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Enanos y gigantes - Hernn del solar

Libro: Enanos y gigantes Autor: Hernn del Solar Aspillaga Nacionalidad: Chileno Ao de publicacin: 1993 N de pginas: 89 Enanos y gigantes es una novela infantil que nos ensea que la amistad puede existir a pesar de las diferencias fsicas. Hernn del Solar fue crtico, poeta, cuentista, novelista y traductor. En 1968 obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Otros libros de su autora son: "Mac, el microbio desconocido", "Memorias de una sirena", "La porota", "Cuando el viento desapareci", "Kid pantera", "Senderos", "El crimen de la calle Bambi" y "Viento verde". Resumen: Motola, el jefe, y Tasla, el joven sabio del pueblo de los enanos, deciden averiguar de dnde viene un espantoso ruido que los tiene aterrados. Pero en medio de su investigacin caen sobre una giganta dormida, quien tena una apariencia muy bondadosa, lejos de la idea que ellos tenan de los gigantes. Garzula, la giganta, atrapa a Motola y se lo lleva a su pueblo de gigantes. Junto a su marido, deciden adoptarlo como hijo y le brinda todos los cuidados que necesitan. Tasla por su parte, vuelve a su pueblo y planean ir a rescatarlo. Cuando los otros gigantes descubren a Motola se despierta en ellos la envidia y la obsesin por contar tambin con uno de su especie... se produce una gran guerra entre ellos, hasta que Motola con su gran ingenio, logra persuadirlos y consigue la paz entre los dos pueblos, tan diferentes en apariencias, pero tan iguales por dentro.

Personajes: Motola: Jefe de los enanos Tasla: Enano, joven sabio. Garzula: Giganta Polivio: Gigante, esposo de Garzula Roleda: Jueza de los gigantes Maclovio: Gigante, esposo de Roleda Frases del libro: Por qu no vamos al encuentro de los acontecimientos? Nadie puede estar en dos partes a la vez, salvo que en alguna de ellas est mal, y esto es lo mismo que no estar. Se senta en el aire el viento de la desgracia. Es imprescindible mostrar valor en las negras horas de la desventura. Me siento tan desconsolado que todas las ideas se me escapan y slo me siento capaz de llorar hasta no tener ms lgrimas. El mal, como el bien, debe mostrarse con exactitud. Ustedes, los gigantes, son unos enano inmensos; nosotros, los enanos, somos unos gigantes diminutos. Nos parecemos mucho ms de lo que puede pensarse a primera vista.