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'Liturgia Horarum' y Eucaristía ( 2 de 3

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Veamos ahora la relación entre Liturgia de las Horas y Eucaristía según la Ordenación General de la Liturgia de las Horas (=IGLH, Institutio Generalis Liturgiae Horarum [1])

El número 12 de la IGLH [2] viene precedido propiamente por el título que reza: Relación entre la Liturgia de las Horas y la eucaristía. Conforme al dictado de Laudis canticum, se repite la idea de que la LH es la extensión de la alabanza y de la acción de gracias a todos los momentos de la vida cotidiana, cuyo centro es el sacrificio eucarístico. Por tanto, la LH es entendida en un primer momento como prolongación cultual, para después –en el segundo párrafo del mismo número– señalar que la LH es preparación magnífica de la celebración eucarística, y sitúa esta orientación hacia la misma eucaristía en el marco del crecimiento en las virtudes teologales, junto con «la devoción y el sentido de abnegación». Pincha en 'Más información para segur
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Esta doble presentación según la cual la oración del Oficio esprolongación cultual y preparación para la celebración eucarística, es una buena clave para enlazar con otro acto cultual de gran importancia: el de la adoración eucarística extra missam.Ella es también prolongación, en tanto que es adoración de la presencia real de Cristo en las especies eucarísticas que continúa también después de la misa. El ritual de la Sagrada Comunión y del culto a la Eucaristía fuera de la Misa (=RSC) indica la conveniencia de unir los momentos de adoración con la lectura de la Escritura y el rezo del Oficio divino (RSC 9596). En ambos actos de culto el fin es unirse a Cristo, tener los mismos sentimientos que Él [3] (cf. Flp 2, 5): sentimientos sacerdotales, victimales, de obediencia al Padre, adorando, dando gracias e intercediendo por el mundo entero. Conforme al espíritu de Sacrosanctum Concilium, que presenta y define la naturaleza de la liturgia desde la clave de la historia de salvación [4], la LH es entendida como consagración del tiempo. El mandato de «orar siempre

uniendo sus corazones y sus voces.sin desfallecer» (Lc 18. la historia del mundo. De otro modo. Ga 4. desgraciadamente. realizando la unidad de la Iglesia. ¿Qué quiere decir entonces que la LH es ‘consagración del tiempo’? [7]. La misma LH es ella misma reflejo del cántico de alabanza celeste. señeros. que es el mismo en Cristo [9]. esta consagración del tiempo no es consecuencia de la primera iniciativa del hombre. El hecho de que hablemos de ‘consagración del tiempo’ nos obliga a dirigir la mirada a la consagración eucarística. en la totalidad de la Iglesia y en cada uno de los bautizados […]. catabática: Dios constituye la asamblea y consagra el tiempo humano. acción santificadora. cuyo punto culminante es el misterio pascual. como es el punto inicial de la Creación. la cual. Dada la definición presentada por el concilio. . pero también con el sacrificio de alabanza que es el Oficio divino [5]. pues. adquiere una significación totalmente nueva. orada en la LH. A partir de aquí. sino porque la Iglesia reunida en oración es congregada en la unidad por el Espíritu Santo. un psicologismo. IGLH 9) que brota de la unidad realizada por el Espíritu Santo. 4) y a la universalidad de la Nueva Alianza por la sangre derramada del Hijo. la asamblea congregada por el Espíritu es reflejo de una orientación epiclética. gracias a la Revelación: de mera sucesión de fechas y eventos. de la elección de un pueblo –Israel–. en su empeño por alcanzar a Dios o agradarle. la disolución de Dios en la asamblea humana estaría. se pasa a contemplar el curso del tiempo como ‘historia de salvación’. Escritura y pan revelan el misterio» [8]. la Escritura. el cual. sino antes que nada como una ‘consagración de la historia salutis bajo la especie de la palabra humana’. La Escritura. Como toda acción litúrgica no se trata. nos lleva al Padre por medio del Hijo». recapitula toda la historia en el cuerpo de Cristo: «Así. es vista no como letra muerta. Tampoco supone una separación de lo profano y lo sagrado. Esta consagración es inseparable de la consagración eucarística. de la vocación de Abrahán. Por tanto. en la liturgia de la palabra la historia salutis se consagra bajo la especie de la palabra y en la liturgia eucarística toda la vida gloriosa de Cristo se consagra bajo las especies de pan y de vino […]. Así. que celebra el misterio de Cristo» (IGLH 22). no porque la sola piedad cristiana dedique momentos a Dios. cuya iniciativa nos salva. 1) lo cumple principalmente la Iglesia con la celebración eucarística. No puede darse oración cristiana sin la acción del Espíritu Santo. Esta historia ha tenido paradigmas propios. consumada. En IGLH 8 leemos: «La unidad de la Iglesia orante es realizada por el Espíritu Santo. cuyo corazón es la oración sálmica: ella misma supone una consagración del tiempo dedicado al sacrificium laudis -sacrificio de alabanza-. «cuando los fieles son convocados y se reúnen para la Liturgia de las Horas. para llegar a la plenitud de los tiempos (cf. Por eso la liturgia es primeramente acción de Dios a favor del hombre. a su vez. introducido en este mundo por Cristo. inaudita. estableciéndose espacios y tiempos de una y otra categoría sin relación entre sí [6]. Gracias a esta dimensión es posible la posterior respuesta humana: sin la Revelación que procede de Cristo. el diálogo del hombre con Dios no sería sino una pura ilusión. un espiritualismo. que narra todo esto. visibilizan a la Iglesia. Puede decirse que la historia humana. pues ella se contempla mejor desde la categoría de respuesta a la vocación divina. La oración tiene siempre el carácter comunitario (cf. Por el contrario. la acción litúrgica se precisa desde las coordenadas de la historia salutis.

En efecto. el que es el Sumo Sacerdote de nuestra fe y.pues. ejerce su función sacerdotal en la LH (cf. con su mismo cuerpo. . estando tan unida a Él que esta oración «es la oración de Cristo. IGLH 13). SC 26). que se reúne para elevar su voz de Esposa al Esposo. sino de una celebración de la Iglesia (cf. «al asumir la naturaleza humana. introdujo en este exilio terrestre el himno que se canta por todos los siglos en las moradas celestiales» (SC 83). de una acción privada. al Padre» (SC 84).