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Las 5 fases del proceso logístico: todo lo que necesitas saber

5 fases del proceso logístico: todo lo que necesitas saber Todo negocio al por mayor o

Todo negocio al por mayor o industria, basado en un modelo B2C o B2B, requiere el correcto diseño y coordinación de las distintas fases del proceso logístico. Básicamente, lo que resulta importante aquí es que el producto llegue a su destino a tiempo y en las condiciones adecuadas.

Estas operaciones logísticas las desarrolla un gestor u operador logístico, que es el encargado de coordinar cada una de las etapas de la cadena logística. Hoy tenemos claro que cualquier retraso o entrega ineficiente es igual a una pérdida de rentabilidad en mayor o menor medida.

Cuáles son fases del proceso logístico

Un proceso logístico basado en las compras de productos implica varias cosas: hay un lugar donde se almacenan los productos (una planta comercial, una nave logística, una fábrica) y un destino al que hay que conducirlo (un cliente directo, una distribuidora o una planta de almacenamiento).

La gestión de todo el proceso esta formada por una serie de etapas.

1. Definir el producto y su distribución. Hace falta contar con una

información completa sobre el producto que se ha de entregar, dónde se ha de entregar y cuándo para evitar malentendidos. También el tipo

de periodicidad, los datos de almacenamiento, tratamiento, embalaje, coordinación de los medios de transporte utilizados para que lleguen a su hora, etc.

2. Clasificarlo correctamente para evitar las pérdidas. La correcta distribución de los productos en los medios de carga ayuda a evitar las pérdidas, deterioros o accidentes. Cuando el producto llegue a su destino, hay que evitar al máximo cualquier tipo de incidencia que haga disminuir la carga que realmente resultará útil al destinatario.

3. Almacenarlo adecuadamente. El almacenamiento del producto es

fundamental en todo proceso de distribución y transporte. En muchas ocasiones, el producto no se podrá entregar en un solo día y

requerirá algún tipo de embalaje o contenedor en el que pueda mantenerse en óptimas condiciones.

4. Darle el tratamiento correcto con el objetivo de reducir daños y

pérdidas. Esto implica tareas de mantenimiento que deban llevarse a cabo y mantener la calidad del producto en óptimas condiciones desde que ha salido de la fábrica, distribuidora o nave auxiliar hasta su punto de destino.

5. Transportarlo al punto de destino en el momento preciso. Las

entregas no pueden hacerse en cualquier momento. Hay prever en horas el tiempo de entrega, teniendo en cuenta la ruta, las condiciones de tráfico y el medio de transporte utilizado. Una entrega tardía puede equivaler en algunos casos a un stock perdido y desechable.