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La Biblia en la pared

Capítulo 1 Antonio y su Biblia

Había llegado el verano de 1856. El joven Antonio, albañil de profesión, no encontraba trabajo. Por esa razón, hizo un bulto de sus herramientas y ropa, lo amarró a un palo, y lo echó sobre su hombro. Salió de su casa en el cantón Tecino de Suiza, donde se hablaba italiano, y caminó sobre las montañas hacia la región alemana de ese país. Mientras caminaba por la vereda montañosa, se encontró con una señora que le habló y le dio una Biblia italiana. Le animó a que leyera el libro porque era la Palabra de Dios. Le dijo que señalaba el camino a la vida eterna. Antonio aceptó el regalo con indecisión. Ni se lo agradeció. Sólo metió la Biblia dentro de su bulto y siguió de camino. Sin embargo, algunos pensamientos le turbaron la mente. Recordó que el cura de su aldea muchas veces le había advertido de los peligros que existían en los países protestantes. Siempre decía que no se leyeron “los libros de los herejes que destruyen las almas”. Durante esta época de la historia había mucha desconfianza entre las varias religiones de Europa. La mayoría de las personas de aquella parte del mundo habían pertenecido a la iglesia católica romana por muchos años. Un cura católico, llamado Martín Lutero, había llegado a entender las doctrinas de la Biblia de una manera distinta a la que enseñaba su iglesia. Entonces, Martín Lutero empezó a protestar contra las enseñanzas de la iglesia católica. Por tanto, la iglesia católica llamó protestantes a Lutero y a sus seguidores. Aun hoy, las iglesias que siguen las enseñanzas de Martín Lutero, se conocen como los protestantes. Los curas a quienes Antonio había conocido siempre le habían advertido en contra de la Biblia. Decían que leer la Biblia era muy peligroso para los ignorantes. ¡El leer la Biblia había engañado aun a Martín Lutero, un cura católico! Ahora Antonio llevaba ese “libro peligroso” en su bulto. Antonio decidió deshacerse de la Biblia tan pronto como le fuera posible. Vacilaba entre tirarla de una vez o esperar una mejor oportunidad. Entonces decidió esperar. El joven siguió caminando hasta que llegó al pueblo suizo de Glaro. Allí Antonio encontró trabajo con unos conocidos de su propio pueblo.

Antonio trabajó en un edificio nuevo que estaba en construcción. Un día, mientras colocaba los ladrillos, llegó a una brecha en la pared. Tenía que poner algo en ese espacio. De repente, una idea ingeniosa le vino a la mente. Colocaría la Biblia en aquel espacio. —¡Ahora —exclamó riéndose— vamos a ver si el diablo la puede sacar! Los amigos de la aldea de Antonio, quienes trabajaban con él, acordaron que su idea era estupenda y divertida. Así que, Antonio sacó la Biblia de su bulto y trató de meterla en la brecha. Le dio dos o tres golpes duros con su martillo. Esos golpes casi rompieron la portada de la misma. Los amigos se rieron a carcajadas cuando Antonio logró colocar la Biblia en la brecha y la cubrió con mezcla. El invierno se acercaba. Se terminó el trabajo de los albañiles en el edificio. Los trabajadores empezaron a pensar en volver a casa. La mayoría de los hombres no tenían mucho dinero ahorrado. Ellos habían malgastado la mayor parte de su sueldo embriagándose.

Estos vientos dan señales de su llegada en varias maneras.Capítulo 2 El viento violento del sur Ya habían pasado cinco años. Estas tormentas terminan con unos días de temporal. Las máquinas de estas fábricas trabajan a partir del vapor o de la fuerza de la corriente del río Linto. La mayoría de la gente ganaba la vida trabajando en las muchas fábricas de allí cerca. En algunos lugares. Los herreros y los cerrajeros apagaban sus fuegos a las primeras señales del comienzo de los vientos. Al suroeste se alza una masa de rocas gigantescas y sombrías que se conoce como el monte Glarnich. Este lugar hermoso. como agua que se estalla de una presa reventada. Todos los trabajadores que usan fuego en sus trabajos tenían que dejar de trabajar y apagar el fuego a las primeras señales del comienzo de los vientos. la tormenta rugiente brama con toda su fuerza por los valles más altos. Muchas veces vientos furiosos siguen el curso del río. Glaro había llegado a ser un pueblo próspero y activo de 4000 personas. Edificios con un remozado bastante fino. Rompe rocas de los lados más pendientes de las montañas y las arroja al valle abajo. Algunos atalayas eran . El pueblo está en un valle cubierto de praderas verdes y situado entre las montañas. La cumbre del monte Shilte. El disparar con arma de fuego estaba prohibido. Glaro queda al extremo norte del valle. Todos les conocen como “Der wilde Foehn” (El viento violento del sur). La gente de la aldea tenía que apagar todas las luces y todos los fuegos dentro de sus casas. Por fin. con todas las encantaciones y magnificencia de un paisaje suizo. Los techos de las casas salen volando. Luego se echa retumbando en el valle principal. Luego un crujido recio se oye entre los bosques. La gente conoce los peligros lo que esto representa. La aldea no permitía que ninguna luz quede encendida en las fábricas. El viento violento arranca los árboles por sus raíces. Estos días de peligro para el encantador pueblo de Glaro se repiten varias veces cada año. Por cientos de años los ciudadanos de Glaro habían puesto en vigor leyes muy estrictas a causa de estos “sureños”. Primero la gente escucha un bramido extraño de allá arriba entre las montañas. Las máquinas de vapor debían permanecer apagadas. Tales tormentas pueden durar hasta varios días. El río Linto fluye desde el sur hacia el norte. La gente teme a esos vientos y a las tormentas que los acompañan. construidos de ladrillos. Este río pasa por en medio del pueblo. se levanta al lado Este del valle. Ninguno podía hornear pan. ni siquiera podían cocinar. bordeaban la calle principal. no está excepto de sufrir amargamente el terror causado por la naturaleza.

