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UNA NUEVA MIRADA PARA LA PRÁCTICA EN LA FORMACIÓN

DOCENTE INICIAL. LA INELUDIBLE ARTICULACIÓN TEORÍA-


PRÁCTICA-TEORÍA UNIVERSIDAD-SISTEMA EDUCACIONAL
¿REFLEXIONES INOPORTUNAS?
Ángel Bustos Balladares

Introducción

En este trabajo se le invita a poner en juego sus conocimientos y


experiencias relacionadas con lo que los estudiantes de pedagogía
tienden a realizar dentro de la sala de clases cuando desarrollan su
Práctica Profesional. Se desea, por una parte, lograr comunicar el punto
de vista en este tema del autor del mismo y que acompañe en la
reconstrucción de las experiencias que se ha tenido al respecto y por
otra, que usted compare estos planteamientos con sus propios puntos
de vista y experiencias, permitiendo con tranquilidad que se generen
conflictos socio-cognitivos y los resuelva con o sin la colaboración de
conversaciones con sus colegas u otras personas significativas (se
prefiere que sea con otra persona) y así llegar a una estructuración o si
resulta interesante y/o necesario una reestructuración cognitiva de las
redes de conceptos relacionadas con el tema. Si bien muchos, tal vez la
mayoría, de los formadores deformadores, están de acuerdo que es
conveniente vincular la teoría a la práctica y que también es necesario
vincular a las Universidades formadoras de profesores con los
establecimientos educacionales - en lo posible tempranamente -, desde
el primer semestre de formación, es igualmente interesante hacerse
algunas preguntas como las siguientes:¿por qué es conveniente esta
articulación?, ¿por qué durante décadas no pareció urgente hacer esta
vinculación?, más aún, las cosas parecían funcionar bastante bien,
¿tiene este tema relación con la afirmación de que actualmente los
profesores no forman bien a los alumnos de los establecimientos
educacionales del país? (*)Académico de la Facultad de Ciencias de la
Educación de la Universidad de Playa Ancha.

Calidad de la educación en Chile

Es frecuente escuchar y leer que tanto la calidad como la equidad del


Sistema Educacional del país es deficiente, que esto se deriva de clases
directivas, pasivas, con un aprendizaje memorístico de contenidos y
además sin mucho sentido para los alumnos. Se ha observado que en la
formación de los profesores la metodología de enseñanza no dista
mayormente de la enseñanza lectiva observadas en las aulas básicas y
medias, pero ¿ por qué ahora esto no sirve?, toda vez que ha estado
funcionando durante varias décadas y en algunos países más de un siglo
(Flores 1994)1. Al parecer existen distintas respuestas a estas
preguntas, probablemente sean complementarias y las necesitemos
todas para dar cuenta del problema en su totalidad. Se comenzará
compartiendo la respuesta del autor de este artículo a estas últimas
preguntas, ¿por qué la educación que los profesores desarrollan hoy en
los establecimientos educacionales no sirve?; ¿por qué la formación que
se les está dando hoy, a los futuros profesores en las universidades, no
sirve?
En primer lugar se hará notar que se está de acuerdo con las
afirmaciones que implican las preguntas, es decir, la formación que
entregan los profesores del sistema educacional a sus alumnos es de
mala calidad, en establecimientos municipalizados, particulares
subvencionados y particulares pagados (Rodríguez et al, 1995) y la
formación que los formadores de futuros profesores le dan a los
estudiantes de pedagogía también es de mala calidad (el autor de este
artículo asume la responsabilidad que le cabe en esta controvertida
afirmación), difícilmente podría ser de otra manera, pues los profesores
formados en las universidades repiten con sus alumnos del sistema
educacional el mismo modelo de enseñanza-aprendizaje con el cual se
les formó y no el modelo del cual muchas veces se les habló (Riveros y
Bustos, 1994). El modelo de formación en el sistema educativo nacional,
con el cual muchos de los actuales formadores de formadores se
formaron, se caracteriza por la presencia casi exclusiva de un proceso
educativo conductista, conductivo, respondiente y no divergente; clases
principalmente expositivas, de entrega de información, con una mínima
Flores, Rafael (1994): Hacia una pedagogía del conocimiento. Editorial
Nomos, S.A. Colombia.

