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BIBLIOTECA DE LA RELIGIONES

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EL SACRIFICIO MOLK

Carlos González Wagner Luis A. Ruiz Cabrero

Colección Religiones y Textos Director: Francisco Diez de Velasco

Primera edición 2007

© Carlos González Wagner y Luis A. Ruiz Cabrero © EDICIONES CLÁSICAS • EDICIONES DEL ORTO © Alfonso Martínez Díez, Editor & Publisher c/ San Máximo 31, 4º 8 Edificio 2000 • 28041 Madrid (Spain) Telfs. 91-5003174 / 5003270 Fax 91-5003185. E-mail: ediclas@arrakis.es
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ÍNDICE I. CUADRO CRONOLÓGICO ...................................... 7 II. EL SACRIFICIO MOLK ........................................... 11 Introducción ............................................................. 12 Historia de la investigación....................................... 14 El molk en Fenicia e Israel ...................................... 21 La información de los autores clásicos .................... 25 La arqueología de los tofets .................................. 30 La epigrafía del molk ............................................... 35 La hipótesis funeraria ............................................... 42 El debate ................................................................... 44 Una interpretación del molk en clave sociodemográfica ..................................................... 51 III. ANTOLOGÍA DE TEXTOS..................................... 67 IV. BIBLIOGRAFÍA ..................................................... 89

I CUADRO CRONOLÓGICO .

8 Molk .

306 Tercer tratado entre Cartago y Roma. 348 Segundo tratado entre Cartago y Roma.Cuadro cronológico 9 c. Tratado de Asarhadón con Ba'al de Tiro. Fin de la "independencia" fenicia. 474 Batalla de Cumas. Fin del poderío marítimo etrusco. 241 Paz de Lutacio. 535 Batalla de Alalia. 332 Asedio y conquista de Tiro por Alejandro Magno. VI a. Hegemonía de Sidón (Reconstrucción de Tiro). 667 Destrucción de Sidón por Asarhadón.a. Expedición fenicia del faraón Necao para circunnavegar África (Finales del s. 1200 "Pueblos del Mar". Alianza con el rey Salomón. 671 Asedio de Tiro por el rey asirio Asarhadón. Inscripción de Pirgos que conmemora un ritual de Ashtarté en la ciudad etrusca de Ceres.). Victoria de cartagineses y etruscos sobre los griegos foceos de esta localidad.). 237 Amílcar Barca desembarca en Gadir. 875-50 Fundación de Morro de Mezquitilla (Málaga).).). segúnla'tradición de Gadir junto a las Columnas de Heracles.C.f) 969-35 Reinado de Hiram I en Tiro (s:X. 500 Periplos de los cartagineses Hanón e Himilcón por el Atlántico. XI a. 480 Derrota cartaginesa en Himera (Sicilia). Viaje de Uen-Amón a Biblos (s. 653 Fundación de Ibiza. . IX a. 279 Cuarto tratado entre Cartago y Roma. Cerdefia (s.C. 573 Capitulación de Tiro ante el babilonio Nabucodonosor II. 509 Primer tratado entre Cartago y Roma. c. 310 Agatocles desembarca en el norte de Africa y ataca Cartago. Estela de Nora. 753 Fecha tradicional de la fundación de Roma..C. Destrucciónde Ugarit y Tiro. 814 Fundación de Cartago.C. 264 Comienzos de la Primera Guerra Púnica. Inicio de la conquista cartaginesa de laPenínsula Ibérica. 1104-1 Fundación. la más antigua de las colonias occidentales detectadas arqueológicamente. 449 Conquista persa de Chipre.

Comienzos de la Segunda GuerraPúnica.10 Molk 219-218 Asedio y caída de Sagunto ante Aníbal. 150-146 Tercera Guerra Púnica. 216 Tratado de Aníbal con Filipo V de Macedonia. Fin de la guerra. 202 Batalla de Zama. Destrucción deCartago. .

II EL SACRIFICIO MOLK. .

Su comprensión ha suscitado desde tiempo atrás numerosos estudios y una gran controversia. no exento de otras implicaciones. y aún se discute. Pero pasados los años. Ruiz Cabrero INTRODUCCIÓN. sobre su frecuencia. En principio se pensó que era la confirmación de la espantosa práctica que en la Antigüedad ya mereció reprobación casi unánime. tuvieron fama de sacrificar niños pequeños para alcanzar el favor de los dioses. Los fenicios. constituyen los términos en que se ha producido el debate. Muy esporádico o habitual. sigue gozando de enorme actualidad entre los estudiosos. argumentando que en realidad se trataba de muertes naturales acompañadas de ciertos ritos que fueron mal interpretados por sus detractores. que colonizaron una buena parte del Mediterráneo. carácter y naturaleza. . El sacrificio molk fue practicado en la Antigüedad por los fenicios. practicado originariamente en Fenicia o propio sólo del ámbito colonial mediterráneo. los hebreos y los púnicos. algunos investigadores han querido exculpar a los fenicios de esta lacra.Luis A. cruento o incruento.12 Carlos González Wagner . Conocido por el gran público desde la publicación del Salambó de Flaubert. Básicamente se ha discutido. Textos de la Biblia y noticias de autores griegos y latinos nos hablan de esta costumbre y los arqueólogos han descubierto a lo largo del pasado siglo un buen número de sitios con los restos incinerados de niños de corta edad.

desde dichos enfoques. de una manera que hoy nos puede parecer ingenua. Así. sino también. filósofos e historiadores evolucionistas concibieron. del enfoque con que se ha abordado su estudio. que ha suscitado entusiastas adhesiones y no menor rechazo. la teoría de que la . con toda su tremenda carga ideológica y cultural. pese a lo importante de los análisis de tipo filológico sobre el término molk y su contextualización en las fuentes literarias antiguas. se hace patente la conveniencia de una perspectiva amplia e interdisciplinaria que ni la Fenomenología ni la Historia de las Religiones. Todo ello se comprenderá mejor si atendemos a que se trata de un tema que concierne a aspectos tan polémicos como el sacrificio humano y el infanticidio. El tema del sacrificio humano ha sido y continua siendo controvertido.El sacrificio Molk 13 Tal divergencia de opiniones es consecuencia no sólo del carácter de los documentos. a lo imprescindible de las indagaciones arqueológicas y epigráficas que han aportado gran parte de la información de que disponemos. a cuestionar su misma existencia mediante un reinterpretación que lo convierte en un rito iniciático e incruento. y en no menor medida. han podido colmar de forma satisfactoria. en un loable pero no bien dirigido intento de librar a los fenicios de semejante “aberración”. a pesar de su importante contribución. lo que ha llevado finalmente. La mejor prueba de que esto es así queda constituida por la incapacidad de llegar a explicar. Durante el siglo XIX los antropólogos. los aspectos culturales y sociales del sacrificio molk. de por sí controvertidos.

por entonces los únicos documentos disponibles. Historia de la investigación. apoyaban la idea de que el molk como sacrificio cruento era conocido desde antiguo en Fenicia y desde allí se habría difundido por el vecino Israel y el occidente fenicio-púnico. Ruiz Cabrero práctica originaria de sacrificios humanos era propia de gentes “salvajes” o “primitivas” y por lo tanto daría lugar con el tiempo y el “progreso” a sacrificios de sustitución. siendo finalmente sustituidos éstos por diversas y elaboradas formas de sacrificios simbólicos. pero que no . el descubrimiento del tofet de Cartago. en los que la víctima humana era reemplazada por un animal. de Vaux (1964: 49-81). el hallazgo de las estelas púnicas y neopúnicas de El-Hofra (Argelia) en el último tercio del siglo XIX marcó el inicio de la moderna investigación sobre el molk. en el invierno de 1921-22. uno de los autores que con más autoridad ha tratado el tema. filósofos y antropólogos encontraron en la línea de desarrollo que conducía del sacrificio humano al sacrificio animal y a la oblea y el vino de la eucaristía cristiana.14 Carlos González Wagner .Luis A. Más adelante. Tal era en síntesis la tesis de R. Los hallazgos procedentes de Cartago. que de inmediato suscitaron la polémica. una reivindicación de la doctrina del progreso moral y la ilustración que luego ha sido compartida por muchos historiadores de la religión. Fruto de esta visión evolucionista. Planteado en un principio desde la información que proporcionan los textos bíblicos. hizo recaer la atención en los resultados de las excavaciones.

1965: 382386) con una contra-argumentación. 1973. por lo que se le puede considerar pionero de la hipótesis funeraria. Warmington. La confusión entre estos dos tipos de sacrificios ha tenido una contribución importante en la dificultad para conciliar los datos literarios con los arqueológicos. 1977: 468) con pocas excepciones.. La errónea identificación con el sacrificio de los primogénitos. tales proposiciones obtuvieron escasa acogida y los estudiosos siguieron considerando el molk como un sacrificio cruento. Buber. que proponía una interpretación figurativa y no literal de los pasajes bíblicos concernientes a “pasar los hijos e hijas por el fuego”.. entre las que destaca por su significación la del propio De Vaux. sino a mortalidad atribuible a causas naturales. Dupont-Sommer. No obstante. y ha supuesto igualmente una cortapisa para cualquier intento de interpretación “demográfica” del . fundamentada en ciertos textos neoasirios. 1935: 46ss.El sacrificio Molk 15 tardó sin embargo en ser contestada (Deller. 1967:113ss. También Schaeffer (1956: 67) había ya sostenido que los restos humanos encontrados en el tofet de Cartago no correspondían a víctimas de sacrificios. que desde tiempo atrás venía además siendo asociado muy estrechamente con el sacrificio semita del primogénito (Eissfeldt. García Cordero. 1974: 187. ya que de los diversos tofets excavados proceden también urnas que contienen restos de más de una incineración infantil.

y otros pasajes del Pentateuco. puede ser interpretada en el sentido de que. una forma tempranamente atestiguada entre los semitas occidentales. la propia evidencia bíblica es tajante al respecto (Day. La información del profeta. Tampoco hay argumentos de peso en los autores clásicos. artificiosamente establecido. Ruiz Cabrero sacrificio molk. Como ha sido observado. éste no constituía un rito específico de tales. según se trate de la ofrenda de los primogénitos o del molk. que siguió gozando de algún crédito durante un tiempo (Xella. 1981: 9) anulaba la posibilidad de pensar en términos de infanticidios por motivos demográficos y/o económicos. A la confusión ha contribuido también un pasaje de Ezequiel (20. relativas a la ofrenda de las primicias. Tal confusión se debe en gran parte al paralelo. así como con las prescripciones de Éxodo. si bien los primogénitos podían ser ofrecidos en dicho sacrificio. 28-29. ya que su errónea identificación con una versión humana del sacrificio de las primicias. con episodios como el sacrificio de Isaac o el del hijo del rey de Moab. que además es el único texto bíblico en el que se menciona a los primogénitos como víctimas del rito de “pasar a los hijos por el fuego”. 1978. y no de un holocausto. en el caso probable de que se trate de una alusión al molk.Luis A. 22. si bien en este último caso se trata de muerte por precipitación. 1989: 67) Así mismo. ni en la epigrafía procedente de los tofets occidentales para man- . es muy interesante la observación de Lipinski (1988:152 ss) sobre las discrepancias en el empleo de verbos y términos con sentido sacrificial en los textos bíblicos.16 Carlos González Wagner .26). Benichou-Safar.

que parecía evidente según se desprendía de las noticias contenidas en diversos textos bíblicos. al margen de la interpretación que de ella se haga. A partir de entonces se rechazó mayoritariamente la existencia de un culto específico a una divinidad de tal nombre. 1990: 68).. Las inscripciones de las estelas cartaginesas encontradas en el tofet así lo corroboraban. a la luz de la utilización del término mlk en las inscripciones púnicas. Pero ese año Eissfeldt (1935) publicaba un trabajo en el que.El sacrificio Molk 17 tener dicha identificación.) Fevrier (1953) y otros muchos. 1972: 558). estableciéndose. Tal interpretación alcanzó un éxito notable. Antes de 1935 nadie objetaba seriamente la existencia de culto a una divinidad llamada Moloch. si bien Albright admitía originariamente la presencia en el norte de Mesopotamia y de Siria de un dios (Muluk o Malik) al que se sacrificaban niños como prenda de santidad de una promesa. Lipinski. El final del dios Moloch. 1987: 25 ss. . Fue seguida. y el sacrificio de primogénitos. con el que no presenta conexiones sólidas (Heider. 1988: 157 ss. 1984: 254. aunque con ciertas correcciones.. por Dussaud (1946) Albright (1953: 161ss. el carácter técnico de la palabra vinculado con el acto del sacrificio (Moscati. pretendía probar que en los textos del Antiguo Testamento el vocablo Moloch designaba un tipo de sacrificio y no el nombre de una divinidad. en cambio. por lo que se ha ido abriendo paso una distinción neta entre la práctica del molk. Ribichini. Olmo Lete.