no hicieron ningún cambio en las leyes antiguas. Ellos dijeron que las leyes habían llegado a ser anticuadas y que causaban dificultades para los negocios. los asuntos que afectaban la vida común. En esta reunión participaron todos los hombres del pueblo que podían votar y usar arma. En el Día de Ascensión. . las leyes forestales. No es de maravillarse entonces de que muchas personas pensaban que las leyes eran viejas e innecesarias. Por tanto. Glaro se había escapado de todo daño. Hubo debates bastante acalorados acerca de los impuestos.. el 9 de mayo de 1861. los hombres trataron todo asunto público. Después de hablar de los efectos buenos y malos de las leyes contra incendios. en los últimos cuatrocientos años. Algunos también sugirieron poner fin a las leyes de prevención de incendios. la mayoría pensaba que debían guardarlas vigentes. Otra vez en 1477 sufrieron bastante a causa de otro incendio. Glaro celebró una “Landsgemeinde” (asamblea). En los años 1299 y 1337 el fuego había reducido a Glaro a cenizas.puestos para que anduviesen por las calles observando que todos obedecieran las leyes. Reunidos al aire libre. Sin embargo. y las escuelas.

“Uno solamente podía escuchar el ruido de la tormenta rugiente”. el periodista escribió. aunque algunos se quedaron despiertos conversando con amigos. pero no pudieron salvar sus casas. abandonaban sus máquinas o las empujaban al arroyo. Por fin. impulsando las llamas a una gran velocidad. Algunos lograron salvar la mayoría de sus posesiones más valiosas. regresaron aterrorizados a sus propias casas. ya las llamas habían alcanzado cientos de casas en el pueblo. De repente. A la media hora de este siniestro incendio. “Se escuchaban los gritos de clamor de las mujeres y . la bulla y el terror eran más horribles que lo que se puede describir con palabras. La confusión. Así que. Esa era la trayectoria que llevaba el viento. para su propia seguridad. no trajeron ningún temor sobre ellos. viernes 10 de mayo de 1861. otras casas se incendiaron también. escribió un periodista. “puede formar un cuadro de aquella hora tan terrible. el fuego se movía hacia el norte. ¿Quién podrá pintar tal escena?” Los bomberos luchaban desesperadamente contra las llamas.Capítulo 3 El incendio Justamente al día siguiente. El viento transportaba los trozos de madera ardiendo de un techo a otro. Pero al ver que el fuego se esparcía. Ninguno sabía porqué el fuego había comenzado en aquel establo porque no se usaba fuego allí. pero no antes de que el techo de la farmacia se prendiera en llamas. Así que el viernes por la noche casi todos se acostaron a la hora acostumbrada. “Ninguna imaginación humana”. un “sureño” dio señales de su venida. Mientras los bomberos apagaban las llamas en el techo de la farmacia. Muchos llegaron justamente a tiempo para rescatar a su familia. Las señales que ya eran conocidas por la gente. Al principio muchos hombres corrieron al establo para combatir el fuego. El “sureño” aumentó más. Los bomberos acudieron a toda prisa. entre las nueve y las diez de la noche. pero el fuego ya estaba ardiendo en tres o cuatro lugares más. se oyó un clamor: “¡Fuego!” Las llamas habían empezado desde un establo. El fuego se extendió por los techos de las casas más cercanas. Los bomberos lograron detener el fuego para que no continuara más hacia el oeste.

Habían perdido todo. escuchó el aviso en el alambre y pronto leyó las palabras terribles: “¡Fuego! ¡Fuego. Para gran sorpresa suya. envió mensaje tras mensaje a Swanden. Entonces envió un mensaje a Raperswil pidiendo ayuda. Los bomberos lograron salvar las fábricas de las cuales la gente de Glaro dependía para ganarse la vida. nadie contestaba sus mensajes. De vez en cuando uno podía escuchar el silbido de las llamas de fuego. el encargado de allí estaba trabajando todavía. . A pesar del humo espeso y del calor del fuego. estuvo la ayuda de alguien más. y a las flamas de fuego sus ministros” (Salmo 104:4). ni los toques de la campana que daba aviso del fuego. Cuatrocientos noventa edificios fueron reducidos a cenizas. Agréguese a esto el rugido del mar de fuego que iba siempre creciendo. Lo hizo por su misericordia. suplicando socorro. Pero cuando el color vivo del fuego iluminó todo el monte Glarich hasta la cumbre. Por fin. A un lado peleaban los humanos con todo su poder y sus habilidades. trenes que traían más máquinas y más bomberos llegaron desde Zurich. ¡Qué escena más espantosa!” En medio de la furia de la tormenta. Los poblanos más ricos sufrieron más. Sin embargo. Los otros pueblos del valle no alcanzaron oír todo este ruido. a Uznach y a Zurich. si tan sólo pudieran conseguir ayuda de Zurich o de las ciudades grandes del lago! El encargado del correo estaba en un estado de desesperación en su puesto de trabajo. el encargado de Glaro intentó una última vez antes que las llamas le obligaran a salir de aquel lugar. En el otro peleaba la furia insensible de la naturaleza. justamente a tiempo para salvar algunos de los edificios más hermosos de la calle principal. Un humo oscuro lo cubría todo. El sábado por la mañana más de la mitad del pueblo había quedado hecho cenizas y ruinas. esta luz avisó a los pueblos de alrededor de la terrible calamidad. “el que hace a los vientos sus mensajeros. un fuego espantoso! ¡Socorro. Wadenswil y Sargans. No obstante. En 1861 el sistema de telegrafía en Suiza no funcionaba de noche.de los niños que corrían a lugares de refugio. rápido!” Inmediatamente se dio la alarma en Raperswil. Ya el fuego no tenía otra cosa para devorar. ¿Quién fue? El Dios del cielo. Llegaron al amanecer del día siguiente. y a pesar de la debilidad de los hombres. no hubo suficientes bomberos ni equipos en todo el valle para apagar tal fuego. ¡Ay. Se libró una gran batalla. No mucho después. En un instante un tren especial con bomberos y máquinas de bomba se apresuraba hacia Glaro. Por la providencia de Dios. La mayoría de los edificios públicos ya no existían más. aunque ya era tarde. el viento se calmó. Con todo y eso.