UNA NUEVA MIRADA PARA LA PRÁCTICA EN LA FORMACIÓN


DOCENTE INICIAL

La relación entre la teoría y la realidad cotidiana del alumno, en los


casos en que esta última se presenta el objetivo es para constatar la
teoría y no para reconstruirla y mucho menos para construirla. Los
curriculums están sobrecargados de contenidos asignaturistas, en
estructuras estancos que no privilegian la inter ni la
transdisciplinariedad, pero funcionaba, entonces ¿qué pasó?...

Una explicación es la siguiente :Durante años la velocidad con la que se


desarrollaba el conocimiento en el mundo, la rapidez con la cual se
difundía y el tiempo que se demoraba en transformarse en tecnología,
era lo suficientemente lenta como para ser trabajada en los sistemas
educacionales, sin que se notara un gran desfase, además que se
aceptaba sin mayores preocupaciones - no se tenía que competir con
nadie- que los libros llegaran a nuestros países varios años después de
ser editados en Norteamérica o Europa. En este contexto, los logros del
sistema educacional chileno eran aceptables y la preocupación principal
fue que los alumnos permanecieran el mayor tiempo posible
escolarizándose y en ampliar la cobertura. Entonces la educación chilena
era considerada buena.

En las últimas décadas del siglo que acaba de terminar, hubo una
explosión del conocimiento en todas las áreas, un gran desarrollo de
tecnologías comunicacionales y de procesamientos de la información
que han llevado a una globalización mundial en todas las áreas de
desarrollo de los humanos. Una de dichas áreas es la Economía, la que
ha privilegiado la competencia entre los mercados de los distintos
países, favoreciendo este sistema a los países más desarrollados, con
una mayor capacitación de su población en edad productiva. Los países
que están sirviendo de modelos de desarrollo, son países que han
logrado una alta competitividad en los mercados mundiales a través de
una mejoría en los sistemas de educación, tanto en aspectos
cuantitativos como cualitativos.
Los aspectos cualitativos más relevantes que se están requiriendo hoy
día es el desarrollo en los alumnos del sistema educacional y por lo
tanto, también en los futuros profesores -que deben formarlas en sus
futuros alumnos- de competencias relacionadas con la capacidad en el
más alto nivel del proceso de aprender a aprender (Nisbet y Shucksmith,
1987)2. 2Nisbet, J. y Shucksmith, J. (1987): Estrategias de Aprendizaje.
Editorial Santillana, S.A., Madrid.

Ahora bien, la mayoría de las competencias relacionadas con el proceso


de aprender a aprender, no se pueden lograr con la forma tradicional de
trabajo en el actual sistema de educación escolar y universitario. Dicho
de modo más sintético: Los cambios que se han provocado en el mundo
necesitan de cambios urgentes en la educación de los países para
intentar un desarrollo armónico entre las naciones, si algún país no hace
los cambios educacionales que el mundo global requiere, va a sufrir
consecuencias económicas que lo pueden tener con un desarrollo
permanentemente postergado u otras consecuencias sociales difíciles de
precisar y predecir (Argentina podría ser un caso ilustrativo al respecto).

Articulación Teoría-Práctica-Teoría

En la mayoría de las clases que se desarrollan para formar profesionales


en las universidades, se trabaja sin explorar sistemáticamente qué
conocimientos tiene en forma previa el alumno acerca de los temas o
contenidos que el docente va a trabajar, conocimientos que en el caso
de ser divergentes de los que está enseñando el profesor, es muy
probable que a la hora de la aplicación en la realidad, se impongan los
que el alumno tiene más arraigados, los cuales no van a ser
necesariamente los que ha enseñado el docente, aún cuando en una
evaluación cuantitativa lo más probable es que el alumno conteste lo
que el profesor está esperando.

En una rigurosa perspectiva constructivista, todo alumno que ingresa a


la universidad trae una estructura cognitiva muy rica y compleja que
constituyen las herramientas cognitivas básicas con las cuales va a
operar en ella, es decir, el estudiante viene a la Universidad como una
‘tabla’ rasa a ninguna de las carreras que en ellas puedan estar
implementándose, menos aún a la carrera de Profesor, profesional con el
cual ha interactuado durante varios años de su vida, desde la Educación
Parvularia hasta el término de la educación preuniversitaria (pueden ser
entre 12 y 17 años de interacción), y por lo tanto tiene bastante
experiencia acerca de cómo realizan su trabajo los profesores y
profesoras de su país, enriqueciendo sus estructuras cognitivas. Por lo
tanto el estudiante tiene asimilada una copiosa teoría acerca del hacer
clases que pone en acción cada vez que pretende enseñarle algo a
alguien -son frecuentes los casos de estudiantes de pedagogía que
actúan como profesores, ejercen una labor docente desde antes de
ingresar a la Universidad, en grupos de pastoral, scout, culturales, etc.

Esta teoría que los estudiantes traen como conocimientos previos acerca
del hacer clases debe ser trabajada relacionándola con la práctica por
ellos vivida antes de ingresar a la formación de profesores y durante la
formación de profesores, produciendo en forma permanente conflictos
socio-cognitivos, que los lleven a reestructurar y estructurar sus
esquemas cognitivos acerca del hacer clases, es decir, los modifique y
los forme cada vez que resulte necesario; si este proceso no se realiza
de manera adecuada, al llevar a la práctica, en el sentido de aplicar los
conocimientos (no en el sentido de la Práctica profesional del Profesor),
lo más probable es que el formándose aplique los conceptos que el traía
como conocimientos previos y no aquellos que el profesor formador de
formadores ha presentado como los científicamente correctos. La
manera tradicional de formar a los estudiantes en todos los niveles del
sistema educacional, incluyendo los estudios universitarios, no logran
producir cambios en los conceptos adquiridos en forma espontánea, los
cuales son muy resistentes al cambio, esta resistencia viene
determinada por el origen de los conceptos espontáneos, útiles y
altamente predictivos en la vida cotidiana y por su organización en
forma de teorías o pirámides de conceptos. (Pozo, 1989)3.

En una perspectiva constructivista, el formador de formadores debe


tener muy presente estos conocimientos previos, que constituyen la
teoría con la cual el alumno opera en la vida cotidiana, y a través de
situaciones didácticas bien pensadas, planificadas, generar conflictos
socio-cognitivos que produzcan un desequilibrio en sus estructuras
cognitivas y con ayuda de su profesor mediador y de sus compañeros
más aventajados (Vigotsky, en Coll y otros, 1992)4de esta manera los
estudiantes de pedagogía, desde su teoría y a través de situaciones
didácticas adecuadas, vivencian una nueva práctica que les permitirá
modificar sus estructuras y construir una nueva teoría, la cual podrá ser
nuevamente modificada si enfrenta un nuevo conflicto (Pozo,J.I. : Teorías
Cognitivas del Aprendizaje, Madrid: Morata, S.A. 4Coll,Palacios y
Machesi,(1992): “Desarrollo Psicológico y Educación”, Tomo II, Madrid:
Alianza S.A.) y así tenemos al formándose en una actitud nueva,
revisando permanentemente su teoría según los resultados de su
práctica, por lo tanto, en un vaivén entre teoría-práctica-teoría-práctica-
teoría-práctica-teoría ..... hasta el infinito.

La formación del profesor, también de otros profesionales, debe, en una


perspectiva constructivista, propiciar una evaluación permanente de la
teoría con la cual esté trabajando, para que a la luz de los resultados en
la práctica, se ajuste la teoría, lo cual llevará a un ajuste de la práctica y
así sucesivamente, emergiendo una actitud que debe estar presente
cada vez que estemos desarrollando nuestro rol profesional, es decir,
una actitud de aprender a aprender. Esta actitud de aprender a
aprender, más la competencia en los estudiantes de una estrategia
cognitiva de aprender a aprender, les permitirá resolver todas las
situaciones que impliquen la adquisición de conocimientos y su posterior
aplicación, aunque tales conocimientos no le estén siendo enseñados
por otra persona, por lo tanto, en el formándose se desarrollaría una
capacidad autónoma de aprender lo que le permitiría adaptarse de
manera más exitosa a un mundo con una explosión de conocimientos,
gran desarrollo de tecnología y muy competitivo.

Universidad-Sistema Educacional

Es frecuente escuchar a los estudiantes decir: “en la universidad nos


enseñan pura teoría”, “lo que me enseñaron, con muy raras
excepciones, no me ha servido para nada, he tenido que arreglármelas
por mi cuenta” (Riveros y Bustos,1992) 5. ¿Qué es lo que los estudiantes
quieren decir, cuando hacen estas reiteradas críticas?, es interesante
agregar que muchos profesores con años de ejercicio profesional en los
distintos establecimientos educacionales, sobre todo aquellos que han
estado trabajando en escuelas o colegios con una población escolar muy
pobre, cuando han sido interrogados por estudiantes universitarios que
han estado haciendo el curso “Psicología del Aprendizaje”, con alguno de
los profesores de la Universidad de Playa Ancha, Profesor ¿ qué teoría o
teorías usted aplica con sus alumnos en el proceso de enseñanza y
aprendizaje?, contestan de forma muy similar a los estudiantes que
están por egresar o recién egresados: “con estos alumnos no se puede
aplicar ninguna teoría de las que se enseñan en la universidad, ya van a
ver ustedes que la teoría es una y la práctica es otra”, es decir,
profesores con muchos años de ejercicio y estudiante de pedagogía por
egresar o recién egresados piensan y dicen cosas muy similares, ¿por
qué?.

De alguna manera lo planteado en las primeras páginas de este artículo


ayuda a responder esta pregunta: A los profesores en ejercicio y a los
estudiantes recién egresados o por egresar y que se encuentran, por lo
tanto, realizando su Práctica Profesional se les ha formado de una
manera tradicional y muy similar a unos y otros, aún cuando a estos
últimos tal vez se les ha hablado o se les ha hecho leer sobre prácticas
innovadores de punta, pero no se trabajó con ellos con estas prácticas
innovadoras. Por lo tanto no han tenido la posibilidad de moverse en
este vaivén entre teoría-práctica-teoría-práctica-teoría... sino que han
trabajado sólo en el plano de lo teórico conceptual sin relacionarlo con la
realidad cotidiana, con la práctica; es decir, la información se trabajó
sólo a nivel conceptual, en forma abstracta, sin aterrizarlo en los
referentes empíricos. ¿Puede haber un mejor lugar para aterrizar los
referentes teóricos en situaciones empíricas que las aulas y patios de las
escuelas, colegios y liceos del país?

El punto de vista del autor es que definitivamente son los mejores


lugares para someter la teoría a prueba, a través de lo que se ha dado
en llamar las Vinculaciones con el medio educativo (VIME), sean éstas al
inicio de la malla curricular, en el medio o al finalizar la formación del
profesor. En la perspectiva constructivista, lo coherente es comenzar las
experiencias de VIME, lo más temprano posible, de tal forma que la
reconstrucción o construcción que cada formándose ha realizado del
pensar y hacer pedagógico sean sometidos a la prueba de la realidad
educacional, es decir, se deben buscar los mecanismos que le permitan
al formándose entrar en constante relación con la realidad, como una
forma de ir confrontando y ampliando cada vez más su visión de la
problemática educativa.

