21/06/13

De cultura, alegorías e Instituciones. | Revista Punto de Fuga

http://tinyurl.com/nom827a

Information
This article was written on 15 jul 2010, and is filled under Institucionalidad artística.

De cultura, alegorías e Instituciones.
Me gusta 0 Enviar

“Por detrás de la historia atropellada de los gobiernos, de las guerras y de las hambres, se dibujan unas historias, casi inmóviles a la mirada, historias de débil declive, la historia de las vías marítimas, historias del trigo o de las minas de oro, historia de la sequía y de la irrigación, historia de la rotación de cultivos, historia del equilibrio obtenido por la especie humana, entre el hambre y la proliferación.” M. Foucault: La arqueología del saber La “historia occidental” podemos revisarla como una “historia de las instituciones”; esto debido a que la articulación tanto del pensamiento como de la propia condición de existencia del sujeto, se ha basado en la construcción de aparatos (bajo una subjetividad operante que le otorga su condición de facticidad) que establecen determinismos de orden para el individuo. En este sentido podemos apreciar cómo todo “orden” de cosas intenta legitimarse por medio de una institución; la institución del arte, de la lengua, del mercado, la filosófica, la política, etc. Estas instituciones se condensan por medio de una condición de pre-existencia material, es decir, se incorporan al extracto social por medio de compuestos alegóricos que convencionalmente son aceptados y validados por estructuras de poder. Sin entrar en una crítica con la posible validez o no de aquellas (aún cuando dicha validez estaría dada ontológicamente por su condición matérica pre-existente), podemos analizar su comportamiento como esfera de condicionamiento social[1], esto quiere decir, la forma en que desde una perspectiva consensuada -filosofía de política contractualista- o a partir del acontecer fáctico de poder, las instituciones operan y se integran, desde cierta lógica materialista, el acto de dominación sobre la condición o estado ya sea del sujeto o la sociedad. La imposición de condicionamientos sintomáticos[2] involucra un carácter disponible por parte del individuo y por ende en la sociedad a aceptar dicho ordenamiento jerárquico. Un ejemplo de lo anterior lo podemos percibir en la mayor institución fáctica existente: “el sistema de gobierno”; los procesos de validación de la democracia participativa se relacionan con supuestos de participación ciudadana en una elección (caso convencional); sin embargo éstos, muchas veces, se comportan de acuerdo a los consensos de determinados sectores de poder, que acompañado en el caso actual por el letargo y “la apatía”[3] pública frente a temas de ejecución política hacen acomodaticio el desempeño impune de instituciones represivas. El sujeto moderno comienza, de esta forma, a desplazar[4] -según Castoriadis- su carácter autónomo con el cual teóricamente se relaciona con el poder; la institución, de esta forma, se convierte en la mediatización de un condicionamiento alegórico de subyugación y recesión del individuo, colectivizándolo en virtud de los “consensos del bien común”, aun cuando éstos muchas veces no contemplen ni siquiera la voluntad de las mayorías[5]. La voluntad se presenta, de esta forma, como un “compromiso fáctico” con capacidad de operar condicionantemente sobre el sujeto. Las instituciones de esta manera controlan el tránsito de los individuos por el cauce del artificio social, insertándolos en espacios que se componen justamente de otras instituciones que en forma rizomática se estructuran como una red de inserción y dominación. Para el arte, la conquista de su autonomía se vislumbró como el paso a su propia institucionalización, un fenómeno que el propio Hegel dará cuenta, cuando el arte manifestado como verdad resulta ser “cosa del pasado”. La institución del arte es el gradual posicionamiento de su dimensión estética en la modernidad; una función
Recent articles
Cool Coco Gallery en Local Arte Contemporáneo
13 jun 2013

Current post is tagged
Revista PF n° 1

Luis Camnitzer: “El arte bien entendido es un campo de subversión y de resistencia”
12 jun 2013

