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El Arquitecto de Zöe

5ª Revisión

Si el SEÑOR no edifica la CASA en vano se esfuerzan SUS edificadores

JUAN LUIS MOLINA

CLAUDIA JUÁREZ GARBALENA

2.011 Juan Luis Molina

2.011 – Juan Luis Molina juanluis.molina@hotmail.com mirasoloadios@live.com http://mirasoloadios.blogspot.com/
DIOS ETERNO Y TODOPODEROSO, ALTÍSIMO SEÑOR NUESTRO, A TI CORRESPONDEN JUSTAMENTE TODA LA GLORIA, LA

DIOS ETERNO Y TODOPODEROSO, ALTÍSIMO SEÑOR NUESTRO,

A TI CORRESPONDEN JUSTAMENTE TODA LA GLORIA, LA HONRA, LA ALABANZA, EL HONOR Y EL PODER.

PADRE CELESTIAL, TE VENERAMOS Y RECONOCEMOS POR TU INMENSA GRACIA, POR TU TIERNO AMOR Y POR TU MISERICORDIA QUE ES MÁS ALTA QUE LOS CIELOS Y MEJOR QUE LA VIDA.

¡ABBA, PADRE!, ¡TE AMAMOS CON TODO NUESTRO SER!

PARA TI NUESTRA ALABANZA Y ADORACION

POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

AMÉN.

NUESTRA ALABANZA Y ADORACION POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
NUESTRA ALABANZA Y ADORACION POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

Dedicado a Cathy Ressicaud

MY SISTER IN CHRIST: - because her heart is like mine, and her eternity it´s my same eternity - together in the Body.

and her eternity it´s my same eternity - together in the Body. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
and her eternity it´s my same eternity - together in the Body. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
“EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página 4
“EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página 4
“EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página 4

INTRODUCCIÓN

Por Claudia Juárez

¡Qué TESORO nos ha regalado nuestro amado Dios al nacer de nuevo desde lo alto!, ¡Al recibir este maravilloso “Cristo en nosotros, la esperanza de gloria!.” Las muy abundantes riquezas que nos ha dado nuestro Dios en esta nueva criatura que ahora somos por Su gracia, son absolutamente asombrosas y cuando comenzamos a verlas por el espíritu, nos llenan de un tremendo gozo el corazón.

A finales de agosto del 2009, escribí una carta a Juan Luis Molina. Nunca había tenido contacto con él antes, pero Dios había puesto en mi corazón agradecerle su labor por las traducciones del inglés al español de material que ha sido una gran bendición para mi vida, y para muchísimos hispanos. Entonces, comenzamos a compartir correspondencia muy edificante. Y en alguna de sus primeras cartas que compartimos, Juan Luis me envió la 3ª revisión de “El Arquitecto de Zöe”. Lo que a Dios le plació mostrarme con este libro ha sido asombrosamente maravilloso, la misma Palabra de Dios que por más de 20 años había intentado grabar en mi mente, ahora llegaba a ser muy viva para mí. Todo en Su Palabra tenía colores, texturas y aromas nuevos. ¡Las palabras de Su Palabra saltaban y tomaban vida en mi corazón! Mi Dios hizo llegar un delicado y fragante viento fresco a mi vida con este libro. Y a la vez, me mostró Su inmenso poder y Su asombrosa gracia.

Cuando el Padre puso en mis manos “El Arquitecto de Zöe”, jamás imaginé la puerta de entendimiento que me abriría para presentarme y acercarme a Él. “El Arquitecto de Zöe”, ha tocado mi vida de una forma muy profunda, particular y única. Tengo mucho que agradecerle a mi Dios por Su infinito amor y bondad. Y quiero dar gracias a Dios por la vida del autor de este libro, por su generoso corazón absolutamente entregado y derramado para amar a su Dios, a quien sirve con toda la fuerza de su ser. La pasión por nuestro Padre de Juan Luis Molina, es una gran inspiración en mi vida, y estoy segura, que en la vida de muchos hermanos también.

Dios me mostró verdades maravillosas de las riquezas que hay en Cristo leyendo este libro, que disfruté con muchísima hambre espiritual por entender los Asuntos del Padre.

Yo había orado poco tiempo atrás pidiéndole a Dios me mostrara más de Sus maravillosos caminos y pensamientos. “El Arquitecto de Zöe” fue una hermosa respuesta de nuestro generoso Padre a mis oraciones. Muchas veces le pedí lo mismo que David:

Salmos 25:4,5

Muéstrame, oh Jehová, Tus caminos; Enséñame Tus sendas. Encamíname en Tu verdad, y enséñame, Porque Tú eres el Dios de mi salvación; En Ti he esperado todo el día.

Meses antes de recibir este libro, me había sorprendido sobremanera al leer el libro de los Salmos y ahí contemplar el corazón que tuvo el varón de Dios David. Su humildad,

el corazón que tuvo el varón de Dios David. Su humildad, “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
el corazón que tuvo el varón de Dios David. Su humildad, “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

mansedumbre, confianza y amor por Dios brillaron ante mis ojos. Me di cuenta que David alababa y engrandecía a nuestro Padre de una manera muy hermosa, que él realmente llegó a conocer profundamente a su Dios, y que se expresaba del Todopoderoso como de Quien es digno de toda confianza, honor y reverencia, y me preguntaba qué había visto David en

”He hallado a

David hijo de Isaí, varón conforme a Mi corazón.”

su Dios para admirarlo de esa manera. El libro de Hechos 13:22b dice:

Y

también me pregunté: ¿Qué halló Dios en el corazón de David?

Y

entonces leí en el Salmo 27:4: Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;

Que esté yo en la Casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura

de Jehová, y para inquirir en Su santo templo.

El rey David DEMANDÓ A JEHOVÁ y BUSCÓ estar en Su Casa todos los días de su vida para contemplar la SU HERMOSURA e inquirir en Sus caminos y pensamientos. Eso me impactó grandemente, y entonces deseé lo mismo que David, y se lo

demandé también a nuestro Padre Celestial. Yo también anhelé contemplar la hermosura de

mi Dios que conoció David en su tiempo.

Doy muchas gracias a nuestro Padre Celestial, porque ha sido muy generoso al responder a mi oración. “El Arquitecto de Zöe”, ha sido una herramienta muy útil que mi Dios me acercó para mostrarme Su corazón y contemplar Su hermosura.

Doy la gloria y mi profundo reconocimiento a nuestro amado Dios y Padre porque aunque Sus caminos y pensamientos son mucho más altísimos que los nuestros, Él, en Su gran misericordia, nos permite asomarnos un poquito a conocerlos, si tan sólo se lo solicitamos.

Nuestro Dios, que ya nos dio libremente de Su Gracia, anhela que nosotros seamos alumbrados en el conocimiento de El camino, La verdad y La vida: de la gran liberación que hay en Cristo. Por los cinco sentidos es absolutamente imposible mirar, admirar y disfrutar este tesoro que guardamos en nuestros vasos de barro. Es sólo mirándolo por la fe sola, con el corazón de David y con la sencillez de un niño, que nuestro Padre nos permite

ser alumbrados en sus Asuntos.

Agradezco a mi Dios que me permita darle sólo a Él toda la gloria, la honra, el honor, toda mi alabanza y adoración por Su Majestuosa Presencia entre nosotros y por Sus maravillosas obras.

Es mi oración que nuestro majestuoso Dios y Padre continúe mostrándonos, por Su bendita gracia e inconmensurable amor, Su incomparable hermosura a cada amado hijo Suyo que le busca con hambre y sed genuina de conocerlo.

Rendida a los pies de mi Dios, Señor y Rey,

Claudia Juárez Garbalena

a los pies de mi Dios, Señor y Rey, Claudia Juárez Garbalena “EL ARQUITECTO DE ZOE”
a los pies de mi Dios, Señor y Rey, Claudia Juárez Garbalena “EL ARQUITECTO DE ZOE”

PREFACIO

Este es el quinto repaso que emprendemos en el Arquitecto de Zöe, y sin embargo no se podrá decir que sea definitivo, porque adentrándonos en el campo divino y una vez que sus riquezas son inagotables, siempre podrán salir de esta mina en mayor cantidad y explanarse más claramente las joyas que encontramos. Ningún estudio humano podría llegar a ser exhaustivo en los escenarios divinos. A medida que el Dueño del campo nos muestra Sus tesoros, mejor y más claramente brilla Su gloria y se desvanece la de los hombres. En este repaso, por tanto, podremos exhibir Sus asuntos hasta el punto al cual hemos llegado, y será también una vía para ir puliendo y limpiando las joyas divinas del “polvo de nuestros zapatos” –de interpretaciones personales; pero otros habrá que, edificando encima del verdadero fundamento de este bendito campo, que es Cristo, expongan posteriormente y aún mejor y más limpio, el verdadero brillo que habita en los Asuntos Celestiales.

Cristo es el campo donde residen todos los tesoros divinos. La vida repleta de riquezas y joyas celestiales se destinó desde el principio al espíritu de Cristo que Dios injertó en cada uno de Sus hijos. En el nuevo nacimiento.

Cuando vamos puliendo las joyas divinas de nuestras “opiniones e interpretaciones” personales, y permitimos que Cristo desborde su vida por nosotros, lo que nos da a contemplar y nos muestra sus ojos es la plenitud del Padre. Siempre nos deparamos con renovados paisajes espirituales para explorar con sus sentidos espirituales; son pequeños surcos de belleza y perfección que aparecen nuevos ante nuestro entendimiento y que refrescan el punto de vista anterior. Es la vida de Cristo viviendo por nosotros. Es el espíritu desenterrando para nuestro entendimiento las bellísimas e ilimitadas joyas celestiales que residen en el Padre. Y lo que derraman nuestros labios contemplando Su perfección es entonces pura alabanza al Altísimo. Verdadera adoración.

Para que verdaderamente sean “Sus Palabras refinadas en horno de tierra, purificadas siete veces,” tienen que estar sin polvo alguno de zapatos. Todavía están por salir muchas joyas de éste bendito campo y que sean limpias las que salen del polvo y ceniza que son las interpretaciones de los hombres.

Cristo es el todo designio de las cartas de este libro, y, las opiniones y juicios de los hombres, lo que con sus revisiones pretendemos limpiar.

CÓMO SURGIÓ EL ARQUITECTO DE ZOE

Será interesante que describa brevemente, antes de seguir adelante, cómo nació la inspiración de este libro. Ningún otro subtítulo definiría tan ilustradamente su propósito, ni que tan eficazmente expresase la pretensión que persigue: avisar a nuestros lectores de que:

si el SEÑOR no edifica Su CASA - en vano se esfuerzan SUS edificadores. Nuestro Dios y Padre es Quien posee los planos de edificación y nosotros somos Sus colaboradores.

los planos de edificación y nosotros somos Sus colaboradores. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión
los planos de edificación y nosotros somos Sus colaboradores. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión

Hace algunos años, me puso Dios en el corazón el deseo de trabajar una biografía de Martín Lutero que había sido, previamente, cuando la leí, una de las más grandes bendiciones en mi vida. Dios me abrió entonces el entendimiento y contemplé el brillo de algunas “joyas celestiales” selladas en el cofre de Su Palabra. Términos tales como: fe, bautismo, renacidos, transformados, justicia, comunión, vida eterna, gracia etc., fueron para mí vida tan transcendentales y sorprendentes, que cuando mi Padre celestial me los dio a conocer leyendo aquella biografía, me persuadió de que ya no podría yo dedicarme a ninguna otra ocupación más agradable y ventajosa que no fuese la de, “desenterrador de joyas del Tesoro de Su Palabra.” Porque en Su plano me abrió Dios el camino, dándome a conocer que verdaderamente YA NO VIVO MÁS YO, sino que desde el día en que le dimos el señorío a Jesucristo:

¡Cristo había resucitado en nuestros corazones!

LA FE VIENE POR EL OIR LA PALABRA DE DIOS

El Reino de los cielos es comparable a un hombre que, mientras estaba cavando, se le apareció un tesoro enterrado en un campo. Después de volverlo a guardar en el mismo sitio y yéndose gozoso para su casa, aquel hombre, entonces, vendió todo lo que poseía y compró sólo aquel campo.

La belleza de las joyas que se encuentran en el cofre de Su Palabra, una vez que Dios se la muestra al hombre, embelesa y nos cautiva el corazón, de tal manera, que todo lo demás lo damos ya por basura. Todo lo restante se vuelve viejo. Nada de lo que poseíamos del mundo se puede comparar con la más ínfima de Sus joyas celestiales. No hay comparación posible entre ambas realidades. Y en Su esfera, todas Sus riquezas las concede Él Padre sólo porque Le place. Por Su infinita gracia y misericordia nos puso la vida de Cristo adentro para que conociéramos todas Sus cosas…y les pongamos “un Nombre.” Cuando nació en mi Cristo el ardiente deseo de ponerle un Nombre a lo que Dios me acercase, nació el deseo de escribir el Arquitecto de Zöe.

LA NECESIDAD DE CRISTO

Este libro fue diseñado para ser leído EN EL ESPÍRITU. El lector que se acerque a estos escritos deberá tener siempre presente, para atestiguar la pureza de las piedras preciosas que contenga, el espíritu que abre e ilumina el campo de Dios y Sus Escrituras. Sólo él, Cristo en ti, podrá discernir, sólo su espíritu te podrá elucidar a ti, y a quien se acerque a leer estos relatos y hacerle saber si estas cosas son así. De otra manera, sin ese espíritu que revela al Padre, si el lector “todavía” no sabe que, cualquier hombre de Dios, no es más que un mero servidor a través del cual otros han creído, entonces ya no debe continuar leyendo. Si no tiene claro, aún, que SOLAMENTE DIOS es Quien da el crecimiento a cada uno en Cristo, ya no debe seguir más adelante; será mejor para el lector que no se canse buscando nada en estas cartas. Le será más ventajoso aplicar su atención en cualquier otro asunto que desee. Porque lo único que podrá encontrar en las páginas siguientes ese lector, mediando esa laguna, será una ensalada de ideas, y al mezclar nuestras opiniones o las

será una ensalada de ideas, y al mezclar nuestras opiniones o las “EL ARQUITECTO DE ZOE”
será una ensalada de ideas, y al mezclar nuestras opiniones o las “EL ARQUITECTO DE ZOE”

suyas con las que en este libro se encuentren de lo alto, todo lo que aprenda seguirá siendo sólo “letra muerta.”

Nuestro Dios y Padre es muy poderoso para dar Su anuncio sin polvo de interpretaciones humanas personales. A cada uno de Sus hijos le ha puesto el Padre un espíritu de discernimiento que distingue, tanto entre estos escritos, como entre cualquier otro de procedencia humana, muy claramente Su Voz. Ese espíritu sabe cortar como espada de dos filos muy aguda las opiniones personales, de lo que verdaderamente sean Sus palabras. A cada uno le dio Dios el fuego de Su espíritu para que, si se le permite, encendiéndolo derrita toda la madera, heno y hojarasca de los hombres, y aparezca en todo su brillo y esplendor todo el oro, la plata, y las piedras preciosas que manan de Cristo. El espíritu que posee cada uno de los hijos de Dios en su interior.

EDIFICANDO CON DIOS

Por tanto, debemos ser conscientes cuando leemos, de que nadie puede hacer otra cosa que “ponerle el sentido” a lo que Dios haya dejado escrito. Entonar comprensiblemente Su Voz, o, figurativamente hablando, darle pequeños matices y adornos perceptibles a lo que nos dice Su espíritu, es lo que hemos intentado hacer en este libro. Con “poner el sentido” a Su Voz, queremos decir, hacerla comprensible, sin añadir o sustraerle nada con opiniones de hombre alguno, a ninguno de Sus contenidos. Y esa es precisamente la labor del espíritu que tiene cada uno de Sus hijos. Cortar y dividir todas las cosas: las que proceden verdaderamente de lo alto, de las que son terrenales y del hombre.

Si tenemos esa simple conciencia de Cristo separando los asuntos de Dios, no surgen divisiones en la Iglesia, porque se discierne bien así lo que es de procedencia humana, o divina. Su verdadera Iglesia no tiene mancha ni arruga. Así que Cristo es el único fundamento de todos los adornos y matices que podamos ponerle al sentido de Sus palabras, a las palabras del Padre. Por eso, si son matices y adornos humanos nuestros, los que sobresalen en estas páginas, el fuego del espíritu encendido dentro del que busca a Dios, probará el oro, la plata y las piedras preciosas que hay de Cristo en estos relatos, y cortará de raíz toda la paja, el heno y la hojarasca que podamos ponerle encima, con nuestras sinceras opiniones.

OPINIONES

Todas las “opiniones” e “interpretaciones” que pongamos nosotros a Su Palabra, por tanto, serán derretidas en fuego. O antes o después, o más tarde o más temprano. Porque los pensamientos del Padre no son nuestros pensamientos, y los caminos del Padre son eternos, mientras que nuestros caminos y pensamientos, con sus opiniones, son sólo “temporales.”

y pensamientos, con sus opiniones, son só lo “temporales.” “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión
y pensamientos, con sus opiniones, son só lo “temporales.” “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión

Escuchar, por tanto, al espíritu que abre los escenarios divinos eternos se hace imprescindible; porque el entendimiento humano precisará siempre de la llave que le tiende el Padre de la verdadera sabiduría. Esa Palabra, pues, no precisa de opiniones de hombre alguno. Sabe interpretarse a la perfección a Sí Misma. Por eso está escrito que, La Palabra de Dios que trae consigo tu Cristo, es como una espada de dos filos muy agudos: porque ella (y no nuestras opiniones personales) es muy poderosa y eficaz para partir y separar el alma del espíritu Suyo, para dividir las coyunturas de los tuétanos, y para discernir entre los pensamientos y las intenciones del corazón.

En esta serie de relatos, querido hermano, queremos condensar una obra que tenga por objetivo, además de seguir desenterrando Sus joyas celestiales, mantener siempre la demanda que hace el Padre de toda la Verdad, es decir: Mantener encendida la llama del espíritu; para que no sea en vano nuestro esfuerzo, a los que se encuentren cavando en busca de Sus joyas, y no sea en vano el esfuerzo de los edificadores.

SU ANUNCIO

¡Cristo ha resucitado en nuestros corazones! Este es el anuncio que se está revelando hoy en día en la vida de muchos miembros del Cuerpo a la vez. Al mismo tiempo. Son miembros que han decidido poner sus propias vidas de lado y mantenerse firmes mirando sólo a Dios. Estos obreros o edificadores, en sus propios quehaceres o a tiempo entero, se encuentran mirando de cerca solamente lo que Dios les ilumina en el espíritu. El espíritu que gobierna hoy la vida de estos miembros (y no su pertenencia a denominación alguna, o asociaciones), es la única garantía fiable de que son poseedores legales del título de propiedad del campo divino: de todas Sus joyas. Dios está poniendo en todos estos miembros del Cuerpo (sin distinción) el deseo ardiente de exhibir Sus riquezas. Por eso están surgiendo por todo el mundo tantos “desenterradores de joyas” al mismo tiempo. El tesoro es Cristo.

¡Ojalá que esta publicación sea parte integrante de aquella explosión de Cristo por todo el Orbe! Y mi oración ahora es depositada sobre el Dios de toda Gracia, por Su espíritu de sabiduría y de entendimiento, para que se siga llevando a buen puerto Su explosión, la explosión de Cristo con toda Su prosperidad en el Universo.

Juan Luis Molina

de Cristo con toda Su prosperidad en el Universo. Juan Luis Molina “EL ARQUITECTO DE ZOE”
de Cristo con toda Su prosperidad en el Universo. Juan Luis Molina “EL ARQUITECTO DE ZOE”

PRIMERA CARTA

¡SORPRESA!

¡Es enorme la sorpresa! Nos quedamos fascinados cuando se nos abre el entendimiento y se despliega ante nuestros ojos su esencia, la incomparable belleza que habita aquí, en la esfera espiritual del Padre. Esta divina dimensión hermano mío es opuesta, enemiga del mundo carnal en que nacimos. No es de extrañar que estemos admirados, que nos quedemos atónitos y como niños saboreando el especial color de todas Sus cosas nuevas, oliendo la suave fragancia que contienen, porque he aquí que todo en ella es deliciosamente nuevo y fresco. Todo es diferente.

Amadísimo Teófilo, el ojo humano y los sentidos del hombre, sólo pueden captar el reflejo de la vida natural. Sin embargo, por ese medio, somos absolutamente incapaces de captar cualquier cosa que pertenezca a la gloria de la Esfera Divina. La naturaleza de todos los seres vivos que nacen en el mundo, es perfectamente estéril en esta materia y cometido; no posee las herramientas necesarias que le permitan acceder a los asuntos celestiales o divinos, ni tiene, en sí misma, los mapas que le indiquen el Camino. No puede el hombre, como viene al mundo, conocer nada sino de su propia esfera. Toda su sabiduría y la totalidad de sus convicciones, le llegan al hombre proveniente del reino de la carne. Todo lo que el hombre asimila en el corazón o sede de su vida íntima y personal, brota única y exclusivamente del mundo sensorial que le rodea.

EL ABISMO

Existe un abismo, por tanto, entre las dos dimensiones o esferas. Ninguno de los recursos naturales con los que nacimos, podría jamás darle a conocer al hombre lo que habita en el espacio espiritual. Si Dios no hubiese abierto una Puerta que derribase la separación del hombre en ese abismo, nosotros pura y simplemente permaneceríamos velados, y confinados solo a este mundo y a la muerte. Sí, es cierto, el hombre puede reconocer de “las cosas que se ven,” que hay un Autor por detrás firmando con Su dedo toda Su obra, pero aunque pueda el hombre reconocer un Autor por detrás de las cosas hechas por Él que se ven, la mente invisible del Creador, sin embargo, le está velada. Sólo se abre Su Palabra para quien atraviese Su puerta. O aceptamos, o despreciamos Su único acceso para conocer TODAS SUS COSAS. No hay término medio. No hay otro “medio” para conocer al Padre de toda la Creación. Aunque el hombre esté persuadido y confiese que todos los caminos van a dar a Roma, el único medio verdadero para conocer a Dios será siempre Su espíritu. Cualquier otro “medio” no pasa de ser pura imaginación o juicio carnal humano para acercarse a Dios, sin conseguirlo. Y cualquiera que intente atravesar el abismo por otra vía, será tratado en Su reino como ladrón y salteador.

por otra vía, será tratado en Su reino como ladrón y salteador. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
por otra vía, será tratado en Su reino como ladrón y salteador. “EL ARQUITECTO DE ZOE”

Amadísimo, si tú se lo permites a Dios, desde hoy mismo podrás andar en el espíritu de Cristo, y contemplar así TODA Su gloria. No tiene un mayor deseo Quien te creó, hizo y formó. Ese fue Su propósito al investirte de Su espíritu.

EL “TÉRMINO MEDIO” BAJO EL PUNTO DE VISTA DE DIOS

En el mundo carnal se predica que hay muchos “medios,” muchas vías por las cuales se accede al conocimiento de Dios, y el neutro, el imparcial o la mayoría, se imagina términos y palabras muy bien consideradas en la esfera de la carne para alcanzar ese objetivo. Sin embargo, los términos legales y “bien considerados” en el mundo, no son igualmente tenidos en cuenta en la esfera divina. Exactamente lo contrario sucede. Todo sin excepción,” que se considera “excelente” en una de las dimensiones, es juzgado de “maldito” en la opuesta, y al contrario. En los “términos medios” que el hombre emplea para conocer a Dios en su imaginación, tampoco hay excepción. Y las características que habitan en la naturaleza humana, por muy lustrosas y virtuosas que sean consideradas en el mudo, son todas, sin excepción también, abominables en el Reino de Dios.

Pero, tal vez, ahora humanamente hablando y haciendo excepciones, las mayores reprensiones que encontremos en Su Palabra sean dirigidas a los “tibios” o “templados.”

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frio ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de MI compres oro refinado, para que seas verdaderamente rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio para que veas.

Este es el mayor de los abismos con que se encuentra el hombre. O le compramos Su Oro Refinado, o no entramos en Su Reino. La desnudez del hombre “tibio o templado” que se juzga rico en “sí mismo,” es la carencia o la apatía del espíritu que ilumina los ojos en el verdadero entendimiento de Dios. Todo lo que sale de la imaginación o interpretación de los hombres, procurando ese objetivo, es maldito en Su esfera. Así, pues, podríamos decir, figurativamente, que Dios tiene más respeto por un pecador convicto, que por un “término medio” - ni frio, ni caliente. Está claro, Él prefiere que estemos ungidos con Su colirio y que veamos verdaderamente Su Reino; no en tanto, si alguien se persuade de lo contrario y rechaza Su espíritu, está en su pleno derecho. Pero no hay peor cosa a los ojos de Dios que el “término medio;” “ni frío ni caliente.” Los “tibios o templados;” porque suponiendo ellos que sacan provecho de las dos esferas, en la “riqueza interior de “sí mismos,” hacen de Dios un “muñeco.” Aquello que la mayoría después, adora en sus templos y se imaginan, pregonando a los demás, que es un dios.

templos y se imaginan, pregonando a los demás, que es un dios. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
templos y se imaginan, pregonando a los demás, que es un dios. “EL ARQUITECTO DE ZOE”

LO QUE DIOS ESPERA

Así, pues, lo único que Dios espera de nosotros es que tomemos una decisión. Que el hombre escoja y se defina. Porque permanecer en medio de dos reinos opuestos y enemigos, es la peor circunstancia en la que pueda caer un individuo, ya que ninguno de los dos reinos antagónicos tendrá contemplaciones con los que se quieran mantener imparciales en el medio. Así, sólo servirán como despensa de las tropas enemigas y de carne de cañón. Ambos ejércitos se alimentarán de todo lo que siembren en sus campos y ninguno de los dos tendrá misericordia de su neutralidad.

¿Ves cuál es el punto de vista del Padre de todos los espíritus? Él prefiere que nos pasemos a Su Reino, y que disfrutemos plenamente de todos los derechos y beneficios que habitan en Su esfera. Esa es Su agradable y perfecta voluntad. Y los que así decidieron y entraron por Su Puerta para acercarse a Dios, los que se lavaron los ojos con Su colirio, que es Su espíritu, sufrimos entonces una dramática transformación: Dios nos desnudó primeramente de todo lo que era nuestro, y traíamos vestido del mundo, y nos revistió después con todo de nuevo en Cristo, y enseguida nos presentó un espejo. Por eso ahora, con su espíritu, vemos como en un espejo a cara descubierta nuestra nueva imagen:

Y ya no vivo más yo, sino que Cristo vive en mí.

Cristo es ahora y será eternamente, amado Teófilo, nuestra única puerta de acceso a la presencia del Padre, y Su Palabra viva en nuestros corazones nuevos, que también son palabras que se encuentran escritas en el Libro de los libros, es el espejo donde se refleja y comprobamos, cómo es, nuestra nueva imagen: Donde sabemos quiénes somos ahora a los Ojos de Dios. Este es el Gran Secreto que se está dando a conocer, y que Dios está revelando en el corazón de Sus hijos, cuando compramos Su ORO REFINADO.

SALIENDO DE EGIPTO

Y saliendo Israel de Egipto hacia la Tierra Prometida, el Bordón de Moisés abrió un solo camino

en el abismo que se extendía en frente, la travesía del Mar Rojo. Un abismo que nadie podía ultrapasar por “sí mismo”. Todo el Pueblo de Israel pasó entonces por entre las veredas que afirmó Dios a uno y otro lado del Mar por manos de Moisés y su bordón. Y, cuando el ejército de Faraón intentó pasar también “por lo seco,” se cerraron las aguas a una, de golpe, de un soplo; y sobrecogió de espanto a todo el ejército del Faraón, antes de perecer entre las aguas con sus carros y caballos.

TRANSFORMADOS

E Israel, viéndose a salvo del otro lado del abismo, después de asistir atónitos a lo que había

sucedido, MUDÓ SU SEMBLANTE. Los rostros de aquellos hombres y mujeres FUERON TRANSFORMADOS. La gloria del Señor se reflejaba ahora en ellos. Desde el niño hasta el anciano, habiendo asistido a toda aquella odisea, plasmaron en sus rostros la imagen de Su enorme Poder. Del Magno Poder de Dios. Pasaron de lucir el rostro miserable y derrotado que se graba en las arrugas de la piel, habiendo sido esclavos durante cuatrocientos años en un país extranjero, a lucir el resplandor y gozo

años en un país extranjero , a lucir el resplandor y gozo “EL ARQUITECTO DE ZOE”
años en un país extranjero , a lucir el resplandor y gozo “EL ARQUITECTO DE ZOE”

del Dios Todopoderoso, que les abría por Su gracia un único camino de liberación, tan repentino y maravilloso, hacia la Tierra Prometida.

Siempre que Dios se manifiesta al hombre se sufre una dramática transformación. Hay una vida con beneficios y privilegios al otro lado del abismo que nos muda el semblante cuando llegamos. Es siempre un mundo y una esfera completamente nueva y distinta la que habita en esta Su nueva margen. Ninguna corrupción habita aquí. Todo lo que nace y crece de Cristo tu nueva vida - es bueno en gran manera. Excelente, y todos nosotros, antes de llegar a sus contornos, pasamos antes por el estrecho que abrió Dios entre el Mar Rojo: Todos entramos por lo seco y sin esfuerzo a través del Mar Rojo. Entre las paredes que se abrieron de pura gracia en medio del abismo, nadie, sino sólo Dios en Su Hijo, se dio al esfuerzo de abrir y de afirmar aquellos muros. Ahora le corresponde al hombre escoger: pasar por lo seco a Su esfera, o permanecer en la esfera de la carne.

Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo.

Para acceder a la esfera divina y a la presencia del que habita el Lugar Santísimo, por tanto, todos tenemos que entrar por Su única puerta de entrada: Jesucristo fue nuestra puerta de entrada, y ahora es la vida de Cristo la que corre de tu interior como rio de agua viva. Esa es la transformación que HAS SUFRIDO (pretérito perfecto), cuando entraste en

Cristo es el reflejo ahora de nuestro verdadero rostro en el espejo de lo que está

escrito en el Libro de los libros, y en nuestros nuevos corazones. Todo lo que nosotros aportamos al espíritu, es nuestro vaso de barro. En tu recipiente de alma, Dios te ha investido un espíritu nuevo, una vida nueva en tu cuerpo mortal sacado del polvo. Nuestro cuerpo sólo sirve ahora como vaso, como recipiente del espíritu. Cristo en ti, es una vida nueva con poder de lo alto, que trae consigo los planos y las herramientas necesarias para edificar, en colaboración con el Arquitecto de Zöe, Sus nuevos escenarios.

Su esfera.

CRISTO EN TI TRAE CONSIGO LOS PLANOS DE LA EDIFICACIÓN QUE ESTÁ LLEVANDO A CABO EL ARQUITECTO DE ZÖE

Cristo es la nueva identidad en la cual nos va transformando Dios.