Concordante con este planteamiento son las afirmaciones de Coll


(1992)cuando señala : “La formación de los futuros profesores debe
procurar dotarles de marcos de interpretación y análisis de la situación
en que desarrollará su actividad, marcos que se irán enriqueciendo y
ampliando en la interacción con la realidad cotidiana dela práctica
profesional”.... “la actividad del profesor es ante todo una actividad
práctica. Buena parte del conocimiento que requiere sólo puede
obtenerse de la confrontación con los problemas que plantea la situación
de enseñanza y del análisis de las soluciones adoptadas mediante la
utilización de instrumentos adecuados para ello”. Por lo tanto, se
establece la necesaria interacción entre el conocimiento reconstruido o
construido a través del vaivén teoría-práctica-teoría y el de la actividad
desarrollada a través de la Práctica Pedagógica. De este modo la
constante interacción entre la teoría y la realidad educativa se
constituye en el núcleo experiencia al alrededor del cual los estudiantes
de pedagogía construyan los fundamentos y teorías educacionales.

El estudiante para una formación sólida deberá reconstruir y construir


sus conocimientos y desarrollar sus competencias profesionales a través
de un doble movimiento: Por una parte el vaivén teoría-práctica-teoría,
que se desarrollará en sus clases en las aulas universitarias y por otra el
vaivén entre los conocimientos reconstruidos o construidos en la
universidad y los conocimientos reconstruidos y construidos en su
vinculación con el medio educativo. De este doble y continuo vaivén el
futuro profesor irá generando una síntesis, en permanente evaluación, lo
que le permitirá, frecuentemente, estar ajustando y mejorando sus
procesos de autoformación (procesos metacognitivos) y sus prácticas
pedagógicas. La mayor calidad de las prácticas pedagógicas de los
estudiantes y más tarde de los profesores formados en esta perspectiva
constructivista, necesariamente modificará las Prácticas Profesionales al
interior de las aulas de escuelas, colegios y liceos, municipalizados,
particulares subvencionados y particulares pagados, irradiando con este
enfoque de manera paulatina, el sistema educacional chileno en todos
sus niveles, en todas sus categorías y en todas sus modalidades. Pero,
los Directores, Sub Directores, Jefes de Unidad Técnico Pedagógica y los
Profesores de aula ¿están dispuestos a que se trabaje con un enfoque
distinto al tradicional?

La respuesta en Chile tal vez sea distinta hoy que hace algunos años,
pues se tiene un terreno abonado dado el inicio de la Reforma
Educacional en la Educación General Básica y la Propuesta de Objetivos
Fundamentales y Contenidos Mínimos para la Educación Media Chilena,
ya que en ambos sistemas se está propiciando el desarrollo de
competencias para aprender a aprender; por lo tanto, es probable que
en estos momentos y próximos años sea más fácil que los estudiantes
puedan incorporar metodologías nuevas en los establecimientos
educacionales de nuestro país. Hasta el año 1996, a los estudiantes que
estaban realizando su Práctica Profesional les resultaba difícil introducir
alguna innovación, pues en una instancia u otra se encontraban con
dificultades, además no se sentían muy seguros de introducir una
innovación que sólo conocían de palabra y no había sido vivida por ellos;
rápidamente entonces comenzaban a echar mano a estrategias de
sobrevivencias (Riveros y Bustos,1992)7las cuales consisten en “hacer lo
que pueda y se me ocurra de forma de poder salir del paso” , tal vez en
estos años nos encontremos en un mejor pie al respecto.

LA VINCULACIÓN CON EL MEDIO EDUCACIONAL Y LA ASISTENCIA


A CLASES

De acuerdo al enfoque presentado en este trabajo ¿qué importancia


tiene la asistencia del estudiante a clases, tanto al establecimiento
educacional como a la Universidad? Seguramente el lector de estas
páginas rápidamente ha llegado a la conclusión que es obvia la
importancia y que el estudiante debe asistir con la misma disciplina y
rigurosidad, tanto a la Universidad como al establecimiento educacional,
sin embargo, corriendo el riesgo de ser excesivamente insistente, se
presentarán algunas ideas centrales al respecto. La asistencia al
establecimiento educacional permite, de un modo privilegiado, que el
futuro estudiante explore su vocación profesional. Allí, en la sala de
clases, en el patio, en los pasillos, en los alrededores de los baños, en el
interior de los baños, en la sala de profesores, tendrá la oportunidad de
ver, escuchar y sentir las experiencias escolares, con toda su
complejidad y observar, qué le pasa, qué sentimientos surgen, qué
interrogantes se le suscitan. Podrá explorar una y otra vez los
fenómenos que se dan, mirarlos con cierta objetividad, como futuros
profesores, que sin duda es diferente que mirarlos como cuando ella o él
era alumno de 3º ó 4º año de enseñanza media.