Como podrán recordar. Aunque los mozos del establo nunca usaban fuego en aquel lugar. práctico y generoso. Eso había sido la noche antes que empezara el fuego. los muebles de casa. aquella misma noche el fuego comenzó en un establo. llegaron personalmente ofreciendo consejos y ayuda. Un amor maravilloso. Pronto toda clase de ayuda fluía para las personas necesitadas. Pero tal vez habían puesto su fe en su sabiduría en vez de ponerla en la gracia y la misericordia de Dios. Varias compañías de albañiles y carpinteros llegaron para ayudar. La gente se pasó aquel verano entero y el siguiente invierno. Habían decidido mantener vigentes algunas de estas leyes antiguas. encendieron el amor. A pesar de todo. . comenzó a brillar en los corazones de la gente de Suiza. Quizás se habían olvidado de dar gracias a Dios por su cuidado y protección. La comida. herramientas. Los trabajos de reconstrucción empezaron tan pronto cuando los gorriones regresaron en la primavera de 1862. ropa. las mismas llamas que destruyeron a Glaro. Todos juntos empezaron a construir un pueblo más moderno y más grande sobre aquellas cenizas. la gente de Glaro había hablado de poner fin a las leyes de prevención de incendios. y grandes cantidades de dinero llegaba desde todo el país. Este es el amor del cual Jesús habló en el segundo mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39). limpiando los escombros y la basura. También hicieron planos para construir edificios nuevos. Muchos de los hombres más ricos y capaces de Suiza. La bondad de otros proveyó abrigo y otras cosas necesarias para los que habían perdido sus casas. Y como hemos visto.

Iba a trabajar en aquel lugar por unos seis u ocho meses. Hacía poco tiempo había descubierto los errores mortales de enseñar la salvación por medio de las obras. sus críticas causaban ofensas y mucha amargura en la mayoría. ¡Pero qué lástima! Mario aún no entendía la verdad viviente del evangelio de la salvación. uno de los jóvenes. Una vez había sido católico romano. En la primavera. Un grupo de doce hombres también cruzó las montañas para buscar trabajo en Glaro. durante su viaje. Uno de los hombres de este grupo de viajeros. Trataba de leer de su libro a sus compañeros cada vez que se detenían para descansar. Estos jóvenes deseaban visitar otro país. Otros vivían en la parte norte de Italia. El joven Mario no se daba cuenta de que en vez de enseñarles del Espíritu de Cristo. Cuando el invierno se acercaba. Trataba de hacer que el Papa quedara en ridículo en vez de proclamar la dulce verdad de la gracia de Dios en Cristo. Un pueblo diferente y con costumbres nuevas. Él parecía estar triste. vivían en el cantón de Tecino. Algunos de estos hombres tratarían de ahorrar la mayor parte de sus salarios. Esperaba poder ahorrar lo . Giovanni era un hombre de entre cincuenta y sesenta años de edad. muchas veces los enojaba porque criticaba al Papa. que era por la gracia. Cuando Mario hablaba con sus compañeros. pero ahora un era miembro entusiasmado de una iglesia evangélica. muchas veces se quedaba silencioso y pensativo. Les hablaba de lo importante que era el contenido de su libro. a menudo sacaba un libro de su bolsa. Él no contaba chistes ni cantaba ni se reía con los demás. pues le hacían falta su esposa y sus hijos. Mario era italiano de Génova. Se sentía muy solo. algunos grupos de hombres caminaron por entre las montañas con el objetivo de ayudar a reedificar a Glaro. Ellos se habían quedado en casa. Llevaban la ropa y sus herramientas en bultos rojos sobre sus hombros.Capítulo 4 Encontrando la Biblia La mayoría de los albañiles que trabajaban en el centro y en el sur de Suiza. Muchas veces se ponían a cantar sus cantos italianos favoritos. El dinero ahorrado mantendría a sus familias a través del invierno. volverían para sus casas por el mismo sendero. Su familia estaba necesitaba de dinero. El libro que Mario leía con tanta emoción a sus compañeros era el Nuevo Testamento. Giovanni había salido de casa para viajar a Glaro. Mario. Los más jóvenes hacían travesuras y contaban chistes. Parecía que le daba mucho placer escuchar a su compañero de viaje.