1994: 275) no faltan tampoco en los últimos años quienes han vuelto a encontrar argumentos para defender la existencia de un culto a un dios Moloch/Molech (Weinfeld. 1972. aplicado. En una posición intermedia de Vaux (1964: 79 ss) consideraba que la palabra en cuestión había tenido en principio un sentido sacrificial. en algunos casos. Day. Pese a ser mayoritaria durante muchos años. Lo cierto es que la tesis de Eissfeldt se apoya sobre todo en la evidencia de las inscripciones púnicas. así mismo. o el sirio Hadad (cfr: Day. 1994: 276). contra Lipinski. aunque también hay quien interpreta mlk como “rey” y lo consideran un epíteto de Yahvé. Heider.18 Carlos González Wagner . pero parece que fuerza. siendo utilizada luego de forma equivocada en el Antiguo Testamento como un nombre divino debido a una confusión de los redactores hebreos. 1993: 18 ss) que unas veces ha sido identificado con Ba`al o con el mismo Yahvé. 1953). la lectura de los textos bíblicos (Day. y hasta quien hace desaparecer la misma palabra molek del texto . Lipinski. el arameo Adad-milki. aunque de forma degradada a otros dioses menores o diablos (Lust.Luis A. Si bien buena parte de los autores que han tratado recientemente el problema se atienen a ella (Moscati. 1991. esta interpretación del sentido del término moloch en los textos bíblicos no ha dejado de ser discutida (Dronkert. 1989. 1984. el amonita Milcom. y otras con el dios cananeo Mot. 1989: 29 ss). ambas importantes divinidades del panteón púnico. 1987: 1. 1989: 10 ss). Levenson. Ruiz Cabrero pues en ellas las ofrendas se ofrecían a Ba´al Hammon y Tanit.

de donde se suponía que era originario (Weinfeld. Green. 1987). La hipótesis del sacrificio incruento (simbólico). pero de carácter incruento. que no sería otro que Malik. 1972: 140. la presencia del molk entre los hebreos se debería. 1991: 190). y aquí sigue la opinión de Deller (1964). 1989: 46 ss). como la consagración de los hijos al culto de aquella divinidad. Katzestein. que atribuye a situaciones excepcionales. No falta quien considera Molech una divinidad cananea del mundo inferior con sus orígenes atestiguados en Ugarit. a una influencia de Mesopotamia y Siria septentrionales a través de los asirios y los arameos. Según Weinfeld. y que no estarían además institucionalizados. . 1978 y 1985). Según él (y Deller) se trataba en realidad de sacrificios simbólicos en los que la acción de “pasar por el fuego” debe ser interpretada figurativamente. y por consiguiente poco frecuentes.El sacrificio Molk 19 hebreo más antiguo que sólo conocería el nombre de la divinidad amonita Milcom (Trebolle. así como en el precedente ambiente cultural ugarítico durante la Edad del Bronce (Xella. Este autor identifica el molk bíblico como una manifestación del culto a Hadad. También se ha insistido con diversos argumentos en la ausencia de testimonio alguno sobre el molk en Fenicia. 1973: 360ss. Al mismo tiempo rechaza toda conexión con los sacrificios infantiles de los fenicios y púnicos. documentado en Siria y Mesopotamia como una forma de Nergal (Day.

7. A este re- . todo lo cual no se explica fácilmente si en realidad el rito era. de los que los profetas constituían sus más genuinos representantes.31). que provocaba la práctica del molk entre ciertos círculos de la población israelita (Picard. y que la arqueología fenicia oriental resulta. El molk como sacrificio cruento pero restringido. el carácter cruento de este rito se desprende de la propia información que nos proporciona la Biblia (Jer.20-22). no sólo ante una manifestación de idolatría. Pero cabría añadir aún la dificultad que por diversas razones rodea todo lo referente a la documentación porcdente de las ciudades de Fenicia. a la que se añadiría poco después un trabajo de Kaufmann (1978) en el que se determina la imposibilidad ortográfica de conciliar el dios Adrammelek bíblico (corregido en Adadmelek por Weinfield) con el Adadmilki asirio. Ruiz Cabrero Semejante argumentación. ya que no se reconoce como parte del problema que los textos fenicios originales no se conservan. 1990: 87).16. 1975). entre otras deficiencias que luego serían señaladas (Smith. claramente deficitaria en hallazgos. 1213). como se pretende. no tiene en cuenta el horror.20 Carlos González Wagner . 19. La argumentación de Weinfeld fue objeto de la réplica de Smith (1975).Luis A. ni la utilización que aquellos hicieron del tofet como símil de lugar de muerte y desolación (Jer. insistiendo en el carácter cruento del molk. por motivos sobradamente conocidos. que resulta bastante explícita al respecto (Ez. incruento. Muy por el contrario.

Katzestein. Es significativo observar como en otros lugares del mundo antiguo la existencia de divinidades asociadas a una montaña. así como a circunscribirlo a un círculo social restringido muy próximo a la realeza e identificado con ella (Heider. que pese a que a menudo se afirma lo contrario. a la lluvia y a la fertilidad. se ha tendido a reducir su frecuencia hasta convertirlos en manifestaciones episódicas y esporádicas ante situaciones críticas que implicaban grave peligro colectivo como guerras. 14. Olmo Lete. 1984: 223. 1991: 191). 1987: 216. se han señalado indicios que permiten considerar que el sacrificio de niños estaba difundido en la zona de sirio-palestina (Maccoby. Curcio Rufo (4. sobre la base de las noticias de Filón de Biblos (Porfirio. . 1993: 3-52) en relación con cultos de fertilidad y en demanda de lluvia (Ruiz. aunque muchos han aceptando la práctica de sacrificios infantiles en el molk.H.. 2. N.5. plagas. Rep. Abst. Plinio. 3) o los propios textos bíblicos que parecen recoger su apogeo durante el periodo de la amenaza asiria (Day. 1982. Diodoro de Sicilia (XX. En general. 1993: 90). como era el caso del Zeus Likeyos en la Arcadia (Platón. VIII. VIII. 82) eran relacionadas también con la creencia en la existencia de sacrificios infantiles que formaban parte de su culto. 1981: 222 y 248. 16 565 DE. Baumgarten. hambrunas.El sacrificio Molk 21 specto hay que decir. 1989: 62). Levenson.6). etc. 4) o Q. 1990: 70 ss. Aubet.

2 Re. No obstante.. Ruiz Cabrero El molk en Fenicia e Israel.22 Carlos González Wagner . que en la Biblia aparece como Moloc.13. y si no lo redimes.14). del que pronto quedarían exentos los seres humanos (“. si bien en circunstancias excepcionales.26. Tales holocaustos eran realizados en un lugar denominado tofet. podían verse abocados a tal práctica en beneficio de toda la comunidad (“Viendo el rey de Moab que llevaba lo peor en la batalla. el sacrificio de los primogénitos no puede ser identificado con el molk. Así harás con el primogénito de tus vacas y tus ovejas. Los textos bíblicos.27). me darás el primogénito de tus hijos. le ofreció en holocausto sobre la muralla”. el macho lo consagrarás a Yahvé. Éx. Éx.3. y de todo primer parto de los animales que tengas.12. que en Jerusalén se . y entonces. lo desnucarás. También redimirás a todo primogénito humano de entre tus hijos”.. No pudo conseguirlo. si bien en una sóla ocasión se mencionan primogénitos.28-29). tomando a su primogénito. hizo una salida con setecientos guerreros para ver de desbaratar al rey de Edom.consagrarás a Yahvé todo cuanto abra la vulva.Luis A. y sobre todo los miembros de las élites dirigentes.22. el del asno lo redimirás por un cordero. al que había de reinar después que él. quedará siete días con su madre y al octavo me lo darás”. Los textos del Antiguo Testamento aluden en unas ocasiones al sacrificio de las primicias (“no diferirás la ofrenda de tu cosecha y de tu vino nuevo.

como cuando se utiliza el símil del tofet. Otra cuestión de singular importancia concierne al origen de tal sacrificio practicado. para profetizar la futura destrucción de Jerusalén o como cuando Isaías (30.El sacrificio Molk 23 encontraba a las afueras de la ciudad. no es un hecho único. así como en la identificación del tofet con Gehenna. El debate sigue abierto. se encontraba ya presente en la primitiva religión hebrea que. según mantienen algunos investigadores. el infierno ardiente. La cuestión de la ausencia de documentación arqueológica. como en ocasiones afirman los textos bíblicos. La cuestión estriba en establecer si se trata realmente de una contaminación procedente del entorno cultural cananeo. El carácter cruento de este rito parece desprenderse de la propia información bíblica que resulta bastante explícita al respecto. En ambos . 33) compara con un tofet la destrucción total de Asiria. en el llamado Valle de Ben Hinón. La ausencia de vestigios arqueológicos de tofets en Oriente. lugar siempre de muerte y desolación. como vemos. junto al barrio de los ceramistas. sino que guarda mucha semejanza con lo que ocurre en la Península Ibérica y Baleares. al menos en el estricto sentido que los conocemos en el ámbito colonial mediterráneo. o si. no diferiría tanto en un principio de la de los paises y pueblos vecinos. en un tiempo por los israelitas antes de su definitiva prohibición en época del rey Josías. por el contrario.

en todo caso. similar a la del restante material epigráfico escasamente documentado. a un problema de documentación. insuficientes que adquieren significación la posible. 1987. tanto en Oriente como en España. 1993: 116 ss. sin embargo. en otros lugares del Mediterráneo. 182 ss) por la inscripción de Nebí Yunis. Tanto allí como aquí las ciudades habitadas por los fenicios en la Antigüedad son ciudades aún vivas. cfr: Heider. 1991: 106 y 111) han considerando extraña la ausencia de hallazgos de estelas. 1976. 1985. 1991: 112). por el momento. Gianto. Ello hace que no pueda ser atribuible únicamente a la problemática concreta del tofet. aunque discutida. así como la probable localización de un tofet de comienzos de la Edad del Hierro en . sino arqueológico (Wagner. 1994). como veremos. corresponde. que se ha considerado últimamente resultado de una “innovación precoz” producida en Cartago desde donde irradiaría a sus colonias (Moscati.24 Carlos González Wagner . elementos arqueológicos vinculados. Ruiz Cabrero casos se trata no de un problema histórico o cultural. en cambio. lo que ha dificultado de forma extraordinaria los descubrimientos que se han producido. más que constituir un hecho que la vincula de forma directa con Fenicia y no con el Mediterráneo central. Y es en este contexto de conocimientos parciales y.Luis A. aunque motivado por circunstancias distintas en cada caso. pese a lo cual reputados investigadores (Moscati. con lo que su ausencia en la Península Ibérica. en realidad. Esta ausencia es. identificación de un caso de molk en Fenicia (Delavault y Lemaire. y no un conjunto de ruinas abondonadas. al tofet.

propia de los grupos elitistas y la realeza (Baumgarten. Decret 1977: 141. Pero no parece. sostienen que toda la evidencia contenida en el Antiguo Testamento sugiere con fuerza que se trata de un rito de origen cananeo. y con los que. Parece razonable acordar con aquellos que consideran que la evidente y temprana implantación del molk en el ámbito colonial mediterráneo responde a la existencia anterior del mismo en Fenicia (Warmington. como Day (1989: 26. y aunque los textos bíblicos aluden en ocasiones a la práctica del molk por algunos miembros de la realeza. 1990: 70ss. El origen fenicio oriental del molk. 1974: 187. ya que entonces resulta difícil explicar la gran difusión y popularidad que llegó a alcanzar entre los israelitas. tan convincente la hipótesis de que el molk hubiera constituido en Oriente una práctica poco frecuente y minoritaria. como responsable de tales abominaciones al haberse apartado de la religión de Yavé. en cambio. 1986: 466 ss.El sacrificio Molk 25 Soukas (Riss. 1988-90: 244 ss). 1983: 511). sino a toda ella de forma indeterminada. 223. 1981: 248. . Lipinski. Olmo Lete. Aubet 1987: 214ss. 1985. Aubet. 1981: 222 y 248. y tal vez en Akko. 29 ss). Akhziv y Meggido (Prausnitz. 1987: 215). Heider.. El hecho de que los profetas lo combatieran con dureza una y otra vez habla bien a las claras de su arraigo entre los hebreos. Baumgarten.). también señalan en otras a un conjunto más amplio de la población israelita.

posiblemente Filón de Biblos. Curcio Rufo. XX. intenta defender a los fenicios y púnicos de las frecuentes acusaciones de barbarie.Luis A. 3. Exageraciones y tergiversaciones. y que arqueológicamente no han sido detectados. 13) de que la música estruendosa pretendía ahogar los gritos de la víctima. haciendo notar que aquellos no eran los únicos que. Los estudios realizados. También parece falsa la aseveración (Plutarco. como cuando aluden a la gigantesca estatua broncínea y al descomunal brasero que caracterizarían el tofet (Clitarco y Diodoro. en virtud de alguna creencia y práctica religiosa. Apolog.56) a sacrificios ante situaciones de excepcionalidad que tienen poco que ver con éste. Con todo. permiten abrigar la fuerte sospecha de que ésta llegaba ya inmóvil. 2. . IV. 14. si bien en ocasiones aluden (Porfirio. Abst.26 Carlos González Wagner . 9. Tertuliano. De superst. a la pira donde se realizaba el hlocausto (Benichou-Safar: 1988). Al hacer énfasis sobre estos últimos. cuyo testimonio recoge Porfirio. muerta o narcotizada. este tipo de fuentes. Los textos clásicos también concuerdan en el carácter cruento del mlk. incluye evidentes exageraciones y tergiversaciones influidas seguramente por la propaganda antipúnica. que también encontramos en otros autores (Q. sacrificaban a sus hijos a los dioses. Ruiz Cabrero La información de los autores clásicos.4).2-3).

con sacrificios regulares que formarían parte de un culto religioso como práctica habitual..El sacrificio Molk 27 La supuesta confusión entre sacrificios y asesinatos rituales. Este último aspecto es sumamente significativo. per una migliore delimitazione problematica di tutto il discorso” (p. ya que en palabras de un conocido antropólogo: “. 1990: 45 ss) justificarían su abandono para centrar su estudio “con una riconsiderazione preliminare dei dati. además de estar contaminadas en muchos casos por prejuicios que permiten atribuir a los pueblos bárbaros prácticas como los sacrificios humanos. toman drogas alucinógenas para contactar con los espíritus tutelares y fortalecen sus armas mediante hechizos mágicos. los guerreros se pintan y se adornan. Ahora bien. invocan a los antepasados. Otra de las líneas argumentales utilizadas recientemente insiste en que las fuentes clásicas que aluden al molk. la distinción entre “sacrificios humanos” y “asesinatos rituales” es tan arbitraria como el mismo concepto de “sacrificio” que se critica.en las sociedades grupales aldeanas. Antes de lanzarse a la batalla.. y en los que las víctimas no serían únicamente niños. Los . 46). La no adecuación de las modernas teorías sobre el sacrificio aplicadas al rito del molk (Ribichini. confunden y mezclan ocasionales asesinatos rituales que sólo tendrían lugar en circunstancias muy extraordinarias. che giui verso un ripensamento delle questioni e dei metodi. la guerra es el asesinato ritual. al margen de que el enemigo sea liquidado en el campo de batalla o en casa.

