pero que no se podían plasmar
por la propia supletoriedad.
El senado preopinante fue muy claro cuando hablaba de los registros de reclamos.
Esta es una incorporación del Senado de la Nación. Tomamos como antecedente un
expediente de 2005 de la señora senadora Müller, que establecía un registro de reclamos y
la atención personalizada, lo que también fue plasmado en la sanción de Diputados. En el
artículo 12 de este borrador, sustituimos en parte el artículo 31 de la Ley de Defensa del
Consumidor. Establecimos una diferencia en relación con la sanción de Diputados, pues si
bien ésta establecía un procedimiento para regular la materia cuando una empresa
prestataria de servicios públicos sobrefacturara o pretendiera el cobro de facturas indebidas
o que ya habían sido abonadas por los usuarios, dejaba abierto a un error de interpretación
los supuestos de errores de facturación.
Al respecto, volvemos al texto original de la Ley 24.240 y establecemos claramente
que cuando una empresa de servicios públicos con variaciones regulares estacionales
facture en un período servicios que excedan el 75 por ciento de los consumos que se
registraron en los dos años anteriores, se presume que existe error en la facturación. De la
misma manera, para los servicios públicos no estacionales, se toman como parámetros los
consumos efectuados en los últimos doce meses. Esto no lo contemplaba el proyecto
sancionado por la Cámara de Diputados; por eso –reitero- rescatamos la Ley 24.240, pues
nos pareció un criterio mucho más práctico. En primer lugar, se establece un estándar. Es
decir, 75 por ciento de error en la facturación –o sobrefacturación- promedio de los
consumos registrados con una anterioridad de 24 meses; entonces, se presume el error en la
facturación. Y se modifica el procedimiento: el usuario tiene la posibilidad de reclamar ante
la empresa. Esta tiene un lazo de treinta días para expedirse y, si no se expide o si la
respuesta es insatisfactoria a la pretensión del usuario o consumidor, éste puede acudir ante
el ente regulador o a las autoridades competentes, para plantear a través de un recurso su
pretensión.
También, se establece con mucha fuerza el principio de integración normativa,
rescatando que estos servicios públicos domiciliarios, más allá de la legislación concreta o
específica, deben regirse por la Ley 24.240. Reitero: así como se modificaron 35 artículo de
la ley 24.240 a través del proyecto sancionado por Diputados, estamos ante cuestiones que
se trataron en las catorce reuniones que se llevaron a cabo en el Senado de la Nación. N fue
un trabajo menor, porque participaron asociaciones y colegios profesionales. Asimismo,
hubo un gran trabajo de parte de los asesores, quienes posibilitaron, con el aporte de os
senadores, la concreción de una ley que le sirva más a la gente.
Nos parece importante el caso de la venta domiciliaria. Al respecto, incorporamos
que la venta domiciliaria es la oferta y, también, la propuesta de venta efectuada al usuario
o al consumidor fuera del domicilio del proveedor. Con relación a estas ventas
domiciliarias, contemplamos las que se efectúan a través de una convocatoria. Son muy
usuales las convocatorias que se celebran por llamados telefónicos para concurrir a un
determinado lugar. Nos encontramos con que existe disparidad o no hay una coincidencia
entre el producto supuestamente ofrecido y el objeto o motivo de la contratación. Por lo
tanto, esta situación también es contemplada. Del proyecto sancionado por Diputados,
algunas propuestas fueron receptadas y otras modificadas. Por ejemplo, el contrato debe ser
instrumentado por escrito; esta es una propuesta concreta de los integrantes de la Comisión
de Legislación General.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

El tema de las operaciones financieras es una cuestión que, seguramente, será


discutida. Pero lo que se dejó en claro con nuestra redacción es que las operaciones
financieras que están reguladas en el marco de la ley 24.240 son las destinadas a consumo y
a crédito para consumo, salvándose, justamente, un aspecto que nos parece importante. Es
decir, no se puede dejar al margen de la ley a usuario y consumidores de operaciones
financieras o de los abusos que se dan en operaciones financieras en lo cotidiano. Por eso,
cuando establecemos que en este tipo de operaciones se debe consignar el precio de
contado, el saldo de la deuda, el total de los intereses a pagar, las amortizaciones y el
sistema y los gastos extras o adicionales si los hubiere, damos certidumbre a la parte más
débil de la relación, ya que hay una disparidad de relaciones entre los usuarios y
consumidores y las empresas prestatarias o el proveedor o comercializador de ciertos
productos o servicios. En la falta de estas cosas durante estos años es que se ha dado este
estado de indefensión y vacío legal que, de esta manera, queda totalmente suplido.
Incorporamos el daño directo y el daño punitivo, dos concepto que no estaban
conceptualizados en el marco de la Ley 24.240. El daño directo fue muy discutido, lo dijo
muy bien el senador preopinante. Lo que hemos hecho para tratar de evitar cualquier tipo
de acciones judiciales que puedan contrarrestar los efectos que queremos implementar con
el artículo en cuestión es una conceptualización: todo perjuicio o menoscabo en la persona
o bienes del usuario o consumidor como consecuencia de la acción u omisión del proveedor
del bien o del prestador del servicio. Ahora bien, ¿por qué establecemos que la autoridad
administrativa o la autoridad de aplicación puede fijar un daño directo y lo determinamos
en un importe de cinco canastas básicas totales del hogar, definidas por el INDEC? Por una
cuestión práctica.
La realidad nos indica que la inmensa mayoría de los usuarios y consumidores que
concurren ante los entes reguladores o ante la autoridad administrativa de aplicación a
reclamar por la violación concreta del derecho de parte del proveedor o prestador de un
servicio, muchas veces, no ve satisfecha su pretensión. Hay violación concreta de un
derecho, pero como muchas veces los montos o el perjuicio o el menoscabo concreto son de
poca significación, lo que se da en la práctica es el accionar contrario a derecho de una
empresa prestataria de servicios públicos o de un proveedor y un particular damnificado,
que no concreta en la práctica su pretensión. Es por esta razón que nos parece adecuado que
la autoridad de aplicación fije este daño directo. Es decir, evaluando el daño concreto, que
lo fije en el importe de cinco canastas básica totales del hogar, según la definición del
INDEC y, además, fijando que como el usuario o consumidor tiene el derecho de acudir en
sede judicial para salvaguardar su derecho, él pueda ser deducible de las futuras acciones
judiciales. Esta es una incorporación importante que debe ser sostenida y, más allá de las
discusiones que pudieron suscitarse en ese sentido, me parece que la experiencia práctica
nos indica que es un aporte valioso.

Sr. Presidente (Pampuro).- Le solicita una interrupción el senado Pichetto, ¿la concede?

Sr. Petcoff Naidenoff.- Sí, cómo no.

Sr. Presidente (Pampuro).- Para una interrupción, tiene la palabra el señor senador
Pichetto.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr. Pichetto.- Señor presidente: hay quórum para votar el cierre de la lista de oradores y, de
paso, estimar el horario de la votación.

Sr. Presidente (Pampuro).- Se va a dar lectura a la lista de oradores.


Están anotados los señores senadores Escudero, Giustiniani, Jenefes y Negre de
Alonso.
Si hay asentimiento, se va a cerrar la lista de oradores.

- Asentimiento.

Sr. Presidente (Pampuro).- Queda cerrada la lista de oradores.


Continúa en el uso de la palabrea el señor senador Petcoff Naidenoff.

Sr. Petcoff Naidenoff.- Nos parece un aporte significativo –hecho que se ha discutido
mucho y se ha omitido- el tema de la prescripción.
Existían diferentes interpretaciones sobre la cuestión. La Cámara I de la Capital
Federal establecía el criterio de que para los vicios rebiditorios en materia de inmuebles no
regía la prescripción por el plazo de tres años. Dejamos en claro esta cuestión y fijamos un
plazo de prescripción de tres años para las acciones judiciales y administrativas y sanciones
emergentes.
En el capítulo de las acciones judiciales, garantizamos el acceso a la justicia para los
usuarios y los consumidores que fueron vulnerados en un derecho subjetivo. También lo
hacemos para las asociaciones con personería jurídica reconocida conforme la
reglamentación vigente en la materia y para el defensor y el Ministerio Público. Creo que
nosotros tenemos que garantizar el beneficio de gratuidad para los usuarios y
consumidores. Pero eso lo trataremos cuando realicemos la consideración en particular, con
las disidencias que se puedan suscitar.
El daño punitivo, que fue explicado con claridad también por el senador
preopinante, es una multa civil que tiene su antecedente en el derecho anglosajón. En los
Estados Unidos y en España fue un medio eficaz para precaver los propios daños. Establece
un mecanismo de aplicación de una multa que incorporamos en el artículo 53 bis, Capítulo
“De las acciones judiciales”, porque únicamente se puede materializar o concretar esta
multa civil a pedido de parte. Esta es la gran diferencia con la sanción de Diputados.
En el Capítulo “De las acciones de incidencia colectiva”, este borrador de
predictamen es muy claro. A las acciones de incidencia colectiva les damos cumplimiento
con el propio rango que establece la Constitución a partir de la reforma de 1994. Se
establece únicamente que ara arribar a un acuerdo conciliatorio o transacción en las
acciones de incidencia colectiva se debe correr vista al Ministerio Público, que debe prestar
su conformidad en tato y en cuanto no actúe como accionante o como titular de la acción
para reclamar un derecho concreto. Me parece que se trata de modificaciones importante.
También lo son las disposiciones complementarias; cuando sustituimos el artículo
50, en materia de la Ley 25.065, de Tarjetas de Crédito, y dejamos muy en claro cuáles son
las autoridades de aplicación: el Banco Central, en materia financiera, y la autoridad de
aplicación nacional o provincial, en materias comerciales que tienen que ver con los
reclamos mayoritarios que se interponen por parte de los usuarios y consumidores.
Esta es una síntesis lo más acabada posible de lo que hemos incorporado como
modificación a estos 35 artículos. También, de lo que incorporamos en función del propio

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

proyecto que fue aprobado en la Cámara de Diputados. Creo que no quedan dudas de que lo
que se ha hecho es garantizar o profundizar la protección de usuarios y consumidores, que
son la parte más débil en la relación, en el marco de la Ley 24.240. Son innumerables los
casos de usuarios y consumidores que fueron vulnerados en sus derechos por el
sobrefacturaciones y en el marco de operaciones financieras. Creo que con esta ley venimos
a cubrir un vacío que va a ser en beneficio de la propia gente.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la senadora Sonia Escudero.

Sra. Escudero.- Señor Presidente: este es uno de los proyectos que voy a votar con más
satisfacción. De hecho, me parece que es el proyecto que va a generar más beneficios a toda
la población de la Argentina.
La situación de la sociedad de consumo empieza a aparecer como un concepto del
siglo XX, cuando comienza la producción masiva de bines y servicios. Entonces,
promediando el siglo XX, se advierte que las reglas de mercado no son suficientes para
proteger los derechos de usuarios y consumidores y, también, que los derechos de usuarios
y consumidores tienen un interés colectivo. Por eso, aparece esta necesidad de defensa de
derechos de usuarios y consumidores dentro de un ámbito específico que no estaba previsto
originariamente y que busca compensar las injusticias que genera el mercado.
En nuestro país, como se dijo, se aborda una ley de defensa de usuarios y
consumidores en 1993. Se aborda desde el puno de vista contractualista: usuarios y
consumidores son quienes adquieren bienes a título oneroso. Al año siguiente, en 1994, el
artículo 42 de la Constitución reformada plasma los derechos de usuarios y consumidores.
Esta es la primera vez, después de 1994, que vamos a hacer una revisión integral de esta
ley. Lo más importante en el abordaje es que ya no tiene una visión contractualista. Aquí,
aparece un ámbito de aplicación nuevo: la relación de consumo, que separa de la fuente. La
fuente de esa relación de consumo podrá ser un contrato, podrá ser un acto administrativo,
podrá ser un acto o un hecho ilícito.
Campea a lo largo de toda esta reforma el derecho a la información como algo
básico de la protección de los derechos de usuarios y consumidores, la información que
busca el propio usuario o consumidor cuando va a adquirir un bien o servicio y que analiza
qué es lo que quiere consumir; pero, además, la obligación del proveedor de dar la
información correcta y completa y, por primera vez, sanciones con penas de nulidad de
contrato, cuando el proveedor omite dar ese tipo de información.
También establecemos que el proveedor está obligado a dar gratuitamente toda esta
información a usuarios y consumidores y a la vez, hay una interesante ampliación de los
plazos de prescripción, de garantías –cuando se adquieren bienes mueble- y de reflexión.
Aquí ya se habló de lo que es la venta domiciliaria. Pues bien, nosotros ampliamos
el concepto de venta domiciliaria. Así, venta domiciliaria es toda venta que se hace fuera
del establecimiento del vendedor o aun cuando sea allí pero el consumidor fue convocado
para alguna otra cuestión. Por ejemplo, cuando se lo invita a un concurso o sorteo y ahí
aparecen dos personalidades: el vendedor, que está muy bien entrenado, y el consumidor
que, en realidad, no iba a consumir y, entonces, no está preparado. En esos casos
ampliamos de cinco a diez días el plazo de reflexión que tendrá ese consumidor, que se vio
presionado a adquirir algo, para decidir que, en realidad, no quiere ese producto.
Con relación a la información, lo más importante es lo que planteamos en el artículo
15: la protección de los usuarios de servicios financieros. En este sentido, la economía

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

clásica establece la importancia de contar con la información correcta. Josph Stiglitz, a


quien conocemos bastante en la Argentina, se ha ganado el Premio Nobel por analizar,
justamente, el rol de la información asimétrica en la crisis. O sea, es muy importante que la
información no sea asimétrica, sino completa y total, para evitar crisis.
Eso es lo que vivimos en la Argentina: cuando una persona va a tomar un crédito,
un préstamo, necesita saber exactamente todas las condiciones a que se obliga, cuál es la
tasa de interés, cuáles son los plazos de amortización de capital, cómo se devuelven los
intereses, etcétera; o sea, la información completa. Porque cuando no la tiene no sólo se
perjudica el usuario sino las instituciones de crédito, porque terminan con una cartera
incobrable, y también el Estado, porque en esos casos se ve presionado a salir en salvataje
de esos usuarios y consumidores.
Otro de los temas muy importante de esta reforma es la cuestión de las acciones de
incidencia colectiva. Estas acciones han sido incorporadas e el artículo 43 de la
Constitución y, lamentablemente, todavía no tenemos una regulación de ellas. En el
tratamiento en particular voy a plantear modificaciones a la redacción de la información de
las operaciones financieras y de las acciones de incidencia colectiva.
Nosotros debemos ser lo más claro posible en las acciones de incidencia colectiva
para tratar, justamente, de preservar los derechos de usuarios y consumidores. Debemos
conceptualizar quiénes van a ser los legitimados y cuáles son las acciones de incidencia
colectiva, las situaciones de litispendencia y de conexión y los efectos de la cosa juzgada,
porque quienes busca reducir el universo de las acciones colectivas están planteando que
cuando se trata de muchas acciones individuales, estas no son de incidencia colectiva o que
tampoco se podrían reclamar devoluciones, restituciones de dinero o daños y perjuicios a
través de este tipo de acciones colectivas.
Quiero hacer referencia también a la cuestión de las competencias: cada vez que
debatimos en este Congreso aparece el tema de la competencia y la determinación de si tal
o cual cosa es de competencia nacional o provincial. Yo entiendo que es competencia del
Congreso de la Nación legislar en esta materia, pero las provincias tienen también su propia
competencia en materia de control y juzgamiento.
Finalmente, en cuanto a normas del proceso, tenemos dos modificaciones
importantes. En primer lugar, establecemos que el proceso de conocimiento más abreviado
es el que corresponde, pero permitimos que, a pedido de parte, el juez, por resolución
fundada, y atendiendo a la complejidad del proceso, pueda determinar otro tipo de
conocimiento un poco más adecuado para las pruebas.
También se incorpora el principio de las cargas dinámicas de las pruebas, que es
muy importante, como lo decía el senador Naidenoff, con motivo de la sobrefacturación.
Cuando la empresa prestadora de servicios públicos domiciliarios emite una factura que
excede en un 75 por ciento el consumo habitual, se presume que hay error en la facturación;
entonces, se invierte la carga de la prueba. Lo que establecemos en el proyecto de ley es
que quien está en condiciones de tener la información está obligado a presentar ante el juez
toda la información.
Un tema bastante discutible es el daño directo a través de la autoridad
administrativa. Apoyamos esta situación porque creemos que tiene soporte constitucional
en lo que establece el artículo 42. Una justicia tardía no es justicia. Por eso nos parece que
una reparación inmediata en el ámbito administrativo es importante y realmente protege los
derechos de usuarios y consumidores. Pero esto va a abrir la discusión sobre la necesidad
de implementar en nuestro país juzgados de menor cuantía.

111
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Hay otro tema muy importante que es la necesidad de educar al consumidor


argentino. Sucede que el consumidor argentino no conoce cuáles son sus derechos. Por lo
tanto, no tiene la percepción del potencial que tiene su decisión de adquirir o no. Junto con
la difusión y la educación del consumidor en cuanto a sus derechos, me parece que hay que
generar un gran debate en la educación para el consumo, o sea, que ésta no sea una
sociedad de consumo donde consumir equivalga a ser, sino que realmente busquemos una
sociedad mucho más ética, más participativa y más igualitaria.
Este es uno de los proyectos en los que he trabajado con mayor gusto.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Giustiniani.

Sr. Giustiniani.- Señor Presidente: comparto lo que hasta aquí se dijo por parte de las
senadoras y senadores preopinantes. Adelanto mi voto afirmativo en general. Las muy
buenas participaciones del miembro informante y del senador Naidenoff me eximen de
exponer lo que iba a decir. En consecuencia, para no repetirnos, voy a pedir la inserción de
mi exposición, sin perjuicio de señalar algunas cuestiones generales y de formular una
propuesta en particular para que sea considerada por la comisión.
Este proyecto va en un sentido correcto, toda vez que tiene a evitar lo que
diariamente todavía vemos, que es el maltrato a los usuarios por parte de algunas empresas.
A pesar del avance que se produjo con el artículo 42 de la Constitución Nacional, la
integración de la Ley 24.240 al plexo normativo jurídico y las muy buenas modificaciones
que hoy se están introduciendo –los institutos que incorpora el Senado mejoran la sanción
de la Cámara de Diputados- existe una necesidad de protección a los usuarios. Venimos de
una realidad todavía en debate. La cultura del neoliberalismo, las privatizaciones y la
desregulación determinó una transferencia gigantesca de recursos de la sociedad hacia
algunas empresas concentradas de capital nacional e internacional. Eso lo hemos visto, lo
hemos vivido y lo ha padecido la sociedad. Por eso también quiero hace un reconocimiento,
como hecho positivo de la sanción de este proyecto de ley, a toda la tarea de las
organizaciones de usuarios. Es decir, que estas son las leyes que vienen de la mano de la
participación ciudadana.
Mucho tienen que ver las ONGs en la sanción de la ley 24.240 y en la sanción de
este proyecto de ley. Y mucho tiene que ver el vencer muchas resistencia de lobbies, como
dijo el miembro informante, para concretar la defensa del derecho de los usuarios. En esta
articulación mediante las organizaciones de usuraos y de nosotros, los representantes del
pueblo, juegan un papel relevante.
Por eso, creo que este es un hecho positivo t espero que la comisión se haga carne
de la propuesta que en particular vamos a plantear, tratando de que quizás no quede un
poco deslucida la aprobación de este proyecto de ley, si no abordamos la cuestiona de la
gratuidad en cuanto a las acciones judiciales.
En concreto, como lo planteaba la sanción de la Cámara de Diputados, que en su
artículo 26 modificaba el artículo 53 de la norma proponiendo que las actuaciones
judiciales que se inicien de conformidad con la presente ley en razón de un derecho e
interés individual gozarán del beneficio de justicia gratuita, propongo que se incorpore en el
último párrafo del artículo 53 una frase que diga “las acciones gozarán del beneficio de
justicia gratuita”. Y en el artículo 27, que es la modificación del artículo 54 de la Ley
24.240, propongo agregar la misma frase, que diga “las acciones gozarán del beneficio de
justicia gratuita”.

112
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

El tema ha sido debatido largamente las comisiones. Por eso no voy a abundar en
todo lo rico que fue ese debate, y me paree que incorporar este texto en esta positiva ley,
con estas modificaciones enriquecedoras del Senado a la sanción de la Cámara de
Diputados, cerraría al final del año una norma muy positiva para toda la sociedad.
Por eso, en nombre del bloque del ARI, del Partido Socialista y de la Coalición
Cívica, propongo estas modificaciones.

Sr. Presidente (Pampuro).- ¿La comisión tiene alguna decisión o lo vemos en la


consideración en particular?

Sra. Negre de Alonso.- Lo vemos después.

Sr. Jenefes.- Lo vemos en la consideración en particular.

Sr. Presidente (Pampuro).- Entonces, lo veríamos después.


Tiene la palabra el señor senador Jenefes.

Sr. Jenefes.- Señor Presidente: ya ls senadores preopinantes han destacado la importancia


que tiene este proyecto de ley que va a proteger a los consumidores y usuarios. Me quiero
detener, fundamentalmente, ya que he sido mencionado en algún diario, en cuanto a mi
intervención en este tema y mi crítica hacia el artículo 15 de la ley.
Originariamente, el artículo 15 de la ley 24.240 establecía que en las operaciones de
crédito para adquisición de cosas o servicios deberá consignarse bajo pena de nulidad, y
quedaba claro que eran las operaciones de crédito para consumo, para adquirir cosas o
servicios.
Ahora bien, el artículo 36 aprobado por la Cámara de Diputados señala en su
redacción “en las operaciones financieras y en los crédito para consumo…”. De allí vino mi
crítica, porque decía “las operaciones financieras” y entendía que este término era muy
amplio, porque abarcaba todo tipo de crédito, no sólo para la adquisición de cosas y
servicios, sino para todas las operaciones financieras que realzaban los bancos. A mi
criterio, este proyecto de ley debía regular únicamente el crédito para consumo o las
operaciones financieras para consumo. En el borrador del dictamen este concepto ha sido
tenido en cuenta.
Por otra parte, también destaqué que si seguíamos con la posición de la Cámara de
Diputados estaríamos violando el artículo 565 del Código de Comercio, por el que se
disponía que todas aquellas operaciones de préstamos en las que no se había fijado una tasa,
la tasa fijada era la tasa efectiva de los bancos oficiales, del Banco de la Nación Argentina.
Además, estábamos afectando una operación o un instrumento muy importante como es el
crédito, pues no sólo debe existir el crédito para el consumo, sino también para el desarrollo
de la República Argentina, es decir, de la industria, de las actividades agropecuarias y de
todo tipo de actividad en nuestro país.
Esta observación, reitero, ha sido contemplada en el borrador del dictamen. Ahora
se habla de las operaciones financieras para consumo y de crédito para consumo, con lo
cual esta indicación ha sido tenida en cuenta.
Por otra parte, voy a mantener otra observación que efectué en el artículo 15, en
cuanto a que los tribunales que se fijan como competencia para intervenir en el caso de
créditos para consumos son los tribunales del domicilio del consumidor o los tribunales del

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

lugar donde se celebra el contrato, a sabiendas de que aquí nos estamos metiendo en una
competencia que es exclusiva de los códigos procesales de las provincias y, por ende,
estamos violando el artículo 121 de la Constitución Nacional. En ese sentido, todos
nuestros códigos procesales contemplan la competencia en la ley de forma. Por ello,
entendía que al fijar expresamente en esta iniciativa que los créditos de consumo o los
créditos financieros para el consumo van a tener el domicilio del contrato o el domicilio del
consumidor, estaríamos afectando los derechos de cada una de las provincia de fijar las
jurisdicciones y, a su vez, estaríamos afectando la posibilidad de una prórroga tácita de
jurisdicción –contemplada en el artículo 1197 del Código Civil- que permite, expresamente,
ya sea por convenio de partes, establecer una jurisdicción –que figura en todos los códigos
procesales-, con excepción, en el caso de créditos de consumo, del Código Procesal de
Mendoza. En consecuencia, sabemos que también aquí estaríamos incurriendo en la
violación de una facultad que la provincia no ha delegado a la Nación.
Por ende, en particular, voy a insistir en esta observación. Entiendo que se deben
respetar las autonomías provinciales y permitir que sean lo códigos procesales provinciales
lo que fijen la competencia y la jurisdicción en los casos de los créditos para consumo y de
los créditos financieros.
Repito, en particular haré algunas observaciones.

