¿CÓMO EL APRENDIZAJE LLEGÓ A SER UNA ENFERMEDAD MENTAL?

En la actualidad, cuando la crítica de la Institución educativa y de los métodos de enseñanza, ya no nos resulta ajena, se parte del supuesto de que todos los niños, a la misma edad, pueden aprender lo mismo y sí se da por sentado que la escuela ya funciona bien, entonces cuando un niño no aprende, ¿qué es lo que está pasando?, ¿qué es lo que puede andar mal? Tal vez, lo único que falta por considerar, es la posibilidad de que algo ande mal en el cuerpo del niño, que éste sea diferente al de sus compañeros, de que algo no funcione bien en él; en resumen, de que el niño en cuestión esté enfermo. A una conclusión similar se llegó cuando la educación pública comenzó a fracasar, no es que el proyecto educativo estuviera mal, sino que más bien existía todo un género de niños al cual no se les podía aplicar porque eran “anormales”, ya sea que fueran enfermos o criminales (Saad, 1998)

Y aunque ahora resulte muy sencillo suponer que las dificultades que tienen los niños para aprender se puedan deber a factores medico-biológicos, es importante señalar que si nos detenemos a analizar la cuestión con cuidado, las certezas ya no resultan tan obvias. De entrada se nos pueden ocurrir toda una serie de factores que tienen una mayor probabilidad de estar relacionados con el problema de aprendizaje; y sin embargo, aún así, ¿cómo es que el médico terminó implicado en la educación?; ¿por qué se empezó a recurrir a él para solucionar un problema que en origen resulta tan ajeno a su ámbito profesional?; y también resulta interesante saber ¿qué respuestas dio ante esta demanda?

Tal vez, la respuesta a lo anterior, se encuentre en torno al concepto de salud mental, mismo que representó una ampliación del campo de aplicación de la medicina a otras áreas de la vida cotidiana. En primera instancia hay que recordar que el campo de la salud, al igual que el campo de la educación no

sino que son el resultado del ejercicio de una profesión. los sentimientos y las acciones de las personas. pesada y constante para la administración y las finazas públicas. relegados e inclusive negados. Para tal fin se constituyeron cuerpos especiales que operarían esta exclusión. el proceso resultó en el confinamiento de los segregados. El confinamiento no solucionaba ningún problema. De la misma forma que. como también Foucault lo señala (1975) en “Vigilar y Castigar”. El confinamiento provocaba que los segregados fuesen olvidados. durante mucho tiempo una de las principales funciones de los estados consistió en separar del resto de la población a todos aquellos que fueran diferentes porque su alteridad misma representaba riesgo de contagio. en ese tiempo (siglo XVIII). en otras palabras. Como Foucault (1964) señala. los problemas de aprendizaje que en la actualidad se asimilan al campo de la “enfermedad mental” en el siglo XVIII se consideraban aún problemas morales. aquellos que ahora llamaríamos “enfermos mentales”. las prácticas de exclusión se fusionarán con otro tipo de prácticas que él llama “disciplinarias” y que buscan uniformar la apariencia. por una parte el cuerpo policiaco que se ocuparía de la alteridad moral. En ambos casos. sólo lo enmascaraba. es decir eran dejados en el campo de lo policíaco. cuyo objetivo consiste en separar lo otro. como ya se mencionó. Así se comienza a contemplar la reintegración del criminal. sin posibilidad alguna de ser de nuevo asimilados a la mayoría. eran asimilados a las figuras del vicio y de la criminalidad. con el surgimiento de los Estados Modernos ocurre un cambio fundamental. sólo que. y por otra el cuerpo médico que se encargaría de la alteridad física. buscaba la erradicación de la diferencia del cuerpo. el pensamiento.existen por sí solos. pero. en su libro “La historia de la locura en la época clásica”. contrario a nuestra visión actual. lo cual creaba una carga inútil. Ésta también es la época en la que surge la educación como institución normalizadora. . del enfermo y del que no aprende. Por su parte la medicina buscaba la contención de la epidemia y el contagio de la enfermedad física.