Estando en su casa. y yo de insensato se lo entregué. les interesó mucho más que . abrió el libro y leyó en voz alta las primeras palabras en que sus ojos se fijaron. exclamó: —¡Una Biblia! Los trabajadores se juntaron alrededor de él para ver con sus propios ojos aquel libro maravilloso. una señora cristiana le había dado una copia de este mismo libro. un libro cayó al suelo. Giovanni se lo entregó sin ningún argumento porque no se daba cuenta del valor del mismo. Algunas paredes de la casa todavía estaban firmes. —Al decir esto. ¡Cuánto he deseado una Biblia! Yo sé que no merezco este regalo tan maravilloso. No puede haber tenido más de cinco o Seis años. levantó su piocha al aire. Para sorpresa de todos. aunque no todos trabajaron en el mismo edificio. Vamos a ver hasta el fuego causó daño. Con un gran asombro y placer. La bajó con gran fuerza. los trabajadores probaron la firmeza de estas paredes. El milagro de cómo el libro llegó a estar allí. Por fin el viaje terminó. Una vez alguien me había hecho un regalo parecido. Nuestro cura me lo pidió. ¡Esta vez no cederé esta Biblia! La mayoría de los italianos que estaban alrededor de Giovanni no sabían leer. Pero antes de que empezaran a reconstruir. Giovanni tenía otra razón especial para escuchar con tanta atención y placer la lectura del Nuevo Testamento. —Esta casa era casi nueva dijo Giovanni a uno de los trabajadores que trabajaba bajo su dirección—. estos ladrillos todavía están en buena condición. Así que no se riñeron con él acerca de quién podía guardar el libro. y derribó algunos ladrillos. Ahora se lamentaba por haber actuado con tanta cobardía. Era el Nuevo Testamento. De Proverbios 12:2 leyó: “El bueno alcanzará favor de Jehová. Mas él condenará al hombre de malos pensamientos”. Los hombres habían cruzado las montañas y ya habían llegado al pueblo de Glaro. Entonces Giovanni. Estos pensamientos le daban a Giovanni el coraje para seguir adelante. El cura de su pueblo le había exigido el libro. —¡Qué hombre tan feliz soy! —exclamó. ¿Estarían suficientemente fuertes como para usarlas de nuevo? Los trabajadores comenzaron a golpear las paredes para probar la firmeza de las mismas. Mire cómo el fuego convirtió el interior de la casa en cenizas.suficiente para que su amada familia pasara bien el invierno. Todos los hombres encontraron trabajo. Sin embargo. Algunos de ellos suenan bastante huecos. con un estremecimiento en su corazón. apretando el libro con una expresión de gratitud profunda—. Giovanni trabajó en la reedificación de una casa. Giovanni lo recogió del suelo.

Los hombres examinaron cuidadosamente la pared de la cual había caído el libro. Todo eso pudo haber asustado y desanimado a nuestro amigo Giovanni. y os vituperen. y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? Él dijo: ¿Y cómo podré. Alguien había dañado el libro a propósito con golpes. hubo personas que mostraron rechazo. comenzó a referirse al Antiguo Testamento también. En ese tiempo Giovanni entendía muy poco de la Palabra de Dios. Luego él las enseñó a los que llegaban a escucharle. sabiamente empezó a leer del Nuevo Testamento porque le era más fácil de entender. y alegraos. con un corazón lleno de gozo. El evangelista también le dio a Giovanni un buen consejo. le oyó que leía al profeta Isaías. porque tomará de lo mío. porque así hacían sus padres con los profetas”. Giovanni tomó la Biblia como un regalo de la mano de Dios. De manera que no podía explicar lo que leía. Un día un evangelista suizo visitó el lugar donde trabajaba Giovanni. Inclusive. En su tiempo libre. Giovanni podría enseñar la lectura. Le mostró a Giovanni las bendiciones de ser aborrecido por enseñar la Palabra de Dios. 23: “Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan. Luego aprendió a orar por medio de leer el libro de los Salmos. Ellos llegaron a la conclusión de que alguien había colocado la Biblia allí a propósito. Poco a poco. por causa del Hijo del Hombre. porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos. Él todavía no había llegado a entender la enseñanza de Jesucristo en Lucas 6:22. se comprobó en la vida de Giovanni. Encontró a Giovanni y le animó a que mirara a Cristo por fe. La historia del descubrimiento de la Biblia pronto se divulgó. y desechen vuestro nombre como malo. si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. Desde este día. Sin embargo. Vieron los tres golpes que tenía en su portada.” Giovanni. insultaron y amenazaron a Giovanni. Los domingos él reunía a sus amigos y les leía en voz alta pasajes de la Biblia. Esto nos hace recordar de lo que leemos en Hechos 8:30. Aun así.la idea de tenerlo. la escritura y la . Mucha gente llegó por la curiosidad de ver el libro. Gozaos en aquel día. Mientras seguían estudiando paso a paso en las Escrituras. Lo que Jesús dijo acerca del Espíritu Santo: “Él me glorificará. y cuando os aparten de sí. El Espíritu Santo le mostró a Giovanni las verdades benditas acerca de Cristo. Giovanni leyó el libro cada vez que tenía tiempo libre. el Espíritu Santo les daba más luz. 31: “Acudiendo Felipe. y os lo hará saber” (Juan 16:14). Le aconsejó que iniciara una escuela gratuita en la casa donde vivían los trabajadores.