¿Qué sorpresa te llevarías tú, si, de repente, te mirases al espejo y descubrieses una nueva imagen que fuese muy superior y distinta a la que lucías antes? Pues eso es lo que está escrito y dice Dios que ha hecho contigo. Una vez que Dios puso a Cristo dentro de ti, a Sus ojos, ya no posees la misma imagen que reflejabas en Egipto; has entrado en otro medio; así lo muestra Su espejo y quiere que te consideres ahora el Padre. Puede ser que no lo sintamos, puede ser que no lo materialicemos y que nos deje perplejos; pero así está escrito en el código genético de tu Cristo y se refleja también en Su Escritura.

Es normal que, con nuestra vieja naturaleza, con sus viejos sentidos, no entendamos nada, ni materialicemos o sintamos los asuntos de Su Reino. Sin el espíritu, al hombre natural, los asuntos espirituales le parecen siempre locura; por eso tuvimos que ser revestidos del espíritu de Cristo, para darnos a conocer Dios Sus nuevos escenarios divinos

Cristo, para darnos a conocer Dios Sus nuevos escenarios divinos “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
Cristo, para darnos a conocer Dios Sus nuevos escenarios divinos “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

con sus propios sentidos espirituales: los nuevos sentidos de Cristo son los únicos que están capacitados para ver los cielos y la nueva tierra del Arquitecto de Zöe. Por eso no entendíamos, porque son cosas distintas, asuntos que pertenecen a otro Reino, y que sólo pueden ser discernidos con sentidos espirituales. Son de otra esfera. Pero eso es lo que dicen las Escrituras de Su esfera, a pesar de que no lo entendamos, sintamos, o no materialicemos con nuestros sentidos naturales: «Que tú, en Cristo, eres una nueva persona.»

Las viejas emociones y los antiguos pensamientos, eran piezas de un vestuario raido, de los sucios harapos que tuvimos que desnudar antes de entrar en Su palacio. Despojándonos de ellas Le compramos Su oro refinado. De nada sirven ya al entrar a la presencia del Faraón del nuevo Reino. Este beneplácito Faraón, enemigo antagónico de aquel a quien servíamos en Egipto, se encuentra ansiosamente esperando que ante Él nos presentemos; pero antes de entrar en Su presencia, mudamos nuestros semblantes y vestidos. Como lo hicieron también Daniel y los sabios de Israel, para presentarse ante el rey de Babilonia, igual sucedió con nosotros. De la misma forma que tuvieron aquellos que mostrar un semblante nuevo y excelente, antes de entrar a la presencia de Nabucodonosor, así nosotros ahora: Ya fuimos traídos a Su presencia. Ya no debemos volver a vestirnos con el semblante ni las ropas miserables que traíamos, sino despojarnos “del todo” de los viejos atuendos, y permanecer dignos y lustrosamente vestidos de lino y de oro. Del Cristo que hemos sido revestidos nos acercamos confiadamente ante el Altísimo. Con la túnica de piel que nuestro Padre nos otorgó a la puerta de Su palacio de pura gracia, nos paseamos de Su Mano por todo Su Universo

Tenemos que subrayarlo bien para que se entienda:

«El mundo en que nacimos, no sabe nada acerca de los asuntos celestiales»

Porque ahí, dice Dios, ahí todos Mis Asuntos tienen que ser discernidos espiritualmente. Es decir, se requiere que un espíritu Mío de procedencia divina y sobrenatural, os abra y de a conocer Mis escenarios. Lo más lógico que le puede pasar al hombre natural, sin encender la lámpara del espíritu, es que todo lo que lea en Mi Escritura le parezca locura. Sólo letra muerta. Eso es lo más natural. Porque sin los ojos del espíritu abiertos es imposible darse cuenta de que, la Locura de Dios, supera infinitamente lo más sabio de los hombres. No se pueden iluminar tus pensamientos sin encender su llama, y hacerte saber entonces tu espíritu que, lo más pobre Mío, es mucho más rico que lo más precioso de los hombres.

Podremos Teófilo leer cuarenta años enteros las páginas del Libro, pero, sin ese espíritu brillando en nosotros, el Libro donde Dios Se encuentra también escrito, se va a mantener siempre sellado. El resultado de no permitir al espíritu que nos abra y muestre lo que ha escrito y gravado Dios, también en nuestros corazones nuevos, será siempre una locura. Será como atravesar un bosque enmarañado tropezando con todo tipo de obstáculos, confiando en lo que no son más que juicios y opiniones de los hombres, en vez de ser guiados por Cristo, el dueño del bosque.

Tenemos que entenderlo bien: los escenarios que se nos muestran en el espíritu, las revelaciones que recibimos en él, son el palco de los nuevos cielos y de la nueva tierra que

en él, son el palco de los nuevos cielos y de la nueva tierra que “EL
en él, son el palco de los nuevos cielos y de la nueva tierra que “EL

está edificando el Arquitecto de Zöe. Sólo si apagamos nuestras luces terrenales, y brilla la de Cristo ahora en nosotros, permitiremos que el Espíritu del Arquitecto nos vaya mostrando y dando a conocer la “nueva vida” que está edificando en Su nueva esfera. Sus planos están todos en tu Cristo.

TÚ EN CRISTO UNA NUEVA PERSONA

Cuando en el espíritu se van revelando los escenarios de la nueva Margen, renovándosenos automática y gradualmente así nuestro entendimiento, nuestro Padre nos hace saber que, dentro de nosotros y sólo por Su bendita gracia, habita ahora una nueva persona muy digna de permanecer ante Su Presencia. Este es el primer paso para que llegues al conocimiento de toda la verdad: Permanecer en Su Presencia sin moverte de Su diestra.

Dios desea que sepas quién eres AHORA. Quiere darte a conocer todo lo que habita en Su esfera. Si, es cierto, contra vientos y tormentas tendremos que permanecer en Cristo, porque el mundo contradice el espíritu de Dios. Son dos esferas opuestas, antagónicas y enemigas. Pero el Todopoderoso Creador de los cielos y la tierra, no solamente deseó traerte a Su diestra, donde está sentado Cristo, sino que, además, Le arde en Su corazón también una enorme voluntad y deseo: darte a conocer en íntima comunión con él toda la verdad. Y para eso, mantenernos fieles sin movernos de Su Presencia, se hace imprescindible. Ahora, Dios te ha investido con poder desde lo alto para que puedas conocer todas Sus cosas. No precisas bajarte al mundo para encontrarle explicación, a lo que solo Dios te enseña en Cristo a ti personalmente, porque en el mundo de la carne se confiesa lo contrario, pero sólo Dios Todopoderoso se basta en Su espíritu para explicarte o hacerte ver Su verdad. Además, ese es Su más íntimo deseo: Enseñarte Él, personalmente, y confirmarte Su poder con maravillas y señales. Ese poder desde lo alto, que ahora te muestra al Padre y todos Sus asuntos, si tú se lo permites, es el mismo espíritu que tiene Cristo Jesús resucitado y fundido en el Padre sentado a Su diestra. Ese espíritu te otorga el privilegio de fundirte también a ti con Dios. El título de embajador de Su Reino, y solo él te guiará, si tú se lo permites, a toda Su Verdad, donde no hay duda o sombra de variación.

Así, pues, nosotros NO tenemos YA nuestra ciudadanía en el mundo de los sentidos naturales. El espejo que nos presenta Dios en Cristo, dándonos a comer por Su boca, es el reflejo que tenemos ahora, y nos enseña que: Mi Reino no es de éste mundo. Así que, AHORA SOMOS ciudadanos de plenos poderes y derechos en Su más alto Reino. Así nos ve Dios y todo Su Orbe, y conviene que también así nos consideremos. Ahora hacemos parte de un nuevo Cuerpo celestial, y esa familia de miembros de Su Cuerpo depende plenamente, desde el primero hasta el último miembro, de Quien nos ha librado de toda influencia y potestad de las tinieblas de este reino de la carne, y nos ha trasladado al Reino espiritual de Su amado Hijo.

carne, y nos ha trasladado al Reino espiritual de Su amado Hijo. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
carne, y nos ha trasladado al Reino espiritual de Su amado Hijo. “EL ARQUITECTO DE ZOE”

EL CANTAR DE LOS CANTARES EL MEJOR SUEÑO DE AMOR HECHO REALIDAD

Por Claudia Juárez Garbalena

Toda niña desde muy pequeña, sueña con un “príncipe azul”. Las niñas aman las historias de amor en donde un apuesto príncipe rescata, protege y ama a la princesa, quien normalmente está indefensa ante algún villano o bruja. Las mujeres cuando somos niñas, soñamos con ser protagonistas de la más bella historia de amor con el más galante y bien parecido príncipe.

Este sueño lo llevamos aun en la edad adulta. Pero constantemente somos defraudadas desde la juventud y en la edad adulta porque el que pensábamos que sería nuestro “príncipe azul” ideal, termina siendo un hombre lleno de errores, egoísmo, flaquezas y debilidades. Y esto no es porque sea un hombre, sino porque toda la humanidad, hombres y mujeres, nacemos con la naturaleza caída de Adán, llena de corrupción y muerte, tal y como la describe el libro a los Romanos. Así que la desilusión es mutua: de los hombres hacia las mujeres y de mujeres hacia los hombres.

Hace años “me enamoré” del personaje del rey Arturo en la película “Lancelot” con Richard Gere. El personaje del rey lo interpretó Sean Connery, un muy apuesto actor inglés. En la trama, la princesa debe elegir entre el amor que le brinda protección a ella y a su villa en medio del caos de la Edad Media, y el amor apasionado de Lancelot. El rey le ofrece un amor quieto y honorable que le brinda seguridad y protección. Lancelot es un joven audaz, bien parecido, valiente, osado, apasionado. La princesa elige el amor del rey, pero al final de la trama, después que el rey Arturo ha muerto, se une finalmente a su amor apasionado: Lancelot.

¡A mí me embelesó esta película! ¡Parecía una de las mejores historias de amor que había escuchado! Ella había sido protegida, llena de honor y respeto, y a la vez amada apasionadamente. ¿Podría una princesa tener un mejor sueño hecho realidad? ¿Hay acaso un amor más hermoso que el que nace entre un hombre y una mujer, y que en el mejor de

Jamás imaginé, ni en mis mejores sueños, ser

los casos perdura toda la vida?

protagonista de la más hermosa y dulce historia de amor que nadie jamás ha escuchado: La historia de amor que nace del corazón de nuestro Padre.

Es hermoso El Cantar de los Cantares que narra el amor entre el rey Salomón y la sulamita. Este es un amor apasionado, lleno de ternura, admiración y amistad. Este libro en las Sagradas Escrituras describe la intimidad de dos seres que se aman a través de diversas circunstancias y de cómo su amor crece en cada encuentro. Para el Rey, la sulamita es su prenda más amada, la dulzura de su corazón, la más hermosa joya en la que se deleita contemplándola y amándola. Para la sulamita, su Rey lo es todo: su pasión, su alegría, su protección, su plena satisfacción. La sulamita ama con profunda pasión y admiración a su Rey. En resumen, este libro habla de una relación de intimidad llena de amor y pasión que brinda plena satisfacción a ambas partes. Ambos se desean. Ambos se embelesan el uno

a ambas partes. Ambos se desean. Ambos se embelesan el uno “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
a ambas partes. Ambos se desean. Ambos se embelesan el uno “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

con el otro. Ambos se aman. Ambos se embriagan en el más dulce vino del amor y en encontrarse el uno en los brazos del otro. Dice El Cantar de los Cantares:

¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino. A más del olor de tus suaves ungüentos, Tu nombre es como ungüento derramado; Por eso las doncellas te aman. Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; Nos gozaremos y alegraremos en ti; Nos acordaremos de tus amores más que del vino; Con razón te aman.

Un beso en la boca, es la manifestación del amor e intimidad que sólo pueden tener dos personas a la vez, en un tiempo íntimo, en una profunda cercanía y en un deleite único.

¡Que me bese con los besos de su boca!

Tus amores son un vino exquisito, suave es el olor de tus perfumes, y tu nombre, ¡un bálsamo derramado!; por eso, se enamoran de ti las jovencitas. ¡Llévame! Corramos tras de ti. Llévame, oh Rey, a tu habitación para que nos alegremos y regocijemos, y celebremos, no el vino, sino tus caricias. ¿Cómo podrían no quererte?

¿! Cómo podrían no quererte!? Se pregunta la sulamita, ¡si tu amor oh Rey es el vino más exquisito! ¡Llévame a tu habitación, a la intimidad contigo, a la más profunda cercanía que dos pueden disfrutar, compartir y tener! ¡Y allí nos alegraremos en tu habitación, en la cámara más secreta del Rey!

El Cantar de los cantares de Salomón habla del amor de nuestro Dios y Rey hacia nosotros y de nosotros hacia Él. Nuestro Dios es Quien nos busca apasionadamente para derramarnos Su amor. Para Él somos Su prenda mas amada y única, él anhela a cada momento nuestra compañía y desea profundamente mostrarnos, en Su Cámara más secreta, Sus más íntimos pensamientos y Su apasionado amor con el que nos ha envuelto por medio de Cristo. Solo tú y él. Con la más estrecha cercanía en un amor que jamás has soñado.

Comparar el amor de Salomón y la sulamita, con el amor de nuestro Dios con cada hijo Suyo es una hermosa alegoría. Él anhela esa intimidad, esa cercanía con cada uno de sus amados hijos. Él tiene pasión por cada uno de Sus hijos, como si fuera el único sobre la tierra, se entrega para mostrarte Sus caminos y pensamientos cuando se lo solicitas, cuando aceptas la invitación de amor que Él te hace.

En los bazos de nuestro Rey podemos vivir la más hermosa y sublime historia de amor que jamás hombre o mujer a alguna vez soñado. Y este Amor va muchísimo más allá del el amor apasionado y bien correspondido entre un hombre y una mujer. Aunque podamos compararlo en esta alegoría, por mucho, el amor de Dios es infinitamente superior, porque es un amor indescriptible envuelto en la ternura, compasión y libertad, sin el más mínimo egoísmo o sombra de oscuridad. El amor del Padre es transparente, puro, el más hermoso diamante jamás visto, la perla más preciada que nadie jamás ha encontrado, la melodía de amor más bellamente interpretada y el poema de amor más sublime que nadie jamás haya escrito. ¡Nada se puede comparar al deleite que hay en los brazos de amor de nuestro Padre, y con la plenitud de gozo que hay en Su Presencia!

nuestro Padre, y con la plenitud de gozo que hay en Su Presencia! “EL ARQUITECTO DE
nuestro Padre, y con la plenitud de gozo que hay en Su Presencia! “EL ARQUITECTO DE

Mientras el rey estaba en su reclinatorio, Mi nardo dio su olor. Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos. Racimo de flores de alheña en las viñas de En-gadi es para mí mi amado.

He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; He aquí eres bella; tus ojos son como palomas. He aquí

que tú eres hermoso, amado mío, y dulce; Nuestro lecho es de flores. Las vigas de nuestra casa son de cedro, Y de ciprés los artesonados.

¡Cuando nuestro Rey está con nosotros y nosotros con Él en Su Cámara más secreta, todo tiene colores y deliciosos aromas de ensueño! Él nos inunda con el perfume delicado de Su Presencia y nos derrama Su amor.

Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven. Porque he aquí ha

pasado el invierno, Se ha mudado, la lluvia se fue; Se han mostrado las flores en la tierra, El tiempo de la

canción ha venido, Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola. La higuera ha echado sus higos, Y las vides en cierne dieron olor; Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven. Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.

¡Cómo nos invita el Padre a Su Presencia! ¡Cómo nos llama a deleitarnos con el profundo, infinito e inconmensurable amor que nos derrama! ¡Y qué deleite hay en Sus brazos! ¡Qué amados y preciados somos a Sus ojos, para Él simplemente somos hermosos!

Todo amor apasionado tiene necesidad el uno del otro, y así lo describe Cantares:

Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios. Hasta que apunte el día, y huyan las

sombras, Vuélvete, amado mío; sé semejante al corzo, o como el cervatillo Sobre los montes de Beter. Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fue dulce a mi paladar. Me llevó a la casa del banquete, Y su bandera sobre mí fue amor. Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; Porque estoy enferma de amor. Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace…

He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas

como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad. Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas, Que suben del lavadero, Todas con crías gemelas, Y ninguna entre ellas estéril. Tus labios como hilo de grana, Y tu habla hermosa; Tus mejillas, como cachos

de granada detrás de tu velo. Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería; Mil escudos están colgados en ella, Todos escudos de valientes. Tus dos pechos, como gemelos de gacela, Que se apacientan entre lirios. Hasta que apunte el día y huyan las sombras, Me iré al monte de la mirra, Y al collado del incienso. Toda tú eres hermosa, amiga mía, Y en ti no hay mancha. Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; Ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, Desde la cumbre de Senir y de Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos. Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello. ¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el

esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas! Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa; Miel y leche hay debajo de tu lengua; Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano. Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; Fuente cerrada, fuente sellada. Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos; Nardo y azafrán, caña aromática y canela, Con todos los árboles de incienso; Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas. Fuente de huertos, Pozo de aguas vivas, Que corren del Líbano.

Quizá pueda sonarte extraña esta comparación, pero ¿puede acaso un simple hombre sentir tal amor por su amada, anhelar su compañía, deleitarse con su presencia y regocijarse en amarla y en buscar su amor, y nuestro Dios no tener un amor mucho más alto y sublime que este por cada uno de Sus hijos??? Ningún hombre o mujer puede desbordar un amor tan alto, ancho, de tal longitud, tan altísimo y perfecto como el Amor que nos ha derramado nuestro Dios.

Al nosotros comenzar a disfrutar profundamente de este amor, ¡anhelamos y buscamos la compañía de nuestro Dios! Cuando contemplamos al Dios vivo, nace de nuestro corazón no sólo un profundísimo amor y agradecimiento, sino una asombrosa admiración por Su hermosura:

Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta. ¿Qué es tu amado más que otro amado, Oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿Qué es tu amado más que otro amado, Que así nos conjuras?

Mi amado es blanco y rubio, Señalado entre diez mil. Su cabeza como oro finísimo; Sus cabellos

crespos, negros como el cuervo. Sus ojos, como palomas junto a los arroyos de las aguas, Que se lavan con leche, y a la perfección colocados. Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores; Sus labios, como lirios que destilan mirra fragante. Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos; Su cuerpo, como claro marfil cubierto de zafiros. Sus piernas, como columnas de mármol

fundadas sobre basas de oro fino; Su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros. Su paladar, dulcísimo, y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, Oh doncellas de Jerusalén.

Una vez que nos regocijamos en Su amor, cuando nos sentimos lejos de Él, pareciera que nos falta el aire, ya no podemos vivir en otro lado, ni refugiarnos en otro sitio que no sean Sus brazos. El amor mutuo, compartido y correspondido hace florecer una cálida “dependencia” llena de libertad.

Yo vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; He recogido mi mirra y mis aromas; He comido mi

panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados. Yo dormía, pero mi corazón velaba. Es la voz de mi amado que llama: Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía, Porque mi cabeza está llena de rocío, Mis cabellos de las gotas de la noche. Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar? Mi amado metió su mano por la ventanilla, Y mi corazón se conmovió dentro de mí. Yo me levanté para abrir a mi

amado, Y mis manos gotearon mirra, Y mis dedos mirra, que corría Sobre la manecilla del cerrojo. Abrí yo a mi amado; Pero mi amado se había ido, había ya pasado; Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y

había ya pasado; Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y “EL ARQUITECTO DE
había ya pasado; Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y “EL ARQUITECTO DE

no lo hallé; Lo llamé, y no me respondió. Me hallaron los guardas que rondan la ciudad; Me golpearon, me hirieron; Me quitaron mi manto de encima los guardas de los muros. Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, si halláis a mi amado, Que le hagáis saber que estoy enferma de amor.

¡El amor de nuestro Dios y Su cobijo, llegan a ser una absoluta necesidad! Y el tiempo en Su Presencia el más preciado y delicado bien. Él llega a ser nuestro más maravilloso TESORO que no queremos dejar de contemplar jamás. Nos aferramos a Él con todas nuestras fuerzas por el deleite y la quietud que hay en Su Presencia.

En medio de este amor, siempre encontramos “guardas” que quieren impedirnos disfrutarlo. El enemigo se empeña en retenernos, en golpearnos y alejarnos de nuestro Amado. ¡Pero ninguna cosa creada puede separarnos de Su bendito amor!

Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos.

Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.

Para muchos será una absoluta locura que amemos apasionadamente a nuestro Dios y nos menospreciaran. Sin embargo, cada hijo Suyo tiene la bendita oportunidad y privilegio de vivir la más sublime y maravillosa historia de amor que jamás ha soñado al lado de su Abba Padre. Él anhela tu compañía y la mía, tu amor y el mío. Para Él, cada uno somos especiales, únicos, muy amados, hermosos y preciados. Él sale en busca de nosotros y nos invita a esa profunda relación intima y personal con Él, y cuando nosotros salimos a Su encuentro, ¡ya no queremos separarnos de Sus brazos jamás! Vivir en intimidad con el Dios eterno, no es una relación de amor condicionada, basada en “lo que tú me das, te doy”. El amor del Altísimo es un amor cálido, único e irrepetible porque nos lo brinda sólo por Su infinita gracia y es absolutamente incondicional. ¡Nunca podrías ganarlo! ¡Así como nunca podrás perderlo! Dios te ama y te recibe en Sus brazos por la sangre derramada de Cristo en su redentor sacrificio.

No, no he escuchado ni visto jamás una historia de amor más sublime que la que el Padre tiene por nosotros y estoy absolutamente persuadida de que esta Historia de Amor es única e irrepetible. La historia de amor que soñé de niña, mi Dios la ha superado por mucho a lo que podría haber pedido, soñado o imaginado. Y esta es una Historia de amor que recién ha comenzado y que perdurará por toda la eternidad porque así le ha placido al Dios eterno deleitarnos y perfumarnos con Su Presencia.

placido al Dios eterno deleitarnos y perfumarnos con Su Presencia. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
placido al Dios eterno deleitarnos y perfumarnos con Su Presencia. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

SEGUNDA CARTA

LOS TÉRMINOS LEGALES DE LAS DOS ESFERAS

El Bautizo

CRISTALINA Y BABEL

En las más respetables profesiones según éste mundo, tales como los profesionales que se dedican a la medicina, ingenierías, arquitectura, abogacía, economía, etc. etc., existen una serie de términos comunes y particulares en cada una, que deben ser asimilados con precisión cuando las aprende en su origen el hombre. Son términos “más o menos,” dicen sus catedráticos, exactos y precisos, y que teóricamente no admitirían interpretaciones privadas a la hora de aprenderlos el hombre, ni mucho menos a la hora de ejercerlos.

Así como, por ejemplo, un médico utiliza el término «biopsia», con una comprensión uniforme para todos sus colegas de profesión, así también los economistas dominan un extenso vocabulario que todos reconocen por igual en su entendimiento; los abogados también necesitan respetar el significado de los vocablos que asimilaron cuando aprendían su profesión. Un buen abogado se distingue, precisamente, por usar esos mismos términos específicos, dándoles una correcta aplicación en sus distintos casos en tribunal; igual que para los economistas, las palabras bolsa, recesión, rédito o interés, no podrían ser entendidas por cada uno, de manera diferente a la descripción establecida, sin darse el caos en los mercados y empresas que operen y ejerzan sus aprendices, si ese fuese el caso.

¿Qué diríamos, pues, si oyésemos a un simple estudiante de medicina confesar:

« “¡Ya sé lo que es una “biopsia!” - yo respeto mucho a mi profesor, bien se que él dice otra cosa! pero para mí, una “biopsia,” no deja de ser el término que define a un ciego:

¡“bi” refiriéndose a dos, y “opsia,” a la enfermedad de la óptica! ¡Es decir, ceguera de los dos ojos! ¿¡Qué me importa a mí lo que mi profesor diga!? Aunque yo respeto mucho a mi profesor, pero yo tengo mi propia interpretación acerca de “biopsia.”

Lo que diríamos, sin duda y sencillamente, es que este muchacho ha llegado al colmo de la estupidez y al pináculo de la insensatez. Y que no llegará a ser médico.

Pues pensemos así de todas las opiniones, de todas las religiones y tradiciones mundanas cuando nos hablan con sus interpretaciones privadas diciendo…así dice Dios. Porque entonces, qué diremos hablando de términos tales como: bautismo, salvación, renacer, adversario, vida eterna, remisión, justicia, filiación, espíritu etc. etc. ¿Será posible que Dios no le hubiese dado a cada uno de estos términos un significado concreto, preciso y exacto, para un entendimiento único, específico y general para todos?

para un entendimiento único, específico y general para todos? “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión
para un entendimiento único, específico y general para todos? “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión

Si los términos o conceptos que Dios utiliza en Su Palabra, carecen de un significado «absoluto y exacto», entonces tenemos una obra completamente desordenada y vacía; susceptible, por tanto, de ser manipulada por la imaginación humana en todos sus conceptos. Pero, por otro lado, si Dios explicó detalladamente estos términos, delimitando con exactitud su comprensión para todos los hombres que quieran llegar a conocerlo, entonces, tenemos honestamente que pararnos y formularnos dos preguntas: ¿Cómo es posible que haya tantos puntos de vista, tan diferentes y opuestos, dentro, aun muchas veces, de las mismas religiones tradicionalistas del mundo, acerca de tan importantes Asuntos? y ¿Cuánto de lo que piensas de Dios, te lo han enseñado los hombres, y cuales son las cosas que te ha inspirado directamente el Padre a ti, a través de tu espíritu?

Mirad hermanos cuán trágico es esto, que la mayoría de Sus hijos “todavía” sólo conocen al Padre “de oídas,” como los huérfanos. Andan como si fueran ovejas que no tienen pastor, teniendo el mismísimo Pastor tan cerca.

Escojamos para ilustración de lo que estamos diciendo uno de los términos, para exponer lo dañino que es conocer al Padre sólo “de oídas.” Porque esto es lo más importante, retener lo que el espíritu nos muestre, contra los vientos y mareas que son las opiniones de los hombres. ¿Qué significa, por ejemplo, el término bautismo? Será bueno introducir la luz con el espíritu sobre este Asunto. Pero el objetivo de esta pequeñísima ilustración, será demostrar cuán distinta y contraria es su esencia, la esencia del mismo “término,” pero en cada una de las dos Esferas. Veremos que, en la carnal, para recibirlo, el hombre necesita siempre seguir las “reglas y las tributaciones” impuestas por sus Altas Autoridades; mientras que para el espiritual, todo procede absolutamente de la Gracia de Dios, es decir, todo se recibe gratuitamente y sin que para recibirlo sea necesario ninguna APORTACIÓN suya, de parte de su “carne” Sólo su ACEPTACIÓN es suficiente. Siempre la SOLA ACEPTACIÓN del individuo, a lo que Dios le ofrece de gracia, es cuanto basta en Su Reino. Y a esta sola aceptación sin cuestionarle nada, de todo lo que el Padre le ofrece al hombre, la denomina Dios fe o sana creencia.

EL MISMO PEQUEÑO MUNDO

En el pueblo de la Extremadura española donde yo nací, todavía no teníamos muchos días de vida cuando éramos llevados por nuestros padres a la ceremonia que el líder religioso local denominaba bautismo. No había, ni tan siquiera un alma recién nacida, que no pasase por dicha ceremonia, bajo pena de ser completamente marginalizada por todo el pueblo. En Portugal donde ahora vivo se hace igual. Él niño, y toda su familia, tienen sin falta que acudir a la cita. Es obligatorio pasar a los niños por agua, y esa es, decían las Altas Autoridades, la voluntad de Dios para ser salvos. En esa ceremonia se encontraba implícita, y todo el pueblo creía: la salvación, o la irremediable condena a no entrar en el cielo, del infante que faltara. ¡El niño que, saliendo del vientre de su madre, no fuese “marcado” con el cartelito de “aprobado” que le conferían entonces las Altas Autoridades, iba así de camino y derechito al “limbo!!”, que era, decían ellos, una cuarta estancia. ¡Había el cielo, el infierno, el purgatorio y el tal limbo! Se creía, pues, el pueblo

infierno, el purgatorio y el tal limbo! Se creía, pues, el pueblo “EL ARQUITECTO DE ZOE”
infierno, el purgatorio y el tal limbo! Se creía, pues, el pueblo “EL ARQUITECTO DE ZOE”

y todas las “personas honestas y sinceras”, que el niño que muriera sin pasar por agua, no podría entrar en el cielo, iba entonces derechito y condenado, al infierno o al limbo.

Mis padres terrenales tuvieron un bebé en que se dieron estas circunstancias; murió con poquísimos días sin haber recibido el afamado “bautismo.” Así, pues, tengo un hermanito ahora viviendo en “el limbo” - pensaba yo. Pero, ¡mira lo que son las cosas!, algún tiempo después, comentando el caso con otro sacerdote de la misma religión, me enseñó que eso no era cierto, es decir, que, aquel niño, había muerto, decía él, porque esa fue la voluntad de Dios y que por tanto ese infante se encontraba en otro “local” desde entonces. Ahora ese niño se hallaba, sin duda, en “el cielo,(con los angelitos de Murillo). Para éste, de la misma profesión que el primero, aquella ceremonia del bautismo era solamente, un mero trámite.

Y ahora, me viene a la memoria el estudiante de medicina abusando del

término “Biopsia,” y me pregunto: -¿A quién de los tres juzgaremos el más necio y nocivo? ¿Al simple estudiante de medicina, o los dos inteligentes religiosos? - ¿Quién te parece a ti hermano mío, de los tres el más loco? - para el Padre del término “Bautismo,” tienen que ser ciertamente los religiosos; porque, si el estudiante de medicina, es considerado como necio por sus catedráticos: ¿Cuanto más no serán juzgados como tales por Dios, el Autor del exacto término BAUTISMO, aquellos dos religiosos? Y si las altas autoridades en la materia médica no se dejaron engañar por el estudiante que tergiversó tan torpemente el término “BIOPSIA,” ¿Por qué los que claman ser representantes de Dios (ordenados por los hombres) engañan, para su propio provecho, torciendo ignorante o conscientemente, el significado exacto de Sus Términos divinos?

BI-OPSIOS.- Ciegos de los dos ojos.

EL FALSO ARQUITECTO BABEL LA RELIGIÓN DE LOS HOMBRES

Hay falsos profetas que se afanan todos edificando una torre que los acerque a Dios, y quieren obligar a que edifiquen también los hombres. Todos trabajan ardua y penosamente en la torre de Babel; y en esa torre se ofrece como salario un ardiente deseo:

el de construir con sus propias manos aquel maldito edificio para atravesar el abismo y acercarse a un dios imaginario. Así se afanan y se desuñan en la obra, “por sí mismos”, abriendo otra puerta para llegar hasta Dios. Igual de esclavizado se quedó el pueblo de Israel, cruelmente explorado en Egipto cuatrocientos años, obligados con las estrictas “reglas y tributaciones” de sus opresores a edificar sus edificios: Las tumbas por las cuales las Altas Autoridades egipcias decían que se accedía a un paraíso sin pasar por muerte (No moriréis), y a ser iguales que Dios. Por eso sirvieron como extranjeros y esclavos, por haber mezclado el Pueblo los términos divinos que Jehová les enseñó, con las tradicionales opiniones de los hombres, con las suposiciones y supersticiones de los egipcios. Allí habitaron como esclavos cavando la dura roca de granito y haciendo ladrillos de barro para el Faraón de la tierra, hasta que clamaron a Dios. Así sirvieron de “carne para cañón” durante muchos años en el medio de la carne cuando se olvidaron del Espíritu. Igual se encuentran hoy muchos dormidos en el opio de la religión, tratando de abrir “por sí”

en el opio de la religión, tratando de abrir “por sí” “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
en el opio de la religión, tratando de abrir “por sí” “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

alguna puerta de ladrillos de barro que los conecte a Dios. Imaginándose sus términos y olvidando el Término de Dios, la mayoría todavía sueñan empeñarse arduamente en la edificación de la misma y absurda Torre, para acercarse a un dios que no es el nuestro Teófilo. Porque nuestro Padre NOS OFRECE TODO DE PURA GRACIA y le abomina todo esfuerzo del hombre y su olor a sudor. Porque Dios no escucha ni abre Su puerta al que pretenda ganarse “por sí mismo” trabajando para recibir Su Favor, o que pretenda abrirse su propia puerta a base de sacrificios que saque de su propia imaginación, intentando acercarse y llegar hasta Él: Saltando el vallado y no entrando por la puerta de las ovejas con el Pastor.