Sr. Presidente (Pampuro).- en realidad, nombraron al senador Mayans, y no a usted.


Tiene la palabra la señora senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- Señor presidente: como se mencionó acá, este es uno de los
modernos derechos del siglo XX, una de las nobles legislaciones y su ubicación, en el plexo
societario, ha llevado tiempo. En este sentido, la doctrina francesa fue la más adelantada.
Recién, el miembro informante se planteaba si era suficiente la normativa del
Código Civil. Fueron los franceses los que primero dejaron la normativa de fondo para
entrar en este espacio. Y la doctrina especializada ha dicho que, en realidad, el siglo XXI es
el del gran desafío al derecho de los consumidores, que es cuando se debe profundizar esta
relación.
Esta legislación surge como una necesidad frente a la maximización de la ganancia
y de la rentabilidad, de la mano del capitalismo salvaje que va dejando pobreza. Así es que
falta una legislación que logre darle un equilibrio a este tipo de relaciones. Por eso es muy
importante lo que también se mencionaba acá. Los franceses dicen que el objetivo debe ser
la lucha lenta, perseverante, sin pausa, en un tema fundamental, que es la educación de la
población. El verdadero objetivo para que esta ley se cumpla es educar a la población.
Soy miembro de las dos comisiones. He compartido y he disentido en muchas cosas.
Por ejemplo, respecto de lo que muy bien explicó el presidente de la Comisión de Derechos
y Garantías acerca de las relaciones profesionales, creo que debemos puntualizarlo. De
ninguna manera podemos incorporar en esta legislación a las profesiones liberales, en
primer lugar porque es una reglamentación originaria de las provincias, nunca delegada
desde la formación del estado federal al estado nacional. Nunca la delegamos. Sí hemos
delegado, algunas provincias que tenemos colegios público, la reglamentación y el control.
Pero hay otras provincias que la siguen manteniendo y es ejercida por los superiores
tribunales. Entonces, eso hubiera sido una invasión, una violación a las normas federales.
La otra cuestión que también mencionó el presidente de la Comisión de Derechos y
Garantías es el tipo de obligación. Nosotros no tenemos una obligación de resultado.

114
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Nosotros no podemos garantizar un resultado: ni los médicos, ni los abogados. Lo que


garantizamos es una obligación de medio, es decir, el buen actuar profesional; pero para
ello están los tribunales disciplinarios, los códigos de ética y demás. Lo que no podemos
haces es someter esto a una ley del consumidor.
Además, el tema de la propaganda de las profesiones liberales está regulado en los
códigos de ética. Recientemente, hemos visto un fallo in extenso publicado en las revistas
especializadas, referido a la condena a un abogado por ofrecer propaganda ficticia,
engañosa, por el propio colegio profesional a través de sus organismos. Me parece muy
importante resaltar esto ya que vuelve a la Cámara de Diputados.
Hay algunas observaciones que comparto con el senador Jenefes y con la senadora
Escudero. Quiero comenzar con las relativas al artículo 36, en lo que se refiere a los
productos bancarios. Estábamos hablando de relaciones de consumo y, después de releer la
versión taquigráfica de la última reunión, me parece que quedaron algunas cuestiones
pendientes para que esto no se contraponga con la legislación nacional. Tenemos una ley,
que es la Carta Orgánica del Banco Central, que establece las facultades de esta institución
y, entre ellas, está lo referente a la regulación del crédito, a la liquidez, a la iliquidez, a la
normativa y a las decisiones que toma, por ejemplo: intervenir en las decisiones que afecten
al mercado monetario, prescribir los requisitos de encaje, fijar las tasas de interés, etcétera.
Entonces, estamos fijando –me parecía que, en la comisión, en principio, se había
llegado a un acuerdo- que el tema de la información, cosificada como está, es para los
productos que tienen tasa fija. Porque, ¿qué pasa con los productos que tienen tasa de
interés variable, es decir, aquellos a los que acceden las pymes y los pequeños comerciales?
Por ejemplo, cuando el Código de Comercio regula el contrato de cuenta corriente
bancaria, establece dos tipos: la cuenta corriente con descubierto y la que cuenta con
provisión de fondos.
La cuenta corriente bancaria con descubierto, en la cual el banco adelanta fondos en
cuenta, es un instrumento de financiación muy importante para el pequeño empresario, el
comerciante y la pyme. Pero es un instrumento que funciona, generalmente, con tasa
variable. Entonces, si hay iliquidez en el mercado, la tasas es alta; pero si el Banco Central
necesita proveer más fondos, la baja para que la gente tome crédito.
Por eso, creo que tenemos que incorporar el tema de la tasa fija, tal como
conversamos en la última reunión de la comisión; aquí quedan incluidas las tarjetas de
crédito y los préstamos personales, hipotecarios, prendarios, etcétera. No cerremos ni
atemos de pies y manos a quienes hoy se están financiando y siempre lo han hecho; aunque
sea un costo mayor la tasa de interés.
Pero, además, hay que considerar otra cosa importante. El Banco Central categoriza
a los deudores en base a sus facultades. Recientemente, ha vuelto a modificar la circular de
categorización de los deudores. Esta no es una cuestión menor, porque en base a ella se
modifican las tasas de interés.
¿Por qué? Porque dependiendo de donde se esté categorizado por el Banco Central,
la entidad financiera a la que uno concurre determinará si es riesgoso o no. O sea, todo
depende de cómo me hayan categorizado. O sea que el cambio de categorización puede
significar que se me aumente la tasa de interés. ¿Por qué? Por como está formada la tasa de
interés. La tasa pasiva es lo que el banco paga a la persona de la que recibe el dinero, al
depositante, por el seguro –que va a ser más caro si soy un deudor riesgoso-, por el costo
administrativo, por los encajes, etcétera.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Entonces, si nosotros encorsetamos esta situación y no establecemos una tasa fija,


me parece que vamos a sacar del mercado a todo un grupo o segmento que utiliza este tipo
de instrumentos bancarios de financiamiento a corto plazo, que sabemos que se conceden
siempre a tasa variable, porque cuando uno firma, debe aceptar esa tasa en las condiciones
de mercado. Y si fijamos una tasa dosificada, este tipo de operaciones –que no utilizan las
grandes empresas- no vamos a cumplir la función que en este sentido tiene la norma. Por el
contrario, se logrará el objetivo adverso al aquí planteado.
La otra cuestión sobre la que me quiero detener especialmente, porque me preocupa
y constituye un desafío, son las acciones de incidencia colectiva.
Estas se debatieron mucho en la comisión y, al respecto, se hicieron distintas
propuestas para regularlas. Nosotros sabemos que se han regulado en Latinoamérica con
mucha precisión, en muchos países. Por ejemplo, en Brasil. En general, en las legislaciones
iberoamericanas las acciones de incidencia colectiva se encuentran perfectamente
reguladas.
Nosotros tenemos una omisión en ese sentido. Y, en realidad, estas acciones las
abordamos a través de la ley de protección al consumidor, cuando lo ideal hubiera sido
hacerlo por medio de una legislación autónoma, como manifestó el señor senador
Fernández. Pero esta es la realidad que tenemos y, por ello, tenemos que pensar la mejor
forma de regular estas acciones colectivas.
En realidad la Corte, a partir de los años 2003, 2004, y 2006, fundamentalmente, ha
avanzado fijando algunos criterios para que en el futuro estas acciones de incidencia
colectivas se pudieran legislar. Y en base a esos criterios generales es que yo había remitido
a la Comisión un proyecto de artículo subdividido. Pero creo que debemos tener en cuenta
tres o cuatro principio. Primero, que son derechos supraindividuales, que tienen como
objeto un bien común y que son derechos no fragmentados. Eso es importante en la
definición.
El segundo tema es la no divisibilidad de la acción; esa es la característica. Esa
afectación afecta a uno pero afecta a todos en conjunto, y es materialmente imposible
dividir ese reclamo.
El bien que se protege es un bien colectivo. Esto lo ha dicho la Corte y hace una
diferencia importante en cuanto dice que hay que dividir y saber diferenciar esa protección
colectiva de lo que son las asociaciones profesionales. Entonces, no es lo mismo un colegio
profesional que se presenta a reclamar por los intereses de sus asociados –porque esos sí
son reclamos individuales- que una entidad que se presenta para ejercer un reclamo común.
Esta diferencia que hace la Corte es muy importante respecto de la legitimación
activa de estas entidades. Esto se menciona en autos “Cámara de Comercio, Industria y
Producción c/ AFIP”, fallo del año 2003. En este caso, la Cámara de Comercio había
demandado al Estado Nacional por una cuestión tributaria que afectaba a todos sus
asociados; la acción fue rechazada sosteniendo que, en realidad, se trata de una cuestión
divisible y que cada uno tiene un interés distinto, si bien la norma es común. La corte
sostuvo que no se trataba de una acción de incidencia colectiva sino de un reclamo
individual.
También está el caso “Colegio de Fonoaudiólogos de Entre Ríos c/ Estado
Nacional”, de 2004, y “Colegio Público de Abogados de Capital Federal c/ Ministerio de
Economía” de 2003, en los que se establece claramente cuál debe ser la legitimación activa.
Por otra parte, en estos últimos fallos, la Corte viene diciendo que este derecho tiene que

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

estar incluido en los estatutos para que este tipo de asociaciones pueda ejercer y deducir
estas acciones de incidencia colectiva.
Señor presiente: creo que debemos dejar absolutamente en claro cuál es la diferencia
con algunos antecedentes que se están mencionando sobre la legislación norteamericana,
que contempla este tipo de acciones. Así, se sostiene que estas acciones son aquellas que
deben ser iniciadas por los afectados. Cuando la inicia un afectado, se notifica al resto de
los afectados por el efecto erga omnes que esa sentencia tiene. ¿Y por qué se notifica?
Porque puede ser que esa asociación no ejerza debidamente la defensa de los derechos.
Entonces, antes de darle curso, se notifica a todos para que se sumen, adhieran o cuestionen
la representación, porque después esa sentencia tendrá efectos respecto de todos ellos.
Antes de notificar al accionado, el juez debe emitir un pronunciamiento sobre si esa acción
realmente es de incidencia colectiva, No llega hasta el final del proceso para decir no, como
estos casos que la Corte ha rechazado por no tratarse de sujetos legitimados, sino que tiene
un estadio intermedio antes de la notificación.
Tengo una propuesta –que enunciaré cuando se trate este artículo- con relación a
algunas regulaciones de acciones de incidencia colectiva que creo que pueden ajustarse a
los diversos criterios que se han dado en la Corte y, además, a la legislación
iberoamericana. Varias de las legislaciones iberoamericanas que contemplan esta situación
les establecen un período de tiempo a las asociaciones de consumidores antes de
legitimarlas para iniciar esta acción.
Estoy en contra del daño punitivo pues se importa un instituto anglosajón.
Considero que la filosofía de nuestra legislación –de origen continental- no es la del daño
punitivo, que es un daño ejemplificador. Es decir, se fija un monto ejemplificador y se lo
aplica porque se cometió una infracción, más allá del daño directo. La naturaleza jurídica
del daño en la República Argentina –el daño que prevé el Código Civil- tiene supuestos
para su procedencia: que se haya producido el hecho; que sea ilícito; que esté prohibido;
que haya relación de causalidad y que se haya producido un perjuicio.
Y tiene estadios; los abogados los llamamos “los presupuestos de la
responsabilidad”. En el derecho anglosajón a esto se lo denomina sanción ejemplificadota;
y frente al hecho, se la aplica además de la indemnización del daño directo y de los daños y
perjuicios por los que se va a condenar.
Esta medida me parece sumamente riesgosa porque no tenemos un proceso de
maduración. Además, hay que estudiar muy bien a los organismos que aplicarán todo este
tipo de sanciones. En ese sentido, considero que no es momento de sancionar un artículo
muy novedoso, pero que no hace a nuestra cultural jurídica. Indudablemente es un avance,
pero se trata de un salto demasiado alto y que puede ser riesgoso.
Comparto la posición del senador Jenefes respecto del tema de las competencias.
Además, la senadora Escudero planteó el mecanismo del juzgamiento concurrente, que o
estaba incorporado. Se dejó el tema de la adopción de medidas, pero no la facultad de
juzgar de las provincias, lo cual se vincula con el derecho federal. Y en cuanto a las normas
procesales locales y a la declinación de la jurisdicción, eso es absolutamente un derecho
exclusivo y excluyente de las provincias.
Lo que planteó el senador Jenefes acerca de la prórroga de jurisdicción y de la
regulación de las normas locales es un derecho de las provincias. Al respecto, también se
dijo en la comisión que la Corte reconoció alguna legislación procesal como necesaria, por
ejemplo, la de concursos y quiebras.

117
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Pero esa legislación es de orden público porque impacta sobre la economía de un


Estado. Es por eso que la legislación común la margina y se necesita la herramienta
procesal para unificarla.
En este caso comparto la objeción, y creo que habíamos reformulado el artículo en
comisión. Si se deja esa redacción yo acompañaría; en caso contrario me opondré.
En definitiva, creo que se trata de un avance. Y reitero las palabras del senador
Fernández en oportunidad del tratamiento de algunos artículos en la última reunión de
comisión. El dijo que no pueden sancionarse leyes que s contrapongan con otras
normativas.
En ese sentido, en la última sesión de este Senado solo fuimos dos senadores –el
senador Rodríguez Saá y yo- quienes votamos en contra de ese proyecto de ley sancionado
por la Cámara de Diputados donde se planteaba el salvataje de los deudores hipotecarios
preconvertibilidad. Además, en un dictamen de minoría, hicimos otra serie de propuestas y,
para nuestra sorpresa, advertimos que el Poder Ejecutivo vetó todos los artículos que en su
momento habíamos objetado.
Tomo entonces las palabras del señor presidente de la Comisión cuando dijo que,
por legislar a favor del consumidor, se pasa por encima de las normativas del Banco
Central.
Por esa razón, solicito a los presidentes de las comisiones de Legislación General y
de Derechos y Garantías que, en o que hace a las tasas, se deje debidamente aclarado a qué
se refiere ya que no sería bueno que luego sufra un veto de parte del Poder Ejecutivo.
Por otra parte, tampoco se van a alcanzar los objetivos buscados si se impide o se
quita el acceso al crédito de las pymes y de los pequeños comerciantes.

Sr. Presidente (Pampuro).- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar el dictamen de la


Cámara constituida en comisión.

- Se practica la votación por medio electrónicos.

Sr. Secretario (Estrada).- se registran 59 votos por la afirmativa. Se ha superado la


mayoría prevista por el artículo 81 de la Constitución Nacional.

- El resultado de la votación surge del Acta Nº 17

Sr. Presidente (Pampuro).- Queda aprobado en general.


En consideración en particular.
Tiene la palabra la señora senadora Escudero.

Sra. Escudero.- Señor presidente: en el artículo 12 hay un error de tipeo.


Se alude a las empresas que sobrefacturan y en el sexto párrafo, al final, dice: “…la
devolución o indemnización se hará efectiva en la factura inmediata siguiente.” Y debiera
decir: “La devolución y/o indemnización…”
Hay devolución en el supuesto de que el consumidor haya pagado esa
sobrefacturación. Pero en ambos casos, si hubiera pagado o no, corresponde la
indemnización porque hay una doble facturación.

Sr. Presidente (Pampuro).- Se iba a votar artículo por artículo.

118
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sra. Escudero.- En realidad, si se acepta la modificación que he sugerido, se puede votar


en conjunto hasta el artículo 14.

Sr. Presidente (Pampuro).- Si o se hace uso de la palabra, se van a votar en conjunto los
artículos 1 a 14 con la modificación mencionada por la señora senadora Escudero.

- Se practica la votación por medio electrónicos.

Sr. Secretario (Estrada).- Se registran 60 votos por la afirmativa. Se ha superado la


mayoría prevista por el artículo 81 de la Constitución Nacional.

- el resultado de la votación surge del Acta Nº 8

Sr. Secretario (Estrada).- Senador Vera: por favor manifieste su voto a viva voz.

Sr. Vera.- Positivo.

Sr. Secretario (Estrada).- Entonces, son 61votos.

Sr. Presidente (Pampuro).- Quedan aprobados los artículos 1 a 14.


En consideración el artículo 15.
Tiene la palabra el senador Fernández.

Sr. Fernández.- respecto del artículo 15, que modifica el 36, teniendo en cuenta la
preocupación y la idea de establecer una redacción ordenada, en realidad estamos hablando
de un concepto que brinde al consumidor la mayor información posible. Este es el motivo
por el cual vamos a aceptar una modificación que propone la senadora Escudero, que en
realidad cambia la redacción del artículo originario.
El artículo arrancaría con la siguiente expresión: En las operaciones financieras para
consumo y en las de crédito para consumo deberá consignarse…

Sra. Escudero.- Sí.


Deberá consignarse de modo claro al consumidor o usuario, bajo pena de nulidad: a)
la descripción de la cosa o servicio objeto de la compra o contratación, para los casos de
adquisición de bienes o servicios; b) el precio al contado, sólo para los casos de operaciones
a crédito para la adquisición de bienes o servicios; c) el importe a desembolsar
inicialmente, de existir, y el monto financiado; d) la tasa de interés efectiva anual; e) el total
de los intereses a pagar o el costo financiero total; f) el sistema de amortización del capital
y cancelación de los intereses; g) la cantidad, periodicidad y montos de los pagos a realizar;
h) los gastos extra, seguros o adicionales, si los hubiere.

Sr. Fernández.- Luego dice: Cuando al proveedor omitiere alguno de estos datos en el
documento que corresponda al consumidor… Y continúa la redacción original.
Lo que estamos modificando es la redacción original para dar mayor precisión al
objeto del artículo. Me parece que con esto están salvadas todas las dudas del límite sobre
el que estamos legislando.

119
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

¿Está bien?

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- ¿Qué pasa si en el ínterin en que esa relación se plasmó, por
ejemplo, legislamos sobre un nuevo impuesto de emergencia equis, como puede ser el de
débitos y créditos? Entonces, se le incorpora un costo más.
¿O qué pasa si el Banco Central le saca una normativa para los bancos? ¿Es nulo el
contrato, entonces?

Sr. Fernández.- Es un hecho sobreviviente.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la senadora Escudero.

Sra. Escudero.- El objetivo de este artículo es que el consumidor tenga la información


completa correcta al momento de contratar.
Lo que tenemos que decir con sinceridad es que ni el Banco Central ni la
Superintendencia de Seguros ni la autoridad aeronáutica están para proteger al consumidor.
Esa es la verdad: nunca lo hicieron y cuando lo hicieron, lo hicieron mal. De modo que
queremos que ésta sea la norma y que la autoridad de aplicación que fijamos aquí sea la que
controle los derechos de usuarios y consumidores.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- No; yo quiero decir que si el Banco Central no controla está
violando la comunicación A-3244, porque obliga a las entidades bancarias a publicas sus
intereses, a poner una pizarra, etcétera.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el senador Jenefes.

Sr. Jenefes.- Quiero hacer una aclaración, nada mas.


Después continúa diciendo que su omisión determinará que la obligación del
comprador…

Sra. Escudero.- Queda igual.

Sr. Jenefes.- yo creo que hay un error ahí porque estamos hablando de las operaciones
financieras para consumo y de las de créditos para consumo. Tiene que ponerse “tomador”:
no hay comprador.

Sr. Presidente (Pampuro).- Muy bien…

Sr. Jenefes.- Es decir, sugiero que se cambie la palabra “comprador” por “tomador”,
porque estamos hablando de operaciones de crédito y no de compra.

Sr. Presidente (Pampuro).- ¿Está de acuerdo, señor senador Fernández?

120
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr. Fernández.- Sí; es un problema de redacción.

Sr. Presidente (Pampuro).- ¿Está de acuerdo, señor senador Petcoff Naidenoff?

Sr. Petcoff Naidenoff.- Si

Sr. Fernández.- Señor presidente: discúlpeme, pero quiero redondear el tema de las
votaciones: hasta ahí aceptamos modificaciones.
Nosotros insistimos en la redacción que sostiene que la competencia estará dada por
el domicilio del consumidor o el del lugar de celebración del contrato. Creemos que esta es
una norma protectora que va dirigida al consumidor.
Además, consideramos que el artículo 42 de la Constitución establece como
imperativo que la legislación establecerá un procedimiento eficaz por el que opere la
prevención y la resolución del conflicto. Me parece que el derecho laboral es un claro
ejemplo de ello, con lo cual hasta acá aceptamos las modificaciones informadas por la
comisión.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Jenefes.

Sr. Jenefes.- Señor presidente: insisto en mi posición, en el sentido de que estamos


violando las autonomías provinciales, pero dejando de lado eso y buscando la protección
del consumidor, está bien fijar la competencia de acuerdo con el domicilio del consumidor
si queremos proteger sus derechos, Pero si fijamos la competencia según el lugar de
celebración del contrato, vamos a lograr que todas las entidades financieras burlen la
competencia, como cuando en el caso de un contrato celebrado en La Pampa –por ejemplo-
se diga “Capital Federal, a los diez días del mes de diciembre del año…”.
Por lo tanto, como contribución sugiero que establezcamos que el tribunal
competente, independientemente de que sigo objetando que esto es violatorio del artículo
121 de la Constitución Nacional, no debe ser el del lugar del contrato sino el del domicilio
del consumidor.