Declaración de Principios
03 jun 2013

VI Encuentro de Estudiantes de Historia del Arte y Estética
12 nov 2012

Convocatoria VI Encuentro de Estudiantes de Historia del Arte y Estética: Arte Local / Arte Global
10 sep 2012

Recent comments
Coco on La politización del arte: La vuelta a lo humano Chassidy on PARTICIPA CON UNA PONENCIA. Bases Shmulik on El otrora proyecto político de las vanguardias bajo el contexto de la producción visual contemporánea(1) Revista Punto de Fuga on Convocatoria VI Encuentro de Estudiantes de Historia del Arte y Estética: Arte Local / Arte Global Jaime on Convocatoria VI Encuentro de Estudiantes de Historia del Arte y Estética: Arte Local / Arte Global

www.revistapuntodefuga.com/?p=247#_ftn1

1/7

quienes ya comprenderán. y nos conduce por intrincados recovecos de corte esencialmente ideológicos. es por ello que el concepto de hiperrealidad en Baudrillard podría acercarnos a la relación entre arte -institución- www. utilizando como recurso la descontextualización de los propios medios del consistente capitalismo. por ejemplo. etc. La composición de la trama institucional se puede considerar desarrollándose sobre la base de una funcionalidad pragmática de la sociedad como red compleja de concentración simbólica. los estereotipos de un mercado publicitario. Es así como el establecimiento educacional (colegio.com/?p=247#_ftn1 2/7 . el signo de lo que hay que buscar y de lo que hay que evitar. es representable mediante la necesidad -hoy en día cada vez más impulsiva. llegando incluso -como ya lo propondrá la “vanguardia heroica” en el siglo XX. reportaje televisivo o radial. sobre los cuales la producción de arte cimenta su ejercicio. induciendo al sujeto a reconocer los modelos institucionales. se representa a través de una red simbólica de sentido. Mientras el arte alcanza su autonomía discursiva en la distancia simbólica con el relato tradicional (mitológico o bíblico). todos estos espacios podrían ser fácilmente prisiones que establecen los lineamientos de comportamientos de las instituciones.a estados de lucha. deja de ser la orgánica simbólica en una condición de existencia y pasa a través de su significación a reflejar su propio discurso. se nutrirán de los propios dispositivos del establecimiento institucional de la cultura para producir desplazamientos frontales al mercado. la asumirá y la hará parte de su discurso. limitado y anestesiante. el placer ya no es simplemente como para el animal. La autonomía estética alcanzada se acodará beneficiosamente de la nueva estructura. Ahora bien.por el consumo de signos del mercado. ¿de quién será aquella siniestra mano que somete a los individuos a este tránsito? La respuesta parece ser más compleja aún. tanto