EL ALIMENTO DE LOS ESCLAVOS

En la edificación de esta Torre (que de tan enorme que es, puede ser vista desde todas las partes del mundo) se dan cosas impresionantes; sucede, por ejemplo, que nadie se entiende. Todos, tanto sus cabezas como sus obreros, todos tienen su lengua pegada a su propio paladar. Cada uno profiriere un lenguaje diferente, diciendo así dice Dios. Así, pues, cada uno edifica en la torre conforme bien le parece y entiende a sus ojos. En esta Hidra hay tantos planos de edificación como cabezas tiene su cuerpo. La paja, el heno y la hojarasca con la que se construye esta obra de ladrillo, las extrae el hombre del barro de su propia imaginación. De sus propios raciocinios, filosofías y de todas sus religiones. De toda la sabiduría que puebla su mente son esclavos los hombres, queriéndose acercar de Dios. Procurando incesantemente en su intento, “fábulas ingeniosas” que les alimente la imaginación, que les digan que son como Dios. Así buscan los hombres en esta esfera de la carne incesantemente soluciones: Diciéndoles sus razonamientos que no morirán, sino que pasarán a estados de vida superiores. Algunos soñando con la “reencarnación,” como si la carne pudiese regenerase; otros queriéndose ganar un cielo que creen tener asegurado, cuando se esfuerzan en las “reglas y tributaciones” que sus Altas Autoridades les hayan impuesto, haciéndose pasar por representantes de Dios; y aún hay otros que nacen y se mueren, sin conocer ni querer conocer a Dios. Esta es toda la paja, heno y hojarasca que contiene la torre del Arquitecto Babel.

Así se dedican a deambular y a vagar en el desierto de sus propios corazones los hombres, edificando esa torre. Intentando aproximarse de Dios, se llenan de sus razonamientos y desprecian la gracia que les tiende Dios, primero, a la puerta de Su palacio. Esa torre de carne, como quiera que se denomine (porque tiene tantas denominaciones como lenguas tiene el mundo), es la cosa más execrable y cruel de esta esfera del mundo, porque esclaviza a los hombres del mundo y les hace errar como a ovejas que no tienen pastor. Así los hombres, se acostumbraron a conocer a Dios sólo “de oídas.” Como se lo explicaron sus Altas Autoridades. Y, como es de gracia y gratuita esa vida nueva, y la puerta única que nos lleva a Su Gloria, la desprecian. No le hacen caso. Así se pasan la vida, queriéndose adueñar de una salvación mayor y más grande ganada por ellos. Edificando “por sí” una torre, con su propio esfuerzo y con el sudor de su frente… como dios manda, y les mandan sus Altas Autoridades, diciéndoles… así dice Dios.

mandan sus Altas Autoridades , diciéndoles… así dice Dios . “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
mandan sus Altas Autoridades , diciéndoles… así dice Dios . “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

¡Pero NO! Hermano mío. Se necesitaba una fibra nueva, una sangre renovada de toda y cualquier impureza para pagar la enorme deuda que contrajo la humanidad. No bastaban las fábulas de viejas, ni el cordero ciego o defectuoso de la manada que vendían los cambistas tibios y templados a las puertas del Templo para abrirnos Dios la puerta, ni sus sacrificios muertos; sino el más hermoso entre sus hermanos. Solamente el escogido de Dios, el ser más perfecto de Su Creación, pagó la deuda y nos abrió el camino en el abismo. Solamente Jesucristo pudo satisfacer todas las demandas necesarias que precisaba el hombre, y hacer disponible para todos los hombres, con Su Sacrificio, el verdadero Baptizo con que nos reviste de Dios.

PARA VER SUS JOYAS

Si queremos, por tanto, ver todo el brillo que tienen Sus Términos, sin polvo de zapatos, tenemos que estar dispuestos con humildad y mansedumbre a “desaprender,” a dejar de lado la bisutería de opiniones personales. Aquí, en Su Reino, somos niños de pecho, por eso hay que estar dispuestos a dejar al mundo con sus filosofías y encantamientos intelectuales, a través de los cuales conocíamos a Dios solo “de oídas.” Porque las doctrinas añejas que provienen del hombre, si las mantenemos como delantales y les damos el mismo valor procurando a Dios, aguarán y anularán el verdadero sabor y néctar delicioso que posee la miel de Su Palabra. Aguaremos Su vino, y no producirá en nosotros el efecto deseado.

¿Cómo no se van a dar tantas maravillosas sorpresas en nuestra vida, cuando el espíritu de Cristo nos comienza a iluminar nuestro entendimiento en la Gloria deliciosa del Padre? Esos Términos son Sus joyas más preciosas, y una vez que se descubre ante nosotros la belleza, pureza y brillo de Sus gemas y perlas más preciadas en Su espejo, que es Cristo en nosotros, también aparece: una paz que no es de este mundo. En ella se resguardan ya nuestros nuevos corazones. Ya no queremos volver a ser esclavos de la ansiedad y el miedo que nos infectaban en el mundo, ni seguir edificando ansiosamente su anatema torre acercándonos de Dios. Cristo nos acerca a Dios, no precisamos de nuestras suposiciones. Porque la luz que trae consigo asimilar en Cristo los Términos del Padre, disipa continuamente la oscuridad: El veneno de doctrinas que había impregnado nuestros corazones se desprende, y renueva al Padre en nosotros. Las nocivas doctrinas que nos daban a beber los hombres, con la leche adulterada de los pechos de Babel, se derrumban todas de golpe, de un soplo y de raíz desaparecen de nosotros. La Palabra de verdad que nos ha encendido el espíritu y dado a conocer el Padre, es muy poderosa para derribar con su espada de dos filos y toda su armadura: toda altivez y argumento que se levanta contra Su conocimiento, y de llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. ¡Ten por seguro que derretirá, con Su fuego en ti, todas las fábulas de vieja que acumulamos de los hombres. ¡Como la grasa de los carneros se derriten todas en Su hoguera!

¡Como la grasa de los carneros se derriten todas en Su hoguera! “EL ARQUITECTO DE ZOE”
¡Como la grasa de los carneros se derriten todas en Su hoguera! “EL ARQUITECTO DE ZOE”

EL VERDADERO BAPTIZO

Por tanto, el objetivo que procuramos en la siguiente ilustración, acerca del término Baptizo, es mirar esta joya divina teniendo siempre encendida la llama del espíritu, sin mezclarle nada. Sin añadirle ningún tipo de material nuestro, ni sustraerle nosotros el propio. Porque para que sean en horno de fuego purificadas siete veces Sus piedras preciosas, ya lo hemos dicho, no podemos mezclarle pensamiento alguno ni aportarle nuestras opiniones. Si dejamos brillar por sí mismas, las joyas del Altísimo, el propio espíritu de Cristo iluminará el camino, la verdad y la vida que conducen al Padre. Al entender Su Término, se iluminará lo que no podíamos ver cuando se nos extraviaba, cuando de “niños” se nos llevaba cogidos de la mano de las Altas Autoridades, para que adorásemos a los ídolos mudos.

BAPTIZÕ EN PNEUMA HAGION PODER DESDE LO ALTO

Veamos, pues, el brillo que tiene cuando se pule una joya de Dios y se limpia, del polvo de las interpretaciones. Comencemos apreciando algunos matices celestiales, auténticos, del peculiar término “Bautizo” según lo ha grabado en nuestro espíritu y ha dejado Dios también por escrito en el Libro de los libros, porque se nos transforma el semblante cuando lo apreciamos según es en verdad, y libre de opiniones. Recuerda siempre que, la riqueza de cualquier Palabra Suya, es un manantial ilimitado de aguas espirituales. Es decir, podremos utilizar microscopios y telescopios para apreciar más y más el brillo y hermosura de Su Término, y para darlos a conocer, pero jamás alcanzaremos a ver toda Su inherente perfección, hasta que lo veamos todo Cara a cara y no por el espejo que lo apreciamos ahora. No se nos debe ocurrir, por tanto, que esta ilustración siguiente sea exhaustiva. Nunca podremos llegar a apreciar Su esencia completa hasta que vuelva Cristo; cuando lo veamos todo cara a cara, en vez de por espejo. Pero, en el espíritu, podremos siempre ir descubriendo muchos más detalles y perfección acerca de un mismo asunto del Padre. Ten presente, pues, que nada de lo que hayamos escrito los hombres, podrá ponerte al descubierto toda esa perfección que habita en Su Palabra.

Ahora bien, teniendo esto en cuenta, debemos saber que el término griego BAPTIZO que utiliza Dios, de donde proviene nuestra palabra castellana Bautizo, significa literalmente empapar, embeber, rociar, orvallar, sumergir o inundar en líquido. Cuando cae el rocío de la mañana sobre la hierba seca, y la renueva empapándola, es Baptizo. Cuando embebemos el pan en la salsa de la comida, es Baptizo. Siempre que un líquido envuelva completamente a un sólido, se denomina Baptizo. Este es el uso y significado en el idioma griego que empleó Dios. En todos los casos que aparece la palabra Baptizo en la Biblia, se sufre y sucede una “transformación.- Se queda sepultado o sumergido lo viejo, y aparece todo de nuevo! Así, pues, como en el caso del pan, aunque el pan siga siendo el mismo, una vez sumergido en la salsa, su sabor y su textura han sido completamente modificados; y como en el caso de la hierba, aunque la hierba sea la misma, también ha reverdecido debido a la acción del baptizo rociado sobre ella.

reverdecido debido a la acción del baptizo rociado sobre ella. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
reverdecido debido a la acción del baptizo rociado sobre ella. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

Ese es el mismo término que Dios emplea, al cual se refiere cuando dice que nos rocía, inunda, embebe, orvalla y nos empapa de pneuma hagion (espíritu santo) , que es poder desde lo alto en todo lo nuestro y nos hace de nuevo.

Ese espíritu que empapa ahora todo en ti, cuando has hecho a Jesucristo señor de tu vida. Es una infusión de simiente incorruptible y aguas espirituales, y en él se te rocía de la naturaleza de Dios que no poseías en tu primer nacimiento.

Cuando naciste en el mundo no traías Su rocío. Pero ahora, pues, sabiendo que has recibido Sus aguas espirituales en todo lo tuyo, tienes acceso directo para beber directamente del Padre. Cristo es la Roca de donde salieron las aguas dulces y potables, el rocío de donde brotó el agua espiritual caído del cielo. La vida de Cristo es la vida que te puso dentro Dios el día que te embebió, inundó, orvalló y roció de Su espíritu santo. Ese Cristo en ti, ahora, es al único que van dirigidas todas las riquezas de Dios que están escritas en Su Palabra. No a tu hierba seca. No a tu “hombre viejo.” Sino que sólo cuando le permitiste que viva en ti su vida Cristo, por la fe sola, simplemente por ACEPTARLO, te renuevas en la Gloria del Abba Padre. ¿Te das cuenta? Ese espíritu te capacita, como ves, para vivir a través suyo, si quieres, y reverdecer como la hierba con Su rocío. El espíritu es el único acceso al Padre y no hay otro. El único medio.

Cuando llegamos a las puertas de Su palacio, acuérdate Teófilo que tuvimos que comprarle Su Oro Refinado, y como no traíamos con nosotros el justo precio, Dios se contentó con nuestras viejas vestiduras. De todo en nosotros fuimos despojados antes de entrar en Su Reino. Solo entonces nos abrió Su puerta y nos revistió de Su espíritu. Cundo cualquiera de los hombres quiere atravesar Su abismo, por tanto, tiene que hacerle al Dios que le abre Su acceso, una declaración semejante a esta:

Yo fui absolutamente juzgado, acusado y condenado, igual que fueron mis padres. Yo sé, pues así garantiza Tu Palabra: que Jamás podría acercarme yo confiadamente al Trono de Tu Gracia por mis propias manos. Yo tenía esta conciencia de pecado grabada e incrustada en el código genético de la sangre que me fue impregnada por mis antepasados; así, pues, ¿cómo hubiera sido posible lavar mi corazón de esa barrera, y acercarme al Trono de Tu Gracia por alguno de mis actos, o por la suma de mis obras y sacrificios? - Yo concluyo y soy consciente de que precisaba UN SUSTITUTO de lo alto que pagase mi deuda. TODO lo he recibido por Gracia, es decir, sólo por Tu favor y sin que yo lo mereciera. Solamente Tú me abriste el Camino de Vuelta a Tu Presencia y te pido ahora Tu rocío ¡El rocío que sale de tu Cristo resucitado y sentado a Tu diestra!

Y entonces Teófilo, Todo lo de Dios: todas Sus riquezas, todo Su poder y todas Sus señales se abrieron en Cristo ahora para ese hombre en esta declaración. En el momento de aceptar Su Bautizo, en el momento que confesaste a Jesucristo como el señor de tu vida creyendo que Dios lo resucitó de los muertos, se te ha implantado la vida que hizo disponible ver todas Sus cosas. Las cualidades del Cristo que está sentado a la diestra del Padre son las tuyas ahora. Dios, al ser ESPÍRITU, sólo puede darse verdaderamente a conocer por ese medio, es decir, a través del espíritu con el cual te ha rociado, embebido, orvallado y sumergido DE NUEVO en Su Reino. Por eso puedes decir con Pablo:

y sumergido DE NUEVO en Su Reino. Por eso puedes decir con Pablo: “EL ARQUITECTO DE
y sumergido DE NUEVO en Su Reino. Por eso puedes decir con Pablo: “EL ARQUITECTO DE

Ya no vivo yo, sino que Cristo vive ahora su vida en mí.

Ahora, porque ese líquido espiritual en el que fuiste sumergido, es parte integrante de la vida del Cristo QUE VIVE SENTADO a la Diestra del Padre, también tú te encuentras empapado, inundado, y embebido de su propia y misma naturaleza. La naturaleza de Dios viene en Cristo impregnada; y en esa vida te hallas, con Cristo, sentado y descansando a Su sombra. Embebido de todos sus frutos y manifestaciones divinas y sobrenaturales, las cuales se desbordan por ti y te inundan, e inundan a los que el Padre te acerque, por la fe sola. No por obras, para que nadie se gloríe.

LO QUE SE QUEDÓ ATRÁS

Olvidando lo que se quedó atrás, mi Cristo se extiende al Padre….

Amado de Dios, ya no vivimos más en la carne, si queremos. Es cierto, las cosas agradables que captan los hombres por sus cinco sentidos, testifican que tienen un Autor por detrás de ellas. Pero, sin este espíritu de Cristo, sin sus sentidos espirituales, las cosas invisibles de Su Autor, nuestro Padre (Su Eterno Poder y Deidad), no podrán ser apreciadas ni comprendidas. Se precisa primeramente ser rociado, embebido, empapado y sumergido del espíritu para acceder a la sabiduría de lo alto. No hay otro medio. Porque lo que es nacido de la carne, carne es, pero siendo bautizados y renacidos del Espíritu, con Su espíritu, ahora se nos alumbran los escenarios de la nueva esfera divina que está construyendo el Arquitecto de Zöe.

El baptizõ es lo único que renovó la hierba en el desierto de nuestros corazones quemados por el sol abrasador de este mundo; el espíritu que recibiste con él, es lo único que le mudó a tu vieja y seca vida su sabor y su semblante. Reverdeció. Por eso le dijo Jesucristo a Nicodemo, lo mismo que nosotros les declaramos a los hombres y mujeres que nos acerque Dios:

Os es necesario nacer de nuevo.

LA DIFERENCIA.

La primera vez que nacimos fue (en el mejor de los casos) por deseo y voluntad de nuestros padres terrenales. Pero, en el segundo nacimiento, con Su rocío de lo alto, no intervino otra voluntad, sino la de nuestro Padre celestial y nuestra sola aceptación. A Su acción de rociarnos y revestirnos por completo, de Su espíritu santo, cuando lo acepta el hombre, es a lo que Dios denomina el Bautizo en pneuma hagión o poder desde lo alto.

¿Te das cuenta de la importancia que tiene discernir bien Su Palabra? - Dios nos hizo Sus hijos amados rociándonos Su simiente en todo lo nuestro. No dejó nada por rociar. Cuando nosotros aceptamos a Jesucristo como sustituto de nuestras vidas,

aceptamos a Jesucristo como sustituto de nuestras vidas, “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página
aceptamos a Jesucristo como sustituto de nuestras vidas, “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página

reconociéndole así su señorío sobre todo lo nuestro, apareció entonces, en todo lo que era nuestro, empapada, inundada y sumergida en nosotros una nueva vida, la cual sólo reciben los hombres y mujeres en ese mismo día. Nadie trae Su colirio cuando sale del vientre de su madre; sino que a nuestra vida seca, la orvalló Dios con la misma vida del resucitado Cristo que sale de Su diestra de pura gracia, A nosotros, y a todos los hombres que lo quieran aceptar. Así, pues, rociar con agua material a los recién nacidos, o a los adultos, no pasa de ser un simbolismo, un ritual inventado por los hombres en la Torre. En el penoso edificio que se esfuerzan arduamente muchos hombres por construir para llegar a Dios por sus manos. Tanto los incrédulos como los miembros de la Iglesia que mezclan el baptizo de Dios y lo sustituyen por sus imaginativas celebraciones, lo hacen, o por ignorancia, o porque conscientemente desprecian Su gracia. Desconocen o desechan, lo que está escrito en el origen:

Que Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el espíritu santo (pneuma hagion o poder desde lo alto).

Todo hombre que no ha sido “todavía,” persuadido de lo alto, escoge “para sí” antes el agua material y le quitan el brillo a la joya, la adultera y deja a un lado la esencia del Anuncio. Juzgando por sí lo bueno y lo malo, escoge antes el agua material con sus rituales, y desprecia el Poder De Lo Alto. ¿Por qué no enseñan los “representantes de Dios,” ordenados por los hombres, este “poder desde lo alto” que nos conecta directamente a Dios? - ¿Por qué no se sujetan ellos, si lo conocen, a lo que está escrito? ¿Cuántos abusos y errores no han publicado y diseminado acerca de éste Su Término bautizo? Si desde niños hubiésemos sabido que fuimos hechos salvos, a pesar de ser pecadores, si desde tierna edad se nos hubiese enseñado, si hubiésemos sabido cómo acceder al Dios Todopoderoso a través de la PERSONA de Jesucristo, y no de las interpretaciones y opiniones de los hombres, habríamos aprendido a confiar amorosamente en los brazos de nuestro Abba Padre. No hubiésemos tenido que beber las aguas amargas del desierto de la tradición, ni bebido de los desvaríos que propagan y predican muchas de sus Altas Autoridades.

¡Pasamos por un enorme desierto hasta que se nos encendió la zarza de Moisés y aprendimos, en medio de ella, a oír directamente la voz de Dios!

LA PÉRDIDA

¿Te das cuenta de la pérdida que supone, para las generaciones, no conocer las perlas y joyas celestiales de Dios? ¿Ves por qué es tan pernicioso y fraudulento todo lo que sale de la imaginación humana, de la religión de los hombres? ¡Han hecho de BAPTIZÔ la más necia de las celebraciones! ¿Qué significa el Término “Bautizo”? Si los que instruyen supieran algo como conviene, enseñarían que este bautismo lo realiza Dios sólo con Sus “aguas espirituales.” ¿Qué predican, sin embargo, las Altas Autoridades?

.” ¿Qué predican, sin embargo, las Altas Autoridades? “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página
.” ¿Qué predican, sin embargo, las Altas Autoridades? “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

EL BAUTISMO DE JUAN

Si Juan el bautista, alta autoridad confirmada por el Padre, utilizó el agua material en su ministerio, lo hizo empleando un simbolismo que anunciaba y precedía al bautizo que tenían a la mano. Antes de él, sus hermanos judíos no se bautizaban, sino que se circuncidaban. AQUEL otro bautizo que estaba muy cerca y por suceder, todavía era sencillamente una esperanza. Pero estaba muy cerca, porque estaba a mano muy cerca UNO, del cual no era él digno de desatarle la correa de sus zapatos, y que bautizaría muy pronto con viento y fuego. Ni Juan el bautista, ni Pablo ni Bernabé, ni su madre, su tía, o el cura de su pueblo eran dignos de aquel UNO ni de su bautizo de lo alto. ¡Nadie! Sino que Sólo Por Su Gracia lo otorga Dios a quien quiera recibirlo: Aceptándolo por la fe sola.

A muy pocos se encontró esperando Dios, cuando puso aquí en la tierra aquel UNO, que Sus profetas hasta Juan el Bautista habían prometido. A quien hizo disponible el BAPTIZÖ de lo alto, muy pocos hubo en Israel que lo esperasen, que retuviesen Su promesa: El Rey que vendría a redimir a Su Pueblo. Casi ninguno había creído al anuncio de Sus profetas. Date cuenta Teófilo, los únicos que esperaron las señales de su venida, que también estaban escritas en el cielo, eran extranjeros magoes (astrónomos) de Persia - de otras naciones, por tanto, bajo el cielo. Pero muy pocos de los hijos de Jacob guardó bien Su anuncio. El Rey apareció, como prometió Dios a Su pueblo. La simiente prometida desde Génesis 3:15, ya estaba en el mundo cuando la proclamó Juan el Bautista. Ya la tenían entre ellos. Pero sin embargo, cuando Su Rey se manifestó, para cumplir con lo prometido, en vez de ser recibido como Rey, fue despreciado, desechado y asesinado por mano de las Altas Autoridades de su tiempo, con el consentimiento de la mayoría de Su pueblo. Y la mayoría del pueblo prefirió seguir circuncidándose, antes de aceptar su bautizo en aguas espirituales. No ha cambiado así tanto la historia del hombre. Hoy en día sucede lo mismo. Prefiere amputarse del espíritu, y cumplir leyes impuestas por sí mismos, circuncidándose de Dios.

CRISTO HA RESUCITADO

Pero si al Jesús despreciado conocimos así, ya no lo conocemos más ahora, puesto que al tercer día lo levantó Dios en su resurrección con un nuevo, ilimitado y glorioso cuerpo. Un nuevo embase eterno. Y después de haberlo sentado a Su diestra, la vida del nuevo ser que salió del UNO muerto, la multiplicó idéntica Dios, en ti, y en millones de vidas al mismo tiempo. Solo su nuevo embase nos falta por recibir. Su vida dentro, sin embargo, ya nos fue repetidamente copiada en el espíritu. Cuando se acepta como sustituto de nuestras vidas a Cristo, produce Dios en nosotros Su bautizo. No ya solamente entre individuos del pueblo Judío, pues, despreciando a su Rey, abofeteándolo y crucificando, perdieron (por un tiempo) sus privilegios divinos, sino que también entre los individuos de todas las

divinos, sino que también entre los individuos de todas las “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
divinos, sino que también entre los individuos de todas las “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

Naciones bajo el cielo. Sin distinción entre ambas Ramas copia el Padre a Cristo, en los que ACEPTAN su señorío. Las naciones que antes no tenían esperanza y vivían sin Dios en el mundo y los judíos, que aceptaron ser bautizados en fuego, ahora ya no pertenecen a esas denominaciones. Ahora son todos una nueva creación en Cristo Jesús. Sin distinciones de ninguna clase pasaron a ser nuevas criaturas en Cristo. Entre todos los individuos que se lo pidieran al Padre de las dos Ramas, se hizo disponible desde entonces el verdadero Bautizo. Así se mantiene hasta hoy y hasta que vuelva en el aire Cristo Jesús y reúna a su Iglesia. Ni un ápice menos.

EL ALIMENTO

Hay que alimentarse de todo lo que sale de la Boca de Dios, porque no solo de pan, ni de la imaginación de los hombres adquirimos el verdadero alimento. En la letrina sale el lastre de todo aquello que no edifica. Se lanza y entierra lejos de nosotros lo que no aprovecha. Cuando aquello que comíamos de los hombres, esté de acuerdo a lo que Dios nos enseña en Su espíritu, deberíamos “desaprenderlo” y echarlo fuera de nosotros otra vez, para poder apreciar TODO de nuevo y directamente fresco de la boca del Padre. El deseo más grande el corazón de todas las edades, ha sido mostrarle a Su familia todo lo Suyo a través del espíritu con el cual fuiste embebido, orvallado, inundado, y sumergido de lo alto. Para que viendo toda Su hermosura saque todo ser viviente la verdadera alabanza y adoración.

Cualquier dios fuera de este Dios, no pasa de ser solo puro espejismo. Meditemos esto: si en aquel “bautizo” que se hace con aguas materiales, se encuentra implícita la salvación del niño, como predican las Altas Autoridades: ¿para qué entonces sería necesario después realizar, lo que ellos llaman la “primera comunión”? ¿Y entonces, después de ésta, la denominada “confirmación”? ¿Y luego, siempre que uno peca, la “confesión”? ¿Y por fin, cuando ya no tiene donde caerse muerto, la “extremaunción”? ¿Y por qué acaban diciendo que, aun así, no se sabe nada, sino que todo lo referente a Dios es un “misterio”? ¿Será posible que el Autor de todas las cosas agradables que se ven, sea el mismo Autor de semejantes anormalidades? ¿Cuál será la religión de Quien ha hecho el universo? Al menos los políticos, en todas sus mentiras, no se contradicen tan torpemente, ni los médicos, ni los economistas ni los artistas, por muy “abstractos” que sean. Por esas discordancias las personas prefieren dedicarse al amor al dinero, y seguir la corriente del mundo, antes que acercarse a Dios. Tenemos que dejar al espíritu quemar todo el lastre, dejar sepultadas las viejas suposiciones y juicios del hombre, para que pueda vivir y brillar en todo Su esplendor nuestra naturaleza nueva, la vida de Cristo en nosotros, y los hombres conozcan con él, verdaderamente, al Arquitecto de Zöe.

SIMIENTE INCORRUPTIBLE

Con el bautizo espiritual que te roció Dios, te inundó de todas las características que tiene el Cristo resucitado. En él habita todo el amor de Dios y todo el gozo, la paz,

En él habita todo el amor de Dios y todo el gozo, la paz, “EL ARQUITECTO
En él habita todo el amor de Dios y todo el gozo, la paz, “EL ARQUITECTO

paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y todo el dominio propio. ¡No en nosotros! En nosotros lo que residía antes de renacer de lo alto, era “todo lo contrario”; pero en él, en el Cristo resucitado y fielmente copiado ahora en ti, cuando fuiste conscientemente bautizado, todas las cosas viejas pasaron y he aquí que todas han sido hechas de nuevo.

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos…Siendo renacidos ahora no de simiente corruptible, sino de una semilla con vida incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

¿Te das cuenta? ¡Qué pocos miembros del Cuerpo han entendido verdaderamente que somos hijos del Altísimo! No se han dado “todavía” cuenta (aunque muchos ya han comenzado a verlo), de que la semilla que nos puso Dios, el día que por Él fuimos Bautizados y renacidos de Sus aguas espirituales, es una semilla incorruptible que no se puede perder ni deteriorar. Es decir, cualquiera que sea mi conducta o comportamiento, yo jamás dejaré de ser hijo de mis padres terrenales. Podría ser el peor de los asesinos, pero eso sería irrelevante con respecto a mi filiación; y, sin embargo, si esto es verdad en cuanto a mi filiación terrenal ¿cuál entonces será la fuerza del vínculo mío de filiación, que me ha otorgado el Padre consigo en Cristo en Su bautizo? ¿Cuántos han sido enseñados a pensar así como hijos de Dios? ¿Cuántos han estado plenamente persuadidos de que sus conductas y comportamientos nada tienen que ver con Su Paternidad y Su Filiación, ni con su Salvación? Porque la simiente con la cual Dios nos ha investido, dice Dios, además de no ser corruptible como la que nuestros padres terrenales nos pasaron con su sangre, también es la garantía plena de que pertenezco, con todos los derechos, a la familia eterna de Dios. Nosotros pertenecemos a una familia de miembros eternos y comprados por un precio muy alto: el sacrificio de Su Hijo pagó nuestra redención. ¿Te das cuenta de la grandeza que supone conocer, y aceptar, este sólo matiz de Su verdadera joya? ¿Cuántos creyentes no siguen martirizando sus vidas en condenación, sin saber la transformación que sufrieron en Su Baptizô? ¿Cuántos tienen la certeza de lo que les espera, la convicción de lo que NO SE VE? ¿Cuántos han “dado oído” directamente a Su Voz, y saben que nuestro viejo hombre ya fue sepultado en Su Bautismo, y ahora vive Cristo en sustitución de él? ¿No será mejor vivir como un incrédulo, convencido? Pero, amadísimo Teófilo: no hay nada más grave que “el término medio.” O se acepta o se rechaza Su gracia, pero el neutro y el imparcial, sufren de sus propias calamidades.

Puede ser que no lo sintamos, ni que lo materialicemos, ni que lo entendamos y que nos deje perplejos; pero eso es lo que está escrito y resplandece cada vez más en nuestros corazones nuevos, por la fe sola.

cada vez más en nuestros corazones nuevos, por la fe sola . “EL ARQUITECTO DE ZOE”
cada vez más en nuestros corazones nuevos, por la fe sola . “EL ARQUITECTO DE ZOE”

TERCERA CARTA

LAS COSAS QUE SE VEN

PORQUE DESUDOS LLEGAMOS AL MUNDO

No le será difícil a nadie aceptar que, el verbo “creer,” su significado común, se caracteriza por la convicción mental que mantiene cada individuo; Creer siempre tiene que ver con la idea de la cual se encuentra “plenamente persuadido” cada uno. Decir, por tanto, como muchas veces oímos, que una persona es “creyente,” no quiere decir absolutamente nada. Es una afirmación muy vaga e imprecisa, puesto que todos los hombres tienen dentro de sí algunas convicciones, inclusive también los demonios creen y tiemblan. Creer es algo que hacen los hombres todos los días y a cualquier hora de manera natural; pero la pregunta que formula Dios es la siguiente, ¿en qué cree cada persona? ¿De qué está plenamente persuadido cada uno? o, como está escrito, ¿Quién ha creído a nuestro Anuncio?

