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Comunidad: Misioneros Claretianos Práctica II Martín Contreras Serrano Seminario Alemán de textos Filosóficos 13 de octubre

Comunidad: Misioneros Claretianos Práctica II Martín Contreras Serrano Seminario Alemán de textos Filosóficos 13 de octubre de 2009

El desempleo

Introducción: Filosofía Docente: Jairo Alumno: Alberto Tema:

Fecha:

En este artículo se tratara de dar algunas razones sobre el problema del empleo hoy en la sociedad, también se podrán decir algunas causas donde se ha venido formando éste inconveniente.

En un primer lugar, las razones del porque tanto desempleo hoy, se podría decir por una parte, que ha sido por la modernizaciones artificiales que el hombre ha venido haciendo a través del tiempo, para realizar sus actividades con facilidad para poder vivir bien, en esto consiste por ejemplo, el servicio de las maquinas que se emplean en diversas labores que se realizan en la sociedad.

En consecuencia, de todas esas técnicas que se desarrollan, se pueden destacar unas ventajas y desventajas que pueden ser las siguientes:

Ventajas: con la ayuda, de las diversas maquinas los trabajos, se pueden realizar con menos tiempo y con un mínimo de obreros, es decir, el capitalista puede ahorrarse el promedio de pagar por cantidad y vivir más tiempo sin emplear tantos obreros, porque un solo empleado puede hacer un rendimiento eficaz.

Desventajas: la utilización de las maquinas en las diversas labores han perjudicado el empleo de los obreros, provocando un gran problema de desempleo porque ya con su utilización se va a necesitar menos empleados, por eso es tan grande la competencia entre los obreros y los propietarios, ya que ellos van a tener ganancias y los que viven del solo trabajo sufrirán porque no irán a tener un salario como sostener sus necesidades. Si la riqueza de la sociedad está en descenso, el obrero sufre más que nadie, pues aunque la clase obrera no puede ganar tanto como la de los propietarios en una situación social próspera.

Otra desventaja: Los precios del trabajo de los distintos tipos de obreros difieren mucho más que las ganancias en las distintas ramas en las que el capital se coloca. En el trabajo toda la diversidad natural, espiritual y social de la actividad individual se manifiesta y es inversamente retribuida, en tanto que el capital muerto va siempre al mismo paso y es indiferente a la real actividad individual. En general hay que observar que allí en donde tanto el obrero como el capitalista sufren, el obrero sufre en su existencia y el capitalismo en la ganancia de su inerte.

El obrero no tiene necesariamente que ganar con la ganancia del capitalista, pero necesariamente pierde con él. Así el obrero no gana cuando el capitalista mantiene el precio del mercado por encima del natural por obra de secretos industriales o comerciales, del monopolio o del favorable emplazamiento de su terreno.

En un segundo lugar, los problemas sociales económicos que sean venido formando a través de la política y la desigualdad que se vive ahora en la sociedad, donde la riqueza aumenta para los altos ejecutivos, en cambio para los pobres día tras día van tener cada vez más pobreza, por el sentido que los altos mandos jurídicos se han interesado es en los negocios con otros países dejando en un total abandono a los pequeños comerciantes y industrialistas de su territorio. Por lo tanto, el desempleo crecerá y también la pobreza aumentara, inclusive, los precios del trabajo son mucho más constantes que los precios de los víveres. Frecuentemente se encuentran en proporción inversa; en un año de carestía el salario disminuye a causa de la disminución de la demanda y se eleva a causa del alza de los víveres y queda, pues, equilibrado. En todo caso, una parte de los obreros queda sin pan, porque no tendrán como comprarlo. En años de abundancia, el salario se eleva al aumento de la demanda, disminuye los precios de los víveres.

A demás, el alza de los salarios conduce a un exceso de trabajo de los obreros, cuanto más quieren ganar, deben sacrificar un poco mas su tiempo libre, sometiéndose a realizar, en aras de la codicia, un trabajo de esclavos, acabando con su propia vida . Esta clase ha de sacrificar continuamente a una parte de sí misma para no perecer por completo.

Pues, con el aumento de los capitales y las rentas de un país esto, sin embargo, sólo es posible, porque se ha acumulado mucho trabajo, pues el capital es débito acumulado; es decir, porque se ha ido arrebatando al obrero una cantidad creciente de su producto, porque su propio adeudo se le enfrenta en medida creciente como propiedad ajena, y los medios de su existencia y de su actividad se concentran cada vez más en manos del pudiente; la acumulación del capital aumenta la división del trabajo y con esa misma el número de obreros y viceversa, el número de obreros aumenta la división del trabajo, así como la partición del trabajo aumenta la acumulación de capitales. Con esta segmentación el obrero se hace cada vez más dependiente exclusivamente del trabajo, y de uno muy determinado, unilateral y maquinal.

Y así, del mismo modo que se ve rebajado en lo espiritual y en lo corporal a la condición de máquina y de hombres, queda reducido a una actividad abstracta y se va haciendo cada vez más dependiente de todas las fluctuaciones del precio de mercado, del empleo, de los capitales y del humor de los ricos. Igualmente, el crecimiento de la clase de hombres que no tienen más que su trabajo agudiza la competencia entre los

obreros. En consecuencia, de una sociedad cuya prosperidad crece, sólo los más ricos pueden aún vivir del interés del dinero y todos los demás están obligados, o bien a emprender un negocio con su capital, como lanzarlo al comercio. Con esto se hace también mayor la competencia entre los capitales.

La concentración de capitales se hace mayor, los capitalistas grandes arruinan a los pequeños y una fracción de los antiguos capitalistas se hunde en la clase de los obreros, que por obra de esta aportación padece de nuevo la depresión del salario y cae en una dependencia aún mayor de los pocos grandes propietarios; al disminuir el número de capitalistas, desaparece casi su competencia respecto de los obreros, y como el número de éstos se ha multiplicado, la competencia entre ellos se hace tanto mayor, más antinatural y más violenta. Una parte de la clase obrera cae con ello en la mendicidad o la inanición tan necesariamente como una parte de los capitalistas medios cae en la clase obrera.

Así, pues, incluso en la situación social más favorable para el obrero la consecuencia necesaria para éste es exceso de trabajo y muerte prematura, degradación a la condición de máquina, de esclavo del capital que se acumula peligrosamente frente a él; sin embargo, esta situación ascendente ha de alcanzar alguna vez su punto culminante. ¿Cuál es entonces la situación del salariado?

¿Cuándo se encuentra una sociedad en vías de enriquecimiento progresivo?