Sr. Presidente (Pampuro).- ¿Hay asentimiento?


Tiene la palabra el señor senador Petcoff Naidenoff.

Sr. Petcoff Naidenoff.- Señor presidente: a mí me parece que está bien la redacción del
artículo; es decir que se establezca que el tribunal competente será el del domicilio real del
consumidor o el del lugar de celebración del contrato, porque justamente el temor que tiene
el senador es lo que sucede en la práctica. Es decir, un ejemplo típico sería la venta de un
automotor o de un ciclomotor en una ciudad cualquiera, que muchas veces se termina
ejecutando en la Capital Federal o en otros puntos del país.
Entonces, la única garantías que puede tener el consumidor es si establecemos la
doble opción: el domicilio real del consumidor o el del lugar de celebración del contrato.
De esa manera vamos a garantizar efectivamente la defensa de la parte más débil de la
relación.
Por eso me parece atinado cuando se establece que la competencia, para entender en
el conocimiento de los litigios relativos a contratos, corresponde al domicilio real del
consumidor o al del lugar de celebración del contrato. Esta es la única manera que tenemos,

121
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

justamente, para evitar el supuesto que es materia de preocupación del señor senador
Jenefes.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la señora senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- Señor presidente: voy a reiterar acá lo que dije en la comisión. Esto
sucede porque no modificamos la ley de prenda ni la ley 24.411, de titulización. Por eso se
permiten estas cosas: se firma y después se secuestran los vehículos; o en el caso de los
inmuebles con hipoteca, la titulización permite desalojar con un escribano y vender. El
problema es que hay que modificar esas leyes. En esta Cámara se ha presentado un montón
de proyecto al respecto y se han emitido dictámenes, pero nunca logramos que se votaran.
Esa es la problemática de fondo.
La señora senadora Escudero planteó otra cuestión a la que yo adherí y que no sé si
fue rechazada: me refiero a la vinculada con la palabra “juzgamiento”, que fue reiterada de
este dictamen y que había sido acordada en comisión. No sé si los presidentes de la
comisión de Legislación General y de Derechos y Garantías tampoco han aceptado eso.

Sra. Escudero.- Vamos por el artículo 15.

Sra. Negre de Alonso.- está bien; pensé que no se aceptaba ninguna otra modificación.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el senador Jenefes.

Sr. Jenefes.- Señor presidente: insisto en que la competencia de los tribunales debe ser la
del domicilio real del consumidor, porque si fijamos la del contrato, va a ocurrir lo que
ellos plantean. Entonces, si quitamos el domicilio del contrato y dejamos solo el domicilio
real del consumidor estamos protegiendo al usuario.

Sr. Petcoff Naidenoff.- Está bien, tiene razón.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palbra el señor senador Fernández.

Sr. Fernández.- Efectivamente, vamos a aceptar la contribución del senador Jenefes.


Dejamos un solo domicilio, que es el real del consumidor. Gracias por el aporte.

Sr. Jenefes.- Antes de votar, pido que se autorice mi abstención.

Sr. Presidente (Pampuro).- En consideración.


Si no se hace uso de la palabra, se va a votar la autorización para abstenerse del
señor senador Jenefes…

- Se practica la votación.

Sr. Presidente (Pampuro).- Aprobado.


Se va a votar el artículo 15, con la modificación propuesta.

- Se practica la votación por medios electrónicos.

122
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr. Secretario (Estrada).- Se registran 57 votos afirmativos y una abstención. Se han


superado los dos tercios previstos por la Constitución.

- El resultado de la votación surge del Acta Nº 9

Sr. Secretario (estrada).- ¿Cómo vota la senadora Giri?

Sra. Giri.- Afirmativo.

Sr. Secretario (Estrada).- Entonces, se registran 58 votos afirmativos.

Sr. Presidente (Pampuro).- Queda aprobado el artículo 15.


Tiene la palabra la señora senadora Escudero.

Sra. Escudero.- Señor presidente: en el artículo 20, que modifica el artículo 45, en el
último párrafo dice “La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias dictarán las
normas referidas a su actuación como autoridades locales de aplicación…” A continuación
debe eliminarse la frase “conforme la delegación efectuada en el artículo 41 de la presente”,
porque en el artículo 41 no hay ninguna delegación. El artículo 41 establece cuál es la
competencia de las provincias en materia de control. De modo que si se acepta la
eliminación de este párrafo podríamos votar desde el artículo 16 al 26 inclusive.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Petcoff Naidenoff.

Sr. Petcoff Naidenoff.- Señor presidente: creo que podríamos votar hasta el artículo 24,
porque tengo entendido que la señora senadora Negre de Alonso no comparte la inclusión
del daño punitivo.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la señora senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- Aquí viene lo que comentaba recién. En el artículo 17, que sería el
artículo 41, originariamente estaba previsto el control, vigilancia y juzgamiento por parte de
las autoridades locales. En la última reunión de comisión hablamos de incluir el
juzgamiento, pero no está acá en esta redacción.
Por eso decía que me había adherido a la postura de la senadora Escudero. No sé si
lo acepta el presidente de la Comisión.

Sr. Fernández.- Sí.

Sra. Negre de Alonso.- Perfecto. Entonces, habría que agregar “juzgamiento” en el artículo
41. Quedaría redactado así: Las provincias actuarán como autoridades locales de aplicación
ejerciendo el control, vigilancia y juzgamiento en el cumplimiento de la ley.

Sr. Presidente (Pampuro).- Señor senador Petcoff Naidenoff: ¿está de acuerdo?

Sr. Petcoff Naidenoff.- Sí.

123
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr Presidente (Pampuro).- Si no se hace uso de la palabra, se van a votar los artículos 16 a


26.

Sr. Petcoff Naidenoff.- No; los artículo 16 al 25.

Sr. Presidente (Pampuro).- Si no se hace uso de la palabra, se van a votar los artículos 16
a 26.

- Se practica la votación por medios electrónicos.

Sr. Secretario (Estrada).- resultan 60 votos por la afirmativa; unanimidad. Se ha superado


la mayoría prevista en el artículo 81 de la Constitución Nacional.

- El resultado de la votación surge del Acta Nº 10

Sr. Presidente.- Quedan aprobados los artículos 16 a 25.


Tiene la palabra el señor senador Fernández.

Sr. Fernández.- Señor presidente: ahora entramos en el famoso tema de la gratuidad.

Sra. Negre de Alonso.- Del daño punitivo, primero.

Sr. Fernández.- Del daño punitivo; y avanzo sobre el tema de la gratuidad, respecto del
que indudablemente no hay posiciones uniformes.
En realidad, se eliminó la gratuidad por varios motivos. En primer lugar, porque ello
había sido originariamente vetado en la ley que estamos pretendiendo modificar, por lo cual
el criterio del Poder Ejecutivo sobre la gratuidad es conocido.
En segundo lugar, porque la gratuidad es un instituto que pretende justamente
favorecer a quienes por insuficiencia en los medios económicos no pueden acceder a la
Justicia y, en este sentido, cualquier consumidor tiene asegurada la gratuidad acreditando la
carta de pobreza.
Y, en tercer lugar, esto se eliminó, para evitar la industria de los juicios,
fundamentalmente en aquellas organizaciones no gubernamentales que representen a
consumidores y usuarios.
Obviamente, he escuchado distintas voces sobre el particular y creo que el instituto
está perfectamente delimitado; al respecto hay fallos jurisprudenciales a cansarse sobre cuál
es el objetivo final de la gratuidad en la ley madre. Esos fueron los motivos por los cuales
lo eliminamos.

Sr, Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Petcoff Naidenoff.

Sr. Petcoff Naidenoff.- Señor presidente: si bien existe una confusión o quizás un errónea
redacción –porque se establece que las actuaciones judiciales que se inicien con la presente
ley, en razón de un derecho o interés individual, gozan del beneficio de justicia gratuita; y
como se ha discutido, no existe justicia gratuita u onerosa-, nosotros consideramos que

124
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

sobre esta cuestión es importante insistir en la redacción original de la Cámara de


Diputados y, así, garantizar el beneficio de la gratuidad.
La experiencia práctica nos indica que la inmensa mayoría de los usuarios y
consumidores, desde su individualidad, muchas veces no recurren a la Justicia para hacer
valer la vulneración de un derecho, porque no están en condiciones de contratar los
servicios de un profesional del Derecho ni de afrontar los gastos que demande una
pretensión judicial en concreto.
Quizás podemos eliminar el párrafo en donde se señala “justicia gratuita” y hablar
de garantizar el beneficio de litigar sin gastos.
La sanción de la Cámara de Diputados también deja a salvo una cuestión muy
importante, ya que allí se establece que la parte demandada podrá acreditar la solvencia del
consumidor mediante incidente, en cuyo caso se cesa el beneficio.
Por lo tanto, aquí s invierte la carga de la prueba, posibilitando que la parte
demandada acredite que efectivamente el reclamante está en condiciones económicas de
afrontar un juicio. Esto ya lo habíamos visto en otros artículos de la misma iniciativa; y
tiene que ver con una visión de una carga dinámica de la prueba. Es decir que la parte más
fuerte, que es la que está en condiciones de probar, deba aportar ciertos elementos del
pleito.
Por eso, me parece adecuado garantizar el acceso de todos a litigar sin gastos, con la
salvedad desapropia redacción de la Cámara de Diputados.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la señora senadora Escudero.

Sra. Escudero.- Señor presidente: considero que aquí estaríamos mezclando las
competencias nacional con las provinciales. Si bien podríamos establecer la gratuidad de
los procedimientos para los juicios que tramitan en la Justicia Federal o en la Nacional de la
Ciudad de Buenos Aires, la tasa de justicia e un recurso local de las provincias. En
consecuencia, no podríamos obligar a que las provincias acepten este beneficio de litigar
sin gastos, porque se trata de un tema local, de recursos absolutamente locales.
Yo estoy convencida de que la gratuidad es parte del acceso a la Justicia. Me parece
que aquí estamos frente a la democratización del acceso a la Justicia; eso es lo que nos
marcan los artículos 42 y 43 de la Constitución Nacional, con las acciones de incidencia
colectiva.
Sin embargo, no creo que en este proyecto de ley, que es una norma de fondo,
tengamos que hablar de la gratuidad o no, porque es un tema esencialmente local.

Sr. Presidente (Pampuro).- tiene la palabra el señor senador Pichetto.

Sr. Pichetto.- Señor presidente: todo esto me parece muy didáctico, pero tenemos que
definir la posición de la Comisión, para proceder a la votación, pues hay una larga lista de
proyectos de senadores a considerar.
Por lo tanto, solicito que la Comisión defina una postura, porque el debate lo
hicimos en general y ya concluyó. En consecuencia, pido que avancemos con este asunto.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Morales.

125
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr. Morales.- Señor presidente: yo no soy abogado, pero creo que vamos a sancionar una
norma que consolidará y reglamentará un derecho establecido en la Constitución, que es de
orden público y de aplicación para los usuarios y consumidores de todo el país. Por
consiguiente, considero que está bien establecer el principio de gratuidad, de acceso
gratuito a la Justicia.
De lo contrario, deberíamos tomar la sanción de la Cámara de Diputados y
convalidad directamente el criterio allí establecido.
Como bien lo ha planteado el presidente de la Comisión, este tema es realmente un
escollo al que los usuarios se enfrentan a la hora de concretar el ejercicio de un derecho,
que lamentablemente no se hace efectivo si no es a través de la vía judicial.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Pichetto.

Sr. Pichetto.- Señor presidente: voy a dar una opinión personal. Yo comparto lo que acaba
de decir el señor senador Morales. Si este es un proyecto de ley de defensa del usuario, de
los humildes, de los pobres y de los más débiles, el principio de gratuidad tiene que ser
inherente a esta norma, si no para qué votar esta iniciativa.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Martínez.

Sr. Martínez.- Señor presidente: se dijo durante el debate que este iba a ser el siglo de los
derechos de los usuarios. Evidentemente, la gratuidad es un tema fundamental. Pero por allí
se planteó que si alguien demostraba ser pobre, tenía derecho a acceder a la Justicia
gratuita. En ese sentido, nosotros consideramos que no se tiene que mostrar un carné de
pobre para acceder a la justicia.
En consecuencia, creo que la redacción propuesta que contemple el beneficio de
litigar sin gastos sería la correcta.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Guinle.

Sr. Guinle.- Señor presidente: en uno de los proyectos que estaban agregados, se dotaba a
la futura ley del beneficio de litigar sin gastos y se invitaba a adherir a las provincias. En
efecto, esta es una ley de fondo, pero también es cierto que la tasa de justicia le corresponde
ser percibida por los gobiernos provinciales.
Entonces, como decía la señora senadora Escudero, lo pertinente es establecer el
principio de gratuidad, porque corresponde en la ley de fondo, e invitar a que las provincias
adhiera a la iniciativa.

Sr. Presidente (Pampuro).- ¿Hay asentimiento para la propuesta del senador Guinle?

- Asentimiento

Sr. Presidente (Pampuro).- Entonces, queda redactado tal como lo propuso el senador
Guinle; y votamos el artículo 26.
Tiene la palabra el señor senador Petcoff Naidenoff.

126
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr. Petcoff Naidenoff.- Señor presidente: quiero aclarar que a la redacción del artículo 53 –
que es el artículo 26 del borrador- le vamos a incorporar el apartado de la sanción de la
Cámara de Diputados, donde se garantiza el beneficio de la justicia gratuita.
Es decir, las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente
ley, en razón de un derecho de interés individual, gozan del beneficio de justicia gratuita.
La parte demandada podrá acreditar la solvencia del consumidor mediante incidente, en
cuyo caso cesará el beneficio.
Eso es lo que vamos a incorporar a la nueva redacción de este artículo. De la misma
manera, para las acciones de incidencia colectiva, vamos a garantizar lo que ya garantizó la
Cámara de Diputados, es decir, el beneficio de la gratuidad.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- Señor presidente: está sometiendo a votación… O se equivocó…

Sr. Presidente (Pampuro).- Es probable.

Sra. Negre de Alonso.- usted dijo que sometía a votación el artículo 26,pero todavía no
hemos votado el artículo 25, que es el referido al daño punitivo.

Sr. Presidente (Pampuro).- El artículo 25 está votado.

Sra. Negre de Alonso.- No

Sr. Presidente (Pampuro).- ¿No?

Sra. Negre de Alonso.- Entonces, vamos a votar el 25.


Por Secretaría se hará una aclaración al respecto.

Sr. Secretario (Estrada).- Ya se votaron los artículo 16 a 25, tal como lo manifestó el
senador Naidenoff.

Sr. Presidente (Pampuro).- Así es.


Tiene la palabra, senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- Señor presidente: pido reconsideración de la votación, porque el


senador Petcoff Naidenoff dijo expresamente “Menos ese, que la senadora Negre tiene
objeciones”.
Se trata nada más y nada menos, que de una multa de hasta 5 millones de pesos, más
allá de todas las indemnizaciones. En mi discurso en general aclaré que me iba a explayar
sobre este tema.
Por lo tanto, reitero, solicito reconsideración de la votación, porque no puedo
acompañar con mi voto el daño punitivo. Lo fundamenté. Dije que es un instituto del
derecho anglosajón y que, sin perjuicio de todas las indemnizaciones que se fijan, se
establece un daño ejemplar de hasta 5millones de pesos.
Dejo constancia de que voy a votar en contra.

127
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr. Presidente (Pampuro).- En consideración la moción de reconsideración formulada por


la senadora Negre de Alonso.
Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

- Se practica la votación.

Sr. Presidente (Pampuro).- Aprobado. En consideración el artículo 25.


Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

- Se practica la votación por medios electrónicos.

Sr. Secretario (Estrada).- Se registraron 57votos por la afirmativa; 3 por la negativa.


Supera la mayoría prevista en el artículo 81 de la Constitución Nacional.

- El resultado de la votación surge del Acta Nº 11

Sr. Presidente (Pampuro).- Queda aprobado el artículo 25.


Tiene la palabra el senador Fernández.

Sr. Fernández.- aceptada la gratuidad –en los término…, que no hace falta ponerlo, porque
está en la redacción-, votaríamos sin modificaciones hasta el final.
Tiene la palabra la senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- Señor presidente: acá están las acciones de incidencia colectiva. Le
quisiera preguntar al señor senador Fernández si no vamos a hacer ninguna modificación.
Él dijo que se iban a proponer algunas modificaciones. Pero, tal como se está planteando,
vamos a votar todo hasta el final. ¿No se va a plantear ninguna modificación al artículo de
acciones de incidencia colectiva?

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra el señor senador Fernández.

Sr. Fernández.- En cuanto a las acciones de incidencia colectiva hay dos propuestas de
modificación que no obtuvieron consenso; una presentada por la senadora Negre de Alonso
y, otra, por la señora senadora Escudero.
Como efectivamente el abordaje a este tema es de dos comisiones y no hay
consenso respecto de ninguna de las redacciones propuestas, lo que yo dije al momento de
abordar el tema, era que votáramos esta norma y asumiéramos el compromiso de tratar las
acciones de incidencia colectiva en una iniciativa específica, que sería lo correcto. Porque,
reitero, no hay consenso para abordar ninguna de las modificaciones.
Así que, tal como está redactado, sin aceptar modificaciones, pasemos a votarlo.

Sr. Presidente (Pampuro).- Si no se hace uso de la palabra, se van a votar los artículos 27
al 36.
Tiene la palabra la senadora Negre de Alonso.

Sra. Negre de Alonso.- Señor presidente: entonces, voy a dejar constancia de que voto en
contra el artículo 27, referido a las acciones de incidencia colectiva.

128
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Sr. Presidente (Pampuro).- Se deja constancia.


Tiene la palabra el señor senador Jenefes.

Sr. Jenefes.- Señor presidente: en el mismo sentido, dejo constancia de mi voto negativo al
artículo 27, votando favorablemente el resto de los artículos en consideración.

Sr. Presidente (Pampuro).- Se deja constancia.


Tiene la palabra el señor senador Martínez.

Sr. Martínez.- Señor presidente: el bloque del ARI también deja constancia de su voto
negativo al artículo 26.

Sr. Presidente (Pampuro).- Tiene la palabra la senadora Escudero.

Sra. Escudero.- Está aceptada la gratuidad en los artículos 26 y 27, señor senador. Hemos
aceptado el beneficio de la gratuidad en el texto de dichos artículos.

Sr. Presidente (Pampuro).- En consecuencia, vamos a votar hasta el artículo 36, dado que
el 37 es de forma.
Si no se hace uso de la palabra se va a votar.

- Se practica la votación por medios electrónicos.

Sr. Secretario (Estrada).- Se registran 60 votos por la afirmativa, con las excepciones que
se han especificado en el caso del señor senador Jenefes y de la señora senadora Negre de
Alonso. También en este caso se ha superado la mayoría prevista en el artículo 81 de la
Constitución Nacional.

- El resultado de la votación surge del Acta Nº 12

Sr. Presidente (Pampuro).- Queda sancionado el proyecto de ley. Vuelve a la Cámara de


Diputados.
A continuación, corresponde votar los pedidos de inserción solicitados.
Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

- Se practica la votación.

Sr. Presidente (Pampuro).- Aprobado.

129
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Texto sancionado con modificaciones


Sanción del Senado del día 19 de diciembre de 2007

Buenos Aires, 19 de diciembre de 2007.

Al señor presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

Tengo el honor de dirigirme al señor presidente a fin de comunicarle que el Honorable


Senado, en la fecha, ha considerado el proyecto de ley en revisión por el que se modifican
diversos artículos de la ley 24.240 (Defensa del Consumidor), y ha tenido a bien aprobarlos
de la siguiente forma:

El Senado y Cámara de Diputados,…

Artículo 1º –-Sustitúyese el texto del artículo 1° de la ley 24.240 de Defensa del


Consumidor por el siguiente:
Artículo 1°: Objeto. Consumidor. Equiparación. La presente ley tiene por objeto la defensa
del consumidor o usuario, entendiéndose por tal a toda persona física o jurídica que
adquiere o utiliza bienes o servicios en forma gratuita u onerosa como destinatario final, en
beneficio propio o de su grupo familiar o social. Queda comprendida la adquisición de
derechos en tiempos compartidos, clubes de campo, cementerios privados y figuras afines.
Se considera asimismo consumidor o usuario a quien, sin ser parte de una relación de
consumo, como consecuencia o en ocasión de ella adquiere o utiliza bienes o servicios
como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo familiar o social, y a quien de
cualquier manera está expuesto a una relación de consumo.

Art. 2° – Sustitúyese el texto del artículo 2° de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
‘Artículo 2°: Proveedor. Es la persona física o jurídica de naturaleza pública o privada, que
desarrolla de manera profesional, aun ocasionalmente, actividades de producción, montaje,
creación, construcción,transformación, importación, concesión de marca, distribución y
comercialización de bienes y servicios, destinados a consumidores o usuarios. Todo
proveedor está obligado al cumplimiento de la presente ley.
No están comprendidos en esta ley los servicios de profesionales liberales que requieran
para su ejercicio título universitario y matrícula otorgada por colegios profesionales
reconocidos oficialmente o autoridad facultada para ello, pero sí la publicidad que se haga
de su ofrecimiento. Ante la presentación de denuncias, que no se vincularen con la
publicidad de los servicios, presentadas por los usuarios y consumidores, la autoridad de
aplicación de esta ley informará al denunciante sobre el ente que controle la respectiva
matrícula a los efectos de su tramitación.

Art. 3º – Sustitúyese el texto del artículo 3° de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:

130
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Artículo 3º: Relación de consumo. Integración normativa. Preeminencia. Relación de


consumo es el vínculo jurídico entre el proveedor y el consumidor o usuario.
Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales y especiales aplicables a
las relaciones de consumo, en particular la ley 25.156 de Defensa de la Competencia y la
ley 22.802 de Lealtad Comercial o las que en el futuro las reemplacen. En caso de duda
sobre la interpretación de los principios que establece esta ley prevalecerá la más favorable
al consumidor.
Las relaciones de consumo se rigen por el régimen establecido en esta ley y sus
reglamentaciones sin perjuicio de que el proveedor, por la actividad que desarrolle, esté
alcanzado asimismo por otra normativa específica.

Art. 4° – Sustitúyese el texto del artículo 4° de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 4°: Información. El proveedor está obligado a suministrar al consumidor en forma
cierta, clara y detallada todo lo relacionado con las características esenciales de los bienes y
servicios que provee, y las condiciones de su comercialización.
La información debe ser siempre gratuita para el consumidor y proporcionada con claridad
necesaria que permita su comprensión.

Art. 5° – Incorpórase como último párrafo del artículo 7° de la ley 24.240 de Defensa del
Consumidor el siguiente texto:
Artículo 7º: […]
La no efectivización de la oferta será considerada negativa o restricción injustificada de
venta, pasible de las sanciones previstas en el artículo 47 de esta ley.