No podremos decir, aunque muchos se persuaden de lo contrario, que hay ideas originales del hombre, porque ninguna convicción “brota nueva” del corazón de alguno. Aunque haya muchos que juzguen lo contrario, la verdad es que todo lo que una persona asimila, y manifiesta después en su vida, lo asimila porque le llega a través de sus cinco sentidos. Esto es fácil de comprender. Si un recién nacido pudiese sobrevivir sin referencias humanas, sino sólo la de algunos animales, su propia conducta no sería el resultado de su imaginaria educación, sino que reflejaría el comportamiento que detectó con sus cinco sentidos a su alrededor; en este caso, sólo reflejaría el comportamiento habitual de los animales.

Así sucede siempre con todo lo que se convence el corazón o sede de la vida personal del individuo: El hombre nace desnudo de convicciones ninguna idea brota de él originalmente. Si no que TODA su convicción proviene de la misma fuente: lo que se refleja y le aparece por sus cinco sentidos, desde que nace hasta que se muere el hombre. Sus sentidos forman, así, las convicciones de las cuales se persuade cada uno en su interior. Todas sus persuasiones provienen de un mundo que ya existía cuando el hombre nació, y al cual, tenemos que concordar, llegó desnudo de persuasiones. Así, pues, aunque se iludan muchos y así enseñen lo contrario, bien podremos decir que no hay ideas ni convicciones originales del hombre Teófilo. El hombre acepta, o rechaza todo aquello que le pasa por sus cinco sentidos. Tanto de sus cinco sentidos físicos con los cuales nace, como con los espirituales cuando renace del espíritu. El hombre solamente acepta o rechaza lo que se le ofrece en sus respectivos sentidos.

Para que ya no seáis niños fluctuantes, llevados por todo viento de doctrinas de hombres…

fluctuantes, llevados por todo viento de doctrinas de hombres… “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión
fluctuantes, llevados por todo viento de doctrinas de hombres… “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión

Cuando el hombre acepta la información que le llega por sus cinco sentidos físicos, y se persuade de las doctrinas de los hombres, cuando así se convence, aparecen reflejados en su vida la duda, el temor y el miedo en sus tentativas y fracasos. Todo lo que refleja el espejo del mundo a sus cinco sentidos, le causa al hombre las convicciones de las cuales se viste y todos sus temores; porque la duda, el miedo, la inseguridad y la falta de confianza están siempre patentes en el mundo de los sentidos naturales del hombre. Todo está impregnado de corrupción y de muerte. La esencia de todas las cosas mundanas que rodean al hombre envuelve de duda, temor y miedo todas sus persuasiones. Como ilustración demostrativa, aunque sea poco elaborada, de lo que venimos diciendo, basta echar una ojeada en un periódico diario o escuchar las noticias de cualquier espacio informativo en la televisión o en la radio, y nos servirá de afirmación a lo que nos demuestra Dios. No podemos dejar de ser bombardeados por asuntos “mundanos” que minan, hurtan y corrompen aquello que nos propongamos. Las personas, desde que nacen, nacen empapadas en, y de, una atmosfera animal, terrenal y diabólica. Y dice Dios que nadie podrá jamás verse libre por “sí mismo” de su influencia. A pesar de lo que diga la mayoría y sus Altas Autoridades, lo más lejos que irá el hombre del mundo, será esperar que se le tienda una Mano de fuera. Porque los que vemos que se esfuerzan por verse libres, por sí, de su atmósfera, llegan siempre fatigados al fin de sus tentativas y fracasos, sin conseguir su objetivo. Se mueren siempre antes.

Precisábamos de una vida nueva que sustituyese la nuestra vieja primera. Hubo que sumergirse y que dejar sepultada en aquel maravilloso bautizo de lo alto a la vieja naturaleza, para que Dios nos revistiese del segundo Adán. Sólo en Cristo se reposa a la diestra del Altísimo y se acaban los esfuerzos: las tentativas y los fracasos. Morimos para las influencias del mundo - resucitamos de nuevo para Dios. Por eso, ya no nos afectan las influencias que empapan el mundo vestidos de Cristo. Ni de sus temores ni de sus angustias nos vestimos mentalmente ahora, sino que descansamos como muertos entregándole en Sus manos a Dios todo lo nuestro. Cuando desesperamos de nosotros mismos y nos sentamos en Cristo, nos impregna Dios de la verdadera sabiduría que viene de lo alto. Precisábamos de una nueva vida que nos librase de la nuestra vieja y esclava del pecado Teófilo. Para disfrutar de todo lo bueno en gran manera que Dios te otorgó, tienes simplemente que permitir la vida de Cristo salir por ti, y a medida que con sus sentidos mires tú sólo al Padre, se te van dando a conocer Sus inconmensurables riquezas y poder. Toda la gloria de Dios se vierte en nosotros. Y entonces, viendo Su magnífica gloria, se derrama por nuestros labios espontanea y naturalmente la verdadera alabanza y adoración.

DOS ESFERAS; DOS REINOS

El reino de este Mundo no es el Reino de Dios. Éste mundo es el reino de Satanás y del hombre, pero no el nuestro ni el de Dios. Nuestro Padre ha puesto Su corazón sobre un Mundo con sistema propio, un Universo de Su creación y erguido de nuevo en Cristo. Pero la vieja serpiente, obrando a través de la carne del hombre incrédulo (sobre todo de los que se mantienen en el medio de los dos Reinos), ha levantado un sistema rival denominado en las escrituras como “éste mundo.” Un sistema en el cual estamos envueltos y donde, el dominio, pertenece al diablo.

cual estamos envueltos y donde, el dominio, pertenece al diablo. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
cual estamos envueltos y donde, el dominio, pertenece al diablo. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

De hecho, la vieja serpiente, después de que Adán le hubiese depositado en sus manos todo aquello que Dios le había conferido, está escrito que ha venido a ser: “el príncipe de este mundo”. Por eso, en las manos del hombre y de Satanás, esta creación pasó a ser, también, una vieja creación desordenada y vacía.

Nada de lo que pertenezca a esta vieja creación podrá ser transferido para la Nueva. Ahora, es una cuestión de estos dos Reinos antagónicos y a cuál de ellos pertenecemos. No hay término medio. Todo lo que está llevando Dios al Reino de Su amado Hijo es vivificante, y todo lo que se queda en el reino de la carne está revestido de corrupción y de muerte.

LA DIFERENCIA ENTRE REINOS

Nuestro Padre es un Dios de Amor.

¿Qué tendría que ver el Creador de los cielos y de la tierra con todo este caos y desorden que empapan este mundo? La naturaleza que derrama nuestro Cristo, su vida, está hecha de otros materiales. El significado de la palabra griega ZÖE es la vida en todas sus partes buena y agradable en gran manera que se manifiesta en tu Cristo: el nuevo hombre. El segundo Adán trae consigo la naturaleza de Dios. Por eso, si quieres, nada ni nadie te impedirá que integres y sustancies, cada día más, todas las riquezas que Dios depositó en tu espíritu, si sólo le permites a Cristo que por ti se manifieste. Así reconocemos toda la naturaleza del Padre. Porque esa es precisamente la labor que ejerce el espíritu que te envió: que viva en sustitución de tu vida antigua ahora, y que con sus sentidos nuevos conozcas a tu Abba Padre.

Pero este pequeño estudio demuestra que, una gran parte de la humanidad no cree literalmente en nada de estos asuntos, sino que tiene dudas y miedos, cuestionando todo esto; y otra parte solamente está dormida en lo que les dicta Satanás. Donde entre la duda y el miedo que gobierna toda información sensorial, se disipa la sana convicción. Se apaga la fe. Por eso decimos que la mayor parte de la gente, en vez de creer sanamente lo que está escrito en el espíritu, prefiere dar lugar a la duda que le tiende Satanás y dejarse gobernar por el miedo en sus cinco sentidos; porque la gran mayoría todavía antepone primero la sabiduría animal, terrenal y diabólica que propaga este mundo, y desecha el anuncio gratuito de Dios.

LOS QUE ESCUCHAN EL ANUNCIO, Y LOS QUE NUNCA LO HAN OÍDO

Formulemos ahora una pregunta: ¿Por qué irá el mundo progresivamente de mal a peor como dice Dios, y no pueden dejar de confesar los hombres? - Igual que el ser humano envejece, así también envejece todo lo del mundo. Todas las cosas hechas que se ven envejecen. Nada escapa a está condenación. Es una corriente irreversible. Cada día que pasa se encuentra todo más decrépito y enfermo. Y ten por seguro, dice Dios, que tiene sus días contados este mundo.

por seguro, dice Dios, que tiene sus días contados este mundo. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
por seguro, dice Dios, que tiene sus días contados este mundo. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

Amadísimo hermano, esta es una verdad que no podrán jamás los hombres remendar o reformar, por muchos esfuerzos que multipliquen. Todo lo que ha dicho Dios

se cumple. Ni una jota ni una tilde se pierde. Eso es algo que ha dejado por escrito. Lo que le sucede al sabio, le sucede a la mula y a todos los animales. Todos van a un mismo lugar. ¿Esto también es vanidad de vanidades? « ¿Qué es lo que va a suceder, con todos aquellos que no hayan oído hablar de nuestro anuncio? ¿Qué va a ocurrir a quien no haya oído nombrar, ni sepa nada, de la resurrección de Jesucristo que testificamos ahora? ¿Qué va a ser de quien no haya entrado por la puerta de Su Gracia? ¿Qué les va a ocurrir, a quienes no hayan sido empapados, embebidos, sumergidos e inundados del poder de lo alto? »

Será bueno ir dejando entrar la luz de Sus respuestas, en las preguntas que le surgen al hombre del medio de la carne. Lo que nos va enseñando el espíritu, no precisa de interpretaciones de la carne. Bien nos enseña Dios que no debemos dar nuestras propias opiniones, ni dejar entrar las interpretaciones de nadie en estos Asuntos: porque sabemos que, la excelencia del poder y del conocimiento provienen sólo de Dios, pero limpio de opiniones personales.

Y dice Dios a todos los hombres:

A todos los vivientes, a cada uno Le di YO de Gracia la posibilidad de glorificar al “Autor de Todas las Cosas que se Ven.” “Al Dios Creador de todo el universo sea la Gloria.”

¿Lo ves Teófilo? Todas las personas, sin excepción, pueden reconocer Su Mano. La Mano del Creador se encuentra visible y palpablemente por detrás de las Cosas Hechas que tenemos alrededor: Los Maravillosos Cuadros Vivos del Mejor Arquitecto de la Vida. Sus deleitables obras las pueden apreciar y distinguir todos los hombres y mujeres y seres vivos que vienen a este mundo, sin excepción o distinción. Pero si preferimos suponer, como que prefieren suponer muchos que, “Todo En El Universo,” ha sido fruto del acaso, es decir, si rechazan que hay un Magnífico Autor firmando toda Su Obra con Su Dedo, y prefieren imaginarse, por ejemplo, que todo lo que tienen por detrás Sus Obras es un misterio, o que se encuentra siempre en evolución desde hace no sé cuantos millones de años, les digo, YO DIOS, que no tienen excusa ni remedio. Pues, así, el hombre prefiere otorgarse la gloria a sí mismo; se engaña pensando que no tiene a nadie por encima de él:

¡Él no tiene nada más que seguir haciendo tentativas buscando la verdad! ¡Ser persistente en sus fracasos! ¡Ya vamos muy lejos! -dicen ellosPero la verdad es que, hoy en día, se destruye la humanidad entre sí como no lo hacían nuestros antepasados en la edad media.

A medida que suceden los descubrimientos y se llevan desenterrando nuevos materiales, se

van poniendo todos al servicio de la autodestrucción del propio hombre, sin que el hombre

pueda refrenar todo su desvarío por su amor al dinero ni librarse de su condena.

LOS CUADROS DE LA VIDA Y EL DEDO DEL ARTISTA

Sin embargo, viendo los cuadros bellísimos de la vida, todo ser viviente que llega a este mundo, también puede preguntarse ¿qué relación podría haber entre el Autor de todas las cosas hermosas que “todavía” se ven y permanecen hasta nuestros días, con el autor de la nefasta destrucción y amargura que impera en el mundo del hombre natural?

destrucción y amargura que impera en el mundo del hombre natural? “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
destrucción y amargura que impera en el mundo del hombre natural? “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

Hay críticos de arte que saben perfectamente distinguir los trazos y técnicas de grandes pintores, saben discernir sus obras originales y pueden, sin ningún problema, decidir si son auténticas, o copias, las telas que tienen enfrente - aunque sean casi iguales. Pero, sin embargo, con las maravillosas cosas que se ven hechas por Dios no sucede así. Aunque Sus obras sobresalen perfectas entre todo lo que se ve, no hay muchos (todavía) que se pregunten: ¿Qué tiene que ver el Arquitecto que ha hecho toda esa Vida Maravillosa, con el que hizo la muerte y destrucción que impregnan al hombre? ¿Qué tipo de religión debe profesar Quien ha sido capaz de hacer una obra de este calibre? ¿Qué le ha sucedido al hombre, que no conoce a Su Hacedor, el Artista que ha creado todo esto, sino de oídas, y no directamente?

La maravillosa naturaleza viva de Dios se distingue, como el día de la noche y lo amargo de lo dulce, de todos los desvaríos que provienen del hombre y Satanás. Son sabidurías distintas. Entre sí nada tienen en común. Son dos Autores diferentes. Sin embargo, las falsificaciones de las obras de arte mundanas pueden ser claramente distinguidas, aunque sean por el contrario casi iguales a sus originales. ¿Cómo es posible? ¿Quién ciega así el entendimiento a los hombres? Porque la diferencia entre una y otra Esfera es del todo palpable a los ojos de cualquier niño; sin embargo, ¿cuántos son los adultos que reconocen al Creador que escribió con Su Dedo Su firma, entre las Cosas que se Ven?

DIFERENCIAS

Nada tiene que ver la Vida con la Muerte. Hasta el más niño de los hombres podrá siempre ver Su Firma e imputarle toda Su Gloria al Creador. Distinguir el enorme contraste entre los dos Autores y volverse agradecido para el Dios vivo y verdadero, a Quien corresponden justamente todo el honor y la gloria, y el poder para hacerlo todo de nuevo.

Por eso, dice Dios, que no tienen excusas los hombres. Porque todos, aún aquellos que no han oído hablar de Jesucristo, TODOS pueden reconocer la existencia de Aquel que se encuentra por detrás, firmando con Su dedo todas las cosas buenas y agradables QUE SE VEN, y esperar de Él Su salvación de fuera. De Su Reino. Porque al hombre que busque al Creador de “las cosas buenas y agradables que se ven,” el Propio Creador se bastará para hacerle ver lo que no puede ver con sus cinco sentidos: Sus cosas invisibles. Su tremendo Poder y Deidad en manifestación.

Tenemos que discernir bien este asunto, debemos tener presente que, las cosas buenas

que se ven con los cinco sentidos físicos, hacen parte de las cosas buenas y agradables en

gran manera que plantó el Creador en el paraíso (

gran manera); pero ese jardín se volvió todo, en las manos del hombre donde lo depositó el Creador, y en las manos de Satanás a quien Adán se lo traspasó, desordenado y vacío. Fue una creación de cosas excelentes; pero estropeadas y envejecidas ahora por la mano de Satanás

y del hombre. Todo se vistió de corrupción y de mortalidad sin tener en cuenta el hombre al Creador. Cuando quiso ser de Él independiente, se produjo la ruina. Y NADA podrá pasar ahora de lo que se arruinó, de lo que se volvió viejo y vacío en sus manos, de lo que se volvió corrupto y vestido de muerte, a Su Nueva Esfera. Porque todo aquí en Su Reino

y

vio Dios que TODO era bueno en

Porque todo aquí en Su Reino y vio Dios que TODO era bueno en “EL ARQUITECTO
Porque todo aquí en Su Reino y vio Dios que TODO era bueno en “EL ARQUITECTO

debe ser vivificante, que no produzca muerte. Las obras del hombre, jamás podrían haber producido nada igual ni de tanta belleza. Es cierto. Medita lo siguiente: aunque toda Su obra esté envejecida e impregnada de muerte por la mano de Satán y del hombre, ¿cuántos Miguel Ángel hacen falta para imaginarse y darle vida a un mosquito? Así, pues, Teófilo bendito, ¿Puedes imagínate la belleza y pureza que Dios está irguiendo en Cristo ahora nueva, en Su Nuevo Reino eterno? La más pequeña de Sus joyas allí, debe superar cien veces lo más rico de las cosas que se ven de esta esfera, y no estoy exagerando, eso es lo que está escrito. Y en Cristo se nos demuestran.

LOS QUE FUERON AL ESTANQUE DE SILOÉ

Hay dos Autores opuestos y enemigos. Uno es el autor de la muerte, Satanás; y otro es el Autor de la Vida, el Creador de todas las cosas agradables que “todavía” se ven, y las invisibles y eternas en Cristo.

Cuando el hombre se puso en las manos del dios de este mundo, se buscó su propia muerte, se le cerró su ojo espiritual. Ya no pudo ver el poder y la deidad con él. Murió en todos los sentidos: espiritualmente en ese mismo día, y físicamente unos cuantos años después. Dios no puede hacer nada ahora para remediar esa situación, Dios no pudo parar la maldición que el hombre solo ocasionó por su libre albedrío. Dios, entonces, lo que hizo fue recoger el viejo barro quebrado, y establecer sólo por Su Gracia una nueva Ley y un nuevo Reino, con le forma que le dio de nuevo al vaso quebrado. La Ley de vida en Cristo Jesús, que nos ha librado de la ley del pecado y de la muerte, es la que impera ahora en Su nuevo Reino. Es verdad: la mayoría, el grueso del mundo, en vez de adherir a Su nueva Ley, deciden por “sí mismos” todavía cuáles son las leyes más apropiadas por las que debe regirse. Aun establecen ellos las leyes que le parecen más agradables a sus ojos, y tienen su derecho.

QUERIENDO SER SABIOS…

Y para cualquier miembro del Cuerpo, aunque salvo ya del juicio de la ley del mundo y haya sido trasladado ya a Su reino, también le es posible mirar atrás y volverse. Quedarse de nuevo hecho estatua de sal hollada por los hombres. Hay aun los que, teniendo la tierra prometida aquí tan a la mano, todavía quieren andar por el desierto del mundo hasta que regrese el amado en las nubes. Quieren seguir vagando por el desierto de las leyes que nos regían en Egipto, y se vuelven estatuas de sal hollada por los hombres. Estos son los que viven en el medio de los dos Reinos. Claro que está disponible regresar y volverse al mundo. Aunque Dios ya nos haya librado de todas sus influencias, si yo así lo deseo, puedo cargar con mi viejo hombre. Vivir por sus sentidos. Y además, eso es lo que “todavía” hacen muchos, volverse como la mujer de Lot, que en vez de marcharse con los ángeles fuera, y salir de la destrucción de Sodoma, se volvió para atrás a gozar de las corruptas doctrinas, modas y suposiciones del mundo.

gozar de las corruptas doctrinas, modas y suposiciones del mundo. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
gozar de las corruptas doctrinas, modas y suposiciones del mundo. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

En estatuas de sal se convierten todos los que, habiéndolos transportado el Padre al Reino de la Gracia, se obstinan ellos en mirar atrás, en seguir gobernando sus vidas por las leyes de la carne. Los celosos por la ley. Hay un delito que prefieren estos miembros celosos por la ley dejar impune, y sufrir por sí solos las consecuencias volviéndose: ser robados de sus riquezas y privilegios divinos. Hasta que Dios no los limpie de su vieja levadura, no disfrutan Sus privilegios. Porque le permitieron hasta que llegó ese día, le dieron lugar al ladrón, al padre de mentira. Se sujetaban al dios de este mundo Satanás.

Y cuando los hombres se someten a sus leyes mundanas, abandonan la Gracia de Dios y se

ponen en el medio. Entre la puerta y los hombres. Pero así son un gran obstáculo, son aquella barrera que levantó Su adversario. Un serio freno y obstáculo para los que quieran entrar por la puerta de los incrédulos, y un gran espino en la carne para los que quieran

proclamarles al mundo el Evangelio de la Gracia.

Hay muchos que, habiendo oído nuestro anuncio, y a los cuales Dios ya ha transportado al Reino de/por Su amado Hijo, que desechan después Su Gracia mezclándola con la tradición. Con las doctrinas que aprendieron “de los hombres.” Y se vuelven atrás. También se imponen reglas y preceptos humanos que predican a los demás, diciéndoles que son la “sal” que nos manda dios. Pero el verdadero Dios, lo que nos dice es que somos Sus luminares en el mundo, la verdadera sal de esta tierra. Ya no precisamos de la sal insípida que nos venden en la puerta del Templo, porque SOMOS la verdadera sal de esta tierra. Su Palabra viva ha salgado nuestros corazones nuevos y ya no precisamos de otras leyes, sino que Su Gracia nos basta para todo. Su Gracia es gratuita e ilimitada. Eterna. Nos pide Dios, por tanto, estar firmes en la libertad con que nos ha hecho libres en Cristo. Desde ahora y por toda la eternidad, esa es nuestra Nueva y Única Ley de Gracia por derecho de sangre: la Ley de la libertad en Cristo Jesús. La Ley que respira el amor del Padre por todos sus poros.

Sin embargo, toda religión proveniente de los hombres, sin saber, o sin sujetarse sabiendo a esta Gracia, lo que se imagina no es nada como conviene saberse, e impone

pesadas cargas y leyes en las conciencias. Con muchísima sinceridad, luciendo ellos, eso sí, una aparente piedad, tratan de refrenar y educar el comportamiento y la conducta, la suya y de quienes le rodean, persuadiéndose de que, Su Hacedor, premiará así su esfuerzo

y sacrificio más que a todos los demás. Se imaginan que sólo su propio esfuerzo es el que

vale la pena, no Su Palabra ni el sacrificio que hizo Dios con Su Hijo, para que ellos no tuviesen que hacer el mínimo esfuerzo, o sacrifico alguno de su parte. Y, en su inmenso y sincero desvarío, no sólo se imponen aquellas reglas y leyes absurdas que ellos mismos no

pueden cumplir ni soportar (tratando algunos hasta de ser ellos el cordero del sacrificio, y otros la Cabeza del Cuerpo), sino que, además, también obligan a los hombres por la fuerza

y el miedo a cumplirlas, a sujetarse a sus reglas y a que los traten como sus Altas Autoridades.

CISTERNAS Y FUENTES

No son más que cisternas rotas esas doctrinas de los hombres. Ilusiones y espejismos. Nunca serán sueños, visiones y revelaciones de lo alto, directamente del Padre a

visiones y revelaciones de lo alto , directamente del Padre a “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
visiones y revelaciones de lo alto , directamente del Padre a “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

Su Cristo en nosotros, sino sabiduría sólo terrenal, diabólica y mundana. Así, pues, nunca podrán jamás retener aguas espirituales, por mucho que caven duro en sus cisternas rotas los hombres. Remendando los viejos harapos, desechan Su Oro Refinado. No se quieren vestir y presentarse ante Dios vestidos de Su lino y Su oro, sino con sus viejos harapos. Pero hay que estar vestidos de lino y de oro en Su presencia sanadora. No tenemos más “remedio.” Hasta muchos de los cambistas que deambulan por la puerta saben eso, lo que ocurre es que no te lo enseñan, porque han encontrado un lugar muy rico en “sí mismos,” que mezcla las joyas de Dios con sus materiales, y ya no dejan pasar a nadie que no compre sus bisuterías. Y no estamos hablando de “incrédulos,” como les llaman estos cambistas, estamos hablando de gente de Su pueblo que se pone en el medio. El tibio o templado a quien reprendió Dios, en aquel versículo primero.

Porque dos males hizo Mi pueblo: me dejaron a Mí, fuente de agua viva; y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.

Este versículo tampoco está hablando de los incrédulos, sino de Su pueblo. También se puede aplicar en los renacidos miembros del Cuerpo que se vuelven atrás y se rigen “todavía” por los sentidos y las leyes carnales, y no por los sentidos de Cristo en ellos por la fe sola. Aunque tengamos a Cristo y a su Ley, si no aprendemos a dejar de lado las aguas que cada uno ha bebido del pozo de su tradición, anularemos y aguaremos la Palabra Divina.

Muchas veces Teófilo, hemos considerado a las Altas Autoridades, lo que nos dicen, casi con la misma autoridad que lo que nos decía Dios. Cuando me refiero a las Altas Autoridades, no estoy hablando solo de los líderes religiosos, sino que me estoy refiriendo también a los padres, a las madres, a los tutores y profesores, a los familiares y a los consejeros, a las esposas y los esposos. Cualquier persona que pongamos delante de Cristo Jesús, para que nos explique al Padre, es una Alta Autoridad de las que refiero. Como vamos a ver, jamás debemos darle la preeminencia de la Cabeza a ningún ser humano. La única jerarquía aquí en este bendito Cuerpo reside en la Cabeza. Cristo Jesús es la Cabeza del Cuerpo que es Su Iglesia. La iglesia que no tiene “mancha ni arruga” tiene tan solo una Cabeza, y no es visible como se propaga en la torre de Babel.

En la torre, a todo “buen ciudadano” de esta tierra que quiera entrar por la puerta dirigiéndose a las Altas Autoridades, se le impone encima una convicción con la que tienen que cargar. Todos los miembros de Cristo han sido ya librados de las cargas, pero hay quienes se quieren identificar como “buenos ciudadanos” del mundo también. No les importa hacer de bestias de carga para el Faraón de este mundo, aunque sean ya ciudadanos de un Reino más alto. - Quieren aceptar a Cristo y hacerse al mismo tiempo “amigos del mundo” también: permanecer como los que son “ni fríos ni calientes.” Porque, tal vez, piensan ellos, es posible quizás que aquello que nos dice Dios, no sea bien así; tal vez, lo mejor, si, ¡lo mejor sin duda, será entonces dar oídos también a lo que dicen las Altas Autoridades! ¡Así que lo mejor es ser moderado o neutro, y no ser un fanático de Dios! ¡Hay que tener buenas relaciones con Dios y con el mundo! ¡No hay mejor posición que el “término medio” y sacar partido de los dos! ¡Qué me importa a mí lo que diga Su palabra! Aunque yo tengo mucho respeto por mi Dios, yo tengo mi propia opinión. Y para

mucho respeto por mi Dios, yo tengo mi propia opinión. Y para “EL ARQUITECTO DE ZOE”
mucho respeto por mi Dios, yo tengo mi propia opinión. Y para “EL ARQUITECTO DE ZOE”

eso me levantaré cinco veces al día y le rezaré mis palabrerías, mis vanas repeticiones, escucharé a mis altos dignatarios, y, y, y…queriendo ser sabios…. SE VOLVIERON NECIOS- dice Dios.

No hermano mío, ¡No! ¡Y mil veces NO!!! Todos los hombres tendrán, o antes o después, que sujetarse a los pies de aquel que anunciamos. No al revés. Por no seguir la corriente y tradición del mundo, la mayoría de Su pueblo, del pueblo de Dios, pensó que Jesús estaba fuera de sí. Curiosamente, antes de recibir el espíritu que les iluminó sus entendimientos, y les transformó sus semblantes, esa fue también la suposición sincera que manifestaron María su madre, los discípulos, y los hermanos de Jesús muchas veces. Cuando les predicaba Jesús los asuntos de su verdadera ciudadanía, a ellos y a todo el pueblo, les parecía y muchas veces suponían, que Jesús estaba fuera de sí. Y todavía les parece locura. Y es cierto Jesús estaba fuera de sí y se hallaba siendo UNO en el Padre. ¡Siendo UNO con Su ABBA PADRE! ¿Lo ves? Antes de lavarse con Su colirio, y de ser alumbrada su lámpara con el aceite del espíritu, todos los hombres piensan muchas veces que Jesús ESTABA FUERA DE SÍ. Porque no le encaja en sus sentidos naturales.

Los ensoñados para Dios no pueden ver, o no quieren aceptar, que quien quiera hacerse amigo del mundo, se vuelve enemigo de Dios. Quieren tener una doble nacionalidad. Con más o menos sinceridad unos asumen y enseñan, y otros asumen y reciben: solamente la tradición. Las doctrinas de sus antepasados. Y quien sostenga los asuntos que proclama la Esfera Espiritual sin mezclarle su opinión, o la interpretación de las Altas Autoridades, es porque debe estar loco y ser un fanático de Dios. No debe estar en su sano juicio. Lo toman por enemigo. Pero, ¿no se dan cuenta de que Aquel que no siguió la corriente del mundo y su tradición fue asesinado y crucificado? ¿Y salió de nuevo Resucitado del lado oculto de la cruz? Así desechó a Jesús el mundo, por eso le condenaron y mataron, por no guardar la tradición de los ancianos que obligaban e imponían a los hombres las Altas Autoridades de su tiempo. Pero amado de Dios, piensa solo esto, ¿cómo iría a sujetarse el Cristo resucitado a esas sus leyes y tradiciones ahora, no habiéndose sujetado a ellas entonces, cuando andaba en el mundo? ¿Observaría él ahora sus leyes, que está resucitado, cuando no las observó entonces, o vivirá solo en la Gracia mirando sólo a Su Padre?

Cuando no andan con la lámpara encendida, los hombres se salen del camino y se les pega mucha paja, heno y hojarasca a sus zapatos en el barro del mundo. No podrán así jamás apropiarse del oro y de la plata y de las piedras preciosas que están escondidas en nuestra Vida de Cristo. Sin embargo, cuando se anda con la lámpara divina encendida, que es Cristo en nosotros, lo damos todo por muerto en este mundo, y sucede entonces lo contrario. Vemos bien por donde andamos y nos apoderamos agresivamente de todas las joyas que destinó para Cristo el Arquitecto de Zöe.

Amado hermano, el deseo más ardiente que tiene Dios es despojar de todos sus harapos y vendas en sus ojos a los hombres, y que lo conozcan a Él, qué es rico en misericordia y amplio en perdonar. Esa es Su agradable y buena voluntad con los hombres. Por eso nuestro Padre se entristece mucho con los miembros dormidos del Cuerpo que se vuelven al mundo y escuchan a los hombres para conocerlo a Él, porque ve que están siendo robados de Sus bendiciones celestiales que tanto Le costó a Él ofrecérselas de gracia. Pero, aunque Dio tenga atadas Sus manos con estos miembros, entre ellos también

tenga atadas Sus manos con estos miembros, entre ellos también “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
tenga atadas Sus manos con estos miembros, entre ellos también “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

Se mueve nuestro Dios, y tiene con ellos un enorme deseo: Que vean por experiencia propia Su verdadera Gloria, y que Le reconozcan Su Gracia.

AGUADO ANULADO - ADULTERADO

El fin de todo lo que sale de las manos del hombre que no está conectado a Dios en el espíritu, está condenado a pasar de bueno a malo. De sano a podrido. - La pólvora, la dinamita y la energía nuclear, que el hombre se encontró en este mundo cavando en sus tentativas y fracasos (porque Dios ya las había aquí depositado), sirvieron y fueron diseños de Dios para causas nobles en el principio, pero se convirtieron poco tiempo después, en las manos del hombre, en materia prima para su propia destrucción. Este es el mundo del cual ya nos ha librado el Todopoderoso. Igual ocurre con Su Tesoro, el Tesoro de la Palabra de Dios: así que cae en las manos del hombre natural, sin Su espíritu, en vez de admirar Su exactitud y Su pureza, dejándole que se la muestre Su Autor, se dedica a cuestionarla y a violarla. Comienza a sustraer Sus joyas y a cambiarlas de lugar; las adultera y le mezcla sus propios materiales; y por fin, unos la desprecian, y otros las venden en sus templos y mercados proclamando que son las joyas de Dios. Y los ingenuos “buenos ciudadanos” les comprarán sus “imitaciones,” hasta que venga UNO que les vuelque sus mesas a esos mercaderes y les muestre, a sus incautos compradores, que todo lo que han adquirido en sus puestos, todo lo que le han vendido los cambistas a la puerta de Su templo, está aguado, anulado y adulterado.