que hasta los movimientos de la post-vanguardia. la volatilidad de las modas. Lo anterior. esta será una constante en el siglo XX. | Revista Punto de Fuga estético-disciplinar. es hoy por hoy la consolidación del desplazamiento hacia la ausencia de la justicia en sí misma. el salón o la crítica de arte.revistapuntodefuga. la imagen de la diosa Themis sosteniendo la balanza se encuentra anclada a las afueras de los tribunales de justicia como un “fantasma” de la representación institucional. La imagen a partir del siglo XVIII. publicación. la saturación de la imagen en busca de la gratificación del placer. transformando su condición en un canal efímero. El universo semántico del arte pasa a estructurarse a partir de sus propias operaciones y no por la condición semántica de sí mismo. pensante de su autonomía (y que hoy se encuentra constituido como una “esfera autónoma”). sólo se la observa en la medida en que actúa. al adaptarse dócilmente a aquellos emblemas que la economía del capital y los mass media incorporan como modelos. En una sociedad donde prima la economía del signo. Para Baudrillard[7]. Esta suspensión de una lógica estética apuntará sus dardos directamente al propio aparato institucional. Tiene que ver con el cerco que genera la propia postmodernidad. la política y la institución del arte. sino en un reflejo de ella misma en el estatus del medio. se ha convertido en un fin mismo. sin mirar “hacia donde actúa”. Ese reclamo. mediante construcciones como el museo. de forma paralela la modernidad se encarga de generar estructuras político-institucionales para organizar y sustentar el siglo XVIII. por lo tanto. el sentido de la institución se transforma ya no en un fin al cual hay que respetar y subordinarse. instituto o universidad) se vuelve un espacio reproductor de la contingencia institucional. es decir. alegorías e Instituciones..21/06/13 De cultura. reteritorrializarán y asimilarán como propios la construcción crítica de la post-modernidad. los efectos del simulacro se efectúan por medio de estructuras fundamentalmente externas a su propio modelo. “Hay -escribe Castoriadis. ¿Es éste un sentido funcional que afecta al discurso y la realidad? Cierta respuesta la podemos encontrar por medio de la propia dimensión alegórica de la cultura.(una) desfuncionalización de la representación y desfuncionalización del placer: para el ser humano. si la reflexión se dirige sobre el control y alienación de la autonomía de los sujetos por medio de la articulación institucional. basamentos del cual dependen y son parte. mientras se reclama por los medios de comunicación la denuncia de su ineficiencia. incluso cuando es contrario a la conservación del individuo y/o especie”[6].

