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Bacheletismo, algunas consideraciones El bacheletismo es un fenómeno transversal, multi-clasista y multisectorial (entre los sectores de la clase dominante) con

fuerte movilización de sectores excluidos desde la “difusa” clase media sedientos de integrarse a los círculos de los grupos hegemónicos (expresiones políticas ciudadanistas, nueva izquierda etc.) y en los sectores descontituidos de los de abajo. Este fenómeno nace producto de la capacidad asistencialista de la concertación de resolver los problemas de lo social en el periodo de Bachelet. Reviviendo la antigua lógica paternalista-populista que tuvieron los partidos de izquierda reformista, en donde el estado a través de chorreos subsidiarios trato de resolver las contradicciones del modelo. Como consecuencia Bachelet desmarcándose de la antigua concertación logro legitimarse entre las masas. Esta táctica claramente, premeditada por la concertación, logro dar frutos en el gobierno de Piñera, donde la profundización del neoliberalismo plasmada en ausencia de políticas asistencialistas, y en un estado que no pierde su carácter de cohesionador de las elites y de control social (coactivo y coercitivo) desligado de lo social, provocando desde el 2010 una inusitada ola de movilizaciones de corte peticionista. Esta crisis de dominación expresada en la falta de legitimidad y representatividad; en donde la transversalidad de las demandas son funcionales a una integración de los movimientos sociales al estado (clave en esta dinámica la conducción del reformismo ciudadano y renovado). Produjo la adhesión acrítica de las masas hacia el bacheletismo. (Muy difícil no relacionarlo con el ansiado regreso de Perón en el setenta).

El bacheletismo… ¿se abre un nuevo período? Desde la segunda mitad del período de gobierno de Piñera, se evidencio en las diferentes expresiones sectoriales de la elite chilena serias discrepancias en torno a la incapacidad del presidente por mantener el orden social. El muñequeo político se dio entre dos estrategias para enfrentar las coyunturas adversas. Por un lado la udi, que a pesar de ser un promotor del neoliberalismo mantiene resquicios del corporativismo franquista, en esencial por el carácter populista, de manejar las masas con lazos paternalistas en las mismas bases (aplicación de leninismo), con el fin de mantener la hegemonía intacta. Mientras que una táctica más tecnócrata de la renovación nacional que confía en la resolución de la crisis de dominación al capital “extraparlamentario”. Esta contradicción interna en el aparato estatal también se suma las diferencias entre las elites regionales versus elites transnacionalizados, inclusive estos fueron la punta de flecha en las movilizaciones de Aysén y el Calamazo. El regionalismo es un claro síntoma de la incapacidad de la elite transnacional de subordinar a las elites regionales marginadas y superados en sus mercados internos; otro punto no menor son las declaraciones de la posible nueva vanguardia de las clases dominantes el “grupo Luksic”. Ellos ven la importancia de sacrificar un poco de capital para resolver el tema de lo social; claramente la derecha partidista no está condiciones para tal desafío. La crisis de representatividad entendida como resultado del accionar antagónico del