Art. 6° – Incorpórase como artículo 8° bis de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor el
siguiente:
Artículo 8° bis: Trato digno. Prácticas abusivas. Los proveedores deberán garantizar
condiciones de atención y trato digno y equitativo a los consumidores y usuarios. Deberán
abstenerse de desplegar conductas que coloquen a los consumidores en situaciones
vergonzantes, vejatorias o intimidatorias. No podrán ejercer sobre los consumidores
extranjeros diferenciación alguna sobre precios, calidades técnicas o comerciales o
cualquier otro aspecto relevante sobre los bienes y servicios que comercialice. Cualquier
excepción a lo señalado deberá ser autorizada por la autoridad de aplicación en razones de
interés general debidamente fundadas.
En los reclamos extrajudiciales de deudas, deberán abstenerse de utilizar cualquier medio
que le otorgue la apariencia de reclamo judicial.
Tales conductas, además de las sanciones previstas en la presente ley, podrán ser pasibles
de la multa civil establecida en el artículo 52 bis de la presente norma, sin perjuicio de otros
resarcimientos que correspondieren al consumidor, siendo ambas penalidades extensivas
solidariamente a quien actuare en nombre del proveedor.

Art. 7° – Sustitúyese el texto del artículo 10 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 10: Contenido del documento de venta. En el documento que se extienda por la
venta de cosas muebles o inmuebles, sin perjuicio de la información exigida por otras leyes
o normas, deberá constar:

131
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

a)La descripción y especificación del bien;


b)Nombre y domicilio del vendedor;
c)Nombre y domicilio del fabricante, distribuidor o importador cuando correspondiere;
d)La mención de las características de la garantía conforme a lo establecido en esta ley;
e)Plazos y condiciones de entrega;
f)El precio y condiciones de pago;
g)Los costos adicionales, especificando precio final a pagar por el adquirente.
La redacción debe ser hecha en idioma castellano, en forma completa, clara y fácilmente
legible, sin reenvíos a textos o documentos que no se entreguen previa o simultáneamente.
Cuando se incluyan cláusulas adicionales a las aquí indicadas o exigibles en virtud de lo
previsto en esta ley, aquellas deberán ser escritas en letra destacada y suscritas por ambas
partes.
Deben redactarse tantas ejemplares como partes integren la relación contractual y
suscribirse a un solo efecto.
Un ejemplar original debe ser entregado al consumidor.
La reglamentación establecerá modalidades más simples cuando la índole del bien objeto
de la contratación así lo determine, siempre que asegure la finalidad perseguida en esta ley.

Art. 8° – Incorpórase como artículo 10 ter de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor el
siguiente:
Artículo 10 ter: Modos de rescisión. Cuando la contratación de un servicio, incluidos los
servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o
similar, podrá ser rescindida a elección del consumidor o usuario mediante el mismo medio
utilizado en la contratación.
La empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar sin cargo al
domicilio del consumidor o usuario una constancia fehaciente dentro de las setenta y dos
(72) horas posteriores a la recepción del pedido de rescisión. Esta disposición debe ser
publicada en la factura o documento equivalente que la empresa enviare regularmente al
domicilio del consumidor o usuario.

Art. 9º – Sustitúyese el texto del artículo 11 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 11: Garantías. Cuando se comercialicen cosas muebles no consumibles conforme
lo establece el artículo 2.325 del Código Civil, el consumidor y los sucesivos adquirentes
gozarán de garantía legal por los defectos o vicios de cualquier índole, aunque hayan sido
ostensibles o manifiestos al tiempo del contrato, cuando afecten la identidad entre lo
ofrecido y lo entregado, o su correcto funcionamiento.
La garantía legal tendrá vigencia por tres (3) meses cuando se trate de bienes muebles
usados y por seis (6) meses en los demás casos a partir de la entrega, pudiendo las partes
convenir un plazo mayor. En caso de que la cosa deba trasladarse a fábrica o taller
habilitado el transporte será realizado por el responsable de la garantía, y serán a su cargo
los gastos de flete y seguros y cualquier otro que deba realizarse para la ejecución del
mismo.

Art. 10. – Sustitúyese el texto del artículo 25 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:

132
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Artículo 25.- Constancia escrita. Información al usuario. Las empresas prestadoras de


servicios públicos a domicilio deben entregar al usuario constancia escrita de las
condiciones de la prestación y de los derechos y obligaciones de ambas partes contratantes.
Sin perjuicio de ello, deben mantener tal información a disposición de los usuarios en todas
las oficinas de atención al público.
Las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios deberán colocar en toda
facturación que se extienda al usuario y en las oficinas de atención al público carteles con la
leyenda: “Usted tiene derecho a reclamar una indemnización si le facturamos sumas o
conceptos indebidos o reclamamos el pago de facturas ya abonadas, ley 24.240”.
Los servicios públicos domiciliarios con legislación específica y cuya actuación sea
controlada por los organismos que ella contempla serán regidos por esas normas y por la
presente ley. En caso de duda sobre la normativa aplicable, resultará la más favorable para
el consumidor.
Los usuarios de los servicios podrán presentar sus reclamos ante la autoridad instituida por
legislación específica o ante la autoridad de aplicación de la presente ley.

Art. 11. – Sustitúyese el texto del artículo 27 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 27: Registro de reclamos. Atención personalizada. Las empresas prestadoras deben
habilitar un registro de reclamos donde quedarán asentadas las presentaciones de los
usuarios. Los mismos podrán efectuarse por nota, teléfono, fax, correo o correo electrónico,
o por otro medio disponible, debiendo extenderse constancia con la identificación del
reclamo. Dichos reclamos deben ser satisfechos en plazos perentorios, conforme la
reglamentación de la presente ley. Las empresas prestadoras de servicios públicos deberán
garantizar la atención personalizada a los usuarios.

Art. 12. – Sustitúyese el texto del artículo 31 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 31: Cuando una empresa de servicio público domiciliario con variaciones
regulares estacionales facture en un período consumos que exceden en un setenta y cinco
(75) por ciento el promedio de los consumos correspondientes al mismo período de los dos
(2) años anteriores se presume que existe error en la facturación.
Para el caso de servicios de consumos no estacionales se tomará en cuenta el consumo
promedio de los últimos 12 (doce) meses anteriores a la facturación. En ambos casos, el
usuario abonará únicamente el valor de dicho consumo promedio.
En los casos en que un prestador de servicios públicos facturase sumas o conceptos
indebidos o reclamare el pago de facturas ya abonadas el usuario podrá presentar reclamo,
abonando únicamente los conceptos no reclamados.
El prestador dispondrá de un plazo de treinta (30) días a partir del reclamo del usuario para
acreditar en forma fehaciente que el consumo facturado fue efectivamente realizado.
Si el usuario no considerara satisfecho su reclamo o el prestador no le contestara en los
plazos indicados, podrá requerir la intervención del organismo de control correspondiente
dentro de los treinta (30) días contados a partir de la respuesta del prestador o de la fecha de
vencimiento del plazo para contestar, si éste no hubiera respondido.
En los casos en que el reclamo fuera resuelto a favor del usuario y si éste hubiera abonado
un importe mayor al que finalmente se determine, el prestador deberá reintegrarle la
diferencia correspondiente con más los mismos intereses que el prestador cobra por mora,

133
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

calculados desde la fecha de pago hasta la efectiva devolución, e indemnizará al usuario


con un crédito equivalente al veinticinco) por ciento del importe cobrado o reclamado
indebidamente. La devolución y/o indemnización se hará efectiva en la factura inmediata
siguiente.
Si el reclamo fuera resuelto a favor del prestador éste tendrá derecho a reclamar el pago de
la diferencia adeudada con más los intereses que cobra por mora, calculados desde la fecha
de vencimiento de la factura reclamada hasta la fecha de efectivo pago.
La tasa de interés por mora en facturas de servicios públicos no podrá exceder en más del
cincuenta (50) por ciento la tasa pasiva para depósitos a treinta (30) días del Banco de la
Nación Argentina, correspondiente al último día del mes anterior a la efectivización del
pago.
La relación entre el prestador de servicios públicos y el usuario tendrá como base la
integración normativa dispuesta en los artículos 3° y 25 de la presente ley.
Las facultades conferidas al usuario en este artículo se conceden sin perjuicio de las
previsiones del artículo 50 del presente cuerpo legal.

Art. 13. – Sustitúyese el texto del artículo 32 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 32: Venta domiciliaria. Es la oferta o propuesta de venta de un bien o prestación
de un servicio efectuada al consumidor fuera del establecimiento del proveedor. También
se entenderá comprendida dentro de la venta domiciliaria o directa aquella contratación que
resulte de una convocatoria al consumidor o usuario al establecimiento del proveedor o a
otro sitio, cuando el objetivo de dicha convocatoria sea total o parcialmente distinto al de la
contratación, o se trate de un premio u obsequio.
El contrato debe ser instrumentado por escrito y con las precisiones establecidas en los
artículos 10 y 34 de la presente ley.
Lo dispuesto precedentemente no es aplicable a la compraventa de bienes perecederos
recibidos por el consumidor y abonados al contado.

Art. 14. – Sustitúyese el texto del artículo 34 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 34: Revocación de aceptación. En los casos previstos en los artículos 32 y 33 de la
presente ley, el consumidor tiene derecho a revocar la aceptación durante el plazo de diez
(10) días corridos contados a partir de la fecha en que se entregue el bien o se celebre el
contrato, lo último que ocurra, sin responsabilidad alguna. Esta facultad no puede ser
dispensada ni renunciada.
El vendedor debe informar por escrito al consumidor de esta facultad de revocación en todo
documento que con motivo de venta le sea presentado al consumidor.
Tal información debe ser incluida en forma clara y notoria.
El consumidor debe poner el bien a disposición del vendedor y los gastos de devolución
son por cuenta de este último.

Art. 15. – Sustitúyese el texto del artículo 36 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 36: Requisitos. En las operaciones financieras para consumo y en las de crédito
para el consumo deberá consignarse de modo claro al consumidor o usuario, bajo pena de
nulidad:

134
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

a)La descripción del bien o servicio objeto de la compra o contratación, para los casos de
adquisición de bienes o servicios;
b)El precio al contado, sólo para los casos de operaciones de crédito para adquisición de
bienes o servicios;
c)El importe a desembolsar inicialmente –de existir– y el monto financiado;
d)La tasa de interés efectiva anual;
e)El total de los intereses a pagar o el costo financiero total;
f)El sistema de amortización del capital y cancelación de los intereses;
g)La cantidad, periodicidad y monto de los pagos a realizar;
h)Los gastos extras, seguros o adicionales, si los hubiere.
Cuando el proveedor omitiera incluir alguno de estos datos en el documento que
corresponda, el consumidor tendrá derecho a demandar la nulidad del contrato o de una o
más cláusulas. Cuando el juez declare la nulidad parcial simultáneamente integrará el
contrato, si ello fuera necesario.
En las operaciones financieras para consumo y en las de crédito para consumo deberá
consignarse la tasa de interés efectiva anual. Su omisión determinará que la obligación del
tomador de abonar intereses sea ajustada a la tasa pasiva anual promedio del mercado
difundida por el Banco Central de la República Argentina vigente a la fecha de celebración
del contrato.
La eficacia del contrato en el que se prevea que un tercero otorgue un crédito de
financiación quedará condicionada a la efectiva obtención del mismo. En caso de no
otorgamiento del crédito, la operación se resolverá sin costo alguno para el consumidor,
debiendo en su caso restituírsele las sumas que con carácter de entrega de contado, anticipo
y gastos que éste hubiere efectuado.
El Banco Central de la República Argentina adoptará las medidas conducentes para que las
entidades sometidas a su jurisdicción cumplan, en las operaciones a que refiere el presente
artículo, con lo indicado en la presente ley.
Será competente, para entender en el conocimiento de los litigios relativos a contratos
regulados por el presente artículo, siendo nulo cualquier pacto en contrario, el tribunal
correspondiente al domicilio real del consumidor.

Art. 16. – Incorpórase como artículo 40 bis de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor el
siguiente texto:
Artículo 40 bis: Daño directo. Es todo perjuicio o menoscabo al derecho del usuario o
consumidor, susceptible de apreciación pecuniaria, ocasionado de manera inmediata sobre
sus bienes o sobre su persona, como consecuencia de la acción u omisión del proveedor de
bienes o del prestador de servicios.
La autoridad de aplicación podrá determinar la existencia de daño directo al usuario o
consumidor resultante de la infracción del proveedor o del prestador de servicios y obligar a
éste a resarcirlo, hasta un valor máximo de cinco (5) Canastas Básicas Total para el Hogar
3, que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina
(INDEC).
El acto administrativo de la autoridad de aplicación será apelable por el proveedor en los
términos del artículo 45 de la presente ley, y, una vez firme, respecto del daño directo que
determine constituirá título ejecutivo a favor del consumidor.
Las sumas que el proveedor pague al consumidor en concepto de daño directo determinado
en sede administrativa serán deducibles de otras indemnizaciones que por el mismo

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

concepto pudieren corresponderle a éste por acciones eventualmente incoadas en sede


judicial.

Art. 17. – Sustitúyese el texto del artículo 41 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 41: Aplicación nacional y local. La Secretaría de Comercio Interior dependiente
del Ministerio de Economía y Producción será la autoridad nacional de aplicación de esta
ley. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias actuarán como autoridades
locales de aplicación ejerciendo el control, vigilancia y juzgamiento en el cumplimiento de
esta ley y de sus normas reglamentarias respecto de las presuntas infracciones cometidas en
sus respectivas jurisdicciones.

Art. 18. – Sustituyese el texto del artículo 42 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 42: Facultades concurrentes. La autoridad nacional de aplicación, sin perjuicio de
las facultades que son competencia de las autoridades locales de aplicación referidas en el
artículo 41 de esta ley, podrá actuar concurrentemente en el control y vigilancia en el
cumplimiento de la presente ley.

Art. 19. – Sustitúyese el texto del artículo 43 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 43: Facultades y atribuciones. La Secretaría de Comercio Interior dependiente del
Ministerio de Economía y Producción, sin perjuicio de las funciones específicas, en su
carácter de autoridad de aplicación de la presente ley tendrá las siguientes facultades y
atribuciones:
a)Proponer el dictado de la reglamentación de esta ley y elaborar políticas tendientes a la
defensa del consumidor o usuario a favor de un consumo sustentable con protección del
medio ambiente e intervenir en su instrumentación mediante el dictado de las resoluciones
pertinentes;
b)Mantener un registro nacional de asociaciones de consumidores y usuarios;
c)Recibir y dar curso a las inquietudes y denuncias de los consumidores o usuarios;
d)Disponer la realización de inspecciones y pericias vinculadas con la aplicación de esta
ley;
e)Solicitar informes y opiniones a entidades públicas y privadas con relación a la materia de
esta ley;
f)Disponer de oficio o a requerimiento de parte la celebración de audiencias con la
participación de denunciantes damnificados, presuntos infractores, testigos y peritos.
La autoridad de aplicación nacional podrá delegar, de acuerdo con la reglamentación que se
dicte en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias, las facultades
mencionadas en los incisos c), d) y f) de este artículo.

Art. 20. – Sustitúyese el texto del artículo 45 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 45: Actuaciones administrativas. La autoridad nacional de aplicación iniciará
actuaciones administrativas en caso de presuntas infracciones a las disposiciones de esta
ley, sus normas reglamentarias y resoluciones que en consecuencia se dicten, de oficio o

136
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

por denuncia de quien invocare un interés particular o actuare en defensa del interés general
de los consumidores.
Previa instancia conciliatoria, se procederá a labrar acta en la que se dejará constancia del
hecho denunciado o verificado y de la disposición presuntamente infringida.
En el acta se dispondrá agregar la documentación acompañada y citar al presunto infractor
para que, dentro del plazo de cinco (5) días hábiles, presente por escrito su descargo y
ofrezca las pruebas que hacen a su derecho.
Si se tratare de un acta de inspección en que fuere necesaria una comprobación técnica
posterior a los efectos de la determinación de la presunta infracción y que resultare positiva,
se procederá a notificar al presunto responsable la infracción verificada, intimándolo para
que en el plazo de cinco (5) días hábiles presente por escrito su descargo. En su primera
presentación, el presunto infractor deberá constituir domicilio y acreditar personería.
Cuando no se acredite personería se intimará para que en el término de cinco (5) días
hábiles subsane la omisión bajo apercibimiento de tenerlo por no presentado.
La constancia del acta labrada conforme a lo previsto en este artículo, así como las
comprobaciones técnicas que se dispusieren, constituirán prueba suficiente de los hechos
así comprobados, salvo en los casos en que resulten desvirtuados por otras pruebas.
Las pruebas se admitirán solamente en casos de existir hechos controvertidos y siempre que
no resulten manifiestamente inconducentes. Contra la resolución que deniegue medidas de
prueba sólo se concederá el recurso de reconsideración. La prueba deberá producirse entre
el término de diez (10) días hábiles, prorrogables cuando haya causas justificadas,
teniéndose por desistidas aquellas no producidas dentro de dicho plazo por causa imputable
al infractor.
En el acta prevista en el presente artículo, así como en cualquier momento durante la
tramitación del sumario, la autoridad de aplicación podrá ordenar como medida preventiva
el cese de la conducta que se reputa en violación de esta ley y sus reglamentaciones.
Concluidas las diligencias sumariales, se dictará la resolución definitiva dentro del término
de veinte (20) días hábiles.
Sin perjuicio de lo dispuesto en este artículo, la autoridad de aplicación gozará de la mayor
aptitud para disponer medidas técnicas, admitir pruebas o dictar medidas de no innovar.
Contra los actos administrativos que dispongan sanciones se podrá recurrir por ante la
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, o ante las cá-
maras federales de apelaciones con asiento en las provincias, según corresponda de acuerdo
al lugar de comisión del hecho.
El recurso deberá interponerse ante la misma autoridad que dictó la resolución, dentro de
los diez (10) días hábiles de notificada y será concedido en relación y con efecto
suspensivo, excepto cuando se hubiera denegado medidas de prueba, en que será concedido
libremente.
Las disposiciones dela ley 19.549 de Procedimientos Administrativos, en el ámbito
nacional y en lo que ésta no contemple las disposiciones del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación, se aplicarán supletoriamente para resolver cuestiones no previstas
expresamente en la presente ley y sus reglamentaciones, y en tanto no fueren incompatibles
con ella.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias dictarán las normas referidas a su
actuación como autoridades locales de aplicación, estableciendo en sus respectivos ámbitos
un procedimiento compatible con sus ordenamientos locales.’

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Art. 21. – Sustitúyese el texto del artículo 47 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 47: Sanciones. Verificada la existencia de la infracción, quienes la hayan cometido
serán pasibles de las siguientes sanciones, las que se podrán aplicar independiente o
conjuntamente, según resulte de las circunstancias del caso:
a)Apercibimiento;
b)Multa de pesos cien (100) a pesos cinco millones (5.000.000);
c)Decomiso de las mercaderías y productos objeto de la infracción;
d)Clausura del establecimiento o suspensión del servicio afectado por un plazo de hasta
treinta (30) días;
e)Suspensión de hasta cinco (5) años en los registros de proveedores que posibilitan
contratar con el Estado;
f)La pérdida de concesiones, privilegios, regímenes impositivos o crediticios especiales de
que gozare.
En todos los casos, el infractor publicará o la autoridad de aplicación podrá publicar a costa
del infractor, conforme el criterio por ésta indicado, la resolución condenatoria o una
síntesis de los hechos que la originaron, el tipo de infracción cometida y la sanción
aplicada, en un diario de gran circulación en el lugar donde aquélla se cometió y que la
autoridad de aplicación indique. En caso que el infractor desarrolle la actividad por la que
fue sancionado en más de una jurisdicción, la autoridad de aplicación podrá ordenar que la
publicación se realice en un diario de gran circulación en el país y en uno de cada
jurisdicción donde aquél actuare. Cuando la pena aplicada fuere de apercibimiento, la
autoridad de aplicación podrá dispensar su publicación.
El cincuenta (50) por ciento del monto percibido en concepto de multas y otras penalidades
impuestas por la autoridad de aplicación conforme el presente artículo será asignado a un
fondo especial destinado a cumplir con los fines del capítulo XVI –Educación al
consumidor– de la presente ley y demás actividades que se realicen para la ejecución de
políticas de consumo, conforme lo previsto en el artículo 43, inciso a), de la misma. El
fondo será administrado por la autoridad nacional de aplicación.

Art. 22. – Sustitúyese el texto del artículo 49 de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
por el siguiente:
Artículo 49: Aplicación y graduación de las sanciones. En la aplicación y graduación de las
sanciones previstas en el artículo 47 de la presente ley se tendrá en cuenta el perjuicio
resultante de la infracción para el consumidor o usuario, la posición en el mercado del
infractor, la cuantía del beneficio obtenido, el grado de intencionalidad, la gravedad de los
riesgos o de los perjuicios sociales derivados de la infracción y su generalización, la
reincidencia y las demás circunstancias relevantes del hecho.
Se considerará reincidente a quien, habiendo sido sancionado por una infracción a esta ley,
incurra en otra dentro del término de cinco (5) años.

Art. 23. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 24.240 de defensa del consumidor
por el siguiente:
Artículo 50: Prescripción. Las acciones judiciales, las administrativas y las sanciones
emergentes de la presente ley prescribirán en el término de tres (3) años. Cuando por otras
leyes generales o especiales se fijen plazos de prescripción distintos del establecido
precedentemente se estará al más favorable al consumidor o usuario. La prescripción se

138
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

interrumpirá por la comisión de nuevas infracciones o por el inicio de las actuaciones


administrativas o judiciales.

Art. 24. – Sustitúyese el texto del artículo 52 de la ley 24.240 de defensa del consumidor
por el siguiente:
Artículo 52: Acciones judiciales. Sin perjuicio de lo dispuesto en esta ley, el consumidor y
usuario podrán iniciar acciones judiciales cuando sus intereses resulten afectados o
amenazados.
La acción corresponderá al consumidor o usuario por su propio derecho, a las asociaciones
de consumidores o usuarios autorizadas en los términos del artículo 56 de esta ley, a la
autoridad de aplicación nacional o local, al Defensor del Pueblo y al Ministerio Público
Fiscal. Dicho ministerio, cuando no intervenga en el proceso como parte, actuará
obligatoriamente como fiscal de la ley.
En las causas judiciales que tramiten en defensa de intereses de incidencia colectiva, las
asociaciones de consumidores y usuarios que lo requieran estarán habilitadas como
litisconsortes de cualquiera de los demás legitimados por el presente artículo, previa
evaluación del juez competente sobre la legitimación de éstas.
Resolverá si es procedente o no, teniendo en cuenta si existe su respectiva acreditación para
tal fin de acuerdo a la normativa vigente.
En caso de desistimiento o abandono de la acción de las referidas asociaciones legitimadas
la titularidad activa será asumida por el Ministerio Público Fiscal.

