Está en la página 1de 3

LOS CHICOS Y LAS CHICAS EN EL MUNDO DEL

ESPECTACULO

Los niños y los animales te pueden robar una película. Esta es la opinión
generalizada en el mundo de los cineastas cuando la decisión del guión es
incluir niños. Recordemos a TOTO en CINEMA PARADISO. También HARRY
POTTER – ¿cuántas van? 7 películas y la saga chuparon al actor. Recuerdan
Mi pobre angelito 1, 2, 3, el niño actor quedo atrapado por el personaje, hoy
es un joven adinerado pero sin vida propia. Pocos son los niños y niñas
artistas que han podido crecer entendiendo que su desempeño sería una
elección vocacional. Intentemos entenderlo desde el interior de la
complejidad del crecimiento psíquico de un niño/a que se prepara para
ingresar a la adolescencia, período donde toda fantasía erótica infantil es
posible de realizarse.

Los niños y los animales te pueden robar una película: o sea los actores
mayores se desdibujan.

Los niños y los animales te pueden robar el espectáculo: -¿Es negocio


entonces?- ¿Negocio para quién? Para los productores…, para el que pergeña
una idea contando con el lugar que ocupa la niñez en nuestra cultura.

Tal vez tengamos que hacer una distinción para entender: la función de los
padres y la función de los medios, en especial el televisivo –la televisión
abierta privada-, encuadremos esta idea en la situación política-económica y
social de nuestro país, en el marco de la globalización. O sea, de las ideas
que rápidamente se imponen desde afuera. En particular, EEUU y EUROPA.
Controles sociales para mantener la vigencia del sistema capitalista.

Hoy vivimos en una cultura visual, aquello que se percibe da la ilusión de


certeza en consecuencia de tranquilidad. Viene muy bien cuando la
inseguridad acosa tanto en la experiencia personal como en la noticia diaria
de todos lo noticieros televisivos. Todo un tema.

Los papás y mamás de ciertos sectores sociales han tomado como bandera el
slogan SI NO ESTAS EN TELEVISION NO SOS NADIE. Y ¿si además
pagan…? Y si además es famoso… ¡¿cómo Maradona?! Y… ¿por qué no puede
pasarnos? Esperanzas tercer mundistas… y faranduleras mundiales. Ya hace
rato que la televisión a usado formatos que buscan en niños y adolescentes
una veta comercial que estalla el día del niño junto a las vacaciones de
invierno y la organización del mercado de productos afines al programa.

1
Solo agregaremos un factor más para dar un marco al tema de los niños y el
mundo del espectáculo. El niño consumidor y consumido en sus muchos
caprichos para participar en ese mundo y contar con la mercancía. Los
chicos y las chicas también quieren estar allí. ¿En donde? En Showmacht.
¡¡BUENAS NOCHES AMERICA!!

La lengua ya ha aceptado la sustantivación, ya hablamos de tinellización para


decir: el imperio de una cultura populista que tiene como finalidad burlarse
de todos, donde Tinelli maneja los hilos demagógicamente como él le place.
Es su negocio.

Era martes. Ya noche. Canal trece. Veo una de las habituales malparidas
peleas del jurado, en este caso Carmen Barbieri y Cherutti. Ella parecía
Cruela Devil, desagradable. Breve tiempo después la presentación, un niño y
una niña son mostrados maquillados al modo revisteril. Comienzan a bailar.
Son muy capaces. Están muy bien preparados. Se contonean con sensualidad.
Recuerdo a los “bailando” anteriores donde los adultos en una perpetua
exhibición radiográfica de ciertas partes sobresalientes de su anatomía
participaban de peleas, humillaciones, éxitos, lágrimas, nominaciones y
sentencias. La diferencia ¿dónde estaba? En que se trataba de niños que
hablaban a través de un guión de temas ajenos a su edad conducidos por
Marcelo. Un chico de 8 años, ¿sabe la diferencia entre sexualidad y
sensualidad? Entiende de trucos, acting, ritmo, posiciones… ¿Cómo enfrenta
la nominación y la sentencia? Recordemos el miedo hasta el susto y la
inhibición y olvido total frente a un examen en la secundaria o en la
universidad. Diferencia: son niños/as entre 8 a 12 años.

Freud nos enseña que alrededor de los 6-7 años comienza un período
llamado de LATENCIA. La palabra nos indica que algo ha declinado pero no
ha desaparecido sino que se mantiene latente: la sexualidad. Se torna
latente para dar paso a los intereses, a la búsqueda de conocimiento, a la
incipiente noción de hacer bien o mal, el comienzo de las relaciones de
amistad con otros niños y niñas, ciertos gustos y preferencias por alguna
actividad extracurricular. Este tiempo se extiende hasta la pubertad y
termina en la adolescencia.

Podemos observar el inicio de la vida privada. No quieren ser bañados por la


mamá o el papá o cualquiera que los represente. Surge el pudor como velo
sobre la sexualidad y la vergüenza cuando se escapa algún deseo inadecuado
por su carácter sexual. Se cubren. No se exhiben desnudos. Ocultan su

2
cuerpo aun cuando puedan descargar sus “calenturas” a través de la
masturbación. El jugueteo sexual con compañeros/as declina para dejar el
paso a los juegos grupales. Es el tiempo de las travesuras con otros pibes y
/ o pibas que anticipan las pandillas adolescentes pero, priman los juegos de
niñas o de niños por separado. Puede advertirse el amor secreto por algún
niño o niña o adulto. Este amor es privado raramente confesado a los más
grandes y tal vez compartido en cuchicheos con otros pares.

Entonces, si esto es así y parece que es así ya que hasta hoy la teoría
psicoanalítica no ha podido ser sustituida en su solidez y rigor científico:
cómo cuaja que se los exhiba. Que sus secretos se muestren públicos. Que
se sensualicen y sexualicen sus acciones. Que se les rehuya el aprendizaje
de la responsabilidad sobre sus acciones en pleno período de construcción
de nociones éticas. Que se los coarte en sus nuevos descubrimientos del
mundo ya que van dejando el mundo de papá y mamá o sustituto. Ese mundo
cercano, calentito, conocido también es una perdida que provoca
ambivalencias. ¿Qué sucede si alteramos estos tiempos de cambios
psíquicos? En particular cuando la cultura impone a través de los medios
televisivos una noción de niño-objeto. Cuando los aporte de la teoría
psicoanalítica han sido sustituidos por la cultura de la inmediatez
provocando la necesidad de una “pastillita” que los tranquilice, donde la idea
de problema de aprendizaje es resolver la dificultad a través de terapias de
control yoicas. Decir al paciente y a sus padres aquello qué deben hacer, el
cómo lo debe hacer y el cuándo lo debe hacer. Someterlos a test con fecha
de vencimiento en el siglo XIX, ejemplo el WISC. Ejercitaciones repetitivas
para generar condicionamientos. Sabiendo que esto es solo pensable en
sociedades que estrechan el control social para el ejercicio del dominio
sobre la inteligencia y la anulación de la libertad para pensar de las
mayorías.

Y… ¿las prácticas democráticas? NO… no, por ahora no. El control se hace
en nombre de la democracia. Contradictorio. ¿No? ¿Qué piensan lectores?

Es una preocupación que como maestros no podemos rehusarnos y no es


suficiente cambiar de canal, pero podemos empezar por allí. Otra idea es
generar actitudes críticas discutiendo con nuestros alumnos. Entre
docentes analizar el programa. Solo no ser indiferentes adoptando una
posición critica.

Prof. Elena Saltalamacchia


Psicopedagoga – psicoanalista – maestra de TES, Ed. Esp. –