dislocará la noble tradición de escultura sustituyendo su espacio por objetos en serie. fenómeno mejor planteado hoy en día por conceptos como “virtualidad” e “interactividad”. ¿cómo se entiende la posibilidad de un estado cultural concreto y representativo? La institución cultural en Chile refuerza una condición que es expedita a todos los sectores de la sociedad: la economía. que auspiciado por el gesto duchiampiano. siendo este último el eslabón final que debe encargarse de integrar y consagrar la constitución alegórica de la sociedad del capital. en la cual el progreso de la ciencia (aparición de la fotografía y el cine) establecen un punto decisivo en la producción y lectura de la imagen. el acto violento o la catástrofe. la hiperrealidad en Baudrillard será parte del compuesto ampliado de la saturación de una cultura de la imagen. | Revista Punto de Fuga simulacro. los objetos (y me refiero a su signo y su materialidad) comienzan a reflejarse en un ámbito de natural evaporización por su www. sino el acontecimiento brutal. transmitido en directo con la mayor inmediatez por los medios de información. política. Ya no será solamente la imagen de la guerra. para cubrir las ya numerosas necesidades existentes. Ésta se tiende a escapar de su eje integrador principalmente por dos motivos: 1. lo real más allá de lo real. llámese jurídica. formas. lo que puede motivarnos la siguiente pregunta. llevando la constitución a obras que se debaten entre el paisaje y la arquitectura.com/?p=247#_ftn1 3/7 .revistapuntodefuga. 1978). siendo todos ellos esencias de un mismo prototipo cultural. alegorías e Instituciones. imágenes. la ciencia y el arte. sino que el sujeto buscará incansablemente encontrar en ellas el límite más allá del límite. el cual seguirá siendo la tónica hasta nuestros días[8] 2. a partir de las cuales solamente puede tratarse de “alguna cosa”. Ahora. Los países comienzan a depender unos de otros como bien lo hace una cadena de supermercados o de comida rápida. 1936). Es creación incesante y esencialmente indeterminada (social-histórico y psíquico) de figuras. Es así como ya no bastará con la simple complicidad de una imagen violenta o erótica. flujos de información a través de bandas anchas. esta tríada está dada por una construcción que muchas veces anestesia a los propios puntos de conexión y a sus agentes. la política. Por su parte la escultura recibe la gentileza de un desarrollo técnico-científico. De este modo. cultural o comunicacional? . La condición propia de la modernidad como impulsora de una génesis positivistailustrada y constituida bajo el sello republicano integrará mucho más armónicamente a los tres estados configuradores de la sociedad (ciencia.21/06/13 De cultura. política y economía) en un proyecto común. descarnado. Lo que llamamos “realidad” y “racionalidad” son obras de ello…” Cornelius Castoriadis La sociedad actual se mira a sí misma hoy como un auspicioso porvenir en un género de idas y venidas de capitales.CONTRA FACTA NON VALET ARGUMENTA “…lo imaginario de lo que hablo no es imagen de. ¿Ausencia de consistencia y búsqueda de aquello inconcluso en la construcción “real” configurada por la institución. mega bit y píxeles. descontruyendo el límite entre las prácticas artísticas y la actividad cultural (Krauss. Por su parte el erotismo no alcanzará para saciar la pulsión más básica del sujeto y lo llevará a buscar la pornografía más animal y evidente. El arte como efecto alegórico de una sociedad tecnológicamente productiva. El arte como parte activa dentro de este proyecto debe constituirse autónomamente en discurso. Dinámicas productivas que serán un complejo descalce principalmente para la pintura (Benjamin. La inconsistencia de la imagen real busca desencadenar un factor de sobre consumo en el sujeto. el cual se radicalizará por una parte en su sello propagandístico y en otro en un espacio de crítica y autorreferencia. Relacionando lo anterior. las clases medias en los países que comienzan a ver la bondadosa luz de la globalización y la levedad de aquella estabilidad macroeconómica (como es el caso de nuestro país) que favorece el fluido tránsito de bienes y productos finales de manera veloz y feroz. una obesidad destinada a sobrepasar la propia realidad constituida como soporte material.