ya que el rito constituye también una rememoración escenificada del tiempo mítico. Y ésto es realmente importante. El “asesinato ritual”. A diferencia de las muertes y asesinatos desacralizados. una “vuelta . ya individualizados o en masa. Ruiz Cabrero enemigos matados en el campo de batalla son 'sacrificios' en el sentido de que se afirma que sus muertes satisfacen a los antepasados o a los dioses bélicos. Expresándolo de otra forma. 1987: 25). 1978: 143).Luis A. comparten. Simonetti. sacrificios humanos y “asesinatos rituales”. 1983: 93. Ribichini. con ocasionales y muy esporádicos asesinatos rituales ante situaciones de gran peligro y emergencia. por más que difieran en su formalización y en sus procedimientos. lo que no quiere decir que no los haya. 1978: 128. quienes intentan negar recientemente toda evidencia acerca del carácter cruento del molk (Xella. ya que sobre tal pretendida diferencia se apoyan. así como servir de puente entre lo sagrado y lo profano por mediación de la víctima. que en los asesinatos rituales permanecen en abstracto.28 Carlos González Wagner . el beneficio de la integración mediante la normativa religiosa y la aquiescencia de los dioses. no parece que existan apenas contrastes significativos entre sacrificios humanos y asesinatos rituales. del mismo modo que se afirma que los antepasados o los dioses bélicos se sienten satisfechos por la tortura y muerte de un prisionero” (Harris. sea cual sea su frecuencia. La única diferencia consiste en que en los sacrificios se concreta él o los destinatarios sobrenaturales de la ofrenda. alegando que se confunde la práctica de lo que según ellos sería un sacrificio simbólico. en parte.

en lo que coincide con la noticia de Quinto Curcio Rufo sobre la situación en Tiro. 221) o el de Varrón citado por S. y dado su carácter propiciatorio. que en el pasado había gozado. IX. Por más que se quiera insistir en su presunta excepcionalidad dentro de una práctica ritual regular. en época de Alejandro. fr. de una frecuencia mucho más regular.El sacrificio Molk 29 a los orígenes”. 19 y 26) producen la misma impresión. Vii. 2-4) es también significativa. por pura lógica interna de ambos relatos. de lo que se infiere. las noticias que nos han transmitido los autores antiguos no producen precisamente tal impresión de confusión. ¿Sacrificios esporádicos? Por otra parte. Agustín (De civ. . Dei. parece bastante claro que la prohibición de las autoridades romanas no estaba destinada a episódicas e infrecuentes. La noticia de Tertuliano (Apolog. tanto en Cartago como en la metrópolis. está tan dentro de las prácticas religiosas transformativas que apenas puede ser diferenciado del sacrificio. Otros testimonios. como el de Ennio (An. como a veces se pretende. Pese a la prohibición los sacrificios continuaron en secreto. manifestaciones de carácter cruento. Diodoro es explícito cuando afirma que la práctica había caído en desuso entre los cartagineses en tiempos de la invasión de Agatocles. sino a impedir un uso regularizado por la costumbre. lo cual sugiere más una práctica habitual (que no forzosamente masiva) que un ocasional ritual de asesinato ante circunstancias de grave excepcionalidad.

30 Carlos González Wagner . que sin duda acusan el impacto de la propaganda antipúnica y los efectos de una interpretación de ritos que no comprenden bien. originada probablemente en una contaminación con el mito de Talos.Luis A. por lo que es preciso volver la vista hacia el contenido de las urnas y el carácter de las inscripciones que en tales recintos han aparecido en diversos lugares del Mediterráneo. Pues bien. donde a partir del siglo IV a. el tofet acoge ofrendas procedentes de amplios sectores sociales. lo que se interpreta como una de las causas del enfado de la divinidad. Así ocurre con el comentario de Diodoro cuando alude al sacrificio de niños pertenecientes a las mejores familias de Cartago. pero en otros casos sus informaciones se corresponden bastante bien a los observado en el registro arqueológico. En cualquier caso podemos admitir el carácter controvertido de los textos clásicos. que lo había descuidado en tiempos anteriores. . esto es: a la aristocracia. existe constatación arqueológica y epigráfica de ello en Cartago. perdiendo ese carácter elitista que lo había caracterizado hasta entonces (Stager y Wolf. y cuyos vestigios no han podido ser encontrados en ninguno de los tofets. Ruiz Cabrero El valor de los textos clásicos.C. Sin duda hay exageración en los autores griegos y latinos que se han referido a esta costumbre religiosa de los fenicios y cartagineses. como en el celebrado tema de la estatua broncínea de la divinidad que presidiría los sacrificios. por cuyos brazos inclinados caería la pequeña víctima hacia la pira. 1984: 47).

Sabratha) así como en Sicilia (Motia) y en Cerdeña (Tarros. Nuestro conocimiento de los mismos es muy desigual resultando los de Cartago. cipos y urnas con restos de incineraciones infantiles. lugares todos ellos habitados antiguamente por los fenicios. Day. Su significado ha sido y es aún objeto de discusión (Saracino. inmortalizada por otra parte gracias al Salambó de Flaubert. Cuando en 1921 se descubrió en Cartago un recinto que contenía innumerables estelas. 1981. en el valle de Ben Hinón. situado a las afueras de Jerusalén. . 1989: 24 ss). Semblanza arqueológica del tofet. Tharros y Motia. Constituye un recinto a cielo abierto pero delimitado por muros. El término tofet aparece únicamente en la Biblia. donde los hebreos hacían “pasar a sus hijos e hijas por el fuego”. Constantina. El paisaje arqueológico del tofet es muy característico. pareció la más adecuada para designarlo. que alberga sucesivos estratos de urnas de cerámica que contienen las incineraciones. etc). Luego fueron apareciendo otros recintos similares en el norte de Africa (Susa.El sacrificio Molk 31 La arqueología de los tofets. Con esta palabra se designa en algunos pasajes del Antiguo Testamento el lugar. Sulcis. Monte Sirai. Esta es la razón por la que es utilizado para referirnos a los recintos que los arqueólogos han excavado en todos esos sitios. los que más información han proporcionado hasta el momento. la palabra tofet . El descubrimiento.

motivos astrales como el disco solar alado o el creciente lunar. Como ya se ha dicho. (Amadasi Guzzo. En cualquier caso. 1991: 107). como su iconografía. y arquitectónicos. lo que se observa por el carácter individual de la ofrenda según las inscripciones de las estelas. como capillas con frontones triangulares. sobre todo a partir del siglo V a. Esta última es rica en motivos simbólicos. entre los que destaca el signo de Tanit pero también los betilos. en ocasiones pegado a ella. en el que aparecen en el transcurso del siglo VI a. a diferencia de las urnas. En unas pocas estelas cartaginesas se representa a un sacerdote que lleva en brazos a un niño pequeño. Moscati. sin . como flores de loto. el “idolo botella”. Ruiz Cabrero acompañadas de monumentos como son los cipos y las estelas. pero tembién en naturalistas. 1979. acróteras. conviene tener presente que estas.Luis A.32 Carlos González Wagner . y no siendo modificado por ulteriores construcciones. palmas o representaciones humanas. Si hay. y aquellos otros de procedencia griega. Su ubicación resulta canónica y topográficamente estable en el conjunto de la ciudad (Bondi. La tipología de dichos monumentos es variada así. como el caduceo. cornisas o capiteles. C. En una lectura institucional podríamos decir con Ribichini y Xella (1994: 31) que constituye un espacio público destinado a deposiciones privadas. no constituyen un elemento esencial del tofet. 1986: 192). guirnarldas. en ninguno de estos espacios sagrados excavados hasta el momento han aparecido vestigios de la estatua broncínea ni de la fosa que mencionan algunas fuentes literarias antiguas. próximo a la muralla. C..

aunque en un porcentaje mínimo. 1975) han creído que ocultaban el rostro de las pequeñas víctimas durante su incineración. Una proporción muy elevada de las urnas contiene restos de niños de muy corta edad. se han documentado terracotas antropomorfas cuya función no está aún bien establecida. en cuyo caso las de carácter femenino plantean el problema del predominio de dedicaciones masculinas en las inscripciones que contienen las estelas. Sulcis y Monte Sirai. Un tanto por ciento reducido contiene restos de niños de más edad. Podría tratarse de representaciones simbólicas de los oferentes. Los resultados de los análisis efectuados sobre muestreos amplios procedentes de Cartago y Tharros arrojan resultados similares. o. En algunos lugares. y hay casos.El sacrificio Molk 33 embargo. tal vez. lo que se ha interpretado generalmente como sacrificios de sustitución. de edades superiores que alcanzan los seis/siete años. siendo imposible por ahora averiguar su sexo (Stager. El contenido de las urnas. de urnas que sólo contienen restos de pequeños animalillos. También hay una proporción variable. como en Motia. 1980: 4). de ofrendas on un sentido similar al de estos monumentos. entre un mes y un año de edad dental. hasta tres años. También han aparecido máscaras de terracota de expresión “grotesca” a las que se les atribuye un valor apotropaico y que algunos autores (Garbini. Los análisis de los . según los estratos. restos de pequeñas construcciones (sacello) en Motia.

Ruiz Cabrero restos de las incineraciones infantiles sugieren que las pequeñas víctimas llegaban ya muertas o narcotizadas a la pira (Benichou-Safar.34 Carlos González Wagner . de acuerdo con los análisis efectuados. lo que contrasta con la imagen. mientras que las más recientes contienen en mayor abundancia los restos de niños de más edad y el porcentaje de sustituciones es mucho más escaso (uno de cada diez). las urnas mas antiguas suelen contener los restos de víctimas infantiles de muy corta edad (neonatos) y se da un porcentaje elevado (uno de cada tres) de “sacrificios de sustitución”. .Luis A. De las últimas investigaciones en el tofet de Cartago (Stager. Además. 1980 y 1982. Stager y Wolff. 1988: 60). aunque en este ultimo caso el muestreo es menor). también difundida por algunos autores en la Antigüedad de los címbalos y flautas destinados a tapar los llantos y gritos de los sacrificados. 1990: 56) y del de Motia (Ribichini y Xella. Otro tanto parece que puede decirse respecto del tofet de Tharros (Moscati. 1994: 81 ss). Un especial problema de interpretación plantean la presencia de deposiciones múltiples. 1984) procede una constatación de no poco interés. 1987: 5. conviene señalar que cuando las urnas contienen los restos incinerados de más de una pequeña víctima se da siempre el mismo esquema: a) El porcentaje de este tipo de hallazgos es sensiblemente inferior al de aquellos que sólo contienen restos de una única incineración (25% en Cartago y sólo un 1% en Tharros. Ribichini.

7% del total. siendo en ellas absolutamente predominantes los neonatos. mientras que los restantes corresponden a edades claramente superiores (entre dos y cuatro años). Hay una mayor presencia de incineraciones de animales (61. Cabría esperar de todo ello la incidencia de un factor aleatorio durante la recogida de los restos de la incineración (Benichou-Safar. por su parte. mientras que los restantes lo están por uno o dos fragmentos de huesos. 3 %) siendo el porcentaje de las incinaraciones humanas más reducido (24 %) que en Cartago y Tharros. 1980: 4). en el caso de las deposiciones múltiples esté frecuentemente tan mal representado?. luego depositados en las urnas. Los análisis efectuados en un conjunto de urnas procedentes de Motia arrojan. Sobre todo si consideramos que los restos que se han preservado sugieren un esfuerzo muy preciso para recogerlos y depositarlos dentro de una urna (Stager. Las incineraciones mixtas representan. un 14. resultados divergentes. c) Los restos de una de las víctimas están bien representados. sin embargo. ¿como se explica entonces que uno de los individuos. . 1988: 63). Si esto es así. con lo que no habría que pensar necesariamente en la muerte simultánea (provocada o natural) de más de un niño en el seno de una misma familia.El sacrificio Molk 35 b) Una de las víctimas incinerada es un niño de poca edad (un año o menos) o incluso un neonato.