El mundo entero que adormece los sentidos para Dios, no acepta la sabiduría que se le tiende de fuera, de lo alto. Los hombres del mundo, presentando y persiguiendo siempre sus excusas, SE ENVANECIERON EN SUS RAZONAMIENTOS, y, como consecuencia, su necio corazón fue entenebrecido: PROFESANDO SER SABIOS; SE HICIERON NECIOS. Así cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. De todo lo que cabe en la imaginación del hombre se inventan todos los hombres un dios, y adormecen en sus ídolos.

UN PEQUEÑO MUNDO Y SUS IMAGINACIONES

Pongamos otro ejemplo Teófilo. En la parte del mundo donde yo nací, se nos hizo

creer con las tales “fábulas de viejas,” y así llegó la certeza a

allí nacimos, de que todos los que habían acabado su vida física de vaso de barro, y dado su último suspiro, estaban ahora, una de dos: o bien disfrutando en el cielo de los premios divinos por sujetarse a las reglas de sus Altas Autoridades, o bien sufriendo en el infierno las consecuencias de no tenerlas en cuenta. Yo te invito a que pases hoy por mi pueblo y que preguntes a sus habitantes; apostaré contigo un millón de dólares que la mayoría te responde diciendo que sus entes amados están todos en el “cielo;” ¡si bien que también estén convencidos de que haya muchos en el infierno!!… pero no de los suyos. ¡Los suyos podrán estar, cuando mucho, en el purgatorio!!?

nuestros corazones a los que

cuando mucho, en el purgatorio!!? nuestros corazones a los que “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
cuando mucho, en el purgatorio!!? nuestros corazones a los que “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

Y basan sus suposiciones así, porque

Cofradías de vírgenes hermosísimas, un montonazo de sagrados corazones y un sin fin de imágenes de muñecos corruptibles, toman el lugar del Dios incorruptible desde mucho antes de que él naciera. Cuando no se pasan la vida haciéndole un homenaje al señor muñeco san Isidro, se lo hacen a la señora virgen de la hermosa. El vino y la sidra corren generalmente a chorros por esos homenajes. Todos los miembros de buenas familias, el cura, y también el pueblo entero y los forasteros, acuden entonces en enjambre a sus ermitas; donde en cada una habita solamente, “un muñeco.” Y para presentarse al muñeco, se engalanan con sus mejores trajes y le cantan, se arrodillan y le juran amores eternos. Todo el mundo aplaude el desvarío. A todo eso llaman ellos “ser muy devoto” y cumplir el primer mandamiento a querer mucho a “no sé cual virgen,” y a “cuál muñeco.” Porque tienen setecientas muñecas y otros tantos muñecos a los que llaman “su virgen,” o “su santo.” ¡Todos tienen una virgen más guapa y más virgen que los demás! ¡O un muñeco que hace más milagros! Y muchos son los se pasan así la vida entera, intentando beber las aguas amargas de su tradición, sin buscar la fuente de aguas vivas de Su Creador. ¡Les da igual! ¡No lo entienden! Lo toman por locura. Les parece locura todo aquello que garantiza el espíritu de sabiduría. Prefieren ser devotos de los muñecos que les echa la vieja serpiente en sus aguas amargas, y desprecian la dulzura de la fuente nueva de nuestro Dios. No le dan oídos a Quien enseña que todos, menos UNO, se encuentran ciertísimamente muertos, sean ellos católicos o musulmanes, sean hindúes o islamitas, o se llamen cristianos, y que la única vida eterna se encuentra en el espíritu que nos impartió Dios en Su bautizo, para que conociéramos todas Sus cosas. Todo lo demás, a los ojos de Dios, ya lo da por muerto.

Yo soy el primero, y Yo soy el postrero, y fuera de Mí, no hay Dios.

Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos no vale para nada; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden. ¿Quién fundió una imagen que para nada es de provecho? He aquí que todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una.

El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya. El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso para tenerlo en casa. Corta cedros, y toma ciprés

y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se crie con la lluvia. De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él. Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Oh! Me he calentado, he visto el fuego; y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora,

y le ruega diciendo: ¡Líbrame! Porque mi Dios eres tú.

adora, y le ruega diciendo: ¡Líbrame! Porque mi Dios eres tú. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
adora, y le ruega diciendo: ¡Líbrame! Porque mi Dios eres tú. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver y su corazón para no entender. No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un trozo de árbol? De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que pongo por mi confianza y en lo que me aseguro?

EL TEMOR

Cuando el hombre decidió con la mujer, hacerse independientes de Dios y criar sus imaginaciones, le apareció en toda su fuerza el miedo y el temor como la levadura del pan. Impregnadas en todo lo suyo, aparecieron la ansiedad y la angustia, y se expandieron en todas las células de todo su cuero. En su sangre apareció la muerte, como Su Creador se lo había dicho. Ciertísimamente murió, en todos los sentidos. Habiéndole sido retirado Su espíritu, les sobrecogió el miedo y trataron de ocultarse de Dios entre los árboles del bosque. Y cuando Dios lo encontró preguntándole con el viento de Su boca ¿dónde estás tú?, trató de seducir el hombre a Dios con sus razonamientos. Procuró Su favor excusándose. Nunca declarando abiertamente su caída. El resultado desde entonces, es que el hombre sigue siendo esclavo de sus excusas y razonamiento, y el miedo de su propia muerte es la evidencia de su caída. El hombre en sí, que no le da el señorío al espíritu de vida eterna de Dios, trata de salvarse o librarse por sí, de ese trauma del que no puede librarse, dando sus excusas, y queriéndose hacer sabios, se volvieron necios. De su necedad nacieron todas sus filosofías y religiones, todas sus políticas y tradiciones. Todas ellas sin excepción, nos muestran a un dios que ellos propios se han formado, para que los libre de su condena.

DESTRUYENDO ARGUMENTOS

Pero Dios destruyó "por medio de la muerte" al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y libró a todos los que, por el temor de la muerte, estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

Sólo como un niño se convence de lo que le dice su Padre, se podrá entender que

igual que todos los hombres, y que ahora somos una

nueva criatura en Cristo. El miedo no tiene cabida en la conciencia de un muerto, ni en la de Cristo resucitado de los muertos. Ahora, todo en Cristo ha vuelto a ser hecho nuevo y excelente, por eso ya no queremos mezclarle nada viejo, o vacío y antiguo nuestro, a esta nueva criatura. Ya no debemos mezclarle materiales de carne ni sus emociones y razones. Los miembros fielmente conectados a la Cabeza, no se entristecen como los demás pueblos y naciones que no tienen nuestra esperanza. Sabemos que, si el tiesto de barro no resiste

estamos muertos en nosotros mismos,

hasta que Cristo regrese, y nos quedamos dormidos, será para nosotros como un abrir y cerrar de ojos cuando nos levantemos. Hasta la futura Reunión de toda la Iglesia permaneceremos dormidos. En el Rapto, nos levantaremos todos con un nuevo y especial envase. Sabemos que tenemos un nuevo recipiente, la tal casa que ha levantado el

que tenemos un nuevo recipiente, la tal casa que ha levantado el “EL ARQUITECTO DE ZOE”
que tenemos un nuevo recipiente, la tal casa que ha levantado el “EL ARQUITECTO DE ZOE”

Arquitecto de Zöe, que no limitará el poder de Cristo, como ahora se ha limitado al vaso de barro.

¿Qué podría haber mejor? ¿Cuál de las imaginaciones mundanas nos consuela, como nos consuela Dios en Su Palabra?

Así que ya no nos entristecemos. Saber por experiencia Teófilo el brillo que tiene ésta sola joya de nuestro Cristo, la esperanza que trae consigo, es un beneficio maravilloso que tenemos todos los miembros del Cuerpo; no tiene que tener miembros que “todavía” estén siendo robados: Que no les aproveche esta esperanza. El miedo, la duda y el temor de los neutros, y de la mayoría, y de los que viven esclavos toda su vida con el temor de la muerte, no tiene por qué apoderarse de la vida de los miembros conectados a la Cabeza y

se mantienen despiertos para Dios. Pero en el mundo, sin tener en cuenta a Cristo, que nos

muestra al Padre, cada uno interpreta, cuestiona, y sobreestima y juzga en su propio recipiente carnal, como le parece bien y mal a sus propios ojos, porque son ellos los que

Juzgan lo que es bueno y malo, y hacen pasar en sus templos, lo que no son más que sus propias bisuterías, sus propias imaginaciones, como si fuesen joyas de Dios

Porque no quiero hermanos que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como las demás naciones que no tienen nuestra esperanza.

QUIEN TIENE AL HIJO TIENE LA VIDA

La bendita esperanza que tienen disponible todos los miembros en este bendito Cuerpo, es que Cristo Jesús puede regresar y reunir a toda su Iglesia ahora, en este mismo momento. La Iglesia de Cristo se está irguiendo. Ya está mucho más cerca nuestra salvación, que cuando creímos. La esperanza está cada día MÁS VIVA en nuestros corazones, y el temor a

la muerte ya ha sido desarraigado en el viejo hombre. No ya solo en la “letra muerta”

encontramos a Dios, sino que en nuestro nuevo corazón YA HEMOS SIDO RESUCITADOS Y HECHOS ETERNOS fundiéndonos en un espíritu con Él. ¿Te das cuenta? la tristeza y el dolor que impregna y habita en los hombres, tanto entre los judíos, como entre los hombres de las demás naciones que no tienen esta esperanza, no tiene cabida en nuestro Cristo - el nuevo hombre que somos ahora. Porque en Cristo sabemos

que, en el Rapto, todos los que tengan al Hijo o se hayan ido a dormir en Cristo, se

levantarán con un nuevo e ilimitado cuerpo. Eso es lo que está escrito y nos dice consolándonos nuestro Abba Padre. Es un consuelo eficaz que desarraigó de nosotros el miedo. Y Cristo en nosotros también nos dice que, en ese día, cuando venga por sus santos y los reúna a todos,

a los despiertos y a los dormidos, tampoco se reunirán arriba con él, en sus vasos

de barro, los que se encuentren vivos en ese momento, sino que todos seremos transformados de golpe, de un soplo. Todos seremos transformados en el mismísimo cuerpo ilimitado celestial que ahora posee Cristo Jesús resucitado a la diestra del Padre, y desaparecerá de nosotros este vaso de barro inútil donde ahora se encuentra limitado Su espíritu. Si estamos vivos cuando el Rapto suceda, seremos en el vaso de barro todos

vivos cuando el Rapto suceda, seremos en el vaso de barro todos “EL ARQUITECTO DE ZOE”
vivos cuando el Rapto suceda, seremos en el vaso de barro todos “EL ARQUITECTO DE ZOE”

transformados, y lo veremos Cara a cara, en vez de a cara descubierta como en un espejo, como lo vemos ahora.

Esa es nuestra única bendita esperanza y certeza de todos los días, en la cual fija la vista nuestro Cristo en todo momento.

El nuevo hombre se levantará entonces sólo en vida eterna espiritual. El vaso de barro desaparecerá y solamente quedará la vida espiritual que Dios nos otorgó en Cristo el día que nos bautizó con Sus aguas espirituales. ¿Cómo iría Dios a tolerar que hubiese otras aguas que no fuesen las dulces y potables de Su Reino? Las aguas amargas que recibió el hombre en la tierra envenenada, dándole oídos a la vieja serpiente en el paraíso, las transformó Dios en dulces y potables en Cristo. YA ESTÁ HECHO Y COSUMADO. Dios nos ha dado ya la vida de Cristo y, junto con él, nos ha transportado a Su Nuevo Reino. Ahora estamos sentados a Su diestra con él en los lugares celestiales. El último y único enemigo que falta por destruir será la muerte: la que “todavía” habita en el tiesto de barro. Todo lo demás nuestro ya ha sido absorbido y llevado a Su Reino. Dios y todo Su Orbe ya nos ve sentados a Su Diestra y en Su Reino, y conviene que nosotros también así nos consideremos, y nos creamos salvos. Que lo recibamos de Gracia. Porque, o aceptamos por la fe sola lo que Dios nos refleja en Su espejo, o seremos robados viviendo en el temor de los que viven sin la esperanza que tenemos en Cristo.

el temor de los que viven sin la esperanza que tenemos en Cristo. “EL ARQUITECTO DE
el temor de los que viven sin la esperanza que tenemos en Cristo. “EL ARQUITECTO DE

CARTA DE AMOR A MI PADRE”

Por Claudia Juárez

Un Dios infinito puede dar todo de Si a cada uno de Sus hijos. Él se distribuye no para que cada cual tenga su parte, sino para darse a cada uno por completo, como si no hubieran otros.” –A.W. Tozer (“La Cabaña”).

¿Quién es el maravilloso Arquitecto de Zöe? ¿Quién es el majestuoso Ingeniero y Artista que trazó y creó e hiló los planos del universo con tanta elegancia y maestría? ¿Quién es mi Padre, cuya Voz resuena en el rugido del mar, en el suave viento, en la montaña, en el melodioso y quieto rio, en una lluvia de verano, en las hojas de los arboles mecidas por el aire, y que refleja Su Rostro en la belleza de cada nuevo amanecer? ¿Quién es el Dios eterno cuyos cielos de los cielos no lo pueden contener? ¿Quién es el ABBA PADRE de mi señor y salvador Jesucristo, Aquel que lo engendró, lo vio crecer y también lo acompañó y fortaleció hasta completar la redención de la humanidad? ¿Quién es Aquel que respondió a su oración de angustia y agonía en Getsemaní? ¿Y Quién es mi Padre que me llamó cuando sólo era una niña, el que tocó a la puerta de mi corazón, me cautivó y trajo a mi vida la más hermosa historia de amor?

MI DIOS ES AMOR. Y, ¿Qué significan esas palabras que suenan para muchos tan extrañas en medio de un mundo enfermo y agonizante que vive en el completo caos, dolor, pecado, enfermedad y muerte?

¿Quién es mi Padre?

¿Es un juez implacable que espera de mi ciega obediencia, y que caerá sobre mí con un látigo, si no cumplo cada mandamiento Suyo? ¡No!… Mi dulce Abba es un Padre de amor, el Dios de toda consolación y paz que anhela habitar en cada hijo Suyo y anhela llegar a ser UNO con él.

“Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo”

de años buscando conocerte en las

Sagradas Escrituras, realmente no podía decir que había contemplado Tu hermosura mi Dios!!!, ni siquiera podía decir que me había acercado a verla.

¿!La hermosura de Jehová!!!?

!Después

…Mi Dios, ¡deseo de todo corazón contemplar Tu majestad y belleza…! ¡También anhelo ver lo que vio en Ti tu siervo David!

¡OH MI DIOS!!!… ¿Cómo describir al REY del cielo, al majestuoso y glorioso Señor del Universo? ¿Cómo hablar de Su señorío, poder, plenitud y deidad? ¿Cómo describir la

de Su señorío, poder, plenitud y deidad? ¿Cómo describir la “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
de Su señorío, poder, plenitud y deidad? ¿Cómo describir la “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

inigualable ternura de Tu corazón que se asemeja a la ternura de un recién nacido en los brazos de su madre?

El Dios del cielo es TODOPODEROSO, FUERTE, MAJESTUOSO, IMPONENTE, FIEL, HONORABLE, EXCELSO, EL UNICO DIOS VERDADERO, EL SEÑOR OMNIPOTENTE CREADOR DE TODO, LLENO DE SABIDURÍA, ELEGANCIA Y GLORIA, y es asombroso que también destile, como la más deliciosa miel y la más hermosa fragancia, un amor sublime, eterno e incondicional que no tiene dimensión.

Padre mío, anhelo ver la anchura, longitud y altura del amor que desborda Tu dulce corazón de Niño.

Hermano mío, ¿Eres padre o madre? ¿Quizá Has visto la ternura con la que un pequeño mira a su madre? Los ojitos de un bebé derraman un amor limpio, quieto, tierno que acaricia el alma. Si has visto alguna vez estos ojos, te has asomado un poco a ver los ojos del Dios del cielo, de un Padre único que mira con la ternura y la entrega que un bebé de pecho mira a su madre después de haber comido. Los ojos de mi Dios son cristalinos, llenos de una expresión indescriptible. Su mirada, te envuelve acariciándote el alma. En Sus ojos contemplas Su amor, un amor que te embelesa, que te dice: “Estoy en paz contigo hijo mío, todo ha sido pagado con precio de sangre, ¡Te amo mi niño!!”…

El REY del cielo tiene una Presencia gloriosa, imponente, de inmenso fulgor y gran sosiego. Su Voz, es la más dulce y suave melodía de amor. Su perfume es la más delicada fragancia de mil flores y esencias. Las caricias de Sus manos, son como mil pétalos de rosas que acarician el corazón. El tibio calor de Sus brazos es el más bello cobijo que calienta el alma del frio de este mundo. ¡Su elegancia y honorabilidad son majestosas!!

¡Como te admiro Rey del Cielo, mi Dios eterno!!! Qué maravillosos y sublimes son Tus pensamientos!!! Eres el mejor sueño hecho realidad, el más bello paisaje jamás contemplado, la más dulce y delicada melodía de amor, la más tierna caricia, el más limpio

corazón que sólo destila amor y compasión!!!

¿! Y me dejas llamarte Padre!!!?? ¡El Dios

Altísimo que hizo los cielos y la tierra, y que con Sus manos sustenta y sostienen al universo! El que mantiene a cada estrella en su lugar, las tiene contadas y las llama por nombre, el que sustenta a los pajarillos y a todo ser vivo, ¿Tú me llamas “hija” con tanta ternura mi Dios?

¡Qué hermoso y tierno es el Rostro de mi Padre! Su mirada es dulce y apacible, como un estanque quieto que refleja el más hermoso paisaje. Su voz, es la más dulce melodía. Su corazón es la más hermosa carta de amor abierta y jamás escrita. Su anhelo profundo por amarnos es incomprensible, incontenible y apasionado. El Dios del cielo es un Padre paciente, justo, que ama con un amor que nos da la plena libertad de elegir Sus caminos, o nuestros pensamientos. Un Padre que siempre nos espera con la mano extendida. Un Padre que perdona. Que sana. Él es fiel y lo que ha dicho ES y SERÁ.

Sólo por la bendita gracia de mi Dios, y por la sangre derramada de mi señor Jesucristo, esta motita de polvo puede ponerse de pie ante Tu Presencia, y mirarte Cara a cara. El brillo de mi REY es como diez mil soles juntos y Su imponencia tal, que me hace

REY es como diez mil soles juntos y Su imponencia tal, que me hace “EL ARQUITECTO
REY es como diez mil soles juntos y Su imponencia tal, que me hace “EL ARQUITECTO

caer rostro en tierra para reverenciarle y adorarle. Él es el Dios Omnipotente cuyo poder y Presencia es imposible describir. Él es quien por la sangre de Cristo nos viste y calza de dignidad, y nos permite hablarle Cara a cara, como Moisés lo hacía, y llamarle AMIGO como Abraham lo llamaba, y decirle “Abba Padre” como nuestro señor Jesucristo lo hacía. Rindo mi adoración y alabanza al Dios eterno, mi ofrenda de amor y agradecimiento, ya que es lo único que puedo traer en mis manos para acercarme ante Su trono eterno. Agradezco y adoro al Todopoderoso por Su infinita gracia, por el precio que pagó por toda la humanidad mi amado señor y salvador Jesucristo, quien fue el substituto por mis pecados y quien con su sangre lavó todas mis faltas y me dio una vida nueva, blanca como la nieve y hermosa como mi amado salvador.

Mi Dios es el mejor Acompañante de baile. Elige con cuidado las más bellas

melodías para danzar conmigo, sabe dirigir mis pasos aun más allá de mi incapacidad y torpeza para seguirlo, Él es el enamorado más paciente que me dice al oído las más bellas y sublimes palabras de Su amor eterno. ¡Yo sólo quiero seguirlo al ritmo de la melodía que

Él elige, porque Él conoce a la perfección la tonada y con dulzura y gran delicadeza encamina mis pasos para seguirlo.

Mi Dios es un Padre no sólo capaz de desplegar Su brazo poderoso por ti, sino que

esta increíblemente anhelante de hacerlo. Sus altísimos pensamientos atesoran una sencillez asombrosa. El es fácil de ser hallado por los niños, por todos los sencillos de corazón. Él sabe mostrarse en los preciosos matices del cielo, en las bestias del campo, en las hermosas montañas, en los colores de las estaciones del año, en el imponente universo y en el canto de los pajarillos. Cualquiera que le busca, lo encuentra. Cualquiera que toca a Su puerta puede entrar vestido de Cristo a su Presencia.

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Mi Dios es ampliamente generoso. Su misericordia y gracia son infinitas, y los más

bellos poemas de amor jamás cantados.

¡No existen palabras humanas para describir la gloria, majestad, elegancia y hermosura del Dios sublime y eterno! Sin embargo, es Él mismo Quien se da a conocer a cada hijo Suyo que toca a Su puerta. Él siempre está esperando por ti y por mí, siempre paciente, siempre amante y fiel; siempre lleno de misericordia y gran bondad. Siempre deseoso de tomarte de la mano y mostrarte Su reino y Sus riquezas que en Cristo nos ha heredado.

¡Te amo mi Dios, Señor y Rey! ¡Eres mi vida entera! ¡Eres mi pan y mi vino! ¡Tu

bendita Presencia lo ilumina todo, lo sacia todo, lo envuelve todo, lo sana todo! ¡Te admiro Dios mío! ¡Eres tan maravilloso! ¡Eres el mejor Tesoro que jamás pude haber recibido! ¡De rodillas y con toda reverencia te daré honor y gloria, te adoraré con mi eterno amor

apasionado! ¡Que excelso eres! ¡Te amo mi Rey, no he conocido un privilegio y deleite más maravilloso que vivir amándote y vivir siendo amada por tu infinita gracia!

que vivir amándote y vivir siendo amada por tu infinita gracia! “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
que vivir amándote y vivir siendo amada por tu infinita gracia! “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

Demian tajar tes des dim ses jal tar de…

Te alabaré entre los pueblos, oh Señor; Cantaré de ti entre las naciones. Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, Y hasta las nubes tu verdad. Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra sea tu gloria.

“Mi Dios, eres la flor que perfuma mi alma, eres el agua que calma mi sed, sólo por Ti es que vivo soñando, contigo es nuevo cada amanecer, ante ti están todos mis sueños, la esperanza y la ilusión, fuera de Ti nada deseo en la tierra, has cautivado mi corazón…Te ”

alabare, te adoraré, te cantaré, me siento tan agradecido, quiero serte fiel, moldéame (Alabastro)

“…Mi Dios si Tu eres el Sol, entonces yo quiero ser la luna, quiero reflejar la luz que brilla de Ti…” (Phil Wickham).

¡Te elevo mi oración Dios eterno!:

Papá, ¿podrías tomar mi vida y hacerla una carta de amor que refleje TU bondad a un mundo lleno de dolor? Toma todos mis “no” respondidos, mis “porqués” sin respuesta y mis torpes e ineficaces fórmulas tratando de explicar lo que no entiendo y envuélvelas en LO QUE TÚ eres: El AMOR que nunca falla.

TÚ ERES BUENO y Tu amor perdurará para siempre. Yo confío, confío en los milagros. Cada día. Pero permite que mi testimonio sea que Tú eres bueno, no porque he recibido un milagro, sino por QUIEN Tú eres antes de que cualquiera de ellos llegue a suceder.Michelle Perry

de que cualquiera de ellos llegue a suceder. ” Michelle Perry “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
de que cualquiera de ellos llegue a suceder. ” Michelle Perry “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

CUARTA CARTA

LA CERTEZA DE LO QUE SE ESPERA - LA CONVICCIÓN DE LO QUE NO SE VE

La Fe de la Semilla de Mostaza, o la Sana Convicción

Amado de Dios, qué bueno es y cuanto reposo alcanzamos al saber que, en la nueva esfera, todo se obtiene por la fe sola en la gracia del Padre, y no por nuestros méritos. Esa es la única vía por la cual nos apoderamos de todo. A las cosas materiales físicas se llega de la manera que dictan las leyes de la Física; pero a los asuntos espirituales se accede por la vía que dicta la Palabra divina. Su Palabra declara que la sola fe en Su gracia basta para todo. La vía por la cual llegábamos los hombres a los descubrimientos a través de los sentidos carnales, era la “tentativa y el fracaso.” El camino por el que nos apoderamos ahora de todo lo que se nos descubre en los sentidos de Cristo es la Fe. No vale ya la antigua manera. Todas las leyes viejas que imperaban en el mundo se quedaron quemadas en la Puerta. Aquí, habiendo atravesado el abismo, en Sus Palacios, la fe sola en Su gracia es provechosa para todo.

¿Qué es la Fe, o creencia sana? Admirando sólo un pequeño matiz más, en la pureza de ésta joya que trae consigo tu Cristo, la creencia sana nos muestra y dice Dios, en contra del sentido común que impera en el mundo, ser la simple aceptación sin conflictos mentales de lo que nos revela, Él Mismo, con Su espíritu. Esa sencilla manera de recibir mansamente lo que nos dice Su Voz, nos capacita para adueñarnos de todo lo que YA ES NUESTRO y tenemos disponible en Su Esfera la fe es el Título de Propiedad de lo que poseemos en Cristo.

Es, pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Creencia sana o fe, es el título de propiedad que nos ha entregado en mano a ti y a mí nuestro Notario: la escritura legal que nos hace plenipotenciarios de todas Sus riquezas:

las que disfrutamos ahora y las que poseeremos en el futuro. El único requisito, de parte de Dios, para que manifiestes subjetivamente en tu vida todas las bendiciones que YA te otorgó objetivamente en Cristo, y que Él te revela personalmente, lo denomina Dios Fe, o la sana Creencia. Basta que sepamos esto para que le prestemos la mayor de las atenciones. Merecerá todo nuestro empeño perseguir este simple, pero único requisito. Por eso, nuestro pedido al Padre debe ser que, el espíritu de sabiduría, nos dé a conocer gradualmente los matices y detalles de éste bendito término: el poder de la sana creencia que trae consigo Cristo en nosotros; porque con un poquito del brillo de ésta joya, si no la adulteramos con nuestras opiniones, nos alumbrará la manera de adueñamos de todo y manifestamos, hoy, lo que YA ES NUESTRO en Cristo.

de todo y manifestamos, hoy, lo que YA ES NUESTRO en Cristo. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
de todo y manifestamos, hoy, lo que YA ES NUESTRO en Cristo. “EL ARQUITECTO DE ZOE”

Amado del Padre, a mí no me es molesto recordarte las mismas cosas, y será siempre provechoso tener en cuenta que, la sustancia y esencia que contienen todos Sus términos, son inagotables. El espíritu podrá abrirte siempre nuevos filones de matices, acerca de un mismo término a ti, con Su espíritu; mientras más matices y detalles te muestre Dios, más claro y pulido verás el significado perfecto que le otorgó a cada una de Sus joyas a cada uno de Sus Términos. Recibe con mansedumbre, sin conflictos mentales lo que te revela el Padre, y se mudará tu semblante.

A pesar de lo que digan las Altas Autoridades, esto es lo que declara Su espíritu:

que tenemos que vestirnos de Cristo, por la fe sola, para permanecer enfrente del Padre y

conocer todas Sus cosas. No hay otro medio, y es un medio muy sencillo.

Si quieres, nadie te podrá quitar jamás ese derecho de permanecer eternamente en

Su Presencia. Ni tu padre ni tu marido, ni tu hijo ni el alcalde o el cura de tu pueblo, ni tan siquiera el dios de este mundo con todas sus huestes de maldad en las regiones celestes te lo puede quitar de tus manos, si tú no se lo permites. Si tú lo determinas, es un derecho tuyo de sangre. Nadie ni nada puede quitarte tu comunión plena con el Padre. Es tuya, como veremos, por derecho de sangre. La sangre que se derramó sobre aquel madero y el cuerpo que allí se partió, fue el altísimo precio que pagó el Padre, para volver a tenerte en Su Presencia Sanadora y darte Su refugio. Este fue el efecto de la locura de Dios, el efecto que tuvo y produjo Su madero en tus aguas amargas. En Su locura, entregó Dios lo más preciado que poseía y se lo echó a los perros. Y así, con él te dejó sepultado en un lado visible de la Cruz, y te resucitó con Cristo en el lado opuesto sin que te tú te dieras cuenta siquiera de lo que había ocurrido. Por eso, porque fue en Su Hijo que llevó a cabo tu sacrificio, sin que tú tuvieses que sacrificarte ya para nada. Por eso no te diste cuenta de lo que Él HIZO. El sacrificio al que tú y yo estábamos condenados, lo realizó del todo Dios, pagando nuestra deuda con Su cordero. El más perfecto de la manada entregó Dios para tenernos en Sus Brazos. Este es el Gran Secreto.

¿Te das cuenta del brillo que posee tu nueva identidad, y el derecho que te asiste de lo alto? ¿Qué plenitud puede disfrutar el Hijo amado a la Diestra de Su Padre? Pues la misma plenitud brota ahora en el manantial de tu nueva naturaleza si tu lo permites, ya viene provista de todo lo necesario, también de la fe, o sana creencia para recibir mansamente las riquezas divinas y celestiales. Cristo es perfecto, y sus miembros son perfectos. Así nos ve Dios y somos cada uno de los miembros injertados al Cuerpo Único de Cristo.

¿Y cómo ha sucedido esto?

He aquí yo soy Jehová, Dios de toda carne, ¿habrá alguna cosa difícil para mí?

INJERTADOS EN CRISTO

En Portugal trabajé durante muchos años en una finca que poseía, además de otras culturas agrícolas, ocho hectáreas de melocotoneros; cuando comencé a trabajar allí, había

de melocotoneros; cuando comencé a trabajar allí, había “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página
de melocotoneros; cuando comencé a trabajar allí, había “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página

un individuo muy dedicado y cuidadoso con aquellos árboles frutales, al cual le pregunté:

¿aquellos melocotoneros pertenecen a la raza salvaje, o han sido posteriormente injertados? «Usted cree,» replicó él, «que iríamos a malgastar la tierra y el dinero con árboles que no fueran injertados» - « ¿Qué ganaríamos con los árboles vulgares?» Así que le pedí que me explicase el proceso de injertar, lo que hizo muy gentilmente: «Cuando un árbol salvaje ha crecido hasta una cierta altura,» dijo él, «le corto toda la parte superior y establezco el injerto.» Y apuntando un árbol específico me preguntó, « ¿Ves aquel árbol?» - «Yo le llamo el padre de todos los árboles, porque todos los injertos de los demás provienen de él. Si los demás árboles fuesen dejados crecer en su curso natural, sus frutos no pasarían de ser del tamaño de una pequeña ciruela simplemente; y su consistencia, tanto en la piel como en su semilla, de muy baja condición.» «Este melocotonero, de donde fue retirado el injerto de los demás, produce un fruto lustroso de gran tamaño, con una piel muy suave y un hueso de tamaño inferior. Y, por supuesto, de todos los árboles que injertamos con él, se obtienen frutos con la misma apariencia.» - ¿Cómo puede suceder eso?- le pregunté. «Yo solamente tomo un poco de la naturaleza de aquel árbol bueno, y transfiero un ramito en cada uno de los demás,» explicó él. «Hago un pequeño corte en el árbol pobre y le injerto un pequeño ramo del bueno. Entonces los ligo y dejo que crezcan.» Pero ¿Cómo pueden crecer juntos? Indagué. - «Yo no lo sé,» dijo el hombre « ¡Pero crecen!».

