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DICCIONARIO

DE

ASONANTES I

CONSONANTES

DICCIONARIO

DE

cQ'3

)1 361

DICCIONARIO DE cQ'3 )1 361 POR EDUARDO BENOT ·JUAN ,· ~l'r:wll<---­ ~ ADMINISTRACIÓN MUÑOZ SANCHEZ,

POR

EDUARDO

BENOT

DICCIONARIO DE cQ'3 )1 361 POR EDUARDO BENOT ·JUAN ,· ~l'r:wll<---­ ~ ADMINISTRACIÓN MUÑOZ SANCHEZ,

·JUAN

~l'r:wll<---­

~

ADMINISTRACIÓN

MUÑOZ

SANCHEZ,

EDITOR

Cslle del Fúcar, núm. s.-Teléfono lOSO

MADRID

1UL lCADEMIA DE U HlSTOWA

iOIIDO AJIQQ. ftBUil

ES

PROPIEDAD.

UO'RENTA DE

PEDRO NÚÑEZ 1 ESPÍRITU SANTO,

"!•

t.

18.

PRÓLOGO

Precisamente ~hora~ a principios de 1893, hace cincuenta años que dí comienzo a este DrcoiONARIO DE A~ONANTES I CoNsONANTEs, primero. de su clase que sale a luz. Diccionarios de consonantes hai ya varios, pero de asonantes no existe ninguno, que yo sepa. Sugiriéronme el propósito de esta publicación dos obras mui no tables : por· un lado el Diccionm·io de la Rima que en 1842 aca- baba de dar a la estampa en Madrid el autor del Panléxico D. JuAN PERALVER; i, por ot:r:o lado, el Dicciona1·io de Consonantes publicado en Barcelona el añÓ de 1829 por D. A. GRACIA. De ninguno de estos dos Diccionarios he tpmado nada. Ni aun siquiera los he tenido a la vista para la redacción de est~ (1) obra, del todo independiente de cuantas sobre la materia se han impreso. El Diccionm·io de la Rima de PERALVER, hecho sobre la quinta edición del Diccionario vulgar de la A.cademia Española, es, sin duda, el más completo de todos los ·existentes; pero, redactado por ' un filólogo que ignoraba las necesidades del versificar, se ajusta al p~or de todos los sistemas; pues sus listas de consonantes·están dis- puestas por orden alfabético. Así, por ejemplo, junto al us~al verbo da1·, monosílabo, se encuentran los infinitivos daffm·, bisílabo, i debanda1·, trisílabo, anticuado e insólit.o: junto al verbo echar, bisí- labo, aparece el infinitivo echaco1·v~ar, pentasílabo, i tan desusado, que ya ni s~ oye siquiera en la conversación más picaresca: antes d~ i1• está injungir, anticuado, i d espués Í1']JÍ1', infinitivo no in- clt~ido en ningún Léxico, etc., etc. Clar<;> es que en un complet0 Diccionario de la Rima no debe faltar ninguna voz ·del castellano, _aun las más enrevesadas i sin

(1)

Un pwito bajo una vocal indica en es~ obra que esa vocal no forma

diptongo con la inmediata siguiente.

6

PRÓLOGO

uso; pero también es obvio, que las voces fuera del lenguaje co- mún i corriente, son un estorbo capaz de !tburrir a la misma paciencia, cuando alguno, apremiado por la rima, recurre a u na lista de cientos de consonantes . V~a el lector, por ejemplo, lo que le detendr!a el encontrarse interpolados con los consonantes usva- les en al, los consignados en las páginas 32 a 36, actvalmente desconocidos para la generalidad de los españoles. Todo el que versifica, más que un consonante especial, necesita un consonante de tal tamaño, por ejemplo, de dos sílabas; i se desespera cuando, bus.cando un bisílabo, tiene que recorrer una lista llena de consonantes de otros números de sílabas, que no le hacen al caso. Más conocedor, sin duda, de las necesidades del versificar, el autor del Dicciona1·io de Consonantes D. A. G:aACIA, presenta divi- didos los vocablo~ (según el nü.mero de sus sílabas) en monosíla- bos, disílabos, trisílabos, etc. Pero GRACIA no echó de ver que de los consonantes de un cierto número de sílabas sólo son invar!ables los que empiezan i acaban por letra consonante como

morta.l,

virgen,

lápiz,

joven,

siempre bisílabos, cualquiera que s~a en verso su colocación; al paso que las voces iniciadas por vocal, suelen constar en verso con

Yna sílaba menos, si las precede otra voz

cual sucede cuand9 ambas vocales, terminal de una voz e inicial de la siguiente, se funden i pronuncian por sinalefa en un solo

tiempo silábico. Por ejemplo: la voz mortal, en verso como

Ca.rga.do de MORTAL mela.ncolta.,

nunca tendrá menos de dos sílabas; mientras que el bisílabo infiel habrá de contarse por monosílabo en versos tales como

terminada por vocal; lo

La. rnFIEL hermosa. ,que me a.ma.ba. un dta

I es más: cuando se busca un bisílabo, no sólo estorban los tri-

etc. de una larga lista de consonantes, sino

que resultan enojosos hasta los mismos bisíla-bos que no corres- pondan a la categor!a gramatical del vocablo qúe se busca. Por ejemplo: si yo necesito un sustantivo de dos sílabas, me estorban i

me detienen, i m~ hacen perder lastimosamente el tiempo, los ad-

sílabos, tetrasílabos

PRÓLOGO

J

jetivos· i los verbos de dos sílabas,

i recíprocamente. De lo cual

puede convencerse cualquiera, sólo con mirar la lista de los disíla· bos acabados en a1·, páginas 38 a 44. I magínese cualquiera barajados i entremezclados por el orden

alfabético todos los sustantivos, los adjetivos i los infinitivos de dos sílabas terminadas en ar, i p6ngase en el caso de que le fuese· preciso buscar un adjetivo interpolado entre tantos cientos de

.- bisílabos. No basta, por tanto, tener arregladas las listas de coP.· sonantes por el número de sílabas de los vocablos de igual termi- nación; es, además, indispensable, que esos vocablos estén distri- b\lidos i separados por partes de la oración (1). Otra novedad de este Diccion ario. No solamente están incluidas ·

en él todas

duodécima edición de su Diccionario vulgar, sino que también s~ hallan comprendidos en éste de AsoNANTES I CoNSONANTES todos los nombres propios más frecuentes de personas i de lugares, así como las frases más comunes de la conversación corriente; lo que aumenta en unas 15 000 expresiones el caudal de los otros Diccio- narios más copiosos de la Rima. Además, existen en las listas de consonantes todas las personas del presente de indicativo i de subjuntivo, cuyas terminaciones difieren de las desinencias normales de la conjugación. P or último; están en las listas los femeninos i los plurales, cuando constituyen asonancias distintas de las del masculino o del singular. Por ejem- plo: sefior, es en singular asonante en ó¡ pero su femenino sefi-ora 19 es en <Ja, i su plural sefiores en qe. I así de los demás. Solamente

las voces admitidas por la . Academia Espaiiola en la

por este concepto pasa de 30 000 el número de papeletas que ha habido que aiiadir al de las exclusivamente destinadas a los voca- -blos contenidos en la duodécima edición del Diccionario de la AcADEMIA EsPAÑOLA. No menciono ninguna de estas adiciones para que se me esti- men como mérito; sino para que se forme id~a de lo que habrá sido

( 1)

En absoluto no existen p artes de la o1·ación, porque e l sentido, i

estructura de las voces, es lo que determina su oficio gram.aticaJ

obra titulada A~·quitectura de

las Len.guas, tomo I, cap. VII.)

'

(Véase

l~

ID.f

Sin embargo, por ser más conocido el sistema usl?-al, están en este·DrcCION'A- ItiO DE ASONANTES I CoNSONANTES, distribl?-idas las voces de una misma termina- ción según es uso i costumbre ent:re los gramáticos, i según suelen ve1·se clasifi- cadas en los Léxicos. Sólo en raros casos resultan en est~obra algunos desvloS de la clasificación común. Por ejemplo: la voz circular se encuentra en tre los sus- tantivos en ar, entre los adjetivos i entre los ve~·bos de esa terminación. I así en otros casos semejantes, para facilitar el rápido manejo de las listas.

8,

PRÓLOGO

manejar más de 100 000 papelet as, lo menos quince veces cad~ una. Lo primero, hubo que poner en papeletas todas las voces admi- tidas por la AcADEMIA ESPAÑOLA, i más adelante conjugar o decli- nar todas las palabras que en sus cambios var!an de asona.ncia. Independientemente de este;>, hubo que anotar también en papele-

•tas los nombres propios i las frases, no inch;tidos en los Dicciona- 1'ios de la Rima; después, separar por asonantes el total de tan

inmenso núm~ro de expresion es; luego,

consona ntes: i, sucesivamente, poner Jos consonantes por orden alfabét ico, luego por tamaños, después por partes de la oración, i, últimamente, separar las voces us1:1ales de todas las insólitas. Muchas de estas distribuciones han exigido doble i triple ma- nejo de cada papeleta; de manera que no es exageración ninguna el aserto de que llega a dos millones el número de veces que las papeletas han 'cambiado de lugar.

ordenar las asonancias por

No cause, pués 1 extrañeza que un~ obra empezada en la juven- tud, suspendida con frecuencia años enteros, i trabajada siempre a. ratos perdidos, sólc;> haya podido llegar a su término cuando el autor sufre las penalidades de la vejez.

Naturalmente sigo en este Diccionario las reglas de la silabi- zación enunciadas en otras obras m~as (i). Ningún español duda acerca del número de sílabas de un voca- blo cuando una sola vocal precede o sigue a una o más consonan- tes. Pero la dificultad comienza en cuanto están contiguas dos o

' más vocales; porque entonces esas vocales, según los casos, pueden unas veces formar diptongo i otras nó. Ocioso fuera repetir aquí las razones expuestas en la P1·osodia para justificar las leyes que allí manifesté; pero sí he de trasladar aquí:las reglas que en castellano rigen la 'diptongación i la adip- tongación.

La evolución de la lengua i el uso distinguido de las personas

bien ed~cadas, han ido poco a

t ructura de las palabras; es decir, la . se~ie de sonidos vocales con que debe pronunciarse cad~ una, la de las articulaciones que han de modificarlos, el orden i el número de sus sílabas, i el lugar de su acentuación.

poco _fijan do definitivamente la es-

(1)

E specialmente en la t i tulada Prosodi a Castellan a i Versificaci6n.

PRÓLOGO

9

Var~ar cualquiera de estos elementos, YA PETRIFICADos, i valga 1a.metáfora, ser~a en la actualidad dificultar seriamente los medios de comunicación intelect1;1al de cuantos hablan castellano, i poner ·obstáculos mui serios a la sociabilidad humana en cuanto a los es- pañoles se refiere; i, así, más bien por conciencia espontanea que por deliberación refleja, abominan los entendidos a las personas vulgares i ordinarias que alteran las vocales de un vocablo (fichu- ?'~a); que cambian sus consonan tes (haiga); que trastruecan el or· den de las letras (estógamo); que menguan el número de sus síla- bas (p1·obalidad); que mudan el lugar admitido del acento (méndi- go); o que cometen a la vez varias de estas groseras corrupciones .serias e imperdonables (sáuco , háigamos, hu!gamos), etc. Es, pu.és, mui grave falta decir, en contracción vitanda,

friá, lwlwiá, veniá, reál 1 león, solfeáli~ (r'al, l'ón, solf'án),

ruíti

(= rín). Etc., etc.

El viajar del acento desde una vocal a la inmediata de su mis- ma sílaba, es una de las más graves faltas en prosodia.

La atenta observación de los diptongos hace ver que las cinco vocales españolas no son de una mism~ índole. Las unas ofuscan • los sonidos de las otras, o predominan constantemente sobr~ ellas; i de aquí el dividir las vocales en

i

absorbentes i absorbibles, i en dominantes i dominables.

Bajo un priiíler concepto, son, ·pués,

'

.

.

absorbentes :_- a,-o, e,

 

.

absorbibles:. i, .

: ••~

i:

\ ,:

··:.;~

'. , :; :

.·:-·••1

'!!

·:--

i., bajo otro segundo concept9; es

1~ a, dominante d~ ¡ l e,

i 1!). o, dominante á~ e.

0

.

dominante d~ ¡ l e, i 1!). o, dominante á~ e. 0 . L~ a es,

L~ a es, pués , dominante de las dominables, i absorbente da las

absorbibles, etc.

~ . \

·, ··

2

·j·•.

10

PRÓLOGO

Colocadas por el orden de supremac!a o de preponderancia las cinco vocales españolas, deben anunciarse así:

o bien

u, i,

a,

e,

o, e,

o,

i, u.

a,

La cristalización de los vocablos, como desde luego es de supo- ner, no ha sid<? obra del azar ni efecto del capricho de los españo- les, sino consecuencia fatal de la difer~nt~índole o naturaleza de esas cinco vocales, efecto de las funciones de nuestro organismo fonético, i resultante necesaria de las recónditas leyes a que se ha ajustado la formación del habla castella_na. La diptongación i la adiptongación han dependido, pués, en gran manera del hecho de estar AOENTVADAS ó nó las vocales de las. dicciones españolas; i de aquí las normas siguientes:

D os vocales cualesquiera inacentt;tadas i contiguas s~ unen en ·

diptongo:

mARO-me-tá-no, Dá-1~~.o, FAE-tón-te, pur-píc.-reo, l!é-ro r;

léi general d~ la Prosodia castellana. Pero, en cuanto interviene el acento, ya las reglas se complican. Si de dos absorbentes contiguas una tiene acento, no hai dip- tongo:

M~-Ró-ma, s~-É-ta:

Si una absorbible está acentt;tada, no se une a ninguna absor- bente contigua: .

de-sarf!·o, gan-zlJ·A.

Estas dos reglas pueden ser más brevemente enunciadas di- ciendo: ninguna vocal aceJltt;tada s~ une en diptongo a una absor- bente; principio capital qn.e rige la adiptongación, i limita consi- derablemente la diptongación, cuyas reglas quedan reducidas a lo siguiente:

Si absorbente acentt;tada est~ ante absorbible, hai diptongo:

c4i-ga, 6'i-go.

Si absorbible inacentt;tada precede a absorbente acentt;tadl'!, hai diptongo en la mayor!a de los casos:

pero puede no hab~rlo:

a-piá.-da, sué-le;

san-ttrarrio.

~~

PRÓLOGO

11

Si de dos absorbibles una tiene acento, hai a veces dipt'ongo i a veces nó:

etti-ta, t"if·i-na.

El uso, sin embargo, se ha reservado en algunas ocasiones (po- cas) la· licencia de alterar el número de las sílabas de ciertas dic- ciones, ya desatando diptongos, ya ligando en un tiempo silábico las vocales de algunos adiptongos. La doble prosodia existe, pués, en dos clases de palabras:

Primera clase: aquellas en que están contiguas

seguida de

absorbible inacenta?.ada,

absorbente con acento:

at·an.-dió-so, gran.-d~6-so; marjes-tu6-so , marjes -t~6 -so.

(En esta clase, la acent~ada es la vocal segunda.) Segunda clase: aquellas en qU:e están contiguas

seguida d~ otra

absorbente a.centv.ada,

absorbente sin acento:

trq,-e,

.que por contracción se convierte en ·

tráe.

(En esta clase, la acent1;1ada es la vocá.l primera.) .Cuando un diptongo natural se desata' en·dos tiempos, al desate

se llama dié?·esi¡;:

en·dos tiempos, al desate se llama dié?·esi¡;: Cuando un adiptongo natural se funde en un tiempo

Cuando un adiptongo natural se funde en un tiempo silábico, a. la unión se da el nombre de sinéresis:.

ex-te-IJ'UJ-.I.:do, ~-te~u.1.-do.

Las diéresis i las sinéresis se aplican también a sílabas en que ninguna vocal está acent1;1ada, lo cual es raro i siempre f~o:

il!-u-ré-ti-co, CY!·A-tu-ra.

12'

PRÓLOGO

Todas estas licencias resultan torpes i son de evitar; porque- siempre debe hablarse con los vocablos de la lengua tales como- son, i nó dislocarlos o comprimirlos para qu~ entren en un verso.

Sierva es la 1i.ma: obedecer le to~a. (1).

Los versos s~ hacen con · las palabras existen-bes; pero no SI? hacen palabras para que quepan en los versos.

Resulta, pués, que sólo hai reglas fijas respecto de las absor- bentes, i eéas reglas son:

Dos absorbentes inacent~adas forman siempre diptongo:

Si una absorbente tiene acento no forma diptongo con otra:

Respecto a las demás combinaciones que pueden ocurrir, el buen.uso es ·el que decide, i ~él he procurado ajus"tarme al distri- b~ir las voces por tamaiios, o s~a por su número de sílabas.

Por haber en nuestra lengua vocales absorbibles, no contamos más que veinte diferentes clases de asÓnancias:

á,

ó,

é,

i,

ú,·

<?a,

!}a,

'l;la,

90,

 

io,

1;10,

<?e;

1;16j

En los diptongos dond~ hai absorbible i absorbente, la absor- bible se desvanece, i sólo se tiene en cuenta para. la rima la absor- bente. P arece que debiera haber más de veinte asonancias distintas; pero, si los vocablos tienen com9 última vocal una absorbibl~ (i, u), 1~ i se cuenta com9 e, i l~ u com9 o. Además, por vir tud de la pausa que s~ hace en toda rima, re-

no se

su lta tan prominente 1~ última vocal de los esdrújulos, que cuenta para nada con la vocal .de la penúltima sílaba.

· Por tanto, para las asonancias llanas i esdrújulas sólo se cuen- tan dos vocales: la acent~ada i la. final.

asonantes entre sí las palabras que tienen iguales

Son, pués,

( 1)

La rime est wne esclave, et ne doit. qu' obéir.

Bon.EAO.

PRÓLOGO

13

la vocal del acento i la final, i desiguales las otras l~tra·s vocales o "'

consonantes que las acompaiian:

monstruos,

topo,

sólido.

I son consonantes aqU:ellas voces que desde el acento hasta el fin de la palabra tienen iguales todas las letras, así vocales como consonantes:

CÁMAS 1

ji

ULA

1

ditsmo,

Cn(ÁTIC0 1

inflÜ!AEj

G

í.UI,A;

nUÉSTROj

catedr í.TICO.

Est~ obra, por el modo con que ha sido redactada, resulta ser un doble diccionario de asonantes i consonant~s. El primero, im-

preso en tipos redondos i en letra de más cuerpo, contiene las vo-

en

letra cursiva i de menor tamaiio, comprende sólo las voces no us¡;¡.ales.

· ¿Pero qué ha entenderse por corriente i por insólito? Ré aquí un punto que merece.alguna explicación. Ciertamente que para los hombres de las artes i de las ciencias no son insólitas las voces propias de sus resp!'lctivas profesiones; peto, porque lo son para la gran generalidad de los que no las ejercen, he cr~ido necesario incll;tirlas en las listas impresas de

cursiva,

o s~a en el segundo Diccionario. B1·anquiaZ, pa:ra un na-

ces i giros d~ uso común i

corriente;

i

el segundo, . impreso

turalista; imbornal, para un marino; azzmutaZ, para un astrónomo; catedralidad, para un eclesiástico, etc., etc., so-:n vo.cablos tan có- "lll.Unes, que sin duda les causará extrañeza _verlos ·catalogados en- . tre, los insólitos. Pero, ¿no lo son para la generalidad?

Lo análogo pasa con otra clase de vocablos. Ocozqal, serpiente

mejicana, será

los naturales de otros p~ises en que s~ ·habla el ' español?

Por otra part~, hai derivados que tan claramente se refieren a sus primitivos, que, de pronto, nadie se libra de la ilusión de cr~er­ los términos corrientes. Pero, por ejemplo, ¿hai quien diga p1·ote1·- vidad, p_erspicacidad, risibilidad, etc.? Por último, voces no us1:1ales cie~tamente, tienen por su senti- do p9ético que figurar entre las comunes i corrientes: ultriz, hi1·-

voz mui conocida para un mejic~no;.¿pero 19 e~ para

suto, (eral, exicial,

se encuentran en tal caso.:

14

PRÓLOGO

sin visos de razón se considerarán tal vez algunas

palabras como colocadas fuera de su sitio; pero téngase presente que para distrib1;1irlas como lo están ha habido en todo caso motivo suficiente, (a mi entender).

No, pués,

No he de terminar este.Prólogo sin decir dos palabras acerca de los que, .por dárselas d~ genios, hablan contra ,los Diccionarios de la Rima, teniendo a escondidas tal vez alguno en su poder (como se dan casos). Clar9. es que quien car~zca del don de sentir el ritmo, jamás podrá hacer un solo verso, aun teniendo a su disposición todas las listas de asonantes i consonantes habidas i por haber. Clar9 es.también que sin estos catálogos de vocas ordenadas por terminaciones han existido versificadores mui felices, i hasta

genios·, como .LoPE DE

VEGA

· Pero también es de toda evidencia que la mayor parte de las

composiciones de cuantos versifican sin el auxilio de Diccionarios de la Rima, enfadan al cabo por lo pedestre de los consonantes; i carecen ca~i siempre de la novedad i del en.canto de todas las com·

posiciones notables por: lo escogido de sus rimas.

I así tiene que ser por una mui sencilla razón. Todo el que ver-

sifica se improvisa un exiguo vocabulario de asonantes i conso- nantes a medida que va· escribiendo; i es imposible que hombre alguno tenga mejor memoria que el más deficiente diccionario. ¿Para qué tomarse el trabajo de revolver palabras en la mente, cuando en un diccionario s~ hallan catalogadas, no sólo las pocas voces que pueden acudir espontaneamente en el momento del es- cribir, sino además todas las existentes en la lengua?

· Pero no es esto lo p~or. Lo pésimo es que al que se improvisa

su vocabulario se le ocurren siempre las mismas expresiones; i de aquí el qu~ haya por necesidad de repetirlas~ aburriendo sobera- namente a sus lectores en fuerza de una monoton!a inaguantable. Yo no acertaba a darme cuenta del por qué me parec!a escrito con pluma de plomo ~~tintura de adormideras el acto V de!'Pelayo, de J OVELLANos, del gran J OVELLANos, hasta observar que el emi- nente Autor, con pobreza incomparable, n9 hace más que repetir las mismas palabras en los versos asonantados; i, movido yo en- tonces de extraña curiosidad (que pronto se convirtió·en asombro), ví que de los 208 versos que tienen asonantes en ese acto V, más de la mitad (¡132!! !) son palabras repetidas. Tan incr~ible, antes

PRÓLOGO

15

de contarlos, me parec!a tal inopia, que, para asentir a la eviden- cia, me puse a tabular las reapariciones de los vocablos, i me re- sultó el estado que sigue:

Infame: está infamemente repetido Sangre: ¡cuánta sangre!

 

,

Coba1·de

••

 

.••

 

Instante

•.•.

 

••

Favorable

••

 

Combate

••

 

••.

 

Males.• .•

 

•.•.•.

•• :

 

.•

••

 

Altares.

.•

.

.•.•

 

•••

 

••

•.•

 

Partes

••

Trance.• . •

 

•.•

 

Con stante

.

•.

: ••

 

·.•.

Enlace

.••

•.•

 

Maldades

.•

Desastl'e. •

•.•

 

Grande

••

•.•

•.

~ales.••

 

•.•

 

.

.•. ·

 

Acabe

•.•

 

·

••

 

Abate

••

."

.

.

.

.

Abominable

 

 

••

 

Amante••

Bondades

••.••

 

••.•

 

·

Cárcel.

.

.•

•.•

.

Culpable.•

 

••

•.

:

••.•

 

Desaire

••.•

 

•.•

 

Execrable.

.•

Miserable

•.•

.

.•

••.

 

• .•

 

Paraje

.• •. , •.•

 

.

.•.•

 

••

Umbrales

12 ;veces.

10

9 ,.

9 ,.

8

,.

7 ,.

7 ))

6 ,.

6 ))

6 "

5 ))

5

,.

5 ))

4 ,.

3 »

3 ,.

3 "

2 »

2 »

2 »

2 »

2 »

2 ,.

2 »

2 "

2 »

2 »

2 »

2

»

132 »

Desengáñense, pués, las eminencias detractoras de estos Dic- cionarios: sin ellos no puede haber rimas selectas, variadas e insó- litas, encanto principal de las buenas series métricas.

16

PRÓLOGO

MODO DE BUSCAR LAS PALABRAS EN ESTE DICCIONARIO.

1. 0

L~ obra. s~ halla dividida en 20 secciones, correspondientes

a los 20 asonantes del español, en el orden siguiente:

á,

~a, Qa,

!.la,

!a,

6,

1!-0,

QO, ~o,

jo,

ltO,

é,

~e; Qe;

ie;

í,

ú;

2. 0 Los consonantes de cada Sección s~ hallan dispuestos por orden alfabético <;le las terminaciones constituyentes de las rimas. 3.° Cada consonante está dividido en voces ust!ales e insólitas; -éstas impresas en letra bastardilla.

están distrib~das por ca-

tegor!as gramaticales, del modo siguiente:

4. 0 Tanto las unas, como las otras,

susta.ntivos, adjetivos, verbos, i pala.bxas invaxja.bles.

5. 0

En cada. categor!a gramatical se observa la siguifmte divi-

sión:

monosílab'os que empiezan pox vocal; consonante;

disílabos

consonante; que empiezan por vocal;

trisílabos

consonante; etc., etc.

»

»

»

»

»

que empiezan pox vocal;

»

»

»

»

»

» »

P Ór consiguiente, para en contrar la palabra que se des~e, se buscará p rimero la asonancia a que corresponda; i, dentro d~ ella, i siguiendo ~lorden alfabético de terminaeiones, fácil será hallar sus consonantes en la correspondiente categorta gramatical con el número de sílabas que se necesite. Los esdrújulos se buscarán en Sección especial, qu~ es 1~ úl- tima del Libro.

ASONANTES

EN

Á

ASONANTES

EN

Á

maná

Paraná

papá

~ fa

rajá

ha

Sabá

da

ka

sofá

va

llj,

est"á

 

abacá

Alá

Alcalá

I

todas las terceras perso-

bajá

Bogotá

nas del singular del fu-

foie -gras {pronunc!Qdo

Canadá

turo de indicativo.

Juoqrd).

Cumaná

.Jehová

faralá

a

.Judá

Musta.fá

ya

mamá

Panamá

acá

N

¡Buen peine está!

o conoce ni l a a. ·

Clave de fá. Nifú, ni fá.

jCl aro

En su interés está.

está!

¡Ja caerá!

Santa Fé de Bogotá.

 

~A mi

qué se me dá?

Ello dirá.

Amaga i no dá.

A

mi nadie me la dá.

Milagro será.

Apunta, pero no dá. Lo mismo dá.

¿Qué más dá?

Sin decir agua va.

Otro d.ia será. ¿Qué será? ¿qué no será? Cuenta le tendrá.

¡Tanto dá! ·Agua va!

·Eso se verá! Todo se andará. Lo que fuere sonará.

14-hí va! ¡Allá va! ¡Esto se va!

Pronto tardará. Lo que fuere tronará. ¿Dónde escarbará?

A

eso se está.

¡Tiene un genio, que ya!

Bien está. "Bien empl~ado le está. "Bien seguro está.

(Fiene unos prontos, que ya! JJe ayer acá. ¿De cuándo acá?

20

ASONAN'rES EN Ú.

allá

quizá

acullá

¡ah! ¡ha! ¡bah! ¡ca! ¡ja! ¡quiá! ¡tal ¡ajá! ¡ajajá! ¡ojalá! ua, Ja, Ja. ¡tarará!

ca

eha

1

efetá

{albalá,

farfalá

guaraná

AB

ab

Acab

Joab

Moab

nabab

Abinadab

Aminadab

Mab (la reina de las !ladas~.

abab

Eliab (Dios es su pad.re).

mihrab

cornac

lilac

¡JJ.Bot·ak (yegua aladu en que- íué MahomA. óc-

1\ieco. o. Jéru saléll.

almanac

Anahttac

Merrimac

Apurimac

en una noche).

AD

abad

edad

Bagdad

beldad

bondad

ciudad

crueldad

deidad

na

 

B4ab

fealdad

¡za!

 

AC

frialdad

av"tlá

clac

lealtad

agá

asá

boá

capá

majá

crac

frac

coñac

maldad

mitad

piedad

ruindad

da.cá.

tic-tac

verdad

dallá

¡gualá!

trifá

vivac

amistad

zalá

 

Isaac

ansiedad

albalá

alcaná

Potomac

entidad

equidad

(1 zalá

 

cifac

heredad

De acá para allá. Ni aquí ni allá. :Más allá. No hai más aDá. ·Arre allá.! Helo allá.

 

Trapisondas por bondad. La. celestial ciudad (Jerusalén). Mitad i mitad. Por mitad. Monte de Piedad. Mover a piedad. De verdaa. En verdad. A decir verdad. Ala verdad. En honor de ve1·da.d. Por cierto i por la verdad. Eso tiene visos de verdad. Le saqué la verdad. Valido de la. amistad. Por j u1·o de heredad.

 

Vamos allá Pero yo voi más allá. No estoi mui allá.

D

e

pe a.

D el pe a.l pá. Ab hoc et ab ha.c. Hombre de edad. :Mayor de edad. :Menor de edad. En la flor de la. edad.

 

ASONANTES EN

á

~1

hermandad

humedad

humildad

igual9ad

impiedad

oquedad

orfandad

unidad

brevedad

calidad

cantidad

caridad

castidad

cavidad

ceguedad

claridad

cortedad

cristiandad

cualidad

cuantidad

densidad

deslealtad

dignidad

dualidad

facultad

falsedad

fatuidad

flojedad

gravedad

lenidad

levedad

libertad

liviandad

tempestad

tenuidad

majestad

mezquindad-

terquedad

mocedad

mortandad

tosquedad

trinidad

Navidad

vaciedad

necedad

vaguedad

nimiedad

vanidad

novedad

variedad

nulidad

vecindad

paridad

veleidad

parquedad

viudedad

parvedad

voluntad

poquedad

zafiedad

potestad

prioridad ·

actividad

probidad

actualidad

propiedad

acuosidad

pubertad

adversidad

puridad

afinidad

realidad

agilidad

saciedad

ambigüedad

salvedad

amenidad

sanidad

ancianidad

santidad

ansiosidad

sequedad

antigüedad

seriedad

anualidad

sobriedad

arcanidad

sociedad

asiduidad

soledad

atrocidad

suavidad

austeridad

suciedad

autoridad

La Santa Hermandad. L-.;tís Igualdad tL~isde Orl~ans,guillotinado

en 1798).

En obsequio a la brevedad. Rata por cantidad. Ob1·as de caridad. No lo levanta ni la caridad. No lo salva ni la caridad. Por cortedad. Los siete camp~ones de la Cristiandad:

(San José, por InglAterra; · San Dionisio, por Francia;

Santiago, por E.spaña;

San Antonio, por !talla; San André;, por Escocia; San Patricio. por Irlanda; San David, por Gales).

Poner en libertad. Su Divina Majestad.

Lesa majestad. Articulo de novedad. Recurso de nulidad. Correr la paridad. Cuestión de prioridad En puridad. En realidad. Hasta la saciedad. En olor de santidad. La buena sociedad. Carta de vecindad. Casa de vecindad. Chismes de vecindad. A voluntad. De su p1·opia voluntad. Mala voluntad. · No hace más que su santa voluntad. Venir en

ASONA NTES EN

á

enemistad

bascosidad

facilidad

enfermedad

benignidad

bestialidad

fatalidad

enormidad

fecundidad

eternidad

brutalidad

felicidad

exigüidad

caducidad

feracidad

extremidad

calamidad

ferocidad

habilidad

callosidad

fertilidad

heroicidad

capacidad

festividad

hilaridad

carnosidad

fidelidad

honestidad

casualidad

finalidad

hostilidad

causalidad

fogosidad

humanidad

causticidad

formalidad

idealidad

cautividad

fragilidad

identidad

celebridad

fragosidad

idoneidad

celeridad

fraternidad

impropiedad

cohesividad

frivolidad

impunidad

comodidad

frondosidad

indemnidad

complicidad

frugalidad

indignidad

comunidad

fugacidad

infinidad

concavidad

futilidad

ingenuidad

conformidad

garrulidad

iniquidad

contigüidad

genialidad

inmensidad

continuidad

gentilidad

inmunidad

convexidad

grandiosidad

integridad

copiosidad

jocosidad

intensidad

cordialidad

jovialidad

intimidad

credulidad

jugosidad

obesidad

curiosidad

latinidad

oblicuidad

debilidad

legalidad

obscenidad

deformidad

localidad

obscuridad

desigualdad

locuacidad

ociosidad

diafanidad

longevidad

odiosidad

dificultad

lubricidad

opacidad

disformidad

malignidad

oscuridad

disparidad

marcialidad

ubicuidad

diversidad

maternidad

untuosidad

divinidad

mayoridad

urbanidad

docilidad

mediocridad

utilidad

ductilidad

melosidad

barbaridad

duplicidad

mendicidad

El 1· em edio es p~or que la enfermedad H asta la eternidad. Aquí de mi h abilidad. Un bill de indemnidad. ¡9ué barbaridad!

E n confo1'1llida.d. Solución de continuidad. L e picó la curiosidad. El quid de la dificllltad. Orillar una. dificlllta.d.

t'or

casualidad.

Aquí de la dificultad.

En comunidad.

Empacho de legalidad.

De conformidad.

ASO~A~TES E~ á

23

mensualidad

rugosidad

afectuosidad

minoridad

rusticidad

aguanosidad

amabilidad

monstruosidad

sagacidad

moralidad

salinidad

amovilidad

mordacidad

salubridad

ampulosidad

anfractuosidad

morosidad

seguridad

mortalidad

sensualidad

animosidad

movilidad

serenidad

anterioridad

mucosidad

serosidad

arbitrariedad

natividad

severidad

asquerosidad

autenticidad

necesidad

simplicidad

nerviosidad

sinceridad

efectividad

nervosidad

sinuosidad

ejemplaridad

neutralidad

solemnidad

elasticidad

notoriedad

sonoridad

electricidad

parcialidad

sublimidad

erectilidad

pastosidad

suntuosidad

escabrosidad

paternidad

sutilidad

esfericidad

penalidad

temeridad

espaciosidad

perennidad

tenacidad

especialidad

perpetuidad

tortuosidad

espaciosidad

perplejidad

totalidad

esponjosidad

perspicuidad

tranquilidad

espontaneidad

perversidad

triplicidad

estabilidad

plasticidad

trivialidad

esterilidad

pluralidad

velocidad

eventualidad

porosidad

venalidad

excentricidad

posteridad

venialidad

exterioridad

preciosidad

ventosedad

hermeticidad

precocidad

veracidad

homogeneidad

premiosidad

verbosidad

hospitalidad

procacidad

viabilidad

ilegalidad

profundidad

virginidad

imbecilidad

prolijidad

virilidad

imparcialidad

prosperidad

virtualidad

impetuosidad

proximidad

viscosidad

importunidad

publicidad

visualidad

incapacidad

puerilidad

puntualidad

rapacidad

vitalidad

incomodidad

vivacidad

incorporeidad

· voracidad

incredulidad

riguridad

rivalidad

vulgaridad

indocilidad

infecundidad

rotundidad

afabilidad

infelicidad

De necesidad. Por necesidad. :Mortal de necesidad.

.Justo castigo a. su pervers idad. Corr er

. Lanzad o a los vientos ~a la. pul)licl- dad.

La. escala. de la pluralida~.

.

la. eventualidad.