3783. Ruiz Cabrero La epigrafía del molk. Por lo general la información del ritual que se puede deducir de las inscripciones apuntan hacia un carácter individual de la ofrenda. 1986: 199 y 204 ss). Las inscripciones son parte de los documentos hallados en los tofets. Los caracteres en que se hallan escritos corresponden en su mayor parte a la lengua fenicia. pese a que alguna inscripción alude a la posibilidad de realizar más de una ofrenda por los miembros de una misma familia. 3784 y 3785). sistema del cual poseemos un menor número de restos debido a los problemas de perdurabilidad del mismo. y subraya igualmente el carácter no colectivo del rito (Amadasi Guzzo. La técnica empleada para su consecución es la incisión sobre un soporte de piedra (generalmente un cipo o una estela) o bien. por medio de la pintura.36 Carlos González Wagner . 3777). como la procedente en este caso de Motia. Un ritual no colectivo. púnica y neopúnica. portando incluso fórmulas de maldición contra aquel que la mueva o robe (CIS. llegándose incluso a la utili- . aunque también hallamos algunos casos en lengua griega y latina.Luis A. no demuestra la existencia de ofrendas múltiples en el desarrollo de una misma ceremonia. junto a la incisión o en sustitución de ésta. Algunas inscripciones cartaginesas tardías hablan de “don de piedra” (CIS. aunque también encontramos dedicaciones de mujeres. La evidencia epigráfica. siendo generalmente realizada por un oferente masculino.

incidiendo sobre esta hipótesis. Su vocalización en hebreo daría malik en su forma activa (hiph‘il). sino el caso de ‘olah “andar sobre” en el ámbito hebreo proporcionan un claro ejemplo. como evidencian las inscripciones neopúnicas de Ngaous. Por tanto. La existencia en el mundo semita nordoccidental de verbos con sentido de movimiento para reflejar un sacrificio es bien conocida. que al ser prefijada da lugar a un nombre verbal. en su forma causativa. pero de molâk pasaría a molōk. Pertenece a una raíz homógrafa de palabras diversas con el sentido de reinar. “hacer andar”.El sacrificio Molk 37 zación de un sistema de genealogía regido por un matronímio en vez de por un patronímio (CIS. En fenicio no se sabe la vocalización de la posible forma pasiva. malak. No solo el caso de hlk en el ámbito fenicio. Vön Soden (1936). El término mlk. Eissfeldt (1935) manifestó que la palabra hace referencia a un término sacrificial. Chabot (1917) tomando como referencia el vocabulario siriaco. El sacrificio era ejecutado como respuesta a un ruego “porque ha escuchado su voz” y tenía un carácter nocturno: sacrum magnum nocturnum. propuso un significado de prometer. En ambos . llegó a la conclusión que la etimología pertenece a una raíz de primera débil hlk con un prefijo m. El empleo de la palabra mlk representa un punto crucial en la problemática del sacrificio. “aquel que hace andar”. a un verbo con el significado de “andar”. 253 y 902). y en su hipotética forma pasiva molâk (hoph‘al).

“sacrificio (ofrecido) por un ciudadano”. Por contra. Hay menos consenso sobre como hay que traducir mlk‘bl. La expresión mlk’dm se traduce como “sacrificio (ofrecido) por un hombre”. hasta ahora.: Amadasi Guzzo. no han aparecido las dos fórmulas utilizadas conjuntamente en un mismo tofet. mlk’mr y mlkt. mien- . los términos empleados para designar el rito son los de mlk’dm. 1953: 15-17. 1986: 202). En lo que a la variedad del formulario epigráfico concierne. mientras que la segunda.. cf. así Dussaud (1946) llegó a la conclusión que hace referencia a una persona poseída. significaría “sacrificio de un (niño) común”. y según la cual la primera habría de ser leída como “sacrificio de un (niño) noble”. como la de sacerdote. “sacrificio (en honor) a Ba‘al”.38 Carlos González Wagner . que no se constata en Cartago. mlk‘bl. “sacrificio en lugar de un recién nacido” son las propuestas al respecto. nuevas posiciones optan por una etimología y significado diverso.Luis A. El formulario epigráfico. Antes que nada es preciso señalar que la interpretación fundada sobre la presencia de las fórmulas mlk‘bl y mlk’dm. o Benichou Safar (1995) que presenta una correspondencia con formulaciones latinas en el sentido de “aquel que entra”. En algún caso la fórmula mlk’dm acompaña a oficios y profesiones. Además. Ruiz Cabrero casos sería la constatación del término técnico referente a holocausto (oferta totalmente quemada). que no pueden ser considerados “comunes” (Charlier. debe ser descartada ante la evidencia contrastada de diversos lugares.

1982: 127 ss). Charlier (1953) afirma que debe entenderse como un epíteto divino. como se ha dicho. . Benichou Safar (1995) sostiene una nueva hipótesis “aquello que ha entrado bajo el yugo”. dando el nombre específico para el sacrificio de sustitución. 1955 y 1960) esperaría un lamed delante de Ba`al si fuese un sacrificio dirigido a esta divinidad. siendo aceptado por Röllig (1965) y Müller (1984).El sacrificio Molk 39 tras que la unanimidad es mayor en relación a mlk`mr que debe entenderse como “sacrificio de un cordero” o “sacrificio votivo”. un adulto y no un niño. Fevrier (1953. es decir. De ahí que se pueda proponer para nsb mlk “estela del sacrificado” o “estela de la víctima sacrificada”. Eissfeldt (1935) propuso “oferta de Ba‘al” o Gibson (1982). De esta manera pues si. Por otra parte la palabra. es acompañada de b‘l formando la expresión mlk b‘l. b‘l sería el objetivo genitivo al cual va dedicado: “holocausto de Ba‘al”. con la finalidad de un sacrificio por un lactante. 1988-90: 243). por el contrario lo interpreta como b ‘ul. con el mismo sentido. en cualquier caso un sacrificio de sustitución (Lipinski. El femenino mlkt se interpreta como una variante dialectal menos frecuente que mlk que no parece que pueda ser relacionado con el género de la víctima del sacrificio (Garbini. “aquel que sube”. “oferta de uno que está ligado a un voto”. pero el problema es que esta expresión era usada por quien llegaba a alcanzar el grado de sacerdote. mlk tiene el sentido de sacrificio de holocausto. en un primer momento.

bien documentada en las inscripciones más antiguas del tofet. mientras que el empleo del verbo nador se generaliza a partir del siglo V a. Así. el molk como forma de infanticidio ritualizado alcanzaría una mayor incidencia mientras las sustituciones disminuían drásticamente..40 Carlos González Wagner . Las divinidades destinatarias de las ofrendas. por la de la diosa Tanit. Posteriormente. queda señalar que son varias las divinidades que son objeto de la dedicatoria realizada en los tofet. Resulta igualmente interesante la evolución observada en el empleo de los verbos en lugares como Cartago y Motia.Luis A. comienza a ser desplazada desde finales del siglo V y comienzos del IV a. Según él cabría interpretar todas estas variaciones de acuerdo con una evolución en las prácticas rituales asociadas al tofet. La mayor parte de las inscripciones están dedicadas a la pareja compuesta por Ba<al ·ammon y Tanit. y a consecuencia de presiones de índole demográfica. C. la impor- .C. A partir de entonces. en los tiempos más antiguos se daría un predominio de la ofrenda de primogénitos junto con un elevado número de sacrificios de sustitución. No obstante la evolución cronológica muestra como la inicial preponderancia de Ba‘al-Hammón. En las inscripciones más antiguas se utiliza el verbo yaton. en ambos lugares. Ruiz Cabrero La evolución.. Lipinski (1988) subraya que una similar disparidad se da en los textos bíblicos que se refieren al sacrificio de primogénitos y aquellos otros que aluden más concretamente al molk. Por último.

“el Señor de las ascuas”. Ba‘al Hammon es la única divinidad mencionada. Originario de Oriente. Se trataba de una divinidad ctónica. Cerdeña y Malta. Estas le dan el epíteto de “cara de Ba‘al” y por una de ellas sabemos de la existencia en Cartago de un templo dedicado a Ashtarté y a Tanit del Líbano. de Africa. una divinidad atmosférica relacionada con la tormenta y la lluvia. atribuyéndole un carácter protector de la familia y las unidades domésticas. en cambio.El sacrificio Molk 41 tancia que va adquiriendo es cada vez mayor. La diosa Tanit. apareciendo incluso sola en las inscripciones. protectora de la vida más allá de la muerte. “el Señor del altar de los perfúmes” o. Ba‘al Hammon es atestiguado también en las estelas y dedicatorias del N. de origen oriental aunque durante mucho tiempo se creyó que era una divinidad exclusivamente africana. sugiere que era el protector y garante de la prosperidad de la ciudad y que al mismo tiempo poseía aspectos relacionados con la regeneración y la fecundación. Sicilia. algunos investigadores señalan sus relación con el fuego o el calor. particularmente en Cartago. Era la consorte de Ba´al . En Motia. Otra interpretación distinta lo reconoce como el “Señor del baldaquín”. Su identificación posterior con el Saturno romano. alcanzó una gran popularidad en las colonias occidentales. bajo cuya forma pervivió en el norte de Africa mucho tiempo después de la destrucción de Cartago. y considerada a veces como una de las manifestaciones de Ashtarté. más bien. Su iconografía era la de un dios barbado tocado con la tiara y sentado sobre un trono. mientras que otros lo interpretan como “Señor del Amanus”.

un triángulo coronado en su vértice por una raya horizontal. 4963). de un ritual propio sobre todo de la realeza y de las familias nobles ante situaciones especialmente críticas que implicaran grave peligro colectivo para la comunidad. Sakon y Ba‘al (CIS. La hipótesis funeraria. que solo afectaría a un sector específico de la población. muy frecuentes en Siria y Canaán a finales de la Edad del Bronce. y rematado por un círculo. esporádica y restringida. procedente de Sarepta. destacando sobre todo el famoso “signo de Tanit”. En el caso de Cartago a los dioses en general (CIS. o Ba‘al ’Addir. a Reshef en Soussa (T4) y Nebí Yunis (RES. C. 367). Una argumentación de este tipo. Ruiz Cabrero Hammon en el panteón cartaginés. que en ocasiones tiene los extremos levantados. según esto. Su iconografía es rica pero de difícil interpretación. en el que se ve una esquematización realista de la imagen oriental de la diosa desnuda o de la hieródula de los brazos extendidos.42 Carlos González Wagner . que . Se trataría. en Chipre. 3775) y a una tríada compuesta por Shamash. También existe constancia de otras divinidades a las que se ofrecen las dedicatorias en el tofet. en Malta. Su nombre aparece también en la atroponimia religiosa de Sidón y Kition.Luis A. Fuera de Cartago aparece asociada a Ashtarté en el templo de Tas es-Silg. La interpretación que los estudiosos han hecho del molk lo ha venido caracterizando a menudo como una práctica circunstancial. y en una inscripción de comienzos del siglo VI a.

apare perciò come uno sgravio di coscienzia”. como magistralmente lo ha expresado Amadasi Guzzo (1986: 189 ss): “E infatti particolarmente arduo riuscire ad ammettere che popoli a noi relativamente vicini. deja planteada la incógnita acerca de la naturaleza de las abundantes incineraciones descubiertas en los tofets . Así el precedente más inmediato se puede encontrar en un trabajo de BenichouSafar (1981) en el que la autora se interroga a cerca de la escasez de restos de niños en las necrópolis púnicas de Cartago y plantea la hipótesis de una posible utilización del tofet como necrópolis infantil. En realidad se trata de una idea bastante antigua. se nom eliminarlo completamente.El sacrificio Molk 43 se hace descansar sobre las noticias proporcionadas por algunos autores antiguos o sobre algunas referencias bíblicas. Así. Génesis de la hipótesis funeraria. Un poco después . y que no aporta apenas nuevos argumentos a los ya conocidos.sia nel tempo. por tanto. como veremos. abbiamo regolarmente praticato riti che non ci appaiano giustificabili: limitare il sacrificio dei bambini a casi eccezionali. No es de extrañar. La hipótesis que defiende la idea de un sacrificio incruento. en rechazar la naturaleza cruenta del molk y en convertir aquellos en necrópolis infantiles. que el siguiente paso que se produzca consista. sia nello spazio. formulada tiempo atrás en el marco del debate sobre la naturaleza y el carácter del molk. de un rito meramente simbólico ha alcanzado en las dos últimas décadas un éxito considerable.

Rouillard y Teixidor. 1993: 133 ss) el sacrificio molk se considera un rito religioso que no constituyó en realidad una practica cruenta. así como en la corta edad de los niños incinerados en los tofets. que serían sumamente episódicos. De hecho la escasa novedad argumetal que han introducido los detractores del carácter cruento del molk es quizá su rasgo más sobresaliente. El molk ha sido concebido incluso como un rito de paso post mortem en relación con un supuesto rito cananeo de “pasar bajo el . A partir de ahí y de acuerdo con una interpretación que ha llegado a contar con un buen número de adeptos (Simonetti. había sido expuesta tiempo atrás. El tofet. idea que. 1987. Grass. 1991. no por tales sacrificios. Ribichini. sino por la alta mortalidad infantil de la época. Ruiz Cabrero Simonetti (1983) realizaba una reinterpretación de los textos antiguos en los que pretendía diferenciar entre noticias. las más abundantes. Olmo Lete. Moscati y Ribichini. y los tofets albergarían por consiguiente las víctimas ocasionadas.44 Carlos González Wagner . relativas a asesinatos rituales. 1983. BenichouSafar. en poner el énfasis en la ausencia de tumbas infantiles en las necrópolis fenicias y púnicas. 1991: 185 y Ss. frente a todo lo ya conocido. como ya se dijo.Luis A. 1987. supuesta necrópolis infantil. y sin demasiado éxito entonces. 1990. y a sacrificios humanos. Moscati. La principal novedad radica. por Schaeffer (1956: 67). pues no es sino una relaboración de ideas que ya habían sido utilizadas por otros autores en el seno de este debate..

1994: 231 ss). Day. minoría quienes. que si bien revela algunas influencias que podrían proceder de los antiguos tofets púnicos de la región. El debate. Levenson. los partidarios de la hipótesis funeraria no han terminado por convencer a otro sector de estudiosos e investigadores. un bienaventurado destino en el más allá. consideran que la práctica del molk se inscribe en un . Son. desde luego. Pese a la insistencia en presentar el “viejo nuevo punto de vista” en numerosas y sucesivas publicaciones. 1988. Lipinski. Lancel. 1983: 80 y 84). 1991. en este lado.El sacrificio Molk 45 yugo” de la divinidad (Benichou-Safar. no tendrían plenamente garantizado. pues ya había sido antes aplicada a la “necrópolis” infantil de Thysdrus. 1993) en un intento de despojar al molk de cualquier atisbo de sacrificio cruento. 1993: 18 ss. Clifford. 1990. 1984. si bien las interpretaciones que se hacen del mismo no siempre son coincidentes. 1990: 279. Picard. muy por el contrario. también presenta manifiestas divergencias con ellos (Slim. situados bajo la protección de la(s) divinidad(es) del tofet. que por su condición de miembros excluidos o no integrados en la comunidad de adultos. Wagner. Esta iniciación funeraria pretendería conseguir para los fallecidos. Persisten quienes sostienen que el molk era. Brown. La idea en sí no es original. por lo que el debate sigue abierto. 1991. un sacrificio infantil de carácter cruento (Stager y Wolf. 1989.

Un examen detenido de los datos publicados muestra la presencia de enterramientos de niños junto a los adultos en las necrópolis fenicias y púnicas. lo que seguramente ha influido en que conozcamos un número menor de las realmente existentes. 1990: 58). se parte de la constatación previa de la ausencia de niños en las necrópolis fenicio-púnicas. Horwitz y Zias. Hachuel Fernández y Marí i Costa. la proporción es siempre menor que la de los adultos. pero también aquí la argumentación resulta forzada. por ello menos real. no sólo del Mediterráneo (Tejera Gaspar. no por muchas veces silenciado. pero esto mismo se observa en cualquier otra parte del mundo antiguo (Clifford.46 Carlos González Wagner . 1982: 333) sino también de Oriente (Smith. Una buena forma de avanzar en el conocimiento de todas estas cuestiones pasa necesariamente por la elaboración de una metodología clasificatoria de las tumbas infantiles en las necrópolis fenicias y púnicas así como . Por supuesto. por lo que no resulta un argumento convincente. que no sería otro que aquel del infanticidio en el mundo antiguo.Luis A. como Malta (Schwidetzky y Ramaswamy. 1990: 140-143). 1992: 87 ss) y la misma Cartago (Lancel. negado incluso. 1980: 111. A esto hay que añadir la escasa atención que los arqueólogos han prestado muchas veces a este tipo de tumbas. 113 y 115). con lo cual el problema se va perfilando de una manera bien distinta. 1975: 782). Ibiza (Gómez Bellard. Ruiz Cabrero contexto mucho más amplio. ¿Necrópolis o santuarios? Como ya dijimos.

si bien es cierto que en el mundo antiguo. los ajuares y su contenido (Goméz Bellard. Además. La explicación iniciática pierde entonces bastante fuerza. 1975: 787 ss) como para las asociaciones significativas que éstas presentan con el tipo de tumba. las necrópolis infantiles son siempre una excepción (Slim. en contraste con los índices de mortalidad infantil que se manejan (40/50 %). por lo común se trata de formas de enterramiento (en muchos casos bajo el suelo de las mismas viviendas) que no constituyen propiamente necrópolis diferenciadas. ¿por qué no precisaban . 1987. 1992). Ribichini. tanto para un ensayo de la tipología de las sepulturas (Tejera Gaspar. sugiere una muerte distinta para aquellos que no están enterrados con los adultos. el mismo hecho en sí del pequeño porcentaje de tumbas infantiles en las necrópolis de la Antigüedad. el ritual funerario. Se diga lo que se diga. Algunos aproximaciones se han realizado a este respecto. parte de los niños muertos a temprana edad ocupan espacios funerarios distintos a las necrópolis destinadas a los adultos. ¿Que ocurre con los niños enterrados en las necrópolis?. Por otra parte. 1987: 47 y 49) sólo se puedan citar dos ejemplos (Atenas y Thysdrus). Hachuel Fernández y Mari i Costa. y en muchas otras sociedades preindustriales. y no deja de ser elocuente que en los trabajos en que con más empeño se defiende el presunto carácter de necrópolis infantiles para los tofets del mundo fenicio-púnico (Moscati.El sacrificio Molk 47 de sus ajuares. ¿como y por que habían sido admitidos en el espacio funerario reservado a los adultos?. 1983: 77 y 84).

ya que hay que explicar entonces el contenido votivo de las inscripciones y la presencia de urnas que sólo tienen restos de animales. resolverse invocando el supuesto carácter iniciático de los rituales funerarios que allí habrían tenido lugar (Moscati y Ribichini. Además. es preciso señalar que no hay manera de distinguir entre un niño nacido muerto prematuramente y uno que muere al poco de nacer (Ribichini y Xella. es difícil de explicar desde la perspectiva de la mortalidad infantil.Luis A. Todo ello pretende. la evolución por edades que parece darse en algunos sitios. más incertidumbres que incógnitas resuelve. 1991: 34-37). 1994: 82). como se ve. no obstante. como argumento de apoyo a la hipótesis funeraria. como Cartago.48 Carlos González Wagner . Atribuir a los tofets el carácter de necrópolis infantiles introduce. en contra de algunas pretensiones de ver un elevado numero de fetos entre las incineraciones infantiles de los tofets. En efecto. mientras que las más recientes incluyen un mayor número de niños de un año y aún mayores (Stager. Aún más. se ha observado en el tofet cartaginés que las urnas más antiguas son las que contienen un porcentaje mayor de niños de muy corta edad (prematuros o neonatos). o bien de niños y animales. ¿Como explicar tal contraste desde la mortalidad infantil? Incógnitas no resueltas. de tal forma que los tofets resul- . 1980: 7). Ruiz Cabrero iniciación post mortem? ¿qué es lo que realmente impide a los otros estar presentes en las necrópolis?.

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tarían espacios funerarios destinados a un rito específico de iniciación reservado a los niños de corta edad que fallecían por causas naturales, y no santuarios donde se practicaran sacrificios. Se pretende, incluso, que el ritual es el mismo para los niños enterrados en el tofet y en las necrópolis (Benichou-Safar, 1995: 100), lo que reforzaría el carácter funerario de los primeros. Pero esto no siempre es así. De hecho la situación es mucho más compleja, ya que los niños enterrados en las necrópolis, junto con los adultos, unas veces son incinerados mientras que otras muchas son inhumados (Tejera Gaspar, 1975: 782, 784 y 786). Por otra parte, como ha sido observado, el supuesto carácter iniciático del molk no tiene por que ser contradictorio con su naturaleza cruenta (Picard, 1990: 86-88). La presencia de inscripciones votivas sobre monumentos (cipos, estelas), en las que los oferentes manifiestan su intención de hacer una ofrenda a los dioses, es un impedimento serio para concederle a los tofets el carácter de espacios funerarios, siquiera iniciáticos, ya que este tipo de epígrafes corresponde a los santuarios más que a las necrópolis. Ante ello, se argumenta que no existe una evidencia real que permita relacionar tales monumentos con las urnas a las que parecen acompañar (Ribichini, 1987: 38; Moscati y Ribichini, 1991: 27-31), por lo que se opta por la explicación de que las estelas podrían no haber sido colocadas siempre en el tofet en el mismo momento en que lo fueron las urnas, sino en aquel en que se solicita el don o se agradece su concesión, que no sería otro que el que la divinidad acogiese

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en su seno protector al pequeño fallecido y protegiese a los que aún seguían con vida. La hipótesis es seductora pero resulta forzada. Por otra parte, la presencia de restos incinerados de pequeños animales, por lo común ovicápridos, que a la luz de los testimonios convergentes (mlk'mr) es interpretada como sacrificios de sustitución, convierte en sumamente improbable la caracterización de todos estos recintos en necrópolis infantiles (Stager y Wolff, 1984: 39; Fedele y Foster, 1988: 33 y 42), pero se considera cómo ofrecimiento de ex-votos en honor de las divinidades protectoras por los defensores de la hipótesis funeraria (Moscati y Ribichini, 1991: 34). El mismo número de deposiciones en algunos tofets hace ciertamente improbable su utilización como necrópolis infantil, como observa Bondi respecto a Monte Sirai (cfr: Ribichini y Xella, 1994: 118). El escaso porcentaje de incineraciones infantiles observado en Motia en contraste con las deposiciones que sólo contienen restos de animales tampoco parece encajar muy bien con una mortalidad natural que se considera elevada. Por supuesto, todo ello contrasta con los cálculos que se efectúan para Cartago, unas 20.000 urnas entre el 400 y el 200 a. C, que no son sino la extrapolación al conjunto del tofet de la densidad de hallazgos obtenidos por el equipo de arqueólogos norteamericanos bajo la dirección de L. Stager en el sector excavado (1980: 3), pero entonces ¿debemos suponer que algunos tofets funcionaban como necrópolis infantiles mientras que otros no?. A todo ello se puede aún añadir los datos obtenidos acerca de la posible, aunque discutida (Moscati y

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Ribichini, 1991: 30) estacionalidad de los ritos de acuerdo con la edad de los animales y las plantas utilizadas en la combustión (Nisbet, 1980; Acquaro, 1980: 7 81; Fedele, 1983: 641; Fedele y Foster, 1988: 41; cfr: Picard, 1990: 83), que de comprobarse, en modo alguno encajaría con la hipótesis de los cementerios (iniciáticos) de niños. Por el contrario dicha estacionalidad, de claros visos equinocciales, podría ser puesta en relación con el carácter y naturaleza de Ba`al-Hammon, la divinidad masculina que presidía los ritos que tienen lugar en el tofet, “señor del Amanus” y dios de la fertilidad y del cereal así como de la montaña y de la atmosfera (Lipinski, 1988-90: 229 ss). Una posición intermedia. Seguramente es debido al carácter forzado y contradictorio de buena parte de los argumentos sobre que reposa la hipótesis funeraria, que últimamente algunos de sus defensores parecen haber adoptado una posición un tanto más moderada que incluye el significado del tofet como santuario y la posibilidad de que se hayan producido realmente algunas incineraciones cruentas (sacrificios), aquellas que corresponderían a los restos de niños de mayor edad (Ribichini y Xella, 1994: 82 ss). Así, el tofet sería un lugar sagrado donde se realizan ritos diversos presididos por dos divinidades tutelares de la vida familiar, Ba`al Hammon, “señor de la capilla doméstica” y su paredra Tanit, lo que excluiría los holocaustos frecuentes ofrecidos a dioses terribles y sedientos de sangre. Una posición

Una interpretación del molk en clave sociodemográfica. El sacrificio molk.52 Carlos González Wagner . utilizando el método comparativo. Ruiz Cabrero similar ha sido mantenida por algunos autores (Suder. Como se ha dicho: “Historical and sociological data from elsewhere in the ancient world suggest that Phoenician infant sacrifice was not simply a religous rite but a mechanism of population control. para alcanzar otros aspectos del sistema sociocultural. Su aproximación es imprescindible.Luis A. 1990: 279). 1991) que. . por lo que es preciso un enfoque que trascienda sus aspectos filológicos e histórico-religiosos. si bien rechazan el carácter de infanticidio generalizado para el sacrificio molk y la mayoría de los restos de las urnas que aparecen en los tofets. Animal substitution became less fequent with the increase of the Carthaginian population” (Clifford. posee unas connotaciones en significado y función que rebasan el fenómeno religioso en sí. La Historia de las Religiones es una disciplina histórica que. pero ni única ni definitiva. intenta comprender la originalidad de cada religión interesándose por los problemas de su génesis y su desarrollo. consideran sin embargo que no se puede excluir del todo la posibilidad de sacrificios de niños deformes o enfermos. como cualquier otro hecho religioso.

Una alternativa eficaz puede proceder de la perspectiva multidisciplinar. respecto a los estudios tradicionales. radica en la valoración de los cometidos y funciones socioculturales de las creencias y prácticas religiosas. el sacrificio molk aparece. El factor demográfico.El sacrificio Molk 53 La aproximación multidisciplinar. como otras tantas. Harris. Suder. 1982: 162 ss. Picard. 1991: 409). 1974. tanto en Oriente como en el Mediterráneo. Eyben. 1982: 114 ss. 1990: 141 y 296. Harris y Ross. como un rito individual y en absoluto episódico (Stager y Wolf. 1984: 44. 1989: 110 ss. 1982: 159 y 162) y Tharros (Fedele y Foster. Benichou-Safar. Estimando muy improbable que los tofets hayan sido realmente necrópolis infantiles. Carcopino. 1971. 1991). Langer. 1980-1: 12 ss. como es el debate sobre la incidencia del infanticidio en las sociedades del mundo antiguo. cuya principal novedad. esto es: un enfoque antropológico y social de la religión. Lerner. al menos en los casos de Cartago (Stager. a la luz de los testimonios procedentes de los distintos hallazgos. 1988: 33) la existencia de sustituciones por víctimas . lo que hace menos comprensible que las ciudades fenicias. hayan quedado al margen de una problemática común a muchas sociedades preindustriales e incluso modernas (Freemaan. 1988: 63) en el que. y en su debida contextualización en un marco más amplio al que por su propia problemática pertenece. controvertida pero no por ello menos cierta (Angel. 1972: 100. Realidad.

y la larga pervivencia del molk en el tiempo puede entenderse como el resultado de la flexibilidad que la ritualización brindaba para posibilitar diversas formas de instrumentalizar tales sacrificios infantiles. ya que por ritualización no hay que entender obligatoriedad. Ruiz Cabrero animales. fundamentalmente. Así. Argumentos en contra del infanticidio. que sitios y que épocas.Luis A. Su argumentación descansa. es mayor en los estratos mas antiguos y menor en los mas recientes. y sobre todo negarán que tales problemas se hayan podido resolver o atenuar alguna vez mediante el recurso al infanticidio. junto a la amplia distribución geográfica. gracias a la capacidad manipuladora de las élites sacerdotales. sino en cualquier otra parte del mundo antiguo. sí la presión demográfica y las tensiones reproductivas pueden haber constituido los factores de fondo a lo largo de todos estos procesos. si la mortalidad infantil por causas naturales era realmente . 1980). Esto. Pero olvidan que. en que la mortalidad infantil por causas naturales era ya lo suficientemente elevada como para no precisar de más muertes adicionales provocadas. no sólo entre los fenicios. ya que entonces el riesgo inmediato era el de la despoblación (Engels.54 Carlos González Wagner . hacia objetivos diversos en según que coyunturas. no pocos investigadores negarán que hallan existido problemas de “presión demográfica”. que son detectadas por el análisis de los restos que contienen las urnas y por la fórmula epigráfica mlk mr. la regulación ha podido ser dirigida. Por supuesto.

En consecuencia. 1975: 251 ss. Tampoco tienen en cuenta la capacidad de las sociedades antiguas de regular el tamaño de la población mediante procedimientos culturales pues comparten con los demógrafos conservadores “la hipótesis no operacionable de que la existencia de un régimen de fecundidad culturalmente controlado depende de un cálculo deliberado y consciente de un número explícitamente pretendido de hijos deseados. la lactancia. 1990).son categorialmente degradadas a la condición . la abstinencia. Si la mortalidad infantil era tan alta y no se encontraba contrarrestada por una fertilidad igualmente alta. 1980-1. entonces ¿para que recurrir al aborto provocado y a diversos métodos anticonceptivos más o menos eficaces que sabemos fueron empleados en Oriente. El origen de esta hipótesis se halla en idealizaciones etnocéntricas. Se considera que las sociedades post-transicionales que practican generalizadamente el control de los nacimientos son las únicas que tienen la capacidad de hacer cálculos racionales acerca del número óptimo de hijos que crían. y especialmente eurocéntricas. Eyben. Pangas. en comparación con el comportamiento reproductivo de sociedades “atrasadas” pre-trasnsicionales.El sacrificio Molk 55 alta. Egipto y el mundo greco-romano? (Preus. del comportamiento de sociedades “progresivas” posteriores a la transición demográfica. los indicios del empleo de toda una gama de procedimientos culturalmente modelados que tienen el efecto demostrable de controlar la fecundidad en sociedades no contraceptivas -el aborto. también lo eran las tasas de fertilidad por lo que los nacimientos eran numerosos.

además.56 Carlos González Wagner . e. y que en consecuencia no podía ser verdaderamente un control auténtico de la fecundidad en su pleno sentido noble e idealista” (Harris y Ross. 1973) que puede resultarnos difícil de comprender. aunque no dejen de resultar eficaces para contrarrestar el elevado número de nacimientos provocado por las altas tasas de fertilidad. Todo ello en unos ambientes culturales que. Ruiz Cabrero de de conductas cuyo “objetivo” nada tenía que ver con el control de la fecundidad. En Mesopotamia. que la alta mortalidad infantil que se atribuye a “causas naturales” puede en realidad estar encubriendo pautas de conducta que. La cuestión se complica. lo que se concretaba frecuentemente en una falta de atención y de estima (Peyronnet. difícilmente podríamos clasificar a primera vista como infanticidas. lo que dejaba un amplio margen para encubrir cualquier actitud que incidiera de forma más o menos directa en acortar la vida de los recién nacidos o en impedir que nacieran. p.). 1971). por un prob- . 1991: 25 ss). Olvidan. se caracterizaban por una sensibilidad muy distinta hacia la infancia e incluso por una absoluta ausencia de la misma. ya que cada sociedad realiza su propia definición de los que es y no es “natural” (Peña. tanto aquí como allá. que no tiene porque coincidir con la nuestra. como la discriminación asistencial o nutricional. Ruiz y Wagner. por tanto. donde la preocupación por lo problemas derivados de la presión demográfica se manifestó muy pronto (Kilmer. se solían atribuir las muertes prematuras y tempranas a la acción de determinados “demonios”.Luis A. como Pazuzu o Lamashtu (Leichty. 1972).

la estima y la ternura hacia los niños no son sino adquisiciones históricamente recientes que no deben hacernos olvidar las palabras de uno de los más sobresalientes especialistas en historia de la infancia cuando afirma que: “la historia de la infancia es una pesadilla de la que acabamos de despertar hace poco” (De Mause. sino con el reconocimiento paterno posterior que implicaba su anuncio al resto de la comunidad. 1972: 206). Nuestros modelos de comportamiento caracterizados por la protección. a una edad determinada. y en el que su supervivencia quedaba enteramente a disposi- . Mentalidades y comportamientos. Dicho momento no coincide con el parto. Como en muchas otras sociedades preindustriales. lo que no se producía hasta pasar. el nacimiento no era un hecho biológico sino social (Polgar. Entre ambos se extendía un lapso temporal en el que el recién nacido carecía de existencia como tal. por lo que si perecían antes solían ocupar un espacio funerario distinto. aunque no en igualdad con los jóvenes y adultos. 1982: 15). los ritos correspondientes. esto es: cuando era considerado por primera vez socialmente.El sacrificio Molk 57 lema añadido de mentalidad que nos impide enjuiciar correctamente al proyectar nuestros valores sobre la infancia a realidades con las que no se corresponden. Una clara manifestación de la distinta sensibilidad de los antiguos hacia el niño se percibe en el tiempo que transcurría entre el alumbramiento y el momento en que se le reconocía como tal.

Los primeros días del recién nacido constituyen. 42). Los límites imprecisos entre salud y enfermedad constituían otro de los factores de riesgo que podían actuar aún después del momento del reconocimiento inicial del niño. ¿Infanticidio ritualizado?. la baja edad de la mayoría de los niños incinerados en los tofets es otro argumento a favor de la hipótesis del infanticidio ritualizado. Ruiz Cabrero ción de la voluntad de su padre. lo que convierte a este último en un hecho social más que biológico. Al contrario de lo que piensan los defensores de la hipótesis funeraria. Ello explica que muchas de las víctimas. La escasa preocupación de la medicina antigua contribuía notablemente a ello. Frente a la posible objeción de lo extremadamente infrecuentes que resultan en la Antigüedad los infanticidios ritualizados.58 Carlos González Wagner . el momento más adecuado para poner término a su vida. pág.Luis A. la ritualización del infanticidio entre los fenicios oudo obedecer a la mayor capacidad de las autoridades . Aucun médicin ne semble s’intéresser vraiment à fond” (Etienne. incineradas en el molk sean neonatos. 1973. Como se ha afirmado en un estudio pormenorizado del tema: “La médicine de la première enfance semble bien la parente pauvre de la médicine antique. Entonces era más fácil que fuera víctima del infanticidio. generalmente realizado de forma encubierta o disimulada. de acuerdo con una concepción bastante generalizada en la Antigüedad que diferencia entre parto y nacimiento.

por tanto responsabilidad exclusiva del padre. Esto.El sacrificio Molk 59 públicas para inmiscuirse en la esfera familiar y limitar incluso la. al arbitrio del marido. casi absoluta autoridad patriarcal. no es sino una muestra de la capacidad del poder público para regular las atribuciones del patriarca. El templo. de acuerdo con los testimonios epigráficos. por lo que este adoptó una cobertura religiosa que lo enmascaraba. cfr: Leychty. Las leyes asirias igualmente prevén la participación de la autoridad pública en el castigo de una mujer que se provoque un aborto (LMA. por lo que muchas veces permanecía en la sombra. 1971). Así ocurría en Oriente donde las leyes babilónicas limitaban las prerrogativas del padre para castigar y desheredar a sus hijos y del marido para castigar a su esposa. que constituía básicamente una ofrenda de solicitud o de agradecimiento a los dioses. en Oriente y posiblemente también entre los fenicios. que se enfoca como un delito contra la propiedad patriarcal y no como un crimen contra la vida. o se ritualizó convirtiéndose en un sacrificio de carácter no expiatorio. caso de los demonios Pazuzu y Lamashtu (Kilmer. no dejando la cuestión. Mientras que entre los griegos y romanos el infanticidio era propio del ámbito estrictamente doméstico y. era la institución responsable del infanticidio. . 35). tal responsabilidad se encontraba recortada y regulada por un poder público mucho más fuerte y capaz de ejercer el control social aún en el seno mismo de las familias. en otras partes. que frecuentemente se ha interpretado como un rasgo humanizador de la legislación babilónica. que poseía el censo y por tanto la información pertinente para hacer los cálculos demográficos. 1972: 160 ss.

sin perder su carácter de decisión familiar. citando las ya lejanas palabras de Picard (1958: 152). pese al carácter individual y privado del rito que allí se celebra. correspondiendo los restos del niño de más edad a un sacrificio que remplazaba al del más pequeño que. a lo sumo.Luis A. tras haber sido ofrecido como ofrenda. por medio de la ritualización. había nacido muerto o fallecido prematuramente. algunas dificultades. Aún coincidiendo con Suder (1991) en el rechazo de la interpretación que hace Stager (1982: 161 ss). Ruiz Cabrero Entre los fenicios. -según la cual la diferencia de edad en las deposiciones múltiples correspondería al intervalo intergenésico propio de sociedades que no practican la regulación de los nacimientos. los griegos y romanos reprocharon a los fenicios y púnicos encubrir mediante la ritualización del sacrificio algo que ellos mismo realizaban de manera vergonzante. a un espacio público en el que. Así. La alta fertilidad. En realidad.60 Carlos González Wagner . de dos al año.no parecen aceptables las razones demográficas que arguye. el infanticidio se traslada. ciertamente. compensaba por término medio el elevado porcentaje de mortalidad infantil por causas “naturales”. en la que influía también la temprana edad en que las mujeres accedían al matrimonio. en la caso de Motia el número de muertes infantiles no habría pasado. según el cálculo realizado sobre el . se manifiesta también. mediante su misma existencia. Dos o tres muertes en el seno de una misma familia no la condenaban por tanto a desaparecer. Frente a todos estos argumentos subsisten. la potestad de las autoridades ciudadanas.

C. en un grave deterioro ambiental producido por deforestación combinada (pastoreo y aprovechamiento de los recursos forestales) e . al menos para el periodo comprendido entre comienzos del siglo IV y II a. El problema radica. por supuesto. Demasiadas pocas para una práctica infanticida habitual. para una mortalidad infantil por causas naturales. Se concretaron entonces. sin embargo. Esta disparidad se explicaría mejor desde una perspectiva sociodemográfica distinta para cada sitio que desde una mortalidad infantil “natural” que se supone muy similar en todas las sociedades antiguas.C. 1996). en que este cáculo se ha realizado a partir de la extrapolación de los datos obtenidos en la excavación de un sector del santuario que representa 1/4 o un 1/3 del mismo a todo su conjunto. sino antes. En las ciudades orientales fenicias las condiciones ecológicas. conviene no olvidar que tales datos son meras aproximaciones basadas en la suposición de que los sectores no excavados de ambos tofets hayan tenido un comportamiento idéntico a las zonas investigadas. demográficas y socioeconómicas que hicieron plausible el molk como una forma de infanticidio ritualizado no debieron ser posteriores al siglo X a. Di Salvo. Con todo. Sobrepoblación y socioeconomía. Un cáculo similar efectuado para Cartago arroja una cifra de unas cien muertes infantiles al año. pero también. Castellino y Di Patti.El sacrificio Molk 61 porcentaje de urnas analizado y su distribución a lo largo de los cuatro siglos de utilización del tofet (Ciasca.

parece negativa. desde comienzos de la Edad del Hierro (Stager. pero su ausencia no representa una objeción grave. Todo ello no quiere decir que la necesidad de recurrir al infanticidio en ambiente cultural cananeo-fenicio no haya podido incluso ser anterior a la mencionada fecha. 1972: 99).Luis A. en un progresivo crecimiento de la población y la pérdida de acceso a las tierras fértiles del interior. 1985). en Israel. 1985: 4 ss). incentivando también su temprana expansión mediterránea (Wagner. demográficas. 1991: 412 ss). ante la presencia de nuevas poblaciones. como Ugarit. como los israelitas y los arameos. Lo cierto es que la evidencia procedente de contextos previos suficientemente bien conocidos. Ruiz Cabrero intensificación de la producción agrícola. y económico-sociales cada vez más desfavorables (Angel. o al menos dudosa en lo que al sacrificio molk se refiere (Xella. ya que la ritualización ha podido producirse posteriormente y como consecuencia de una más acusada y frecuente tendencia al infanticidio bajo una mayor presión demográfica y más fuertes tensiones reproductivas. al mismo tiempo. La existencia de rituales destinados a provocar la lluvia y la fertilidad que . en fin. provocadas por unas condiciones ecológicas. su producción manufacturera y los elementos de su comercio.62 Carlos González Wagner . Presumiblemente la situación afectaría a una zona más amplia. más al sur. políticas. en una insuficiencia de autoabastecimiento agrícola que forzó a los fenicios a buscar alimentos en los paises de su entorno y a diversificar. Precisamente se ha detectado un incremento de la población que originó presión demográfica y acentuó la deforestación. 1978: 128-9.

y como consecuencia muy probable de la llegada de refugiados ocasionada por la guerra en el reino del norte (Ahlström. en contraste con el panorama típico de la época arcaica en el que las “sustituciones” son mucho más abundantes (Lancel. cfr: Levenson. ha podido proporcionar el soporte ideológico necesario en que basar tal ritualización. Significativamente el contexto histórico que produce el auge del molk entre los israelitas se encuentra también caracterizado. seguramente. 1993: 79 ss. 1988: 160). Ruiz. 1985: 29 ss. todo lo cual está apoyado por los hallazgos arqueológicos. entre los que no faltaban los niños y jóvenes. La sobrepoblación también figura entre las causas que en Cartago ocasionaron un aumento de las deposiciones en el tofet junto con una disminución de los “sacrificios de sustitución” a partir del siglo IV a C. Esto no se contradice con el carácter de dioses ctónicos y protectores de la fertilidad de Tanit y Ba`al Hammon. entre otras cosas. aún de forma esporádica. como también se ha apuntado. 1994: 233). Sin duda hubo otras razones. 1993). un empeoramiento de las condiciones de vida para muchas fa- . Si bien los textos de Ugarit no parecen apoyar esta hipótesis (Xella. con un nuevo área de asentamiento sobre la “colina occidental”. 1982: 78 ss: Lipinski.El sacrificio Molk 63 preveían sacrificios humanos. por una situación de sobrepoblación que se manifiesta incluso en el crecimiento urbano de Jerusalén. 1988) el ambiente hebreo refleja una situación que sin duda tiene concomitancias con el mundo cananeo de su entorno (Day. y las de tipo económico no debieron de ser menos importantes ya que la consolidación de la economía esclavista supuso.

Ruiz Cabrero milias. La tentación de establecer una hipótesis. sino en combinación con las realidades sociales y económicas. frente al predominio de los cargos públicos y de prestigio en el siglo VI a. Por ello mismo la práctica del infanticidio ritualizado en el tofet bajo la forma del molk no tenía por qué conducir a Cartago hacia la despoblación. es casi irresistible. La eficacia de la ritualización. como el aborto o el abandono.Luis A. que la práctica del molk como infanticidio ritualizado excluía muy probablemente otras formas alternativas de regular el número de nacimientos y de hijos. Así las condiciones de la Cartago aristocrática arcaica no parecen haber sido las mismas que las de la ciudad oligárquica de los siglos siguientes. Todo ello nos lleva a considerar que la sobrepoblación y la presión demográfica que origina no debe ser nunca entendida de una manera simple o mecanicista. La estandarización de las urnas en el tofet y las inscripciones que muestran cortas genealogías y ocupaciones y oficios comunes. Es lógico considerar. Es en el seno de unas relaciones sociales determinadas que la soprepoblación adquiere uno u otro sentido. que por lo demás concuerda con la información proporcionada por Diodoro. es un claro indicio de la “democratización” de un rito que en tiempos anteriores parece haber involucrado principalmente a las grandes familias cartaginesas (Stager y Wolf.64 Carlos González Wagner . 1984: 47). De acuerdo con ella. por otra parte. C. al contrario de lo que piensan algunos. en época .

del empobrecimiento en fin de un buen número de ciudadanos. de la introducción de la economía esclavista. ante los exiguo de sus dominios territoriales. constituía en los primeros siglos de Cartago un rasgo propio de la aristocracia. el sacrificio de niños pequeños. Ello explicaría la drástica disminución de las “sustituciones” que choca con la pretendida helenización de la ciudad (Lancel. pero. 273b 19). Las clases populares tendrían.El sacrificio Molk 65 arcaica el infanticidio habría correspondido sobre todo a la aristocracia que de esta manera pretendía impedir. siendo en aquella época la población escasa o. otro de tantos tópicos sobre la civilización fenicio-púnica (Wagner. por supuesto. que solo en un momento posterior. que como se ha visto constituía un elemento importante en la vertebración de la comunidad ciudadana. como consecuencia de la adquisición de dominios más extensos tras la conquista del territorio africano. en todo caso careciendo del problema de la sobrepoblación. como informa Aristóteles (Pol. perdiendo su carácter aristocrático originario. 1994: 232). la disolución de su patrimonio. . llega a alcanzar a sectores sociales más amplios. acceso al tofet. en realidad un infanticidio encubierto mediante ritualización. de la sobrepoblación que se pretendía moderar mediante el envío de colonos a los asentamientos fenicios occidentales. lo que no quiere decir que una familia de la élite no pudiera también ofrecer alguno en un momento dado. Así. lo hacían a través de los sacrificios sustitutorios. 1986).

Precisamente la ritualización explica que pudiera ocurrir lo contrario. en Cerdeña.Luis A. la ritualización y con ella los sacrificios de sustitución. Ruiz Cabrero Todo esto que no quiere. de manera vergonzante y semiclandestina. Ello explicaría que en determinados contextos. o no reconocido como tal. que bajo control sacerdotal se podía adecuar mejor a las condiciones de cada momento y de cada lugar. ni mucho menos. Las presiones demográficas y las tensiones reproductivas que conllevan. que en los casos de infanticidio efectuado en ámbito privado. como frecuentemente ocurría en el mundo greco-romano. Por paradójico que pudiera parecer. pudieron aportar una mayor flexibilidad (Stager. decir que la situación de Cartago haya caracterizado también a otras ciudades fenicias en Oriente o en el Mediterráneo. 1980: 8 ss) en la práctica del molk como infanticidio encubierto. La pervivencia de los sacrificios molk en el Africa romana. el número de urnas depositadas en el tofet no avale la hipótesis funeraria. ha podido muy bien conjugar el aspecto demográfico de tales infanticidios con una ideología de resistencia nacionalista frente a la agresión cultural impuesta por la dominación de Roma. en Sicilia. según se desprende de la noticia de Tertuliano. no eran seguramente las mismas en todos los sitios. Y el recurso a la sustitución era siempre posible cuando razones demográficas o socioeconómicas así lo aconsejaban (Lipinski 1988: 158 ss. . o Motia. ya que las tasas de fertilidad y mortalidad no constituyen tampoco factores estáticos.66 Carlos González Wagner .). como Mote Sirai.

III ANTOLOGÍA DE TEXTOS .

y no te presentarás ante mí con las manos vacías”. Y todo primogénito macho de los bueyes y de las ovejas . Si el pueblo cerrase lo ojos respecto de este hombre que ofreció a Moloc a uno de sus hijos y no le diera muerte. 21. El primogénito del asno lo redimirás con una oveja. lo desnucarás.68 El sacrificio de Molk El Antiguo Testamento: Texto 1 “Todo primogénito es mio. Yo. 34. no profanarás el nombre de tu Dios. mio es. diciendo: “Di a los hijos de Israel: Quien quiera que entre los hijos de Israel. Exodo. Yo me volveré contra ese hombre y le exterminaré de en medio de su pueblo por haber entregado a Moloc a uno de sus hijos. Yavé” Levítico. será castigado con la muerte. Texto 2 “No darás hijo tuyo para ser ofrendado a Moloc. 19. yo me volveré contra él y contra su parentela y le exterminaré de en medio . Texto 3 “Yavé habló a Moisés. el pueblo lo lapidará. o de los extranjeros que habitan en Israel. 18. manchando mi santuario y profanando mi santo nombre. y si no redimes a precio. Redimirás al primogénito de tus hijos. ofrezca a Moloc un hijo suyo.

12. 2 Reyes. rey de Judá. Marchó por el camino de los reyes de Israel. 31. Levítico. las de . las de Jamat. 16. hijo de Romelía. según las abominaciones de las gentes que Yavé había expulsado ante los hijos de Israel. comenzó a reinar Ajaz. como lo había hecho David. 20. Texto 6 “Pero las gentes aquellas se hicieron cada una sus dioses en las ciudades que habitaban y los pusieron en los altos edificados por los de Samaria. No hizo lo recto a los ojos de Yavé. 2.Textos 69 de su pueblo y a cuantos como él se prostituyan ante Moloc”. en los collados y bajo cualquier árbol frondoso”. hasta quemar en el fuego a sus hijos y a sus hijas en honor suyo” Deuteronomio. las de Cuta. su padre. 1-6. Las gentes de Babilonia se hicieron su Sucot Benot. Ofrecía sacrificios y perfumes en los altos. Texto 4 “No obres así con Yavé. tu dios. tenía Ajaz veinte años cuándo comenzó a reinar. y hasta hizo pasar a su hijo por el fuego. su Dios. su Asima. Texto 5 “El año diecisiete de Pecaj. hijo de Jotam. lo hacían ellos para sus dioses. su Nergal. porque cuanto hay de aborrecible y abominable a Yavé. y reinó diecisiete años en Jerusalén.

para que nadie hiciera pasar a su hijo o a su hija por el fuego en honor de Moloc.70 El sacrificio de Molk Ava. Ezequías. Hizo pasar a su hijo por el fuego. y las de Sefarvaim pasaban a sus hijos por el fuego. había destruido. Texto 8 “El rey (Josías) profanó el Tofet del valle de los hijos de Hinón. e instituyó evocadores de los espíritus y adivinadores del porvenir” Reyes. Reedificó los altos que su padre.. Alzó altares en la casa de Yavé. de la que Yavé había dicho: “Pondré mi nombre en Jerusalén”. 1. al mediodía del monte de los Olivos.. su Nibján y Tartac. Hizo el mal a los ojos de Yavé. en honor de Adramelec y Anamelec. alzó altares a Ba`al. rey de Israel. y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalén.. Profanó el rey los altos que había a Oriente de Jerusalén. 21. Alzó altares a todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Yavé. Texto 7 “Doce años tenía Manasés cuando comenzó a reinar. para obtener pronósticos. . 29. según todas las abominaciones de las gentes que Yavé había arrojado ante los hijos de Israel. y se prosternó ante todo el ejército de los cielos y le sirvió.. 17. se dio a la observación de las nubes y de las serpientes. que . levantó una asera. dioses de Sefarvaim” 2 Reyes.. como había hecho Acab.

la abominación de los amonitas. en tempestad. había erigido a Astarté. 10. Está desde hace mucho tiempo preparado un tofet. se dará al son de los tambores y arpas. y en luchas agitadas les combatirá. derribó las aseras y llenó los lugares donde estaban los huesos humanos”. a quién hacéis muecas y sacáis la lengua?. vosotros. a Camos. la abominación de los sidonios. está también destinado al rey. fuego y leña hay en abundancia. Texto 9 “Y hará Yavé oir su voz majestuosa. rey de Israel. 2 Reyes. Isaías. raza de mentira encendidos de concupiscencia bajo el teberinto y . y a Milcon. que el soplo de Yavé va a encender como torrente de azufre”. Destrozó los cipos. en aguacero y en granizo. Texto 10 “Acercaos. ¿No sois vosotros hijos del pecado. 30. y mostrará el descenso de su brazo. ¿De que os burláis. hijos de la bruja. A la voz de Yavé temblará Asur y será herido con el palo. la abominación de los moabitas. Honda y ancha es la hoguera. 30. 23. pues.Textos 71 Salomón. en el ardor de su ira. Y sucederá que cada golpe de palo que Yavé descargue sobre él. en medio de un fuego devorador. generación de la adúltera y la prostituta.

que está en el valle de Ben-Hinón. Dios de Israel: he aquí que traeré sobre este lugar males que a cuantos los oigan les restiñiran los oídos. Sobre un monte alto.en que no se llamará más Tofet y valle de Ben-Hinón. Los lisos chinarros del torrente serán tu parte. pues. por haberme .. ¿Me voy a consolar con eso?.” Jeremías. también subiste allí para sacrificar.. lejos de mí. y se enterrará en Tofet por falta de lugar. A ellos hiciste tus libaciones y elevaste ofrendas. corriendo a Moloc con ungüentos. compartiendo su lecho. Detrás de la puerta y el umbral pusiste tu distintivo. 3. sacrificando niños en el lecho de los torrentes. enviando lejos tus embajadores. he ahí tu porción. pusiste tu cama. haciéndolos descender hasta el seol”. te descubriste y subiste a tu lecho. Contemplaste la estela. multiplicando tus unciones. para quemar allí sus hijos y sus hijas. 57. Texto 12 “Así dice Yavé de los ejércitos. Por eso he aquí que vienen días -oráculo de Yavé. bien alto. sino valle de la mortandad. en los huecos de las peñas?. cosa que ni yo les mandé ni pasó siquiera por mi pensamiento. 31.72 El sacrificio de Molk bajo todo árbol frondoso. 7. Texto 11 “Y edificaron los altos de Tofet. Isaías. lo ensanchaste y te prostituiste con aquellos cuyo comercio deseaste.

19. y sacrificaste a mis hijos. llenando este lugar de sangre de inocentes. ofreciendo incienso en él a dioses ajenos. 12. y edificando los lugares altos a Ba`al. lo que yo no había mandado ni me había venido a la mente. que no conocían ni ellos.Textos 73 dejado a mí y haberme enajenado este lugar. Texto 14 “Y. todas las casas en cuyos terrados quemaron incienso a toda la milicia celeste y libaron a dioses extraños” Jeremías. y se los sacrificaste para que les sirvieran de comida. Por eso. haciéndolos pasar por el fuego”. ni los reyes de Judá.oráculo de Yavé. . 16. 3. para quemar a sus propios hijos como holocausto a Ba`al. Jeremías. Texto 13 Así haré yo con este lugar y con sus habitantes oráculo de Yavé. a más de esto. los que habías engendrado para mí. 20. Las casas de Jerusalén y las de los reyes de Judá quedarán inmundas como el lugar del “Tofet”.convirtiendo a esta ciudad en un “Tofet”. tomaste a tus hijos y a tus hijas. Te parecían poco tus prostituciones. ni sus padres. he aquí que vendrán días . 19. Ezequiel.en que no se llamará ya a este lugar “Tofet” y “Valle de Ben´Hinón” sino “Valle de la mortandad”.

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El sacrificio de Molk

Texto 15 “Por eso les dí yo también a ellos ordenaciones no buenas y decretos que no son de vida, y los contaminé en sus ofrendas cuando pasaban a sus hijos por el fuego, a todo primogénito, para desolarlos y hacerles saber que yo soy Yavé”
Ezequiel, 20, 25.

Texto 16 “Di, pues, a la casa de Israel: Así habla el Señor, Yavé: ¡Qué! Os contamináis vosotros a la manera de vuestros padres, fornicáis con sus ídolos, y, ofreciendo vuestras ofrendas y pasando a vuestros hijos por el fuego, os contamináis con vuestros ídolos hasta el día de hoy...”
Ezequiel, 20, 30.s

Texto 17 “Díjome Yavé: Hijo del Hombre, ¿no juzgarás tú a Oholá y a Oholibá? ¿No les echarás en cara sus abominaciones?. Diéronse al adulterio y mancharon de sangre sus manos. Adulteraron con sus ídolos, y aun los hijos que me parieron los pasaron por el fuego para que les sirviesen a ellos de comida. Hasta eso hicieron, contaminando también mi santuario y profanando mis sábados, pues luego de sacrificar sus hijos a sus ídolos, entraban el mismo día en mi santuario, contaminándolo”
Ezequiel, 23, 36.

Textos

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Los autores clásicos: Texto 18 “Los fenicios en los peligros más graves, ya de guerra, ya de escasez, ya de pestilencia, mataban algunos de sus (seres) mas queridos ofreciéndolos a Saturno. Y la historia de los fenicios esta llena de este tipo de sacrificios: historia que, escrita por Sanshuniaton en lengua fenicia, fue traducida al griego y redactada en ocho libros por Filón de Biblos. Este mismo en otra parte, en su relato sobre los sacrificios de los cretenses, dice que los Curetes acostumbraban antiguamente a sacrificar niños a Saturno...”
Porfirio, Abst., 2, 56.

Texto 19 “Era costumbre entre los antiguos, en caso de grave peligro, que los jefes de la ciudad o de la población llevaran al sacrificio, para evitar la destrucción de todos, los más queridos de sus propios hijos como ofrenda para apaciguar a los demonios vengativos. Aquellos que eran elegidos eran inmolados en el curso de una ceremonia misteriosa. Por aquel entonces Cronos, que los fenicios llamaban El, que reinaba sobre el país y que después de su muerte fue divinizado para identificarse con el astro de Cronos, tenía un hijo único nacido de una ninfa del lugar llamada Anobret, - por lo que el hijo era llamado Ieoud que es todavía hoy el modo de llamar a los hijos únicos entre los fenicios -;

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El sacrificio de Molk

entonces, a causa de una guerra, amenazando al país graves peligros, aquel hizo vestir al hijo la indumentaria real y, preparando el altar, lo sacrificó”.
Eusebio, Praep. evang. I, lO, 44.

Texto 20 “Los fenicios y sobre todo los cartagineses, cuando desean que suceda alguna cosa importante, prometen que, si obtienen aquello que desean, sacrificaran un niño a Cronos. De hecho cerca del lugar hay una estatua de bronce del dios con las manos vueltas a lo alto y dispuesta sobre un brasero, en el cual cae el pequeño. Cuando las llamas muerden el cuerpo, los miembros se contraen y la boca aparenta reír, hasta que el cuerpo contraído se consume en el brasero. Por lo que esta risa es llamada sarda, porque se mueren riendo”.
Clitarco, Schol. Plat. Rep. 337 A.

Texto 21 “Estimaron que Cronos les era hostil. En efecto, aquellos que antes habían sacrificado a este dios los mejores de sus hijos, compraban ahora secretamente niños que alimentaban para después enviarlos al sacrificio. Según se averiguó, se supo que algunos de los niños inmolados habían sido sacrificados en lugar de otros. Considerando estas cosas y viendo al enemigo acampado delante de sus muros, experimentaron un temor religioso oca-

. sumergiéndolo en el mar”. y luego suplicó a los dioses según la costumbre de su pueblo sacrificando un joven muchacho a Cronos y una multitud de ganado a Poseidón. 3. Himilcar. eligieron doscientos niños de entre los mas considerados y les sacrificaron a nombre del Estado. Diodoro de Sicilia. el general. las manos extendidas.sacrificaban sus propios hijos a Cronos. Ardiendo en deseos de reparar sus errores. Había en Cartago una estatua de Cronos en bronce. su número llegó a alcanzar trescientos. XX. Otros. 14.. y entre los exploradores que habían sido enviados había algunos que contaron que en la noche habían sido vistos espíritus de los muertos. y aquellos sin hijos los compraban a los . 4. XIII. se ofrecieron ellos mismos. 86. Texto 23 “Los cartagineses. e inclinadas hacia el suelo. Diodoro de Sicilia. Texto 22 “Entre los muertos estaba también Hanibal.Textos 77 sionado por la idea de haber descuidado los honores tradicionales debidos a los dioses. la palma en alto. de forma que el niño que era allí colocado rodaba y caía en una fosa llena de fuego”. viendo como la multitud era acosada por un temor supersticioso. primero de todo puso término a la destrucción de los monumentos. que habían sido acusados.

sin poder impedir por ello el sacrificio. IV. 3.78 El sacrificio de Molk pobres como si fueran animales. para ahogar los gritos”. Esta infamia. Texto 24 “Hubo otros que propusieron practicar de nuevo una antigua costumbre religiosa. Texto 25 “Los niños eran publicamente inmolados a Saturno en Africa hasta el proconsulado de Tiberio. La madre asistía sin lagrimas ni gemidos. Plutarco. si lloraba se deshonraba. Quinto Curcio Rufo. según han testimoniado los soldados de mi padre que siguieron la orden del . el cual hizo poner crucificados vivos a los propios sacerdotes en los arboles de su templo que habían dado sombra a sus crímenes.. mas que sacrificio. Y (ahora) sin la oposición de los Ancianos. se dice que fue practicada por los cartagineses hasta la destrucción de su ciudad. caída en desuso durante muchos siglos y que yo ciertamente no la estimaría muy grata a los dioses: la inmolación de un niño de condición libre a Saturno. ante la estatua. El ambiente estaba lleno de sonidos de los que. De rebus gestis Alexandri Magni. 13. tocaban tambores y tímpanos. De superst. que habían heredado de sus fundadores. cuyo consejo era decisivo en todos los asuntos. se hubiera impuesto sobre las consideraciones mas humanitarias”.

VII. Agustín. porque la simiente retornaba al lugar del cual habían nacido. 221. A pesar de ello semejante crimen es preservado en secreto”. y otros. como los cartagineses. S. . Agustín. Apolog.Textos 79 procónsul... aunque la practica cartaginesa de sacrificar sus hijos a él no fue adoptada por los romanos”. Ennio.A continuación dice que la razón por la que ciertos pueblos. De civitates dei. como los poetas cuentan la historia. el los mató. IX. De civitates dei. incluso adultos. 2-3. Texto 28 “Saturno devoró a sus hijos. Texto 26 “Los púnicos sacrificaban según costumbre a sus hijos varones”. es a causa de que la mejor de todas las simientes es la humana”. fr. VII. Texto 27 “Cito las palabras de Varrón: había sido dicho que Saturno solía devorar sus vástagos. 26. 19.. como los galos. practican el sacrificio de niños a él. S. y los filósofos físicos hacen de la historia lo que quieren. Como la historia relata. Tertuliano.

Od. pero según algunos era un toro. era un hombre de bronce. pero Talos les impidió acercarse. 302. Clitarco. no solo alguno de los prisioneros sino también los viejos que habían pasado de los setenta años.80 El sacrificio de Molk Texto 29 “Dicese que Talos. Pues sacrificaban a Cronos. Al sacrificado el llorar le parecía cosa torpe y vil. unos dicen que éste era de la raza de bronce. y sonreía mientras aquellos se quemaban. Por eso la risa simulada en circunstancias dolorosas es dicha sarda”. Tenía una sola vena que . XX. después de haber calentado su pecho hasta volverlo incandescente. castigaba singularmente a aquellos extranjeros que arribaban a Creta: saltaba al fuego y. Texto 30 “Desde allí se dirigieron a Creta. muy diferente de aquella de los griegos. los abrazaba. Schol. y aquellos ríen como si murieran felizmente. el guardián construido por Hefesto y dado por Zeus a Europa. mientras el alegrarse y reír le parecía digno de coraje y hermoso. y muestran los dientes debido a los espasmos. Los Cartagineses que habitaban la Cerdeña tenían una costumbre barbara. otros que había sido entregado a Minos por Hefesto. Algunos dicen que en Cerdeña hay un hierba que mata a los extranjeros que la comen. en días establecidos. Timeo dice que los sardos llevan a sus ancianos padres junto a un abismo y les empujan hacia el. Hom.

Punica. Silio Itálico. Pseudo Platón.sobre altares ardientes. como también debes haber oído”. 766. igual que en Cartago durante tanto tiempo como la ciudad existió. 26. Minos. . aunque los cartagineses realizan tales sacrificios como algo sagrado y lícito. recordando los sacrificios ofrecidos a Diana en el reino de Thoas”. y ciertos de entre ellos llegan incluso a sacrificar sus propios hijos a Cronos. 38. Biblioth. I. IV. Cada año la suerte era echada y la tragedia se repetía. 315e. I. 9. y el extremo de la vena estaba cerrado con un clavo igualmente broncíneo”. Texto 33 “Dicen que los antiguos acostumbraban a ofrecer víctimas humanas a Cronos. Dionisio de Halicarnaso. y como los celtas y algunas otras naciones occidentales hacen aún hoy”. donde se acostumbraba a satisfacer a los dioses con sacrificios humanos y a ofrecer a sus niños pequeños -horrible de contar. Texto 31 "Entre nosotros no hay una ley que prescriba los sacrificios humanos: por el contrario. Texto 32 “La nación que Dido fundó cuando se estableció en Libia. Apolodoro.Textos 81 se extendía desde el cuello a los tobillos. tal cosa sería abominable.

sacrificando niños al viejo Saturno. V. Minucio. Carmina. Hypot. 221. los padres que se lamentaban tristemente cerca del altar eran afeados”. Texto 35 “Tales prácticas siguen desde luego los precedentes establecidos por vuestros dioses. No sin razón en algunas partes de Africa los niños eran sacrificados a él por sus padres. Dracontio. sino que los devoró. Inscripciones: Texto 37 “Para prosperidad. XXX. III. Texto 36 “A Cronos es sacrificada una víctima humana (en Cartago). 148-150. Saturno no expuso a sus hijos. Octavius. aunque esto es considerado por muchos como un acto impío”. Sexto Empírico.82 El sacrificio de Molk Texto 34 “En Cartago se realizaba cada año el asesinato de dos aristócratas. salud y felicidad! Para el santo señor Saturno un gran sacrificio nocturno morchomor por un voto de Aquilius Victor y su esposa Aelia Rufina . y sus llantos calmados con palabras cariñosas y besos por miedo a que una víctima fuera sacrificada en lágrimas”. 3.

p.. KAI. Inscripción procedente de Cartago... ánima por ánima. 19. un cordero como vicario” Inscripción procedente de Constantina. sangre por sangre. 1922.por una visión y un voto han hecho un sacrificio molchomor Felix y Diodora con ánimo dócil.Textos 83 Inscripción procedente de Constantina. vida por vida por la salud de Concessa . Texto 38 “¡Para prosperidad. salud y felicidad! Para el santo señor Saturno un gran sacrificio nocturno. Vassel e Icard. 086 . obedeciendo su mandato”. Texto 40 “A la señora Tanit cara de Ba‘al y al señor Ba‘al ·ammon (ello) que ha dedicado ‘Abdmilkat hijo de ‘Ashtartyaton que pertenece al personal del templo de Melqart”. Texto 30 “[A la señora a Tani]t cara de Ba[‘al] [y al] señor a Ba‘al ·ammon lo que [ha de]dicado Lubit hija de ‘Azruba‘al sufete hijo de Bodmelqart sufete hijo de Bod‘ashtart sufete” Inscripción procedente de Cartago..

Cartago. hijo de Ba‘alamas. 37) Texto 44 “A la señora a Tanit [cara] de Ba‘al estela de [piedra] [que ha dedicado] Esh[moun . Inscripción procedente de Cartago (Kelsey. 0408 . CIS. 1926. hijo de ·ami hijo de Ba‘al™anna (porque) han escuchado su voz (y) lo han bendecido”.84 El sacrificio de Molk Texto 41 “Estela molk ba‘a[l] que ha dado Magón [hi]jo de ·anno’ para Ba‘al ·ammon” Inscripción procedente de Cartago. I. Texto 42 “A la señora a Tanit cara de Ba‘al y al señor a Ba‘al ·ammon que ha dedicado Matanba‘l hija de Bodmelqart hijo de Magón porque ha escuchado su voz” Inscripción procedente de Cartago... IV-146. Texto 43 “A nuestra señora a Tanit cara de Ba‘al y al señor a Ba‘al ·ammon aquello que era dado por Eshmunhalaß hijo de Yittenmelek. CIS . 5685. I. hijo de Melekyitten.]” Inscripción procedente de Cartago. p.

1922. p. 1990. Amadasi Guzzo. Texto 47 “Estela de molk de b<l que ha puesto Na™um para Ba-‘al ·ammon señor porque ha escuchado la voz de sus palabras” Inscripción procedente de Malta. 112-114. I. Texto 46 “[A la se]ñora a Tanit cara de Ba‘al y al señor a Ba‘al ·ammon que ha dedicado ’Arishatba[‘]al hija de ‘Amatmelqart hija de ‘Abdmilr siervo de ‘Ashtarté de Eryx” Inscripción procedente de Cartago. . 0123. CIS. Texto 48 “Estela de molk de b<l que ha puesto Na™um para Ba-‘al ·ammon señor porque ha escuchado la voz de sus palabras” Inscripción procedente de Mozia. Vassel e Icard. 3776. CIS. p. I. 88.Textos 85 Texto 45 “[A la se]ñora a Tanit cara de Ba<al estela de piedra que ha dedicado tu servidor Ba‘alyaton hijo de [Ba‘]al≈at porque ella ha escuchado su voz ¡lo bendiga!” Inscripción procedente de Cartago.

Amadasi Guzzo. . 0147. fig. 8. I. a Ba‘al ammon que ha dado Arish hijo de Labo hijo de ’l‘m porque ha escuchado la voz de sus palabras” Inscripción procedente de Sulcis.86 El sacrificio de Molk Texto 49 “Al señor a Ba‘al Hammon don que ha dedicado Ykn≈lm hijo de ‘Abdmelqart porque ha escuchado la voz de sus palabras” Inscripción procedente de Mozia. tav. Texto 50 “Cippo de molk Ba‘al esto al señor. IX. 1. 1986. CIS.

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