¿Cómo puede producir un árbol el fruto de otro? ¿Cómo puede un árbol pobre producir buenos frutos? Solamente siendo injertado. Solamente cuando le impartimos la vida de un árbol bueno. Pero, si un agricultor puede injertar la vida de un árbol en otro ¿Qué nos hace suponer que el Labrador Divino no haya podido injertar la vida de Su Hijo en nosotros?

Igual sucede con las quemaduras en la piel. Si la edad de un paciente que ha sufrido quemaduras en su cuerpo es demasiado avanzada, no se podrá entonces hacer un injerto de piel propia, por encontrarse ya demasiado deteriorada, pero podrá recurrirse a injertar la piel de un donador más joven. Si me preguntas cómo puede la piel de alguien crecer en el cuerpo de otra persona, te responderé que yo no lo sé, ¡PERO CRECE! Así que, si un cirujano terrenal puede injertar miembros sanos ajenos en el cuerpo de cualquier paciente enfermo, ¿no será capaz el Cirujano Divino de implantar la vida de Su Hijo resucitado dentro de millones de vidas? - Yo no sé como lo hace, pero lo ha hecho.

El espíritu sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene ni a donde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Nosotros no podemos decir cómo hace Dios Su trabajo en nosotros, pero lo ha hecho. Nosotros no precisamos hacer nada, ni podríamos haber hecho nada para que eso ocurriese, sino aceptarlo por la fe sola, pero después de la resurrección de Su Hijo, es lo que HA HECHO Dios en nosotros. Hay solamente una vida fructuosa en el mundo, y esa vida tuvo que ser implantada en millones de vidas. Eso es lo que Dios hizo el día que, a través de las aguas espirituales, te hizo partícipe de Su Nuevo Nacimiento.

Porque si fuimos implantados juntamente con él (Cristo Jesús) en su misma y semejante muerte, así también lo seremos en la vida de su resurrección. Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido.

juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

El pecado todavía se encuentra bien presente en el viejo hombre que fue sepultado, pero el esclavo que lo servía ya se ha muerto y no quiere volver a cargar con él. Ahora, solo estamos vivos para Dios en Cristo, y le presentamos nuestros miembros como instrumentos de Su justicia. Para que se cumplan Sus propósitos aquí en la tierra, como se cumplen en el cielo.

LA DUREZA DEL CORAZÓN DE CARNE

Esa Palabra, que es el espejo donde vemos ahora las características que poseemos en Cristo, no puede habitar en el hombre viejo ni modificar sus viejos hábitos. Tiene que depositarse en odres nuevos. No puede utilizarse como remiendo del viejo vestido. Tiene que vestirse en Cristo porque son los vestuarios de Cristo. Si no entendemos esto vamos a confundirnos. Dios nunca nos pide que mudemos nuestros viejos hábitos con Su nuevo espíritu y sus palabras. Pero yo me llevé muchos años andando por el desierto y confundido, haciendo lo contrario. Pasé demasiado tiempo repitiendo a martillazos Su Palabra en mí, para grabar Su Palabra en la piedra dura de mi corazón carnal, animal y muerto. Para modificarlo. Pero así, lo único que cavaba para mí, eran cisternas - cisternas rotas que no retienen agua.

Las cisternas a las que Dios se refiere, se cavaban en las rocas de granito en los tiempos del Antiguo Testamento, para poder mantener las aguas de la lluvia que caían en el invierno. Hasta que no se descubrió el acueducto en el abismo, esas eran las cisternas que los hombres construían para poder tener disponible agua en los meses secos del verano. Era un trabajo durísimo y que requería el máximo esfuerzo. Un penoso trabajo de parte de quien cavaba en la roca. El mismo penoso intento se sufre, cuando el hombre se esfuerza en grabar las palabras que salen de la Boca de Dios en su muerto corazón, en vez de derramarlas en su espíritu, cuando todavía no han entendido que son y que llevan YA consigo un nuevo manantial de aguas dulces y potables e ilimitadas en Cristo. Un nuevo injerto que dará Su fruto a Su tiempo, en el árbol estéril.

Esta nueva vida te ha librado YA de la tuya vieja y llena de basura. Cuando Dios cortó tus ramas estériles y te injertó el ramo de Cristo, la sabia que ahora llega de tus raíces, se dirigen hacia Su Rama, a las demás las cortó ya y las echó en el fuego y se secaron. Los asuntos espirituales han de ser espiritualmente discernidos, de lo contrario, no serán más que cisternas rotas que no podrán contener jamás aguas espirituales; por eso dice Dios que la letra mata, pero el espíritu vivifica. Dios no se contenta con que sepamos, solo de memoria, aquello con lo cual nos ha empapado en un nuevo corazón; Su deseo es que la nueva vida, con sus características naturales inherentes, se desborde en nosotros y manifieste la abundancia de frutos que posee por sí misma.

El Arquitecto de la Vida Buena y Abundante que ha implantado la vida de Cristo dentro de ti, lo único que requiere es que tú se lo permitas, que le permitas manifestarse en ti el Cristo que tú eres ahora. ¡No precisa de más obras! El árbol pobre sobre el cual injertó Dios la naturaleza del bueno, no hace ningún esfuerzo para que el nuevo injerto dé su fruto natural. Dios, de las únicas obras que precisa para manifestarse al mundo, son las que

únicas obras que precisa para manifestarse al mundo, son las que “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
únicas obras que precisa para manifestarse al mundo, son las que “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

produce naturalmente Cristo en ti, por la fe sola. - Así es como Dios se podrá manifestar al mundo: a través de tu Cristo. Si tú se lo permites, y te mantienes reposado en el espíritu, Dios producirá en ti espontáneamente todas sus características - sus mismos frutos y manifestaciones. Esa es la definición subjetiva de vida en abundancia; eso es lo que lleva consigo y significa espiritualmente hablando: de tu interior correrán ríos de agua viva; esa es la verdadera fuente de aguas dulces y potables. La fuente única y divina que se distingue, como el día de la noche y lo amargo de lo dulce, de las cisternas rotas de los hombres.

Las características inherentes del Cristo que Dios ha injertado en nosotros, son los frutos del espíritu, y brotan de quien ya murió para el mundo y ahora vive de nuevo para Dios.

Puede ser que no lo entendamos, materialicemos o sintamos. A Dios le importan muy poco esas emociones de la carne, que ya da por muertas. A Dios sólo le interesa saber si se acepta o rechaza. No hay término medio para Dios. Es normal que no entendamos con nuestros discernimientos de hombres naturales adultos, las cosas que, para recibirlas, tenemos que volvernos como niños. A quien se presenta siendo independiente, adulto y crecido, y rico en sí mismo, no puede ver al Padre, aunque Le ame tan especialmente como a Su Hijo más amado. Pero a quien se presenta de manos vacías, esperando todo de É, como un niño de pecho, a ese le muestra Dios TODAS SUS COSAS. Ya no se separan los dos POR NADA DE ESTE MUNDO. No hay nada que el Padre tenga, que no le muestre y le ofrezca a Su Hijo.

EL TRIGO

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.

¿Has visto alguna vez lo que sucede a la semilla del trigo en el campo? Sucedió lo mismo contigo. Cuando el Labrador enterró la semilla en la tierra, el grano que murió y fue sepultado, tres días después, se levantó multiplicado en todo el campo. Y ahora, todos los granos en las espigas que germinaron en el Campo divino, son una copia perfecta de aquel hermoso grano. Cada grano es una copia perfecta de Su Semilla. Así hizo Dios contigo y te injertó en la vida de Su Hijo. Después de partirle su cuerpo en millones de pedazos y de haberle derramado toda su sangre en el madero, lo resucito Dios de nuevo, y la vida del resucitado ha impartido en cada uno de los miembros, en cada uno de los granos de este bendito Campo Suyo, que es Su Iglesia.

Dios ha copiado y multiplicado su vida, la vida del mismo Cristo resucitado en todos y cada uno de Sus hijos. Por la fe sola lo manifestamos, sin ningún tipo de esfuerzo de nuestra parte lo dejamos correr como un rio de aguas vivas.

Ninguno de nosotros pudo con nuestros esfuerzos y obras endulzar las aguas amargas que trajimos al mundo. Sólo pudieron ser trasformadas en dulces y potables, y producir fruto, cuando Dios les echó dentro y les derramó la influencia de SU madero.

Dios les echó dentro y les derramó la influencia de SU madero. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
Dios les echó dentro y les derramó la influencia de SU madero. “EL ARQUITECTO DE ZOE”

UNA BUENA OBRA

¿Queréis hacer una buena obra? Recibid con mansedumbre lo que nos dice nuestro Abba Padre. Recibid sin sacrificios ni esfuerzos lo que os diga el espíritu y se os abrirán las ventanas de los cielos. Se encenderán los escenarios espirituales y se os iluminará gradualmente la faz de Cristo en la vuestra. Se convertirán aguas amargas en dulces y potables. No hay mayor obra buena que la Fe para eso, la sola aceptación en Su gracia de quien envió, injertó en nuestros corazones. La manifestación de su vida por la nuestra se da con la sola aceptación. Y así, lo que nos dice Su Palabra que somos en Cristo, se hace nuestro. Cada uno de los miembros recibe, simplemente por fe, aquello que naturalmente fluye de la Cabeza del cuerpo: la vida completamente empapada de la vida del Arquitecto de Zöe fluye desde la Cabeza de este bendito Cuerpo.

Cristo Jesús es la Cabeza de Su verdadera Iglesia, que es su Cuerpo.

CONECTADOS SÓLO A LA CABEZA

Hay muchos hermanos que tratan de "desarrollar" su fe, juzgan que pueden entrenarla o engrandecerla con sus obras y hábitos. Lo mismo me llevé yo pensando durante treinta años. Pero fue solamente cuando escuché la palabra del Padre, revelándome que YO estaba muerto en la Cruz, y resucitado de nuevo en Cristo, que le permití mostrarme Su bendita verdad limpia de opiniones, de las mías o de los hombres. O se tiene la fe de Cristo o no se tiene. No es la fe de Adán de la que estamos hablando, sino de Cristo en nosotros, pues, Adán, cuestionaba lo que le declaró el Padre y se envaneció con sus propios razonamientos. Pero la fe de Cristo acepta mansamente todo lo que le dice el Padre. Sin cuestionarle nada. Así que la fe sana de la que estamos tratando se encuentra en la Cabeza del Cuerpo. Así pasa directamente a sus miembros por las venas espirituales. Ninguno de sus frutos y manifestaciones se encuentra en nuestras viejas vidas crucificadas. No son nuestras capacidades naturales YA crucificadas, sino que de la Cabeza viva proviene aquella fe que es la de "un niño," y con la misma fe roció a cada uno de los miembros de su cuerpo. De la Cabeza provienen todas, absolutamente todas las riquezas divinas espirituales repartidas para todos sus miembros Nadie viene al Padre, sino por mí. Y por supuesto, nada recibimos de Dios si no nos acercamos en Cristo. Todo lo que habita en la presencia divina se nos ofrece desde la Cabeza. Nadie se puede adueñar de la plenitud de Dios sin estar conectado solo a la Cabeza del Cuerpo.

Sin Cristo Jesús a la Cabeza y de él solo conectados, seremos miembros inertes. Despiertos para el mundo y dormidos para Dios. Pero si los miembros se conectan a Cristo Jesús sucede lo contrario, que vivimos despiertos para Dios, y muertos para el mundo y para sus influencias. Entonces recibimos todo de Dios en la misma medida; nadie recibe más por obrar, ni de menos por reposar en los brazos del Padre. No hay obras chicas o grandes para Dios. Todas las obras que provienen de la fe son a Su medida, lo mismo da que levantemos una pluma como que resucitemos a los muertos. La medida de Dios para cada miembro conectado solo a la Cabeza es toda la plenitud de Cristo - ni más, ni menos. No puede ser más, ni conviene que lo aceptemos de menos.

menos. No puede ser más, ni conviene que lo aceptemos de menos. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
menos. No puede ser más, ni conviene que lo aceptemos de menos. “EL ARQUITECTO DE ZOE”

LAS ARRAS

Ahora bien, si tú decidieses andar conforme a la carne, es decir, si prefieres adormecer y apagar el espíritu que Dios te puso dentro, y vivir según tus cinco sentidos despierto para el mundo, entonces, las arras o garantía de Su herencia incontaminada, permanecerá inalterable dentro de ti; porque irrevocables son los dones y el llamamiento de nuestro Padre. El espíritu que posee cada miembro, aunque esté (por su libre albedrío) adormecido dentro de él, será siempre garantía de la vida nueva y eterna que Dios le otorgó. Jamás te abandonará porque esa semilla es vida eterna. Aunque decida adormecer su nueva vida espiritual el miembro, y adormezca el Cristo que lleva dentro, cada uno de Sus hijos permanecerá. El espíritu seguirá siendo sus arras su garantía de vida eterna. Será vivificado en el Bema cuando vuelva Cristo para reunir a toda Su Iglesia. Será siempre un hijo de Dios muy amado: simiente incorruptible del Padre, y lo verá todo "cara a cara" cuando todo haya finalizado, cuando acabe el plano de redención de esta administración con el hombre el Padre, y se hayan cumplido Sus propósitos.

Todos los miembros de este nuevo Cuerpo deberían estar conectados a la Cabeza, pero el comportamiento y su conducta jamás será limitación para determinar su filiación. Todos los dones de Dios son eternos. Para siempre, Dios no le quita jamás nada de aquello que le entrega al hombre en sus manos, de pura Gracia. Siempre seremos hijos de Dios y, aunque nosotros nos olvidásemos de Él, jamás Él se olvidará de nosotros.

¿Se olvidará la que dio a luz de lo que salió de sus entrañas? Pues aunque ella se olvidase, Yo jamás me olvidaré de ti. He aquí que, todos vosotros, estáis grabados en las palmas de mis manos.

LA ARMONÍA EN EL CUERPO

Medita por un momento: en un cuerpo físico, los miembros no son independientes, ni tampoco reaccionan entre sí. Los miembros sólo reaccionan a los impulsos que provienen de la cabeza. Si los miembros reaccionasen a sus propios impulsos, o al impulso de otros miembros, en vez de estar conectados sólo a la cabeza, ocasionarían espasmos y deformaciones. Movimientos descoordinados en todo el cuerpo. Así pues, si cada miembro en el Cuerpo de Cristo actuase por su propia iniciativa, sin ser inducido naturalmente por la Cabeza, tendríamos entonces lo que se llama un cuerpo espiritual “epiléptico” ¡Lleno de espasmos y convulsiones!

Ese podrá ser el cuerpo del mundo carnal, animal y muerto, al cual te dice Dios que ya no perteneces. Todos ahí procuran ser “independientes” y muy dueños de su nariz, y como consecuencia, todo en él es anárquico y destructivo. ¡Pero no puede suceder así en el Cuerpo de Cristo! Porque en éste nuevo Cuerpo, del cual haces parte integralmente, cuando todos sus espirituales miembros están conectados y pendientes solamente de la Cabeza, ejercerá una fuerza y un poder armonioso que se resentirá por todo el Orbe. No tiene anarquía ni convulsiones a los ojos de Dios. Ni mancha ni arruga. Si los miembros, por tanto, no se conectan sólo a la Cabeza, serán solamente miembros inútiles y dormidos. Paralíticos. No ejercerán tareas más honrosas en la casa, hasta que Dios no los limpie de

tareas más honrosas en la casa, hasta que Dios no los limpie de “EL ARQUITECTO DE
tareas más honrosas en la casa, hasta que Dios no los limpie de “EL ARQUITECTO DE

su vieja levadura. Serán simplemente miembros dormidos hasta que se conecten a la cabeza del Cuerpo y de él reciban toda Su energía.

LA ARMONÍA EN EL ORBE

Todos los miembros reciben el influjo de la Cabeza, no puede ser de otra manera. Si hay miembros que no estén conectados con ella, se mantendrán sencillamente dormidos para Dios y despiertos para el mundo, “todavía.” Serán solamente miembros paralíticos e inútiles. Ejercerán simplemente funciones viles en el Cuerpo hasta que se les forme Cristo en ellos. Hagamos una pregunta ahora ¿Y cómo nos iríamos a conectar a la Cabeza, si no fuese solo, por la fe sola? ¿Qué tipo de entrenamiento de la carne alcanzaría, por otra vía, la plenitud de Cristo?

Cristo es la única Cabeza de éste cuerpo que es la verdadera Iglesia, el que es el principal, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.

Los miembros no son, por sí, los que podrán jamás establecer la armonía y la unidad en los movimientos del Cuerpo. Esa obra le ha sido concedida únicamente a la Cabeza. Cada miembro tiene la responsabilidad, por tanto, de estar conectado, no a lo que digan otros hombres, aunque sean también miembros del Cuerpo, sino sólo a la Cabeza. Esa es la actitud que impera en Su Casa, en la casa de Dios. Así fue diseñada y concebida por el Arquitecto de Zöe. Si alguien quiere discutirle los planos al Arquitecto que se dirija directamente a Él, no a nosotros. Pero si se quiere hacer parte del negocio de Dios, y recibir los premios que otorga por edificar con Él Su Nueva Obra, tenemos que estar conectados necesariamente a Cristo Jesús.

Una traducción expandida extraída de la Versión Companion Bible” de Bullinger, de Colosenses 3:18, que expone este Asunto divino de los premios espirituales, dice lo siguiente:

Que nadie te prive de tu PREMIO haciéndote olvidar de tu valor o precio, como los que desean humillarse con devoción a la religión de espíritus inmundos, investigando sólo por sus ojos, vanamente hinchados por su propia mente carnal, la del Adán caído, pero no asiéndose conectados de la Cabeza (Cristo Jesús), de cuyo poder todo el Cuerpo, nutriéndose por las coyunturas y ligamentos, espirituales, crece con el crecimiento que le da Dios.

PNEUMATICOS

Pneumaticos es una palabra griega que significa asuntos divinos espirituales: Son los asuntos de lo alto que nos muestra el espíritu cuando le permitimos hablar por sí mismo. Los miembros que recibirán los premios celestiales por mantenerse despiertos a la Cabeza, son los únicos que podrán conocer por experiencia Sus asuntos divinos, antes de que vuelva Cristo en el aire. Después, cuando regrese por sus santos, lo verán todos Cara a cara. Pero

cuando regrese por sus santos, lo verán todos Cara a cara. Pero “EL ARQUITECTO DE ZOE”
cuando regrese por sus santos, lo verán todos Cara a cara. Pero “EL ARQUITECTO DE ZOE”

aquello que habita en la Mente de Dios sólo podrá darse a conocer, ahora, a través de la Cabeza que Dios ha establecido.

Así pues, por mucho que el hombre se persuada de lo contrario, las cosas espirituales no podíamos verlas ni palparlas con nuestros cinco sentidos, porque les faltaba el aceite en sus lámparas que les alumbrase el camino.

Cristo es el camino, la verdad y la vida al Padre. Cristo Jesús la Cabeza de este Cuerpo que es Su

Iglesia

Hay asuntos y pensamientos mundanos y hay los de arriba. Hay los pensamientos del hombre y la mente de Cristo. No hay término medio. Los asuntos y pensamientos de arriba son muy poderosos para derribar todo argumento y toda altivez que se levante contra el conocimiento de Dios como hemos visto ¡Ten por seguro que acabará con las fábulas de viejas que poblaban el tiesto de barro!

Desbordando a Cristo por tu vida, ¡se acabaron todos tus temores! ¿Qué tipo de temor podría asaltar a Cristo a la Derecha de Su Padre? Pues así en nosotros. Ese es el tipo de desinfección efectiva que produce la creencia sana que proviene de la Cabeza. En esta común unión que nos ha entrelazado Dios a través de la Cabeza del Cuerpo, no dejará de sorprenderte y deleitarte el Padre, trayéndote Sus asuntos para que le pongas un nombre, porque todo lo que Dios nos enseña con el espíritu de Cristo es delicioso en gran manera, y no tiene un mayor deseo nuestro Abba que dártelos a conocer.

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está guardada con la de Cristo en Dios.

muerto y vuestra vida está guardada con la de Cristo en Dios. “EL ARQUITECTO DE ZOE”
muerto y vuestra vida está guardada con la de Cristo en Dios. “EL ARQUITECTO DE ZOE”

EL ÁRBOL SICÓMORO

Bishop K. C. Pillai

Del libro “Luz A Través De Una Ventana Oriental”

Del libro “Luz A Través D e Una Ventana Oriental” Muchos de vosotros os preguntáis qué

Muchos de vosotros os preguntáis qué es lo que estoy haciendo aquí en el Occidente. Pues bien, lo que hago es contarle a la gente las costumbres de las personas en el Oriente, porque la Biblia es un libro Oriental, cuyos incidentes se cuentan a la manera como allí se dicen las cosas, les muestro a los occidentales como los Orientales ven la vida y en la forma como la viven. Es un privilegio para mí mostraros estos asuntos acerca de la manera de pensar y de vivir de los Orientales, para que podáis apreciarlos mejor y comprenderlos. El propósito que persigo, es elucidar a las personas en el Occidente con respecto a la manera de pensar y de vivir Oriental, como se encuentra registrada en las historias de la Biblia. No me detendré hablando de otros Orientalismos que no sean los que encontramos escritos en la Sagrada Palabra de Dios.

Quiero hablaros sobre los versículos 5 y 6 del capítulo 17 del Evangelio de Lucas, que dice, "Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería." Aquí se puede ver bien la manera de hablar y de pensar de la gente en Oriente. Los discípulos le piden al Señor que les aumente su fe; Y les responde que la tendrían envuelta en dos aparentes cosas sin sentido alguno: ¡La semilla de mostaza y el árbol sicómoro!!

sentido alguno: ¡La semilla de mostaza y el árbol sicómoro!! “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
sentido alguno: ¡La semilla de mostaza y el árbol sicómoro!! “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

El Señor podría haberles respondido de muchas maneras el pedido; les podría haber dicho que "ya tenían la suficiente fe," o les podía haber respondido que "bueno, sí, yo os doy más fe," o también podría haberles dicho que no " que no les daría más fe," sin embargo, como era un hombre Oriental, les respondió de la manera que ellos le pudiesen entender. Les hablo de la semilla de mostaza. Ahora bien, ¿Qué es la semilla de mostaza?

La semilla de mostaza del Oriente es la más pequeña de las semillas, es de color negra, y puede ser depositada en el ojo, y la persona ni se daría cuenta de que la semilla la tiene en su ojo. Sin embargo, la semilla de mostaza Oriental crece hasta convertirse en un árbol, tan grande como un manzano de estos que tenéis en Occidente. Esa es la razón de por qué Jesús dice, en Lucas 13:19: "Es como un grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció y se hizo árbol grande, y las aves de los cielos anidaron en sus ramas."

Así que no os penséis que vuestras semillas de mostaza aquí en el Occidente, tienen algo que ver con las semillas de mostaza Orientales, ni vuestras plantas se parecen con las nuestras, así como ocurre con la semilla mostaza Oriental. Eso es por lo que Kipling dijo, "El Oriente es el Oriente, Y el Occidente es el Occidente, y nunca sus ramas se van a tocar jamás." Así las flores como también los frutos, y hasta los animales son diferentes de los vuestros. Para que te hagas una idea, te voy a dar un ejemplo: A mí me gusta montar a caballo, y mientras me encontraba en Inglaterra, tres o cuatro amigos míos me convidaron

a dar mi primer paseo a caballo con ellos en Inglaterra. El caballo estaba galopando

demasiado deprisa y yo estaba queriendo que suavizase el paso, así que le dije al caballo,

como le decimos en India, "Tch, tch." Todos los caballos árabes saben y fueron enseñados a parar cuando escuchan decir "Tch, tch," y a soltase al galope cuando les dices, "Whoaa." Así que yo le estaba diciendo "tch, tch," y el caballo seguía corriendo cada vez más velozmente. Una de las jóvenes del grupo, que había nacido en India se dio cuenta de como

le estaba hablando a mi caballo, y corrió hasta mi lado y me gritó, "No le grites como se

hace en India - dile "Whoaa." Así que le dije al caballo "Whoaa," ¡y se paró inmediatamente! Así que, como ves, hasta los animales más comunes tienen diferentes

manierismos y son diferentes de los vuestros.

Así que Jesús dijo, " Si tuviereis fe como un grano de mostaza, podríais decir a este

sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería." ¿Qué tiene que ver el árbol sicómoro con la semilla de mostaza? , Y ¿qué tiene que ver la semilla de mostaza con la fe? - Vamos a pensar en el árbol sicómoro, y ver qué tipo de árbol es en el Oriente. En América, por ejemplo, el sicómoro es un árbol muy grande, que no produce fruto, sin embargo en el Oriente, un sicómoro es un árbol con la apariencia en altura y anchura de un peral inglés o de un ciruelo. El árbol sicómoro de Oriente es la higuera salvaje, y produce frutos seis veces al año. Pero la gente en el Oriente desprecia sus frutos, y no quieren comerlos. ¿Por qué ocurre esto? ¡No lo sé! Pero aun en el caso que un hombre no tenga nada para comer en el espacio de dos semanas, no querrá ser visto subiendo a un sicómoro, por miedo de que la gente piense que está comiendo de sus frutos. Y si un hombre se sube

a un árbol sicómoro, serviría de insulto para las personas. Dirían entre sí murmurando:

"Pobre Juanito debe haber caído en la desgracia, no debe haber comido nada desde hace semanas y semanas. Su pobreza es tanta, que se ha perdido a sí mismo todo el respeto y dignidad, para subirse así como se ha subido en un árbol sicómoro para comer de su fruto."

se ha subido en un árbol sicómoro para comer de su fruto." “EL ARQUITECTO DE ZOE”
se ha subido en un árbol sicómoro para comer de su fruto." “EL ARQUITECTO DE ZOE”

Por eso leemos en el capítulo 19 de Lucas acerca de Zaqueo subiéndose a un árbol sicómoro para ver a Jesús cuando pasaba por el camino, porque era de baja estatura. Pero si él hubiera querido haberse alzado para ver pasar a Jesús, ¿por qué no se subió a alguna azotea encima de los tejados de las casas o se subió encima de un burro? En el Oriente, si alguien quiere ver pasar una persona por la calle, siempre se sube a la terraza de alguna casa sin pedir permiso. Nunca tenemos una puerta interior para acceder a la terraza, así que, si alguien viene y lo encuentro en mi azotea, probablemente no lo conozca, y si no lo conozco, ni sé lo que está haciendo, tampoco le pregunto por qué se encuentra allí. Si hay alguien importante que esté pasando por la calle, se subirán centenas de personas a las terrazas para verlas pasar. En Oriente, las personas, se suben mucho más fácilmente a las terrazas de las casas, de lo que se suben a los árboles sicómoros.

Hay mucha gente en el Oriente que se sube en camellos o burros, para alzarse y ver a la gente que está pasando. Zaqueo era un hombre rico y pudo perfectamente haberse subido en un burro, si hubiese querido ver a Jesús. Además, ¿por qué no se subió a otro tipo de árbol, en vez de un árbol sicomoro, si quería quedar en alto y ver simplemente a Jesús? Las respuestas a estas preguntas se hallan en que Zaqueo era un Fariseo rico, quien, cuando escuchó que Jesús estaba pasando, pensó para sí: "Voy a humillarme a mí mismo. Si me subo a un árbol sicómoro, la gente va a suponer que estoy recolectando sus frutos, y en sus corazones, me despreciarán. Murmurarán contra mí, pero no me importa nada, porque sé que Jesús me verá subido cuando pase."

Jesús llamó a Zaqueo porque lo vio subido al árbol sicómoro, y supo cuan bajo había descendido en su humillación, subiéndose en aquel árbol. Jesús una vez dijo:

"Cualquiera que se humille como un niño, ése es el mayor en el reino de los cielos" (Mateo 18:4). Así que Jesús se fijó en este hombre humilde, y le exaltó. Yo no sé si te das bien cuenta de que este acto que hizo Zaqueo expresa en sí mismo, una gran humildad. Todas las personas decían: "Pobre Zaqueo, Está medio tonto. Siendo un hombre rico, ¡mira como se encuentra ahora!"

Jesús, siendo hijo de Dios, sabía el sacrificio que este hombre había hecho; Jesús siendo Oriental sabia también la humildad que estaba manifestando este hombre; por tanto, él llamó solamente a un hombre, a Zaqueo, el hombre subido en el árbol sicómoro, y le dijo, "Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa." Jesús sabía que allí había un hombre que se había despojado de todo su orgullo, y le había hecho un hueco en su corazón, porque, "El Señor mira lo que hay en el corazón." (1a Samuel 16:7). Zaqueo se despojó de todo su complejo de superioridad y orgullo; sabía lo que las personas estaban rumoreando de él, y no le importó tener esas dos ventajas con él. Jesús también sabía lo que las personas estaban diciendo de él, por eso lo llamó: "Date prisa y desciende."

Otra vez, en el capítulo 7 de Amós, se vuelve a hablar del fruto del sicómoro. Amós había estado predicando en Israel, y se le había pedido que volviese a Judá y que predicase allí. Entonces, en el versículo 14, Amós responde y dice: “Yo no era profeta, ni tan siquiera hijo de profeta; sino que soy boyero, y recojo higos silvestres (frutos del sicómoro)." En efecto. Amós estaba refiriéndose a que hacía el más sucio y bajo de los trabajos. ¡Pero Dios le había levantado a ser profeta! Dios ha escogido a los necios, a los débiles, a las cosas

Dios ha escogido a los necios, a los débiles, a las cosas “EL ARQUITECTO DE ZOE”
Dios ha escogido a los necios, a los débiles, a las cosas “EL ARQUITECTO DE ZOE”

básicas, hasta un hombre que coge frutos de sicómoros para llenarse la barriga con lo que tiene; ¡porque ninguna carne se gloriará en Su presencia! Dios siempre escoge la gente "inútil," que no sirve para nada, y hace que ellos vengan a ser algo importante para Él, y le pone por encima de la casa, avisando a los hombres de que huyan de la ira venidera. En este día, cuando la cosecha viene, vendrá a través de alguien que Dios escoja que esté recolectando frutos sicómoros, ¡cuyo nombre no se conozca para nada en la sociedad, que nunca haya ido a la escuela! Ese alguien, Dios llamará, Dios salvará, Dios santificará, Dios llenará de Su espíritu santo, y Dios le enviará a las terrazas de las azoteas de las casas para que pueda declarar el consejo de Dios, y reyes y reinos temblarán. ¡Esto es lo que va a suceder! La cosecha no se efectuará por medio de ningún tipo o modo de religión, sino que la cosecha se llevará a cabo por un hombre de Dios a través de la Palabra, a través de un Ezequiel, a través de un Juan, a través de un Amós, que era un inútil! ¡Esa es la manera como Dios hace las cosas, escogiendo a alguien que no es provechoso, y haciéndolo bueno!

Así, pues, ¿Qué fue lo que quiso decir Jesús cuando dijo, "Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, podrías decirle a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar, y os obedecería?" Es que, aunque el árbol sicómoro es un árbol pequeño, tiene enormes e innumerables raíces. Tiene muchísimas raíces que se encuentran diseminadas a gran distancia de su copa y a mucha profundidad, tanto es así que no hay hoy en día un tractor suficientemente potente que consiga arrancarlo, sin dejar sus raíces detrás. Sin embargo, con la fe de un grano de mostaza, es posible realizar dos milagros; en primer lugar se puede arrancar de raíz al sicómoro; y además plantarlo en el mar. Un solo acto de fe, como el de la semilla de mostaza, hará dos cosas imposibles. Esto es posible para cualquiera de nosotros, si tenemos la fe.

Muchos creyentes dicen, "Yo no tengo una fe así tan grande." Pero un creyente nunca debería decir tal cosa, porque tú tienes esa fe, de otra manera, ¿Cómo podrías haber sido salvo? La única manera de ser salvo es ser salvo por fe. Tú fuiste salvo por fe, y si tu confiesas que "eres salvo", “!entonces tienes fe! Cuando se tiene fe suficiente para ser salvo, que es el primer milagro, entonces se tiene la fe suficiente para resolver todos los problemas también. Esa fe también la tienes contigo. Esta era la verdad que Jesús le estaba queriendo decir a sus discípulos, que tú no necesitas que tu fe te sea aumentada, porque si tú tienes una fe aunque sea muy pequeña, tú le puedes decir a un árbol sicómoro que se desarraigue, y te obedecerá. Con la fe que tiene el creyente, ¡él puede hacer lo que parece imposible!

Oh mis queridos hermanos y hermanas, hay muchos de nosotros que hablamos acerca de nuestros problemas y perdemos el tiempo con nuestros problemas, pero ¿Tienes tú tantos problemas como raíces tiene el árbol sicómoro? Muchos de nosotros pensamos que nuestros problemas son tan numerosos, o tan grandes para que el Señor los puede resolver, pero echemos un vistazo a las raíces del árbol sicómoro, son millares de ellas, algunas tan duras como mi pulgar, y otras tan finas como mis cabellos; algunas son profundas, muy profundas y arraigadas, pero por fe tu puedes desarraigarlas todas. Así que no importa cuán profundas, cuan antiguas, cuan grandes, son tus dificultades; no importa cuán grande es la deuda que tienes; no importa cuán diseminado esta el cáncer que tienes; no importa lo que te hayan dicho de él tus médicos; no importa lo mal educados que

te hayan dicho de él tus médicos; no importa lo mal educados que “EL ARQUITECTO DE
te hayan dicho de él tus médicos; no importa lo mal educados que “EL ARQUITECTO DE

sean tus hijos; no importa cuán poderosos o cuan numerosos sean tus enemigos; no importa cuán poco dinero tienes, ¡tú puedes tener tantos problemas como un árbol sicomoro tiene raíces! Nuestros problemas son similares a las raíces de un árbol sicómoro, en que si tenemos un poco de fe, podemos decirle a nuestros problemas, "Desarraigaros en el nombre de Jesucristo," ¡y serán desarraigados y se esfumarán en Su nombre!

Seguro que estás pensando, "Puede que sucediese con el árbol sicómoro, pero mis problemas son demasiado grandes." No digas tal cosa. No te limites así a ti mismo, y no engrandezcas así tus problemas. Por hablar acerca de pequeños problemas, hacemos que se hagan más, y más, y más grandes, y en poco tiempo estaremos diciendo: "No creo que Dios pueda remediarlo ahora." Muchos de nosotros limitamos y subestimamos el poder de Cristo, y ¡un creyente nunca debería ser culpable de hacer algo así! Cree en el todo poderoso Cristo que puede resolver todos tus problemas, entrégale todos tus problemas a él y espera de él que los resuelva, y cuando los resuelva todos, ¡dale la gloria a Dios, y dale la gloria a través de Cristo! Acuérdate, ningún problema tiene tantas raíces como un árbol sicómoro.

ningún problema tiene tantas raíces como un árbol sicómoro. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión
ningún problema tiene tantas raíces como un árbol sicómoro. “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión

LA LIBERTAD EN CRISTO Y EL PODER DE SU RESURRECCIÓN

Por Claudia Juárez

Durante siglos la humanidad y los individuos han hecho toda clase de esfuerzos por alcanzar la libertad, la han anhelado ardientemente buscándola con gran vehemencia. Esta ansiada libertad obtenida sobre tiranías, toda clase de injusticias y del subyugo del mundo, palidece junto a la gloriosa y verdadera libertad que conquistó nuestro señor y salvador Jesucristo en su indescriptible sacrificio y resurrección. Esta liberación tiene una dimensión inimaginable. Esta es la mayor de las libertades que podríamos haber recibido, porque nos ha rescatado de la mayor de todas las esclavitudes que existen: La cautividad de la muerte y el pecado.

El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del SeñorY comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

La gloriosa libertad que Cristo ganó para nosotros es una victoria contundente y asombrosa. Sólo por la gracia de Dios y por Su espíritu que mora en nosotros somos capaces de discernir, asimilar y disfrutar todas las riquezas de la herencia que hemos recibido en Cristo.

Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron:

Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Ni el pueblo judío, ni los religiosos de su época comprendieron y reconocieron la libertad sin precedentes que Jesucristo vino a hacer disponible, ellos erróneamente pensaban que el Mesías vendría simplemente a liberarlos de tan solo de una tiranía política. Lamentablemente, gran parte de los hijos de Dios hoy tampoco comprenden la gran dimensión de esta libertad.

Los religiosos arrogantemente dijeron a nuestro salvador: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? No comprendían que TODO SER HUMANO NACE ESCLAVO DEL PECADO, esta es la naturaleza que heredamos todos, sin excepción, de Adán. El hombre puede tratar por sí mismo de reformarse, mejorarse y pulirse externamente, pero siempre, siempre su naturaleza pecaminosa le arrastra una y otra vez a hacer lo que no desea hacer. Romanos 7 describe perfecta y profundamente esta esclavitud y la liberación que hay en Cristo:

profundamente esta esclavitud y la liberación que hay en Cristo: “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
profundamente esta esclavitud y la liberación que hay en Cristo: “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

La verdad es que no entiendo nada de lo que hago, pues en vez de hacer lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer. Pero, aunque hago lo que no quiero hacer, reconozco que la ley es buena. Así que no soy yo quien hace lo malo, sino el pecado que está dentro de mí. Yo sé que mis deseos egoístas no me permiten hacer lo bueno, pues aunque quiero hacerlo, no puedo hacerlo. En vez de lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer. Pero si hago lo que no quiero hacer, en realidad no soy yo quien lo hace, sino el pecado que está dentro de mí.

Me doy cuenta entonces de que, aunque quiero hacer lo bueno, sólo puedo hacer lo malo. En lo más profundo de mi corazón amo la ley de Dios. Pero también me sucede otra cosa: hay algo dentro de mí, que lucha contra lo que creo que es bueno. Trato de obedecer la ley de Dios, pero me siento como en una cárcel, donde lo único que puedo hacer es pecar. Sinceramente, deseo obedecer la ley de Dios, pero no puedo dejar de pecar porque mi cuerpo es débil para obedecerla. ¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo, que me hace pecar y me separa de Dios? ¡LE DOY GRACIAS A DIOS, PORQUE SÉ QUE JESUCRISTO ME HA LIBRADO!

Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús ME HA LIBRADO de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne.

¡Esta es la liberación que Cristo vino a hacer disponible! Hemos sido rescatados de la muerte a la vida, y librados de la crueldad y subyugo del pecado -de la naturaleza que cada ser humano heredó de Adán. Nosotros no podemos reformar la vieja naturaleza empapada de pecado, por eso Dios tuvo que enviarnos un salvador y darnos una vida nueva en él. ¡Cristo nos ha librado de la más espantosa esclavitud de la cual nosotros jamás, ni en un millón de años, podríamos haber escapado! ¡AHORA SOMOS NUEVOS EN ÉL!

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

La epístola a los Romanos expone que cuando Cristo fue muerto, nosotros morimos con él, cuando Cristo fue enterrado, nosotros fuimos enterrados con él, cuando Cristo resucitó, ¡Nosotros resucitamos triunfantes con él!! Cuando él se sentó a la diestra de Dios, ¡Nosotros nos sentamos con él! Y cuando recibimos esto con la fe de un niño, con una creencia simple, nos encontramos IDENTIFICADOS CON CRISTO. La Escritura dice que como él es, así somos nosotros en este mundo. Yo no tengo que buscar con ahínco, luchar por “imitar” en mi vieja naturaleza el maravilloso comportamiento de Jesús mientras anduvo en esta tierra, Cristo me ha librado del pecado y yo tengo una nueva vida que es como él NATURALMENTE.

Yo soy mexicana y hablo castellano como mi idioma natal, no tengo que pensar o forzarme para hablarlo, no tengo que “programarme” cada mañana y decirme a mi misma:

“Claudia, tienes que hablar castellano hoy”, ¡No! Simplemente me levanto y digo a mis hijos: “Buenos días” y comienzo a hablar, sin esfuerzo alguno, el idioma que es natural para mí, para mi familia y en mi país. Yo vivo en la frontera con los Estados Unidos, y continuamente cruzo al país vecino, cuando estoy ahí, muchas veces me veo “forzada” a

vecino, cuando estoy ahí, muchas veces me veo “forzada” a “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
vecino, cuando estoy ahí, muchas veces me veo “forzada” a “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

hablar en inglés, tengo que saludar en ingles y tengo que pensar las palabras que voy a usar para pedir ayuda en una tienda, por ejemplo. Esto me pone algunas veces nerviosa si no logro expresar una idea y me siento torpe, ¡no podría hablar en inglés ante muchas personas como hablo el castellano! ¡No es mi idioma natural! ¡Eso requiere esfuerzo de mí!

Después de aceptar y creer MI IDENTIFICACION CON CRISTO mi “idioma natural” es el “idioma” de Cristo. Yo no tengo que obligarme o disciplinarme a amar, Cristo lo hace naturalmente. No tengo que forzarme a tener, fe, gozo, paz, paciencia…, Cristo lo hace NATURALMENTE. Mi vieja naturaleza no “habla el idioma de Cristo” no lo entiende y torpemente sólo puede tratar de imitarlo, pero JAMÁS lograré hablar fluidamente ese “idioma” con mi vieja naturaleza, y tampoco necesito buscar hacerlo. Tan sólo debo aceptar que yo morí con Cristo en la cruz y que resucité con él, que recibí por gracia una vida nueva que es la reproducción exacta, no de Jesús, el extraordinario hombre que anduvo en esta tierra haciendo milagros, señales y maravillas, sino de Cristo Jesús resucitado. Sí, la vida nueva espiritual que ahora tengo es una réplica exacta de Cristo Jesús el absoluto vencedor de la muerte sentado a la diestra de Dios (¡Es Cristo en mi la esperanza de gloria!). Esto es el Gran Misterio. Este es el Misterio que le fue revelado a Pablo y que ninguno de los príncipes de este siglo conoció, porque si lo hubieran conocido, jamás habría crucificado al Señor de gloria.

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.

Por eso ¡ahora somos más que vencedores! Por eso ¡ahora vamos siempre en triunfo! Por eso podemos manifestar todos los frutos del espíritu fluida y naturalmente. No es por la disciplina en la carne, o por el mucho estudio en las Escrituras (lo cual es maravilloso), o porque hacer toda clase de esfuerzos por “hacer mejor” al viejo hombre, que podemos manifestar y florecer en esta nueva vida. Podemos vivir así sencillamente porque Cristo ES ASÍ: Vencedor, triunfador, amoroso, paciente, lleno de autoridad y fe. Cristo es ese grano que murió y después dio mucho fruto reproduciéndose exactamente igual en miles de granos. Como él es, así eres tú y así soy yo en esta tierra. La autoridad que él tiene sentado a la diestra de Dios, la tienes tu y la tengo yo, la herencia que él recibió, él la compartió contigo y conmigo POR LA BENDITA GRACIA DE DIOS. Esta realidad nada tiene que ver con merecer o esforzarnos por alcanzar el favor del Padre, es la vida eterna que Dios nos ha brindado gratuitamente, según el puro afecto de Su voluntad.

El hombre y la mujer suelen preguntarse: “¿Quién soy yo? ¿Qué hago aquí? ¿Cuál es mi propósito en la vida?” Es un gran descanso entender y creer que aquellos que hemos renacido del espíritu de Dios, tenemos una NUEVA IDENTIDAD DIVINA, SOMOS COMO CRISTO ES, TENEMOS LO QUE ÉL TIENE Y ¡PODEMOS HACER LO QUE ÉL HIZO EN ESTA TIERRA Y AUN MÁS, PORQUE ÉL FUE AL PADRE!

Como hijos de Dios, no tenemos que vivir agachados, quejumbrosos, enfermos, pobres, necesitados, amargados o derrotados. ¡Cristo es el absoluto vencedor! ¡y tu yo somos vencedores con el también! Manifestarlo sólo requiere de fe, de la creencia de un niño. El justo por la fe vivirá. No vivimos por lo que vemos, sentimos, logramos, acumulamos o merecemos, ¡VIVIMOS POR FE Y PARA FE!

logramos, acumulamos o merecemos, ¡VIVIMOS POR FE Y PARA FE! “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
logramos, acumulamos o merecemos, ¡VIVIMOS POR FE Y PARA FE! “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

Las características y cualidades de Cristo ahora son tuyas y mías por derecho de la sangre derramada de Cristo, porque él murió por ti y por mí pagando un altísimo e inimaginable precio, fuimos comprados como las más valiosas joyas, el Padre nos compró con el precio de la preciosa e inocente sangre de Su Hijo porque nos amó a ti, a mí y a toda la humanidad. Somos como Cristo es, porque él resucitó y nosotros con él. Por la PURA GRACIA DE DIOS recibimos estas riquezas. Cristo tiene todas las maravillosas características de los hombres de Dios registradas en las Sagradas Escrituras: la fe de Abraham, el denuedo y firmeza de Caleb, el celo de Elías, la mansedumbre de Moisés, la fuerza de Sansón, la fidelidad de Samuel, el discernimiento de Daniel, la sabiduría de Salomón, el corazón humilde y adorador del dulce cantor de Israel, David… Todo eso eres tú ahora. Todo eso y mucho más recibimos en una herencia incorruptible, eterna, permanente.

Con Cristo estoy (fui) juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

Si, pues (ya que), habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

¡Hemos resucitado con Cristo! ¡Así dan testimonio las Escrituras! Nuestra vida esta “escondida” en Dios no sólo para la eternidad, tenemos un tesoro depositado en nuestros vasos de barro. A Dios le plació hacernos coherederos con Su Hijo de Su reino. No lo merecíamos, no podíamos, ni podemos alcanzar Su favor por muchas buenas obras que emprendamos, pero LA GRACIA DE DIOS consiste en que el Padre nos ha regalado el honor de ser hechos Sus hijos por Cristo, recibiendo así una rica herencia y la autoridad que posee el Hijo en Su reino.

Al faraón en Egipto le plació poner como segundo en su reino a José después que interpretó sus sueños, no había nadie en autoridad después de José, sólo faraón mismo. Al Dios Todopoderoso creador del universo le ha placido hacer segundo en Su reino a Jesucristo. La supereminente grandeza de Su poder que operó en él, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, lo puso sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

El apóstol Pablo dijo: Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,

cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

¡PARA QUE SEAMOS LLENOS DE TODA LA PLENITUD DE DIOS! Cristo es el reflejo de la gloria de Dios y ahora habita en nosotros y cuando permitimos que esa nueva vida se transborde y florezca por nosotros, entonces se desbordan esos ríos de aguas vivas que profetizó Jesucristo que saldrían de nuestro interior.

Pablo oraba también por conocer más el poder de su resurrección. Hay poder en aquel que fue levantado victorioso de entre los muertos.

¡Aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios!

Cristo está vivo, y vive en ti y en mí, ahora sus ojos son nuestros ojos, su boca es nuestra boca, su mente es nuestra mente y su corazón ahora es el nuestro. Cristo VIVE EN NOSOTROS POR EL PODER Y LA GRACIA DE DIOS.

nuestro. Cristo VIVE EN NOSOTROS POR EL PODER Y LA GRACIA DE DIOS. “EL ARQUITECTO DE
nuestro. Cristo VIVE EN NOSOTROS POR EL PODER Y LA GRACIA DE DIOS. “EL ARQUITECTO DE

QUINTA CARTA

¡Qué enormes bendiciones nos ha concedido en Cristo el Padre! Es un privilegio ver y palpar, con los sentidos frescos y nuevos espirituales, las riquezas celestiales que nos ofreció eternamente Él, a cada uno de nosotros, de pura gracia.

Así, como nos vemos ahora en Cristo, es como nos vio Dios cuando infundía la vida en todas las cosas. Mientras más vivimos ahora por ese espíritu para Dios, más le permitimos al Padre que nos vaya revelando todas Sus cosas y secretos; y, hermano mío,

que hermosas y deliciosas son todas las obras que ha preparado nuestro Abba para los que

le aman. Siempre nos quedamos fascinados con la suave miel y fragancia que llevan

empapadas consigo todas Sus riquezas celestiales. Por eso, pues, mientras más miremos sólo a Dios, para poder apreciar con los sentidos de Cristo Su nuevo mundo, más

sepultados nos veremos y consideraremos nosotros ya en el "viejo hombre," como Él nos dice que estamos.

Nuestro Padre ya nos ve completos EN CRISTO. El espíritu ha comenzado a abrirnos nuestros ojos en esta gran verdad: En las cosas del Gran Secreto. Ya no queremos andar ni hacer nada por "nosotros mismos," como "hacíamos" antes. Porque si sacamos la mansedumbre y la humildad que trae ya nuestro NUEVO HOMBRE, no hacemos otra cosa que no sea sólo aprovecharnos de las ventajas que trae estar a la diestra del Padre. Pero con los sentidos naturales no se puede ver ni palpar Su gloria. Para poder contemplar bien, es decir, en toda Su pureza y sin mezcla de opiniones de hombre alguno, todo lo que aquí en

Su

Reino se nos pone delante, de celestial y divino, hay que verlo con los ojos espirituales.

Y

lo más fascinante es darse cuenta de que todo este tesoro con el que hemos sido

investidos, lo ha hecho el Padre en cada uno en Su sola gracia. Sólo porque Le place.

Amadísimo Teófilo, no se debe jamás poner la vista en nada ni nadie, sino sólo en Dios, como lo hace Cristo solo, para que te vaya Él, a medida que tú lo fijas en tu espíritu, gradualmente abriendo el entendimiento y te vaya transformando. Vistiéndote de todo lo Suyo que te ha puesto dentro.

Todo lo que NO sale de Cristo, es religión, aunque sea con "buenas intenciones." Nuestro Cristo enfoca a la perfección al Padre. Nuestros sentidos naturales miraban sólo lo "bueno" y lo "malo." Pero, si alguno fija sus ojos en los juicios propios, o de bernabés y pablos, mirando siempre si son "buenos o malos," vamos a cuestionar a Dios. Porque no se encuentran puras Sus palabras, ni en ellos ni en nosotros, sino en nuestro Cristo. Si miras

ni en ellos ni en nosotros, sino en nuestro Cristo. Si miras “EL ARQUITECTO DE ZOE”
ni en ellos ni en nosotros, sino en nuestro Cristo. Si miras “EL ARQUITECTO DE ZOE”

sólo la palabra en la boca de un hombre, y no reconoces lo que le viene de lo alto, a su boca, entonces vas a confundirte. Vas a mezclar lo que salió de sí, de él, como sale muchas veces también de nosotros, con lo que le dio Su espíritu. Y en vez de mirar sólo al Padre para escuchar a su Cristo, encontrarás sus limitaciones, y rápidamente, esas debilidades que le encuentres, te llevará a confesar que, ese hombre, ese bernabé o pablo, no procede de Dios, porque se junta con pecadores y publicanos, o porque habla con una mujer "samaritana" sentado en la boca de un pozo, o que maldice una higuera, o que se sienta con

y así, aunque Dios te confirme que está por detrás de él y respaldándolo, tú

seguirás dudando, y procurando algún pedro o jacobo que esté más cerca de tus

convicciones acerca de Dios.

los niños

Queridísimo embajador del Altísimo: el Cristo que tú llevas dentro, te repite a voces que: El Padre y yo uno somos. Tú, y cualquiera de los envases de Su simiente prometida, tiene todo el derecho de fundirse con el Creador de todos los cielos y la tierra, personal e individualmente. Y decir con Cristo: El Padre y yo, UNO SOMOS.

Quiero que meditéis esto, fijaros bien: Nosotros, en los sentidos de carne con que nos dieron a luz nuestros primeros padres, no podíamos acercarnos a la orilla de Dios para ver y palpar los asuntos de Su Nuevo Reino, no estábamos capacitados con ellos. Ni servían para nada ni valían un pimiento a la hora de querer visualizar las cosas espirituales. ¿Te das cuenta? Había una barrera imposible de pasar entre Dios y el hombre que hacía inútil todo intento de carne para acercarnos de Su Presencia sanadora. Éramos unos necios vacios de todo lo bueno del Padre. Yo, tú y el más santo de los hombres, hasta bernabé y pablo, y hasta maría y los hermanos "terrenales" de Jesús, estuvieron vacíos hasta que se les llenó del espíritu santo. Pero una motita de polvo de fe, como la de la semilla de mostaza, que trae éste, tu Cristo, arranca de raíz árboles sicómoros.

Es genial que ahora no haya que ejercitar los sentidos naturales, con disciplinas y esfuerzos, sino dejarlos sepultados, como Dios nos dice en Cristo.

Si SOLO nuestro Todopoderoso Padre no nos hubiera revestido de Lino y de Oro todo lo nuestro, antes, no hubiéramos podido nosotros entrar en Su Palacio, hubiéramos sido echados fuera con muchas vejaciones, como lo fue el amigo del Rey en la parábola del Reino. Aquel amigo era conciudadano de Su Reino, pero no podía pasar así vestido, con "sus propios" harapos, dentro de Su Palacio. Todos tuvimos que revestirnos, y a todos se nos otorgó el mismísimo traje a la puerta por gracia. A todos se nos dio de beber la misma cantidad de espíritu. Ese espíritu te enseñará todas Sus cosas, si tú se lo permites, y ya no tendrás que depender de la boca de Bernabé o de Pablo, ni de Juanes o Jacobos.

ACUSACIONES

Las acusaciones que nos hacía nuestra vieja conciencia, y las que le hacía Satanás delante de Dios sobre nosotros ERAN JUSTAS. No era en ese punto que él nos mentía,

nosotros ERAN JUSTAS. No era en ese punto que él nos mentía, “EL ARQUITECTO DE ZOE”
nosotros ERAN JUSTAS. No era en ese punto que él nos mentía, “EL ARQUITECTO DE ZOE”

sino que nos ocultaba de quien pagó nuestra deuda, y por eso nosotros procurábamos “mediadores” entre nosotros y Dios. Y la prueba de que tenía razón cuando acusaba a nuestras conciencias, es que nuestro Dios tuvo que pagarle una suma muy elevada al gusano, para revestirnos de nuevo y llevarnos en Sus brazos sanadores. Así apagó la deuda.

¡Qué amoroso y bueno e indescriptiblemente maravilloso es nuestro Abba!!!!!! no es posible agradecerle todo lo bueno que ha puesto ahora en nosotros en Cristo, por eso yo creo que nos ofreció que le hablásemos en lenguas, porque no hay palabras humanas que lo describan bien. Solo el espíritu sabe Sus palabras. Para que, cuando ya no podamos más de repletos y bendecidos en Cristo, sigamos diciéndole lo que a Él más le gusta escuchar: La verdadera alabanza y adoración, en las lenguas de los ángeles que también tu Cristo conoce.

Pero en vez de “en Cristo,” queriendo yo buscar a Dios, oyendo y viendo a los hombres, supuse que todas las riquezas celestiales, sólo estarían disponibles en el día del Rapto. En ese desierto me lleve treinta años. Hasta que, harto y cansadísimo de deambular en el desierto humano, aunque mi Padre me soportaba, Le plació mucho a Él, cuando me puse desesperado en Sus manos, enseñarme Su verdad, y me dijo lo siguiente:

"Aquí, en este nuevo Reino celestial y divino, donde todo ha sido creado por Mi, toda la gloria que se quieran poner los hombres, o a los hombres, les empodrecerá dentro de ellos si la guardan dentro de sí. Como se deterioraba el maná que yo les enviaba del cielo a mi pueblo, cuando lo guardaban en "sus tiendas" para "el día siguiente," así empodrecerá dentro de ellos la gloria si la guardan para sí, porque la gloria la hice YO enterita para MÍ, y después YO la reparto entre Mis hijos, que Me la dan, de vuelta con creces: Repartida entre los que YO les acerque"

En todos, a los despiertos a la Cabeza ahora, y a los dormidos hasta el Bema, a todos nos vivificó en Cristo para Su sola Gloria el Padre. O antes o después, así acabaremos cada uno. Así oí Su voz y, desde ese día, ya no procuro a Dios en bernabés y pablos, ni en juanes o jacobos, sino sólo en Cristo me quiero fundir con mi Padre DIARIAMENTE.

Lo más maravilloso de todo esto, se da cuando en Cristo nos fundimos con el Padre. Como la lógica consecuencia matemática, entonces, comprobamos todas Sus promesas experimentalmente, porque Se las exigimos al Padre “agresivamente.” Tiene por ley que hacer reinar Su Gloria entre nosotros, como nos garantizó en el espíritu. A eso tenemos derecho: a exigir que se cumpla Su voluntad aquí en la tierra, como ya se cumple en el cielo desde el principio. Fundiéndonos diariamente en Cristo con el Padre, a Su diestra, vemos cumplirse una a una en nosotros Sus promesas y glorificamos al Padre. Siempre causaremos un gran impacto en todo lo que nos rodea así. Serás grato olor de Cristo para los que aman al Padre, así los reconocerás. Sin embargo, para los que se pierden, y para los que andan perdidos "temporalmente," les olerás a muerte. Así es como los distingues: Según traten a tu Cristo. ¡Y qué maravilloso resulta ver y palpar, entonces, que hay una enorme multitud saliendo en el mundo, y que se está fundiendo y siendo "diariamente" UNO CON EL PADRE!!! A TODOS ESTOS ADORADORES LOS ESTÁ JUNTANDO EN CRISTO EL PADRE.

A TODOS ESTOS ADORADORES LOS ESTÁ JUNTANDO EN CRISTO EL PADRE. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
A TODOS ESTOS ADORADORES LOS ESTÁ JUNTANDO EN CRISTO EL PADRE. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

Así desciende Su Gloria sobre nosotros y sobre todo el mundo cuando Se lo exigimos al Padre: Estos son Sus verdaderos adoradores, los que Dios buscaba con diligencia desde hace tanto tiempo y tan ardientemente, desde el principio. Estos son los adoradores que entran primeramente en el Templo, y entonces Se está apareciendo la nube, que es la gloria del Padre en Presencia. Por todas partes está surgiendo Su bendita gloria, y, siempre que esto sucede, se disipa automáticamente la vanagloria de los hombres.

Lo que nos dice Dios a todos (y nos ha dejado además por escrito) es que: la carne, por mucho que "buena" o "mejor" luzca, PARA NADA APROVECHA EN SU REINO. Por tanto, si queremos entrar en Su Reposo (que ya es nuestro por derecho de sangre) debemos ser mansos y humildes ante Él y sentarnos a Sus pies como hizo la hermanita de Marta, que se quedó embelesada viendo y oyendo todo lo que salía de la boca del maestro. Tanto se embelesaba ella con lo que le dio a ver y oír el Padre de aquella boca de Su Hijo, que ya no se ocupaba con otros "quehaceres" en la Casa. Le traían sin cuidado. Así se embelesaba María con el Padre. Y así nos embelesa el Padre a nosotros cuando nos sentamos a Sus pies. Es decir, a quien se recuesta en su Cristo. Cristo es el maestro que ha investido Dios en cada uno, para embelesarnos contándonos, en primera mano, las maravillas del Padre.

Cuando nos fundimos con Él, en Cristo, en Cristo se nos muestra y enseña todas las deliciosas cosas del Padre.

Amadísimo hermano mío, todo se queda en un plano muy inferior con respecto a la posición que nos ha otorgado Dios, en Cristo Jesús. Para ver desde lo alto hay que conectarse a Cristo Jesús, la Cabeza del Cuerpo. A los que nos quedamos "quietos y reposados" para ver Su victoria y amamos a Dios sobre todas las cosas, Él nos da a conocer todo Su poder y Su gloria a través del maestro que nos puso adentro. Oyéndole a él, sabemos que sabemos que sabemos que, toda la gloria el honor y la honra, le corresponden sólo al Padre. Por eso se va ensalzando ya la gloriosa Presencia de nuestro Abba entre nosotros, y se va disipando la vanagloria de los hombres.

Ahora bien, tu Cristo, como vemos ahora, ya trae toda excelente característica innata dentro suya, no precisa que le aportemos "nada nuestro" para fundirse con el Padre. Sabe perfectamente que es de gracia. Todos los beneficios y bendiciones espirituales que gozamos ahora, pues, son conquistas que Le costaron muchísimo a nuestro Abba arrebatar de sus manos al gusano, cuando te acusaba delante de Él. Eran justas sus demandas, por eso Le permitió al gusano zarandear a Job, y Job le pidió la muerte al Señor, diciéndole que hubiese sido mejor no haber nacido, y Dios le concedió su petición, y le dio a ver cuán insignificante era a Sus ojos, y la insignificancia a Sus ojos se convirtió en una perla. Job pasó a tener el doble de lo que tenía en su insignificancia, anteriormente. Esa transformación la hizo en ti YA el Padre. En Jesucristo, de quien el acusador te ocultaba, se te pagó tu deuda, y ahora te asiste la mismísima justicia del Cristo resucitado. Tú tienes sus sentidos nuevos espirituales para verlo, y Su espejo donde mirarte. No precisas bajarte al mundo para encontrarles explicación, a los Asuntos que sólo el Padre te puede mostrar en tu Cristo.

a los Asuntos que sólo el Padre te puede mostrar en tu Cristo. “EL ARQUITECTO DE
a los Asuntos que sólo el Padre te puede mostrar en tu Cristo. “EL ARQUITECTO DE

En aquella brutal, animal y diabólica expiación, se pagó el precio para provecho nuestro, copiando en nosotros al resucitado Cristo. En esa criatura te transforma el Padre a todas horas, si tú tan solo se lo permites. Todo lo que hagamos ahora, si queremos, será solo vestirnos de Cristo, en sus nuevos y frescos sentidos espirituales, para darle a Dios todo Su honor y poder y gloria. Dejándonos en Cristo contemplar, Su Plenitud, nos quedamos boquiabiertos y como los "niños." Escogemos la mejor parte de María, y dejamos de lado los quehaceres de Marta.