revistapuntodefuga. está en directa relación con la forma de concebir determinados actos. Es que acaso hemos llegado a un estado de banalidad absoluta. instruyendo en la generación de procesos cognitivos y formalidades del rigor científico. Estos consisten en atribuir a determinados símbolos (a determinados significantes) unos significados (representaciones. o existe una condición de realidad que pueda superar el estado lisérgico en el cual el sujeto habita sus apariencias y fantasmas. una cualidad irónica que resucita cada vez en las apariencias del mundo para destruirlas[9]. Todo el dilema está en esto: o bien la simulación es irreversible y no hay más que un simulacro constante. en la que el protagonista Alexander de Large. quiere decir que activamos un dispositivo que reconoce ya casi de manera inconsciente la necesidad de generar los agentes requeridos para la reproducción de sí misma. bienes. y que no necesariamente son productos de “normalidad” para otra agrupación. Siguiendo el anterior www. es decir. más meteoritos o más vehículos a gran velocidad puedan ser destruidos. los procesos de desmaterialización de la imagen concurren desarrollándose a nivel social como “vapores espontáneos” de la propia condición del capital. esta dinámica una vez incorporada como códigos[11] se desestructura desde su plataforma inicial y comulga de forma directa con lo que comúnmente se conoce como “hábito”. Es decir. Esta escena de la imagen torturadora nos hace reflexionar sobre las condiciones que ella genera en las sociedades de hoy. hacer de este vínculo algo más o menos forzado para la sociedad o el grupo considerado”[12].rigor crítico de las asignaturas de estudio artístico[13]. expandiendo la mente a través del cada día menos valorado -para nuestro sistema educacional. Sobre esa articulación de levedad en que se constituye el ser hoy en día. como una especie de realidad inmanente. un estado representacional de contextos tensionantes para el sujeto que habita en ellos. Lo efímero de una pantalla es un reflejo de los procesos neuróticos del poder congregado en una aceptación de transacciones de materias. siendo éstos lubricados mediante gotas. La simbología institucional es para Castoriadis. “Una determinada organización de la economía. era sometido y forzado a recibir imágenes que impactaban casi táctilmente su retina. que desarrollan determinados códigos conceptuales[10] los cuales determinan conductas o acciones modeladas de forma tal que se constituyen posteriormente en lineamientos cognitivos. es así como la imagen comienza a fugarse y se desintegra con más rapidez que su construcción. tal sistema de derecho. la imagen de ella. es así como mientras más balas reciba el villano. esto en función de la cercanía o distancia que construya del propio modelo institucional. una de las principales tensiones para la construcción social es la asimilación de dicho proceso como un validador y contralor de las diversas formas de socialización de la educación. una religión.21/06/13 De cultura. Así mismo. los que son a su vez incorporados por ciertos grupos. ¿Es acaso esto un síntoma de la cultura de la destrucción? Si consideramos que el consumo llega a manifestarse de manera condensada en la imagen. Un ejemplo de esto lo podemos reconocer en el cine. Esto último se relaciona con la aceptación de acciones que se pueden asignar por determinado grupo humano como “normales”. un poder instituido. incrementará la alucinación del espectador. | Revista Punto de Fuga consumo necesario y por aquella enfermiza necesidad de obtener sus beneficios a costa de su volátil destrucción. una obscenidad de todos los días. alegorías e Instituciones. el nihilismo definitivo y del cual nos preparamos para una repetición insensata de todas nuestras formas de cultura en espera de un nuevo acontecimiento imprevisible ¿de dónde podría venir?. sino con la cantidad de “información volátil” que se pueda procesar por segundo. se relaciona de manera mucho más amplia con las variables culturales que se establecen en la dinámica o interacción de los sujetos. y entregando principios y valores necesarios para la convivencia social. a su vez. mediante un instrumento metálico que lo obligaba a mantener los ojos abiertos. o bien hay por lo menos una ciencia o un arte de la simulación. órdenes…) y en hacerlos valer como tales. Similares estímulos visuales fueron ya producidos en la célebre película de Stanley Kubrick La naranja mecánica de 1971. es decir. La situación generada de la dependencia de estructuras de pensamiento o modos de conducta.com/?p=247#_ftn1 4/7 . es muy común hoy ver que las películas con más taquilla resultan ser aquellas que cautivan al espectador no sólo con el discurso de su contenido (muchas veces sobrepasado). Lo anterior. existen socialmente como sistemas simbólicos sancionados. productos y hasta de la vida misma.