El bacheletismo como una amalgama de cambios que tienden a crear un estado con formas de dominación integrista. las capas media actualmente se constituyen como sector y no como clase de identidad diluida en la capacidad de consumo. Necesariamente la clase dominante requiere un interregno de tiempo para reconfigurarse y perfeccionar los aparatos de dominación. en el plano económico y social. es la única capaz de reinstalar el orden social referenciado en construcciones ideológicas1 o funcionalizadas2 por la clase dominante. Curiosamente en chile Arturo Alessandri y Carlos Ibáñez del campo impulsaron “revoluciones preventivas” sintomáticamente también presentaba crisis de representatividad. utilizar al estado como financiador indirecto (reforma tributaria. la cual permitirá a sectores de la clase obrera y del movimiento popular el acceso a determinados bienes básicos. educación gratuita. nacionalización etc. éticas . siguiendo las observaciones de los avances del fascismo italiano realizadas por Luigi Fabri3 podríamos contextualizar la “revolución preventiva” realizada por Mussolini como “cambios preventivos” en el cual a las masas se referencian hacia “… un 1 proyecto destinado a bloquear la polarización social y política sobre la base de limar las contradicciones sociales más agudas que provocan las relaciones del capital. claramente no será enfrentada como en los últimos años (profundizaría la contradicción). sustentada más en lo reivindicativo que por una acumulación de fuerzas (asamblea constituyente. perdiendo su rol como sujeto histórico. Los ejes fundamentales de lo social (educación y salud) impregnados de un proyecto integrador y funcional como lo es el bacheletismo. tiene la consistencia de integrar a la mayoría de los sectores subalternos (incluyendo las “capas medias”5) al nuevo proyecto de la clase dominante. Por ende. salud y AFP estatal etc. Claramente estas construcciones ideológicas o funcionalizadas tendrán asidero en el bacheletismo y en el cumulo ciudadanista de la izquierda extraparlamentaria. Sacrificando para ello una cuota de excedente (de capital).capital extraparlamentario. ante esto la propuesta bacheletista es la mejor opción de reordenar “el saco de gatos”. nociones de ontológicas. .). e integrándolos a su propia visión de sociedad…”4 Ósea se podría entender que algunos sectores de vanguardia de las clase dominante tienen la lucidez de estar dispuestos a invertir en lo social. estéticas de las clases dominantes y concepciones históricas y matrices identitarias 2 La propuesta de asamblea constituyente y demandas de lo social 3 Luigi Fabri “La contrarrevolución fascista” Ídem.). perdida de cohesión en el bloque de poder y el pueblo desconstituido con lógicas naturalizadas clientelistas. la crisis de representatividad es un chivo expiatorio de los grupos dominantes para mantener intacta la institucionalidad burguesa 5 Siguiendo análisis de julio pinto. Las cuales serán recibidas de forma acrítica por las masas subalternas. De esta forma se resolvería la falta de representatividad y la irrupción de los movimientos sociales con leyes sincrónicas a las demandas/ movimientos/ estados de ánimos de los sectores populares y la reestructuración de 4 Desde la unidad nacional.

Por tal razón. el ciudadanismo no se combate se supera! 6 Siguiendo los análisis de tomas molían las formas de dominación integrativas que adopta el estado en coyunturas proclives a polarización política. con la diferencia que no reemplaza a un proyecto oligárquico por uno de dominación. profundizando la desconstitucion del pueblo. dando el interregno suficiente de tiempo para que las clases dominantes resuelvan sus problemas de cohesión y liderato y empoderar acríticamente a los sectores subalternos a falsas metas.un estado excluyente a uno integrador6 (vía seudo-constituyente). entendida esta como un fenómeno neo-populista. control comunitario. el rol histórico del bacheletismo será resolver la crisis de representatividad actualizando los “aparatos estatales”. en donde este conglomerado humanizó los aparatos de control social y palió las contradicciones del modelo. O seguirá marginal al vaivén de coyunturas impuestas? Claramente se debe profundizar los análisis centrándose en las debilidades que tiene el bacheletismo y no caer en sus trampas (co-gobierno. . sino como un lapsus de tiempo de reestructuración de las clases dominantes. logrando legitimar el proyecto contrarrevolucionario. El bacheletismo será fácilmente superado por quien tenga una mayor conducción y unidad de las expresiones de la elite chilena. ¿Qué proyección a largo plazo tendrán las vanguardias revolucionarias constructoras en este nuevo período? ¿Será nuevamente superada por propuestas pequeño burguesas de corte ciudadanista. Tiene adhesión acrítica de los sectores populares y se sustenta en un(a) líder carismática que extrapola la crisis de representatividad a los partidos políticos. con las formas propias de ello. tiene insertar al movimiento social en el juego de los aparatos de representación .) Parafraseando a Bautista Van Showen. Mientras ordena las relaciones de dominación con los sectores subalternos. logrando equilibrar las formas de dominación cultural e ideológicas coercitivas del estado. y profundizando la estabilidad de la fase neoliberal madura del actual patrón de acumulación. actualmente esta trampa se consolida con la ineficacia de los poderes legislativos y quizás ejecutivo ante la primacía del capital extraparlamentario. nuevo código de trabajo etc. El bacheletismo tendrá la misma función histórica que tuvo la concertación en el periodo post dictadura. Esta realidad no escapa del bacheletismo. cambiando los rumbos mercantiles de lo social. El origen contradictorio de los proyectos populistas según autores como Laclau y Faletto tiene su génesis en su carácter hibibrido y multiclasista (los antagonismos de clases extrapolados a concreciones políticas) lo que provoca que sean fácilmente superados por proyectos políticos de vanguardia (sea de clase alta o de corte socialista). es frágil ante proyecciones de vanguardia de la clase alta.