Amadísimo hermano, éste Cristo trae ya consigo sus propios sentidos nuevos, y nada tienen que ver con los nuestros viejos. Nuestro Padre se deleita en gran manera con los que ya no quieren otra cosa, sino apoderarse "agresivamente" de los beneficios que ya trae consigo nuestra nueva creación de Lino y de Oro - nuestra nueva naturaleza. Nuestro Shaddai tiene un deseo ardiente de revestirnos a todos, de todas Sus conquistas para nosotros, pero solo disfrutarán ya "diariamente" al Todopoderoso, los que dejen sepultados el "viejo hombre" y se acerquen a Dios confiadamente, vestidos con el "nuevo." Nuestro Abba mantiene una comunión y un amor con todos, pero especial y particularmente con los que se visten de Cristo y ya no tienen confianza en ninguna carne, ni en la suya propia ni en la de nadie.

Algunos (también de los más allegados) leyendo estos registros, nos acusan de oportunistas y tramposos, porque ya no ponemos "nuestras cartas" encima de la mesa, sino que jugamos con todos los Ases y Triunfos que Dios depositó en nuestra manga, en la manga del vestido de nuestro Cristo. Y tienen razón, según el mundo. Bien se podría decir de nosotros que somos unos verdaderos "tramposos espirituales;" porque, mientras que hay hermanos y hermanas muy esforzados, queriendo apoderarse de esos mismos beneficios celestiales, con sus contribuciones y disciplinas particulares, es decir, con sus quehaceres, a nosotros nos acusan de que no nos costó un pimiento sentarnos a escuchar al maestro, fue todo solo por Su gracia.

¿Te das cuenta?, ¿ves como se reposa de todas las obras en este bendito Sábado que es Cristo? Aquí sí que están duramente castigadas todas las obras, porque la OBRA grande YA HA SIDO CONSUMADA. Trabajar para Dios con nuestro propio esfuerzo, es trabajar en balde. Alabarle es otra cosa.

A la hora de poner todos las cartas en la mesa a los ojos de Dios, y ver todos los triunfos boca arriba, Dios declarará a todos Quien es Aquel que nos repartió las cartas, y cuál es la autoridad que llevan consigo. Amado hermano, el deseo del adversario es que juegues con él un póquer de vida y de muerte, y la tentación que tenemos que soportar es hacerle frente con “nuestras propias” cartas. Y es posible que te engañes, porque tengas algún As, entre las cartas que tienes "contigo;" pero siempre acabará por reducirte a polvo cuando a él le plazca y así acabará despojándote de todo, si no le presentas las de Cristo, aunque ya seas salvo y solo pueda robarte "temporalmente."

Así de fácil y así de sencillo le resulta al gusano seguir engañando a los renacidos que son, o viven, en éste mundo, guiados por sus propios sentidos, y no asiéndose de los de Cristo. El adversario sabe muy bien ponerles algún triunfo también en "su propia manga,"

ponerles algún triunfo también en "su propia manga," “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página
ponerles algún triunfo también en "su propia manga," “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª Revisión Página

haciéndoles creer que vencerán sin Cristo, y sin necesidad de ser absoluta y totalmente dependientes sólo del Dios Todopoderoso. Para que se sientan muy orgullosos de contribuir también con lo "mejor de sí mismos," a los propósitos del Padre. Ese es el As de bastos que te pone en sus manos el gusano, cuando te quieres acercar de Dios "haciendo" tu mejor, y

no revestido de Cristo. Por eso ciega el entendimiento espiritual y hace a los hombres ser celosos por la ley, robándoles y haciéndoles caer de Su Gracia.

Darte algo que hacer “para” Dios es lo que más le gusta al diablo. Marta tenía muchos quehaceres en la casa, pero María escogió "la mejor parte." María reposaba en la silla de la gracia, y Marta se salió de ella, y se volvió ansiosa en sus propios "quehaceres."

Al adversario le encanta darles "algo que hacer" a los hijos de Dios. Porque sabe que los hipnotiza y encharca de religión, y los hace caer de la gracia, y entonces se ven, lo suficientemente ricos en "sí mismos" con aquellas buenas obras que hacen para Dios, sin darse cuenta así de que, para Dios, YA TODA OBRA HA SIDO CONSUMADA - lo dijo

mi Señor Jesucristo.

La gloria de intentar contribuir “para” Dios, en vez de "con" Dios, es horrible. Empodrece dentro de nosotros. Ese es el As de bastos que pone en la mesa el gusano, su plato de lentejas, acercarnos de Dios "haciendo" nuestro mejor, y no porque la deuda fue pagada. Consumada en la sangre derramada. Así reparte las cartas el gusano, jugando con el As de bastos de nuestras “buenas obras.” Y cuando por fin te arriesgas y apuestas,

después te hace saber que te hallas falto de Triunfos, superiores a los suyos. Y tiene razón,

no es ahí donde nos engaña el padre de mentira.

Pero, con los "tramposos espirituales," no le sucede lo mismo a ese "vil gusano

podrido." Porque con mucho gusto nos sentamos a su mesa cuando nos convida a comenzar

su juego de cartas, y, mientras más Ases nos presente él, de bastos, mayores son los

Triunfos y Victorias y Ases de oro que le ponemos encima de sus cartas nosotros. Así “jugamos” con él todos los días y nos reímos de él en su cara: con las cartas de Cristo expedidas en nuestros corazones le hacemos temblar de miedo y le despojamos de su semblante altanero a la vieja serpiente.

Claro que, para muchos, nosotros somos unos tramposos espirituales; porque jugamos con las cartas que nos ha ofrecido de antemano nuestro Abba Padre: no nos

"arriesgamos" como ellos, ni nos "esforzamos," ni hacemos "sacrificios" al jugar las bazas que nos presenta éste mundo, poniendo "nuestro mejor" de nosotros mismos para que Dios nos ayude; sino que nos encomendamos en el Todo Poderoso Dios y Padre que ha creado todas las cosas de nuevo, y que ya nos envió SU AYUDA. Su ayuda es Cristo en nosotros.

Su Carta poderosa es Cristo en nosotros, nada más, y nada menos. No puede ser más, pero

tampoco conviene que sea de menos. La justa medida de fe colocó el Padre en cada uno. Todos somos una nueva Creación donde ya no hay varón ni mujer, ni siervo ni libre, ni diferencia alguna entre los miembros. Y ahora, en Cristo reconocemos y somos mansos para Dios, sabiendo que, en nuestros "viejos sentidos," éramos torpes, por tanto, "nada de nada" podíamos hacer por nosotros mismos, sino que en Cristo lo cumplió todo Dios. Y cuando el adversario nos tiende sus cartas, ni tan siquiera con "nuestra mejor" carta le

sus cartas, ni tan siquiera con "nuestra mejor" carta le “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
sus cartas, ni tan siquiera con "nuestra mejor" carta le “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

respondemos, sino que le mostramos el As de oro, plata y piedras preciosas que nos ha sido repartido, por la bendita gracia sola del Padre.

Ahora, por tanto, "diariamente," tenemos verdadero pánico de las calamidades que iríamos a ocasionar actuando por nosotros mismos, por eso decimos que somos unos verdaderos inútiles carnales y sacamos todas las ventajas que se nos ofrecieron en Cristo, y el que ahora tiene verdadero pánico, es el gusano. Así, pues, siempre hacemos “trampa” al adversario y le despojamos en todas sus apuestas; pero con las solas cartas que ha repartido Dios para todos Sus hijos en Cristo, no con las suyas ni con las de los hombres.

El primer triunfo que nos ofreció el Padre fue enseñarnos el propósito de la Ley:

El propósito de la Ley es mostrarle al hombre su ceguera, su completa debilidad e inutilidad en sus sentidos y en su sangre. La carencia que tiene de cartas de triunfo, para sobrevivir fuera de Su Presencia. Ese es el propósito de la ley. No cumplirla.

Watchman Nee, en su libro La Vida Cristiana Normalexplica maravillosamente este asunto, acerca de lo bajo que se vive siendo celosos por la ley. Exponiéndolo con Romanos 7, dice lo siguiente:

El problema reside en que todavía no sabemos nada sobre la liberación

de la ley. ¿Cuál es, entonces, el significado de la Ley?

La Gracia significa que Dios realiza algo para mí; Ley significa que yo realizo algo para Dios. Dios ha colocado ciertas justas y santas demandas sobre mí: esto es Ley. Ahora bien, si Dios requiere que yo cumpla alguna demanda que Él me imponga, entonces, la liberación de esa Ley o demanda implica que ya no me obliga a cumplirla, es decir, Él mismo la provee. Ley implica el requisito que Dios tiene de que yo haga algo para Él; Liberación de la Ley implica que me declara exento de cumplirla, y que, en Su Gracia, la ha cumplido Cristo por sí mismo. Yo (aquel “Yo” hombre carnal del capítulo 7:14) no precisa de hacer nada para Dios: Eso es liberación de la Ley. El problema en Romanos 7 se da cuando el hombre, en la carne, intenta hacer algo para Dios. Tan pronto como tú quieras agradar a Dios por esta vía te colocas a ti mismo debajo de la Ley, y la experiencia de Romanos 7 comienza a ser también la tuya.

A medida que vamos entendiendo esto, no podemos olvidarnos que la

culpa no es de la Ley. Pablo dice:

“La Ley es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno” (Romanos

7:12).

No, no hay nada equivocado con la Ley, pero, decididamente, hay algo equivocado conmigo. Las demandas de la Ley son justas, pero la persona sobre

conmigo. Las demandas de la Ley son justas, pero la persona sobre “EL ARQUITECTO DE ZOE”
conmigo. Las demandas de la Ley son justas, pero la persona sobre “EL ARQUITECTO DE ZOE”

la cual pesa esa demanda es injusta. La cuestión no es que la demanda de la Ley sea injusta, sino que yo no soy capaz de cumplirla. Puede ser justo que el gobierno requiera que yo le pague 100 libras de impuestos, ¡Pero se va a levantar un problema muy gordo si yo solo tengo diez chelines para pagarlo!

Yo soy hombre “vendido al pecado” (Romanos 7:14). El pecado tiene dominio sobre mí. Es verdad, si tú no me pides nada puedo parecer un hombre muy bueno. El problema surge cuando me pides que haga algo, entonces es cuando aparece el pecador que soy.

Si tú tuvieses un criado muy desastroso que siempre estuviese sentado sin hacer nada, entonces no se notaban sus desastres. Si estuviese todo el día sin hacer nada sería de muy poca utilidad para ti, es verdad, pero por lo menos no cometería disparates de esa manera. Pero si tú le replicas: “Anda, levántate, no desperdicies el tiempo, ¡Levántate y ponte a hacer algo!!!” Ahí es donde comienzan los problemas. Vuelca la silla al levantarse, se tropieza en la alfombra pocos metros después, parte algún jarrón valioso así que lo agarra. Si tú no le hubieras pedido nada no hubiese sido tan desastroso, pero así que le pediste que hiciera algo aparecieron las desgracias. Las demandas eran justas, pero el hombre era completamente inadecuado. Era igual de desastroso cuando estaba sentado, como cuando se puso a trabajar, pero fueron tus demandas que sacaron a relucir los desastres, tanto da que estuviese activo como inactivo, él era siempre el mismo.

Todos nosotros somos pecadores por naturaleza. Si Dios no nos manda nada, parece que todo está bien, pero tan pronto como nos demande alguna cosa, están dadas las condiciones para que el pecador se luzca. La Ley hace que se manifieste nuestra debilidad. Siempre que no me pidas nada y me dejes estar quieto todo va bien, pero cuando me pides que haga algo, estoy seguro que lo estropeo, y si me pides una segunda cosa, tengo la misma certeza que la estropeo también. Cuando se le aplica una Ley santa al hombre pecador, es cuando aparece totalmente su capacidad para pecar.

Dios conoce perfectamente quien soy yo; y sabe que desde la planta de mis pies hasta la punta de mi coronilla estoy empapado de pecado; sabe que soy la debilidad encarnada; que soy un inútil. El problema es que yo no lo sé. Admito que todos los hombres son pecadores, y que, por tanto, yo también; pero me imagino que yo no soy así tan pecador como algunos, no soy así tan malo. Dios tiene que hacernos ver de alguna manera que todos somos igualmente débiles e impotentes. Hasta que no lo vemos claro, no nos lo creemos, y Dios tiene que proveer algún medio para convencernos de esa realidad. Si no fuese a través de la Ley, nunca nos daríamos cuenta de lo débiles e impotentes que somos. Este es el asunto que Pablo está tratando. Lo ha dejado muy claro cuando dice en Romanos 7:7:

está tratando. Lo ha dejado muy claro cuando dice en Romanos 7:7: “EL ARQUITECTO DE ZOE”
está tratando. Lo ha dejado muy claro cuando dice en Romanos 7:7: “EL ARQUITECTO DE ZOE”

Pero “

yo no conocería el pecado sino por la ley: porque tampoco

conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.”

Cualquiera que fuese su relación con las demás leyes, era el décimo

,” que hacía que

mandamiento, que se traduce así literalmente: “No desearás

estuviese en falta. ¡Era completamente incapaz de mirarlo de cerca!

Mientras más y más intentamos guardar la Ley, más y más se manifiesta nuestra debilidad y más nos hundimos en medio de Romanos 7, hasta que se nos demuestra claramente que somos desesperadamente débiles. Dios ya sabía eso desde el principio, pero no nosotros, por eso ha tenido que llevarnos a ver esta dolorosa realidad a través de una experiencia dolorosa. Necesitábamos que se nos probase, sin duda alguna, nuestra debilidad. Eso es por lo que Dios nos dio la Ley.

Así que podemos decir, respetuosamente, que Dios no nos dio jamás la Ley para que la guardásemos: ¡nos la dio para que la quebrásemos! Bien sabía Él que no podíamos cumplirla. Nosotros somos tan malos que nunca nos pide favores ni nos demanda nada. Jamás ha habido ningún hombre que haya tenido éxito presentándose en Su presencia por medio de la Ley. Nunca encontramos en el Nuevo Testamento a los hombres de fe decir que guardaban la Ley; pero está escrito que la Ley fue dada para que las transgresiones aumentasen.

“Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase” (Romanos 5:20).

Queridísimo embajador de Dios en el reino de la carne, qué buenos es saber que ya no tenemos que hacer nada para Él, con nuestro propio esfuerzo humano, sino recostarnos en los brazos de nuestro Abba Padre, que nos libró de la ley del pecado y de la muerte, y estableció con nosotros una nueva Ley sobrehumana: la Ley de la libertad en Cristo Jesús.

Nadie sirve más en Casa del Padre que aquellos que atenta y reposadamente escuchan Su Voz y “se ponen de pie” sólo cuando el Padre les dice que se levanten, y eso estamos esperando todos, y gemimos con dolores de parto hasta que nos lo mande. En Cristo, nos pasamos el día reclamándole al Padre, para que nos “levante” con Su Voz. Cada día más agresiva, e insistente, e instintivamente se lo demandamos. Y lo más curioso de todo, es que, hemos descubierto, que esto es lo que más le agrada al Padre: Que le jaleemos el bordecito de Su manto y que le gritemos…si, Padre, si, si….!cuanto antes!!!!

Este Cristo que SOMOS ahora, lo único que "hace" es: Depender en "todaslascosas" en nuestro Abba Padre, nuestro asentar y nuestro levantarnos están en Sus manos, y aunque le gimamos con dolores de parto, siempre nos dice que nos quedemos absolutamente

dolores de parto, siempre nos dice que nos quedemos absolutamente “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
dolores de parto, siempre nos dice que nos quedemos absolutamente “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

reposados a Su diestra, y entonándole en coro Su alabanza y adoración, y que el tiempo de Su Voz está más cerca de lo que nosotros pensamos.

Es tan suave y fresco el consuelo que recibimos de Cristo, como aquel silbo quieto y apacible que se le presentó a Elías y le acaricia el alma, cuando se escondió en la cueva de Horeb. Es cierto, la Presencia del Padre no se encuentra en las tormentas, ni en los terremotos, ni en los vientos huracanados en los que, en muchas ocasiones, nos encontramos envueltos; sino que, la mayoría de las veces, la Presencia de Dios se halla en el silbo apacible y fresco que apacigua nuestras almas, en medio de todas los afanes que nos presente el mundo, por eso Jesucristo se quedaba dormido en medio de las tormentas, porque se encontraba envuelto en la suave brisa fresca del Padre. En el ojo del Huracán solo hay un vientecillo apacible.

LA UNIDAD EN EL ESPÍRITU

Los que sois traídos por Mí desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz, y hasta la vejez, Yo Mismo, y hasta las canas os soportaré; Yo hice, Yo llevaré, Yo soportaré y guardaré. (Isaías: 46: 3 y 4).

Fue una tremenda bendición del Cielo, todo lo que me dio el Padre a ver hace ahora más o menos unos tres años atrás en India. Allí pude contemplar, junto con más hermanos europeos, por primera vez, a creyentes recién renacidos que andaban manifestando el mismo poder que yo procuraba manifestar desde hacía treinta años. A pesar de todos esos años tomando clases y seminarios, imaginándome yo que por ese medio ejercitaba la disciplina y entrenamiento que Dios me requería, no llegué a ver lo que vieron estos, desde "el primer día." Aquí estaban unos hermanos que, como se testifica en el Libro de Hechos, así que se les reveló y entendieron que había una "nueva criatura" dentro de ellos, comenzaron por la fe sola a desbordarlo. No tuvieron que esperar mis "treinta años" para eso.

¡Oh! amado del Padre, ¡que sencillas y fáciles son todas las cosas que provienen de Dios, cuando se aceptan por la fe sola! Por la boca de Sus ministros en India, me confirmó el Padre que la nueva y hermosa vida que tienes tú y que tengo yo, y que tienen todos los miembros del Cuerpo en la misma medida, se manifiesta en toda su pureza, fluida y naturalmente, por aquellos que dejan vivir a Cristo a través de sí, en substitución de sí mismos.

De Cristo brota y florece la vida abundante en cada hijo de Dios.

Estos amadísimos creyentes de India, cuyo espíritu también vimos entre nuestros muy amados hermanos en la iglesia de Valencia, como ya no tienen confianza en nada que no sea Cristo, ahora viven sólo pendientes del Padre. Es impresionante ver en ellos la convicción que manifiestan en lo que está escrito, ¡aunque no conozcan las escrituras!!! Aunque tengan un conocimiento muy limitado de la Palabra de Dios escrita, y muchos no sepan leer ni escribir, dicen ellos, que, como sólo esperan todas las cosas del Padre, el mismísimo Padre es Quien les enseña lo que precisan saber, a cada momento, en Su

es Quien les enseña lo que precisan saber, a cada momento, en Su “EL ARQUITECTO DE
es Quien les enseña lo que precisan saber, a cada momento, en Su “EL ARQUITECTO DE

espíritu. Confirmándoles además Dios, a los que Dios les acerca, con maravillas y señales, que llevan a Cristo dentro. Y muchos son los que les acerca el Padre, para que sean sanados con la autoridad del Cristo que representan. Y la gente reconoce a la legua la autoridad que Dios les ha otorgado.

Amado hermano, cuando fuimos hace ahora unos pocos años atrás a la India, asistimos a reuniones de centenares de personas, ¡ahora son millares! Dicen ellos que, a través de la sana doctrina que recibieron, de Dios directamente por boca de alguno de Sus servidores, esa sana doctrina les ha hecho saber que todos tienen la misma medida de Cristo, y que esa creación nueva dentro de ellos, ya viene igual de equipada y completa en cada uno, para acercarse confiados al Padre. E imponen su misma autoridad, la autoridad de Cristo en ellos, sobre todas las cosas en el mundo. Ejercitan a Cristo dentro de ellos a todas horas y hacen suceder muchas maravillas y señales. Estos creyentes, querido Teófilo, no demoran mucho en manifestar la nueva vida, ni tienen que tomar clases avanzadas para estar aptos. En sí mismos son unos inaptos. Se deleitan muchísimo ejercitando la vida de Cristo como el Padre la creó. Sin acrecentarle ellos aptitudes algunas de fuera. Por eso no se equivocan ejerciendo la autoridad que ya les ha otorgado el Padre en Cristo: Porque la aprenden a ejercitar de Su Boca. Estos amadísimos hermanos en India y Valencia, y que están surgiendo por todo el mundo sin "metodología teológica," viven todos muy dependientes del Padre. No andan ocupados con sus juicios ni con sus habilidades, sino con lo que les otorga Dios “diariamente.” Sólo de Cristo y de Su autoridad se visten. A ninguno vi yo despistado, juzgando lo que hacían, o dejaban de hacer sus hermanos, todos estaban pendientes del Primer Amor. En vez de levantarse a jugar en el desierto de sus obras imaginarias, se recostaron a la sombra del Altísimo, para que le revelara Sus juicios. Estaban demasiado embelesados cada uno mirando sólo al Padre, como para distraerse con otros quehaceres.

Creo que nos hemos ido muy lejos del Primer Amor. Queriendo hacerlo todo "para Él," hemos producido en nuestra carne un Saulo, en vez de a Cristo. Es muy curioso, amado hermano, es muy curioso pensar que, el apóstol Pablo, a quien primeramente Le reveló el Gran Secreto nuestro Abba Padre, antes de que Cristo Jesús se le apareciese en el camino a Damasco, fuese tan celoso por la Ley. Hasta tal punto era Pablo celoso por la Ley, basado

en toda su preparación y entrenamiento, a los pies de Gamaliel (no a los pies de Cristo), que perseguía encarnizadamente y sin tregua a los cristianos renacidos que vivían en la Gracia.

Y

además, estando persuadido de que hacía un tremendo servicio "para" Dios. Pero, cuando

se

le cayeron las escamas de sus ojos, y vio y conoció la gracia que habitaba en Cristo, nos

dice en una de sus epístolas que echó a la basura todo su "currículum vitae." Pasó a considerar toda su preparación y todo su entrenamiento como si fuese algo "viejo," una carga y obstáculo para alcanzar el verdadero conocimiento. Hermano mío, ese "currículum" de Pablo es el que le cuesta tanto dar por muerto y considerarlo como basura a nuestro viejo hombre, pero con él solo se emiten juicios humanos acumulados. Si andamos en el "conocimiento acumulado”, se precisan "treinta años," para hacer lo que estos creyentes de India y Valencia hacen desde el primer día con su espíritu, e hicieron los discípulos de Jesús el mismísimo día en que lo recibieron, como testifica el libro de Hechos.

día en que lo recibieron, como testifica el libro de Hechos. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -
día en que lo recibieron, como testifica el libro de Hechos. “EL ARQUITECTO DE ZOE” -

Cuando no dejamos "nuestro currículum" de lado, hablando de Dios, sólo emitimos juicios teológicos, y no sana doctrina. Por eso se dedican tanto a juzgarse los hermanos entre sí, hipnotizados por la religión, y a perseguirse los miembros del Cuerpo. Mirando siempre lo que “hagan” o “dejen de hacer.” Despistados de lo que les dijo Dios: Que Todo Ha sido Hecho Nuevo en Cristo. Y quieren disciplinar a los miembros según les enseño su particular Gamaliel. No estoy hablando de los "incrédulos." Esos ni tan siquiera nos "persiguen" como “deberían” hacerlo. Sino que me estoy refiriendo a las "persecuciones" que se han sufrido siempre, en el mismísimo seno de la Iglesia.

E.W. Bullinger sostiene en su libro “How To Enjoy the Bible (“Cómo disfrutar la Biblia"), que, ésta persecución, estos juicios entre hermanos, son constantes desde la Caída hasta los días de hoy. El asesinato de Caín sobre su hermano Abel, es una ilustración clarísima de lo que está sucediendo hoy en día, y ha sucedido desde entonces. Caín creía que se acercaba a Dios, no era un "incrédulo." Pero el que se presentaba a Dios por "el fruto de sus manos," no pudo tolerar las bendiciones que recayeron sobre quien se presentó ante Dios, sólo con el "cordero" en sus manos vacías. Y dice Bullinger, por la boca de su Cristo, que, los que viven en la Gracia hoy en día, están en todo momento en peligro de muerte, no por manos de los incrédulos, sino por manos de "creyentes" celosos por la ley. Porque no hay nada más cruel en este mundo que la religión.

En las páginas 56 y 57 de nuestra traducción de este el libro, hablando Bullinger de la Administración Patriarcal que sucede a la Caída, dice lo siguiente:

Lo primero que hizo Dios en esta nueva administración fue apuntarle EL CAMINO DE VUELTA al hombre a Sí mismo y a la paz con Dios. Inmediatamente después de la Caída, y de la perdida de la presencia de Dios y de sus consejos, el camino de vuelta a Su favor fue abierto por Él mismo. Es evidente que el camino de vuelta fue declarado ser por sacrificio, por un sustituto, y por sangre. Los que creyeron a Dios, obedecieron a los mandatos que El les dio a conocer. Fue “por fe” que Abel trajo su sustituto -el Sacrificio del Cordero- en vez del suyo propio. Pero la “fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios” (Romanos 10: 17). Abel por tanto, como el resto de la humanidad, debe de haber oído y conocido los mandamientos de Dios. Abel los obedeció, y fue “por fe”: de otra manera hubiera sido por su propia imaginación. Por eso, Abel “alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas” (Hebreos 11: 4). Dios testificó de la ofrenda de Abel al ser consumida con “fuego del

cielo”.

Solamente por aquel fuego y prueba sabemos que “aceptó” Dios su sacrificio (Salmos 20: 3, y compare con Levíticos 9:24. Jueces 6: 21. 1ª de Reyes 18: 38. 1ª de Crónicas 21: 26. y “2ª de Crónicas 7: 1): no por ningún fuego que emanase proveniente de los hombres que había sobre el mundo. Solamente con aquella aceptación formal del “fuego del cielo” hizo Dios Su “testificación” y tuvo respeto por la ofrenda de Abel. Solo por aquella formal aceptación “alcanzó testimonio de que era justo” Abel. Solo por aquel

“alcanzó testimonio de que era justo” Abel. Solo por aquel “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
“alcanzó testimonio de que era justo” Abel. Solo por aquel “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

testimonio que mostró Dios, y del cual Caín tenía conocimiento, es que “no vio con agrado” la ofrenda que Caín trajo también a la presencia del Señor. El fuego se abatió sobre el cordero de Abel, en vez de sobre la ofrenda de Caín; sobre el sustituto, en vez de sobre la obra del pecador. No se abatió sobre la ofrenda de Caín - porque no fue de Su agrado. Fue del “fruto de la tierra” (Génesis 4: 2 y 3), el fruto proveniente de lo que, justo antes, Dios había declarado, “maldita será la tierra” (Génesis – 3:17). Una vez que el camino de vuelta a Dios fue abierto y mostrado claramente; se manifestó la desobediencia del hombre y no quiso entrar por él, quiso entrar por sus propios caminos. Había el camino de Dios, que Abel tomó; y había el camino del hombre, que Caín se inventó. Y hay solamente estos dos caminos de vuelta a Dios desde aquel día hasta hoy.

Uno era de Dios, y el otro de los hombres. Uno era por fe, y el otro por obras. Uno era Cristo, y el otro era Religión. Uno era por la gracia de Dios, y el otro por los méritos humanos.

Nunca hubo otros además de estos dos caminos. Este es el camino de Dios ahora, por fe a través de la Gracia fe en Cristo el Salvador que Dios ha providenciado, este camino se resume en las palabras,

“NADA traigo en mis manos.”

Todos los otros caminos son uno; pues aunque puedan diferir, todos declaran igualmente,

“ALGO traigo en mis manos.”

La única diferencia que tienen está en lo que sea aquel “algo”; y aquellos que piensen de manera diferente, como hizo Abel, que no traía nada de su parte, están siempre en grave peligro de ser asesinados, como lo fue Abel. Pues no existe nada más cruel que la “Religión.”

LAS INSTITUCIONES

En las instituciones llamadas “cristianas,” constantemente se promueven programas con el fin de preparar líderes para el servicio a Dios. ¿Qué tipo de Dios seria este que no instruye directamente a Sus ministros? Este no es el mismo Dios que vimos en Valencia y en la India, porque en aquellas iglesias, por la instrucción que recibieron, sabían muy claramente, desde el principio, que su instrucción se las daría el Padre. A partir del momento que entendieron que tenían a Cristo dentro, ya no se ocupan ni en entrenamientos ni en demasiados seminarios, sino en conectarse directamente cada uno con el Padre. Por

sino en conectarse directamente cada uno con el Padre. Por “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª
sino en conectarse directamente cada uno con el Padre. Por “EL ARQUITECTO DE ZOE” - 5ª

eso en India y Valencia se ven señales, milagros y maravillas de lo alto, y en estos programas de las instituciones, sólo "buenas intenciones." - Además, es muy probable que, el tipo de ministros del Padre que se han levantado en Valencia y la India, no pudieran asistir a esos programas de entrenamiento, porque no tienen ni siquiera las "clases fundamentales." Muchos de ellos son sólo personas que el mundo ha excluido, pero que ha levantado Dios, y algunos son totalmente iletrados. Así que, aquellos programas, se forman para "liderar" a este tipo de creyentes, juzgan ellos: para "instruirlos" correctamente, de manera exacta y matemática según saben ellos, los "instructores" de Dios.

Pero, o se acepta o se "persigue" el Evangelio de la Gracia que predicó Pablo. Pero, si se acepta, hay que aceptar mansamente que, esta "nueva vida," ya viene completa desde el primer día que se recibe. No precisa de más seminarios ni entrenamientos, sino que la confirma Dios con muchas señales y maravillas en quien la desborda naturalmente por la fe sola.

La vida de quien cree que Cristo vive ahora su vida en sustitución suya, por la fe sola, viene ya totalmente equipada. Es el Barco en que nos está transportando Dios a Su Reino. Y no se hace más equipado ni con disciplinas, ni menos capacitado sin esfuerzos. A pesar de los programas de entrenamiento, que pueden ser “buenos” y “malos,” Cristo en ti es la única unción que nos enseña TODASLASCOSAS, para que el hombre de Dios sea perfecto. Cristo Jesús es el marinero que va al timón de Su Barco y Su capitán.

Esta nueva vida que desbordamos, con sus características propias si se lo permitimos, y sin mezclarle nada humano, es la misma vida sobrehumana del Cristo resucitado y sentado a la diestra del Padre. ¿Qué podríamos nosotros acrecentarle con nuestras propias habilidades? ¿En qué seminario o universidad se aprende todas las riquezas que hay en este tesoro llamado Cristo, si dice Dios que entre los ignorantes del mundo y los niños se manifiesta Su gloria, la gloria que envanece y confunde a los sabios de este mundo?

Cristo cumple la Ley, NATURALMENTE. Si dejamos desborda