Esto lo hacía con más claridad y habilidad que antes. algunos dejaron de estudiar. Giovanni se estaba convirtiendo en un gran maestro. Le dijo que usara su Biblia para enseñarles a leer. Encontraban que les era difícil estudiar. Cansados por el trabajo del día. Sólo Dios sabe el efecto completo que todo este esfuerzo tuvo en las almas de los alumnos de Giovanni. Una señora que trabajaba con el evangelista suizo. Mientras Giovanni servía a sus compañeros de trabajo. Al principio un gran número de ellos vino a participar. El amor a Dios y a su Palabra Santa había enseñado a Giovanni. le dio a cada uno un Nuevo Testamento en italiano. La escuela motivaría el interés de los que se le opusieron. Existen muchas maneras en que podemos servir a otros con amor. él aprendía más. También aprendieron a escribir y a hacer la matemática.matemática. Giovanni estuvo de acuerdo. Entonces con mucho gozo se puso a trabajar. Ahora Giovanni les podía enseñar las verdades básicas de la piedad. a servir a su prójimo con amor. . ¡Qué gozo tuvieron los hombres cuando pudieron leer las cartas de las familias que habían dejado atrás! Los trabajadores también estaban muy contentos porque ya podían escribir cartas a sus familiares en la casa. el nuevo maestro. Los trabajadores que aprendieron a leer ya leían sus propios Nuevos Testamentos. Pronto el valor de los esfuerzos de Giovanni empezó a mostrarse. Los que terminaron las clases recibieron un regalo muy bonito. Por medio de esta nueva habilidad se dieron cuenta de que los maestros del trabajo les estafaban cuando les pagaban. Por causa del servicio de amor que Giovanni mostraba hacia los trabajadores. Hubo otro beneficio que causó mucha emoción. Pero otros se quedaron y terminaron sus lecciones. ellos no cerraban sus corazones cuando él les hablaba de las cosas espirituales. Los trabajadores ya podían revisar sus propias cuentas y calcular lo que se habían ganado. Quizás ganaría sus corazones.

había sufrido una caída bastante severa. La tristeza se mezcló con el gozo de tener a toda la familia reunida. Ella no pudo utilizar ese brazo por el resto de su vida. Él había logrado ahorrar una buena cantidad de dinero. Los trabajadores italianos estaban deseosos de partir para sus hogares. Además. Nuestro amigo. Él estaba muy preocupado por la incapacidad de su esposa. Esto fue una amarga experiencia para Giovanni. todavía recordaba con gozo el hecho de que el Señor había prosperado su labor en aquel verano.Capítulo 5 Giovanni y el cura El trabajo de la albañilería avanzaba rápidamente durante el caluroso verano de 1862. Ella estaba tratando de bajar un saco de castañas loma abajo hacia el pueblo. Durante las noches largas del invierno. Al cruzar por aquellos lugares se hacía peligroso. Con la bendición de Dios. les dijo acerca de la mano proveedora de Dios para el pueblo de Glaro. y de cómo Dios le había protegido. llegó el otoño con sus días más cortos. Les contó acerca de su viaje tan peligroso por las montañas. Giovanni nunca se cansaba de contar esta historia. el brazo de la pobre mujer le colgaba inútil a su lado. Les narró de las maneras y las costumbres de la gente en Suiza. Puesto que la aldea no tenía ningún médico que pudiera hacer regresar el hueso a su lugar. Giovanni estaba seguro de que no sufrirían escasez. Giovanni tenía muchas cosas para contarles a su familia y a sus amigos. El peligro del viaje sólo aumentó el gozo de Giovanni por llegar a su casa. Giovanni anticipaba el día en que volvería a casa. Gina había resbalado y se había caído. Su familia había recogido una cosecha abundante de heno y de castañas durante su ausencia. Giovanni. Hablaba del fuego en Glaro y de las maravillosas providencias de Dios. Por fin. Se había quebrado el brazo durante la ausencia de Giovanni. Salieron en uno de los primeros días de noviembre. Su amorosa esposa: Gina. Les contaba de cómo Dios había ayudado a muchos escaparse del peligro. Todos los . Las tormentas de nieve ya habían llegado a las montañas. casi no podía esperar el día cuando viera a su querida esposa y a sus hijos nuevamente. La historia más importante que Giovanni contó fue el misterioso hallazgo de la Biblia. Giovanni sorprendió a sus hijos a entregarle a cada uno un regalo que sacó de su bolsa. El dinero que ahorró compraría una cabra y proveería para su familia durante todo el invierno. A pesar de eso.

Él quería ver sin demora esta Biblia de la cual la gente hablaba tanto.vecinos vinieron para escuchar aquella historia milagrosa. Los curas ya no podían obligar a la gente a obedecer las reglas de la iglesia católica. y al hacerlo había perdido su Nuevo Testamento. Pronto aquella gente sencilla empezó a contar que lo que se les leía era muy bello. —Ciertamente la verá. por la lectura directa que hacía Giovanni. Giovanni rehusó entregar su Biblia. Jesús dice. Estas personas tenían sed de la salvación. ¡Tú no sabes qué daño hace tal clase de libro cuando cae en manos de gente inculta como tú! Esta vez Giovanni fue más firme. El cura los amenazaba con todos los horrores de la condenación eterna. ellos querían ver aquel extraño libro con sus propios ojos. . porque ellos serán saciados. tocó a la puerta. La gente de Italia tenía plena libertad de religión ahora. a quien Giovanni había esperado. Él había cedido al cura una vez antes. Sin embargo. Además. señor —contestó Giovanni. Era el cura.” Un día un visitante. pero bajo una condición: no puede quitarme el libro. El cura se marchó sin la Biblia de Giovanni. La esposa y los hijos de Giovanni se aterraron. y Giovanni lo sabía. El cura amenazó a Giovanni con excomulgarlo de la iglesia. Aprendieron y entendieron más fácilmente la Palabra de Dios. porque Dios mismo me ha dado esta Biblia. No es de maravillarse que la pequeña casa de Giovanni se llenaba cada noche con vecinos y amigos. que por la misa en latín y los sermones aburridos del cura. Giovanni les leía alegremente de la Biblia. en Mateo 5:6: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. —¡Loco! exclamó el cura—. Entonces. Sabía que Dios le había dado aquel libro precioso. La mayoría de ellos querían escuchar algo del mensaje de este libro.