Asistir al establecimiento le permitirá al futuro profesor reflexionar sobre


su futuro campo profesional, sobre las rutinas, los procedimientos
administrativos, la relación profesor-alumno, el comportamiento de los
alumnos, los conocimientos que necesita profundizar, la relación
profesor-profesor, la relación profesor-apoderado. También podrá discutir
y con conocimiento de causa, qué contenidos necesita para una buena
formación profesional, podrá focalizar mejor sus estudios, elegir mejor
su bibliografía y estudiarla, teniendo presente de qué manera ilumina la
comprensión de decenas de situaciones que ha visto, escuchado y
sentido en las aulas, patio y en los diferentes espacios en que se da
continua y permanentemente el proceso educacional. Podrá descubrir en
forma directa, que el estudio permanente, las discusiones e intercambios
profesionales, el trabajo cooperativo y la actitud científica, son
herramientas fundamentales para llegar a ser en el mediano plazo un
profesor. Descubrirá que el ser profesor, es una profesión de mucha
responsabilidad y que sólo unos pocos lo logran. Asistir a los Talleres de
Vinculación con el profesor de la especialidad debiera constituirse en
una experiencia apasionante, pues bajo su dirección se pueden
compartir las diversas experiencias vividas por los diferentes
estudiantes, lo cual enriquece de manera extraordinaria, a través de
procesos vicarios, a cada uno de los participantes en los talleres. Si un
estudiante no asiste a una sesión, ocurren al menos, dos situaciones
lamentables, sus propias experiencias no van a ser compartidas con sus
compañeros y el profesor; y por otra, la persona inasistente pierde la
oportunidad de escuchar experiencias y discusiones sobre las
experiencias que son difícilmente recuperables.

Los talleres son instancias muy propicias para reconstruir y construir


estructuras cognoscitivas que permitirán a los futuros profesores
generar sus propias teorías con mayor respaldo científico y empírico lo
cual a su vez les permitirá enfrentar y resolver las decenas de
situaciones que en cada hora de clases y cada momento en el patio o en
los pasillos o en la sala de profesores se presentan, y así, todos los días
que deba desarrollar su rol profesional de profesor. Los estudiantes de
pedagogía que efectivamente tomen la decisión de ser profesores,
tienen la obligación profesional y al mismo tiempo el privilegio, de
aprovechar todas las oportunidades que se le presenten, para formarse
como verdadero profesional, como profesor. Por el contrario, aquellos
estudiantes de pedagogía, que no sienten que aprovechar estas
oportunidades es una obligación y un privilegio, por respeto a la
Profesión de profesor, deben reorientarse en su formación profesional y
buscar una nueva senda. Los niños , los jóvenes y el país en su conjunto,
se lo agradecerán.

Bibliografía
Coll, C. Palacios, J. y Marchesi, A. (1992): Desarrollo Psicológico y
Educación. Tomo II. Madrid: alianza S.A.Flores, Rafael (1994): Hacia una
pedagogía del conocimiento.Editorial Nomos, S.A. Colombia. Icaza,
Gloria; Rodríguez, Cristina; Pérez, Fernando y Trufello, Irene (1995) :
Prácticas de Trabajo y Socialización. Investigación MECE. Nisbet, J. y
Shucksmith, J. (1987): Estrategias de aprendizaje. Editorial Santillana,
S.A. Madrid. Pozo, J.I. (1989 ): Teorías Cognitivas del Aprendizaje. Madrid:
Morata, S.A. Riveros, X. y Bustos, A. (1992 ): Nuestras clases: ¿Una
manera de dificultar la generación de estructuras cognoscitivas
relacionales? Ponencia presentada en 2ºEncuentro Iberoamericano de
Currículo Educacional. Universidad de Tarapacá.