24

ASONANTES EN

á

inferioridad

liberalidad

volubilidad

infidelidad

longanimidad

voluntariedad

informalidad

magnanimidad

voluptuosidad

infructuosidad

majestuosidad

ingeniosidad

maleabilidad

acometívidad

inhumanidad

mancomunidad

alterabilidad

inmoralidad

materialidad

apacíbilidad

inmortalidad

minuciosidad

escrupulosidad

inmovilidad

multiplicidad

espiritualidad

insalubridad

mutabilidad

estimabilidad

instabilidad

nacionalidad

expansibilidad

interinidad

naturalidad

heterogeneidad

inutilidad

nebulosidad

ilegitimidad

oficialidad

pasibilidad

impasibilidad

oficiosidad

perentoriedad

impecabilidad

oportunidad

personalidad

impopularidad

unanimidad

popularidad

imposibilidad

uniformidad

posibilidad

improbabilidad

universidad

posterioridad

imputabilidad

capilaridad

potencialidad

inamovilidad

capitalidad

presuntuosidad

individualidad

cavilosidad

probabilidad

infalibilidad

clandestinidad

inflexibilidad

colectividad

prodigiosidad

inhospitalidad

compaternidad

racionalidad

inmaterialidad

confraternidad

reciprocidad

inmutabilidad

consanguinidad

regularidad

inoportunidad

contabilidad

religiosidad

insaciabilidad

credibilidad

rigurosidad

insensibilidad

criminalidad

sensibilidad

insociabilidad

culpabilidad

simultaneidad

insolubilidad

desconformidad

singularidad

insubstancialidad

deshonestidad

sociabilidad

insustancialidad

disconformidad

solidaridad

invariabilidad

domesticidad

solubilidad

inviolabilidad

fabulosidad

superioridad

invisibilidad

falibilidad

temporalidad

involuntariedad

familiaridad

tenebrosidad

irracionalidad

:flexibilidad

terribilidad

irregularidad

generalidad

tuberosidad

irreligiosidad

generosidad

versatilidad

irritabilidad

glutinosidad

vigorosidad

oleaginosidad

laboriosidad

visibilidad

originalidad

legitimidad

volatilidad

uníversalidad

D e oportunidad.

Por Ullanimídad.

Imposible de toda imposibilidad.

Cometer una irregulal"idad

ASONANTES EN á

25

caballerosidad

egestad

validad

compatibilidad

comprensibilidad

honestad

vastedad

hombredad

o1·bedad

vejedad

compresibilidad

bajedad

abSUYdidad

conmutabilidad

befedad

acerbidad

consubstancialidad

consustancialida.d

bestiedad

bobedad

agosidad

aguosidad

botedad

ai-rosidad

corregibilidad

bronquedad

alacridad

corruptibilidad

broznedad

altivedad

disponibilidad

divisibilidad

brutedad

cojedad

oongruidad

altividad

aluciedad

animidad

mensurabilidad

corvedad

ascosiclad

municipalidad

particularidad

crasedad

cruentidad

cultedad

asper'.dad

auctoridad

edilidad

penetrabilidad

curvidad

enormedad

perfectibilidad

chatedad

escuridad

producibilidad

proporcionalidad

pusilanimidad

dubiedad

febledad

feridad

gafedad

edquividad

estrenuidad

estuosidad

hi¡¡panidad

racionabilidad

grosedad

htwrfanidad

respetabilidad

grosidad

humosid(l.d

responsabilidad

susceptibilidad

justedad

lasedad

laxid4d

impt·opriedad

impuridad

incongruidad

limpiedad

infamidad

impenetrabilidad

informiil,ad

i mperturba.bilidad

malvestad

inigualdad

inalterabilidad

manquedad

invalidad

mansedad

oleosidad

incompatibilidad

mayetad

o.rfanidad

incomprensibilidad .

merin<lad

ttbiquidad

mesmedad

ttfanidad

ultimidad

inconmutabilidad

parcidad

incorregibilidad

parvidad

tmtosidad

incorruptibilida.d

paflriedad

bandosidad

indisolubilidad

pobredad

bravosidad

indivisibilidad

poridad

capti.vidad

pravedad

carnalidad

conmensurabilidad

prebestad

cercanidad

inconmensurabilidad propriedad

raridad

cerflanedad

certinidad

 

ronquedad

cetrinidad

fieldad

sordedad

civilidad

meitad

sumidad

·concinidad

mohindad

tersidad

conexidad

nilad

tochedad

conwalidad

r ealdad

tontedad

contraridad

vildad

torpedad

convalidad

wrtedad

corporeidad

arduidad

· trefedad

cuaternidad

aseidad

tut·biedad

curialidad

ebriedad

vacuidad

declividad

26

ASONANTES EN

á

desamistad

estudiosidad

inacceflibilidad

cleshonestad

horribilidad

incomposibilidad

deste1·idad

humorosidad

incomprehensibilidad

dicacidad

ignobilidad

inestimabilidad

diuturnidad

inhabilidad

innumerabilidad

clon<Jsidad

inhonestidad

inseparabilidad

femineidad

incertinidad

intolerabilidad

feudalidad

incolumidad

intrrtnsmutabilida,d

fumosidad

individuidad

irrevocabilidad

funebridad

innumeridad

comnnicabilidad

germanidad

inurbanidad

desa'l)acibilidad

gomosidad

caliginidad

graciosidad

catedralidad

incomunicabilidad

jocundidad

conductividad

extraterritorialidad

lanosidad

conventualidad

limosidad

corpomlidad ·

I las segundas personas

medianidad

de.~autoridad

del tural del imperati-

meliflttidad

descomodidad

vo e los verbos de ln,

menoridad

.dificilidad

pl'imexa conjugación.

modicidad

disparcialidad

nitrosidad

flua:ibilidad

AF

nubilidad

ma3culinidad

paf

pinguosidad

mundanalidad

pt'ime1·idad

proceridad

numerosidad

pcwroquialidad

almotazaf

proclividad

pe1·egrinidad

almtttazaf

p1·o{anidad

perpetualidad

AG

propin1,-uidad

perspicacidad

protervidad

placabilidad

zigzag

Jugnacidad

placibilidad

?'ituaiidad

plausibilidad

'AJ

robustidad

carcaj

salacidad

principalidad

f/ttJYremidad

risibilidad

ter,renidad

ter·1·osidad

vellos·idad

ventosidad

robusticidad

sobe·ranidad

taciturnidad

tempestividad

e"rmj

he·n·aj

balaj

bo7vraj

venust·idad

valerosidad

gambaj

verticidad

venenosidad

vinosidad

voltariedad

vertibilidad

almi1·aj

1naniblaj

amigabilidad

,·ebalaj

acetosidad

aromaticidad

.A.L

adiposidad

elegibilidad

cal

animalidad

incredibilidad

anomalidad

inefabilidad

chal

ecuanimidad

infusibilidad

mal

eficacidad

espongiosidad

estipticidad

estrabosidad

intelectualidad

concatedralidad

patrimonialidad

vegetabilidad

sal

hayal

El :M:onte Caf (IJ?.ontaüa que, según los ma- hometgnos, rodea a la tierra i reposa sobre la piedra sagrada, i en la cual habitan los gi- ge.ntes i las hadas). Bi:obdin.<>'nag (el pais de los gigantes en los

.A

De entra i sal Sembxar de sal. Ese huevo quiere sal. Va den-amando sal.

hogar

la cal.

ASONA

~TES

EN

á

27

ojal

P ascual

herbazal

umbral

pedal

higueral

Ural

peral

hospital

Ber nal (atrevido cual oso).

percal·

orinal

bozal

plural

barandal

breñal

portal

barrancal

brocal

puntal

barrizal

canal

puñal

Belial (desleal).

caudal

quintal

cabezal

·

cendal

ramal

cafetal

cirial

raudal

cañizal

coral

retal

capital

corral

rival

·· caporal

costal

ronzal

carcamal

cristal

rosal

cardenal

chacal

sayal

carnaval

chaval

sedal

carrizal

dedal

señal

catedral

dogal

sitial

cenagal

fanal

timbal

comensal

fangal

torzal

concejal

Fingal (Re! del :llorréo en los

varal

delantal

p~mas de OsS!áo).

vestal

digital

fiscal

zagal

dineral

fresal

zarzal

garbanzal

jaral

zorzal

Juvenal

hastial {a~plrrse lllh).

lodazal

jornal

·

abrojal

madrigal

maizal

adelfa!

madroñal

Marcial

almendral

manual

metal

andurrial

mariscal

misal

animal

matorral

mistral

arenal

mayoral

moral

arrabal

memorial

morral

arrozal

menestral

nogal

arsenal

naranjal

nopal

Artegal (Rei mmco de B.ri-

pedernal

panal

tanl&, hermano del

pedestal

pañal

fabuloso Eliduro).

pedregal

parral

atabal

peñascal

Pascal

escorial

pizarral

Estar de servilleta en el ojal. Abrir en canal. Vaciar el costal. Eso es harina de otro costaL A jornal. En plural. Sin l'iva.l.

En señal. Ni señal. Domingo de Carnaval. Lunes de ~tes de Carnaval. Parece ermita i es catedral. Echar un memorial.

28

ASONANTES EN

á

Portugal

asnal

feudal

retamal

austral

final

robledal

igual

fiscal

Quirinal

oral

:B.uvial

romeral

oval

foral

Sangr~al (supuesta. copa de

J osó de

recogió la sangre

de Jesucristo.)

Arimatea

bestial

formal

esmeralda, en que

bienal

brutal

bucal

frugal

frutal

genial

santoral

cabal

glacial

Senegal

campal

jovial

soportal

carnal

labial

tabacal

caudal

leal

trascorral

causal

légal

tribunal

central

letal

vendaval

cerval

lingual

claustra

local

antemural

condal

lustral

herramental

coral

márcial

berenjenal

cordial

mental

cañaveral

curial

misal

semivocal

dorsal

moral

Xicotenca.l

dotal

mortal

dual

mural

al

ducal

nasal

ál

facial

natal

cual

fatal '

naval

mal

fecal

neutral

tal

feral

normal

Meterse en un berenjenal. U n tal. Una tal. Otro que tal. Si tal. Nó tal. ¡No h ai t al! ¡Pesia tal! ¿Qué tal? Hemisferio austral. Piscis austral. Polo aust1·al. Al igual. De igual a igual. Sin igual. Me es igual. No tiene igual Total, igual. En mi vida he visto cosa igual. Juicio oral ¡Cabal!

Honrado a carta cabal. Astro central

L a ciuaad condal.

Señor feudal.

Bomba final.

Punto final.

T rueno final.

El j\licio final. Hasta. el ~a del j~cio final. Palabra formal.

Zona glacial.

Color locaL

Hora local.

L a léi marcial.

Reserva mental. El p.adre de la ftlosofta moral (Sant<> To·

más de A.quioo).

Pecado mortal.

Salto mortal.

Escuela normal.

ASONANTES EN á

29

nupcial

papal

pareial

pascual

pedal

penal

plural

postal

radial

real

.rúral

· social

teatral

termal

total

trienal

triunfal

trivial

venal

verbal

vernal

vital

vocal

abacial

actual

adverbial

animal

ojival

anormal

ordinal

anual

oriental

arbitral

otoñal

arterial

usual

augural

baéanal

erial

bautismal

esÉmcial

bimestral

especial

boreal

espectral

capital

espiral

cardinal

estival

casual

eternal

ca.tárral

exicial

celestial

ideal

cenital

ilegal

cereal

imparcial

cerébral

imperial

clerical

industrial

colegial

infernal

colonial

informal

colosal

inicial

comercial

inmoral

comunal

inmortal

conyugal

integral

corporal

invernal

credencial

oficial

criminal

El tálamo nupcial. Eclipse parcial. Indulgencia. parcial. Ciclo pascual Cirio pascual. Servicio postal. Tarjet-a postal. Camino real. Cuentas de camino real. ·

CasaReaL Cédula. Real. Ciudad Real. Garza. r~a i. Marcha 1·eal.

P avo r~ai.

Privilegio r~al. Puerto Rea.l Romance ·r~al. Sitio r~al. Alzar el real. Levantar 'el1·e::.l. Guardia rural. El pacto social. RM:ón social.

-Temporada. t-eatral. Eclipse total. Al·co triunfal. :Magnetismo animal. Parte esencial. En especial. Análisis espectral. Galop infernal. MáQuina infernaL Pieat·a infernal. La Ciudad Imperial (Romo.). Meridiano inicial. Limbo oriental. Hemisfel'io bor~al.

Polo bor~al.

Punto cardinal. La ciudad celestial (Jeru.~lé:l). La col'te celestial. Toda la corte celestial. Músic-a. celestial. Eso es música celestial. Distancia cenital. Luz cenital.

30

ASO~ANTES E~ á

cuaresmal

manual

principal

decena!

maqÚinal

procesal

decimal

marginal

provenzal

desigual

marital

proverbial

desleal

material

provincial

diag.onal

maternal

prudencial

dialogal

matinal

punt1:1al

diametral

mazorral

quincenal

divinal

menstrual

quinquenal

doctoral

mensuai

quirinal

doctrinal

mercurial

racional

federal

mestrual

radical

festival

mineral

rectoral

filial

monacal

regional

forestal

mundanal