Ellos inmediatamente le preguntaron a Giovanni si él quería unirse a ellos por algunas semanas y hacerse vendedor de Biblias en Lombardía. Sus sentimientos hacia este amable vendedor eran más malos que buenos. quienes lo habían enviado. La mesa en la cual arregló sus Biblias pronto fue rodeada de personas curiosas. pasando de un pueblo a otro. La mayoría de estas personas no estaban conformes conque Giovanni vendiera Biblias allí. Un vendedor vive una vida difícil. y esto le daba más ánimo.Capítulo 6 La venta de las Biblias Desde los comienzos de la libertad religiosa en Italia. Este lugar era la capital del cantón de Tecino en Suiza. Giovanni vendía sus Biblias rápidamente. Sin embargo. Giovanni decidió llevar sus Biblias a Lugano. Uno de estos vendedores oyó del celo de Giovanni y de su amor por la Palabra de Dios. Giovanni tenía allí muchos amigos a quienes él había conocido cuando trabajó en Glaro. ellos rápidamente distribuyeron la Palabra de Dios por todo el país. a los que estaban congregados alrededor de su mesa. El vendedor informó a los amigos de la sociedad bíblica. Él había escuchado acerca de la firmeza con que Giovanni enfrentó al cura. Había mucha gente amistosa que le daba la bienvenida en dondequiera que iba. A pesar de los temores de su esposa y las amenazas de su cura. Él sabía que en Suiza no tenían la libertad de vender Biblias como la tenían en Italia. Giovanni emprendió su viaje para Lugano. La idea de hacerse un vendedor de Biblias le encantaba a Giovanni. Señaló . Giovanni empezó a recomendar cortésmente. lleno de valor. fue a vender Biblias. especialmente en los pequeños pueblos. La gente le escuchaba atentamente. Así que. que compraran la Palabra de Dios. Él se expresaba con sencillez y sinceridad y le decía a la gente lo grande que era el libro que vendía. Al principio. Tal vez la libertad de religión no duraría por mucho tiempo. Giovanni casi siempre armaba una mesa en el mercado central y ofrecía a la venta su mercancía extraña. Giovanni llegó en el día de plaza más grande del año. y deteniéndose en cada aldea pequeña. Por tanto. Entonces decidió tratar de vender Biblias en Suiza. las sociedades bíblicas de Inglaterra y de Francia se habían aprovechado de esta época de oportunidad. Después de prepararse. Un día. Lo hicieron por medio de los vendedores de Biblias. acerca de Giovanni. emprendió su viaje con un bulto de Biblias y de Nuevos Testamentos sobre su espalda.

No la esconda esta vez. —¡Qué! —Gritó Antonio—. tiene que tener unos golpes en la portada. y no Satanás. todos los hombres que trabajaron conmigo el verano pasado en Glaro. derribaron su mesa y empezaron a pegarle y a patearle con odio. aquella Biblia fue amparada de lo malo. cómpreme una Biblia. Giovanni miró al hombre a la cara. —Además —Giovanni continuó. Ahora bien. Léala y aprenda de ella cómo ser salvo de sus pecados. Seguramente. ¿quiere decir que usted ha encontrado la Biblia que yo puse en la pared en Glaro? ¡Déjeme ver el libro! Conocería esa Biblia donde quiera que se encuentre. y se la dio a Antonio en sus manos. Les contó de cómo la Biblia les había bendecido ricamente a él. hasta que él y sus Biblias habían salido de Lugano. Un joven que estaba entre la muchedumbre. Después de una pequeña pausa. Haciendo un gesto de asombro con su rostro. Sin embargo. es verdad. y después a muchos otros. Muy atónito y conmovido. Él pensó que había colocado ese libro fuera del alcance de cualquier ser humano. dudo que el diablo la haya podido sacar otra vez. a pesar del fuego. . Luego Giovanni le narró al joven de cómo Dios. ¿Quién le ha dado permiso para venir acá? —Diciendo esas palabras. hace cinco o seis años. Dios la sacó de su escondite de una forma milagrosa. La muchedumbre no le dejó. pueden afirmarle esta historia. joven. Antes que Giovanni supiera lo que sucedía. Antonio tiró la Biblia para el suelo. Antonio les incitó en contra del pobre vendedor. había permitido que la preciosa Biblia cayera en sus manos. Antonio miró la Biblia con incredulidad. Giovanni sacó su amada Biblia de la bolsa. Ahora era el joven quien había quedado atónito con esta noticia. Volviendo hacia la muchedumbre. Giovanni les habló de las bendiciones que contenía aquel libro tan precioso. Le dijo a Giovanni: —¡Yo podría obtener una Biblia gratis si quisiera tener una! Dejé a una completamente cubierta de mezcla en una pared en Glaro. se le acercó. contestó: —Sí. a pesar del fuego. Si es la misma Biblia de la cual estamos hablando.el precio barato de las Biblias y mostró las hermosas portadas de los libros. —¡Váyase de aquí con sus Biblias! —gritó Antonio. Un odio viejo hacia este libro santo se había apoderado de nuevo de su corazón-No tendremos nada que ver con ellas.

acomodó el martillo. la piocha y la paleta dentro de su bolsa. . Hizo una cuenta cuidadosa de su venta a los que lo habían enviado. Entonces. Giovanni necesitaba nuevamente salir en busca de trabajo. Giovanni dirigió sus pasos hacia su casa. Una vez más empezó aquel viaje tan largo y peligroso por las montañas en busca de un trabajo para el verano. Necesitaba recuperarse de sus heridas ocasionadas por los golpes. y se despidió de su familia. Les entregó todo. El invierno había pasado y comenzaba la primavera.Con mucha tristeza en su corazón.

Dos veces Antonio. su pie resbaló y se cayó al suelo. se dio cuenta que el alborotador y obstinado de Antonio. Son maravillosos los medios que Él usa. se interpuso en el camino de Antonio. trabajaba en el mismo edificio que él estaba trabajando. Entonces. cuando vio con el respeto que los otros hombres trataban a Giovanni. rehusó grosera y malvadamente aceptar la misma Biblia. Había llegado a uno de los pueblos de Suiza. Antonio empezó a sentir más respeto y aun algo de afecto hacia su jefe. y empezó a tomar gran interés en el joven. Giovanni puso en el olvido el pasado. El día que empezó a trabajar. a pesar del orgullo y de la arrogancia del hombre. Por tercera vez. Dios usó nuevamente la misma Biblia de la portada dañada. Antonio se sintió incómodo al principio. aun meses. al pequeño hospital del pueblo. si alguno oye mi voz y abre la puerta. Antonio llevaba una piedra muy pesada escalera arriba. este Dios incansable.Capítulo 7 Antonio en el hospital Dios es muy paciente con la gente para que acepten su plan de salvación. Giovanni visitó a Antonio en aquel hospital varias veces. Especialmente. Allí las Hermanas de la Caridad lo cuidaron. y cenaré con él. Un día. yo estoy a la puerta y llamo. Giovanni tuvo la necesidad de salir de casa en busca de trabajo. Giovanni. Como ya habíamos visto. Pero Dios había decidido usar esta misma Biblia para traerle a su rebaño. Antes de la caída. Deseaba que Giovanni se hubiera olvidado del maltrato que él había incitado en su contra en Lugano. ¡Pobre joven! Estuvo acostado en aquel lugar por muchas semanas. Tal vez la debilidad a causa de su mucha embriaguez contribuyó a su caída. entraré a él. Por su parte. el albañil tosco de Tecino. Giovanni era el jefe de todos los trabajadores italianos. para traer a la salvación a los que están resueltos a destruirse a sí mismos. Jesús dice en Apocalipsis 3:20: “He aquí. compasivo y amoroso. Le había recordado de la certeza . Sufría al verse en una cama. Poco a poco. Él sigue obrando. Lo cierto es que se cayó para atrás desde una altura de unos quince metros. Giovanni le había advertido a Antonio en contra de seguir en su vida pecaminosa. Dios deseaba hacerle una persona feliz para toda la eternidad. ya inconsciente. Sus compañeros de trabajo lo llevaron. y él conmigo”.

pues. Giovanni quería decirle a Antonio que el Señor usaba el castigo en amor para traer a sus ovejas errantes hacia Él. que envíe obreros a su mies. Estas palabras llamaron la atención de Antonio. Cuando sus ojos se fijaron en el quinto versículo. antes de conocer a Cristo. Giovanni deseaba guiarle hacia el Buen Pastor. y de cómo Dios manda el sufrimiento a causa de su amor. Si soportáis la disciplina. diciendo: Hijo mío. No obstante un día. Le dijeron que este capítulo habla de las bendiciones del sufrimiento. No la leyó. De hecho. Le dijeron que el amor de Dios se revela en una manera especial mediante el sufrimiento. El trabajo empezaba a las cuatro de la mañana y no terminaba hasta el anochecer. Fue Dios mismo quien había enviado a Giovanni nuevamente a Antonio. estas preciosas verdades penetraron en su corazón: “Y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige. disciplina. . 38: “A la verdad la mies es mucha. con la condición de que Antonio la leyera y la cuidara. Le dijo que le dejaría su Biblia tan preciosa. Giovanni no se quedaba por mucho tiempo cuando llegaba a visitar a Antonio. pero sí empezó a hojear las páginas para entretenerse. Sin embargo. Rogad. Le quedaba poco tiempo y poca fuerza para visitar a los enfermos. somos como Jesús dijo: “Desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor” (Mateo 9:36). Ellas vieron que Antonio hojeaba las páginas para pasar el tiempo. En este momento algunas mujeres piadosas llegaron a visitarlo. Jesús dice en Mateo 9:37. quería hacer algo más por el pobre Antonio. mas los obreros pocos. ni desmayes cuando eres reprendido por él”. Le ayudó a entender que todos. Aprovecharon la oportunidad para contarle acerca del capítulo 12 de Hebreos. porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?” El misterio de lo que Giovanni le había dicho se le aclaró. con ternura y amor. Ahora. Las mismas consolaron su corazón oscuro y doloroso.” Ciertamente el Señor de la mies envió a Giovanni a esa obra. y azota a todo el que recibe por hijo. Dios os trata como a hijos. Siguió leyendo los versículos 6 y 7: “Porque el Señor al que ama.del castigo de Dios. al Señor de la mies. ver la Biblia sobre la mesa que estaba a su lado le enojaba. Antonio estaba muy aburrido y entonces agarró la Biblia. Antonio no le dio ninguna importancia a la Biblia. Ahora Antonio entendió cómo Dios le había mandado la aflicción para traerlo a hacia Él. no menosprecies la disciplina del Señor.