Art. 25. – Incorpórase como artículo 52 bis de la ley 24.240 de defensa del consumidor el
siguiente texto:
Artículo 52 bis: Daño punitivo. Al proveedor que no cumpla sus obligaciones legales o
contractuales con el consumidor, a instancia del damnificado, el juez podrá aplicar una
multa civil a favor del consumidor, la que se graduará en función de la gravedad del hecho
y demás circunstancias del caso, independientemente de otras indemnizaciones que
correspondan. Cuando más de un proveedor sea responsable del incumplimiento
responderán todos solidariamente ante el consumidor, sin perjuicio de las acciones de
regreso que les correspondan. La multa civil que se imponga no podrá superar el máximo
de la sanción de multa prevista en el artículo 47, inciso b), de esta ley.

Art. 26. – Sustitúyese el texto del artículo 53 de la ley 24.240 de defensa del consumidor
por el siguiente:
Artículo 53: Normas del proceso. En las causas iniciadas por ejercicio de los derechos
establecidos en esta ley regirán las normas del proceso de conocimiento más abreviado que
rijan en la jurisdicción del tribunal ordinario competente, a menos que a pedido de parte el
juez, por resolución fundada y basado en la complejidad de la pretensión, considere
necesario un trámite de conocimiento más adecuado.
Quienes ejerzan las acciones previstas en esta ley representando un derecho o interés
individual, podrán acreditar mandato mediante simple acta poder en los términos que
establezca la reglamentación.
Los proveedores deberán aportar al proceso todos los elementos de prueba que obren en su
poder, conforme a las características del bien o servicio, prestando la colaboración
necesaria para el esclarecimiento de la cuestión debatida en el juicio.

139
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente ley en razón de un
derecho o interés individual gozarán del beneficio de justicia gratuita. La parte demandada
podrá acreditar la solvencia del consumidor mediante incidente, en cuyo caso cesará el
beneficio.

Art. 27. – Incorpórase como artículo 54 de la ley 24.240 de defensa del consumidor el
siguiente:
Artículo 54: Acciones de incidencia colectiva. Para arribar a un acuerdo conciliatorio o
transacción deberá correrse vista previa al Ministerio Público Fiscal, salvo que éste sea el
propio actor de la acción de incidencia colectiva, con el objeto de que se expida respecto de
la adecuada consideración de los intereses de los consumidores o usuarios afectados. La
homologación requerirá de auto fundado. El acuerdo deberá dejar a salvo la posibilidad de
que los consumidores o usuarios individuales que así lo deseen puedan apartarse de la
solución general adoptada para el caso.
La sentencia que haga lugar a la pretensión hará cosa juzgada para el demandado y para
todos los consumidores o usuarios que se encuentren en similares condiciones, excepto de
aquellos que manifiesten su voluntad en contrario previo a la sentencia en los términos y
condiciones que el magistrado disponga.
Si la cuestión tuviese contenido patrimonial establecerá las pautas para la reparación
económica o el procedimiento para su determinación sobre la base del principio de
reparación integral. Si se trata de la restitución de sumas de dinero se hará por los mismos
medios que fueron percibidas; de no ser ello posible, mediante sistemas que permitan que
los afectados puedan acceder a la reparación y, si no pudieran ser individualizados, el juez
fijará la manera en que el resarcimiento sea instrumentado, en la forma que más beneficie al
grupo afectado. Si se trata de daños diferenciados para cada consumidor o usuario, de ser
factible se establecerán grupos o clases de cada uno de ellos y, por vía incidental, podrán
éstos estimar y demandar la indemnización particular que les corresponda.

Art. 28. – Sustitúyese el texto del artículo 55 de la ley 24.240 de defensa del consumidor
por el siguiente:
Artículo 55: Legitimación. Las asociaciones de consumidores y usuarios constituidas como
personas jurídicas reconocidas por la autoridad de aplicación están legitimadas para
accionar cuando resulten objetivamente afectados o amenazados intereses de los
consumidores o usuarios, sin perjuicio de la intervención de éstos prevista en el segundo
párrafo del artículo 58 de esta ley.
Las acciones judiciales iniciadas en defensa de intereses de incidencia colectiva cuentan
con el beneficio de justicia gratuita.

Art. 29. – Sustitúyese el texto del artículo 59 de la ley 24.240 de defensa del consumidor
por el siguiente:
Artículo 59: Tribunales arbitrales. La autoridad de aplicación propiciará la organización de
tribunales arbitrales que actuarán como amigables componedores o árbitros de derecho
común, según el caso, para resolver las controversias que se susciten con motivo de lo
previsto en esta ley. Podrá invitar para que integren estos tribunales arbitrales, en las
condiciones que establezca la reglamentación, a las personas que teniendo en cuenta las
competencias propongan las asociaciones de consumidores o usuarios y las cámaras
empresarias.

140
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Dichos tribunales arbitrales tendrán asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en


todas las ciudades capitales de provincia.
Regirá el procedimiento del lugar en que actúa el tribunal arbitral.

Art. 30. – Sustitúyese el texto del artículo 60 de la ley 24.240 de defensa del consumidor
por el siguiente:
Artículo 60: Planes educativos. Incumbe al Estado nacional, a la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, a las provincias y a los municipios la formulación de planes generales de
educación para el consumo y su difusión pública, arbitrando las medidas necesarias para
incluir dentro de los planes oficiales de educación inicial, primaria, media, terciaria y
universitaria los preceptos y alcances de esta ley, así como también fomentar la creación y
el funcionamiento de las asociaciones de consumidores y usuarios y la participación de la
comunidad en ellas, garantizando la implementación de programas destinados a aquellos
consumidores y usuarios que se encuentren en situación desventajosa, tanto en zonas
rurales como urbanas.

Art. 31. – Sustitúyese el texto del artículo 61 de la ley 24.240 de defensa del consumidor
por el siguiente:
Artículo 61: Formación del consumidor. La formación del consumidor debe facilitar la
comprensión y utilización de la información sobre temas inherentes al consumidor,
orientarlo a prevenir los riesgos que puedan derivarse del consumo de productos o de la
utilización de los servicios. Para ayudarlo a evaluar alternativas y emplear los recursos en
forma eficiente deberán incluir en su formación, entre otros, los siguientes contenidos:
a)Sanidad, nutrición, prevención de las enfermedades transmitidas por los alimentos y
adulteración de los alimentos;
b)Los peligros y el rotulado de los productos;
c)Legislación pertinente, forma de obtener compensación y los organismos de protección al
consumidor;
d)Información sobre pesas y medidas, precios, calidad y disponibilidad de los artículos de
primera necesidad;
e)Protección del medio ambiente y utilización eficiente de materiales.

Art. 32. – Derógase el artículo 63 de la ley 24.240 de defensa del consumidor.

Art. 33. – Incorpórase como artículo 66 de la ley 24.240 de defensa del consumidor el
siguiente:
Artículo 66: El Poder Ejecutivo nacional, a través de la autoridad de aplicación, dispondrá
la edición de un texto ordenado de la ley 24.240 de defensa del consumidor con sus
modificaciones.

Disposiciones complementarias

Art. 34. – Sustitúyese el texto del artículo 50 de la ley 25.065 de tarjetas de crédito por el
siguiente:
Artículo 50: Autoridad de aplicación. A los fines de la aplicación de la presente ley
actuarán como autoridad de aplicación:

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

a)El Banco Central de la República Argentina, en todas las cuestiones que versen sobre
aspectos financieros;
b)La Secretaría de Comercio Interior, dependiente del Ministerio de Economía y
Producción, en todas aquellas cuestiones que se refieran a aspectos comerciales, pudiendo
dictar las respectivas normas reglamentarias y ejercer las atribuciones de control, vigilancia
y juzgamiento sobre su cumplimiento.
Con relación al inciso b), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias actuarán
como autoridades locales de aplicación, ejerciendo el control, vigilancia y juzgamiento
sobre el cumplimiento de la presente ley y sus normas reglamentarias respecto de los
hechos sometidos a su jurisdicción, pudiendo delegar atribuciones, en su caso, en
organismos de su dependencia o en las municipalidades. Sin perjuicio de ello, la autoridad
de aplicación nacional podrá actuar concurrentemente aunque las presuntas infracciones
ocurran sólo en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o de las provincias.

Art. 35. – Sustitúyese el texto del artículo 22 de la ley 22.802 de lealtad comercial por el
siguiente:
Artículo 22: Toda resolución condenatoria podrá ser recurrida solamente por vía de
apelación ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo
Federal o ante las cámaras federales de apelaciones competentes, según el asiento de la
autoridad que dictó la condena.
El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que impuso la sanción,
dentro de los diez (10) días hábiles de notificada la resolución, y será concedido en relación
y con efecto suspensivo excepto cuando se hubieren denegado medidas de prueba, en que
será concedido libremente.

Art. 36. – Sustitúyese el texto del artículo 27 de la ley 22.802 de lealtad comercial por el
siguiente:
Artículo 27: Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación y, en lo que éste no
contemple, las del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán
supletoriamente para resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus
reglamentaciones, y en tanto no fueran incompatibles con ellas.

Art. 37. – Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Se deja constancia que el proyecto en cuestión fue aprobado en general y en particular por
el voto unánime de los presentes (artículo 81 de la Constitución Nacional).

Saludo a usted muy atentamente.

José J. B. Pampuro.
Juan H. Estrada.

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Vuelta a la Cámara de
Diputados

143
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Extracto de Versión Taquigráfica


Sesión de la Cámara de Diputados de la Nación

12 de marzo de 2008
Modificación de la ley 24.240 de Defensa del Consumidor
SR. PRESIDENTE FELLNER.- Corresponde considerar las modificaciones introducidas
por el Honorable Senado al proyecto de ley que le fuera pasado en revisión por el que se
modifica la ley 24.240 de defensa del consumidor (expediente 1061-D-06)
La Presidencia recuerda a los señores diputados que se ha acordado la inserción de
los textos de los discursos referidos al tema en tratamiento.
En consideración.
Tiene la palabra la señora diputada por Córdoba.

SRA. VACA NARVAJA, PATRICIA.- Señor presidente: lamento que no esté presente en
este recinto la señora diputada Stella Maris Córdoba, quien oportunamente fue la presidenta
de la Comisión de Defensa del Consumidor y quien condujo los debates y la labor que se
realizó sobre este proyecto.
Simplemente, quiero resaltar que esta iniciativa es fruto de un trabajo de muchos
años para llegar a un consenso entre todos los sectores sociales, las organizaciones de
defensa del consumidor y las autoridades provinciales y nacionales junto con integrantes de
ambas Cámaras de este Congreso.
Trabajamos mucho y llegamos a este proyecto que el Senado nos reenvió con
algunas modificaciones. Se trata de una herramienta sumamente válida y por ello hemos
acordado entre todos los sectores de esta Cámara su aprobación.
Es cierto que algunos bloques han planteado observaciones, por ejemplo en el área
de los servicios públicos. El señor diputado Lozano hizo alguna observación referida al
tema de los profesionales y también presentó alguna objeción, entre otros, el señor diputado
Galvalisi. Hemos acordado continuar trabajando sobre esas observaciones.
Estamos a pocos días del 15 de marzo, que es el Día Internacional de los Derechos
del Consumidor. Este es un muy buen proyecto y constituye una excelente herramienta;
también es una muy buena noticia para darles en su día a todos los ciudadanos
consumidores. Por ello, es que solicitamos que nos acompañen en la sanción de este
proyecto aceptando las modificaciones introducidas por el Honorable Senado.

SR. PRESIDENTE FELLNER.- Se va a votar.

- Se practica la votación nominal

-- Conforme al tablero electrónico, sobre 204 señores diputados presentes, 198 han votado
por la afirmativa, registrándose además 5 abstenciones.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

SR. SECRETARIO (HIDALGO).- Han votado 198 señores diputados por la afirmativa y
ninguno por la negativa.

SR. PRESIDENTE FELLNER.- Han solicitado que conste su voto afirmativo las señoras
diputadas Marcela Rodríguez y Osorio.
Queda definitivamente sancionado el proyecto de ley. (Aplausos.)
Se comunicará al Poder Ejecutivo y se dará aviso al Honorable Senado.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Texto sancionado definitivamente


Sanción definitiva del día 12 de marzo de 2008
El Senado y Cámara de Diputados,…

ARTICULO 1°.- Sustitúyese el texto del artículo 1° de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 1°.- Objeto. Consumidor. Equiparación. La presente ley tiene por objeto la
defensa del consumidor o usuario, entendiéndose por tal a toda persona física o jurídica que
adquiere o utiliza bienes o servicios en forma gratuita u onerosa como destinatario final, en
beneficio propio o de su grupo familiar o social. Queda comprendida la adquisición de
derechos en tiempos compartidos, clubes de campo, cementerios privados y figuras afines.
Se considera asimismo consumidor o usuario a quien, sin ser parte de una relación de
consumo, como consecuencia o en ocasión de ella adquiere o utiliza bienes o servicios
como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo familiar o social, y a quien de
cualquier manera está expuesto a una relación de consumo.’

ARTICULO 2°.- Sustitúyese el texto del artículo 2° de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 2°.- PROVEEDOR. Es la persona física o jurídica de naturaleza pública o
privada, que desarrolla de manera profesional, aun ocasionalmente, actividades de
producción, montaje, creación, construcción, transformación, importación, concesión de
marca, distribución y comercialización de bienes y servicios, destinados a consumidores o
usuarios. Todo proveedor está obligado al cumplimiento de la presente ley.
No están comprendidos en esta ley los servicios de profesionales liberales que requieran
para su ejercicio título universitario y matrícula otorgada por colegios profesionales
reconocidos oficialmente o autoridad facultada para ello, pero sí la publicidad que se haga
de su ofrecimiento. Ante la presentación de denuncias, que no se vincularen con la
publicidad de los servicios, presentadas por los usuarios y consumidores, la autoridad de
aplicación de esta ley informará al denunciante sobre el ente que controle la respectiva
matrícula a los efectos de su tramitación.’

ARTICULO 3°.- Sustitúyese el texto del artículo 3° de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 3°.- Relación de consumo. Integración normativa. Preeminencia.Relación de
consumo es el vínculo jurídico entre el proveedor y el consumidor o usuario.
Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales y especiales aplicables a
las relaciones de consumo, en particular la Ley Nº 25.156 de Defensa de la Competencia y
la Ley Nº 22.802 de Lealtad Comercial o las que en el futuro las reemplacen. En caso de
duda sobre la interpretación de los principios que establece esta ley prevalecerá la más
favorable al consumidor.
Las relaciones de consumo se rigen por el régimen establecido en esta ley y sus
reglamentaciones sin perjuicio de que el proveedor, por la actividad que desarrolle, esté
alcanzado asimismo por otra normativa específica.’

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

ARTICULO 4°.- Sustitúyese el texto del artículo 4° de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 4°.- Información. El proveedor está obligado a suministrar al consumidor en
forma cierta, clara y detallada todo lo relacionado con las características esenciales de los
bienes y servicios que provee, y las condiciones de su comercialización.
La información debe ser siempre gratuita para el consumidor y proporcionada con claridad
necesaria que permita su comprensión.’

ARTICULO 5°.- Incorpórase como último párrafo del artículo 7° de la Ley N° 24.240 de
Defensa del Consumidor, el siguiente texto:
‘...La no efectivización de la oferta será considerada negativa o restricción injustificada de
venta, pasible de las sanciones previstas en el artículo 47 de esta ley.’

ARTICULO 6°.- Incorpórase como artículo 8° bis de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, el siguiente:
‘Artículo 8° bis.- Trato digno. Prácticas abusivas. Los proveedores deberán garantizar
condiciones de atención y trato digno y equitativo a los consumidores y usuarios. Deberán
abstenerse de desplegar conductas que coloquen a los consumidores en situaciones
vergonzantes, vejatorias o intimidatorias. No podrán ejercer sobre los consumidores
extranjeros diferenciación alguna sobre precios, calidades técnicas o comerciales o
cualquier otro aspecto relevante sobre los bienes y servicios que comercialice. Cualquier
excepción a lo señalado deberá ser autorizada por la autoridad de aplicación en razones de
interés general debidamente fundadas.
En los reclamos extrajudiciales de deudas, deberán abstenerse de utilizar cualquier medio
que le otorgue la apariencia de reclamo judicial.
Tales conductas, además de las sanciones previstas en la presente ley, podrán ser pasibles
de la multa civil establecida en el artículo 52 bis de la presente norma, sin perjuicio de otros
resarcimientos que correspondieren al consumidor, siendo ambas penalidades extensivas
solidariamente a quien actuare en nombre del proveedor.’

ARTICULO 7°.- Sustitúyese el texto del artículo 10 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente
‘Artículo 10.- Contenido del documento de venta. En el documento que se extienda por la
venta de cosas muebles o inmuebles, sin perjuicio de la información exigida por otras leyes
o normas, deberá constar:
a) La descripción y especificación del bien.
b) Nombre y domicilio del vendedor.
c) Nombre y domicilio del fabricante, distribuidor o importador cuando correspondiere.
d) La mención de las características de la garantía conforme a lo establecido en esta ley.
e) Plazos y condiciones de entrega.
f) El precio y condiciones de pago.
g) Los costos adicionales, especificando precio final a pagar por el adquirente.
La redacción debe ser hecha en idioma castellano, en forma completa, clara y fácilmente
legible, sin reenvíos a textos o documentos que no se entreguen previa o simultáneamente.
Cuando se incluyan cláusulas adicionales a las aquí indicadas o exigibles en virtud de lo
previsto en esta ley, aquellas deberán ser escritas en letra destacada y suscritas por ambas
partes.

147
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Deben redactarse tantas ejemplares como partes integren la relación contractual y


suscribirse a un solo efecto.
Un ejemplar original debe ser entregado al consumidor.
La reglamentación establecerá modalidades más simples cuando la índole del bien objeto
de la contratación así lo determine, siempre que asegure la finalidad perseguida en esta ley.’

ARTICULO 8°.- Incorpórase como artículo 10 ter de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, el siguiente:
‘Artículo 10 ter: Modos de Rescisión. Cuando la contratación de un servicio, incluidos los
servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o
similar, podrá ser rescindida a elección del consumidor o usuario mediante el mismo medio
utilizado en la contratación.
La empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar sin cargo al
domicilio del consumidor o usuario una constancia fehaciente dentro de las 72 (setenta y
dos) horas posteriores a la recepción del pedido de rescisión. Esta disposición debe ser
publicada en la factura o documento equivalente que la empresa enviare regularmente al
domicilio del consumidor o usuario.’

ARTICULO 9º.- Sustitúyese el texto del artículo 11 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 11: Garantías. Cuando se comercialicen cosas muebles no consumibles conforme
lo establece el artículo 2325 del Código Civil, el consumidor y los sucesivos adquirentes
gozarán de garantía legal por los defectos o vicios de cualquier índole, aunque hayan sido
ostensibles o manifiestos al tiempo del contrato, cuando afecten la identidad entre lo
ofrecido y lo entregado, o su correcto funcionamiento.
La garantía legal tendrá vigencia por 3 (tres) meses cuando se trate de bienes muebles
usados y por 6 (seis) meses en los demás casos a partir de la entrega, pudiendo las partes
convenir un plazo mayor. En caso de que la cosa deba trasladarse a fábrica o taller
habilitado el transporte será realizado por el responsable de la garantía, y serán a su cargo
los gastos de flete y seguros y cualquier otro que deba realizarse para la ejecución del
mismo.’

ARTICULO 10.- Sustitúyese el texto del artículo 25 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 25.- Constancia escrita. Información al usuario. Las empresas prestadoras de
servicios públicos a domicilio deben entregar al usuario constancia escrita de las
condiciones de la prestación y de los derechos y obligaciones de ambas partes contratantes.
Sin perjuicio de ello, deben mantener tal información a disposición de los usuarios en todas
las oficinas de atención al público.
Las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios deberán colocar en toda
facturación que se extienda al usuario y en las oficinas de atención al público carteles con la
leyenda: 'Usted tiene derecho a reclamar una indemnización si le facturamos sumas o
conceptos indebidos o reclamamos el pago de facturas ya abonadas, Ley Nº 24.240”.
Los servicios públicos domiciliarios con legislación específica y cuya actuación sea
controlada por los organismos que ella contempla serán regidos por esas normas y por la
presente ley. En caso de duda sobre la normativa aplicable, resultará la más favorable para
el consumidor.

148
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Los usuarios de los servicios podrán presentar sus reclamos ante la autoridad instituida por
legislación específica o ante la autoridad de aplicación de la presente ley.’

ARTICULO 11.- Sustitúyese el texto del artículo 27 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 27.- Registro de reclamos. Atención personalizada. Las empresas prestadoras
deben habilitar un registro de reclamos donde quedarán asentadas las presentaciones de los
usuarios. Los mismos podrán efectuarse por nota, teléfono, fax, correo o correo electrónico,
o por otro medio disponible, debiendo extenderse constancia con la identificación del
reclamo. Dichos reclamos deben ser satisfechos en plazos perentorios, conforme la
reglamentación de la presente ley. Las empresas prestadoras de servicios públicos deberán
garantizar la atención personalizada a los usuarios.’

ARTICULO 12.- Sustitúyese el texto del artículo 31 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 31.- Cuando una empresa de servicio público domiciliario con variaciones
regulares estacionales facture en un período consumos que exceden en un 75 (setenta y
cinco) por ciento el promedio de los consumos correspondientes al mismo período de los 2
(dos) años anteriores se presume que existe error en la facturación.
Para el caso de servicios de consumos no estacionales se tomará en cuenta el consumo
promedio de los últimos 12 (doce) meses anteriores a la facturación. En ambos casos, el
usuario abonará únicamente el valor de dicho consumo promedio.
En los casos en que un prestador de servicios públicos facturase sumas o conceptos
indebidos o reclamare el pago de facturas ya abonadas el usuario podrá presentar reclamo,
abonando únicamente los conceptos no reclamados.
El prestador dispondrá de un plazo de 30 (treinta) días a partir del reclamo del usuario para
acreditar en forma fehaciente que el consumo facturado fue efectivamente realizado.
Si el usuario no considerara satisfecho su reclamo o el prestador no le contestara en los
plazos indicados, podrá requerir la intervención del organismo de control correspondiente
dentro de los 30 (treinta) días contados a partir de la respuesta del prestador o de la fecha de
vencimiento del plazo para contestar, si éste no hubiera respondido.
En los casos en que el reclamo fuera resuelto a favor del usuario y si éste hubiera abonado
un importe mayor al que finalmente se determine, el prestador deberá reintegrarle la
diferencia correspondiente con más los mismos intereses que el prestador cobra por mora,
calculados desde la fecha de pago hasta la efectiva devolución, e indemnizará al usuario
con un crédito equivalente al 25 (veinticinco) por ciento del importe cobrado o reclamado
indebidamente. La devolución y/o indemnización se hará efectiva en la factura inmediata
siguiente.
Si el reclamo fuera resuelto a favor del prestador éste tendrá derecho a reclamar el pago de
la diferencia adeudada con más los intereses que cobra por mora, calculados desde la fecha
de vencimiento de la factura reclamada hasta la fecha de efectivo pago.
La tasa de interés por mora en facturas de servicios públicos no podrá exceder en más del
50 (cincuenta) por ciento la tasa pasiva para depósitos a 30 (treinta) días del Banco de la
Nación Argentina, correspondiente al último día del mes anterior a la efectivización del
pago.
La relación entre el prestador de servicios públicos y el usuario tendrá como base la
integración normativa dispuesta en los artículos 3° y 25 de la presente ley.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Las facultades conferidas al usuario en este artículo se conceden sin perjuicio de las
previsiones del artículo 50 del presente cuerpo legal.’