la moda es otro elemento relacionado que transforma un objeto.21/06/13 De cultura. audiovisuales y digitales. artistas e investigadores. Un interesante fenómeno se genera una vez recuperada la democracia en nuestro país al reinstalar el aparato democrático-institucional. enlodándose en la realidad laboral del país (sobre-demanda de carreras. alegorías e Instituciones. la escuela es el eslabón que valida dicha socialización. esta imagen de respuesta a las variables sociales que determinan las conductas. ya más allá de los cimientos de antaño de instalar una “institución” republicana como la Academia de Bellas Artes. Por un lado podemos comprender la existencia de un impulso estatal mediante la asignación de fondos principalmente el FONDART. mientras se tiende a estancar la extensión curricular (tanto en horas como contenidos) de la educación artística en la enseñanza media. Pero. Es así como el ideal de logro o de superación. las cifras de desempleo en el país mejoran en pequeñas décimas y en este sentido podemos verificar la consolidación del síndrome del “cesante ilustrado”. debiendo estudiarse por diez años y en dos comisiones su consistencia modelativa. Es así como la División de Cultura del Ministerio de Educación se hace responsable del cuidado y fomento de la cultura. el fin último que estipula la opinión pública. | Revista Punto de Fuga razonamiento. y esto lo podemos graficar diariamente en los “medios” de prensa escrita. por otro lado.com/?p=247#_ftn1 5/7 . para la apertura de “escuelas de arte”? ¿O es que acaso la “Reforma Educacional” ha sabido estructurar adecuadamente los planes y programas del sector curricular para que “exista una real demanda vocacional por estudiar carreras artísticas”? Las posibles respuestas nos pueden llevar a una confusión mayor. entregándose para ello dos contundentes www. incluso llegando a niveles insospechados de pulsión por la satisfacción que da su posesión[14]. la entrada en vigencia de la llamada “Ley Valdés” ha sido un impulsor para que la empresa privada apoye y se haga partícipe en actividades culturales. ¿serán solamente éstas las causales de una mayor oferta. pero dejando en claro la necesidad de constituir un campo propio para el sector -en este sentido no dependiente de un ministerio como Educación-. por su parte. que confirma la importancia del paso por una universidad o instituto de formación técnica con el fin de “ser alguien” en la vida. una persona (personaje o caracterización de ella) en un deseo. Es que la cultura ha sido un espacio complejo para formular la institucionalidad en nuestro propio país. falta de inserción laboral juvenil. mientras cada vez son más los estudiantes que pueden acceder a la educación. La imagen ya no es el medio sino que el fin. una “imagen” de extensión cultural. nos transportan al soporte del hábito insertado en los primeros senderos de la instrucción escolar. en relación a adecuar su proceso de trabajo a la estructura propia de un fondo como el mencionado. mayor oferta de determinadas carreras en desmedro de otras. Esta representación del concepto existencial que se ha forjado en el imaginario colectivo nos indica que la condición de logro se supedita a un estudio universitario aun cuando éste no ayude a llegar a las metas propuestas (idea o imagen de logro). tanto básica como media y universitaria. considerando la cultura uno de los motores básicos para reconstituir un nuevo sentido de país. Ahora bien. que fortalece y lustra el ejercicio de su institución. los que fácilmente generan de un acontecimiento informativo de dudosa importancia. ya es facto el que uno de los últimos bastiones que el Estado chileno haya obtenido es justamente la institución cultural[15]. renuevan y actualizan los planes curriculares de dichas carreras. Se amplía la oferta de postgrados a nivel nacional y se facilitan los accesos a residencias de estudios dentro y fuera del país.que ha concentrado el esfuerzo de muchos creadores.revistapuntodefuga. Se extienden. etc. Lo que sí podemos afirmar con cierta certeza es que las universidades privadas han encontrado un nicho clave en la enseñanza superior de las artes. “el fenómeno de la carrera de pizarrón”. puede ser considerada incluso como la productora responsable de las fuentes de conocimiento y de la conducta de los nuevos integrantes sociales. menor nivel de exigencia académica.). del sector privado principalmente. El sistema educativo no está ajeno a dicho proceso “global”. paradójicamente “supera” en gran parte de los casos el propio ejercicio profesional. es hoy por hoy para algunas entidades un muy rentable negocio que mueve además de la inserción de potenciales estudiantes. Un ejemplo concreto de los anterior es la curiosa situación de las “escuelas de arte” hoy en día. se abren cada año más y más escuelas de arte en universidades privadas.