y la herida lo dejó cojo para el resto de su vida. a pesar de su sufrimiento. Tendría que hallar una manera diferente para ganarse la vida. sino de tristeza.” También el profeta Isaías dijo: “Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto. ¡Qué gozo surgió en el alma de Antonio cuando entendió que el Hijo de Dios podía limpiar a un pecador como él de todo su pecado! De aquí en adelante. alcanzó el conocimiento más importante que el hombre puede alcanzar. Antonio empezó a crecer en su conocimiento de Cristo y de las cosas de Dios. tal vez podría llegar a ser un maestro. Aprendió que él era un gran pecador y que merecía el castigo eterno. Entre más permitía que el Espíritu Santo le abriera los ojos. Jehová de los ejércitos” (Isaías 6:5). Por lo cual. Aprendió que necesitaba la sangre de Cristo para purificarlo del pecado. Antonio oró la oración del publicano en Lucas 18: 13: “Dios. No sucedió así. Su cadera se había fracturado. Seis meses más pasaron antes que pudiera ponerse de pie y arrastrarse en su cuarto con la ayuda de muletas. Sus amigos cristianos le dijeron que nunca más podría volver a trabajar como albañil. Poco a poco. Él leía con mucho ánimo los pasajes que sus amigos cristianos le sugerían. Hizo adelantos rápidos en muchas materias. tanto más veía su necesidad de la sangre de Jesucristo para expiarlo. Por fin. y no tuviera tanto dolor. Antonio sentía paz y gozo. más podía entender lo que Pablo dijo en 1 Timoteo 1:15: “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores. para que lo cojo no se salga del camino.” (Hebreos 12:11-14).El corazón rebelde de Antonio suavizó mientras leía: “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo. Ellos trataban de explicarle los pasajes con mucha claridad. Con suficiente estudio. pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. Hasta podía . y haced sendas desechas para vuestros pies. y la santidad. Antonio podría estudiar. Cuanto más aprendía Antonio de la ira de Dios por causa del pecado. Antonio tomó el consejo. sino que sea sanado. pecador”. Desde este momento. De esta manera creció también su amor por la Palabra de Dios. y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos. tanto como necesitaba de ese sacrificio para quitar el castigo por el pecado. porque siendo hombre inmundo de labios. Antonio había esperado recuperar su salud y salir del hospital dentro de seis semanas. sin la cual nadie verá al Señor. levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas. Sugirieron que tal vez a medida que se sanara. Antonio empezó a leer la Biblia. Su deseo para lo espiritual también aumentaba cada día. sé propicio a mí. han visto mis ojos al Rey. Estudió con gran entusiasmo. Seguid la paz con todos. de los cuales yo soy el primero. para ver la belleza que hay en Cristo.

dar gracias a Dios por el sufrimiento que Él había usado para traerlo hacia Él. .

¿Qué era de la vida de Giovanni? Llegó el momento en que nuestro amigo Giovanni consintió que su hija mayor se casara con un maestro de escuela. Giovanni había prometido que al morir. Se habían negado a servir al reino de las tinieblas. El nombre de este joven maestro era Antonio. Llegó a ser un maestro en una escuela cristiana en Italia. con los golpes en la portada. Así que. Los niños podían estudiar solamente en su tiempo libre. Giovanni seguía encontrado su placer más grande al leer su libro precioso. De este Libro aprendía cada día más acerca de la gracia y la misericordia de Dios. Antonio pasaba sus días libres haciendo reuniones en la vecindad.Capítulo 8 La conclusión En el otoño de 1863 Antonio salió del hospital. Antonio enseñó a los niños en su casa dos veces a la semana. No regresó a Tecino porque ese lugar todavía no estaba abierto a la Palabra de Dios. Antonio nunca pudo mirar aquella Biblia tan preciosa. Los cambios en la vida del joven habían agradado a Giovanni. Como cristiano. que siempre se requiere el arrepentimiento antes del perdón de pecados. El mismo que había escondido la Biblia en la pared. El pueblo no tenía una escuela. y su salud mejoró grandemente. Quería divulgar el mensaje de la Palabra de Dios. Para ellos el tiempo libre era cuando no estaban ayudando a sus padres en el campo. Por su Biblia llegó a entender el error de la enseñanza falsa que conduce a uno a profesar la salvación sin un verdadero arrepentimiento. Podía caminar distancias cortas con la ayuda de un bastón. Allí vivían algunas familias cristianas. Tanto Giovanni como su esposa e hijos habían recibido la verdad de la Palabra de Dios. la Biblia que encontró en la pared llegará a ser propiedad de su yerno. Por otra parte. sin sonrojarse. . Tal y como vemos en Marcos 1:4: “Bautizaba Juan en el desierto. vivía una vida sobria y piadosa. Por supuesto. y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados”. Antonio también había aprendido por la Palabra de Dios. La Biblia siempre lo había librado de las cadenas del error y de la superstición. Antonio trabajó como maestro en un pequeño pueblo rodeado de un caserío. Les daba a los niños sus lecciones y ejercicios para hacer en sus casas. Mientras tanto.

“Porque has engrandecido tu nombre. Ahora Giovanni y Antonio habían encontrado la bendición del compañerismo cristiano. 25: “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. sino exhortándonos. la Biblia le había enseñado a adorar a Dios “en espíritu y en verdad. Dios es Espíritu. . cuanto veis que aquel día se acerca”. No podemos agradar a Dios con formas exteriores y ceremonias inútiles. no dejando de congregarnos.” Ya comprendía lo dicho por el Señor. porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.Además. en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. y ahora es.24. como algunos tienen por costumbre. y tanto más. como se dice en Hebreos 10. y tu palabra sobre todas las cosas” Salmo 138:2. y los que le adoran. cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. cuando le habló a la mujer de Samaria: “Mas la hora viene. 24). Las ceremonias de los hombres no pueden satisfacer los anhelos de un alma que tiene hambre y sed. (Juan 4:23.