ARTICULO 13.- Sustitúyese el texto del artículo 32 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 32.- Venta domiciliaria. Es la oferta o propuesta de venta de un bien o prestación
de un servicio efectuada al consumidor fuera del establecimiento del proveedor. También
se entenderá comprendida dentro de la venta domiciliaria o directa aquella contratación que
resulte de una convocatoria al consumidor o usuario al establecimiento del proveedor o a
otro sitio, cuando el objetivo de dicha convocatoria sea total o parcialmente distinto al de la
contratación, o se trate de un premio u obsequio.
El contrato debe ser instrumentado por escrito y con las precisiones establecidas en los
artículos 10 y 34 de la presente ley.
Lo dispuesto precedentemente no es aplicable a la compraventa de bienes perecederos
recibidos por el consumidor y abonados al contado.’

ARTICULO 14.- Sustitúyese el texto del artículo 34 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 34.- Revocación de aceptación. En los casos previstos en los artículos 32 y 33 de
la presente ley, el consumidor tiene derecho a revocar la aceptación durante el plazo de 10
(diez) días corridos contados a partir de la fecha en que se entregue el bien o se celebre el
contrato, lo último que ocurra, sin responsabilidad alguna. Esta facultad no puede ser
dispensada ni renunciada.
El vendedor debe informar por escrito al consumidor de esta facultad de revocación en todo
documento que con motivo de venta le sea presentado al consumidor.
Tal información debe ser incluida en forma clara y notoria.
El consumidor debe poner el bien a disposición del vendedor y los gastos de devolución
son por cuenta de este último.’
ARTICULO 15.- Sustitúyese el texto del artículo 36 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 36.- Requisitos. En las operaciones financieras para consumo y en las de crédito
para el consumo deberá consignarse de modo claro al consumidor o usuario, bajo pena de
nulidad:
a. La descripción del bien o servicio objeto de la compra o contratación, para los casos de
adquisición de bienes o servicios.
b. El precio al contado, sólo para los casos de operaciones de crédito para adquisición de
bienes o servicios.
c. El importe a desembolsar inicialmente –de existir- y el monto financiado.
d. La tasa de interés efectiva anual.
e. El total de los intereses a pagar o el costo financiero total.
f. El sistema de amortización del capital y cancelación de los intereses.
g. La cantidad, periodicidad y monto de los pagos a realizar.
h. Los gastos extras, seguros o adicionales, si los hubiere.
Cuando el proveedor omitiera incluir alguno de estos datos en el documento que
corresponda, el consumidor tendrá derecho a demandar la nulidad del contrato o de una o
más cláusulas. Cuando el juez declare la nulidad parcial simultáneamente integrará el
contrato, si ello fuera necesario.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

En las operaciones financieras para consumo y en las de crédito para consumo deberá
consignarse la tasa de interés efectiva anual. Su omisión determinará que la obligación del
tomador de abonar intereses sea ajustada a la tasa pasiva anual promedio del mercado
difundida por el Banco Central de la República Argentina vigente a la fecha de celebración
del contrato.
La eficacia del contrato en el que se prevea que un tercero otorgue un crédito de
financiación quedará condicionada a la efectiva obtención del mismo. En caso de no
otorgamiento del crédito, la operación se resolverá sin costo alguno para el consumidor,
debiendo en su caso restituírsele las sumas que con carácter de entrega de contado, anticipo
y gastos éste hubiere efectuado.
El Banco Central de la República Argentina adoptará las medidas conducentes para que las
entidades sometidas a su jurisdicción cumplan, en las operaciones a que refiere el presente
artículo, con lo indicado en la presente ley.
Será competente, para entender en el conocimiento de los litigios relativos a contratos
regulados por el presente artículo, siendo nulo cualquier pacto en contrario, el tribunal
correspondiente al domicilio real del consumidor.’

ARTICULO 16.- Incorpórase como artículo 40 bis de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, el siguiente texto:
‘Artículo 40 bis – Daño directo. Es todo perjuicio o menoscabo al derecho del usuario o
consumidor, susceptible de apreciación pecuniaria, ocasionado de manera inmediata sobre
sus bienes o sobre su persona, como consecuencia de la acción u omisión del proveedor de
bienes o del prestador de servicios.
La autoridad de aplicación podrá determinar la existencia de daño directo al usuario o
consumidor resultante de la infracción del proveedor o del prestador de servicios y obligar a
éste a resarcirlo, hasta un valor máximo de 5 (cinco) Canastas Básicas Total para el Hogar
3, que publica el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de la República Argentina
(INDEC).
El acto administrativo de la autoridad de aplicación será apelable por el proveedor en los
términos del artículo 45 de la presente ley, y, una vez firme, respecto del daño directo que
determine constituirá título ejecutivo a favor del consumidor.
Las sumas que el proveedor pague al consumidor en concepto de daño directo determinado
en sede administrativa serán deducibles de otras indemnizaciones que por el mismo
concepto pudieren corresponderle a éste por acciones eventualmente incoadas en sede
judicial.’

ARTICULO 17.- Sustitúyese el texto del artículo 41 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 41.- Aplicación nacional y local. La Secretaría de Comercio Interior dependiente
del Ministerio de Economía y Producción, será la autoridad nacional de aplicación de esta
ley. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias actuarán como autoridades
locales de aplicación ejerciendo el control, vigilancia y juzgamiento en el cumplimiento de
esta ley y de sus normas reglamentarias respecto de las presuntas infracciones cometidas en
sus respectivas jurisdicciones.’

ARTICULO 18.- Sustituyese el texto del artículo 42 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

‘Artículo 42: Facultades concurrentes. La Autoridad Nacional de Aplicación, sin perjuicio


de las facultades que son competencia de las autoridades locales de aplicación referidas en
el artículo 41 de esta ley, podrá actuar concurrentemente en el control y vigilancia en el
cumplimiento de la presente ley.’

ARTICULO 19.- Sustitúyese el texto del artículo 43 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 43.- Facultades y Atribuciones. La Secretaría de Comercio Interior dependiente
del Ministerio de Economía y Producción, sin perjuicio de las funciones específicas, en su
carácter de autoridad de aplicación de la presente ley tendrá las siguientes facultades y
atribuciones:
a) Proponer el dictado de la reglamentación de esta ley y elaborar políticas tendientes a la
defensa del consumidor o usuario a favor de un consumo sustentable con protección del
medio ambiente e intervenir en su instrumentación mediante el dictado de las resoluciones
pertinentes.
b) Mantener un registro nacional de asociaciones de consumidores y usuarios.
c) Recibir y dar curso a las inquietudes y denuncias de los consumidores o usuarios.
d) Disponer la realización de inspecciones y pericias vinculadas con la aplicación de esta
ley.
e) Solicitar informes y opiniones a entidades públicas y privadas con relación a la materia
de esta ley.
f) Disponer de oficio o a requerimiento de parte la celebración de audiencias con la
participación de denunciantes damnificados, presuntos infractores, testigos y peritos.
La autoridad de aplicación nacional podrá delegar, de acuerdo con la reglamentación que se
dicte en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias las facultades
mencionadas en los incisos c), d) y f) de este artículo.’

ARTICULO 20.- Sustitúyese el texto del artículo 45 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
Artículo 45.- Actuaciones Administrativas. La Autoridad Nacional de Aplicación iniciará
actuaciones administrativas en caso de presuntas infracciones a las disposiciones de esta
ley, sus normas reglamentarias y resoluciones que en consecuencia se dicten, de oficio o
por denuncia de quien invocare un interés particular o actuare en defensa del interés general
de los consumidores.
Previa instancia conciliatoria, se procederá a labrar acta en la que se dejará constancia del
hecho denunciado o verificado y de la disposición presuntamente infringida.
En el acta se dispondrá agregar la documentación acompañada y citar al presunto infractor
para que, dentro del plazo de 5 (cinco) días hábiles, presente por escrito su descargo y
ofrezca las pruebas que hacen a su derecho.
Si se tratare de un acta de inspección, en que fuere necesaria una comprobación técnica
posterior a los efectos de la determinación de la presunta infracción y que resultare positiva,
se procederá a notificar al presunto responsable la infracción verificada, intimándolo para
que en el plazo de 5 (cinco) días hábiles presente por escrito su descargo. En su primera
presentación, el presunto infractor deberá constituir domicilio y acreditar personería.
Cuando no se acredite personería se intimará para que en el término de 5 (cinco) días
hábiles subsane la omisión bajo apercibimiento de tenerlo por no presentado.

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

La constancia del acta labrada conforme a lo previsto en este artículo, así como las
comprobaciones técnicas que se dispusieren, constituirán prueba suficiente de los hechos
así comprobados, salvo en los casos en que resulten desvirtuados por otras pruebas.
Las pruebas se admitirán solamente en casos de existir hechos controvertidos y siempre que
no resulten manifiestamente inconducentes. Contra la resolución que deniegue medidas de
prueba sólo se concederá el recurso de reconsideración. La prueba deberá producirse entre
el término de 10 (diez) días hábiles, prorrogables cuando haya causas justificadas,
teniéndose por desistidas aquellas no producidas dentro de dicho plazo por causa imputable
al infractor.
En el acta prevista en el presente artículo, así como en cualquier momento durante la
tramitación del sumario, la autoridad de aplicación podrá ordenar como medida preventiva
el cese de la conducta que se reputa en violación de esta ley y sus reglamentaciones.
Concluidas las diligencias sumariales, se dictará la resolución definitiva dentro del término
de 20 (veinte) días hábiles.
Sin perjuicio de lo dispuesto en este artículo, la Autoridad de Aplicación gozará de la
mayor aptitud para disponer medidas técnicas, admitir pruebas o dictar medidas de no
innovar.
Contra los actos administrativos que dispongan sanciones se podrá recurrir por ante la
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, o ante las
cámara federales de apelaciones con asiento en las provincias, según corresponda de
acuerdo al lugar de comisión del hecho.
El recurso deberá interponerse ante la misma autoridad que dictó la resolución, dentro de
los 10 (diez) días hábiles de notificada y será concedido en relación y con efecto
suspensivo, excepto cuando se hubiera denegado medidas de prueba, en que será concedido
libremente.
Las disposiciones de la Ley Nº 19.549 de Procedimientos Administrativos, en el ámbito
nacional y en lo que ésta no contemple las disposiciones del Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación, se aplicarán supletoriamente para resolver cuestiones no previstas
expresamente en la presente ley y sus reglamentaciones, y en tanto no fueren incompatibles
con ella.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias dictarán las normas referidas a su
actuación como autoridades locales de aplicación, estableciendo en sus respectivos ámbitos
un procedimiento compatible con sus ordenamientos locales.’

ARTICULO 21.- Sustitúyese el texto del artículo 47 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 47.- Sanciones. Verificada la existencia de la infracción, quienes la hayan
cometido serán pasibles de las siguientes sanciones, las que se podrán aplicar independiente
o conjuntamente, según resulte de las circunstancias del caso:
a) Apercibimiento.
b) Multa de pesos 100 (cien) a pesos 5.000.000 (cinco millones).
c) Decomiso de las mercaderías y productos objeto de la infracción.
d) Clausura del establecimiento o suspensión del servicio afectado por un plazo de hasta 30
(treinta) días.
e) Suspensión de hasta 5 (cinco) años en los registros de proveedores que posibilitan
contratar con el Estado.

153
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

f) La pérdida de concesiones, privilegios, regímenes impositivos o crediticios especiales de


que gozare.
En todos los casos, el infractor publicará o la autoridad de aplicación podrá publicar a costa
del infractor, conforme el criterio por ésta indicado, la resolución condenatoria o una
síntesis de los hechos que la originaron, el tipo de infracción cometida y la sanción
aplicada, en un diario de gran circulación en el lugar donde aquella se cometió y que la
autoridad de aplicación indique. En caso que el infractor desarrolle la actividad por la que
fue sancionado en más de una jurisdicción, la autoridad de aplicación podrá ordenar que la
publicación se realice en un diario de gran circulación en el país y en uno de cada
jurisdicción donde aquél actuare. Cuando la pena aplicada fuere de apercibimiento, la
autoridad de aplicación podrá dispensar su publicación.
El 50 (cincuenta) por ciento del monto percibido en concepto de multas y otras penalidades
impuestas por la autoridad de aplicación conforme el presente artículo será asignado a un
fondo especial destinado a cumplir con los fines del Capítulo XVI -EDUCACION AL
CONSUMIDOR- de la presente ley y demás actividades que se realicen para la ejecución
de políticas de consumo, conforme lo previsto en el artículo 43, inciso a) de la misma. El
fondo será administrado por la autoridad nacional de aplicación.’

ARTICULO 22.- Sustitúyese el texto del artículo 49 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 49.- Aplicación y graduación de las sanciones. En la aplicación y graduación de
las sanciones previstas en el artículo 47 de la presente ley se tendrá en cuenta el perjuicio
resultante de la infracción para el consumidor o usuario, la posición en el mercado del
infractor, la cuantía del beneficio obtenido, el grado de intencionalidad, la gravedad de los
riesgos o de los perjuicios sociales derivados de la infracción y su generalización, la
reincidencia y las demás circunstancias relevantes del hecho.
Se considerará reincidente a quien, habiendo sido sancionado por una infracción a esta ley,
incurra en otra dentro del término de 5 (cinco) años.’

ARTICULO 23.- Sustitúyese el texto del artículo 50 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 50.- Prescripción. Las acciones judiciales, las administrativas y las sanciones
emergentes de la presente ley prescribirán en el término de 3 (tres) años. Cuando por otras
leyes generales o especiales se fijen plazos de prescripción distintos del establecido
precedentemente se estará al más favorable al consumidor o usuario. La prescripción se
interrumpirá por la comisión de nuevas infracciones o por el inicio de las actuaciones
administrativas o judiciales.’

ARTICULO 24.- Sustitúyese el texto del artículo 52 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 52.- Acciones Judiciales. Sin perjuicio de lo dispuesto en esta ley, el consumidor
y usuario podrán iniciar acciones judiciales cuando sus intereses resulten afectados o
amenazados.
La acción corresponderá al consumidor o usuario por su propio derecho, a las asociaciones
de consumidores o usuarios autorizadas en los términos del artículo 56 de esta ley, a la
autoridad de aplicación nacional o local, al Defensor del Pueblo y al Ministerio Público

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Fiscal. Dicho Ministerio, cuando no intervenga en el proceso como parte, actuará


obligatoriamente como fiscal de la ley.
En las causas judiciales que tramiten en defensa de intereses de incidencia colectiva, las
asociaciones de consumidores y usuarios que lo requieran estarán habilitadas como
litisconsortes de cualquiera de los demás legitimados por el presente artículo, previa
evaluación del juez competente sobre la legitimación de éstas.
Resolverá si es procedente o no, teniendo en cuenta si existe su respectiva acreditación para
tal fin de acuerdo a la normativa vigente.
En caso de desistimiento o abandono de la acción de las referidas asociaciones legitimadas
la titularidad activa será asumida por el Ministerio Público Fiscal.’

ARTICULO 25.- Incorpórase como artículo 52 bis de la ley Nº 24.240 de Defensa del
Consumidor, el siguiente texto:
‘Artículo 52 bis.- Daño Punitivo. Al proveedor que no cumpla sus obligaciones legales o
contractuales con el consumidor, a instancia del damnificado, el juez podrá aplicar una
multa civil a favor del consumidor, la que se graduará en función de la gravedad del hecho
y demás circunstancias del caso, independientemente de otras indemnizaciones que
correspondan. Cuando más de un proveedor sea responsable del incumplimiento
responderán todos solidariamente ante el consumidor, sin perjuicio de las acciones de
regreso que les correspondan. La multa civil que se imponga no podrá superar el máximo
de la sanción de multa prevista en el artículo 47, inciso b) de esta ley.’

ARTICULO 26.- Sustitúyese el texto del artículo 53 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 53.- Normas del proceso. En las causas iniciadas por ejercicio de los derechos
establecidos en esta ley regirán las normas del proceso de conocimiento más abreviado que
rijan en la jurisdicción del tribunal ordinario competente, a menos que a pedido de parte el
Juez por resolución fundada y basado en la complejidad de la pretensión , considere
necesario un trámite de conocimiento más adecuado.
Quienes ejerzan las acciones previstas en esta ley representando un derecho o interés
individual, podrán acreditar mandato mediante simple acta poder en los términos que
establezca la reglamentación.
Los proveedores deberán aportar al proceso todos los elementos de prueba que obren en su
poder, conforme a las características del bien o servicio, prestando la colaboración
necesaria para el esclarecimiento de la cuestión debatida en el juicio.
Las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente ley en razón de un
derecho o interés individual gozarán del beneficio de justicia gratuita. La parte demandada
podrá acreditar la solvencia del consumidor mediante incidente, en cuyo caso cesará el
beneficio.

ARTICULO 27.- Incorpórase como artículo 54 de la Ley N° 24.240 de Defensa del


Consumidor, el siguiente:
‘Artículo 54.- Acciones de incidencia colectiva. Para arribar a un acuerdo conciliatorio o
transacción, deberá correrse vista previa al Ministerio Público Fiscal, salvo que éste sea el
propio actor de la acción de incidencia colectiva, con el objeto de que se expida respecto de
la adecuada consideración de los intereses de los consumidores o usuarios afectados. La
homologación requerirá de auto fundado. El acuerdo deberá dejar a salvo la posibilidad de

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

que los consumidores o usuarios individuales que así lo deseen puedan apartarse de la
solución general adoptada para el caso.
La sentencia que haga lugar a la pretensión hará cosa juzgada para el demandado y para
todos los consumidores o usuarios que se encuentren en similares condiciones, excepto de
aquellos que manifiesten su voluntad en contrario previo a la sentencia en los términos y
condiciones que el magistrado disponga.
Si la cuestión tuviese contenido patrimonial establecerá las pautas para la reparación
económica o el procedimiento para su determinación sobre la base del principio de
reparación integral. Si se trata de la restitución de sumas de dinero se hará por los mismos
medios que fueron percibidas; de no ser ello posible, mediante sistemas que permitan que
los afectados puedan acceder a la reparación y, si no pudieran ser individualizados, el juez
fijará la manera en que el resarcimiento sea instrumentado, en la forma que más beneficie al
grupo afectado. Si se trata de daños diferenciados para cada consumidor o usuario, de ser
factible se establecerán grupos o clases de cada uno de ellos y, por vía incidental, podrán
éstos estimar y demandar la indemnización particular que les corresponda.’

ARTICULO 28.- Sustitúyese el texto del artículo 55 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 55.- Legitimación. Las asociaciones de consumidores y usuarios constituidas
como personas jurídicas reconocidas por la Autoridad de Aplicación, están legitimadas para
accionar cuando resulten objetivamente afectados o amenazados intereses de los
consumidores o usuarios, sin perjuicio de la intervención de éstos prevista en el segundo
párrafo del artículo 58 de esta ley.
Las acciones judiciales iniciadas en defensa de intereses de incidencia colectiva cuentan
con el beneficio de justicia gratuita.’

ARTICULO 29.- Sustitúyese el texto del artículo 59 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 59: Tribunales Arbitrales. La Autoridad de Aplicación propiciará la organización
de tribunales arbitrales que actuarán como amigables componedores o árbitros de derecho
común, según el caso, para resolver las controversias que se susciten con motivo de lo
previsto en esta ley. Podrá invitar para que integren estos tribunales arbitrales, en las
condiciones que establezca la reglamentación, a las personas que teniendo en cuenta las
competencias propongan las asociaciones de consumidores o usuarios y las cámaras
empresarias.
Dichos tribunales arbitrales tendrán asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en
todas las ciudades capitales de provincia.
Regirá el procedimiento del lugar en que actúa el tribunal arbitral.’

ARTICULO 30.- Sustitúyese el texto del artículo 60 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 60: Planes educativos. Incumbe al Estado nacional, a la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, a las provincias y a los Municipios, la formulación de planes generales de
educación para el consumo y su difusión pública, arbitrando las medidas necesarias para
incluir dentro de los planes oficiales de educación inicial, primaria, media, terciaria y
universitaria los preceptos y alcances de esta ley, así como también fomentar la creación y
el funcionamiento de las asociaciones de consumidores y usuarios y la participación de la

156
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

comunidad en ellas, garantizando la implementación de programas destinados a aquellos


consumidores y usuarios que se encuentren en situación desventajosa, tanto en zonas
rurales como urbanas.’

ARTICULO 31.- Sustitúyese el texto del artículo 61 de la Ley N° 24.240 de Defensa del
Consumidor, por el siguiente:
‘Artículo 61: Formación del Consumidor. La formación del consumidor debe facilitar la
comprensión y utilización de la información sobre temas inherentes al consumidor,
orientarlo a prevenir los riesgos que puedan derivarse del consumo de productos o de la
utilización de los servicios. Para ayudarlo a evaluar alternativas y emplear los recursos en
forma eficiente deberán incluir en su formación, entre otros, los siguientes contenidos:
a) Sanidad, nutrición, prevención de las enfermedades transmitidas por los alimentos y
adulteración de los alimentos.
b) Los peligros y el rotulado de los productos.
c) Legislación pertinente, forma de obtener compensación y los organismos de protección
al consumidor.
d) Información sobre pesas y medidas, precios, calidad y disponibilidad de los artículos de
primera necesidad.
e) Protección del medio ambiente y utilización eficiente de materiales.’

ARTICULO 32.- Derógase el artículo 63 de la Ley N° 24.240 de Defensa del Consumidor.

ARTICULO 33.- Incorpórase como artículo 66 de la Ley Nº 24.240 de Defensa del


Consumidor, el siguiente:
‘Artículo 66.- El Poder Ejecutivo nacional, a través de la autoridad de aplicación, dispondrá
la edición de un texto ordenado de la Ley Nº 24.240 de Defensa del Consumidor con sus
modificaciones.’

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS

ARTICULO 34.- Sustitúyese el texto del artículo 50 de la Ley N° 25.065 de Tarjetas de


Crédito, por el siguiente:
‘Artículo 50.- Autoridad de Aplicación. A los fines de la aplicación de la presente ley
actuarán como autoridad de aplicación:
a) El Banco Central de la República Argentina, en todas las cuestiones que versen sobre
aspectos financieros.
b) La Secretaría de Comercio Interior, dependiente del Ministerio de Economía y
Producción, en todas aquellas cuestiones que se refieran a aspectos comerciales, pudiendo
dictar las respectivas normas reglamentarias y ejercer las atribuciones de control, vigilancia
y juzgamiento sobre su cumplimiento.
Con relación al inciso b), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias actuarán
como autoridades locales de aplicación, ejerciendo el control, vigilancia y juzgamiento
sobre el cumplimiento de la presente ley y sus normas reglamentarias respecto de los
hechos sometidos a su jurisdicción, pudiendo delegar atribuciones, en su caso, en
organismos de su dependencia o en las municipalidades. Sin perjuicio de ello, la autoridad
de aplicación nacional podrá actuar concurrentemente aunque las presuntas infracciones
ocurran sólo en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o de las provincias.’

157
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

ARTICULO 35.- Sustitúyese el texto del artículo 22 de la Ley N° 22.802 de Lealtad


Comercial, por el siguiente:
Artículo 22.- Toda resolución condenatoria podrá ser recurrida solamente por vía de
apelación ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo
Federal o ante las cámaras federales de apelaciones competentes, según el asiento de la
autoridad que dictó la condena.
El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que impuso la sanción,
dentro de los 10 (diez) días hábiles de notificada la resolución, y será concedido en relación
y con efecto suspensivo excepto cuando se hubieren denegado medidas de prueba, en que
será concedido libremente.’

ARTICULO 36.- Sustitúyese el texto del artículo 27 de la Ley N° 22.802 de Lealtad


Comercial, por el siguiente:
‘Artículo 27.- Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación y, en lo que éste
no contemple, las del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, se aplicarán
supletoriamente para resolver cuestiones no previstas expresamente en la presente ley y sus
reglamentaciones, y en tanto no fueran incompatibles con ellas.’

ARTICULO 37.- Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS


AIRES, A LOS DOCE DIAS DEL MES DE MARZO DEL AÑO DOS MIL OCHO.

158
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Promulgación / Veto
parcial y Publicación
en el Boletín Oficial

159
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Decreto 565/08 de promulgación y veto parcial de la ley


26.361
Publicado en el boletín Oficial del día 7 de abril de 2008

DEFENA DEL CONSUMIDOR

Decreto 565/2008

Bs. As., 3/4/2008

VISTO el Expediente Nº S01:0112975/2008 del Registro del


MINISTERIO DE PLANIFICACION FEDERAL, INVERSION PUBLICA Y
SERVICIOS y el Proyecto de Ley registrado bajo el Nº 26.361,
sancionado por el HONORABLE CONGRESO DE LA NACION el 12 de
marzo de 2008, y

CONSIDERANDO:

Que el Artículo 32 del Proyecto de Ley registrado bajo el Nº 26.361,


deroga el Artículo 63 de la Ley Nº 24.240 de Defensa del Consumidor,
que dispone: "Para el supuesto de contrato de transporte aéreo se
aplicarán las normas del Código Aeronáutico, los tratados
internacionales y, supletoriamente, la presente ley".

Que las normas de defensa al consumidor nacen con la finalidad de


actuar como correctores en los contratos de oferta masiva.

Que estas nuevas leyes no constituyen normas de fondo sino que


resultan reglas protectivas y correctoras, siendo complementarias y no
sustitutivas de la regulación general contenida en los códigos de fondo y
la legislación vigente.

Que las mismas tienen por objeto actuar como efectivo control de
cláusulas contractuales predispuestas en los contratos de adhesión,
cuando el ESTADO NACIONAL no interviene mediante un control
genérico en actividades como el transporte aerocomercial por medio de
una Autoridad de Aplicación específica, con cuerpos normativos
especiales (Código Aeronáutico, Reglamentación del Contrato de
Transporte Aéreo y Tratados Internacionales que integran el Sistema de
Varsovia), con controles tarifarios, de autorizaciones de los servicios a
prestarse, de habilitaciones del personal, de aeronaves, de talleres de

160
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

mantenimiento y de horarios, rutas, frecuencias y equipos con los cuales


se cumplirá.

Que el derecho de los usuarios del transporte aerocomercial está


reglamentado en la Resolución Nº 1532 de fecha 27 de noviembre de
1998 del ex MINISTERIO DE ECONOMIA Y OBRAS Y SERVICIOS
PUBLICOS, "Condiciones Generales del Contrato de Transporte Aéreo".

Que los países de mayor tráfico aéreo, también se rigen por


reglamentos que sólo complementan las normas aeronáuticas
comerciales. En el caso europeo, el Reglamento (CE) Nº 261/2004 del
Parlamento Europeo y del Consejo del 11 de febrero de 2004, resulta
una complementación de la norma de fondo vigente, esto es el Convenio
de Montreal de 1999.

Que los principios de autonomía, integralidad, uniformidad e


internacionalidad del derecho aeronáutico siguen siendo consagrados en
los más altos tribunales, tanto es así que el Tribunal Supremo de
Judicatura Inglés sostuvo en el caso "Sidhu c/ British Airways" en 1977,
que los Tribunales de cada país no cuentan con la libertad de brindar
recursos previstos por las normas de derecho interno, dado que ello
significa socavar la Convención —refiriéndose a la Convención de
Varsovia de la cual es miembro la República Argentina— y agregaba que
ello representaría establecer en forma paralela a la Convención un
Conjunto de normas completamente diferentes que distorsionaría el
funcionamiento de todo el sistema.

Que la Corte Suprema de los ESTADOS UNIDOS DE AMERICA en el caso


"El Al Israel Airlines c/ Tseng" en 1999 manifestó que dado el esquema
integral de reglas en materia de responsabilidad previsto por las normas
de la Convención y su énfasis literal sobre la uniformidad, no podríamos
llegar a la conclusión de que la intención de los delegados de Varsovia
fuera que las Compañías de Transporte Aéreo estuvieran sujetas a
normas de responsabilidad diferentes y que no guarden uniformidad con
cada una de las partes signatarias.

Que entonces, la promulgación del proyecto de reforma a la Ley de


Defensa del Consumidor que incluya la derogación prevista en su
Artículo 32, dejaría en pugna el principio de orden constitucional que
otorga prioridad a los Tratados Internacionales sobre el orden interno,
quedando inmediatamente sujeta a revisión judicial su aplicación.

Que sumado a las razones técnico jurídicas antedichas, de aprobarse la


derogación propuesta, acarrearía inseguridad jurídica tanto a las

161
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

empresas nacionales, —un sector que se encuentra con declaración del


Estado de Emergencia del Transporte Aerocomercial por el Decreto Nº
1654 de fecha 4 de septiembre de 2002 y el Decreto Nº 1012 de fecha 7
de agosto de 2006— como a las internacionales que operan en la
REPUBLICA ARGENTINA, a las cuales se las pretendería alcanzar con
normas de derecho interno inspiradas en un régimen infraccional,
excluyendo a las normas uniformes, internacionales y vigentes, para el
NOVENTA POR CIENTO (90%) del transporte aerocomercial del mundo,
dentro de los cuales se encuentra adherida la REPUBLICA ARGENTINA.

Que en virtud de lo señalado precedentemente resulta necesario


observar el Artículo 32 del Proyecto de Ley registrado bajo el Nº 26.361.

Que la presente medida no altera el espíritu ni la unidad del proyecto de


Ley sancionado por el HONORABLE CONGRESO DE LA NACION.

Que la DIRECCION GENERAL DE ASUNTOS JURIDICOS dependiente de


la SUBSECRETARIA LEGAL del MINISTERIO DE PLANIFICACION
FEDERAL, INVERSION PUBLICA Y SERVICIOS ha tomado la intervención
de su competencia.

Que la presente medida se dicta en virtud de lo dispuesto por el Artículo


80 de la CONSTITUCION NACIONAL.

Por ello,

LA PRESIDENTA DE LA NACION ARGENTINA, EN ACUERDO GENERAL DE


MINISTROS

DECRETA:

Artículo 1º — Obsérvase el Artículo 32 del Proyecto de ley registrado


bajo el Nº 26.361.

Art. 2º — Con la salvedad establecida en el artículo precedente,


cúmplase, promúlgase y téngase por ley de la Nación el Proyecto de ley
registrado bajo el Nº 26.361.

Art. 3º — Dése cuenta a la Comisión Bicameral, Permanente del


HONORABLE CONGRESO DE LA NACION.

Art. 4º — Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del


Registro Oficial y archívese. — FERNANDEZ DE KIRCHNER. — Alberto A.
Fernández. — Martín Lousteau. — Julio M. De Vido. — Alicia M. Kirchner.

162
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

— Aníbal F. Randazzo. — Juan C. Tedesco. — María G. Ocaña. — Aníbal


D. Fernández. — Carlos A. Tomada.

163
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Publicación de la ley 26.361


Boletín Oficial del día 7 de abril de 2008
Defensa del Consumidor

Ley 26.361

Modificación de la Ley Nº 24.240. Disposiciones complementa-


rias.

Sancionada: Marzo 12 de 2008

Promulgada Parcialmente: Abril 3 de 2008

El Senado y Cámara de Diputados

de la Nación Argentina reunidos

en Congreso, etc. sancionan

con fuerza de

Ley:

ARTICULO 1º — Sustitúyese el texto del artículo 1º de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 1º: Objeto. Consumidor. Equiparación. La presente ley tiene por


objeto la defensa del consumidor o usuario, entendiéndose por tal a
toda persona física o jurídica que adquiere o utiliza bienes o servicios en
forma gratuita u onerosa como destinatario final, en beneficio propio o
de su grupo familiar o social. Queda comprendida la adquisición de
derechos en tiempos compartidos, clubes de campo, cementerios
privados y figuras afines.

Se considera asimismo consumidor o usuario a quien, sin ser parte de


una relación de consumo, como consecuencia o en ocasión de ella
adquiere o utiliza bienes o servicios como destinatario final, en beneficio
propio o de su grupo familiar o social, y a quien de cualquier manera
está expuesto a una relación de consumo.

164
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

ARTICULO 2º — Sustitúyese el texto del artículo 2º de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 2º: PROVEEDOR.

Es la persona física o jurídica de naturaleza pública o privada, que


desarrolla de manera profesional, aun ocasionalmente, actividades de
producción, montaje, creación, construcción, transformación,
importación, concesión de marca, distribución y comercialización de
bienes y servicios, destinados a consumidores o usuarios. Todo
proveedor está obligado al cumplimiento de la presente ley.

No están comprendidos en esta ley los servicios de profesionales


liberales que requieran para su ejercicio título universitario y matrícula
otorgada por colegios profesionales reconocidos oficialmente o autoridad
facultada para ello, pero sí la publicidad que se haga de su ofrecimiento.
Ante la presentación de denuncias, que no se vincularen con la
publicidad de los servicios, presentadas por los usuarios y
consumidores, la autoridad de aplicación de esta ley informará al
denunciante sobre el ente que controle la respectiva matrícula a los
efectos de su tramitación.

ARTICULO 3º — Sustitúyese el texto del artículo 3º de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 3º: Relación de consumo. Integración normativa. Preeminencia.

Relación de consumo es el vínculo jurídico entre el proveedor y el


consumidor o usuario.

Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales y


especiales aplicables a las relaciones de consumo, en particular la Ley
Nº 25.156 de Defensa de la Competencia y la Ley Nº 22.802 de Lealtad
Comercial o las que en el futuro las reemplacen. En caso de duda sobre
la interpretación de los principios que establece esta ley prevalecerá la
más favorable al consumidor.

Las relaciones de consumo se rigen por el régimen establecido en esta


ley y sus reglamentaciones sin perjuicio de que el proveedor, por la
actividad que desarrolle, esté alcanzado asimismo por otra normativa
específica.

ARTICULO 4º — Sustitúyese el texto del artículo 4º de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

165
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Artículo 4º: Información. El proveedor está obligado a suministrar al


consumidor en forma cierta, clara y detallada todo lo relacionado con las
características esenciales de los bienes y servicios que provee, y las
condiciones de su comercialización.

La información debe ser siempre gratuita para el consumidor y


proporcionada con claridad necesaria que permita su comprensión.

ARTICULO 5º — Incorpórase como último párrafo del artículo 7º de la


Ley Nº 24.240 de Defensa del Consumidor, el siguiente texto:

"La no efectivización de la oferta será considerada negativa o restricción


injustificada de venta, pasible de las sanciones previstas en el artículo
47 de esta ley."

ARTICULO 6º — Incorpórase como artículo 8 bis de la Ley Nº 24.240


de Defensa del Consumidor, el siguiente:

Artículo 8º bis: Trato digno. Prácticas abusivas. Los proveedores


deberán garantizar condiciones de atención y trato digno y equitativo a
los consumidores y usuarios. Deberán abstenerse de desplegar
conductas que coloquen a los consumidores en situaciones
vergonzantes, vejatorias o intimidatorias. No podrán ejercer sobre los
consumidores extranjeros diferenciación alguna sobre precios, calidades
técnicas o comerciales o cualquier otro aspecto relevante sobre los
bienes y servicios que comercialice. Cualquier excepción a lo señalado
deberá ser autorizada por la autoridad de aplicación en razones de
interés general debidamente fundadas.

En los reclamos extrajudiciales de deudas, deberán abstenerse de


utilizar cualquier medio que le otorgue la apariencia de reclamo judicial.

Tales conductas, además de las sanciones previstas en la presente ley,


podrán ser pasibles de la multa civil establecida en el artículo 52 bis de
la presente norma, sin perjuicio de otros resarcimientos que
correspondieren al consumidor, siendo ambas penalidades extensivas
solidariamente a quien actuare en nombre del proveedor.

ARTICULO 7º — Sustitúyese el texto del artículo 10 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 10: Contenido del documento de venta. En el documento que se


extienda por la venta de cosas muebles o inmuebles, sin perjuicio de la
información exigida por otras leyes o normas, deberá constar:

166
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

a) La descripción y especificación del bien.

b) Nombre y domicilio del vendedor.

c) Nombre y domicilio del fabricante, distribuidor o importador cuando


correspondiere.

d) La mención de las características de la garantía conforme a lo


establecido en esta ley.

e) Plazos y condiciones de entrega.

f) El precio y condiciones de pago.

g) Los costos adicionales, especificando precio final a pagar por el


adquirente.

La redacción debe ser hecha en idioma castellano, en forma completa,


clara y fácilmente legible, sin reenvíos a textos o documentos que no se
entreguen previa o simultáneamente. Cuando se incluyan cláusulas
adicionales a las aquí indicadas o exigibles en virtud de lo previsto en
esta ley, aquellas deberán ser escritas en letra destacada y suscritas por
ambas partes.

Deben redactarse tantos ejemplares como partes integren la relación


contractual y suscribirse a un solo efecto.

Un ejemplar original debe ser entregado al consumidor.

La reglamentación establecerá modalidades más simples cuando la


índole del bien objeto de la contratación así lo determine, siempre que
asegure la finalidad perseguida en esta ley.

ARTICULO 8º — Incorpórase como artículo 10 ter de la Ley Nº 24.240


de Defensa del Consumidor, el siguiente:

Artículo 10 ter: Modos de Rescisión. Cuando la contratación de un


servicio, incluidos los servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada
en forma telefónica, electrónica o similar, podrá ser rescindida a elección
del consumidor o usuario mediante el mismo medio utilizado en la
contratación.

La empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar


sin cargo al domicilio del consumidor o usuario una constancia
fehaciente dentro de las SETENTA Y DOS (72) horas posteriores a la

167
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

recepción del pedido de rescisión. Esta disposición debe ser publicada en


la factura o documento equivalente que la empresa enviare
regularmente al domicilio del consumidor o usuario.

ARTICULO 9º — Sustitúyese el texto del artículo 11 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 11: Garantías. Cuando se comercialicen cosas muebles no


consumibles conforme lo establece el artículo 2325 del Código Civil, el
consumidor y los sucesivos adquirentes gozarán de garantía legal por
los defectos o vicios de cualquier índole, aunque hayan sido ostensibles
o manifiestos al tiempo del contrato, cuando afecten la identidad entre
lo ofrecido y lo entregado, o su correcto funcionamiento.

La garantía legal tendrá vigencia por TRES (3) meses cuando se trate de
bienes muebles usados y por SEIS (6) meses en los demás casos a
partir de la entrega, pudiendo las partes convenir un plazo mayor. En
caso de que la cosa deba trasladarse a fábrica o taller habilitado el
transporte será realizado por el responsable de la garantía, y serán a su
cargo los gastos de flete y seguros y cualquier otro que deba realizarse
para la ejecución del mismo.

ARTICULO 10. — Sustitúyese el texto del artículo 25 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 25: Constancia escrita. Información al usuario. Las empresas


prestadoras de servicios públicos a domicilio deben entregar al usuario
constancia escrita de las condiciones de la prestación y de los derechos
y obligaciones de ambas partes contratantes. Sin perjuicio de ello,
deben mantener tal información a disposición de los usuarios en todas
las oficinas de atención al público.

Las empresas prestadoras de servicios públicos domiciliarios deberán


colocar en toda facturación que se extienda al usuario y en las oficinas
de atención al público carteles con la leyenda: "Usted tiene derecho a
reclamar una indemnización si le facturamos sumas o conceptos
indebidos o reclamamos el pago de facturas ya abonadas, Ley Nº
24.240".

Los servicios públicos domiciliarios con legislación específica y cuya


actuación sea controlada por los organismos que ella contempla serán
regidos por esas normas y por la presente ley. En caso de duda sobre la
normativa aplicable, resultará la más favorable para el consumidor.

168
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Los usuarios de los servicios podrán presentar sus reclamos ante la


autoridad instituida por legislación específica o ante la autoridad de
aplicación de la presente ley.

ARTICULO 11. — Sustitúyese el texto del artículo 27 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 27: Registro de reclamos. Atención personalizada. Las empresas


prestadoras deben habilitar un registro de reclamos donde quedarán
asentadas las presentaciones de los usuarios. Los mismos podrán
efectuarse por nota, teléfono, fax, correo o correo electrónico, o por otro
medio disponible, debiendo extenderse constancia con la identificación
del reclamo. Dichos reclamos deben ser satisfechos en plazos
perentorios, conforme la reglamentación de la presente ley. Las
empresas prestadoras de servicios públicos deberán garantizar la
atención personalizada a los usuarios.

ARTICULO 12. — Sustitúyese el texto del artículo 31 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 31: Cuando una empresa de servicio público domiciliario con


variaciones regulares estacionales facture en un período consumos que
exceden en un SETENTA Y CINCO POR CIENTO (75%) el promedio de
los consumos correspondientes al mismo período de los DOS (2) años
anteriores se presume que existe error en la facturación.

Para el caso de servicios de consumos no estacionales se tomará en


cuenta el consumo promedio de los últimos DOCE (12) meses anteriores
a la facturación. En ambos casos, el usuario abonará únicamente el
valor de dicho consumo promedio.

En los casos en que un prestador de servicios públicos facturase sumas


o conceptos indebidos o reclamare el pago de facturas ya abonadas el
usuario podrá presentar reclamo, abonando únicamente los conceptos
no reclamados.

El prestador dispondrá de un plazo de TREINTA (30) días a partir del


reclamo del usuario para acreditar en forma fehaciente que el consumo
facturado fue efectivamente realizado.

Si el usuario no considerara satisfecho su reclamo o el prestador no le


contestara en los plazos indicados, podrá requerir la intervención del
organismo de control correspondiente dentro de los TREINTA (30) días

169
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

contados a partir de la respuesta del prestador o de la fecha de


vencimiento del plazo para contestar, si éste no hubiera respondido.

En los casos en que el reclamo fuera resuelto a favor del usuario y si


éste hubiera abonado un importe mayor al que finalmente se determine,
el prestador deberá reintegrarle la diferencia correspondiente con más
los mismos intereses que el prestador cobra por mora, calculados desde
la fecha de pago hasta la efectiva devolución, e indemnizará al usuario
con un crédito equivalente al VEINTICINCO POR CIENTO (25%) del
importe cobrado o reclamado indebidamente. La devolución y/o
indemnización se hará efectiva en la factura inmediata siguiente.

Si el reclamo fuera resuelto a favor del prestador éste tendrá derecho a


reclamar el pago de la diferencia adeudada con más los intereses que
cobra por mora, calculados desde la fecha de vencimiento de la factura
reclamada hasta la fecha de efectivo pago.

La tasa de interés por mora en facturas de servicios públicos no podrá


exceder en más del CINCUENTA POR CIENTO (50%) la tasa pasiva para
depósitos a TREINTA (30) días del Banco de la Nación Argentina,
correspondiente al último día del mes anterior a la efectivización del
pago.

La relación entre el prestador de servicios públicos y el usuario tendrá


como base la integración normativa dispuesta en los artículos 3º y 25 de
la presente ley.

Las facultades conferidas al usuario en este artículo se conceden sin


perjuicio de las previsiones del artículo 50 del presente cuerpo legal.

ARTICULO 13. — Sustitúyese el texto del artículo 32 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 32: Venta domiciliaria. Es la oferta o propuesta de venta de un


bien o prestación de un servicio efectuada al consumidor fuera del
establecimiento del proveedor. También se entenderá comprendida
dentro de la venta domiciliaria o directa aquella contratación que resulte
de una convocatoria al consumidor o usuario al establecimiento del
proveedor o a otro sitio, cuando el objetivo de dicha convocatoria sea
total o parcialmente distinto al de la contratación, o se trate de un
premio u obsequio.

El contrato debe ser instrumentado por escrito y con las precisiones


establecidas en los artículos 10 y 34 de la presente ley.

170
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Lo dispuesto precedentemente no es aplicable a la compraventa de


bienes perecederos recibidos por el consumidor y abonados al contado.

ARTICULO 14. — Sustitúyese el texto del artículo 34 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 34: Revocación de aceptación. En los casos previstos en los


artículos 32 y 33 de la presente ley, el consumidor tiene derecho a
revocar la aceptación durante el plazo de DIEZ (10) días corridos
contados a partir de la fecha en que se entregue el bien o se celebre el
contrato, lo último que ocurra, sin responsabilidad alguna. Esta facultad
no puede ser dispensada ni renunciada.

El vendedor debe informar por escrito al consumidor de esta facultad de


revocación en todo documento que con motivo de venta le sea
presentado al consumidor.

Tal información debe ser incluida en forma clara y notoria.

El consumidor debe poner el bien a disposición del vendedor y los gastos


de devolución son por cuenta de este último.

ARTICULO 15. — Sustitúyese el texto del artículo 36 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 36: Requisitos. En las operaciones financieras para consumo y


en las de crédito para el consumo deberá consignarse de modo claro al
consumidor o usuario, bajo pena de nulidad:

a) La descripción del bien o servicio objeto de la compra o contratación,


para los casos de adquisición de bienes o servicios.

b) El precio al contado, sólo para los casos de operaciones de crédito


para adquisición de bienes o servicios.

c) El importe a desembolsar inicialmente —de existir— y el monto


financiado.

d) La tasa de interés efectiva anual.

e) El total de los intereses a pagar o el costo financiero total.

f) El sistema de amortización del capital y cancelación de los intereses.

g) La cantidad, periodicidad y monto de los pagos a realizar.

171
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

h) Los gastos extras, seguros o adicionales, si los hubiere.

Cuando el proveedor omitiera incluir alguno de estos datos en el


documento que corresponda, el consumidor tendrá derecho a demandar
la nulidad del contrato o de una o más cláusulas. Cuando el juez declare
la nulidad parcial simultáneamente integrará el contrato, si ello fuera
necesario.

En las operaciones financieras para consumo y en las de crédito para


consumo deberá consignarse la tasa de interés efectiva anual. Su
omisión determinará que la obligación del tomador de abonar intereses
sea ajustada a la tasa pasiva anual promedio del mercado difundida por
el Banco Central de la República Argentina vigente a la fecha de
celebración del contrato.

La eficacia del contrato en el que se prevea que un tercero otorgue un


crédito de financiación quedará condicionada a la efectiva obtención del
mismo. En caso de no otorgamiento del crédito, la operación se
resolverá sin costo alguno para el consumidor, debiendo en su caso
restituírsele las sumas que con carácter de entrega de contado, anticipo
y gastos éste hubiere efectuado.

El Banco Central de la República Argentina adoptará las medidas


conducentes para que las entidades sometidas a su jurisdicción
cumplan, en las operaciones a que refiere el presente artículo, con lo
indicado en la presente ley.

Será competente, para entender en el conocimiento de los litigios


relativos a contratos regulados por el presente artículo, siendo nulo
cualquier pacto en contrario, el tribunal correspondiente al domicilio real
del consumidor.

ARTICULO 16. — Incorpórase como artículo 40 bis de la Ley Nº 24.240


de Defensa del Consumidor, el siguiente texto:

Artículo 40 bis: Daño directo. Es todo perjuicio o menoscabo al derecho


del usuario o consumidor, susceptible de apreciación pecuniaria,
ocasionado de manera inmediata sobre sus bienes o sobre su persona,
como consecuencia de la acción u omisión del proveedor de bienes o del
prestador de servicios.

La autoridad de aplicación podrá determinar la existencia de daño


directo al usuario o consumidor resultante de la infracción del proveedor
o del prestador de servicios y obligar a éste a resarcirlo, hasta un valor

172
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

máximo de CINCO (5) Canastas Básicas Total para el Hogar 3, que


publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República
Argentina (INDEC).

El acto administrativo de la autoridad de aplicación será apelable por el


proveedor en los términos del artículo 45 de la presente ley, y, una vez
firme, respecto del daño directo que determine constituirá título
ejecutivo a favor del consumidor.

Las sumas que el proveedor pague al consumidor en concepto de daño


directo determinado en sede administrativa serán deducibles de otras
indemnizaciones que por el mismo concepto pudieren corresponderle a
éste por acciones eventualmente incoadas en sede judicial.

ARTICULO 17. — Sustitúyese el texto del artículo 41 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 41: Aplicación nacional y local. La Secretaría de Comercio


Interior dependiente del Ministerio de Economía y Producción, será la
autoridad nacional de aplicación de esta ley. La Ciudad Autónoma de
Buenos Aires y las provincias actuarán como autoridades locales de
aplicación ejerciendo el control, vigilancia y juzgamiento en el
cumplimiento de esta ley y de sus normas reglamentarias respecto de
las presuntas infracciones cometidas en sus respectivas jurisdicciones.

ARTICULO 18. — Sustitúyese el texto del artículo 42 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 42: Facultades concurrentes. La autoridad nacional de


aplicación, sin perjuicio de las facultades que son competencia de las
autoridades locales de aplicación referidas en el artículo 41 de esta ley,
podrá actuar concurrentemente en el control y vigilancia en el
cumplimiento de la presente ley.

ARTICULO 19. — Sustitúyese el texto del artículo 43 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 43: Facultades y Atribuciones. La Secretaría de Comercio


Interior dependiente del Ministerio de Economía y Producción, sin
perjuicio de las funciones específicas, en su carácter de autoridad de
aplicación de la presente ley tendrá las siguientes facultades y
atribuciones:

173
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

a) Proponer el dictado de la reglamentación de esta ley y elaborar


políticas tendientes a la defensa del consumidor o usuario a favor de un
consumo sustentable con protección del medio ambiente e intervenir en
su instrumentación mediante el dictado de las resoluciones pertinentes.

b) Mantener un registro nacional de asociaciones de consumidores y


usuarios.

c) Recibir y dar curso a las inquietudes y denuncias de los consumidores


o usuarios.

d) Disponer la realización de inspecciones y pericias vinculadas con la


aplicación de esta ley.

e) Solicitar informes y opiniones a entidades públicas y privadas con


relación a la materia de esta ley.

f) Disponer de oficio o a requerimiento de parte la celebración de


audiencias con la participación de denunciantes damnificados, presuntos
infractores, testigos y peritos.

La autoridad de aplicación nacional podrá delegar, de acuerdo con la


reglamentación que se dicte en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y
en las provincias las facultades mencionadas en los incisos c), d) y f) de
este artículo.

ARTICULO 20. — Sustitúyese el texto del artículo 45 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 45: Actuaciones Administrativas. La autoridad nacional de


aplicación iniciará actuaciones administrativas en caso de presuntas
infracciones a las disposiciones de esta ley, sus normas reglamentarias y
resoluciones que en consecuencia se dicten, de oficio o por denuncia de
quien invocare un interés particular o actuare en defensa del interés
general de los consumidores.

Previa instancia conciliatoria, se procederá a labrar acta en la que se


dejará constancia del hecho denunciado o verificado y de la disposición
presuntamente infringida.

En el acta se dispondrá agregar la documentación acompañada y citar al


presunto infractor para que, dentro del plazo de CINCO (5) días hábiles,
presente por escrito su descargo y ofrezca las pruebas que hacen a su
derecho.

174
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Si se tratare de un acta de inspección, en que fuere necesaria una


comprobación técnica posterior a los efectos de la determinación de la
presunta infracción y que resultare positiva, se procederá a notificar al
presunto responsable la infracción verificada, intimándolo para que en el
plazo de CINCO (5) días hábiles presente por escrito su descargo. En su
primera presentación, el presunto infractor deberá constituir domicilio y
acreditar personería.

Cuando no se acredite personería se intimará para que en el término de


CINCO (5) días hábiles subsane la omisión bajo apercibimiento de
tenerlo por no presentado.

La constancia del acta labrada conforme a lo previsto en este artículo,


así como las comprobaciones técnicas que se dispusieren, constituirán
prueba suficiente de los hechos así comprobados, salvo en los casos en
que resulten desvirtuados por otras pruebas.

Las pruebas se admitirán solamente en casos de existir hechos


controvertidos y siempre que no resulten manifiestamente
inconducentes. Contra la resolución que deniegue medidas de prueba
sólo se concederá el recurso de reconsideración. La prueba deberá
producirse entre el término de DIEZ (10) días hábiles, prorrogables
cuando haya causas justificadas, teniéndose por desistidas aquellas no
producidas dentro de dicho plazo por causa imputable al infractor.

En el acta prevista en el presente artículo, así como en cualquier


momento durante la tramitación del sumario, la autoridad de aplicación
podrá ordenar como medida preventiva el cese de la conducta que se
reputa en violación de esta ley y sus reglamentaciones.

Concluidas las diligencias sumariales, se dictará la resolución definitiva


dentro del término de VEINTE (20) días hábiles.

Sin perjuicio de lo dispuesto en este artículo, la autoridad de aplicación


gozará de la mayor aptitud para disponer medidas técnicas, admitir
pruebas o dictar medidas de no innovar.

Contra los actos administrativos que dispongan sanciones se podrá


recurrir por ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso
Administrativo Federal, o ante las cámaras federales de apelaciones con
asiento en las provincias, según corresponda de acuerdo al lugar de
comisión del hecho.

175
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

El recurso deberá interponerse ante la misma autoridad que dictó la


resolución, dentro de los DIEZ (10) días hábiles de notificada y será
concedido en relación y con efecto suspensivo, excepto cuando se
hubiera denegado medidas de prueba, en que será concedido
libremente.

Las disposiciones de la Ley Nº 19.549 de Procedimientos


Administrativos, en el ámbito nacional y en lo que ésta no contemple las
disposiciones del Código Procesal, Civil y Comercial de la Nación, se
aplicarán supletoriamente para resolver cuestiones no previstas
expresamente en la presente ley y sus reglamentaciones, y en tanto no
fueren incompatibles con ella.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias dictarán las


normas referidas a su actuación como autoridades locales de aplicación,
estableciendo en sus respectivos ámbitos un procedimiento compatible
con sus ordenamientos locales.

ARTICULO 21. — Sustitúyese el texto del artículo 47 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 47: Sanciones. Verificada la existencia de la infracción, quienes


la hayan cometido serán pasibles de las siguientes sanciones, las que se
podrán aplicar independiente o conjuntamente, según resulte de las
circunstancias del caso:

a) Apercibimiento.

b) Multa de PESOS CIEN ($ 100) a PESOS CINCO MILLONES ($


5.000.000).

c) Decomiso de las mercaderías y productos objeto de la infracción.

d) Clausura del establecimiento o suspensión del servicio afectado por


un plazo de hasta TREINTA (30) días.

e) Suspensión de hasta CINCO (5) años en los registros de proveedores


que posibilitan contratar con el Estado.

f) La pérdida de concesiones, privilegios, regímenes impositivos o


crediticios especiales de que gozare.

En todos los casos, el infractor publicará o la autoridad de aplicación


podrá publicar a costa del infractor, conforme el criterio por ésta
indicado, la resolución condenatoria o una síntesis de los hechos que la

176
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

originaron, el tipo de infracción cometida y la sanción aplicada, en un


diario de gran circulación en el lugar donde aquélla se cometió y que la
autoridad de aplicación indique. En caso que el infractor desarrolle la
actividad por la que fue sancionado en más de una jurisdicción, la
autoridad de aplicación podrá ordenar que la publicación se realice en un
diario de gran circulación en el país y en uno de cada jurisdicción donde
aquél actuare. Cuando la pena aplicada fuere de apercibimiento, la
autoridad de aplicación podrá dispensar su publicación.

El CINCUENTA POR CIENTO (50%) del monto percibido en concepto de


multas y otras penalidades impuestas por la autoridad de aplicación
conforme el presente artículo será asignado a un fondo especial
destinado a cumplir con los fines del Capítulo XVI —EDUCACION AL
CONSUMIDOR— de la presente ley y demás actividades que se realicen
para la ejecución de políticas de consumo, conforme lo previsto en el
artículo 43, inciso a) de la misma. El fondo será administrado por la
autoridad nacional de aplicación.

ARTICULO 22. — Sustitúyese el texto del artículo 49 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 49: Aplicación y graduación de las sanciones. En la aplicación y


graduación de las sanciones previstas en el artículo 47 de la presente
ley se tendrá en cuenta el perjuicio resultante de la infracción para el
consumidor o usuario, la posición en el mercado del infractor, la cuantía
del beneficio obtenido, el grado de intencionalidad, la gravedad de los
riesgos o de los perjuicios sociales derivados de la infracción y su
generalización, la reincidencia y las demás circunstancias relevantes del
hecho.

Se considerará reincidente a quien, habiendo sido sancionado por una


infracción a esta ley, incurra en otra dentro del término de CINCO (5)
años.

ARTICULO 23. — Sustitúyese el texto del artículo 50 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 50: Prescripción. Las acciones judiciales, las administrativas y


las sanciones emergentes de la presente ley prescribirán en el término
de TRES (3) años. Cuando por otras leyes generales o especiales se fijen
plazos de prescripción distintos del establecido precedentemente se
estará al más favorable al consumidor o usuario. La prescripción se
interrumpirá por la comisión de nuevas infracciones o por el inicio de las
actuaciones administrativas o judiciales.

177
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

ARTICULO 24. — Sustitúyese el texto del artículo 52 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 52: Acciones Judiciales. Sin perjuicio de lo dispuesto en esta


ley, el consumidor y usuario podrán iniciar acciones judiciales cuando
sus intereses resulten afectados o amenazados.

La acción corresponderá al consumidor o usuario por su propio derecho,


a las asociaciones de consumidores o usuarios autorizadas en los
términos del artículo 56 de esta ley, a la autoridad de aplicación
nacional o local, al Defensor del Pueblo y al Ministerio Público Fiscal.
Dicho Ministerio, cuando no intervenga en el proceso como parte,
actuará obligatoriamente como fiscal de la ley.

En las causas judiciales que tramiten en defensa de intereses de


incidencia colectiva, las asociaciones de consumidores y usuarios que lo
requieran estarán habilitadas como litisconsortes de cualquiera de los
demás legitimados por el presente artículo, previa evaluación del juez
competente sobre la legitimación de éstas.

Resolverá si es procedente o no, teniendo en cuenta si existe su


respectiva acreditación para tal fin de acuerdo a la normativa vigente.

En caso de desistimiento o abandono de la acción de las referidas


asociaciones legitimadas la titularidad activa será asumida por el
Ministerio Público Fiscal.

ARTICULO 25. — Incorpórase como artículo 52 bis de la Ley Nº 24.240


de Defensa del Consumidor, el siguiente texto:

Artículo 52 bis: Daño Punitivo. Al proveedor que no cumpla sus


obligaciones legales o contractuales con el consumidor, a instancia del
damnificado, el juez podrá aplicar una multa civil a favor del
consumidor, la que se graduará en función de la gravedad del hecho y
demás circunstancias del caso, independientemente de otras
indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un proveedor sea
responsable del incumplimiento responderán todos solidariamente ante
el consumidor, sin perjuicio de las acciones de regreso que les
correspondan. La multa civil que se imponga no podrá superar el
máximo de la sanción de multa prevista en el artículo 47, inciso b) de
esta ley.

ARTICULO 26. — Sustitúyese el texto del artículo 53 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

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Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Artículo 53: Normas del proceso. En las causas iniciadas por ejercicio de
los derechos establecidos en esta ley regirán las normas del proceso de
conocimiento más abreviado que rijan en la jurisdicción del tribunal
ordinario competente, a menos que a pedido de parte el Juez por
resolución fundada y basado en la complejidad de la pretensión,
considere necesario un trámite de conocimiento más adecuado.

Quienes ejerzan las acciones previstas en esta ley representando un


derecho o interés individual, podrán acreditar mandato mediante simple
acta poder en los términos que establezca la reglamentación.

Los proveedores deberán aportar al proceso todos los elementos de


prueba que obren en su poder, conforme a las características del bien o
servicio, prestando la colaboración necesaria para el esclarecimiento de
la cuestión debatida en el juicio.

Las actuaciones judiciales que se inicien de conformidad con la presente


ley en razón de un derecho o interés individual gozarán del beneficio de
justicia gratuita. La parte demandada podrá acreditar la solvencia del
consumidor mediante incidente, en cuyo caso cesará el beneficio.

ARTICULO 27. — Incorpórase como artículo 54 de la Ley Nº 24.240 de


Defensa del Consumidor, el siguiente:

Artículo 54: Acciones de incidencia colectiva. Para arribar a un acuerdo


conciliatorio o transacción, deberá correrse vista previa al Ministerio
Público Fiscal, salvo que éste sea el propio actor de la acción de
incidencia colectiva, con el objeto de que se expida respecto de la
adecuada consideración de los intereses de los consumidores o usuarios
afectados. La homologación requerirá de auto fundado. El acuerdo
deberá dejar a salvo la posibilidad de que los consumidores o usuarios
individuales que así lo deseen puedan apartarse de la solución general
adoptada para el caso.

La sentencia que haga lugar a la pretensión hará cosa juzgada para el


demandado y para todos los consumidores o usuarios que se encuentren
en similares condiciones, excepto de aquellos que manifiesten su
voluntad en contrario previo a la sentencia en los términos y condiciones
que el magistrado disponga.

Si la cuestión tuviese contenido patrimonial establecerá las pautas para


la reparación económica o el procedimiento para su determinación sobre
la base del principio de reparación integral. Si se trata de la restitución
de sumas de dinero se hará por los mismos medios que fueron

179
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

percibidas; de no ser ello posible, mediante sistemas que permitan que


los afectados puedan acceder a la reparación y, si no pudieran ser
individualizados, el juez fijará la manera en que el resarcimiento sea
instrumentado, en la forma que más beneficie al grupo afectado. Si se
trata de daños diferenciados para cada consumidor o usuario, de ser
factible se establecerán grupos o clases de cada uno de ellos y, por vía
incidental, podrán éstos estimar y demandar la indemnización particular
que les corresponda.

ARTICULO 28. — Sustitúyese el texto del artículo 55 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 55: Legitimación. Las asociaciones de consumidores y usuarios


constituidas como personas jurídicas reconocidas por la autoridad de
aplicación, están legitimadas para accionar cuando resulten
objetivamente afectados o amenazados intereses de los consumidores o
usuarios, sin perjuicio de la intervención de éstos prevista en el segundo
párrafo del artículo 58 de esta ley.

Las acciones judiciales iniciadas en defensa de intereses de incidencia


colectiva cuentan con el beneficio de justicia gratuita.

ARTICULO 29. — Sustitúyese el texto del artículo 59 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 59: Tribunales Arbitrales. La autoridad de aplicación propiciará


la organización de tribunales arbitrales que actuarán como amigables
componedores o árbitros de derecho común, según el caso, para
resolver las controversias que se susciten con motivo de lo previsto en
esta ley. Podrá invitar para que integren estos tribunales arbitrales, en
las condiciones que establezca la reglamentación, a las personas que
teniendo en cuenta las competencias propongan las asociaciones de
consumidores o usuarios y las cámaras empresarias.

Dichos tribunales arbitrales tendrán asiento en la Ciudad Autónoma de


Buenos Aires y en todas las ciudades capitales de provincia. Regirá el
procedimiento del lugar en que actúa el tribunal arbitral.

ARTICULO 30. — Sustitúyese el texto del artículo 60 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 60: Planes educativos. Incumbe al Estado nacional, a la Ciudad


Autónoma de Buenos Aires, a las provincias y a los Municipios, la
formulación de planes generales de educación para el consumo y su

180
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

difusión pública, arbitrando las medidas necesarias para incluir dentro


de los planes oficiales de educación inicial, primaria, media, terciaria y
universitaria los preceptos y alcances de esta ley, así como también
fomentar la creación y el funcionamiento de las asociaciones de
consumidores y usuarios y la participación de la comunidad en ellas,
garantizando la implementación de programas destinados a aquellos
consumidores y usuarios que se encuentren en situación desventajosa,
tanto en zonas rurales como urbanas.

ARTICULO 31. — Sustitúyese el texto del artículo 61 de la Ley Nº


24.240 de Defensa del Consumidor, por el siguiente:

Artículo 61: Formación del Consumidor. La formación del consumidor


debe facilitar la comprensión y utilización de la información sobre temas
inherentes al consumidor, orientarlo a prevenir los riesgos que puedan
derivarse del consumo de productos o de la utilización de los servicios.
Para ayudarlo a evaluar alternativas y emplear los recursos en forma
eficiente deberán incluir en su formación, entre otros, los siguientes
contenidos:

a) Sanidad, nutrición, prevención de las enfermedades transmitidas por


los alimentos y adulteración de los alimentos.

b) Los peligros y el rotulado de los productos.

c) Legislación pertinente, forma de obtener compensación y los


organismos de protección al consumidor.

d) Información sobre pesas y medidas, precios, calidad y disponibilidad


de los artículos de primera necesidad.

e) Protección del medio ambiente y utilización eficiente de materiales.

ARTICULO 32. — Derógase el artículo 63 de la Ley Nº 24.240 de


Defensa del Consumidor.

ARTICULO 33. — Incorpórase como artículo 66 de la Ley Nº 24.240 de


Defensa del Consumidor, el siguiente:

Artículo 66: El Poder Ejecutivo nacional, a través de la autoridad de


aplicación, dispondrá la edición de un texto ordenado de la Ley Nº
24.240 de Defensa del Consumidor con sus modificaciones.

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS

181
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

ARTICULO 34. — Sustitúyese el texto del artículo 50 de la Ley Nº


25.065 de Tarjetas de Crédito, por el siguiente:

Artículo 50: Autoridad de Aplicación. A los fines de la aplicación de la


presente ley actuarán como autoridad de aplicación:

a) El Banco Central de la República Argentina, en todas las cuestiones


que versen sobre aspectos financieros.

b) La Secretaría de Comercio Interior, dependiente del Ministerio de


Economía y Producción, en todas aquellas cuestiones que se refieran a
aspectos comerciales, pudiendo dictar las respectivas normas
reglamentarias y ejercer las atribuciones de control, vigilancia y
juzgamiento sobre su cumplimiento.

Con relación al inciso b), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las


provincias actuarán como autoridades locales de aplicación, ejerciendo
el control, vigilancia y juzgamiento sobre el cumplimiento de la presente
ley y sus normas reglamentarias respecto de los hechos sometidos a su
jurisdicción, pudiendo delegar atribuciones, en su caso, en organismos
de su dependencia o en las municipalidades. Sin perjuicio de ello, la
autoridad de aplicación nacional podrá actuar concurrentemente aunque
las presuntas infracciones ocurran sólo en el ámbito de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires o de las provincias.

ARTICULO 35. — Sustitúyese el texto del artículo 22 de la Ley Nº


22.802 de Lealtad Comercial, por el siguiente:

Artículo 22: Toda resolución condenatoria podrá ser recurrida solamente


por vía de apelación ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Contencioso Administrativo Federal o ante las cámaras federales de
apelaciones competentes, según el asiento de la autoridad que dictó la
condena.

El recurso deberá interponerse y fundarse ante la misma autoridad que


impuso la sanción, dentro de los 10 (diez) días hábiles de notificada la
resolución, y será concedido en relación y con efecto suspensivo excepto
cuando se hubieren denegado medidas de prueba, en que será
concedido libremente.

ARTICULO 36. — Sustitúyese el texto del artículo 27 de la Ley Nº


22.802 de Lealtad Comercial, por el siguiente:

182
Antecedentes Parlamentarios – Ley 26.361

Artículo 27: Las disposiciones del Código Procesal Penal de la Nación y,


en lo que éste no contemple, las del Código Procesal, Civil y Comercial
de la Nación, se aplicarán supletoriamente para resolver cuestiones no
previstas expresamente en la presente ley y sus reglamentaciones, y en
tanto no fueran incompatibles con ellas.

ARTICULO 37. — Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN


BUENOS AIRES, EL DIA DOCE DE MARZO DEL AÑO DOS MIL OCHO.

—REGISTRADA BAJO EL Nº 26.361—

EDUARDO A. FELLNER. — JULIO CESAR C. COBOS. — Enrique Hidalgo.


— Juan H. Estrada.

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