cuando se les “normaliza”. Se funda así una nueva especialidad médica. la práctica médica deja de ocuparse de la enfermedad como objetivo a eliminar en unos cuantos para constituirse como un ejercicio de la búsqueda del bienestar para todos. Este movimiento otorga mayor poder a la medicina sobre las personas y uno de sus efectos es precisamente que la práctica médica abduce del dominio policiaco e integra dentro de su campo de acción lo que ahora llamamos “enfermedad mental”. encierra dentro de sí una implicación muy importante. Esto aún se refleja en la definición de salud que da la OMS: “Salud no es sólo la ausencia de enfermedad sino el estado de bienestar biopsicosocial que experimenta un individuo”. y de la misma forma. a saber que el dominio médico quedará a cargo del cuidado del bienestar del cuerpo. Así. Aunque esta definición parece sencilla. cualquier dificultad en estas áreas. es decir. la psiquiatría. mientras que la educación se comienza a fijar ideales a alcanzar. es decir. representa el paso de un poder negativo a un poder positivo. Siendo la escuela y el aprendizaje partes muy importantes de la vida de los niños. suponiendo así la existencia de un ideal último al cual aspirar. la mente y lo social.cuando se consigue uniformarlo con la mayoría. devino responsabilidad del médico . Foucault (1975) señala que el paso de una medicina que combate la enfermedad a una medicina que busca la salud. creada ex profeso para atender este nuevo dominio que no es totalmente corporal. los médicos. el cual representa uno de esos ideales en cuanto funcionamiento físico y que se puede alcanzar si se siguen las prescripciones de aquellos que saben sobre el funcionamiento del cuerpo. el inicio del poder positivo en la educación se dio cuando se pasó de una instrucción que combate la ignorancia a una escuela que busca el mayor aprovechamiento. Es así como surge el concepto de salud.

hasta manifestaciones relativamente leves como la “debilidad de espíritu”. y por la otra. 2003). . piensa y hace (incluyendo por supuesto su aprendizaje). el médico como autoridad moral e intelectual podrá servir como guía o modelo que provocará el arrepentimiento en el enfermo y despertará en él el deseo de aprender y cambiar su situación. y es precisamente en este momento cuando la Psiquiatría toma contacto con otra de las prácticas que Foucault (1975) denomina “normalizadoras”. simplemente desaparecerá (Foucault. recuperar su “salud mental”. Como resultado de su entrecruce surgió un campo híbrido denominado educación especial. sin embargo. De una forma casi automática. desde el más profundo. que pudiera deberse a lesiones en el sistema nervioso de carácter tanto exógeno. como la consecuencia de una perturbación física. conocido como “idiotez”. 1966). Por una parte. todo problema de aprendizaje que no pudiese explicarse por fallos en la situación escolar.psiquiatra. el éxito de las terapéuticas físicas era limitada. la educación. ya sea una lesión o una deficiencia química o metabólica. consecuencia que una vez atendida en su supuesta etiología biológica. la Psiquiatría siguiendo el modelo médico anatomopatológico tomará a la “conducta anormal” incluidos en ella a los problemas de aprendizaje. De esta forma. la psiquiatría aceptó el supuesto de que los problemas de aprendizaje eran enfermedad y por lo tanto procedió a abordarlos de esta forma. Esta disciplina buscará mediante terapéuticas físicas “normalizar” todo aquello que puede resultar extraño en lo que la gente siente. (es decir. consistía en suponer siempre una causa orgánica. fue el concepto de debilidad mental que contemplaba diferentes grados. tenía que deberse a una lesión o a un problema hereditario (Cordié. bajo la perspectiva educativa. Una de las primeras aproximaciones. es decir. La explicación de estos estados. resultados de traumatismos y enfermedades) como endógeno (resultantes de problemas hereditarios o congénitos).

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