Jean. ejemplos en la historia del arte abundan. [10] “La ceguera ante lasdesigualdades sociales obliga y autoriza a explicar todas las desigualdades. el punto. producen su propio espacio independiente. Michel. Barcelona. entregando el documento (que evidenciaba en forma rotunda la crisis histórica que hasta ese momento se acarreaba) llamado: “Chile está en deuda con la cultura”.sino por medio de la conducta resulta del sujeto. que ha sido la última en integrarse a la red del medio es hoy por hoy un agente activo más. Los estudiantes y la cultura. La Era del vacío – Ensayos sobre el individualismo contemporáneo. de la lógica mediática y si no la más mediática. publicitarias y laborales. [1] Ver Foucault. como desigualdades naturales. [5] Un ejemplo contingente de lo anterior lo demuestra el disenso de Estados Unidos a firmar el acuerdo del Protocolo de Kioto (en contra del común apoyo mundial sobre el calentamiento global) sobre medioambiente y las emisiones de CO2. [6] 6 Castoriadis. 101). Cultura y simulacro. www. llamara en su momento a que tanto las otras instituciones como los medios “dejarán que las instituciones funcionen”. Mayo del 2006. por reposar en un postulado de igualdad formal de todos los alumnos postulado que es condición previa de su funcionamiento. [9] Ver Baudrillard. y éste es precisamente su síntoma. Escrito por Sebastián Vidal. la encabezada por Manuel Antonio Garretón en 1991 y la coordinada por Milan Ivelic en 1996. [7] 7 Baudrillard. uno de los más emblemáticos ocurre en el “Salón de refusés de 1863″. aquella que se funda en opresiones financieras. sin embargo. Cultura y simulacro. 1973.está incapacitado para reconocer otras desigualdades que las que provienen de las dotes individuales”. Cornelius. de esta herencia cargada de buenas intenciones. una esclavitud contemporánea en la cual el sujeto postmoderno debe interactuar de manera forzosa e indeterminada. lugar en que el propio artista expondrá una de sus obras más polémicas y significativas en la historia del arte: “Le dejeneur sur l’herbe”. en el cual Manet y otros artistas. pp. Edit. desigualdades de dotes. [8] Ya conocida es la diferencia entre un arte oficial y divergente. Labor. fantasmas e ilusiones. Gilles. Cit [12] Castoriadis Cornelius. Anagrama. séptima edición marzo 2005. [11] Bourdieu. 1975. Kairós. alegorías e Instituciones. en este sentido nuestra institución cultural. Kairós. especialmente en materia de éxito escolar. 1973. Edit. Ediciones La Piqueta. Buenos Aires. [4] Podemos comprender como “institución represiva” a determinados aparatos coercitivos no fundados en una violencia física. España. al ser rechazadas sus obras del Salón oficial. Barcelona.sino que “han funcionado” como efecto propio y colateral de una hiperrealidad que se ha constituido por el capitalismo en el aparato social. Con relación a la apatía “New Look”. Se trata de una condición de la represión existente en la era de la globalización capitalista. España. Microfísica del poder. (Bourdieu y Passeron. 1992. [3] Ver Lipovetsky. Editorial Frónesi Cátedra. Queda por consignar que la propia lógica del poder ha establecido que el ex presidente Ricardo Lagos. España. La institución imaginaria de la sociedad. Madrid. | Revista Punto de Fuga informes de las llamadas comisiones. Figuras de lo pensable. 120. 1998. Semejante actitud está implícita en la lógica de un sistema que. Jean. no es que no funcionen. Santiago.21/06/13 De cultura.revistapuntodefuga. Sin embargo. Edit. Op. [2] Todo condicionamiento no se devela como tal en sí mismo -en su práctica condicionante.com/?p=247#_ftn1 6/7 .

Me gusta 0 Enviar Añade un comentario. | Revista Punto de Fuga [13] Me refiero con ello a la relación existente entre las pocas horas pedagógicas asignadas este sector curricular en relación a otros. [15] La ley 19.revistapuntodefuga. [14] Ya es un hecho en nuestro país. Theme by WPSHOWER & MOODYGUY www.. El 23 de agosto fue publicada en el Diario Oficial.891 creo el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) y fue aprobada en junio del 2003 y promulgada el 31 de julio del mismo año por el ex presidente Ricardo Lagos.. la inserción categórica de un tipo de prensa amarillista y dedicada a la farándula. alegorías e Instituciones. All Rights Reserved.com/?p=247#_ftn1 7/7 . Lo que algunos psicólogos han denominado como una especie de proyección sintomática de éxitos y frustraciones individuales a modelos estereotipados de una cultura popular y expuesta por los mass media.21/06/13 De cultura. Publicar como Sebastián Alejandro Gallo (Cambiar) Publicar en Facebook P lug-in social de F acebook Comentar © 2010 Revista Punto de Fuga. como hábito y condición mediática.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful