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UNIVERSIDAD ALAS PERUANAS FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA HUMANA
UNIVERSIDAD ALAS PERUANAS FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA HUMANA

UNIVERSIDAD ALAS PERUANAS

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA HUMANA

SEPARATA DEL CURSO:

PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA HUMANA SEPARATA DEL CURSO: Psicología y Religión. SELECCIÓN DE ARTICULOS. PROFESOR

Psicología y Religión.

SELECCIÓN DE ARTICULOS. PROFESOR DAVID CONCHA ROMAÑA “TENER FE ES DIFICIL, NO TENERLA ES IMPOSIBLE”

VICTOR HUGO.

CUSCO 2013.

TEORÍA DE LA RELIGIÓN Aun cuando la idea filosófica de religión, en tanto tiene que

TEORÍA DE LA RELIGIÓN

Aun cuando la idea filosófica de religión, en tanto tiene que ir referida a las religiones positivas, tal como las detalla la Etnología, se recorta únicamente en el horizonte de la religación del cuarto género, sin embargo, es importante advertir que el concepto de religión pretende también ser entendido a veces, por teólogos o por otros «hierólogos», desde el punto de vista de los otros géneros de religación que hemos expuesto. De este modo, si tomamos como referencia no ya a las religiones positivas estrictas, sino a los conceptos o teorías de la religión que algunos se forjan, podemos constatar cuatro tipos puros (puesto que son posibles posiciones intermedias) de teorías de la religión:

(a) Las teorías de la religión que tienden a poner como núcleo suyo la religación del hombre con

la Cultura, y muy especialmente con el arte. En consecuencia, a los artistas se les atribuirá un papel análogo al que corresponde a los sacerdotes. El arte sería la verdadera religión. Camilo Mauclair, por ejemplo, habló de la «religión de la música». Él cita las palabras de un músico que hundido en la más dura miseria, conservaba, sin embargo, fuerza para decir: «creo en Dios, en Mozart y en Beethoven.» La religión, entendida desde el punto de vista del primer género de religación, sería más bien fetichismo, fijación de la atención, por modo de temor, tabú, respeto, admiración o entusiasmo ante una «obra cultural»: un poste totémico, una espada, una figa de azabache o el becerro de oro de los israelitas. Si el fetichismo es una institución que puede alcanzar amplias zonas de intersección con la religión estricta se debe a que el fetiche es tratado

como un numen.

(b) La religión intentará ser entendida como religación de los hombres con los demás hombres.

Dios es amor: pero el hombre es el único ser capaz de amar. Fueron los hombres quienes hicieron a Dios a su imagen y semejanza, dice Feuerbach. La religión, entendida desde el punto de vista del segundo género de religación, es más bien una moral, una ética o una política. De hecho, la concepción humanista de la religión, reducida a una moral o a una política, acompañada de símbolos teológicos, para hacerla inteligible y eficaz para el pueblo, fue defendida, no sólo por los filósofos de la antigüedad (Critias, Platón), sino también por pensadores o políticos modernos como Espinosa, Kant, Hegel o el propio Napoleón: «un cura, me ahorra cien gendarmes.»

(c) La religión intentará entenderse en la perspectiva de la religación de los hombres con el

mundo cósmico, ya sea entendido éste de un modo indeterminado (visión de la Naturaleza como principio divino, el panteísmo), ya sea en términos tan definidos como puedan serlo los astros, eminentemente el sol y la luna o la cúpula celeste. (La Escuela mitológica de la naturaleza de F. Creuzer, o bien O. Müller, defendieron la tesis de que las grandes religiones positivas deben interpretarse en términos del culto a los astros; Petazzoni defendió la tesis de que Zeus significó

originariamente la «cúpula celeste».)

Entendida la religión desde la perspectiva del tercer género de religación, habrá que decir que el panteísmo, en sentido estricto, no corresponde a ninguna religión positiva. El sentimiento de respeto ante lo sublime, que se experimenta ante la Naturaleza grandiosa, pero no personal es, a lo sumo, un desarrollo estético de sentimientos previos; por lo que se refiere a la adoración de los astros, o de otras formas naturales finitas, diremos que tal adoración se explica mejor a partir de la

religación angular (por ejemplo, la Luna será el ojo de Isis; el arco iris será un culebrón que cruza los cielos) que recíprocamente.

(d) La religión cobrará el estricto sentido religioso positivo del cual hemos hablado. Desde su perspectiva, las otras concepciones de la religión habrían de considerarse erróneas.

ANTROPOLOGÍA DE LA RELIGIÓN.

de considerarse erróneas. ANTROPOLOGÍA DE LA RELIGIÓN. Antropología de la religión es una rama de la

Antropología de la religión es una rama de la antropología que estudia el origen, desarrollo y evolución, de los fenómenos religiosos en las distintas sociedades y grupos humanos.

Definición de religión partir de la definición de un concepto ha de tenerse en cuenta que se ha llegado a dicha definición partiendo de innumerables datos y casos particulares. Aun teniendo el defecto de incluir en la misma la visión o interpretación de quien estudia los datos, la definición como punto de partida para una explicación constituye la segunda parte de un proceso inductivo- deductivo.

La religión, por su universalidad y evolución a través de los tiempos y culturas, es un concepto de muy difícil definición. Se puede decir que hay tantas definiciones como estudiosos del fenómeno religioso. Pero podemos agruparlas en tres categorías: históricas, teológico-filosóficas y antropológicas.

En el primer grupo tenemos interpretaciones de la religión como explicación racional de los misterios de la naturaleza, es la religión animista, también se ha visto en lo religioso una forma de controlar los fenómenos a través de la magia, o como respuesta a los sentimientos de soledad ante los fenómenos de la naturaleza o el misterio de la muerte. Durkheim concibe la religión como inseparable de la organización social totemismo-. Cada época o entorno sociocultural hace un enfoque conceptual diferente del término religión. Para la cultura occidental hay religiones primitivas o politeístas y religiones monoteístas o ―de libro‖, por alusión a que se ha recogido en escrituras los dogmas de fe y de la moral.

Entre las definiciones teológico-filosóficas tenemos a una larga lista de filósofos, teólogos y estudiosos que enfocan la religión de forma esencialista. Tratan de definir lo religioso por su contenido, sus dogmas. La religión como sistema de creencias. Pero este tipo de definición al no llegar a explicar conceptos como lo sagrado, el misterio o lo absoluto dejan la puerta abierta a otro tipo de explicaciones.

Las definiciones antropológicas son funcionalistas, se fijan en la acción, la estructura social y los aspectos pragmáticos. Frente al esencialismo de lo sagrado y lo profano como explicación del mundo, se oponen la interpretación de las creencias y ritos como elementos activos de control, o la religión como una estructura social.

En los pueblos primitivos, la religión constituye el principal entramado social que brinda estabilidad y afán de supervivencia al grupo a través del mito. Estos grupos se sienten descendientes de un dios, semidiós o héroe y con un cometido místico (ritos). En las sociedades modernas, la religión ha perdido importancia en estas funciones. Ya no representa la única forma de moral, al desarrollarse el Derecho; y las instituciones del Estado desempeñan gran parte de las funciones que tradicionalmente venía realizando la religión.

Las funciones más elementales de la vida religiosa se pueden resumir en estas:

Cosmovisión o interpretación del mundo: origen, sentido, destino, salvación…

Estabilidad social, dirigida al grupo como tal, a través de la sacralización de la familia y el trabajo, de la moral y la autoridad, instituciones, ritos de paso y de sacrificio, etc.

Función económica y de control. Aparición del capitalismo.

Función psicológica, de estabilidad emocional, dirigida al individuo: sentido a la vida, salvación individual mediante la gracia, integración en la comunidad celeste mediante la salvación.

En la definición nominal tampoco hay acuerdo entre los estudiosos de este campo. Unos la hacen derivar de la palabra latina religere en el sentido de preocupación, de prestar atención, de práctica intimista; del término relegere como actividad social y legal perteneciente a lo público y a la esfera del Estado; y de religere como atadura y unión con lo divino a través de la moral (S. Agustín).

Breves notas sobre la evolución del concepto de religión. El mundo romano concibe la devoción a los dioses como un sistema de prestación-contraprestación, como un culto público y privado. Por eso, la relación legal con los dioses dará una gran relevancia al derecho en la teología escolástica medieval. En la evolución de la religión romana se observan tres etapas claras:

1. Periódico itálico, en el que predominan las divinidades indígenas.

2. Periodo helénico. Tras el contacto con el mundo helenístico, el espíritu de piedad ingenua da paso a una religiosidad filosófica y formal.

3. Periodo oriental en el que se busca la felicidad y una vida eterna segura a través de ritos

mistéricos: Dioniso, Démeter, Cibeles, Isis, Osiris y Mitra, entre otros.

En el mundo medieval conviven los restos de la religiosidad romana bajo la forma de elementos mágicos: pócimas, conjuros, encantamientos, etc., con la religiosidad cristiana que va haciendo calar su pensamiento religiosos en las nuevas sociedades recién cristianizadas. De aquí surge el fenómeno de la religiosidad popular en contraposición al de religiosidad oficial.

Durante el Renacimiento se inicia la separación entre teología y religión. Al ponerse de moda la mitología clásica aparece un elemento de referencia frente al absolutismo teológico medieval. G. Boccaccio escribe una Genealogía de los dioses (1360).

La ilustración someterá a la religión a los ―límites de la razón‖ (Kant). Se traducen textos religiosos de otras culturas, aparece el deísmo, los diccionarios enciclopédicos, la crítica a los textos bíblicos, se combate la superstición y se ataca el poder de la Iglesia. La filosofía empirista (Hume) pondrá en duda los principios de la filosofía tradicional como el de la causalidad.

La interpretación de la religión toma un rumbo inesperado en el s. XIX con los trabajos de Comte, Darwin y Freud. Éste último considera el concepto de Dios como la máxima creación cultural por dotar a la Humanidad de un padre que ha de emparejarse de forma natural con la madre-tierra.

ENFOQUES CONCEPTUAL Y FUNCIONALISTA (QUÉ ES Y PARA QUÉ)

Las interpretaciones clásicas de lo que es religión hacen hincapié en los conceptos esenciales visiones esencialistas- del fenómeno religioso: lo divino o sagrado, el misterio, la fuerza vital, el Tao, el mana, etc. Todas estas definiciones o interpretaciones del hecho religioso descansan en dos conceptos generales aceptados por los representantes de este enfoque sustantivista: las creencias y los rituales. Es decir, que los hechos religiosos que adolecen de alguno de estos dos elementos no deberían incluirse en la categoría de fenómeno religioso. Un sistema de creencias sin una estructura ritual no es propiamente un fenómeno religioso. Y, así mismo, una acción ritualizada que no va dirigida a algún tipo de entidad suprahumana no es un rito en el sentido religioso. Por ejemplo: fumar, las diferentes formas de protocolo, las costumbres sociales, algunas prácticas y técnicas yóguicas. ¿Es posible hablar de una sacralidad sin Dios como se ha interpretado el budismo? ¿Estarían algunas prácticas budistas en el límite del concepto de

religión?

Por todo ello, es necesario acotar el término religión para no acabar incluyendo en esta categoría los fenómenos psicológicos, mágicos o actuaciones terapéuticas. Sería un error epistemológico considerar la acupuntura, el Taichí, el Logos griego o el Ser parmenídeo como conceptos religiosos aunque coincidan sus atributos con algunos de los asignados al dios cristiano; o al Dalai Lama como el Hijo de Dios cristiano, o a la Ilíada y la Odisea como libros sagrados a pesar de su alto contenido religioso, o a algunos filósofos griegos como creadores de sectas religiosas.

El principal escollo con que se encuentra este enfoque esencialista o conceptual del hecho

religioso es que no se puede definir con claridad términos como divinidad, lo sagrado, el misterio

o el más allá. De esta forma nos encontramos de vuelta al comienzo de la investigación: cómo definimos lo esencial del fenómeno religioso para saber si una acción es religiosa o no.

Las interpretaciones funcionalistas no se preguntan ―qué es lo religioso‖ sino el ―para qué‖, cuál es el objetivo del hecho religioso. El principio darvinista de que la función crea el órgano, hace preguntarse a los sociólogos de la religión si la finalidad no estará en el comienzo del proceso religioso. Si existe una necesidad de explicación del mundo, del más allá, surgirá la respuesta cultural idónea a esa inquietud básica.; viene a decir que la integración es la función de la religión y, al revés, siempre que ocurra algún tipo de integración nos hallamos ante un fenómeno religioso. En el mismo sentido van las opiniones de Talcott Parsons, C. Geertz, Malinovski, entre otros funcionalistas. Si hablamos de integración del individuo en una sociedad atemporal o extramundana tendría pleno sentido aplicarle el término religioso. Pero si lo aplicamos a los actos de integración social, entonces deberíamos incluir en lo religioso a los ateos y a toda acción social. El concepto de religión se vuelve inflacionista y llegaría a identificarse con sociedad. Algunas formas religiosas sitúan muy próximos el Estado / grupo y lo sagrado (totemismo y religión romana, por ejemplo) ya que consideran al grupo no a los individuos- heredero del carisma de sus dioses.

Sería el caso de los líderes religiosos que, al prometer la salvación o un paraíso celeste, quedarían incluidos en la categoría de ―religiosos‖; a pesar de que en la definición conceptualista no lo serían por carecer de rituales y muchas veces de creencias ya que basan toda su actividad espiritual en su propio carisma. Los líderes religiosos cuanto más carismáticos son, menos utilización hacen de los recursos del ritual y de las creencias. Deberían considerarse religiosos en el sentido funcionalista, por ofrecer una salvación ultraterrena a sus seguidores. Estas soluciones salvíficas quedarán plasmadas más tarde en forma textual y de rituales evocativos de las acciones

y milagros del líder. Así pues, la religión está en germen en los movimientos carismáticos, y en pleno desarrollo al fijarse el dogma y creencias en forma de texto normativo.

Etnocentrismo en la teoría social de la religión. Cuando se recurre a una definición lo que se busca es acotar y limitar el terreno a base de conceptos claros y distintos como diría Descartes. Una definición funcionalista es maximalista al considerar la teoría de la religión como una parte de la teoría social. La religión se convierte así en algo práctico. Si tomamos una definición muy

general de lo religioso, caemos en el error de considerar religioso cualquier fenómeno de carácter espiritual o terapéutico como ocurrió con la acupuntura o como algunos artistas que atribuyen su genialidad a una influencia divina. Si adoptamos una definición partiendo del estudio de grupos pequeños o de comunidades que no representan a la mayoría del grupo social, no conseguiremos una visión completa del fenómeno religioso. El trabajo de campo debe hacerse sobre todo el grupo social considerando tanto los grupos mayoritarios como las minorías y la evolución diacronía- de las ideas religiosas en paralelo a los cambios sociales.

Pero el problema más grave para una teoría social de la religión no es la amplitud del campo a observar sino el punto de partida. Se ha elaborado una teoría de la religión partiendo de una religión dada: el cristianismo, y en una sociedad dada, la occidental. Este punto de partida defectuoso está condicionando en gran medida una interpretación neutra del fenómeno religioso como vemos actualmente con la categorización de sectas que se aplica a todo movimiento religioso que disienta de la ortodoxia cristiana.

El concepto de religión surge como una generalización y exportación de rasgos del cristianismo occidental a otros fenómenos espirituales y sociales similares en otras sociedades, lo que lleva consigo el prejuicio etnocentrista típico de los comienzos de la antropología como ciencia social. De esta forma, no se concibe una definición de religión que no incluya al cristianismo. Cristianismo y occidente son conceptos inseparables. Al aplicar el concepto occidental de religiosidad a las estructuras sociales de pueblos primitivos o de oriente entramos en la paradoja de que la religiosidad oriental, confucionismo, budismo, hinduismo, jainismo y sintoísmo, no constituyen propiamente religiones sino sistemas morales, sabiduría sobre la vida y técnicas de interiorización. Todo concepto de religión debe al menos cumplir el requisito de englobar las formas religiosas de oriente y de occidente.

Los principales conceptos para el estudio de la fenomenología de la religión como iglesia, secta, religiosidad popular frente a religiosidad oficial, líder carismático (mesianismo), práctica simbólica (ritos), ideología religiosa (dogmas), proceden de una experiencia histórica determinada, de una tradición cristiana y no son exportables a otras formas de religiosidad o de espiritualidad. Para hacer una aproximación neutra a la religiosidad primitiva o al pensamiento oriental deben entenderse estos conceptos dentro del contexto de la cultura social del grupo al que pertenecen. La generalización, en un tema tan complejo como este, es el mayor enemigo de esa veracidad a la que debe aspirar cualquier estudioso del fenómeno religioso. Así por ejemplo, los conceptos de mana, magia, chi, energía universal o maestro no coinciden con sus homólogos occidentales de divinidad, oración, Dios o Hijo de Dios. La idea mesiánica que encierra el concepto de Hijo de Dios, como salvador único o renovador del orden establecido nos llega a través del judaísmo. No se puede aplicar este concepto a la idea que en oriente se tiene del maestro espiritual o del mahatma.

Como modo de alternativa al etnocentrismo la vemos en; cuando separa lenguaje religioso del lenguaje teológico. Téngase en cuenta que el lenguaje religioso es la manifestación simbólica de una ideología religiosa. Cuando se toma una palabra (=concepto) del lenguaje de la vida cotidiana y se aplica a un concepto teológico, debe tenerse en cuenta que le hemos dado una carga semántica extra. La religión, separada así de la teología con la que nada tiene que ver, permite acercarnos al fenómeno religioso desde un planteamiento neutro. La teología es un discurso sobre Dios, mientras que la religión es una actitud, una creencia, una oración. Un teólogo es un gramático del lenguaje religioso. Las metafísicas sirven de mucho pero no dicen nada. El lenguaje de la teología sin la experiencia de lo religioso se vuelve vacío.

Otro intento de los estudiosos empiristas del fenómeno religioso por encontrar un concepto religioso que incluya Oriente y Occidente es reducir el concepto de religión a un comportamiento moral en el sentido de estilo de vida o de comportamiento ético.[16] Otros autores reducen lo religioso a la función psicológica;[3] de los mitos incluyendo la religión en el campo emocional.

Ya que resulta tan difícil definir lo que se entiende por religión sería mejor prescindir de este término y referirse a lo religioso como ―fenomenología de la religión‖ o ―fenómeno religioso‖.

UN ACERCAMIENTO AL FENÓMENO RELIGIOSO.

Pedro Alfonso Mederos.

ACERCAMIENTO AL FENÓMENO RELIGIOSO. Pedro Alfonso Mederos. LA RELIGIÓN Y SU INFLUENCIA EN LOS MODOS DE

LA RELIGIÓN Y SU INFLUENCIA EN LOS MODOS DE VIDA.

1.1 LA RELIGIÓN, UNA VARIABLE EXPLICATIVA DE LO SOCIAL.

El realismo social como teoría sobre la sociedad, forma parte del llamado sociologismo de Emile Durkheim. Teóricamente este establecía el principio de la especificad y la autonomía de la realidad social, mas aun, de su primacía y superioridad sobre los individuos. Aquí mostramos el análisis del estudio del suicidio de Durkhein.

El problema del suicidio atrajo su atención por varias razones, ya que eran un grupo de factores bien delimitados y fáciles de determinar. Primero, en ves de sumirse en mediaciones metafísicas acerca de los fenómenos sociales, el sociólogo puede descubrir leyes que prueben mejor que cualquier argumentación dialéctica, la existencia de la sociología como ciencia. En segundo lugar, consideraba el principio fundamental del método sociológico, el estudio del hecho social como una cosa que posee el reconocimiento de una realidad peculiar, externa respecto al individuo y la realidad social, que ha determinado que su conducta no dependa de la voluntad del individuo en cuestión.

Durkheim rechaza la explicación del suicidio por motivos psicológicos individuales y reafirma las causas estrictamente sociales como factores explicativos. Como suponía, el suicidio depende fundamentalmente de las causas exteriores que rigen a la gente y no de las cualidades internas de los individuos que los unen a otros, ya que los suicidios son ejemplos de la destrucción de los lazos sociales.

La explicación sociológica de este acto individual podría verse más bien sobre las fuerzas sociales. Durkheim demostró que los hechos sociales y en particular las corrientes sociales son externos y coercitivos para el individuo.

El suicidio estableció un vínculo muy importante entre su obra teórica y su tendencia, que se habían desarrollado hasta el momento especialmente en los Estados Unidos de América, Durkheim comenzó a hacer un análisis sobre las tazas de suicidio y sus variaciones con otras características de la población.

Por la naturaleza del caso había que limitarse al mundo occidental moderno, que era el único que ofrecía la información que buscaba. Con esta limitación, estudio la

nacionalidad, la religión, la edad, el sexo, el estado civil, el tamaño de la familia, el lugar

de residencia, la situación económica, así como las estaciones del año e incluso las horas

del día en que ocurría el suicidio.

De esta manera introdujo un esquema propio construido entorno a las relaciones del individuo con la estructuración normativa del sistema social al que pertenece. Este esquema encierra dos pares de polos extremos en los cuales las tazas de suicidios eran relativamente altas y una zona media entre ellos donde las tazas eran bajas.

•El polo número uno (Altruismo y egoísmo)

•El polo número dos (anomia y fatalismo)

En este esquema se pone de manifiesto su concepción del primer par de polos y particularmente en el concepto de suicidio altruista. En esta forma de suicidios las exigencias de la colectividad llegaron a ser tan fuertes que existía una tendencia a la subordinación de los intereses personales de los individuos, hasta el punto de sacrificar la vida, aun cuando no es necesario esto, por ejemplo los más propenso a ello en las sociedades modernas eran los oficiales del ejercito, aunque encontró ejemplos en otras sociedades.

La contrapartida de esto lo encontró en el suicidio egoísta cuyos indicios eran más altos en

los protestantes que en los católicos, hecho que se le atribuyo a la presión social inherente

a las normas protestantes a favor del orden superior de responsabilidad religiosa individual.

El segundo par de conceptos que define el segundo polo son los de anomia y fatalismo, considerando el primero como uno de los pocos conceptos relativamente importantes dentro de la sociología contemporánea. Por lógica el individuo se preocupa por la realidad que le rodea y de esta manera llega a un análisis, formándose una propia percepción valorativa de la realidad, que no se encuentra fuera de las normas para él, entonces esta cuestión se centraría en lo que se espera del actor, de cómo reacciono ante los estímulos dentro de todo este sistema de relación social.

El actor tiene que esforzarse porque el actuar sea deseable y cuando este esfuerzo carece

de sentido, no tiene una definición clara de lo deseado. Esto crea un estado interactivo dentro del individuo que puede considerarse como una anomia, entonces seria una patología, no del sistema instrumental, sino dentro del sistema normativo colectivo y es

aquí donde entra a jugar un papel el suicidio anómico.

El autor vincula una serie de suicidios con el grado de integración y de regulación según

en el tipo de sociedad en que aparecía. Esta integración se dirige a los sentimientos colectivos compartidos entre los individuos. La regulación se refiere más a la construcción

sobre cada uno de los actores.

Según las características particulares de cada suicidio Durkheim los agrupo en:

Suicidio egoísta: Las mayores tazas de suicidio se encontraban en las sociedades colectivas o grupos en que los individuos no están integrados de verdad a la unidad global,

la falta de integración y de significado produce un vació en los individuos

Las sociedades con una conciencia colectiva y protectoras tratan de impedir el acto de suicidio egoísta, debido a que ellas proporcionan un significado fuerte a sus vidas, pero cuando estas corrientes son débiles los individuos pueden llegar a sobrepasarlas y hacer lo

que desean, al individuo poder hacer esto, siempre va a quedar insatisfecho, por tanto lo conduce a un total descontento y en algunos casos a suicidios.

En este caso los grupos religiosos, familias y entidades políticas actúan como agentes de conciencia colectivas evitando así las tendencias suicidas. La descentralización moral de la sociedad predispone al individuo y lo hacen llegar al suicidio.

Aquí Durkheim destaca de cómo las fuerzas sociales determinan la conducta de los individuos y nunca pueden sentirse libres de la fuerza de la colectividad.

Suicidio altruista: En este tipo de suicidio el grado de integración social llega a ser tan elevado que el individuo se siente obligado a suicidarse, respaldado por la creencia profunda en una perspectiva beatificada después de la vida.

Suicidio Anómico: este es el principal tipo de suicidio para Durkheim y se produce

cuando dejan de actuar las fuerzas reguladoras de la sociedad. En este caso el individuo actúa con mayor libertad, y cualquier de tipo de interrupción hace que la colectividad sea temporalmente incapaz de ejercer alguna autoridad sobre los individuos. Así se comienzan

a desarrollar nuevas normas diferentes a las anteriores.

De esta manera las personas se convierten en esclavos de sus deseos y realizan actos destructivos, hasta el punto de quitarse la vida.

Suicidio Fatalista: este tipo de suicidio ocurre cuando la regulación es excesiva y los

individuos se encuentran constreñidos para realizar sus actos, y este sobre- regulación

genera corrientes melancólicas que causan el aumento de las tazas de suicidios.

El egoísmo y anomia compendian la preocupación de Durkheim por el estado de sociedad moderna. No es sorprendente que la anomia haya atraído más la atención que el egoísmo, este concepto vendría siendo para él la denominación de un aspecto de una característica predominante en la estructura social moderna que puede llamarse también "individualismo institucionalizado". En las tendencias altruistas del sentido Durkheimniano las personas alineadas se ven tan presionadas a independizarse de las presiones a favor de la conformidad que son incapaces de aceptar las condiciones normativas esenciales de un sistema estable de la libertad individual organizada.

Durkheim quedo muy impresionado por la solidez de la integración entre el sistema religioso de representaciones y estructuras y la estructura de la sociedad, siendo la actividad de respeto moral. Esta integración primitiva basada en las representaciones colectivas justifica así esta forma de existencia en el caso de la religión primitiva.

Los ensayos escritos por Máx. Weber sobre la índole del capitalismo moderno son otra muestra de cómo las ideas religiosas ejercen una influencia sobre la conducta humana. Estos escritos ponen al descubierto sus preocupaciones sobre el espíritu del capitalismo. Viéndolo como una forma de producción y a su vez una nueva estructura de organización social. Además una opción personal de los individuos inmersos en este conjunto de relaciones sociales.

Weber comienza a cuestionarse la racionalización existente, que se encuentra construida a partir del capitalismo industrial y las formas de estados modernos. Ve lo racional como la diferencia entre las sociedades, tanto pasadas como presentes. En este escrito la racionalización de la conducta es vista como un tipo de acción social, donde los actores se relacionan de un modo determinado viéndose al otro como un medio para alcanzar sus fines.

De esta manera Weber comienza a ver los orígenes del proceso de racionalización en la conducta del capitalismo occidental, busca las razones de estas conductas racionalizadas

en fuentes de carácter interno principalmente ligadas a práctica religiosas, aclarando también todas las cuestiones de orden externo como son los estímulos históricos y políticos.

Con estos aspectos comienza su búsqueda de las raíces del capitalismo occidental moderno, haciendo una comparación entre los diferentes tiempos históricos, en términos de historia y cultura. De esta manera revisa otros sistemas de creencias colocándose en una perspectiva histórica universal, buscando así las influencias religiosas dentro de la conducta humana y la vinculación entre religión y comportamiento económico.

En su investigación sobre el espíritu capitalista, plantea que este se encontraba en contraposición de la conducta tradicional y hace uso del término "afinidad electiva" que se explica por medio del análisis del protestantismo en la forma calvinista ascética. Aquí es donde encuentra una de las fuentes históricas del orden económico capitalista existente.

Mientras que algunos pensadores no se detenían en esta relación, capitalismo protestantismo , Weber nos trata de ilustrar esta vinculación para demostrar "el carácter eminentemente protestante tanto de la propiedad y de las empresas capitalistas como de las capas especializadas de las clases trabajadoras, y sobre todo, del todo personal de las modernas empresas, de superior preparación técnica o comercial " .

El análisis sobre las estructuras socioeconómicas de la cultura occidental conduce a Max Weber a través de las categorías que configuran el orden religioso. Por tanto el espíritu del capitalismo es concebido como una ética económica, como un modo comercial de búsqueda de dinero, evitando el gozo inmoderado y la consecución de ganancias, con un fin, no como un medio. El deber profesional es entendido como una vocación y una obligación, la empresa le da el toque al espíritu convirtiéndolo diferente a lo tradicional, donde también había relaciones mercantiles. De esta manera el espíritu del capitalismo es impulsado a través de relaciones mercantiles al cual él le da un formato capitalista a la economía.

Según Max Weber la fuente del nuevo espíritu esta en la inversión del capital y en la forma que se dirige la vida práctica, por esta razón busca las máximas de la vida sustentada en valores, donde este espíritu requiere una referencia al sistema de ideas que lo origino, ya que el hecho de ligarse a una religión no garantizaba la aparición de una forma determinada de conducta practica. Por esta razón recurrió a la búsqueda de elementos que describieran todas aquella personas que se ligaron al protestantismo, que hicieron posible que surgiera una nueva forma de entender el mundo, esto era lo propio para otras religiones, pero lo diferente de esta creencia, era en la forma que adquiría la vida con la influencia económica.

Se podría decir que lo que más preocupaba a Weber era el protestantismo en su carácter normativo, en la forma de calvinismo ascética, ya que las practicas religiosas ejercían una influencia en el estilo de vida de los individuos por sus leyes, en el caso del calvinismo ascético, ya estas regulaban las practicas religiosas y ejercían una gran fuerza sobre la vida cotidiana de los creyentes. No es visto el calvinismo por encima de otra religión sino por el contrario, se trataba de entenderlo a través de los rasgos religiosos, que fueron los que influyeron en el proceso de racionalización de la conducta burguesa.

De esta manera Weber realiza una investigación a través del proceso histórico de formación del espíritu capitalista analizando la idea de la reforma protestante iniciada por Lutero y continuada con Calvino. Se veía entonces al mundo moderno bajo la forma lisita y en oposición al egoísmo monástico.

El trabajo cogió un nuevo enfoque ya que se comenzó a ver como un mandamiento divino, en la toma de la bondad distribuida al dios y aquí comienza una nueva autodisciplina rigurosa a lo mundano. En este pasaje el calvinismo desempeña un papel importante sin el

cual no hubiera durado mucho la forma que tomo el espíritu capitalista en el amor a los bienes terrenales, lo que inundo a todos los reformadores fue el cumplimiento de las practicas mundanas encaminadas a alcanzar la salvación del alma. Esto constituyo el origen de las aspiraciones éticas que influyeron fuertemente en la conducta de los individuos.

En este punto es donde Max Weber se pregunta ¿qué papel pudo haber tenido las ideas religiosas en la expresión cuantitativa y cualitativa del espíritu capitalista y que aspectos de la cultura capitalista pueden computarse a la reforma?

Max Weber busca la respuesta a esta pregunta en el calvinismo ascético donde se toma el trabajo como una profesión, viéndose desde este lado la ética protestante como un fenómeno religioso que tiene sus efectos sobre el comportamiento económico. En esta reflexión lo que esta queriendo ver Weber es como estos aspectos de carácter puramente religiosos afectan el accionar de los hombres que van encaminados y guiados por mandatos divinos, el mundo de lo mágico es la clave para entender la gracia divina.

En este caso la vida cotidiana esta rodeada de bienes de salvación al alcance de todos a diferencia del tradicionalismo, ya que a través del trabajo es posible llegar a la plenitud del ser, los bienes de salvación no son totalmente para los virtuosos, sino que es extendida a toda la masa de hombres. De esta manera el hombre se vuelve esclavo de la voluntad divina, diría Weber "el hombre es solamente un instrumento de la voluntad divina, un fiel administrador y, más aun, una "maquina adquisitiva"; (por eso) siente sobre su vida una gélida carga‖.

Este modo de ver la vida dejaba al hombre frente a dios y sin mediadores. Lo obligaba a llenar el vació de la soledad por medio de la fe. De esta forma el destino del hombre deja de estar predestinado y desconocido, los hombres puedan alcanzar la plenitud del dios con su sacrificio a través de una intensa actividad, viéndose así el trabajo como un mandamiento, el hombre debe de aceptar el puesto que le toca como una explicación de la desigualdad. Por esta razón Weber argumenta "esto proporciono el impulso psicológico dado por la concepción de este trabajo como profesión, como medio preferible y aun único de alcanzar la seguridad del estado de gracia‖.

Esto lleva al hombre al desarrollo de una profesión donde el debe de aceptar él puesto que le ha tocado dentro de la división social del trabajo, para así lograr una mayor especialización y un aumento de la destreza, posibilitando la salvación del alma y una contribución al bien común. De esta manera es visto al hombre como un instrumento de dios y no como el receptor de la voluntad divina, puesto que el hombre se convierte en un hacedor de las riquezas y no puede oponerse bajo ningún concepto a la voluntad divina, solo por tratarse de la riqueza de dios. Este individuo debe rendir cuentas hasta el último centavo que se le confíe.

Este hombre del ascetismo cambia lo establecido en busca de prosperidad y su actividad va a ser como una orden, todo va a ir dirigido en busca de su salvación y al bien de la comunidad.

Max Weber señala que la antítesis cristiana fue el impulso del espíritu capitalista moderno, por esta forma de concebir el trabajo y la división social del mismo, la manera en que es vista la riqueza en el ascetismo facilita la acumulación del capital. Por esta razón el trabajo se ve como una expresión de búsqueda de riquezas y como un medio que conlleva a la salvación. De esta manera permite a los empresarios librarse de la mala conciencia, entonces todo esta dirigido a la salvación y el bien de la comunidad.

Al darle al hombre definiciones precisas de los fines a perseguir y de los medios para alcanzarlos se ve todo esto con un gran trasfondo religioso, entonces se comienza a movilizar el lado activo del sujeto, ahora sin motivos religiosos.

En el capitalismo moderno según Weber el hombre se va a encontrar "amarrado a las condiciones técnicas y económicas de la producción mecanicista, determina hoy con fuerza irresistible el estilo de vida de todos cuantos nacen dentro de sus engranajes (no solo de los que participan directamente en la actividad económica) y lo seguirá determinando quizás mientras quede por consumir la ultima tonelada de combustible fósil‖.

En la obra de Máx. Weber "Economía y Sociedad" nos encontramos como este realiza un análisis sobre la religión ,donde este demuestra como ella fomenta sus bases y se articula en el enramado social a través de un conjunto de símbolos significantes que hacen posible su desarrollo.

En este trabajo Weber no trata de explicar lo que es la religión, sino las condiciones y efectos de un determinado tipo de acción comunitaria cuya expresión esta determinada por las representaciones y fines objetivos del propio individuo, la acción religiosa parece orientada a este mundo y este conjunto de acciones se realizan para hacer más larga y duradera la vida en la tierra.

De esta manera el individuo forma una serie de pensamientos religiosos del actuar cotidiano, si a este actuar y estos fenómenos producto de este actuar se le pone un poco de magia esto hace una distinción entre las manipulaciones verdaderas y falsas considerando a los segundos como irracionales.

Weber se cuestiona el carisma para la realización de estos actos, para el no todas las personas pueden llevar a cabo alguno que otra ejecución. El concepto de carisma pasa a ser el nombre que se le atribuyen a esas fuerzas cotidianas, que son conocidas como el don, es un poder que posee ya sea un objeto o persona por naturaleza y que no se puede alcanzar con nada, y este germen carismático puede permanecer oculto en una persona si esta no lo desarrolla, es decir si no se despierta.

Se describe también este carisma como el poder que pueden ocupar objetos que por su expresión constituyen así medios de devoción, en muchas ocasiones la expresión de un ser se esconde tras un objeto, el cual es calificado carismáticamente ya sea hombre o animal. El mismo se encuentra determinado de alguna manera en esa actuación "la creencia en los espíritus", se le ve este espíritu como algo que se apodera del objeto o persona y puede estar en el mucho tiempo, pero cuando se marcha el instrumento se encuentra desposeído, a este espíritu se le atribuye una voluntad que no es alma ni demonio tiene cuerpo material, pero es invisible, es impersonal y puede estar o salir en cualquier momento, si este instrumento ya no sirve, entonces queda el mago sin carisma, es decir, el mago tiene una serie de instrumentos que le van a ser posible la credibilidad, es el carisma mágico el que le atribuye una calificación convirtiéndolo así en el más viejo de todos los "oficios", el mago, brujo o hechicero profesional.

Para Weber el mago es aquella persona que posee un carisma permanente que lo va transmitiendo en cada momento, él le llama "Lego" a este carisma que es el hombre normal y solo puede entrar en trance a través de una actividad ocasional (eventual) en la empresa. Este termino lo atribuye para denominar el lugar de acción, este arte de la magia siempre presenta un enramado misterioso, ya que se puede imaginar un "alma" como ser diferente al cuerpo que puede estar presente en los objetos en un momento determinado y luego lo abandona, como en un trance del fallecimiento a la muerte.

Después del alma abandonar el cuerpo puede encarnarse en animales o plantas, entonces se piensa que esos seres viven en las leyes pero que son invisibles, de esta manera dioses penetran y actúan a través del ser poseído.

Esta actuación se hace de una forma simbólica, mágica y repetida, tomando carácter de un hombre propio, por ejemplo héroes divinizados, profetas, etc. Diría Max Weber "el

nacimiento del alma de otro, el de los dioses y demonios, poderes sobrenaturales, por consiguiente la ordenación de estos poderes con el hombre constituyen el dominio de la acción religiosa".

Para Weber el alma es un principio, no un ser personal ni impersonal sino independiente, aunque algunas religiones rechazan esta opinión, pero lo más importante de todo esto es que estos fenómenos van ha estar presentes en la vida de los individuos y que estos comienzan a buscar soluciones. Pone el ejemplo de cómo a través de los simbolismos la persona le temen a los cadáveres, por esta impresión es que se comenzó a hacer sepelios para ayudarles en el descanso del alma tratando de darles paz dentro de la tumba y que no sintieran envidia de la riqueza de los vivos. Por esta razón se decidió que el muerto debiera estar acompañado de sus vienes terrenales en su existencia dentro del mundo de las almas, donde dios, demonios y todas esas existencias no palpables en el sentido corriente formaban parte de una existencia extra mundana a la que solo se tiene acceso a través de símbolos y significaciones.

Weber llega a la conclusión de que si el muerto solo es accesible a través de símbolos y de esta manera queda satisfecho entonces el dios también por medios de símbolos puede quedar satisfecho. A través de un círculo mágico teórico se pueden tolerar grandes contradicciones puramente dogmáticas, he incluso dentro de las religiones nacionalistas donde cambia el símbolo y esto puede traer un gran peligro si la nueva acción simbólica no este bien construido y esto puede provocar una falta de credibilidad.

Así dentro de cada cultura se van formando formas de creencias simbólicas, como en la religión el cisma de la santa cruz, las danzas, cantos y otras formas de expresión. Todo va encaminado en un proceso de producción profesional que aparece como consecuencia de la significación mágica que lleva consigo la sustitución y el proceso de creación del proceso natural por un modelo.

El pensar metodológico se comenzó a ver como la base del círculo de representaciones simbólicas plenamente desarrolladas. Los dioses no eran pensados al principio como humanos, ellos alcanzan esta forma de seres parece ser después de la superación de la forma naturalista de ver a los dioses y a los animales en el juego y todas estas atracciones que hacen efectivas en virtud de una acción plenamente dedicada al mismo dios a través del culto y es donde surge una agrupación de hombres a través de una actividad bien organizada por los profesionales, que se ocupan de ordenar los pensamientos del campo de las representaciones de lo suprasensible.

Cada forma de creencia origina una acción religiosa de acuerdo con sus símbolos y cultura en cada pueblo, de esta manera, surgieron un sinfín de dioses, principalmente los relacionados con los cultivos, ya que los individuos les pedían por sus cosechas y le realizaban ceremonias y rituales para el bien de toda la comunidad de ahí es que también los demonios se nutrieron y fueron adorados por al algunos seres. Esta adoración llega a convertirse en un conjuro, haciendo posible dioses que han continuado existiendo como demonios

Entonces se necesito un intermediario entre el dios y el individuo. Para Weber el surgimiento del sacerdocio a diferencia del mago, se ve dentro del culto y estos van a ser aquellos ministros de dios que se encuentran al frente del culto y contra los brujos, que gracias a los medios mágicos establecen una relación con los demonios, los conjuran, aun que el concepto del sacerdote incluye la calificación mágica y va hacer como el funcionario de la empresa permanente que se organiza según las reglas para poder influir en los dioses.

La diferencia del mago y el sacerdote no está en el saber, sino en la forma del saber que posee el sacerdocio, en la forma de revelación que posee el este y la agrupación de

personas que se reúne de forma sintética, vinculados a normas y cierto tiempo y lugar, que es la comunidad. No hay sacerdocio sin culto, pero sí culto sin un sacerdocio especial. Aunque los magos tienen su especie de doctrina lo que le falta es un culto continuo y por eso no se les llama sacerdote. La fuerza que utiliza el sacerdote esta en el dios por esto usa a dios y a la fe como un instrumento, en cambio la fuerza del mago esta en el saber.

El concepto de ética religiosa o el tabú es tratado por Weber como la creabilidad del Dios,

y las manifestaciones que hacen posible el seguimiento y la eficiencia para sostener su

poder a prueba y que al dios se le de la importancia requerida y la confiabilidad, puede ser posible gracias a coincidencias o a realizaciones personales que se le acreditan al dios. Este tabú más bien viene dado en la medida de la prohibición mágicamente condicionada, las limitaciones debido a las creencias del clan, que no debían exponerse a las miradas o compartir actos como comer, sino es dentro de ritual del clan para así crear una paternidad religiosa por ejemplo: cuando Jesús cenaba con sus discípulos era un acto de común unidad en dios y esto tenia su ritual característico, la mezcla de compartir otros rituales o forma de expresión religiosa podía encadenar un maleficio. En el sistema de castas en la antigüedad una casta no podían mezclarse con otras por esta razón en este sistema

esperaban ordenes de las más elevadas y no pensaban jamás derribar el orden existente.

El pensamiento cristiano de Israel entendido con todas las variantes universales va ha ser la "ética religiosa" y es la rectificación de los errores pasados y presentes del pueblo israelita, todo el trabajo profético fue una ética religiosa y esta viene dada en el afán de agradar a dios.

El profeta es el mensajero de la salvación y es un puro actor carismático, su misión es enseñar la doctrina religiosa, de su revelación se decide si nacerá una nueva comunidad. Lo decisivo en él es la vocación personal y el carisma renovador o fundador de una forma de mensaje salvador. Existe un paso de profeta a legislador, este es otro termino Weberniano que lo entiende como persona encargada de ordenar sistemáticamente un derecho o establecerlo uno nuevo. El profeta ético y ejemplar es regularmente un laico y apoya su poder igualmente sobre sus secuaces compartidores de la su doctrina.

Esta predicación del saber correspondió en todos los casos al sacerdocio porque era la persona encargada de predicar la cura de las almas y explicar la revelación religiosa en los diferentes textos de la escritura sagrada, ya que esta serie de libros comenzó hacer la base educacional de los sacerdotes. Esto trajo como consecuencia que el sacerdote se pusiera frente al mago con respecto a los rituales bíblicos que lo llevaron a la práctica profesional, en la cura racional de las almas, en la predicación para hacer algo completamente nuevo, constituyendo el auxilio mágico un uso exclusivo para caso de necesidad.

El influjo practicó sobre el modo de llevar la vida, alcanzo su mayor eficacia en el tiempo de los profetas y el influjo de la religión comenzó a correr al mismo tiempo que el desarrollo de las naciones. Los laicos que son los creyentes comprometidos encargados de llevar a cabo las obras de dios, se vieron motivados por los profetas a la hora de trasmitir

el mensaje divino.

El actuar religioso llega a las diferentes clases existentes en cada época pero especialmente

a la clase del campesinado, ya que se encuentra ligada a su naturaleza y solo el se hace participe de la religiosidad cuando siente la amenaza de convertirse en esclavo o

proletario, ya sea bajo cualquier ley o poder exterior y después de esto se ve una oposición

al poder de los hombres, así muchos sectores campesinos en la historia de la humanidad se

convirtieron en cristianos por ejemplo: La polis en Jerusalén, todo sucedió según los

profetas.

Se comenzó a ver el trabajo agrícola como algo de agrado a dios, la tierra labrada era una tierra pura ya que el campesino era visto como un ser grato a dios y piadoso, esto es un

fenómeno moderno, un caso especifico del luteranismo quien desarrolla un pensamiento con un conjunto de exigencias éticas sistemáticas de un dios supra mundano. La clase noble nuca se ligo a los conceptos de pecado, rendición, humildad, de esta manera las capas políticas dominantes y las nobles no veían el hecho de indignarse ante profetas o sacerdotes. El modo de llevar la religiosidad era especifico de cada clase, solo la religión podía salvar a los hombres del infierno o del purgatorio.

El contenido especifico de la idea de la salvación puede significar mucho mas allá de la expresión, es mas bien la liberación de los sufrimientos físicos, sicológicos o sociales de la existencia terrestre o la liberación del absurdo desosiego y caducidad de la vida. El hombre es poseedor de la palabra divina, como una forma para llegar a tener la salvación, pero este individuo se une con otros más en una congregación.

El profeta es el elegido de dios, el mensajero de lo divino, cuando su profecía tiene éxito consigue auxiliares permanentes que le ayuden arduamente en su misión, estos auxiliares tienen virtudes que le permiten hacer un ciclo de individuos acoplados por su carisma, es lo que le ayuda a alimentar el servicio divino. Las personas que ayudan a esta misión del profeta, esperan la salvación, esto es lo que hace posible la formación de una congregación.

El ayuntamiento, que viene siendo la comunidad vecinal socializada, nace para que permanezca y perdure el goce de la revelación y de la repetición de la gracia. El profeta para Weber es el hombre ejemplar, señala un camino de salvación mediante un ejemplo personal, esto es lo que siguen los congregados, el ejemplo de la verdad divina para poder ser salvo. Los monjes forman las congregaciones donde todos los que están junto al profeta pueden gozar de una solidaridad especial, pero fuera de las congregaciones están los adoradores quienes luchan por alcanzar de igual modo la salvación.

La transformación de la adhesión personal en una congregación constituye la forma normal, es la enseñanza del profeta para la vida cotidiana, hace una función de sustitución permanente. En esta congregación van ha existir derechos, deberes y obligaciones que cumplir. Para que una congregación llegue a ser verdadera debe de constituirse para perdurar dentro de la sociedad y en desarrollo, e influyen fuertemente en la vida de la parroquia de forma administrativa.

Weber nos señala como cada religión tiene su forma de reflejar su realidad, pero en cada momento hubo algunas religiones que se extendieron en muchas mas regiones que otras por ejemplo: la religión judía con sus profetas y sus profecías fue mas acogida en su tiempo, no toda concesión ético religiosa fue acogida de esta manera, porque toda ética religiosa ha hecho surgir un dios personal colocado por encima del mundo. Esto trae consigo el problema de la teodicea y está presente en cada caso con un giro diferente este problema ha alcanzado diferentes dimensiones en el desarrollo religioso y en la necesidad de salvación, todo va relacionado en la manera que se concibe al dios y a las ideas de pecado y salvación.

La diferenciación de otras religiones entre si a la hora de describir su forma adoptada en la concepción del dios, es lo que trae consigo el problema de la teodicea. El deseo de participar en el reino mesiánico impulsa mas lejos el rechazo al pecado y de aquí nace una poderosa emoción religiosa cuando parece que se acerca el reino de dios. En este mundo la idea de un mas allá es la esperanza de los hombres y de sus almas. El hombre ve al alma separado de su cuerpo y después de la muerte de este puede reencarnar en animales o en otras cosas, las almas de los maléficos serán castigadas según la maldad personal o el seguimiento de los mandatos divinos, la concesión del mal se ve como impurificación y pecado.

En todas las religiones se habla de limitaciones de la omnipotencia divina en forma de elementos de un pensar dualista, la solución a este problema se ha encontrado en la doctrina del Karma ya que para ellos es posible la trasmigración de almas ya que el individuo se crea su propio destino y cree en el traslado de los espíritus muertos hacia animales o cosas. En estas doctrinas no existen las almas sino las buenas y malas acciones, no existe un pecado sino un daño al interior del propio individuo. El hombre se hace daño

a su persona y a su destino y a sus posibilidades de reencarnación, solo el Budismo ha

sacado un pleno sentido a la trasmigración de las almas y esto representa la solución más radical a la teodicea, no satisfaciendo las exigencias éticas a la pretensión que se plantea a

un dios.

La influencia de la religión sobre la vida práctica ha variado de diferentes modos en relación con el concepto de salvación existente. La salvación no es necesaria, en la ayuda para lograrla, es donde se ve el empeño del propio individuo cuando elabora su camino de salvación y esto ha influido sobre los modos de vidas de las comunidades, ya que cada acto cultural o ceremonia son utilizados en cada una de las manifestaciones religiosas existentes dentro del servicio divino. Es en el culto dentro de la vida cotidiana, donde estos rituales no se encuentran lejos de la magia, el sentir constituye el bien para la salvación, este rito se convierte en una ley o serie de requisitos que hay que cumplir para ser parte de

la obra divina.

1.2 UNA REFLEXIÓN MARXISTA SOBRE LA RELIGIÓN.

En muchos análisis marxistas encontramos la religión como forma de la conciencia social, como uno de los elementos de la superestructura en la sociedad de clases. En este epígrafe los fundadores del marxismo nos revelan lo cierto de esta reflexión "Sobre la religión‖.

El pensamiento marxista sobre la religión se parece en muchos aspectos al de Durkhen aunque posee diferencias esenciales sobre el problema del origen social de la religión. Es supuesto de la teoría marxista que la dinámica social depende de la estructura económica y también de ellas todas las demás manifestaciones de la vida cristiana

La historia del cristianismo primitivo tiene muchos puntos de contacto con el movimiento obrero de la modernidad, de la misma manera que este al principio fue un movimiento de hombres oprimidos, la religión fue de los esclavos y de los libertos, de los pobres despojados de todos sus derechos.

Tanto en el cristianismo como en el socialismo se predica una vía futura, en el primero la describe después de la muerte, el segundo la ve en la salvación de la esclavitud y la miseria, esta ubica en el mundo en una transformación de la sociedad. Ambos son perseguidos y acusados. La religión se ve como enemiga de la raza humana, el socialismo como enemigo de la religión de la familia y del orden social.

Este paralelo entre dos fenómenos históricos se ve presente desde la Edad Media en los primeros levantamientos de los campesinos oprimidos. En estos levantamientos como en todos los de esta época estaban obligados a llevar la mascara de la religión y aparecieron como la reestructuración del cristianismo pero detrás de toda esta exaltación religiosa existía un interés mundano sumamente tangible, esto no era en todos los casos sino en algunos en especial. Con el tiempo esta tendencia fue desapareciendo después de la guerra campesina en Alemania.

Haciendo un análisis a algunos escritos del apóstol Pablo, como por ejemplo sus cartas a los Corintios en su segunda epístola en el Capítulo octavo repite la queja eterna de: Ay, Ay, en ese momento vemos como aquellos corintios son ahora la religión de la asociación internacional, esto lo podemos decir por las contribuciones que nos llegan que eran los famosos "millones de la internacional", de esta manera Weithing y sus partidarios se refieren al cristianismo primitivo.

Una de las principales fuentes primarias del cristianismo es Luciano de Samosata, el famoso Voltaire de la antigüedad clásica que se mostró escéptico hacia todo tipo de supersticiones religiosas y que por lo tanto nunca tuvo motivos paganos religiosos ni políticos, para tratar a los cristianos de distinta manera, por el contrario se tentó de todas ellas por la superstición de todos los que rezaban a Júpiter y no menos a Cristo.

También la historia nos narra aventuras de otras personas que fueron crueles y después se dedicaron al anuncio del evangelio de los cristianos y a su interpelación convirtiéndose en una gran personalidad dentro de las comunidades cristianas, este es el caso del llamado Proteo, que después de preso se busco todas las posibilidades para sacarlo de la cárcel. Se decía que era increíble la rapidez de las comunidades a la hora de unirse para ayudar a Proteo.

Muchos cristianos sacrificaron sus vidas por que sabían que la muerte no acabaría con sus almas, pero muchas personas se burlaron de ellos, por que los pobres estaban convencidos de ser inmortales y que vivirían para toda una eternidad. Por esta razón se despreciaban todos los bienes materiales y los que se poseían en común aceptando así la doctrina de la buena fe sin demostraciones de prueba alguna.

La crítica alemana de la Biblia hasta hoy es la única base científica del conocimiento cristiano primitivo. Esta reflexión siguió una doble tendencia, la primera fue las hechas por D. F. Strauss en su investigación critica sobre la escuela de Tubinda a la cual el pertenecía.

Se admite que los cuatro evangelios no son relatos de testigos oculares, sino son solo adaptaciones posteriores, descritas que se han perdido y solo son auténticos cuatro de las epístolas atribuidas al apóstol Pablo. Se elimina todas las narraciones históricas y todos los milagros y contradicciones "pero no los restantes" tratan de salvar lo que se pueda donde se hace evidente la naturaleza de la escuela teológica. Muchos de los relatos del nuevo testamento son más que dudosos, parten de otras leyendas sobre los mártires. Entonces todo lo que rechaza la escuela de Tubinda puede ser considerado por la ciencia como eliminado siendo todo lo no histórico y apócrifo.

La otra tendencia tiene un solo representante: Bruno Bawer, su mayor merito consiste no solo haber elaborado una critica de los evangelios y de las epístolas de los apóstoles, sino haber emprendido por primera ves el examen de elementos judíos y greco alejandrinos y de los griegos o grecorromanos, que por primera ves prepararon para el cristianismo la carrera de religión universal. Después de Brawer ya no se pudo sostener que el cristianismo surgió del todo del judaísmo y que luego de salir de Palestina conquisto el mundo con su dogma ya definido en su moral.

Con el Emperador Constantino se convierte en Romala religión del estado (oficializa la religión cristiana como religión del estado). El cristianismo de Brawer no era importado de afuera sino que era un producto social desde adentro y no del mundo Romano Griego sino producido en medio de todas las relaciones sociales existentes.

De esta manera se sigue profundizando en los escritos cristianos hasta el punto de llegar a la conclusión de que los escritores eran puros plagiarios, esto fue posible gracias a los estudios de Tilón y en especial los de Séneca que sirvieron de fuente de información hasta Brawer, el cual tenía como objetivo, la lucha contra los prejuicios inveterados.

El rechazar los relatos históricos de Roma determina la influencia en la toma de libertades melográficas en general. El cristianismo, como tal, solo aparecía bajo los emperadores Flabios, Adriano (En la literatura del Nuevo Testamento), Antonio, Marcos Aurelio. De esta manera los relatos del nuevo Testamento de Jesús y sus discípulos son despojados por Brower de todo antecedente histórico, así se diluyen en leyendas en las que las fases de desarrollo interior y las luchas morales de las primeras comunidades son atribuidas a

personas ficticias. Según Brower los lugares en que nació la nueva religión no son Galilea ni Jerusalén, sino Alejandría y Roma.

Por lo tanto ni la escuela de Tubinda nos presenta lo que a dejado intacto de las narraciones y la literatura del nuevo testamento, ni el máximo de lo que la ciencia puede aceptar todavía hoy como algo discutibles.

Los nuevos descubrimientos en Roma en Oriente y en Egipto contribuyen más que ninguna critica realizada a los testamentos bíblicos, por ejemplo:

El nuevo testamento hecho aproximadamente en el año 67 o Enero o Abril del 68 refleja un lenguaje idiomático correspondiente al nacimiento de esa era, este libro es denominado la revelación de Juan y todo el Nuevo Testamento es realizado en una fecha posterior. Fue una época que incluso en Roma y Grecia y aun más en el Asia Menor, Siria y en Egipto sin discriminación existía una mezcla absolutamente nada analíticas de las más toscas supersticiones de los pueblos más variados que luego se complementaban con piadosos engaños y con charlatismo liso y llano. Fue una época llena de milagros éxtasis, visiones, apariciones, y otras formas mágicas secretas.

Todas estas formas desempeñaron un papel importante entre todas aquellas personas más inclinada a la escuela de todas estas falacias sobrenaturales, así surgió el cristianismo.

El apóstol Juan fue un hombre de gran distinción entre los cristianos del Asia Menor, esto es confirmado por el mensaje de las siete iglesias. Si este apóstol fue el verdadero autor esto nos llevaría a confirmar que el cristianismo de este libro es el verdadero y autentico cristianismo primitivo.

La revelación consiste en una serie de visiones, en la primera Cristo aparece con el atavió de un alto sacerdote, se coloca en medio de siete candelabros que representan las iglesias de Asia y dicta los alegatos divinos al profeta "Juan".

Aquí desde el comienzo vemos la diferencia entre cristianismo y la religión universal de Constantino formulada por el Concilio de Nicea, la Trinidad es desconocida e imposible, vemos la presencia de "siete espíritus de dios" que los Rabinos extraen de Isaías XI, Capítulo II, que Cristo es el Hijo de Dios, lo primero y lo ultimo, el Alfa y el Omega. Vemos la figura de Cristo como el redentor, Cristo es crucificado y muerto, es como el cordero de Dios que borrara las faltas o pecados del mundo, por cuya sangre lo fieles de todas las lenguas han sido redimidos en Dios.

Aquí encontramos la idea básica que permitió que el cristianismo primitivo se convirtiese un una religión universal. Todas las religiones semíticas Europeas de la época compartieron la opinión de que los dioses ofendidos por las acciones de los hombres podían ser enaltecidos por el sacrificio.

La primera y gran idea (tomada de la escuela Filónica) del cristianismo fue la que por un gran sacrificio voluntario de un mediador se podían expiar de una vez y por todos los pecados de los hombres y de todos los tiempos. En relación con los creyentes desde ese momento quedo abolido la necesidad de nuevos sacrificios y así la base para una multitud de ritos ceremoniales y religiosos.

Para la eliminación de los ritos diferentes era el sacrificio voluntario la primera condición para la creación de una religión universal donde los ritos no fueran diferentes en otras comunidades, pero como el sacrificio estaba tan difundido entre los pueblos donde el catolicismo estaba desarrollándose este estaba tomando tantas cosas del paganismo que encontró adecuado adaptarse a este hecho introduciendo el sacrificio simbólico de la misa.

Una de las cosas que hacen a este libro característico de este autor, es que jamás se le ocurre nombrarse a si mimo y a sus compañeros de religión de otra manera que como judíos, lo mismo llama a estos de esta manera que a los miembros de otras sextas religiosas, más no lo eran sino que pertenecían a otras sinagogas.

Vemos entonces en el cristianismo de esa época no teniendo aun conciencia de sí mismo, era tan distinto de la posterior religión universal del concilio de Nicea, dogmáticas establecidas, como es el cielo y la tierra. No hay en el ni el dogma ni la ética del cristianismo posterior, sino la sensación de que lucha contra todo el mundo y de que la lucha culminara en el triunfo. Es la falta de ansia de combatir lo que le faltaba a los cristianos actuales y que en nuestra época sola se encuentra en otro polo de la sociedad los socialistas.

La lucha en el mundo es común para los cristianos y los socialistas, ninguno de estos dos grandes movimientos fue realizados por dirigentes o profetas aunque hay bastantes profetas en ambos movimientos de masas, y los movimientos de masas tienen tendencias a ser confusos al principio, confusos por que el pensamiento de las masas en los primeros momentos se mueven entre contradicciones, falta de claridad y de cohesión y también debido al papel que los profetas todavía desempeñan en esas pequeñas etapas de los movimientos.

Entonces esta función hace posible la formación de numerosas sextas que luchan entre si, por lo menos con el mismo fervor que emplean contra el enemigo exterior común. Así pasó con el cristianismo primitivo y así el comienzo del movimiento socialista, de la misma manera que existen diferentes divisiones entre los comunistas, existía entre los cristianos innumerables sextas.

Entre las gentes que reclutaban los primeros cristianos, se encontraban los trabajadores y los individuos agobiados de los sectores más bajos del pueblo, entonces surge una pregunta ¿cuál era la salida o la salvación para los esclavizados?, Todos tenían una salida común, los oprimidos y empobrecidos y los esclavos cuyos intereses eran distintos y opuestos entre si, tenían que encontrar una salida, y fue encontrada, pero no en este mundo. En el estado en que se encontraban las cosas solas podía tratarse de una salida religiosa. Fue entonces cuando se descubrió un nuevo mundo donde la vida del alma continuaba después de la muerte del cuerpo, esto se convirtió en un artículo de fe reconocido en términos generales en todo el mundo Romano.

Para los antiguos por su alto grado de materialismo los bienes terrenales eran necesarios, pero con el cristianismo todo ese andamiaje se derrumba, el hombre obtiene el premio según lo que sea capaz de ganarse en la tierra, y el castigo por sus acciones malas, aún en las religiones antiguas la vida después de la muerte era una desdicha, era vivir en el mundo de las sombras.

El análisis histórico parece demostrar que en cada contexto histórico se dan condiciones estructurales que aseguran la plena autorrealización del hombre en libertad. Se han creado estructuras sociales que favorecen la explotación de las masas, se pueden citar ejemplos de sociedades donde el trabajo en ves de ser un instrumento con el cual se expresa la libre creatividad del hombre, se transforma en un medio de esclavitud extendiéndose esto a todos los campos de la experiencia humana.

La superestructura que corresponden a la solución alienada del obrero despojado de sus medios de producción, consiste en que este tiene que vender su fuerza de trabajo al capitalista, cuando este obrero asalariado se siente extremo con el trabajo, una de las estructuras en que se a de apoyar de modo particular es la religión. Esta es ante todo un sistema de alineación del hombre en cuanto a su proyección de subjetividad en dependencia de su situación de dependencia y explotación.

En esta línea de análisis de Fowerbach, Marx ve la misma imagen de dios, una eficaz transposición de la realidad opresora del capitalismo. El creyente a su vez da a entender que acepta una relación con la divinidad marcada con la condición de esclavitud total que ya el esta experimentando con el capitalista.

El carácter alienado de la religión se pone de manifiesto en el hecho de que ella se nutre de conductas ampliamente imaginarias e ilusorias, apartadas de la comprensión científica. La religión se nutre de la ignorancia de las masas populares, dado el carácter derivado de la religión, esta se convierte en ideología. Según la concepción marxista viene a ser como un pretexto místico, una racionalización distorsionada, una legitimación moral contraponiéndose a la noción científica del hombre, donde el punto de vista de la lógica de la expresión marxista "opio del pueblo" puede restringir las realidades ultra terrenales, consideradas como la única y autentica realidad que hace al hombre insensible y que olvide su condición de esclavo. Las mismas dificultades y contradicciones se interpretan como dimensiones necesarias de la experiencia humana, de aquí proviene la resistencia al compromiso de cambiar al mundo.

La religión además de ser una conducta alienada es sumamente alienante, en cuanto tiene la afinidad de mantener las masas en la ignorancia de su esclavitud y ajena a toda lucha por la liberación. El análisis muestra el carácter de la religión, hace frecuentemente referencia a situaciones históricas en las que parece demostrable la colisión de las diversas iglesias con el poder político, económico, cultural, con el fin de conservar la hegemonía.

Es de gran importancia la forma de elegir la felicidad del hombre que se explica a través del rechazo a los religiosos y a la imagen correctiva de dios. La liberación total del hombre es evidente en el pensamiento marxista. La elección recae sobre el hombre y la religión se convierte en objeto de contestación y de lucha.

Estas son las líneas que siguen el accionar contra la religión, donde se da mucha importancia a la comprensión científica del fenómeno religioso, que debería llegar a demostrar su carácter iluso y alienante. Por otra parte, se entiende a una práctica revolucionaria que intenta quitar toda coyuntura que ha hecho posible la alineación religiosa.

El ateísmo marxista se convierte pues, ante todo, en una opción para el hombre, mas aun que un rechazo a dios. La liberación del hombre de la esclavitud del capital vacía de contenido las bases mismas de la experiencia religiosa de que ella se deriva. La intolerancia y la preocupación son medios de lucha ocasionales que hay que explicar mientras no se le eliminen las raíces profundas de la alineación religiosa

La interpretación religiosa, que parece cerrar el camino a cualquier valoración positiva, se considera como un factor de integración de un orden social establecido, pero a este orden se le considera injusto y condenable.

1.3. ANÁLISIS CONTEMPORÁNEO SOBRE EL FENÓMENO RELIGIOSO.

La importancia del fenómeno religioso en la contemporaneidad es algo verdaderamente asombroso ya que ha atraído a muchos especialistas de diferentes ciencias. Estas reflexiones no han hecho más que aclarar el carácter verdadero de esta religión y los lazos que la unen con el hombre.

La presencia de comportamientos religiosos en todas las sociedades plantea algunos problemas de la sociología en cuanto estas experiencias religiosas se convierten en estructura social y hay que interrogarse sobre su significado en el ámbito global de la realidad social.

La religión como comportamiento social ha sido considerada por algunos contemporáneos como factor de integración, cohesión, conservación de la realidad social, etc. También la religión se interpreta como un factor no funcional en el sistema social, fuente de desintegración y de cambio y esto puede considerarse tanto positivo como negativo, en dependencia de la perspectiva ideológica, en cambio, otros admiten que la religión posee una dinámica del todo propia que se impone a la realidad social en cuanto es capaz de diferenciarla, modificarla, estimularla.

En la obra de Peter Berges "Rumor de los Ángeles" se plantea que muchos de los contemporáneos coinciden en que lo sobrenatural ha desaparecido en el mundo actual. Esta idea se ve como irreversible ya que por ejemplo se habla de la muerte de Dios y de la era post cristiana, y que cada ves las culturas hablan menos del termino religión. La desaparición de lo sobre natural es tomada de distintas formas: unos más triunfalistas, otros con profundo dolor, a otros ni les llama la atención el término. De algo si debemos estar seguros y es que vivimos en una época donde dios ha dejado de interesar a la conciencia humana.

Los hombres primitivos creían en un mundo sobrenatural, lleno de fuerzas ocultas y seres divinos. Aquí podemos ver la aventura del hombre, si tenemos en cuenta que se cuidaba de cualquier temor metafísico que pudiera surgir. El deseo creador de salvarse del pecado hace que desee proporcionar a los hijos una actuación moral y una vida natural, ambas correctas.

La tesis de la desaparición de lo sobrenatural o por lo menos de su notable decadencia en el mundo moderno es muy verosímil. Tenemos que ver además que el teólogo vive en un mundo social y es producto de determinados procesos sociales, por tanto su conocimiento se recoge bajo esta circunstancia, esto lo hace vulnerable a toda presión que le impone la sociedad, chocando así constantemente con dificultades.

En determinados medios religiosos la crisis de lo sobre natural esta en plena irrupción y afecta profundamente todo el armazón de la fe, del pensamiento y de la practica religiosa, viéndose la vida del creyente arruinada. Esta crisis no es igual para todos los cuerpos religiosos las diferencias son significativas. En el caso del protestantismo ha vivido con ella durante mucho tiempo, esto se debe a su espíritu abierto a la modernidad, en la búsqueda de soluciones coherentes al momento que se estaba viviendo. La situación del cristianismo es diferente ya que se ha cuidado mucho del mundo moderno y ha elaborado defensas frente al mismo, dándole una estructura adecuada a sus creencias, acoplándolas al mundo moderno, pero sin romper su esencia tradicional.

Lo que si se ha visto bien claro con toda esta crisis de lo sobrenatural es que la modernidad ha influido en todas las tradiciones religiosas y en el proceso de secularización de cada una de ellas.

En la obra de Durkhen origen y función social de la religión es donde le corresponde el merito de elaborar el Primer Modelo de interpretación sociológica del hecho religioso marcado en un contexto más amplio de reflexión de la realidad social.

El análisis de los fenómenos religiosos forma parte del intento de superar la visión organicista y mecanicista de la realidad social para recuperar sus dimensiones de símbolo y valor, esto va dirigido a las experiencias sociales a la hora de contener y expresarlas. La suspensión del concepto positivista que reduce a los hechos sociales y religiosos a "cosas" no parece como cierta y univoco, por otra parte Durkhen trata de interpretar coherente el hecho social (esto es el hecho religioso).

La segunda propuesta es relacionada con la necesidad del ofrecer un fundamento moral a la convivencia humana elaborando las motivaciones que tienen el poder de crear el equilibrio de la destrucción de los sistemas sociales, Durkhen se propone evitar las

consecuencias negativas de la división social del trabajo (es decir de un funcionamiento y articulación de la estructura social y la cultura), que conducen a la crisis de las normas, esto es la anomia.

La región se presentara al análisis de Durkhein como un factor capaz de suscitar un fuerte sentimiento de lealtad, dedicación y solidaridad en lo que atañe al sistema social.

La religión es un hecho social complejo que no puede entenderse sino es mediante otros hechos sociales, por ejemplo, en los estudios hechos a los indígenas australianos existe un tipo psíquico bastante semejante entre los individuos diversos. La solidaridad que se encuentra en esta sociedad es de tipo mecánico donde los componentes que participan en esta colectividad prevalecen sobre el individuo, aquí es donde esta la diferencia con la solidaridad orgánica, donde hay una interdependencia más extendida entre los sujetos los cuales realizan funciones especificas.

Hay que notar ante todo que la religión nace de los sentimientos de solidaridad que une a cada individuo en el grupo, de acuerdo a cada realidad existente se construye una representación simbólica de acuerdo al colectivo, así este grupo o clan crean una perfecta unidad entre los que tienen vínculos a fines, la existencia de estas conciencias colectivas explica la necesidad de elaborar la representación simbólica que expresa la combinación de la existencia de algo inmaterial, como una energía difusa que invade el grupo y lo mantiene unido.

En la medida que este grupo o clan tiende a perpetuarse y a superar las dificultades que amenazan su existencia se refuerza la conciencia, hasta el punto de proclamar el carácter sagrado de sus simbologías, las personas en este caso que pertenecen al clan son del mismo género.

El laten del grupo es visto como taba, la noción de lo sagrado no es tanto una característica de determinados objetos, sino de aquellos que la actividad de un grupo ha incidido sobre ellos, y sus acciones han adquirido un significado simbólico. Por tanto el tabú proyectado en el tótem subsista de respeto y devoción, y comienzan a florecer los mitos que tienen la función de expresar el carácter radical del tótem respecto a las realidades banales de la vida cotidiana. Se dan los ritos que son transposiciones sublimadas de acciones significativas de la vida del grupo y que rápidamente se transforman en conductas que representan las creencias simbólicamente creadas. Respecto a esto Durkheim pone un mayor hincapié en la interiorización teórica y la apropiación vital del espíritu del grupo.

La religión no es más que el proyecto simbólico del "Ethos" social como fin de suscitar el altruismo, el respeto y la confianza del grupo en la solidaridad. El culto representa una función disciplinaria y educativa en la solidaridad y en la adhesión recreativa, las expresiones artísticas que acompañan el rito es lo que hace la retroalimentación de los individuos dentro del grupo para cumplir sus roles sociales en el mismo.

LA CRÍTICA DE LAS RELIGIONES.

E. MIRET MAGDALENA.

LA CRÍTICA DE LAS RELIGIONES. E. MIRET MAGDALENA. Con motivo de los sucesos terroristas de influencia

Con motivo de los sucesos terroristas de influencia religiosa protagonizados por el fanatismo de Bin Laden y sus seguidores, quiero recordarme a mí mismo que me hallo en

el mundo cristiano, y sé que Jesús no fundó ni una religión ni una Iglesia, sino que vino a difundir un estilo de vida. El escriturista jesuita Padre Lyonnet lo describe así: 'El cristianismo no es ante todo ni una filosofía ni un sistema social; es una vida que no se

, cristiano, el alemán J. A. Möhler, lo expresó de este modo: 'El cristianismo no consiste en expresiones, fórmulas y giros: es una vida interior, una fuerza santa, y todos los conceptos doctrinales y dogmas sólo tienen valor en cuanto expresan lo interior'. Y he aprendido, también, que 'toda la ley se comprende en este solo precepto: amarás a tu prójimo como a

expresa en un código de leyes

sino en una persona'. Ya en el siglo XIX el mejor teólogo

ti mismo', según enseña San Pablo.

Pero es verdad que, al mirar al cristianismo real, me encuentro con la dignidad del cristianismo, tal como acabo de describir; pero también con la indignidad de los cristianos, estén arriba o abajo. Por eso Gandhi rehuía hacerse cristiano, a pesar del atractivo que le producía el evangelio, porque la conducta de los cristianos le disuadió de ello.

En los primeros momentos del cristianismo, cuando estaban recientes estas enseñanzas, fue radicalmente contrario a las guerras y violencias. San Justino, en el siglo II, decía:

'Evitamos la violencia contra nuestros enemigos', y San Cipriano, en la centuria III, confesaba: 'A los cristianos les está prohibido matar'. Pero todo empezó a cambiar poco después, y ya, salvo excepciones, los cristianos no hemos sabido desprendernos de la espada contra el que no pensaba como nosotros. La historia está llena de sangre vertida por los que se dicen seguidores de Jesús.

Aunque en esa historia surgen también algunos personajes seguidores de Jesús, que nos enseñan que toda lucha cruenta, por motivos religiosos, es rechazable siempre y en toda ocasión. Es el mallorquín beato Ramón Llull predicando contrariamente a las Cruzadas desatadas contra el moro, y bendecidas por el Papa. Es su mentor, San Francisco de Asís, pidiendo: 'Donde haya odio, siembre yo amor; donde haya injuria, perdón'.

También encontré entre ellos al Pseudo-Dionisio, el primer gran místico cristiano, cuya obra apareció en el siglo VI, sosteniendo que 'la Deidad sobrepasa todo razonamiento y

y no se puede captar ni en palabras ni en pensamientos', porque es

todo conocimiento

, únicamente 'la Vitalidad en sí', inaccesible e inabarcable. ¿Dónde puede entonces el creyente exigir su pensamiento religioso a los demás, cuando no posee la clave verbal ni

conceptual de lo que cree?

Y

nueve siglos después avanza más el cardenal de Cusa y dice, en su bella obra La paz de

la

fe, que las religiones buscan a Dios bajo diversos ritos, pero todos van dirigidos a la

misma realidad, llamada con diversidad de nombres divinos, ya que pretenden nombrar un imposible: al 'desconocido de todos e inefable'. Por eso proclama este gran filósofo de la

'docta ignorancia' que 'esta diferencia (de religiones) resulta deseable'.

Pero hay que ser realistas y darse cuenta de lo que observaba valientemente el clásico del Siglo de Oro padre Mariana, que nunca tuvo pelos en la lengua para decir la verdad:

'Ningunas enemistades hay mayores que las que se forjan con voz y capa de religión, los hombres se hacen crueles y semejables a las bestias feroces'.

El fanatismo es especialmente un vicio de las religiones. El afán de imponer su verdad y el

sentido de autodefensa de su institución llevan a los peores excesos inhumanos. La guerra santa no es un invento del fundamentalismo islámico, lo es de todos los fundamentalismos que se creen únicos poseedores de la verdad y quieren imponerla caiga quien caiga. Olvidamos fácilmente los seres humanos que somos limitados y, por tanto, que nadie

somos poseedores exclusivos de la verdad; sino, mucho más modestamente, resultamos simples buscadores de ella.

Pero no quiero quedarme sólo con la tradición cristiana, en la parte que tiene más positiva, sino recordar que todos los islámicos no son ni fundamentalistas ni integristas violentos. En primer lugar, su tradición recoge desde hace siglos una lista de noventa y nueve nombres de Dios, porque ninguno lo abarca en su infinitud, y en ella se evita el número cien, que sería el de inefable, que no es un nombre, sino una confesión de que resulta inabarcable con nuestras palabras.

Por otro lado, en el Corán, y en los Dichos de Mahoma, se enseña: que discordia es la peor de todas las posturas; que no hay que luchar contra los cristianos, sino respetarlos, y sólo hay que rechazar a quienes nos arrojan de nuestras moradas, porque en ellas decimos:

'Nuestro Señor es Dios'. Y justifica, en ese caso, que si no rechazásemos a quienes impiden esta libertad, con nuestra pasividad serían injustamente 'destruidos monasterios e iglesias, sinagogas y mezquitas donde se recuerda frecuentemente el nombre de Dios'. Por eso 'los siervos del Misericordioso, cuando los paganos les dirigen la palabra les dicen 'Paz'. Además proclaman 'los creyentes, los judíos, los cristianos y los sabeos, quienes crean en Dios y en el último día y practiquen el bien, tendrán su recompensa junto al Señor, y no tienen nada que temer'. Y el yihad no es guerra santa, sino el 'esfuerzo' para conseguir el bien, según traducen lo mismo el profesor español Vernet que Lahbabi, de la Universidad de Rabat.

Los místicos islámicos de origen persa, llamados sufíes, se adelantan al ecumenismo actual, como el murciano Ben Arabí, que sostenía en el año 1240: 'No te apegues a ninguna religión, de modo que dejes de creer en otras, porque Dios no está encerrado en ningún credo', y el Rumi enseñó: 'Cuando alguno adquiere una cantidad infinitesimal de amor, se olvida uno de que es monje, mago, cristiano o infiel'. Y Abu Said confesó:

'Llevar el gozo a un solo corazón es mejor que construir mil templos'.

El cristiano demasiado obediente debe recordar que el antiguo Derecho Canónico, resumido durante el medievo en el Decreto de Graciano, decía que los creyentes no debemos ser más sumisos de lo debido, no sea que lleguemos a adorar las faltas y yerros de los que nos mandan en la Iglesia, y el padre Vitoria enseñaba en su cátedra de Salamanca que al Papa no se le debe obedecer en las 'cosas malas,' y 'se le debe resistir por medio de una honesta reprensión'. Rosmini, en el siglo XIX, del duro papa Pío IX escribió su libro crítico Las cinco llagas de la santa Iglesia, y ahora en Roma se le quiere declarar santo, y el católico Papini no ahorró sus críticas en el libro Cartas del papa Celestino VI. El dominico Padre Congar lo hizo en Falsas y verdaderas reformas de la Iglesia, y el teólogo Von Balthasar recuerda que los primeros escritores cristianos, que fueron los

Santos Padres, llamaban a la Iglesia 'la casta prostituta', y tenía que estar en perpetua reforma, como pidió el Concilio Vaticano II.

La verdad es que las religiones son ambiguas y, por eso, peligrosas, porque fácilmente se vuelven, sus seguidores y dirigentes, fanáticos violentos como en Afganistán.

EL ANIMISMO.

fanáticos violentos como en Afganistán. EL ANIMISMO. Los animistas creen que hay espíritus que viven en

Los animistas creen que hay espíritus que viven en todo; en piedras, árboles, semillas, agua, y en personas, ya estén vivas o muertas. Ellos creen que estos espíritus pueden originar cosas malas, como peleas, enfermedades, y sequía.

Para que los espíritus desistan de causar daño, o a fin de obtener algo que quieren de ellos, los animistas les ofrecen sacrificios. Tal vez sacrifiquen un pollo para obtener buenas cosechas, o amarren pelo a una palma para obtener buenos cocos. Algunos usan pulseras o amuletos (llamados fetiches) a los cuales les atribuyen poderes mágicos para protegerles del daño. El animismo se halla por todo el mundo, especialmente en los países donde no hay otra religión principal. Las creencias animistas también están mezcladas con algunas clases de hinduismo, budismo, e islamismo, y aun en iglesias cristianas donde los creyentes no han tenido suficiente enseñanza bíblica.

Hay hombres y mujeres con conocimiento especial del mundo espiritual llamados brujos curanderos, shamans, o hechiceros. Algunas personas acuden a ellos en busca de ayuda y protección contra los espíritus y la brujería, pero usualmente esto causa más daño que beneficio. Hay quienes les piden 'medicina' para dañar a otros.

La mayoría de los animistas están llenos de temor. Tal vez teman de lugares, árboles, ríos, extranjeros, la manera en la cual alguien los mire, u objetos simples como dinero o algún cuchillo que encuentren cerca de su casa. Si el pueblo Akha en Tailandia ve un loris, especie de mono pequeño, en el bosque, entonces temen usar los campos que han preparado para la siembra. Tienen que sacrificarles un cerdo a los espíritus y trabajar en el campo de otro granjero para ganarse la vida hasta que logren preparar un nuevo campo para sí. No es fácil para un animista dejar estas creencias, pero los cristianos que saben que Jesús es más poderoso que los espíritus malignos tendrán el valor para hacerlo. Quemarán sus amuletos, sus fetiches y todo en lo que antes creían, y al fin estarán libres del temor y de la miseria del animismo.

Muchos animistas también adoran a sus antepasados, familiares de generaciones anteriores, ya muertos. Creen que las personas que mueren se convierten en espíritus y que son capaces tanto de ayudar como de dañar a los que todavía están vivos. Por lo tanto, les sacrificaban a estos espíritus, esperando que les ayuden a tener buenas cosechas, más dinero o más hijos. Ellos creen que los espíritus de sus antepasados pueden curar las enfermedades o resolver otros problemas en la familia. S i se les olvida adorar u ofrecer sacrificios a sus antepasados y las cosas van mal, creen que están siendo castigados por no ocuparse de ellos. Pero aunque los animistas sacrifiquen y adoren de esta manera, aún les llegan los problemas. Así que, creen que otra persona en la familia debe de haber pecado y

hecho enojar a los antepasados. Como puedes suponer, esto hace que vivan desconfiando

los unos de los otros, lo que no contribuye a que las familias sean felices.

¿QUÉ ES EL HINDUISMO Y EN QUE CREEN LOS HINDÚES?

felices. ¿QUÉ ES EL HINDUISMO Y EN QUE CREEN LOS HINDÚES? Pregunta: "¿Qué es el Hinduismo

Pregunta: "¿Qué es el Hinduismo y en que creen los hindúes?"

Respuesta: El Hinduismo es una de las religiones conocidas más antiguas sus escritos

sagrados datan de 1400 a 1500 años a. C. Es también una de las más diversas y complejas, teniendo millones de dioses. Los hindúes tienen una amplia variedad de creencias centrales, y existen en muchas sectas diferentes. Aunque es la tercera religión más grande

del mundo, el Hinduismo existe principalmente en la India, Nepal y en menor proporción

en algunos de los países circundantes.

Los principales textos usados en el Hinduismo son los Vedas (considerados los más importantes), los Upanishad, el Mahā Bhārata, y el Rāmāyana. Estos escritos contienen himnos, encarnaciones, filosofías, rituales, poemas e historias en las que los hindúes basan sus creencias. Otros textos usados en el Hinduismo incluyen las Brahmánicas, los Sūtras, y

los Aranyakas.

A pesar de que el Hinduismo es usualmente entendido como politeísta, porque

supuestamente se reconocen tantos como 330 millones de dioses; también tiene un ―dios‖ que es supremo: Brahma. Brahma es una entidad que se cree que habita en cada porción de la realidad y la existencia, a través de todo el universo. Brahma es tanto impersonal como inconocible, y con frecuencia se ha creído que existe en tres formas separadas como:

BrahmaCreador; VishnúPreservador; y Shivá–Destructor. Estas ―facetas‖ de Brahma también son conocidas a través de muchas otras encarnaciones de cada una de ellas. Pero resulta realmente difícil ―señalar‖ la teología hindú, puesto que casi cada uno de los sistemas teológicos es representado de alguna manera por una escuela hindú de alguna

clase. El Hinduismo puede ser:

1. Monístico Solo una cosa existe; escuela de Sankara.

2. Panteístico Solo una cosa divina existe, por lo que Dios es idéntico al mundo; Brahmanismo.

3. Panenteístico El mundo es parte de Dios; escuela Ramanuja.

4. Teístico Solo un Dios, distinto de la Creación; Hinduismo Bhakti.

Y aún puede ser discutido, observando otras escuelas del Hinduismo, que es ateísta, deísta,

o aún nihilista. Con tal diversidad contenida bajo el título de ―Hinduismo‖ uno se pregunta

¿que es lo que los hace hindúes en primer lugar? Acerca del único punto real que puede usarse como referencia; es si un sistema de creencia reconoce a los Vedas como sagrados

o no. Si es así, entonces es hindú. Si no, entonces no es hindú. Pero el punto más

significativo es intangible. los Vedas son más que libros teológicos: ellos contienen una rica y colorida ―teo-mitología,‖ esto es, una mitología religiosa, la cual tiene deliberadamente entretejidos, mitos, teología e historia, para lograr una base de religión en forma de historia. Esta ―teo-mitología‖ está tan profundamente enraizada en la historia y la cultura india, que el rechazar los Vedas es visto como una oposición a la India. Por lo tanto un sistema de creencias que no adopte la cultura india hasta cierta medida, es rechazado por el Hinduismo. Pero si se acepta la cultura hindú y es historia teo-mítica, entonces puede ser adoptada como ―hindú‖ aún si su teología es teística, nihilística, ateística, o de cualquier otra clase. Esta apertura a la contradicción puede ser un dolor de cabeza para los occidentales quienes buscan la consistencia lógica y racional defensivamente en sus puntos de vista religiosos. Pero para ser justos, los cristianos no son más lógicos cuando ellos aseguran creer en Jehová, y sin embargo viven su vida como practicantes ateístas, negando a Cristo en sus vidas. Para el hindú, el conflicto es

genuinamente una contradicción lógica. Para el cristiano, el conflicto es más bien simple hipocresía.

El

hinduismo también tiene diferentes opiniones sobre la humanidad. Siendo Brahma todo,

el

Hinduismo asegura que todo es divino. Atman, o el ser, es uno con Brahma. Toda la

realidad fuera de Brahma, es considerada una mera ilusión. La meta espiritual de un hindú es convertirse en uno con Brahma, aunque deje de existir en su forma ilusoria del ―ser individual.‖ Esta libertad es referida como el ―moksha.‖ Hasta que el moksha es alcanzado, el hindú cree que él/ella serán repetidamente reencarnados a fin de que puedan trabajar hacia la auto-realización de la verdad (siendo esta verdad que solo Brahma existe, nada más). La manera en que una persona es reencarnada es determinada por el karma, el cual es un principio de causa y efecto gobernado por el balance natural. Lo que uno hizo en el pasado, afecta y corresponde con lo que sucede en el futuro, incluyendo el pasado y

futuro de las diferentes vidas.

Aunque esta es solo una breve sinopsis, es fácilmente apreciado que el Hinduismo está en oposición al cristianismo bíblico en casi todos los puntos de su sistema de creencias. El cristianismo tiene un solo Dios, quien es tanto personal como conocible (Deuteronomio 6:5; 1 Corintios 8:6), y un conjunto de Escrituras; que enseñan que Dios creó la tierra y todo lo que vive en ella (Génesis 1:1 en adelante; Hebreos 11:3) cree que el hombre es creado a la imagen de Dios y vive solo una vez (Génesis 1:27; Hebreos 9:27-28); y enseña que la salvación es solo a través de Jesucristo (Juan 3:16; 6:44; 14:6; Hechos 4:12). El Hinduismo es un sistema religioso que falla en reconocer que Jesús es la única encarnación Divina y el único recurso suficiente de salvación para la condenación el hombre.

EL CONFUCIANISMO.

Confucio, maestro y sabio.

EL CONFUCIANISMO. Confucio, maestro y sabio. El confucianismo se caracteriza por utilizar la cultura como un

El confucianismo se caracteriza por utilizar la cultura como un medio para promover los sentimientos humanos y mantener la integridad y el bienestar de los individuos.

Confucio, que vivió aproximadamente entre el 550 y el 479 a.C., es una de las grandes figuras de la historia del pensamiento humano, un pionero de la pedagogía, crítico social e investigador de la política. Se consagró al estudio de las antiguas tradiciones y de los ritos y tratados religiosos contenidos en los Cánones o King, y se propuso recuperar las antiguas normas de buenas costumbres morales, sociales y de convivencia.

La recopilación de sus Conversaciones, que supone la existencia de una fuente escrita básica, es un amplio abanico de consejos referidos a los asuntos humanos, desde el gobierno de las naciones y la dirección de empresas, hasta el trato social, las relaciones entre amigos y de familia, y el autoconocimiento.

LA DOCTRINA DE CONFUCIO.

Confucio atisbó un orden social conducido por sensibilidades razonables, humanas y justas, no por las acciones arbitrarias de gobernantes entronizados de forma hereditaria, y advirtió las consecuencias sociales si los hombres que ostentan el poder obran sólo en beneficio propio, pasando por encima de la piedad y de la justicia.

Creía en la regeneración de las conciencias pública y privada mediante la educación y la influencia de ideales culturales unificados. La educación en su conjunto constituía el valor general del individuo y de los grupos en los cuales éste se integra de forma activa: la familia, la comunidad y la nación. Su objetivo era la restauración de un gobierno justo y la revivificación de la sociedad a través del cultivo de las virtudes de la persona. Pensaba el maestro que la eficacia de un planteamiento como el que él proponía residía en el ejemplo personal; por ello, la clase gobernante debía cultivar las virtudes de la persona ejemplar.

Para ello, elaboró las herramientas necesarias para que el desarrollo humano fuera más asequible mediante la transmisión de la historia y de la cultura a todos los individuos, incluso a los más desheredados, y no sólo a aquellos que tuvieran acceso a las mismas por su pertenencia a una clase social privilegiada.

Confucio no fue un preceptor dogmático, sino que por lo general sus enseñanzas básicas fueron bastante diáfanas para poder generar nuevas interpretaciones a través del tiempo,

por lo que diferentes culturas y sociedades pudieron, a lo largo de la historia, aplicar su mensaje a las realidades de los tiempos cambiantes y en los lugares más distantes.

A ello se debe tanto la presencia durante siglos de sus ideas en las variantes del neo

confucianismo, como su influencia posterior en culturas ajenas a China: el I-King se ha

convertido en un best-seller en el mundo occidental.

PRINCIPIOS BÁSICOS DEL CONFUCIANISMO.

Confucio afirmaba que las virtudes fundamentales del noble son tres: la bondad, que produce alegría y paz interior; la ciencia, que disipa todas las dudas; y la valentía, que ahuyenta todo temor. El pecado original es inconcebible para Confucio, para quien el hombre se encuentra inmerso en un orden meramente natural.

La verdad (es decir, el principio verdadero y racional que se halla en el interior de todos los hombres y en todos por igual) es el camino del cielo, y el principal deber del hombre consiste en meditar sobre ella y descubrirla en todo su contenido y significado. Existe un solo medio para ser sinceros y veraces en todo: alcanzar la virtud, porque sin virtud no existe veracidad ni sinceridad verdadera. Es decir, la virtud en el ser humano es natural y fruto de la propia y precisa voluntad de ser virtuoso. Esto puede conseguirse por medio de la corrección en el trato fraterno, entre otras actitudes y cualidades que son connaturales al hombre.

El confucianismo afirma que no basta con cumplir con los deberes personales y familiares,

porque cuando alguien puede ser útil en el desempeño de un cargo público, falta a su deber

si se aleja de la política.

Respecto a su vertiente religiosa, debe advertirse que el confucianismo sólo se desarrolló y expuso como una doctrina religiosa mucho tiempo después de la muerte de Confucio y, al parecer, por intereses creados y prescindiendo de la auténtica obra del maestro.

Confucio no fundó en realidad una nueva religión, sino que fue un estudioso, crítico y reformador político, aunque, claro está, no se dedicó a predicar una moral atea. En resumen, podría decirse que el confucianismo es una doctrina en la que se reconoce a un Supremo Señor (al que se da el nombre de Schng-li), pero como religión carece de ideales y de espiritualidad, en el sentido en que entienden ambos conceptos las demás religiones. Además, esta impropiamente llamada "religión" rechaza explícitamente la petición de favores y milagros al filósofo divinizado, lo cual resulta sorprendente, hablando de religiones, ya que la gran mayoría con el tiempo proceden a divinizar a sus fundadores y,

en sus plegarias, se incluyen sistemáticamente diversas fórmulas impetratorias.

Pese a su influencia en muchas actitudes religiosas, el confucianismo debe considerarse más bien una doctrina ética; y pese a que en ella se tenga en cuenta la existencia de un principio regulador del universo y de un ser supremo, los conceptos básicos de la doctrina son esencialmente referentes al ser humano y a cómo debe relacionarse con sus semejantes. Confucio fue mucho más un humanista que un místico.

Confucio y los seguidores de la virtud

Para Confucio, la virtud esencial es una fuerza interior innata en el hombre, a la que llamó ren. El ren presenta un aspecto negativo, representado por la máxima "No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti", y un aspecto positivo, representado por la máxima inversa: "Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti".

"No hacer" significa pasividad, y en términos chinos, una actitud negativa.

"Hacer" significa actividad, una actitud positiva.

El ren no tiene un contenido definible al modo occidental, sino que forma parte de la persona, es una fuerza propia y natural de cada uno que le impulsa en la dirección adecuada para el correcto desarrollo y aprovechamiento de la propia vida. Siempre se entiende de un modo positivo y loable, es decir, el ren o es bueno o no se tiene; el ren malo no existe.

Una persona que tiene ren significa que está capacitada para actuar del mejor modo posible según sus propias potencias morales e intelectuales, siempre y cuando escuche su propia conciencia.

EL TAO O TAOISMO.

y cuando escuche su propia conciencia. EL TAO O TAOISMO. El Taoísmo establece la existencia de

El Taoísmo establece la existencia de tres fuerzas: una positiva, otra negativa y una tercera, conciliadora. Las dos primeras se oponen y complementan simultáneamente entre sí, es decir que son interdependientes de manera absoluta y funcionan sino como una

unidad. Son el Yin (fuerza negativa/sutil, femenina, húmeda

positiva/concreta, masculina, seca contiene.(véase Yin-yang)

El significado más antiguo que existe sobre el Tao dice: "Yi Yin, Yi Yang, Zhè Wei Tao", es decir, "un aspecto Yin, un aspecto Yang, eso es tao".

Puede ejemplificarse esta concepción a partir del significado de las palabras: "Yang" literalmente significa la ladera luminosa (soleada) de la montaña, y "Yin" la ladera oscura (sombría) de la montaña; entiéndase la idea de montaña como símbolo de "unidad". Así, aunque representan dos fuerzas aparentemente opuestas, forman parte de una única naturaleza.

y el Yang (fuerza

La tercera fuerza es el Tao, o fuerza superior que las

)

).

La igualdad entre las dos primeras fuerzas entraña la igualdad de sus manifestaciones consideradas en abstracto. Por ello el taoísta no considera superior la vida sobre la muerte, no otorga supremacía a la construcción sobre la destrucción, ni al placer sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre la negación.

Las cosas cotidianas e insignificantes tienen un significado mucho más profundo del que nosotros le damos.

El gran taoísta Lin An define así "el camino de la felicidad":

La gran mayoría de las personas qué vacía y mal se siente, porque usa las cosas para deleitar su corazón, en lugar de usar su corazón para disfrutar de las cosas.

El Tao es "simplemente" algo que no puede ser alcanzado por ninguna forma de pensamiento humano. Es así que casi en su inicio el Tao Te King reza:

El tao que puede ser denominado tao no es el verdadero Tao

Para este algo no existe nombre, dado que los nombres derivan de experiencias; finalmente, y por necesidad de ser descrito o expresado, se lo denominó Tao, que significa "camino" o "sendero" (recto o virtuoso) que conduce a la meta.

Cuando Lao Tse habla del Tao procura alejarlo de todo aquello que pueda dar una idea de algo concreto. Prefiere encuadrarlo en un plano distinto a todo lo que pertenece al mundo. Porque el Tao "es" como el espacio vacío para que se manifieste el todo.

"Existía antes del Cielo y de la Tierra", dice, y, efectivamente, no es posible decir de dónde proviene. Es madre de la creación y fuente de todos los seres.

El tao engendró la unidad. La unidad dio origen a las dos facetas las cuales dieron el ser a la triada y la triada produjo los diez mil seres.

El Tao tampoco es temporal o limitado; al intentar observarlo, no se lo ve, no se lo oye ni se lo siente. Es la fuente primaria cósmica de la que proviene la Creación. Es el principio de todos, la raíz del Cielo y de la Tierra, la "madre" de todas las cosas. Mas, si intentamos definirlo, mirarlo u oírlo, no sería posible: el Tao regresa al No-Ser, ahí donde es insondable, inalcanzable y eterno.

Todas las cosas bajo el Cielo gozan de lo que es, lo que es surge de lo que no es y retorna al No-Ser, con el que nunca deja de estar ligado.

El Tao del No-Ser es la fuerza que mueve todo lo que hay en el mundo de los fenómenos, la función, el efecto de todo lo que es: se basa en el No-Ser.

El mundo de los seres puede ser nombrado con el nombre de No-Ser y el mundo de los fenómenos con el nombre de Ser. Las diferencias recaen en los nombres, pues el nombre de uno es Ser y el del otro, No-Ser, pero aunque los nombres son distintos, se trata de un solo hecho: el misterio desde cuyas profundidades surgen todos los prodigios.

Al encontrar el camino que conduce de la confusión del mundo hacia lo eterno, estamos en el camino del Tao.

EL taoísmo excluye el concepto de ley y lo sustituye por el de orden. Es decir, las cosas son de determinada manera debido a que su posición en un universo en permanente movimiento les confiere una naturaleza que las obliga a ese comportamiento. Así lo explica Dong Zhongshu, filósofo chino del siglo II A.C:

Cuando se vierte agua en el suelo ésta evita las partes secas y a va hacia las que están húmedas. Si dos troncos se colocan en el fuego, éste evita el mojado y enciende el seco. Todas las cosas rechazan lo que es distinto y siguen lo que es igual.

Del mismo modo, las cosas hermosas llaman a otras cosas en la clase de las hermosas, las repulsivas llaman a otras en la clase de las repulsivas. Esto proviene del modo complementario en que se corresponden las cosas de la misma clase. Las cosas se llaman unas a otras, lo igual con lo igual; un dragón trayendo lluvia; un abanico apartando el

Las cosas, hermosas o

calor; el sitio donde ha estado un ejército, llenándose de zarzas

respulsivas, tienen todas un origen. Si se cree que construyen el destino es porque nadie conoce dónde está su origen. No hay ningún suceso que no dependa para su inicio de algo

anterior, a lo que responde porque pertenece a la misma categoría, y por eso se mueve.

EL ALMA INMORTAL DEL ADEPTO TAOISTA.

Tao es el nombre global que se da al orden natural. El objetivo del Tao es enseñar al hombre a integrarse en la naturaleza, enseñarle a fluir, a integrarse en si mismo en

Tao Te King.

concordancia y armonía. El Tao no es un creador porque nada en el mundo se crea ni el mundo es creado. Enseñar a compenetrarse con esta naturaleza y armonía de tal modo que llegue a experimentar en su propio cuerpo sus ritmos vitales. Sintonizándose el cuerpo humano mediante una serie de ejercicios con estos ritmos, ganando así serenidad mental y energía física.

A principios del siglo IV a. C. los filósofos chinos escribían sobre el yin y el yang en

términos relacionados con la naturaleza.

Observando de la perspectiva del Tao, se ve cómo todas las cosas se elevan, se vuelven grandes y luego retornan a su raíz. Vivir y morir es simplemente entrar y salir. Las fuerzas de la mente no tienen poder sobre quien sigue el Tao. El camino del No-Ser lleva a la quietud y la observación, y conduce de lo múltiple al Uno. Para poder recorrer ese camino hace falta preparación interna. Mediante la práctica espiritual, la perseverancia, el recogimiento y el silencio se llega a un estado de relajación que debe ser tan sereno que posibilita la contemplación del Ser interior, el alma, y así se logra ver lo invisible, escuchar lo inaudible, sentir lo inalcanzable.

Una historia representativa del pensamiento Taoísta sería la siguiente: (Adaptado a partir

de

"Las religiones del mundo", de Huston Smith)

El

caballo de un campesino se escapó. Ante la conmiseración de su vecino, el campesino

le

dijo: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y tuvo razón, porque al día siguiente el caballo

regresó acompañado de caballos salvajes con los cuales había trabado amistad. El vecino reapareció, esta vez para felicitarlo por el regalo caído del cielo, pero el campesino repitió:

"¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y otra vez tuvo razón porque al día siguiente su hijo trató de montar uno de los caballos salvajes y se cayó, rompiéndose una pierna. El vecino volvió a mostrar su pesar, y recibió nuevamente la anterior pregunta: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y el campesino tuvo razón una cuarta vez, porque al día siguiente aparecieron unos soldados para reclutar al hijo, pero lo eximieron por encontrarse herido.

Lejos de una amoralidad o de una moralina latitudinaria, el taoísmo preconiza la armonía, allí está el bien, un absoluto sobre las relatividades.

Ésta ética se refleja en el arte.

Al llegar el Buddhismo (o Budismo) a China se produjo una muy interesante "síncresis",

la interrelación entre el budismo y el taoísmo produjo entre otros efectos la escuela

religiosa y filosófica budista Cha‖ang (sinización de la palabra sánscrita dhyana, que

significa: meditación) y ésta, al pasar a Japón originó el zen.

El taoísmo influyó en numerosas áreas del conocimiento como la medicina y ciertas escuelas de meditación, e incluso las artes marciales. Existe un paralelismo en ciertas concepciones del Taoísmo con el Tantra, en especial la visión del mundo como un ecosistema, y la consideración de una vía de iluminación dentro del acto sexual.

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¿QUÉ ES EL BUDISMO?

¿QUÉ ES EL BUDISMO? El Budismo es un medio de transformación individual y social que ofrece

El Budismo es un medio de transformación individual y social que ofrece simplemente sus prácticas y enseñanzas a cualquier persona que desee aprender. La gente puede tomar tanto como desee - poco o mucho. Es posible practicar la meditación con el fin de obtener bienestar y sosiego o podemos querer seguir el camino budista hasta la Iluminación.

El Budismo es un camino de enseñanzas prácticas. Las prácticas Budistas, como la meditación, son un medio para que uno mismo se transforme, desarrollando las cualidades de conciencia, bondad y sabiduría. La experiencia desarrollada dentro de la Tradición Budista durante miles de años creó un recurso incomparable para aquellos que desean seguir un sendero de desarrollo espiritual.

El sendero Budista nos lleva a lo que se conoce como Iluminación o Budiedad.

PRACTICAR BUDISMO HOY EN DÍA.

La principal práctica budista es la meditación. Es importante establecer una rutina diaria de esta, pero es muy difícil porque la vida cotidiana no nos proporciona las condiciones idóneas. El Centro existe para ayudar tanto en éste proceso de desarrollar el hábito positivo de meditar con regularidad como para apoyar a los individuos en su intento de transformarse. Los miembros de la Orden Budista Occidental a través de su práctica y de su experiencia pueden ofrecer consejo y apoyo a quienes lo deseen. Por otra parte el Centro está abierto para que puedas usar el aula de meditación, la biblioteca y beneficiarte del contacto con otras personas que meditan. Saber más de los cursos de Budismo.

DATOS ACERCA DEL BUDISMO.

Más de la mitad de la población mundial vive en países que han recibido una gran influencia de las ideas y prácticas budistas. Sin embargo, desde los tiempos de Buda - quinientos años antes de la aparición del cristianismo- hasta mitad del siglo XX en Occidente no se sabía casi nada acerca del budismo. No obstante, a mediados del siglo XX esta situación empezó a cambiar, y se dice que hoy en día el budismo es una de las religiones que con más rapidez se extiende en Occidente.

¿El budismo es una religión? Normalmente consideramos que la religión es creer en Dios, o mejor dicho, en creer en cualquiera de sus manifestaciones divinas; sin embargo, en el budismo no se habla de Dios alguno.

De esta forma la pregunta que surge es si el budismo se trata de una religión o si se trata sencillamente de una filosofía -una visión particular del mundo, con pautas de comportamiento ético-, o si por el otro lado es más bien una especie de psicoterapia, una manera de comprendernos a nosotros mismos y afrontar los dilemas que la vida nos plantea. En cierto modo el budismo abarca todo esto y al mismo tiempo incluye mucho más.

Un sendero de comprensión directa. El budismo invita a reconsiderar las ideas preconcebidas sobre la religión. Se ocupa de las verdades que van más allá de lo puramente racional, revelando una visión trascendental de la realidad que en su conjunto sobrepasa todas las categorías usuales de pensamiento. El camino budista es una forma de entrenamiento espiritual que con el tiempo lleva a una comprensión directa y personal de dicha visión trascendental.

El sendero empieza desde nuestro propio potencial. Todos tenemos la capacidad de ser más despiertos, más sabios, más felices y más libres de lo que normalmente somos. Tenemos la capacidad de penetrar directamente en la esencia de la realidad, de llegar a conocer las cosas tal como son. Las enseñanzas y métodos del budismo tienen eso como un objetivo final: posibilitar la comprensión plena de nuestro propio potencial.

La expansión del budismo en el mundo. En el transcurso de su larga historia, el budismo se extendió a todos los países de Asia. Allí donde aparecía, la interacción entre la cultura indígena local y las nuevas enseñanzas que provenían del Buda causaban profundos efectos en las dos. En muchos casos el budismo dio lugar a un renacimiento cultural en estas culturas a las que llegaban. En algunas situaciones, como ocurrió en el Tibet, se convirtió incluso en heraldo de la cultura. A medida que el budismo se extendía, experimentaba a su vez cambios y llegaba a adaptarse a las circunstancias culturales específicas de cada zona, esto para así poder expresar sus principios directamente. Así, actualmente distinguimos los budismos de Sri Lanka, Tailandia, Birmania, Vietnam, Camboya, Laos, Nepal, Tibet, China, Mongolia, Rusia y Japón (incluso algunos historiadores creen, a partir de recientes hallazgos arqueológicos importantes, que países de medio oriente tuvieron también en su historia un periodo budista), y dentro de estos podemos observar una amplia y desconcertante variedad de tradiciones, escuelas y subescuelas. La pregunta que surge es cuál, de entre todo este abanico, es el verdadero budismo y a su vez qué tienen en común todos estos enfoques diferentes.

El elemento común de todas las escuelas budistas. Lo que la mayoría de ellas tienen en común es su origen ancestral. Todas ellas son ramas, hojas y flores que han crecido a partir del tronco del primer budismo indio. Todas ellas contemplan la figura de Buda y aceptan y presentan sus enseñanzas originales, aunque a la vez destacan puntos diferentes.

El buda como origen de todo el budismo. Para entender los fundamentos del budismo es necesario aproximarse a Buda lo más posible. Una forma de hacerlo consiste en estudiar los primeros textos donde aparecen sus diálogos y ver qué aspectos resultan todavía relevantes para nuestra vida. Esto no quiere decir, que tengamos que rechazar interpretaciones de escuelas posteriores, si no que es muy bueno para comprender acercarnos al buda histórico.

Los budistas actuales son herederos de todo el budismo. Hoy en día los budistas occidentales son herederos de toda la tradición budista. Pueden admirar, respetar y hacer uso práctico tanto de los elementos del budismo Soto Zen japonés como de los del

budismo Vajrayana tibetano o del Theravada tailandés. Sin embargo para poder comprender la tradición en su conjunto hemos de volver siempre a sus raíces, a la experiencia desde donde surgió todo el budismo.

¿Qué pasó después de la muerte del Buda? El Budismo desapareció de la India hace mil años (aunque recientemente esta reviviendo). Así mismo la enseñanza se expandió hacia el sur a Sri Lanka y el Sudeste de Asia, donde la forma Theravada de Budismo aun sigue floreciendo. También se difundió al norte al Tíbet, China, Mongolia y Japón. Las formas Mahayana de Budismo se practican en estos países, aunque en el último siglo han sufrido mucho de los efectos del comunismo y consumismo. En el último siglo el Budismo ha llegado indudablemente a Occidente y muchas personas se han convertido en Budistas.

BUDISMO.

 

Budismo

Fundador(es)

Gautama Buda, Avalokiteśvara, Śakra devānām indra, Tārā, Adi-Buda, Amitābha, Bhaisajyaguru, Kwan Yin, Manjushri, Vairochana y otras. Para muchas escuelas budistas estas deidades son únicamente símbolos para la meditación y la devoción.

 

Tipo

Número de

De 200/375 millones 1 2 a los 500 millones según la fuente. 3

seguidores

estimado

 

Seguidores

Budistas

conocidos como

Común a todas las escuelas es el Pali Tripiṭaka ("Tres Canastas"). Los

 

budismos Mahayana y Vajrayana añaden otros textos específicos a sus tradiciones.

 

País o región de origen

India
Lumbini ( Nepal ) Bodh Gaya , Sarnath y Kushinagar ( India )
Lumbini ( Nepal ) Bodh Gaya , Sarnath y Kushinagar ( India )
 

País con mayor cantidad de seguidores

China

Organización

internacional

Símbolo

 

Religiones

relacionadas

El budismo es una religión 4 no teísta 5 perteneciente a la familia dhármica y, según la filosofía hinduista-védica, de tipo nastika. 6 El budismo ha ido evolucionando en la historia hasta adquirir la gran diversidad actual de escuelas y prácticas.

Historia

El budismo se desarrolló a partir de las enseñanzas difundidas por su fundador Siddhartha Gautama, alrededor del siglo V a. C. en el noreste de la India. Inició una rápida expansión hasta

llegar a ser la religión predominante en India en el siglo III a. C. En este siglo, el emperador indio Asoka lo hace religión oficial de su enorme imperio, mandando embajadas de monjes budistas a todo el mundo conocido entonces. No será hasta el siglo VII d.C. cuando iniciará su declive en su tierra de origen, aunque para entonces ya se habrá expandido a muchos territorios. En el siglo XIII había llegado a su casi completa desaparición de la India, pero se había propagado con éxito por la mayoría del continente asiático. 7

budismo ha ayudado en la difusión del lenguaje, 8 9 y la adopción de valores humanistas y

universalistas. Es una filosofía importante en Asia donde se encuentra presente en la totalidad de sus países. Desde el siglo pasado se ha expandido también por el resto del mundo. Al carecer de

El

una deidad suprema pero mostrar a la vez su carácter salvífico y universalista, ha sido descrita también como fenómeno transcultural, 10 filosofía, 11 o método de trasformación. 12

El

gran variedad de escuelas, doctrinas y prácticas que históricamente se han clasificado en budismo Theravāda, Mahāyāna y Vajrayāna.

budismo es en número de seguidores una de las grandes religiones del planeta. 13 Contiene una

Buda Gautama

Hay certeza histórica y científica sobre la existencia del Buda Gautama, originalmente llamado Siddharta Gautama y conocido después también como Śākyamuni o Tathāgata. 15 Se sabe que provenía de la segunda casta hindú, la kṣatriya, compuesta de guerreros y nobles. No obstante, algunos estudiosos como Andreu Bareau afirman que no es posible saber con exactitud si era un príncipe o un noble.

La vida y enseñanzas de Gautama se transmitieron de manera oral hasta la primera compilación

escrita del budismo, llamada el Canon Pāḷi, donde los hechos de su vida aparecen de manera dispersa. Pero no existirá una compilación biográfica completa hasta bastantes siglos después, siendo la más reconocida la del maestro y erudito indio Aśvaghoṣa 16 que vivió en el siglo I de Nuestra Era.

Los relatos sobre la vida de Siddhārtha están mezclados con mito, leyenda y simbolismo. Más allá de su simple interés biográfico, estas historias son vistas como una guía para la vida de sus seguidores, en la que los diferentes episodios clave constituyen metáforas de los procesos de crisis y búsqueda espiritual del ser humano. Además de la recopilación sobre su vida como Siddhārtha, existen también relatos sobre sus vidas previas llamadas jatakas. En estos relatos Buda aparece como un bodhisattva; alguien que atraviesa obstáculos a través de varias vidas en el camino hacia el Nirvāna.

Según la tradición, Los Cuatro Encuentros fueron una de las primeras contemplaciones de Siddhārtha. A pesar de las precauciones de su padre, alcanzó a salir del palacio en cuatro ocasiones en las que vio por primera vez en su vida a un anciano, a un enfermo, a un cadáver y por último a un asceta, realidades que desconocía personalmente.

A los 29 años, después de contemplar los cuatro encuentros, decidió iniciar una búsqueda

personal para investigar el problema del sufrimiento. A esta decisión se le llama La Gran Renuncia. Se unió al entonces numeroso y heterogéneo movimiento hindú de los sramanas (‗vagabundos religiosos mendicantes‘), renunciando a todos sus bienes, herencia y a su posición social, para seguir prácticas religiosas y ascéticas.

Nirvana de Siddhārtha

El Loto es el símbolo del Despertar; el florecimiento del loto representa al momento del Nirvāna.

Siddharta se dio cuenta, después de casi morir de hambre a causa de un estricto ascetismo, que la moderación entre los extremos de la mortificación y la indulgencia hacia la experiencia sensorial, lograba incrementar sus energías, su lucidez, y su meditación. Con este hallazgo, que llamó Camino medio, comió algo y se sentó bajo una higuera Bodhi, una especie sagrada en la India, con la promesa de no levantarse hasta hallar la solución al sufrimiento y ser un Buda. Esto ocurrió en la localidad de Bodhgaya, cerca de Benarés, que actualmente es un sitio sagrado de peregrinación budista.

Siddharta atravesó distintas etapas de meditación. En la primera parte de la noche logró el conocimiento de sus existencias anteriores (pubbe nivasanussati ñana), durante la segunda parte de la noche alcanzó el conocimiento de ver seres morir y renacer de acuerdo con la naturaleza de sus acciones (cutupapata ñana) y durante la última parte de la noche purificó su mente (asavakkhaya ñana) y tuvo un entendimiento directo de las Cuatro Nobles Verdades (cattari ariya-saccani).

Como última prueba se presentó Mara (la tendencia a la maldad en seres samsáricos, a veces interpretado como demonio), quien hizo una serie de tentaciones. Sin embargo, Siddharta no cayó en estas tentaciones, con lo que logró ser libre del aferramiento a las pasiones pero sin represión de estas (destruyendo las cadenas del samsara).

Al final, conoció que había logrado un estado definitivo de "no-retorno" al que se llama Nirvāņa, que significa ‗cese (del sufrimiento)‘ pero que no es posible describir claramente con lenguaje. En ese momento dijo "hecho está lo que debía hacerse". Tras alcanzar la iluminación, dedicó su vida a propagar sus enseñanzas en el norte de la India.

El despertar de Gautama es el punto de partida histórico del budismo, y parte de la enseñanza de que alcanzar el Nirvana es posible; todos los seres humanos tienen el potencial de lograr un cese del sufrimiento y comprender la naturaleza del bodhi.

El budismo en el mundo.

Tradiciones y escuelas budistas

El budismo no está organizado con una jerarquía vertical. La autoridad religiosa se basa en los textos sagrados: los Sutras (literalmente ‗discursos‘). Además de eso, hay un numeroso material de interpretación en el que contribuyen maestros y personajes a través de la historia que los han comentado y analizado.

La comunidad monástica se organiza históricamente por líneas de transmisión en el tiempo, y en algunas escuelas las cadenas de relaciones entre maestros y discípulos son centrales. Los laicos tienen distinto papel dependiendo de las dos grandes ramas, Theravāda (‗escuela de los ancianos‘) y Mahāyāna (‗gran vehículo‘). En el budismo mahayana, la vida laica se considera tan útil para alcanzar el Nirvana como la vida monástica, mientras que en el theravada se da un énfasis a la vida monástica. 17 18 Otra clasificación muy común es identificar a una tercera rama; el Vajrayāna (o Tántrico), que se puede considerar una parte o una división del Mahayana. 19

Esta organización religiosa descentralizada ha permitido una enorme flexibilidad de puntos de vista, variaciones y enfoques. 20 Las variantes de budismo se dieron por divisiones en el tiempo de puntos de discusión doctrinales, como a su vez por distintos contextos sociales y geográficos, como un árbol ramificado. 21

Cantidad de budistas en el mundo

Población budista. Rojo: países donde un alto porcentaje de la población es budista. Morado:

población significativa.

En general el budismo se fue implantando en muchos países sin entrar en conflicto directo con las religiones autóctonas, sino en muchos casos, intercambiando influencias. A diferencia de otras religiones el budismo no conoce la noción de guerra santa, la conversión forzada, ni tampoco considera la noción de herejía como algo siempre pernicioso Aunque han existido algunos episodios históricos de enfrentamientos violentos por cuestiones de doctrina o de acoso a personajes disidentes o algunas minorías, estos son excepcionales para una religión que se convirtió en la mayoritaria de Asia durante un recorrido histórico de 2500 años. 23 24 25 El pluralismo de enfoques y la aceptación de distintos puntos de vista doctrinales ha sido históricamente algo compartido y aceptado en la comunidad budista, lo que ha dado lugar a una enorme cantidad de literatura religiosa y filosófica. 26

Las estimaciones sobre el número de budistas en el mundo varían significativamente, según diferentes fuentes disponibles 27 28 29 30 siendo las estimaciones más modestas entre los 200 y los 330 millones de seguidores. 31 La página web budista Buddhanet considera que los 350 millones es la cifra más consensuada, 32 la cual no incluye a las personas que sólo simpatizan con el budismo o que siguen el budismo al lado de otra religión como el taoísmo, el sintoísmo o el cristianismo, algo que no es poco común. 33 La página web Adherentes.com establece el número de budistas en 375 millones (6% de la población mundial). 34 En cualquiera de estas mediciones el budismo es la cuarta religión más grande del mundo después del cristianismo, el Islam y el hinduismo, y seguida por la religión tradicional china. Otros cálculos menos moderados elevan la cantidad de budistas a 500 millones, 35 pero el número exacto en general es incierto y difícil de definir por las características propias del budismo y los países donde se ha extendido.

En cualquier caso, esto significa que el budismo es de las mayores religiones de la humanidad en número de seguidores. Estas cifras han aumentado considerablemente tras las recogidas en el siglo XX, sobre todo porque en países como China empiezan a aparecer los datos tras su apertura política. Así mismo, en India se han dado conversiones masivas al budismo de cientos de miles de personas pertenecientes a la casta de los intocables (Dalits).

La mayoría de los budistas están en Asia. Para obtener una cifra mundial más exacta, la principal dificultad es dar una cifra sobre China. El budismo posee un importante arraigo histórico en ese país, sin embargo es oficialmente un país ateo, en el que además se practica una religión popular tradicional muy heterogénea y sincretista que, entre otros, incluye elementos budistas, y que con frecuencia se lista por separado.

En los países de Occidente el número de budistas ha crecido significativamente en los últimos 50 años. 36 En Europa Occidental cuenta 20 millones de seguidores y es hoy el 5% de la población. En Estados Unidos el budismo tiene una gran implantación con unos 4 millones de seguidores. 37

Otra dificultad para calcular el número de budistas radica en establecer si el número se refiere a las personas exclusivamente budistas ó a los que practican el budismo simultáneamente con otra religión de forma sincrética como sucede en China y Japón. 38 39 40 41

Estudios y educación

En el ámbito educativo, el budismo se estudia como especialidad en algunos de los principales centros universitarios occidentales. 42 Algunas de las universidades más prestigiosas (Oxford, Harvard, Lausanne, Berkeley, Salamanca, Milán) tienen sección de estudios de religiones y lenguas orientales con especialidad sobre budismo. 43 44 45 46 47 Asimismo, en los países donde el

budismo representa una mayoría o porcentaje significativo, existen centros de educación superior dedicado al estudio y formación en el budismo, tales como: el Institute of Buddhist Studies en California, la Dongguk University en Corea del Sur, la Bukkyo University y Soka University,

Sri

ambas

Jayewardenepuraentre en Sri Lanka, entre muchas otras instituciones.

Fundamentos budistas

en

el

International

Buddhist

College

en

Tailandia

y

la

University

of

También llamado el Dharma (en sánscrito, significa: soporte, apoyo, lo que mantiene, la ley, la

verdad, la auténtica naturaleza de la realidad, el camino), los Fundamentos budistas son la base

de las enseñanzas del budista

A pesar de una enorme variedad en las prácticas y manifestaciones, las escuelas budistas

comparten principios filosóficos comunes. El estudio más profundo y la práctica más intensa, solía limitarse en oriente a las órdenes monásticas. En la actualidad sólo el budismo theravāda tiene un énfasis en la vida monástica en detrimento de la vida laica. Las otras corrientes desarrollan y elaboran sobre determinados aspectos del budismo original de la India. 48

Todos los elementos de las enseñanzas filosóficas fundamentales se caracterizan por estar

estrechamente interrelacionados y contenidos en otros, por lo que para alcanzar su entendimiento

se necesita una visión holística de su conjunto. Además, se suele subrayar el hecho de que todas

las enseñanzas son solo una manera de apuntar, guiar o señalar hacia el Dharma, pero del cual

debe darse cuenta el mismo practicante. El Dharma solo puede ser experimentado o descubierto

de manera directa a través de una disciplinada investigación y práctica personal.

Las Cuatro Nobles Verdades

Según el budismo las cuatro nobles verdades son:

1.

La vida incluye duḥkha (sufrimiento, insatisfacción o descontento): El nacer es sufrimiento,

la

enfermedad es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, la pena es

sufrimiento, así como la lamentación, el dolor y la desesperación. El contacto con lo desagradable

es sufrimiento, la separación de lo que es placentero es sufrimiento, el deseo insatisfecho es

sufrimiento. En definitiva, los cinco agregados de la mente y el cuerpo que producen los deseos (corporiedad, sentimiento, percepción, formaciones mentales predispuestas y consciencia discriminativa) son sufrimiento.

2. El origen del sufrimiento es el tṛṣṇā (anhelo, deseo, literalmente sed): El sufrimiento se

origina en el ansia que causan los deseos, los sentidos y el placer sensual, buscando la satisfacción

ahora aquí y después allí, el ansia de llegar a ser, el ansia de nacer de nuevo y el ansia de ser aniquilado.

3. El sufrimiento puede extinguirse cuando se extingue su causa: El sufrimiento se extingue

con el abandono del ansia de placeres sensuales, de llegar a ser y de aniquilación, y con la ausencia de pasión, el no albergar ya más.

4. El noble camino es el método para extinguir al sufrimiento: El budismo prescribe un método, o camino, con el que se intenta evitar los extremos de una búsqueda excesiva de satisfacción por un lado, y de una mortificación innecesaria por el otro. Este camino comprende la sabiduría, la conducta ética y el entrenamiento o cultivo de la mente y corazón49 por medio de meditación, 50 atención y la plena consciencia del presente 51 de manera continua.

Conceptos budistas

Las Tres Características de la Existencia (Tri-Laksana)

(en sánscrito) Las Tres Marcas, Los Tres sellos, Las Tres Realidades

Esta enseñanza fundamental del budismo explica la naturaleza de los fenómenos del mundo percibido, los cuales poseen tres características universales:

Anitya: impermanencia.

Anātman: inexistencia de un ego permanente.

Duḥkha: sufrimiento, descontento o insatisfacción.

Karma: causa y efecto

(en sánscrito) Causalidad, Ley de causa y efecto. Acción intencional o volición. Semilla. Condicionamiento.

Según el budismo, toda acción intencionada (karma) crea uno o varios efectos que aparecen cuando las circunstancias son proclives, a lo que se llama maduración (vipaka) o fruto (phala). El karma en aplicación a la doctrina budista se refiere a cualquier acción de habla, cuerpo o pensamiento. Por tanto los movimientos ajenos a la volición o la intencionalidad - como ocurre en

el caso de actos reflejos - son neutrales kármicamente. Sin embargo, cualquier movimiento de la

voluntad es karma aunque no sea consciente.

El "buen" y "mal" karma se distinguen de acuerdo a la raíz de las acciones. En el Kukkuravatika Sutta 52 Buda clasifica el karma en 4 grupos:

1. Oscuro con resultado oscuro.

2. Brillante con resultado brillante.

3. Oscuro y brillante con un resultado oscuro y brillante.

4. Ni oscuro ni brillante con un resultado ni oscuro ni brillante.

La oscuridad (el mal) no puede dar lugar a un brillante (feliz) resultado, pero aun así el karma puede estar mezclado debido a una variedad de motivos buenos y malos.

El karma en el budismo explica también las diferencias por las que los seres tienen una vida más

menos larga, riqueza, belleza, salud o sabiduría. En el Cula-kammavibhanga Sutta 53 Buda explica que éstas cosas no existen por casualidad sino por el karma. El karma es una ley para explicar un mecanismo en el que está ausente un ser consciente que juzgue. Así, en el Mahakammavibhanga Sutta 54 Buda explica los 4 tipos de personas que deben distinguirse respecto al karma y su destino previsible:

o

1. Quien hace el mal y va a un infierno, estado de deprivación o un renacimiento inferior.

2. Quien hace el mal y va a un cielo, estado feliz o renacimiento superior.

3. Quien hace el bien y va a un cielo, estado feliz o renacimiento superior.

4. Quien hace el bien y va a un infierno, estado de deprivación o un renacimiento inferior.

Nótese que cielo e infierno no están expresando exclusivamente el destino tras la muerte, sino estados luminosos y felicidad o bien de oscuridad e infelicidad, que existen también en vida como efectos de acciones previas. El mecanismo del karma supone por tanto un reflejo bastante fiel de

la realidad, no siempre considerada justa y en donde a las acciones buenas o malas no les sucede

siempre el efecto deseado.

La doctrina de karma budista no es totalmente determinista ni fatalista. Karma no significa destino ni predeterminación, ya que no existe un automatismo ciego en la voluntad respecto a las tendencias mantenidas y no es posible anticipar que ocurrirá. La práctica budista además permite tomar observación y consciencia de este funcionamiento para ocasionar un distanciamiento respecto a esas tendencias. El karma no se debe entender como castigo al igual que tampoco lo hacemos, por ejemplo, con el ADN. Karma es una más de las cinco tipos de condicionalidad o procesos lógicos del Universo (niyamas):

1. Inorgánica.

2. Orgánica.

3. Psicológica.

4. Moral.

5. Trascendental.

Estos tipos de condicionalidad son impersonales y no hay intervención divina en ellos. Del mismo modo que la ley de la gravedad no requiere intervención divina. Algunos tipos de condicionalidad son inmutables: ni siquiera un Buda puede escapar de ser afectado una vez que ya nació y tiene un cuerpo.

¿Cómo funciona el karma?

El rol de actuación de la persona respecto al karma se circunscribe en la explicación budista sobre la experiencia de la realidad y como la individualidad se expresa. En el Abhidhamma Pitaka se describen 52 factores mentales (cetasikas) que surgen en varias combinaciones para dar lugar a 89 posibles estados de consciencia (cittas). Desde aquí se consideran 4 elementos físicos primarios y 23 fenómenos físicos que se derivan de ellos. En este escenario existen los movimientos de la voluntad, y es en donde se condicionan o refuerzan hábitos y tendencias (samskara) para crear, de manera acumulativa, lo que se nos aparece como nuestra personalidad

o carácter. El proceso resumido de todo ello y que explica el Karma respecto a la acción será resumido como:

1. Samskara o predisposición

2. Karma o acto volitivo

3. Vipaka o fruto; resultado. El resultado de nuestras acciones nos otorga una experiencia que promueve nuevamente una disposición Samskara, y así continúa.

En el budismo, las diferencias entre las acciones volitivas se expresan sólo en términos de habilidad o destreza. Si las motivaciones o raíces (mula/hete) corresponden con alguno de los Tres Fuegos (véase Duhkha) son torpes por ser malsanas y perniciosas (akuśala), y si

corresponden a sus opuestos son hábiles por ser saludables (kuśala). Sin embargo, el objetivo de

la práctica del renunciante (véase Nekkama) budista no es la de producir más de un tipo de karma

(más mérito) y menos de otro (menos castigo), sino el de dejar totalmente de producir karma alguno para acabar con el ciclo de renacimiento. Más allá de esta breve explicación, existen varios comentarios alrededor del karma que lo clasifican en diferentes tipos para su comprensión más detallada. 55

El funcionamiento del karma es extremadamente complejo; su resultado exacto y preciso es imposible de predecir y no siempre se manifiesta de manera inmediata, ya que su maduración depende de las circunstancias. El karma tampoco es una explicación a la mala fortuna, debido al gran número de variables y fuerzas involucradas.

Surgimiento condicionado (pratītya-samutpāda)

El surgimiento condicionado es expuesto en el Maha-nidana Sutta o "Discurso de las causas". 56 Constituye una formulación elaborada del proceso de existir y de cómo los seres están atrapados por la ignorancia en un ciclo de sufrimiento. Este proceso es constante, y supone una explicación que abarca tanto la duración de todas las vidas pasadas como de la vida actual, instante tras instante. Por lo tanto el "ser" supone un ámbito que se crea y destruye momento tras momento.

La originación dependiente contiene 12 eslabones:

1. Avidyā: ignorancia

2. Samskāra: formaciones mentales

3. Vijñāna: consciencia

4. Nāma Rūpa: nombre y forma (pre-materialidad)

5. ŞaDāyatana: sensorialidad (órganos sensoriales)

6. Sparsha: contacto

7. Vedanā: sensación

8. Tŗşņa: deseo, querer

9. ‗‗Upādāna‘‘: aferramiento

10. Bhava: devenir

11. Jāti: nacimiento

12. Jarā-maraņa: decaimiento, vejez, muerte.

Así, con la ignorancia como condición surgen las formaciones mentales. Con las formaciones mentales como condición surge la consciencia. Con la consciencia como condición surge el nombre y la forma. Con nombre y forma como condición surgen los órganos sensoriales. Con los órganos sensoriales como condición surge el contacto. Con el contacto como condición surge la sensación. Con la sensación como condición surge el deseo. Con el deseo como condición surge el aferramiento. Con el aferramiento como condición surge el devenir. Con el devenir como condición surge el nacimiento. Con el nacimiento como condición surge el decaer, la vejez y la muerte.

Mientras la ignorancia no se erradica, de nuevo se repite el proceso sin fin. El camino budista busca erradicar la ignorancia y romper esta cadena, es lo que se conoce como nibbana o nirvana (el cese) de esta cadena.

Renacimiento

En la India, la idea de reencarnación era ya parte del contexto en el que nació el budismo. En el budismo se prefiere el término "renacimiento" en vez de "reencarnación", debido a que no afirma la existencia de un alma perdurable que pueda transmigrar. Así, el renacimiento en el budismo no es igual que la reencarnación en el hinduismo. Para entender el renacimiento es necesario entender también el concepto de anatta.

En el renacimiento budista, el proceso del karma hará que la existencia de seres conscientes se manifieste, pero no existe un alma o espíritu eterno. Así, las acciones de cuerpo, habla y pensamiento conllevan efectos que se experimentarán con el tiempo, ya sea en la vida actual o siguiente. La continuidad entre individuos la constituye esa corriente causal, que es manifestada como tendencias y circunstancias en sus vidas.

El renacimiento no es visto como algo deseable, ni significa un determinismo o destino. El camino budista sirve para que la persona pueda liberarse de esa cadena de causas y efectos. Mientras no exista un cese de este ciclo, nuestra vida es Samsárica. Si bien el individuo debe

experimentar las circunstancias en las que le toca vivir, a la vez es el único responsable de lo que decida hacer frente de ellas.

La meditación, práctica fundamental en el budismo, es una herramienta útil para el budista. Con

esta práctica aprende a observar cómo no existe un dueño de (sus) pensamientos, pero que a la vez

es responsable de lo que decida hacer con estos. El apego o no apego son por tanto la clave para conseguir más ecuanimidad respecto a sí mismo y al mundo.

Nirvāņa: El Despertar, La Iluminación

Hoja de Ficus religiosa o Higuera sagrada, la especie a la que pertenece el árbol bajo el cual despertó espiritualmente el fundador histórico del budismo.

Buda Gautama afirmó que es posible el cese definitivo del círculo de la originación dependiente y el renacimiento. La meta de la práctica budista es por tanto el de despertar del Samsāra para experimentar la verdadera naturaleza de la existencia y la vida. Este esquema de realidad se expresa en las enseñanzas por medio de las Cuatro Nobles Verdades, Las Tres Marcas de la Existencia, la Originación Dependiente y el Renacimiento (explicadas anteriormente). Alcanzar este estado de liberación implica por tanto vivir una nueva experiencia sobre la naturaleza de la vida, de la muerte y del mundo que los rodea.

A las personas que no hayan alcanzado este estado aún solo se les pueden proporcionar

definiciones, analogías y comparaciones imperfectas e indirectas sobre este estado. El Nirvāņa se describe principalmente por lo que no es: no-nacido, no-originado, no-creado, no-compuesto. Sin embargo no se debe confundir ni con la aniquilación o aislamiento del individuo ni con un nihilismo.

Como la experiencia del Nirvāņa no es descriptible de manera clara con el lenguaje, y por lo tanto

no es fácil de comunicar, lo único que se puede dar es una indicación del camino a seguir para obtenerla.

Las Cuatro Nobles Verdades

Tras el despertar de Buda Gautama, el primer discurso (Sutra) que dio fue a sus antiguos compañeros de meditación, en lo que se conoce como "La puesta en marcha de la rueda del Dharma" (Dhammacakkappavattana). En este primer discurso, Buda Gautama establece las bases para la comprensión de la realidad del sufrimiento y su cese.

Estas bases se conocen como "Las Cuatro Nobles Verdades", las cuales constatan la existencia de lo que en el budismo se llama duhkha; una angustia de naturaleza existencial.

Duhkha (el sufrimiento) existe.

La

vida es imperfecta, la insatisfacción y el sufrimiento existen y son universales. Este es el punto

de

partida de la práctica budista. Esta verdad contiene las enseñanzas sobre las Tres Marcas de la

La causa de duhkha es tŗşņā (en sánscrito: el deseo, el querer, el anhelo, la sed).

El origen, la causa raíz, de duhkha es el anhelo, el ansia o la sed (tŗşņā) de cualquier situación o

condición placentera. Creemos que algún acto, logro, objeto, persona o entorno nos llevarán a la satisfacción permanente del ―yo‖, cuando el "yo" en sí no es más que una fabricación impermanente de la mente. Y de ahí que el origen del anhelo sea la ilusión o la ignorancia

(avidyā) en la vida samsárica. Los seres samsáricos no comprenden la manera y forma en la que realmente funciona el karma. Esta verdad contiene la explicación del Surgimiento Condicionado.

Existe un cese de duhkha.

Según el budismo, a través del aprendizaje de la observación de los procesos considerados como ignorantes y alimentados por Los Tres Fuegos, se empieza a crear la base para lograr su cese. La forma de que la insatisfactoriedad de la vida cese es la de enfrentarnos de manera directa a duhkha y tŗşņā, su causa. Al enfrentarnos a la realidad, la entendemos como realmente es, sabemos las causas del sufrimiento y como hacer para que no surjan. Esta verdad contiene la enseñanza sobre nuestra capacidad de llegar al Nirvana.

Existe un Noble Camino para lograr este cese.

El

método y la disciplina para eliminar la ignorancia, el anhelo y finalmente dukkha es el camino

de

la sabiduría, la ética y la meditación, expuesto de manera detallada en el Noble Camino.

La práctica budista

Noble Camino Óctuple

El Noble Camino (en sánscrito: Ārya Sṭāṅga Mārgaḥ) tiene ocho aspectos:

Prajñā: Sabiduría

o

saṃyak dṛṣṭi: visión o comprensión correcta

o

saṃyak saṃkalpa: pensamiento o intención 57 correcta

Śīla: Conducta Ética

o

saṃyak vāc: habla correcta

o

saṃyak karmānta: acción correcta

o

saṃyak ājīva: medio de vida correcto

Samādhi: Disciplina Mental 58 o Cultivo Meditativo 59

o

saṃyak vyāyāma: esfuerzo 60 o diligencia 61 correcta

o

saṃyak smṛti: consciencia del presente 62 o atención 63 correcta

o

saṃyak samādhi: concentración 64 o meditación correcta

Ética budista

La ética budista se fundamenta en los principios de ahimsa (no ocasionar daño) y el Camino medio (moderación; no reprimir ni tampoco aferrarse a nada). Según las enseñanzas budistas, los principios éticos están determinados por el hecho de si una acción cualquiera podría tener una consecuencia dañina o perjudicial para uno mismo o para otros. En el budismo se utiliza la expresión de mente hábil, que es aquella que evita todas las acciones propensas a causar sufrimiento o remordimiento. El esfuerzo y la intención empleados determinará la carga kármica

de la acción.

A diferencia de una regla impuesta por una autoridad, un precepto es una base o guía ética

personal. La ética budista se basa en Los Cinco Preceptos:

respetar la vida.

evitar tomar lo que no es dado.

mantener una conducta sexual correcta: que no sea dañina con otros o con uno mismo.

hablar de manera correcta / no mentir

evitar tomar intoxicantes que alteren negativamente la mente.

Los monjes y monjas budistas por su parte, siguen más de 200 normas de disciplina descritas en detalle en el Vinaya pitaka; algunos monjes y monjas budistas zen no tienen que seguir el voto de castidad ni pobreza (pueden casarse y trabajar).

Meditación budista

Jardín Zen en el templo de Komyozenji, en Dazaifu (Japón).

La meditación (samādhi o bhavana) es la práctica budista por excelencia. El significado del término es "cultivo de la mente". Es por tanto una actividad que supone determinada disposición para que el practicante se sitúe en la realidad y así aumentar su comprensión y sabiduría, que son esenciales para la erradicación de dukkha. Hay muchas y variadas técnicas de meditación budista dependiendo de cada tradición y escuela, si bien todas se basan en dos componentes llamados samatha (calma mental, tranquilidad) y vipassana (conocimiento directo, intuición). En el núcleo central de toda meditación budista hay una observación tranquila y atenta tanto de los propios procesos mentales como de los fenómenos de la vida.

La meditación budista se basa en el samadhi, necesario para la realización del Nirvana. En el budismo se explican las diferentes etapas de meditación o jhanas que se experimentan en el progreso hacia el Nirvana.

A partir de una base común, a lo largo de la historia las diferentes tradiciones budistas elaboraron sus propias técnicas de meditación dependiendo de su propia evolución histórica y sus influencias culturales. En todas las tradiciones hay infinidad de técnicas y variantes meditativas, pero al basarse en los mismos fundamentos son similares. Lo característico de los sistemas de meditación budista en las diferentes tradiciones es el objetivo de alcanzar el Nirvana.

Las tres joyas (Triratna)

Todo budista toma refugio en las 'Tres Joyas, Los Tres Refugios o Los tres tesoros, siendo este acto lo que lo define como tal. Este refugio viene a significar que una vez la persona ha comprendido el sentido de liberación que subyace en el camino del Dharma, tomará refugio mientras dure su vida en:

1. Buda: naturaleza bodhi, nirvana o despertar.

2. Dharma: el budismo, la enseñanza de budas.

3. Sangha. la comunidad de budistas.

En muchas escuelas budistas existe algún tipo de ceremonia oficiada por un monje o maestro que ofrece la toma de refugio en las Tres Joyas. Esto es una manifestación pública del compromiso pero no es algo indispensable. La persona puede por ella misma tomar refugio con sinceridad y es suficiente para considerarse budista.

Quienes no han tomado refugio pueden beneficiarse del budismo al considerarlo una filosofía, un método de entrenamiento práctico espiritual. Por este motivo, y al estar desligada de la devoción a deidades, a menudo hay personas de otras religiones o sin religión que estudian la meditación budista.

EL ISLAM.

EL ISLAM. Con los nombres de Islam, islamismo o religión musulmana se conoce a la religión

Con los nombres de Islam, islamismo o religión musulmana se conoce a la religión monoteísta fundada por Mahoma. De acuerdo con la tradición, los preceptos esenciales de la religión le fueron transmitidos por la mediación de un ángel, Gabriel, que le hizo sucesivas revelaciones. Estas revelaciones fueron recogidas en el Corán, libro sagrado de los musulmanes. Las doctrinas de Mahoma, propagadas en un principio entre los nómadas de Arabia en el siglo VII, constituyen, en la actualidad, una de las más importantes religiones del mundo y la base de la civilización musulmana. El Islam, además de una religión, es también una ley que regula la vida del musulmán, tanto en lo que respecta a su comportamiento religioso individual como en el plano social o político.

El credo islámico es estricto: Alá es el único Dios, creador del mundo, todopoderoso, al que se debe obediencia y devoción (islam significa sumisión, y musulmán, aquel que se somete a Dios). El verdadero creyente sigue los dictados de Alá; a los infieles les aguarda el juicio final y los tormentos del infierno, y a los fieles se les promete un paraíso lleno de placeres. En cuanto a la creencia en un único Dios, el islamismo es análogo al judaísmo y al cristianismo; de hecho, Mahoma se inspiró en la Biblia e integró en su credo a los profetas del Antiguo Testamento. Considera a Cristo un profeta más, y a Mahoma, en tanto que receptor de las revelaciones de Dios a través del arcángel Gabriel, como el mayor de entre ellos.

MAHOMA.

Las obligaciones religiosas del creyente (complemento y nunca sustitutivas de la fe) son cinco: la profesión de fe ("No hay más dios que Alá, y Mahoma es su profeta") que se recita en momentos solemnes; la plegaria ritual cinco veces al día, orientada hacia La Meca, en estado de purificación y con unos ademanes y términos prefijados; el ayuno anual en el mes del Ramadán, consistente en abstenerse de consumir alimentos y bebidas y tener relaciones sexuales desde la salida hasta la puesta del Sol; la limosna legal o zakat, como fórmula de purificación religiosa de la riqueza y contribución al sostén de la comunidad; y la peregrinación a La Meca una vez en la vida. La participación en la guerra santa, para defensa y expansión de la fe, no constituye una obligación, pero es un acto grato a Alá, que concede el paraíso a quien muera en combate, perdonando sus faltas y pecados.

Además de estas obligaciones, el Islam establece otras normas de rango menor que deben ser observadas por el buen musulmán: la prohibición de comer carne de cerdo o sangre de animales, o de beber vino u otros líquidos embriagadores; la conveniencia de practicar la caridad con los desfavorecidos; el respeto a la vida y a las propiedades ajenas; el veto al préstamo con usura; la equidad y justicia en las transacciones comerciales.

En este sentido, debe recalcarse que el Corán regula no sólo aspectos religiosos y comportamientos ético-morales, sino también la organización de la vida ordinaria, terreno en el que acepta algunas costumbres de la Arabia preislámica. Así, por ejemplo, se consolida el concepto patriarcal de la familia y el papel de la mujer queda en un plano inferior al ser considerada jurídicamente como menor de edad, aunque el Corán insiste repetidamente en el deber de tratar respetuosamente a las mujeres y concede a las esposas el derecho al divorcio en caso de malos tratos. La poligamia se admite sin más limitación que el número de esposas (no se puede sobrepasar la cifra de cuatro), pero el de concubinas es ilimitado, de forma que los medios económicos del individuo fijan el número de mujeres que puede tener. En cualquier caso, no se debe olvidar que el Islam nació en un ambiente concreto (el de Arabia a comienzos del siglo VII) y que la valoración actual del mismo debe tener en cuenta esta circunstancia, so pena de cometer un grave error.

TEOLOGÍA Y ÉTICA.

El Islam rechaza de modo rotundo el politeísmo, e incluso la posibilidad de un ser humano de participar de algún modo en la divinidad: Dios, Alá, es único y omnipotente. Como primordial acto de misericordia, Alá creó el mundo y el hombre, y dotó a cada ser de su propia naturaleza y de leyes que rigen su comportamiento. El resultado es un cosmos ordenado y armónico; ese orden y armonía es la prueba principal de la existencia y unidad de Dios. La naturaleza fue creada al servicio de la humanidad, que puede explotarla en beneficio propio. Pero la humanidad, a su vez, existe para servir a Dios: debe construir un orden social justo, guiado por principios éticos, y adorar a Dios.

La misericordia de Dios no sólo se manifiesta en la creación de una naturaleza al servicio del hombre, sino también en su comunicación con los hombres a través de los profetas. Aunque el ser humano posee el conocimiento del bien y el mal, necesita una guía espiritual. Los enseñanzas de todos los profetas proceden de una misma fuente divina, y por ello las diversas religiones son, en esencia, una sola, aunque adquieran formas, ritos o instituciones diferentes. Los profetas son meramente humanos, pero, en la medida en que sus enseñanzas proceden de Dios, no es posible rechazar a unos y aceptar a otros: siempre habrá que acatar sus enseñanzas. La particularidad de Mahoma es la de ser el último mensajero de la voluntad de Dios; por ello la revelación fijada en el Corán es la última y la más perfecta, y debe imponerse sobre las anteriores.

Dios, después de crear el cielo y la tierra, creó al hombre en la persona de Adán, le enseñó los nombres de todos los seres y le encargó que fuera su vicario en la tierra. Desde los albores de la historia de la humanidad, la religión deseada por Dios fue el Islam, pero como los hombres lo olvidaron, Dios envió a profetas para recordárselo. Estos profetas- enviados podían tener además otra misión, la de promulgar una legislación temporal que se injertara en la religión inmutable. De este modo, la historia de la humanidad se entiende como la de sucesivos envíos de profetas a los distintos pueblos. Unos fueron enviados a los pueblos de Arabia, y otros, a los hebreos. El penúltimo de los enviados fue Jesús, criatura simple, enviada únicamente a los hijos de Israel. Al final, cuando se cumplió el tiempo, Mahoma fue enviado a los árabes primero y luego a toda la humanidad. Después de él no será enviado ningún profeta; la legislación promulgada en el Corán será válida hasta el día de la Resurrección.

El Corán censura como principales defectos del ser humano el orgullo e inconsciencia de su insignificancia, el egoísmo y la estrechez de miras. Los hombres viven pendientes de lo terrenal, olvidan al creador y sólo vuelven a Él cuando la naturaleza les falla. En su miopía, los hombres creen no obtener nada de la caridad o de la ayuda a sus semejantes, ignorando que Dios los premiará con la prosperidad. El Corán exhorta al individuo a trascender y superar tales defectos. Con ello se desarrollará su rectitud, su "atención" moral o taqiyya (cuya traducción más precisa es "precaución o defensa ante el peligro",

aunque suele traducirse como "temor de Dios") y podrá examinar juiciosamente, sin autoengaños, el valor moral de sus acciones. El fin último de la conducta humana ha de ser

el bien de la humanidad y no los placeres y ambiciones egoístas.

REPRESENTACIÓN DEL JUICIO FINAL.

El mundo terminará el día del juicio final: la humanidad será reunida y los individuos serán juzgados por sus acciones. Los "elegidos" irán al Jardín (el paraíso) y los "perdedores" irán al infierno, aunque Dios es misericordioso y perdonará a los que sean merecedores de ello. El Corán reconoce además otra clase de providencia divina, que afecta a la historia de los pueblos y naciones. Al igual que las personas, pueden ser corrompidas por la riqueza o el orgullo, y si no se reforman serán castigadas con la destrucción o su sometimiento a naciones más virtuosas.

LOS PRECEPTOS DEL ISLAM.

La importancia de las cinco obligaciones religiosas del creyente antes citadas se refleja en

el nombre con que son conocidas: "los cinco pilares del islam". La primera es la profesión

de fe (shahada): "No hay más dios que Alá, y Mahoma es su profeta". Debe ser hecha pública por cada musulmán al menos una vez en su vida "de forma verbal y con total

asentimiento de corazón", y supone el ingreso del individuo en la comunidad.

La segunda, el salat, es la obligación de realizar cinco oraciones al día: antes de la salida del sol, al mediodía, entre las tres y las cinco de la tarde, después de la puesta del sol y antes de la medianoche. En tales momentos del día, el almuédano (de al-mu'addin, "el que llama a oración") hace una llamada pública desde un minarete de la mezquita. Antes de la oración, el devoto debe hacer las abluciones pertinentes. La plegaria, efectuada en dirección a la Kaaba, empieza de pie; luego se hace una genuflexión a la que siguen dos postraciones; finalmente, los fieles se sientan. En cada posición se recitan determinadas oraciones y fragmentos del Corán. Por ser el día santo del Islam, los viernes tienen lugar oraciones especiales de carácter comunitario, precedidas por el sermón del imán.

El tercer precepto fundamental es dar el zakat o limosna. El zakat fue al principio un impuesto exigido por Mahoma (y después por los estados musulmanes) a los miembros más pudientes de la comunidad, sobre todo para ayudar a los pobres, aunque también se utilizó para otras necesidades humanitarias o para financiar la yihad o guerra santa. Sólo si se ha entregado el zakat se consideran legítimas y purificadas las propiedades o riquezas del creyente. En la actualidad, aunque su pago sigue siendo una obligación, se ha convertido en una limosna voluntaria sobre la que los gobiernos no intervienen.

El cuarto pilar es el ayuno o saum que todo musulmán debe realizar durante el mes del Ramadán: deberá abstenerse de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales desde el amanecer hasta la puesta del sol, y evitar todo pensamiento o acto pecaminosos. Quienes pueden permitírselo deben, además, dar de comer como mínimo a un pobre. Por último, el hach o peregrinación a la Kaaba, en La Meca, constituye también una obligación para todo musulmán adulto que disponga de bienes suficientes y no esté físicamente incapacitado. Debe efectuarse durante los primeros diez días del último mes del año lunar

y exige que los fieles se encuentren en estado de absoluta pureza. Los peregrinos deben

dar siete vueltas a la Kaaba y correr por siete veces a paso ligero entre los dos túmulos próximos al santuario. Con ello cumplen con la llamada "peregrinación mayor". La "peregrinación menor" incluye la visita a los lugares próximos de Mina y Arafat y diversos ritos, como la lapidación con siete piedrecillas de tres puntos que evocan las tres veces que

Abraham fue tentado por el demonio.

LA SOCIEDAD Y EL DERECHO ISLÁMICO.

Para el Islam, todas los ámbitos de la vida (espiritual, social y político) constituyen una unidad indivisible que debe regirse por los valores islámicos. Así, el concepto de sociedad del Islam es esencialmente teocrático; la sociedad y todo lo humano deben organizarse conforme a la voluntad de Dios. Este ideal inspira también conceptos como el derecho islámico y el estado islámico, y explica el acentuado énfasis del Islam en las obligaciones sociales. Los deberes religiosos fundamentales establecidos en los cinco pilares tienen ya en sí mismos claras implicaciones para la vida de la comunidad. Pero también la sharia o ley islámica fija las pautas morales de la comunidad. En la sociedad islámica, el derecho abarca un campo más amplio que en la cultura de Occidente, ya que incluye imperativos morales además de legales. Por ello no todo el derecho islámico puede ser formulado como norma legal ni impuesto por los tribunales; depende en gran medida de la conciencia.

La ley islámica se fundamenta en cuatro fuentes. La primera de ellas es, naturalmente, el Corán, al que sigue, como segunda fuente documental, la tradición representada por la Sunna y el Hadiz. La tercera fuente es la ijtihad ("opinión individual responsable") y con ella se dirimen cuestiones problemáticas no tratadas en el Corán o en el Hadiz, aunque el jurista se apoya en tales fuentes para, mediante un razonamiento analógico (qiyás), llegar a una conclusión. Tales razonamientos fueron ya utilizados por teólogos y juristas islámicos cuando, en los países conquistados, tuvieron que hacer frente a la necesidad de armonizar las leyes y costumbres locales con el credo islámico. La cuarta fuente es el consenso de la comunidad (ijma), que descarta gradualmente ciertas opiniones y acepta otras. Puesto que el Islam carece de una autoridad dogmática oficial, es un proceso que requiere largo tiempo.

EL ESTADO ISLÁMICO.

El Islam dio forma a una institución política, el estado islámico, cuyas bases quedaron definidas en un documento del año 622, el primer año de la era islámica o hégira: la "constitución de Medina". En él, el Profeta regulaba las actividades de su comunidad, de esa umma al principio reducida y que se extendió en menos de un siglo desde la India hasta el Atlántico. En su medio tribal, Mahoma implantó una ley suprema y verdadera como la más conveniente para todos los hombres.

El Corán contiene una neta ideología política, por el reconocimiento obligatorio de un principio de autoridad y de la distinción entre rectitud y error. Alá, todopoderoso y único, tiene lugartenientes de su poder en el mundo, explícitamente nombrados en el texto coránico, aunque no se llegue a precisar la forma como ha de gobernarse la comunidad islámica tras la desaparición del Profeta, aspecto que tuvo que ser complementado por una posterior elaboración jurídico-religiosa. Los hadices desarrollaron también la doctrina de la necesidad de reconocer a un soberano, califa o imán de toda la comunidad musulmana, recogiendo dichos del Profeta tales como "Quien me obedece, a Dios obedece; quien me desobedece, desobedece a Dios. Quien obedece a su jefe, a mí me obedece, y quien le desobedece, me desobedece a mí".

El orden político islámico establece como ideal la existencia de una comunidad de fieles unida con su rector, en armonía, algo que ocurrió durante poco tiempo. Mahoma era a la vez "profeta y hombre de Estado", como reza el título de un conocido libro del estudioso británico William Montgomery Watt; en Mahoma concluyó la profecía, y tras su muerte, acaecida en el año 632, sus sucesores improvisaron una monarquía electiva que recayó en cuatro de sus allegados, los "califas ortodoxos", hasta que en el 661 la dinastía omeya se hizo con el poder, que en el 750 le fue arrebatado por la dinastía abasí.

Pronto se fragmentó la unidad del estado islámico, debido a los conflictos que estallaron en torno a la cuestión de quién debía dirigirlo: los chiíes sólo aceptaban a descendientes directos de Mahoma para desempeñar esa función; los jariyíes no requerían como condición para ello un determinado linaje, sino ciertas cualidades personales del candidato, y para el Islam "ortodoxo" o sunní la soberanía sólo podían ejercerla los pertenecientes a la tribu de Quraish, la del Profeta. Varios conflictos prácticos quebraron la unidad inicial de la comunidad islámica, e incluso en el siglo X coexistieron, como si de un cisma se tratase, tres califatos a la vez: el de los abasíes de Bagdad, el de los fatimíes de Tunicia (que luego se trasladaron a El Cairo) y el de los omeyas de Córdoba.

LA EXPANSIÓN DEL ISLAM.

La rápida expansión del Islam se debió a la situación de debilidad interna en que se encontraban los imperios bizantino y sasánida, agotados por sus continuos enfrentamientos; por otra parte, ninguno de los dos concedió mucha importancia a las expediciones árabes, y cuando quisieron reaccionar fue demasiado tarde. También hay que tener en cuenta la superioridad militar de los invasores, que disfrutaban de gran movilidad merced a un armamento ligero formado por sables, arcos y lanzas, mientras sus enemigos se veían paralizados por pesados equipos. Además, su dominio de las rutas ancestrales les permitió colocar campamentos en lugares estratégicos. A sus éxitos también contribuyeron la capacidad directiva de algunos califas que contaron con jefes militares brillantes, así como el sentimiento religioso del pueblo árabe (que facilitó el triunfo sobre adversarios que se mostraron débiles y desunidos) y una relativa tolerancia para con las poblaciones conquistadas.

En tanto que apóstol de Dios, Mahoma no tenía prevista su sucesión. Estaba convencido de que él era el enlace entre Dios y los hombres, y pensaba que el portador real de su autoridad no era, de hecho, él mismo, sino la comunidad como un todo y la ley divina que la guiaba. Esta imprecisión trajo consigo los primeros problemas en el seno de la umma tras la muerte del Profeta, acaecida en el 632.

La desaparición de Mahoma estuvo a punto de destruir el edificio político y social que había empezado a construir. Las horas que siguieron a su muerte fueron las más críticas de la historia del Islam, debido a la rivalidad entre los miembros de su familia y la aristocracia quraishí a la hora de decidir quién debía reemplazarle como jefe de la umma. Fue el grupo más íntimo de sus discípulos el que resolvió la situación, eligiendo para sucederle a Abu Bakr, suegro y amigo del Profeta, que recibió el título de califa (jalifa rasul Allah), es decir, "sucesor del enviado de Dios". De esta manera, tan vaga en sus funciones y tan imprecisa en sus atribuciones y en la forma de elección o nombramiento, nació la institución del califato.

EL J U D A I S M O.

EL J U D A I S M O. Cultura religiosa de los judíos (conocidos también

Cultura religiosa de los judíos (conocidos también como el pueblo de Israel). Es una de las religiones más antiguas de la historia. Es un sistema de santificación en el que todo está sometido a la voluntad expresa de Dios, de acuerdo con modelos divinos revelados sobre el orden cósmico y la legalidad. Judaísmo, cristianismo e islam, las tres grandes religiones monoteístas, tienen mucho en común. El cristianismo surgió en Palestina dentro de la comunidad judía durante el siglo I d.C.; en un principio, el islam extrajo parte de su ideología del judaísmo. Teniendo en cuenta que desde el siglo VII la mayor parte de los judíos han vivido en un ambiente cultural muy cercano al cristianismo y al islam, estas dos religiones ejercieron una fuerte influencia en la historia del judaísmo. El judaísmo tuvo su origen en Oriente Próximo. Pero, casi desde sus inicios, las comunidades judías, en muchas ocasiones como resultado de migraciones voluntarias y de exilios o expulsiones forzadas, han vivido en casi todos los rincones del mundo. A mediados de 1993 la población total de judíos en el mundo ascendía a 18 millones, de los cuales 6,8 millones vivían en Estados Unidos, más de 3,6 en Israel y más de 1,9 en la Unión Soviética; estos son los tres emplazamientos judíos más importantes del mundo. Aproximadamente 1,5 millones de judíos vivían repartidos por Europa, la mayoría de ellos en Francia y Gran Bretaña. Más o menos 300.000 vivían repartidos por el resto de Norteamérica y 600.000 por el resto de Asia. Cerca de 1,1 millones de judíos vivían en América Central y del Sur, y 350.000 en África.

DOCTRINAS BÁSICAS Y FUENTES.

Considerando su rica y compleja tradición religiosa, el judaísmo nunca ha sido una organización monolítica, aunque sus distintas formas históricas han compartido ciertos rasgos distintivos. La principal característica común es la del monoteísmo radical, es decir, la creencia de que un solo Dios trascendente creó el Universo y que, afortunadamente, continúa gobernándolo. Profundizando en este monoteísmo, se da la convicción teológica de que el mundo es inteligible porque existe una inteligencia divina y fruto de una causalidad intencional que lo sostiene. Nada es en la humanidad fruto de la casualidad; en sentido último, todo tiene un significado. Alianza El segundo gran concepto del judaísmo es el de la alianza (berit) o pacto entre Dios y los judíos. De acuerdo con la tradición, el Dios de la creación estableció una relación muy especial con el pueblo judío en el Sinaí. Ellos reconocerían en Dios a su único y último rey y legislador, comprometiéndose a obedecer sus leyes. Como recompensa, Dios reconocería a Israel como su pueblo, y estaría especialmente atento a su bienestar. Los autores bíblicos, y más tarde la tradición judía, consideraron esta alianza en un contexto universal. Pero, después de sucesivos fracasos

para lograr establecer una alianza con la rebelde humanidad, Dios se centró en un segmento particular de ésta. Israel está llamado a ser 'el reino de los sacerdotes', y el orden social ideal, que se establecería de acuerdo con las leyes divinas, sería un modelo para la humanidad. Así pues, Israel se encuentra entre Dios y la humanidad, como mediador entre ambos.

ADORACIÓN Y PRÁCTICAS.

Para los judíos, toda la vida es un continuo acto de adoración divina. "Tener a Dios siempre delante de mí" (Sal. 16,8). Este verso que está inscrito en el frontis de muchas sinagogas, muestra muy bien la piedad judía. Rezos y servicios religiosos Por tradición, los judíos rezan tres veces al día: por la mañana (shaharit), por la tarde (minjá) y al anochecer (maariv). Se cree que estos tres momentos de oración corresponden a los tiempos en que los sacrificios se ofrecían en el templo de Jerusalén. Tanto así, como de

otras maneras, el judaísmo rabínico aún conserva la estructura del ya abandonado culto en

el templo. Las congregaciones mínimas (minyán) para rezar están formadas por grupos de

diez hombres. El único elemento que se requiere para todos los servicios religiosos judíos es el de una serie de bendiciones llamadas Tefillá (rezo); también recibe el nombre de Amidá, o rezo de pie, porque se recita en esa posición, y el Shemoné Esré, que recibe este

nombre porque originalmente estaba compuesto por dieciocho bendiciones. La segunda oración en importancia es el Shemá que se reza por la mañana y al atardecer. Todos los servicios religiosos concluyen con dos rezos mesiánicos: el primero se llama Alenu; el segundo es una doxología aramea llamada Kadish. Como señal de devoción a Dios,

durante los rezos matinales de los días ordinarios de la semana, los judíos adultos observantes llevan un chal de oración con flecos llamado talit (los flecos se llaman tsitsit)

y unas filacterias (cajas de oración llamadas tefilín). Ambas costumbres provienen de

ciertos pasajes de las escrituras que se recitan y que corresponden a la Shemá. Como tercera costumbre, ponen una mezuzá (caja de rezo) en la entrada de la casa, como una manera de recordar que Dios está en todas partes. Como señal de respeto hacia Dios, se cubren la cabeza para rezar, ya sea con un sombrero o con un casquete (kipá; en yidish, yarmulke). Torá Para el judaísmo rabínico, el estudio de la Torá, que es la voluntad revelada de Dios, también es considerado como un acto de adoración. Todos los días

durante los servicios religiosos de las mañanas, se recitan pasajes de las Escrituras, la Mishná y el Talmud. Los lunes y los jueves por la mañana, se saca de un arca, que está en

la parte frontal de la sinagoga, un rollo que contiene la Torá, escrito a mano. Luego se

procede a su lectura cantada frente a la congregación de los fieles. La lectura litúrgica de

la Torá más importante es la que se realiza durante el shabat y en las mañanas de otras

festividades. A lo largo del año, durante los sábados, se terminará leyendo toda la Torá. El ciclo anual comienza nuevamente cada otoño, con una celebración llamada Simjat Torá ('regocijaos con la ley'), que concluye al final de la fiesta del Sukot. Bendiciones Además de las oraciones a lo largo del día, los judíos recitan numerosas bendiciones, siempre antes de algunos actos importantes y antes de disfrutar de las bondades de la naturaleza. Para los judíos, la tierra pertenece a Dios. Los seres humanos simplemente son agricultores o jardineros arrendatarios de esta tierra. Leyes sobre la alimentación Las leyes relacionadas con la alimentación de los judíos están también vinculadas al culto del Templo. Hacen una analogía entre la mesa de la casa de cada persona y la mesa del Señor. Los judíos no

comen la carne de ciertos animales considerados impuros (Dt. 14,3-21). Dentro de esta categoría están los cerdos y los peces que no tienen aletas o escamas. Los animales

comestibles, aquellos con pezuñas hendidas y rumiantes, deben ser sacrificados de forma apropiada (kasher), y se les debe sacar toda la sangre antes de ser ingeridos. No se puede tomar simultáneamente carne y leche. El shabat El calendario litúrgico judío sigue manteniendo la misma división del tiempo que se hace en la Torá, y que se observaba en

el culto del templo. Cada siete días se celebra el shabat, día en el que no se realiza ningún

trabajo. Éste es un acto simbólico de abstención, por el que los judíos devuelven el mundo

a su dueño, es decir, a Dios, reconociendo que todo lo que el hombre consigue con su

trabajo es sólo producto de la bondad divina. Durante el shabat, lo único que se hace es rezar, estudiar, descansar y estar en compañía de la familia. Durante ese día y durante las fiestas, se recita en las sinagogas un servicio religioso adicional, el musaf, que se corresponde con el sacrificio que se ofrecía en el Templo en dichas ocasiones. Las fiestas Dentro del año judío existen cinco grandes fiestas y dos de menor importancia. La fiesta de la primavera o Pésaj (Pascua), marcaba el inicio de la cosecha de la cebada, y cincuenta días más tarde, el Shavuot ('semanas' o Pentecostés) marcaba su término. Durante el Sukot ('tabernáculo') se celebra la cosecha de otoño, fiesta que va precedida por un periodo de diez días de purificación de toda la comunidad. El origen de las dos fiestas menores, Januká y Purim, es más tardío que el de las cinco fiestas del Pentateuco antes mencionadas. La Januká ('consagración') conmemora el triunfo de los Macabeos sobre el rey sirio Antíoco IV Epífanes en el 165 a.C. y la consiguiente construcción del segundo templo. La fiesta de Purim ('porciones', 'suertes') recuerda la historia de la salvación de los judíos persas por Ester y por Mardoqueo.

Según la tradición, los orígenes del judaísmo se remontan a Abraham, llamado el primer hebreo (del hebreo , ivrí: "el que viene del otro lado"), por haber venido a la tierra de Canaán desde Mesopotamia siguiendo el llamado de Yahveh (Genesis 12,1), hace unos 4000 años. Abraham es considerado patriarca por los tres principales credos monoteístas, y de aquí que sean conocidos también como "religiones abrahámicas".

Los judíos son llamados en la Biblia, "hijos de Israel" (Exodo 1,1.7}}; nótese la extensión en el significado entre el versículo 1 y el 7), y de aquí serán llamados más adelante, el pueblo de Israel. El nombre de Israel le fue otorgado al patriarca Jacob, nieto de Abraham, por el ángel con el que se trabó en lucha, quien al bendecirlo le llamó Israel ( , del hebreo "uno que ha luchado con Dios", Genesis 32,24-28). El nombre judío aparece sólo con posterioridad (Ester 2,5), y proviene de la Tribu de Judá (del hebreo , Yehudá, hijo de Jacob), una de las doce tribus del pueblo de Israel, y la única remanente luego de la escisión entre los reinos de Israel y de Judea, y la destrucción de Israel y el posterior exilio de las diez tribus que lo formaban a manos de Asiria, en el año 722 a.C.: Yahveh se airó en gran manera contra Israel y los apartó de su rostro, quedando solamente la tribu de Judá (2Reyes 17,18).

FUNDAMENTOS DEL JUDAÍSMO.

Éstos son algunos de los principios sobre los que se basa la religión judía, o que la caracterizan.

El judaísmo venera al Tanaj, compendio de 24 libros que cuenta la historia del hombre y de los judíos, desde la Creación hasta la construcción del Segundo Templo, e incluye también preceptos religiosos, morales y jurídicos; filosofía, profecías y poesía, entre otros. Sus cinco primeros libros, la Tora o Pentateuco, son considerados escritos por inspiración divina y por ende sagrados, y su lectura pública en la sinagoga los días lunes, jueves y sábados, son parte fundamental del culto judío, lo que le ha valido al pueblo judío el nombre de «Pueblo del Libro».

La Torah es la fuente primera de los siete preceptos morales básicos que obligan a todo ser humano como tal («Los siete preceptos de los hijos de Noé»; Genesis 9,1-7), y de los 613 preceptos religiosos que obligan a los judíos: 365 que imponen abstenerse de acción uno por cada día del añoy 248 preceptos que obligan positivamente a hacer uno por cada parte del cuerpo. Los preceptos bíblicos son comentados, explicados, ampliados e implementados por las diferentes exégesis que plasmaron por escrito las tradiciones orales:

la Mishná y el Talmud.

Los preceptos jurídicos, éticos, morales y religiosos que emanan de la Torá, y que junto a su explicación de la Mishná conforman el corpus jurídico principal del judaísmo, el

Talmud, son conocidos como la ley judía o Halajá ( , "camino"); cuya fuente compilativa principal y reconocida por los judíos de todo el mundo amén de una riquísima y amplia literatura halájica a lo largo de los sigloses el libro medieval "Shulján Aruj" ( , "la mesa servida"). Los mandamientos de la Halajá comandan el ciclo íntegro de la vida judía observante, desde la circuncisión al nacer Genesis 17,10), pasando por la alimentación (la Cashrut, , Levitico 11,1-47), la vida íntima Levitico 12,1-8), la vestimenta Levitico 19,19), y así todos los hitos principales de la vida del hombre, hasta su muerte.

La plegaria más solemne de la religión judía, que plasma la esencia misma de la creencia monoteísta, aparece en el quinto y último libro de la Torá: "Oye, Israel, Yavé es nuestro Dios, Yavé es Uno" ( , ' , ' ; Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad; Deuteronomio 6,4). Los creyentes la recitan dos veces por día, en las oraciones de la madrugada y del atardecer, y es el último rezo en boca de un judío, antes de morir.

El símbolo judío de nuestros días por excelencia, es la estrella de David ( , Maguén David, "escudo de David"), llamado así por la creencia de que el rey David lo adoptó como símbolo de armas en su escudo de guerra y el de sus soldados; aunque aparece con su significado actual muchísimo más tarde, hacia la Edad Media. El símbolo conocido más antiguo del judaísmo, es el candelabro de siete brazos ( , Menorá), emplazado antiguamente en el Tabernáculo (Exodo 25,31-40), y luego en el Templo de Jerusalén (1Reyes 7,49).

La vida judía se rige por un calendario sui generis, basado en la combinación del ciclo mensual lunar y del año solar, cuyos orígenes se remontan a tiempos bíblicos, y por el cual se rigen las festividades y ritos de la religión hasta el día de hoy.

La festividad judía más venerada es el Shabat (del hebreo , sábado, "reposo, cese de actividad", Génesis 2,2-3), considerado sagrado y superado en solemnidad sólo por el día del Perdón o Yom Kipur, precisamente llamado también "Sábado de sábados". Su relevancia en la vida judía es tal, al punto de incluirse entre los Diez Mandamientos, que se estiman palabra divina (Exodo 20,8-11, Deuteronomio 5,12-15).

El liderazgo de la comunidad judía tradicional está en manos del rabino, persona culta y docta en la Halajá, que conduce a sus acólitos no sólo en lo espiritual y religioso, celebrando el culto judío, sus festividades y celebraciones; sino que se gana el respeto de su grey como autoridad moral y líder comunitario, brindando consejo, solucionando problemas y dirimiendo conflictos que se suscitasen entre sus miembros.

El culto judío se celebra en el templo o sinagoga, que sirve asimismo de lugar de reunión y encuentro comunitario, para cuyo fin el rezo en público requiere de un mínimo de diez varones (Minyán). La sinagoga sustituye en tal función al Templo de Jerusalén, destruido en el año 70 y lugar único de oración y peregrinación hasta su desaparición física. Del mismo modo, los sacrificios rituales que allí se efectuaban, fueron reemplazados por sendas plegarias, que el judío piadoso eleva tres veces al día: al alba ( , Shajarit), por la tarde ( , Minjá) y al anochecer ( , Arvit). En días festivos se agrega una cuarta a media mañana ( , Musaf), y sólo en Yom Kipur se cierra la celebración con una quinta plegaria ( , Ne'ilá).

La religión y el pueblo judío, consagraron desde siempre a la tierra de Israel como uno de sus ejes principales, ya desde sus mismos albores (Genesis 12,7), convirtiéndose ésta en parte integral de la idiosincrasia judía: el mundo se divide entre la Tierra Santa y todo el resto, llamado diáspora. Así, las sinagogas de todo el mundo se construyen de cara a Israel; los rezos y festividades concuerdan con su clima y sus estaciones; gran parte de los preceptos pueden cumplirse sólo al pisar su suelo, por nombrar algunos pocos. Dentro de la tierra de Israel, ocupa Jerusalén un lugar único en la devoción judía; y dentro de la

ciudad, los restos del Templo de Salomón, el llamado "Muro de las lamentaciones", es considerado el más sagrado de los sitios. Comparten con Jerusalén su condición de santidad, en menor medida, también las ciudades de Hebrón, Safed y Tiberíades.

El pueblo judío se identificó desde un principio con la lengua hebrea, considerada "lengua sagrada" ( , leshón hakódesh), en la que está escrita la Torá y la gran mayoría de la literatura hebrea. Relegada a condición de lengua muerta durante siglos, reservada a la oración, la literatura y textos jurídicos y teológicos, fue recuperada como lengua hablada y modernizada con el resurgir del sionismo y adoptada como lengua oficial del Estado de Israel.

DEMOGRAFÍA.

Según el profesor Sergio Della Pérgola, experto en demografía del pueblo judío por la Universidad Hebrea de Jerusalén, en el año 2001 vivían en el mundo 13.200.000 judíos, de los cuales 4,9 millones residen en Israel (aproximadamente un 37% del total), mientras que los restantes 8,3 millones lo hacen en la diáspora, el nombre dado por los judíos a cualquier lugar fuera de la Tierra de Israel.

La mayor concentración de población judía se encuentra en Norteamérica (Canadá y muy especialmente Estados Unidos), en donde habitan 6.600.000. La mayor ciudad del mundo judío es el Gran Tel Aviv, con 2,5 millones, a la que siguen Nueva York con 1,9 millones, Haifa con 655.000, Los Ángeles con 621.000, Jerusalén con 570.000, y el sudeste de Florida con 514.000 judíos (datos todos de 2001).

HISTORIA.

La historia judía se remonta a las viejas tradiciones bíblicas. Cuando el arca de Noé encalló en el monte Ararat, los hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) originaron, respectivamente los semitas del Próximo Oriente, los camitas de África y los jafetitas del resto del mundo.

Abraham, padre de los judíos, al recibir del dios Yahveh la orden de asentarse en la tierra de Canaán, se puso en camino inmediatamente, partiendo de su patria, Ur de los caldeos en Mesopotamia. Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob fueron pastores nómadas.

Sus descendientes se vieron empujados por el hambre a la tierra de Gesén, en el delta del Nilo. Pero el faraón de Egipto, viendo que aumentaban imparablemente y se hacían poderosos, los redujo a la esclavitud. Con Moisés ungido como líder y legislador, el pueblo elegido por Yahvéh se dirigió hacia Canaán, la tierra prometida.

La dramática marcha desde Egipto, a través del mar Rojo, y la peregrinación de 40 años por el desierto son hitos importantes en la historia del pueblo israelita, aunque las investigaciones arqueológicas parecen desmentir tales hechos (véanse los trabajos de Israel Finkelstein). Los judíos, una vez conquistada la ciudad de Jericó, se establecieron en la zona agrícola de Canaán, tierra que en la Biblia dice que «manaba la leche y la miel».

Una vez establecidos en Israel, la tierra fue dividida entre las doce tribus: Aser, Neftalí, Manasés, Zabulón, Isacar, Gad, Efraín, Dan, Benjamín, Rubén, Judá (de la estirpe que habría de nacer el Mesías) y Simeón. Con el tiempo se pasó de una teocracia a una forma de gobierno monárquica, siendo los reyes más famosos de la época Saúl, David y su hijo Salomón. El reino de Israel prosperó durante varios siglos hasta que en el año 586 antes de Cristo fue conquistado por los babilonios, comandados por Nabucodonosor. En ese año se destruyó el primer templo. Muchos de los judíos fueron desterrados de Israel y fueron llevados como esclavos a Babilonia (actual Irak), donde la comunidad floreció y se empezó a desparramar por Medio Oriente.

La comunidad judía de Israel fue dominada por varios antiguos imperios. Los babilonios fueron seguidos de los asirios y luego por los griegos. Es en esta época que estalla una revolución (135 adC) encabezada por Judas el Macabeo ("martillo", hasmoneo) que logra colocar a Israel nuevamente bajo dominio judío. Israel es luego reconquistado por los griegos, que a su vez lo pierden a manos de los romanos.

Es en el año 70 que estalla una nueva revolución y es destruido el Segundo Templo. Muchos habitantes judíos son vendidos como esclavos y son esparcidos por los confines del Imperio Romano. La historia de Masada demuestra el arrojo de los soldados judíos de la época. En 1492 fueron expulsados de los reinos de Castilla y Aragón mediante el edicto de granada. No existió otro estado judío en Israel hasta 1948, cuando fue declarada finalmente su independencia.

LIBROS.

La Torah, abierta para su lectura en público en una sinagoga. Ciertos textos judíos son considerados canónicos:

El Tanaj, equivalente a aquella parte de la Biblia llamada por los cristianos Antiguo Testamento, compuesto por 24 libros:

La Torah, el Pentateuco o cinco primeros libros de la Biblia de los cristianos, considerada de origen divino;

Los Nevi'im o Libro de los Profetas, y

Los Ketuvim, literalmente, "Los Escritos".

La ley hebrea o halajá, se basa además en ciertas obras consideradas normativas, entre las que se cuentan:

La Mishná, recolección de las tradiciones orales y exégesis de la Torá, entregadas según la creencia directamente a Moisés por Yahveh en el Monte Sinaí, y compiladas al cabo de los siglos por el rabino Yehuda Hanasí, en el siglo II.

El Talmud, formado por la Mishná y un voluminoso corpus de interpretaciones y comentarios, llamados Guemará, a los que se agregaron posteriarmente las explicaciones de comentaristas medievales, entre los que destaca Rabí Shelomó Yitzjaki («Rashi», por sus iniciales en hebreo).

El Shulján Aruj, compilación y codificación de toda la halajá por temas, obra del rabino Yosef Karo de Safed en el siglo XVI, cuya normatividad es aceptada prácticamente por la totalidad de los judíos.

El Mishné Torá de Maimónides, llamado en hebreo Moshé Ben Maimón o Rambam por sus iniciales. Los judíos yemenitas prefieren a éste último antes que al Shulján Aruj.

Cabe destacar también la importancia del libro fundamental de la Cábala judía: el Zóhar, libro místico escrito por el rabino Shimón Bar Yojai (o Rashbi, por sus iniciales en hebreo).

FESTIVIDADES JUDÍAS.

La principal festividad judía es el Shabat (el sábado).

Yamim Noraim - Los Días Terribles

Rosh Hashaná, "Año Nuevo", 1 y 2 de Tishrei.

Yom Kipur, "Día del Perdón", 10 de Tishrei.

Shelóshet Ha'regalim - Las tres Fiestas de Peregrinaje

Sucot, "Fiesta de las Cabañas" o de los "Tabernáculos", del 15 al 22 de Tishrei.

Pésaj, la Pascua judía, del 15 al 22 de Nisán.

Shavuot, 6 de Siván.

Festividades menores (no aparecen en la Torá)

Jánuca, "Fiesta de las Luminarias", del 25 de Kislev al 2 (ó 3) de Tevet.

Tu Bishevat, "Año Nuevo de los Árboles", 15 de Shevat.

Purim, 14 de Adar.

Lag Ba'ómer, 18 de Iyar.

Tu Be'av, "Día del Amor", 15 de Av.

Días de Ayuno

Tsom Guedaliá, 3 de Tishrei.

Tsom Asará Betevet, 10 de Tevet.

Ta'anit Ester, 13 de Adar.

Ayuno del 17 de Tamuz, 17 de Tamuz.

Tish'á Be'av, 9 de Av.

Festividades laicas

Yom Hashoá, día de duelo por las víctimas del Holocausto, 27 de Nisán.

Yom Hazikarón, día de duelo por los caídos en las guerras, 4 de Iyar.

Yom Ha'atsmaut, día de la Independencia de Israel, 5 de Iyar.

Yom Yerushalayim, día de la reunificación de Jerusalén, 28 de Iyar.

SINAGOGAS.

Desde el año 70 de nuestra era, fecha en la que el Segundo Templo de Jerusalén es destruido por el Imperio romano, la sinagoga pasa a ser el lugar de preferencia para el culto, aunque el judaísmo no emite una preferencia sobre un lugar específico para dicha actividad. En hebreo, la sinagoga se llama Bet haKenéset ( ) o "lugar de reunión".

Los hombres al entrar a la sinagoga se ponen una kipá sobre su cabeza. También se acostumbra a utilizar espacios normalmente destinados al estudio para la oración. A los miembros del clero se les llama rabinos o jajamim.

CORRIENTES DEL JUDAÍSMO.

Existen varias doctrinas derivadas del judaísmo. El judaísmo a lo largo de la historia se ha dividido en diferentes grupos, lo que no significa que sus relaciones con diferentes comunidades se pierdan; por el contrario, el judaísmo está muy unido en torno a sus comunidades.

JASIDISMO.

Movimiento ultra ortodoxo fundamentalista. El jasidismo fue creado en Polonia a principios del siglo XVIII. Su fundador fue el rabino Israel ben Eliezer, también conocido como el Baal Shem Tov. Los seguidores del jasidísmo desearon crear un judaísmo más alegre y menos académico.

JUDAÍSMO ORTODOXO

El judaísmo ortodoxo presenta la religión como una sola unidad, sin corrientes alternas, y como un estilo de vida regido por la Ley Suprema. Afirma que la la festividad de pésaj, el shabat (sábado) y todos los preceptos de la Torah (tanto la parte escrita como la parte oral) que conforman el comportamiento del judío fueron entregadas por Yahveh mismo a Moisés hace unos 3.300 años.

Moisés a su vez enseñó estas leyes a todo el pueblo israelita, que como una sola entidad aceptó cumplirlas antes de saber en qué consisten o el porqué de cada una de ellas, con una disposición única de entidad indivisible. De aquí que se conozca como ortodoxo al judío que cumple con todos los preceptos entregados, siendo que el significado de la palabra ortodoxo es: "generalmente aceptado, posición de ideas que son aprobadas por todos".

Considera que las leyes fueron entregadas no solamente a esta generación, sino también dirigidas a todos sus descendientes, y contienen en sí todas las facetas que se puedan pensar que requieran su aplicación. Por ende, todos los avances de la tecnología moderna y la ciencia no hacen "obsoleta" a ninguna de estas leyes; al contrario, ayudan a su cumplimiento con mayor facilidad.

Afirma que la Tora (Pentateuco) no representa un símbolo ni es un conjunto de sermones para el judío, sino un programa de vida, para aplicarse a cada momento. Se basa en el amor al prójimo, enfatizándose en la tolerancia y comprensión y la preocupación por ayudar a todos y cada uno de los miembros de la comunidad - todo esto dentro del cuadro de las obligaciones que impone la Torá escrita y oral.

JUDAÍSMO CONSERVADOR.

También conocido como judaísmo masortí o tradicionalista (del hebreo masóret, "tradición"). Formado en Estados Unidos a través de la fusión de dos grupos distintos:

judíos reformados que se habían alejado de la ley judía, y judíos ortodoxos que se oponían al rechazo de la ley judía. Enfatizan que los judíos constituyen una nación, de la misma manera que una religión y su observancia de la ley es limitada.

Los conservadores no siguen la ley judía en su totalidad, sino que se inclinan hacia una libre interpretación, no siempre basada en la tradición de los sabios.

JUDAÍSMO REFORMADO.

El judaísmo reformado (también llamado "reformista", "progresista", "progresivo" y "liberal") defiende la autonomía individual en lo relativo a la interpretación de los preceptos religiosos. Con todo, entre los judíos reformados existen los siguientes planteamientos:

Rechazo de la segregación sexual y defensa de los derechos de la mujer. Hombres y mujeres rezan en las sinagogas reformadas de manera conjunta.

Ausencia de integrismo en su interpretación de los preceptos religiosos. Dichos preceptos fueron escritos por personas influidas por su sociedad, y no debe realizarse una interpretación literalista, sino adecuada al contexto.

Defensa del matrimonio homosexual.

Fuerte compromiso social.

Consideración del Mesías como símbolo de una sociedad idílica en la que se cumplen los principios de paz y fraternidad, y no como una persona individual que instaurará dicho orden.

JUDAÍSMO HUMANISTA SECULAR.

Los judíos seculares son aquellos que pertenecen al pueblo judío por ascendencia familiar, en concordancia con las leyes del judaísmo pero sin embargo se esfuerzan poco o nada por practicar las leyes judías. La mayoría de los judíos seculares son indiferentes al judaísmo, el cual forma parte relativamente pequeña de su identidad. Esto último los diferencia de los judíos humanistas seculares.

El judaísmo humanista secular es una corriente que ve al hombre como centro del mundo y de la vida judía, a diferencia de las otras corrientes que subrayan la centralidad de Dios. Para los judíos humanistas seculares la religión y sus leyes no necesariamente deben regir el comportamiento del individuo. Esta corriente destaca los valores humanistas universales, que se basan históricamente en las fuentes judías. Los distintos libros del judaísmo son remarcados como fuentes de inspiración para los conceptos de libertad, justicia, justicia social, solidaridad, respeto y ayuda al prójimo, tolerancia y demás.

Esta corriente, al igual que la reforma, es uno de los intentos de adaptar el judaísmo y compatibilizarlo con las distintas posibilidades de identidades seculares y nacionalistas, que surgen como consecuencia de la Revolución francesa.

EL CRISTIANISMO.

EL CRISTIANISMO. DEFINICIÓN DE CRISTIANISMO El cristianismo es el nombre con que es conocida la santa

DEFINICIÓN DE CRISTIANISMO

El cristianismo es el nombre con que es conocida la santa religión fundada por Jesús, que tuvo por cuna la ciudad de Jerusalén, en Judea, en tiempos del emperador Tiberio.

ESENCIA DEL CRISTIANISMO

En los Evangelios, en las epístolas de San Pablo y en los escritos de los demás apóstoles es donde hemos de ir a buscar la esencia del Cristianismo. Y en tales documentos lo primero que salta a la vista es la dignidad superior, trascendental y divina de Jesucristo. Él es el Mesías anunciado por los profetas, el enviado de Dios a los hombres, el plenipotenciario divino, Hijo de Dios y Dios con el Padre. Y es el propio Jesús quien se aplica a sí mismo las profecías antiguas y confirma su personalidad trascendente de mandatario divino y de Hijo de Dios con estupendos milagros.

Juan el Bautista envió a dos de sus discípulos a preguntarle "¿Eres tú el Mesías que ha de venir, o debemos esperar a otro?" Y Jesús cura, en aquel momento, a algunos ciegos y da libertad a algunos posesos, y les responde con estas palabras que pertenecen al profeta Isaías, citadas casi al pie de la letra: "Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: cómo los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y se predica el Evangelio a los pobres" (Evangelio de Mateo, XI, 4-5). "Para que crea el mundo que tú me has enviado" -dice a su Padre, al resucitar al Lázaro."Padre mío", es la frase que emplea siempre hablando con Dios, y "Padre Nuestro" es como nos enseña a rezar nosotros. "Para que seáis hijos del Padre celestial" - nos dice, animándonos a ser misericordiosos.

Él, en cambio, es el Hijo de Dios, a quien sólo el Padre conoce (Mateo, VI, 9 y XI, 27). Legisla en nombre propio, aun contraponiéndose a la legislación del Sinaí, en su Sermón

Mas yo os digo a vosotros (Ego autem dico

de la Montaña:"Se dijo a los antiguos vobis)(Mateo, Véase passim).

Tiene autoridad para perdonar los pecados: "Para que veáis, pues, que el Hijo del hombre tiene poder para perdonar los pecados, levántate y anda" - dice al paralítico. Y este mismo poder lo delega en sus discípulos más adelante: "A quienes perdonéis vosotros los pecados, les serán perdonados; y a quienes se los retuviéreis vosotros, les serán retenidos"(Juan, XX, 23).

Con esta personalidad y con estos poderes, expone y promulga su nueva Ley, su gran Evangelio: "Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los

que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los que tienen puro su corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos."(Mateo, V, 4-10)

Expone la partenidad compasiva y afectuosa de Dios respecto del hombre y nuestras

relaciones filiales con Él, a base de fe y de confianza: "No habléis mucho en la oración; que ya sabe vuestro Padre celestial lo que habéis menester, aun antes de que vayáis a

pedírselo. Decidle así: Padre nuestro, que estás en los cielos

pedidle con toda confianza: "Si vosotros, siendo malos, sabéis dar vuestras cosas a los hijos, ¿cuánto más no dará las suyas el Padre Celestial a todos vosotros, si se las pidiéreis?" (Mateo, VII, 11). Y respecto al pecador representado en el hijo pródigo, nos presenta en la parábola al Padre celestial, saludándole al regreso, abriéndole sus brazos y estrechándole en ellos entre besos y lágrimas y preparando un banquete para celebrar el retorno (Lucas, XV). "En verdad, en verdad os digo: más fiesta habrá en el cielo por la vuelta de un pecador que se arrepiente, que por la persistencia en el bien de noventa y nueve justos que no tienen por qué arrepentirse"(Lucas, XV, 7). Pero, eso sí, con tal de

que nosotros perdonemos las ofensas que nos hicieren: "Porque si vosotros no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestros pecados"(Mateo, VI, 15). "Sed misericordiosos, como vuestro Padre celestial es misericordioso. No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados. Perdonad y se os perdonará; dad y se os dará. Porque con la misma medida con que midiereis vosotros, se medirá después para vosotros"(Mateo, VII, 36-39). Y en su última cena expone en forma alegórica las relaciones recíprocas entre Él y sus discípulos: "Yo soy la vid, vosotros sois los sarmientos. Quien permanece unido a mí, en forma que yo esté en él, ése dará mucho fruto. Quien no permaneciere en mí, será arrojado fuera, como los sarmientos inútiles, y se secará, y lo cogerán en manojos y lo arrojarán al fuego para quemarlo". (Juan, XV, 1-12).

Durante tres años de vida pública había ido preparando Jesús un grupo de discípulos predilectos que habían de ser, después de su sacrificio, los continuadores de su obra. A estos discípulos había de encomendar la custodia de su doctrina, y especialmente a Simón, llamado después Pedro, a quien se dirige con estas palabras: "Yo te digo que tú eres Pedro (piedra) y que sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; te daré las llaves del reino de los

cielos, y lo que tú atares en la tierra, atado quedará en el cielo, y lo que desatares en la tierra, desatado quedará en el cielo"(Mateo, XVI, 18-20). Y después de su resurreción, junto al lago Tiberíades, entrega ya a Pedro, luego de una triple declaración de amor por parte de éste, los poderes sobre el rebaño de Cristo: "Apacienta mis corderos", "Apacienta mis ovejas" (Juan, XXI, 15-18). Y en el instante de su ascensión al cielo, dice a los que desde ese momento serán sus apóstoles o enviados: "Como mi Padre me envió a mí, así yo

os envío a vosotros. Id, pues, por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las gentes. Quien creyere y fuere bautizado, se salvará; quien no creyere, será condenado"(Mateo, XVI, 15-16). Con estas palabras, Jesús constituye la Iglesia Católica.

VI, 7-18). Y

"(Mateo,

EXPANSIÓN DEL CRISTIANISMO

A consecuencia de un sermón de San Pedro el día de Pentecostés, se convirtieron a la fe

tres mil judíos en Jerusalén, número que poco más tarde se elevó a cinco mil. Después de

la muerte de San Esteban y de la persecución de que fueron objeto los discípulos de Jesús,

éstos se esparcieron por todas partes, predicando el Evangelio del Maestro. Los viajes de San Pablo llevaron el cristianismo a Chipre, Asia Menor, Macedonia, Grecia, Iliria y otras regiones; más tarde lo predicó en España y se cree que también en la Galia Narbonense. San Pedro lo predicó en Roma. En el año 179 escribía Tertuliano: "Somos el ayer y hemos llenado todas vuestras casas, las ciudades, las islas, los castillos, los municipios, los conciliábulos, los campamentos mismos, las tribus, las decurias, el senado, el foro; sólo os

dejamos los templos". Estas frases del apasionado apologista, escritas cuando la nueva doctrina no tenía aún dos siglos de existencia, son como un preludio augural del gran desarrollo y expansión que en los siglos sucesivos iba a adquirir el cristanismo.

INFLUENCIA DEL CRISTIANISMO EN LA CIVILIZACIÓN.

En medio del frío escepticismo filosófico, de la incredulidad religiosa, de la relajación de las costumbres y del afán de ritos exóticos en que se debatía la sociedad pagana cuando aparece Jesús, surge la religión cristiana que, como saludable rocío del cielo, pronto iba a dar opimos frutos entre las almas ansiosas de perfección. El cristianismo transformó, por así decirlo, la conciencia y el corazón de los hombres. La persona humana redimida adquiere a los ojos del cristianismo un precio incomparable, que junto con la enseñanza de la comunidad de origen y destino de todos los hombres, contribuyó a grabar y propagar los principios esenciales de libertad e igualdad. Desde el instante en que el hombre aparece como criatura predilecta de Dios, dotada de alma inmortal, no es ya posible admitir lo que constituía uno de los puntales de la sociedad pagana: la posesión del esclavo, de un hombre por otro hombre. El cristianismo abre a éste horizontes insospechados y hace que el ser humano ame al prójimo como a sí mismo y descubra en el amor de Dios la razón de poder sacrificar su propia vida en bien de los demás. La formación de la familia, tal como se conoce en las modernas sociedades, es también obra del cristianismo, y de la cual ha hecho éste el núcleo básico, la célula primordial e indestructible de la sociedad civil.

"HEREJÍAS"

Apenas nacido el cristianismo aparecieron en su seno diferentes escuelas que pretendieron dar interpretaciones diversas a la doctrinas de Jesucristo y de sus discípulos. Entre las principales de los primeros siglos mencionaremos el gnosticismo, el montanismo, el arrianismo, el eutiquianismo, el pelagianismo, el maniqueísmo, etc.[Ver notas], que fueron sucesivamente condenadas como heréticas por la Iglesia Católica, intérprete infalible de las doctrinas de Jesucristo.

Notas

Gnosticismo: Doctrina filosófico-religiosa de los primeros siglos de la Iglesia, mezcla de la cristiana con creencias orientales y judaicas, que pretendía tener un conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas divinas. Se dividió en varias sectas.

Montanismo: Herejía de Montano, heresiarca del siglo II, que aseguraba haber sido enviado por Dios para perfeccionar la religión y la moral. § Montano: Hereje frigio muerto en 212. Fundó la secta de los montanistas. [Volver a Tertuliano]

Arrianismo: Herejía de los arrianos. § Arriano: Dícese de los heresiarcas sectarios de Arrio, el cual enseñaba que el verbo o Hijo de Dios no es consubstancial al Padre. § Arrio:

Obispo de Alejandría (280-336) que negó la consubstancialidad e igualdad de las tres personas de la Santísima Trinidad. Dio origen a la herejía del arrianismo, que fue condenada en el Concilio de Nicea, formulándose al efecto el Credo cristiano.

Eutiquianismo: Doctrina y secta de los eutiquianos. § Eutiques: Heresiarca giergo, nacido hacia 378. Consagrado desde su juventud a la vida monástica, fue acusado de herejía al negar la doble naturaleza de Cristo y su consubstancialidad con el hombre. Sus doctrinas, condenadas por el concilio de Calcedonia, se propagaron bajo diferentes formas y aún hoy las profesan muchos cristianos orientales.

Pelagianismo: Secta de Pelagio § Pelagiano: Sectario de Pelagio, heresiarca del siglo V, quien negaba que el pecado de Adán se hubiera transmitido a sus descendientes. § Pelagio:

Hereje inglés (360-420), negaba el pecado original y la necesidad de la gracia, y sostenía que basta con el libre albedrío para lograr la salvación.

Maniqueísmo: Secta de los maniqueos. § Maniqueo: adj.Aplícase al que sigue las doctrinas de Maniqueo o Manes, quien admitía, dos principios creadores, uno para el bien, otro para el mal. § Maniqueo: Biog. Heresiarca babilonio del siglo III de nuestra era. En el año 242, durante la coronación del rey Sapor I, se presentó como apóstol del verdadero Dios y dio a conocer sus doctrinas, que propagó después con discursos y escritos que se extendieron por diversos pueblos de Oriente, en pugna con el Cristianismo. Ganó muchos prosélitos con la promesa de una sabiduría superior y con sus prácticas misteriosas. Por orden de Bahram I, fue crucificado en 276.

IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA.

La Iglesia católica apostólica [1] es la iglesia cristiana más grande del mundo,[2] con 1.181 millones de bautizados,[3] el 17,40% de la población mundial, según los datos recogidos por el Anuario Pontificio de 2011 referentes al año 2009.[4] Su sede se encuentra en la Ciudad del Vaticano, y está encabezada por el Papa, que recibe el trato honorífico de Su Santidad. El actual papa es Benedicto XVI, nombre adoptado por el Cardenal electo Joseph Ratzinger.

La Iglesia católica se conoce como Iglesia católica apostólica romana o como Iglesia católica romana; Católica es un término originario del idioma griego que significa universal. Fuera del Catolicismo se hace esta distinción por aquellos que sostienen que las iglesias de la Comunión Anglicana y las Iglesias Ortodoxas se reconocen a sí mismas como parte de la "Iglesia, una, santa, católica y apostólica" del Credo y que también son católicas (tanto en sentido etimológico como en todo el contenido del término) si bien no es la única diferencia el no estar bajo la autoridad del Papa, o bien se trata de personas procedentes de países en los que el habla ha adoptado esta expresión debido al uso intenso por parte de comunidades relevantes de anglicanos y otros protestantes y de ortodoxos. Sin embargo, existen Iglesias en plena comunión con el obispo de Roma que, al tener tradiciones litúrgicas distintas, no añaden el término "Romana". Por lo tanto, para englobar a las Iglesias orientales católicas y la Iglesia Católica Romana se usará el término más general Iglesia Católica, tal como está en el título del artículo.

En los países en los que el culto católico es mayoritario, a la Iglesia católica se le conoce normalmente con el término la Iglesia, término que en países como Suecia se aplicaría a la iglesia nacional luterana, o en Rumania, Bulgaria, Montenegro, Serbia, Georgia, Rusia, Albania, Etiopía, Armenia, la ex República Yugoslava de Macedonia o Grecia, a la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa.

Según una larga tradición, existen otros términos para referirse a la Iglesia católica, tales como Sacramento de Cristo, Pueblo de Dios, Cuerpo místico de Cristo, Esposa de Cristo, Jerusalén de arriba, edificación de Dios,[5] Barca de Pedro o Nave de salvación.[6]

La Iglesia católica tiene su sede central en Roma, a la que se denomina Sede Apostólica, relacionada con la Sede está el Estado de la Ciudad del Vaticano (Status Civitatis Vaticanæ, en latín y oficialmente; Stato della Città del Vaticano, en italiano), un enclave dentro de la ciudad de Roma, en la República Italiana. El Vaticano es un estado independiente y reconocido internacionalmente. Si bien el Estado Vaticano está estrechamente ligado a la Sede Apostólica, se trata de entidades distintas, ya que el Estado Vaticano es un poder temporal, mientras que la Sede Apostólica se entiende como poder espiritual para los católicos.

Etimología: La palabra «Iglesia» ["κκλησία" (ekklesia), del griego "k-kαλεν"(ek- kalein) - 'llamar fuera'] significa 'convocación'. Designa asambleas del pueblo (cf. Hch 19, 39), de carácter religioso. Es el término frecuentemente utilizado en el texto griego del Antiguo Testamento para designar la asamblea del pueblo elegido en la presencia de Dios, sobre todo cuando se trata de la asamblea del Sinaí, en donde Israel recibió la Ley y fue

constituido por Dios como su pueblo santo (cf. Éxodo 19; 5, 1. 3). Dándose a sí misma el nombre de "Iglesia", la primera comunidad de los que creían en Cristo se reconoce heredera de aquella asamblea. En ella, Dios "convoca" a su Pueblo desde todos los confines de la tierra. El término "Kiriaké", del que se deriva las palabras "church" en inglés, y "Kirche" en alemán, significa "la que pertenece al Señor".

El término «católico» proviene del griego καθολικός (katholikós), que significa 'universal'. Ignacio de Antioquía da en el año 110 el testimonio más antiguo de este nombre: "Que la muchedumbre se reúna allí donde haya un Obispo, al modo como la Iglesia Católica está allí donde está Cristo". En los tres primeros siglos de la Iglesia los cristianos decían "cristiano es mi nombre, católico es mi apellido". Posteriormente se usó el término "católico", para distinguirse de otros grupos cristianos cuyas doctrinas diferían de la línea principal (como los gnósticos).

Teológicamente el término "iglesia" designa al pueblo creyente que Dios llama y reúne de todas partes para formar la "asamblea" de todos aquellos, que por la fe y el Bautismo, han sido hechos "hijos de Dios" "miembros de Cristo y "templo del Espíritu Santo"

CARACTERÍSTICAS

La Eucaristía (de rito oriental).La Iglesia católica se ve a sí misma y se proclama como la encargada por Jesucristo para ayudar a recorrer el camino espiritual hacia Dios viviendo el amor recíproco y por medio de la administración de los sacramentos (bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, unción de los enfermos, orden sacerdotal o matrimonio), a través de los cuales Dios otorga la gracia al creyente.

La Iglesia católica se concibe a sí misma como la única Iglesia fundada por Cristo, y por tanto, la única auténtica frente a las demás iglesias y denominaciones cristianas que han surgido históricamente después de ella.

La Iglesia católica considera que tiene encomendada la misión de elaborar, impartir y propagar la enseñanza cristiana, así como la de cuidar de la unidad de los fieles. Debe también disponer la gracia de los sacramentos a sus fieles por medio del ministerio de sus sacerdotes. Además, la Iglesia católica se manifiesta como una estructura piramidal, en la que debe cuidar de mantener la unidad de todos los fieles y su obediencia a la doctrina oficial.

La autoridad para enseñar el Magisterio de la Iglesia basa sus enseñanzas en la Revelación que está expresada tanto en las Sagradas Escrituras como en la Sagrada Tradición.

ATRIBUTOS DE LA IGLESIA CATÓLICA.

De acuerdo al Catecismo de la Iglesia católica, ésta es Una, Santa, Católica y Apostólica. Estos cuatro atributos, inseparablemente unidos entre sí, indican rasgos esenciales de la Iglesia y de su misión.

Los católicos profesan su fe en los cuatro atributos (o notas) de la Iglesia a través del Credo de los Apóstoles y del Credo Niceno-Constantinopolitano. Las notas de la Iglesia son Dogma de Fe, estas son según la enseñanza oficial:

Unidad: La Iglesia es "una" debido a su origen, Dios mismo. Dios es uno según la doctrina católica. Es una debido a su Fundador, Cristo. El apóstol San Pablo, en su Primera Carta a los Corintios, hace referencia a la Iglesia como "Cuerpo de Cristo": Las partes del cuerpo son muchas, pero el cuerpo es uno; por muchas que sean las partes, todas forman un solo cuerpo.[16] En otra carta, también Pablo enseña sobre este atributo: Mantengan entre ustedes lazos de paz y permanezcan unidos en el mismo espíritu. Un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma

esperanza. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todos, que actúa por todos y está en todos.[17] Cristo mismo enseña y ruega por esta unidad de su Iglesia: Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti. Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.

Santidad: la Iglesia católica, a pesar de los pecados y faltas de cada uno de sus miembros que aún peregrinan en la Tierra, es en sí misma "santa" pues "Santo" es su fundador y "santos" son sus fines y objetivos. Asimismo, es santa mediante sus fieles, ya que ellos realizan una acción santificadora, especialmente aquellos que han alcanzado un alto grado de virtud y han sido canonizados por la misma Iglesia. La Iglesia católica contiene la plenitud de los medios de santificación y salvación. Es Santa porque sus miembros están llamados a ser santos.

Catolicidad: con el significado de "universal" la Iglesia es "católica" en cuanto busca anunciar la Buena Nueva y recibir en su seno a todos los seres humanos, de todo tiempo y en todo lugar, que acepten su doctrina y reciban el Bautismo; dondequiera que se encuentre uno de sus miembros, allí está presente la Iglesia católica. También es "católica" porque Cristo está presente en ella, lo que implica que recibe de Él la plenitud de los medios de salvación.

Apostolicidad: la Iglesia católica fue fundada por Cristo sobre el fundamento de Pedro y los demás apóstoles. Todo el Colegio Apostólico goza de autoridad y poder siempre que esté en comunión con Pedro y sus sucesores; Pedro y los demás Apóstoles tienen en el Papa y los Obispos a sus sucesores, que ejercen la misma autoridad y el mismo poder que en su día ejercieron los primeros, que fueron elegidos e instituidos por Cristo. También es "apostólica" porque guarda y transmite las enseñanzas oídas a los apóstoles.

Estos atributos se encuentran en todas las Iglesias particulares que engloba la Iglesia católica, que son las Iglesias particulares de la Iglesia Católica Romana (Rito Latino) y las Iglesias Rituales Autónomas (Ritos Orientales); todas ellas tienen en común los mencionados atributos o características esenciales y la autoridad suprema del Sumo Pontífice como vicario de Cristo en la Tierra.

La Iglesia católica se considera a sí misma como heredera de la tradición y la doctrina de la iglesia primitiva fundada por Jesucristo y, por lo tanto, como la única representante legítima de Cristo en la Tierra. Mediante la figura de los obispos, sucesores sin interrupción de los apóstoles, cumple con el mandato de Jesús de cuidar de sus ovejas.

Asunción de la Virgen, Tiziano, Santa María dei Frari (Venecia). Una creencia que distingue al catolicismo del resto del cristianismo son los dogmas marianos.[editar] Doctrina esencialLa doctrina fundamental para la Iglesia católica se encuentra en el Credo, que recoge las fórmulas de fe elaboradas en los primeros concilios de la historia. El Credo encuentra una explicación sistemática en el Catecismo de la Iglesia católica, aprobado en 1992 por Juan Pablo II.

Una característica sobresaliente y genuina para distinguir a los católicos de los demás grupos cristianos es su aceptación de todos los concilios ecuménicos de la historia (desde el Concilio de Nicea I hasta el Concilio Vaticano II).

La noción de Revelación es central en la doctrina católica, porque bajo tal término se incluyen dos fuentes inseparables entre sí: la Sagrada Escritura y la Tradición. Una síntesis sobre este tema se encuentra en la Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II. Para los católicos el culmen de la Revelación es Jesucristo, como explica Dei Verbum n. 4.

También es notable la posición que ocupa el obispo de Roma. Este recibe el título de Papa y se le considera no sólo obispo de su diócesis sino Obispo de la Iglesia católica entera, es decir, Pastor y Doctor de todos los cristianos debido a que es considerado el sucesor de San Pedro. Su elección ha ido variando a lo largo de la historia; desde el siglo XI es elegido por el colegio cardenalicio en el cónclave. El Papa actual es Benedicto XVI (que sería el Papa número 265).

El Papa goza en la Iglesia católica de un estatus de jerarquía suprema, poseyendo el primado sobre todos los demás obispos y la plenitud de la potestad de régimen (como se denomina en la Iglesia católica al poder legislativo, ejecutivo y judicial), la cual puede ejercer de forma universal, inmediata y suprema sobre todos y cada uno de los pastores y de los fieles católicos. La autoridad del obispo de Roma, su jerarquía dentro del Magisterio de la Iglesia católica es reconocida solo por los católicos, y no así por los cristianos no católicos, y fue expuesta en diversos momentos de la historia y de modo especial en el Concilio Vaticano I.

Otras partes de la doctrina católica, sobresalientes y distintivas en relación al resto de los cristianos, son la creencia en el Dogma de la Inmaculada Concepción, y en la Asunción de María, madre de Jesús, así como la fe en la autoridad espiritual efectiva de la Iglesia católica para perdonar pecados y remitir las penas temporales debidas por ellos, mediante el Sacramento de la Penitencia y las indulgencias.

Otro dogma sobresaliente en la Iglesia católica es la creencia en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, pues mediante el cambio que es llamado transubstanciación el pan y el vino presentados en el Altar se transforman en el cuerpo y en la sangre de Cristo.

ESTRUCTURA ORGANIZATIVA.

La Iglesia católica tiene miembros en todos los países de la Tierra, aunque su proporción en la población varía desde una mayoritaria en algunos a casi nula en otros. Es una organización jerárquica en la que el clero ordenado está dividido en obispos, presbíteros y diáconos. El clero está organizado de forma jerárquica, pero tiene en cuenta la comunión de los fieles. Cada miembro del clero depende de una autoridad superior, pero la autoridad superior debe ejercer su gobierno teniendo en cuenta la comunidad, a través de consultas, reuniones e intercambio de ideas.

Basílica de San Juan de Letrán, catedral de Roma y Madre y Cabeza de todas las iglesias del Mundo, por su condición de sede del Romano Pontífice. Territorialmente, la Iglesia católica se organiza en diócesis o Iglesias particulares, cada una bajo la autoridad de un obispo; algunas de éstas, de mayor rango, son llamadas arquidiócesis (o archidiócesis) y están bajo la autoridad de un arzobispo. En las iglesias orientales católicas, estos distritos suelen llamarse eparquías y archieparquías, respectivamente. En febrero de 2011, existen 2813 diócesis, de las cuales 623 son arquidiócesis. La diócesis de Roma, que incluye a la Ciudad del Vaticano, es la Sede Papal. Asimismo, existen 9 Patriarcados (3 latinos y 6 de ritos orientales), 9 Exarcados Patriarcales y 5 territorios dependientes de Patriarcas.

Algunos territorios, sin llegar a considerarse diócesis, funcionan en la práctica como tales:

son las prelaturas y abadías territoriales, regidas por un prelado o un abad, respectivamente. Actualmente, existen 46 prelaturas territoriales, más del 80% en América Latina (sobre todo en Brasil y Perú), y 11 abadías territoriales, principalmente en Italia, así como 1 prelatura personal (la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei), con sede en Italia, 36 ordinariatos militares, 8 ordinariatos para los fieles de ritos orientales que se encuentran en territorios sin eparca (obispo) de su propio rito y 1 ordinariato personal para los fieles convertidos del anglicanismo (católicos de rito anglicano), en el Reino Unido.

Las diócesis pueden agruparse en provincias eclesiásticas y éstas, a su vez, en regiones eclesiásticas. La arquidiócesis que preside una provincia eclesiástica es llamada

metropolitana. En ocasiones, la provincia eclesiástica está conformada únicamente por la arquidiócesis metropolitana. De las 623 arquidiócesis existentes, 541 son metropolitanas, 4 son archieparquías mayores (una de ellas posee además 3 exarcados archiepiscopales, en Ucrania) y las restantes 78 son llamadas arquidiócesis archiepiscopales.

Los territorios en donde la organización de la Iglesia aún no es suficiente para erigir una diócesis (o una eparquía) son dirigidos por un vicario (o exarca) y son llamados vicariatos (o exarcados) apostólicos; actualmente existen 87 vicariatos apostólicos (sobre todo en América; pero también en África y Asia) y 17 exarcados apostólicos (sobre todo en Europa; pero también en América y Asia). Si la organización es muy incipiente, se erigen prefecturas apostólicas (actualmente existen 39, casi las tres cuartas partes en China). Por razones graves, se erigen administraciones apostólicas estables (actualmente existen 8); además, existe la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, en Brasil (diócesis de Campos), para los fieles que se adhieren al "rito romano extraordinario" o Misa tridentina. En los territorios en que la Iglesia aún no ha penetrado oficialmente, se organizan misiones independientes sui iuris (actualmente existen 9).

El gobierno de la Iglesia Católica reside en los obispos, a quienes ayudan los sacerdotes:

Los obispos: se encargan de cada diócesis. Son ayudados por los presbíteros y los diáconos. Ningún obispo, aunque haya sido nombrado cardenal, tiene autoridad sobre otro, sino que cada uno depende directamente del Papa.

Los cardenales: ayudan al Papa en la acción pastoral de la Iglesia Católica universal y en la administración del Vaticano y la Curia Romana. Cuando el Papa muere, eligen al sucesor en un cónclave. Colectivamente forman el Colegio Cardenalicio. Los cardenales son elegidos personalmente por el Papa.

El Papa: es electo por el Colegio de Cardenales, reunido en cónclave. En 1871, el Concilio Vaticano I hizo énfasis particular sobre la ya existente doctrina de la infalibilidad papal, lo cual ha generado hasta el día de hoy grandes polémicas. Él desarrolla su ministerio coadyuvado por dos grupos de colaboradores: los cardenales y el concilio ecuménico.

El concilio ecuménico: asamblea de todos los obispos del mundo presidida por el Papa, es convocado cuando hay que tomar las decisiones más importantes, en materia de fe (dogmas) y de moral.

Los obispos de un país pueden organizarse en una conferencia episcopal (o asamblea de Ordinarios, en Oriente), cuyos cargos son electivos entre los obispos de la misma nación. También existen organizaciones inter-diocesanas que involucran a más de un país. Tenemos así:

113 Conferencias Episcopales.

6 Asambleas de Ordinarios.

6 Sínodos Patriarcales, 1 por cada Iglesia Patriarcal (aquellas iglesias orientales encabezadas por un Patriarcado).

4 Sínodos Archiepiscopales Mayores, 1 por cada Iglesia Archiepiscopal Mayor (aquellas iglesias orientales presididas por una Archieparquía Mayor).

3 Concilios de Iglesias, 1 por cada Iglesia Metropolitana (aquellas iglesias orientales presididas por un arzobispo metropolitano).

14 Conferencias Internacionales diversas.

Las órdenes religiosas no forman parte en cuanto órdenes de la jerarquía de la Iglesia Católica, pero dependen del Papa y de los obispos de formas diversas. Ellas pueden ser de dos tipos:

Órdenes religiosas de derecho diocesano: dependen del obispo de la diócesis en la que han sido reconocidas.

Órdenes religiosas de derecho pontificio: dependen directamente del Papa, aunque deben trabajar en comunión con los obispos de las diócesis en las que actúan.

Las congregaciones y órdenes religiosas son establecidas conforme a los tres votos básicos de pobreza, castidad y obediencia. El origen de cada una se explica, según los católicos, por una inspiración dada al fundador, que debe ser reconocida como auténtica por la autoridades jerárquicas. Tal inspiración o carisma se concreta en constituciones que valen sólo si son aprobadas por las autoridades jerárquicas, y según las cuales deben vivir los miembros de cada orden o congregación. Después del renacimiento, los nuevos movimientos fundados dejan de recibir el nombre orden y se llaman congregaciones. No todas las congregaciones hacen el voto de pobreza, algunas hacen sólo un compromiso de pobreza utilitaria.

Dentro de la Iglesia Católica se encuentran muchas órdenes religiosas monásticas de frailes y monjas, así como también congregaciones e Institutos de vida religiosa. Sus miembros suelen hacer los votos de obediencia, pobreza y castidad; de todos modos los votos a realizar quedan a disposición de la cada institución. Todos ellos dedican sus vidas enteramente a Dios. Otras prácticas religiosas incluyen el ayuno, la meditación, la oración, la penitencia y la peregrinación.

La finalidad fundamental de los miembros de las órdenes y congregaciones es salvar su propia alma y ser ejemplo salvífico para toda la sociedad con su pobreza, castidad y obediencia, vividas conforme al carisma específico de la constitución de cada orden o congregación.

y

Véanse

Movimientos eclesiales

IGLESIAS CATÓLICAS DE RITO ORIENTAL.

Iglesias orientales católicas

Categorías Iglesias patriarcales

Iglesia Católica Maronita

Iglesia Católica Copta

Iglesia Católica Armenia

Iglesia Católica Siria

Iglesia Católica Caldea

Iglesia Greco-Católica Melquita

Iglesias archiepiscopales mayores

Son similares a las patriarcales, pero el Arzobispo Mayor, después de ser elegido por el Sínodo, debe ser confirmado por el Papa antes de ser entronizado.

Iglesia Greco-Católica Ucraniana

también:

Orden

religiosa,

Congregación

religiosa,

Institutos

seculares

Iglesia Greco-Católica Rumana

Iglesia Católica Siro-Malabar

Iglesia Católica Siro-Malankara

Iglesias metropolitanas sui iuris

Los metropolitanos son elegidos por el Papa a partir de una lista de tres candidatos enviada por el Concilio de obispos.

Iglesia Católica Etíope

Iglesia Católica Bizantina en América

Iglesia Greco-Católica Eslovaca

Otras iglesias orientales sui iuris

Iglesias con jerarquía propia: Sin Sínodo ni Concilio de obispos ya que tienen una o dos diócesis, sus jerarquías son elegidas por el obispo de Roma.

Iglesia Católica Bizantina Búlgara

Iglesia Católica Bizantina Húngara

Iglesia Católica Bizantina Ítalo-Albanesa

Iglesia Católica Bizantina Griega

Iglesia Católica Bizantina Rutena

Iglesia Greco-Católica de la Eparquía de Križevci

Iglesia Greco-Católica Macedonia

Iglesias sin jerarquía propia: Tras finalizar la era comunista no se les ha nombrado todavía un obispo propio.

Iglesia Católica Bizantina Albanesa

Iglesia Católica Bizantina Rusa

Iglesia Greco-Católica Bielorrusa

La división entre las iglesias de oriente y occidente dio lugar a la existencia de comunidades de ritos orientales que se mantuvieron o entraron en plena comunión con la iglesia de Roma, conservando su liturgia, pero que en algunos casos se han latinizado en algún grado. Algunas nunca han estado en cisma con la iglesia de Roma (como la iglesia Maronita y la ítalo-albanesa) y otras han surgido de divisiones de las iglesias Ortodoxas o de las antiguas iglesias nacionales de oriente.

En el pasado fueron también llamadas uniatas pero hoy el término es considerado despectivo e inexacto. Regularmente constituyen minorías en países donde su contraparte ortodoxa predomina (como en Grecia, Serbia, Bulgaria, Armenia y Rusia), otras son minorías junto con sus contrapartes ortodoxas en países donde predomina otra religión (melquitas en Siria, caldeos en Irak, malankaras en la India, etc.) y otras no tienen contraparte en cisma con Roma (maronitas e ítalo-albaneses), también debido a la migración muchos católicos orientales viven hoy en países occidentales (Australia, América del Norte, Argentina, Brasil, Francia, etc).

Son consideradas iglesias sui iuris y están en un plano de igualdad con el rito latino, como afirmó el Concilio Vaticano II a través del documento Orientalium Ecclesiarum. Los fieles de estas iglesias están fuera de las jurisdicciones de los obispos latinos, excepto en los casos donde no tengan una jurisdicción propia. De la misma manera los católicos latinos están fuera de las jurisdicciones de los obispos orientales, excepto en Eritrea, país donde no existe jerarquía latina, en parte de Etiopía, en las diócesis siro-malabares que están fuera del estado de Kerala en la India y en algunas parroquias de las eparquías ítalo- albanesas de Italia.

La organización eclesial de las iglesias orientales católicas está gobernada por el Código de Cánones de las Iglesias Orientales, promulgado por el papa Juan Pablo II el 18 de octubre de 1990, que entró en vigor el 1 de octubre de 1991.

Las Iglesias patriarcales eligen su propio patriarca a través de su Sínodo patriarcal, el cual luego de ser elegido es inmediatamente proclamado y entronizado sin intervención del Papa, a quien luego le remite la comunión eclesial. En su propio territorio canónico sus obispos son elegidos por el Sínodo Patriarcal tomándolos de una lista de candidatos previamente aprobada por la Santa Sede. También los santos Sínodos pueden erigir diócesis dentro de su territorio canónico, pero no en zonas de rito latino.

En el caso de la Iglesia greco-católica rusa, los dos exarcados apostólicos existentes en Rusia y China antes de las revoluciones marxistas no han sido aún reactivados por la Santa Sede, dependiendo los fieles en Rusia de los obispos latinos y ucranianos. En China la Iglesia continúa en las "catacumbas"; las pocas parroquias existentes dependen de obispos latinos.

La Iglesia católica bizantina en América (aunque es parte de la Iglesia católica rutena, lo mismo que el exarcado de la República Checa y la Eparquía de Mukachevo, constituye una jurisdicción independiente, no existiendo en la práctica ningún órgano que reúna a estas jurisdicciones rutenas, como tampoco existe para las jurisdicciones que constituyen, por ejemplo, la Iglesia católica bizantina griega o la Iglesia católica ítalo-albanesa).

En el caso de la iglesia albanesa, la Santa Sede ha reactivado la administración apostólica del Sur de Albania que, a pesar de ser catalogada como de rito oriental, tiene un obispo latino y la mayoría de sus escasos fieles son también de este rito.

La iglesia bielorrusa es la más floreciente de las tres, pero debido a las diferencias con el Patriarcado Ortodoxo de Moscú, la Santa Sede no le ha nombrado aún jerarquía, dependiendo sus fieles directamente de la Congregación para las Iglesias Orientales.

Existió una pequeña comunidad católica bizantina georgiana, pero nunca fue erigida en iglesia ni incluida en la lista oficial de ritos orientales publicada en el Anuario Pontificio.

La Santa Sede ha erigido también cinco ordinariatos para los fieles de rito oriental desprovistos de un ordinario de su propio rito; estos ordinariatos se encargan de la atención espiritual de católicos orientales de ritos sin jerarquía organizada en la Argentina, Francia, Austria, Polonia y Brasil, dependiendo de los arzobispos latinos de Buenos Aires, París, Viena, Varsovia y Río de Janeiro respectivamente.

Historia del Cristianismo.

Según la doctrina católica, Jesús fundó una comunidad cristiana jerárquicamente organizada y con autoridad, dirigida por los apóstoles (el primero de los cuales era San Pedro). Posteriormente (según los Hechos de los apóstoles), los apóstoles y los primeros seguidores de Jesús estructuraron una iglesia organizada. Una carta escrita poco después del año 100 por san Ignacio de Antioquía a los de Esmirna (capítulo 8) es el texto más antiguo que se conserva en el cual se usa el término καθολική κκλησία (la Iglesia

católica o universal): "Allí donde aparezca el obispo, allí debe estar el pueblo; tal como allí donde está Jesús, allí está la Iglesia Católica." De esta Iglesia él evidentemente excluía a los herejes, contra los cuales usó palabras muy fuertes: "fieras en forma humana - hombres a quienes no sólo no deberíais recibir, sino, si fuera posible, ni tan sólo tener tratos con ellos" (capítulo 4). El mismo Ignacio de Antioquía testimonia la existencia de una jerarquía de tres grados que consistía en obispos, presbíteros (sacerdotes) y diáconos. En el siglo III, san Cipriano, obispo de Cartago, habla de una jerarquía monárquica de siete grados, en la cual la posición suprema la ocupaba el obispo. En esta jerarquía el obispo de Roma ocupaba un lugar especial, en cuanto sucesor de san Pedro.

Además, el que el obispo de Roma llegara a tener una importancia particularmente grande, se debió, según algunos, por motivos políticos: Roma fue la capital del Imperio Romano hasta que el Emperador Constantino I el Grande hizo de Constantinopla la nueva capital, el 11 de mayo de 330. Otros atribuyen esta importancia al hecho, reconocido entonces por todos, que el obispo de Roma era sucesor de san Pedro, a quien, según el Evangelio de Lucas 22:32, Jesús eligió para la misión de confirmar en la fe a sus compañeros. Incluso en el primer siglo, cuando todavía vivía el Apóstol Juan, el papa Clemente, obispo de Roma entre 89 y 97, escribió a la comunidad cristiana de Corinto para resolver un problema interno de esa Iglesia particular.

Algunos autores han afirmado que no hay argumentos suficientes para confirmar que Pedro haya sido obispo en Roma. La tradición que afirma que Pedro fue a Roma y ahí murió martirizado se basa también en esta carta de san Clemente, que menciona su martirio , en la Carta de san Ignacio de Antioquía a los Romanos ("No os mando nada, cosa que hicieron Pedro y Pablo." capítulo 4), y en la obra de c. 175-185 Contra las herejías (libro III, 1.3.1) de san Ireneo de Lyon, donde dice: "Como sería demasiado largo enumerar las sucesiones de todas las Iglesias en este volumen, indicaremos sobre todo las de las más antiguas y de todos conocidas, la de la Iglesia fundada y constituida en Roma por los dos gloriosísimos Apóstoles Pedro y Pablo, la que desde los Apóstoles conserva la Tradición y «la fe anunciada» (Rom. 1,8) a los hombres por los sucesores de los Apóstoles que llegan hasta nosotros".

El Concilio de Nicea I (325) condenó el Arrianismo excluyendo de la Iglesia los seguidores de esta opinión teológica. Otros Concilios también definieron más precisamente la fe católica y excluyeron a otros grupos, en particular los Concilios de Éfeso (431) y de Calcedonia (451)[cita requerida].

Edad Media

La Iglesia católica, en el siglo V, se había extendido por casi todo el territorio del Imperio Romano (desde Hispania hasta Siria, con las zonas costeras del norte de África). Posteriormente, se realizaron misiones hacia zonas del norte de Europa, que llegaron hasta Irlanda, Gran Bretaña, Germania, y posteriormente zonas de Escandinavia, Centroeuropa y las poblaciones eslavas del Este. Este largo proceso abarca de los siglos V al XI. Buena parte de estas misiones, así como el trabajo de recristianizar los territorios del antiguo Imperio Romano de Occidente, fue posible gracias a los monasterios, sobre todo a los benedictinos.

La expansión de poblaciones convertidas al Islam llevó a un progresivo declive de las poblaciones católicas del norte de África, que llegaría a ser casi completo en el mundo moderno.

Un hecho posterior significó la división entre numerosas iglesias: el Gran Cisma entre sus porciones de Occidente y Oriente (cuya iglesia, aún denominada como "Católica Ortodoxa", pasaría a ser conocida solo por esta última palabra) ocurrido en el año 1054 a

causa de las rivalidades entre los patriarcados de Roma y Constantinopla y, teológicamente, alrededor de la cláusula filioque.

Durante los siglos XI y XIV se produce un gran desarrollo cultural gracias a la institución de nuevas universidades eclesiásticas, centradas sobre todo en la teología, pero también con facultades de artes, de derecho y, en algunos lugares, de medicina.

En el siglo XIII fueron fundadas y empezaron a desarrollarse las órdenes mendicantes, que tuvieron un gran influjo en la vida religiosa de la sociedad.

Hacia finales del siglo XIV se produjo un cisma, conocido como Cisma de Occidente, que afectó a la Iglesia católica desde 1378 hasta 1417, y que provocó fuertes tensiones y el surgimientos de ideas de tipo conciliaristas, según las cuales un concilio podría tener más autoridad que el Papa en algunos puntos. El conciliarismo fue condenado en el concilio V de Letrán en 1516.

La Inquisición.

El término Inquisición (latín: Inquisitio Haereticae Pravitatis Sanctum Officium') hace referencia a varias instituciones dedicadas a la supresión de la herejía en el seno de la

Iglesia Católica. La Inquisición medieval, de la que derivan todas las demás, fue fundada en 1184 en la zona de Languedoc (en el sur de Francia) para combatir las herejías de los cátaros, albigenses y valdenses. En 1249, se implantó también en el reino de Aragón (fue

la primera Inquisición estatal). En la Edad Moderna, con la unión de Aragón con Castilla,

fue extendida a ésta con el nombre de Inquisición Española (1478 - 1821), bajo control directo de la monarquía hispánica, cuyo ámbito de acción se extendió después a América.

También fueron importantes la Inquisición portuguesa (1536 - 1821) y la Inquisición romana (1542 - 1965), conocida también como Santo Oficio.

Edad Moderna.

La Iglesia católica afronta profundos cambios en la Edad Moderna. Por una parte, se inicia una expansión de las misiones hacia algunas zonas de África y Asia y hacia América desde los viajes y conquistas de españoles y portugueses. Por otro lado, se viven fuertes tensiones internas y un deseo profundo de reforma.

La invención de la imprenta permitió una mayor difusión de la Biblia y de sus traducciones, que empezaron a circular entre los católicos en diversos lugares.

El rechazo de la autoridad papal por causas de independencia política y económica y el

rechazo de Martín Lutero al hecho de que se cobrara dinero por las indulgencias, provocó

el surgimiento del protestantismo en 1517. En el mismo siglo XVI, empezó a desarrollarse

el calvinismo en Suiza, y luego se extendió rápidamente en otros países europeos. Un importante cisma siguió con el surgimiento de la Iglesia Anglicana (nacida del Acta de

Supremacía inglesa en 1534).

Contrarreforma

La contrarreforma fue la respuesta a la reforma protestante de Martín Lutero, que había debilitado a la Iglesia Católica. Denota el período de resurgimiento católico desde el pontificado del Papa Pío IV en 1560 hasta el fin de la Guerra de los Treinta Años, en 1648. Sus objetivos fueron renovar la Iglesia Católica y evitar el avance de las doctrinas protestantes.

Entre los años 1545 y 1563 se desarrolló el Concilio de Trento, con diversas etapas. Antes

y después del Concilio de Trento se fundaron diversas congregaciones religiosas que

buscaron promover una profunda renovación entre los católicos. Una de esas congregaciones, que adquirió más tarde un gran desarrollo, fue la Compañía de Jesús.

Edad Contemporánea

El papa Juan Pablo II destacó por su apertura al diálogo entre religiones y su carisma entre la juventud católica.

El papa Benedicto XVI, actualmente la cabeza de la Iglesia Católica, es considerado un prominente teólogo.1869-1870: Concilio Vaticano I.

1870: desaparición de los Estados Pontificios.

1878: comienzo del Pontificado de León XIII.

1891: León XIII promulga la encíclica Rerum Novarum, primera encíclica social de la Iglesia Católica, que trata del problema obrero.

1897: El papa León XIII promulga restricciones de uso de Biblias traducidas a idiomas comunes en su Constitución Apostólica Officiorum.

1903: comienzo del pontificado de San Pío X.

1914: comienzo del pontificado de Benedicto XV.

1917: promulgación de un nuevo Código de Derecho Canónico.

1922: comienzo del pontificado de Pío XI.

1929: se firman los Pactos de Letrán, con lo cual nace el Estado soberano de la Ciudad del

Vaticano.

1939: inicio del pontificado de Pío XII.

1958: inicio del pontificado de Juan XXIII.